k
obie
o
b
i
e
30
Paleoantropología
Rúa VacaAPROXIMACIÓN PALEOAMBIENTAL AL NIVEL XIII (AURIÑACIENSE) DEL ABRIGO DE “EL CUCO” CASTRO URDIALES. CANTABRIA)
A paleoenviromental approach to level XIII (aurignacian) from “el cuco” rock-shelter (castro urdiales. Cantabria)
Por Pedro Rasines Del Río, Emilio Muñoz Fernández, Silvia Santamaría Santamaría, José Manuel Morlote Expósito, Igor Gutiérrez Zugasti
CANTO CON GRABADO FIGURATIVO DEL GRAVETIENSE DE ANTOLIÑAKO KOBA (GAUTEGIZ-ARTEAGA, BIZKAIA). IMPLICACIONES EN LA CARAC-TERIZACIÓN DE LAS PRIMERAS ETAPAS DE LA ACTIVIDAD GRÁFICA EN LA REGIÓN CANTÁBRICA.
Pebble with Gravettian figurative engraving from Antoliñako koba (Gautegiz-Arteaga, Bizkaia). Implications for the early stages of the artistic activity in the Cantabrian region characterization
Por M. Aguirre Ruiz de Gopegui y C. González Sainz
CARBÓN Y POLEN. UN EJEMPLO DE COMPARACIÓN DE DOS REGISTROS ARQUEOBOTÁNICOS EN ÁLAVA DURANTE LA EDAD DEL BRONCE: PEÑA PARDA
Charcoal and pollen. An example of comparison of two archaeobotanical records in álava during the bronce age: peña parda
Por Mónica Ruiz Alonso, Sebastián Pérez Díaz, José Antonio López Sáez y Lydia Zapata Peña
ESTUDIO PETROGRÁFICO DE LAS ROCAS DE LOS DÓLMENES AIZKOMENDI Y SORGINETXE
Petrographic study of Sorginetxe and Aizkomendi dolmens rokcs
Por Oier Suarez-Hernando, Juan Ignacio Baceta y Xabier Murelaga
HALLAZGOS DE MACROMAMÍFEROS POCO FRECUENTES EN YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS Y PALEONTOLÓGICOS DEL PLEISTOCENO DE LA REGIÓN CANTÁBRICA
Rare macromammal findings in Archaeological and Paleontological Pleistocene Sites of Cantabric Region
Por Koro Mariezkurrena-Gastearena
CRÍTICAS Y RESEÑAS
LEWIS-WILLIAMS, D. 2005. La mente en la caverna. La conciencia y los orígenes del arte. Traducción Enrique Herrando Pérez. Akal. Madrid. 328 pp.
Por Juan María APELLANIZ (Prof. Emérito Universidad de Deusto)
CANTALEJO, P. MAURA, R. ESPEJO, Mª del M. RAMOS, J.F. MEDIANERO, J. ARANDA, A. DURAN, J. J. 2006. La cueva de Ardales: arte prehistórico y ocupación en el Paleolítico Superior. Estudios 1985-2005. Málaga. Servicio de Publicaciones de la Diputación. 430 pp.
(R.P.: Period. Nº 13.257) e-mail: [email protected]
idaZLaritZa KontSeiLua - conSeJo de redacciÓn - redaction coMMiSion Juan María Apellániz Castroviejo. Universidad de Deusto
Pedro Mª Castaños Ugarte. Aranzadi Natur Zientzien Elkarte / Sociedad de CCNN Aranzadi Néstor de Goikoetxea y Gandiaga. Revista KOBIE (Fundador)
Ernesto Nolte y Aramburu. Revista KOBIE
BatZorde ZientiFiKoa - coMitÉ cientÍFico - editoriaL adViSorY Board Jesús Altuna Echabe (C.C.I. Materiales Arqueológicos de Guipúzcoa, San Sebastián) Agustín Azkarate Garay-Olaun (UPV/EHU, Vitoria)
Ignacio Barandiaran Maeztu (UPV/EHU, Vitoria) Juan José Cepeda Ocampo (Universidad de Cantabria) Germán Delibes de Castro (Universidad de Valladolid) Philipe Fosse (C.R.N.S., Francia)
Iñaki Gacía Camino (Arkeologi Museoa, Bilbao) Juliá Maroto Genover (Universidad de Gerona)
Arturo Morales Muñiz (Universidad Autónoma de Madrid) José Antonio Múgica Alústiza (UPV/EHU, San Sebastian) Concepción de la Rúa Vaca (UPV/EHU, Bilbao)
Valentín Villaverde Bonilla (Universidad de Valencia) Lydia Zapata Peña (UPV/EHU, Vitoria)
KoordinatZaiLea - coordinador - ManaGinG editor
Mikel Unzueta Portilla. Kultura Ondarearen Zerbitzua BFA / Servicio de Patrimonio Cultural DFB Portada: Canto gravetiense de Antoliñako Koba. Mikel Aguirre Ruiz de Gopegui.
Publicación de carácter anual. depósito Legal: BI-1340 - 1970 iSBn: 978-84-7752-470-X. título clave: KOBIE iSSn: 0214 - 7971 FotocoMpoSicion e iMpreSiÓn: Flash Composition SL www.flashcomposition.com arGitaraZLea - editor ®
revista KoBie
Kultura Ondarearen Zerbitzua. Bizkaiko Foru Aldundia Servicio de Patrimonio Cultural. Diputación Foral de Bizkaia María Díaz de Haro, 11 - 6ª planta. 48013 Bilbao (Bizkaia)
e-mail: [email protected] Teléfonos
Intercambio: 0034.94.4067723 Coordinador: 0034.94.4066957
APROXIMAcIón PAleOAMbIentAl Al nIVel XIII (AURIÑAcIenSe) Del AbRIgO De el cUcO cAStRO URDIAleS. cAntAbRIA)
a paleoenviromental approach to level Xiii (aurignacian) from “el cuco” rock-shelter (castro urdiales. cantabria)
Por Pedro Rasines Del Río, emilio Muñoz fernández, Silvia Santamaría Santamaría,
José Manuel Morlote expósito, Igor gutiérrez Zugasti ... 31
cAntO cOn gRAbADO fIgURAtIVO Del gRAVetIenSe De AntOlIÑAKO KObA (gAUtegIZ-ARteAgA, bIZKAIA). IMPlIcAcIOneS en lA cARActeRIZAcIón De lAS PRIMe-RAS etAPAS De lA ActIVIDAD gRáfIcA en lA RegIón cAntábRIcA. Pebble with Gravettian figurative engraving from antoliñako koba (Gautegiz-arteaga, Bizkaia). implications for the early stages of the artistic activity in the cantabrian region characterization Por M. Aguirre Ruiz de gopegui y c. gonzález Sainz ... 43
cARbón y POlen. Un eJeMPlO De cOMPARAcIón De DOS RegIStROS ARqUeObOtánIcOS en álAVA DURAnte lA eDAD Del bROnce: PeÑA PARDA charcoal and pollen. an example of comparison of two archaeobotanical records in álava during the bronce age: peña parda Por Mónica Ruiz Alonso, Sebastián Pérez Díaz, José Antonio lópez Sáez y lydia Zapata Peña ... 63
eStUDIO PetROgRáfIcO De lAS ROcAS De lOS DólMeneS AIZKOMenDI y SORgInetXe Petrographic study of Sorginetxe and aizkomendi dolmens rokcs Por Oier Suarez-Hernando, Juan Ignacio baceta y Xabier Murelaga ... 73
HAllAZgOS De MAcROMAMífeROS POcO fRecUenteS en yAcIMIentOS ARqUeOlógIcOS y PAleOntOlógIcOS Del PleIStOcenO De lA RegIón cAntábRIcA rare macromammal findings in archaeological and Paleontological Pleistocene Sites of cantabric region Por Koro Mariezkurrena-gastearena ... 83
CRÍTICAS Y RESEÑAS LeWiS-WiLLiamS, d. 2005. La mente en la caverna. La conciencia y los orígenes del arte. traducción enrique Herrando Pérez. akal. madrid. 328 pp. Por Juan María APellAnIZ (Prof. emérito Universidad de Deusto) ... 113
caNtaLeJo, P. maura, r. eSPeJo, mª del m. ramoS, J.f. mediaNero, J. araNda, a. duraN, J. J. 2006. La cueva de ardales: arte prehistórico y ocupación en el Paleolítico Superior. estudios 1985-2005. málaga. Servi-cio de PublicaServi-ciones de la diputación. 430 pp. Por Juan María APellAnIZ (Prof. emérito Universidad de Deusto) ... 117
nORMAS A lOS AUtOReS PARA lA ADMISIón De ORIgInAleS en lA ReVIStA KoBie ... 127
fOnDO KoBie ... 133
Jesús Altuna-Etxabe1
Koro Mariezkurrena-Gaztearena1
(Recibido: 18-XII-2010) (Aceptado: 28-XII-2010) Palabras clave: Determinación. n de Iberia. Osteometría. Sus domesticus. Sus scrofa.
