2. Ortografía básica
2.0. INTRODUCCIÓN
La ortografía se ocupa de la correcta utilización de las grafías. Si pensamos en las di- ferencias existentes en el español hablado por todo el mundo, nos percataremos de que es precisamente la ortografía el elemento que mantiene unido, en mayor medida, a las distintas variedades de español que encontramos, tanto en España como en América.
La ortografía es convencional, de ahí que en las distintas publicaciones sobre ortografía realizadas por la Real Academia de la Lengua Española aparezcan modifi caciones de determi- nados usos ortográfi cos anteriormente establecidos.
La ortografía con que contamos hoy en día es el resultado de la mezcla de dos tendencias que se han dado a lo largo de la historia de nuestra lengua. Por un lado, la tendencia etimolo- gista, por la cual el español, como lengua derivada del latín, tiende a conservar las grafías con que se escribían determinadas palabras en latín. Por otro lado, la tendencia fonetista aboga por la simplifi cación de la ortografía, defendiendo el hecho de prescindir de signos innecesa- rios (como la h, ya que no suena) o bien la simplifi cación de dos grafías que responden a un mismo sonido (como la j y la g).
Debemos tener muy presente que en nuestra lengua no existe una correspondencia to- talmente fi el entre sonido y letra. Y es que se dan dos tipos de casos: 1º) por un lado, varias grafías se pronuncian con un mismo sonido, y 2º) por otro lado, una misma grafía se pronuncia con varios sonidos.
Tipo 1º. Varias grafías se pronuncian con un mismo sonido:
-i (icono) e y (rey): la i de icono y la y de rey se pronuncian igual;
-c (casa), k (kilo) y qu (queso): la c de casa, la k de kilo y la qu de queso se pronuncian igual;
-c (cepillo) y z (zapato): la c de cepillo y la z de zapato se pronuncian igual;
-b (barco), v (vaso) y w (wiski): la b de barco, la v de vaso y la w de wiski se pronun- cian igual;
-ll (llave) y y (yate): la ll de llave y la y de yate se pronuncian igual;
-g (general) y j (jabalí): la g de general y la j de jabalí se pronuncian igual;
-r (rata) y rr (errata): la r de rata y la rr de errata se pronuncian igual.
Tipo 2º. Una misma grafía se pronuncia con varios sonidos:
-y: ley y yegua: la y de ley y la de yegua se pronuncian de dos maneras diferentes;
-c: cuna y ceniza: la c de cuna y de ceniza se pronuncian de dos maneras diferentes.
Por otra parte, hay grafías que no se pronuncian. Son los casos de la h y el de la u cuando va entre g o q y e o i:
-h: hiato y ahora: la h de hiato y de ahora no se pronuncia;
-gu: seguir y guepardo: la u de seguir y de guepardo no se pronuncia; sin embargo, la u de guapo sí debe pronunciarse, como también se pronuncia la u si lleva diéresis:
antigüedad;
-qu: querer y quitar: la u de querer y de quitar no se pronuncia.
Debemos estar especialmente atentos a la utilización de la ortografía, la cual no solo se ciñe al estudio de las letras, sino que también abarca la correcta utilización de las tildes y de la puntuación. Este capítulo lo dedicamos a repasar las reglas más elementales sobre ortografía, alternando la teoría con ejemplos y ejercicios.
2.1. DIFICULTADES RELATIVAS A LAS VOCALES
Las vocales a, e y o no implican difi cultades ortográfi cas. Sin embargo, a veces se nos pueden presentar difi cultades a la hora de escribir una i o una u.
2.1.1. LAI
La vocal i puede ser escrita como i (que es la opción más frecuente) o como y; se escribe y (soy, estoy o ley) cuando forma parte de un diptongo y es fi nal absoluto de palabra. Ponga- mos unos ejemplos:
casi taxi brócoli colibrí boli
ley buey estoy soy voy
Ejercicios:
Elegir la opción ortográfi camente correcta que aparece en las siguientes oraciones:
(1) La fi nal del partido fue muy/mui interesante.
(2) Siempre ha soñado con ser saltimbanqui/saltimbanquy.
(3) Ha estado a punto de marcar un penalty/penalti.
(4) Yo le insistí/insisty en que llegara pronto.
(5) Le dijo al rey/rei que cumpliría con lo pactado.
(6) No te imaginas cuanto reí/rey al escuchar el monólogo.
Soluciones:
(1) muy
(2) saltimbanqui (3) penalti (4) insistí (5) rey (6) reí 2.1.2. LAU
Esta vocal es la única que en español puede llevar diéresis (¨), cuyo fi n es informar de que la u tiene sonido. Siempre encontraremos la ü precedida por g más e o i: güe y güi. Veámoslo
con ejemplos: en juguete, como la u carece de representación oral (es sorda a nivel fónico), no le ponemos diéresis; sin embargo, en cigüeña sí debemos incluir la diéresis, puesto que pronunciamos la u. A continuación mostramos unas palabras sin diéresis y otras con diéresis:
guisante siguiente guerra gueto
pingüino agüero lingüístico piragüismo Ejercicios:
Elegir la opción ortográfi camente correcta que aparece en las siguientes oraciones:
(1) Esta situación me parece vergonzosa/vergönzosa.
(2) La güitarra/ guitarra está desafi nada.
(3) Debes averigüar/averiguar lo que pasa.
(4) Solo le dije que me daba vergüenza/verguenza haber actuado así.
