DIRECCIÓN GENERAL DE SALUD PÚBLICA
“Tabaco y salud pulmonar”
INDICE
Parte 1: DÍA MUNDIAL SIN TABACO 20191
Introducción 2
Día Mundial sin Tabaco 2019: Tabaco y salud pulmonar 3
El Convenio Marco para el Control del Tabaco 7
Aplicación del CMCT: Medidas MPOWER 8
Datos de interés 9
Parte 2: VIGILANCIA EPIDEMIOLOGICA DEL CONSUMO DE TABACO EN LA COMUNIDAD DE MADRID2
Introducción 11
Prevalencia de consumo de tabaco 12
Población adulta 12
Población juvenil 16
Exposición pasiva a aire contaminado por humo de tabaco 18
Exposición pasiva en el hogar 19
Exposición pasiva en el entorno laboral 20
Exposición pasiva en bares o cafeterías 21
Exposición pasiva en restaurantes 21
Exposición pasiva en terrazas y discotecas 22
Conclusiones 23
El Día Mundial Sin Tabaco se celebra en todo el mundo el 31 de mayo. Esta celebración anual tiene como objetivo informar a los ciudadanos acerca de los peligros que supone el consumo de tabaco, las prácticas comerciales de las empresas tabaqueras, las actividades de la OMS para controlar la epidemia tabáquica, y lo que las personas de todo el mundo pueden hacer para reivindicar su derecho a la salud y a una vida sana, y proteger a las futuras generaciones de los efectos del consumo de tabaco.
1Texto elaborado tomando como base la información ofrecida por la Organización Mundial de la Salud
con motivo de la conmemoración del DMST 2019. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/events/detail/2019/05/31/default-calendar/world-no-tobacco-day
Elaboración y contacto: Mª Ángeles Planchuelo ([email protected]). Unidad Institucional. Dirección General de Salud Pública.
2 Cita sugerida: Astray J, Del Pino V, Díaz L. Vigilancia del consumo de tabaco y de la exposición ambiental al humo de tabaco en la Comunidad de Madrid. Mayo 2019. Servicio de Epidemiologia., Subdirección General de Epidemiología, Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid
INTRODUCCIÓN
En España, al igual que en otros países desarrollados, el tabaquismo es la primera causa aislada y evitable de morbi-mortalidad, estando relacionado con el 16 por ciento de todas las muertes ocurridas en la población mayor de treinta y cinco años.
Los datos de la Encuesta Nacional de Salud 2017, indican que en España hay 8.616.700 millones de fumadores diarios (19.018.900 H y 20.050.800 M), 914.000 fumadores ocasionales (505.200 H y 408.800 M), 9.729.300 exfumadores (6.118.700 H y 3.610.600 M), 19.768.700 millones de personas que nunca han fumado (7.506.800 H y 12.261.900 M).
La evidencia científica es concluyente. Se estima, que el consumo de tabaco está relacionado con el 90 por ciento de los cánceres de pulmón, el 95 por ciento de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, el 50 por ciento de las enfermedades cardiovasculares y el 30 por ciento de la totalidad de los cánceres Por otra parte, las evidencias científicas indican que el humo del tabaco ambiental es causa de mortalidad, enfermedad y discapacidad en las personas fumadoras involuntarias o pasivas. La Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC) ha determinado que la exposición al aire contaminado con humo del tabaco es carcinogénica en los seres humanos.
La epidemia mundial de tabaco causa cada año más de 7 millones de defunciones, 900.000 de las cuales corresponden a personas no fumadoras que respiran humo de tabaco ambiental. Cerca del 80% de los más de 1000 millones de fumadores que hay en el mundo viven en países de ingresos medianos y bajos, que son los que soportan la mayor carga de enfermedad y muerte relacionada con este producto.
El consumo de tabaco es responsable de una gran proporción de años de vida ajustados por discapacidad (AVAD). Un fumador regular de toda la vida pierde en promedio al menos 10 – 11 años de vida, con las consecuencias sociosanitarias que ello conlleva.
Las nuevas formas de consumo (cigarrillos electrónicos y tabaco calentado), también exponen a la inhalación de sustancias tóxicas (nicotina, formaldehido, acetaldehído, nitrosaminas, acenafteno…), tanto para el organismo de quien las utiliza como para los “consumidores pasivos”.
DIA MUNDIAL SIN TABACO 2019
.En 2019, el Día Mundial Sin Tabaco (DMST), se centra en las repercusiones del consumo
de tabaco en la salud pulmonar de las personas en todo el mundo, como:
Cáncer de pulmón: Fumar tabaco es la principal causa del cáncer de pulmón, responsable de más de dos tercios de las muertes por cáncer de pulmón en todo el mundo. La exposición al humo de tabaco ajeno en el hogar o en el lugar de trabajo también aumenta el riesgo de cáncer de pulmón. Dejar de fumar puede reducir el riesgo de cáncer de pulmón: después de 10 años de dejar de fumar, el riesgo de cáncer de pulmón se reduce a aproximadamente la mitad del de un fumador.
Algunos apuntes sobre el Ca. de pulmón:
El Cáncer de pulmón es ahora la principal causa de muerte por cáncer en el mundo. Tradicionalmente ha sido la principal causa de muerte por cáncer entre los hombres, y en muchos países es ahora también la principal causa de muerte por cáncer entre las mujeres, superando el cáncer de mama.
El riesgo de desarrollar cáncer de pulmón es directamente proporcional a la cantidad de tabaco consumida diariamente y el número de años de consumo de tabaco), e inversamente a la edad de inicio de consumo de tabaco.
