Los incendios urbanos y sus consecuencias
en la salud
Análisis de casos seleccionados
OPS/PED
(Documento en borrador)
Presentación:
El presente documento es una recopilación de casos seleccionados de incendios que han
conmovido a los países afectados y a la opinión pública internacional. Su descripción respeta la
forma como fueron presentados en un taller que se efectuó en el pasado en la ciudad de
Asunción Paraguay por representantes de cada uno de los países en que ocurrió el incendio.
En el caso del incendio en Costa Rica, se describe los aspectos más sobresalientes derivados
de informes proporcionado por las autoridades nacionales y por la propia OPS.
Los apartados relacionados con los efectos causados por los incendios a la salud de las
personas, y las acciones de preparativos necesarios de llevar a cabo en el sector salud, han
sido preparados por el personal técnico de la OPS del programa sobre Preparativos para
Emergencias y Atención en casos de Desastre.
Confiamos que este documento sirva de información y de orientación para que el personal de
salud este mejor preparado para responder a emergencias derivadas en casos de incendios.
Contenido
1. Incendio de Mesa Redonda en Lima, Perú
2. Incendio del mercado Ycua Bolaños en Asunción, Paraguay
3. Incendio de la discoteca Cromañón en Buenos Aires, Argentina
4. Incendio del Hospital Barros Luco en Santiago, Chile
5. Incendio del Hospital Calderón Guardia en San José, Costa Rica
6. Impacto de los incendios en el sector salud
7. Preparativos y respuesta del sector salud
8. Anexos
Incendio en el Barrio Mesa Redonda, Lima, Perú
29 de diciembre de 2001
Descripción del incidente
Lugar: Barrio Mesa Redonda, Lima, Perú. Fecha: 29 de diciembre de 2001 a las 19:15 hs.
Ocasión: gran afluencia de personas realizando sus compras para las fiestas de Fin de Año.
Descripción del lugar: el incidente ocurrió en el Barrio Mesa Redonda, en la intersección de las calles
jirón Cuzco y jirón Andahuaylas.
Se trata de un mercado informal donde miles de comerciantes venden sus productos en condiciones precarias. El lugar del siniestro corresponde al centro histórico de la ciudad, con viviendas antiguas que funcionan en la actualidad como depósitos o centros comerciales. Los materiales originales de
construcción no fueron diseñados para soportar las cargas térmicas.
El sector del incendio era un centro conocido por la comercialización de fuegos pirotécnicos de uso muy popular durante las festividades de fin de año.
Ubicación del centro comercial Mesa Redonda, en el centro de la ciudad de Lima
Al momento del siniestro, la zona era un lugar de calles muy estrechas, con edificaciones de la época colonial, tiendas y galerías ocupadas por comerciantes formales e informales que colocaban su mercadería fuera de las mismas. De esta forma ocupaban las dos terceras partes de los jirones y calles, y obstruían el paso de los peatones y de los vehículos. A esto se sumaban los vendedores ambulantes (incluidos menores de edad) que ofrecían sus artículos pirotécnicos para festejar las fiestas de año nuevo.
Este gran centro comercial es muy concurrido debido a que los productos tienen precios accesibles para la población de escasos recursos. Rutinariamente concentra gran cantidad de público, que se incrementa en épocas de fiestas y produce gran congestión de personas y vehículos.
En el Perú, son frecuentes y tradicionales las celebraciones de las fiestas de Navidad, Año Nuevo y fiestas costumbristas con la quema de fuegos artificiales. Esto lógicamente, origina una gran demanda de productos pirotécnicos.
La magnitud del siniestro complicó su abordaje
Gentileza Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú
Posible origen
Se considera que se trató de una reacción en cadena a raíz de la ignición de material pirotécnico.
El siniestro se habría iniciado aproximadamente a las siete de la tarde cuando una persona encendió un fuego artificial en una de las galerías, en un almacén de las tiendas “Mina de oro”.
Se cree que el estallido de un “chocolate” (cohete), habría producido una explosión y con ella el inicio del incendio.
Según información del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Perú, se produjo la ignición de alrededor de 900 m3 de material pirotécnico, que se encontraba en la vía pública, iniciando una propagación en cadena con factores de transmisión del calor de tipo exponencial, con una duración aproximada de 14 minutos. El incidente fue clasificado en la nomenclatura del cuerpo de bomberos como 20/18 es decir de grandes proporciones.
Antecedentes
El centro de la ciudad ha sido considerado como zona de riesgo debido a las deficientes condiciones en materia de previsión y de prevención de incendios. En el área comercial afectada por el incidente, los compartimientos eran de tabiquería metálica que favorece la difusión del incendio.
Previamente al siniestro, en el periodo 1993-2001, habían ocurrido 25 incendios de diferentes causas y proporciones en la misma zona. Cuatro días antes, en el mismo sitio hubo un amago de incendio y se había podido apreciar el desorden de las personas para buscar un lugar seguro.
En diciembre de 1997 siete personas fallecieron en un incendio a causa del almacenaje indebido de material de pirotecnia. Muchos comerciantes en lugar de evacuar al exterior optaron por refugiarse en su tienda y bajar la puerta metálica del tipo persiana, para protegerse de eventuales robos, lo que provocó que perecieran asfixiados.
En 1991 un incendio similar había producido gran cantidad de fatalidades por la misma conducta humana. A estos antecedentes se añade la proliferación del comercio ambulatorio, expresión tanto de la idiosincrasia de la comunidad, como de su problemática social.
Durante los meses anteriores al incidente, las Fiscalías de Prevención del Delito habían realizado operativos en diferentes zonas del país, principalmente en el centro de Lima, con la finalidad de prevenir posibles siniestros por la comercialización clandestina de artefactos y productos pirotécnicos. Fue así como se incautaron grandes cantidades de dichos productos. Sin embargo, estas medidas no fueron suficientes pues los comerciantes habían escondido parte de sus productos en las casas aledañas, en vista de las medidas adoptadas por las autoridades.
Los que siguen son algunos de los incidentes previos, que habían generado la necesidad de desarrollar algunos preparativos y planes de contingencia:
8 de enero de 1990: afectó cincuenta puestos de venta ambulante en los alrededores del Mercado Central. 5 de diciembre de 1991: Incendio en el jirón Andahuaylas: doce personas muertas, 100 establecimientos
afectados.
1 de enero de 1993: campo ferial de Polvos Azules: 1500 puestos de venta destruidos. 13 de noviembre de 1993: Incendio en la sexta cuadra del jirón Cuzco.
1 de enero de 2000: Incendio en la cuadra 8 del jirón Miró Quesada.
A causa de estos antecedentes, sumados a otros incendios y accidentes de tránsito alrededor de las fiestas de fin de año, se había declarado Alerta Verde (Emergencia previsible) el 23 de Diciembre 2001 a las 8.00 p.m.
Al conocerse la emergencia del incendio del 29 de diciembre de 2001, con la llegada de las primeras víctimas a los hospitales, el Ministerio de Salud declaró Alerta Roja (Emergencia confirmada).
Desarrollo de los hechos
El 29 de diciembre de 2001 a las 7:15 PM en el cruce de las calles Andahuaylas y Cuzco en el barrio del Cercado en pleno corazón de Lima, a pocos metros de la sede del Congreso de la República, un comprador habría solicitado a un comerciante callejero la demostración de la detonación de un cohetecillo antes de concretar la compra.
La mercadería era vendida clandestinamente en la vía pública, incluyendo veredas y pistas. El lugar era conocido por sus muchas y aglomeradas galerías comerciales, útiles para adquirir mercadería a precios muy populares.
