PLATAFORMA CONCERTANTE
MARIA ANGÉLICA BEJARANO CÁRDENAS LUISA FERNANDA RODRÍGUEZ BARRIOS
UNIVERSIDAD JORGE TADEO LOZANO FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES
MAESTRÍA EN GESTIÓN Y PRODUCCIÓN CULTURAL Y AUDIOVISUAL BOGOTÁ
1 PLATAFORMA CONCERTANTE
MARIA ANGÉLICA BEJARANO CÁRDENAS LUISA FERNANDA RODRÍGUEZ BARRIOS
Trabajo de tesis para optar al título de
Magíster en Gestión y Producción Cultural y Audiovisual
Directora
Angélica María Bueno Ñañez
UNIVERSIDAD JORGE TADEO LOZANO FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES
MAESTRÍA EN GESTIÓN Y PRODUCCIÓN CULTURAL Y AUDIOVISUAL BOGOTÁ
AGRADECIMIENTOS
Concertante es posible gracias al apoyo, guía, experiencia y consejos de colegas, amigos y familiares.
Un especial agradecimiento a Angélica Bueno Ñáñez, quien con su experiencia y conocimientos sobre el mundo de la gestión cultural y digital nos ha guiado en este proceso como nuestra tutora; a Irene Littfack, co-creadora de este proyecto, y con quien hemos hecho un equipo inigualable; a Anderson Rodríguez, maestro del diseño y quien nos ayudó a darle vida a la imagen visual de este proyecto; a Mario Cruz, productor digital y diseñador web con quien dimos los primeros pasos para la creación de lo que será nuestra plataforma en la web, y a Kike Barona, Tico Angulo, Santiago Ruiz, Paola Enciso y demás fotógrafos que han compartido su talento con Concertante para poder plasmar las mejores imágenes en las redes sociales.
También, agradecemos a la Universidad Jorge Tadeo Lozano, a la Maestría en Gestión y Producción Cultural y Audiovisual y su equipo, por brindarnos un espacio académico de aprendizaje y de construcción de sociedad a través de la cultura. Gracias a Santiago Trujillo, Director del programa; a Maribel Cortés, Coordinadora Académica, docentes de la maestría y compañeros por toda su disposición, enseñanzas y motivación para culminar este nuevo escalón profesional.
TABLA DE CONTENIDO
INTRODUCCIÓN 3
CAPÍTULO I – DELIMITACIÓN CONCEPTUAL 7
DIAGNOSTICO 7
1. ASPECTOS SOCIODEMOGRÁFICOS 9
2. SUBSECTOR DE LA MÚSICA 10
3. SUBSECTOR CULTURAL DIGITAL 22
4. LOS ARTISTAS 30
5. DERECHOS DE AUTOR 34
6. ACTORES SOCIALES IMPLICADOS 37
JUSTIFICACIÓN 39
ANTECEDENTES 40
CAPÍTULO II – DESCRIPCIÓN METODOLÓGICA 41
OBJETIVOS 41
PLAN DE NEGOCIOS 42
PLAN DE MERCADEO 55
CONCLUSIONES 68
BIBLIOGRAFÍA 69
3
INTRODUCCIÓN
Colombia es un país que se caracteriza por su multiculturalidad, su diversidad étnica, de lenguas, tradiciones y prácticas culturales. Su geografía, tan variada como las expresiones que alberga, propicia distintos climas y entornos alrededor de los cuales se desarrolla la vida cotidiana de las poblaciones. Así como es distinta, la geografía también está fragmentada por enormes cordilleras, ríos caudalosos, selvas inescrutables, costas y mares que mantienen dispersa a la población y que han dificultado a lo largo de la historia la construcción de rutas, canales o medios que conectan entre sí a las regiones. Así como plantean Marco Palacios y Frank Safford (2012), estas características han hecho de Colombia una sociedad dividida, en donde cada población ha desarrollado medios de subsistencia distintos, formas de expresión propias y prácticas sociales diferentes que son distantes entre sí y que no se comunican ni se conocen a cabalidad en el resto del territorio.
En el ámbito cultural y artístico, estas particularidades han determinado en buena parte las prácticas de las poblaciones. De esta forma, en cada región de Colombia surgen expresiones artísticas propias que guardan relación con esos rasgos geográficos y que, en el campo de la música, saltan a relucir mucho más que en otras áreas. Se denominan entonces los géneros musicales de acuerdo con las regiones: música andina, música llanera, música del Pacífico, música de la Costa Caribe; y se diferencian fácilmente la una de la otra por sus ritmos, formatos, patrones melódicos y estructuras armónicas. Igualmente, se distinguen entre sí por una preconcepción que ha sido ampliamente discutida por teóricos, investigadores y musicólogos y es la emocionalidad de las músicas. Por ejemplo, Darío Blanco (citado en Hernández, 2016), caracteriza a las músicas de la Costa Atlántica como alegres en oposición a las andinas, como melancólicas. Y no es el primero en mencionar esta oposición que, según muestra Hernández, ha sido apropiada también por la gente y que tiene que ver, en gran medida, con la calidez de la costa y la frialdad de las altiplanicies.
Además de las prácticas musicales tradicionales, que son también mestizas como nuestra raza, existe en Colombia, y sobre todo en la zona andina, una fuerte apropiación de la tradición musical europea. La conquista española dejó como legado instrumentos y géneros sinfónicos, partituras, educación musical y una cantidad de ritmos y aires musicales europeos que se entrecruzaron con los nuestros, pero que también se mantuvieron separados y marcaron una amplia brecha entre ‘lo popular’ y ‘lo académico’, que hasta hoy ha sido vigente.
Fue en la segunda parte de este siglo que la educación musical se formalizó: se creó la Sociedad Filarmónica, que agrupaba a varios músicos de la ciudad, y la Academia Nacional de Música que, en 1910, dirigida por Guillermo Uribe Holguín, se convirtió en el Conservatorio Nacional de Música (Hoyos, 2010).
Este modelo iniciado en la capital se replicó en el siglo XX en departamentos como el Valle del Cauca, donde surgieron el Conservatorio Antonio María Valencia en Cali (1935), y el Conservatorio Pedro Morales Pino en Cartago (1950), con una clara herencia de la música y la educación europea. María Victoria Casas, en su investigación titulada ‘Hacia una historiografía musical en el Valle del Cauca (música de salón 1890-1930)’, hace referencia a uno de los principales rasgos de la historia musical colombiana, la negación:
“Durante muchas décadas y hasta mediados del siglo XX, la esfera académica manifestaba poco aprecio por las expresiones artísticas de los grupos culturales más aislados y marginados. En general, las primeras incursiones científicas en el mundo del folclor colombiano se caracterizan por el rechazo de los aspectos considerados como demasiado ‘primitivos’ y carentes de mérito artístico, y la exaltación de las expresiones folclóricas mestizas más íntimamente ligadas a la tradición española” (Casas, 2010, p.11).
A pesar de que Casas plantea que este rechazo se dio hasta mediados del siglo XX, a finales de siglo músicos como Ramiro Isaza lucharon por incluir el estudio de la música popular en las cátedras instrumentales del Conservatorio de Música de la Universidad Nacional.
Esta distancia entre la música académica, entendida como aquella de tradición europea, y las músicas populares ha sido una constante a través del tiempo. Dos músicas que desde épocas de la conquista han estado en contacto y que produjeron nuevos géneros y manifestaciones musicales, hoy se dan prácticamente por separado, aunque cada vez hay más avances significativos para su entendimiento conjunto. Encontrar sus relaciones, visibilizar las creaciones que las unifican o que se enriquecen de cada una, potenciar la circulación, información y apropiación de ambas corrientes se convierte en uno de los desafíos.
En la producción de música académica colombiana, se destaca la labor de compositores y arreglistas como los maestros Guillermo Uribe Holguín, Luis Antonio Escobar, Gustavo Parra y Blas Emilio Atehortúa, maestro que desarrolló la investigación musical de la primera producción discográfica que recopila la música de la época libertadora, trabajo realizado en 1977 encomendado por el Patronato de Artes y Ciencias y su director don Joaquín Piñeros Corpas.
