LA SOCIEDAD CIVIL
GLOBAL
Las dimensiones del sector
no lucrativo
Proyecto de estudio comparativo
del sector no lucrativo de la
Universidad Johns Hopkins
Lester M. Salamon Helmut K. Anheier Regina List Stefan Toepler S. Wojciech Sokolowski y colaboradores
La decisión de la Fundación BBVA de publicar el presente libro no implica responsabilidad alguna sobre su contenido ni sobre la inclusión, dentro del mismo, de documentos o información complementaria facilitada por los autores.
Versión en inglés disponible en: Center for Civil Society Studies Institute for Policy Studies Johns Hopkins University
3400 N. Charles Street/Wyman Park Building Baltimore, Maryland 21218 USA
Fax:(410) 516-4523;e-mail:[email protected];web:www.jhu.edu/~cnp
Título original:Global Civil Society:Dimensions of the Nonprofit Sector (Baltimore: Johns Hopkins Center for Civil Society Studies) © 1999 Lester M. Salamon
La sociedad civil global: Las dimensiones del sector no lucrativo © Fundación BBVA
Plaza de San Nicolás, 4 48005 Bilbao
Depósito legal: M. 38.112-2001 I.S.B.N.: 84-95163-54-3 Traductor: Marcos Azcárate
© Ilustración de portada: Doug Hess
Imprime Sociedad Anónima de Fotocomposición Talisio, 9 - 28027 Madrid
ÍNDICE
PRESENTACIÓN. . . . 11 PRÓLOGO, Lester M. Salamon . . . . 13
PRIMERA PARTE
VISIÓN GENERAL COMPARATIVA
I. LA SOCIEDAD CIVIL EN UNA
PERSPEC-TIVA COMPARAPERSPEC-TIVA, Lester M. Salamon, Hel-mut K. Anheier y colaboradores . . . . 19 SEGUNDA PARTE
EUROPA OCCIDENTAL
II. BÉLGICA, Sybille Mertens, Sophie Adam, Jacques Defourny, Michel Marée, Jozef Pacolet e Ilse Van de Putte. . . . 67 III. FINLANDIA, Voitto Helander, Harri Laaksonen,
Susan Sundback, Helmut K. Anheier y Lester M. Salamon . . . . 91
IV. FRANCIA: DE LA TRADICIÓN JACOBINA
A LA DESCENTRALIZACIÓN, Édith Archam-bault, Marie Gariazzo, Helmut K. Anheier y Lester M. Salamon . . . . 113
V. ALEMANIA: UNIFICACIÓN Y CAMBIO,
Eckhard Priller, Annette Zimmer, Helmut K. Anheier, Stefan Toepler y Lester M. Salamon . . . . 135 VI. IRLANDA, Freda Donoghue, Helmut K. Anheier y
VII. PAÍSES BAJOS: PRINCIPALES CARACTERÍS-TICAS DEL SECTOR NO LUCRATIVO HO-LANDÉS, Ary Burger, Paul Dekker, Stefan Toepler, Helmut K. Anheier y Lester M. Salamon. . . . 193 VIII. ESPAÑA, José Ignacio Ruiz Olabuénaga, Antonio
Jiménez Lara, Helmut K. Anheier y Lester M. Sala-mon. . . . 213
IX. REINO UNIDO, Jeremy Kendall y Stephen
Almond . . . . 231 TERCERA PARTE
OTROS PAÍSES DESARROLLADOS
X. AUSTRALIA, Mark Lyons, Susan Hocking, Les Hems y Lester M. Salamon . . . . 259
XI. ISRAEL: UNA VISIÓN GENERAL DE LOS
PRINCIPALES PARÁMETROS
ECONÓMI-COS, Benjamin Gidron, Hagai Katz, Helmut K. Anheier y Lester M. Salamon . . . . 277 XII. JAPÓN, Naoto Yamauchi, Hiroko Shimizu, S.