Durante el mes de diciembre, como es la tradición, los comerciantes del lugar vendían cientos de fuegos artificiales, que miles de personas compraban para celebrar la Navidad y el Año Nuevo.
Según se refirió, habrían existido en el lugar unas 1.100 toneladas de artefactos pirotécnicos, de los cuales aproximadamente el 50% se encontraba almacenado clandestinamente en las casas donde ocurrió el siniestro y el resto se estaba comercializando en las calles.
Las investigaciones manifestaron que el incendio se originó cuando un comprador solicitó la demostración de la efectividad de un artículo pirotécnico llamado 'chocolate', de 50 cm. de longitud.
El artículo contenía cuatro esferas internas que detonaban en el aire como pequeñas bombardas desprendiendo luces de colores y fuego; una de ellas se habría elevado y habría caído en la azotea de una de las casas que servían como almacenes de los artículos pirotécnicos.
Rápidamente el fuego se habría extendido en forma desenfrenada inducido por los artefactos pirotécnicos explosivos, formando una gran “bola de fuego” que corrió por las calles abarrotadas de personas, produciendo como consecuencia, graves daños materiales y pérdidas de vidas humanas. El fuego se expandió rápidamente, consumiendo cinco manzanas en escasos minutos dado que el piso estaba cubierto de pólvora derramada de las cajas en el momento de descargarlas para su venta.
El fuego trepó por los techos de los inmuebles por varios puntos a la vez; así mismo, provocó la explosión y el incendio de 14 vehículos y la muerte de las personas que se encontraban en su interior. Cerca del foco del incendio se ubicaba una subestación de corriente eléctrica de aproximadamente 10.000 voltios de capacidad, a no más de tres metros del suelo. Las personas que se encontraban en dicho sector fallecieron, y se dijo que la subestación habría explotado, lo que no fue confirmado.
El incendio tuvo una gran y rápida propagación, produciéndose muchas explosiones que iniciaban nuevos focos de fuego en las cuatro esquinas de los jirones Cuzco y Andahuaylas.
Las llamas treparon por varios techados en forma sincrónica por lo que las operaciones contra
incendio se concentraron en la intersección de dos calles. Esta forma irregular de propagación basada
en fuegos explosivos que cruzaban sorpresivamente el cielo impedía actuar con una planificación convencional. Para extinguir el fuego donde se presentaba, hubo gran cantidad de agua y recursos, pero al mismo tiempo se debía priorizar el rescate y el tratamiento médico. La calle que alguna vez estaba abarrotada de consignatarios y compradores se vio envuelta en enormes bolas de fuego. Según anotaron algunos expertos en explosivos hubo un “efecto de simpatía” es decir al estallar un artefacto, éste hizo explosionar al más cercano.
Se reportó que en el momento del desastre había en el lugar, aproximadamente 4.000 personas entre compradores y vendedores. Se calculó que en los primeros 10 minutos se habría producido ya el 20% de las víctimas.
Muchos comerciantes habrían tenido una primera reacción de poner a salvo sus mercaderías antes que alejarse del lugar del incendio y de esta forma quedaron atrapados por el fuego.
Gran parte de los vecinos que se encontraban en la zona, presas de reacciones de pánico, intentaron huir por los jirones Cuzco y Miró Quesada. Se reportó que muchas personas huían por vías inadecuadas y en lugar de alejarse, se internaban en la conflagración, a la vez que vecinos curiosos, se acercaron para observar la tragedia y quedaron alcanzados por cohetecillos de nombre “misileras”. Quedaron así encerrados en calles angostas con edificios que rápidamente colapsaron.
Los bomberos tuvieron grandes dificultades para extinguir el fuego pues el ingreso a la zona del siniestro se encontraba obstruido por gran cantidad de mercadería, personas fallecidas, curiosos, saqueadores y vehículos.
El incendio se logró controlar aproximadamente en cinco horas de labor continua con la actuación de 440 bomberos con cuarenta carros bomba.
Vista de una de las calles luego del incendio
Gentileza Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú
Factores agravantes y/o coadyuvantes
Aspectos arquitectónicos y de construcción:
§ El centro de Lima es considerado una zona de riesgo, debido principalmente a las edificaciones construidas con madera, quincha y barro que datan de los siglos XVIII y XIX.
§ Muchos inmuebles que originalmente fueron viviendas, pasaron a funcionar como establecimientos de venta y almacenes (muchos de ellos convertidos en este caso, en depósitos de elementos pirotécnicos).
Aspectos comerciales:
§ Proliferación desordenada del comercio ambulatorio.
Aspectos actitudinales:
§ Falta de actitudes de protección por parte de la comunidad (comerciantes formales, vendedores ambulantes, y público en general).
§ Niños que manipulaban la mercadería como vendedores callejeros y desconocían conductas de seguridad.
§ La multitud presente en el lugar y la confusión generada por las explosiones multiplicó las dificultades en el acceso para los vehículos de rescate (bomberos, ambulancias, etc.).
§ Reacción de las personas de proteger las mercaderías en lugar de proteger la vida. Las razones de este comportamiento, habrían sido, evitar los saqueos, habituales en estas situaciones.
§ Los equipos de primera respuesta debían organizar el rescate ante una estampida humana y en la aventura de quedar atrapados por las llamaradas explosivas.
Aspectos socio-culturales:
§ Predominio de la anomia y la corrupción en grupos que se habían establecido para evitar la inspección municipal y el decomiso de estos productos.
Muchos de los factores mencionados colaboraron en la magnitud del incendio, y en las dificultades para controlarlo, prolongando la duración del período de control del incendio.
Vista del Barrio Mesa Redonda días antes del siniestro Gentileza Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú
Consecuencias
El saldo fue de 484 muertos, cerca de 200 heridos, entre los que hubo 18 bomberos lesionados.
Muchos comerciantes murieron asfixiados mientras buscaban refugio dentro de sus tiendas y cerraban las puertas para protegerse del vandalismo.
Cerca de 4,500 comerciantes de la zona perdieron sus empleos o ingresos. Se calculó que más del 30 por ciento de las víctimas eran jóvenes y en su mayoría mujeres. Un gran número de muertos eran de origen campesino provenientes de la sierra.
Fueron 277 cadáveres, 117 restos humanos, 200 heridos con quemaduras graves y en un primer momento, 320 personas desaparecidas, sumado a graves daños materiales, pues muchas personas perdieron sus casas y otras, su capital de trabajo.
Muchos de los cuerpos se encontraron carbonizados, por lo que el reconocimiento por parte de los familiares fue muy difícil.
El Ministerio de Salud informó la cantidad de 247 heridos y la pérdida estimada de 10 millones de dólares. En adición, 18 inmuebles fueron afectados y 14 vehículos totalmente quemados.
Muchas personas murieron en el interior de sus negocios o en el interior de sus carros principalmente taxistas que esperaban a sus clientes.
Las áreas afectadas quedaron en escombros y dentro de ellas se encontraron restos humanos y materiales calcinados por efecto de las explosiones y de la alta temperatura. La infraestructura de las tiendas quedó completamente dañada.
Rescate de victimas
Gentileza Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú
Respuesta del Sector Salud
Asistencia pre-hospitalaria y hospitalaria
La ignición del material acumulado en la vía pública, generó una propagación en cadena que duró aproximadamente 14 minutos. En este escenario el acceso de las unidades de cuerpo de bomberos fue muy difícil debido a que las vías de acceso estaban ocupadas por el comercio ambulante, y la multitud de personas que pugnaban unos por salvar sus vidas, otros sus mercaderías y algunos por hacer pillaje.
