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Cartografía histórica portuguesa

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CARTOGRAFÍA HISTÓRICA PORTUGUESA.

CATÁLOGO DE MANUSCRITOS

(SIGLOS XVII-XVIII)

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CARMEN MANSO PORTO

CARTOGRAFÍA HISTÓRICA PORTUGUESA.

CATÁLOGO DE MANUSCRITOS (SIGLOS XVII-XVIII)

REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA

DEPARTAMENTO DE CARTOGRAFÍA Y BELLAS ARTES

MADRID

1 9 9 9

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VI

© REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA I.S.B.N.: 84-89512-54-X

Depósito Legal: M. 45.120-1999 Fotocomposición e impresión:

TARAVILLA

Mesón de Paños, 6. 28013 Madrid

Esta edición se hace con cargo a la subvención otorgada a la Real Academia de la Historia por las Fundaciones

«BANCO BILBAO-VIZCAYA», «RAMÓN ARECES» y «CAJA MADRID»

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PRESENTACIÓN

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X

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La Real Academia de la Historia ha comenzado a publicar catálogos del valioso fondo del Departamento de Cartografía y Bellas Artes, para darlo a conocer a los investigadores.

Este proyecto tuvo su comienzo con el libro de Carmen Manso Porto, Cartografía histórica de América. Catálogo de manuscritos (Siglos

XVII

-

XVIII

), publicado en 1997. La cartografía contiene 108 mapas y planos manuscritos, en su mayoría procedentes del legado del virrey de la Nueva España Don Juan Ruiz de Apodaca. Lleva un estudio introductorio. En el tomo que aparece ahora, preparado también por la doctora Carmen Manso Porto, responsable del Departamento de Cartografía y Bellas Artes, se recopilan los mapas portugueses de los siglos

XVII

y

XVIII

. En él se aplica análogo procedimiento de catalogación y responde a los mismos criterios, en cuanto a utilizar los documentos, casi todos inéditos. Aunque el volumen habrán de consultarlo los interesados en la cartografía histórica, es de esperar que sean los investiga- dores portugueses quienes lo aprovechen con más fruto. En los catálogos publicados en 1997 por la «Comissão Nacional para as Comemorações dos Descobrimentos Portugueses» no es- tán citados los mapas que posee la Academia.

Dentro del programa de publicaciones cartográficas de la Corporación, figura un libro interesantísimo: Los Atlas de Tomás López en la Real Academia de la Historia, dirigido por el académico-bibliotecario Don Antonio López Gómez, autor del excelente y amplio estudio introductorio, en el que se esclarecen aspectos del mayor interés sobre este geógrafo. La doctora Carmen Manso elabora actualmente, para este mismo tomo, el catálogo de los mapas y planos de Tomás López, de sus hijos y de otros autores, contenidos en seis atlas facticios y en una colección de mapas sueltos que, además, estarán restaurados antes de que termine este año. El proyecto se proseguirá con la catalogación de los mapas manuscritos de España y con la serie de Bellas Artes (dibujos, grabados y fotografías) conservados en el mismo De- partamento. A la vez que se preparan los catálogos, se están informatizando estos fondos para facilitar su consulta a los lectores y se procede a la restauración de los que se encuentran dañados. La Real Academia de la Historia cuenta, para ello, con la generosa ayuda económi- ca de las Fundaciones Banco de Bilbao-Vizcaya, Caja de Madrid y Ramón Areces y del Pro- yecto de Acciones Especiales y Acciones de Política Científica del Ministerio de Educación y Cultura.

* * *

El libro de Cartografía histórica portuguesa comienza con la introducción histórica, am-

plia y documentada, en la que se estudian los fondos (88 piezas cartográficas) en su conjunto

y en los apartados en que se ha organizado su catalogación. Se precisa, además, el adjetivo

(12)

XII

elegido para el título —«portuguesa»— por el propio contenido de los mapas, que represen- tan también territorios no portugueses, de América del Sur y de la India, elaborados o co- piados por autores lusitanos. En el levantamiento de estos mapas y planos de regiones de Portugal también participaron ingenieros militares españoles y franceses.

