@parlasur | [email protected] | www.parlamentomercosur.org
MERCOSUR EN LA PRENSA MERCOSUL NA IMPRENSA
25 al 27 de septiembre de 2021 25 a 27 de setembro de 2021
La Selección de Noticias del MERCOSUR reúne notas de prensa de distintas fuentes. Esta Selección no refleja la opinión ni posición oficial del Parlamento del MERCOSUR; su contenido es incluido sólo como una referencia a los visitantes de nuestra página en Internet.
A seleção de notícias do MERCOSUL reúne notícias de imprensa de distintas fontes. Esta seleção não reflete a opinião e posição oficial do Parlamento do MERCOSUL, sendo apenas uma referência aos visitantes do nosso site.
@parlasur | [email protected] | www.parlamentomercosur.org
ÍNDICE
ARGENTINA
Opinión. Son reales los riesgos de perder mercados por la aprobación del trigo transgénico
Fin de la era Merkel: qué impacto tiene en América Latina la salida de la canciller del escenario global
Conquistar la Celac y atraer inversiones, los objetivos de Cafiero en la Cancillería
Julio María Sanguinetti: “Alberto Fernández es como un malabarista chino que va moviendo los platillos”
Alberto Fernández encontró en Cafiero un canciller que entiende su agenda geopolítica y no tiene una sola diferencia personal
PARAGUAY
El presidente de Chile llega a Uruguay para su visita oficial de este lunes
URUGUAY
"Hay que volver a las relaciones bilaterales", señaló Bartesaghi
Las ventajas del libre comercio, a la luz d ela oferta china
Ruido y nueces del TLC de la seda
El anuncio de negociaciones con China por TLC «despertó el interés de EEUU», afirmó el canciller Bustillo
PIT-CNT: Antes de firmar TLC con China se deberían tener claros los impactos en la económica nacional
MUNDO
Ministerios fiscales de Mercosur cooperan contra delitos cibernéticos
Argentina
Fin de la era Merkel: qué impacto tiene en América Latina la salida de la canciller del escenario global
Merkel visitó la región en contadas ocasiones. Llegó a la Argentina en 2017 para mostrar su apoyo al entonces presidente Mauricio Macri, y al año siguiente para la cumbre del G-20
Lucía Sol Miguel
La era Merkel llega a su fin tras 16 ininterrumpidos años en el gobierno de Alemania. Quien se consagre ganador en las elecciones de este domingo representará al gigante económico de la Unión Europea por un período de al menos cuatro años. Además de dirigir a una nación de 83 millones de personas, el próximo canciller, junto con el partido o el gobierno de coalición que lidere el Bundestag tras los comicios, deberá ocuparse de un tema central: la política exterior. Y esto incluye a América Latina.
“Entender el mundo… saber dónde pueden intervenir los actores políticos y con quién pueden trabajar y con quién deben trabajar para lograr algo, esa es una tarea en la que estoy trabajando continuamente”, dijo a la revista alemana Bunte en una entrevista en el 2006 la “mutti” de los alemanes.
En casi dos décadas de mandato, la mujer más poderosa del mundo según Forbes tuvo que hacer frente a grandes crisis decisivas que marcaron tanto a la política interna de su país como al curso de Europa. Desde la debacle del euro y la oleada migratoria, pasando por el Brexit y la erradicación de la energía nuclear, hasta la pandemia de coronavirus.
Con su pragmatismo y la búsqueda de la estabilidad como su norte, Merkel logró acuñar su puesto como reina de Europa y cerrar su legado con un 77% de los encuestados en 16 naciones confiando en que “siempre hace lo correcto” en política exterior. Pero esto no estuvo exento de críticas, entre ellas, cuestionamientos acerca de su poco interés en la región conocida como el patio trasero.
“En general, se puede decir que América Latina nunca fue primera prioridad para el gobierno de Merkel”, aseguró Detlef Nolte, investigador asociado del Instituto Alemán de Estudios Globales y de Área (GIGA), en conversación con LA NACION.
“Pero creo que lo mismo se podría decir para cualquier gobierno alemán”.
La lista de prioridades de Alemania en política exterior es extensa. Indudablemente Europa ocupa el primer lugar. Le siguen los aliados estadounidenses, por temas de seguridad y comercio. El foco de atención estará después en Rusia, por su rivalidad natural, y luego tal vez vengan China, por su crecimiento económico, y Medio Oriente, por ser arena de conflictos constantes.
“África y América Latina competirían entre sí por el siguiente lugar”, analizó el académico alemán.
Respetada en su mayoría por los líderes latinoamericanos, Merkel ha visitado países de la región en contadas ocasiones. Pisó la Argentina en dos oportunidades: en 2017 -tras viajar a México- con la intención de reforzar las relaciones y mostrar su apoyo al entonces presidente Mauricio Macri, y para la cumbre del G20 en el 2018.
Extraoficialmente, analistas consideraron en aquel entonces que su paso por América Latina estuvo dirigido en parte a establecer nuevas alianzas globales y presentarse como una alternativa al poder estadounidense tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, un mandatario cuestionado por la alemana, quien ocupó su espacio como “líder del mundo libre”.
En los ejes centrales que involucran las relaciones diplomáticas alemanas-latinoamericanas, los expertos consultados por este medio expresaron que uno de los temas principales es la economía. Las grandes empresas alemanas, como las de
automóviles, cuentan con sus sucursales en América Latina. También importan las exportaciones de mercadería europea y alemana a la región.
No obstante, “si uno mira el panorama general, las inversiones alemanas [en la región] significan el 2,6% del grueso de las inversiones alemanas en el mundo. El comercio es algo así como el 2,3%. Osea, son cifras muy pequeñas y muy poco relevantes”, profundizó en diálogo con LA NACION Alberto Davérède, director del Comité de Asuntos Europeos del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI).
En materia política, con el diálogo entre la CELAC y la Unión Europea interrumpido, la agenda multilateral es lo que más vincula a ambas partes. En particular, el nexo cultural por los grupos alemanes que emigraron al continente – destacado por la misma Merkel en su visita a la Argentina - y la promoción de los valores compartidos, en especial la defensa de la democracia y los derechos humanos, por lo que, en sesiones de organismos como la ONU, Alemania siempre se ha proclamado en favor de las democracias latinoamericanas y condenado regímenes como Venezuela.
Tendencias a futuro
“América Latina estuvo totalmente ausente en los debates de campaña y eso es un poco por la vinculación entre las regiones, que no ha sido demasiado alta”, señaló Davérède.
Es probable que quien resulte victorioso en las elecciones parlamentarias tenga que formar un gobierno de coalición para gobernar como lo hizo Merkel durante tres mandatos. Dependerá de quiénes integren este grupo el futuro de las relaciones entre América Latina y Alemania. Por ser este país uno de los líderes europeos, también marcará el camino de los lazos entre la Unión Europea y la región.
En esta relación, un punto importante a tener en cuenta es el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Para María Victoria Álvarez, especialista en políticas e instituciones del Mercosur de la Universidad Nacional de Rosario, esta unión “a nivel de mercado es muy relevante por el valor que tienen ambas economías”.
El acuerdo entre los bloques, negociado durante más de dos décadas, está actualmente parado, entre otras cuestiones, por cuestionamientos a la política ambiental del presidente Jair Bolsonaro.
Según un sondeo de la Rainforest Foundation de Noruega, el 75% de los encuestados en 12 países europeos están a favor de que sus gobiernos no ratifiquen dicho acuerdo a menos que exijan el cese de la deforestación en el Amazonas, incluso si esto implica reducir las exportaciones entre Europa y América del Sur.
“Veo una Alemania favorable al acuerdo, la oposición está más en Francia. No veo que haya oposición para la ratificación en un cambio de gobierno alemán”, opinó Álvarez en una entrevista telefónica con LA NACION.
Por su parte, Davérède consideró que “el resultado [de la elección] sí va a marcar algunas tendencias”, en especial si quienes integren la coalición gobernante presionan para impulsar aún más la agenda ambiental.
“Por ejemplo, si ganan los Verdes, la agenda ambiental se va a reforzar”, advirtió, lo que podría influir aún más en el dilema del Parlamento Europeo por aprobar o no dicho tratado comercial.