Las primeras unidades que arribaron al sitio priorizaron el rescate, la atención a los heridos y su traslado a centros hospitalarios. Luego, la policía dispuso la seguridad de la zona y acordonó el área.
Se disponía de un plan de respuesta a las emergencias mediante la organización de los hospitales por el sistema de anillos de atención: el primer anillo se ocupa de la recepción, triage, atención primaria y hospitalización, el segundo anillo se responsabiliza de la atención secundaria, hospitalización y atención final, y el tercer anillo se reserva para casos especiales. Cuando la emergencia supera el primer anillo de atención se activa el segundo anillo.
En este caso, el rescate de las víctimas se realizó por todos los medios disponibles. Bomberos, policía y transeúntes, trasladaron a los siniestrados a las ambulancias. En tal escenario, fue difícil realizar el triage.
Conocida la magnitud del siniestro después de las dificultades iniciales de acceso al sitio, se activó el
sistema de emergencia, con la movilización del personal y las brigadas de intervención.
Se dispuso la movilización de ambulancias y se designó el Hospital “2 de mayo” como sitio de recepción de heridos para su posterior distribución a otros centros.
Simultáneamente se efectuaron acciones de coordinación, se movilizaron los medicamentos e insumos de los almacenes del Ministerio de Salud, y se convocó al Comité de Emergencia del Ministerio.
Acciones del Sector Salud durante la emergencia
Bajo la coordinación del Ministerio de Salud, se llevaron adelante las siguientes acciones: § Movilización del personal y las Brigadas de Intervención.
§ Evaluación in situ
§ Movilización de Ambulancias
§ Coordinación y enlace con los Servicios de Emergencia de los Hospitales
§ Ronda por sectores de emergencias de hospitales para asegurar la atención de pacientes § Movilización de medicamentos e insumos de almacenes del MINSA
§ Convocatoria del Comité de Emergencia (COE-MINSA)
§ Coordinación con las Direcciones de Salud para apoyo a las acciones de respuesta. § Comunicación con la población a través de la radio y la televisión
Frente a las consecuencias de este incidente, se puso en marcha el Comité Operativo de Emergencia del Ministerio de Salud, con varios ejes y comisiones simultáneas para dar asistencia a los heridos, familiares y comunidad en general.
Comisiones del Comité Operativo de Emergencia
§ atención a los hospitales § suministros médicos
§ servicios de comunicaciones § apoyo a los familiares
§ acciones de saneamiento ambiental § apoyo a la salud mental
Para el logro de las acciones propuestas, el Ministerio de Salud proporcionó el apoyo logístico necesario, desde material de escritorio hasta cámaras digitales y computadoras.
Personas asistidas en los establecimientos de salud
Un total de 15 establecimientos de salud, dieron asistencia a los 247 heridos. Entre ellos, 137 por quemaduras, 45 por asfixia, 38 por politraumatismos, y 28 por otro tipo de heridas.
Heridos
El día 31 de diciembre la red hospitalaria informó un total de 72 internados por quemaduras, el informe de fecha 9 de enero reportó la existencia de 64 internados en tratamiento y el día 21 de febrero, 20 pacientes permanecían aún en tratamiento hospitalario.
El Ministerio de Salud informó que se administró toxoide tetánico a 2191 personas y los hospitales recibieron un total de 346 donaciones de sangre.
Personas desaparecidas
Se estima que en un principio, alrededor de 5000 personas demandaban apoyo para la búsqueda de familiares desaparecidos.
Se estableció un registro de personas desaparecidas, y se instaló una línea telefónica gratuita (0800-10828) para su localización. Se recibieron por esa línea alrededor de 4200 llamadas.
Se dio inicio a la recepción de notificaciones de personas desaparecidas el 30 de diciembre (10:00 AM) y continuó en forma ininterrumpida por 96 horas (hasta el 2 de enero).
Dificultades en el rescate de los damnificados
Gentileza Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú
Manejo de Cadáveres
Una vez controlado el incendio por el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú, se procedió a la evaluación del lugar y a la remoción de escombros.
La Fiscalía de turno dispuso el levantamiento de los cadáveres y el traslado de los cuerpos a la Morgue
Central de Lima para la respectiva autopsia médico-legal.
El levantamiento de cadáveres estuvo a cargo de la Policía Nacional del Perú, departamento de Criminalística.
El Instituto de Medicina Legal realizó el proceso de identificación de los cadáveres para su correspondiente entrega a los familiares.
El Ministerio de Salud, apoyó la compleja tarea del reconocimiento e identificación para la cual se llevaron a cabo un conjunto de actividades relacionadas con: el registro de evidencias, las necropsias médico legales, y la realización de exámenes auxiliares incluidos exámenes de ADN.
Se sistematizaron las tareas de reconocimiento con la asignación de un código numérico para cada bolsa que llegaba a la Morgue, destacándose algunas señales particulares de potencial valor para la posterior identificación.
En total se efectuaron 394 necropsias correspondientes a las víctimas del incendio. Del total de estas necropsias, 277 correspondieron a cadáveres completos y 117 a restos humanos.
En vista de la escasa disponibilidad de lugares para guardar cadáveres en forma apropiada en la Morgue, se habilitó el anfiteatro de la Facultad de Medicina.
La organización para el manejo de cadáveres incluyó la elaboración de una ficha para el reconocimiento de los familiares, la preparación para la exposición de los cadáveres a fin de facilitar su reconocimiento, el uso de cámaras de refrigeración, bloques de hielo para la conservación de los no identificados, entrega de los cadáveres identificados con certificado de necropsia y expedición de los certificados de defunción. Se determinó que la causa de las muertes habrían sido las graves quemaduras y la asfixia.
El problema más grave radicó en la identificación de las víctimas y la inhumación de la gran cantidad de cadáveres.
Para el desarrollo de estas acciones, el Ministerio Público realizó actividades de gestión y coordinación permanentes con:
o Fiscalía de turno (28 Fiscalía Provincial Penal de Lima). o Morgue Central.
o Ministerio de Salud (insumos y recursos humanos).
o Facultad de Medicina de San Fernando, Universidad Nacional de San Marcos, (utilización de sus ambientes para depósito de cadáveres, atención de familiares, tareas de reconocimiento e identificación de las víctimas).
o Policía Nacional del Perú, Criminalística, División de Homicidios.
o Registro Nacional de Identificación y Estado Civil, (entrega de la ficha de registro del ciudadano con sus huellas dactilares)
o Beneficencia Pública (entierro de las víctimas).
o Ministerio de la Mujer y Desarrollo Humano, (donación de ataúdes).
Adecuación del ambiente físico
Se adecuaron los ambientes de la morgue de Lima para la recepción, el internamiento y el depósito inicial de cadáveres, así como para la realización de los exámenes forenses necesarios.
Se habilitó una mesa más en el sótano, de manera que se contaba con 11 mesas de trabajo simultáneo. La coordinación de tareas con la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, colindante con la Morgue, incluyó la habilitación de una vía de acceso interno para el flujo de cadáveres y del personal.
De esta forma, la Morgue Central y la Facultad de Medicina funcionaron como una unidad de trabajo, consistente en:
§ dos ambientes para la recepción, el internamiento y el depósito de cadáveres. § un ambiente como depósito de cadáveres no identificables (carbonizados).
