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LA SOCIEDAD CIVIL GLOBAL Las dimensiones del sector no lucrativo

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LA SOCIEDAD CIVIL

GLOBAL

Las dimensiones del sector

no lucrativo

Proyecto de estudio comparativo

del sector no lucrativo de la

Universidad Johns Hopkins

Lester M. Salamon Helmut K. Anheier Regina List Stefan Toepler S. Wojciech Sokolowski y colaboradores

(3)

La decisión de la Fundación BBVA de publicar el presente libro no implica responsabilidad alguna sobre su contenido ni sobre la inclusión, dentro del mismo, de documentos o información complementaria facilitada por los autores.

Versión en inglés disponible en: Center for Civil Society Studies Institute for Policy Studies Johns Hopkins University

3400 N. Charles Street/Wyman Park Building Baltimore, Maryland 21218 USA

Fax:(410) 516-4523;e-mail:[email protected];web:www.jhu.edu/~cnp

Título original:Global Civil Society:Dimensions of the Nonprofit Sector (Baltimore: Johns Hopkins Center for Civil Society Studies) © 1999 Lester M. Salamon

La sociedad civil global: Las dimensiones del sector no lucrativo

© Fundación BBVA Plaza de San Nicolás, 4 48005 Bilbao

Depósito legal: M. 38.112-2001 I.S.B.N.: 84-95163-54-3 Traductor: Marcos Azcárate

© Ilustración de portada: Doug Hess

Imprime Sociedad Anónima de Fotocomposición Talisio, 9 - 28027 Madrid

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ÍNDICE

PRESENTACIÓN. . . . 11

PRÓLOGO, Lester M. Salamon . . . . 13

PRIMERA PARTE

VISIÓN GENERAL COMPARATIVA

I. LA SOCIEDAD CIVIL EN UNA

PERSPEC-TIVA COMPARAPERSPEC-TIVA, Lester M. Salamon,

Hel-mut K. Anheier y colaboradores . . . . 19 SEGUNDA PARTE

EUROPA OCCIDENTAL

II. BÉLGICA, Sybille Mertens, Sophie Adam, Jacques

Defourny, Michel Marée, Jozef Pacolet e Ilse Van de Putte. . . . 67 III. FINLANDIA, Voitto Helander, Harri Laaksonen,

Susan Sundback, Helmut K. Anheier y Lester M. Salamon . . . . 91

IV. FRANCIA: DE LA TRADICIÓN JACOBINA

A LA DESCENTRALIZACIÓN, Édith

Archam-bault, Marie Gariazzo, Helmut K. Anheier y Lester M. Salamon . . . . 113

V. ALEMANIA: UNIFICACIÓN Y CAMBIO,

Eckhard Priller, Annette Zimmer, Helmut K. Anheier, Stefan Toepler y Lester M. Salamon . . . . 135 VI. IRLANDA, Freda Donoghue, Helmut K. Anheier y

(5)

VII. PAÍSES BAJOS: PRINCIPALES CARACTERÍS-TICAS DEL SECTOR NO LUCRATIVO HO-LANDÉS, Ary Burger, Paul Dekker, Stefan Toepler,

Helmut K. Anheier y Lester M. Salamon. . . . 193 VIII. ESPAÑA, José Ignacio Ruiz Olabuénaga, Antonio

Jiménez Lara, Helmut K. Anheier y Lester M. Sala-mon. . . . 213 IX. REINO UNIDO, Jeremy Kendall y Stephen

Almond . . . . 231 TERCERA PARTE

OTROS PAÍSES DESARROLLADOS

X. AUSTRALIA, Mark Lyons, Susan Hocking, Les

Hems y Lester M. Salamon . . . . 259

XI. ISRAEL: UNA VISIÓN GENERAL DE LOS

PRINCIPALES PARÁMETROS

ECONÓMI-COS, Benjamin Gidron, Hagai Katz, Helmut K.

Anheier y Lester M. Salamon . . . . 277 XII. JAPÓN, Naoto Yamauchi, Hiroko Shimizu, S.

Woj-ciech Sokolowski y Lester M. Salamon . . . . 305 XIII. ESTADOS UNIDOS, S. Wojciech Sokolowski y

Lester M. Salamon . . . . 325 CUARTA PARTE

EUROPA CENTRAL Y ORIENTAL

XIV. LA REPÚBLICA CHECA, Pavol Fric&, Rochdi

Goulli, Stefan Toepler y Lester M. Salamon. . . . 351 XV. HUNGRÍA, István Sebestény, Éva Kuti, Stefan

Toepler y Lester M. Salamon . . . . 373 XVI. POLONIA: UNA VISIÓN PARCIAL, Ewa Les@,

Slawomir Nale7cz, Jan Jakub Wygnan@ski, Stefan Toepler y Lester M. Salamon . . . . 397 XVII. RUMANIA: Daniel Saulean, Dan Stancu, Carmen

Epure, Stefan Constantinescu, Simona Luca, Adrian Baboi Stroe, Oana Tiganescu, Bogdan Be-rianu, Stefan Toepler y Lester M. Salamon . . . . 411 XVIII. ESLOVAQUIA, Helena Woleková, Alexandra

Pe-trášová, Stefan Toepler y Lester M. Salamon . . . . 433

8

La sociedad civil global: Las dimensiones del sector no lucrativo

(6)