Woj-ciech Sokolowski y Lester M. Salamon . . . . 305 XIII. ESTADOS UNIDOS, S. Wojciech Sokolowski y
Lester M. Salamon . . . . 325 CUARTA PARTE
EUROPA CENTRAL Y ORIENTAL
XIV. LA REPÚBLICA CHECA, Pavol Fric&, Rochdi Goulli, Stefan Toepler y Lester M. Salamon. . . . 351 XV. HUNGRÍA, István Sebestény, Éva Kuti, Stefan
Toepler y Lester M. Salamon . . . . 373 XVI. POLONIA: UNA VISIÓN PARCIAL, Ewa Les@,
Slawomir Nale7cz, Jan Jakub Wygnan@ski, Stefan Toepler y Lester M. Salamon . . . . 397 XVII. RUMANIA: Daniel Saulean, Dan Stancu, Carmen
Epure, Stefan Constantinescu, Simona Luca, Adrian Baboi Stroe, Oana Tiganescu, Bogdan Be-rianu, Stefan Toepler y Lester M. Salamon . . . . 411 XVIII. ESLOVAQUIA, Helena Woleková, Alexandra
Pe-trášová, Stefan Toepler y Lester M. Salamon . . . . 433
8
La sociedad civil global: Las dimensiones del sector no lucrativoQUINTA PARTE LATINOAMÉRICA
XIX. ARGENTINA, Mario Roitter, Regina List y Lester
M. Salamon . . . . 453
XX. BRASIL, Leilah Landim, Neide Beres, Regina List y Lester M. Salamon . . . . 475
XXI. COLOMBIA: UN SECTOR NO LUCRATIVO DIVERSO Rodrigo Villar, Regina List y Lester M. Salamon . . . . 497
XXII. MÉXICO, Gustavo Verduzco, Regina List y Lester M. Salamon . . . . 517
XXIII. PERÚ, Cynthia Sanborn, Hanny Cueva, Felipe Por-tocarrero, Regina List y Lester M. Salamon . . . . 535
ANEXOS A. METODOLOGÍA Y PLANTEAMIENTO . . . 557
B. TABLAS DE DATOS COMPARATIVOS . . . 577
C. FUENTES DE DATOS . . . 585
D. COMITÉS ASESORES . . . 607
E. ASOCIADOS LOCALES. . . 615
F. INSTITUCIONES PATROCINADORAS . . . 619
NOTA SOBRE LOS AUTORES. . . . 621
XXII. MÉXICO
Gustavo Verduzco, Regina List
y Lester M. Salamon
Introducción
Durante la mayor parte del sigloXX, el sector no lucrativo en
México ha desempeñado un papel menor en la prestación de servicios humanos y en las actividades relacionadas con el de-sarrollo, áreas que han estado dominadas por el Estado, al me-nos desde la Revolución Mexicana (1911-1921) y la creación en 1926 del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Además, el Gobierno de partido único no ha facilitado los incentivos nece-sarios y menos aún el espacio para que las organizaciones no lucrativas independientes prosperen. Sin embargo, ello no signi-fica que los ideales y la práctica de solidaridad, ayuda mutua y bien público no se pongan de manifiesto en este país, sino que tienden a expresarse o ponerse en práctica bien mediante acti-vidades con fines determinados, o a través de grupos no inde-pendientes. Por tanto, aunque puede que estas actividades y agrupaciones no coincidan con el concepto del proyecto de or-ganizaciones no lucrativas, es evidente que disponen de un gran potencial para el futuro1.
1En el caso de México, dada la estructura de poder impuesta por el partido oficial
(PRI), así como por otras características que irían contra la definición estructu-ral-operativa utilizada en el proyecto comparativo, tuvimos que ignorar varios tipos de asociaciones: 1) a las organizaciones que en la práctica estaban orgánicamente unidas al partido oficial (PRI) pero cuyo número de empleados se estimaba en 74.603 en el año 1993; 2) a las organizaciones comunitarias que en el año 1994 in-cluían a 1,7 millones de voluntarios. La mayor parte de estas últimas organizaciones no fueron consideradas en nuestro estudio por carecer de una o más de las carac-terísticas requeridas por la definición estructural-operativa. El lector deberá tomar
En el presente estudio se exponen los hallazgos referentes al tamaño, composición y estructura de ingresos del conjunto de instituciones que constituyen el sector no lucrativo o tercer sec-tor en México, y su situación en comparación con otros países de Latinoamérica y del resto del mundo. Este estudio ha sido realizado por un equipo de investigación mexicano bajo los auspicios del Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI)2. La principal fuente de datos utilizada ha sido el Censo Econó-mico Nacional de 1993, realizado por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI). Salvo que se indi-que otra cosa, todos los valores monetarios se expresan en dó-lares estadounidenses, conforme al tipo de cambio medio de 1995; para obtener información más detallada sobre las fuentes de datos, véase el anexo C.