§ un ambiente para el depósito de los cadáveres que tenían evidencias macroscópicas de identificación, así como de prendas personales, objetos y documentos identificables.
§ un ambiente para el reconocimiento visual de los cadáveres por parte de familiares. § un ambiente para la atención de familiares y la elaboración de fichas premortem.
Se recibieron 394 solicitudes para las necropsias, correspondientes a cadáveres y restos humanos procedentes de la zona del siniestro.
Como medida adicional, se acordó remitir a los cadáveres que no fueran del foco del incendio a la Morgue de la Provincia del Callao.
Se tomaron muestras para los exámenes auxiliares útiles para la identificación tales como estudios odontológicos, antropológicos, histopatológicos, biológicos y radiológicos. También se tomaron muestras de huesos largos (fémur) para los exámenes de ADN.
Preparación y exposición de los cadáveres: finalizados la necropsia y los exámenes auxiliares, se
preparaba el cadáver del fallecido y se le exponía en una sala con el fin de facilitar su reconocimiento visual.
Conservación de los cadáveres no identificados: Se llevó a cabo en las cámaras de refrigeración y con
el uso de bloques de hielo seco para retardar su descomposición debido al clima caluroso y al tiempo transcurrido.
Entrega de los cadáveres identificados: los cadáveres identificados se entregaron a los familiares para
su disposición final, adjuntando la correspondiente documentación necesaria para la inhumación (constancia de inhumación, certificado de necropsia).
Expedición de certificados de defunción: se expidieron los certificados de defunción para que los
familiares los inscribieran en el registro civil de la municipalidad.
Verificación del entierro: El traslado de los cadáveres desde la morgue hasta el cementerio El Ángel para
su inhumación se realizó ante la presencia del fiscal; aquéllos que aún no se habían identificado se rotularon como NN y se adjuntó el número del protocolo de la necropsia.
El 82% de las necropsias del total de cadáveres completos (277) se realizó en los tres primeros días. Esto permitió preservar algunas evidencias para facilitar la identificación visual por parte de los familiares. Se instaló una carpa de un organismo dependiente de la Presidencia del Consejo de Ministros, que tenía a su cargo ofrecer los servicios funerarios de manera gratuita.
En el caso de los cuerpos que finalmente no fueron reconocibles, se enviaron a un pabellón en el Cementerio El Ángel de Lima. Esta decisión calmó el temor de muchos familiares que pensaban que podían ser incinerados o enviados a una fosa común. Esta acción permitió asimismo un proceso más adecuado de duelo para los familiares al disponer de un lugar que simbolizara la presencia del cuerpo de sus seres queridos.
Remoción de escombros y traslado de cuerpos
Salud Mental
Atención psicológica y psicosocial
Frente a la búsqueda iniciada por familiares y allegados, el Ministerio de Salud y otras organizaciones, como parte de las acciones de cuidado de la salud mental de los damnificados, establecieron para ellos, ciertas condiciones de confort para tolerar la espera, así como un sistema de registro de desaparecidos. Con la Sociedad Peruana de Psicología en Emergencias y Desastres, se organizó un mecanismo de atención a familiares, que consistió en acompañamiento y apoyo emocional.
Los brigadistas también recibieron sostén psicológico
Participaron en esta labor de acompañamiento e intervención en crisis 27 psicólogos de la Sociedad Peruana de Psicología de Emergencias y Desastres, 87 psicólogos voluntarios y 60 personas voluntarias de diversas profesiones.
El primer abordaje de las manifestaciones emocionales fue realizado por los bomberos quienes se enfrentaron con las reacciones de confusión, angustia, impotencia y dolor.
También prestaron colaboración, brigadistas de Defensa Civil de Municipalidades, y muchos jóvenes voluntarios, quienes sin experiencia en estos eventos recibieron un fuerte impacto emocional ante la escena dolorosa que encontraban.
La intervención psicosocial en la Morgue se dividió en dos grandes grupos:
En la parte externa, se abordaba a las personas en grupos de 6 a 8 para brindar información veraz y actualizada. Colaboraron también, en esta tarea, sacerdotes del Arzobispado de Lima.
En la parte interna de la morgue, se permitía el acceso por grupos de 20 personas (hasta tres familiares por desaparecido), donde se les brindaba orientación, se les informaba la ruta que debían seguir, para lo que se les asignaba un psicólogo o un voluntario como acompañante.
En el interior de la morgue se creó un puesto médico para dar asistencia a los familiares en caso de necesidad.
Asistencia Humanitaria
Cooperación internacional
Se destacó la solidaridad internacional de varios países entre ellos Alemania, Chile, República Popular China, Venezuela, Estados Unidos, Francia y Suiza.
Medidas adoptadas con posterioridad al incidente
Luego del incendio, las autoridades iniciaron una campaña de decomiso de productos pirotécnicos y con fecha 11 de mayo de 2002 se promulgó la ley 27.718, que regula la fabricación, importación, depósito, transporte, comercialización y uso de productos pirotécnicos, medida que estaría contribuyendo a la disminución de incendios.
Sin embargo, continuó el comercio ambulatorio y se reconstruyeron las galerías con materiales que favorecen la propagación de incendios.
Vista de las galerías luego del incendio
Gentileza Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú
Vista actual de una de las galerías reconstruidas con material que favorece la propagación del fuego
Gentileza Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú Se incrementó el presupuesto del cuerpo de bomberos.
Se dictó el Decreto de Urgencia 141-2001 (1 de enero, 2002) para: solventar los gastos de sepelio de todas las víctimas; establecer la adecuada disposición de los cadáveres NN a la espera de los resultados post mortem; solventar los gastos de los estudios post mortem con asignación al Ministerio Público; autorizar al MINSA y Ministerio Público a realizar adquisiciones de equipos médicos para la identificación; autorizar al Ministerio Público a contratar 40 médicos legistas.
Con el presupuesto asignado en el Decreto de Urgencia, el Ministerio Público pudo poner en marcha las siguientes acciones:
§ implementación del Laboratorio Biomolecular y de Genética del Instituto de Medicina Legal, para la realización de los exámenes de ADN, con lo cual se agilizó el proceso de identificación.
§ mayor dotación de profesionales forenses (médicos, odontólogos, antropólogos, químicos farmacéuticos y biólogos) para el Instituto de
Medicina Legal.
§ formación de un equipo forense para trabajar en casos de emergencia y desastres, con capacidad de movilización rápida a cualquier lugar del país. Su primera intervención fue con ocasión de la caída del avión TANS en Chachapoyas, ocurrida el 9 de enero del 2003, en la que se identificó el 74% de los pasajeros fallecidos.
§ Proceso de descentralización del Instituto de Medicina Legal y del personal fiscal a nivel de las capitales de los departamentos para responder con estructura física, personal y laboratorios en casos de emergencias y desastres.
§ Participación del personal del Instituto de Medicina Legal en programas de capacitación sobre emergencias y desastres organizados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), OFDA-USAID.
Conclusiones
El siniestro, puso de manifiesto algunos factores de fragilidad, o debilidades, que profundizaron la vulnerabilidad, derivaron en problemas en el contexto en el que se desarrolló el desastre y se convirtieron en dificultades para su abordaje por parte del sector salud.
Debilidades
Problemas de coordinación
Los problemas en la coordinación de actividades y la coordinación intersectorial e interinstitucional, se debieron a muchos factores, entre ellos:
§ El caos inicial propio de este tipo de situaciones, tuvo una duración de más de 45 minutos, lo cual fue excesivo. Algunas de las causas que lo favorecieron y generaron el desorden como consecuencia fueron: las proporciones del incendio, la gran cantidad de personas comprometidas, la participación desordenada de las instituciones de ayuda.