QUINTA PARTE LATINOAMÉRICA

XIX. ARGENTINA, Mario Roitter, Regina List y Lester

M. Salamon . . . . 453

XX. BRASIL, Leilah Landim, Neide Beres, Regina List y Lester M. Salamon . . . . 475

XXI. COLOMBIA: UN SECTOR NO LUCRATIVO DIVERSO Rodrigo Villar, Regina List y Lester M. Salamon . . . . 497

XXII. MÉXICO, Gustavo Verduzco, Regina List y Lester M. Salamon . . . . 517

XXIII. PERÚ, Cynthia Sanborn, Hanny Cueva, Felipe Por-tocarrero, Regina List y Lester M. Salamon . . . . 535

ANEXOS A. METODOLOGÍA Y PLANTEAMIENTO . . . 557

B. TABLAS DE DATOS COMPARATIVOS . . . 577

C. FUENTES DE DATOS . . . 585

D. COMITÉS ASESORES . . . 607

E. ASOCIADOS LOCALES. . . 615

F. INSTITUCIONES PATROCINADORAS . . . 619

NOTA SOBRE LOS AUTORES. . . . 621

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IV. FRANCIA: DE LA TRADICIÓN JACOBINA

A LA DESCENTRALIZACIÓN

Édith Archambault, Marie Gariazzo,

Helmut K. Anheier y Lester M. Salamon

Introducción

A diferencia de Finlandia, pero de manera similar a gran parte del resto de Europa Occidental, Francia posee un sector no lu-crativo bastante importante, fuertemente financiado por el Estado. En el caso de Francia, sin embargo, esta magnitud del tercer sector es relativamente reciente, fruto, en parte, de las políticas introducidas por el gobierno Mitterand a principios de los años ochenta. Por el contrario, durante gran parte del pe-riodo comprendido entre la Revolución Francesa y el año 1864, las asociaciones y otras organizaciones no lucrativas eran ilega-les en Francia y se las consideraba como instituciones antide-mocráticas que dividían la voluntad general representada por el Estado democrático.

Al igual que ocurre en muchos países de Europa Occidental, el sector no lucrativo en Francia se remonta a la Edad Media, cuando la Iglesia católica romana y sus congregaciones crearon organizaciones con fines benéficos, y los gremios y hermanda-des establecieron un sistema de ayuda mutua con carácter pro-fesional. Cuando el Gobierno jacobino declaró su responsabili-dad social y acentuó su monopolio sobre el bien público, la Re-volución Francesa atacó a estos dos pilares del sector no lucrativo del antiguo régimen: las fundaciones y las organizacio-nes con fiorganizacio-nes benéficos se secularizaron, y las organizacioorganizacio-nes

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corporativas se suprimieron. Conforme al principio rousseau-niano, el Estado se oponía a la presencia de cualquier agente in-termediario que intentara servir de puente entre el Estado y los ciudadanos. Esta tradición estatista contrastaba, de este modo, con el predominio de la responsabilidad individual anglo-sajona y con el principio de la subsidiariedad, tan importante en la tradición germana.

Dado que cualquier tipo de grupo de interés intermediario en-traría en conflicto directo con el mandato gubernamental que establecía que el Estado y sus ciudadanos mantuvieran una rela-ción directa, estos grupos se consideraban ilegales si no estaban autorizados por el Estado. Por tanto, estas organizaciones benéfi-cas y corporativas fueron ilegales durante la mayor parte del

si-gloXIX, hasta que una ley establecida en 1864 dio paso a la

liber-tad de asociación y otra ley de 1901 legalizó las asociaciones, término genérico de la mayoría de las organizaciones no lucrati-vas. Desde un punto de vista histórico, por tanto, se puede decir que el sector no lucrativo francés es realmente una novedad. Durante los años sesenta y setenta, el sector no lucrativo fran-cés se desarrolló, principalmente, en el contexto del Estado, como proveedor de los servicios de bienestar. Más recientemen-te, las Leyes de Descentralización, aprobadas en 1982 y 1983, han provocado un replanteamiento del papel que tradicional-mente han jugado los gobiernos central y local en relación a las organizaciones públicas y privadas de servicios sociales. Este im-pulso hacia la descentralización ha provocado una ruptura con la tradición jacobina de dos siglos de antigüedad y ha fomentado el establecimiento de contactos más estrechos entre el tercer sec-tor y las ausec-toridades locales. Debido a que las limitaciones de fi-nanciación del Estado, entre otras, han reducido su capacidad para hacer frente por sí solo a los retos de nuestro tiempo en las áreas de bienestar social, cultura, educación y medio ambien-te, los ciudadanos han buscado una participación más directa en la resolución de los problemas sociales y en los asuntos públicos. Esta pérdida de peso del poder público ha hecho que las organi-zaciones no lucrativas hayan ganado en importancia. En la Francia de nuestros días, cada año se crean entre 60.000 y 70.000 aso-ciaciones, más del triple del promedio de asociaciones que se crearon cada año en la década de los sesenta.

En este capítulo se presentan los principales resultados del componente francés del proyecto de estudio comparativo del

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sector no lucrativo de la Universidad Johns Hopkins y se expo-ne el tamaño global de su tercer sector en 1995, su composi-ción, fuentes de ingresos y reciente evolución. Además, se com-paran estos resultados con los del resto de países incluidos en el estudio. Los hallazgos aquí expuestos son el resultado del trabajo realizado por un equipo de investigadores de la Univer-sidad de París-Sorbona1. Como parte de su método de

recogi-da de información, el equipo de investigación francés ha podido extrapolar información del Archivo SIRENE, un registro bastan-te amplio de corporaciones, asociaciones y organizaciones. Los datos sobre donaciones y voluntariado proceden de una en-cuesta de población representativa que el equipo encargó en 1997; y la parte de la ecuación correspondiente a los ingresos se ha sintetizado a partir de numerosas fuentes gubernamen-tales y del sector no lucrativo. Salvo que se indique otra cosa, todos los datos se refieren a 1995 y los valores monetarios se expresan en dólares estadounidenses; para una información más completa sobre las fuentes de datos, véase el anexo C.

