TEMAS: -COGITO Y CRITERIO DE VERDAD -DEMOSTRACIÓN DE LA EXISTENCIA DE DIOS

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TEMAS:

-COGITO Y CRITERIO DE VERDAD

-DEMOSTRACIÓN DE LA EXISTENCIA

DE DIOS

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COGITO Y CRITERIO DE VERDAD

1.-COGITO

La primera verdad de su sistema la descubre Descartes con la ayuda de la razón, que apoyada en el método y con la colaboración de la duda, encuentra esa verdad indudable que buscaba. Es la intuición, una de las capacidades que la razón posee, la que consigue de cubrirla y es, lo que Descartes suele llamar, una evidencia. Éste era su primer objetivo: hallar una auténtica evidencia, algo "firme y seguro", que no pudiera ponerse en duda.

En la cuarta parte del 'Discurso" expone: "Pero advertí en seguida que aun queriendo pensar, de este modo, que todo es falso, era necesario que yo, que lo pensaba fuese alguna cosa. Y al advertir que esa verdad --pienso, luego soy- era tan firme y segura que las suposiciones más extravagantes de los escépticos no eran capaces de conmoverla, juzgué que podía aceptarla sin escrúpulos como el primer principio de la filosofía que buscaba". En su obra "Meditaciones “y, concretamente, en la tercera meditación expone: «Cerraré ahora, Ida ojos, me taparé los oídos, suspenderé mis sentidos, hasta borraré de mi pensamiento toda imagen de las cosas corpóreas, o, al menos, como eso es casi imposible, las reputaré vanas, y falsas, de este modo en coloquio sólo conmigo y examinando mis adentros, procuraré ir conociéndome mejor y' hacerme más familiar a mí propio. Soy una cosa que piensa, es decir, duda, afirma..."

En efecto, si duda de todo, al menos es cierto que duda, es decir, que piensa. Y si piensa, existe en tanto ser pensante. Es el famoso "pienso, luego existo"; que da a Descartes no sólo la primera verdad, sino también el punto de arranque de toda su filosofía. Cuando

se quiere dudar de la verdad de dicha proposición, lo único que se consigue es confirmar

su verdad, pues si se duda, se piensa, y no se puede pensar sin ser. Aun- el genio

maligno, por más poderoso que fuera, no podría engañarlo en este punto, ya que para que pueda engañarlo tiene que existir. La duda puede alcanzar el contenido del pensamiento, pero no al pensamiento mismo. Se puede dudar de la existencia de Io que se ve, se imagina o se piensa, pero no se puede dudar que se está pensando y que para pensarlo, se tiene que existir. Sin existir no podría ni siquiera dudar, el genio maligno, pues, no puede hacer que no se sea nada: la certeza de la existencia como cosa pensante

es una primera evidencia intuitiva, absolutamente clara y distinta Esta verdad no

es la conclusión de un razonamiento, sino que es una verdad inmediata, captada por una simple inspección del espíritu. Es, pues, una intuición de la razón, una evidencia.

Pensar y ser se producen de manera simultánea, no son una consecuencia de la otra, como cabría pensar de la fórmula latina: "Cogito ergo sum". "Pienso" nos dice precisamente en qué modo hay que entender el "ser": enunciado en "soy “soy en el sentido de que se piensa y en la medida en que-se-piensa; la frase dice: yo pienso, y por eso soy. Mi "ser" no consiste en otra cosa que en eso que Descartes llama "pensar". Al menos en principio, lo único absolutamente cierto de lo que yo pienso es que lo pienso y esto lo percibo clara y distintamente. La mente misma es el ámbito de -toda verdad. Todo lo

que se piensa está en nuestro pensamiento, y, como presente en el pensamiento, resiste absolutamente a la duda. La percepción de que se piensa

algo es la percepción de algo "interior". Descartes llama "pensar" o "pensamiento" a todo lo que ocurre en nosotros mismos; por eso no sólo- entender, querer, imaginar, sino

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también sentir, es aquí lo mismo que pensara El término "pensamiento" no tiene en Descartes el sentido restringido que tiene en la actualidad —como actividad exclusiva del entendimiento-, sino que su amplitud es tan grande que comprende también la vida emocional, sentimental y volitiva. "Con el nombre de pensamiento entiendo todo lo que ocurre en nosotros estando conscientes, hasta donde hay en nosotros conciencia de esos hechos. De manera que no sólo comprender, querer, imaginar, sino también sentir significa aquí lo mismo que pensar".