§ Falta de coordinación inter-institucional: ocasionó por ejemplo, en el manejo de cadáveres, exceso de personal, (se llegó a cuadriplicar una misma labor pericial, generando confusiones y retrasos). Sin embargo, se registró escasez de personal para otras labores. Ejemplo: limpieza permanente de las áreas de necropsia.
§ Error en el Puesto Comando del Incidente: se instaló en la zona inmediatamente cercana a la zona de alto riesgo, en lugar de hacerlo en la zona “fría”. Justamente a unos pocos metros de donde finalmente se estableció indebidamente, se produjo un colapso estructural que amenazó la vida de emergencistas y periodistas.
§ Ausencia de un puesto de mando único para el trabajo inter-disciplinario.
§ Falta de entrenamiento para trabajo interdisciplinario en equipo, sumado a búsqueda de protagonismo de representantes de algunas instituciones.
§ Desmedido número de voluntarios “rescatistas” sin organización, que generaron desorden en el manejo de la crisis, peligrosa exposición de personas sin protección adecuada, obstaculización en el trabajo de extinción.
§ La prensa tuvo acceso libre, ilimitado que resultó sumamente peligroso.
§ Muchas acciones de respuesta se vieron demoradas debido a la falta de manuales de
§ Falta de una gerencia que integrara a todos los organismos públicos y privados, en forma beneficiosa y profesional.
§ El personal de vigilancia y seguridad de las galerías se negó acatar la orden de evacuación. § Falta de articulación entre Policía, Defensa Civil y Bomberos en su trabajo en la escena. Muchos de
los integrantes de dichas instituciones, realizaron tareas similares, pero siguiendo a diferentes estructuras organizacionales por lo que se duplicaron esfuerzos.
Problemas en la Atención de víctimas en masa:
§ En el inicio de la respuesta, no se realizó Triage, y los heridos fueron movilizados por todos los medios disponibles, pero indiscriminadamente, pues se privilegió el traslado por sobre la clasificación de los heridos.
§ Muchos rescatadores no contaban con el adecuado equipo de protección personal.
Problemas en la atención de la Salud Mental:
§ Falta de entrenamiento del Personal Fiscal designado, en la sala de necropsias. No estaba lo suficientemente preparado física ni psicológicamente, para soportar por largas horas, las labores de la necropsia, las emanaciones de fuertes olores de la putrefacción y de los carbonizados, y fundamentalmente, la preparación para el abordaje del propio impacto emocional.
§ Insuficiente actividad de contención psicológica para los grupos de personas que participaron en labores con fuerte carga emocional.
Problemas en la Comunicación:
§ Falta de un vocero oficial capacitado para tal fin, que se encargara de centralizar la información.
Problemas en manejo de cadáveres
§ El instituto de medicina legal no tenía un plan de contingencia.
§ Falta de capacitación sobre el manejo de cadáveres en situaciones de desastre.
§ algunas autoridades desconocían los procedimientos en las diferentes etapas del estudio pericial: levantamiento del cadáver, internamiento, registro de cadáveres y disposición final de los mismos de acuerdo a normas vigentes.
§ los ambientes físicos de la Morgue Central de Lima resultaron insuficientes para albergar la gran cantidad de cadáveres procedentes de la zona para su necropsia y conservación, para almacenar y procesar las muestras de los exámenes auxiliares en los laboratorios.
§ al ingresar los cadáveres, no se efectuó una clasificación en grupos de: reconocible a simple vista, (por conservar características antropomórficas) y no reconocible (por alteración de características físicas: carbonizados) Esto hubiese permitido una identificación más rápida por los familiares. § no se tomaron fotos al recibir los cadáveres.
§ no se contaba con un laboratorio para hacer estudios de ADN
Fortalezas
Por otra parte, algunos factores actuaron como fortalezas para facilitar el abordaje de la situación: § Extinción del fuego y coordinación: En un escenario caótico, los bomberos lograron dominar la
situación, varias horas después con una eficiente maniobra defensiva, y mejoraron sus habilidades de “Team building”, empezando a poner en práctica el Sistema de Comando de Incidentes.
§ Servicios: El Servicio de Agua de la Ciudad logró proveer rápidamente, de suficiente recurso. El servicio eléctrico fue interrumpido para facilitar las maniobras.
§ Asistencia médica: En la respuesta a la emergencia médica, los profesionales de salud, actuaron con pericia y dedicación. El Triage se realizó parcialmente, pero dentro de las posibilidades con eficacia y se logró reducir el riesgo de vida convenientemente.
§
Contención psicológica: Resultó de gran importancia el abordaje psicológico de los familiares yallegados en la búsqueda de información, en el proceso de reconocimiento e identificación. También fue de gran ayuda la contención psicológica a los equipos de respuesta.
Incendio en el Centro Comercial Ycua Bolaños, Asunción, Paraguay
1 de agosto de 2004
Descripción del incidente
Lugar: Supermercado Ycua Bolaños, Barrio Santísima Trinidad, Asunción, Paraguay. Fecha: domingo 1 de agosto de 2004 a las 11:30 horas de la mañana.
Ocasión:
El día domingo 1 de agosto de 2004, una mañana de frío invernal, a las 11.25 de la mañana, se estima que había en el Centro Comercial Ycua Bolaños entre 1300 y 1500 personas. Se estaban festejando además, dos cumpleaños infantiles.
Descripción del lugar:
El Supermercado Ycua Bolaños, se encontraba ubicado sobre las avenidas Artigas y Sma. Trinidad, Barrio Santísima Trinidad, Asunción del Paraguay.
La zona es cercana al Jardín Botánico, no lejos del centro de la ciudad. El local, de grandes dimensiones, contaba con una superficie aproximada de 6000m2, un amplio estacionamiento en el sub–suelo, patio de comidas, salón de ventas, y depósitos de mercaderías. Tenía dos portones sobre la calle Artigas.
El centro comercial, ocupaba la esquina de la intersección de las calles Artigas y Trinidad. Precisamente en dicha esquina, había una zona de vidrio, que era la única entrada y salida para el público por vía peatonal. Había además, dos entradas para vehículos que llevaban al garaje subterráneo, una por Artigas y otra por Trinidad; por otra parte, una rampa interior conectaba el garaje con el área comercial. El patio de venta de comidas, ocupaba un amplio sector y el resto estaba ocupado por las góndolas de venta.
Origen del incidente:
Según los peritos el foco desencadenante se inició a través de una combustión entre la grasa y la carbonilla, en un codo muy reducido de la chimenea. La acumulación de grasa y carbonilla se habría producido por carencia de mantenimiento y limpieza. La combustión derritió las uniones y a partir de allí, entraron en combustión gases y productos que se encontraban en la zona del cielo raso cuya altura era de sólo 45 centímetros, (con el agravante de que ese cielo raso no tenía áreas de ventilación). Al aumentar la presión y la combustión, se desplomó el cielo raso y se produjo una explosión por contacto con el oxígeno. La explosión avivó el fuego que se expandió rápidamente.
Es decir, se produjo un fenómeno llamado ‘backdraft’, llamarada, marea de fuego o “explosión por flujo reverso", como lo denominan los bomberos: se formó una gigantesca bola de fuego que devastó todo lo que encontró a su paso (de allí la gran cantidad de personas carbonizadas en el sector de la rampa, donde luego el fuego arrasó con los vehículos e inclusive con personas que intentaban subir a ellos).