La contribución del tercer sector francés a la economía

La actividad económica del tercer sector francés, que es fre-cuentemente una consecuencia de su papel social, es significati-va y de considerable magnitud.

· El sector no lucrativo francés,incluidas las congregaciones re-ligiosas, emplea en 1995 a 975.000 trabajadores equivalentes a jornada completa (EJC). Incluso si se excluyen las congrega-ciones religiosas, el empleo asciende a 960.000 trabajadores EJC, casi el 5% del empleo total. Esta cifra es equivalente al número de trabajadores independientes y asalariados del sector agrícola, o al número total de empleados en todas las empresas de fabricación de bienes de consumo durante ese año. Además, supera en número de empleados a la mayor em-presa privada francesa, Vivendi, en una proporción superior al 4 a 1 (Vivendi cuenta con 217.000 empleados).

Francia: De la tradición jacobina a la descentralización

115

1Édith Archambault, profesora de la Universidad de París1-Sorbona, ha

coordina-do el estudio en Francia, con la colaboración de Judith Boumendil y Marie Gariazzo. Además, un comité local de asesoramiento ha colaborado con el equipo de investi-gación (para una lista de los miembros del comité, véase el anexo D). El proyecto de la Universidad Johns Hopkins ha sido dirigido por Lester M. Salamon y Helmut K. Anheier.

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· Si la contribución del sector no lucrativo al empleo remune-rado es importante, el trabajo de los voluntarios no se queda atrás. El voluntariado constituye una mano de obra igualmen-te significativa para el sector en su conjunto. Se calcula que el 23% de la población francesa contribuye con parte de su tiempo con las organizaciones no lucrativas, con un prome-dio de 23 horas mensuales. Cuando se suman todas las horas de los 12,5 millones de voluntarios del sector no lucrativo, el número total de horas trabajadas por los voluntarios ascien-de al equivalente ascien-de 1 millón ascien-de voluntarios a jornada com-pleta, cantidad ligeramente superior a los 975.000 empleados asalariados (véase el cuadro IV.1). Una vez que se incluye el trabajo de los voluntarios EJC en los cálculos globales, la mano de obra total del sector no lucrativo constituye el 9,6% del empleo total.

· Cuando se comparan estos datos con el tamaño de la econo-mía nacional, los gastos operativos del sector no lucrativo en Francia constituyen el 3,7% del producto interior bruto (PIB), gastos comparables a la facturación de las empresas de

servi-116

La sociedad civil global: Las dimensiones del sector no lucrativo

CUADRO IV.1

Contribución económica global del tercer sector francés a la economía en 1995 Indicador económico Con congre-gaciones religiosas Sin congre-gaciones religiosas

Recuento de voluntarios (miles). . . 12.567 11.069 Voluntarios EJC (miles) . . . 1.115 1.021 Empleo remunerado EJC (miles) . . . . 975 960 Porcentaje sobre el empleo

remunera-do en toda la economía . . . 5% 4,9% Total de empleo remunerado y

volun-tario EJC . . . 2.090 1.981 Porcentaje sobre el empleo en toda la

economía incluido el voluntariado

(todos los sectores formales) . . . 10,1% 9,6% Gastos operativos (GO) . . . 58.000 millones

de dólares

57.000 millones de dólares GO como porcentaje del PIB . . . 3,8% 3,7% GO con la inclusión de los voluntarios. 104.000 millones

de dólares

99.000 millones de dólares Como porcentaje del PIB con la

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cios públicos o a la industria de ingeniería mecánica. Esta va-loración no incluye el valor imputado de la contribución de los voluntarios. Si se incluye este valor, los gastos operativos del sector no lucrativo en Francia constituyen el 6,3% del PIB. Por tanto, el sector no lucrativo francés es una fuerza económi-ca notable y, como indieconómi-can las cuotas relativas del empleo y de los gastos del sector, una fuerza económica en crecimiento. La inclusión o exclusión de las actividades relacionadas con el cul-to religioso no altera mucho estas cifras, ya que la asistencia a este tipo de actividades en Francia es de las más bajas de Euro-pa. Por consiguiente, las aportaciones del voluntariado y las do-naciones a las instituciones religiosas son reducidas.

Un tercer sector donde predominan los servicios sociales

El cuadro IV.2 muestra la estructura del sector no lucrativo francés en 1995. La primera columna registra el número de or-ganizaciones que se pueden clasificar bajo cada área. Más con-cretamente, indica el porcentaje de organizaciones incluidas en el Archivo SIRENE, especialmente aquellas que emplean al me-nos un empleado asalariado o pagan impuestos. El Archivo SIRENE incluye 250.000 organizaciones no lucrativas, aproxi-madamente, sobre un total indeterminado, pero que se calcula en alrededor de 800.000. Las otras columnas muestran el por-centaje de gastos operativos, empleo EJC y voluntariado. ¿Cuáles son las principales características del sector no lucrati-vo francés? A continuación se destacan cinco aspectos clave: · Está muy concentrado en los cuatro primeros grupos

–activi-dades culturales y recreativas, y las tres áreas tradicionales de bienestar social (educación, salud y servicios sociales)– en donde se emplea al 88% de los trabajadores EJC y se concen-tra el 75% del concen-trabajo de los voluntarios. Estas cuatro áreas incluyen al 80% de las organizaciones registradas en el Archi-vo SIRENE; y es en el seno de estos grupos donde se acumula el 88% de los gastos operativos.