El trabajo de investigación que llevó a cabo Carmen Manso reveló la existencia de seis cartas náuticas en el Museo Naval, propiedad de la Academia. Se relacionaban con otra co- lección: la del primer apartado de este catálogo. Estuvieron depositadas en el Museo durante unos cincuenta años, desde que Don Julio Guillén, ilustre miembro de la Real Academia de la Historia y Director del Museo Naval, hacía sus estudios cartográficos sobre América del Sur, publicados en su Monumenta Cartográfica Indiana y en varios números de la Revista de Indias. La Dirección de esta Academia, al leer el estudio de Carmen Manso, se puso en con- tacto con la del Museo Naval. La cordial y esperada respuesta a la carta de solicitud para la devolución de estos fondos, por parte del Director del Museo, el Almirante Don Ignacio González-Aller, ha permitido que este catálogo, ya en pruebas, se pudiese completar con esas valiosas cartas portuguesas de la América del Sur. De estos fondos cartográficos, los más antiguos son los recientemente ingresados del Estrecho de Magallanes y del Brasil y las co- lecciones del sur de Portugal y del Brasil, del primer apartado. Ambos guardan estrechas relaciones y seguramente formaron parte de una misma colección, cuya procedencia desco- nocemos. Tienen muchos rasgos comunes y se fechan en distintos años del siglo

XVII

, salvo una carta náutica del estrecho de Magallanes que fue hecha hacia 1581, atribuida a Sebastián López, cartógrafo mayor de la Casa da India de Lisboa.

Los mapas y planos de Portugal de los siglos

XVII

y

XVIII

del segundo apartado son igual- mente interesantes, pues completan la producción cartográfica de algunos ingenieros milita- res. Son fondos inéditos y de interés para el conocimiento de la planimetría de algunas ciu- dades y fortalezas de Portugal. Entre los planos más ilustrativos cabe citar dos de Lisboa. El de su puerto está firmado por Diogo Correa da Motta en 1765. El del Real Sitio de «Nossa Señora das Necesidades» y de sus alrededores lleva la firma de José Custodio de Sá e Faria.

Este ingeniero figura en el Diccionario de Sousa Viterbo y allí se cita este plano en un docu- mento que se transcribe del mismo autor. Por su interés histórico y por su calidad artística ha sido elegido para la portada del libro.

Desde el punto de vista histórico, pienso que conviene destacar los cuarenta mapas y planos del tercer apartado del catálogo. Ilustran operaciones de la guerra con Portugal en 1762. Fueron levantados por ingenieros españoles y franceses al servicio de Carlos III. Están organizados por orden cronológico, lo que facilita su seguimiento. Además, la riqueza de este grupo cartográfico ha sido complementada con un interesante apéndice documental, en el que Carmen Manso ha seleccionado 23 documentos-cartas de oficiales que participaron en la campaña y algunos informes sobre ella conservados en la Biblioteca de la Academia. Otro grupo de cartas náuticas del «Estado de la India Oriental» del cuarto apartado del catálogo, copiadas de originales ingleses y portugueses, se ha identificado con posibles cartas de nave- gación empleadas por la compañía de comercio de Portugal con los territorios de ultramar.

A los especialistas corresponde valorar la finalidad de estas cartas náuticas y seguramente

también podrán identificar las fuentes originales utilizadas para formarlas.

(13)

En la cuidada catalogación de las fichas, se siguió la normativa vigente. La diversidad y detalle de sus contenidos y el abundante fondo documental y bibliográfico que utiliza Car- men Manso contribuyen a que este volumen pueda interesar a muchos investigadores de la Historia y de la Cartografía de los siglos

XVII

y

XVIII

.

GONZALO ANES

Director

(14)
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(16)
(17)

El Departamento de Cartografía y Bellas Artes de la Real Academia de la Historia con- serva un importante fondo manuscrito de cartografía histórica portuguesa de los siglos

XVII

-

XVIII

. Se desconoce su procedencia, aunque parece probable que su ingreso haya tenido lu- gar entre el último tercio del siglo

XVIII

y el primer tercio del

XIX

, pues algunos mapas y planos ya figuran en un inventario de 1833.

Las 88 piezas del fondo han sido ordenadas en cinco apartados generales, atendiendo a su materia, cronología y lengua:

III. Colecciones del Sur de Portugal y de Brasil. Siglo

XVII

. III. Mapas y planos de Portugal. Siglos

XVII

-

XVIII

.

III. Invasión de Portugal. 1762 (Ruta de la campaña).

IV. Colección de cartas náuticas del «Estado de la India Oriental». Comprende dos mapamundi parciales y 17 cartas de las costas de África Oriental, de la India Occidental y Oriental e islas del Océano Índico.

IV. Cartas náuticas portuguesas del Estrecho de Magallanes y de Brasil (ca. 1581 y si- glo

XVII

).