5 Posteriormente en la década de 1980, el Instituto Colombiano de Cultura (Colcultura), actual Ministerio de Cultura de Colombia, realizó varias grabaciones de algunas obras de compositores colombianos, interpretadas por la Orquesta Sinfónica de Colombia. Ya no solo estaba en la lista dar a conocer la música traída de Europa, sino también aquella compuesta por músicos del país. Para ese momento, los compositores del país empezaron a tener mayor protagonismo, al igual que los ritmos tradicionales y las canciones populares que han marcado la historia musical de Colombia, tanto así que grabaciones hechas por la Orquesta Filarmónica de Bogotá empezaron a enfocarse también en la recolección de arreglos sinfónicos de músicas folclóricas y populares de todas las regiones del país. (Espinosa Arango, C. & Rodríguez Zuluaga,G. 2013).
Con el paso del tiempo, canciones como ‘Colombia, tierra querida’ y ‘Fiesta de negritos’, del compositor colombiano Lucho Bermúdez, empezaron a colarse en las agendas de las orquestas. De esta manera, comenzaron a llevar lo popular de las cumbias y otros ritmos tradicionales a la grandeza de una ‘big band’. Este es un cambio que se ha mantenido con el tiempo, que sigue ganando protagonismo en la agenda cultural del país y que deja en evidencia la progresiva compatibilidad entre la música académica y la música popular.
Son ya varias las fusiones que agrupaciones sinfónicas han hecho de y con formatos tradicionales en los últimos años, que han llegado al público colombiano con motivo de diferentes fiestas patrias, presentaciones y eventos, como la celebración del cumpleaños de Bogotá en 2017, en la que la Fusión Filarmónica Juvenil de Bogotá preparó un concierto con sonidos colombianos, bajo la dirección del maestro Eduardo Carrizosa, cuya especialidad es precisamente la música del país (fue el productor de la serie ‘Memorias musicales colombianas’ con la OFB y, de ‘Viaje musical por Colombia’ con la Orquesta Sinfónica Nacional).
También se destaca la producción discográfica ‘50 años tocando para ti’ de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, la cual fue merecedora de un Latin Grammy en la categoría mejor ingeniería de sonido para un álbum en 2018. Dicha producción exalta los aires tradicionales del pasillo, bambuco, aguabajo, joropo, cumbia, porro pelayero, vallenato y fandango, y sus compositores son exponentes de la música colombiana: Lucas Saboya, León Cardona, Germán Darío Pérez, Hugo Candelario, Arnulfo Briceño, Lucho Bermúdez, Rafael Escalona y Victoriano Valencia.
Una mezcla que antes parecía imposible, ahora es una realidad, que también ha quedado en evidencia con la fusión de las Orquestas más representativas del país con artistas y agrupaciones de música folclórica como Herencia de Timbiquí, Yuri Buenaventura y Puerto Candelaria, por nombrar algunos.
varias actividades de investigación en músicas tradicionales colombianas de la mano del Grupo de Investigaciones Musicales del departamento y cuenta con profesores, que son algunos de los músicos de jazz y de fusión más reconocidos en el país.
“La música es una sola con diferentes perspectivas. Los músicos populares y los músicos sinfónicos no nos podemos mirar tan lejos. Los elementos están ahí y se pueden mezclar en una coctelera”, afirmó en una ocasión el arreglista y compositor Jorge Cotes a El Tiempo.
Lo sinfónico y lo popular es un encuentro de dos mundos que cada vez se integran más en la escena musical colombiana, lo que se ha trasladado también a los escenarios. La llamada música académica ha pasado de estar en escenarios exclusivos, como auditorios, a otros espacios que generan cercanía con el público, como parques y otros espacios no convencionales. De la misma manera, los auditorios han pasado a ser recintos recurrentes para divulgar la música tradicional colombiana a través de distintos formatos.
Darles valor a estas músicas, difundir las creaciones, producir información y generar conocimiento en torno a ellas permite conocer y reconocer nuestra diversidad cultural: las prácticas, los saberes, las distintas formas de concebir el mundo; permite entonces generar mayor valor de la escena musical colombiana, de los músicos, de la profesión y de los públicos, pues visibiliza las funciones sociales que tiene el arte como constructor de identidades y lazos sociales, como medio de transformación social, fuente de felicidad y motor del desarrollo individual y colectivo.
Dicho esto, es importante crear nuevos espacios que den solución a la desconexión, a la ausencia de canales de difusión a nivel local, regional y nacional. Esas distancias y dificultades de conexión y comunicación, de las que hablan Palacios y Safford, pueden reducirse a través de las nuevas tecnologías, pues la era digital nos permite interconectarnos y romper las barreras espaciales que nos han distanciado.
Proporcionar un acceso a los distintos contenidos, expresiones y manifestaciones socioculturales constituye un principio de reconocimiento de la diversidad, interacción, participación y apropiación de todas esas tradiciones que conforman las identidades de nuestro territorio nacional. Así lo entendió el Ministerio de Cultura (2010) cuando elaboró la Política de Cultura Digital:
7 Teniendo en cuenta esto, los medios de comunicación y las plataformas digitales pueden cumplir un papel fundamental en la construcción de un país en el que la información se democratice, se reconozca la diversidad y se integre a la sociedad, a pesar de sus distancias físicas. En este sentido, el proyecto que aquí presentamos busca disminuir las barreras de acceso a las propuestas musicales a partir de estrategias digitales.
CAPÍTULO I - DELIMITACIÓN CONCEPTUAL
DIAGNÓSTICO
La falta de difusión, circulación, promoción, información y apropiación de la escena musical colombiana, tiene una raíz en la desconexión y la ausencia de canales de difusión a nivel local, regional y nacional. Esas distancias y dificultades pueden reducirse a través de las nuevas tecnologías. Proporcionar un acceso a los distintos contenidos, expresiones y manifestaciones socioculturales constituye un principio de reconocimiento de la diversidad, así como la interacción, participación y apropiación de esas tradiciones que conforman las identidades de nuestro territorio nacional.
En los últimos años, se ha evidenciado y ha cobrado protagonismo la cultura como recurso, que aporta beneficios a la nación desde diferentes escenarios; el ámbito educativo, cultural, político y social. Es evidente que los artistas cuentan con respaldo de las instituciones culturales (Ministerio, Secretarías, Institutos, Universidades, Escenarios) para circular sus propuestas, que día a día nutren la agenda cultural con repertorios de alta calidad que valoran el contexto estético, histórico y artístico, así como su pertinencia para las audiencias, pero son necesarios mayores espacios de promoción.
Actualmente, se ha evidenciado que las propuestas musicales emergentes no cuentan con el aforo esperado en las salas de conciertos donde se presentan. Las principales salas, tales como el Auditorio Fabio Lozano de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, el Auditorio Teresa Cuervo Borda del Museo Nacional de Colombia y la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango no alcanzan la mitad de su aforo cuando presentan propuestas de jóvenes artistas o músicos reconocidos con propuestas emergentes e independientes. Esto puede corresponder a diversos factores. Uno de ellos es el aspecto económico, tomando como referencia la Encuesta de Consumo Cultural 2017, en la que se habla de los eventos con cobro de boletería como aquellos con menor acogida, en comparación a los de entrada gratuita, que aunque tienen asistencia, esta es reducida.
La consolidación de públicos para la gran oferta de música de este tipo es limitada y los espectadores recurrentes a eventos musicales están inmersos solo en las propuestas que se gestan desde las principales orquestas y agrupaciones de la ciudad. No hay una cultura de asistir a eventos de nuevos artistas, que no tengan el recorrido artístico de una agrupación reconocida. Cabe aclarar que en Bogotá existen dos orquestas profesionales: Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia y Orquesta Filarmónica de Bogotá, y dos escenarios con una programación enfocada mayormente en música académica: el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo y la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango, frente a más de 10 salas de concierto que no cuentan con una programación amplia como la de estas instituciones, salvo las que se gestan desde las instituciones académicas o escenarios de circulación itinerante, tales como festivales y encuentros musicales.
