El Espíritu Santo Te Transforma Tema
Introducción
Es increíble lo lejos que hemos llegado hoy en nuestra subida a la Montaña de la Fe. A lo largo de nuestro viaje, hemos aprendido y experimentado mucho acerca de Dios, gracias a nuestra “Brújula: de la Trinidad” {apuntar al dibujo de la Brújula de la Trinidad}.
La primera parte de nuestra brújula nos señaló al amor del Padre.
Reconocimos que Dios Padre, es el Padre de su Hijo Jesucristo y es Tu Padre, también.
Así que a continuación, subimos un poco más alto con la segunda parte de nuestra brújula. Esto nos señala a la obra salvadora del Hijo. Aprendimos cómo Dios Hijo se hizo hombre y fue crucificado para poder pagar la deuda que se debía por todos nosotros, por nuestros pecados. También aprendimos que antes de
redimirnos en la Cruz, el Hijo instituyó la Eucaristía, para que Él así pudiera permanecer con nosotros por medio del don de Su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad; verdaderamente presente en la Sagrada Comunión.
Con el fin de seguir ascendiendo necesitamos saber cómo utilizar la tercera parte de nuestra brújula, “El Espíritu Santo te Transforma.” Esto nos indica a la acción transformadora de la tercera persona de nuestro Dios Trino – El Espíritu Santo.
El Espíritu Santo
Es probablemente más fácil para la mayoría de nosotros obtener una imagen de Dios Padre y Dios Hijo porque hay ejemplos humanos para utilizarlos como punto de partida para construir una imagen. Dios Espíritu Santo puede ser un poco más difícil.
Si se va a buscar la palabra Espíritu en el Catecismo de la Iglesia Católica, te darás cuenta que el Espíritu Santo se deriva de la palabra hebrea, Ruah, que puede ser descrita como “soplo, aire, viento.” (Catecismo 691). También se aprende en el Catecismo que al igual que el Padre y el Hijo, el Espíritu Santo es una Persona divina con intelecto, emoción y voluntad. (Catecismo 691). Claro, como el lodo,
¿verdad?
Así que tal vez deberíamos ver la Biblia para una mejor comprensión del Espíritu Santo. A lo largo del Antiguo y Nuevo Testamento, el Espíritu Santo se revela a través de las palabras y acciones del pueblo de Dios.
En el Antiguo Testamento, El Espíritu habló a través de los profetas al pueblo de Israel, pidiendo continuamente su conversión del corazón y
arrepentimiento y así volverse a Dios. El Espíritu Santo también habló a través de
los profetas y prometió la venida de un Mesías, un Salvador para todas las
personas. A través del profeta Joel, el Padre a demás prometió que derramaría Su Espíritu sobre toda la humanidad. (Joel 2:28).
En el Nuevo Testamento, vemos que estas promesas se han cumplido. A través del poder del Espíritu, María concibió a Jesús, el Hijo encarnado. En la mañana de Pentecostés, el Espíritu llovió sobre cada uno de los apóstoles como lenguas de fuego, transformándolos de cobardes aterrorizados, a proclamadores de las Buenas Nuevas de Cristo. Llenados del Espíritu Santo, los apóstoles predicaron con valentía, hablaron en lenguas extranjeras, sanaron a los enfermos, echaron fuera demonios y murieron sin miedo por nuestro Señor. Al difundir las buenas nuevas de salvación por medio de Cristo Jesús, los apóstoles eran recipientes para un derramamiento del Espíritu sobre aquellos que escucharan su mensaje y dijeran
“Sí.” A través del poder del Espíritu Santo, los apóstoles y sus seguidores predicaron la Buena Nueva a todo el mundo.
Entonces, ¿qué es lo que este Espíritu de acción quiere lograr en nuestras vidas hoy en el siglo 21? El Espíritu Santo quiere lograr en nuestra vida lo mismo que logró en los apóstoles. El Espíritu Santo quiere transformarnos. No sólo guiarlos. No sólo ayudarnos, sino también a cambiar por completo de adentro hacia fuera.
Echemos un vistazo a la acción transformadora del espíritu.
Transformar
En el diccionario, aprendemos que “transformar” es un verbo que significa
“cambiarla apariencia de;” cambiar de carácter o condición;” “convertir o modificar.”
El Espíritu quiere transformarte desde tu interior en la persona que Dios quiere que seas. El Espíritu Santo busca hacerte una nueva creación, con un nuevo aspecto y un nuevo propósito. El Espíritu Santo hace esto trabajando contigo para convertir tus pensamientos y voluntad de ser egocéntricos y regresar a sus estados originales de ser centrados en Dios. El Espíritu Santo logra transformar esta acción dándote regalos... SIETE dones para ser exactos.
Si ustedes fueron bautizados, ya han recibido estos regalos. ¿Los han abierto? Tal vez ni siquiera sabían de ellos cuando fueron bautizados
(especialmente si fueron bautizados cuando eran niños). Pero estaban activos en su vida. Si fueron confirmados, estos dones se vivificaron, o fueron ofrecidos una vez más para abrirlos y utilizarlos más plenamente. ¿Los abrieron entonces? Tal vez ustedes ya lo hicieron, y tal vez incluso intentaron utilizarlos... por un tiempo...
¿Pero luego se olvidaron de ellos? Incluso, si ustedes intentan utilizar estos regalos todos los días, hoy, es un nuevo día, y el Espíritu Santo que es infinito
quiere continuar enseñándonos cómo mejor aplicar estos dones para darle más potencial a tu vida, hoy y todos los días.