El título elegido: «Cartografía histórica portuguesa», en lugar de «Cartografía histórica de Portugal», se justifica por el propio contenido de los mapas, cartas náuticas y planos, que acoge no sólo a los de territorio portugués –Portugal, África y Brasil–, sino también a otros lugares del «Estado de la India Oriental», que fueron colonias de Inglaterra, Holanda o Portugal, y del estrecho de Magallanes. El término abarca además mapas y planos de varias regiones de Portugal, levantados por ingenieros militares españoles y franceses (los del apar- tado III: Invasión de Portugal), y cartas náuticas del «Estado de la India», en particular el grupo que parece copiar unos originales ingleses del siglo

XVIII

.

Casi todos los materiales, a excepción de los del primer apartado, llevan una signatura antigua: «1.

a

o 2.

a

», acompañada de un número, que alude a su localización y ordenación en las dos «carteras», que mandó confeccionar el académico y bibliotecario interino D. Miguel Salvá y Munar, por acuerdo en Junta académica del 11 de octubre de 1833, para guardar los fondos cartográficos y de Bellas Artes (dibujos, grabados, etc.) y «conservar en buen estado dichos objetos». Éstos figuran en el catálogo llamado «Nota de los mapas, planos, plantas, dibujos y muestras de letra antigua que contienen las carteras n.

o

1 y n.

o

2. Año de 1833», elaborado por el mencionado bibliotecario y leído en Junta académica de 22 de noviembre de ese año

1

. Posteriormente se encargó una tercera «cartera» para continuar guardando los referidos fondos, y ésta figura asimismo en algunos portugueses (así los n.

os

25, 50).

1 La relación manuscrita se conserva en la Biblioteca (Sign. 9 / 6480, n.o 19). En su portada lleva la nota:

«Presentada por el Sr. Salvá y leída en la Aca.a, de 22 de Nov.e de 1833».

(18)

XVIII

Los materiales del primer apartado: siete planos del sur de Portugal y cinco cartas náu- ticas de Brasil se hallan cosidos por el borde izquierdo formando tres cuadernillos o colec- ciones

2

. Esta circunstancia abunda en que todos ellos perteneciesen a un mismo propietario, antes de pasar a formar parte de los fondos cartográficos de la Real Academia de la Historia.

Los planos y cartas náuticas de las tres colecciones estaban plegados, formando legajos, y posiblemente se guardaban junto a otra documentación, quizá los legajos de Jesuítas, como luego veremos. Así podría confirmarlo una nota del académico D. Tomás Muñoz Romero, adherida a la carta de la capitanía de «São Vicente», que dice así: «En 27 de febrero de 1860 se llevó el Sr. Muñoz para los ejercicios de la Escuela Diplomática, 21 hojas sueltas escogidas entre las de este legajo». Por entonces, el académico ejercía como primer catedrático de

«Paleografía Crítica» de la mencionada Escuela, de la que también fue su Director

3

. Se des- conoce el contenido de las mencionadas hojas, que probablemente se relacionase con el de las cartas náuticas, y su actual paradero. Más adelante se plantea cómo este conjunto de car- tas náuticas del Brasil se complementa con una cuarta colección, que estuvo depositada en el Museo Naval (Catálogo, V, 84-88).

Seguramente, por esta misma razón de conservarse plegados con otros legajos, los planos y cartas náuticas de las colecciones no figuraban en las dos mencionadas «carteras», donde se guardaban los fondos cartográficos y de Bellas Artes, de diversos formatos sin plegar (Fig. 1).

Fig. 1. 2.ª colección. Río de Janeiro.

2 Las tres colecciones han sido restauradas por Barbachano y Beny, S. A. Las de Brasil y Faro ofrecían un estado muy delicado: algunas cartas tenían muchas roturas en las zonas plegadas debido a la textura del papel

–muy fino– y a su formato grande, que aconsejaron descoserlas y protegerlas con un encapsulado en teleftalato de polietileno. La colección del Algarve y Sines se conserva cosida porque sus planos tienen un formato parecido y un papel más consistente.

3 Datos biográficos de D. Tomás Muñoz Romero en Boletín de la Real Academia de la Historia, t., 175, 1978, p. 553.

(19)

Los planos y cartas –inéditos– están escritos en lengua portuguesa y datan de tres etapas del siglo

XVII

. Se pueden denominar colecciones facticias, pues habrían sido reunidas y cosi- das de esta manera por su propietario en el siguiente orden:

1.

a

colección:

1) Terra de Cabo Frio.

2) Capitanía do Spírito Sancto.

3) Plano da cidade de Faro com a relação de Alexandre Massaii.

4) [Plano da cidade de Faro].