Se sumó a esta situación el cierre de las puertas del local, por lo que gran cantidad de personas fueron afectadas no sólo por las llamas sino por los gases emanados.
Dos empleadas del centro comercial siniestrado en la vereda frente al local Gentileza Diario ABC Color
A continuación se reproduce el informe del Ministerio Público acerca de como se inicio el incendio
Gentileza Diario ABC Color.
1-‐ El fuego se habría iniciado en la planta alta del patio de comidas a raíz de la combustión de grasas y carbonillas acumuladas en una desviación tipo codo en el tiro de la chimenea de la parrilla, a 45 centímetros del techo, por encima del cielo raso, debido al calor producido durante la cocción de productos cárnicos.
2-‐ Tras quemarse la grasa y la carbonilla, se gestaron temperaturas y gases calientes que provocaron desprendimientos de las uniones de
soldadura, y se transfirió el calor al material aislante del techo.
3-‐ Dicho material, fue combustionado lentamente con el consiguiente aumento de la producción de gases calientes que fueron acumulándose
entre el techo y el cielo raso.
4-‐ De este modo se habría iniciado el desprendimiento gradual del cielo raso en forma aleatoria, produjo la entrada súbita de oxígeno,
enriqueció el proceso de combustión y propagó el fuego rápida y violentamente hacia distintas direcciones.
5-‐ A su paso, el fuego fue quemando los distintos tipos de combustibles que halló hasta llegar al estacionamiento donde tomó los vehículos. 6-‐ En el itinerario del fuego se produjeron explosiones como rotura y caída de vidrios, vigas, cielo raso, un compresor, cañería de un
refrigerador, aerosoles, ceras y polvos diversos, lo que en un principio los testigos confundieron con detonación de explosivos.
Antecedentes:
En los últimos años, en Asunción se incrementó la construcción de mega centros comerciales y supermercados, uno de los cuales era Ycua Bolaños.
En la ciudad de Asunción, debido a la escasez de lugares de esparcimiento público y atractivos, es frecuente que las personas acudan a los centros comerciales o “Shopping Centers”, que ofrecen además de locales comerciales, patios de comida. De esta forma, se convierten en espacios de reunión de familias, con gran congregación de personas.
Desarrollo de los hechos:
Según versiones de sobrevivientes y testigos ubicados cerca del lugar, se oyeron explosiones dentro del local comercial, presumiblemente originadas en el patio de comidas; inmediatamente se produjo un incendio de grandes proporciones.
El fuego iniciado en el patio de comidas, arrasó con las dos plantas del edificio, incluyendo el estacionamiento.
Ante el cierre de las puertas de acceso al local se generó una aglomeración de personas que no pudieron salir y frente al avance de las llamas murieron asfixiadas y carbonizadas. Se cree que las puertas habrían sido cerradas, para evitar saqueos.
La mole de cemento y ladrillo de 12.000 metros cuadrados ya estaba envuelta en llamas cuando llegó el primer contingente de bomberos voluntarios y efectivos del servicio policial 911.
A medida que el evento fue tomando mayor proporción se sumaron varios organismos que dieron su apoyo a los que se encontraban trabajando inicialmente en el lugar.
El traslado de los heridos se realizó en diversos medios disponibles para permitir la rápida intervención asistencial.
El siniestro, al principio por causas desconocidas y con sospechas de un atentado, fue investigado por el Ministerio Público a través de un grupo de investigadores de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, organismo estadounidense dependiente del Departamento de Justicia), Bomberos Voluntarios del país, Policía Nacional y de Formosa, quienes trabajaron para determinar la causa.
El supuesto cierre de las puertas del local por parte de los guardias de seguridad (quienes habrían recibido órdenes para evitar robos), es un hecho que aún se sigue investigando.
Desarrollo del incidente Gentileza Diario ABC Color
Factores agravantes y/o coadyuvantes
Aspectos arquitectónicos y/o de construcción: § inexistencia de salidas de emergencia.§ iinexistencia de detectores de humo, y riegos automáticos de agua.
§ falta de instalación de extractores, lo que facilitó la acumulación de humo en la zona comprendida entre el techo y el cielo raso, la acumulación de gases y el aumento de presión.
§ extintores insuficientes para abordar un incendio de esta magnitud.
§ materiales inflamables: el cielo raso estaba compuesto por materiales altamente inflamables, tales como isopor, aislantes, adhesivos, polímeros y otro tipo de plásticos, todos ellos, productos altamente combustibles.
Entre el cielo raso y el techo de zinc recubierto, se generaba un calor que desplazaba al oxígeno que había allí, quedando en el lugar gases inflamables.
Aspectos de mantenimiento:
§ falta o deficiente mantenimiento del sistema eléctrico.
§ grasa y carbonilla acumulada en un codo de la chimenea y rotura de las uniones. Aspectos actitudinales:
§ Cierre de las puertas de acceso: consideración del “cuidado de los bienes” (evitar saqueos o falta de pago de la mercadería) por sobre la protección de las personas, en un errado concepto acerca de la seguridad.
Se considera también que hubo factores atenuantes, tales como:
§ Que el hecho ocurrió en pleno día, en una mañana invernal que favoreció que los ciudadanos vistieran ropas de abrigo, esto en parte los protegió de las quemaduras, (se observó que la mayoría de los sobrevivientes tenían quemaduras en la cara y en los pies).
§ El sitio tenía acceso por las dos avenidas (facilitó la llegada de vehículos de rescate).
§ Cercanía a dos hospitales, uno de ellos a dos minutos del lugar (Instituto de Previsión Social con 600 camas) y el de Emergencias Médicas, que facilitaron la tarea.
Consecuencias
Cerca de 400 muertos de todas las edades entre ellos niños, mujeres y ancianos y cientos de heridos, en su gran mayoría, hospitalizados a causa de la intoxicación por humo y en menor número, por quemaduras de ligeras a graves.
§ Muertos: 426 personas fallecidas e identificadas.
§ Heridos: En un inicio se reportaron 424 personas con heridas de diferentes tipos, en especial intoxicación por humo y en menor número, quemaduras de ligeras a graves en distintas zonas del cuerpo. 298 fueron hospitalizados.
§ Ruptura y/o desintegración de la unidad familiar: pérdida de uno o varios integrantes de la familia, y en algunos casos, de familias enteras. Niños huérfanos.
§ Pérdida de la infraestructura del comercio siniestrado con su correspondiente impacto en el sector laboral dependiente del mismo, como también de los proveedores y de los prestadores de servicios. Ruptura de la cadena de pago.
Respuesta del Sector Salud
Rescate y atención pre-hospitalaria
El rescate:La primera dotación de Bomberos de Asunción que llegó al lugar, ingresó por la entrada del estacionamiento del local, con el objetivo de la búsqueda de posibles víctimas.
Rescate de las víctimas Gentileza Diario ABC Color
Otra unidad con ayuda de policías y civiles pudieron abrir un boquete en la pared de vidrio que daba lateralmente a la rampa. Este boquete fue el principal acceso que pudieron tener los bomberos para el rescate ya que la cantidad de humo denso que salía del estacionamiento impedía el acceso y el rescate de víctimas.
Este lugar de la rampa fue el sitio donde se encontraron más cuerpos apilados.
Los efectivos que llegaron pudieron rescatar y trasladar a muchas personas con vida en patrulleras ya que las ambulancias disponibles no daban abasto.
El proceso de rescate de personas con vida duró aproximadamente una hora.