Argentina
Opinión. Son reales los riesgos de perder mercados por la aprobación del trigo transgénico Carlos Vila Moret
Si algo le faltaba al trigo para completar su derrotero de malas políticas en nuestro país es la amenaza que significan las alrededor de 55 mil hectáreas de cereal transgénico que se encuentran sembradas en forma experimental a pesar de que la variedad HB4 solo esta autorizada en la Argentina bajo la condición de que Brasil lo apruebe, algo que hasta la actualidad no ha sucedido.
Dejemos algo en claro: aquí no se trata de estar en contra de los avances tecnológicos como falsamente se quiere hacer creer. El impulso de la investigación y el desarrollo para mejorar la producción especialmente en aquellas zonas en las que es mas complicado sembrar granos debe ser siempre una prioridad, así como todo nuevo evento que pueda hacerle la vida mas fácil a aquellos productores que tienen sequias recurrentes y que podrían generar mas producción con nuevas variedades.
La Argentina tiene un gran potencial en este sentido y pensando en un futuro cercano es posible que a través de la edición génica se pueda mejorar la calidad de los alimentos. Pero lo que seguro no hay que hacer es poner el carro adelante del caballo, nos parece que hay que escuchar al consumidor y a nuestros clientes comerciales.
Por eso, no podemos soslayar que el trigo transgénico sembrado sin destino cierto es un riesgo demasiado alto que puede poner en jaque toda la comercialización triguera argentina, y hacer caer el precio que recibe el productor por el cereal.
Nos preguntamos cuál será el destino de la producción de trigo HB4 que hoy está sembrado cuando los mismos brasileños están preocupados por el destino que la Argentina le dará al trigo transgénico, y ha dicho que tendrá tolerancia cero respecto de posibles contaminaciones de los envíos a nuestro principal comprador del cereal.
El riesgo de que aparezcan granos de trigo transgénico en embarques del cereal es enorme y es cierto. No solo a Brasil, destino del 46% de las exportaciones trigueras argentinas, que podría entonces eliminar el Arancel Externo Comun (AEC) del Mercosur para el cereal y comprar desde otros mercados, sino a los destinos a los que la Argentina accedió y de los que es proveedora, tales como el de Indonesia que pudimos ganar por las condiciones climáticas adversas en Australia y al que hoy se destina el 17% de los embarques de trigo.
Entonces, ¿por qué la aprobación del evento debería estar supeditada solo a su aprobación en Brasil? La amenaza potencial es demasiado grande para el total de las exportaciones argentinas de trigo que han logrado diversificarse y llegar a mas de 50 destinos. Si el trigo transgénico termina contaminando el trigo comercial, el resultado será que el precio del cereal argentino, caerá.
Por otra parte, hoy no existe capacidad para que los dos tipos de trigos sean segregados, y si esto se hace, el costo de realizar semejante tarea logística se trasladará al productor.
Pero además, ¿alguien consultó a nuestros consumidores si están de acuerdo en comer productos elaborados directamente con trigo transgénico? La aceptación de de un evento transgénico por parte de los consumidores, en especial cuando se trata de un producto de consumo humano, no es un tema menor y se podría poner en riesgo toda la cadena de producción que se genera a partir del trigo.
Es por lo expuesto que las autoridades competentes debiera revisar la vigencia de la medida que aprobó con condicionamientos el evento mencionado porque esta siendo afectado sin dudas el interés público toda vez que los
compradores externos e internos de trigo podrían interpretar que nuestro trigo podría ser potencialmente contaminado o mezclado con trigo transgénico, lo que podría derivar en enormes perjuicios económicos para los productores, para los exportadores, para quienes lo comercializan e industrializan internamente y para el país en su conjunto.
El autor es productor agropecuario
Argentina
Conquistar la Celac y atraer inversiones, los objetivos de Cafiero en la Cancillería
El flamante funcionario da por cerrado la polémica por su salida de la jefatura de gabinete; equilibrio entre China y Estados Unidos y afianzar el Mercosur, ejes de la estrategia diplomática
Jaime Rosemberg
En su amplio y despojado despacho del piso 13 de la Cancillería sobresalen sus fotos con Estela de Carlotto, Lidia “Taty”
Almeida y el padre “Bachi” Brítez, párroco de Villa Palito fallecido el año pasado luego de contagiarse de coronavirus. Junto a las imágenes de sus recuerdos más preciados, Santiago Cafiero transitó su primera semana como canciller, luego de su abrupta salida de la jefatura de gabinete, impulsada sin rodeos por la vicepresidenta Cristina Kirchner y ejecutada por el presidente Alberto Fernández.
“Santiago no se lo tomó personal, era la silla, no la persona”, dice uno de los estrechos colaboradores del nuevo canciller, dispuesto a dar rápidamente vuelta la página. Decidido a no perder tiempo, aunque pisando con cuidado en un territorio casi desconocido, Cafiero ya se planteó revitalizar la “agenda económica y comercial” luego de pasado lo peor de la pandemia, siempre con un acento “regionalista” en el que, aseguran quienes lo conocen, se siente “más cómodo” que su antecesor, Felipe Solá, a quien él mismo debió comunicarle que cesaba en su cargo, el viernes pasado y mientras el exgobernador bonaerense viajaba a México para participar de la cumbre de la Celac.
Conseguir, precisamente, que el presidente Fernández presida ese organismo a partir de enero y se afiance como “líder regional” es uno de los planes a corto plazo de la nueva gestión. “Vamos a reordenar la estrategia con Nicaragua”, dicen cerca del nuevo canciller, en referencia al enojo del gobierno de Daniel Ortega con las críticas argentinas al encarcelamiento de opositores, enojo que derivó en el rechazo de ese país a la postulación del Presidente y la postergación de la votación por cuatro meses. Ya con sus cuatro secretarios confirmados (siguen Pablo Tettamanti como vicecanciller y Guillermo Oliveri en Culto, se sumaron Cecilia Todesca en Relaciones Económicas Internacionales y el viernes Guillermo Carmona en la secretaría de Malvinas) Cafiero insiste ante sus pares en que “la Argentina tiene un activo que es su estabilidad democrática”, exportable a una región plena de conflictos e inestabilidad y que el Presidente “puede liderar” en ese vínculo diplomático.
¿Reacercamiento a Venezuela y Cuba? Desde la nueva cancillería insisten en que no habrá cambios en relación a la política que encabezaba Solá. Se insistirá, entonces, en la “política de “no injerencia” evidenciada en polémicas abstenciones a condenar a Nicolás Maduro y Miguel Díaz Canel en foros como la OEA o Naciones Unidas, y a la vez de “defensa de los derechos humanos” en todo el mundo.
También continuará la política de “equilibrio” entre Estados Unidos y China. Cerca del canciller recuerdan que Cafiero estuvo en el aeropuerto de Ezeiza recibiendo los embarques de la vacuna Moderna junto a la encargada de Negocios norteamericana, Mary Kay Carlson, pero también cuando llegaron de China las Sinopharm y Sputnik de Moscú. “Ya hizo diplomacia todo este tiempo”, bromean a su lado.
Según fuentes al tanto de su agenda, el embajador de Estados Unidos, Jorge Arguello, a quien valora especialmente, fue uno de los primeros en recibir su llamado, pero también Sabino Vaca Narvaja (embajador en China) y Daniel Scioli, embajador en Brasil y viejo conocido de Cafiero, que fue su funcionario en diversos roles durante el paso del exvicepresidente por la gobernación bonaerense.
Brasil, y el Mercosur, son otra prioridad, aunque los tironeos por los aranceles con Jair Bolsonaro y la divergencia con Uruguay por la flexibilización de los acuerdos con otros países (que reclama el presidente Luis Lacalle Pou) siguen allí, como trabas vigentes. “Tenemos más fuerza si actuamos en bloque”, responde otro funcionario de la nueva administración, cauteloso por la “dureza brasileña” más allá del optimismo de Scioli por conseguir “pronto” un acuerdo arancelario con Brasil que empuje a Uruguay y Paraguay a aceptarlo.
Convencido de que a Solá “le tocó una mala época para ser canciller” por las restricciones a la movilidad, Cafiero quiso dar una señal temprana a los empresarios, y ya se reunió con directivos de unicornios como Mercado Libre, Ualá, Globant, Q Services, muchos de los cuales habían tenido contacto con el Presidente antes de asumir ese cargo.