(5) Todas las guerras/güerras son devastadoras.
(6) Me he comprado unos guantes/güantes.
Soluciones:
(1) vergonzosa (2) guitarra (3) averiguar (4) vergüenza (5) guerras (6) guantes
2.2. DIFICULTADES RELATIVAS A LAS CONSONANTES
Como ya indicábamos al comienzo de este capítulo, el hecho de que determinadas grafías correspondan a un mismo sonido, y viceversa, provoca confusiones ortográfi cas, aparte de la cuestión de la h o de la u ante g o q, pues no tiene correspondencia sonora, esto es, que no suena. También podemos encontrar dudas a la hora de escribir una m o una n, o una x o una s, ya que sus respectivas pronunciaciones en determinados contextos son muy parecidas.
Observemos estas posibles confusiones de manera pormenorizada.
2.2.1. LAH
Nos encontramos ante una grafía muda a nivel oral, pero que sí existe en nuestra orto- grafía. Aparte, cuando va acompañada de c, estas dos letras (ch) constituyen un sonido, el cual no implica a priori difi cultades a la hora de escribirlo. Retomando la h muda en la oralidad, tendremos en cuenta que se escriben con h los siguientes casos:
1. Toda la conjugación verbal de hacer y haber.
2. Las palabras que comienzan por hia-, hie-, hue- y hui-, como hiato, hierro, hueso y huida.
3. También las palabras que empiezan por hidr-, hiper- e hipo-, como hidrógeno, hiper- género e hipoglucemia, a excepción de iperita.
Además, debemos tener en cuenta que la Real Academia acepta que distintas pala- bras se puedan escribir con h o sin h, como: albahaca/albaca, alhelí/alelí, armonía/harmonía, armónico(a)/harmónico(a), armonioso(a)/harmonioso(a), arpa/harpa, arpía/harpía, ¡arre!/¡harre!,
¡hala!/¡alá!, hexagonal/exagonal, reprender/reprehender, sabiondo(a)/sabihondo(a), ¡uf!/¡huf!, etc.
Ejercicios:
Elegir la opción ortográfi camente correcta que aparece en las siguientes oraciones:
(1) Ya es hora/ora de que nos vayamos.
(2) Los saludó con un simple hola/ola.
(3) Ahora/aora/haora es cuando debemos empezar a trabajar.
(4) Ahí/hay/ay ahí/hay/ay un niño que dice ¡ahí/hay/ay!
(5) Debemos abonar los honorarios/onorarios al médico.
(6) El anillo que hemos/emos regalado a María es de oro/horo blanco.
Soluciones:
(1) hora (2) hola (3) ahora
(4) ahí… hay… ¡ay!
(5) honorarios (6) hemos… oro 2.2.2. LAB, LAVYLAW
En la actualidad, la b, la v y la w se pronuncian igual. Por tanto, nos encontramos con que tenemos tres grafías distintas para escribir un mismo sonido. Esta cuestión se vuelve aún más difícil al constatar que la letra w en determinados casos se pronuncia igual que la b o la v, si bien se emplea con poca frecuencia en español, ya que se recurre a ella para escribir algunos extranjerismos, como por ejemplo wiski (esta forma ha sido admitida recientemente por la Real Academia como sustituta de la anterior, que era whisky).
Sobre la b:
1. Delante de m siempre va b: ambos o simbolizar.
2. Llevan b las terminaciones del pretérito imperfecto del indicativo de los verbos perte- necientes a la primera conjugación, como cantaba o amaba.
3. También se escribe con b el pretérito imperfecto del indicativo del verbo ir: iba, ibas o íbamos.
4. Los verbos terminados en:
4.1. -bir, como sucumbir o concebir, a excepción de hervir, servir y vivir.
4.2. -aber, como haber o saber, excepto precaver.
4.3. -buir, como contribuir y distribuir.
5. Las palabras que comienzan con los prefi jos bi- y bis-, como bifurcación o bisabuelo.
6. Las palabras que comienzan por bibl- o por las sílabas bu-, bur- o bus-, como biblio- teca, bufanda, burbuja y buscar.
7. Los adjetivos que acaban en -bundo y -bunda, y los sustantivos terminados en -bilidad, como nauseabundo o amabilidad. Esta última regla tiene como excepción las palabras movilidad y civilidad.
Sobre la v:
1. Debemos escribir con v los pretéritos perfectos simples: estuve o anduvimos.
2. También llevan v los adjetivos terminados en -avo, -ava, -evo, -eva, -ivo, -iva y -eve, si estas terminaciones son tónicas: octavo, nuevo o leve.
3. Las palabras que empiezan por el prefi jo vice-, como vicedecano o vicepresidente.
4. Las palabras que terminan en -viro, -vira, -ívoro e -ívora, como triunviro o carnívoro, excepto víbora.
Encontramos varias palabras que pueden ser escritas tanto con b como con v, aunque la Real Academia muestra predilección por utilizar la b en estos casos: boceras/voceras, chabola/
chavola y serbio(a)/servio(a).
Ejercicios:
Elegir la opción ortográfi camente correcta que aparece en las siguientes oraciones:
(1) Vamos/bamos a llegar tarde.
(2) Os pido que seáis brebes/vreves/breves/vrebes.
(3) Quiero un baso/vaso de agua.
(4) Esta es la onceaba/onceava parte de todas las tierras.
(5) Noté que María estava/estaba cansada.
(6) Mario hablaba/havlava/hablava/havlaba todo el tiempo sin parar.