Key words: Identification. n of Iberia. Osteometri. Sus domesticus. Sus scrofa. Gako hitzak: Identifikazioa. Ipar Iberia. Osteometria. Sus domesticus. Sus scrofa.
RESuMEn
Se recopilan y comparan piezas mensurables de Sus scrofa y S. domesticus de 42 yacimientos prehistóricos y arqueológicos, que llegan hasta la edad media, con el fin de diferenciar las dos formas de Sus en su osteometría. el área abarcada es toda el área cantábrica de la Península Ibérica, navarra y Aragón por su lado oriental y castilla y león por el meridional. como término de comparación para el caso de S. domesticus se aportan los datos del Oppidum celta de Manching (baviera), por la ingente cantidad de piezas mensurables que contiene.
SuMMARY
We collect and compare measurable pieces of Sus scrofa and Sus domesticus from 42 prehistoric and archae-ologic sites until the Middle Age, in order to compare and differentiate their osteometry. the covered area is the whole cantabrian Region of Spain, navarra, eastern Aragon and northern castilla y león. As a control of Sus domesticus we use the data of the celtic Oppidum of Manching (baviera) due to the great amount of measurable pieces that this sites contains.
lAbuRpEnA
42 historiaurreko eta erdi aro bitarteko aztarnategietako Sus scrofa eta Sus domesticus urdeen hezur nehurriak parakatzen dira. lanaren helburua aztarnategitan azaltzen diren bi urde hauek osteometriaren bitartez bereiztea da. Kontuan hartzen den lurraldea Iber Penintsulako iparraldea da, bertan euskal Herria, Aragoiko ekialdea, Kantauri eremua, eta gaztela leongo iparraldea sartzen direlarik. Sus domesticus motaren hezur nehurriak hobe-to ezagutzeko Manching-eko (bavaria) herri zeltaren datuak ere oso ugariak direlako, ekartzen dira.
Según nuestros conocimientos actuales, indepen-dientemente de otros centros de domesticación en Asia, el jabalí fue domesticado también en el SW de turquía (benecke 1994) hacia el 7.000 a.c. Parece que fue introducido hacia Occidente por el cáucaso y los balcanes. Pudo posteriormente haber sido también domesticado en otros lugares de europa, dado que podían haberse introducido también las técnicas de domesticación, además del animal domesticado.
esta domesticación trajo como consecuencia, una notable disminución de tamaño, así como modifica-ciones en la conformación del cráneo. De hecho la distinción morfológica de las dos formas de Sus solo se observa en este último, el cual con la domesticación experimenta un acortamiento de su región frontal, lo que origina en el mismo un perfil cóncavo, en lugar del recto de la forma salvaje, así como un acortamien-to del hueso lacrimal. Para el resacortamien-to de las piezas del esqueleto la única posibilidad de diferenciación es la osteométrica.
en la actualidad la forma doméstica ha adquirido proporciones muy grandes y voluminosas, igualando y sobrepasando en talla y robustez a los más grandes jabalíes, tanto más cuanto que éstos en el área que observamos han disminuido en su talla respecto a los de épocas pasadas, en especial paleolíticas. Pero en cerdos y jabalíes de la Prehistoria europea con cerámi-ca, así como en la Protohistoria y épocas romana y medieval,esta diferenciación es posible en la mayor parte de los casos.
en otras zonas como centroeuropa o europa oriental la distinción es más fácil aun, pues los cerdos de sus yacimientos en las épocas que consideramos son semejantes a los nuestros, mientras que los jaba-líes, como hemos indicado, son mayores. Puede verse esto claramente entre otros, en el famoso yacimiento de la edad del Hierro de Heuneburg en el alto Danubio, (Driesch y boessneck 1989), donde ambas formas, bastante abundantes, se separan perfectamente, a pesar de que la forma doméstica supera ligeramente los valores de las medidas de nuestro material.
formas de una misma especie. es decir, si la especie doméstica debe ser denominada Sus scrofa domestica o Sus domesticus. escogemos esta última denomina-ción sencillamente por comodidad.
evidentemente en los niveles del Paleolítico Superior al Mesolítico final la forma presente es Sus scrofa, pero en muchos de los yacimientos con niveles con cerámica, desde el neolítico a la época medieval, existen las dos formas. De ahí el interés de su diferenciación.
Hemos incluido también algunos yacimientos que están en curso de estudio, cuyos restos mensurables de
Sus han sido ya medidos. los indicamos en la tabla
bajo la denominación de (en estudio). Algunos pocos más han sido ya entregados para su publicación, pero ésta está todavía en curso. Aparecen bajo la denomina-ción (en prensa).
los yacimientos incluidos abarcan el País Vasco, que es de donde más material ha sido publicado, completado con otros de cantabria, Asturias y galicia por un lado, Aragón por otro y castilla-león por un tercero.
evidentemente no todas las piezas de estos anima-les han ofrecido medidas suficientes para nuestro estudio, es decir, valores suficientemente numerosos para que adquieran valor estadístico. nos hemos visto obligados a limitarnos a las piezas y medidas que aparecen en la tabla 3.
como término de comparación en el caso de Sus
domesticus hemos querido elegir un yacimiento que ha
proporcionado muchos restos de la forma domésica a fin de que sus medidas tengan verdadero valor signifi-cativo desde el punto de vista estadístico. Para ello hemos elegido el Oppidum celta de Manching en Alta baviera (boessneck et al 1971). en él se llevaron a cabo excavaciones desde 1955 a 1963. Solo las exca-vaciones de 1960-1961 proporcionaron unnúmero de restos de S. domesticus que asciende a 33.802, que suponen a su vez un mínimo de 910 individuos. estos restos, limitados a las medidas que a nosotros nos interesan en el presente trabajo (tabla 3), llegan a sumar la ingente cantidad de 8451. no conocemos un
yacimiento tan rico en todo el ámbito europeo. las medidas que nosotros hemos podido recoger para nuestro estudio entre los 26 yacimientos mencionados en la tabla 2, suman 1178. es decir, la octava parte de las proporcionadas por Manching2. en cambio en este
último yacimiento hay muy poco material de S.
scro-fa.
Para nuestro estudio escogemos los materiales de
S. domesticus provenientes de los años citados de
1960-1961, en los que hay resúmenes estadísticos más completos que en la totalidad de los mismos. Así en el conjunto 1955-1961 no incluye la anchura de los M3 y
M3, o las longitudes de metacarpianos y metatarsianos.
en todo caso el número de medidas obtenido en el material de comparación seleccionado es sobradamen-te suficiensobradamen-te para nuestro propósito.
en cambio en el caso de Sus scrofa hemos preferi-do ceñirnos al material procedente de la zona estudia-da, aunque éste no sea muy numeroso, porque las diversas subespecies existentes en europa pueden distorsionar los resultados. Así las medidas de los pocos restos de jabalí de Manching se encuentran entre las medidas superiores de los nuestros, o las superan. lo mismo decir de los jabalíes de otro célebre yacimiento neolítico centroeurpeo, Seeberg burgäschisee-Süd (boessneck et al 1963).
la metodología empleada en las medidas es la céle-bre de v. d. Driesch (1976), que es por otra parte la que había sido utilizada en la obra de Manching. Damos aquí las siglas utilizadas en el material medido:
A Anchura
AA Anchura del Acetabulum (Pelvis)
Ad Anchura distal
Ap Anchura proximal
AS Anchura Superficie articular
ePc espesor del Proceso Ancóneo (Ulna)
l longitud
lA longitud del Acetabulum (Pelvis)
lM longitud máxima
lMl longitud máxima lateral (astrágalo)
lMP longitud máxima Proceso (escápula)
2 A este respecto no podemos menos de indicar a los jóvenes arqueozoólogos latinos y anglosajones que no se limiten a la bibliografía anglosajona. Si así lo hacen dejarán de conocer un inmenso cúmulo de conocimientos labrados durante muchos decenios de investigación arqueozoológica en centroeuropa. lo mismo pasa en otras disciplinas. Piénsese en los trabajos acerca de Derecho Penal, o Historia de la filosofía, por citar dos disciplinas diversas entre sí y de la nuestra. en estas materias la bibliografía alemana es imprescindible. el dominio que la lengua inglesa ha alcanzado en nuestros días lleva al desconocimiento de otras lenguas, en las que también se trabaja y publica mucho. De ahí que las bibliografías y como consecuencia los resultadosde muchos trabajos aparezcan depauperados por tal desconocimiento.
2. dIfEREnCIACIón oSTEoMéTRICA Maxilar (tablas 3 y 4 y figs. 1 y 2)
no contamos con suficiente material de elementos craneales. Respecto a la dentición son pocas las series dentarias completas en que podamos dar las medidas de la longitud de toda la serie de molariformes (P+ M). nos hemos tenido que limitar a la serie M1 - M3. en
ella, además de nuestro material de S. domesticus y S.
scrofa, hemos incluido el de Manching.