· Predominan los servicios sociales. Solamente el área de servicios sociales emplea a cerca del 40% del total de trabajadores del sector no lucrativo; el predominio de esta área se ha reforza-do recientemente con la agudización de la recesión

(12)

118

La sociedad civil global: Las dimensiones del sector no lucrativo CU ADR O IV .2 Estructura del sector no lucrativ o francés, 1995 Subsector/Grupo Númer o de organizaciones (Ar chiv o SIRENE % del total) Gastos operativ os % del total Empleo EJC % del total V oluntariado % del total Cultura y espar cimiento ... 4 1 ,6 % 1 5 ,5 % 1 2 ,1 % 4 6 ,7 % Educación e in vestigación ... 1 5 ,7 % 2 4 ,8 % 2 0 ,7 % 8 ,9 % S al u d ... 2 ,4 % 1 4 ,5 % 1 5 ,5 % 3 ,4 % Ser vicios sociales ... 2 0 ,7 % 3 2 ,8 % 3 9 ,7 % 1 5 ,7 % Subtotal (4 pr imer as ár eas) 80,4% 87,6% 88,0% 74,7% Medio ambiente ... 3 ,2 % 1 ,0 % 1 ,0 % 8 ,7 % Desar ro llo y vivienda ... 3 ,8 % 4 ,4 % 5 ,5 % 4 ,0 % Der echos civiles y asesoramiento legal ... 6 ,1 % 2 ,6 % 1 ,9 % 1 ,8 % Intermediarios filantrópicos ... 0 ,0 % 0 ,3 % 0 ,0 % 1 ,1 % Actividades internacionales ... 0 ,4 % 1 ,3 % 1 ,8 % 3 ,0 % Asociaciones pr of esionales, sindicatos ... 6 ,1 % 2 ,9 % 1 ,8 % 6 ,6 % Subtotal (últimas 6 á reas) 19,6% 12,4% 12,0% 25,3% T O T A L ... 100% 100% 100% 100%

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ca en 1993. Las organizaciones no lucrativas controlan el 55% del total de centros de día y mantienen un cuasi monopolio de los servicios prestados a las personas con discapacidades. · Incluye un relativamente alto porcentaje de organizaciones

no lucrativas comprometidas en el área de la educación, con unos gastos aproximados equivalentes a una cuarta parte del total de los recursos del sector no lucrativo. Las escuelas ca-tólicas de primaria y secundaria tienen una representación mayor en la zona occidental del país, donde prevalecen los modelos belga y holandés (véanse los capítulos II y VII). En el resto de Francia, las escuelas privadas (95% católicas) ofrecen frecuentemente una segunda oportunidad educacional a los niños rechazados por las escuelas públicas. Otra área de acti-vidad no lucrativa notablemente desarrollada en Francia es la correspondiente a la cultura, actividades deportivas y

esparci-miento. Esta área ha crecido más rápidamente desde la

des-centralización, y muchas pequeñas organizaciones –dirigidas principalmente por voluntarios– se están extendiendo por toda Francia. Además, en los años previos y posteriores a la Segunda Guerra Mundial, Francia puso de relieve y fomentó el turismo social, centrándose específicamente en la cons-trucción de instalaciones recreativas y vacacionales dirigidas a la clase obrera. En la actualidad, el turismo social es respon-sable del 12% de la actividad turística en Francia. Por el con-trario, el área de salud ocupa un porcentaje bastante bajo del sector no lucrativo francés, ya que la mayoría de los hospita-les han sido secularizados, especialmente desde la Revolución Francesa.

· Existe un contraste entre áreas muy profesionalizadas y áreas con dependencia significativa del voluntariado. En las áreas profesionalizadas (educación, salud y servicios sociales), el trabajo de los voluntarios es marginal, existiendo una clara di-visión laboral entre los empleados remunerados y los volun-tarios. Por el contrario, en las áreas de cultura, actividades de-portivas y esparcimiento (que absorben casi la mitad de los voluntarios del sector no lucrativo francés), y medio ambien-te, ayuda internacional y asociaciones profesionales, el trabajo

de los voluntarios es el principal recurso humano.

· Debido a la represión a la que durante siglos han sido someti-dos los intermediarios filantrópicos y las fundaciones, estas

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entidades son menos numerosas en Francia que en otros paí-ses industrializados. Hasta 1987, no existía prácticamente nin-guna ley que controlara las fundaciones. En la actualidad, exis-ten menos de 500 fundaciones independientes en Francia.

La mayoría de los ingresos procede del sector público

La figura IV.1 ilustra el porcentaje general de las tres principales fuentes de ingresos del sector no lucrativo francés: la financia-ción pública, los ingresos provenientes de actividades privadas y las donaciones privadas. Los pagos del sector público, que cons-tituyen el 58% del total de ingresos, son la fuente de financia-ción predominante. Estos pagos son asignados principalmente por la seguridad social, en segundo lugar por el gobierno cen-tral, y finalmente por el gobierno local. Los pagos y subsidios provenientes del gobierno central están destinados, principal-mente, al área de educación e investigación. Por otra parte, el dinero proveniente del gobierno local (subsidios o contratos) está distribuido de modo más disperso: cultura y esparcimiento, servicios sociales elementales, desarrollo local y vivienda, orga-nizaciones profesionales y de defensa de los derechos civiles. Desde la descentralización de 1983, los fondos provenientes del gobierno local se han convertido en una cada vez mayor fuente de financiación para la educación. Los ingresos prove-nientes de actividades privadas constituyen algo más de la ter-cera parte de los recursos: los recursos comerciales, es decir,

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La sociedad civil global: Las dimensiones del sector no lucrativo

FIGURA IV.1

Fuentes de ingresos del sector no lucrativo en Francia, 1995 Cuotas, pagos por servicios 34,6% Sector público 57,8% Filantropía 7,5%

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las cuotas, los pagos y las ventas, son sus principales componen-tes; las cuotas de afiliación aportan una mínima cantidad; y, final-mente, en el nivel más bajo se encuentran los ingresos prove-nientes de las inversiones, que contribuyen mínimamente al conjunto total de los recursos. La donaciones privadas son no-minales y constituyen únicamente el 7% de los ingresos totales; la mitad de estas donaciones proviene de individuos particula-res, y la otra mitad, de donaciones de empresas o del patroci-nio.