Una vez que Descartes ha establecido su primera verdad y ha analizado lo que ésta significa, se interna en la parte deductiva de su investigación, es decir, comienza a buscar todo aquello que pueda derivar de esa primera verdad. En la cuarta parte del 'Discurso" se lee: "Al examinar después atentamente lo que yo era y ver que podía fingir que no tenía cuerpo alguno y que no había mundo ni lugar alguno en el que yo me encontrase, pero que no podía fingir por ello que yo no fuese, sino al contrario, por lo mismo que pensaba en dudar de la verdad de las otras cosas se seguía muy cierta y evidentemente que yo era, mientras que, con sólo dejar de pensar, aunque todo lo demás que hubiese imaginado hubiera sido verdad, no tenía ya razón alguna para creer que yo fuese, conocí por ello que yo era una sustancia cuya total esencia o naturaleza es pensar, y que no necesita, para ser, de lugar alguno ni depende de ninguna cosa material. De manera que este yo, es decir, el alma por la cual soy lo que soy, es enteramente distinta, del cuerpo y hasta más fácil dé conocer que él, y aunque el cuerpo no fuese, el alma no dejaría de ser cuanto es".

Se puede imaginar, pues, que no se tiene cuerpo, pero hay algo que no se puede separar de uno mismo, a saber, el pensamiento. Yo no soy, pues, hablando con precisión, sino una cosa que piensa. Si se observa con atención se advertirá que se ha pasado de una verdad cierta e indudable —que es la existencia del pensamiento como -actividad- a algo que no se sabe de dónde se ha extraído: la "cosa" que piensa. La introducción del concepto "cosa" (res) en un momento tan delicado y riguroso, parec6 ser la consecuencia de un resabio del prejuicio sustancialista que da por-supuesto que

no puede haber una actividad o cualidad sin que haya un ente sustancial que lo sostenga.

Sin desarrollar más sus prejuicios sustancialistas se puede decir que Descartes ha encontrado por deducción de la primera verdad otra serie de cuestiones: 1° no necesita para ser de lugar alguno; 2° no depende de nada material; 3° equipara el yo pensante al alma; 4° el alma es distinta del cuerpo; 5° y más fácil de conocer que él; 6° aunque el cuerpo no fuese el alma no dejaría de ser lo que es.

La función que en Descartes posee el "cogito “es doble, por una parte señala el tipo ejemplar de proposición verdadera y, por otra parte, prepara la radical distinción entre el alma y el cuerpo. Es una proposición, ejemplar porque de ella extrae la regla general que lo guiará en los sucesivos pasos de la investigación de la verdad. La regla dice: "Las cosas: que concebimos clara y distintamente son todas verdaderas".

Se ha criticado del cogito que no es ninguna novedad, pues otros autores, entre ellos Agustín de Nipona, en su obra "La Ciudad de Dios", escribió: "Si me engaño, existo". Afirmaciones semejantes hicieron Tomás de Aquino y Campanella, pero la coincidencia externa en el enunciado de la proposición no quita originalidad al descubrimiento cartesiano. Lo que importa es el uso que se hace de tal verdad y cómo se llega a ella.

De la afirmación de la primera verdad Descartes se dirige a demostrar la existencia de Dios y la del mundo y lo hace así debido a que el "cogito" garantiza su existencia como

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algo pensante, pero sigue sin garantizar la verdad y objetividad de lo que piensa, lo

único que, de momento garantiza es que no hay error cuando piensa que tiene ideas, pero no sabe si éstas son verdaderas o no. Hay que garantir, pues, la objetividad de mis pensamientos. Para ello, Descartes sólo puede partir de la realidad que hasta el momento ha establecido cómo segura: el pensamiento mismo. Lo que pudiera

esperarse de un pensador anterior a él sería que demostrase primero la existencia- del mundo, puesto que sobre tal existencia se apoyan la mayoría de las pruebas de la existencia de Dios. Pero Descartes invierte el orden: en vez de apoyar el conocimiento de Dios en el conocimiento del mundo, sustenta el mundo - que la duda metódica había convertido' en algo problemático- en el conocimiento de Dios. Esto explica que sea un pensador idealista que admite como verdad primera la existencia de su propio yo y de sus idea.