Presencias
En tren de ganar visibilidad internacional, Cafiero acompañará al Presidente a dos eventos importantes: la reunión del G20 en Italia, a fines de octubre, y pocos días después la cumbre climática en Glasgow, Escocia, una iniciativa apoyada por el presidente Joe Biden y el papa Francisco.
Lo acompañan en el día a día, el vocero Javier Porta y la flamante jefa de gabinete Luciana Tito, ambos traídos de su paso por Balcarce 50. Carmona, exdiputado mendocino con quien Cafiero se reunió más de media hora el viernes, aporta
“volumen político” desde una secretaría que tendrá actividad a medida que se acerque el 40 aniversario del inicio de la guerra con Gran Bretaña, el próximo 2 de abril.
Ya sin oficinas en la Casa Rosada, Cafiero sigue según sus voceros en “contacto permanente” con el Presidente. Fiel a su jefe político, promete ayudar “desde donde sea”, y advierte a propios y extraños sobre la necesidad de “no subestimar” las posibilidades del Frente de Todos en las elecciones generales de noviembre.
Argentina
Julio María Sanguinetti: “Alberto Fernández es como un malabarista chino que va moviendo los platillos”
Natasha Niebieskikwiat
Llega en un momento especial para la región. Un momento de desacople de Argentina con socios en lo económico y politico ¿Cómo lo ve?
América Latina, desgraciadamente, muestra hoy, y no sólo la vieja dictadura cubana, sino la dictadura de Venezuela, la más incompetente de todas las dictaduras y ahora también con la de Nicaragua, que paso a paso ha ido procesando penalmente a todos los críticos y candidatos (en las elecciones presidenciales de noviembre). El último es Sergio Ramírez, hombre que fue de la primera hora del sandinismo, que fue el vicepresidente de un gobierno que entregó el poder, Premio Cervantes de Literatura, una figura extraordinaria que igual le acusa poco menos de ser un personaje subversivo. Sin hablar de las inestabilidades políticas de Perú; del clima tan confrontado y pasional que se vive en Brasil y Argentina. O esta área de desconcierto que vive en Chile, que hasta hace 10 años era el modelo de todos los seminarios económicos y políticos.
Estamos en un tiempo complejo de nuestra América Latina.
¿Y cómo lo ve en nuestra región?
En nuestra región tenemos un Mercosur con su complejidad. El Mercosur nació en el 91 con una gran esperanza. El espíritu general era el de la restauración democrática. En ese clima nace esa idea de generar ese espacio que cuaja en el 91. Tenemos
ahí ocho años felices. De construcción, de expansión, no sólo de desarrollo comercial. En el 99 viene una devaluación brasileña y ahí tocamos la primera fragilidad del Mercosur, que es la asimetría. Teníamos uno de los cuatro socios con el 80 por ciento del PBI, que si él estornuda, el resto tiene pulmonía (por Brasil). Empezaron dificultades. Y vinieron los gobiernos de los Kirchner, muy complejos para el Mercosur porque no respetaban los fallos judiciales. No generaron nunca el clima de entendimiento necesario. A un gobierno con el que se sentía más o menos afines, como pudo ser el de (José) Mujica, por ejemplo, mostraban enormes desencuentros como el lío con las papeleras, etcétera, etcétera, etcétera. Hoy estamos en otra situación. Uruguay quiere dar un sacudón.
¿Qué quiere Uruguay?
Nuestro presidente lo ha planteado en términos de que Uruguay quiere la disposición de negociar más allá del Mercosur acuerdos con mayor liberalidad. Después de todo el Mercosur es un acuerdo de liberación. Básicamente es un TLC regional, que no nació para encerrarnos. Eso es clave. El Mercosur nació como plataforma de lanzamiento hacia lo que llamábamos regionalismo abierto. ¿Qué era? generar un espacio económico mayor para generar mayor eficiencia e insertarnos mejor en el mundo. O sea que el Mercosur no fue una fortaleza neo proteccionista. Fue una generación de un espacio para saltar mejor hacia el mundo. Desgraciadamente, en los últimos años estamos estancados. ¿No advertimos que hay un cambio en el ritmo básico de la economía mundial que hoy está en el Asia?. No advertimos que hay una sociedad digital, una sociedad del conocimiento en un marco, un tiempo histórico distinto.
Para Argentina y algunos sectores de Brasil, el acuerdo que Uruguay busca con China rompería el Mercosur...
En ese aspecto yo diría que pueden tener razón. Pero lo que Uruguay pretende es sacudir la mesa, para decirles, 'vamos a reflexionar´. Desgraciadamente, como con modales más diplomáticos no se ha llegado, ha habido, repito la palabra una especie de sacudón. ¿El Uruguay quiere romper el Mercosur? No, ni puede, ni quiere, ni le conviene. Lo que es evidente es que Uruguay ha recibido respuesta fuerte ante este llamado. Que China diga 'Estamos dispuestos a un acuerdo de libre
comercio con Uruguay´. Que el gigante asiático esté con el pequeño sudamericano es también un mensaje para el resto de sus socios del Mercosur. Uruguay pretende hacer lo que en su tiempo hizo con México, con el que ya tiene un TLC. Y lo que hay que hacer con un Brasil y Argentina es mostrar que este acuerdo beneficia a Uruguay pero no los perjudica. Viene un tiempo de un ejercicio diplomático fino.
¿Se viene ahora un acuerdo con Estados Unidos o con el Reino Unido, lo que es más sensible aún para la Argentina? (el viernes el canciller Francisco Bustillo llegó a decir que Washington hay un interés en ese sentido)
Estados Unidos no está en línea de los TLC. Los tuvo antes de Trump. Lo llegó a ofrecer el presidente Bush a Uruguay. Y el presidente de la época, el doctor Vázquez estaba muy feliz. El ministro de Economía Astori, también. Pero un canciller socialista muy ortodoxo dijo "de ninguna manera un TLC con Estados Unidos" y frustramos esa posibilidad.
¿Cómo lo ve a Estados Unidos?
Con algunas cosas a mi juicio desconcertantes. Primero, que haga un acuerdo muy importante desde el punto de vista del armamento militar con Australia y Reino Unido es un abandono muy fuerte de la OTAN y de su sociedad histórica con una Europa. Segundo, vemos que Estados Unidos desgraciadamente este muy introducido en una suerte de Guerra Fría. Y me preocupa. Acá vino, el señor Juan González (asesor de Seguridad en la Casa Blanca) y llegó a decir públicamente que la empresa Huawei es problema de inteligencia para Estados Unidos. Y yo, uruguayo, rioplatense y occidental que quiero un liderazgo fuerte, de la mayor potencia democrática, científica y económica de nuestra civilización, estar imaginado que para ellos es una problema existencial una empresa china me preocupa. Porque Estados Unidos es mucho más que eso. Y debiera actuar como lo que es. ¿Si China es hoy una expresión agresiva?No lo veo. No está en su cultura. El mayor monumento de China es una muralla. Es un país que se defendió toda la vida de los coreanos y los japoneses, cuando la invadieron. La única cultura que no tiene Dios de la Guerra. Usted me dirá bueno, pero hoy es una gran potencia y se siente una gran potencia.
Si se siente una gran potencia porque su propia idiosincrasia y cultura se lo hace sentir. China siente que está de retorno a su viejo Imperio del Medio, a ser el centro del mundo. La armonía es bien. Bueno, entonces este no es lo que es evidente.
¿Cómo juzga a Luis Lacalle Pou en la presidencia? Tiene un lugar de liderazgo o aspira a ello?
El Uruguay por idiosincracia nunca pretendió pretendido ser líder. Sí tratar de ser un buen ejemplo de lealtad a sus principios.
Cuando el doctor Lacalle cuestiona a las dictaduras latinoamericanas, mucha gente lo discute con la oportunidad y eso, naturalmente, es discutible de si fue lo más oportuno o menos oportuno (lo acaba de hacer en la cumbre de la CELAC). Pero cuando el cuestionamiento viene o que dice que ataca sólo gobiernos de izquierda, estamos ahí errando la sustancia. El tema no es izquierda, derecha, es democracia o libertad. El tema es de qué lado estamos en el tema de la libertad.