Soluciones:
(1) vamos (2) breves (3) vaso (4) onceava (5) estaba (6) hablaba 2.2.3. LAGYLAJ
Sobre la g:
Para escribir el sonido g (como en ga, gue, gui o gu), hemos de tener en cuenta dos cuestiones:
1. Que se escribe g cuando esta va seguida de a, o, u o una consonante, como en Ga- licia, gota, Gutiérrez o gris.
2. Que se escribe gu si detrás encontramos las vocales e o i; tal es el caso de gueto o de guiso.
Esta grafía también puede representar el sonido j, como en el vocablo ligero. En estos casos, encontramos la g seguida de una e o una i. Sin duda, aquí residen los mayores dilemas ortográfi cos existentes entre g y j, puesto que en jinete y en logístico hallamos el mismo sonido
(j), seguido de la misma vocal, si bien en el primer caso lo escribimos con j y en el segundo con g. Ofrecemos unas reglas generales para arrojar luz en estos casos:
1. Debemos escribir con g las formas de los verbos que terminan en -ger, -gir, -igerar, como es el caso de proteger, dirigir y aligerar, a excepción de mujer, tejer y crujir.
2. Pondremos g a las palabras que comienzan por geo-, legi- o gest-, como geología, legislación o gesto. En cambio, lejía, lejitos y lejísimos las escribiremos con j.
3. Van con g las palabras acabadas en -gio, -gia átonos; -logía, -geno átono y sus deri- vados -génico, -génica, -génito, -génita, -genio, -genia, -gero, -gera átonos, -gésimo, -gésima y su derivado -gesimal. Ejemplos: regio, hidrógeno, primigenio, orogénico, aligero o trigésimo.
La Real Academia admite la doble pronunciación —y, por consiguiente, la doble escritu- ra— de las siguientes palabras: fungicida/funguicida y longuísimo(a)/longísimo(a).
Sobre la j:
Como hemos visto, el sonido j puede escribirse tanto con g como con j. Si encontramos el sonido j al fi nal de palabra —cuestión esta que se da en pocos casos— siempre lo escribire- mos con j, como en reloj. Precisamente la j puede ir seguida de todas las vocales; por tanto, las confusiones surgen a la hora de escribir je o ge (Gerona y jeringuilla) y ji o gi (cortijo y contagio). Hay varias reglas ortográfi cas al respecto:
1. Escribiremos con j las formas verbales del pretérito perfecto simple que en primera persona contiene la terminación -je, como en conduje o dije.
2. Se utiliza la j para los verbos cuyo infi nitivo acaba en -jear; tal es el caso de trajear.
3. Llevan j los sustantivos terminados en -aje, -eje, -uje y -jería, por ejemplo traje, esqueje o granjería, a excepción de cónyuge y auge.
Las siguientes palabras pueden ser escritas con j o con g, tal como admite la Real Aca- demia: gibraltareño(a)/jibraltareño(a), giga/jiga, hégira/héjira, jenízaro(a)/genízaro(a) y jineta/
gineta.
Ejercicios:
Elegir la opción ortográfi camente correcta que aparece en las siguientes oraciones:
(1) No estamos utilizando el mismo lenguage /lenjuaje/lenguaje/lenjuage.
(2) En general/jeneral, no tenemos problemas de tiempo.
(3) Tal vez está demasiado legos/lejos.
(4) La juardia/guardia de ayer fue muy tranquila.
(5) Estoy seguro de que voy a estudiar fi lolojía/fi lología.
(6) Somos mellizas, no jemelas/gemelas.
Soluciones:
(1) lenguaje (2) general (3) lejos (4) guardia (5) fi lología (6) gemelas
2.2.4. LALLYLAY
Esta confusión ortográfi ca se debe a que en España y en buena parte de América se ha generalizado la igualdad de pronunciación de estas dos letras, que anteriormente representa- ban sonidos diferentes.
Sobre la y:
Debemos escribir con y los siguientes casos:
1. Las formas del plural cuyo singular termina con la vocal i, por ejemplo reyes o bueyes.
2. Las formas verbales que presentan este sonido en su terminación, en los casos en que no tengamos ll en su infi nitivo, como en huye (de huir), o concluye (de concluir).
Ejercicios:
Elegir la opción ortográfi camente correcta que aparece en las siguientes oraciones:
(1) No sé dónde he dejado la yave/llave.
(2) Quizá vayamos/vallamos en yate/llate.
(3) Creo que nos hallamos/hayamos cerca de la catedral.
(4) No quiero que nos vallamos/vayamos tan pronto.
(5) Montar a cabayo/caballo puede ser muy peligroso.
(6) No creo que lo hayamos/hallamos perdido.
Soluciones:
(1) llave
(2) vayamos… yate (3) hallamos
(4) vayamos (5) caballo (6) hayamos 2.2.5. LAMYLAN
Estaremos especialmente atentos en estos casos:
1. Podemos encontrar confusiones entre las letras m y n cuando estas van seguidas de p, b, v o f; por ejemplo, en un folio realmente la n suena como una m.
2. Si esta concurrencia se da dentro de una misma palabra, escribiremos m delante de b y p (ambos, campo); sin embargo, si va seguida de una f o una v, debemos poner una n, como en enfado o enviar.
3. Cuando la n y la m están seguidas, la n tiende a asimilarse a la m; de esta manera, en inmediato, realmente pronunciamos dos veces la m, no la n y después la m.