5) Barra da Baía do Saluador de Todos os Santos.

2.

a

colección:

1) Río de Janeiro.

2) Capitanía de São Vicente.

3.

a

colección:

[Planta da fortificação do Castello da Villa de Sines].

Planta da fortificação do Castello da Villa de Sines.

Tavira [Forte da Ilha das Lebres].

Traça do reducto do Siuial (Zavial).

Traça da fortaleza de Almádena.

Dos planos de la fortaleza de Sines, uno de la de Tavira y dos de la de Faro son los materiales más antiguos (1617-1621) de estas tres colecciones (Catálogo, 1-5). No sabemos por qué los dos planos de Faro estaban cosidos con el primer grupo de cartas náuticas del Brasil que, como veremos, corresponde al último tercio del siglo

XVII

, y separados por tanto de los de Sines y Tavira. Éstos, por su parte, se hallan en la tercera colección, cosidos con los de Zavial y Almádena, que se fechan entre 1629-1633 (Fig. 2).

Los cinco planos de fortalezas de Sines y del Algarve se pueden atribuir al ingeniero ita- liano Alexandre Massaii, que trabajó para Felipe II y Felipe III

4

. Se relacionan con sus dos libros manuscritos: Diligências que em o mes de Maio passado deste presente ano de 1617 se mandou fazer nas obras e fortalezas e calheta de Sines e do Reino do Algarve y Descripção do Reino do Algarve (1621), conservadas en el Arquivo Nacional da Torre do Tombo y en el Museu da Cidade de Lisboa respectivamente (Figs. 3-4). Se trata de dos trabajos poco cono- cidos, incluso en la reciente historiografía portuguesa

5

, que testimonian las reformas empren-

4 Véase Carmen MANSO PORTO, «Planos manuscritos de fortalezas del Sur de Portugal: su atribución a Alexandre Massaii», ponencia presentada en el Congreso Internacional sobre Descubrimientos y Cartografía en la época de Felipe II, celebrado en el Castillo de la Mota (Medina del Campo) del 11 al 13 de noviembre de 1998, Seminario Iberoamericano de Descubrimientos y Cartografía, coordinador Mariano Cuesta Domingo, Valladolid, 1999, pp. 223-237

5 En efecto, en los últimos catálogos publicados por la Comissão Nacional para as Comemorações dos Descobrimentos Portugueses, con motivo de la celebración de varias exposiciones sobre Cartografía portuguesa, sólo figura un plano de Alexandre Massaii, el de la barra de Lisboa, del manuscrito Descripção do Reino do Algarve (Cartografia de Lisboa. Séculos XVII a XX, Comissão Nacional para as Comemorações dos Descobrimentos Portu-

(20)

XX

Fig. 2. 1.ª colección. «Apontamento da cidade de Faro».

didas en las fortalezas que defendían la costa sur de Portugal y del Algarve en aquella época, y son muy valiosos para el estudio de las fortificaciones militares. Ambos fueron encargados por Felipe III a Alexandre Massaii. En ellos, su autor informa del rendimiento del reino del Algarve y del estado de sus fortificaciones costeras hasta la barra de Lisboa. A las relaciones acompañan las plantas de sus fortalezas, de buena traza, en las que también señala las obras recomendadas para mejorar su defensa.

Como se indica en el largo título de las Diligências, Massaii, «ingenheiro de Sua Magestade», recibió el encargo de hacer «diligencias», es decir una investigación oficial o un detallado informe sobre las obras y fortalezas de la caleta de Sines, la villa de Cassela, la ciu- dades de Tavira y Faro, las villas de Loulé, Albufeira, Vila Nova de Portimão y Alvor, y las ciudades de Lagos y São Vicente, acompañadas de una cuidada información sobre el rendi- miento del reino del Algarve, los armazones que había para la pesca del atún, los soldados, las torres y los puestos de vigía, los bombarderos y oficiales, la artillería, lo que podía costar la reforma y la fortificación de las mencionadas villas y ciudades, y lo que faltaba para termi- nar con las obras comenzadas

6

. Las Diligências forman parte de un códice en el que se in-

gueses, Exposição, Museu da Cidade, 9 de julho a 9 de agosto de 1997, no âmbito do XVII Congreso Internacio- nal de História da Cartografia, Lisboa, 1997, p. 40, n.o 2).