2.-CRITERIO DE VERDAD

Un criterio de verdad es un patrón que se utiliza para determinar la verdad o falsedad de un juicio. ¿Cómo se puede confirmar o rechazar una afirmación que se escucha o que se lee en un libro? Hay muchos criterios para poder determinar su verdad o falsedad. El más usual consiste en consultar con otra persona u otro libro. Este es lo que se llama criterio o principio de autoridad que, como se ha visto, era lo que ocurría en la Edad Media, bastaba con que alguien indicara: "lo dice Aristóteles" o "lo dice la Biblia", para que se pusiera fin a la disputa. Pero si no se reconoce tal autoridad, ¿qué hacer?

El criterio empírico,-como criterio de verdad, es superior al de autoridad, pero tiene sus límites. Desde el siglo XIX se habla de "la contingencia de las leyes naturales", debido a que éstas se apoyan en dicho criterio empírico. La debilidad del criterio empírico y la imposibilidad de extraer de la experiencia leyes o principios que sean universales, absolutos y necesarios fue ya señalada por Kant y advertido antes que él por Descartes.

Se buscan, pues principios sólidos, firmes y estables y si se observa la naturaleza de las verdades matemáticas, se advertirá que tienen un carácter completamente distinto a la de las verdades que se basan por entero en la experiencia. _ Las verdades de las matemáticas no deben su verdad a la experiencia, no dependen de ella, sino de la razón. Las matemáticas le sirvieron, pues, a Descartes de paradigma en la búsqueda de las primeras verdades absolutamente ciertas y que pudieran servirle de apoyo en la reconstrucción de la totalidad del edificio de la ciencia y la filosofía. La nueva fundamentación que le quiere dar a la filosofía y a la ciencia, le exige que haga un análisis del conocimiento; establezca cuáles son sus condiciones; cuáles son los elementos con los que cuenta la razón. Su interés primordial estriba en asegurar la verdad y no caer en el error. Para eso tendrá que realizar un riguroso análisis de todo el proceso del conocimiento y deberá buscar, además, unos principio metodológicos seguros.

La razón, que define como "la facultad de juzgar y distinguir lo verdadero de lo falso", será en Descartes el criterio de verdad más seguro. En su trabajo la razón utiliza dos procedimientos: el primero, se llama intuición y lo define: "por intuición entiendo no la fluctuante confianza en los sentidos o el engañoso juicio de la imaginación mala constructora, sino un concepto de-la mente pura y atenta, tan fácil y distinto que de lo que entendemos no quede ya duda alguna"; la define en otro momento como "concepto que forma la inteligencia pura y atenta con tanta facilidad y distinción que no queda duda alguna de lo que entendemos", al segundo procedimiento que usa la razón, lo llama deducción y lo define: "Por deducción entiendo todo aquello que se concluye con carácter necesario de otras cosas conocidas con certeza", es decir, la

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operación por la cual se infiere una cosa de otra. La deducción no necesita, como la intuición, la evidencia presente y no es tan, segura como la intuición, pero ofrece

seguridad siempre que se parta de principios ciertos y se imprima al pensamiento un m ovim ient o cont inuo y no int err umpido.

Así, pues, se puede decir que Descartes entiende por intuición el conocimiento de una idea que no .ofrece duda alguna sobre su certeza, por ejemplo, una idea axiomática, como las de las matemáticas, que es la que su verdad no necesita ser demostrada. Mientras que deducción es la inferencia de unas ideas a partir de otras, de la misma manera que el matemático extrae los teoremas de los axiomas. La intuición es, pues, el punto de partida de la deducción. La verdad es para Descartes la certeza. La certeza es la imposibilidad de dudar, por tanto, la verdad es algo que acontece en la mente; es adecuación de la mente a mente misma, a su propia ley absoluta. Las verdades que no admiten duda son verdades que no dependen de la experiencia, verdades que el entendimiento ha de construir por sí mismo.