Se observa que éste, muy numeroso, ya que ha proporcionado 181 series molares mensurables, coin-cide con el nuestro tanto en la variación como en la media. la diferencia principal está en el tamaño menor de algunos de nuestros ejemplares, que con ser mucho menos numerosos, dan valores menores que la amplia serie de Manching.
la diferenciación con S. scrofa en nuestro material es claro. Se da en torno a los 70 mm de longitud. Pero hay que tener presente que el material que tenemos de jabalí es muy escaso.
Respecto a las medidas de longitud y anchura del M3, poseemos un material amplio (97 ejemplares de S.
domesticus y 24 de S. scrofa). estas piezas se separan
bien respecto a su longitud en torno a los 35 mm, pero están ampliamente solapadas respecto a su anchura. toda la banda situada entre los 18,5 y 20 mm corres-ponde a ambas especies. bajo la nube de puntos de nuestro material hemos indicado el área que cubrirían los 375 ejemplares de Manching. como se ve tanto en la tabla como en la figura citada, todo el conjunto de Manching entra perfectamente dentro de la variedad de los M3 de S. domesticus de nuestro material.
Mandíbula (tablas 3 y 4 y figs. 1 y 3)
Aquí hemos tenido que ceñirnos a la longitud de la serie premolar P2-P4, de la que disponemos 30 ejem-plares mensurables de S. domesticus, si bien solamen-te 8 de S. scrofa. Manching cuenta con 105 de la pri-mera.
la separación vuelve a ser neta hacia los 38 mm. tanto nuestro material de S. domesticus, como el de Manching, no superan los 37 mm. nótese de nuevo, como acabamos de indicar, la parvedad de nuestro material de S. scrofa.
la nube de puntos obtenida a partir de la longitud y anchura del M3 se solapa entre los 36 y 37 mm de longitud y los 16 y 17 de anchura. el material de S.
domesticus de Manching coincide plenamente con el
nuestro material. los valores máximos del material de Manching ascienden aun más, hasta los 31 mm. Pueden verse éstos en la segunda parte de la figura 4, donde hemos incluido el área que respecto a estas dos medidas ocupan las escápulas de este yacimiento.
Húmero (tablas 3 y 4 y fig. 5)
Aquí hemos escogido la anchura distal de la pieza. es sabido que en el húmero el extremo proximal suele dejar muchos menos ejemplares enterosque el distal, debido a su menor perdurabilidad en los yacimientos. Así en Manching hay 1446 extremos distales mensu-rables, frente a sólo 45 extremos proximales.
nuestro material, que suma 63 ejemplares mensu-rables de S. domesticus y 29 de S. scrofa se separa hacia los 42 mm de anchura del extremo distal. el de Manching, que suma como acabamos de indicar 1446 ejemplares, asciende en cambio algo más, hasta los 43,5 mm, solapándose con los valores menores de nuestros jabalíes.
Radio (tablas 3 y 4 y fig. 6)
en el radio, en cambio, el extremo más perdurable en los yacimientos suele ser el proximal. Así en Manching tenemos 1207 extremos proximales medi-dos, frente a sólo 24 extremos distales. Por eso hemos elegido el extremo proximal para la discriminación, midiendo su anchura.
en este caso se da un solapamiento en la zona de 29 a 31 mm en la Ap del radio. en Manching, al aumentar tanto el material mensurable, se amplía algo por ambos extremos este solapamiento, en especial por su extremo superior. la media estadística en cambio se encuentra por debajo de la nuestra, lo que indica que el exceso por arriba no cuenta con muchos ejemplares.
ulna (tablas 3 y 4 y fig. 7)
en esta pieza hemos elegido el espesor a la altura del proceso ancóneo. en nuestro material se da una separación en la zona de 40,5 mm. ninguno de los 58 ejemplares medidos en Manching supera esa cota.
sente, como en otras ocasiones, que de S. scrofa sola-mente contamos con 12 ejemplares.
en la barra referida a la longitud del acetabulum (fig. 9), que incluye 14 ejemplares más, vuelven a separarse netamente ambas formas en la zona de 35-36 mm. los restos medidos en Manching, que suman 584, ascienden un poco más, invadiendo la zona infe-rior de S. scrofa.
Tibia (tablas 3 y 4 y fig. 10)
en la tibia hemos escogido la anchura distal. en este pieza, como en el húmero, el extremo distal se conserva en los yacimientos mucho mejor que el pro-ximal. Así en Manching tenemos 964 extremos dista-les mensurabdista-les, frente a solo 32 proximadista-les.
Ambas formas se separan muy bien en la zona de 32-33 mm, incluido el material de Manching, que a pesar de contar con 964 ejemplares medidos, no alcanza la parte superior de nuestros cerdos domésti-cos. también los ejemplares menores descienden un poco más que los nuestros y la media estadística es ligeramente menor.
Calcáneo (tablas 3 y 4 y fig. 11)
en el calcáneo hemos elegido la longitud máxima de la pieza. también en esta pieza se diferencian bien las dos formas en la zona de 88-90 mm. los 93 calcá-neos medidos en Manching, se diferencian incluso mejor, ya que son menores que los nuestros. Dan valores inferiores tanto en los extremos de la varia-ción, como en la media estadística.
Talus (tablas 3 y 4 y fig. 12)
en esta pieza hemos escogido la longitud máxima lateral. nuestro material es muy numeroso, ya que contamos con 101 astrágalos de la forma doméstica y 75 de la salvaje. en la publicación de Manching, con-tra lo que se podía esperar dada la persistencia de esta pieza en los yacimientos, solo aparecen 75 piezas mensurables.
las dos formas en nuestro material, se solapan entre 42 y 44 mm. las de Manching no llegan en su variación a la amplitud de las nuestras, por ninguno de los extremos. De ahí que su solapamiento con nuestros jabalíes es aun menor: entre 42 y 43 mm.
queremos indicar en este punto que en algunas de las medidas consultadas en la bibliografía nos hemos encontrado con casos ciertamente equivocados. nosotros mismos en nuestros trabajos hemos cometido algún error. De hecho aquí nos referimos a un astrága-lo de bilbilis dado como S. domesticus, cuando mide 57 mm de lMl. evidentemente se trata de un jabalí.
Por otro lado queremos recordar aquí un astrágalo de grandes dimensiones del nivel VI de lezetxiki, perteneciente al Musteriense, que mide 61,5 mm. la siguiente longitud es de 57 mm.
Metacarpiano 3 (tablas 3 y 4 y fig. 13)
De los huesos metacarpianos y metatarsianos de S.
scrofa, como iremos viendo, contamos con poco
material. De ahí que los resultados que mostramos tienen menor valor estadístico que los anteriores.
concretamente del matacarpiano 3 hemos podido recoger solamente 6 medidas referidas a su longitud total. frente a ellas tenemos 19 de S. domesticus en nuestro material y 151 en Manching.
nuestro material se separa claramente en la zona comprendida entre las longitudes de 74 y 78 mm. el de Manching asciende hasta 79,5, solapándose con el de jabalí del n de Iberia entre 78,5 y 79,5 mm.
Metacarpiano 4 (tablas 3 y 4 y fig. 13)
De esta pieza solo contamos con 5 medidas de S.
scrofa. en nuestro material se separan justamente las
dos formas a la altura de 80 mm. el de Manching, que alcanza las 144 piezas medidas, asciende más, sola-pándose con nuestros jabalíes entre 80 y 82 mm.
Metatarsianos 3 y 4 (tablas 3 y 4 y fig. 14)
De entrada hemos de decir que la longitud máxima de estas piezas la mide A. v. d. Driesch, incluyendo la parte proximal posterior de las mismas, es decir sus facetas articulares posteriores, que emergen más que las anteriores.
en estos metapodios posteriores aun se reduce más el número de medidas de S. scrofa. concretamente contamos solamente con tres para el metatarsiano 3 y cuatro para el 4. De S. domesticus contamos con 19 y 15 respectivamente. De Manching tenemos 116 y 114. Debido a esa parvedad de materia en el caso del jabalí, en la gráfica indicamos con puntos la situación de las contadas medidas de esta forma.
en todos los casos el material se diferencia bien, pero ignoramos lo que ocurriría si contáramos con material más numeroso de jabalí.
también aquí queremos mencionar un metatarsia-no 4 de lezetxiki de emetatarsia-normes dimensiones aparecido en su nivel VII, probablemente de finales del Paleolítico Inferior, que mide 121 mm. no lo hemos incluido en la gráfica. el anterior mide 107,1 mm.
falanges (tablas 3 y 4 y fig. 15)
De las falanges hemos tomado su longitud máxima. en el estudio de Manching no presentan osteometría de ellas. Por tanto solamente contamos con nuestro material. Afortunadamente éste es bastante abundante tanto en la forma doméstica como en la salvaje.
en esta pieza hubiera sido de interés separar las falanges anteriores y las posteriores, más largas éstas que aquéllas, pero en buena parte de la bibliografía consultada no se ha hecho tal separación, por lo que nos hemos visto obligados a tomarlas en conjunto. ello hace que sean más fáciles los solapamientos. estos tienen probabilidad de darse entre las falanges anteriores de S. scrofa y las posteriores de S.
domesti-cus.
en la primera falange se separan ambas formas en torno a los 40 mm. Pero existe una primera falange del Auriñaciense de lumentxa, forzosamente de jabalí, que solo mide 37 mm. ¿Se trata de una errata en la medición o en su transcripción?
en la segunda falange hay un ligero solapamiento entre las dos formas, en la zona de los 25,5 a 26 mm.
en la tercera falange el solapamiento es mucho más amplio. Abarca la zona comprendida entre los 34 y 38 mm. esto es comprensible, además de por la razón antes aducida de la diferencia de longitudes de las falanges anteriores y posteriores, por el hecho de que, al no tener epífisis que soldarse con la edad, es más difícil separar adultos y subadultos en las falanges terceras, que en las primeras y segundas.