Otros aspectos sociales que pueden llegar a influir en la asistencia a salas de conciertos, son aquellos resultantes del diario vivir de la ciudad.
La capital del país ocupa el primer lugar en el ranking de ciudades modernas, según una medición del Observatorio del Sistema de Ciudades del Departamento Nacional de Planeación (DNP), en aspectos como equidad, productividad, competitividad, complementariedad y sostenibilidad, sin embargo, su desempeño en seguridad es deficiente.
Según la encuesta de percepción ciudadana ‘Bogotá Cómo Vamos 2018’, el 57 % de la población se siente insegura. El 60 % de los bogotanos se siente inseguro en la zona centro de la ciudad, sector donde se desarrolla la principal programación musical de la ciudad, y donde se encuentran dos de los escenarios previamente enunciados. Asimismo, las condiciones de movilidad en la ciudad no son las más favorables. El 61 % de los bogotanos percibieron que sus trayectos duraron más tiempo de lo habitual y según el Observatorio de Movilidad en 2017, los capitalinos perdían aproximadamente el 30 % de su tiempo en embotellamientos. Esto nos lleva a inferir que la baja sensación de seguridad, sumado a los largos trayectos para movilizarse en la ciudad son desincentivos a la participación para los espectadores habituales y posibles nuevos asistentes a los auditorios.
Dadas las dificultades mencionadas, es latente entonces la carencia de participación, valoración y apropiación de la música académica enfocada en propuestas emergentes, que circulan en salas y auditorios de Bogotá.
9 1. ASPECTOS SOCIODEMOGRÁFICOS
Colombia cuenta con una gran actividad musical, aunque no todos los actores involucrados en la creación y circulación de estas músicas están formalmente constituidos ni se identifican fácilmente. Gracias a las redes sociales y los medios de comunicación digitales es posible observar un notable crecimiento de agrupaciones, músicos profesionales y públicos.
El sector de la música en Colombia, entorno en el que se desenvuelve el proyecto, se encuentra en estado de maduración y es por esta misma razón que se hacen evidentes situaciones, escenarios y procesos en los que los artistas independientes asumen todos los roles para publicar, distribuir y circular su música sin tener profundos conocimientos al respecto. Es aquí donde el proyecto busca ofrecer una solución directamente a los artistas.
A 2019, el territorio nacional cuenta con una población total de 48.258.494 de habitantes, de los cuales el 77,1 % se concentran en las cabeceras municipales, el 7,1 % en centros poblados y el 15,8 % dispersa en territorio rural, acorde con las cifras del censo 2018. El 48,8 % de la población son hombres y el 51,2 % son mujeres. En cuanto a las edades, el mayor porcentaje de población se encuentra entre los 15 y los 29 años, con un mayor índice entre los 20 y los 24 años.
Con relación a las minorías étnicas, se reconocen cinco grupos: indígenas, afrodescendientes, raizales, palenqueros y romaníes. De estos, el 10 % de la población censada se auto reconoce como afrodescendiente, el 3,4 % como indígena y el 0,1 % como raizal.
Hasta el censo de población de 2018 (DANE), la tasa de analfabetismo en personas de 15 años es del 5,9 %, reduciendo el índice del 8 % desde el censo de 2005.
Los niveles de escolaridad tienen una relación directa con la ubicación geográfica de la población: las cabeceras municipales cuentan con mayor índice que el resto del territorio. Igualmente, el nivel educativo mayoritario es básica primaria (37 %) y básica secundaria (31 %), mientras que la educación superior y postgrado ocupa solamente el 11 % y la categoría de ‘ninguno’ representa el 10 % de la población.
Hombres
Mujeres
Totales
Personas de 15 años y más
5,19 5,02 5,37
94,81 94,98 94,63
Alfabetas Analfabetas
Gráfico 01 - Alfabetismo por Sexo
2. SUBSECTOR DE LA MÚSICA
La proliferación de escuelas y academias de música en Colombia, la cantidad de fiestas, festivales y encuentros musicales y los circuitos de música en vivo de las principales ciudades dan cuenta del crecimiento en la actividad cultural del país. Es importante tener en cuenta una tendencia que resalta Blau (citado en Hernández, 2016) y es que conforme aumentan las organizaciones culturales en una región, aumenta su población (p.73).
En este sentido, se reconocen distintas dimensiones del subsector musical, a saber: investigación y formación, creación y producción, circulación, información y apropiación.
2.1 FORMACIÓN MUSICAL
En 2010 el Ministerio de Cultura propició la creación de 593 escuelas de música a nivel nacional a través del Plan Nacional de Música para la Convivencia. Por su parte, el Sistema de Información de la Música (SIMUS)registra a la fecha 1.279 escuelas constituidas, de las cuales el 71 % son públicas, el 16 % privadas y el 13 % mixtas.
Gráfico 02 - Nivel Educativo Fuente: DANE Educación Formal
Ninguna
Superior y Posgrado
Normalista
Media técnica
Secundaria
Basica Primaria
Preescolar 4,7
37,2 31,6
3,9
0,2
11,9 10,2
Mixtas 13 %
Privadas 16 %
Públicas 71 %
11 Para el Plan Nacional de Música para la Convivencia, la constitución legal de las escuelas de música es uno de los factores que garantizan su sostenibilidad, por ello es importante identificar el estado de legalidad de estas. Aproximadamente, 978 escuelas, que representan el 76 % de las mismas, están constituidas legalmente, destacando aquellas de gestión pública, las que muestran la cifra más representativa bajo la normativa legal, frente al sector mixto que tiende a operar bajo un modelo de informalidad.
De acuerdo con el Sistema de información de la Música (SIMUS), la práctica musical en las diferentes escuelas es variada, enfocándose principalmente en la formación coral, iniciación musical, músicas tradicionales y en banda sinfónica. A continuación, se relacionan las principales prácticas que desarrollan las escuelas en sus procesos formativos.
C
an
tid
ad
d
e
Escu
el
as
0 250 500 750 1.000
Naturaleza
Pública Privada Mixta
183 85
174
12 120
846
SI NO
Gráfico 04 – Constitución legal de las escuelas de música a nivel nacional Fuente: SIMUS
n
Gráfico 05 – Practicas musicales en las escuelas de música a nivel nacional Fuente: SIMUS
Banda Sinfónica
Banda Marcial
Coro
Orquesta Sinfónica
Músicas Tradicionales
Musicas Urbanas
Iniciacion Musical
Cantidad de Escuelas
0 78 156 234 312 390 468 546 624 702 780
Paradójicamente, las oportunidades de continuación son reducidas. En el ámbito profesional y laboral de la música solo existen dos bandas sinfónicas profesionales: la Banda Sinfónica de Cundinamarca y la Banda Filarmónica Juvenil de Bogotá (con límite de edad), por lo que todos los músicos provenientes de importantes procesos bandísticos en Colombia no tienen la oportunidad de desarrollar su labor una vez terminados los ciclos de formación.
Se han evidenciado alrededor de 8 categorías para las escuelas de música en el territorio nacional de las cuales el 1,9 % se asocia a instituciones de formación profesional. (Gráfico 06).
También se identifican más de 60 programas de música a nivel nacional registrados ante el Ministerio de Educación, de los cuales 56 cuentan con registro activo (43 pregrados, 13 posgrados). En Bogotá existen 12 instituciones con programas académicos en música (14 pregrados, 9 posgrados), cifras que representan el 41 % de la totalidad de programas a nivel nacional.
Es importante destacar que en cada una de las principales ciudades del país, tales como Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, Bucaramanga, Cartagena, Popayán y Manizales, existen programas académicos en música; se destaca el papel de las universidades públicas al representar el 51 % de las instituciones de educación superior con oferta del programa a nivel nacional, frente al 49 % de las instituciones privadas. Según el Sistema Nacional de Información para la Educación Superior, 12 instituciones cuentan con el registro de Alta Calidad Académica, de las cuales 6 se encuentran ubicadas en Bogotá, 2 en Medellín, 1 en Bucaramanga y 1 en Cali. Dichas instituciones pueden convertirse en aliados de la plataforma al ser los principales organismos en generar artistas con formación profesional.