Ejercicios:
Elegir la opción ortográfi camente correcta que aparece en las siguientes oraciones:
(1) Esta campana/canpana hace mucho ruido.
(2) Su llegada es imminente/inninente/inminente/imninente.
(3) Aún no he terminado el informe/imforme.
(4) Hoy también/tanbién/tambiém he llegado tarde.
(5) Es comúmmente/comúnmente aceptado.
(6) Esto me está resultando infi nito/imfi nito.
Soluciones:
(1) campana (2) inminente (3) informe (4) también (5) comúnmente (6) infi nito 2.2.6. LARYLARR
En las palabras hierro y roce la rr se escribe de manera distinta, aunque suene igual. A su vez, tenemos que distinguir el sonido rr (perro) del sonido r (pero); este segundo sonido no ocasiona problemas ortográfi cos, porque siempre se escribe como r. Volviendo a la pro- nunciación rr, al escribirla lo haremos con r cuando sea inicial de palabra (rama) o bien vaya después de l (alrededor), n (Manrique) o s (arsenal). En consecuencia, escribiremos rr cuando vaya entre dos vocales, como en arrojo.
Ejercicios:
Elegir la opción ortográfi camente correcta que aparece en las siguientes oraciones:
(1) El libro tiene muchas erratas/eratas.
(2) Me parece horrorroso/hororoso/horroroso/hororroso.
(3) El pantalón está rroto/roto.
(4) La parra/para sirve parra/para rresguardarnos/resguardarnos del sol.
(5) Es un gran erorr/errorr/eror/error pensar que siempre llevamos rrazón/razón.
(6) En esta caja guardo mis mejores/mejorres rrecuerdos/recuerdos/recuerrdos.
Soluciones:
(1) erratas (2) horroroso (3) roto
(4) parra… para resguardarnos (5) error… razón
(6) mejores recuerdos 2.2.7. LACYLAZ
Escribiremos c cuando le sigan las vocales e o i, como en Cecilia; en cambio, pondremos z si detrás hallamos las vocales a, o o u: zapato, zoo y zulo. No debemos sobrentender que
si una palabra acaba en z, el plural también lo debemos escribir con esa misma letra, puesto que puede inducirnos a error: juez/jueces.
De esta norma se derivan algunas excepciones, como es el uso de z delante de a, e o i, en palabras como ¡zis, zas!, zigzag, zipizape, zen o Zeus. En los casos de cinc/zinc y cigoto/
zigoto, se admite la doble posibilidad ortográfi ca.
Ejercicios:
Elegir la opción ortográfi camente correcta que aparece en las siguientes oraciones:
(1) La calle está llena de zenica/ceniza/cenica/zeniza.
(2) Hace/haze mucho tiempo que no visitamos el coológico/zoológico.
(3) Creo que está bastante cerca/zerza/zerca/cerza.
(4) Sigo sin tener notizias/noticias de Alba.
(5) El zirco/circo ha llegado hoy a la ziudad/ciudad.
(6) En el laboratorio tenemos cinc/zinz.
Soluciones:
(1) ceniza
(2) hace… zoológico (3) cerca
(4) noticias
(5) circo… ciudad (6) cinc
2.2.8. LAC, LAKYLAQU
El sonido k en las palabras casa, kilo y queso se pronuncia exactamente igual, a pesar de que se utilizan grafías distintas a la hora de escribirlo. Pondremos c cuando vaya seguida de las vocales a, o y u, como en cama, cónsul o cutre. Además, todas las palabras acabadas en sonido k siempre se escriben con c, como frac o coñac. Sin embargo, delante de las vocales e o i emplearemos qu; tal es el caso de quebrar o quien. Por su parte, la grafía k puede ir seguida de las vocales a (kárate) e i (kilovatio); en este caso estamos ante una letra muy poco utilizada en español, que a menudo suele estar escrita en extranjerismos.
Ejercicios:
Elegir la opción ortográfi camente correcta que aparece en las siguientes oraciones:
(1) No kiero/quiero/ciero esa manzana.
(2) Esta bolsa pesa más de tres quilos/cilos/kilos.
(3) La carta/karta/quarta llegó a su destino.
(4) ¿Ké/qué/cé es eso?
(5) No sé con/kon/quon kién/cién/quién llegaste.
(6) Este es el niño kuyo/quyo/cuyo padre está acuí/akí/aquí.
Soluciones:
(1) quiero (2) kilos (3) carta (4) qué
(5) con… quién (6) cuyo… aquí 2.2.9. LAXYLAS
A pesar de que sean grafías distintas, en español es bastante frecuente pronunciar una x (k+s) como si fuera una s, pongamos por ejemplo la palabra examen. Se trata de una simplifi - cación a nivel fónico, puesto que no pronunciamos k+s (x), sino simplemente la s.
Ejercicios:
Elegir la opción ortográfi camente correcta que aparece en las siguientes oraciones:
(1) Debes esponer/exponer tu trabajo en treinta minutos.
(2) Es una buena extrategia/estrategia.
(3) Murió por asfi xia/axfi sia/asfi sia/axfi xia.
(4) La exposición/esposición acaba mañana.
(5) Somos esclavos/exclavos del tiempo.
(6) El siglo XIX fue su mayor época de explendor/esplendor.
Soluciones:
(1) exponer (2) estrategia (3) asfi xia (4) exposición (5) esclavos (6) esplendor Ejercicios:
Identifi car los errores grafémicos existentes en el siguiente fragmento en las letras b, v, w, g, j, ll y y:
Ejercicio Solución
Las cosas podían haver sucedido de cualquier otra manera y, sin emvarjo, sucedieron así.