3. ConCluSIón
Por todo lo que antecede, pensamos que en los yacimientos arqueológicos de la zona estudiada, en los que pueden aparecer ambas formas conjuntamente (neolítico – edad Media), es fácil poder llegar a dis-tinguir la forma doméstica de la salvaje en las piezas que hemos seleccionado para ello, que son por otra parte las que más frecuentemente aparecen entre los restos óseos de Sus de tales yacimientos arqueológi-cos.
Pirineo Occidental”. (tesis doctoral). munibe
24, 1-464 + 28 láminas.
1975 “fauna de Mamíferos del castro del castillo de Henayo. álava (edad del Hierro)”. estudios
de arqueología alavesa 8, 213-219.
1978 “Restos óseos del castro de berbeia (barrio, álava)”. estudios de arqueología alavesa 9, 225-244.
1980 “Historia de la domesticación animal en el País Vasco desde sus orígenes hasta la romani-zación”. munibe 32, 9-163.
Altuna, J.; Mariezkurrena, K.
1996 estudio arqueológico de los restos óseos hallados en las excavaciones romanas de lugo. In : Rodriguez colmenero, A.: “Lucus
augustus. el amanecer de una ciudad». 55-106
páginas. fundación Pedro de la Maza. lugo. 2003 arqueozooloogía de la Villa romana del alto
de la cárcel(arellano,Navarra). In: M. A.
Mezquiriz. la villa romana de Arellano. gobierno de navarra. Dpto. de cultura y turismo. Institución Príncipe de Viana. 313-341.
2008 “Restos de alimentación de origen animal de los pobladores de la cueva de Arenaza I (País Vasco) durante la edad del bronce”. Veleia
24-25. (Homenaje a Ignacio barandiaran
Maestu, II). 843-877.
2009 Arqueozoología de la ocupación romana de Sta. María la Real (Zarautz). In : Ibañez, A. Santa María la Real de Zarautz (País Vasco) : continuidad y discontinuidad en la ocupación.
munibe, Suplemento 27, 152-163.
(en prensa) Restos de Macromamíferos del yacimien-to prehistórico del Mirón(cantabria). niveles con cerámica y Mesolítico.
(en prensa) la cabaña ganadera de los pobladores del yacimiento de los cascajos (los Arcos, navarra)
(en preparación: estudio de la cueva de Kobaederra (bizkaia)
boessneck, J.; Jéquier, p.; Stampfli, H. R.
1963 “Seeberg burgäschisee-Süd. Die tierrreste”.
acta bernensia ii, 1-215 + 23 planchas.
Castaños, p.
1980 “la Macrofauna de la cueva de la Paloma”. In: Hoyos, M.; Martínez, M.I. etal.: “la cueva de la Paloma. Soto de las Regueras (Asturias) 2. excavaciones arqueológicas en españa
116, 65-100.
1986 “los Macromamíferos del Pleistoceno y Holoceno de Vizcaya. faunas asociadas a yacimientos prehistóricos”. tesis doctoral. Universidad del País Vasco. facultad de ciencias.
1987 “estudio de los restos óseos de goikolau (Vizcaya)”. cuadernos de Sección de la
Sociedad de estudios Vascos. antropología-. etnografía 4, 251-256.
1989 “estudio de los restos óseos del castro de Ubierna (burgos)”. Kobie, Serie
paleoantro-pológica 18, 87-97.
1988 “estudio de los restos óseos de Muru-Astrain”.
trabajos de arqueología de Navarra 7, 221-235.
1991. “estudio de los restos faunísticos de la cueva del Moro (Olvena, Huesca)”. Bolskan 8: 79-108.
2001a “estudio de los Macromamíferos de Aizpea (navarra)”. Veleia, Series minor. 10, 225-241. 2001b “estudio arqueozoológico del yacimiento de
cubío Redondo (Matienzo, cantabria)” munibe
(antropologia-arkeologia) 53, 71-74. (Zaragoza)
2004: “estudio arqueozoológico de los Macromamíferos del neolítico de la cueva de chaves (Huesca)”. Saldvie 4: 125-171
2005 “estudio arqueozoológico de la fauna de
mendandia (Sáseta, treviño)”. fundación Barandiaran b9, 427-448.
2006 “estudio arqueozoológico de la fauna de bilbilis”. Saldvie 6, 29-58.
driesch, A.v.d.
1976 das Vermessen von tierknochen aus vor- und
frügeschichtilicheSiedlungen. München.
driesch, A.v.d.; boessneck, J.
1980 “tierknochenfunde aus Sacaojos bei la bañeza (Provinz león)”. Studien über fruhe
tierknochenfunde von der iberischen Halbinsel 7, 122-159.
1989 “Abschlussbericht über die zooarchäologi-schen Untersuchungen an tierknochenfunden von der Heuneburg”. römisch-Germanische
forschung 45, 131-157.
Mariezkurrena, K.
1986 “la cabaña ganadera del castillar de Mendavia (navarra)”. munibe (antropologia-arqueologia) 38, 119-169.
1987 “Macromamíferos asociados a los enterra-mientos calcolíticos de la cueva sepulcral de Iruaxpe I(Aretxabaleta, gipuzkoa)”. munibe
(antropologia-arkeologia) 39, 80-84.
1990 bases de subsistencia durante los períodos postpaleolíticos de Amalda. In: Altuna, J.; baldeon, A. Mariezkurrena, K.: “la cueva de Amalda (Zestoa, Pais Vasco). Ocupaciones paleolíticas y postpaleolíticas”. Sociedad de
estudios Vascos Serie B 4, 193-224.
Mariezkurrena, K.; Altuna, J.
1981 “Alimentación de origen animal de los habi-tantes del castillo de Aitzorrotz (escoriaza, guipúzcoa)”. munibe 33, 199-229.
1989 “Análisis arqueozoológico de los macromamí-feros del yacimiento de Zatoya”. In: barandiaran, I. & cava, A: “el yacimiento prehistórico de Zatoya (navarra)”. trabajos
de arqueología Navarra 8, 237-266.
1995 “fauna de mamíferos del yacimiento costero de Herriko barra (Zarautz, País Vasco)”.
munibe (antropologia-arkeologia) 47, 23-32.
2001 “la cabaña ganadera del yacimiento de la Renke (álava, País Vasco)”. munibe
(antropología-arkeologia) 52, 107-181.
(en prensa) “Arqueozoología de la cueva de los gitanos (castro Urdiales, cantabria)”.
Miguel, f. J.; de Morales, A.
1983 “Informe sobre los restos faunísticos recupe-rados en el yacimiento del cerro de Sta. Ana (entrena, logroño)”. Berceo (ciencias) 1, 49-165.
Morales, A.; Martín, S.
2003 “Informe sobre los restos de Mamíferos recu-perados en los niveles neolíticos de la cueva de la Vaquera” (In: estremera, M. S. (ed) Primeros Agricultores y ganaderos en la Meseta norte: la cueva de la vaquera (torreiglesias-Segovia). arqueología en
castilla y León, II. Junta de castilla y león.