Principales hallazgos
Cinco hallazgos principales se desprenden de este estudio so-bre el ámbito, estructura, financiación y papel del sector no lu-crativo en México:
1. Una fuerza económica insuficientemente desarrollada
En primer lugar, aparte de su creciente importancia social y po-lítica, el sector no lucrativo en México resulta ser una fuerza económica menos desarrollada de lo que se podría esperar, re-presentando cuotas modestas del empleo y los gastos naciona-les. Más concretamente:
· Un sector de 1.300 millones de dólares. En 1995, el sector no lu-crativo mexicano movía unos gastos operativos de 1.300
mi-518
La sociedad civil global: Las dimensiones del sector no lucrativonota también de que tipos similares de organizaciones fueron consideradas en otros países latinoamericanos como, por ejemplo, en los casos de Perú y Colombia debido a que sus contextos políticos y sociales difieren del caso mexicano. Para una descripción más detallada de la definición estructural-operativa del proyecto y de los tipos de organizaciones incluidos en el mismo, véase el capítulo I y el anexo A.
2El estudio en México ha sido coordinado por Gustavo Verduzco, del Colegio de
México, que ha actuado como colaborador local del proyecto, con la asistencia de Rosa María Fernández y María Gallo. Este equipo, a su vez, ha contado con la cola-boración de un comité local de asesoramiento (véase el anexo D para una lista de-tallada de los miembros del comité). El proyecto de la Universidad Johns Hopkins ha sido dirigido por Lester M. Salamon y Helmut K. Anheier, y la parte del estudio correspondiente a Latinoamérica ha sido supervisada por Regina List.
llones de dólares (8.800 millones de pesos mexicanos), o el 0,5% del producto interior bruto del país, una cantidad bas-tante reducida3.
· Una modesta fuente de empleo. Detrás de estos gastos se en-cuentra una fuerza laboral que incluye a 93.809 empleados asalariados equivalentes a jornada completa (EJC). Esta cifra constituye el 0,4% del total de trabajadores no agrícolas del país, el 1,2% del empleo en el sector servicios y el equivalente al 2,4% del personal empleado por el Estado en todos los ám-bitos: federal, estatal y municipal (véase el cuadro XXII.1).
· Contribución de los voluntarios. Aun así, no queda reflejada toda la extensión del sector no lucrativo en México, ya que tam-bién atrae un importante volumen de trabajo voluntario. De hecho, un 10% de la población mexicana manifiesta contribuir con parte de su tiempo con las organizaciones no lucrativas. Ello se traduce en un mínimo de 47.000 empleados EJC adi-cionales4, lo cual aumenta el número total de empleados EJC de las organizaciones no lucrativas en México a 141.000, un incremento de más del 50%, o el 0,7% del total de empleo del país (véase la figura XXII.1).
México
519
CUADRO XXII.1
El sector no lucrativo en México, 1995
1.300 millones de dólares en gastos — 0,5% del PIB
93.809 empleados remunerados
— 0,4% del total de empleo no agrícola — 1,2% del empleo en el sector servicios — 2,4% del empleo en el sector público
3Técnicamente, la comparación más exacta es la que se establece entre la
contri-bución del sector al valor añadido y el producto interior bruto. Para el sector no lu-crativo, valor añadido en términos económicos es, básicamente, igual a la suma de los salarios y al valor imputado del tiempo aportado por los voluntarios. Sobre esta base, el sector no lucrativo en México constituye el 0,3% del total del valor aña-dido.
4Dado que el equipo de investigación mexicano no ha podido realizar una
encues-ta de población sobre las donaciones y las actividades del volunencues-tariado, y ha utiliza-do el empleo no remunerautiliza-do como variable sustitutiva, es muy probable que los datos sobre el voluntariado no estén reflejados en toda su extensión.
2. El sector no lucrativo más reducido de Latinoamérica
El sector no lucrativo mexicano no sólo es reducido en rela-ción con su economía global, sino también en compararela-ción con sus homólogos en Latinoamérica y en el resto del mundo. · Significativamente por debajo de la media internacional. Como se
observa en la figura XXII.2, el tamaño relativo del sector no lucrativo varía ampliamente entre países, siendo la media glo-bal de los 22 países incluidos en el estudio el 4,8%. Por tanto, con una cuota de empleo del 0,4%, el sector no lucrativo me-xicano no sólo se situaba muy por debajo del promedio glo-bal, sino que en 1995 constituía el sector no lucrativo más re-ducido de los 22 países incluidos en este estudio.
