PALABRAS CLAVE / Caña de Azúcar / Fertilización / Saccharum officinarum / Suelos / Recibido: 16/12/2004. Modificado: 24/05/2005. Aceptado: 01/06/2005.
Sergio Salgado García. Doctorado en Ciencias en Fertilidad de Suelos, Colegio de Postgra-duados, México. Profesor Investigador, Colegio de PostgraPostgra-duados, Campus Tabasco, México. Dirección: Periférico Carlos A. Molina s/n km 3.5. A.P. Nº 24. H. Cárdenas, Tabasco México. e-mail: [email protected]
David J. Palma-López. Doctorado en Ciencias en Génesis y Clasificación de Suelos, Institut National Polytecnique de Lorraine, Francia. Profesor Investigador, Colegio de Postgraduados, Campus Tabasco, México.
Luz del C. Lagunes-Espinoza. Doctorado en Ciencias en Biología y Agronomía, Ecole Nationale Superieure d’Agronomie, Francia. Profesor Investigador, Colegio de Postgraduados, Campus Tabasco, México.
Carlos F. Ortiz-García. Doctorado en Ciencias en Biología Molecular y Celular Vegetal, Universidad Paul Sabatier, Francia. Profesor Investigador, Colegio de Postgraduados, Campus Tabasco, México.
Jesús Manuel Ascencio Rivera. Maestría en Ciencias, Colegio de Postgraduados, México. Profesor Investigador, Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, México.
BASES PARA GENERAR UN PROGRAMA
SUSTENTABLE DE FERTILIZACIÓN EN UN
INGENIO DE TABASCO, MÉXICO
SERGIO SALGADO-GARCÍA, DAVID J. PALMA-LÓPEZ,
LUZ DEL C. LAGUNES-ESPINOZA, CARLOS F. ORTIZ-GARCÍA
y JESÚS M. ASCENCIO-RIVERA
l presente estudio fue llevado a cabo en el In-genio Santa Rosalía, lo-calizado en la región de la Chontalpa, es-tado de Tabasco, México. Su área de abastecimiento abarca 9670ha de caña de azúcar, en las cuales se ha aplicado por más de 32 años la dosis de fertilización 120-60-60, sin considerar la variedad y el tipo de suelo. El rendimiento promedio obtenido en la zafra 2002/2003, utilizan-do la utilizan-dosis de fertilización referida fue de 60t/ha (CNIAA, 2003), inferior al ob-tenido por el Ingenio Dos Patrias, ubica-do en el municipio de Teapa, Tabasco, para la misma zafra (80t/ha). En la re-gión de la Chontalpa se han obtenido rendimientos experimentales de caña de 150, 130 y 110t/ha para el ciclo plantilla, soca y resoca, respectivamente, utilizando la dosis de fertilización de 160-80-80 en las variedades Méx 69-290 y SP 70-1284 (Salgado et al., 2000a, 2003b). Esto ha conducido a una revisión del programa de manejo agronómico del cultivo de caña de azúcar en el Ingenio Santa Rosalía. Entre las metodologías utilizadas para determinar la dosis óptima
económi-ca se encuentra la de recomendaciones específicas por agrosistemas, la cual con-sume mucho tiempo y recursos económi-cos (Etchevers y Volke, 1991).
En la última década las metodologías para generar recomendacio-nes de dosis de fertilización han recibido atención preferente de especialistas en fertilidad de suelos (Etchevers y Volke, 1991; Rodríguez, 1993; Salgado et al., 2000a) y de economistas, debido a la cre-ciente necesidad de utilizar con mayor eficiencia los fertilizantes (Volke y Etchevers, 1994; Martínez y Martínez, 1996), al incremento de sus precios y al imperativo de conservar el ambiente (Weier et al., 1996; Salgado et al., 2001). Uno de los enfoques que ha recibido un énfasis especial, por su sistema inte-grador, es el Sistema Integrado para Re-comendar Dosis de Fertilización (SIRDF), que consta de ocho fases (Salgado et al., 2000b; Palma-López et
al., 2002):
1- Diagnóstico del campo cañero para determinar la presencia de plagas, enfer-medades, malezas, excesos de humedad,
y áreas con o sin población de tallos ho-mogénea.
2- Caracterización climática para definir áreas con la misma precipitación de acuerdo a los polígonos de Thiessen (Tabios y Salas, 1985).
3- Estudio agrológico para definir los principales grupos mayores y/o subunida-des de suelo en el área de influencia del ingenio (FAO, 1999; Soil Survey Staff, 1998).
4- Muestreo de suelos para caracterizar la fertilidad de cada una de las unidades de suelos y, calcular el suministro de N, P y K del suelo (Salgado et al., 1999). 5- Estimación del rendimiento potencial a partir de un muestreo de biomasa área en cada una de las subunidades de suelo. Se determina la producción de materia seca de tallos y paja, así como la concentra-ción de N, P, K, informaconcentra-ción necesaria para estimar la demanda de nutrientes por subunidad.
6- Determinación de las dosis de
fertili-zación utilizando el modelo conceptual.
alcanzar un máximo rendimiento por con-dición agroecológica, se debe satisfacer el balance entre la demanda del nutriente por el cultivo (DEM) y el suministro que hace de éste el suelo (SUM). Si la de-manda de un nutriente es mayor que el suministro, se producirá un déficit que es necesario suplir con fertilización. Cuando la demanda es menor que el suministro, se aplicará una dosis para mantener la fertilidad del suelo y el rendimiento de caña, con base en criterios agronómicos y experiencia regional. La dosis de fertili-zación (DF, en kg/ha) en situaciones de déficit nutritivo estará definida por la de-manda, el suministro y por la eficiencia de aprovechamiento del fertilizante por el cultivo (EF), ya que solo parte del nutriente aplicado es aprovechado. El mo-delo operativo para calcular la dosis de fertilización, se resume en la ecuación (Rodríguez, 1993)
DF = (DEM-SUM)/EF
donde DEM: cantidad teórica, en kg/ha, que un cultivo requerirá para alcanzar el máximo rendimiento con cierto grado de probabilidad y se calcula, en general, con base en el requerimiento interno crí-tico del cultivo y, a veces, a 90% de éste y la producción de biomasa asocia-da a dicho rendimiento; SUM: capaciasocia-dad del suelo, en kg/ha, para aportar el ele-mento; y EF: eficiencia de la planta para absorber el nutriente disponible. Para el N el suministro depende de factores de suelo y clima que afectan la mineraliza-ción de la materia orgánica del suelo y de los residuos de cosecha del ciclo an-terior; para el P el aporte depende de factores del suelo, como su capacidad de fijación y de manejo, en relación con fertilizaciones previas y su acumulación en los reservorios lábiles y no lábiles. La eficiencia de absorción de cada nutriente por la planta depende del tipo de sistema radicular (densidad de raíces para el caso de P y K, y profundidad para el caso de N (Rodríguez, 1993). Un índice de suministro de nutrientes por el suelo (SUM), para el P y K, lo propor-ciona el análisis de suelo. Sin embargo, para el N, Rodríguez (1993) consideró que el suministro no es adecuadamente medido mediante índices químicos, y que más bien es función de los residuos de cosecha y las raíces incorporadas, así como del N inmovilizado de la fertiliza-ción del ciclo anterior, cuando el sistema se encuentra en equilibrio. Para el caso del P, el suministro es cuantificado a tra-vés del método de Olsen, conjuntamente con la eficiencia de absorción del culti-vo, según el tipo de sistema radical; y para el K se mide la forma intercambia-ble y la capacidad tampón del suelo, y
la eficiencia de absorción del cultivo, se-gún el tipo de sistema radical. La efi-ciencia es la cantidad de nutriente del fertilizante aplicado al suelo que es aprovechado por la planta y depende de factores como el tipo de cultivo, clase de suelo, la fuente de fertilizante, la época y forma de aplicación.
7- Generación de las recomendaciones de manejo de fertilizantes tomando en consideración la unidad de suelo, el pH, y las fuentes de fertilizantes (Salgado et
al., 2000b).