Zatoya, navarra Asílense-neolítico Mariezkurrena & Altuna 1989
Atxeta, bizkaia Aziliense-bronce castaños 1986
Aizpea, navarra epipaleolítico-neolítico castaños 2001
cubio Redondo, cantabria Mesolítico castaños 2001
Marizulo, gipuzkoa Mesolítico-bronce Altuna 1972
Urratxa III, bizkaia Mesolítico? castaños 1997
Marizulo, gipuzkoa neolítico Altuna 1972, 1980
Herriko barra, gipuzkoa neolítico Mariezkurrena & Altuna 1995
la Renke, Alava neolítico y calcolítico Mariezkurrena & Altuna 1995
Mendandia, navarra neolítico castaños 2005
cueva del Moro, Huesca neolítico castaños 1991
cueva de chaves, Huesca neolítico castaños 2004
c. de la Vaquera, Segovia neolítico Morales & Martín 2003
Mirón, cantabria neolítico Mariezkurrena & Altuna (en prensa)
los gitanos, cantabria neolítico y calcolítico Mariezkurrena & Altuna (en prensa) Iritegi, gipuzkoa neolítico y calcolítico Altuna & Mariezkurrena (en estudio) Kobaederra, gipuzkoa neolítico y bronce Altuna & Mariezkurrena (en estudio)
Anton Koba, gipuzkoa calcolítico Altuna & Mariezkurrena (en estudio)
Arenaza, bizkaia bronce Altuna 1980, 2008
los Husos, Alava bronce Altuna 1980
Sacaojos, león bronce final-Hierro I Driesch & boessneck 1980
castro de Oro, Alava Hierro Altuna 1965, 1980
castro de berbeia, Alava Hierro Altuna 1978, 1980
Pobl. De la Hoya, Alava Hierro Altuna 1980
cerro de Sta. Ana, logroño Hierro De Miguel & Morales
Sta. María Real, gipuzkoa Romano Altuna & Mariezkurrena 2009
lucus Augustus, lugo Romano Altuna & Mariezkurrena 1996
TAblA 2. YACIMIEnToS Con SuS domeSticuS
Mirón, cantabria neolítico Altuna & Mariezkurrena (en prensa)
cueva de chaves, Huesca neolítico castaños 2004
c. de la Vaquera, Segovia neolítico Morales & Martín 2003
los cascajos, navarra neolìtico Altuna & Mariezkurrena (en prensa)
Arenaza, bizkaia neolítico-bronce Altuna 1980, 2008
los Husos, Alava neolítico-bronce Altuna 1980
la Renke, Alava neolìtico y calcolítico Mariezkurrena & Altuna 1995 Iritegi, gipuzkoa neolìtico y calcolítico Altuna & Mariezkurrena (en tudio) Kobaederra, gipuzkoa neolítico y bronce Altuna & Mariezkurrena (en tudio) Antón Koba, gipuzkoa calcolítico-bronce Altuna & Mariezkurrena (en tudio)
Iruaxpe I, gipuzkoa calcolítico Mariezkurrena 1987
Amalda, gipuzkoa calcolítico Mariezkurrena 1990
Sacaojos, león bronce final-Hierro I Driesch & boessneck 1980
castro de Oro, Alava Hierro Altuna 1965, 1980
castro de Henayo, Alava Hierro Altuna 1975, 1980
castro de berbeia, Alava Hierro Altuna 1978, 1980
Poblado de la Hoya, Alava Hierro Altuna 1980
castillar de Mendavia, nav Hierro Mariezkurrena 1986
Sansol, Muru-Astrain, nav. Hierro castaños 1988
castro de Ubierna, burgos Hierro castaños 1989
cerro de St. Ana, logroño Hierro De Miguel & Morales 1983
Villa de Arellano, navarra Romano Altuna & Mariezkurrena 2003
lucus Augustus, lugo Romano Altuna & Mariezkurrena 1996
Sta. María Real, gipuzkoa Romano Altuna & Mariezkurrena 2009
bilbilis, Zaragoza Romano castaños 2006
S. scrofa lM3 24 35 - 41 37,3 1,52 4,07 AM3 24 18,5 - 21,1 20,26 0,82 4,05 S. domestic lP2-P4 30 28,9 - 37 33,8 2,01 6,33 S. scrofa 8 38,5 - 42 40 1,35 3.38 S. domestic lM3 86 23 - 37 31,4 2,73 8.65 AM3 86 12,5 - 16,8 14,7 0,90 5.70 S. scrofa lM3 28 36 - 44 39.7 3.01 7,63 AM3 28 16,3 - 22 19.0 1,38 7,27 S. domestic escápula lMP 59 30 - 39,2 34,2 2,16 6,32 AS 59 19 - 27 23,7 1,79 7,55 S. scrofa lMP 8 40 - 50 45.6 3,13 6.86 AS 8 25,5 - 34 30.6 2.90 9.47 S. domestic Húmero Ad 63 26,5 – 41 36,7 2,93 8,00 S. scrofa Ad 29 42,5 - 56 49,1 4,12 8,39 S. domestic Radio Ap 55 22,5 – 31,1 27,4 1,75 6,38 S. scrofa Ap 15 29 - 39,5 34,7 3.01 8,67
S. domestic Ulna ePA 43 29.5 – 40.5 34.8 2.87 8.23
S. scrofa 10 40.5 – 54.5 47.0 5.38 11.44
S. domestic Pelvis lA 34 25 - 34,5 30,7 2,26 7,36
AA 22 25 - 33 29,9 1,86 6,22
S. scrofa lA 12 36,2 - 42,4 39,5 2,29 5,79
n var Media s % s S. domestic tibia Ad 43 24 - 32,5 28,2 2,14 7,59 S. scrofa Ad 20 33 - 46 36.8 3,39 9,21 S. domestic calcáneo lM 15 68,6 - 88 77.1 6,57 8,52 S. scrofa lM 19 90,5 -101,5 94.7 3.75 3.96 S. domestic talus lMl 101 32,2 - 44 38,7 2,63 6,79 S. scrofa lMl 75 42 - 61,5 48,0 2,99 6,22 S. domestic Metacarpo 3 lM 19 63,5 - 74,5 70,1 2,73 3,89 S. scrofa lM 6 78,5 – 89,7 84,3 3,90 4,62 S. domestic Metacarpo 4 lM 19 59,8 – 78,9 69,9 5,19 7,42 S. scrofa 5 80 - 93,3 86,6 5,38 6,22 S. domestic Metatarso 3 lM 19 73 - 84,5 79.0 3,97 5,02 S. scrofa Metatarso 3 lM 3 94,2 – 99,3 97,6 S. domestic Metatarso 4 lM 15 78 - 90 85,1 3,20 3,76 S. scrofa Metatarso 4 lM 4 97 - 121 105,7 S. domestic falange 1 lM 53 25,8 - 40 34,4 2,89 8,4 S. scrofa lM 17 37 – 48 43,0 3,09 7,18 S. domestic falange 2 lM 74 18,3 - 26 22,4 1,87 8,34 S. scrofa lM 37 25,5 - 30 27,5 1,37 4,99 S. domestic falange 3 lM 71 24,5 - 38 32,5 3,66 11,25 S. scrofa lM 49 34 – 46,5 38,6 6,92 17,94
lM3 744 22,5 - 37 30,5 AM3 743 12,5 – 16,5 14,6 escápula lMP 591 27 - 39 32,4 AS 436 18,5 – 31 23,1 Húmero Ad 1446 31 - 43,5 36,3 Radio Ap 1207 22 - 32 26,6 Ulna ePa 58 30 - 40.5 35.2 Pelvis lA 584 27 - 37 31,9 tibia Ad 964 23 - 32 27,2 calcáneo lM 93 62,5 – 82,5 73,7 talus lMl 75 34,5 - 43 39,2 Metacarpo 3 lM 151 63 - 79,5 70,4 Metacarpo 4 lM 144 62,5 - 82 71,5 Metatarso 3 lM 116 69 - 87 77,0 Metatarso 4 lM 114 71 - 91,5 79,9
pies de figuras
fig. 1. longitudes de M1-M3 y de P2-P4 en Sus domesticus y S. scrofa.
con barra gruesa se indican la variación y media de los yacimientos del área estudiada y con barra fina a la derecha (M) los referentes a Manching. Sobre cada barra, el número de elementos medidos. las escalas están en mm.
fig.3. nube de puntos de longitud y Anchura de M3. Abajo el área de dispersión que abarcan los valores de S. domesticus de Manching. escalas en mm.
fig. 2. nube de puntos de longitud y Anchura de M3. Abajo el área de
dispersión que abarcan los valores de S. domesticus de Manching. escalas en mm.
fig.4. nube de puntos de longitud máxima del proceso y Anchura de la superficie glenoidea de la escápula.Abajo el área de dispersión que abarcan los valores de S. domesticus de Manching.
fig. 5. Anchura distal de húmeros. Ver leyenda de fig. 1.
fig. 7. espesor sobre el proceso ancóneo de la ulna. Ver leyenda de fig. 1.
fig. 6. Anchura proximal de radios. Ver leyenda de fig. 1.
fig. 8. nube de puntos de longitud y Anchura de la cavidad cotiloidea en pelvis.
fig. 10. longitud de la cavidad cotiloidea de Pelvis. Ver leyenda de fig. 1.
fig. 12. longitud máxima del calcáneo. Ver leyenda de fig. 1. fig. 11. Anchura distal de la tibia. Ver leyenda de fig. 1.
fig. 13. longitud máxima de metacarpianos 3 y 4. Ver leyenda de fig. 1.
fig. 15. longitud de las falanges 1, 2 y 3. Ver leyenda de fig. 1.
Montserrat Hervella Afonso1
lara fontecha Martinez1
Saioa lópez lópez1
Santos Alonso Alegre1
neskuts Izagirre Arribalzaga1
Concepción de la Rúa Vaca1
(Recibido: 18-X-2010) (Aceptado: 1-XI-2010) Palabras clave: ADn antiguo. ADn mitocondrial. Muestras antropológica. Región no recombinante del
cromo-soma y. yacimientos prehistóricos vascos.
Key Words: Ancient DnA. genetic markers. Mitochondrial DnA. non-recombining region of y chromosome.
Prehistoric basque archaeological sites.
Gako Hitzak: Antzinako DnA. DnA mitokondriala. euskal Herriko historiaurreko aztarnategiak. Markari
gene-tikoak. y kromosomaren eskualde ez-errekonbinatzailea.
