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(1)MENTE y CEREBRO. y MENTE CEREBRO EL. n.o 40/2010 6,50 €. PODER DE LA. CULTURA El legado social moldea nuestra actividad cerebral. PREJUICIOS DEL SUBCONSCIENTE EVOLUCION DEL LENGUAJE LA MATERIA DE LOS RECUERDOS DOPAJE CEREBRAL. ILUSIONES. SOMBRAS HUIDIZAS. 9 771695 088703. ENERO/FEBRERO 2010. PREVENCION DEL ALZHEIMER. 00040. SYLLABUS.

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(4) SUMARIO. 12. 18. 68 82 24 12 NEUROBIOLOGIA DE LA CONFIANZA Paul J. Zak Nuestra inclinación a confiar en un extraño proviene, en buena medida, de la exposición a una molécula conocida por una función enteramente diferente: inducir el parto.. 18 EL CLIENTE DE LA PROSTITUCION Nikolas Westerhoff ¿Por qué pagan los hombres por sexo? Los expertos no se ponen de acuerdo: unos consideran que los consumidores de servicios sexuales mercenarios son románticos frustrados y otros creen que son machistas que desprecian a las mujeres.. Enero / Febrero de 2010 Nº 40. 54 24 LA MATERIA DE LOS RECUERDOS: CIRCUITOS NEURONALES Y CASCADAS MOLECULARES Angel Barco ¿Por qué algunas memorias resisten inamovibles el paso de los años mientras otras son frágiles y desaparecen en minutos? El autor aborda la naturaleza de las memorias, su substrato anatómico y los mecanismos que subyacen a su formación.. 38 EL EFECTO CAMALEON Georg Northoff Los humanos no perciben y piensan todos de la misma manera. Abundan las diferencias asociadas al origen cultural. Sin embargo, sigue siendo uno de los enigmas más apasionantes de la neurociencia la forma en que la comunidad social influye en el cerebro. ¿Qué tienen en común las personas pertenecientes a distintos ámbitos culturales? ¿Qué les separa?. 34 GENES DE LA MEMORIA. 54 EVOLUCION DEL LENGUAJE. Amir Levine. Jan Dönges. Las moléculas que exponen nuestros genes pueden también reavivar nuestros recuerdos y nuestra capacidad para aprender.. El lenguaje no surgió como vehículo de intercambio de conocimientos, sino como medio de establecer relaciones sociales mucho más eficaces. Hacia esa opinión se decantan ahora los investigadores..

(5) CULTURA. 38 44. EL EFECTO CAMALEON LA CULTURA SE DA ENTRE CEREBROS. 60 SESGOS DEL SUBCONSCIENTE Siri Carpenter Enterrados en el subconsciente, albergamos prejuicios que, trasladados a la conciencia, aborrecemos. Lo peligroso es que actuamos según estos prejuicios.. 73 LA CARA OCULTA DE LA ENFERMEDAD DE PARKINSON. SECCIONES. Ted L. Rothstein y C. Warren Olanow. 5. 82 DOPAJE CEREBRAL Mathias Berger y Claus Normann. Susana Martinez-Conde. Más hábil, más rápido, más efectivo... los consorcios farmacéuticos invierten miles de millones en la investigación sobre sustancias que potencien el rendimiento mental. Pero resulta imposible comprobar clínicamente la efectividad de muchos de tales fármacos, así como valorar los daños a largo plazo.. Las personas con “ceguera cortical” pueden deducir correctamente las características visuales de objetos que no pueden ver. Esta intuición visual puede incluso exceder los límites de la visión normal.. Fallos por poco, aciertos plenos. Superposición genética. Congelación cerebral. Jerarquías entre iguales. Vista para el valor. Comportamiento animal.. Los temblores y la lentitud de movimientos son los síntomas más patentes, aunque no los más nocivos.. 68 VISION SUBCONSCIENTE. Encefaloscopio. 9. Ilusiones Sombras huidizas en la encrucijada. 44 Entrevista Thomas Fuchs: “La cultura se da entre cerebros”. 48 Mente, cerebro y sociedad Violencia de género. Quemarse por el trabajo. Efectos del acoso laboral.. 88 Syllabus Prevención del alzheimer.. 94 Libros Identidad..

(6) MENTE y CEREBRO COLABORADORES DE ESTE NUMERO. DIRECTOR GENERAL. ASESORAMIENTO Y TRADUCCIÓN:. José M.ª Valderas Gallardo. LUIS BOU: Encefaloscopio; FEDERICO FERNÁNDEZ GIL: Ilusiones; ANGEL GONZÁLEZ DE PABLO: El cliente de la prostitución, El efecto camaleón, Dopaje cerebral, Entrevista, Syllabus; JUAN MANUEL GONZÁLEZ MAÑAS: Genes de la memoria; I. NADAL: Evolución del lenguaje; BRUNO MORENO: Sesgos del subconsciente; SUSANA MARTINEZ-CONDE: Visión subconsciente. DIRECTORA FINANCIERA. Pilar Bronchal Garfella COORDINADORA DE EDICIONES. Laia Torres Casas EDICIONES. Juan Pedro Campos Gómez PRODUCCIÓN. M.ª Cruz Iglesias Capón Albert Marín Garau SECRETARÍA. Purificación Mayoral Martínez ADMINISTRACIÓN. Victoria Andrés Laiglesia SUSCRIPCIONES. Concepción Orenes Delgado Olga Blanco Romero EDITA. Prensa Científica, S. A. Muntaner, 339 pral. 1.ª 08021 Barcelona (España) Teléfono 934 143 344 Telefax 934 145 413 www.investigacionyciencia.es. Gehirn & Geist HERAUSGEBER:. Dr. habil. Reinhard Breuer Portada: © iStockphoto / Mads Abildgaard (cabeza y cerebro); Mente y cerebro (fotomontaje). CHEFREDAKTEUR:. Dr. Carsten Könneker (verantwortlich) ARTDIRECTOR:. Karsten Kramarczik REDAKTION: Dr.. Katja Gaschler, Dr. Hartwig Hanser, Dipl.-Phych. Steve Ayan, Dr. Andreas Jahn, Dipl.-Phych. Christiane Gelitz, Dipl.-Theol. Rabea Rentschler. DISTRIBUCION para España: LOGISTA, S. A. Pol. Ind. Pinares Llanos - Electricistas, 3 28670 Villaviciosa de Odón (Madrid) - Teléfono 916 657 158. FREIE MITARBEIT:. Joachim Marschall SCHLUSSREDAKTION:. Christina Meyberg, Sigrid Spies, Katharina Werle. para los restantes países:. BILDREDAKTION:. Prensa Científica, S. A. Muntaner, 339 pral. 1.ª - 08021 Barcelona - Tel. 934 143 344. Alice Krüßmann, Anke Lingg, Gabriela Rabe LAYOUT:. PUBLICIDAD. Karsten Kramarczik. Teresa Martí Marco Muntaner, 339 pral. 1.ª - 08021 Barcelona Tel. 934 143 344 - Móvil 653 340 243. REDAKTIONSASSISTENZ:. Anja Albat-Nollau GESCHÄFTSLEITUNG:. [email protected]. Markus Bossle, Thomas Bleck. Copyright © 2009 Spektrum der Wissenschaft Verlagsgesellschaft mbH, D-69126 Heidelberg Copyright © 2010 Prensa Científica S.A. Muntaner, 339 pral. 1.ª 08021 Barcelona (España) Reservados todos los derechos. Prohibida la reproducción en todo o en parte por ningún medio mecánico, fotográfico o electrónico, así como cualquier clase de copia, reproducción, registro o transmisión para uso público o privado, sin la previa autorización escrita del editor de la revista. ISSN 1695-0887. Dep. legal: B. 39.017 – 2002. Imprime Printer Industria Gráfica Ctra. N-II, km 600 - 08620 Sant Vicenç dels Horts (Barcelona) Printed in Spain - Impreso en España.