Según datos del INE en 2017 se produjeron en España 22.121 defunciones por c. de tráquea, bronquios y pulmón, lo que representa un 5,21% de todas las causas. En la Comunidad de Madrid, el número de fallecimientos fue de 2.556 (1.865 hombres y 691 mujeres), representando un 5,43% de todas las causas.
Enfermedades respiratorias crónicas: Fumar tabaco es la causa principal de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). El riesgo de desarrollar EPOC es particularmente alto entre las personas que comienzan a fumar a una edad temprana, ya que el humo del tabaco retrasa significativamente el desarrollo pulmonar. El tabaco también exacerba el asma, que restringe la actividad y contribuye a la discapacidad. El abandono temprano del hábito de fumar es el tratamiento más eficaz para retrasar la progresión de la EPOC y mejorar los síntomas del asma.
Algunos apuntes sobre la EPOC:
La EPOC es una afección pulmonar que se caracteriza por una obstrucción de las vías aéreas progresiva y en general no reversible.
El 90% de los casos de EPOC se deben al tabaquismo y uno de cada cuatro fumadores desarrolla la enfermedad.
La EPOC consume el 2 por ciento del presupuesto sanitario del país, por valor de 3.000 millones anuales, equivale a un 0,2 por ciento del PIB nacional. Según datos preliminares del estudio EPI-SCAN II, presentados en 51 congreso de la de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), el infradiagnóstico de la EPOC asciende al 81,7% (88,2% en mujeres y 76% en hombres). Así mismo, la nueva cifra de prevalencia de la enfermedad en la población española mayor de 40 años, que es del 12,4% (16,9% en hombres y 9,5% en hombres), y en ambos se incrementa con la edad hasta un máximo del 33,6% en hombres y del 23,2% mujeres una vez alcanzados los 80 años.
A lo largo de la vida: Los bebés expuestos en el útero a las toxinas del humo de tabaco, a través del tabaquismo materno o de la exposición materna al humo ambiental, experimentan con frecuencia una disminución del crecimiento de los pulmones y de la función pulmonar. Los niños pequeños expuestos al humo de tabaco ambiental corren el riesgo de agravamiento del asma, la neumonía y la bronquitis, así como infecciones frecuentes de las vías respiratorias inferiores.
A nivel mundial, se calcula que 165.000 niños mueren antes de cumplir 5 años por infecciones de las vías respiratorias inferiores causadas por el humo de tabaco ajeno. Los que viven hasta la edad adulta siguen sufriendo las consecuencias para la salud de la exposición al humo de tabaco, ya que las infecciones frecuentes de las vías respiratorias inferiores en la primera infancia aumentan significativamente el riesgo de desarrollar EPOC en la edad adulta.
Algunos apuntes sobre el tabaquismo pasivo en la infancia:
Los daños del tabaco comienzan antes del nacimiento. Las mujeres embarazadas que fuman dan a luz a bebés con mayor riesgo de trastornos congénitos, cáncer, enfermedades pulmonares y muerte súbita.
Tuberculosis: La tuberculosis (TB) daña los pulmones y reduce la función pulmonar, lo que se ve agravado por el tabaquismo. Los componentes químicos del humo del tabaco pueden desencadenar infecciones latentes de TB, con las que está infectada alrededor de una cuarta parte de la población. La TB activa, agravada por los efectos
nocivos del tabaquismo en la salud pulmonar, aumenta sustancialmente el riesgo de discapacidad y muerte por insuficiencia respiratoria.
Algunos apuntes sobre la Tuberculosis:
Más del 20% de la incidencia mundial de tuberculosis puede atribuirse al tabaco.
El tabaco es un factor de riesgo de tuberculosis, independiente del consumo del alcohol y de otros factores de riesgo socioeconómicos.
El tabaco multiplica por más de 2,5 el riesgo de tuberculosis.
La tuberculosis es una de las 10 principales causas de mortalidad en el mundo.
En 2016, 10,4 millones de personas enfermaron de tuberculosis y 1,7 millones murieron por esta enfermedad (entre ellos, 0,4 millones de personas con VIH). Más del 95% de las muertes por tuberculosis se producen en países de ingresos bajos y medianos.
Siete países acaparan el 64% de la mortalidad total; encabeza esta triste lista la India, seguida de Indonesia, China, Filipinas, el Pakistán, Nigeria y Sudáfrica.
Contaminación del aire: El humo del tabaco es una forma muy peligrosa de contaminación del aire de interiores: contiene más de 7.000 sustancias químicas, 69 de las cuales se sabe que causan cáncer. Aunque el humo puede ser invisible e inodoro, puede permanecer en el aire hasta cinco horas, poniendo a las personas expuestas en riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, enfermedades respiratorias crónicas y reducción de la función pulmonar.
Algunos apuntes sobre el humo ambiental del tabaco:
Se estima que 1/5 de los varones y 1/3 de las mujeres a nivel mundial están expuestos al humo de tabaco ambiental.
Se estima que en 2016 fallecieron 884.000 fumadores pasivos.
Los años de vida perdidos debido a enfermedades, discapacidad o muerte prematura debido al humo ambiental del tabaco fue de 6,4 millones de años por infecciones respiratorias bajas, 2,5 millones por enfermedad pulmonar obstructiva crónica y más de 200.000 por la infección del oído medio.
Dentro de los países, algunos grupos muestran mayores niveles de exposición como las de grupos socioeconómicos más bajos y las mujeres no fumadoras. Por ejemplo, el ACHT causa más muertes en mujeres que en hombres a nivel mundial (573.000 vs 311.000 en 2016) y más muertes de cáncer de pulmón
entre las mujeres que los hombres en China (40.000 contra 12.000 en 2013), reforzando la importancia de centrarse en la exposición dentro del hogar.