Evidentemente, si se incluye el valor imputado del tiempo que aportan los voluntarios, la estructura de ingresos del sector no lucrativo francés es totalmente diferente, como se muestra en la figura IV.2. Incluido el valor imputado del tiempo que aportan los voluntarios, las donaciones privadas, con un 47% de los in-gresos totales, pasan a convertirse en el principal recurso de las organizaciones del sector, dejando en un segundo plano, en comparación, a los ingresos provenientes del sector público y de las actividades privadas.

Como se indica en la figura IV.3, la distribución de los recursos disponibles para el sector no lucrativo francés varía notable-mente entre las diversas áreas. La salud, la educación y los ser-vicios sociales son las únicas áreas donde predomina la financia-ción procedente del sector público, debido, en gran medida, a

Francia: De la tradición jacobina a la descentralización

121

FIGURA IV.2

Fuentes de ingresos del sector no lucrativo, incluido el valor imputado del tiempo aportado por los voluntarios, Francia, 1995 Cuotas, pagos por servicios 20,0% Sector público 33,4% Filantropía 46,6%

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que se trata de áreas más cercanas al Estado de Bienestar. En efecto, las organizaciones no lucrativas de asistencia sanitaria dependen de la financiación pública para el 80% de sus ingresos, y las organizaciones de educación e investigación reciben del Estado más del 70% de su financiación. Aunque los recursos públicos también ostentan un gran peso en la mayoría de las otras áreas, éstas disponen de una mayor variedad de fuentes de financiación. Por ejemplo, los intermediarios filantrópicos están financiados principalmente por las donaciones privadas, mientras que para las áreas de cultura y esparcimiento, desa-rrollo y vivienda, y medio ambiente y organizaciones profesio-nales prevalecen los recursos comerciales. En el caso de las asociaciones de defensa de los derechos civiles, los ingresos

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La sociedad civil global: Las dimensiones del sector no lucrativo

FIGURA IV.3

Fuentes de ingresos del sector no lucrativo francés, por área, 1995 63,9% 39,8% 13,2% 5,5% 9,8% 6,3% 15,4% 10,4% 1,8% 5,3% 7,5% 3,0% 43,4% 44,9% 58,3% 72,3% 80,2% 32,1% 29,9% 37,1% 29,6% 57,8% 33,1% 16,8% 41,8% 36,3% 17,9% 13,4% 52,4% 59,7% 61,1% 65,1% 34,6% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Todas las áreas

Predominio de las cuotas

Cultura Desarrollo Asociaciones profesionales Medio ambiente Predominio del sector público Sanidad Educación Servicios sociales Organizaciones cívicas Actividades internacionales Predominio de la filantropía Filantropía Sector público Filantropía Cuotas

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procedentes de la financiación pública y de los recursos comer-ciales están equilibrados. Este equilibrio también es patente en el caso de las actividades de ayuda internacional, donde las cuo-tas de financiación pública –asignada principalmente por la Unión Europea– y de donaciones privadas son similares.

Evolución del tercer sector francés (1990-1995) Entre 1990 y 1995, el empleo no lucrativo en Francia experi-mentó un rápido crecimiento (20%), pasando de 803.000 traba-jadores asalariados EJC a 960.000 (véase el cuadro IV.3). Este dato es digno de mención, ya que en el mismo periodo de tiempo la tasa de empleo total del país descendió un 1%2. Este

descenso general del empleo no sólo se experimentó en los

Francia: De la tradición jacobina a la descentralización

123

CUADRO IV.3

Tendencias en el empleo remunerado del sector no lucrativo francés por área (1990-1995) (en miles)

Área de actividad

EJC 1990 EJC 1995 Variaciónabsoluta (N.º) (%) (N.º) (%) (N.º) Cultura y esparcimiento . . . . 91 11,4 116 12,1 25 Educación e investigación . . . 184 23,0 199 20,7 15 Salud. . . 137 17,0 149 15,5 12 Servicios sociales . . . 308 38,4 381 39,7 73 Medio ambiente. . . 5 0,6 9 0,9 4 Desarrollo y vivienda. . . 38 4,7 53 5,5 15 Defensa de los derechos

civi-les y asesoramiento legal . . 15 1,9 19 2,0 4

Filantropía . . . 0,1 0,0 0,09 0,0 –0,01

Actividades internacionales . . 9 1,1 17 1,8 8

Asociaciones profesionales . . 16 1,9 17 1,8 1

TOTAL . . . . 803 100 960 100 157

2Entre 1990 y 1995 el empleo masculino en el sector no lucrativo descendió,

mientras que el empleo femenino aumentó. En 1995, el 70% del empleo no lucrati-vo lo constituían las mujeres.