(7) ENCEFALOSCOPIO FALLOS POR POCO, ACIERTOS PLENOS Para nuestro cerebro, fallar por poco equivale a un éxito i no entra, no es gol. Pero en nuevas investigaciones se ha observado que, en los juegos de azar, nuestro cerebro parece adoptar un enfoque muy diferente. Los fallos por poco —una sola cifra en la lotería—, la mente los interpreta como aciertos. Luye Clark y sus colegas, de la Universidad de Cambridge, han examinado mediante resonancia magnética funcional (RMf) los cerebros de 15 voluntarios que jugaban con una simulación informática de una máquina tragaperras. Nada sorprendentemente, su sistema cerebral de recompensa se activaba en los aciertos, algo que no ocurría con los fallos claros. Pero cuando la rueda se detenía justo a un puesto de la línea de pagos, el sistema cerebral de recompensas de los voluntarios se excitaba lo mismo que en un pleno. Ex-. hibía en el estriado y en la ínsula tanta actividad como en los premios, estructuras que participan en el refuerzo de la conducta al proporcionar una realimentación positiva.. Parece razonable que existan refuerzos de este tipo para las conductas que exijan la adquisición de destrezas —al tirar al blanco—, pues la recompensa del cuasi-acierto. GETTY IMAGES. S. es un incentivo para seguir practicando. “Pero fallar por poco en un juego de puro azar no significa que estemos mejorando”, declara Clark. Con todo, parece que el cerebro erróneamente activa en estas situaciones el mismo tipo de sistema de refuerzo del aprendizaje. Tales hallazgos arrojan luz sobre el meollo de la adicción a las apuestas. A pesar de que ninguno de los probandos era aficionado a las apuestas, aquellos cuyos cerebros exhibían respuestas más intensas en el escáner informaron también de haber sentido mayor deseo de seguir jugando, tras los “cuasi-aciertos”. Si estas áreas cerebrales de recompensa se vieran excesivamente invocadas podrían constituir un factor de ludopatía, conjetura Clark. —Nicole Branan. SUPERPOSICIÓN GENÉTICA Ciertas peculiaridades sensoriales comparten regiones genéticas vinculadas al autismo. L. MENTE Y CEREBRO 40 / 2010. MENTE Y CEREBRO. a sinestesia no está causada por un solo gen, como se creía antaño, sino por muchos, según un estudio reciente publicado en American Journal of Human Genetics. Esta anomalía neurológica —que se caracteriza por experiencias sensoriales inusitadas, como la de ver colores al oír sonidos [véase “Escuchar colores, saborear formas”, por V. S. Ramachandran y E. M. Hubbard; INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, julio de 2003]— se la vinculaba con ciertas regiones pertenecientes a cuatro cromosomas. En estas regiones se hallan genes que previamente se sabían implicados en el autismo, otra anomalía resultante de un exceso de conexiones cerebrales. No significa esto que la sinestesia implique autismo (o viceversa). Pero sí pudiera explicar algunos síntomas de tipo sinestésico observados en ciertas formas de autismo. Están en marcha estudios de seguimiento, para verificar si la sinestesia es más frecuente en los autistas y para explorar otras coincidencias genéticas, entre ellas, posibles vínculos entre sinestesia, dislexia y la capacidad de recordación perfecta. —Andrea Anderson. 5.

(8) CONGELACIÓN CEREBRAL. A. lgunos cantamos; otros, simplemente, balbuceamos la letra, pero todos nos basamos en nuestro cerebro para coordinar hasta las conductas motoras más sencillas. Los científicos interesados en la actividad cerebral subyacente al movimiento toman a menudo por modelo el canto de las aves, porque algunos de esos cánticos se repiten sin variación una y otra vez, y eso proporciona de forma natural un contexto controlado para la investigación. Se ha resuelto ahora algo que llevaba tiempo en el misterio, concerniente a la jerarquía de regiones cerebrales esenciales para los cánticos aviarios; una “gélida técnica”. que pudiera aclarar los procesos interconectados y subyacentes a muchas acciones complejas. Los expertos en cánticos aviarios han debatido si el “centro superior de vocalización” (CSV) controla tanto la duración como el momento de entrada de las notas de una melodía, o si, por el contrario, una u otro se hallan controlados desde algún otro lugar, como podría ser el núcleo robusto del arcopellum (RA). Pero se encontraban atascados, porque la ablación quirúrgica de cualquiera de estas regiones dejaba a las aves completamente mudas.. Como es sabido, la actividad de las neuronas cerebrales se ralentiza a temperaturas bajas. Michael Long y Michale Fee, del Instituto de Tecnología de Massachusetts, insertaron unos filamentos que transmitían o ex-. traían calor de las regiones CSV y RA en pinzones cebra. El enfriamiento del CSV reducía la velocidad del cántico en hasta un 40 por ciento. El enfriamiento del RA apenas surtía efecto, lo que daba a entender que el CSV desempeñaba un papel más importante en la generación del cántico y controlaba el momento en que comienzan las notas y su duración. Los pájaros se recuperaron plenamente de esta “refrigeración local”, convertida así en valioso instrumento de investigación para estudiar las muchas y complejas conductas que. JERARQUÍAS ENTRE IGUALES Un sagaz estudio con ratas explora las raíces de la precedencia social. D. ejemos en una jaula a un par de ratas adultas del mismo sexo. Transcurridos escasos minutos, la mayor de las dos, aunque sólo sea un poco más grande, será la dominante. Pero, ¿qué ocurre si se toman varias ratas recién destetadas, todas del mismo tamaño y de buenas familias, y las juntamos? Según un nuevo experimento, se instaura una jerarquía, si bien los elementos que la determinan siguen siendo un misterio. Estos factores —buenas noticias para los humanos en el extremo inferior de la escala social— pueden ser mudables. Darlene Francis, de la Universidad de California en Berkeley, repartió en jaulas, de cuatro en cuatro, a 80 ratas recién destetadas. Las ratas de cada caja eran equivalentes en tamaño, actividad y ambiente vital previo. Para sorpresa de Francis, hubo que esperar semanas. 6. —hasta que las ratas rebasaron sobradamente la pubertad— para que se asentase una jerarquía social (que se manifiesta observando qué rata era la primera en mordisquear el alimento o beber agua, entre otras medidas). Tal vez lo más sorprendente fuese que las jerarquías no estaban determinadas por las diferencias de peso, actividad o tamaño que se hubieran ido plasmando en los cuartetos en maduración... ni por ninguna otra causa que Francis pudiera identificar. Este misterio resultaba fascinante. “El rango social es de suma importancia, porque lo mismo en las ratas que en las personas, el éxito en la vida depende más del puesto social que de cualquier otra diferencia individual mensurable. El trabajo realizado nos revela que el estatuto social se halla determinado por algo muy sutil.”. Francis, que estudia los efectos de las experiencias tempranas sobre el bienestar físico y la capacidad cognitiva de los animales, se proponía con este experimento observar las diferencias que pudieran surgir entre ratas de crianzas similares. Tuvo especial cuidado en equilibrar los cuartetos no sólo en tamaño, peso e índice de actividad, sino también, en la medida en que recibieron cuidado de sus madres. Diez años de trabajos de Francis y de otros científicos han permitido observar que las ratas madre tienden a ser sumamente maternales y atentas a su prole o a serlo muy poco, como si unas tuvieran nota 8 y otras 2, por así decirlo; las ratas más cuidadas y atendidas tienden a moverse por la vida con mayor aplomo y competencia. Estos factores elevan su posición social, lo que a su vez genera mayor confianza en ellas mismas y eleva. MENTE Y CEREBRO 40 / 2010. © ISTOCKPHOTO / RYAN BURKE. El enfriamiento de ciertas partes del cerebro de aves aporta claves sobre conductas motoras.

(9) VISTA PARA EL VALOR Los objetos de mayor valía suscitan una actividad más intensa en la corteza visual. N. su rendimiento, creándose una realimentación feliz. Las ratas mal cuidadas por sus madres, en cambio, tienden a mostrar inseguridad, lo que rebaja su rango social, y ello las torna más dubitativas todavía. Ya sean ratas o personas, el rango social y la respuesta que ofrezca el individuo tienen consecuencias de largo alcance. Las ratas punteras del estudio de Francis, por ejemplo, dieron prueba de conducirse con mucha mayor eficacia en tests cognitivos, como el descubrimiento de amenazas ocultas, que las clasificadas en segundo, tercero o cuarto lugar. También actuaron con mayor confianza y sufrieron menor estrés (medido por concentraciones hormonales en sangre) al hallarse en ambientes desconocidos para ellas o enfrentarse a otras situaciones nuevas. Las ratas de rangos inferiores resolvían más lentamente los problemas. E incluso en las jaulas que les servían de hogar —afirma Francis— “daban la impresión de animales puestos a prueba en un. MENTE Y CEREBRO 40 / 2010. ambiente nuevo. Ni siquiera su casa les ofrecía seguridad”. Un fenómeno tal vez desalentador, tras las primeras semanas de igualitarismo. No obstante, Francis ve esbozarse en este estudio ciertos elementos de control mediante los cuales tales decrementos podrían invertirse. El lento desarrollo de la jerarquía social, sumaia del tamaño y del do a la independencia grado de actividad, lee lleva a pensar que yan sido cualesquiera que hayan taron la los factores que dictaron eron de escala social, hubieron néticoimplicar bucles genéticoambientales sutiles y sumamente maleables: rasgos que emergen en reacción a la experiencia y contribuyen después a conformar la experiencia ulterior. “Cualesquiera que sean estos factores determinantes”, afirma Francis, “muestran una gran plasticidad. Si podemos hallar en qué reside tal plasticidad, podríamos ayudar a esos animales a mejorar su suerte, aun cuando se encuentren. © ISTOCKPHOTO / VIORIKA PRIKHODKO. uestro cerebro sabe que algo es valioso cuando lo ve... incluso aunque pueda no estar registrando conscientemente su valor, según un estudio reciente publicado en Neuron. Voluntarios a quienes se les escaneaba el cerebro tuvieron que elegir repetidamente entre dos objetos, ganando dinero si acertaban en la opción por el debido. Conforme progresaba el experimento, las áreas visuales fueron respondiendo con intensidad creciente a la opción premiada con mayor frecuencia; de hecho, la actividad cerebral constituía un indicador más adecuado de qué objeto era más provechoso que las valoraciones personales del sujeto. Según los experimentadores, sus resultados indican que vemos los objetos valiosos con mayor claridad que los carentes de valor. —Nikhil Swaminathan. tocando fondo. Y si se piensa en personas, también en ese caso existen las mismas posibilidades. Si fuera posible identificar la causa motriz de los desplazamientos en las jerarquías sociales, y se descubriera la forma de retocarla, cabría reducir el enorme castigo que sufren las personas de baja posición social”. —David Dobbs. 7. © ISTOCKPHOTO / BUTINOVA ELENA (rata con queso, grupo de ratas); © ISTOCKPHOTO / JKITAN (ratas del centro). se basan en combinaciones de regiones cerebrales. Es probable que los estudios que se apoyan en el enfriamiento local “pudieran explicar procesos que trasciendan del sistema de control canoro e incluso de un sistema de habla”, pronostica Erich Jarvis, de la Universidad de Duke, que no ha participado en el estudio. Los conocimientos disponibles sobre las redes neuronales que controlan la temporización y la secuencia de conductas motoras son relativamente magros, explica Jarvis. El enfriamiento pudiera iluminar cómo procede el cerebro para orquestar todo, desde el batir de alas en las aves hasta, quién sabe, si el lenguaje de signos y la danza en los humanos. —Lucas Laursen.