RESuMEn
la posibilidad de extraer y analizar ADn a partir de restos esqueléticos, permite analizar directamente la composición genética de las poblaciones del pasado. los datos de ADn antiguo son normalmente fragmentarios y de muestras poblacionales pequeñas, lo que aconseja gran cautela en su interpretación. Además, deben evitarse interpretaciones simplistas que ignoran las características y limitaciones de los marcadores genéticos utilizados, así como la representatividad de las muestras analizadas. el ADn mitocondrial (ADnmt) es la región del genoma que proporciona mayor eficiencia en los estudios del ADn antiguo, ya que existen numerosas copias del mismo, lo que facilita su recuperación aún en muestras degradadas; además tiene una tasa de mutación elevada (produ-ciéndose cambios en tiempos relativamente pequeños). Sin embargo, el ADnmt es solo una pequeña porción de todo el genoma y únicamente proporciona información genética de los linajes femeninos.
1 euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/eHU), Zientzia eta tecnología fakultatea., genetika, Antropologia fisikoa eta Animalien fisiologia Saila. Sarriena Auzoa z/g, leioa 48940. bizkaia. montse.hervella@ ehu.es
SuMMARY
the possibility to extract and analyse DnA from skeletal remains allows the direct analysis of the genetic composition of extinct populations. However, the information obtained from ancient DnA comes normally from small population samples and is usually fragmented. therefore, great levels of caution are required when inter-preting the results. furthermore, simplistic interpretations that ignore the features or limitations of the genetic markers used or of what the samples studied represent, should be avoided. Mitochondrial DnA (mtDnA) is the part of the human genome that provides the highest level of efficiency when studying ancient DnA samples, because its high copy number facilitates its recovery even from degraded samples. It also displays a high mutation rate (changing in relatively short periods of time). However, we must bear in mind that mtDnA is only a small part of the entire human genome, that provides genetic information only from female lineages.
lAbuRpEnA
Aztarna eskeletikoetatik DnA erauzteko eta aztertzeko posibilitateak, iraganeko populazioen eduki-genetikoa zuzenean aztertzea baimentzen digu. Antzinako DnAaren datuak zatikatuak eta populazio-lagin txikietatik erato-rriak dira gehienetan; beraz, beraien interpretazioa kontu handiz egin behar da. gainera, erabilitako markari genetikoen ezaugarri eta mugak, zein laginen adierazgarritasuna kontutan hartzen ez dituzten interpretazio sinplis-tak ekiditen saiatu behar dugu. DnA mitokondriala (DnAmt) da antzinako DnAren ikerketetan emaitza efizien-teenak ematen dizkigun genoma-zatia, zelulako hainbat kopia edukitzeak bere erauzketa errazten bait du lagin hondatuetan. gainera, mutazio-tasa altua du, aldaketak oso denbora-tarte laburrean ematen direlarik. Hala ere, DnAmt-a giza-genomaren zati txiki bat baino ez da, emakumezkoen informazio genetikoa baino ez diguna eskaintzen.
en las células vivas de los organismos, el ADn se encuentra continuamente protegido del daño, mediante sistemas de reparación. Sin embargo, cuando el orga-nismo muere, este sistema cesa su funcionamiento, por lo que el ataque físico-químico no encuentra ningún impedimento. el resultado es que el ADn recuperado de tejidos antiguos se encuentra severamente dañado.
entre las principales características del ADna, cabe destacar la recuperación de una menor
canti-dad de Adn. en muestras antiguas, el ADn
represen-ta únicamente entre el 0,1-1% del ADn que se espera-ría encontrar en una muestra moderna (tuross 1994), de hecho, a veces no se halla ningún rastro de ADn. A causa de ello, en la mayoría de los casos la única parte del genoma que se puede amplificar de forma reprodu-cible es el ADn mitocondrial (ADnmt), ya que pre-senta entre 1.000-10.000 copias por célula.
Además, el Adn se degrada en función del tiem-po y de las condiciones ambientales externas (pH del suelo, humedad, temperatura,…) (lindahl 1993). como resultado de esta degradación el ADn se encuentra fragmentado y los nucleótidos de la secuen-cia del ADn modificados. la fragmentación del ADn nos obliga a trabajar con fragmentos inferiores a 100-200 pb de longitud. Debido a la modificación post-mortem de los nucleótidos de la secuencia de ADn, durante la amplificación in vitro de la cadena de ADn, se produce la incorporación errónea de nucleotidos e incluso puede llegar a inhibirse la amplificación in
vitro de la cadena de ADn.
la recuperación de una menor cantidad de molécu-las de ADn y la degradación de molécu-las mismas, hacen que el riesgo de contaminación del ADna sea alta. Una fuente de contaminación puede ser el ADn exógeno procedente de otros organismos próximos, ya que durante el tiempo del enterramiento los restos se pue-den contaminar con el ADn de microorganismos, hongos y fauna putrefacta. la contaminación con ADn de organismos de una especie diferente a la que se pretende estudiar, no tiene por qué representar nin-gún problema. Si la región a caracterizar está lo sufi-cientemente diferenciada a nivel de especie, el diseño de cebadores específicos y unas condiciones
restricti-Sin embargo, la principal fuente de contaminación en los estudios de ADna es el ADn exógeno proce-dente de humanos actuales. este ADn puede contami-nar los restos antes, durante y después de su análisis (bandelt 2005; gilbert y Willerslev 2006; Mälmstron
et al., 2005; Sampietro et al. 2005; Sampietro et al.
2006; Willeslev et al. 2007)
el ADn contaminante de origen humano, puede introducirse directamente en la muestra mientras ésta es manipulada por los arqueólogos, el personal del museo o los propios investigadores; por ejemplo, a través de la descamación de la piel o de los aerosoles producidos durante la respiración. Por este motivo el ADn de todo el personal que ha manipulado los restos debe ser analizado para comprobar la posible contami-nación de los restos por parte de estas personas (bandelt 2005; gilbert et al. 2005).
Asimismo, cuando se trabaja con ADna humano, es adecuado llevar a cabo el análisis de algún resto faunístico asociado a los restos humanos y amplificar-lo con amplificar-los cebadores específicos de humanos. la falta de amplificación de secuencias humanas en los restos faunísticos, indicaría que el proceso de descontamina-ción de las muestras ha eliminado el posible ADn humano actual contaminante.
Otro vehículo de contaminación puede ser el material y reactivos empleados durante el análisis genético de los restos. esta contaminación, se puede detectar fácilmente incluyendo los controles corres-pondientes, tanto durante la extracción del ADn como durante la amplificación del mismo (Handt et al. 1994). estos controles permitirán que detectemos la posible contaminación que habría podido ocurrir durante estas dos etapas (extracción y amplificación).
finalmente, la principal fuente de contaminación son los amplicones provenientes de los experimentos previos realizados en el laboratorio. la apertura de los tubos que contienen productos de la PcR, provocan la contamina-ción del ambiente del laboratorio. este tipo de contami-nación se evita utilizando laboratorios independientes, uno para la extracción y preparación de la PcR de ADna y otro físicamente aislado del anterior, para analizar los
productos de PcR (bandelt 2005; gilbert et al. 2005; Hofreiter et al. 2001). Además, se debe utilizar material y equipamiento exclusivo para trabajar con ADna y mantener la esterilidad de los mismos así como de las superficies de trabajo, mediante lavado con lejía e irra-diación con luz UV.
A la hora de trabajar con ADna nos encontramos, principalmente, con dos limitaciones: la contaminación y la autentificación de los resultados (Pääbo 1989; Pääbo
et al. 1989; Pääbo et al. 2004; Pääbo y Wilson 1991;
Pääbo et al. 1988). esto, nos obliga a seguir unos estric-tos criterios de autentificación para dar mayor fiabilidad a nuestros resultados (cooper y Poinar 2000; cooper 1994; Hofreiter et al. 2001; Pääbo et al. 2004; Poinar et
al. 1996). los criterios de autentificación que seguimos
en nuestro grupo de investigación para llevar a cabo los estudios de ADna son entre otros:
-Cuantificación del número de moléculas de
Adn amplificables. la cuantificación del número de
moléculas que contienen el extracto de ADn, nos permite valorar la reproducibilidad de los resultados.
-Controles de contaminación de la extracción
del Adn y de la amplificación mediante pCR. Se
deben llevar a cabo controles que nos permitan distin-guir la posible contaminación ocurrida durante la extracción del ADn (muestras que se someten a todo el proceso de la extracción, pero a las que no se añade tejido) y/o durante la amplificación del ADn (mues-tras que se someten a todo el proceso de amplificación pero sin añadir ADn).
-Clonación y secuenciación de los productos de
pCR. la clonación nos permite obtener una secuencia
consenso, donde se pueden identificar las mutaciones endógenas de la muestra, de aquellos cambios debidos a errores de la taq polimerasa durante la PcR o al daño en la secuencia de ADna, además de detectar posibles contaminaciones.
