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ACTIVIDAD FÍSICA Y SALUD EN LA INFANCIA
Y LA ADOLESCENCIA
IMPORTANCIA DE LA ACTIVIDAD FÍSICA PARA LA SALUD INFANTIL Y JUVENIL Los beneficios de la actividad física en estas etapas de la vida se pueden clasificar, en líneas generales, en tres categorías:
1. Los beneficios físicos, mentales y sociales para la salud durante la infancia.
2. Los beneficios para la salud derivados de la actividad física en la infancia, que se mantendrán en la edad adulta.
3. La creación de hábitos de práctica de actividad física saludable, que continúen en la edad adulta.
La actividad física en la infancia genera una serie de beneficios para la salud que incluyen un crecimiento y desarrollo saludables del sistema cardiorrespiratorio y músculo-esquelético, el mantenimiento del equilibrio calórico y de un peso saludable, la prevención de factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión arterial o la hipercolesterolemia, y la oportunidad de desarrollar interacciones sociales, un buen nivel de autoestima y bienestar mental.
Generalmente, las enfermedades cardiovasculares no son propias de la infancia, pero las investigaciones han demostrado que los niños y niñas menos activos físicamente, y aquellos con una condición física cardiovasular deficiente, presentan más
probabilidades de tener factores de riesgo, como unos niveles bajos de colesterol “bueno” (HDL), una presión sanguínea más elevada y un exceso de grasa.
Resulta muy probable que la inactividad física contribuya al sobrepeso y al desarrollo de la obesidad, que tanto ha aumentado en la infancia. La obesidad en estas etapas se puede mantener hasta la edad adulta en la que aparecerían problemas importantes de salud, y una mortalidad más elevada. La prevención de la obesidad debe hacerse desde la infancia, consiguendo unos buenos hábitos nutricionales y de actividad física.
Las consecuencias negativas de la obesidad durante la infancia son tanto fisiológicas como psicosociales. Los niños y niñas obesos se convierten en los blancos de una discriminación sistemática, y tienden a desarrollar una autoimagen negativa que parece persistir en la edad adulta.
Durante los años de crecimiento, sobre todo en la adolescencia, es cuando más rápidamente se desarrolla la densidad mineral de los huesos. Está demostrado que las actividades físicas durante los primeros años de la pubertad, sobre todo las
actividades de fuerza muscular, pueden servir para lograr una mayor masa ósea, que consituye una protección frente a la osteoporosis en la tercera edad. Entre los
ejemplos de actividades beneficiosas se incluyen los de impacto osteoarticular y fuerza muscular en la que soportamos nuestro propio peso: saltos, aeróbic, gimnasia, voleibol, balonmano, tenis, fútbol, bicicleta de montaña, etc.
La masa ósea máxima (pico de masa ósea) se alcanza entre los 20-30 años de edad, por lo que los esfuerzos para mejorarla se deben centrar en la infancia y la
adolescencia.
Está demostrado que los hábidos físicos establecidos durante la infancia y la
adolescencia suelen mantenerse en los primeros años de la edad adulta, y en etapas posteriores de la vida. Los adolescentes que acaban su etapa escolar sintiendo confianza en su cuerpo y su capacidad física, presentan más probabilidades de mantenerse activos en la edad adulta.
Es importante tener en cuenta que la forma en la que se experimentan el ejercicio y el deporte durante la infancia y la adolescencia tiene un impacto posterior en estas actividades en la edad adulta. Las experiencias negativas pueden afectar al deseo de realizar actividad física o deporte en la edad adulta.
RECOMENDACIONES SOBRE LA ACTIVIDAD FÍSICA PARA LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA
Las recomendaciones internacionales presentadas por expertos a nivel mundial en el campo de la actividad física y la salud son las siguientes:
Los niños, niñas y adolescentes deben realizar al menos 60 minutos (y hasta varias horas) de actividad física de intensidad moderada a intensa o vigorosa, todos o la mayoría de los días de la semana.
Al menos dos días a la semana, esta actividad debe incluir ejercicios para mejorar la salud ósea, la fuerza muscular y la flexibilidad.
Estas recomendaciones sobre actividad física son los niveles mínimos para obtener beneficios en la salud. Los aumentos de estos niveles recomendados generarán unos beneficios adicionales para la salud.
Los niños y niñas puden llevar a cabo este objetivo de 60 minutos de actividad física mínima diaria, mediante acumulación, es decir, mediante sesiones cortas e
intermitentes de actividad del tipo juego espontáneo en el recreo o en el parque, desplazarse andando para ir o volver del colegio, o bien con actividades más largas como la participación en deportes, la Educación Física o la natación.
En estas edades es importante que los tipos y la intensidad de la actividad física sean variados, para proporcionar un conjunto completo de beneficios para la salud a todos los sistemas corporales.
Grupo de edad Actividades
Niños/as Desplazamientos diarios a pie hasta y desde el centro escolar.
Sesiones diarias de actividad en el centro escolar (recreos y clubes de actividades).
3 o 4 oportunidades de realizar juegos por las tardes.
Fines de semana: paseos más largos, visitas al parque o a la piscina, paseos en bicicleta, etc.
Adolescentes Paseo diario (o en bicicleta) desde y hasta el centro escolar.
3 o 4 deportes o actividades organizados o informales de lunes a viernes.
Fines de semana: paseos, montar en bicicleta, natcación, actividades deportivas.
La Pirámide de Actividad Física infantil. (Adaptada de C.B. Corbin and R. Lindsey, 2007, Fitnessfor Life, Updated 5th ed, page 64. @ 2007 by Charles B. Corbin and Ruth Lindsey. Reprinted withpermission from Human Kinetics [Champaign, IL]).
La Pirámide de Actividad Física para adolescentes. (adaptada con la debida autorización deC.B. Corbin and R. Lindsey, 2007, Fitness for Life, Updated 5th ed, page 64. © 2007 by Charles B. Corbinand Ruth Lindsey. Reprinted with permission from Human Kinetics (Champaign, IL).
Fuente: Actividad Física y Salud en la Infancia y la Adolescencia. Guía para todas las personas que participen en su educación. Ministerio de Sanidad y Consumo, Ministerio de Educación y Ciencia.
https://www.mscbs.gob.es/ciudadanos/proteccionSalud/adultos/actiFisica/docs/Actividad FisicaSaludEspanol.pdf