8- Establecimiento de parcelas de
valida-ción de las recomendaciones de
fertiliza-ción, para lo cual se selecciona una parce-la por unidad de suelo, se fertiliza con parce-la recomendación y se verifica el estado nu-tricional a los 3 meses y los rendimientos de caña al momento de la cosecha.
El objetivo del trabajo fue generar recomendaciones de fertiliza-ción por subunidad de suelo a través del Sistema Integrado para Recomendar Do-sis de Fertilización (SIRDF) en el Inge-nio Santa Rosalía (ISR) de Tabasco, México.
Materiales y Métodos
La metodología basada en el SIRDF se aplica por primera vez en su versión mejorada en caña de azúcar. En este trabajo únicamente se presentan las fases de caracterización climática, tudio agrológico, muestreo de suelos, es-timación del rendimiento potencial de caña de azúcar, aplicación del modelo conceptual y generación de dosis de ferti-lización por subunidad de suelo (Salgado
et al., 2000b). El trabajo se llevó a cabo
de enero de 2001 a junio de 2002.
Caracterización climática
Consistió de dos fases. En la primera se analizaron los registros de temperaturas máximas y mínimas (ºC), precipitación (mm) y evaporación (mm), obteniéndose datos promedios mensuales de cada variable de la estación climatoló-gica del Ingenio Santa Rosalía (ISR) des-de 1990 al 2001. Con esta información se generó un climograma. Para la segunda fase, se utilizaron los datos de precipita-ción (mm) de 11 estaciones climáticas cercanas a la zona de abastecimiento del ISR, con los que se calcularon los pro-medios mensuales durante los últimos 10 años (1992 a 2001). Cada estación se georreferenció sobre el mapa de suelos obtenido del Ingenio. Luego se realizó la definición de áreas con precipitación si-milar, de acuerdo a los polígonos de Thiessen (Tabios y Salas, 1985),
utilizan-do para ello el programa Arc Gis 9 del ESRI.
Estudio agrológico
Recolección de información. En esta
eta-pa, se revisó y recolectó la información sobre la superficie cañera del ISR, el pa-drón de productores del ingenio, las nece-sidades y requerimientos de N, P y K del cultivo de la caña de azúcar, la informa-ción sobre el manejo agronómico del cul-tivo de la caña de azúcar, los datos me-teorológicos, la cartografía y fotografías aéreas del Instituto Nacional de Estadísti-ca, Geografía e Informática (INEGI) rea-lizadas sobre la región bajo estudio.
Fotointerpretación. La cartografía de
sue-los se realizó con base en la fotointerpre-tación de fotografías aéreas, escala 1:75000 (INEGI, 1995). Posteriormente, se transfirió la información de las foto-grafías aéreas al mapa topográfico, escala 1:50000 (INEGI, 1986).
Definición y caracterización de las uni-dades de suelo. Realizada la
fotointerpre-tación del área, se definieron los sitios de muestreo por cada unidad cartográfica de-finida. La rectificación de la cartografía del suelo se realizó por medio de pozos agrológicos (calicatas) a 1,50m de pro-fundidad en promedio, describiéndose 34 perfiles de suelo (Cuanalo, 1981). Por cada horizonte del perfil se formaron muestras que se secaron al aire y a la sombra, se molieron con mazo de madera y se pasaron a través de un tamiz de 2mm. El análisis correspondiente se reali-zó de acuerdo con los métodos descritos en NOM (2000). A partir de la descrip-ción de perfiles in situ y del análisis físi-co y químifísi-co, se procedió a la clasifica-ción de los suelos, tomando el Referencial Mundial de Suelos (FAO, 1999), identificándose las diferentes subu-nidades de suelo que conforman el área de estudio.
Diagnóstico de la fertilidad de las subunidades de suelos
Después de ubicar geo-gráficamente los tres grupos mayores de suelos, Vertisol, Fluvisol y Gleysol, se procedió a seleccionar las parcelas a muestrear, considerando la pendiente y la localización de las mismas. En cada sitio se colectaron 6 submuestras, siguiendo un recorrido en zig-zag; tres sobre el surco de caña y tres en el entresurco (Salgado
et al., 1999), a la profundidad de 0 a
30cm. En total se tomaron 171 muestras compuestas. Se determinaron los conteni-dos de materia orgánica (MO), N total, P-Olsen, K, Ca, Mg, Na, Fe, Cu, Mn, Zn,
capacidad de intercambio ca-tiónico (CIC) y la textura, con los procedimientos de la NOM (2002).
Muestreo de biomasa aérea de caña de azúcar
Para cuantificar el ren-dimiento potencial y estimar la demanda de nutrientes por la caña de azúcar, se midió la biomasa aérea en la etapa de madurez, a los 11 meses de edad del cultivo. Para ello se cosechó 1m lineal de bio-masa, la cual se multiplicó por 0,3 para corregir el ren-dimiento de tallos zafrables (t/ha) y expresar la demanda de los nutrientes en kg/ha.
los tallos al molino (Smith et al., 1951; Palma-López et al., 1998; Salgado et al., 2001). La ecuación utilizada es
SUM-N = (DEM-N×0,10) + NDS donde NDS: nitrógeno derivado del suelo, estimado en 50kg/ha, de acuerdo con el rendimiento de caña de azúcar obtenido sin fertilización (Salgado et al., 2001; Salgado et al., 2003b).
Para fósforo y potasio las ecuaciones uti-lizadas fueron
SUM-P = (P suelo (mg/kg) × Ec) + ((MSP × 0,6) × (%P de paja/100)) SUM-K = (K suelo (mg/kg) × CK) +
((MSP × 0,6) × (%K de paja/100)) donde el índice de eficiencia del cultivo (Ec) para gramíneas indica que por 1mg/ kg de P Olsen, el cultivo absorbe 1,7kg de P del suelo (Rodríguez, 1993). La eficiencia de absorción de K (CK) indi-ca que por 1mg/kg de K interindi-cambiable, el cultivo absorbe 1,4kg de K en suelos francos y 1,3kg de K en suelos arcillo-sos (Rodríguez, 1993). Para el cálculo del suministro del P y K, se considera que únicamente el 60% de la materia seca de paja es mineralizada en el pri-mer año.
Eficiencia (EF). Para el N, la eficiencia
utilizada fue de 60% (FAO, 1984), aun-que resultados reportados por Salgado et
al. (2001) mostraron eficiencias de 18%.
Sin embargo, el N del fertilizante aplica-do estimula la actividad microbiana mineralizándose mayor cantidad de N, el cual es tomado por el cultivo. Para el caso del P, la eficiencia para el Fluvisol y Vertisol es de 30 y 40%, respectiva-mente. Los suelos del sitio de estudio pertenecen a estos grandes grupos. Para
el K, la eficiencia estimada es de 65 y 60% para suelos fran-cos y arcillosos.
Resultados y Discusión
Caracterización climática
Durante el período de crecimiento y desarrollo del cultivo (mayo a diciembre), la precipitación acumulada fue de 1592,3mm y la tempe-ratura superior a 20°C (Figu-ra 1). En cont(Figu-raste, de enero a abril la precipitación fue mínima (286,4mm), lo que per-mitió la maduración y cosecha del cultivo. De acuerdo con este análisis, el clima en el área de abastecimiento es adecuado
Figura 1. Comportamiento del clima en el área de abastecimiento del Ingenio Santa Rosalía. Déficit hídrico: . Datos promedios de 11 años (1990-2001). Tabasco, México.
El sitio de muestreo se ubicó a 4m de la orilla de la parcela. Después de pesar la muestra, se seleccionaron al azar cuatro tallos de caña. Se separaron en tallo y paja, y se molieron separadamente en una picadora tipo Chetumal. De cada muestra homogeneizada se tomó una submuestra de 400g que se secó en estufa a 70ºC hasta peso constante. El porcentaje de hu-medad por submuestra sirvió de base para determinar la producción de materia seca (MS). Las submuestras se pasaron a través de una malla de 2mm en el molino Wiley para el análisis de N, P, K, Ca, Mg, Na, Fe, Cu, Mn y Zn según los mé-todos señalados por Jones et al. (1991).