Daniel, el Mochuelo, desde el fondo de sus once años, lamentava el curso de los aconte- cimientos, aunque lo acatara como una reali- dad inebitavle i fatal. Después de todo, que su padre aspirara a hacer de él aljo más que un quesero era un hecho que honraba a su padre. Pero por lo que a él afectawa...
Las cosas podían haber sucedido de cualquier otra manera y, sin embargo, sucedieron así.
Daniel, el Mochuelo, desde el fondo de sus once años, lamentaba el curso de los acon- tecimientos, aunque lo acatara como una rea- lidad inevitable y fatal. Después de todo, que su padre aspirara a hacer de él algo más que un quesero era un hecho que honraba a su padre. Pero por lo que a él afectaba...
Identifi car los errores grafémicos existentes en el siguiente fragmento en las letras m, n, r y rr:
Ejercicio Solución
Su padre emtendía que esto erra progresar;
Daniel, el Mochuelo, no lo sabía exactamen- te. El que él estudiase el Bachillerato en la ciudad podía serr, a la larga, efectivamente, um progreso. Rramón, el hijo del boticario, estudiaba ya parra abogado en la ciudad, y cuando les visitaba, durante las vacaciones, venía enpingorotado como un pavo real y les miraba a todos por encima del hombro; in- cluso al salir de misa los domimgos y fi estas de guardar, se permitía coregir las palabras que don José, el cura, que era un gran san- to, pronunciarra desde el púlpito. Si esto era progresar, el marcharse a la ciudad a iniciar el Bachillerrato, constituía, sin duda, la base de este progreso.
Su padre entendía que esto era progresar;
Daniel, el Mochuelo, no lo sabía exactamen- te. El que él estudiase el Bachillerato en la ciudad podía ser, a la larga, efectivamente, un progreso. Ramón, el hijo del boticario, estudiaba ya para abogado en la ciudad, y cuando les visitaba, durante las vacaciones, venía empingorotado como un pavo real y les miraba a todos por encima del hombro;
incluso al salir de misa los domingos y fi estas de guardar, se permitía corregir las palabras que don José, el cura, que era un gran san- to, pronunciara desde el púlpito. Si esto era progresar, el marcharse a la ciudad a iniciar el Bachillerato, constituía, sin duda, la base de este progreso.
Tabla 2
Identifi car los errores grafémicos existentes en el siguiente fragmento en las letras c, z, k, qu, x y s:
Ejercicio Solución
Pero a Daniel, el Mochuelo, le bullían mu- chas dudas en la kabeca a este respecto. Él zreía saber quanto puede saber un hombre.
Leía de corrido, excribía para entenderse y conocía y sabía aplicar las quatro reglas.
Bien mirado, pokas cosas más zabían en un zerebro normalmente desarrollado. No obstante, en la ciudad, los estudios de Ba- chillerato constaban, xegún decían, de siete años y, después, los estudios xuperiores, en la Universidad, de otros tantos años, por lo menos.
Pero a Daniel, el Mochuelo, le bullían mu- chas dudas en la cabeza a este respecto. Él creía saber cuanto puede saber un hombre.
Leía de corrido, escribía para entenderse y conocía y sabía aplicar las cuatro reglas.
Bien mirado, pocas cosas más cabían en un cerebro normalmente desarrollado. No obstante, en la ciudad, los estudios de Ba- chillerato constaban, según decían, de siete años y, después, los estudios superiores, en la Universidad, de otros tantos años, por lo menos.
Tabla 3
Identifi car los errores grafémicos existentes en el siguiente fragmento en las letras i, u y h:
Ejercicio Solución
¿Podría existir algo en el mundo cuyo cono- cimiento hexigiera catorce años de esfüerzo, tres más de los que ahora contaba Daniel?
Seguramente, en la ciüdad se pierde mucho el tiempo —pensaba el Mochuelo— i, a fi n de cuentas, habrá quien, al cabo de catorce haños de estudio, no acierte ha dystinguir un rendajo de un jilguero oh una boñiga de un cagajón. La vida era así de rara, absürda y caprichosa. El caso hera trabajar y afanar- se en las cosas inútiles o poco prácticas.
¿Podría existir algo en el mundo cuyo cono- cimiento exigiera catorce años de esfuerzo, tres más de los que ahora contaba Daniel?
Seguramente, en la ciudad se pierde mucho el tiempo —pensaba el Mochuelo— y, a fi n de cuentas, habrá quien, al cabo de catorce años de estudio, no acierte a distinguir un rendajo de un jilguero o una boñiga de un cagajón. La vida era así de rara, absurda y caprichosa. El caso era trabajar y afanarse en las cosas inútiles o poco prácticas.
Tabla 4 2.3. LAS TILDES
En general, se le ha prestado a la tilde una importancia de segundo orden, en el sentido de que se considera que las faltas ortográfi cas más graves responden a errores en las letras, y no tanto en las tildes. No obstante, hemos de desmentir esta incorrecta creencia, ya que el hecho de que una palabra lleve o no tilde puede cambiar completamente el sentido de la frase, de ahí que señalemos la relevancia de colocar correctamente estos elementos ortográfi cos.
Para argumentar dicha cuestión, leeremos las siguientes frases:
(1a) No se nada en el colegio.
(1b) No sé nada en el colegio.
(2a) Sé práctica.