(10) COMPORTAMIENTO ANIMAL ¿Por qué embarrancan las ballenas?. S. NIC BOTHMA EPA/CORBIS. uelo establecer una Se sabe de encallamienanalogía con un actos de ballenas en tiemcidente de tráfico: son pos de Aristóteles, lo que muchas las causas que lo implica que se trata, en su provocan, pero el resultamayor parte, de fenómenos do final es el mismo. Sólo naturales. Lo que plantea nos es posible determinar un problema: si nos empelas causas de las varaduras ñamos en devolver un anien un 50 por ciento del tomal al mar, ¿no le resultará tal de los casos. A veces la pernicioso a su población? causa es evidente: un barSi el animal está enfermo, co ha golpeado al animal ¿podrá contagiar a otros iny ha dejado en él fracturas dividuos? No digo que no y heridas incisas caractese deba buscar la rehabilirísticas. En el nordeste de tación del animal, si ello es EE.UU. se trata a menudo posible. Mas la cuestión no de neumonías y traumatises baladí. mos provocados por tem¿Qué se ha de hacer? porales. Se han observado Por otra parte, si una actambién traumatismos de tividad humana provoca otros tipos, por ataques un embarrancamiento, es de tiburones o de indivinecesario que la conozcaduos de su propia especie. mos y tomemos las corresTanto contaminantes de pondientes medidas sobre origen humano como tóxicontaminantes, rutas de cos naturales —las neuronavegación y ruidos. ¿Estatoxinas de ciertas algas— Ballenas varadas en Ciudad del Cabo, Africa del Sur. mos debilitando la salud de tienen responsabilidad en poblaciones que se encuenencallamientos masivos. Se ha conjeturado que, entre otras causas, pudieran contarse tran ya en condiciones críticas, como la ballena franca, de la que no quedan ni 400 ejemplares en el Atlántico norte? los tsunamis y las anomalías en campos magnéticos. Algunos de los casos más fascinantes se deben a enferme- Tenemos, ciertamente, más informes de varaduras, y se está dades y trastornos congénitos. Se han observado parásitos estudiando si es mayor el número de individuos arribados, o y patologías mucho más graves que las de los animales si sólo es que se emiten más avisos desde ciertas áreas. A veces, con independencia de las causas, lo único factible domésticos o las del hombre. Resulta sorprendente que haya individuos capaces de sobrevivir tanto sufriendo ta- es el sacrificio incruento de estos animales. Así ocurrió en un pasado reciente, tras resultar inútiles todos los esfuerzos mañas aflicciones. No hay duda de que los sónares militares han contribuido por devolver al mar a un grupo de orcas, varadas en las a algunas varaduras recientes de zífidos (ballenas picudas), cercanías de Ciudad del Cabo. Trate de imaginar la lucha pero no hay pruebas que respalden las denuncias de que por devolver al agua a esos animales en condiciones invertodas las ballenas están siendo afectadas por el sónar. Es nales. Aunque de gran tamaño, en ciertos aspectos son muy de señalar que sólo los zífidos parecen verse afectados, y frágiles. Si les entra agua o arena en el espiráculo es como únicamente en ciertos lugares, lo que ofrece la esperanza si a nosotros nos inyectaran agua en la nariz. Y si se logra devolver el animal al agua y éste nada, pero se debilita y de que ese problema, al menos, sea resoluble. No faltan los casos sin explicación clara. Se están uti- retorna dos o tres veces a la orilla, será necesario decidir si lizando técnicas diagnósticas propias de la medicina hu- va a lograr sobrevivir o si está sufriendo sin remedio, y un mana, como la tomografía computarizada, la resonancia veterinario debe acabar con su vida de forma incruenta. —Darlene Ketten magnética o los análisis bioquímicos, para penetrar mejor Instituto Oceanográfico de Woods Hole en las causas.. 8. MENTE Y CEREBRO 40 / 2010.

(11) ILUSIONES. SOMBRAS HUIDIZAS EN LA ENCRUCIJADA Hace tiempo que se resolvió la ilusión de la cuadrícula de Hermann. Pero bastó una, en 2004, para refutar la explicación dada y poner a los psicólogos de la percepción de nuevo ante el enigma RAINER ROSENZWEIG. C. uadrados oscuros en cuyos vértices resaltan unas manchas grises. Hablamos de la cuadrícula de Hermann, que se cuenta entre las ilusiones de la percepción más célebres. Descrita en 1844 por el físico escocés sir David Brewster (1781-1868), la ilusión despertó en 1870 la atención del fisiólogo alemán Ludimar Hermann (1838-1914), quien la había encontrado por casualidad al detenerse en cierta ilustración de un libro de física. De ahí que sólo la mencionara de paso en un comentario. La. ilusión desapareció nuevamente del escenario. Hasta mediados del siglo XX, cuando fue redescubierta por los psicólogos de la percepción. Comenzaron éstos a producir variaciones, que ofrecían todas un efecto similar. En la ilusión original, el fondo blanco forma “calles” claras entre filas y columnas regulares de cuadrados negros, en cuyas intersecciones surgen borrosas manchas oscuras; curiosamente se dan sólo allí donde no se ha dirigido la mirada, es decir, en la periferia del campo de. visión. ¿Cómo se originan estas “sombras huidizas”? En 1960, Günter Baumgartner, neurofisiólogo, propuso una explicación coherente y plausible del fenómeno. Se basó en las informaciones de las neuronas del sentido de la vista, que son procesadas en la propia retina por células ganglionares. Estas reciben señales de un área circular próxima de la retina, el campo receptor de las células ganglionares, que se encuentra delimitado por un dominio interior y otro exterior, de forma anular.. 1. CUADRICULA DE LINGELBACH En la variante de la cuadrícula de Hermann obtenida en 1995 por Elke y Bernd Lingelbach, así como por Michael Schrauf, aparecen entremezclados puntos negros vacilantes en los círculos blancos de las intersecciones. En diciembre de 2000 fue difundida la muestra por correo electrónico invitando a contar los puntos negros como votos para Al Gore y los blancos para George W. Bush y a CORTESIA DE BERND LINGELBACH. volver a controlar el resultado, en alusión al nuevo recuento de votos en las elecciones presidenciales de EE.UU. De ese modo llegó la ilusión de marras a todos los lugares del mundo.. MENTE Y CEREBRO 40 / 2010. 9.