En muchas poblaciones, las casas son el lugar principal de exposición al humo ambiental del tabaco para las mujeres y los niños.
Objetivos de la campaña del Día Mundial Sin Tabaco 2019
La medida más eficaz para mejorar la salud pulmonar es reducir el consumo de tabaco y la exposición al humo ambiental de tabaco. Sin embargo, en algunos países, el conocimiento entre amplios sectores del público en general y, en particular, entre los fumadores sobre las consecuencias del tabaquismo y de la exposición al humo ambiental de tabaco para la salud pulmonar de las personas es escaso. A pesar de las sólidas pruebas de los daños del tabaco para la salud pulmonar, el potencial del control del tabaco para mejorar la salud pulmonar sigue siendo subestimado.
La campaña del Día Mundial Sin Tabaco 2019 servirá para concienciar sobre:
Los riesgos que suponen el tabaquismo y la exposición al humo ambiental de tabaco.
Los peligros particulares del tabaquismo para la salud pulmonar.
La carga de letalidad y morbilidad a nivel mundial de las enfermedades pulmonares causadas por el tabaco, incluidas las enfermedades respiratorias crónicas y el cáncer de pulmón.
Las nuevas pruebas sobre la relación entre el tabaquismo y las muertes por tuberculosis.
Los efectos de la exposición al humo ambiental de tabaco sobre la salud pulmonar de las personas de todos los grupos de edad.
La importancia de la salud pulmonar para lograr la salud y el bienestar a nivel general.
Las acciones y medidas viables que los destinatarios clave, incluidos los gobiernos y la opinión pública, pueden adoptar para reducir los riesgos que plantea el tabaco para la salud pulmonar.
El tema transversal del tabaco y la salud pulmonar tiene repercusiones en otros procesos mundiales, como los esfuerzos internacionales por controlar las enfermedades no transmisibles (ENT), la Tuberculosis y la contaminación del aire para promover la salud. Es una oportunidad para involucrar a las partes interesadas de todos los sectores y empoderar a los países con el fin de que fortalezcan la aplicación de las medidas de
control del tabaco de probada eficacia MPOWER contenidas en el Convenio Marco para
EL
CONVENIO MARCO PARA EL CONTROL DEL TABACOEl Convenio Marco para el Control del Tabaco de la OMS, es el principal instrumento de control del tabaco a nivel mundial. Es el primer tratado de salud negociado bajo los auspicios de la OMS, y representa uno de los mayores logros en el avance de la Salud Pública. Vigente desde 2005, es uno de los tratados que más rápida y extensamente ha sido adoptado en la historia de las Naciones Unidas, siendo 181 las Partes (180 países y la Unión Europea), las que lo han ratificado, lo que representa a más del 90% de la población mundial.
El Convenio Marco para el Control del Tabaco es un tratado basado en pruebas científicas, donde se reafirma el derecho de toda la población a disfrutar del más alto nivel de salud y que proporciona nuevas dimensiones legales para la cooperación en el control de tabaco.
Como con cualquier otro tratado, el Convenio Marco para el Control del Tabaco confiere obligaciones legales sobre las Partes, que formalmente lo han ratificado, entre las que destacan:
Proteger la política de salud pública de los intereses comerciales de la industria de tabaco.
Adoptar el precio y medidas fiscales adecuadas para reducir la demanda del tabaco. Proteger a la población de la exposición al humo de tabaco.
Regular el contenido de los productos de tabaco. Regular los nuevos productos de tabaco.
Regular el embalaje y el etiquetaje de productos de tabaco. Advertir a la población sobre los peligros del tabaco.
Prohibir la publicidad, promoción y patrocinio de los productos de tabaco. Ofertar ayuda a los fumadores para dejar de fumar.
Controlar el comercio ilícito de los productos de tabaco. Prohibir las ventas a menores y por menores.
Apoyar alternativas económicamente viables al cultivo de tabaco.
El control del tabaco puede salvar millones de vidas y evitar pérdidas económicas millonarias a los países. Se puede afirmar que las intervenciones orientadas al control del tabaco basadas en la evidencia, tienen sentido tanto desde el punto de vista económico como desde el de la Salud Pública.
Resultados recientes indican que las políticas y programas del Convenio Marco para el
Control del Tabaco orientados ala reducción de la demanda de los productos de tabaco (fiscalidad efectiva; prohibición de la publicidad, promoción y patrocinio de los productos del tabaco; advertencias sanitarias grandes y con imágenes; establecimiento de espacios libres de humo, y programas de cesación de base poblacional), junto al control del comercio ilícito de los productos de tabaco, como política esencial para reducir la oferta, pueden generar ingresos significativos a los países y facilitar así la puesta en marcha de iniciativas de salud y desarrollo.
Además, estas medidas repercuten en una disminución del consumo de tabaco y protegen la salud de la población, como lo demuestran las conclusiones del estudio “The Economics of tobacco and tobacco control”, importante herramienta para combatir los argumentos economicistas de la industria del tabaco, donde se pone de manifiesto que las medidas recogidas en el Convenio Marco para el Control del Tabaco son costo-eficaces.