(2b) Se practica.
(3a) No tengo que comer.
(3b) No tengo qué comer.
(4a) Pregunta cuando actúa.
(4b) Pregunta cuándo actúa.
Si nos fi jamos en estas oraciones, nos daremos cuenta de que las oraciones 1a, 2a, 3a y 4a tienen un sentido diferente de sus correspondientes 1b, 2b, 3b y 4b.
El español es una lengua que contempla la existencia de sílabas tónicas (en ellas recae la fuerza de voz) y sílabas átonas (aquellas que carecen de dicha fuerza de voz). Por tanto, la modalidad oral de nuestra lengua se caracteriza por tener unas sílabas con mayor fuerza acentual que otras. El acento es la mayor fuerza con que pronunciamos la sílaba tónica. Con el fi n de identifi car cuáles son las sílabas tónicas y las átonas, utilizamos la tilde (rayita inclinada de derecha a izquierda que colocamos encima de algunas vocales). Por motivos de economía lingüística, no ponemos tilde encima de la vocal existente en cada sílaba átona, sino que se siguen los criterios que explicamos a continuación.
2.3.1. CLASIFICACIÓNDELASPALABRASSEGÚNEL ACENTO
En español contamos con cuatro tipos de palabras en función de dónde esté ubicada su sílaba tónica:
— Las palabras agudas (u oxítonas) son aquellas cuya sílaba tónica recae sobre la última sílaba, como camión.
— Las palabras llanas (o paroxítonas) son aquellas cuya sílaba tónica recae sobre la penúlti- ma sílaba: es el caso de lápiz. El español muestra predilección por utilizar palabras llanas, esto es, que nuestra lengua dispone de una enorme cantidad de palabras llanas.
— Las palabras esdrújulas (o proparoxítonas) son aquellas cuya sílaba tónica recae sobre la antepenúltima sílaba; pongamos por ejemplo ábaco.
— Las palabras sobresdrújulas son aquellas cuya sílaba tónica recae antes de la antepe- núltima sílaba, como en díganselo.
Ejercicios:
Indicar si estas palabras son agudas, llanas, esdrújulas o sobresdrújulas:
(1) cartel (2) búscalo (3) casa (4) avión (5) señálenselo (6) lento Soluciones:
(1) aguda (2) esdrújula (3) llana (4) aguda
(5) sobresdrújula (6) llana
Las reglas generales de acentuación ortográfi ca son:
1. Llevan tilde las palabras agudas terminadas en vocal o en las consonantes n o s. Por tanto, a lavó, camión y cortés debemos ponerle tilde, pero no a aprendiz o normal.
2. También debemos escribir con tilde las palabras llanas que no terminen en vocal o en las consonantes n o s. En consecuencia, pondremos tilde a dócil o revólver, pero no a astucia y condicionan.
3. Las palabras esdrújulas y sobresdrújulas llevan tilde siempre, como maniático o díga- melo.
4. Las palabras monosílabas no llevan tilde, excepto en el caso de la tilde diacrítica, que sirve para distinguir dos palabras (como en sé/se, té/te o mí/mi, dé/de, sí/si…).
5. Los adverbios acabados en -mente llevan tilde si esta palabra por sí sola se escribe con tilde, en caso contrario no. Veámoslo con ejemplos: ofi cialmente no lleva tilde porque ofi cial carece de ella; por el contrario, rápidamente sí lleva tilde porque rápida la exige.
Estas reglas generales presentan ciertas restricciones o aclaraciones particulares:
1. Para la ortografía se considera la y como vocal en casos como estoy o convoy, pues va precedida de una vocal.
2. Aún lleva tilde cuando equivale a todavía, pero en el resto de los casos no debe lle- varla.
3. Los relativos que, cual, quien, cuyo y los adverbios cuando, cuan, cuanto, como y donde llevan tilde cuando son interrogativos o exclamativos, incluyendo también las interrogaciones o exclamaciones indirectas (por ejemplo, No sé cuándo llegará).
4. Pondremos tilde a las formas verbales que al añadirles enclíticos se convierten en palabras esdrújulas o sobresdrújulas, como en hállalo.
Hay algunos casos especiales, como los siguientes:
1. La conjunción o no lleva tilde aunque vaya escrita entre dos cifras: 50 o 60.
2. La palabra solo ya no tiene que llevar tilde en ningún caso.
3. Los demostrativos este, esta, estos, estas, ese, esa, esos, esas, aquel, aquella, aque- llos, aquellas tampoco tienen que llevar tilde en ningún caso (a las formas esto, eso y aquello nunca se les ha puesto tilde).
4. Numerosas palabras admiten dos pronunciaciones: aeróbic / aerobic, karate / kárate, cannabis / cánnabis, misil / mísil, olimpiada / olimpíada, omóplato / omoplato, cel- tíbero / celtibero, período / periodo, dinamo / dínamo, píxel / pixel, pudin / pudín, estriptis / estriptís, rádar / radar, reúma / reuma, travesti / travestí, etc.
Ejercicios:
Indicar si es correcta la tilde que aparece en las siguientes palabras y justifi car su res- puesta:
(1) así (2) papél (3) cámara (4) ángel (5) ámbos (6) contrólate Soluciones:
(1) Es correcta porque estamos ante una palabra aguda acabada en vocal.
(2) Es incorrecta pues no debemos poner tilde a las palabras agudas acabadas en l.
Debe ser: papel.
(3) Es correcta ya que es una palabra esdrújula.