Algunos fueron rescatados de baños y depósitos, que sirvieron de resguardo del calor, el fuego y el humo.
Apertura de un boquete para rescatar a las personas atrapadas Gentileza Diario ABC Color
Acudieron 18 compañías de bomberos para controlar el incendio, cerca de 1000 personas que trabajaron en sistema de rotación. El incendio se controló en un período de una hora y media.
La cantidad de personas que se acercaron al lugar en búsqueda de sus familiares, sumado a quienes sólo buscaban información u ofrecían ayuda, agregaron confusión y desorden, y resultaron un obstáculo en la primera respuesta y evacuación.
El desorden se incrementó por la falta de acordonamiento.
También hubo inicialmente una gran concentración de autoridades, con problemas de liderazgo y coordinación.
Equipos de Primera Respuesta afectados en la operación de rescate:
• Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay: 827 efectivos. Móviles utilizados: 37 unidades • Junta Nacional de Bomberos Voluntarios del Paraguay: 519 efectivos. Móviles utilizados: 24 unidades • Bomberos del Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi: 12 efectivos, Móviles utilizados: 1 unidad • Total Bomberos Voluntarios Combatientes: 1358 efectivos
• Total Móviles utilizados: 62 unidades
• Voluntarios de la Cruz Roja Paraguaya: 50 efectivos. Móviles utilizados: 3 unidades
• Fuerzas Armadas de la Nación: Efectivos del Ejército, Armada, Fuerza Aérea y Comando logístico: 450 efectivos. Móviles utilizados: 1 avión hospital, 1 helicóptero, vehículos terrestres
Asistencia pre-hospitalaria y hospitalaria
Una patrulla policial que se encontraba cerca del siniestro, dio la alarma a través del 911. También se encontraba cerca, el cuartel del Cuerpo Voluntario de Bomberos.
Posteriormente acudió el Servicio de Emergencia Médica Extra hospitalaria (SEME) que cuenta con personal médico y paramédico y 7 ambulancias.
La respuesta tuvo dos ejes: el traslado de los afectados que pudieron salir por sus propios medios, y el rescate, traslado y atención inicial de pacientes evacuados en camillas con quemaduras y principios de asfixia de diverso grado de severidad.
La insuficiente cantidad de ambulancias para trasladar a un número tan cuantioso de personas afectadas, con problemas de asfixia por monóxido de carbono, quemaduras y politraumatismos, generó condiciones que no permitieron la adecuada realización del sistema de Triage, y se priorizó el traslado a centros asistenciales para su adecuada atención.
Coordinación de la respuesta asistencial:
El Ministerio de Salud lideró la respuesta sanitaria, para lo que designó una coordinación central. De esta manera, activó un sistema de respuesta enfocado a:
• Diagnóstico inicial de heridos y afectados.
• Traslado a las instituciones de salud de la ciudad en coordinación con Bomberos, Cruz Roja, Policía, voluntarios y otros.
• Conformación del Comité de respuesta, integrado por las principales autoridades de Salud a fin de coordinar la referencia y contra-referencia de pacientes y dotación de medicamentos.
• Conformación del Comité de Salud para atención de la emergencia con 3 sub-comités: Hospitales, Información e Insumos.
• Tres brigadas diariamente informaron de la condición actualizada de los pacientes internados, su evolución, y pronóstico, utilización de camas y equipos y las necesidades prioritarias para los días siguientes. El Comité de insumos organizó la adquisición, recepción y distribución de medicamentos e insumos médicos para hospitales y clínicas involucrados en la emergencia. Se utilizo SUMA como instrumento de trabajo.
• Instalación de las bodegas de captación de medicamentos e insumos médicos en el Instituto de Previsión Social (IPS), Hospital de Emergencias y en el Ministerio de Salud (MSPyBS).
• Recomendación conjunta con el Ministerio de Relaciones Exteriores para la limitación de la llegada tanto de donaciones como de personal médico extranjero considerado innecesario para atención de la emergencia.
• Inicio de una campaña de apoyo psico-social a los familiares de las víctimas y trabajadores sanitarios.
En cuanto a la asistencia médica, en un primer momento, algunos centros médicos se vieron desbordados por personas que intentaban ingresar a las salas de emergencia.
Muchos de ellos, con lesiones menores, retornaron a sus hogares después de ser atendidos. Alrededor de 300 personas fueron internadas en 33 hospitales (13 de carácter público y 20 privados). En muchos casos, los pacientes estabilizados fueron posteriormente trasladados a otros centros de atención. El 27 % requirió terapia intensiva inicial.
En relación a la mortalidad hospitalaria, 55 personas fallecieron entre el momento de ingreso hospitalario y las dos primeras horas, y 21 a lo largo del período de internación.
Muchos países ofrecieron colaboración para la asistencia de pacientes, pero el traslado se consideró innecesario, y se dio cobertura satisfactoria con los recursos locales.
Del total de pacientes internados sólo cuatro fueron trasladados al exterior por decisión de sus familiares, (uno al Hospital del Quemado en Buenos Aires, y tres al hospital Costa Cavalcanti de Foz de Iguazú).
Asistencia brindada por el Instituto de Previsión Social (I.P.S.)
El Instituto de Previsión Social puso en marcha un plan de emergencia que había sido recientemente diseñado y un organigrama con teléfonos según jerarquía de cargos.
Se reordenaron los servicios de internación dando prioridad a las salas de emergencia y UTI. Los directores de guardia fueron convocados para estar alertas con todos los recursos disponibles. Se cursó autorización a los responsables del rescate (Bomberos, voluntarios, policía) para recurrir al Hospital Central de IPS.
Respuesta inicial:
Profesionales de IPS participaron en la respuesta médica inicial en el lugar del hecho con una rápida
clasificación de pacientes en: Muerto/vivo. Muy grave/leve. Quemado/intoxicado/traumatizado. Se enviaron balones de oxígeno al Hospital Central.
Ingresaron 170 pacientes, la mayoría con necesidad de internación.
IPS participó de la coordinación inter-hospitalaria para la derivación de los pacientes según los recursos de los hospitales. También participó en reuniones diarias de coordinación con directivos de servicios hospitalarios involucrados (Comité Médico de Emergencia Nacional).
Se organizaron 4 grupos de trabajo: o atención médica y enfermería
o provisión de insumos y medicamentos
o provisión y mantenimiento de servicios (oxígeno, vehículos, respiradores, compresores, etc.)
o información (interna y externa). Asistencia:
Se dio cobertura médica para asegurados y no asegurados
La asistencia a los damnificados, incluyó la atención de las lesiones (en especial quemaduras y
trastornos respiratorios) que por su gravedad y características requirieron un promedio de 4 a 6 semanas de tratamiento. Se brindó asistencia a los familiares que los debieron acompañar durante la internación. Se realizó un Censo para la ubicación de damnificados y familiares en los centros asistenciales
habilitados para facilitar el monitoreo correspondiente Se detectaron necesidades económicas en familias con pérdida de uno o varios miembros, para solventar gastos por sepelio o por tratamiento.
Se brindó apoyo psicológico y espiritual, para afrontar la situación y atención a menores que quedaron huérfanos de padre, madre o ambos.
Se brindó contención de la repercusión psicológica en el personal.
Se realizaron tratamientos especializados en el Centro de Medicina Física y Rehabilitación de IPS.
Cobertura realizada por el Centro de Emergencias Médicas Actividades desarrolladas
§ Habilitación del Salón Auditorio para los pacientes de menor riesgo, según triage realizado por los médicos de la institución.