El Frente Amplio tuvo fuertes críticas para Lacalle Pou por eso
En el Frente Amplio se enojaron porque no terminan de entender eso de que el tema no es atacar a los gobiernos de izquierda. Hay que atacar a las dictaduras, que es otra cosa, o cuestionarlas no atacarlas. Entonces me dice "no veo porqué no habla de la represión en Colombia". Podemos hablar, sí, como no. En Colombia hay una democracia. Hay partidos políticos. La llamada represión en Colombia puede estar, lo hace inadecuado o abusiva, pero en un cuadro de democracia.
Lo de Nicaragua no. Por eso se equivocó el cubano cuando le dijo a nuestro presidente que por qué no oía la voz de 700 mil firmas que presentaron un referéndum (se refiere a la intención de derogar 135 artículos de una ley de Lacalle Pou, que sin serlo funcionará como un plebiscito a su gobierno). Por eso dejó la pelota picando en el área para que nuestro presidente le dijeras en el Uruguay la oposición puede juntar 700000 firmas para impugnar una ley y en su país no.
¿Cómo lo ve a Lacalle Pou, cuyo gobierno es desde el principio contemporáneo a la pandemia del coronavirus.
Lacalle Pou es un líder joven, representa a la generación de los cuarenta. Nosotros también fuimos la generación de los cuarentas con la restauración democrática. Es un político eficaz, claro, con una fuerte capacidad de conducción, que es lo que lo ha afianzado. El llega de años en el Parlamento. Ese fue su gran desafío. Llegó el 1 de marzo y el 13 de marzo se vino en la casa abajo. Y sin embargo, tuvo la altura de estar conduciendo un gobierno de coalición de varios partidos. Es una experiencia nueva porque si bien en la historia hubo muchos momentos de acuerdos o coaliciones coloradas y blancas, los dos partidos tradicionales, no había habido una coalición tan multicolor como la de ahora, producto de fragmentaciones que han ido produciéndose. Al frente de esa coalición, Lacalle se ha afianzado sin ninguna duda.
¿Y qué piensa de la crisis de institucionalidad en Argentina tras la derrota electoral del kirchnerismo en las elecciones primarias?
Yo hace tiempo digo y repito que Argentina vive una situación casi inédita. Porque es normal que la titularidad del poder político coincida con la titularidad del poder institucional. Ha sido frecuente también que el poder político, el de los votos, esté afuera formal del presidente.Lo inédito de la Argentina es que el poder político está debajo del poder institucional y eso genera una situación extraña. Porque el titular de la fuerza política está abajo, pero a su vez es heredero eventual. Esto le da una situación de dramatismo casi inédita. Imagínese a Perón vice de Cámpora por un segundo, ¿no? Entonces Alberto Fernández es un malabarista chino que va moviendo los platos. Y hace lo que puede para sostener un gobierno que acaba de tener un remezón fuerte
Una derrota importante puede convalidarse o no en noviembre
Una derrota psicológica mas que nada al no tener una consecuencia directa. Se verá si se convalida en noviembre. Pero todo esto hace una situación de fragilidad o de inestabilidad. Tanto es así que esta crisis se marcó con la renuncia de ministros que al final no salieron y con la caída de ministros que no renunciaron
¿Ve al gobierno ha de Alberto Fernández bajo una intervención del peronismo tradicional?
Yo no quiero introducirme en esas sutilezas. Lo que sí veo es que esto ha sido la consecuencia de esa difícil relación entre el real poder político y el poder formal del presidente.
¿Pero cómo se la ve a la Argentina?
A la Argentina no desde hoy sino desde hace muchas décadas se la ve como una gran perplejidad. Lo que siempre cuesta entender es que un un país con los recursos humanos, el brío de la sociedad, viva en esta constante inestabilidad política.
Hay una suerte de divorcio entre una sociedad bullente y una institucionalidad relativamente frágil. Mirado desde el Uruguay estamos exactamente revés. Nosotros tenemos una institucionalidad más fuerte que una sociedad con mucho menos bríos.
Más quietita. La consecuencia es que siempre se la ve (a la Argentina) desde esa perspectiva. Yo a veces la siento angustiosamente como un gran desperdicio de esa capacidad de notables, que no se refleja en la realidad por el desfasaje institucional político. Lo cual también, me parece que tiene una reflexión muy trascendente. Y es el valor de la política. Es el que hace la diferencia a favor o en contra. En los últimos años se ha despreciado mucho la política, pensando que todo es economía, que todo es crecimiento o que todo es ciencia sin entender que la política es la que va haciendo la diferencia para que todo eso se articule.
Abogado, legislador, dos veces presidente y una marca indeleble de la democracia uruguaya
Se podría arriesgar que en una historia de las ideas, Julio María Sanguinetti, dos veces presidente del Uruguay, entre muchos otros cargos legislativos, sociales, viene a encarnar ya no sólo la figura de lo que ha sido, abogado, periodista, escritor y político.
Es también alguien que ha cruzado las veredas tanto que se ha convertido en un filósofo de la política, un filósofo de la historia o hasta de las ideas. A los 85 años es un agudo lector de nuestro pasado, presente y futuro. Una marca indeleble de la política y la democracia uruguaya, uno de los impulsores de la integración regional con los inicios del Mercosur. Y quien supo dar un paso al costado cuando en las elecciones de 2019 la suerte no le jugó a favor de su intención de encabezar una tercera presidencia. Ocurre que en lugar de ello se dedicó asegurarse primero la presencia del Partido Colorado -uno de los dos más tradicionales- en la coalición que encabezó el “blanco” Luis Lacalle Pou, para quien hoy hace fuerza.
El jueves pasado, el discreto grupo que lo acompañaba, entre ellos su inseparable sobrino Daniel Rognoni -funcionario de la embajada oriental en Buenos Aires- y el propio embajador aquí Carlos "Pájaro" Enciso, le hizo una pausa para su entrevista con Clarín.
Una pausa en todo sentido porque Sanguinetti había llegado a este país en realidad para dar una conferencia magistral sobre arte en el Malba. Cruzó el Río de la Plata para hablar sobre Rafael Barradas, el reconocido artista uruguayo que impactó en la pintura española y fue protagonista de una nueva vanguardia artística.
A Sanguinetti le gusta hablar de historia y política, aunque su mente es sumamente moderna. "La vida es pensar y hacer.
Vivimos un cambio histórico, de la sociedad industrial y post-industrial a la del conocimiento y la información, globalizados por la información en tiempo real", dirá.
Cuando ya se había vuelto a Montevideo, el viernes a última hora, aceptó responder dos preguntas más. Una de ellas apuntaba a saber qué siente que le falta hacer en la vida o al menos qué otras cosas le gustaría hacer en este mundo de tanta incertidumbre, acrecentada por la pandemia del nuevo virus. Sanguinetti respondió lo siguiente, esta vez por escrito en un email.
“La felicidad es un estado de equilibrio dinámico, entre aspiraciones y posibilidades, satisfacciones y vacíos.
A los 85 años, me siento bien conmigo mismo, a partir del mundo de los afectos que empiezan en la familia... Con doña Marta llevamos 62 años de casados y aquí estamos, con hijos, nietos y ahora un reciente bisnieto.
Naturalmente, a veces la vida cambia prioridades. Yo estaba dedicado a escribir temas históricos, debatir ideas políticas, publicar algunos libros, seguir con el periodismo, ayudar a mi Partido, el que más años ha gobernado el país, que vivía dificultades. La vida me obligó a estar de nuevo en la trinchera y no me arrepiento porque he ayudado a producir una alternativa política, a través de la coalición de cinco partidos que hoy gobierna el Uruguay y conduce el Dr. Lacalle Pou. Eso postergó otros proyectos, pero ahí están todavía. Por ejemplo, una visión de 1828 en nuestra región, cuando Uruguay se hace independiente, en Argentina se fusila a Dorrego y en Brasil, se empieza a sacudir el Imperio.
La historia es siempre el mejor modo de entendernos. Como dice Marc Bloch, la ignorancia del pasado nos lleva inevitablemente a la incomprensión del presente”.