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sectores agrícola e industrial, sino también en las actividades de servicios comerciales y financieros. Durante este lustro, sólo los servicios personales dieron muestra de cierto crecimiento en el empleo. Concretamente, de los 157.000 empleos creados por el sector no lucrativo durante este periodo, la mitad perte-necían al área de servicios sociales y una sexta parte al área de cultura y esparcimiento. No obstante, no se experimentaron muchos cambios en la composición del sector durante este pe-riodo; el predominio de los servicios sociales se reforzó ligera-mente, mientras que la cuota relativa de empleo en las áreas de educación y salud descendió.

Entre 1990 y 1995 el trabajo voluntario aumentó con mayor celeridad que el empleo remunerado, con una media de creci-miento anual del 7%, siendo los servicios sociales el área donde se observó el mayor crecimiento. Con la agudización de la de-presión económica, el trabajo de los voluntarios parece servir de vehículo para el cambio. En vista de que las políticas prove-nientes del sector público demuestran frecuentemente su inefi-cacia, el voluntariado aparece como una vía eficaz para obtener resultados rápidos en el ámbito local.

Por lo que respecta a las fuentes de financiación del sector no lucrativo durante este periodo, es evidente que sigue predomi-nando la financiación procedente del sector público, aunque se observa un ligero cambio hacia la privatización de los recursos (véase figura IV.4). En 1995, las cifras muestran un ligero

des-124

La sociedad civil global: Las dimensiones del sector no lucrativo

FIGURA IV.4

Fuentes de ingresos del sector no lucrativo francés, 1990 y 1995 Cuotas, pagos por servicios 33,0% Sector público60,0% Filantropía 7,0% Cuotas, pagos por servicios 34,6% Sector público57,8% Filantropía 7,5% 1990 1995

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censo de la financiación pública y un ligero aumento en las ren-tas del trabajo.

El tercer sector francés en un contexto comparativo

Desde un punto de vista comparativo, el tercer sector fran-cés es un peso medio. La figura IV.5 muestra la cuota de em-pleo no lucrativo del emem-pleo total por país, que es un indica-dor significativo de la magnitud relativa del sector no lucrati-vo en varios países. Entre los 22 países que integran la parte

Francia: De la tradición jacobina a la descentralización

125

FIGURA IV.5

Cuota del sector no lucrativo sobre el total de empleo, por país, 1995

0,4% 0,6% 0,9% 1,3% 1,7% 2,2% 2,4% 2,4% 3,0% 3,5% 3,7% 4,5% 4,5% 4,8% 4,9% 4,9% 6,2% 7,2% 7,8% 9,2% 10,5% 11,5% 12,6% 0% 5% 10% 15% Países Bajos Irlanda Bélgica Israel Estados Unidos Australia Reino Unido Alemania Francia Promedio de los 22 países España Austria Argentina Japón Finlandia Perú Colombia Brasil República Checa Hungría Eslovaquia Rumania México

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estadística del proyecto, el tercer sector francés se sitúa en la media en lo que a empleo no lucrativo se refiere. El peso relativo de los sectores no lucrativos holandés, irlandés y belga, los mayores de los 22 países incluidos en el estudio, es el doble de la cuota de empleo no lucrativo en Francia. Si se incluye el voluntariado, Francia se sitúa justo por encima de la media, pero la pauta de estos otros países continúa siendo bastante similar.

Como hemos indicado anteriormente, entre 1990 y 1995, el empleo en el sector no lucrativo francés aumentó, aproximada-mente, en 157.000 empleados EJC, lo que constituye un incre-mento del 20%. Esta tasa de crecimiento es comparable a la ex-perimentada por otros países de Europa Occidental sobre los que disponemos de datos, es decir, Alemania, Reino Unido y Países Bajos, en los que en el mismo subperiodo, el empleo au-mentó un 24% como promedio.

En la mayoría de los países incluidos en el estudio, las tres áreas vinculadas al Estado de bienestar –educación, salud y servicios sociales– constituyen dos terceras partes del empleo remune-rado del sector no lucrativo. No obstante, la importancia relati-va de cada área relati-varía entre países. En efecto, como se ha señala-do en el capítulo I, en ocho países –Bélgica, Irlanda, Reino Uni-do, Israel, Argentina, Brasil, México y Perú– el área de educación es la principal generadora de empleo no lucrativo. Esto se debe, generalmente, a la participación de la Iglesia cató-lica en las escuelas primaria y secundaria. En tres países –Esta-dos Uni–Esta-dos, Japón y Países Bajos– los programas relaciona–Esta-dos con la salud constituyen la mitad, aproximadamente, del empleo no lucrativo remunerado. En Francia, al igual que en Alemania, Austria o España, el empleo no lucrativo predomina en el área de servicios sociales, lo cual es debido, en gran parte, a que es-tos servicios se prestan en colaboración con el Estado y el sis-tema de seguridad social. En los países de Europa Central y Oriental, la cuota más significativa de empleo no lucrativo re-munerado se concentra en el área de cultura y esparcimiento, un área que se acentuó y fomentó durante el periodo de plani-ficación estatal.

Por lo que a la estructura de ingresos se refiere, de los 22 paí-ses sobre los que disponemos de datos, las cuotas y pagos pri-vados son la principal fuente de financiación del tercer sector,

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seguida por los pagos provenientes del Estado y, finalmente, en menor medida, las donaciones privadas. No obstante, exis-te un contrasexis-te significativo entre la mayoría de los países de Europa Occidental, donde la financiación predominante pro-viene de las arcas públicas, y el resto de países industrializados o en vías de desarrollo, donde predominan las cuotas (véase la figura IV.6). La estructura de ingresos del sector no lucrativo francés es típica de los países de Europa Occidental. De he-cho, en todos los países incluidos en el proyecto de estudio comparativo del sector no lucrativo de la Universidad Johns Hopkins, excepto España, predomina la financiación prove-niente del Estado. No obstante, la cuota relativa de financia-ción del sector público en Francia es inferior a la de Irlanda, Bélgica, Alemania o Países Bajos, pero superior a la del Reino Unido y Austria.