Cálculo de las dosis de fertilización
Para generar las dosis de fertilización de N, P y K por subunidad de suelo, se procedió a calcular los pará-metros del modelo conceptual DF= (DEM-SUM)/EF, de la siguiente manera (Rodríguez, 1993):
Demanda. Para determinar la demanda de
N, P y K, se utilizó la materia seca (MS) del cultivo de caña correspondiente a paja y tallos según la ecuación
DEM(kg/ha) = MSP(NP/100) + MST(NT/100) donde MSP: materia seca de paja en kg/ ha, NP: porcentaje de nutriente en la paja, MST: materia seca de tallo kg/ha, y NT: porcentaje de nutriente en el tallo.
Suministro. En el caso del nitrógeno, se
consideró que únicamente 10% de la de-manda total de este elemento se incorpo-ra al suelo a tincorpo-ravés de la desintegincorpo-ración de las hojas durante el periodo de creci-miento del cultivo y las raíces (Hernán-dez et al., 1995; Inman-Barber et al., 2002); el resto se pierde en el campo con la quema de residuos y el transporte de
para el cultivo de la caña de azúcar a excepción de la precipitación, ya que el exceso de humedad en el suelo llega a causar la muerte de la cepa de caña y dificulta las labores de cultivo, por lo que la adopción de un programa de dre-naje superficial permitiría obtener un mejor manejo agronómico del cultivo e incrementar el rendimiento. Resultados experimentales con el uso del drenaje subterráneo en caña de azúcar en el In-genio Presidente Benito Juárez, ubicado también en la región de la Chontalpa, han mostrado rendimientos de 160t/ha de caña en el ciclo plantilla y un suelo Vertisol, con un espaciamiento de drena-je de 30m (Salgado et al., 2003a).
En la Figura 2 se pre-sentan los nueve polígonos de Thiessen. Para mayor definición, véase esta figura en la versión electrónica de este traba-jo, en www.interciencia.org. En la zona de abastecimiento del ISR, el intervalo de precipitación va de 1890 a 2246mm. Las mayores precipitaciones ocurren de la parte sur a la oeste del ISR, coinci-diendo con la distribución de las subu-nidades Vertisoles éutrico y pélico, Fluvisol eutri-gléyico, y Gleysoles mó-lico y éutrico. Las menores se registran del este al norte del ISR. Una ventaja de contar con estos polígonos es la pro-gramación de la zafra, ya que la cose-cha se puede iniciar en aquellas planta-ciones de caña localizadas en los polígonos de menor precipitación y des-pués continuar con aquellos de mayor precipitación.
Descripción de las subunidades de suelos
El estudio de suelos se realizó en una superficie total de 68430ha, de las que únicamente 9670ha comprenden
el área de abastecimiento del ISR. En la Tabla I se presentan las propiedades quími-cas y físiquími-cas de las subunidades de suelos.
Fluvisoles éutricos (FLeu). Los Fluvisoles
son suelos con propiedades flúvicas y en esta subunidad tiene una tasa de saturación de bases ≥50%, al menos entre 20 y 100cm de profundidad, sin que sean calcáreos a esa profundidad. No tienen horizontes sulfúricos, ni materiales sulfídicos dentro de los 125cm de profundidad, y tampoco presentan propie-dades sálicas (FAO, 1999). Estos suelos ocu-pan una extensión de 16963,76ha, que repre-senta el 24,79% de la superficie total del área de estudio. Se distribuyen prácticamente en forma paralela a los cauces de los ríos y arroyos. Fisiográficamente se localizan sobre bordos aluviales recientes, con pendientes convexas de <3%. El material parental está conformado por sedimentos aluviales del Cuaternario reciente y, en parte de los casos, aún activos. Los Fluvisoles éutricos poseen buena permeabilidad, son profundos, texturas
Figura 2. Distribución de los polígonos de Thiessen en las subunidades de suelos del ISR.
medias o medias sobre gruesas, de poco de-sarrollo (presentan únicamente horizontes A y C diferenciados por el grosor del sedimen-to aluvial), suficientemente ricos en nutrien-tes y materia orgánica, con buena agrega-ción, buena actividad biológica y buen dre-naje superficial, siendo considerados como los mejores suelos del estado de Tabasco (Palma-López y Cisneros, 2000). Se clasifi-can según su capacidad de uso como de pri-mera clase (Clase I), sin deméritos para su uso agrícola (IMTA, 1988).
Fluvisoles eutri-gléyicos (FLgleu). Son
sufi-cientemente ricos en nutrientes y materia orgánica, sin embargo por su ubicación en la vega de río son inundables temporalmen-te, por lo que la circulación del agua inter-namente, sobre todo en la época de lluvias, se ve reducida y puede presentar algunos fenómenos vinculados con la gleyzación. El término gléyico se refiere a la evidencia de características gléyicas entre los 50 y 100cm desde la superficie, las cuales se
de-sarrollan si están completamente saturados con agua freática, a menos que esté drenado por un período que permita la ocu-rrencia de condiciones reductoras, y mues-tran un patrón de color grisáceo o azuloso (FAO, 1999; Palma-López y Cisneros, 2000). Los Fluvisoles eutri-gléyicos cubren 18503,42ha que corresponden al 27,04% de la superficie total del área de estudio. Se clasifican por su capacidad de uso como II/ D2, es decir que son suelos de segunda cla-se por inundación temporal (IMTA, 1988).
Gleysol éutrico (GLeu). Los Gleysoles
muestran características gléyicas en los pri-meros 50cm de profundidad. Los Gleysoles éutricos son aquellos con tasa de saturación de bases ≥50%, al menos entre los 20 y 100cm de profundidad, sin más horizontes de diagnóstico que un A ócrico o un B cámbico. Ocupan un área de 5925,88ha que corresponde al 8,66% del área total. Se dis-tribuyen principalmente en las partes bajas cercanas a los cauces de los ríos y arroyos. Fisiográficamente ocupan superficies cónca-vas con pendientes <0,5%. El material parental son sedimentos aluviales recientes. En general son suelos profundos con hori-zontes A y C no muy desarrollados, ricos en nutrientes, anegados la mayor parte del año y con manto freático elevado. Se clasi-fican como V/D3D4C1, por manto freático elevado, permeabilidad lenta y régimen de humedad ácuico (IMTA, 1988).
Gleysol mólico (GLmo). El Gleysol mólico
es un suelo con horizonte superficial bien estructurado, oscuro, con saturación de ba-ses ≥50%, moderado a alto contenido de CO. Son muy parecidos a los Gleysoles éutricos (FAO, 1999; Palma-López y Cisneros, 2000), con excepción de que es-tos últimos no presentan un horizonte A tan enriquecido en materia orgánica y por lo tanto no es tan friable como en el caso del horizonte A mólico. Esta subunidad cubre 1877,98ha que representan el 2,74% del área. Se clasifica por su capacidad de uso como VII/D3D2C1, por manto freático ele-vado, inundación temporal y régimen de humedad ácuico (IMTA, 1988).
Vertisol éutrico (VReu). Son suelos
profun-dos, de textura arcillosa, que normalmente presentan solamente horizontes A y C que se diferencian por el grado de agregación. Las características principales de los Vertiso-les de Tabasco están determinadas por la gran cantidad de arcillas expandibles que contienen, por lo que son suelos pesados para el manejo con maquinaria; en la época de lluvias se anegan fácilmente volviéndose resbalosos e impermeables, mientras que en la época de secas son duros y con grietas profundas, lo cual dificulta la labranza y rompe las raíces de las plantas (FAO, 1999; Palma-López y Cisneros, 2000). El material
parental de estos suelos esta constituido por sedimentos aluviales del Cuaternario recien-te. Los Vertisoles éutricos tienen un porcen-taje de saturación de bases ≥50%, al menos entre 20 y 50cm de profundidad; no presen-tan horizonte cálcico o gypsico. Esta sub-unidad abarca 16372,93ha, 23,93% del área de estudio.