Es, pues, en el "Discurso", donde Descartes presenta las primeras cuatro reglas que es necesario observar siguiendo el modelo matemático:

Evidencia: "No admitir como verdades cosa alguna que no se sepa con

evidencia que lo es, es decir, evitar cuidadosamente la precipitación y la prevención, y no comprender en mis juicios, nada más que lo que se presente a mi espíritu tan clara y distintamente que - no tuviera motivo alguno para ponerlo en duda". La primera conclusión que hay que extraer de esta regla es que es el sujeto quien tiene la certeza de que algo es verdad. Esta primera regla consta de dos partes; la primera enuncia el principio de la evidencia como criterio de verdad; la segunda enumera las condiciones necesarias para que la evidencia pueda lograrse. Las dos características de la evidencia son la claridad y la distinción que Descartes entiende: "claro" es aquello presente y manifiesto a un espíritu atento, y por "distinto" aquello que es preciso y diferente a todo lo demás. Una idea es clara cuando está separada y no se la confunde con las demás ideas; y es distinta cuando sus partes están separad-as entre sí. Las condiciones para alcanzar la evidencia son que hay que evitar dos vicios: precipitación, tomar por verdadero lo que no es; prevención, negarse a aceptar la verdad de lo que es evidente.

COGITO

• Pensar, pensamiento: “ a todo lo que ocurre en nosotros, de tal modo que lo percibimos inmediatamente por nosotros mismos, por eso no solo querer, entender, imaginar, sino también sentir es aquí lo mismo que pensar.” • Al contenido de nuestro pensamiento, lo

determinable(A o B) lo llamamosIDEA.

• Realidad objetiva: el quid, la esencia , el conjunto de rasgos característicos.

• Realidad formal actual: Extramental.

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No principio de autoridad//Verdad depende de

la razón.

RAZÓN

:” facultad de distinguir lo verdadero de

lo falso.”Dos procedimientos:

INTUICIÓN

(no

sentidos, no imaginación)”Un concepto de la

mente pura y atenta tan fácil y distinto que de

lo que entendemos no quede ya duda alguna.”

DEDUCCIÓN:

”Todo aquello que se concluye con

carácter necesario de otros cosas conocidas

con certeza.”

LA VERDAD

CRITERIOS DE VERDAD

• CERTEZA: lo que no puede ponerse en duda • Aquello que la intuición nos manifiesta de

forma clara y distinta es evidente: verdad.

• Claridad: Aquello presente y manifiesto a un espiritu atento (ej. Dolor)

• Distinto: Aquello que es preciso y diferente de todo lo demás (ej. Dolor de muelas)

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DEMOSTRACIÓN DE DIOS

Sólo podrá estar seguro de que sus verdades lo son si hay por lo menos una-

idea que, sin dejar de set un contenido de su conciencia (sin dejar de ser una idea), revele en su misma estructura unas características que indiquen que posee un contenido objetivo. Si se demuestra que una idea posee un contenido objetivo, dicha idea ha de ser considerada como una realidad independiente de la conciencia. Y esa es, según Descartes, la idea de Dios. Dios será la garantía de que no se equivoca, porque Dios es objetivo no sólo contenido de conciencia; probar que existe es probar que hay una idea independiente de la conciencia. Pascal, al que no le gustaba la filosofía de Descartes, considera al Dios cartesiano un Dios más filosófico que religioso.

La prueba de Descartes, viene a parar, en definitiva, en algo similar al argumento ontológico de Anselmo de Cantorbery. Descartes da más que una demostración de la existencia de Dios, pero básicamente todas se apoyan en que, si se tiene la idea de unser absolutamente perfecto, esta idea no podría proceder de un ser que es imperfecto. O dicho de otro modo, la idea de un ser perfectísimo, no

puede haber brotado de un ser que es finito y limitado. En todo caso es la idea de perfección lo decisivo: si se piensa la perfección, se debe de pensar la existencia de eso que es perfecto. La esencia de Dios conlleva necesariamente la existencia. Así, pues, hay algo objetivo: Dios es independiente de la conciencia, exterior á ella. Descartes dice haber encontrado así una garantía de la verdad de sus pensamientos, de sus ideas.

Todo lo que expone como prueba presenta una serie de interrogantes, ya que, probar ' que existe algo exterior al contenido de la conciencia, no significa necesariamente que ese algo garantice la verdad de nuestros pensamientos. ¿Qué significa que Dios es perfecto? ¿En qué condiciones queda el método garantizado por Dios?