· Considerablemente por debajo de la media de los países de Lati-noamérica. El empleo no lucrativo como porcentaje del total de empleo es también considerablemente menor en México que en el resto de los países de Latinoamérica analizados en el presente estudio. Así, como se indica en la figura XXII.3, el empleo EJC en las organizaciones no lucrativas de México, con un 0,4% del total de empleo, constituye una cifra inferior a la quinta parte del promedio de los países de Latinoamérica (2,2%).
520
La sociedad civil global: Las dimensiones del sector no lucrativoFIGURA XXII.1
El sector no lucrativo mexicano, con y sin voluntarios, 1995, como porcentaje de...
2,4% 1,2% 0,4% 0,5% 0% 1% 2% 3% 4% 0,5% 0,7% 1,8% 3,6% PIB Empleo total * Empleo sector servicios Empleo sector público * No agrario Empleados remunerados Voluntarios
· El margen se reduce con la inclusión de los voluntarios.Cuando se incluye a los voluntarios como un factor más, este margen se reduce ligeramente. Por tanto, incluido el tiempo aportado por los voluntarios, las organizaciones no lucrativas constitu-yen el 0,7% del total de empleo en México, ligeramente por debajo de la cuarta parte del promedio regional: 3,0% (véase la figura XXII.3).
3. Una historia variada de actividad no lucrativa
Hasta comienzos del sigloXX, la evolución del sector no
lucra-tivo en México fue similar a la observada en otros países lati-noamericanos. En concreto, el poder y la amplitud de la
influen-México
521
FIGURA XXII.2
Porcentaje del total de empleo no lucrativo, por país, 1995 0,4% 0,6% 0,9% 1,3% 1,7% 2,2% 2,4% 2,4% 3,0% 3,5% 3,7% 4,5% 4,5% 4,8% 4,9% 4,9% 6,2% 7,2% 7,8% 9,2% 10,5% 11,5% 12,6% 0% 5% 10% 15% Países Bajos Irlanda Bélgica Israel Estados Unidos Australia Reino Unido Alemania Francia Promedio de los 22 países España Austria Argentina Japón Finlandia Perú Colombia Brasil República Checa Hungría Eslovaquia Rumania México
cia de la Iglesia católica durante el periodo colonial dio lugar al establecimiento de numerosas entidades de servicios benéficos, como hospitales y escuelas. Sin embargo, se desalentó la crea-ción de organizaciones seculares autónomas.
Al igual que ocurriera en muchos otros países latinoamerica-nos, la independencia del poder colonial en 1821 vino acompa-ñada de numerosos conflictos entre la Iglesia católica y el nue-vo Estado mexicano. En el caso de México, estas disputas con-dujeron a la expropiación de las propiedades de la Iglesia católica y a la casi total destrucción del sector no lucrativo existente, ya que ni el Estado ni la Iglesia católica disponían de los recursos necesarios para mantenerlo.
La Revolución Mexicana (1911-1921) situó en un primer plano al Estado y al Partido Revolucionario Institucional (PRI). Duran-te el periodo 1940-1965, la prosperidad económica permitió al Estado y al PRI ampliar y ejercer un mayor control sobre las actividades relacionadas con la prestación de servicios huma-nos, especialmente la salud y los servicios sociales. De manera muy similar a la Iglesia católica en el periodo colonial, el Estado y el PRI desalentaron cualquier intento de formación de asocia-ciones autónomas y voluntarias. Por consiguiente, las
organiza-522
La sociedad civil global: Las dimensiones del sector no lucrativoFIGURA XXII.3
Cuota de empleo no lucrativo, con y sin voluntarios, México y cuatro regiones, 1995
1,1% 2,2% 7,0% 6,9% 0,4% 10,3% 9,4% 0,7% 3,0% 1,7% 0% 5% 10% % d e empleo no agrario Europa Occidental Otros países desarrollados
México Latinoamérica Europa Central Voluntarios
ciones no lucrativas independientes desempeñaron papeles de escasa importancia en la prestación de servicios de bienestar social, así como en las actividades enfocadas a las mejoras eco-nómicas y comunitarias.
No obstante, a partir de 1990, la creciente apertura democráti-ca en México ha propiciado un nuevo terreno abonado para el desarrollo del sector no lucrativo. Sin embargo, los resultados de estos cambios recientes no se podrán apreciar hasta que transcurran algunos años.
4. Predominio del área de educación
Al igual que en otros países latinoamericanos, pero de manera diferente al promedio del conjunto de países incluidos en este estudio, la educación domina claramente el panorama no lucra-tivo en México.