ITINERARIO
Julio María Sanguinetti (Montevideo, 1936). Doctor en Ciencias Sociales de la Universidad de la República, fue Presidente de Uruguay en dos períodos: 1985-1990 y 1995-2000. Anteriormente fue Diputado (1963-1973), Ministro de Industria y Comercio (1969-1971) y de Educación y Cultura (1972). Fue senador entre 2005 y 2010, y reelecto otra vez para culminar a fines de 2020. Presidió el Centro Regional para el Fomento del Libro de UNESCO, el Consejo de la Universidad para la Paz de la ONU y la Comisión Nacional de Bellas Artes. Ha publicado numerosos libros sobre temas históricos, artísticos y jurídicos.
Ejerce el periodismo, siendo actualmente columnista de El País (España), La Nación (Argentina) y El País (Uruguay). Desde diciembre de 2019 es Secretario General del Partido Colorado, puesto ejerció varias veces. Presidente Honorario de Peñarol.
Está casado con Martha Canessa Ver, tiene dos hijos, Julio Luis y Emma. Tiene 4 nietos propios y como dice él, dos postizos de su sobrino, Daniel Rognoni.
Al toque
Un proyecto Una interpretación de la formación institucional del Río de la Plata.
Un prócer José Battle y Ordóñez.
Un líder Winston Churchill.
Un recuerdo Una charla con Deng Xiaoping.
Una comida Antipasto italiano.
Una sociedad que admire Argentina, italiana.
Un sueño Peñarol campeón de lo que sea Un libro “El Quijote” Un placer La comida familiar de los sábados.
Una película “La vita é bella” Una serie “El Comisario Montalbano” Un desafío Vivir cada día como el último
Argentina
Alberto Fernández encontró en Cafiero un canciller que entiende su agenda geopolítica y no tiene una sola diferencia personal
El ministro de Relaciones Exteriores busca reconstruir el Mercosur, cerrar una cumbre del Presidente con Joseph Biden y fijar prioridades respecto las iniciativas estructurales que China propone para la Argentina
Román Lejtman
La política exterior diseñada por Alberto Fernández y ejecutada por Felipe Solá no funcionó y causó evitables crisis diplomáticas con el Mercosur, la Organización de Estados Americanos (OEA), las Naciones Unidas (ONU), la Casa Blanca, la Unión Europea (UE), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).
Solá tenía escasa formación en relaciones exteriores para ocupar el Palacio San Martín, pero Alberto Fernández tampoco lo ayudó demasiado en su gestión. Desconfiaba de su entonces canciller, consultaba a otros jugadores del Gobierno para marcarle la cancha y protagonizó actos diplomáticos que hicieron colapsar las normas básicas de la política internacional.
El Presidente reconoció los triunfos electorales de Joseph Biden (Estados Unidos) y Pedro Castillo (Perú) antes del pronunciamiento oficial en Washington y Lima, aseguró que no conocía la situación de los derechos humanos en Cuba y excluyó a Solá de la preparación formal de la visita del premier español Pedro Sánchez.
Santiago Cafiero jamás pensó en ocupar el piso 13 de la Cancillería. Y por ahora arranca con una ventaja: es amigo personal de Alberto Fernández, y lo puede llamar a su celular sin antes avisar vía WhatsApp. Eso no sucedía con Solá.
“La agenda geopolítica es fijada por Alberto Fernández, y yo en la Cancillería cumpliré sus instrucciones”, anticipó Cafiero a la línea del Palacio San Martín.
Ello significa que el nuevo ministro de Relaciones Exteriores ejecutará la hoja de ruta ya trazada por el Presidente, y que los cambios sólo estarán vinculados a los modos y a la búsqueda de ciertos resultados diplomáticos que aún no han llegado a la administración del Frente de Todos.
De todas maneras, si Cafiero no logra que Alberto Fernández se ciña a su propio guión geopolítico y que entienda que no hace falta reinterpretar in voce los manuales de la diplomacia global escritos hace 150 años, su rol como canciller sufrirá las mismas penurias institucionales que su antecesor Solá.
Cafiero asume que tiene que resetear su acceso cotidiano a la información, y en los últimos tres días ha modificado su material de lectura. Ya no lee tantos informes sobre el conurbano, el desempleo, la fuga de votos y la posible adquisición de vacunas al régimen dictatorial cubano.
El viernes pasado, en su escritorio de la Cancillería, Cafiero tenía una fotocopia de la mejor biografía escrita sobre Ángela Merkel. Y ya había pasado por ahí, el artículo principal de la última edición de la revista británica The Economist, que lleva en portada el pedido de renuncia de Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Solá no esperó su llegada al Ministerio de Relaciones Exteriores, y Cafiero se puso a trabajar a los pocos minutos de haber jurado en el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada. El canciller hizo tres primeras llamadas internacionales: a Daniel Scioli, en Brasilia; a Jorge Arguello en Washington, y finalmente, a Sabino Vaca Narvaja, que está apostado en Beijing.
Con los tres embajadores tiene excelente relación, y con los tres decidió centralizar una agenda geopolítica que se movía a su propio ritmo, puenteaba a la anterior Cancillería, y conectaba directamente con el primer piso de la Casa Rosada. Scioli, Arguello y Vaca Narvaja conocían las internas de Palacio, y se movían en consecuencia.
“Voy a empezar por Brasil, ahí hay que reconstruir. No habrá fractura del Mercosur, hay que negociar con tiempo la flexibilidad de los aranceles, y después la relación va a fluir. Apuesto a una Cumbre de Presidentes del Mercosur en Brasilia. Será a fin de año. Todos necesitamos un bloque regional unido”, explicó Cafiero a su staff más cercano.
-¿Y Uruguay? Ellos están muy avanzados con China-, opinó un asesor que casi vive a su sombra.
-Vamos a ver. Nosotros somos importantes para Beijing, y ellos no van a oficializar un acuerdo que puede complicar la relación bilateral con Argentina-, cerró Cafiero.
China tiene un proyecto ambicioso para el país. Intenta construir centrales nucleares, apropiarse de la provisión de la tecnología 5G para las comunicaciones, financiar emprendimientos vinculados al litio y los paneles solares, y participar en la venta de material bélico para las Fuerzas Armadas.
Cafiero entiende que hay una guerra fría tácita entre Estados Unidos y China, pero a su vez sostiene que es posible tener relaciones bilaterales con ambas potencias y mantener la equidistancia geopolítica. “Nosotros sabemos de energía nuclear, y los chinos nos proponen construir una central nuclear en la Argentina. Porqué tenemos que rechazar a priori ese proyecto”, reflexionó el canciller ante su equipo de trabajo.
-¿El presidente viaja a China en febrero?-, le preguntaron al ministro.
-Está previsto. Depende de la pandemia-, contestó.
Con Arguello, embajador argentino en DC, Cafiero tuvo largas conversaciones por celular. El canciller necesitaba saber cómo esta la administración de Joseph Biden después de la caída de Kabul, qué pasaba en el Capitolio y en qué instancia se encuentran las relaciones bilaterales.
Arguello conoce el poder y los entretelones de Washington, y Cafiero terminó de asumir que Argentina está en la última línea de las prioridades geopolíticas de la Casa Blanca. Hay diálogo institucional y proyectos comunes -la agenda del Cambio Climático, por ejemplo-, pero todo se volverá dramático cuando haya que pedir que Biden influya en la negociación con el FMI.
Martín Guzmán apuesta a Kristalina Georgieva para lograr un Acuerdo de Facilidades Extendidas, y la información que llega desde DC es que la directora gerente del FMI está al borde del precipicio institucional. Georgieva fue acusada de manipular un informe técnico a favor de China -cuando ocupaba un puesto clave en el Banco Mundial-, y en el Salón Oval no descartan que los indicios se transformen en firmes evidencias legales.
“Yo quiero una reunión entre Alberto (Fernández) y (Joseph) Biden. Sería muy importante para probar que nuestro gobierno tiene una agenda diplomática abierta y sin prejuicios ideológicos”, adelantó Cafiero en el Palacio San Martín.
Arguello trabaja en una visita de Alberto Fernández a Estados Unidos. Pero es incierto que ese hecho diplomático se consume durante 2021. En cambio, el embajador argentino en DC no descarta un encuentro protocolar entre el Presidente y Biden durante la cumbre del G20 en Roma. Esa foto oficial, a pocas semanas de los comicios de noviembre, tiene para el Gobierno un altísimo valor político.