Vertisol pélico (VRpe). Presenta
caracterís-ticas similares con el Vertisol éutrico, sin embargo son más oscuros ya que presentan chromas menores que 1,5 (FAO, 1999; Pal-ma-López y Cisneros, 2000). La extensión de esta subunidad es de 3363,44ha, 4,92% del área de estudio. Se clasifican como: III/ D4D3D1, por lo que su uso agrícola se en-cuentra restringido por manto freático ele-vado, permeabilidad lenta y textura arcillo-sa (IMTA, 1988).
Estimación de la demanda de N, P y K
En la Tabla II se pre-sentan los rendimientos de caña y la ma-teria seca de tallo y de paja obtenidos en las diferentes subunidades de suelos. La relación paja:tallo promedio
observa-TABLA II
RENDIMIENTOS Y MATERIA SECA DE TALLO Y PAJA DE CAÑA DE AZÚCAR EN LAS SUBUNIDADES DE SUELOS
Subunidad Rendimiento del Materia seca Rendimiento de Materia seca de suelos tallo (t/ha) del tallo (t/ha) la paja (t/ha) de la paja (t/ha) Fleu-MA 77,31 ±24,25 21,62 ±6,68 73,94 ±16,68 20,90 ±5,13 Fleu-N 72,18 ±19,67 19,99 ±4,19 66,29 ±11,71 20,24 ±3,48 Fleu-MAL 93,65 ±15,84 27,10 ±3,71 83,42 ±10,71 24,38 ±4,72 Fleugl-MA 82,01 ±25,19 23,95 ±7,358 63,95 ±14,10 18,73 ±4,48 Fleugl-N 72,12 ±11,95 20,87 ±2,96 63,45 ±23,38 17,94 ±8,15 Fleugl-MAL 102,0 ±14,0 30,75 ±6,7 96,92 ±11,9 24,83 ±6,2 Gleu-MA 31,07 ±5,1 8,87 ±2,3 80,46 ±6,5 21,42 ±4,5 Gleu-N 37,69 ±4,73 11,88 ±2,9 50,31 ±20,50 15,80 ±6,25 Glmo-MA 103,44 ±14,59 28,36 ±9,43 64,18 ±9,85 17,09 ±5,01 Vreu-MA 87,37 ±24,79 24,88 ±7,38 66,21 ±18,89 19,26 ±5,79 Vreu-N 91,62 ±27,95 25,33 ±7,59 70,68 ±14,60 19,95 ±5,21 Vreu-MAL 91,08 ±36,97 28,31 ±13,61 71,74 ±7,08 21,68 ±1,92 Vrpe-N 72,23 ±32,09 19,66 ±12,13 71,15 ±5,11 22,60 ±7,01 Vrpe-MAL 117,07 ±15,0 33,36 ±9,3 79,07 ±4,0 20,48 ±5,0 MA: moderadamente ácido, N: neutro, MAL: moderadamente alcalino.
TABLA I
PROPIEDADES QUÍMICAS Y FÍSICAS DE LOS PERFILES DE SUELOS REPRESENTATIVOS DEL INGENIO SANTA ROSALÍA
Horizontes pH CE MO P total† K Ca Mg Na CIC Arc Lim Are Textura (H2O) (dS/m) (%) (mg/kg) (cmol(+)/kg) (%) Fluvisol éutrico Ap 6,8 0,32 2,8 2587,2 0,3 18,0 4,9 0,3 20,7 34 30 36 MA A2 7,3 0,38 1,0 2125,2 0,2 16,9 4,0 0,4 19,2 31 29 39 MA C1 7,5 0,43 0,6 0,0 0,2 16,5 3,6 0,3 16,8 27 28 45 MA C2 7,6 0,28 0,7 0,0 0,3 22,4 3,9 0,4 19,7 33 30 37 MA C3 7,7 0,11 0,9 1409,1 0,4 23,5 5,4 0,3 24,2 40 26 34 MA Fluvisol eutri-gléyico Ap 7,1 0,67 3,9 4273,5 0,6 19,6 5,5 0,2 29,6 29 24 46 MAA A2 6,8 0,34 1,5 1547,7 0,4 20,8 5,6 0,4 29,3 47 8 44 AA Cg1 6,6 0,42 0,6 2979,9 0,2 14,3 3,7 0,2 18,2 31 18 50 MAAre Cg2 6,4 0,18 0,5 4250,4 0,1 9,9 2,5 0,1 17,8 21 13 66 MAre Cg3 6,2 0,18 0,6 2679,6 0,1 8,8 2,8 0,1 10,8 19 9 72 MAre Gleysol éutrico A1 7,0 0,34 2,7 2494,8 0,6 21,3 8,9 0,3 31,1 49 18 33 A A2 7,6 0,50 1,3 0,0 0,4 22,4 9,1 0,4 30,6 54 14 32 A Cg1 7,1 0,45 1,0 0,0 0,4 22,5 7,9 0,4 31,1 51 13 35 A Cg2 8,0 0,39 0,6 0,0 0,4 22,9 7,2 0,4 29,6 49 14 37 A Gleysol mólico Ap 6,3 0,44 3,6 3187,8 0,5 21,4 6,9 0,4 31,6 47 15 38 A A2 7,1 0,30 0,7 623,7 0,3 19,3 7,6 0,4 26,6 45 19 36 A Cg1 7,3 0,32 1,3 669,9 0,3 14,0 3,8 0,4 25,1 43 19 38 A Cg2 7,7 0,36 0,1 1478,4 0,2 19,5 4,4 0,4 19,2 32 24 44 MA Vertisol éutrico Ap 5,7 0,19 2,5 2125,2 0,5 16,0 7,6 0,3 25,6 43 18 39 A A2 6,9 0,19 0,9 1270,5 0,4 18,4 8,1 0,4 28,6 47 11 42 A Cg1 6,8 0,15 0,7 1617,0 0,3 18,0 9,1 0,4 28,6 45 19 35 A Cg 2 7,1 0,21 0,6 1986,6 0,3 19,6 9,4 0,4 27,6 43 22 34 A Vertisol pélico Ap 7,7 0,54 3,0 3742,2 0,5 19,4 7,6 0,4 31,1 48 17 35 A A2 7,3 0,34 1,0 2125,2 0,3 17,7 6,9 0,4 23,7 50 18 32 A Cg1 7,3 0,45 0,9 2656,5 0,3 15,3 5,4 0,4 24,7 52 12 36 A Cg 2 7,7 0,54 0,8 762,3 0,2 29,5 6,1 0,4 20,2 36 26 38 MA
MA: migajón arcilloso, MAAre: migajón arcillo arenosa, AA: arcillo arenosa; MAre: migajón arenoso, A: arcillosa. † Fósforo determinado con ácido cítrico, concentración >1500mg/kg, indica que el suelo ha sido manejado por el hombre.
da fue 0,98 ±0,42, indicando mayor pro-ducción de paja que tallos, probablemen-te debido al exceso de humedad en los suelos del ISR. La relación paja:tallo que se observa en las cañas bien
desa-rrolladas es de 0,35 (Inman-Barber et
al., 2002; Salgado et al., 2001). Este
desbalance puede ser una explicación a los bajos rendimientos de caña observa-dos en la mayoría de las subunidades de
suelo. El gradiente de potencial de pro-ducción, de mayor a menor, siguió a ni-vel de grupo mayor de suelos el orden Vertisol>Fluvisol>Gleysol, contrariamen-te al pocontrariamen-tencial de rendimiento reportado por Palma-López et al. (1998), quienes observaron un gradiente diferente (Fluvi-sol>Cambisol>Vertisol) en los suelos del ingenio Presidente Benito Juárez.
Las concentraciones de nutrientes en el tallo y la paja se presentan en la Tabla III. En general, los tallos presen-taron menores concentraciones que la paja. El pH de las diferentes subunidades fue áci-do, a excepción del Vertisol éutrico. En sue-los de ácidos el Fe es tomado en grandes cantidades por la paja, superando al intervalo óptimo (40-250mg/kg, según Jones et al., 1991), mientras que en suelos neutros y mo-deradamente alcalinos se reduce su concen-tración. Por el contrario, el contenido de Cu en la paja se ubica en el límite crítico inde-pendientemente del pH del suelo. Las con-centraciones de Mn y Zn son adecuadas se-gún Jones et al. (1991), aún cuando el Zn presentó una baja concentración en el suelo de pH neutro y moderadamente alcalino. Lo anterior demuestra la habilidad del cultivo de caña de tomar los nutrientes aun cuando
es-tos se encuentran en el suelo en bajas con-centraciones.