(12) 2. CUADRICULA DE HERMANN En las intersecciones de las líneas claras saltan a la vista unas manchas oscuras que desaparecen si dirigimos a ellas la mirada. La ilusión recibe su nombre del fisiólogo alemán Ludimar Hermann (1838-1914), que la mencionó ya en 1870.. CORTESIA DE BERND LINGELBACH. de visión un procesamiento eficaz de los cambios operados en el medio; por ejemplo, identificar escalones y bordes en condiciones ópticas difíciles (cuando hay niebla). Ahora bien, en la cuadrícula de Hermann, al ocupar un “cruce” una única célula de centro-on ( figura 3, arriba a la derecha), el dominio exterior del campo receptor se excita con mayor intensidad que si estuviera apuntando a la mitad entre dos cuadrados ( figura 3, arriba a la izquierda). Correspondientemente, la célula envía al cerebro una señal algo más débil. Esta diferencia en la señal es la responsable de las manchas oscuras en las intersecciones, según Baumgartner. El modelo explica también por qué el fenómeno se produce sólo en la periferia del campo de visión y no donde enfoca-. Para explicar la ilusión óptica de la cuadrícula de Hermann, Baumgartner se apoyó en cierto tipo especial de células ganglionares: las células de centroactivo (o centro-on), que reaccionan con particular intensidad cuando el dominio interior del campo receptor es estimulado, pero no así el exterior. Las células de centro inactivo (centro-off) se comportan exactamente al revés. Este preprocesamiento le facilita al sistema. – + –. – – + – –. – – + – –. – – + – –. 3. EL MODELO ANTIGUO Según la explicación clásica dada por Günter Baumgartner sobre la ilusión de la cuadrícula de Hermann, las respuestas dispares de las “células de centro-on” de la periferia del campo de visión originan las manchas oscuras (arriba): la luz en el dominio marcaneuronas (+), la luz en el dominio marcado en rojo conduce a la inhibición (–). En el dominio de visión más aguda de la retina, en la fóvea, los campos receptores son más pequeños, por eso las respuestas celulares al focalizar directamente no se diferencian y el efecto desaparece (abajo).. 10. MENTE Y CEREBRO 40 / 2010. CORTESIA DE MICHAEL BACH. do en verde del campo receptor estimula las.

(13) 4. LA REFUTACION En esta variante de János Geier de la cuadrícula de Hermann no aparece la ilusión, aunque, según el modelo de Baumgartner, las células de centro-on deberían producir también aquí manchas oscuras en las intersecciones. No existe un modelo universalmente aceptado que pueda explicar este. CORTESIA DE BERND LINGELBACH. fenómeno de manera satisfactoria.. mos la mirada. Si nos fijamos en algo, la imagen cae en la zona de visión más aguda de la retina: la fóvea. Allí, la densidad de neuronas visuales se multiplica por la concentración existente en las áreas normales del campo de visión. Los campos receptores de las células ganglionares responsables de la fóvea son también mucho menores y, por tanto, no registran diferencia alguna entre “calle” y “cruce” ( figura 3, abajo).. La ilusión truncada Los investigadores de la percepción recogieron entusiasmados la explicación de Baumgartner, que les brindaba la posibilidad de medir los campos receptores mediante la variación de la cuadrícula y de estudiarlos con más detalle. La cuadrícula de Hermann se convertirá en adelante en uno de los objetos de investigación más populares entre los psicólogos de la percepción. Pero, apenas hace cinco años, se produjo un hecho inquietante. El grupo de investigación dirigido por János Geier, del Instituto de Investigación sobre Estereovisión en Budapest, presentó en el verano de 2004 una variante revolucionaria de la cuadrícula de Hermann, inequívoca y. MENTE Y CEREBRO 40 / 2010. elegante. La imagen rompió la quietud de los investigadores de la percepción. Bastó una simple deformación de las “calles” de la cuadrícula de Hermann para que no se presentara la ilusión: las manchas grises habían desaparecido (véase la figura 4). Según el modelo de Baumgartner las zonas oscuras deberían también aparecer en las intersecciones de la nueva variante de la cuadrícula. Cierto es que desde mucho antes algunos habían expresado sus dudas sobre la explicación de Baumgartner y aportaron sólidos argumentos. Pero no lograron convencer a los numerosos profesionales. Se requería una demostración visual contundente. Y se halló en la imagen de Geier. Hasta hoy, los investigadores de la percepción aún no se han puesto de acuerdo en una misma explicación que releve el modelo de Baumgartner. Es más, quizás haya que despedirse hasta del concepto que la ilusión fundamentó de manera simple y gráfica. Una pista que podría justificar este enfoque pesimista la aportó hace poco un experimento de dos investigadores británicos. David Corney y Beau Lotto, del Colegio Universitario de Londres, entrenaron una red neuronal. artificial con numerosas señales de entrada, que se asemejaban al input visual, para generar respuestas correctas. Y ésta fue la sorpresa: la red sucumbió a una serie de ilusiones equiparables a las ilusiones ópticas; entre ellas, manchas grises como en la cuadrícula de Hermann. Aunque tal resultado no aporta explicación alguna, pone de manifiesto que nuestro sistema visual, bajo determinadas circunstancias, no puede hacer otra cosa que producir efectos que no concuerdan con el entorno físico, incluidas las ilusiones ópticas. Rainer Rosenzweig, doctor en psicología de la percepción, dirige el Erlebnismuseum de Nürnberg “Torre de los sentidos”.. BIBLIOGRAFIA COMPLEMENTARIA THE HERMANN GRID ILLUSION REVISITED.. P. H. Schiller y C. E. Carvey en Perception, vol. 34, n.o 11, págs. 1375-1397; 2005. WHAT ARE LIGHTNESS ILLUSIONS AND WHY DO WE SEE THEM? D. Corney y. R. B. Lotto en Public Library of Science Computational Biology, vol. 3, n.o 9, e180; 2007. STRAIGHTNESS AS THE MAIN FACTOR OF THE HERMANN GRID ILLUSION . J. Geier. et al. en Perception, vol. 37, n. o 5, págs. 651-665; 2008. NICHT WAHR?! Dirigido por R. Rosen-. zweig. Sinneskanäle, Hirnwindungen und Grenzen der Wahrnehmung. Mentis; Paderborn, 2009.. 11.

(14) Neurobiología de la CONFIANZA Nuestra inclinación a confiar en un extraño proviene, en buena medida, de la exposición a una molécula conocida por una función enteramente diferente: inducir el parto. GETTY IMAGES / MARK ANDERSEN (mujer); GETTY IMAGES / RYAN McVAY (hombre). PAUL J. ZAK. ¿N. os dejaríamos caer de espaldas en los brazos de un extraño confiando en que va a recogernos? Situación un tanto extrema, pero ejercicio común en la terapia de grupo. Día tras día, sin embargo, la mayoría de la gente deposita algún grado de confianza en individuos desconocidos. A diferencia de otros mamíferos, los humanos tendemos a pasar gran cantidad de tiempo cerca de personas que no nos son familiares. En las ciudades, navegamos entre un mar de desconocidos; a algunos decidimos evitarlos, pero confiamos en que otros nos puedan orientar bien hacia nuestro destino y, en el peor de los casos, que no nos ataquen. En los años más recientes, se ha empezado a desvelar el proceso que sigue el cerebro humano para determinar cuándo se ha de confiar en alguien. Mis colegas y yo hemos demostrado que ahí desempeña una función esencial cierta molécula antigua y sencilla, sintetizada en el. 12. cerebro: la oxitocina. Abrimos así nuevos caminos para descubrir el origen y el tratamiento de trastornos caracterizados por la disfunción de las interacciones sociales.. LA CONFIANZA EN EXTRAÑOS puede costar trabajo, como en un ejercicio de terapia de grupo en que una persona se deja caer hacia atrás para que. En busca de la confianza. alguien la recoja. Afortunada-. Descubrimos la relación de la oxitocina con la confianza por un camino algo tortuoso. A partir de 1998, junto con Stephen Knack, del Grupo de Desarrollo e Investigación del Banco Mundial, intentamos averiguar por qué variaba tanto la confianza interpersonal de un país a otro. A tal efecto, construimos un modelo matemático que describía los tipos de ambientes sociales, legales y económicos que presuntamente crearían altos y bajos niveles de confianza. Durante el estudio descubrimos que la confianza es una de las cualidades que mejor predicen la riqueza de un país: si el nivel de confianza es bajo, el país tenderá a la pobreza.. mente para la buena marcha de la sociedad, un compuesto neuroquímico llamado oxitocina incita a confiar en los demás.. MENTE Y CEREBRO 40 / 2010.