Más información: http://www.who.int/fctc/cop/about/es/
APLICACIÓN DEL CONVENIO MARCO: MEDIDAS MPOWER
Para que los gobiernos contribuyan a reducir el consumo de tabaco y protejan a sus ciudadanos de las Enfermedades No Transmisibles, la OMS en conformidad con el Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT), propone la realización de las medidas MPOWER:
Monitor: vigilar el consumo de tabaco y aplicar políticas preventivas;
Protect: proteger a la población de la exposición al humo del tabaco prohibiendo el
consumo de este producto en los espacios públicos cerrados, los lugares de trabajo y los transportes públicos;
Offer: prestar apoyo para abandonar el hábito tabáquico mediante ayudas
generalizadas a todos los fumadores, que incluyan asesoramiento ofrecido por profesionales sanitarios y líneas telefónicas de ayuda, sin costo para el usuario;
Warn: advertir de los peligros del tabaco utilizando un empaquetado
neutro/normalizado y/o grandes advertencias sanitarias gráficas en todos los paquetes de tabaco, y llevar a cabo campañas eficaces en los medios de comunicación para advertir a la población de los daños que causa el consumo de este producto y la exposición al humo de tabaco ambiental.
Enforce: prohibir toda forma de publicidad, promoción y patrocinio del tabaco. Raise: aumentar los impuestos a los productos de tabaco y hacer que sean menos
asequibles.
Más información: https://www.who.int/tobacco/mpower/package/es/
OTROS DATOS DE INTERES
En 2016 se consumieron 5,7 trillones de cigarrillos en todo el mundo, y aunque globalmente el número de cigarrillos consumidos está disminuyendo, se está produciendo un incremento en países muy poblados de Asia, y el mayor crecimiento se está produciendo en gran parte de África y el Mediterráneo Oriental.
Las reducciones significativas en las tasas de fumadores en países que han implementado las leyes más avanzadas de control de tabaco a nivel mundial, casi en su totalidad se compensan por el aumento del consumo en muchos países con débiles normas de control de tabaco.
Sin políticas de prevención adecuadas, en el mundo morirán este siglo 1.000 millones de personas, como consecuencia del consumo de tabaco.
Se han identificado nuevos riesgos de padecer enfermedades como consecuencia del consumo de tabaco. Es el caso de la insuficiencia renal, la isquemia intestinal y la enfermedad cardíaca hipertensiva.
El riesgo de muerte y enfermedad aumenta con el número de cigarrillos fumados, pero el daño comienza desde el primer cigarrillo consumido.
La combustión del tabaco (incluidos los cigarrillos light y la pipa de agua) es extremadamente peligrosa para la salud humana y es responsable de más del 90% de la morbimortalidad atribuible al tabaco.
El consumo de tabaco es responsable de una gran proporción de años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) - el número de años perdidos por enfermedad, discapacidad o muerte prematura
El tabaquismo ocasiona un aumento del gasto sanitarioy produce una reducción de la productividad, generando costos sustanciales para la economía de los países.
Además, el consumo de tabaco agrava las desigualdades sanitarias y la pobreza, ya que las personas más pobres dedican menos recursos a necesidades básicas como la alimentación, la educación y la atención sanitaria.
Cerca del 80% de las muertes prematuras causadas por el consumo de tabaco se registran en países de ingresos bajos y medianos, que tienen más dificultades para alcanzar los objetivos de desarrollo.
En el cultivo del tabaco se utilizan grandes cantidades de plaguicidas y fertilizantes que pueden ser tóxicos y contaminar fuentes de suministro de agua. Cada año, estos cultivos utilizan 4,3 millones de hectáreas de tierra y causan entre un 2% y un 4% de deforestación del planeta.
El comercio ilícito de los productos del tabaco además de socavar los objetivos sanitarios de los países al afectar a la salud de los consumidores, debilita las otras medidas de control del tabaquismo, y en especial las medidas fiscales. La OMS alerta de que el mercado ilícito del tabaco podría suponer hasta una décima parte de los cigarrillos consumidos en el mundo.
La Comisión Europea calcula que el comercio ilícito de cigarrillos cuesta a la Unión Europea y sus Estados Miembros más de 10.000 millones de euros cada año, en concepto de impuestos e ingresos aduaneros no percibidos, y que alrededor del 65% de los cigarrillos incautados en su territorio son falsificaciones.
Hay avances en el control de la epidemia mundial de tabaquismo, pero se requieren esfuerzos concertados para asegurar que los avances se mantengan o aceleren.
VIGILANCIA EPIDEMIOLÓGICA DEL CONSUMO DE TABACO EN LA COMUNIDAD DE MADRID
INTRODUCCIÓN
La Comunidad de Madrid dispone de un Sistema para la Vigilancia Integral del Tabaquismo (VITa)3. Este sistema, coordinado por el Servicio de Epidemiología de la
Dirección general de Salud Pública de la Consejería de Sanidad, integra diversos sistemas de información que se han venido desarrollando desde 1995 (SIVFRENT-A4,
SIVFRENT-J5, Encuesta de Tabaco de la Comunidad de Madrid 2005, 2007 y 20133,Mortalidad
atribuible al tabaquismo en la Comunidad de Madrid3). Esto ha permitido conocer la
evolución de la epidemia de tabaquismo en la región durante todo este tiempo. La información que se presenta resume la información de vigilancia del consumo de tabaco en la Comunidad de Madrid desde 1995 a 2018, integrada en el Sistema de Información de Enfermedades No Transmisibles en sus módulos de adultos y juvenil (SIVFRENT-A y SIVFRENT-J).
En este informe se presentan las prevalencias de los consumos de tabaco del último año disponible (2018) por sexo, grupo de edad, y nivel educativo en adultos. En jóvenes se analizan las prevalencias en 4º de ESO (15-17 años).
Se analiza también la tendencia anual del periodo 1995-2018 de los principales indicadores. Para ello se utiliza Joinpoint Trend Analysis Software6, calculando el
porcentaje de cambio anual (PCA) para el periodo o para cada punto de cambio, en el caso de que se produzcan cambios en la tendencia (jointpoint) a partir de modelos de regresión de Poisson, y siguiendo el método utilizado por el NIH7 .