· Más de un 40% del empleo no lucrativo se concentra en el área de educación. De todos los tipos de actividad no lucrativa, la que constituye la mayor cuota de empleo no lucrativo en México es la educación. Como se observa en la figura XXII.4, el 43,2% del total de empleo no lucrativo de México se concen-tra en esta área, cifra comparable al promedio de los países de Latinoamérica (44,4%), pero que supera ampliamente la media de los 22 países objeto de este estudio (30,2%). Esta si-tuación refleja hasta qué punto el sector no lucrativo, a pesar de su reducido tamaño, ha supuesto una alternativa para algu-nos grupos católicos antigubernamentales en México. · Una tercera parte del empleo no lucrativo se concentra en las
asociaciones profesionales y sindicatos. La siguiente mayor cuo-ta de empleo no lucrativo en México la absorbe el área de asociaciones profesionales y comerciales, y los sindicatos. Con una cuota del 30,5%, el empleo en esta área es cinco veces más elevado que el promedio de los 22 países inclui-dos en el estudio (6,5%), y inclui-dos veces y media mayor que la media de los países latinoamericanos. El predominio de es-tas actividades en México es un legado de la industrializa-ción del país y del periodo de prosperidad vivido entre 1940- 1965, cuando se crearon numerosas organizaciones comerciales y profesionales.
· Cuotas menores de empleo no lucrativo en las áreas de salud y servicios sociales. Comparado con el promedio global de los 22 países analizados, las áreas de salud y servicios sociales ab-sorben una cuota mucho menor de empleo no lucrativo en México. Así, mientras estas dos áreas constituyen el 38% del empleo no lucrativo en términos globales, como promedio, en México sólo representan el 17% de dicho empleo. Ello re-fleja, en gran medida, la amplia presencia del Estado en la prestación de estos servicios, especialmente desde el estable-cimiento del PRI. Por tanto, queda poco espacio para que las organizaciones no estatales, no partidistas, puedan desarro-llar actividades en estas áreas.
· Cierta presencia de empleo no lucrativo en la vida social. Otra cuota modesta de empleo no lucrativo en México la
constitu-524
La sociedad civil global: Las dimensiones del sector no lucrativoFIGURA XXII.4
Composición del sector no lucrativo, México, Latinoamérica, y promedio de los 22 países, 1995
30,2% 19,6% 18,3% 14,4% 6,5% 5,8% 3,1% 2,2% 44,4% 12,2% 10,3% 10,6% 12,4% 7,0% 1,2% 1,9% 43,2% 8,1% 8,7% 7,7% 30,5% 0,5% 1,0% 0,3% 0% 10% 20% 30% 40% 50% Otras áreas Medio ambiente/ asesoramiento legal Desarrollo Asociaciones profesionales Cultura Servicios sociales Sanidad Educación % de empleo no lucrativo México Promedio Latinoamérica Promedio de los 22 países
ye el área de cultura y esparcimiento. Esta área es responsa-ble del 7,7% del empleo no lucrativo en este país. Ello refleja, en parte, el predominio en la sociedad mexicana de progra-mas deportivos de base comunitaria, patrocinados principal-mente por gobiernos que buscan la popularidad.
· Limitada cuota de empleo en medio ambiente, desarrollo y aseso-ramiento legal. Comparado con el empleo en educación, bie-nestar social y en las organizaciones deportivas y profesiona-les, la cuota de empleo no lucrativo en el área de desarrollo y en las áreas afines de asesoramiento legal y protección me-dioambiental es minúscula. En conjunto, estas áreas absorben menos de un 1,5% del empleo no lucrativo del país, muy por debajo del promedio del 8,9% de los 22 países objeto de este estudio, e incluso del promedio de los países de Latinoaméri-ca (8,2%). En este Latinoaméri-caso, al igual que ocurre con la salud y los servicios sociales, el Estado postrevolucionario ha centrado su interés en controlar estas actividades.