(4) Es correcta puesto que se trata de una palabra llana acabada en l.
(5) Es incorrecta debido a que estamos ante una palabra llana acabada en s. Debe ser:
ambos.
(6) Es correcta pues es palabra esdrújula.
2.3.2. LOSDIPTONGOS, LOSTRIPTONGOSYLOSHIATOS
Si el acento recae sobre una sílaba que contiene un diptongo, debemos colocar la tilde sobre la vocal abierta (son abiertas las vocales a, e y o), como en llegáis. En cambio, cuando el diptongo esté formado por dos vocales cerradas (son cerradas las vocales i y u), la tilde se escribe sobre la segunda, por ejemplo casuística. Cuando un diptongo está en un monosílabo, no lleva tilde, como en guion, fi e o truhan.
En el caso de los triptongos (cuya estructura es siempre vocal cerrada + vocal abierta + vocal cerrada), debemos poner la tilde sobre la vocal abierta: averiguáis; pero no lleva tilde si es una palabra monosilábica: seais.
En cuanto a los hiatos, hemos de colocar la tilde para señalar que no hay diptongo y, por tanto, tenemos un hiato. En María estamos ante un hiato, pues la tilde recae sobre la vocal ce- rrada; en cambio, en Mario hay un diptongo, como consecuencia de que la sílaba tónica es Ma-.
Ejercicios:
Indicar si es correcta la tilde que aparece en las siguientes palabras y justifi car su res- puesta:
(1) teníamos (2) cuídado (3) armarío (4) toálla (5) apreciáis (6) volvería Soluciones:
(1) Es correcta porque estamos ante un hiato donde la sílaba tónica es la tercera em- pezando por atrás.
(2) Es incorrecta ya que hallamos un diptongo en esta sílaba átona. Debe ser: cuidado.
(3) Es incorrecta como consecuencia de que tenemos un diptongo en esta sílaba átona.
Debe ser: armario.
(4) Es incorrecta puesto que es un hiato en el que la sílaba tónica está formada única- mente por la vocal a y estamos ante una palabra llana. Debe ser: toalla.
(5) Es correcta pues se nos presenta un triptongo en la sílaba tónica de una palabra aguda acabada en s.
(6) Es correcta porque nos encontramos ante un hiato.
2.3.3. LASPALABRASCOMPUESTAS
Como norma general, el primer elemento de las palabras compuestas no lleva tilde, como en vigesimoséptimo o asimismo. La excepción la encontramos en los adverbios que acaban en -mente, como explicábamos con anterioridad.
En cambio, en los casos en que las palabras compuestas lleven intercalado un guion de separación, debemos acentuarlas en función de si llevarían o no tilde estando solas. Por ejem- plo, en teórico-práctico, como ambas palabras al escribirse por separado deberían llevar tilde, en estos casos se conserva esa acentuación.
Ejercicios:
Indicar si es correcta la tilde que aparece en las siguientes palabras y justifi car su res- puesta:
(1) brévemente (2) sacapúntas (3) abrebotéllas (4) drásticamente (5) íbero-románo (6) hispáno-visigódo Soluciones:
(1) Es incorrecta ya que breve no lleva tilde. Debe ser: brevemente.
(2) Es incorrecta porque puntas no lleva tilde. Debe ser: sacapuntas.
(3) Es incorrecta como consecuencia de que botellas no lleva tilde. Debe ser: abrebotellas.
(4) Es correcta porque drástica lleva tilde.
(5) La primera tilde es correcta pero la segunda no, ya que íbero sí lleva tilde, aunque románo no. Debe ser: íbero-romano.
(6) Son incorrectas ambas tildes, porque ni hispano ni visigodo deben llevar tilde. Debe ser: hispano-visigodo.
2.3.4. LASTILDESENLASMAYÚSCULAS
El hecho de que escribamos una palabra entera en mayúscula no implica que debamos ignorar las reglas de acentuación, si bien es cierto que estamos ante una creencia muy exten- dida. Ello conlleva que ANDALUCÍA, CONSEJERÍA o AUTONOMÍA deben escribirse con tilde, independientemente de que las grafías sean mayúsculas o minúsculas; lo mismo ocurre cuando debemos poner tilde a una vocal inicial de palabra que va en mayúscula, como en Óscar.
Ejercicios:
Indicar si es correcta la tilde que aparece en las siguientes palabras:
(1) Átomo (2) PANADERÍA (3) Águeda (4) PENÍNSULA (5) ESPÁÑA (6) Ísa Soluciones:
(1) Correcta (2) Correcta (3) Correcta (4) Correcta
(5) Es incorrecta porque España no lleva tilde al ser una palabra llana acabada en vocal.
Debe ser: ESPAÑA.
(6) Es incorrecta porque Isa no lleva tilde al ser una palabra llana acabada en vocal.
Debe ser: Isa.
Ejercicios:
Identifi car los errores relacionados con las tildes en monosílabos existentes en el siguiente fragmento:
Ejercicio Solución
Daniel, él Mochuelo, sé revolvió en el lecho y los muelles de su camastro de hierro chi- rriaron desagradablemente. Qué él recorda- se, era esta la primera vez que no se dormía tán pronto caía en la cama. Pero esta noche tenía muchas cosas en qué pensar. Mañana, tal véz, no fuese ya tiempo. Por la mañana, á las nueve en punto, tomaría el rápido as- cendente y se despediría del pueblo hasta las Navidades. Trés meses encerrado en un colegio. A Daniel, el Mochuelo, le pareció qué le faltaba aire y respiró con ansia 10 ó 12 veces. Presintió la escena de la partida y pensó que no sabría contener las lágrimas, por mas que su amigo Roque, el Moñigo, le dijese que un hombre bien hombre no debe llorar aunque sé le muera el padre.