El rango de precios de las carreras de música oscila entre $300.000 pesos y 10 millones de pesos semestrales. Cabe resaltar que la mayoría de estos programas están enfocados en la música ‘clásica’ (o de tradición europea) y que el ámbito de la música popular es un camino separado y casi desarticulado de la música ‘académica’.
Gráfico 06 – Tipología de las escuelas de música Fuente: SIMUS
Escuelas Comunitaras 2,2 %
Escuelas de Música Indigena 0,2 %
Escuelas Virtuales 0,2 %
Instituciones Educativas 3,2 %
Escuelas Privadas 11,9 %
Centro Musical Batuta 11,9 %
Formación Profesional 1,9 %
13 La tasa de graduación de carreras de Bellas Artes para 2015 fue de 37 %, lo cual posiciona a estas carreras artísticas en la tercera tasa más alta de graduación después de Ciencias de la Salud y Ciencias de la Educación (Ministerio de Educación, 2016). Esto quiere decir que es una de las carreras con menos deserción escolar.
De acuerdo con la información recopilada por elObservatorio Laboral para la Educación, en los últimos 10 años han egresado 5.362 músicos de programas de educación superior en el país. En el último año egresaron 809 profesionales. Tan solo en la ciudad de Bogotá, desde 2013 hasta 2017 se graduaron de programas de pregrado en música instrumental 1.467 profesionales. Se evidencia también que las instituciones de carácter privado son las que tienen un mayor número de egresados anuales, frente a las instituciones oficiales. A continuación, se expone una comparativa de las importantes instituciones académicas de las cuatro ciudades principales del país.
Estas cifras agrupan a las instituciones de carácter formal e institucional, pero se sabe que existe formación musical a nivel digital, por medio de academias, programas técnicos y universitarios en línea; desde las opciones autodidactas donde se emplean metodologías propias hasta metodologías tomadas como referencia a partir del acceso a los medios digitales.
Bogotá
Medellin
Cali
Bucaramanga
Número de Graduados
0 8 15 23 30 38 45 53 60 68 75
Universidad Nacional de Colombia
Universidad Distrital Francisco José de Caldas - ASAB Pontificia Universidad Javeriana
Universidad de Los Andes
Universidad de Antioquia
Fundación Universitaria de Bellas Artes Universidad EAFIT
Instituto Departamental de Bellas Artes - Conservatorio Antonio María Valencia EAFIT
Universidad del Valle
Universidad Autónoma de Bucaramanga
Públicas Privadas
Gráfico 07 – Relación egresados en programas de música en 2018 Fuente: Observatorio Laboral Para La Educación
2.2 ÁMBITO LABORAL:
La relación entre costo de las carreras de música y la remuneración en el ámbito laboral para los recién graduados es desequilibrada. Solo un 64 % de los egresados cotizan y el promedio de ingresos es de $1’648.500, por lo menos una quinta parte del promedio del costo de matrícula semestral.
Bogotá
Medellin
Cali
Bucaramanga
Número de Graduados
0 58 116 174 232 290 348 406 464 522 580
Periodo de Graduación 2015
Programa Universitario Ingresos Tasa de Cotizantes
Música $ 1.648.458 64 %
Comunicación Social $ 1.482.775 75 %
Ingeniera Industrial $ 2.166.313 88 %
Medicina $ 3.372.500 94 %
Economía $ 1.731.482 77 %
Tabla 01 – Comparativa ingresos de recién graduados en 2015 Fuente: Observatorio Laboral Para La Educación
n
Universidad Nacional de Colombia
Universidad Distrital Francisco José de Caldas - ASAB Pontificia Universidad Javeriana
Universidad de Los Andes
Universidad de Antioquia
Fundación Universitaria de Bellas Artes Universidad EAFIT
Instituto Departamental de Bellas Artes - Conservatorio Antonio María Valencia Universidad del Valle
Universidad Autónoma de Bucaramanga
Gráfico 08 – Relación egresados en programas de música en los últimos 10 años Fuente: Observatorio Laboral Para La Educación
n
15 Otra característica de este sector es el tipo de empleo, si bien no hay datos oficiales sobre el ejercicio profesional de los músicos, observando y conociendo de cerca la escena musical es posible identificar la mayoría de trabajos informales o freelance, tales como acompañamiento musical de eventos y docencia, bien sea en colegios o academias intermedias de formación o incluso medio tiempo en oficios varios. Asimismo, muchos músicos conforman y constituyen sus propios proyectos, agrupaciones o bandas con las cuales autogestionan sus recursos y espacios, sin embargo, pocos se constituyen y es difícil medirlos e identificarlos.
El mercado laboral es complejo para los músicos y tal como lo dicen Bowen y Baumol, los artistas recurren a múltiples mecanismos para encontrar bienestar económico, entre esos acudir a “fuentes privadas como los ingresos de familiares, amigos, pareja, y otras fuentes externas como subsidios, premios, trabajos comisionados y mecanismos de apoyo mutuo como asociaciones y colectivos de artistas […] La búsqueda de segundos empleos también es un mecanismo para compensar la inestabilidad y bajos salarios”. (Hernández Acosta, J. 2016. p. 72)
Este dilema económico lo plantean los autores con su teoría del mal de costos, expuesta en su libro ‘Performing Arts: The Economic Dilemma’ (1966), en el que exponen que las artes escénicas tienen la particularidad de no tener un aumento en productividad similar a otros sectores, lo que mantiene altos costos que justifican la intervención del gobierno y de otros mecanismos para garantizar su viabilidad.
En su publicación, Bowen y Baumol dividen a la economía en dos sectores, uno de ellos compuesto por las artes escénicas y el otro integrado por otros sectores, en los que la incorporación de los avances tecnológicos mejora la productividad y por ende baja los costos. A diferencia de dichos sectores, en las artes escénicas no es posible incorporar mejoras de tecnología en función de la producción, lo que hace que se de un aumento sistemático de los costos, que se ve traducido en un aumento de precios y en consecuencia bajos salarios. Bajo este panorama, el quehacer del artista se encuentra en desventaja laboral.
En Colombia son reducidas las agrupaciones musicales profesionales financiadas oficialmente por gobernaciones, alcaldías o el Estado. En promedio, hay dos orquestas sinfónicas en las ciudades más importantes de Colombia (Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena, Barranquilla, Manizales, Bucaramanga). En contraposición, existen algunas dinámicas del modelo privado, aunque con limitantes, como la falta de un espacio propio para ensayar, un equipo artístico fijo, instrumentos propios, recursos técnicos y demás temas relacionados a la producción, lo que tampoco permite que haya un progreso y una mejora constante en términos musicales, ni que la cantidad de músicos graduados accedan a suficientes oportunidades, debido a que las plazas fijas son acreditadas por concurso y méritos.
para conformar la orquesta principal son limitadas y bajo la figura de supernumerarios, que son músicos temporales que tienen una contratación por prestación de servicios, sin ningún tipo de beneficio laboral. Agrupaciones que funcionan bajo el modelo de la autogestión (modelo privado), contratan a los músicos por proyecto que desarrollan cada dos o tres meses; estos honorarios oscilan entre los $300.000 y $500.000, por lo que la brecha entre el costo de estudio y la remuneración económica de la profesión se hace cada vez más grande.
Con el fin de mostrar las oportunidades laborales actuales para músicos profesionales, a continuación, se relacionan las principales agrupaciones formales de carácter sinfónico a nivel nacional:
CIUDAD AGRUPACIÓN ADMINISTRACIÓN
BOGOTÁ
Orquesta Sinfónica Nacional de
Colombia Mixta
Ministerio de Cultura y Asociación Nacional de Música Sinfónica
Orquesta Filarmónica de Bogotá
**Agrupaciones Juveniles OFB: Banda Filarmónica Juvenil, Orquesta Filarmónica Juvenil de Cámara, Orquesta Filarmónica Juvenil, Coro Filarmónico Juvenil.