Cafiero decidió mantener a todos los embajadores en sus puestos, y aún no definió su primer viaje como canciller.
Mientras tanto, el ministro de Relaciones Exteriores estudia una vía de negociación para lograr que Alberto Fernández acceda a la Presidencia de la CELAC.
Ese cargo diplomático depende de la voluntad política de Daniel Ortega. El dictador de Nicaragua exige que Argentina modifique su condena al régimen autoritario, acusado en los foros internacionales por haber encarcelado a toda la oposición política. Si Alberto Fernández aceptara los reclamos de Ortega, su presidencia en la CELAC estaría asegurada.
“No lo vamos a hacer. Nunca apoyamos a Ortega. Hubo un error en el planteo diplomático y en la comunicación pública.
Por eso retiramos al embajador en Managua, porque estamos en contra de las persecuciones políticas”, aclaró Cafiero en la Cancillería.
El emplazamiento público de Cristina Fernández de Kirchner al Presidente transformó a Cafiero en canciller. Alberto Fernández no pudo con la presión política y le pidió que diera un paso al costado como jefe de Gabinete. CFK hubiera preferido su renuncia directa, y La Cámpora y el Instituto Patria ya disparan contra el ministro de Relaciones Exteriores.
Cafiero lo sabe. Y ya pidió un ejemplar -en inglés o francés- del clásico “El Elogio de la Traición”. Una obra clave de la ciencia política que explica que los eventuales aliados se transforman en enemigos mortales cuando está en juego la sobrevivencia en el poder.
Paraguay
El presidente de Chile llega a Uruguay para su visita oficial de este lunes
Montevideo, 27 sep (EFE).- El presidente de Chile, Sebastián Piñera, llegó este domingo a Uruguay, procedente de Cartagena de Indias (Colombia), para la visita oficial que desarrollará el lunes, enmarcada en una gira por varios países de la región, que concluirá un día después en Paraguay.
El vuelo con la delegación chilena aterrizó en la Base Aérea 1, en las afueras de Montevideo, pasadas las 22.00 horas (01.00 GMT del lunes).
Allí el mandatario fue recibido por la vicecanciller uruguaya, Carolina Ache; la embajadora chilena en Uruguay, Iris Boeninger;
y el embajador de Uruguay en Chile, Alberto Fajardo, según confirmó la subsecretaria a Efe.
Según pudo saber Efe por fuentes de la Presidencia y la Cancillería de Uruguay, Piñera será recibido el lunes sobre las 11.00 horas (14.00 GMT) por Lacalle Pou. Ambos participarán de una reunión de trabajo, que concluirá con un almuerzo, en el que también estarán presentes los respectivos cancilleres, Andrés Allamand y Francisco Bustillo.
Precisamente el jefe de la diplomacia uruguaya comentó este viernes, a su regreso de Nueva York, donde acompañó a Lacalle en la Asamblea General de Naciones Unidas, que allí tuvo la oportunidad de departir con su colega chileno sobre la "nueva oportunidad que tiene Uruguay" en "materia de inserción internacional".
Uruguay anunció semanas atrás que hará con China un estudio de prefactibilidad para evaluar la posible firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC), algo que, inicialmente, choca con la postura del Mercado Común del Sur (Mercosur) de no permitir que sus socios negocien fuera del bloque.
La flexibilización de las normas que rigen en el Mercosur pretendida por dos de sus socios (Uruguay y Brasil) será, seguramente, uno de los asuntos que esté sobre la mesa de la reunión con la delegación de Chile, país que integra la Alianza del Pacífico y el Foro para el Progreso de América del Sur (Prosur).
Después de este encuentro, Piñera acudirá al Parlamento, donde en torno a las 15.00 horas (18.00 GMT) será recibido por la vicepresidenta de la República y presidenta de la Asamblea General, Beatriz Argimón, según fuentes del Legislativo.
Junto a la recuperación económica tras el parón global motivado por la covid-19, la gestión de la pandemia será otro de los asuntos que cruzará la agenda del presidente chileno en Uruguay.
Los ministros de Salud de ambos países, el chileno Enrique Paris y el uruguayo Daniel Salinas, firmarán un memorándum de entendimiento (M.O.U. por sus siglas en inglés), del que no trascendieron más detalles pero que, seguramente, busque algún lineamiento común en la crisis sanitaria.
Uruguay
"Hay que volver a las relaciones bilaterales", señaló Bartesaghi
"La Unión Europea es de gran importancia para los países de América Latina, en especial para el Mercosur, pero el desafío de la región es ir más allá", indicó el analista uruguayo.
América Latina debería volver a las relaciones bilaterales, especialmente con Alemania, y no estar tan centrada en la Unión Europea como lo ha hecho hasta ahora. Así lo plantea a El País Ignacio Bartesaghi, director del Instituto de Negocios Internacionales de la Universidad Católica del Uruguay (UCU).
"El interlocutor de América Latina es la Unión Europea. Yo creo que eso es un error. La Unión Europea es de gran importancia para los países de América Latina, en especial para el Mercosur, pero el desafío de la región es ir más allá. Es necesario volver a las relaciones bilaterales, especialmente con las potencias y en particular con Alemania".
"Hemos delegado demasiado en la Unión Europea la relación con los países europeos", agregó. A su entender, con el cambio de gobierno y de liderazgos en Alemania, ese país probablemente vuelva a desarrollar un nivel de cooperación no solo vinculado con Europa, sino en la agenda con América Latina, lo que podría ser aprovechado en esta región. "Esa es la clave:
identificar los nuevos liderazgos en Alemania como socios estratégicos más allá de la Unión Europea".E insistió: "Estamos como bloqueados con la Unión Europea, hemos perdido la visión estratégica de cómo relacionarnos con Europa y entendemos que solo podemos hacerlo con la Unión Europea". Bartesaghi agregó que con el nuevo parlamento alemán es probable que no se firme el acuerdo de la Unión Europea con el Mercosur. "El partido verde alemán va a seguir ganando
espacios y eso se va se reflejará en la importancia del tema mediambiental; un tema que ha afectado el acuerdo del Mercosur y la Unión Europea". Por eso está a favor de abrir otros caminos.
Barsateghi proyecta que no habrá un cambio abrupto en Alemania porque Scholz es parte del gobierno de Merkel y no ha hecho propuestas disruptivas, pero sí se darán ajustes en lo económico. "Al nuevo gobierno se le reclama mantener la influencia de Alemania en su vínculo con Europa y en la política internacional, que se convierta en un país con mayor peso a ese nivel. Y eso es lo esperable con el nuevo canciller", afirmó el analista. Otro reclamo es que Alemania no se quede en su desarrollo tecnológico, ya que ha perdido terreno en la economía digital y en la robótica. "Se le critica Merkel que no ha logrado transformar la economía alemana como para llegar a liderar algunos procesos tecnológicos", ejemplificó Bartesaghi.
"Por ahí podrían venir algunas señales de cambio que se le piden al nuevo canciller".
Pero el mayor problema es el vacío de poder que deja Merkel."Merkel le a dado a Alemania y a todo el mundo la racionalidad, la cautela. Eso es lo que se pierde y esas características no se construyen de un viernes para un lunes", dijo Bartesaghi. "Este es un mal momento en el mundo para perder el liderazgo de Angela Merkel. A América Latina tampoco le conviene", agregó.Se refiere a que el mundo atraviesa tiempos difíciles con la guerra por la hegemonía entre Estados Unidos y China, el distanciamiento entre Macron y Biden desencadenado a partir del negocio de los submarinos, las tensiones crecientes de Rusia, la inestabilidad de Medio Oriente con la avanzada de los talibanes en Afganistán.En este movimiento, en un mundo en reconstrucción o reconversión de liderazgo, no contar más con Merkel que aportaba la dosis de racionalidad en el vínculo entre poderes, es una gran pérdida. "Su retiro se da justo en un momento de tensiones muy fuertes en el plano internacional", afirmó."Merkel marcaba presencia en la agenda internacional, daba seguridad en medio de escenarios de conflictos, puso razonabilidad ante reacciones impulsivas de algunos gobiernos. Se sentirá su ausencia, se sentirá más la inseguridad mundial", afirmó el analista.A su juicio, el legado de Merkel -con esa magnitud, impronta y aceptación- será muy difícil de reemplazar no solo por no haber figuras con su peso político, sino porque son liderazgos que demoran muchos
años en construirse. "Merkel deja un vacío y no se construyen liderazgos de esa magnitud de un viernes para el lunes", concluyó Bartesaghi.