Daniel, el Mochuelo, se revolvió en el lecho y los muelles de su camastro de hierro chi- rriaron desagradablemente. Que él recorda- se, era esta la primera vez que no se dormía tan pronto caía en la cama. Pero esta noche tenía muchas cosas en qué pensar. Mañana, tal vez, no fuese ya tiempo. Por la mañana, a las nueve en punto, tomaría el rápido as- cendente y se despediría del pueblo hasta las Navidades. Tres meses encerrado en un colegio. A Daniel, el Mochuelo, le pareció que le faltaba aire y respiró con ansia 10 o 12 veces. Presintió la escena de la partida y pensó que no sabría contener las lágrimas, por más que su amigo Roque, el Moñigo, le dijese que un hombre bien hombre no debe llorar aunque se le muera el padre.
Tabla 5
Identifi car los errores relacionados con las tildes en palabras agudas existentes en el siguiente fragmento:
Ejercicio Solución
Y el Moñigo tampoco era cualquiér cosa, aunque contase dos años más que él y aún no hubiera empezado el Bachillerato. Ni lo empezaría nunca, tampoco. Paco, el herre- ro, no aspiraba a que su hijo progresase; se conformaba con que fuera herrero como él y tuviese sufi ciente habilidád para sometér el hierro a su capricho. ¡Ése sí que era un ofi cio bonito! Y para ser herrero no hacía falta estudiár catorce años, ni trece, ni doce, ni diez, ni nueve, ni ninguno. Y se podía ser un hombre membrudo y gigantesco, como lo era el padre del Moñigo.
Y el Moñigo tampoco era cualquier cosa, aunque contase dos años más que él y aún no hubiera empezado el Bachillerato. Ni lo empezaría nunca, tampoco. Paco, el herre- ro, no aspiraba a que su hijo progresase; se conformaba con que fuera herrero como él y tuviese sufi ciente habilidad para someter el hierro a su capricho. ¡Ese sí que era un ofi cio bonito! Y para ser herrero no hacía falta estudiar catorce años, ni trece, ni doce, ni diez, ni nueve, ni ninguno. Y se podía ser un hombre membrudo y gigantesco, como lo era el padre del Moñigo.
Tabla 6
Identifi car los errores relacionados con las tildes en palabras llanas existentes en el si- guiente fragmento:
Ejercicio Solución
Daniel, el Mochuélo, no se cansaba núnca de ver a Paco, el herrero, dominándo el hierro en la fragua. Le embelesaban aquéllos an- tebrazos gruesos cómo troncos de árboles, cubiertos de un vello espeso y rojízo, eriza- dos de músculos y de nervios. Seguramente Paco, el herrero, levantaria la cómoda de su habitación con uno solo de sus imponentes brazos y sin resentírse. Y de su torax, ¿qué?
Con frecuencia el herrero trabajaba en ca- miséta y su pecho hercúleo subia y bajaba, al respirar, como si fuera el de un elefánte herido.
Daniel, el Mochuelo, no se cansaba nunca de ver a Paco, el herrero, dominando el hierro en la fragua. Le embelesaban aquellos an- tebrazos gruesos como troncos de árboles, cubiertos de un vello espeso y rojizo, eriza- dos de músculos y de nervios. Seguramente Paco, el herrero, levantaría la cómoda de su habitación con uno solo de sus imponentes brazos y sin resentirse. Y de su tórax, ¿qué?
Con frecuencia el herrero trabajaba en ca- miseta y su pecho hercúleo subía y bajaba, al respirar, como si fuera el de un elefante herido.
Tabla 7
Identifi car los errores relacionados con las tildes en palabras esdrújulas y sobresdrújulas existentes en el siguiente fragmento:
Ejercicio Solución
Esto era un hombre. Y no Ramón, el hijo del boticario, emperejilado y tieso y palido como una muchacha morbida y presumida.
Si esto era progreso, él, decididamente, no quería progresar. Por su parte, se confor- maba con tener una pareja de vacas, una pequeña quesería y el insignifi cante huerto de la trasera de su casa. No pedía más. Los días laborables fabricaría quesos, como su padre, y los domingos se entretendría con la escopeta, o se iría al río a pescar truchas o a echar una partida al corro de bolos.
Esto era un hombre. Y no Ramón, el hijo del boticario, emperejilado y tieso y pálido como una muchacha mórbida y presumida.
Si esto era progreso, él, decididamente, no quería progresar. Por su parte, se confor- maba con tener una pareja de vacas, una pequeña quesería y el insignifi cante huerto de la trasera de su casa. No pedía más. Los días laborables fabricaría quesos, como su padre, y los domingos se entretendría con la escopeta, o se iría al río a pescar truchas o a echar una partida al corro de bolos.
Tabla 8
*Las últimas reformas ortográfi cas de la Real Academia Española (2010) nos indican que en los demostrativos se acepta tanto el hecho de poner tilde como el de no ponerla, si bien se tiende a eliminarla; lo mismo sucede con la palabra solo.
(Para ampliar los datos de los buenos usos ortográfi cos véase en el libro de esta Guía el capítulo «Pautas ortográfi cas».)