-Análisis por duplicado en nuestro laboratorio y
replicación de los resultados en un laboratorio inde-pendiente. todos los resultados obtenidos deben de ser coincidentes.
-Análisis del Adn de los investigadores y
arqueó-logos que han manipulado las muestras, para
identi-ficar posibles contaminaciones antes, durante y des-pués de la extracción del material genético (gilbert et
al. 2005).
2. CARACTERÍSTICAS dE loS MARCAdoRES GEnéTICoS
A la hora de interpretar los resultados de ADna, hay que tener en cuenta las características de los
mar-cadores genéticos analizados, siendo los mas utiliza-dos el ADn mitocondrial y la región no recombinante del cromosoma y.
2.1. El Adn mitocondrial (Adnmt)
el ADnmt es una molécula circular de aproxima-damente 16.500 pb (0,0005% del genoma nuclear humano) que se encuentra en el interior de las mito-condrias, orgánulos localizados en el citoplasma celu-lar. el genoma mitocondrial se divide en dos regiones (figura 1):
• La región codificante, que contiene la secuencia que codifica 37 genes (dos ARn ribosómicos, 22 ARn de transferencia y 13 proteínas), que forman parte de la maquinaria enzimática de las mitocon-drias, necesaria para proporcionar energía a las células.
• La región control, que consiste en una pequeña secuencia de alrededor de 1.100 pb, no-codifican-te, donde los cambios o las mutaciones se acumu-lan de un modo mucho más rápido
el genoma mitocondrial presenta un elevado núme-ro de copias por célula eucariota, una mitocondria puede contener entre 2 y 10 moléculas de ADnmt, por lo tanto en una célula eucariota hay entre 1.000-10.000 copias del genoma mitocondrial (Malyarchuk et al. 2002), facilitando así, la supervivencia y recuperación, lo cual es una enorme ventaja cuando se trabaja con material genético degradado, como es el caso del ADna.
el ADnmt muestra ciertas características que lo hacen especialmente útil para los estudios de evolu-ción humana. Presenta una elevada tasa de mutaevolu-ción, lo que nos permite la reconstrucción de la historia evolutiva reciente de las poblaciones humanas. Asimismo al no ser recombinante, los cambios de una generación a otra serán debidos a mutaciones, pudien-do interpretar de forma directa la variabilidad que presenta. Se hereda únicamente por vía materna, por lo que únicamente proporciona información sobre la historia evolutiva de las mujeres. Sin embargo, los resultados derivados del estudio del ADn mitocondrial se deben interpretar con cautela, ya que se trata de un único locus que nos informa únicamente de la historia demográfica de las mujeres.
los polimorfismos del ADnmt están ampliamente estudiados en numerosas poblaciones, por lo que la variabilidad y distribución de los diferentes linajes mitocondriales son ampliamente conocidos (Anderson
et al. 1981; Andrews 1999). la variabilidad observada
en las secuencias mitocondriales se puede clasificar en diferentes conjuntos denominados haplogrupos, que se diferencian por presentar una serie de mutaciones
duos. Por otro lado, en Aldaieta se han obtenido linajes mitocondriales que muestran semejanza con poblacio-nes actuales de la cornisa cantábrica, por lo que no es evidente que la influencia cultural norpirenaica detec-tada en Aldaieta, viniese acompañada de una influen-cia biológica, al menos a nivel de los linajes mitocon-driales. (Alzualde et al 2005; Alzualde et al. 2006; Alzualde et al. 2007; Izagirre et al. 2005).
2.2. Región no recombinante del cromosoma Y
los estudios genéticos acerca de la historia evolu-tiva de las poblaciones humanas, también se pueden llevar a cabo mediante el análisis de la variabilidad del cromosoma y (la porción no-recombinante del cromo-soma y, nRy) (figura 2), un marcador también de naturaleza no-recombinante y que nos permite analizar la historia evolutiva de las poblaciones por vía paterna. este marcador no se puede analizar en todos los estu-dios de ADna debido a que el cromosoma y presenta una sola copia en el núcleo celular, resultando muy difícil su recuperación en muestras degradadas, como es frecuente en las muestras antiguas.
en la necrópolis de Aldaieta (álava) (Alzualde et
al 2005; Alzualde et al. 2006; Alzualde et al. 2007;
Izagirre et al. 2005) se ha podido realizar el análisis de algunas mutaciones del cromosoma y, lo que nos ha permitido establecer relaciones de parentesco vía paterna entre algunos individuos. Una de éstas, es una posible relación familiar vía paterna entre dos herma-nos (presentan el mismo linaje mitocondrial y del cromosoma y) y otra entre un padre y su hijo (presen-tan distinto linaje mitocondrial pero el mimo del cro-mosoma y) (Alzualde et al. 2006).
3. REpRESEnTATIVIdAd dE lAS MuESTRAS AnTRopolóGICAS
Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de interpre-tar los resultados de ADna es la representatividad de las muestras antropológicas analizadas. en muchos casos, el número de muestras susceptibles de ser
ana-de los que hemos podido analizar 9 ana-de ellos. el estudio de este yacimiento presenta una gran importancia ya que nos permite contrastar la influencia biológica vs. cultural asociada al neolítico. existen varios linajes mitocondriales asociados a la expansión neolítica, uno de ellos es el denominado J. en este yacimiento no se ha identificado ningún individuo perteneciente a este linaje, pero esto no significa que no estuviese presente en la población original, sino que su ausencia segura-mente se deba al reducido tamaño muestral recuperado en este yacimiento (Hervella et al. 2009).
Otro ejemplo es el yacimiento de Urratxa (bizkaia) (de la Rúa et al. 1997), donde solo fue posible analizar cinco individuos cuyas secuencias mitocondriales resultantes presentan una gran frecuencia en la pobla-ción europea actual, no siendo posible hacer más pre-cisiones sobre las relaciones evolutivas de este grupo humano. no obstante resulta de gran interés haber encontrado una gran variabilidad de secuencias mito-condriales, lo que indicaría que la muestra de Urratxa no pertenece a una población de tamaño reducido ni aislada.
4. plAnIfICACIón dEl ESTudIo dE Adn AnTIGuo
todos estos ejemplos indican que en cada yaci-miento se debe planificar el estudio de ADna en fun-ción de varios factores, tales como:
-la hipótesis de partida y preguntas que se pretenden responder. la problemática en cada
yaci-miento es diferente, por ejemplo el planteayaci-miento con que se realizó el estudio de la necrópolis de Aldaieta (álava) (Alzualde et al 2005; Alzualde et al. 2006; Alzualde et al. 2007; Izagirre et al. 2005), no guarda relación con la problemática que plantea el cementerio “musulmán” de Plaza del castillo (Pamplona), en el que se valora la presencia de secuencias mitocondria-les europeas y del norte de áfrica, que plantearían la existencia de una posible influencia genética musul-mana en este yacimiento navarro.
-El estado de preservación de las muestras, ya
que este es un factor limitante de los estudios de ADn antiguo. en el caso de la necrópolis de Aldaieta (Alzualde et al 2005; Alzualde et al. 2006; Alzualde et
al. 2007; Izagirre et al. 2005) se ha podido analizar
tanto el ADnmt como el cromosoma y; además se ha corroborado en algunos casos el sexo mediante técni-cas moleculares. Sin embargo en el técni-caso de los yaci-mientos neolíticos navarros de los cascajos (los Arcos) y Paternanbidea (Ibero) (Hervella et al. 2009; Hervella et al. 2010), solo hemos podido analizar el ADnmt, siendo inviable analizar otro tipo de marca-dor genético debido al mal estado de preservación del ADn. Sin embargo, en el estudio preliminar de la
maqbara de Pamplona, se ha detectado la existencia
de una elevada cantidad de moléculas de ADnmt, lo que permite suponer que también se conserva ADn nuclear, este hecho permitirá analizar otros marcado-res genéticos como los del cromosoma y.
gracias a la planificación del estudio del ADna y teniendo en cuenta las limitaciones que supone su estudio y la problemática inherente al mismo, el análi-sis del ADna, supone una aportación imprescindible en la reconstrucción de la historia biológica de las poblaciones humanas.
5. AGRAdECIMIEnToS
la investigación propia contenida en este trabajo, ha sido realizada gracias a la financiación del Ministerio de educación e Innovación mediante los proyectos cgl-2004-03300 y gcl-2007-65515. Además de la subvención a grupos de Investigación del Sistema Universitario Vasco concedida por el gobierno Vasco desde el año 2007 (gI07/43-It453-07) y la renovación hasta el 2015 (It542-10).
6. bIblIoGRAfIA
Alzualde, A.; Izagirre, n.; Alonso, S.; Alonso, A.; de la Rúa, C.
2005 “temporal mitochondrial DnA variation in the basque country: influence of post-neoli-thic events”, annal of Human Genetics 69, 665-679
Alzualde, A.; Izagirre, n.; Alonso, S.; Alonso, A.; Albarran, C.; Azkarate, A.; de la Rúa, C.