3 Servicio de Epidemiología. Sistema de Vigilancia Integral del Tabaquismo (VITa). Comunidad de Madrid: Consejería
de Sanidad. Disponible en:
http://www.madrid.org/cs/Satellite?pagename=PortalSalud%2FPage%2FPTSA_pintarContenidoFinal&language=es &cid=1162289259964, 2016.
4 Servicio de Epidemiología. Sistema de Vigilancia de Factores de Riesgo asociados a Enfermedades No Transmisibles en población adulta (SIVFRENT-A). Comunidad de Madrid: Consejería de Sanidad. Disponible en:
http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=PTSA_Generico_FA&cid=1142353268994&language=es&pageid=114233118 1236&pagename=PortalSalud%2FPTSA_Generico_FA%2FPTSA_pintarGenericoIndice&pv=1142331146422&vest=11 59289986941, 2016.
5 Servicio de Epidemiología. Sistema de Vigilancia de Factores de Riesgo asociados a Enfermedades No Transmisibles en población juvenil (SIVFRENT-J). Comunidad de Madrid: Consejería de Sanidad. Disponible en:
http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=PTSA_Generico_FA&cid=1142353268994&language=es&pageid=114233118 1236&pagename=PortalSalud%2FPTSA_Generico_FA%2FPTSA_pintarGenericoIndice&pv=1142331146422&vest=11 59289986941, 2016.
6 Joinpoint Regression Program, Version 4.6.0.0 - April 2018; Statistical Methodology and Applications Branch, Surveillance Research Program, National Cancer Institute.
7 NIH. National Cancer Institute. Joinpoint Regression Program, Version 4.6.0.0 - April 2018
1. PREVALENCIA DE CONSUMO DE TABACO
1.1. Prevalencia en población adulta
Todos los datos que se presentan en este apartado proceden del Sistema de Vigilancia de Factores de Riesgo asociados a Enfermedades No Transmisibles en población adulta (SIVFRENT-A). En el año 2018, el 26% de la población de 18 a 64 años eran fumadores habituales (un 22,1% diarios y un 3,9% ocasionales), el 47,9% no fumaban y el 23,6% eran exfumadores (Figura 1).
Figura 1. Clasificación según frecuencia de consumo de tabaco. Población de 18-64 años. Comunidad de Madrid, 2018.
La situación por sexo se presenta en la Figura 2. En los hombres se registró una prevalencia global de consumo de tabaco (fumadores diarios u ocasionales) de 26,6%. En mujeres, la prevalencia global de fumadoras fue 25,3% (Figura 2).
Figura 2. Evolución de la prevalencia de fumadores. Población de 18-64 años. Comunidad de Madrid, 1987- 2018.
47,9
22,1 3,9
24,5
No fuma Exfumadores Fuma pero no diariamente Fuma diariamente
58,1 45,8 45,8 43,4 4345,344 40,340,139,5 38 37,336,6 35,134,8 33,233,2 33 28,228,229,3 27 27,828,6 32,6 26,6 32,4 39,1 39,1 36,337,7 35,1 38,438,3 36,136,2 34,535,3 33,2 31,432,9 34,3 30,330,2 28,428,1 25,6 21,2 19,9 28 25,925,3 10 15 20 25 30 35 40 45 50 55 60 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 % Hombres Mujeres
Por edad, en 2018, la prevalencia de fumadores en hombres de 18-29 años fue del 27,5%, de 30-44 años el 27,9% y los de 45-64 años un 25,0% (Figura 3). En las mujeres, la prevalencia de 18-29 años es de un 25%, de 30-44 años un 27,7%, de 45-64 años, un 23,2% (Figura 4).
Figura 3. Evolución de la prevalencia de fumadores por grupos de edad. Hombres de 18-64 años. Comunidad de Madrid, 1995- 2018.
Figura 4. Evolución de la prevalencia de fumadores por grupos de edad. Mujeres de 18-64 años. Comunidad de Madrid, 1995- 2018. 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 18-29 52,2 47,2 53,1 46,8 43,7 43,3 38,7 39,4 40,3 36 37,9 38,5 38,6 37,7 31,8 32,1 31,8 28,7 22,9 21,1 26,5 27,2 27,6 25 30-44 48,5 45,1 44,9 43,3 49,9 45,9 48 46 38,4 44,3 33,5 34,1 34,9 40 32,8 32,2 26,4 26,6 23,7 19,5 20,9 26,3 24,3 27,7 45-64 19,1 18,4 16,8 16,8 22,6 26,5 22,3 23,7 25,4 25,6 29 23,7 26,9 25,9 26,5 28,8 28,2 29,2 28,9 23 15,7 28,7 26,4 26,4 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 % 18-29 30-44 45-64 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 18-29 44,1 42,5 40,6 43,7 42,0 35,1 37,5 38,5 35,0 35,5 37,1 36,0 39,1 31,8 35,9 38,5 28,9 23,8 29,2 17,3 20,9 31,6 28 27,5 30-44 53,1 49,2 50,8 52,3 48,0 45,9 43,3 47,6 44,0 40,3 38,1 37,0 37,0 33,1 32,0 32,7 28,1 26,2 30,7 29,7 28,3 29,3 35,1 27,9 45-64 40,2 38,7 37,7 39,9 42,1 39,9 39,6 32,6 35,0 35,6 34,3 32,1 28,4 34,5 32,4 29,7 27,9 33,1 27,8 29,4 30,9 27,8 32,6 25 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 18-29 30-44 45-64
Según el nivel educativo, en 2018, en los hombres se observó para los niveles educativos bajo y medio bajo (estudios obligatorios) una prevalencia del 36,6% y 34,2% respectivamente. Los niveles educativos más altos (bachillerato y universidad) tienen prevalencias de consumos mucho más bajas, así el nivel educativo medio alto tiene una prevalencia del 25,3% y en el alto un 19,7% (Figura 5).