Pública Alcaldía de Bogotá
Orquesta Sinfónica de Bogotá Privada Fundación Orquesta Sinfónica de Bogotá
Orquesta Nueva Filarmonía Privada Nueva Filarmonía SAS
Bogotá Chamber Orchestra Privada Proyecto Egresados Universidad Nacional de Colombia
Orquesta Sinfónica Capital Privada Proyecto Egresados Universidad Nacional de Colombia
Orquesta Sinfónica Metropolitana de
Bogotá Privada Proyecto Egresados Universidad Distrital
Banda Sinfónica Metropolitana de
Bogotá Privada Proyecto Egresados Universidad Distrital
Banda Sinfónica Juvenil de
Cundinamarca Pública Gobernación de Cundinamarca
Banda de la Fuerza Aérea Colombiana Público Ministerio de Defensa
Banda de la Policía Nacional Pública Ministerio de Defensa
Sociedad Coral Santa Cecilia Privada Sociedad Coral Santa Cecilia
Coro de la Ópera de Colombia Privada Camarín del Carmen
CALI Orquesta Filarmónica de Cali Mixta Alcaldía de Cali, Proartes, Ministerio de Cultura
MANIZALES Orquesta Sinfónica de Caldas Pública Universidad de Caldas
MEDELLÍN Orquesta Filarmónica de Medellín Privada Corporación Orquesta Filarmónica de Medellín
CARTAGENA Orquesta Sinfónica del Bolívar Pública Institución Universitaria de Bellas Artes y Ciencias del Bolívar
17 2.3 CIRCULACIÓN Y CONSUMO DE MÚSICA
De acuerdo con las Encuestas de Consumo Cultural en Colombia, se puede destacar que el 1 % de la población participa activamente de eventos culturales. En un país de aproximadamente 49 millones de habitantes, este dato nos dice que menos de 500 mil personas son público cultural activo. De esa referencia, el 49,6 % participa de eventos relacionados con música, una cifra aproximada de 20 mil personas.
En la fase de circulación se identifican varios aspectos. En primer lugar, las fiestas y festivales musicales que se llevan a cabo en diferentes épocas del año alrededor de Colombia constituyen una de las fuentes más importantes de circulación de música, según la Cuenta Satélite de Cultura 2016. En segundo lugar, se identifican los distintos canales y medios de comunicación de eventos artísticos, tales como emisoras radiales, medios culturales, páginas web, conversatorios y plataformas informativas.
La Cuenta Satélite de Cultura reporta que un 30 % del consumo de música y danza que realizan las personas en las cabeceras municipales tiene que ver con la asistencia a festivales regionales y otro 17 % a carnavales y fiestas nacionales.
A continuación, una comparativa frente a los espacios de circulación de músicas populares y de vanguardia frente a la música académica:
FESTIVALES MÚSICA POPULAR DESCRIPCIÓN FESTIVALES MÚSICA ACADÉMICA DESCRIPCIÓN Festival Petronio Álvarez
Celebrado en Cali y dedicado a la exaltación de las músicas tradicionales
de la costa pacífica. Música Antigua Encuentro de
de Villa de Leyva
Dedicado a la promoción de espacios culturales y ensambles de música antigua.
Festival de Gaitas, San
Jacinto
Dedicado a la gaita y a los géneros de la sabana y el Caribe colombiano.
Festival de la Bandola
Realizado en Sevilla, Valle del Cauca con el propósito de exaltar los ritmos
andinos. Música Religiosa Festival de
de Popayán
Patrimonio Cultural de la Nación. Se dedica a la circulación de música religiosa, la realización de clases magistrales, talleres y conferencias en torno a este género.
Festival de la Leyenda Vallenata
Realizado en Valledupar; se premia al mejor acordeonista.
Festival Mono Núñez
Se realiza en Ginebra, Valle del Cauca para exponer las propuestas nuevas y tradicionales de música andina.
Festival de Música Clásica Teatro Julio Mario
Santo Domingo (Bienal)
Cada dos años el TMJMSD organiza el festival de música clásica que cuenta con la presencia de orquestas nacionales e internacionales, charlas, clases y exposiciones. Festival
Pirarucú de Oro Se celebra en Leticia y promueve las músicas de la región amazónica.
Festival Antioquia le canta a Colombia
Patrimonio Cultural de la Nación. Espacio de circulación de la música andina.
Festival Internacional de
Música de Cartagena
Cada año se celebra este festival que tiene componentes
pedagógicos, sociales, muestras musicales, grandes conciertos, exposiciones, conferencias, talleres.
Festival Nacional del
Pasillo
Se realiza en Aguadas, Caldas y exalta este género andino.
Festival del Porro
Se celebra en San Pelayo y está dedicado a los porros, fandangos y otros géneros sabaneros del Caribe colombiano.
Festival Francisco El
Hombre
Se realiza en la Guajira y es un tributo al vallenato.
Temporada de Conciertos del Banco de la
República
Es una programación a nivel nacional que presenta, en cada sede del Banco de la República en el país, conciertos de músicos nacionales e internacionales. Festivales
Al Parque
Organizados por IDARTES se presentan talentos locales e
internacionales representativos en el género. Rock, Salsa, Jazz, Colombia, Hip-Hop, Ópera al Parque.
Bogotá Music Market
Rueda de Negocios, Show Cases y conferencias para talento local e internacional.
Se reconoce, entonces, que la música popular y la académica están desligadas casi por completo. También se observa que los festivales se dedican a un solo estilo de música, sin integrar los diferentes géneros en un mismo encuentro musical. Esto refuerza la hipótesis de Palacios y Safford mencionada anteriormente: “Colombia es una sociedad dividida en la que cada región, en este caso, cada manifestación musical, se separa de las demás y no hay una clara integración, comunicación o conocimiento general de las expresiones musicales del país”.
Por otro lado, en el siguiente cuadro se identifican las principales salas de concierto de la ciudad de Bogotá que sirven como escenario de importantes agrupaciones sinfónicas nacionales e internacionales. La mayoría de estas cuentan con una programación recurrente, que abarca desde formatos solistas, música de cámara, nuevos formatos y propuestas y grandes orquestas.
ESCENARIO AFORO DESCRIPCIÓN
Auditorio Fabio Lozano Universidad Jorge Tadeo
Lozano
608
Un espacio cultural con un diseño imponente en el Centro Histórico de Bogotá. Es un escenario funcional para eventos artísticos, culturales y musicales. Por su excelente acústica es la segunda sede de la Orquesta Filarmónica de Bogotá. Se cataloga como Centro de la vida intelectual y artística de la capital. Su ubicación clave en la ciudad, cerca de otras universidades le permite mantener una agenda cultural permanente.
Auditorio Mario Laserna
Universidad de Los Andes 585
Como auditorio universitario ofrece una amplia agenda cultural gestada desde la universidad. En este escenario se presentan conciertos de la Orquesta Filarmónica de Bogotá y sus Agrupaciones Juveniles. Es el escenario principal de la Orquesta de la Universidad de los Andes.
Tabla 03 – Espacios de circulación de música popular vs Espacios de circulación de Música académica
19
Auditorio León de Greiff Universidad Nacional de
Colombia 1619
Auditorio principal de la Universidad Nacional Sede Bogotá y uno de los mejores escenarios acústicos de Latinoamérica. En este reconocido escenario se desarrollan actualmente los programas trazados bajo propuestas académicas que enriquecen las artes y la cultura, brindando acceso a los diversos públicos. Es la actual sede de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, donde presenta su programación los días viernes y sábados.
Teatro de Bogotá
Universidad Central 707 Gracias a sus especiales características acústicas, es adecuado para la ejecución de obras escénicas y musicales como recitales de voces, óperas, operetas, música de cámara y conciertos.
Teatro Faenza
Universidad Central 1528
En el teatro puede haber presentaciones artísticas de géneros diversos como obras de teatro, conciertos, musicales, eventos de danza y festivales artísticos. La tarima y el foso adjunto proporcionarán un área apta para una orquesta de 14 músicos, y su acústica se perfeccionará con una concha móvil para garantizar fidelidad y nitidez en todo el recinto.