Para Descartes hay tres tipos de sustancia una infinita, Dios (res infinita), y dos finitas, la extensión, los cuerpos (res extensa) y el pensamiento, el yo personal (res cogitans), siendoDios un puente que se tiende entre el pensamiento y la extensión

como garantía de que lo que conocemos se da en la realidad y no es una pura

ilusión. E1 pensamiento (el cogito) evidente, claro y distinto garantiza la verdad de las ideas como modos de pensar, pero no garantiza la existencia de una realidad exterior independiente de ella. Para no dudar de que existen los objetos que las ideas representan, Descartes necesita la garantía de la existencia de Dios. Hay que garantizar, pues, la objetividad de mis pensamientos *evidentes". Para ello, como ya se ha dicho, Descartes sólo puede partir de la realidad que hasta el momento ha establecido como segura: el pensamiento mismo.

Entre las ideas que tengo está la idea de Dios (idea innata). "Bajo el nombre de Dios entiendo - dice Descartes- una sustancia infinita, eterna, inmutable, independiente?

omnisciente y omnipotente” Mas, ¿cómo puedo yo, que soy un ser finito, haber producido la idea de un ser infinito si lo más no puede derivarse de lo menos? Es necesario concluir, por lo tanto, que Dios existe, pues sólo una Sustancia verdaderamente infinita puede ser la causa de la idea de un ser infinito que encuentro en mí. Es la presencia en el pensamiento de la idea de infinito y de lo perfecto en la que apoya su prueba.

Tal es la prueba de la existencia de Dios por la presencia en nosotros de lo perfecto e infinita En la misma "Tercera meditación", donde ha ofrecido esta prueba,

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expondrá Descartes una -segunda prueba basada en el hecho de que nosotros, que poseemos la idea de lo perfecto, existimos. No se trata de una nueva prueba, sino de una nueva forma de presentar la anterior. El razonamiento es el siguiente. No hay duda de que yo" existo. Pero si no debo mi existencia a Dios, tengo que deberla: a) a mí mismo; b) a haber existido siempre; c) a causas menos perfectas que Dios. Ahora bien, si yo fuese la causa de mi propio ser no carecería de perfección alguna, pues me habría dado a mí mismo todas las perfecciones de que tengo idea, y me parecería a Dios. Yo no soy, pues, causa de mí mismo.

En la "Quinta meditación" ofrece Descartes una nueva prueba de la existencia de Dios, más sencilla que las anteriores, pero no, por eso exenta de dificultades. Es el llamado "argumento "ontológico", que puede enunciarse como sigue: Tengo la idea de un ser sumamente perfecto. Su existencia es inseparable en él de su esencia, como es inseparable de la esencia de un triángulo el que la magnitud de sus tres ángulos sea igual a dos rectos, o es inseparable de la idea de montaña de la idea de valle. Por tal razón, tan contradictorio seríaconcebir a un ser sumamente perfecto al que le faltase la existencia, como concebir una montaña sin valle.

En los tres argumentos expuestos, Descartes intenta probar la existencia de Dios partiendo de la propia existencia como ser pensante, mientras que la tradición aristotélica-tomista hacía descansar una de las pruebas más importantes en la existencia del mundo sensible y en la necesidad de que el mundo, y el orden que en él advertimos, tengan una causa primera. Descartes, en cambio, encerrado en su propia conciencia, tendrá- que apoyarse en Dios para probar la existencia del mundo exterior, invirtiendo por completo el orden tradicional.

Descartes no quiso publicar las "Meditaciones metafísicas" sin antes escuchar la opinión de notables filósofos de su época, se formularon así las famosas "Objeciones" que se publicaron conjuntamente con las respuestas que a dichas objeciones preparó Descartes. La primera crítica que se hace a las demostraciones es que la idea de lo perfecto se forma por una elevación, de grados y no se debe, por lo tanto, a ningún ser perfecto que la haya puesto en nosotros. Además hay causas que no contienen tanta perfección como sus efectos, como pretende Descartes. Otra crítica que se le puede hacer a sus demostraciones es que se basan en el principio de causalidad, que dio por válido sin haberlo examinado como le exigía la actitud rigurosa que se había impuesto. Si el principio de causalidad —como sostiene más tarde David Hume- no tuviera la naturaleza que le atribuye Descartes, las pruebas carecerían de todo valor.