Figura 5. Evolución de la prevalencia de fumadores por nivel de estudios. Hombres de 18-64 años. Comunidad de Madrid, 1995- 2018.
El análisis por nivel educativo en mujeres sigue un patrón similar (Figura 6), aunque en el último año se puede observar un aumento de la prevalencia de consumo de los niveles educativos más altos en mujeres, que se iguala con el nivel educativo medio-bajo. Este hecho es necesario seguirlo en el tiempo.
Respecto a las tendencias analizando la serie 1995-2018, en hombres la prevalencia de fumadores actuales (diarios y ocasionales), mantiene un descenso constante, sin cambios de tendencia durante el periodo, de un - 2,38%, p<0,05, de porcentaje de cambio anual (PCA). De esta forma se han pasado de cifras del 45,8% en 1995 en hombres a la cifra de prevalencia en 2018 de 26,6%. En mujeres la situación es muy similar pasando de un 39,1% en 1995 a una prevalencia de 25,3% en 2018, con un descenso constante y mantenido en el tiempo, con un porcentaje de cambio anual de – 2, 29%, p<0,05 (figura 2). 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 Bajo 47,6 40,9 40,3 45,4 53,3 43,8 41,4 49,2 44,0 48,4 36,8 32,2 42,2 36,4 41,4 38,5 40,5 33,1 21 41,5 34,5 40,8 34,3 36,6 Medio-bajo 52,6 52,8 54,0 52,7 50,0 48,9 48,0 48,4 47,5 39,8 44,6 45,9 46,6 41,4 41,2 39,3 33,5 37,7 36,7 38,3 32 43,3 37,3 34,2 Medio-alto 44,6 42,7 41,6 43,8 43,9 38,2 41,1 38,9 40,8 38,6 36,8 34,7 30,6 36,1 34,2 32,6 31,1 25,4 35,1 24,2 28,9 26,5 27,6 25,3 Alto 40,4 37,1 35,9 40,3 34,4 35,3 32,2 31,8 28,6 31,9 29,6 27,4 28,8 25 25,4 28,3 20,5 22,8 21 20,6 21,9 22,5 24 19,7 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 %
Figura 6. Evolución de la prevalencia de fumadores por nivel de estudios. Mujeres de 18-64 años. Comunidad de Madrid, 1995- 2018.
Por edad, en los hombres el descenso fue bastante sostenido en todos los grupos de edad y muy destacable en los más jóvenes (18-29 años) entre 2009 y 2014, con un porcentaje promedio de cambio anual -12,63%, p<0,05, y a partir de 2014 se produce un cambio de tendencia aumentando hasta la actualidad un +10,31% (NS). En mujeres el descenso también es importante y continuo en las más jóvenes, PCA de -2,24% (p<0,05). En las de 30 a 44 años se produce un descenso mantenido de 1995 a 2008 de – 2,24% (p<0,05), un descenso importante de 2008 a 2014, PCA – 9,08%(p<0,05) y un cambio de tendencia desde 2015 hasta la actualidad que no es significativo (PCA= +7,41%). El grupo de 45 a 64 años ha aumentado de forma continua la prevalencia de consumo de tabaco con un PCA de +1,20% (p<0,05).
Por nivel de estudios se observa en hombres una disminución constante de la prevalencia con un descenso superior en los niveles educativos más elevados, PCA de -2,85% (p<0,05) e inferior pero significativo (PCA= - 1,30%) en los niveles educativos más bajos. En mujeres se produce un aumento de la prevalencia de consumo de tabaco en el nivel educativo más bajo, PCA + 2,17% (p<0,05). En los grupos intermedios descienden los consumos de forma constante PCA -2,12% (p<0,05) en el medio bajo y de – 2,93% (p<0,05) en el medio alto. En el nivel educativo más alto, es destacable el descenso constante que se produce en toda la serie con un PCA= -3,39%, p<0,05 (figura 6).
1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 Bajo 16,3 17,2 16,9 12,3 18,5 21,2 16,7 17,8 19,1 22,4 14,9 14,7 24,5 26,2 24,1 23,8 28,6 25,2 30,6 20,2 14,1 30,3 25 23,1 Medio-bajo 42,7 41,6 36,9 37,1 41,9 43,4 40,5 39,3 35,9 36,8 37,6 36,3 36,1 34,6 33,9 35,3 25,8 31 27,9 20,5 25,2 29,9 34,4 28,2 Medio-alto 48,3 42,9 47,4 47,1 43,1 43,8 41,1 38,7 39,8 39,2 39,5 36,3 39,5 37,1 32,7 32,1 32,8 32,1 28,3 21,1 20,4 29,9 28,1 25,6 Alto 45,1 41,3 41,9 34,5 40,1 36,7 33,5 35,7 30,8 34,6 27,6 28,9 27,1 33,4 27,3 26,1 25,7 24 20,8 21,7 16,8 23 24,4 28,3 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90
1.2 Prevalencia en población juvenil
Todos los datos que se presentan en este apartado proceden del Sistema de Vigilancia de Factores de Riesgo asociados a Enfermedades No Transmisibles en población juvenil (SIVFRENT-J).
La situación de consumo de tabaco en la población de 4º curso de Enseñanza Superior Obligatoria (población mayoritariamente comprendida entre los 15 y los 16 años de edad) durante el año 2018 fue la siguiente: Globalmente, el 18,2% son fumadores, un 68,9 % no ha fumado nunca y el 12,9% son exfumadores. Del total de jóvenes, el 7,2% fuma diariamente y el 6,4% fuma alguna vez a la semana, por lo que un 13,6% se clasifican como fumadores habituales.