§ Presencia inmediata de médicos y funcionarios del Hospital de todos los turnos, para apoyo en las diferentes áreas.
§ Acciones y actividades coordinadas con las Direcciones de SEME, Toxicología, Banco de Sangre, Hemodiálisis y Transporte.
§ Centro de recepción de llamadas de apoyo de organismos internacionales. § Centro de comando de actividades.
§ Centro de referencia para delegaciones extranjeras.
§ Habilitación del Servicio de Mantenimiento como Centro de recepción y distribución de equipos hospitalarios.
§ Resguardo del orden y la seguridad dentro y alrededor de la Institución por personal de la Escuela de Sanidad Militar.
§ Instalación de puestos de información acerca de lugares de internación, desaparecidos y fallecidos, para ayuda a familiares de las víctimas, coordinados por funcionarios de la institución y con la colaboración de voluntarios.
§ Colocación de carteles de orientación en lugares accesibles.
§ Utilización de todos los medios de comunicación disponibles: líneas correspondientes al Hospital y SEME, optimizando al máximo la Red Metropolitana de Emergencias, Directivos y Jefes de Servicio por medio de teléfonos móviles particulares, celulares con línea full para comunicación con los responsables del Operativo, tres líneas y atención permanente por personal de la empresa de telecomunicaciones COPACO sin costo para los usuarios, tres líneas con salida para llamadas a celulares, (Salón Auditorio, Secretaría General, y Departamento de Transporte). § Asistencia a las víctimas y sus familiares, para quienes se concedió habitaciones en el albergue
institucional.
§ Fortalecimiento del Dpto. de Salud Mental del Hospital para asistencia a víctimas y familiares. § Provisión de medicamentos e insumos.
§ Total de Pacientes atendidos: 198
§ Habilitación de una sala de Terapia Intensiva de Adulto, con 3 camas atendidos por Profesionales Extranjeros (Uruguayos).
Apoyo de Instituciones y organismos públicos y privados en la cobertura de las necesidades
originadas por el siniestro:
§ Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones: provisión de combustibles. § Ministerio de Industria y Comercio: vehículos.
§ Ministerio del Interior: stand para prestación alimentaria.
§ Itaipú Binacional (lado Paraguayo): insumos, medicamentos y materiales.
§ Yacyretá Binacional: apoyo logístico, jornadas de desayuno para familiares de víctimas, pacientes ambulatorios y sus acompañantes.
§ Touring y Automóvil Club del Paraguay y COPETROL: provisión de combustibles. § Asociación Rural del Paraguay, Unión Industrial del Paraguay: insumos.
§ Bancos: habilitación de cuentas para recepción de donaciones en efectivo.
§ Voluntarios (mayoría de alumnos de Colegios): recepción de donaciones, distribución y prestación alimentaria para los familiares de las víctimas.
§ Policía Nacional
§ Cuerpo de Bomberos Voluntarios § Municipalidad de Asunción § Instituto de Previsión Social (IPS) § Hospital de Clínicas
§ Policlínico Policial Rigoberto Caballero § Hospital Militar
§ Centros Hospitalarios privados de Apoyo: Sanatorios San Roque, Promed, Migone, Santa Clara, Adventista, Americano, Italiano, Santa Bárbara, Franco, Golden Cross, Hospital San Lucas, Centro Médico Bautista, Hospital Universitario, Hospital Francés, Instituto Privado del Niño.
Civiles solidarios trasladan a una de las víctimas para ser evacuada
Gentileza Diario ABC Color
Medidas adoptadas para la Coordinación de la respuesta asistencial
La coordinación de salud fue creada mediante Decreto Ejecutivo No. 2960 del 1º de agosto, constituyéndose la Comisión Médica Nacional de Emergencia. Mediante el decreto 2063 se declaró “Situación de emergencia y estado de emergencia sanitaria” en la ciudad de Asunción. La comisión médica nacional fue integrada por los directores de instituciones de salud, encabezada por el Ministro de Salud. Esta comisión se conformó como respuesta al evento, ya que el Ministerio de Salud y Bienestar Social no contaba con una unidad para la coordinación. También se integró una comisión especial para el manejo de la inmensa cantidad de donaciones.
La comisión médica nacional de emergencia, formó a su vez comités y sub- comités para: asistencia médica, manejo de suministros médicos, información, comunicación interna y externa, salud mental y relaciones internacionales. Se montó un Centro de Operaciones con apoyo del Comité de Emergencia Nacional.
Se dio atención a los requerimientos de información de la prensa y a las delegaciones extranjeras que se presentaron para brindar apoyo.
El comité también se responsabilizó de compras de equipos, movilización de pacientes a centros de mayor complejidad, enlaces con instituciones extranjeras y con otros actores de manejo multidisciplinario como el Comité de Emergencia Nacional, OPS, OFDA, USAID.
Medidas de Coordinación
- Integración de la “Comisión Médica Nacional de Emergencia” Dr. Julio C. Velázquez
Dr. Hugo Gómez y Carmelo González Ing. Pedro Ferreira y Dr. Carlos Wiens Dr. Jorge Rodas
Cnel. Medico Teofilo Recalde Crio. Principal José M. Jara Candia Dr. José Andrada
Dr. Carlos Ortiz
- Declaración de “Situación de Emergencia y Estado de Emergencia Sanitaria”
- Integración de una Comisión para manejo de las donaciones (Resolución MSP 931)
- Establecimiento de medidas y procedimientos de control para las donaciones (Resolución MSP 954)
Dinámica de actividades: - Presentación de la Coordinación: 02 de Agosto - Conformación de Comités y Sub-comités:
Asistencia Médica: Dra. Estela Quiñonez Suministros Médicos: Dr. Silvio Ortega
Información y Comunicaciones: Dra. Teresa León Salud Mental: Dra. Carmen Nora Gómez
Relaciones Internacionales: Dr. Jimmy Gimenez - Establecimiento de la oficina de situación y puesto de comando: SEME - Equipamiento, apoyo local y de instituciones públicas, privadas y ONG’s. - Dos reuniones diarias con las comisiones y subcomisiones
- Dos reuniones de prensa diarias (11:00 y 19:00 hs) - Recepción de delegaciones extranjeras
- Recepción de principales donaciones - Enlace entre comisiones y subcomisiones - Toma de decisiones de responsabilidad
- Pedido de compra de equipos de alta complejidad
- Coordinación en la movilización inter-hospitalaria de pacientes - Enlace con entidades y especialistas extranjeros
- Enlace con los otros actores del manejo multidisciplinario, ONG’s, CEN, OPS/OMS
Manejo de cadáveres:
Los cadáveres se ubicaron en un local próximo al siniestrado, (una ex discoteca) y allí se desarrollaron las tareas de clasificación y pre-identificación, antes de su traslado a lugares apropiados.
El Ministerio de Salud a través de la Dirección de atención a grupos vulnerables, instaló una carpa, y puso a disposición vehículos y personal que prestaron valioso apoyo a las instituciones de asistencia y peritaje. Respecto al manejo de cadáveres, el Ministerio de Salud de Paraguay colaboró con el Ministerio Público. Se instalaron camiones frigoríficos dentro de un polideportivo cerrado. Luego se iniciaron las jornadas de identificación con personal forense, estudiantes de Derecho, estudiantes de Medicina, y fiscales.
Se obtuvieron muestras de laboratorio (incluido ADN). Se enviaron a España, para identificación, 200 muestras de víctimas y 200 muestras de posibles familiares (con la colaboración del Instituto de Toxicología