(15) RESUMEN. Molécula de la confianza. 1. El desarrollo de la confianza es esen-. cial para unas relaciones sociales correctas; interesa por tanto saber cómo decide la gente confiar en un recién conocido o en un posible socio comercial.. 2. Mediante un experimento denominado. juego de la confianza, se ha comprobado que la oxitocina, a la vez hormona y compuesto neuroquímico, potencia la inclinación del individuo a confiar en un extraño cuando éste no muestra signos de amenaza.. 3. Comprender mejor las funciones de la. oxitocina y su interacción con otros compuestos neuroquímicos del cerebro permitiría tal vez penetrar en muchos trastornos caracterizados por el deterioro de las interacciones sociales, como es el caso del autismo.. MENTE Y CEREBRO 40 / 2010. Según nuestro modelo, en sociedades de bajo nivel de confianza los ciudadanos emprenden muy pocas inversiones a largo plazo, de las que crean empleo y producen renta. Y ello se debe a una mutua falta de confianza en el cumplimiento de las obligaciones contractuales. Mientras reflexionaba sobre el valor de la confianza para aliviar estados de necesidad, empecé a preguntarme cómo decidían dos individuos si han de fiarse el uno del otro: conocer tal información ayudaría a establecer sistemas económicos que facilitaran ese proceso. Las experiencias de laboratorios demostraban que, dentro de una misma situación, variaba notablemente la propensión a confiar en personas ajenas. Nadie, sin embargo, había descrito un mecanismo cerebral coherente para crear confianza. Nos dispusimos, pues, a desentrañar los fundamentos neurales de tales sensaciones. Numerosos experimentos sobre animales señalaban la oxitocina como probable factor que contribuye a la confianza. Se sabía que este péptido, integrado por sólo nueve aminoácidos, lo sintetizaba el cerebro, donde cumplía funciones señalizadoras. Se trata, pues, de un neurotransmisor. Pasa al torrente circulatorio para influir en tejidos distantes, lo que le da el carácter de hormona. Por aquellas fechas, era más conocido entre los humanos como agente estimulador de la producción de leche en las madres lactantes, y como inductor del parto. Todavía hoy, la mitad de las parturientas en EE.UU. son tratadas con oxitocina sintética (llamada pitocina) para acelerar las contracciones del útero. Pero no era fácil documentar los efectos más sutiles del péptido por sus bajísimas concentraciones en sangre y rápida degradación. Había señales, no obstante, de que la oxitocina facilitaba la cooperación —que requiere confianza— entre ciertos mamíferos; un compuesto muy afín, la vasotocina, parece provocar relaciones amistosas también entre otras criaturas. Según los biólogos evolucionistas, la vasotocina apareció primero en los peces hace unos 100 millones de años. Facilita en ellos la reproducción sexual por reducir el natural temor de la hembra cuando se le acerca un macho mientras está ovulando. Se supone que la evolución ha desarrollado ese mecanismo reductor del temor porque los beneficios del sexo —la progenie y la mayor diversidad genética— compensan con creces el peligro de ser engullida por el otro pez.. En los mamíferos, la evolución de la vasotocina dio lugar a dos péptidos emparentados, la oxitocina y la arginina vasopresina. Los experimentos en roedores, iniciados en los últimos años setenta, revelaron que esas moléculas favorecían también las relaciones asociativas. Cort A. Pedersen y sus colaboradores, de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, demostraron que la oxitocina incitaba a la crianza en madres roedoras. Poco tiempo después, C. Sue Carter y Lowell L. Getz, ambos en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, examinaron la oxitocina en dos especies de ratones relacionados por genética y distribución geográfica: los ratones de pradera y los ratones de monte [véase “Monogamia en la ratilla de pradera”, por C. Sue Carter y Lowell L. Getz; INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, agosto 1993]. Los ratones de pradera machos son muy sociables; cohabitan con su pareja toda la vida, viven en grupos y cuidan a su prole. Los de monte, por el contrario, son unos pillos: promiscuos, solitarios e indiferentes a las crías. Carter y Getz, y con ellos cuantos continuaron su obra, demostraron que la diferente conducta social entre esas especies de múridos podría achacarse a la localización de receptores de oxitocina y arginina vasopresina en su cerebro. Para actuar sobre las células cerebrales, las moléculas tienen primero que adherirse a receptores específicos en la superficie de la neurona. En los ratones de pradera, esos receptores se concentran en zonas que hacen gratificante la monogamia: áreas del mesencéfalo que modulan la liberación del neurotransmisor dopamina, el cual refuerza el valor de la cohabitación del macho y el cuidado de la prole.. El juego de la confianza Aun cuando la investigación zoológica no abordase concretamente el tema de la formación de confianza, la importancia de la oxitocina como agente agrupador implicaba que también fuera una base de la confianza, condición seguramente necesaria para la cercanía. En aquel momento, ya se disponía de medios para medir con presteza y fiabilidad ligeros cambios del nivel de oxitocina en muestras de sangre. La literatura especializada en roedores sugería que las señales sociales apaciguadoras inducían la producción de oxitocina en el cerebro de los que las recibían. Cabía, pues, preguntarse: ¿actuaría como estímulo para la liberación del péptido en los cerebros humanos el acercamiento de extraños que dieran señales positivas?. 13.

(16) 14. roso secreto. Cualquiera que sea la cantidad que devuelva el sujeto 2, le será cargada en su cuenta a razón de uno por uno, es decir, sin triplicarla. No puede haber engaño: los pagos se ajustan a las decisiones tomadas. Inmediatamente después, se pide a los participantes que faciliten muestras de sangre para poder medir los niveles de oxitocina.. Interpretación del juego Según el consenso de los economistas, la transferencia inicial mide la confianza, mientras que la de retorno calibra la confiabilidad (capacidad de merecer confianza). Este juego se ha realizado multitud de veces en numerosos países y con grupos extensos. En nuestro experimento, cerca del 85 por ciento de los que actuaban como sujetos 1 enviaron algo de dinero a sus parejas. Entre los sujetos 2 que recibieron dinero, un 98 por ciento devolvió parte de él a los sujetos 1 correspondientes. Interesa señalar que generalmente no acertaban a explicar por qué confiaban o eran dignos de confianza. Pero los trabajos con roedores sugerían que merecer la confianza del sujeto 1 induciría un aumento de la oxitocina en el sujeto 2, y que cuanto mayores fueran las cantidades recibidas del sujeto 1 más fuerte sería dicho aumento. No hubo duda de que los cerebros de los sujetos 2 producían el péptido cuando recibían dinero de sus parejas y así se sentían dignos de la confianza de personas extrañas. Y no sólo eso, sino que recibir más dinero les hacía sentirse aún más confiables, y su cerebro generaba más oxitocina. Para cerciorarnos de que la sensación de merecer confianza era la que causaba las subidas de oxitocina, tomamos como referencia un grupo de participantes que recibían transferencias monetarias claramente aleatorias, sin que nadie hubiera decidido confiar en su reciprocidad. Este control era importante para descartar que el dinero en sí produjera la liberación de oxitocina: efectivamente no sucedió tal cosa. Asimismo, encontramos que los sujetos 2 con altos niveles de oxitocina eran más dignos de confianza: devolvían más dinero a los sujetos 1. Resulta, pues, que recibir una señal de confianza despierta en la gente sentimientos positivos hacia los extraños que han confiado en ellos. En términos de evolución, es posible explicar la fuerte liberación de oxitocina observada en el experimento. En la especie humana, la. OXITOCINA Y GENEROSIDAD Imagine que se le pide repartir una aportación de 10 dólares con un extraño. Si el extraño aceptara su oferta, usted y él quedarían pagados, pero si la rechazase, ambos perderían todo. ¿Qué ofrecería usted? Y si usted fuera receptor de una oferta, ¿qué cantidad mínima aceptaría? El juego puede servir para medir la generosidad, definida como ofrecer a otra persona más de lo que necesita. En el laboratorio del autor se demostró recientemente que las ofertas de quienes habían inhalado una dosis de oxitocina superaban en un 80 por ciento a las de los que tomaron placebo. Además, los sujetos receptores de oxitocina no pidieron más dinero del que se les ofrecía. Estos resultados sugieren que la oxitocina aumenta nuestra empatía con los demás y motiva el deseo de ayudarles.. PAUL J. ZAK. Mis colegas —Robert Kurzban, de la Universidad de Pennsylvania, y William Matzner, de la Universidad Claremont— y yo nos dispusimos a contrastar esa hipótesis y determinar si la producción de oxitocina pudiera verse afectada por los comportamientos sociales e incidir en los mismos. Nos faltaba, sin embargo, idear un procedimiento para medir el grado de confianza entre personas que no se conocían. Era muy fácil dejar caer un ratón extraño en la jaula de otro y ver si la conducta pacífica del intruso promovía la liberación de oxitocina en el primer ocupante; en los humanos, sin embargo, la capacidad de evaluar las posibles situaciones sociales es demasiado compleja como para someterse a semejante experiencia. En las reacciones de una persona influyen muchos otros factores, desde el aspecto físico hasta la indumentaria. Afortunadamente, Joyce Berg, de la Universidad de Iowa, y John Dickhaut y Kevin McCabe, de la Universidad de Minnesota, habían ideado, ya a mediados de los noventa, una hábil estrategia para ese propósito. Consistía en que unos sujetos expresaran su confianza en un extraño enviándole cierta cantidad de su propio dinero, con la esperanza de que aquél se lo devolviera, incluso acrecentado. La experiencia fue llamada “juego de la confianza”. Para ponerlo en práctica reclutamos voluntarios que ganarían 10 dólares por dedicarnos hora y media de su tiempo. De un modo aleatorio, los distribuimos en parejas, cuyos miembros no podían verse ni comunicarse directamente. A continuación, pedimos a cada uno que decidiera compartir su dinero con el designado como pareja, tras explicarles las reglas del juego. Consideremos la pareja formada por el sujeto 1 y el sujeto 2. Primera operación: el sujeto 1 recibe en su ordenador una invitación a decidir si envía al sujeto 2 una parte de su remuneración de 10 dólares. Seguidamente, la cantidad que el sujeto 1 haya decidido enviar, la recibe triplicada en su cuenta el sujeto 2. Si el sujeto 1 ha empezado enviando 6 dólares, por ejemplo, el sujeto 2 terminará con 28 dólares (3 veces 6 + 10), y el sujeto 1 se quedará con 4 dólares (10 – 6). Segunda etapa: el ordenador informa al sujeto 2 de la transferencia de dinero, y le permite devolver al sujeto 1 la cantidad que desee, dejando claro que no hay obligación alguna de hacerlo, y que la identidad y las decisiones de los participantes se mantendrán en rigu-. MENTE Y CEREBRO 40 / 2010.