Presupuestos de la primera prueba de la existencia de Dios.

1.-

Descartes introduce, por las buenas, el principio de que todo cuanto "existe" tiene que tener una causa de su existencia (concepto medieval de la causa efeciens). "Ahora bien, es cosa manifiesta, en virtud de luz natural, que debe de haber por lo menos tanta realidad en la causa eficiente y total como en su efecto".

2.-

Además, como la realidad objetiva es para él realidad real, la concibe ahora como una especie de existencia, y, por lo tanto, exige que las ideas tengan una causa eficiente. "Pues bien, para que una idea contenga tal realidad objetiva más bien que tal otra, debe de haberla recibido, sin dudó, de alguna causa, en la cual haya tanta realidad formal, por lo menos, cuanta realidad objetiva tiene la idea".

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inferior al efecto, no puede tener menos realidad que él. "Pues si suponemos que en la idea hay algo que no se encuentra en su causa, tendrá que haberlo recibido de la nada". Hace también referencia a la imposibilidad de llevarla relación causa efecto hasta el infinito. "Y aunque pueda ocurrir que de una idea nazca otra idea, ese proceso no puede ser infinito, sino que hay que llegar finalmente a una idea primera". 4.-Lo dicho en 3.- se aplica también a la causa de una idea, su realidad no puede ser inferior a la realidad (objetiva) de la idea en cuestión. La realidad de la causa como causa, incluso la de la causa de una idea (al menos de su causa primera) tiene, que ser realidad actual o formal. "Demanera que la luz natural me hace saber con certeza que las ideas son en mi como cuadros o imágenes„ que pueden con facilidad ser copias defectuosas de las cosas pero que en ningún caso pueden contener nada mayor o más perfecto que estas.

5.-Descartes admite que en la causa la realidad del efecto puede estar no formalmente, sino eminentemente. Podemos decir que Dios tiene realidad eminente, es decir, podemos establecer que Dios es bueno, sabio, etc., pero no en el sentido en que nosotros concebirnos, estás cosas, sino en el sentido de que Dios, en la infinitud de su naturaleza, abarca y supera, por su misma infinitud, esas perfecciones (vía de la eminencia de Tomás de Aquino). "... que Dios existe. Pues, aunque yo tenga la idea de sustancia en virtud de ser yo unas sustancia, no podría tener la idea de una sustancia infinita, siendo yo finito, si no la hubiese puesto en mí una sustancia que verdaderamente fuese infinita".

Realidad objetiva: es la existencia en la idea formada por la mente, es

decir, la existencia como objeto del pensamiento. El objeto en cuanto pensado.

Realidad formal: es la existencia en sí.

Realidad eminente: es la existencia de algo en el, principio que le da origen y se

aplica normalmente a Dios. Transciende en su ser todos los grados aplicados a las criaturas. La existencia eminente es el fundamento de toda existencia formal y objetiva.

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DEMOSTRACIONES DE LA

EXISTENCIA DE DIOS

IDEADE DIOS:SER PERFECTISIMO IDEA INNATA

¿CÓMO YO SIENDO IMPERFECTO

TENGO LA IDEA DE FERFECCION? ALGUIEN LA HA PUESTO EN MÍ

(DIOS)

SI YO FUESE CAUSA DE MI

MISMO ME HABRÍA DADO TODAS LAS PERFECCIONES PERO SOY IMPERFECTO LUEGO EXISTE

UN SER PERFECTO

CAUSA EFICIENTE IDEA DE PERFECCIÓN

LA ESENCIA INCLUYE LA

EXISTENCIA.ES UNA PERFECCIÓN,LUEGO EL SER ´PENSADO COMO PERFECTO HA

DE EXISTIR.

•ESTRUCTURA ESCOLASTICA:LA CAUSA HA DE TENER TANTA PERFECCIÓN COMO EL EFECTO •LA IDEA DE UN SER PERFECTO NO PUEDE PROCEDER DE UN SER IMPERFECTO(¿EL MAL?) •LA ESENCIA CONLLEVA LA EXISTENCIA

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