En la Tabla IV se observa que la paja extrajo más N, P2O5 y K2O que
los tallos, lo cual se atribuye a la relación paja:tallo desbalanceada. Las condiciones de exceso de humedad alteran el patrón de crecimiento de la caña de azúcar, produ-ciendo más follaje y por lo tanto removien-do del suelo mayor cantidad de nutrientes, que en el caso de N y S se perderán con la quema de la caña. La demanda total de N varió de 59,8 a 200kg/ha, las de P2O5 de
33,3 a 172kg/ha, y las de K2O de 86,4 a
417,5kg/ha. Las demandas se relacionaron positivamente con los rendimientos estima-dos (Palma-López et al., 2002).
Suministro de N, P y K
En la Tabla V, se presen-tan los promedios de los valores de las pro-piedades químicas de las subunidades y la desviación estándar (DS). El contenido de MO de los suelos varió de 1,8 a 2,6%, con-tenidos que son considerados de bajos a in-termedios (NOM, 2000). El P y K se en-cuentran en niveles adecuados y los conteni-dos de arcilla son altos. Así, los principales factores limitantes detectados para la caña de
azúcar con base a su fertilidad son: la pre-sencia de arcilla, que favorece la retención de humedad en exceso, y la desnitrificación (Weier, et al., 1996); la acidez del suelo, que disminuye la disponibilidad de los nutrientes para el cultivo de la caña de azúcar; y las deficiencias de P, K, y Zn (Hartemink, 1998). Para corregir la acidez se recomienda aplicar 400kg/ha de cal dolomítica (Núñez, 1985) y para corregir las deficiencias de Zn en suelos neutros y alcalinos (Tabla V), se deben aplicar 2kg/ha de sulfato de Zn al suelo.
Para el cálculo del sumi-nistro se consideraron los datos promedios de P y K de las subunidades de suelos (Ta-bla I), y la demanda de N, P y K de la paja (Tabla VI). En esta última tabla se presenta el suministro de N, P2O5 y K2O. Con
respec-to a N, el Gleysol tiene menor capacidad de suministro que el Vertisol y Fluvisol, lo cual puede deberse al proceso de desnitrificación (Weier et al., 1996). Para el P se observa que en suelos con pH moderadamente alcalino, la capacidad de suministrar este elemento es menor que en suelos moderada-mente ácidos y neutros. Las subunidades del Fluvisol aportan más K que las del Vertisol y del Gleysol, debido a la presencia de mi-TABLA III
PROMEDIOS DE NUTRIENTES DE TALLO Y PAJA DEL CULTIVO DE LA CAÑA DE AZÚCAR EN LAS DIFERENTES SUBUNIDADES
Subunidad N P K Ca Mg Na Fe Mn Cu Zn (%) (mg/kg) Tallo Fleu-MA 0,17 ±0,08 0,12 ±0,07 0,85 ±0,37 0,03 ±0,02 0,06 ±0,03 0,01 ±0,00 0,57 ±0,39 14,38 ±9,70 3,41 ±7,74 24,08 ±7,22 Fleu-N 0,14 ±0,06 0,11 ±0,04 0,83 ±0,30 0,02 ±0,02 0,05 ±0,02 0,01 ±0,00 0,39 ±0,25 13,14 ±4,99 2,57 ±1,94 26,54 ±11,23 Fleu-MAL 0,10 ±0,03 0,08 ±0,03 0,74 ±0,18 0,01 ±0,00 0,03 ±0,01 0,01 ±0,00 0,31 ±0,22 3,50 ±2,52 4,50 ±3,42 17,00 ±2,00 Fleugl-MA 0,15 ±0,06 0,11 ±0,04 0,69 ±0,29 0,03 ±0,02 0,05 ±0,03 0,01 ±0,01 0,52 ±0,32 19,27 ±16,58 2,15 ±1,63 27,34 ±17,47 Fleugl-N 0,17 ±0,05 0,10 ±0,03 0,90 ±0,29 0,02 ±0,01 0,05 ±0,03 0,01 ±0,00 0,58 ±0,27 8,80 ±6,42 5,76 ±5,25 33,56 ±29,42 Fleugl-MAL 0,10 ±0,04 0,10 ±0,03 1,14 ±0,30 0,01 ±0,0 0,02 ±0,01 0,01 ±0,0 0,25 ±0,12 3,0 ±0,50 2,0 ±1,0 12,0 ±2,25 Gleu-MA 0,14 ±0,02 0,12 ±0,03 0,64 ±0,23 0,23 ±0,15 0,01 ±0,0 0,01 ±0,0 1,34 ±0,20 10 ±2,20 1,4 ±0,70 28,60 ±15,0 Gleu-N 0,14 ±0,06 0,11 ±0,01 0,58 ±0,20 0,11 ±0,20 0,06 ±0,02 0,01 ±0,00 0,31 ±0,15 6,40 ±6,69 3,60 ±2,61 18,32 ±3,36 Glmo-MA 0,19 ±0,09 0,08 ±0,03 0,75 ±0,38 0,02 ±0,01 0,05 ±0,01 0,01 ±0,00 0,82 ±0,17 24,00 ±7,21 2,27 ±2,05 26,40 ±10,76 Vreu-MA 0,32 ±0,76 0,11 ±0,05 0,77 ±0,33 0,03 ±0,02 0,06 ±0,02 0,02 ±0,06 0,64 ±0,52 12,61 ±8,19 2,23 ±1,59 23,45 ±11,00 Vreu-N 0,17 ±0,06 0,12 ±0,06 0,90 ±0,23 0,02 ±0,01 0,04 ±0,02 0,01 ±0,00 0,43 ±0,16 9,25 ±7,40 2,05 ±1,98 23,85 ±8,20 Vreu-MAL 0,17 ±0,04 0,21 ±0,01 0,85 ±0,31 0,31 ±0,10 0,03 ±0,0 0,01 ±0,0 0,27 ±0,11 3,33 ±2,30 1,20 ±0,52 18,60 ±3,81 Vrpe-N 0,19 ±0,12 0,18 ±0,08 0,8 ±0,22 0,02 ±0,01 0,06 ±0,02 0,01 ±0,0 1,23 ±0,78 12 ±0,5 0,5 ±0,70 23,4 ±6,50 Vrpe-MAL 0,14 ±0,03 0,04 ±0,01 0,4 ±0,10 0,03 ±0,01 0,04 ±0,0 0,01 ±0,0 0,39 ±0,10 