Auditorio Teresa Cuervo Borda
Museo Nacional de Colombia
255
Con una acústica magnífica, y un contexto histórico invaluable, el Auditorio del Museo Nacional ha posicionado una agenda cultural que abarca desde conciertos de solistas, música de cámara, hasta exposiciones artísticas, conferencias y además eventos culturales.
Sala de Conciertos Biblioteca Luis Ángel
Arango 367
La sala es ovalada y su escenario es ideal para la presentación de grupos de hasta 15 integrantes. La excelencia acústica de este escenario es unánimemente reconocida por el público y los artistas que actúan en él. Por sus características arquitectónicas, la sala fue merecedora del Premio Nacional de Arquitectura 1966. De igual forma, su trayectoria y programación le valieron ser declarada como Bien de Interés Cultural de la Nación por el Ministerio de Cultura en 2010.
Teatro Colón 785
Es considerado como teatro nacional de Colombia, declarado como Monumento Nacional en 1975, ha sido el escenario de las más célebres y memorables ceremonias y funciones de danza, música y teatro. Se destaca el diseño a la Italiana de su escenario y los imponentes frescos en el techo de la estructura.
Teatro Mayor
Julio Mario Santo Domingo 1320
Producto de la alianza público-privada entre la familia de empresarios Santo Domingo y la Alcaldía Mayor de Bogotá. El Teatro Mayor, una moderna sala al estilo italiano, se enfoca en la programación de conciertos, espectáculos, montajes teatrales y líricos de gran envergadura. El Teatro Estudio, es concebido para la experimentación teatral y artística, debido a las facilidades técnicas de su espacio que permiten adecuarse a las exigencias de los espectáculos.
Teatro Estudio
Julio Mario Santo Domingo 334
Teatro Cafam de Bellas
Artes 963
Su estructura es una alegoría y conjunción de los estilos clásicos y contemporáneos. Es concebido como un proyecto cultural a través de una programación que cubre las artes escénicas y la música.
Teatro Colsubsidio
Roberto Arias Perez 990
Con más de 30 años de programación ininterrumpida, su oferta artística y cultural es cada vez más nutrida y de mejor calidad, con la circulación de artes escénicas de carácter nacional e internacional.
Teatro Municipal
Jorge Eliécer Gaitán 1695
Cuenta con una importante trayectoria histórica, política y cultural para la ciudad. Fue demolido en 1952, reconstruido en 1940 pensado como un teatro par la proyección de películas y finalmente adquirido por el distrito en 1972, adecuado para espectáculos de las artes escénicas y convirtiéndolo en uno de los centros culturales más relevantes del centro de la ciudad.
Tabla 04 – Principales escenarios de circulación de música académica en Bogotá
n
Cabe resaltar que cada vez existen más auditorios, salas de concierto o espacios no convencionales para la presentación musical, como casas particulares, restaurantes, cafeterías, terrazas y el espacio público. Sin embargo, la consolidación de públicos para la gran oferta de música es precaria. Por tanto, los músicos suelen enfrentarse a salas a medio llenar, incluso cuando los costos de acceso son bajos o nulos, o aun cuando se trata de grandes teatros y auditorios con toda una maquinaria publicitaria a su favor.
Además de los festivales, fiestas, carnavales y encuentros musicales mencionados, el consumo y apropiación de la música en Colombia se da en dos dimensiones distintas: a través de la música grabada (análoga o digital) y a través de la asistencia a espectáculos en vivo.
a. Consumo y apropiación de presentaciones musicales en vivo
Según cifras de la Cuenta Satélite de Cultura de 2017, los espectáculos musicales (conciertos cerrados o al aire libre, recitales, presentaciones en vivo) representaron el mayor índice de consumo cultural frente a otros eventos artísticos con un porcentaje de 30 %, cifra que se mantiene desde 2014. Sin embargo, no se proporciona información específica sobre los géneros o los tipos de música de mayor asistencia.
Tomando como punto de partida a Bogotá, es posible observar que si bien existen múltiples espacios para la música en vivo (auditorios, salas de concierto, hasta bares, restaurantes y espacios públicos) no existe una audiencia sólida para cada uno de ellos y mucho menos para las nuevas propuestas artísticas; esto se puede inferir de la Encuesta de Consumo Cultural de 2017.
b. Consumo de música grabada
En el área de medios audiovisuales, el consumo de música se sitúa en tercer lugar, tras la televisión y la radio. El rango de edad en el que más se escucha música grabada es entre los 12 y 25 años con un porcentaje del 69 %, según el DANE, cifra que va decreciendo a medida que aumenta la edad, para llegar a un 19 % en personas de 65 años y mayores. Sin embargo, del uso de internet en Colombia, el 66 % tiene que ver con la descarga o escucha de música online, superando la descarga de películas, la sintonía de emisoras en línea, entre otros consumos culturales.
2.4 INFORMACIÓN Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN DEDICADOS A LA MÚSICA
21 ● Revista Arcadia: con una breve sección dedicada a la música y que se actualiza sin
regularidad.
● Revista Shock: músicas nacionales independientes pero cada vez más comerciales.
● El Magazín de El Espectador: magazín cultural en el que periódicamente se publican
artículos con relación a noticias, eventos o sucesos musicales.
● Music Machine Magazine: revista impresa de músicas urbanas y tradicionales.
● Revista Tempo: contenido especializado en música académica.
● Revista Música: información general sobre música, artículos, descarga de música de artistas nacionales.
● Revista Diners: publicación mensual con artículos culturales relacionadas a los eventos
musicales que se desarrollarán a lo largo del mes en la ciudad y el país.
● Revista DC: publicación impresa y digital de contenidos de interés relacionados con actividades de ocio y entretenimiento en la ciudad.
En el sector radial se destacan en la difusión de música no comercial las emisoras universitarias o del sistema de medios públicos, tales como:
● Radio Nacional de Colombia
● UN Radio – Emisora Universidad Nacional de Colombia ● Javeriana Estéreo
● LaUD Estéreo – Emisora Universidad Distrital
● HJUT - Emisora Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano
Emisoras online como Radio Mixticius lideran el sector de la música independiente en Colombia. Portales de eventos y venta de boletería como TuBoleta, Primera Fila, Atrápalo o las páginas web de los grandes auditorios han empezado a llenar el vacío informativo que existe frente a la contextualización de las puestas en escena de la música tradicional y académica en Colombia.
● Unimedios: medio oficial de la Universidad Nacional de Colombia.
● Canal Capital: streaming de conciertos de la Orquesta Filarmónica de Bogotá e
IDARTES.
● Teatro Digital: plataforma de streaming de algunos conciertos de la programación del
Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo.
● Canales Regionales: streaming de Conciertos de Festivales en las regiones de
Colombia.
3. SUBSECTOR CULTURAL DIGITAL
Según datos del DANE y el MinTIC en sus encuestas de Consumo Digital y Calidad de Vida, el 45 % de los hogares en Colombia tiene conexión a internet y posee computador propio. Los principales lugares de uso de internet son: hogares (74%), trabajo (28%), institución educativa (25%) y desplazamiento de un lugar a otro (15%). El medio por el cual las personas se conectan más a internet es el teléfono celular (70%). Las actividades para las cuales más se usa internet son: redes sociales (75,4%), correo y mensajería (66,4%) y búsqueda de información (65,9 %). Hay que destacar que la educación y la consulta de medios de comunicación ocupan índices más bajos que todo lo relacionado con entretenimiento y ocio.