(17) El juego de la confianza Para analizar la función de la oxitocina en la confianza, el autor y sus colegas enrolaron a unos cuantos voluntarios en el juego de la confianza. Se descubrió así que la recepción de una señal de confianza aumentaba el nivel de oxitocina en sangre (lo que indicaba una mayor síntesis cerebral). Además, la oxitocina estimulaba a la vez la conducta confiada y la merecedora de confianza. ESQUEMA DEL JUEGO. RESULTADOS. ESQUEMA: Dos jugadores, sin ningún contacto frente a frente, son informados de las reglas por anticipado. A cada uno se le promete una remuneración, 10 dólares en el ejemplo, que se registra en su cuenta de ordenador.. La subida de oxitocina refuerza la confianza:. INICIO: El sujeto 1 puede transferir al sujeto 2 una parte o la totalidad de su dinero, o bien nada en absoluto.. Tras inhalar oxitocina por vía nasal, los sujetos 1 enviaron un 17 por ciento más de dinero que los sujetos de referencia a los que se administró placebo.. Si se han enviado 6 dólares, el sujeto 2 termina con 28 dólares [10 + (3 x 6)].. En caso de enviar dinero, éste se triplica y se abona en la cuenta del sujeto 2.. El número de los sujetos 1 que dieron todo su dinero a sus parejas de juego (casi la mitad del total) fue el doble entre los que habían recibido oxitocina. La oxitocina aumenta la confiabilidad:. 10$. LOGAN PARSONS. SUJETO 1. 6$ × 3 + 10$. 6$. FIN: El sujeto 2 puede elegir entre devolver una parte del total —o nada— al sujeto 1.. ?. SUJETO 2 Las quiebras en la capacidad de respuesta cerebral a la oxitocina podrían contribuir a desórdenes sociales. ANALISIS: Si el sujeto 1 envía dinero y el sujeto 2 devuelve parte sustancial de la ganancia, se benefician ambos. Si el sujeto 2 es avaricioso y engaña al sujeto 1, éste puede llegar a perder dinero. La confianza del sujeto 1 viene medida por la cantidad que transfiere al sujeto 2. La cantidad devuelta por el sujeto 2 mide, a su vez, el nivel de confianza que merece su conducta.. ANOTACIONES RAPIDAS Se ha comprobado que la oxitocina sube al máximo en hombres y mujeres durante el clímax sexual. Por su presunta intervención en el estado afectivo posterior al coito se la llama “hormona de las caricias”. El primero que aisló y sintetizó la oxitocina fue Vincent du Vigneaud, del Cornell Medical College de Nueva York, en 1953. Dos años después se le concedió el. adolescencia es larga, y la selección natural favorece a quienes pueden establecer fuertes lazos con otros durante un largo tiempo: el necesario para que los jóvenes crezcan y puedan valerse por sí mismos. Nuestros parientes genéticos más próximos, los chimpancés, maduran sexualmente a los siete u ocho años, mientras que los humanos tardan aproximadamente el doble y, para prosperar, han de continuar bajo el cuidado y la tutela de sus padres durante ese período. Un efecto secundario de esta prolongada atención a los jóvenes podría ser su poderosa inclinación a agruparse; de ahí que lleguen a establecer intensas relaciones de amistad, vecindad o matrimonio. Si la conjetura es correcta, no nos debe extrañar el apego mostrado a animales de compañía, a lugares e incluso a automóviles.. premio Nobel de química en reconocimiento de su logro.. Refuerzo artificial de la confianza. Hasta hace muy poco, el. El juego de la confianza nos demostró que la liberación de oxitocina sólo se producía en los sujetos 2, los que habían recibido una señal de confianza. Además, quienes jugaban como sujetos 1 e iniciaban el experimento con niveles de oxitocina más altos, no por eso se inclinaban más a confiar en otros (enviar más dinero a los sujetos 2). A primera vista, esta observación parece contradictoria, pero guarda conformi-. examen de los niveles de oxitocina en sangre era difícil porque la sustancia se presenta en concentraciones extremadamente bajas y se degrada a la mitad de su cantidad original en sólo tres minutos.. MENTE Y CEREBRO 40 / 2010. Los sujetos 2 que presentan los niveles más elevados de oxitocina en sangre devolvieron la mayor parte del dinero a sus parejas.. Unos pocos sujetos 2 con niveles de oxitocina superiores a lo habitual no devolvieron nada. Esta circunstancia podría ser debida a una perturbación en el sistema de la oxitocina en el cerebro, posiblemente de origen patológico.. dad con los estudios sobre animales. Ahí se ha demostrado que solamente se genera oxitocina cuando el individuo ha tenido contacto social con otros. La diferencia parece residir en el aumento de los niveles, no en el nivel absoluto, de la oxitocina. Podemos, pues, considerar las señales e interacciones sociales positivas como el paso de un conmutador al estado de “on” (activo); cuando el conmutador se acciona, el cerebro humano dice “esta persona ha demostrado que es fiable para interactuar con ella”, y ese reconocimiento se manifiesta por la síntesis de oxitocina. Ahora bien, ¿qué ocurriría si aumentásemos la oxitocina artificialmente? Si el símil del conmutador fuese correcto, la maniobra potenciaría la confianza de los sujetos 1 en sus parejas y les induciría a entregar más dinero a personas extrañas. Para estudiar el asunto, un equipo de la Universidad de Zúrich que dirigí junto con el economista Ernst Fehr, sometió a 200 inversores masculinos a inhalar una dosis de oxitocina en nebulización nasal (para que el fármaco llegara al cerebro). A continuación, comparó su conducta con la de los sujetos de referencia que habían inhalado un placebo. El resultado fue que los tratados con oxitocina dieron un 17 por ciento más de dinero a sus parejas de juego. Aún más revelador: el nú-. 15.