30 ±10,0 2,0 ±0,50 12 ±3,0 Paja Fleu-MA 0,75 ±0,17 0,28 ±0,07 0,90 ±0,33 0,28 ±0,14 0,21 ±0,21 0,02 ±0,01 315,81 ±161,78 93,46 ±42,25 5,31 ±1,59 45,65 ±13,96 Fleu-N 0,88 ±0,19 0,18 ±0,03 0,95 ±0,39 0,18 ±0,05 0,16 ±0,07 0,01 ±0,01 314,84 ±157,48 74,29 ±24,81 5,46 ±1,71 48,09 ±18,45 Fleu-MAL 0,84 ±0,21 0,16 ±0,02 1,08 ±0,25 0,16 ±0,09 0,12 ±0,02 0,01 ±0,01 165,50 ±17,54 46,50 ±18,43 4,60 ±1,51 32,10 ±4,16 Fleugl-MA 0,71 ±0,18 0,17 ±0,05 0,87 ±0,33 0,29 ±0,36 0,18 ±0,08 0,02 ±0,01 270,85 ±111,26 109,05 ±56,40 5,07 ±1,61 48,67 ±13,46 Fleugl-N 0,85 ±0,18 0,18 ±0,04 0,78 ±0,30 0,22 ±0,12 0,14 ±0,07 0,01 ±0,00 198,38 ±84,18 74,80 ±24,45 4,92 ±1,99 36,76 ±13,31 Fleugl-MAL 1,00 ±0,17 0,15 ±0,05 0,94 ±0,25 0,29 ±0,10 0,10 ±0,06 0,01 ±0,0 196,0 ±80,0 132,0 ±25,0 7,2 ±2,0 52,8 ±15,0 Gleu-MA 0,83 ±0,10 0,16 ±0,04 0,8 ±0,20 0,32 ±0,09 0,14 ±0,05 0,04 ±0,01 336,0 ±60,0 70,0 ±22,00 4,0 ±1,0 64,8 ±15,0 Gleu-N 0,82 ±0,17 0,18 ±0,05 0,92 ±0,25 0,23 ±0,10 0,13 ±0,05 0,02 ±0,01 204,80 ±46,57 68,00 ±20,88 4,88 ±1,64 33,52 ±8,51 Glmo-MA 0,84 ±0,09 0,17 ±0,03 0,99 ±0,22 0,21 ±0,03 0,16 ±0,04 0,03 ±0,01 370,00 ±117,93 91,33 ±21,94 5,27 ±0,12 45,60 ±24,88 Vreu-MA 0,70 ±0,18 0,17 ±0,03 0,84 ±0,33 0,29 ±0,14 0,19 ±0,06 0,02 ±0,01 291,3 ±142,1 77,45 ±32,84 5,19 ±1,91 49,85 ±15,71 Vreu-N 0,74 ±0,25 0,17 ±0,04 1,14 ±0,42 0,31 ±0,16 0,89 ±2,07 0,02 ±0,01 268 ±84,8 68,2 ±38,3 4,65 ±1,43 41,78 ±10,54 Vreu-MAL 0,80 ±0,13 0,19 ±0,02 1,03 ±0,20 0,21 ±0,04 0,12 ±0,05 0,02 ±0,01 224,0 ±62 58,0 ±39,8 6,67 ±0,50 34,87 ±7,73 Vrpe-N 0,82 ±0,14 0,16 ±0,02 0,91 ±0,11 0,23 ±0,08 0,22 ±0,09 0,03 ±0,01 309,33 ±146 147,33 ±100 6,60 ±1,70 36,60 ±3,9 Vrpe-MAL 0,81 ±0,13 0,13 ±0,01 1,04 ±0,10 0,19 ±0,07 0,14 ±0,06 0,03 ±0,01 206,0 ±100,0 138,0 ±95,0 5,0 ±1,0 34,2 ±3,0
nerales primarios en el suelo (Salgado et al., 2004).
Dosis de fertilización por subunidad de suelo
Con los datos obtenidos de la demanda y del suministro se realizó el balance (Tabla VI). Los números con
signo negativo indican que el suelo aporta más nutrientes de los que requiere el culti-vo (Rodríguez, 1993; Volke y Etchevers, 1994; Palma-López et al., 2002), por lo que se debe aplicar una dosis de manuten-ción para P y K y así asegurar la fertili-dad del suelo. Cuando se produce déficit como en el caso de N, se divide entre la
eficiencia de utilización del nutriente para calcular la dosis de fertilización (FAO, 1984; Rodríguez, 1993; Salgado et al., 2001). El Fluvisol éutrico aporta mucho K, pero requiere de P. El Fluvisol eutri-gleyico requiere de ambos nutrientes en cantidades mayores a la dosis 120-60-60, usada por el ingenio durante los últimos
TABLA IV
DEMANDAS DE N, P Y K PARA TALLO Y PAJA DEL CULTIVO DE LA CAÑA DE AZÚCAR Y SUMINISTRO DE N, P K EN DIFERENTES SUBUNIDADES DE SUELO
Subunidad pH Demanda de tallo (kg/ha) Demanda paja (kg/ha) Demanda total (kg/ha) Suministro (kg/ha) (H2O) N P2O5 K2O N P2O5 K2O N P2O5 K2O N P2O5 K2O Fluvisol éutrico MA 27,5 44,5 165,3 117,5 100,5 169,2 145,1 145,0 334,6 64,5 132,7 430,0 N 21,0 37,7 149,4 133,5 62,5 173,0 154,5 100,3 322,4 65,4 110,7 432,2 MAL 20,3 37,2 180,4 153,5 66,9 236,9 173,9 104,2 417,4 67,3 78,7 470,6 Fluvisoleutri- MA 26,9 45,2 148,7 99,7 54,6 146,6 126,6 99,9 295,3 62,6 89,6 350,7 gléyico N 25,9 34,9 165,0 114,3 55,4 125,9 140,3 90,4 290,9 64,0 77,6 338,3 MAL 23,0 52,8 315,4 186,2 63,9 210,0 209,2 116,7 525,5 70,9 82,7 388,7 Gleysol éutrico MA 9,3 18,2 51,0 30,5 13,4 35,3 39,8 31,77 86,4 53,9 92,1 204,4 N 12,4 22,4 62,0 43,2 10,8 65,8 55,7 33,3 127,8 55,5 64,5 283,4 Gleysol mólico MA 39,9 38,4 189,0 107,6 49,8 152,2 147,5 88,2 341,2 64,7 87,9 335,3 Vertisol éutrico MA 59,7 47,0 172,4 101,7 56,2 145,6 160,8 103,2 318,0 66,0 145,0 391,5 N 32,2 52,2 205,1 110,7 58,2 204,0 143,0 110,4 409,8 64,3 138,5 356,8 MAL 36,0 102,1 216,5 130,0 70,7 200,0 166,1 172,8 417,5 66,6 99,6 435,0 Vertisol pélico N 28,0 60,7 141,5 138,9 62,1 185,0 167,0 122,8 326,6 66,7 140,8 345,0 MAL 35,0 22,9 120,0 124,4 45,7 191,6 159,4 68,6 311,7 65,9 84,6 430,1
MA: moderadamente ácido, N: neutro, MAL: moderadamente alcalino.