Gráfico 09 – Proporción de personas de 5 y más años de edad que usaron internet, según actividad de uso. Fuente: DANE – Encuesta de Calidad de Vida 2016
Áre
a
Territorio Nacional
Cabecera
Centros aislados y rural disperso
Porcentaje
0 20 40 60 80
0,3 0,5 0,5 2,1 9,1 8,2 1,8 10,8 9,7 1,4 11 9,8 6,6 18,4 16,9 44,5 39,8 40,4 33,0 41,8 40,8 54 67,6 65,9 49,7 68,7 66,4 64,6 76,9 75,4 Redes Sociales
Correos y Mensajería
Obtener Información
Actividades de entretenimiento
Educación y aprendizaje
Consulta de medios de comunicación
Banca electrónica
Comprar/ Ordenar productos o servicios
Trámites con organismos gubernamentales
23 Se puede evidenciar que el uso de internet para prácticas culturales va en ascenso. De acuerdo con la Encuesta de Consumo Cultural de 2016 del DANE, el uso de internet por parte de las jóvenes de 12 años en adelante sigue aumentando, y pasó de 60,6 % en 2014 a 66,9 % en 2016, con utilizaciones en diferentes actividades. En los últimos tres meses de 2016, el 66,6 % de este grupo etario lo usó para buscar, descargar o escuchar música en línea; según esta información, las páginas web, blogs u otros contenidos digitales afines a la música son más visitados por la población general. El 57,8 % buscó, descargó o vio películas o videos en línea, siendo estos usos los de mayor prevalencia. Las dos actividades que presentan los porcentajes más bajos son ver televisión o escuchar radio en línea (17,5 %) y visitar o acceder a servicios en línea en espacios culturales virtuales (bibliotecas virtuales, museos, galerías) con un 17,0 %.
Si bien en Colombia la música ha ido en ascenso en cuanto a consumo y se va posicionando como uno de los rubros más importantes de la cultura en la ciudad, es cierto que todavía no se encuentra en la primera posición de áreas de consumo, en donde ya vemos al sector audiovisual.
El 30 % de la población de Colombia mayor de 12 años, tanto en 2016 como en 2014, asistió a conciertos, recitales y presentaciones de música en vivo, de acuerdo con el mismo informe del DANE, lo que muestra potencial para seguir ampliando la oferta cultural y musical del país y la posibilidad de consolidar un público en el futuro cercano.
El consumo se da mayormente a través de medios digitales y son varios los géneros que marcan la parada en los gustos de los consumidores. Géneros como el Vallenato, Tropical, Baladas, Rock, Reggaetón y Pop son los más escuchados, lo que responde a la variada oferta musical que hay en el país y a las nuevas propuestas que se van posicionando en la industria. Este fenómeno se puede apreciar en el siguiente cuadro que recoge la Cámara de Comercio de Bogotá, de acuerdo con cifras del DANE del 2010 al 2016 de la Encuesta de Consumo Cultural.
Gráfico 10 – Proporción de personas de 12 y más años de edad que usaron internet, según actividad de uso cultural. Fuente: DANE – Encuesta de Consumo Cultural 2016
Usó Internet
Buscar, descargar o escuchar música en línea
Buscar, descargar o ver peliculas o videos en línea
Buscar, descargar o leer revistas y periódicos en línea
Buscar, descargar o jugar videojuegos en línea
Buscar, descargar o leer libros en línea
Ver televisión o escuchar radio en línea
Visitar o acceder a servicios en línea en espacios culturales virtuales
(Bibliotecas virtuales, museos, galerias) 17,0% 17,5%
20,9% 22,5%
24,2%
El crecimiento musical ha sido tan grande en la ciudad de Bogotá, que le valió ser nombrada el 7 de marzo de 2012 por la Unesco como ‘Ciudad de la Música’, como parte de la Red de Ciudades Creativas de este organismo internacional. Su dinamismo como escenario central de la creación musical en América Latina es una de las razones de ese nombramiento; Bogotá es la quinta Ciudad de la Música de la Red, junto a ciudades como Sevilla (España), Bolonia (Italia), Glasgow (Reino Unido) y Gante (Bélgica).
El papel de los medios tradicionales de comunicación en la difusión y consumo de contenidos musicales ha sido muy importante. Los medios tradicionales en prensa, radio, televisión y ahora en internet han propiciado a lo largo de los años espacios de divulgación, no solo para contenidos informativos, sino también para contenidos culturales y de entretenimiento.
Aunque en la actualidad prevalecen los medios tradicionales, los nuevos formatos en internet están teniendo cada vez más acogida y relevancia. De acuerdo con cifras de 2017 de Kanter Ibope, una de las encuestadoras líderes en el mercado de investigación de medios de comunicación en América Latina, recogidas por la revista Semana, el 99 % de los colombianos ve televisión y el 69 % ve contenido audiovisual por internet. En cuanto a prensa, el 78 % de los colombianos leen en papel y el 34 % en digital; el 87 % escucha radio de dial, frente al 49 % que escucha radio por internet. Estos porcentajes de consumo en todos los casos no son excluyentes, pues una persona puede utilizar varias plataformas.
Desde la creación de la Política de Cultura Digital del Ministerio de Cultura, registrada en el Compendio de Políticas Culturales (2010), el acceso y el uso del internet en el país ha crecido
Gráfico 11 – Hábito de Consumo de Música Grabada en las Regiones de Colombia durante 2016. Fuente: DANE – Encuesta de Consumo Cultural 2016 - CCB
25 rápidamente, así como la producción local de contenidos. Mientras que en 2010 el porcentaje de desarrollo y creación de contenidos digitales en Latinoamérica era del 8 %, en 2015 pasó a ser del 26 %, según el Foro Económico Mundial. Esto, de entrada, sugiere que la política en cultura digital y la formación en nuevas tecnologías, convocatorias y apoyo a emprendimientos en esas áreas ha surtido un efecto positivo.
3.1 ENTORNO DIGITAL Y LOS MEDIOS
En nuestros días, el panorama musical mundial se caracteriza por un pluralismo cultural y por la irrupción de las culturas y músicas populares en la vida cotidiana. No solo han llegado nuevos avances tecnológicos en pro de la música, sino que se han generado nuevas formas de consumirla y sus contenidos relacionados. La tecnología ha propiciado el acceso, pero también un cambio en la forma de producir y consumir contenidos. Ahora los consumidores también son productores (prosumidores) y están mucho más inmersos en lo que circula y se puede compartir a través de la red.
En el caso de Colombia, cada vez son más los espacios digitales para consumir contenidos, pero también para interactuar con los usuarios y los clientes, sobre todo en el campo del entretenimiento. Según explica la Política de Cultura Digital presentada en el Compendio de Políticas Culturales del Ministerio de Cultura, en nuestro país, el 82 % de la navegación en internet está orientada al entretenimiento y apenas un 15 % se dedica a actividades educativas y productivas.
En esta era digital, el consumo de contenidos musicales ha evolucionado. Desde lo análogo, donde los consumidores adquirían los formatos físicos hasta la actualidad, donde han llegado otros formatos y plataformas que han permitido que los consumidores estén en constante contacto con información y contenidos que les interesan.
En la actualidad, a nivel mundial hay una explosión en el consumo de la música, sobre todo en plataformas digitales, que representan la mayor fuerza de ventas. Según datos del Informe Mundial de la Música Grabada IFPI 2019 (Federación Internacional de la Industria Fonográfica) los ingresos por streaming han subido un 34 % y aportan el 46,9 % de las ventas digitales, lo que da muestra de la importancia del entorno digital y las nuevas tecnologías para la difusión y consumo de la música, que deja grandes cuantías en ventas en los últimos años.
Impulsado por las inversiones sostenidas de los sellos discográficos, el panorama global se destaca por mercados diversos y dinámicos que evolucionan a paso acelerado y buscan nuevas vías de crecimiento. Dentro de los diez mercados principales, algunos de los más promisorios se sitúan en Asia y América Latina (Corea del Sur y Brasil, respectivamente), y por primera vez, el continente asiático se convierte en la segunda región más importante en cuanto a ingresos por ventas físicas y digitales combinadas.