{Espíritu Santo Dibujo 1} Vamos a echar un vistazo a estos siete regalos poderosos que cambian la vida. Me gustaría usar un acrónimo para ayudarme a recordarlos “SECCPFT” {el presentador debe decir cada letra}. Cuando abres estos siete dones y les das la bienvenida a tu vida... “seccpft”... cambias. Vamos a echar un vistazo. No se preocupen por la memorización de las definiciones exactas, no habrá un examen. Pero la fe nos recuerda que estar familiarizados con estos regalos es muy útil. Solamente al pensar en ellos y rezar por su movimiento en nuestra vida va a llevarnos a tener una transformación personal a través de su poder.
Los cuatro primeros regalos son: Sabiduría, Entendimiento, Consejo y Conocimiento “secc.” Si es tu voluntad, estos pueden convertir tus pensamientos a ser centrados en Dios...del “lodo” que ellos pueden ser cuando son egocéntricos.
• Sabiduría - nos ayuda a ver las cosas como Dios las ve. Tú eres capaz de ver al mundo que te rodea. Es como si fueras un satélite que se levanta de la tierra y empiezas a ver los bosques y no sólo los árboles. Ves que eres creado para la vida eterna en el cielo y eres capaz de no preocuparte tanto por las cosas pequeñas.
• Entendimiento - te da una idea de los misterios de la fe, no porque los has entendido, pero porque los conoces. Este don te hace capaz de entender mejor a Dios tal como se revela en la Biblia. De hecho, no podemos realmente entender nada de las Escrituras sin este regalo.
• Consejo –te ayuda a tomar decisiones correctas acerca de la voluntad de Dios para tu vida. A través de este regalo sabes cuál es el siguiente paso correcto a tomar, y luego el siguiente, y así sucesivamente, y finalmente, lo que te llevara a tu destino eterno – el CIELO.
• Conocimiento - ayuda a ver todo en la vida en relación a Dios, y la
Eternidad; para conocer la bondad de Dios y su amor por ti y como se revela en toda la creación; y también para saber lo que es de Dios y lo que no lo es.
Los siguientes tres regalos, Piedad, Fortaleza y Temor de Dios – “pft” – te ayudan a doblar tu voluntad lejos del egocentrismo al acercamiento de Dios. Estos regalos te ayudarán a desear conocer más y seguir el plan de Dios para ti y el mundo que te rodea.
• Piedad – Te revela la grandeza de Dios y la relación entre nosotros y Dios.
Te lleva a la reverencia. Este regalo te ayuda a doblar las rodillas en el amor y temor en una sumisión a un poder mucho más grande que uno mismo.
• Fortaleza -Ayuda a perseverar en la búsqueda de cosas buenas y santas, no sólo perseverar en lo que percibes te beneficiara en corto plazo. Es una
absoluta confianza en los propósitos de Dios, llevando la fortaleza con fuerza para hacer lo que es correcto.
• Temor de Dios - Es el miedo de decepcionar o dañar nuestra relación con Dios maravilloso y amoroso. Este regalo nos inspira para dirigir nuestras acciones de tal manera que nosotros podamos obtener una meta para una comunión eterna con Dios.
{Espíritu Santo Dibujo 2} Si abrimos estos regalos y les permitimos transformar nuestros pensamientos y voluntad, pronto comenzaremos a saborear los frutos de esta entrega en nuestra alma. Van a saborear los nueve frutos del Espíritu Santo: amor, paz, alegría, paciencia, amabilidad, bondad, mansedumbre, fidelidad y autocontrol. A diferencia de los siete dones, no creo que estos nueve frutos necesiten explicación. Instintivamente sabemos lo que son. ¿No son estos los frutos que ustedes desean en su vida?
Imagínense cómo sus vidas serian transformadas si interactuaran con Dios con más amor, paz, alegría, paciencia, amabilidad, bondad, mansedumbre,
fidelidad y autocontrol.
Imagínense cómo sus vidas serian transformadas si interactuaran con ustedes mismos con más amor, paz, alegría, paciencia, amabilidad, bondad, mansedumbre, fidelidad y autocontrol.
Imagínense cómo sus vidas serian transformadas si interactuaran con su esposo, hijos, familiares, jefes y amigos con más amor, paz, alegría, paciencia, amabilidad, bondad, mansedumbre, fidelidad y autocontrol.
Imagínense cómo estos frutos transformarían su mundo.
Tal vez, tú como yo, has tratado de adoptar estas cualidades a través de tus propios esfuerzos, con resultados mixtos. Sin embargo, cuándo permites que el Espíritu Santo les ayude a remodelar sus pensamientos y voluntad, estos frutos comenzarán a fluir de una forma más natural en su vidas.
A Ti
Una vez más, todo esto es acerca de Ti. El Espíritu Santo te quiere transformar. No es importante memorizar los siete regalos o nueve frutos, lo importante es tener el deseo de cambiar. Francamente, a nosotros los humanos no nos gusta el cambio.
Es importante confiar en el amor infinito de Dios para nosotros. Él no quiere quitarte tu intelecto o los rasgos de carácter que te hacen ser quien eres. El Espíritu Santo quiere transformar nuestros pensamientos y voluntad para así poder ser la mejor versión de uno mismo; una versión más amorosa, tranquila, alegre.
Espero que eso sea lo que ustedes desean, pero ustedes deben elegir por sí mismos. El Espíritu Santo no obliga a la fuerza para darnos estos dones a nosotros.
El Espíritu Santo respeta su libertad. Pero tenemos una promesa en la escritura:
Pide y recibirás. Llama a la puerta y se abrirá para ti... ¿La pregunta es, quieres ser transformado?