Uruguay
Las ventajas del libre comercio, a la luz de la oferta china
Bienestar para los consumidores, menor carga para los productores, más eficiencia para la economía.
Desde 2009 ha habido interés del gobierno chino de concretar un tratado de libre comercio con el Mercosur. No hubo progresos, como no los hubo en la oportunidad con Estados Unidos. Se reiteró el interés chino en 2016, pero tampoco hubo progreso para formalizar un acuerdo que habría sido, como lo sería hoy en el tercer intento que observamos y que entusiasma a la administración nacional, de gran beneficio para los consumidores -aumentaría su bienestar- y productores uruguayos -mejoraría su situación económica-. Reduciría muchas transferencias de ingresos que conscientemente o no se realizan a los productores de la región y al erario chino y aumentaría la eficiencia a la economía nacional.
Son las mencionadas conclusiones lo que tenemos que probar, al menos en la primera etapa de análisis de la propuesta china. Me inclino a concluir que serán, como ha ocurrido en todos los intentos locales y mundiales de liberar el comercio, de gran beneficio para cada país. El clienteEn pocos años, el crecimiento de las exportaciones a China la han llevado a ser el principal destino de las ventas de exportadores uruguayos. Es, además, el segundo origen de nuestras importaciones, tras las que provienen del vecino mayor del Mercosur. El incremento en la participación china en el comercio exterior de bienes ha ocurrido sin que se hayan perdido ni volúmenes ni valores de exportación y menos aún, de importación. Hubo, en consecuencia, creación de comercio con la nación asiática y no únicamente eventuales desviaciones desde otras naciones.
Los gravámenes -aranceles- y tasas que pesan sobre las importaciones desde China -de más de 20% del valor CIF- no se cobran a las provenientes del Mercosur. Si con la desventaja natural del flete y con ese gravamen sobre sus ventas a Uruguay,
China es ya casi nuestro mayor proveedor externo y es el principal destino de las exportaciones uruguayas, extremadamente gravadas con altos aranceles las que a pesar de ello logran entrar en el mercado chino, es indudable que apostar a un tratado de libre comercio sería impostergable por su conveniencia. La desidia u otros motivos incomprensibles no deben trancar, como ya ha ocurrido antes, una propuesta que hace doce años se trasmitiera por primera vez al máximo nivel del gobierno uruguayo de entonces. ConsecuenciasUn acuerdo de libre comercio implica que el arancel y otras medidas de efectos equivalentes que gravan a las partes que entran en el acuerdo, vayan progresivamente desapareciendo. Al menor costo de importación que el abatimiento arancelario significa, se adicionarían menores costos que los actuales en las diversas etapas de comercialización de los productos que se importen, y se culminaría con costos y precios más bajos que los que hoy pagan los consumidores uruguayos. El resultado es que su bienestar aumenta: comprarían lo mismo pagando menos. Ya se conocen experiencias de reducciones arancelarias y levantamiento de prohibiciones de importar en general o ciertos productos en particular que favorecieron ampliamente a los consumidores sin castigar a productores locales cuya reconversión les ha resultado, incluso, beneficiosa. Un tratado de libre comercio con China -que se podría replicar con otras naciones- mejoraría, además, el resultado económico de productores nacionales y el empleo, ya que los altos aranceles que deben pagar los importadores chinos por sus compras de productos uruguayos se irían retirando gradualmente y habría menos obstáculos para aumentar la producción y la venta de productos uruguayos. Estos pasarían a ser relativamente más competitivos ante los que ya tienen la ventaja que ellos recibirían. Los productores locales exportarían más y su bienestar y el de quienes ellos emplean también aumentaría.
Bajan transferencias La formalización de un tratado de libre comercio -en este caso con China-, se reflejaría, además, en menores transferencias de ingresos de consumidores uruguayos de numerosos productos de la región a los exportadores de los países socios del Mercosur. El citado 20% -como mínimo- de margen de preferencia a esos productores regionales sobre los del resto del mundo y en particular sobre los de China, les protege nominalmente -y mucho más efectivamente, a su valor agregado-, por lo que su abatimiento haría que sus precios bajen para evitar que sus competidores chinos les
sustituyan. Hoy esa transferencia que se realiza naturalmente y sin cuestionársela por los consumidores uruguayos, cuando desaparezca por el acuerdo de libre comercio, será considerada razón insuperable para mantener la apertura comercial con el país asiático y se demandará para el comercio con otros países. Como también ocurriría con las transferencias que los exportadores uruguayos realizan al erario público chino al pagar altos aranceles sobre sus exportaciones.Mayor eficienciaUn eventual tratado de libre comercio con China aumentaría, además, la eficiencia del funcionamiento de la economía. La eficiencia económica se mide por la combinación que se realiza de factores de producción y de insumos valorada a los precios de esos insumos. La declinación de los precios de numerosos insumos y bienes de producción contribuiría a una mayor eficiencia económica y a una mayor capacidad de competencia de la producción nacional.Cualquier tratado de libre comercio y en este caso con China, mejora -por las razones señaladas-, el bienestar de los uruguayos, les libera de transferencias injustificadas de ingresos a exportadores de la región y al fisco exterior, y mejora la eficiencia de la economía.
Uruguay
Ruido y nueces del TLC de la seda LA ECONOMÍA DE A PIE
ESCRITO POR EC. JOSÉ ROCCA
ENTRE BOMBOS y platillos el gobierno uruguayo informó la realización de estudios de pre factibilidad para intentar avanzar en un tratado de libre comercio con China.
La información se inscribe en la propuesta del presidente Lacalle de "flexibilizar" el Mercosur, de tal manera que se admitan acuerdos bilaterales sin la anuencia de otros miembros del bloque.
Por el momento hay más ruido que nueces sobre su potencial contenido, alcances, trayectoria futura, repercusiones concretas en el Mercosur y Uruguay.
Sobran interrogantes que quizás el futuro vaya develando.
¿Cuáles serían los efectos inmediatos y futuros sobre la región y vigencia del Mercosur? Diversas declaraciones reflejaron la multiplicidad de posiciones en el bloque. Miembros de la cancillería argentina señalaron que el potencial Tratado bilateral implicaba la exclusión uruguaya del Merco-sur, Brasil no se ha expresado oficialmente y Paraguay que mantiene relaciones con Taiwán ha optado por el silencio.
El panorama de la región abre un amplio abanico de posibilidades de reacción de nuestros vecinos de muy difícil pronóstico en caso de avanzar las negociaciones.
¿Cuál es el interés real del gobierno chino en un país de 1.400 millones de habitantes por realizar un acuerdo con un país de 3,5 millones? La respuesta no parece sencilla, especialmente si consideramos que los pasos dados en torno a posibles acuerdos de libre comercio con Uruguay entre 2016 y 2018 no fructificaron debido al desinterés del país asiático.
Más allá del peso de factores geopolíticos en el marco de competencia global con Estados Unidos no son fáciles de discernir los posibles objetivos económicos del coloso asiático, ni hasta donde estaría dispuesto a entorpecer sus relaciones con Argentina y Brasil por realizar acuerdo bilateral con Uruguay.
En un marco de evaluar posibilidades quizás la idea sería utilizar a Uruguay como plataforma de ventas de productos industriales a los países vecinos eludiendo medidas proteccionistas de Argentina o Brasil. En esta perspectiva no parece viable que estos países acepten pasivamente competencia proveniente desde Uruguay.
¿Cuáles serían las consecuencias sobre Uruguay?
El comercio con China representa actualmente aproximadamente el 30% de las ventas externas y 20% de las importaciones, con valores variables en función de los precios internacionales. Las exportaciones se concentran esencialmente en un pequeño grupo de cadenas primarias entre las que se destacan carnes, soja, pasta de celulosa que representan más del 85%
del total. Las importaciones abarcan diferentes productos industriales, insumos, fertilizantes, entre una amplia gama.
Los efectos dependerán de las características que asuman los potenciales tratados. Negociaciones sin una estrategia nacional, ni amparo regional difícilmente conduzcan a buenos resultados para el país.