La proporción de jóvenes que fuma diariamente es mayor en las mujeres (8 %) que en los hombres (6,5 %) y la prevalencia se incrementó rápidamente con la edad: el 4,6 % de los jóvenes de 15 años fumaba diariamente frente al 9,8% de los que tenían 16 y más años de edad.
La prevalencia de inicio de consumo por edad, basado en la pregunta “¿qué edad tenías cuando empezaste a fumar caladas o cigarrillos por lo menos una vez a la semana?, es del 0,4% en los de menos de 10 años, del 3,1% a los 11-12 años y del 12,6% a los 12 o 13 años.
La influencia del entorno familiar a la hora de adquirir determinadas conductas de salud se manifiesta claramente en el caso del consumo de tabaco. El 4,4% del total de entrevistados refirió tener permiso de los padres para fumar. Este % se eleva al 23,6 % cuando los/las entrevistados/as fuman diariamente
Cuando analizamos la serie 1996-2018, observamos que en chicos se produce una disminución importante y significativa de la prevalencia del consumo diario con un porcentaje de cambio anual de -6,65%. En chicas, el descenso en la prevalencia similar con un porcentaje de cambio anual de -7,20% (Figura 8). Esto supone un descenso importante del tabaquismo desde 1996 hasta la fecha, de forma que la prevalencia en chicos, que se situaba en cifras superiores al 20% hasta el año 2000, disminuye hasta el 6,5% en 2018. En las chicas, el descenso es aún mayor pasando de cifras de fumadoras diarias superiores a 30% en 1996/97 a la cifra actual de 8,0 % (figura 8).
Figura 8. Evolución de la prevalencia de fumadores diarios. Población escolarizada en 4º de la ESO. Comunidad de Madrid, 1996- 2018.
En cuanto a la edad de inicio “¿Qué edad tenías cuando empezaste a fumar caladas o
cigarrillos por lo menos una vez a la semana?””, se observa un retraso de la edad de
inicio desde 1996 hasta el año 2018 (figura 9), de esta forma en 1996 el 1,3% iniciaba el consumo de tabaco antes de los 10 años, en la actualidad 2018, es el 0,4%; a los 11-12 años iniciaba el consumo en 1996 el 7,7% y en la actualidad inicia el 3,1%. A los 13-14 años iniciaba el consumo en 1996 el 28,10% de los jóvenes y en la actualidad lo hace el 12,6%. Con todo y reconociendo la mejora, que se ha producido, es necesario seguir
incidiendo en la prevención del inicio ya que sienta las base para poder conseguir prevalencias más bajas en la edad adulta.
Figura 9. Evolución de la prevalencia del inicio del consumo de tabaco. Población escolarizada en 4º de la ESO. Comunidad de Madrid, 1996- 2018.
Fuente: SIVFRENT-J, en base a la pregunta “¿Qué edad tenías cuando empezaste a fumar caladas o
cigarrillos por lo menos una vez a la semana?
2. EXPOSICIÓN PASIVA A AIRE CONTAMINADO POR HUMO DE TABACO
Todos los datos que se presentan en este apartado proceden del Sistema de Vigilancia de Factores de Riesgo asociados a Enfermedades No Transmisibles en población adulta (SIVFRENT-A). Este sistema incorporó un módulo específico para la vigilancia del tabaquismo pasivo en 2005, que fue ampliado en 2011, y recoge información anualmente.
Es importante destacar que en 2006 entró en vigor la Ley 28/20058, “Ley de medidas
sanitarias frente al tabaquismo” y en 2011 entró en vigor la modificación de la “Ley de medidas sanitarias frente al tabaquismo”, Ley 42/20109.
8 Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro y la publicidad de los productos del tabaco. Boletín Oficial del Estado, num. 306 de 27 de diciembre de 2005, páginas 42241 a 42250.
9Ley 42/2010, de 30 de diciembre, por la que se modifica la Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco. Boletín Oficial del Estado, núm. 318 de 31 de diciembre de 2010, páginas 109188 a 109194.
0,0% 5,0% 10,0% 15,0% 20,0% 25,0% 30,0% 1990 1995 2000 2005 2010 2015 2020
A continuación, se presenta la prevalencia de exposición pasiva auto declarado a aire contaminado por humo de tabaco en el hogar, en el entorno laboral y en los lugares de ocio (bares, restaurantes, terrazas y discotecas).
Durante 2018 el 19,1% de la población refiere estar expuesta de forma pasiva en mayor
o menor medida al humo de tabaco. El 9% lo está menos de una hora al día, el 7,5%
entre 1 y 5 horas al día y el 2,5% más de 5 horas al día. La exposición se produce en el 63,7% en los hogares y en el resto en lugares públicos (bares, restaurantes, terrazas y trabajo). (figura 10).
Figura 10. Prevalencia de la exposición pasiva de tabaco y lugar en donde se produce. Adultos de 18 a 64 años.
Fuente: SIVFRENT-A 2018, a partir de la pregunta ¿con que frecuencia está expuesto al humo de tabaco en lugares cerrados? y ¿Dónde se produce la exposición”?
2.1. Exposición pasiva en el hogar
Antes de la entrada en vigor de la Ley 28/20058, en 2005, el 34,3% de los encuestados
refería que al menos una persona de las que vivían en su hogar fumaba habitualmente en el interior del mismo. Tras la introducción de esa normativa, la prevalencia disminuyó ligeramente, hasta situarse en 2010 en un 26,9%. En 2011, tras la introducción de la Ley 42/20109 se registró nuevamente un ligero descenso (24,3%), situándose en 2017
situándose en 2017 en el 22,9 (Figura 11).