· El modelo cambia con la introducción de los voluntarios. Cuando se incluye la contribución de los voluntarios como un factor más, este modelo cambia significativamente. En concreto, como se observa en la figura XXII.5, con la inclusión de los voluntarios, la cuota de empleo no lucrativo del área de desa-rrollo aumenta del 0,5 al 1,2%, y las áreas de defensa de los derechos civiles y asesoramiento legal, y protección me-dioambiental, en conjunto, pasan del 1 al 2,6%. Asimismo, la cuota de empleo no lucrativo absorbida por el área de servi-cios sociales también experimenta un incremento significati-vo, aumentando de un 8,7% sin la inclusión de los voluntarios a más de un 16% con la inclusión de éstos. Además, cuando los voluntarios entran en escena, la educación deja de ser el área predominante de actividades del sector no lucrativo me-xicano. Es más, su cuota de empleo disminuye significativa-mente, pasando del 43,2 al 30,7%, mientras que la cuota de empleo absorbida por las asociaciones profesionales y co-merciales aumenta del 30,5 al 33,6%, superando por muy poco margen al área de educación.
5. La mayoría de los ingresos proceden de las cuotas y los pagos por servicios, no de la filantropía o del sector público
En vista del predominio de las áreas de educación y de asocia-ciones profesionales, y a la dilatada historia de prestación direc-ta de servicios claves por parte del Esdirec-tado, la mayor parte de los ingresos del sector no lucrativo mexicano proceden de las cuotas y los pagos por servicios, en una medida mucho mayor que sus homólogos en la mayoría del resto de los países inclui-dos en este estudio. Más concretamente:
· Predominio de los ingresos procedentes de las cuotas. La principal fuente de ingresos, con diferencia, de las organizaciones no
526
La sociedad civil global: Las dimensiones del sector no lucrativoFIGURA XXII.5
Cuota de empleo no lucrativo en México, con y sin voluntarios, por área, 1995
30,7% 8,4% 16,3% 6,4% 33,6% 1,2% 2,6% 0,8% 43,2% 8,1% 8,7% 7,7% 30,5% 0,5% 1,0% 0,3% 0% 10% 20% 30% 40% 50% Otras áreas Medio ambiente/ asesoramiento legal Desarrollo Asociaciones profesionales Cultura Servicios sociales Sanidad Educación % de empleo no lucrativo Sólo empleados remunerados Empleados remunerados + voluntarios
lucrativas en México la constituyen las cuotas y los pagos por servicios prestados. Como se indica en la figura XXII.6, sólo esta fuente de ingresos aporta el 85,2% del total de ingresos del sector no lucrativo en este país.
· Limitada financiación procedente de la filantropía y del sector pú-blico. Por el contrario, la financiación procedente de la filan-tropía privada y el sector público constituye unas cuotas mu-cho menores de los ingresos totales. Así, como se observa en la figura XXII.6, la filantropía privada –procedente de perso-nas físicas, empresas y fundaciones, en conjunto– sólo consti-tuye el 6,3% de los ingresos del sector no lucrativo en Méxi-co, mientras que los pagos procedentes del sector público aportan un mero 8,5%.
· Estructura de ingresos con los voluntarios. Este modelo de ingre-sos del sector no lucrativo cambia significativamente cuando se incluye el valor imputado de los voluntarios como un fac-tor más. En efecto, como se observa en la figura XXII.7, la cuota de ingresos procedente de la filantropía privada au-menta considerablemente del 6,3 al 17,9%, superando, por tanto, a la financiación procedente del sector público, que dis-minuye del 8,5 al 7,5%. No obstante, las cuotas y los pagos por servicios siguen constituyendo, por mucho, la fuente pre-dominante de ingresos del sector.
México
527
FIGURA XXII.6
Fuentes de ingresos del sector no lucrativo en México, 1995 Cuotas, pagos por servicios 85,2% Sector público 8,5% Filantropía 6,3%
· Un modelo de financiación similar al de los otros países latinoameri-canos. El modelo de financiación del sector no lucrativo mexi-cano es bastante similar al observado en el resto de países de Latinoamérica. Por tanto, como se indica en la figura XXII.8, las
528
La sociedad civil global: Las dimensiones del sector no lucrativoFIGURA XXII.7
Fuentes de ingresos del sector no lucrativo en México, con voluntarios, 1995
Cuotas, pagos por servicios 74,7% Sector público 7,5% Filantropía 17,9% FIGURA XXII.8
Fuentes de ingresos en efectivo del sector no lucrativo, México, Latinoamérica, y promedio de los 22 países, 1995 8,5% 6,3% 85,2% 15,5% 10,4% 74,0% 40,1% 10,5% 49,4% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90%
Sector público Filantropía Cuotas México
Promedio Latinoamérica Promedio de los 22 países
organizaciones no lucrativas de los otros países latinoamerica-nos incluidos en este proyecto también reciben la gran mayo-ría de sus ingresos de las cuotas y los pagos por servicios. Así, comparado con el 85,2% mexicano, la cuota de ingresos del sector no lucrativo en los cinco países latinoamericanos pro-cedente de las cuotas y los pagos por servicios se situó en el 74,0%. Sin embargo, la cuota de ingresos del sector no lucrati-vo mexicano aportada por el Estado se desvió bastante de la media regional, siendo mucho menor en este país que en el resto de la región (8,5% frente al 15,5% regional, como prome-dio). Además, la cuota procedente de las donaciones privadas también fue inferior en México que en el promedio regional (6,3% frente al 10,4%, como promedio). No obstante, con la in-clusión de los voluntarios, la cuota de las donaciones privadas en México se aproxima mucho más al promedio de los países latinoamericanos (17,9% frente al 19,2%).