(18) Confianza de las naciones Los distintos niveles de confianza observados por el autor en diferentes países, le llevaron a investigar la función de la oxitocina en la creación de confianza. Intentaba así identificar las condiciones sociales, políticas y económicas que explicaran las diferentes respuestas dadas a la pregunta:. mero de quienes demostraron una confianza máxima, transfiriendo todo su dinero, fue el doble entre los sujetos 1 tratados (casi la mitad de ellos) que entre los de referencia. Esta prueba demuestra que el aumento de oxitocina en el cerebro reduce nuestra natural ansiedad (enteramente lógica) en la interacción con desconocidos. Cabe señalar, empero, que algunos de los participantes tratados con oxitocina no mostraron un alto grado de confianza. Parece que, en ciertos casos, la subida de oxitocina no es, por sí misma, suficiente para superar la desconfianza de los extraños. Debo aclarar que nuestro experimento no tiene nada que ver con la manipulación de mentes ajenas para vaciarles los bolsillos. Ni convierte a las personas en autómatas carentes de voluntad. Tampoco ofrece a vendedores y políticos la posibilidad de pulverizar oxitocina en el aire ni de sazonar comidas o bebidas para ganarse la confianza ajena. La oxitocina se degrada en el intestino y, por tanto, la ingestión oral no afecta al cerebro. Y la administración por vía intravenosa o nasal se nota fácilmente; la aspiración a través del aire no elevaría de modo perceptible los niveles en el cerebro.. “¿Cree usted que se puede confiar en la mayoría de la. Química de la desconfianza. gente?”. En uno de los casos, un sujeto —mujer— se enojó cuando recibió de su pareja una cantidad de dinero muy pequeña. Su reacción nos hizo cavilar sobre lo que sucede cuando no se confía en la gente. Muchos sistemas importantes del cerebro están controlados por fuerzas opuestas. El acto de comer, por ejemplo, viene gobernado por hormonas que señalizan cuándo ha de iniciarse la alimentación y, después, cuando hay que terminarla. Análogos controles pueden regir las conductas sociales. La oxitocina constituye un factor positivo de las interacciones personales: hace que nos sintamos bien cuando alguien nos demuestra confianza, y ese reconocimiento nos impulsa a un comportamiento recíproco. Como antes se apuntó, para inducir a las hembras de mamífero a cuidar su prole, la oxitocina provoca liberación de dopamina en las regiones del mesencéfalo asociadas a conductas gratificantes, como son la actividad sexual y la alimentación. En la investigación de seguimiento, encontramos pruebas de un aspecto opuesto, o negativo, al mecanismo generador de confianza, al menos en los machos. Cuando un sujeto 2 macho siente que han desconfiado de él (le ha enviado poco dinero el. NIVEL DE CONFIANZA POR PAIS Porcentaje de interrogados que expresan confianza en la mayoría de la gente. LOGAN PARSONS. Noruega Dinamarca China Irán Taiwán Australia Japón India Canadá Egipto EE.UU. Alemania Reino Unido Corea del Sur Nigeria Rusia Israel Chile Francia México Polonia Singapur Turquía Argentina Sudáfrica Rumania Filipinas Uganda Brasil. 16. 10. 30. 50. 70. sujeto 1), experimenta un ascenso de un derivado de la testosterona, la dihidrotestosterona (DHT). Cuanto mayor era la desconfianza mostrada a los hombres participantes en el juego, más subía su nivel de DHT. Esta molécula puede considerarse como una testosterona de alto número de octanos; es la causa primordial de cambios espectaculares, como el crecimiento capilar corporal, la mayor musculación y el engrosamiento de las cuerdas vocales en los machos durante la pubertad. Los elevados niveles de DHT fomentan también el deseo de confrontación física en circunstancias sociales críticas. Nuestro hallazgo indica que los hombres responden agresivamente a la falta de confianza. Hombres y mujeres expresaron por igual su disgusto ante la desconfianza, pero las mujeres no mostraron la “violenta” respuesta fisiológica masculina. La mayoría de los sujetos 2 varones de los que se había desconfiado, no devolvían nada a sus parejas; las mujeres, en cambio, tendían a comportarse con una reciprocidad proporcional, devolviendo más o menos una fracción igual de lo que se les había enviado, sin tener en cuenta la cantidad de dinero en juego. Estimamos que la respuesta femenina es más “calmada”, pero aún no conocemos del todo la raíz fisiológica de la diferencia. La posibilidad de recibir una respuesta agresiva a una señal de desconfianza puede hacernos confiar más en los extraños. Si sabemos que el manifestar desconfianza provoca agresiones, tal vez evitemos esa respuesta ofreciendo una confianza mayor de lo acostumbrado. La medición de la actividad cerebral durante el juego de la confianza, a través de imágenes por resonancia magnética, ha indicado que la confianza en el extraño produce una intensa actividad en las profundas regiones del mesencéfalo donde se fija la dopamina y estimula nuestra sensación de recompensa. Esto podría explicar por qué los sujetos 2 que recibían dinero solían sentirse inclinados a devolver parte de él a los sujetos 1, pese a la desventaja económica implicada. Los sentimientos positivos que experimentaban los sujetos 2 al corresponder a la confianza parecían haberles recompensado físicamente y reforzado su deseo de merecer confianza en el futuro. Aunque la mayoría de la gente se pueda estimar digna de confianza, un dos por ciento de los sujetos 2 de nuestro ensayo fueron especialmente indignos —se quedaron con todo o casi todo el dinero que habían recibido—, y se distinguían por presentar niveles de oxitocina. MENTE Y CEREBRO 40 / 2010.

(19) La oxitocina y el cerebro Area subgenual del cingulado anterior Hipotálamo. En el cerebro hay varias estructuras (en color verde) involucradas en la generación de oxitocina y en la respuesta que provoca. Tres. Núcleo accumbens. son sus características comunes: poseen densos campos de receptores de oxitocina, que transportan “mensajes” de oxitocina a las. Neurona. neuronas; controlan las emociones y la conducta social; modulan la liberación de dopamina en el mesencéfalo, que da una sensación de bienestar y de ese modo recompensa y refuerza determinados comportamientos. Aunque sea su actividad en el cerebro la que se relaciona con la confianza, la oxitocina actúa asimismo en otros lu-. Señales de la neurona a otras estructuras cerebrales. Amígdala Células que segregan oxitocina. LOGAN PARSONS. gares del cuerpo. Segregada por ciertas células del cerebro (detalle abajo, a la izquierda), esta sustancia pasa al torrente sanguíneo para influir en el útero y las glándulas mamarias, entre otros. Oxitocina. demasiado altos. Ello podría atribuirse a que tales individuos tuvieran receptores de oxitocina en regiones del cerebro inadecuadas (por ejemplo, las que no modulan la liberación de dopamina) o a una deficiente regulación de los receptores. En este último caso, las neuronas serían esencialmente insensibles a la liberación de oxitocina en cualquier cantidad. Es revelador que los más indignos de confianza posean rasgos de personalidad semejantes a los de un sociópata: indiferencia o incluso estimulación ante el sufrimiento ajeno.. Perspectivas de futuro Mi laboratorio se concentra hoy en examinar si los déficits de actividad cerebral de la oxitocina contribuyen a trastornos en los que se altera la interacción social. Los que padecen autismo, por ejemplo, presentan niveles de oxitocina bajos. Los estudios realizados en otros centros revelan que la reposición del péptido en esos individuos no produce mejora alguna en su integración social. Como probablemente sucedía en el juego con las personas indignas de confianza, el resultado sugiere que los autistas podrían sufrir disfunciones en los receptores de oxitocina. De modo análogo, los pacientes con lesiones en las zonas del cerebro que en condiciones normales abundan en receptores de oxitocina, determinan difícilmente en quién pueden confiar y en quién no. Muchos desórdenes neurológicos y psiquiátricos comportan relaciones sociales alteradas: esquizofrenia, depresión, enfermedad de Alzheimer, fobia social y enfermedad de Huntington. Trastornos en los que intervienen fallos en el sistema de la oxitocina, como se ha visto en las personas indignas de confianza. Una comprensión mejor de estos. MENTE Y CEREBRO 40 / 2010. A los músculos del útero, glándulas mamarias, nervio vago y corazón. Pituitaria Vaso sanguíneo. mecanismos podría conducir a nuevas terapias de tratamiento. La oxitocina actúa con gran dinamismo dentro del organismo: interacciona con otras hormonas y neurotransmisores cuyos niveles varían de minuto en minuto y durante toda nuestra vida. Un estrógeno, por ejemplo, incrementa la captación de oxitocina por los tejidos corporales, mientras que la progesterona produce el resultado opuesto. Tales efectos sugieren que las referencias fisiológicas y ambientales gobiernan a la vez nuestro deseo de interacción social. Asimismo, indican que nuestras experiencias vitales pueden “reajustar” el mecanismo de la oxitocina a un “punto de origen” distinto y, por tanto, a diferentes niveles de confianza a lo largo de la vida. La residencia en un ambiente seguro y educativo puede estimularnos a generar más oxitocina cuando alguien confía en nosotros, y a devolver en reciprocidad esa confianza. El estrés, la incertidumbre y el aislamiento son factores que se oponen al desarrollo de un ánimo abierto y confiado. A medida que avance nuestro estudio, entenderemos mejor el proceso por el cual este sencillo péptido permite a la gente sentir empatía por los de su alrededor y seguir confiando en ellos, aun cuando sean totalmente extraños. Paul J. Zak es profesor de economía y director fundador del Centro de Estudios Neuroeconómicos de la Universidad Claremont. Enseña también neurología en el Centro Médico de la Universidad de Loma Linda. Se doctoró en economía por la Universidad de Pennsylvania y después ha recibido formación en técnicas de formación de imágenes cerebrales de la Universidad de Harvard.. BIBLIOGRAFIA COMPLEMENTARIA NEUROENDOCRINE PERSPECTIVES ON SOCIAL ATTACHMENT AND LOVE. C. S. Carter en. Psychoneuroendocrinology, vol. 23, n.o 8, págs. 779-818; noviembre de 1998. HOW LOVE EVOLVED FROM SEX AND GAVE BIRTH TO INTELLIGENCE AND HUMAN NATURE. C. A. Pedersen en. Journal of Bioeconomics, vol. 6, n.o 1, págs. 39-63; enero de 2004. OXYTOCIN INCREASES TRUST IN HUMANS . M. Kosfel et. al. en Nature, vol. 435, págs. 673-676; 2 de junio de 2005. OXY TOCIN IS ASSOCIATED WITH HUMAN TRUSTWORTHINESS . P. J. Zak et al.. en Hormones & Behavior, vol. 48, págs. 522-527; diciembre de 2005. OXYTOCIN INCREASES GENEROSITY IN HUMANS. Paul J.. Zak, Angela A. Stanton y Sheila Ahmadi en PLos ONE, vol. 2, n.o 11, pág. e1128; noviembre de 2007.. 17.