Francia: De la tradición jacobina a la descentralización

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FIGURA IV.6

Fuentes de ingresos del sector no lucrativo, por país, 1995 México 28% 45% 27% 44% 50% 6% 44% 47% 9% 38% 59% 3% 35% 58% 7% 32% 64% 4% 26% 64% 10% 16% 77% 7% 18% 77% 5% 49% 32% 19% 47% 39% 14% 55% 27% 18% 52% 45% 3% 57% 30% 13% 55% 22% 23% 63% 31% 6% 58% 36% 6% 70% 15% 15% 68% 19% 13% 74% 15% 11% 73% 20% 7% 85% 9% 6% 49% 40% 11%

Todos los países Predominio de las cuotas Brasil Argentina Colombia Perú Australia Finlandia Estados Unidos Eslovaquia Hungría Japón España República Checa Predominio del sector público Irlanda Bélgica Alemania Israel Países Bajos Francia Austria Reino Unido Rumania

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Conclusiones e implicaciones

¿Una estrategia de renovación?

Como se ha indicado en las páginas introductorias de este capí-tulo, el sector no lucrativo francés es relativamente joven, y sólo en fechas recientes, tras los intentos de descentralización de los años ochenta, ha empezado a progresar. Por tanto, los objetivos y los desafíos a los que se enfrenta este sector son muy diferentes de aquellos a los que se enfrentan muchos otros países. A diferencia de la mayoría de los países europeos, en Francia no existe el problema de renovación de su tercer sector. Es más, dado el gran número y reducido tamaño de las organizaciones no lucrativas francesas en comparación con el resto de los países europeos, la renovación demográfica no es una carga, sino uno de los principales atributos del sector. En vista de que cada año se crean más de 60.000 asociaciones, las organizaciones no lucrativas sirven de vehículos para fomentar el cambio social y la innovación, convirtiéndose en foros que intentan representar y servir los valores de la nueva generación (Bloch-Lainé, 1995). Por ejemplo, desde principios de los años noventa, un nuevo movimiento social ha ido propagándose. Las nuevas organizaciones no lucrativas se esfuerzan en velar por los derechos de los desempleados, las personas sin hogar, los refugiados, los que carecen de documentos de identidad y las personas sin derechos. Este movimiento social puede conver-tirse en un partido de extrema izquierda en el futuro, como lo fuera los verdes para la generación anterior.

No obstante, esto no significa que en el sector no lucrativo francés todo vaya sobre ruedas. Se observa en las organizacio-nes no lucrativas de mayor antigüedad una tendencia a conver-tirse en burocracias que encuentran serias dificultades a la hora de captar nuevos voluntarios, ya que éstos se sienten frecuen-temente atraídos por nuevas organizaciones no lucrativas. Estas viejas organizaciones no lucrativas deben realizar mejoras en cuanto a la formación y encontrar modelos de gestión que re-flejen los valores centrales que este conjunto de instituciones se supone debe fomentar. El Primer Ministro Jospin ha anuncia-do en 1999 que se anuncia-doblarán los Fonanuncia-dos Nacionales de las Acti-vidades Asociativas (Fonds National de la Vie Associative), es decir, la financiación proveniente del sector público para fomentar la capacitación de los voluntarios. No obstante, el contenido de

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esta capacitación sigue dependiendo del propio sector no lu-crativo.

Responsabilidad y eficacia

El sector no lucrativo exige un mayor nivel de responsabilidad y eficacia, especialmente en las organizaciones comprometidas con los servicios sociales, ya que éstas no están sujetas a las mismas reglamentaciones que las actividades relacionadas con la salud. Los métodos de evaluación deben tener en cuenta la calidad de los servicios prestados; además, las organizaciones no lucrativas deben aunar sus esfuerzos a la hora de definir los criterios de calidad.

En 1996, la Asociación para la Investigación sobre el Cáncer (ARC) se vio envuelta en un escándalo de gran magnitud. De los cuantiosos ingresos provenientes de donaciones privadas que llegaban a esta organización no lucrativa, menos de una ter-cera parte se empleaban en la investigación contra el cáncer. Dos terceras partes de estas donaciones se malversaban, se utilizaban para negocios con fines lucrativos o eran derrocha-das por su presidente, que ahora tiene que rendir cuentas ante los tribunales de justicia. A partir de este escándalo, las organi-zaciones no lucrativas que reciben financiación pública o dona-ciones privadas están sujetas al control del Tribunal de Cuentas

(Cour des Comptes), en los ámbitos nacional o regional. Como

manifiesta Weisbrod (1988): «Las acciones de aquellos que bajo un disfraz buscan el propio beneficio pueden dañar la reputa-ción de las organizaciones sin ánimo de lucro de alta calidad que prestan sus servicios al público y, por consiguiente, su capa-cidad para encontrar fuentes de financiación». La responsabili-dad es, por tanto, un factor esencial para mantener la credibili-dad del tercer sector.