TABLA V
PROMEDIOS (±DS) DE LAS PROPIEDADES QUÍMICAS Y FÍSICAS DE LAS SUBUNIDADES DE SUELO (0-30cm DE PROFUNDIDAD) Subunidad pH MO N P K Ca Mg Na CIC (H2O) (%) (ppm) Cmol(+)/kg de suelo Fleu-MA 5,9 ±0,3 2,4 ±0,6 0,14 ±0,03 18,6 ±13,6 195,5 ±117 18,5 ±5,5 6,0 ±1,9 0,2 ±0,1 22,5 ±5,3 Fleu N 6,9 ±0,2 2,5 ±0,3 0,13 ±0,3 18,8 ±8,9 195,5 ±117 24,7 ±4,0 6,4 ±1,9 0,2 ±0,1 25,4 ±3,1 Fleu-MAL 7,7 ±0,1 1,8 ±0,7 0,15 ±0,09 9,9 ±69 195,5 ±39 31,8 ±10,5 3,2 ±1,3 0,10 ±0,04 15,0 ±4,8 Fleugl-MA 5,8 ±0,3 2,1 ±0,7 0,13 ±0,03 14,60 ±10,71 156,4 ±78 17,4 ±7,9 5,4 ±2,2 0,2 ±0,1 19,7 ±4,6 Fleugl-N 6,8 ±0,2 2,3 ±0,4 0,1 ±0,1 11,47 ±5,10 156,4 ±39 25,7 ±53,4 6,5 ±1,5 0,2 ±0,1 26,1 ±2,8 Gleu-MA 5,8 ±0,1 1,80 ±0,2 0,14 ±0,2 8,94 ±2,5 117,6 ±21 24,93 ±4,0 5,10 ±1,5 0,21 ±0,1 21,94 ±2,5 Gleu-N 6,8 ±0,2 2,8 ±0,8 0,2 ±0,0 14,9 ±8,2 156,4 ±78 29,1 ±9,8 8,2 ±3,1 0,2 ±0,1 31,9 ±3,9 Glmo-MA 5,6 ±0,2 2,1 ±0,1 0,1 ±0,0 21,6 ±10,5 117,6 ±78 11,5 ±1,3 4,5 ±0,7 0,2 ±0,1 16,5 ±2,4 Vreu-MA 6,0 ±0,2 2,6 ±0,8 0,16 ±0,04 25,6 ±12,7 195,0 ±86 22,8 ±3,9 7,8 ±2,0 0,2 ±0,08 28,2 ±5,6 Vreu-N 6,7 ±0,23 2,6 ±0,7 0,17 ±0,04 26,6 ±25,2 150,0 ±50 25,0 ±5,1 7,9 ±2,9 0,2 ±0,1 28,2 ±56,1 Vreu-MAL 7,8 ±0,05 2,1 ±0,66 0,16 ±0,03 14,7 ± 6,8 202,2 ±103 51,9 ±5,7 4,5 ±0,6 0,2 ±0,1 25,9 ±4,0
Fe Mn Zn Cu Arcilla Limo Arena
(ppm) (%) Fleu-MA 198,6 ±79,4 49,2 ±26,0 1,3 ±0,5 3,6 ±1,3 36,0 ±7,7 20,6 ±7,0 43,3 ±6,6 Fleu N 81,3 ±32,5 30,5 ±10,1 0,6 ±0,2 4,5 ±0,8 36,1 ±5,9 24,3 ±5,5 39,7 ±6,2 Fleu-MAL 36,1 ±13,3 19,7 ±7,3 0,9 ±0,1 3,0 ±1,8 26,7 ±4,6 27,2 ±16,4 46,1 ±19,2 Fleugl-MA 189,6 ±85,7 41,6 ±27,0 1,2 ±0,7 3,1 ±1,1 31,9 ±8,6 20,2 ±7,5 48,0 ±8,9 Fleugl-N 76,0 ±24,0 26,9 ±12,6 0,6 ±0,3 4,4 ±1,2 38,9 ±6,5 21,1 ±5,4 40,0 ±6,5 Gleu-MA 184 ±15 78 ±6 1,58 ±0,2 2,8 ±0,2 35 ±7 22 ±3 43 ±6 Gleu-N 86,8 ±35,5 17,7 ±5,0 0,9 ±0,5 4,1 ±2,0 43,2 ±6,2 18,9 ±8,2 37,9 ±8,5 Glmo-MA 256,0 ±77,9 57,3 ±1,2 1,5 ±0,4 2,7 ±0,7 33,3 ±5,5 21,0 ±6,3 45,7 ±7,7 Vreu-MA 184,3 ±55,9 46,9 ±37,5 1,2 ±0,5 4,2 ±1,1 43,5 ±6,1 17,2 ±6,1 39,2 ±8,8 Vreu-N 123,2 ±98,1 33,8 ±24,5 14,8 ±5,15 9,4 ±2,0 43,9 ±6,8 18,2 ±8,1 37,8 ±5,9 Vreu-MAL 35,1 ±3,6 19,15 ±3,2 0,475 ±0,07 3,27 ±0,34 41,68 ±8,7 21,76 ±10,5 36,56 ±1,6 MA: moderadamente ácido, N: neutro, MAL: moderadamente alcalino.
Figura 3. Mapa de dosis de fertilización por subunidad y pH de suelo.
32 años. Esta dosis coincide con la dosis 160-80-80 encontrada a través de ensayos de campo en el ingenio Presidente Benito Juárez para Vertisoles y Fluvisoles (Salgado et al., 2000a; Salgado et al., 2003b). El balance del Gleysol éutrico, in-dica que este suelo aporta los nutrientes que el cultivo requiere. Sin embargo, en la medida en que se mejore el drenaje, los rendimientos de caña se incrementaran y la demanda de N, P y K también aumen-tará, por lo que se recomienda seguir apli-cando la dosis 120-60-60 (Salgado et al., 2003a). Para el caso del Gleysol mólico y los Vertisoles se incrementan las dosis de fertilización en función de los rendimien-tos (Tabla VI). Los niveles de N, P y K recomendados se ubican dentro de los re-querimientos óptimos, tal como lo indican Palma-López et al. (2002); Salgado et al. (2003b). En la Figura 3 se presentan las dosis de fertilización por subunidad y pH del suelo. Para mayor definición, véase esta figura en la versión electrónica de este trabajo, en www.interciencia.org.
Recomendaciones de fertilización
Fuentes de fertilizantes. Para el cultivo de
la caña de azúcar se ha utilizado por mu-chos años el complejo 20-10-10, cuya ven-taja es su facilidad para la aplicación, ya que no requiere mezclarse al momento de la aplicación. Sin embargo, se debe tomar en cuenta el costo del fertilizante (Salgado
et al., 2000b). En la Tabla VI se indican
las cantidades de fertilizante comercial que se deben aplicar por hectárea, según la do-sis recomendada. Otra fuente de fertilizan-te es la combinación del Triple 17 + Urea. Actualmente la empresa FYPA maneja un Triple 17 con Zn, el cual resulta muy
ade-TABLA VI
BALANCE, DOSIS DEL MODELO Y DOSIS DE FERTILIZACIÓN RECOMENDADAS PARA EL ÁREA CAÑERA DEL ISR.
Subunidad pH Rendimiento Balance Dosis Dosis Cantidad de (H2O) de tallos (Dem-Sum) del modelo recomendada fertilizante comercial
molederos (t/ha) (kg/ha) (kg/ha) (kg/ha) N P2O5 K2O N P2O5 K2O N P2O5 K2O Urea + Triple 17
Fluvisol éutrico MA 77,3 80 12 -95 134 31 0 130 80 60 26-16-12, aplicar 500kg N 72,1 89 -10 -110 149 0 0 150 60 60 126 353 MAL 93,6 106 25 -53 177 63 0 160 80 60 32-16-12, aplicar 500kg Fluvisoleutri- MA 82,0 64 10 -55 107 26 0 130 60 80 26-12-16, aplicar 500kg gléyico N 72,0 76 13 -47 127 32 0 140 80 80 130 470 MAL 102,0 138 34 137 230 85 210 160 80 80 174 470 Gleysol éutrico MA 31,0 -14 -60 -118 -23 0 0 120 60 60 130 353 N 37,0 0 -31 -156 0 0 0 120 60 60 130 353 Gleysol mólico MA 103,4 83 0 6 138 1 10 140 60 80 28-12-16, aplicar 500kg Vertisol éutrico MA 87,0 95 -42 -73 158 0 0 160 60 60 218 353
N 91,0 79 -28 53 131 0 88 160 80 80 174 470 MAL 91,0 99 73 -18 166 243 0 160 80 80 174 470 Vertisol pélico N 72,2 100 -18 -18 167 0 0 160 60 60 218 353 MAL 117,0 93 -16 -118 156 0 0 160 60 60 218 353
cuado para los suelos neutros y moderada-mente alcalinos del área de abasto del ISR.
Costo. El costo del Complejo 20-10-10 es
de $3070, de la Urea es de $3850 y del Triple 17+Zn $3440 por tonelada (pre-cios al 13/11/2004 según FYPA S.A.). El costo de la dosis de fertilización 160-80-80 para el Vertisol éutrico con pH neutro es, para el Complejo 20-10-10 de 3070×0,8= $2456 por ha, y para Urea+Triple 17+Zn es de (3850×0,174)= $670 y (3440×0,470)= $1617, con un to-tal de $2227. Como se observa, la opción de fertilizar con Urea más Triple 17, re-sulta más económica, ya que se ahorran $229 por ha.
Época. La fertilización debe realizarse de
uno a tres meses después del rebrote, sien-do la mejor edad la de tres meses, porque inicia el amacollamiento (Salgado et al., 2003a). No se recomienda aplicar el ferti-lizante al momento de la siembra.
Forma de aplicación. Debe realizarse en
forma mecanizada, ya que se deposita el fertilizante en el suelo y se evita la volati-lización de la Urea (Salgado et al., 2001). Este último proceso se favorece en suelos con pH alcalinos. La fertilizadora con dis-co mejora la eficiencia de la aplicación del fertilizante, ya que se aplica a la cepa de la caña.
Conclusiones
Se establecieron nueve polígonos de Thiessen en la zona de abastecimiento del Ingenio Santa Rosalía, donde la precipitación fluctuó de 1890 a 2246mm anuales.