(20) El cliente de la prostitución ¿Por qué pagan los hombres por sexo? Los expertos no se ponen de acuerdo: unos consideran que los consumidores de servicios sexuales mercenarios son románticos frustrados y otros creen que son machistas que desprecian a las mujeres NIKOLAS WESTERHOFF. 18. MENTE Y CEREBRO 40 / 2010.

(21) A. TODAS LAS IMAGENES DE ESTE ARTICULO: CASPAR SESSLER Y YANNICK WEGNER. lejandro Ramos es un cliente de prostitución. Hasta hace poco, en la página web de la policía de Chicago aparecía el rostro de este hombre de 28 años. Ramos no es el único que se encuentra estigmatizado públicamente como solicitador de prostitución. También Héctor Castillo, de 52 años, y John Kimbrough, de 45 años, permanecerían un mes en la picota virtual. Sus fotos se pusieron a la vista común porque querían comprar sexo y eso, en Chicago, es ilegal. A diferencia de lo que sucede en EE.UU. (con la excepción de Nevada) o en Suecia, la prostitución es un negocio legal en diversos países; el consumidor de un servicio sexual no es, por tanto, un delincuente. Se comprende, así, que algunos valoren de forma bastante crítica el sitio web estadounidense: por un lado, el conjunto de los retratos que aparecen allí despierta cierta desconfianza, pues, por su apariencia, los denunciados son mayoritariamente negros, hispanoamericanos y representantes de las capas más bajas de la sociedad. De esta opinión es Rüdiger Lautmann, de la Universidad de Beilefelt. Por otro, a los clientes de prostitución, como Ramos, Castillo o Kimbrough, se les pone en un apuro por algo que hacen todos los hombres en todos los rincones del mundo. Si se creyera a la organización de prostitutas Hydra, tres cuartos de la población masculina alemana recurrirían. MENTE Y CEREBRO 40 / 2010. a los servicios sexuales pagados. De acuerdo con valoraciones más precisas, realizadas por expertos en prostitución, al menos un quinto de los hombres alemanes habría solicitado alguna vez servicios sexuales mercenarios. Según el sindicato de servicios Verdi, se producen diariamente más de un millón de contactos sexuales entre clientes masculinos y las profesionales de servicios sexuales. Sólo en Alemania, por supuesto. Las cifras varían enormemente si se hace una comparación internacional, como ha revelado una encuesta realizada por Sven-Axel Mansson, de la Universidad de Malmoe: si en Dinamarca el 14 por ciento de los hombres paga por sexo, en España esa cifra asciende hasta el 40 por ciento. No sólo varía el número de clientes de la prostitución y su estatuto legal. Cambia también la opinión de los expertos. Unos los consideran románticos necesitados de amor, otros unos yonquis ávidos de terapia y otros más los tienen por simples violadores sanguinarios. “Según el estado actual de nuestros conocimientos, no existe ninguna característica social que permita diferenciar nítidamente al cliente de prostitución del resto de los hombres”, sostiene Sabine Grenz, de la Universidad Humboldt de Berlín. Grenz entrevistó recientemente a numerosos clientes de prostitución y publicó los resultados en la nueva edición de su libro (Un)heimliche Lust. Über den Konsum sexueler Dienstleistungen (Placer (des)oculto. Sobre el consumo de servicios sexuales). Los clientes de la prostitución proceden de todas las capas sociales, desde corredores de bolsa hasta camioneros, pasando por profesores. Grenz cree que el cliente de la prostitución es un ser normal con tendencia al romanticismo, al que el juego amoroso con su pareja habitual no le resulta suficientemente satisfactorio. Esta idea del cliente masculino de la prostitución como “un sujeto común” la comparte Grenz con muchos otros expertos en prostitución.. 19.

(22) Románticos clientes de prostitutas. En Alemania cerca de 400.000 mujeres trabajan como prostitutas. Un contacto sexual cuesta por término medio 75 euros. De ellos, unos 50 van para el arrendador de la habitación. En promedio, por tanto, una prostituta gana unos 25 euros por cliente. Las variaciones del precio son, sin embargo, muy grandes y, según el tipo de servicio, van desde 30 hasta 1000 euros por contacto sexual. Datos de la socióloga Emilija Mitrovic. 20. En opinión de Udo Gerheim, quien se halla trabajando en un estudio sobre los clientes de la prostitución financiado por la Fundación Rosa Luxemburg, hay compradores de sexo románticos que se hacen la ilusión de mantener con las prostitutas una relación sincera basada en una mutua confianza. Gerheim ha establecido dos tipos de usuario del comercio sexual: el hedonista vividor, que quiere disfrutar en los barrios de alterne sus fantasías eróticas, y el desencantado sexual, para el que el comercio con una prostituta tiene una “función compensatoria”. Esta sumaria tipología del cliente de prostitución recuerda la establecida por Dieter Kleiber, hace más de diez años, a partir de encuestas realizadas a unos 600 compradores de sexo. Especialmente frecuente era el tipo del cliente romántico que seguía el tradicional ideal de amor y que buscaba sobre todo intimidad y proximidad. “Estos hombres tienen con las prostitutas una relación cargada emocionalmente”, afirmaba Kleiber. Dicha característica se ponía de manifiesto en el cuestionario, porque se mostraban de acuerdo con afirmaciones del tenor siguiente: “Las prostitutas con las que voy puedo imaginármelas perfectamente como mi esposa”. Estos clientes describen su trato con las prostitutas como estrecho y confiado. Lo que no puede por menos que resultar paradójico cuando se piensa que se trata de un trueque comercial que no dura más allá de media hora. “Cuando pedimos a los clientes que caracterizaran a las prostitutas —relata Kleiber— la mayoría de ellos las encontraban “encantadoras” y “abiertas”, “inteligentes” y “ocurrentes”. Muchos clientes pintaban el retrato de una mujer perfecta a la que ellos les gustaría llegar a conocer de una forma más cercana. En el marco de su investigación, Kleiber les hizo rellenar a sus clientes de prostitución una encuesta de personalidad. “No mostraban ningún rasgo especial”, resume Kleiber los resultados. Como era de esperar, los hombres que exigían sexo sin condón mostraban unas tasas altas de agresividad, junto con una marcada inclinación a imponer sus propios caprichos. Resultaba llamativo que el sexo inseguro lo practicasen, sobre todo, los varones casados y los acomodados. “Cuanto más segura y ordenada es la vida de un hombre, tanto más invulnerable se siente”, explica Kleiber. Representantes de la organización de meretrices Hydra interpretan la conducta de los clientes con otros trazos más elementales: el. varón acude a una prostituta cuando se encuentra sexualmente insatisfecho. No necesita andar con tantas consideraciones en el sexo mercenario como con su mujer o su pareja. Antes bien, ensancha su espectro sexual y experimenta más placer.. Intimidad pulsando un botón Para muchas científicas, la explicación resulta demasiado superficial. A este respecto, Gunda Schumann subraya que las prostitutas acostumbran aceptar a sus clientes sin reparos y no los rechazan nunca. Desempeñarían así una función maternal. “Ofrecen a los hombres comprensión emocional, estabilidad psíquica y empatía.” En opinión de Sabine Grenz, de la Universidad de Berlín, los clientes buscan algo imposible: cercanía sincera, pero obtenida “pulsando un botón”. “En las entrevistas que he llevado a cabo se muestra que el hombre trata de afirmar su identidad heterosexual”. Se produce, además, una suerte de conflicto entre el poder del dinero y el atractivo personal; el comprador de sexo quiere gustar no sólo por su dinero, sino también por sus cualidades como hombre y como amante. El cliente común busca, por tanto, algo más que un coito o una felación. Ansía proximidad, comprensión, satisfacción. En esta misma dirección señala el trabajo, publicado en 2000, de Janet Lever, de la Universidad de Yale en New Haven. Lever descubrió que los compradores de sexo —a pesar de que pagan por un servicio impersonal— antes y después del acto sexual hacían a menudo preguntas indiscretas: ¿de dónde vienes? o ¿es Lara tu verdadero nombre? Tales preguntas personales eran recibidas con desagrado por las prostitutas. Muchas sufren, en efecto, un auténtico síndrome de acorralamiento, porque su actividad profesional cotidiana se asemeja a un viaje en la montaña rusa. Por un lado, estas mujeres se ven obligadas a cerrarse emocionalmente para vender como mercancía un contacto íntimo. Pero, por otro, los clientes esperan de ellas una ayuda interpersonal y sensibilidad. En este juego alternante reside, según Lever, el verdadero abuso por parte de los clientes. La imagen del cliente de prostitución como alguien para el que la prostituta constituye una terapeuta sexual no goza de amplia aceptación en determinados círculos. Julia O’Connell Davidson, de la Universidad de Nottingham, recela de que pueda representarse al cliente como. MENTE Y CEREBRO 40 / 2010.

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