Además de labrarse y preservar su credibilidad, el sector no lu-crativo debe esforzarse por mantener una competencia leal con el sector empresarial. En este sentido, el Gobierno ha puesto en su agenda buscar medidas para poder ejercer un ma-yor control sobre las exenciones fiscales a las que tienen dere-cho las organizaciones no lucrativas que participan en activida-des comerciales. De acuerdo con el estatuto jurídico de la Ley de 1901, actualmente casi todas las asociaciones son supuesta-mente no lucrativas. Para enero del año 2000, cada asociación

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que presente una facturación superior a los 250.000 francos franceses (50.000 dólares) deberá probar a las autoridades fis-cales que se trata de una entidad no lucrativa. Evidentemente, esta reforma fiscal es el eje central de un airado debate.

Expansión de la filantropía

La expresión de la filantropía privada continúa siendo vital como instrumento que garantice un nivel significativo de inde-pendencia frente al gobierno y al mercado. Las donaciones par-ticulares aumentaron entre 1990-1993, pero el impacto que causó el escándalo ARC (Archambault y Boumendil, 1997) hizo que descendieran en el subperiodo de 1993-1996, a pesar de contar con ventajas fiscales más favorables. En la actualidad el índice de la filantropía empresarial es todavía bajo, aunque está ascendiendo lentamente, y el número de fundaciones empresa-riales sigue siendo reducido. Para incrementar el número de fundaciones empresariales y el de fundaciones que conceden subvenciones, como en otros países, los responsables políticos no deben mostrar tanto recelo hacia estas entidades y deben simplificar los procesos necesarios para su creación.

Además, los cambios demográficos y de mano de obra sugieren que en Francia existe una gran reserva de voluntariado poten-cial que se mantiene sin explotar para que la cuota filantrópica de las actividades no lucrativas aumente. Entre estos cuerpos de voluntariado potencial sin explotar se encuentran personas con un nivel de conocimientos frecuentemente alto, que han obtenido la jubilación anticipada y cuyo principal activo es su experiencia profesional. Existe, además, una incalculable reserva de voluntarios entre los estudiantes. Sin embargo, los institutos de enseñanza secundaria y las universidades no tratan del mis-mo mis-modo en el curriculum de los estudiantes las actividades re-lacionadas con el voluntariado que las actividades deportivas o culturales. A pesar de ello, el número de asociaciones juveniles está aumentando. Del mismo modo, el incremento del empleo a jornada parcial que se está observando y la reducción de la jornada completa de 39 a 35 horas semanales podrían suponer una tendencia positiva hacia el voluntariado. Finalmente, las res-tricciones que en el pasado habían impedido la participación de los desempleados en el trabajo voluntario se han suprimido re-cientemente; ahora muchas organizaciones no lucrativas invitan a sus beneficiarios desempleados a trabajar como voluntarios.

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En este caso, el voluntariado se convierte en una transición po-sitiva entre el desempleo y los empleos estándar o los empleos asistidos (Schmid y Auer, 1997).

Integración europea y globalización

La Unión Europea ha estado dudando en relación con su enfo-que respecto al sector no lucrativo y la sociedad civil. El Trata-do de Roma, firmaTrata-do durante un perioTrata-do de amplio crecimien-to económico, bajos niveles de desempleo y en plena Guerra Fría entre los bloques Oriental y Occidental, olvidó este con-junto de instituciones. En el momento en que las organizacio-nes no lucrativas pueden competir con sus homólogas extran-jeras y con las organizaciones lucrativas, la financiación prove-niente del Estado se contempla como una distorsión de la competencia leal y está prohibida, a menos que esté justificada por un contrato en el que se detalle y defienda con precisión el objetivo público de estas organizaciones. Por tanto, con la eu-ropeización se corre el riesgo de que las organizaciones no lu-crativas se parezcan cada vez más a las empresas con las que compiten. Este riesgo es todavía más significativo para las orga-nizaciones no lucrativas que trabajan en la frontera entre dos países, dada la importancia que tiene la proximidad entre el productor y el consumidor de los servicios sociales prestados por estas organizaciones. Además, en el ámbito europeo, las or-ganizaciones no lucrativas con fines públicos que reciben más de la mitad de su financiación del Estado están consideradas organizaciones de derecho público, existiendo el riesgo de que se las pueda asemejar con entidades públicas (Alix, 1993; Cour-sin, 1993). En definitiva, por un lado existe el riesgo de que el sector empresarial se coma al sector no lucrativo y, por otro, que se incluya a este sector en el dominio público.

Para poner un poco de orden en todo este desconcierto, se deberían enmendar los Tratados Europeos de modo que se tenga en cuenta al sector no lucrativo y, de manera más genera-lizada, al conjunto de la economía social. El Tratado de Maas-tricht de 1996 (Artículo 26) y el Tratado de Amsterdam de 1998 (Artículo 38) abordan el tema de las entidades y los servi-cios sociales privados, y sugieren que se establezca una coope-ración entre este conjunto de instituciones y las oficinas cen-trales europeas. Hasta ahora, sin embargo, estos artículos son simplemente papel mojado.

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En términos generales, la tendencia mundial hacia la globaliza-ción no excluye al sector no lucrativo. Por ello, los legislado-res y los lídelegislado-res del sector se enfrentan al reto de elaborar un marco jurídico adecuado para la actuación no lucrativa trans-nacional, al tiempo que protegen los legítimos intereses nacio-nales.

La existencia de un vibrante tercer sector se contempla de ma-nera creciente no como un lujo o un hobby de la clase media, sino como una necesidad en Europa, como un control y ajuste de la invasión mercantil mundial en cada aspecto de la vida hu-mana y en cada tipo de relación. Estas entidades no lucrativas pueden expresar las preocupaciones ciudadanas, exigir la res-ponsabilidad de los poderes públicos, promover la comunidad, cubrir necesidades insatisfechas y, en general, mejorar la calidad de vida.

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