En 2018 se estima que la exposición en el hogar es del 12,2% del total de la muestra. De la población total expuesta al humo de tabaco el 63,7% lo está en el hogar, por sexo, esta exposición es mayor en las mujeres 67,7% que, en los hombres, 59,7%.
64% 5%
8% 18%
5%
Lugar de exposicion pasiva
casa bar restaurante terrazas trabajo otros 81% 19%
Exposicion pasiva al tabaco
No espuesto Expuesto
Figura 11. Exposición pasiva a humo de tabaco en el hogar. Comunidad de Madrid, 2005-2017. Comparación antes-después de la entrada en vigor de la Ley 28/2005 y de la ley 42/2010.
2.2. Exposición pasiva en el entorno laboral
Antes de la entrada en vigor de la Ley 28/20058, en 2005, el 40,5% de las personas que
trabajaban fuera de casa en espacios cerrados referían estar expuestos al humo del tabaco. Esta proporción disminuyó drásticamente en 2006 tras la aplicación de la Ley8
hasta el 9,8%. En 2011, tras la introducción de la Ley 42/20109 se registró un nuevo
descenso (5,1%), situándose en 2017 en el 6% (Figura 12).
En 2018 se estima que el 3,4% del total de encuestados está expuesto al humo de tabaco en el trabajo.
Figura 12. Exposición pasiva a humo de tabaco en el entorno laboral. Comunidad de Madrid, 2005-2017. Comparación antes-después de la entrada en vigor de la Ley 28/2005 y de la ley 42/2010.
0 10 20 30 40 50 60 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 %
Exposición cercana en el trabajo (le llega el humo de tabaco) 0 10 20 30 40 50 60 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 %
2.3. Exposición pasiva en bares o cafeterías
Antes de la introducción de la Ley 28/20058, en 2005, entre los encuestados que habían
acudido a bares o cafeterías durante el último mes, un 96,8% describía el ambiente como cargado de humo de tabaco (poco, bastante o muy cargado) (Figura 13), siendo un 65,8% los que lo encontraban bastante o muy cargado. Esta exposición descendió ligeramente tras la aplicación de la normativa, registrándose un 92,5% en 2010 (Figura 13).
Tras la introducción de la Ley 42/20109, esta exposición disminuyó drásticamente hasta
el 5,2% en 2011 y en 2014 sólo el 3,2% describió el ambiente como algo cargado (Figura 13), la mayoría de ellos poco cargado (2,8%). Desde 2014 a 2017 se ha producido un ligero cambio en la serie, así en 2017 se registró un 8,9% mostrando un leve aumento respecto a los últimos años (Figura 13).
Figura 13. Exposición pasiva a humo de tabaco en bares y cafeterías. Comunidad de Madrid, 2005-2017. Comparación antes-después de la entrada en vigor de la Ley 28/2005 y de la ley 42/2010.
2.4. Exposición pasiva en restaurantes
Antes de la introducción de la Ley 28/20058, en 2005,entre los encuestados que habían
acudido a restaurantes durante el último mes, un 87,2% describía el ambiente como cargado de humo de tabaco (poco, bastante o muy cargado) (Figura 12), siendo un 27,7% los que lo encontraban bastante o muy cargado.
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 %
Bares y cafeterías: Ambiente poco, bastante o muy
cargado
Esta exposición descendió de forma importante tras la introducción de la Ley 28/20058,
registrándose exposición en el 66,5% en 2006 y en el 57,1% en 2010 (Figura 10). En 2011, tras la introducción de la Ley 42/20109, la exposición descendió de modo muy
contundente hasta el 2,0%, en 2014 sólo el 2,7% describió el ambiente como algo cargado, la mayoría de ellos poco cargado (2,0%) (Figura 14).
En 2017 se registró un ligero aumento con respecto a 2014 con un 3,6% de exposición (Figura 12), a expensas de nuevo mayoritariamente de ambientes descritos como poco cargados (3,1%).
Figura 14. Exposición pasiva a humo en restaurantes. Comunidad de Madrid, 2005-2017. Comparación antes-después de la entrada en vigor de la Ley 28/2005 y de la ley 42/2010.
2.52.4. Exposición pasiva en terrazas y discotecas
Un 60,2 % de los que acuden a terrazas de bares o restaurantes, creen que el ambiente está poco, bastante o muy cargado en relación al tabaco, frente al 39,8 que piensan que no está nada cargado. Este hecho se debe a que la legislación permite en determinadas condiciones fumar en las terrazas, siendo la percepción de exposición pasiva muy elevada si lo comparamos con la percepción del interior de los bares y restaurantes comentada previamente. 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017
Restaurantes: Ambiente poco, bastante o muy cargado
En discotecas, entre los que acuden a discotecas perciben que el ambiente está poco, bastante o muy cargado un 26,3%.
4.- CONCLUSIONES
La prevalencia de consumo de tabaco lleva más de dos décadas disminuyendo en la Comunidad de Madrid, sin embargo, todavía existe un amplio margen de mejora ya que se mantienen prevalencias de consumo muy elevadas.
La disminución observada no es homogénea en toda la población. En los grupos de menor nivel educativo el descenso ha sido menor.
La legislación ha contribuido a mejorar los problemas de exposición pasiva en interiores. Sin embargo, en los últimos años se observa un aumento de las exposiciones pasivas al tabaco, de forma que el 38,3% de las exposiciones pasivas al tabaco que se producen en 2018, lo son en lugares públicos.
El tabaquismo sigue siendo uno de los principales problemas de salud pública de la región.
Es muy necesario insistir y fortalecer los programas de prevención y control del consumo de tabaco.