· Desviación de la media global. Aunque la estructura de ingre-sos del sector no lucrativo mexicano se asemeja bastante a la del resto de los países latinoamericanos incluidos en este estudio, su diferencia con el resto de los países del mundo, especialmente los países más desarrollados, es bastante considerable. Por tanto, como también se indica en la figu-ra XXII.8, aunque las cuotas y los pagos por servicios son el elemento predominante de la base financiera del sector no lucrativo en términos globales, su predominio está conside-rablemente menos acentuado que en México (85,2% del to-tal de los ingresos en México frente al 49,4% en términos globales). Por el contrario, la cuota de ingresos del sector no lucrativo procedente de la Administración pública en estos otros países es casi cinco veces mayor que en México (40,1% frente al 8,5% en México). Evidentemente, un mode-lo de cooperación bastante diferente ha tenido lugar entre las organizaciones no lucrativas y el Estado en estos otros países, especialmente en Europa Occidental, en donde los pagos procedentes del sector público constituyen bastante más de la mitad de los ingresos del sector no lucrativo, como promedio. Es evidente que la dilatada historia de rela-ciones adversas entre el Estado y las organizarela-ciones no lu-crativas en México ha sido responsable de que este país dis-ponga de un modelo de financiación no lucrativa muy dife-rente, en el que la dependencia de las cuotas y los pagos por servicios es mucho mayor.
· Variaciones por subsector. Como cabría suponer, dado que las cuotas y los pagos por servicios constituyen la mayor parte del caudal de ingresos del sector no lucrativo mexicano, en conjunto, esta fuente de financiación es también la fuente de ingresos predominante de todas las áreas de actividad no lu-crativa. No obstante, como se observa en la figura XXII.9, existen algunas diferencias en la financiación de las organiza-ciones no lucrativas con respecto a los diversos subsectores. Por ejemplo, la financiación procedente del sector público sólo supera el 10% en dos áreas: asociaciones profesionales y sindicatos, y cultura y esparcimiento. Con frecuencia, esta ayuda ha sido interpretada como un mecanismo por parte
530
La sociedad civil global: Las dimensiones del sector no lucrativoFIGURA XXII.9
Fuentes de ingresos en efectivo del sector no lucrativo en México, por área, 1995
38,0% 25,1% 25,1% 25,1% 25,1% 13,5% 0,6% 5,9% 6,3% 9,5% 0,6% 11,8% 6,3% 11,7% 8,5% 52,5% 74,9% 74,9% 74,9% 74,9% 85,9% 87,6% 87,8% 88,3% 85,2% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 0,0% 0,0% 0,0% 0,0% 0,0%
Todas las áreas Predominio de las cuotas Asociaciones profesionales Educación Cultura Sanidad Organizaciones cívicas Filantropía Medio ambiente Desarrollo Servicios sociales Cuotas Sector público Filantropía
del Gobierno para conseguir apoyo de estos tipos de grupos que cuentan con una amplia base de afiliación. Por el contra-rio, las donaciones privadas constituyen una cuarta parte de los ingresos de organizaciones no lucrativas de nuevo cuño que desarrollan sus actividades en las áreas de defensa de los derechos civiles y asesoramiento jurídico, filantropía, protec-ción medioambiental y desarrollo.
Desde 1995, año para el que se realizaron estas estimaciones, la situación en materia de financiación ha cambiado sensible-mente. Expertos en cada una de estas áreas manifiestan que la financiación procedente del Estado ha aumentado para todos los tipos de organizaciones no lucrativas, incluidas aquellas que previamente carecían de ella. Además, han aparecido nue-vos tipos de organizaciones cuyo objetivo es facilitar la filan-tropía organizada y otras formas de participación privada.