2006 “Insights into the “isolation” of the basques: mtDnA lineages from the historical site of Aldaieta (6th-7th centuries AD)”, american
Journal of Physical anthropology 130,
394-404
Alzualde, A.; Izagirre, n.; Alonso, S.; Rivera, n.; Alonso, A.; Azkarat, A.; de la Rúa, C.
2007 “Influences of the european Kingdoms of late Antiquity on the basque country: An Ancient DnA Study”, current anthropology 48, 155-162.
Anderson, S.; bankier, A. T.; barrell, b. G; de bruijn, M. H.; Coulson, A. R.; drouin, J.; Eperon, I. C.; nierlich, d. p.; Roe, b. A.; Sanger, f.; Schreier, p. H.; Smith, A. J.; Staden, R.; Young, I.G.
1981 “Sequence and organization of the human mitochondrial genome”, Nature 290, 457-465.
Andrews, R. M; Kubacka, I.; Chinnery, p- f.; lightowlers, R.n.; Turnbull, d. M.; Howell, n.
1999 “Reanalysis and revision of the cambridge reference sequence for human mitochondrial DnA”, Nature Genetics, 23: 147.
bandelt, H. J.
2005 “Mosaics of ancient mitochondrial DnA: positive indicators of nonauthenticity”.
european Journal of Human Genetics 13,
1106-1112.
Cal Teba M. l.
2001 análisis de Polimorfismos microsatélite de
cromosoma Y. estudio de la Población de Galicia y de la aplicación forense. tesis
Doctoral, Universidad de Santiago de compostela.
Cooper, A.; poinar, H. n.
2000 “Ancient DnA: do it right or not at all”,
Science 289, 1139.
Cooper, A.
1994 “contamination and negative results in ancient DnA studies and amber research”, ancient
dNa Newsletter 2, 5-7.
Gilbert, M. T.; bandelt, H. J.; Hofreiter, M.; barnes, I.
2005 “Assessing ancient DnA studies”, trends
ecology evolution 20, 541-544.
Gilbert, M. T.; Hansen, A. J.; Willerslev, E.; Rudbeck, l.; barnes, I.; lynnerup, n.; Cooper, A.
2003 “characterization of genetic miscoding lesions caused by postmortem damage”, american
Journal of Human Geneicst 72, 48-61
Gilbert, M. T.; Willerslev, E.
2006 “Authenticity in ancient DnA studies DnA studies”, medicinal Scol 18, 701-723.
2010 “Primeros datos genéticos del neolítico Antiguo de navarra”, munibe,
antropología-arqueología 61, 15-23.
Hofreiter, M.; Jaenicke, V.; Serre, d.; Haeseler Av, A.; pääbo, S.
2001 “DnA sequences from multiple amplifications reveal artefacts induced by cytosine deamina-tion in ancient DnA”. Nucleic acids reserchs 29, 4793-4799.
Izagirre, n.; Alzualde, A.; Alonso, S.; paz, l.; Alonso, A.; de la Rúa, C.
2005 “Rare haplotypes in mtDnA: applications in the analysis of biosocial aspects of past human populations”. Human Bioogyl 77, 443-456.
lindahl, T.
1993 “Instability and decay of the primary structure of DnA”, Nature 362, 709-715.
Malmström, H.; Stora, J.; dalen, l.; Holmlund, G.; Gotherstromm, A.
2005 “extensive human DnA contamination in extract ancients dog bones and teeth”,
molecular Biology evoution 22, 2040-2047.
Malyarchuk bA, Grzybowski T, derenko MV, Czarny J, Wozniak M, Miscicka-Sliwka d.
2002 “Mitochondrial DnA variability in Poles and Russians”, annuals Human Genetics 66: 261-283.
pääbo S.; Gifford J.; Wilson A. C.
1988 “Mitochondrial DnA sequences from a 7000-year old brain”, Nucleic acids research 16, 9775-9787.
pääbo, S.
1989 “Ancient DnA: extraction, characterization molecular, cloning and enzymatic amplifica-tion”, Proceeding National academic Science
of u S a. 86, 1939-1943.
review Genetic 38, 645-679.
poinar, H. n.; Hoss, M.; bada, J. l., pääbo, S.
1996 “Amino acid racemization and the preserva-tion of ancient DnA”. Science 272, 864-866.
de la Rúa, C.; Cuende, M.; duran, l. M.; Izagirre, n.
1997 “estudio antropológico de los restos humanos del yacimiento de Urratxa III (Orozko, bizkaia). en “el yacimiento de la cueva de Urratxa III (Orozko. bizkaia)”. cuadernos de
arqueología. universidad de deusto (Bilbao). cap 9, 207-241.
Sampietro, M. l.; Caramelli, d.; lao, o.; Calafell, f.; Comas, d.; lari, M.; Agustí, b.; bertranpetit, J.; lalueza-fox, C.
2005 “the genetics of the pre-Roman Iberian Peninsula: a mtDnA study of ancient Iberians”,
annals of Human Genetics 69, 1-14.
Sampietro, M. l.; lao, o.; Caramelli, d.; lari, M., pou, R.; Marti, M., bertranpetit, J., lalueza-fox, C.
2007 “Palaeogenetic evidence supports a dual model of neolithic spreading into europe”,
Proceeding Biology Science 274, 161-2167.
Tuross, n.
1994 “the biochemistry of ancient DnA in bone”,
experientia 50, 530-535.
Willerslev, E.; Cooper, A.
2005 “Ancient DnA”, Proceeding Biology 272, 3-16.
figura 1. ADn mitocondrial humano. a) esquema del genoma mitocondrial. b) Región control
pedro Rasines del Río1
Emilio Muñoz fernández2
Silvia Santamaría Santamaría2
José Manuel Morlote Expósito2
Igor Gutiérrez Zugasti3
(Recibido: 30-I-2011) (Aceptado: 15-II-2011)
Palabras clave: Abrigo de el cuco. Auriñaciense. glaciación de Würm. Paleoambiente. Paleolítico Superior. Key words: Aurignacian. el cuco rock-shelter. Paleoenvironment. Upper Paleolithic. Würm glaciation. Giltza hitzak: Aurinaciar. el curco aterpea. goi paleolitoa. Paleoingurumen. Würm glaziazioa.
RESuMEn
el nivel XIII del abrigo de el cuco se sitúa en el Auriñaciense, con una cronología de 14c AMS de 30.020 +
160 -150 bP (34.300 ± 160 cal bP). la especie más cazada es, con diferencia, cervus elaphus, acompañado de
Bovini, coelodonta antiquitatis, equus caballus y rupicapra rupicapra. también están presentes canis lupus y Panthera pardus. la malacofauna marina está representada por Patella vulgata. la exigua muestra palinológica
apenas permite constatar un paisaje abierto, con dominio de la vegetación herbácea y presencia de arbustos como
Juniperus y algunos árboles de los géneros Pinus, Quercus-c y Salix. la inserción en la curva paleoclimática de
variación de los isótopos del oxígeno 18O / 16O de los sondeos gRIP y gISP 2 ubica este nivel en un período frío,
situado entre los interestadios Dansgaard – Oeschger 6 y 7.
1 Museo nacional y centro de Investigación de Altamira. (39330) Santillana del Mar (cantabria). españa.
2 gaem arqueólogos S.c. c/ José barros, 1. (39600) Muriedas (cantabria). españa.
3 Department of Archaeology, bioArch. University of york, biology S-block, Wentworth Way, york yO10 5DD england (UK).
SuMMARY
At el cuco rock-shelter, level XIII is assigned to the Aurignacian period. It has been dated by 14c AMS to
30.020 + 160 -150 bP (34.300 ± 160 cal bP). Within the mammal assemblage cervus elaphus is the most abun-dant species, followed by Bovini, coelodonta antiquitatis, equus caballus and rupicapra rupicapra. In addition,
canis lupus and Panthera pardus remains are present. the marine shells are primarily represented by Patella vulgata. According to the small palynological sample, the local environment is represented by an open landscape
dominated by herbaceous vegetation and Juniperus. Others tree species present include Pinus, Quercus-c and
Salix . level XIII ranges over gRIP and gISP2 18O / 16O profiles in a cold period between the Dansgaard –
Oeschger 6 and 7 interstadial.
lAbuRpEnA
el cuco aterpearen XIII. maila Aurinaciar aroan kokatzen da, 30.020 + 160 – 150 bP cAMS kronologiarekin (34.300 ± 160 cal bP). cervus elaphusa alde handiarekin abere mota ehizatuena da, bovini, coelodonta antiqui-tatis, equus caballus y Rucicapra rupicapra motekin batera. Patella Vulgatak itsas oskoldunen ordezkari bezala. lagin palinologikoaren urritasuna nekez balio du paisai zabal bat egiaztatzeko, belar landaredi nagusitasuna eta Juniperus bezalako zuhaixken eta zenbait zuhaitz Pinus quercus- c eta Salix motako agerpenarekin. O oxigeno isotopoen aldakuntzaren paleoklima kurbaren sartzea / gRIP eta gISP 2 O sundaketak maila hau garai hotz batean kokatzen du, Dansgaard – Oeschger 6 eta 7 aldi arteko