Las subunidades de sue-los del área de abastecimiento del ISR son Fluvisol éutrico, Fluvisol eutri-gléyico, Gleysol éutrico, Gleysol mólico, Vertisol éutrico, y Vertisol pélico. El análisis de la fertilidad establece que los factores limitantes son arcilla, humedad, acidez y deficiencias de P, K y Zn. La relación paja:tallo observada mostró des-balance, lo que ocasiona que la caña produzca más follaje reduciendo el ren-dimiento de tallo y azúcar. A través del modelo conceptual se establecieron 14 dosis de fertilización (N, P2O5 y K2O en
kg/ha): 130-80-60, 150-60-60, 160-80-60 para los Fluvisoles éutricos con pH áci-do, neutro y alcalino; 130-60-80, 140-80-80, 160-80-80 para los Fluvisoles éutri-gleyicos con pH ácido, neutro y alcalino, respectivamente; 120-60-60 para el Gleysol éutrico con pH ácido y neutro; 140-60-80 para el Gleysol móli-co; 160-60-60 y 160-80-80 para el Verti-sol éutrico de pH ácido, y neutro y
alcalino, respectivamente; 160-60-60 para el Vertisol pélico de pH ácido y neutro, respectivamente.
AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen al SIGOLFO (00-01-003T), a la Fun-dación Produce Tabasco A.C. (FP1-06) al Comité de Producción Cañera del ISR por el apoyo económico y facili-dades para la realización del presente trabajo.
REFERENCIAS
CNIAA (2003) Segundo estimado de produc-ción reportados por los ingenios y ajusta-dos por el Comité de la Agroindustria Azucarera Mexicana. Zafra 2002/2003. www.sagarpa.gob.mx/users/coaazucar. Cuanalo CH (1981) Manual de descripción de
perfiles de suelo en el campo. 2ª ed. Cole-gio de Postgraduados. Chapingo, México. 40 pp.
Etchevers BJD, Volke HV (1991) Generación de tecnologías mejoradas para pequeños pro-ductores. Cuadernos de Edafología Nº17. Colegio de Postgraduados. Montecillo, Méxi-co. 46 pp.
FAO (1999) Base referencial mundial del recurso suelo. Informe sobre los recursos mundiales de suelos. Nº84. FAO-ISRIC-ISSS. Roma, Italia. 93 pp.
FAO (1984) Uso óptimo de los fertilizantes para los cereales. Boletín de Fertilizantes Nº3. FAO. Roma, Italia. 31 pp.
Hartemink AE (1998) Acidification and pH buffering capacity of alluvial soils under sugarcane. Exp. Agric. 34: 231-243. Hernández I, Medina E, López HD (1995)
Res-piración edáfica y aportes de materia orgáni-ca por las raíces y la hojarasorgáni-ca en un cultivo de caña de azúcar. Agronomía Tropical. 45: 121-142.
IMTA (1988) Manual de clasificación, cartogra-fía e interpretación de suelos con base en el sistema de taxonomía de suelos. IMTA-SARH. México. pp 59-65
INEGI (1995) Fotografías aéreas, blanco y ne-gro, región Chontalpa y del Estado de Ta-basco. México. Escala 1:75000.
INEGI (1986) Cartas Topográficas, región Chon-talpa y del Estado de Tabasco. México. Es-cala 1:50000.
Inman-BNG, Muchow NG, Robertson MJ (2002) Dry matter partitioning of sugarcane in Aus-tralia and South Africa. Fields Crop Res. 76: 71-84.
Jones BJ, Wolf B, Mills HA (1991) Plant analysis handbook. Micro-Macro Publishing, Inc. Athens, Georgia, USA. 213 pp. Martínez GA, Martínez DMA (1996) Diseño de
experimentos con fertilizantes. Publicación Especial 5. Sociedad Mexicana de la Ciencia del Suelo. Chapingo, México. 155 pp. Núñez ER (1985) Efectos de la acidez del suelo
sobre la producción de cultivos y su correc-ción mediante el encalado. Cuadernos Eda-fología Nº2. CEDAF-CP. Chapingo, México. 20 pp.
NOM (2000) Especificaciones de fertilidad, sali-nidad y clasificación de suelos. Estudios, muestreo y análisis. Norma Oficial Mexicana NOM-021-RECNAT-2000. 2ª ed. Secretaria
de Medio Ambiente y Recursos Naturales. México. 26 pp.
Palma-López DJ, Cisneros DJ (2000) Plan de uso sustentable de los suelos de Tabasco. Vol 1. 2ª ed. Fundación Produce Tabasco. Villahermosa, Tabasco, México. 115 pp. Palma-López DJ, Obrador OJJ, Valdez BA,
Zavala CJ, Juárez LJF, Puebla EA (1998) Dosis de fertilización en caña de azúcar para el sur del área de abastecimiento del ingenio Pdte. Benito Juárez. GITCAÑA-Campus Tabasco, Colegio de Postgraduados. Tabasco, México. 6 0 pp.
Palma-López DJ, Salgado GS, Trujillo NA, Obrador OJJ, Lagunes-ELC, Zavala CJ, Ruiz BA, Carrera MMA (2002) Sistema integrado para recomendar dosis de fertilización (SIRDF). Terra 20: 347-358.
Rodríguez SJ (1993) Fundamentos de fertilidad de cultivos. Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago de Chile. 240 pp. Salgado GS, Bolio LGI, Palma-L DJ, Lagunes-E
LC, Castelán EM (2004) Dinámica del K en suelos cultivados con caña de azúcar. Me-morias de la XVII Reunión Científica-Tecno-lógica, Agropecuaria y Forestal Tabasco 2004. Villahermosa, Tabasco, México. pp. 16-19.
Salgado GS, Bucio AL, Riestra DD, Lagunes-E LC (2003a) Caña de azúcar: hacia un ma-nejo sustentable. Colegio de Postgraduados-ISPROTAB. Villahermosa, Tabasco, México. 394 pp.
Salgado GS, Núñez ER, Bucio AL (2003b) De-terminación de la dosis óptima económica de fertilización en caña de azúcar. Terra 21: 267-272.
Salgado GS, Núñez ER, Etchevers BJD, Palma-LDJ, Soto HMR (2001) Eficiencia de recu-peración del nitrógeno fertilizante en soca de caña de azúcar sometida a diferentes mane-jos de fertilización. Terra 19: 155-162. Salgado GS, Núñez ER, Cabriales PJJ, Etchevers
BJD, Palma-LDJ, Soto HMR (2000a) Res-puesta de la soca de caña de azúcar a la fer-tilización NPK. Agrociencia 34: 689-698. Salgado GS, Núñez ER, Palma-LDJ, Lagunes
ELC, Debernardi VH (2000b) Manejo de fertilizantes y abonos orgánicos. Colegio de Postgraduados-ISPROTAB. Villahermosa, Ta-basco, México.135 pp.
Salgado GS, Palma-LDJ, Cisneros DJ (1999) Procedimientos para muestreo de suelos, plantas y aguas; e interpretación de análisis en cultivos tropicales. Campus Tabasco-IREGEP, Colegio de Postgraduados-ISPRO-TAB. Villahermosa, Tabasco, México. 76 pp. Smith R, Samuels G, Cernuda F (1951) Organic matter and nitrogen build ups in some Puer-to Rican soil profiles. Soil Sci. 72: 409-427. Soil Survey Staff (1998) Keys to soil taxonomy.
6th ed. USDA-SCS. Washington DC, EEUU. 306 pp.
Volke HV, Etchevers BJD (1994) Recomendacio-nes de fertilización para cultivos necesida-des y perspectivas de una mayor precisión. Cuadernos Edafología Nº21. Colegio de Postgraduados. Montecillo, México. 37 pp. Tabios GQ, Salas JD (1985) A comparative
analysis of techniques for spatial interpola-tion of precipitaton. Water Resources Bull. 21: 365-380.
Weier KC, McEwan CW, Vallis I, Catchoole VR, Myers RJ (1996) Potential for bio-logical denitrification of fertilizer nitrogen in sugarcane soils. Aust. J. Agric. Res. 47: 67-79.