Conclusiones e implicaciones
Los datos expuestos en este estudio corroboran que el sector no lucrativo mexicano se manifiesta como un contribuyente re-lativamente modesto de la economía de este país. Los conti-nuos conflictos entre la Iglesia católica y el Estado durante el periodo previo a la revolución mejicana y los posteriores go-biernos del PRI durante la mayor parte del sigloXXhan
impedi-do su evolución como un conjunto de organizaciones autó-nomas.
No obstante, desde los años ochenta y bien entrada la década de los noventa, el sector no lucrativo ha comenzado a prolife-rar en México fuera de los límites de la Iglesia católica y del Estado. Las crisis financieras experimentadas por el país du-rante las dos últimas décadas del sigloXXy las reformas
eco-nómicas promulgadas para hacerles frente han provocado la reducción paulatina de muchos servicios sociales provistos por el Estado y un impresionante aumento de la necesidad de dichos servicios. Las organizaciones no lucrativas han entrado en escena no sólo para llenar estos vacíos existentes en rela-ción a la prestarela-ción de servicios, sino también para exigir un lugar en la mesa sobre la que se deciden los programas y las políticas sociales. Al mismo tiempo, las empresas privadas y los filántropos están empezando a establecer fundaciones y a
crear otros mecanismos adicionales de financiación de este sector emergente.
Después del fraude electoral generalizado vivido por el país a finales de la década de los ochenta, fueron diversos los esfuer-zos que se realizaron para controlar la elección presidencial de 1994. Desde entonces, muchos de los grupos especiales que se formaron para llevar a cabo este control se han consolidado y han creado organizaciones permanentes cuyos objetivos han ido más allá del control electoral, como por ejemplo fomentar la educación cívica, exigir la responsabilidad de los poderes pú-blicos y otras actividades adicionales.
Para facilitar un mayor desarrollo del sector no lucrativo mexi-cano, parece adecuado que se tomen diversas medidas: · Fomentar la capacidad de actuación. Un modo de fomentar un
sector no lucrativo autónomo en México es invertir en la ca-pacidad de este sector mediante mejoras en la formación y el fortalecimiento de organizaciones de infraestructura. Aunque se ha realizado un esfuerzo importante en la formación de personal del sector en México, hasta hace muy poco ha care-cido de capacidad local para facilitar dicha formación. Por ello, el fomento de estas capacidades parece ser una de las gran-des prioridagran-des para el futuro gran-desarrollo del sector.
· Establecer una base de cooperación con el Estado. Mientras se reexaminan los cometidos del Estado y del sector no lucrati-vo en las postrimerías del sigloXX, una importante prioridad
es establecer una base de cooperación más sólida entre estos dos sectores. Para evitar que se repita la tónica histórica del predominio del Estado en el ámbito no lucrativo, esta coope-ración debe garantizar un grado de autonomía razonable a las organizaciones que componen el sector no lucrativo. · Hacerse un sitio en el espacio público. Un modo de promover
una mayor colaboración entre las organizaciones no lucrati-vas y el Estado es garantizar a las primeras un lugar más am-plio en el denominado espacio público que se ha abierto re-cientemente en México. Al igual que en Colombia y en el res-to de los países latinoamericanos analizados en este estudio, se han realizado avances para comprometer a las organiza-ciones no lucrativas en el proceso de formulación y puesta en
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La sociedad civil global: Las dimensiones del sector no lucrativomarcha de las políticas públicas en México, pero todavía que-da mucho por hacer.
· Establecer una base filantrópica. Aunque su presencia es relati-vamente importante en algunas áreas de actividad, la filantro-pía no constituye todavía una fuente de ingresos significativa para el sector no lucrativo mexicano. Para mantener la auto-nomía que están consiguiendo en la actualidad las organiza-ciones no lucrativas mexicanas, será necesario establecer una base de financiación filantrópica local mediante el fomento de las donaciones privadas.
En vista de los recientes acontecimientos y de las tendencias actuales, parece probable que el aspecto del sector no lucrativo mexicano sea muy diferente al final del siglo, contribuyendo de una manera más notable de lo que lo ha hecho en 1995 tanto a la economía como a los aspectos sociales y políticos de la so-ciedad mexicana. Esperamos que los datos y el análisis expues-tos en el presente estudio puedan servir no sólo para incmentar la visibilidad del sector, sino también como punto de re-ferencia para ejercer un constante control en el futuro.