Ante este panorama de alto potencial que sigue evolucionando, es imprescindible que estén sentadas las bases necesarias para dar apoyo al desarrollo sostenible. Los derechos de autor patrimoniales de sincronización, reproducción, comunicación y ejecución pública, deben ser reconocidos y respetados, y la música, que hoy en día se disfruta en una variedad de formatos, debe recibir su justo valor. (IFPI 2019)
Ventas Físicas 25 %
Streaming por suscripción 37 %
Streaming con publicidad 10 %
Descargas y ventas digitales 12 %
Comunicación al Público 14 %
Sincronización 2 %
Gráfico 11 – Ventas Mundiales de Música Grabada por Segmento 2018. Fuente: IFPI – Federación Internacional de la Industria Fonográfica
0 4 8 12 16 20
Total de Ingresos en Miles de Millones de $USD 2008 17,0 2009 15,9 2010 15 2011 15,1 2012 15,0 2013 14,6 2014 14,1 2015 14,9 2016 16,2 2017 17,3 2018 19,0 0,4 0,4 0,4 0,4 0,3 0,3 0,3 0,3 0,3 2,7 2,4 2,3 2,0 1,9 1,8 1,6 1,5 1,4 1,3 1,3 4,7 5,2 5,6 5,8 6,0 6,8 7,7 8,3 9,0 10,5 12,0 2,3 2,6 3,2 3,8 4 4,3 4,4 4,3 3,9 3,7 3,4 8,9 6,7 4,7 2,9 1,9 1,4 1,0 0,7 0,4 0,4 0,3
Streaming Ventas Digitales Ventas Fisicas Derechos de Ejecución Sincronización
27 En 2015, el sector digital marcó un hito y se convirtió en la principal fuente de ingresos de la industria, logrando superar por primera vez a las ventas en soportes físicos, que para el 2018 representaban el 25 % en ingresos totales, frente al 59 % de los formatos digitales.
América Latina se posicionó como la región con más crecimiento en materia de ingresos por ventas de música grabada (+11,8 %), de acuerdo con el informe. El segmento digital incrementó su valor en un 44,5 %, superando el promedio mundial en más de cuatro veces. Los ingresos por streaming registraron una espectacular alza del 80,4 %, siendo Brasil y Argentina los dos principales mercados de la región.
Para entender este fenómeno, es importante tener en cuenta que el consumo se ha dado a través de servicios de venta como iTunes y Amazon, y las diferentes plataformas de streaming, entre las que están Spotify, Deezer, Apple Music, Tidal, Amazon Music y Google Music. Aunque su funcionamiento puede variar, en general, dichas plataformas funcionan mediante suscripción para los usuarios y ofrecen acceso a un ilimitado catálogo de música que los artistas deciden poner a disposición.
El negocio de dichas plataformas se da por medio de varias instancias. Inicialmente, el artista debe elegir un intermediario, o distribuidor digital, con el que va a trabajar y quien es, a su vez, el que hace el contacto directo y distribuye el catálogo del artista en las plataformas respectivas. Su elección dependerá de la oferta que este le haga: los hay desde quienes proveen el servicio gratuito y se quedan con un porcentaje del ingreso que las plataformas reportan, hasta unos más avanzados y de mayor valor, que ofrecen el 100 % de los ingresos generados por las plataformas.
En este mismo sentido, son varios factores los que influyen en la monetización de las diferentes plataformas, como el tipo de usuario con el que cuentan (suscripción freemium o premium), la publicidad, el porcentaje de regalías y el modelo de negocio.
En el caso de Spotify, por ejemplo, el negocio se sostiene por cuenta del ingreso mensual de los usuarios pagos y por la publicidad de aquellos que usan la plataforma de manera gratuita. A esto se suma el número de reproducciones del total de canciones de su catálogo, el cual se divide entre la cantidad de dinero que ingresa.
De acuerdo con el medio especializado en tecnología, Xataka, Spotify “genera un valor por reproducción que le es abonado a cada propietario de los derechos de esas canciones (esto no es lo mismo que ‘a cada artista’) multiplicado por el número de reproducciones que ha conseguido. Esta cifra puede estar en torno a los 0,005 centavos de dólar por reproducción, según las cifras que hizo públicas una banda".
Spotify se ha convertido en una de las plataformas más importantes en el mundo y sigue abonando terreno en el cambio de la industria musical en la era digital.
En Colombia, las principales fuentes de ingresos son los servicios de streaming, seguidos de los derechos de comunicación pública. En tercer lugar, aparecen las descargas digitales y después las ventas de soportes físicos y los ingresos recibidos por el licenciamiento de música en películas, videojuegos y publicidad (Sincronización). (IFPI 2019) Textual
El principal dinamizador del mercado ha sido el formato del streaming, con un crecimiento del 39 % respecto a 2015, seguido por los derechos de comunicación pública, o eventos en vivo, con un aumento del 14 %. Los servicios de streaming disponibles en el país son Amazon, Apple Music, Claro Música, Deezer, Google Play Music, Napster, Spotify, Tidal, TigoMusic y Youtube. El gasto per cápita en música al año fue de US$ 0.7, superior al gasto de los consumidores en Perú́ y Ecuador, que es de US$ 0.4 per cápita, pero inferior al de Chile, de US$ 1.9, o el de Argentina, de US$ 2.5. Todos estos datos sitúan a Colombia como el país número 34 en el ranking mundial de países por consumo de música.
De acuerdo con el Informe Mundial de Música 2019, el mercado de la música en Colombia afronta tres principales retos para mantener su avance y contribuir con mayor intensidad a la riqueza nacional. En primer lugar, la brecha de valor, que consiste en la pérdida de ingresos de los titulares de derechos por el consumo masivo de música a través de servicios digitales que se benefician del concepto de ‘puerto seguro’, como Youtube, para evitar negociar una licencia con los titulares de derechos en condiciones de mercado. En segundo lugar, el incremento del plazo de protección a un plazo de 80 años, y en tercer lugar, en Colombia hay una proliferación de sociedades de gestión colectiva que dificultan el entendimiento entre los titulares de derechos y las entidades comerciales, como SAYCO, ACIMPRO, PROMUSICA, ACODEM, entre otros. Así como la música ha significado una gran fuente de ingreso para las plataformas de streaming, también ha significado un insumo muy importante para las redes sociales, en donde se ha posicionado como uno de los principales productos de consumo.
6,75 %
6,75 %
28,50 % 58,00 %
Artistas/ Disqueras Apple Music Derechos Mecánicos Derechos de Comunicación Pública 6,12 %
6,00 %
29,38 %
58,50 % Artistas/ Disqueras
Spotify Derechos Mecánicos Derechos de Comunicación Pública
29 La música y los artistas tienen un papel muy importante en las redes y así ha quedado evidenciado en los últimos años. El Informe Mundial de la Música explica que las compañías discográficas se han preocupado por explorar más el ámbito digital y crear contenidos que los fans desean para promover su interacción con los artistas. Ejemplo de esto, en abril de 2016, 7 de las 10 personas o marcas más seguidas en Twitter y de las 20 con más ‘Me gusta’ en Facebook, eran músicos. Igualmente, cinco músicos integraban la lista de las 10 personas más seguidas en Instagram. En YouTube, la música es el motor que más influye las visitas, en la que los 10 contenidos más vistos en esa plataforma son videos musicales.
Según laCuenta Satélite de Cultura, la descarga o escucha de música online representa el primer lugar en el uso de este tipo de contenidos. En efecto, el consumo de videos aumentó un 3 % entre 2015 y 2016. El rango de edad de las personas que consumen videos es el mismo de las personas que más consumen música grabada y se comporta de forma similar: conforme aumenta la edad, decrece el consumo.
3.2 LOS USUARIOS Y LAS REDES SOCIALES
Los internautas son la parte importante de las nuevas tecnologías de consumo. En Colombia, son cada vez más las personas que se conectan a internet y usan las redes sociales como medio principal de entretenimiento e información. Según la Primera Gran Encuesta TIC realizada por el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC), el 64 % de los colombianos ya usa internet y el 72 % de los hogares tiene acceso a Smartphones. Este hecho ha permitido democratizar el acceso al internet en todas las regiones del país.
La importancia de internet resulta mayor en las generaciones más jóvenes, que son las que comúnmente usan los medios digitales, tal como lo muestra este gráfico del MinTIC.
Gráfico 11 – Importancia del internet en la vida de las personas según edad. Fuente: Primera Gran Encuesta TIC 2017
De 16 a 24
De 25 a 34
De 35 a 44
De 45 a 54
Más de 55 años
0 20 40 60 80
32%
50%
65%
74% 79%
13% 16% 14% 12% 11%
55% 34%
21% 14% 10%