La experiencia demuestra que si los "mercados" guían la evolución del comercio el resultado generalmente reproduce de manera ampliada los rasgos previos. En este caso se consolidaría una estructura que reproduce formas típicas de dependencia comercial en que Uruguay vende productos primos e importa artículos industriales.
Uno de los objetivos explícitos del gobierno uruguayo consiste en evitar algunos tributos que pagan exportaciones desde Uruguay para ingresar al mercado asiático. En el caso que el potencial acuerdo se concrete sobre la base de una rebaja mutua de aranceles1 los beneficiarios locales serían grandes frigoríficos propiedad de capitales brasileros, intermediarios de la soja, grandes importadores desde China. Los mayores riesgos serían para industrias orientadas al mercado local.
Los defensores más optimistas del TLC suponen que la rebaja de aranceles a la carne vendida a China, elevaría en grado similar los ingresos" de la cadena exportadora desde Uruguay. Curiosamente su razonamiento es inverso respecto a las importaciones desde China. En este caso suponen que la exoneración iría totalmente a los usuarios en Uruguay. Milagros teóricos de economistas neoliberales en su versión criolla.
En términos teóricos y con estrategias y políticas muy diferentes a las vigentes podrían suponerse búsquedas de acuerdos con otros escenarios orientados a alcanzar más variedad de productos exportados, mayor valor agregado en rubros como lácteos, lanas, cueros, mayor presencia de pequeñas empresas.
De todas maneras hoy por hoy, los hechos se limitan a un show mediático sobre un posible Tratado bilateral que aún no tiene forma ni contenido"1 pero que se ofrece como fuente de mayores ganancias a cadenas exportadoras controladas por grandes capitales.
Uruguay
El anuncio de negociaciones con China por TLC «despertó el interés de EEUU», afirmó el canciller Bustillo
El ministro de Relaciones Exteriores se mostró muy satisfecho con las reuniones y gestiones desarrolladas por el mandatario y resto de la delegación.
El presidente de la República, Luis Lacalle Pou, regresó este viernes sobre la hora 6.30 AM a Uruguay, junto con el canciller Francisco Bustillo, tras una gira oficial por Estados Unidos y México. En la delegación retornaron también el director de Asuntos Políticos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Ricardo González Arenas y también uno de los edecanes (Guillermo Roca, del Ejército Nacional).
La vicepresidenta Beatriz Argimón y el secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, estaban presentes en la Base Aérea Nº 1, a los efectos de concretar la ceremonia de traspaso de mando -de acuerdo a lo que marca el artículo Nº 150 de la Constitución-.
En declaraciones realizadas en rueda de prensa, el canciller Francisco Bustillo comentó que fue una semana de intenso trabajo con resultados positivos. «La voz de Uruguay es escuchada y respetada», dijo, según recoge el portal de Presidencia.
«Tuvimos muy buenas reuniones bilaterales, y ni que hablar de la presencia del señor presidente en la VI Cumbre de la Celac en México, y en la Asamblea General de la ONU después, así que creemos que fue muy positivo para el país», dijo Bustillo.
Dijo también que se mantienen las relaciones diplomáticas con Cuba, Venezuela y Nicaragua, «así que en ese sentido nada
va a cambiar», expresó. «Es una relación de baja intensidad, no hay una gran relación, es cierto, pero la relación se mantiene.
De parte mía tengo una excelente relación con los cancilleres de estos tres países», respondió. El Secretario de Estado contestó además que ninguno de los países mencionados en la reunión de la Celac hizo ningún tipo de reclamo.
Sobre el papel del embajador uruguayo en Estados Unidos, Andrés Durán, el ministro dijo que «viene trabajando intensamente y muy bien, así que en breve esperamos que pueda haber un desembarco de inversiones en varios rubros, en lo que hace a Uruguay, en materia de servicios y tecnología de la información. Hay muchas posibilidades ciertas en cuanto a los puentes que se tendieron. No solamente con Estados Unidos sino con Francia y con algún otro país más».
Consultado por cómo Estados Unidos respondió al acercamiento entre Uruguay y China por un posible Tratado de Libre Comercio (TCL) en el futuro, expresó que «En todo caso para bien. Es un tema que se conversó en la reunión con el Secretario de Estado adjunto para el Hemisferio Occidental, por supuesto que conversamos sobre la nueva manera de reinserción internacional de Uruguay, y en particular, esta negociación que hemos comenzado, sobre el estudio de pre-factibilidad que tenemos en curso, y si Dios quiere, en breve, comenzaremos las negociaciones propiamente dichas». Esto ha despertado el interés de los Estados Unidos también, porque todos saben que en esta nueva reconfiguración del tablero internacional, en esta puja que hay entre China y Estados Unidos, los Estados Unidos no quieren quedar rezagados tampoco».
Acerca de las reuniones de orden comercial, explicó que se tuvieron «muy buenas reuniones», y que una de ellas fue con Jhon Kerry, el Secretario para Asuntos Medio Ambientales de Estados Unidos, mantuvimos otros encuentros bilaterales, y de alguna manera Uruguay llamó la atención para bien de la comunidad internacional. Nosotros siempre hemos dicho que a pesar de la dimensión del Uruguay, la voz de Uruguay se escucha y se respeta. Y vaya si en esta oportunidad la voz de Uruguay fue escuchada y respetada. En esta oportunidad en la Celac, luego en las Naciones Unidas».
Con respecto a la reunión con el presidente de Colombia, Iván Duque, dijo que con el país y su mandatario «hay una buena relación y una buena sintonía», y agregó que estará viajando en unos 15 días para suscribir una serie de acuerdos, y que «es
de la relación que mejor se ha trabajado en los últimos tiempos». «La relación personal entre los presidentes también ayuda, y tenemos un muy buen camino por recorrer juntos», afirmó.
El ministro de Relaciones Exteriores reconoció que le sorprendió la referencia sobre la LUC por parte del presidente de Cuba, en algo que «como ya lo dijo el presidente, compete solo a los uruguayos, pero vaya que sorprendió», dijo, y agregó que «se ve que tenía información de muy buena mano, y que sabía de la situación que se vive en Uruguay».
** El presidente de Chile visita Uruguay
Bustillo confió que el presidente de Chile, Sebastián Piñera, visitará Uruguay el próximo lunes 27. Está previsto que, ese día, además, se reúna con el presidente Luis Lacalle Pou y que también visite el Parlamento. Por otra parte, con referencia al Mercosur, Bustillo anunció que tiene previsto reunirse con el nuevo canciller de la República Argentina, Santiago Cafiero, y con el de Brasil Carlos Alberto França. Sobre el funcionario argentino, dijo que con él tiene una muy buena relación, pero que sabe que él defenderá la posición de Argentina, mientras que en su caso defenderá los intereses de Uruguay y su gobierno.
Uruguay
PIT-CNT: Antes de firmar TLC con China se deberían tener claros los impactos en la económica nacional
El PIT-CNT manifestó que antes de firmarse el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Uruguay y China se deberían tener claros los impactos para la económica y el desarrollo nacional. "Entendemos que estas negociaciones deberían ser enmarcadas a través de la integración regional de la que formamos parte".
El martes 7 de septiembre, el presidente de la República, Luis Lacalle Pou, informó que el gobierno uruguayo recibió una oferta formal de China para iniciar el análisis de prefactibilidad para avanzar hacia un TLC entre ambos países.
En las últimas horas, el Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT emitió una declaración en la que expresa que el formato de un TLC siempre se objetó desde el movimiento sindical, y en este caso "sería entre dos socios con grandes asimetrías, las cuales no son contempladas en un tratado de libre comercio".
"Nuestro país forma parte del continente más desigual, y con este tipo de tratados se nos ata para poder avanzar en una matriz productiva que nos permita desarrollarnos con mano de obra calificada. Ya que en el intercambio comercial Uruguay exportaría productos primarios y no se tendría en cuanta la complementariedad o intercambio científico y productivo, lo que lleva a aumentar las asimetrías ya existentes", advierte la central sindical.
El PIT-CNT aguarda ser convocado a una mesa de trabajo en conjunto con los empresarios de cara a la posibilidad de poder opinar sobre las características del tratado, y entiende que sería de gran aporte realizar un Foro Consultivo que aporte datos sobre el impacto de este TLC en la economía y el empleo.