6 Transcripción del título en Lívio DA COSTA GUEDES, Aspectos do Reino do Algarve nos séculos XVI e XVII. A

«Descripção de Alexandre Massaii (1621), Boletim do Arquivo Histórico Militar, vol. 57, 1988, pp. 7-268 (pág. 80, nota 146 para esta cita). El texto dedicado a la ciudad de Faro, del mismo manuscrito, ya había sido transcrito por C. PEREIRA CALLIXTO en Anais do Município de Faro, n.o IX, 1979. Para la biografía de Massaii véanse tam- bién: [FRANCISCODE] SOUSA VITERBO, Coordinador, Diccionario histórico e documental dos architectos, engenheiros e constructores portuguezes ou a serviço de Portugal, Lisboa, Imprensa Nacional, 1899, vol. II, pp. 27, 152-153; L.

MAGGIAROTTI, Architetti e architetture militari, Roma, 1939, vol. III (citados por Costa Guedes, pp. 76-77); R.

(21)

Fig. 3. Descripção do Reino do Algarve. Portada. Museu

da Cidade de Lisboa (Costa Guedes, 88-89). Fig. 4. Diligências. Portada. Arquivo Nacional da To- rre do Tombo (Costa Guedes, 80-81).

cluyeron otros informes y diseños sobre fortificaciones del litoral portugués, especialmente de la desembocadura del Tajo hasta la villa da Pederneira, fechados entre 1608 y 1617, y firmados por varios ingenieros. Debieron de ser reunidos por Luis de Figueiredo, secretario de Estado de Felipe III, y después de la Restauración ofrecidos al nuevo monarca portugués don João IV (1640-1656) por el franciscano fray Luis da Natividade, como se indica en la portada del códice

7

.

El segundo manuscrito: Descripção está dividido en dos partes: la del reino del Algarve y la del reino de Portugal. Supera al anterior en cuanto a su calidad estética, que ofrece una traza más cuidada de los planos y un mayor colorido. Pero además, en éste Massaii corrigió o amplió muchos datos del manuscrito de las Diligências

8

.

MOREIRA, direcção, Portugal no Mundo. História das fortificações portuguesas no mundo, Lisboa, Publicações Alfa, 1989, pp. 155, 260 (Debo el dato citado en esta obra al Prof. Dr. Ramón Soraluce Blond).

7 Ibid., pp. 80-81. C. PEREIRA CALLIXTO, «Apontamentos para a História das Fortificações de Faro (IV).

Curiosas e importantes informações sobre o passado da Cidade de Faro», Anais do Município de Faro, X, 1980, pp. 55-67, transcribe la parte dedicada a la descripción general del reino del Algarve, unas advertencias generales y la de la ciudad de Faro, con una reproducción de la planta y de la portada, con la dedicatoria del manuscrito.

8 COSTA GUEDES, pp. 83-85.

(22)

XXII

La trayectoria de Alexandre Massaii como ingeniero militar, proyectando y supervisando obras de fortificación en localidades costeras para su defensa, se menciona en los manuscritos Diligências y Descripção

9

.

La primera pista para vincular los planos de la Academia de la Historia con este ingenie- ro se halla en el título de uno de los de Faro: «Plano da cidade de Faro, según a relação de Alexandre Massaii». En todos ellos hay además muchos indicios, en el tipo de letra, bastarda italiana muy cuidada, con algunos trazos característicos, como las letras a, d, r, t y v mayúscu- las, y en la coincidencia de algunos de sus textos explicativos, para suponer que los de la Aca- demia de la Historia probablemente sean el primer borrador del manuscrito de las Diligências de 1617, o una copia de los de ésta, realizada por el mismo Massaii. Unos y otros serían lue- go reutilizados y actualizados por su autor para el segundo manuscrito de la Descripção (1621).

El texto de la portada de las Diligências, publicado por Costa Guedes, ofrece una letra muy pa- recida a la de los planos de la Academia, a diferencia de la de la portada de la Descripção, menos caligráfica, que lleva las armas de Portugal y fue escrita cuatro años más tarde (Figs. 3-4).

Los dos planos del castillo de Sines de la Real Academia de la Historia ofrecen algunas variantes entre si. El primero, inacabado y trazado a lápiz, va acompañado de una amplia relación de los materiales y del precio del proyecto de reforma de Alexandre Massaii. Segu- ramente se trata del primer borrador para el manuscrito de las Diligências. Así lo sugieren las siete primeras líneas, que han sido tachadas y sustituidas por otro texto más elaborado en el segundo párrafo (Catálogo, 3). El segundo plano de Sines, iluminado a la aguada, ofrece cla- ves alfabéticas y tabla explicativa, indicando el estado de la fábrica antigua y la obra que se propone emprender (Catálogo, 4).

Las tres trazas del castillo de Sines conservadas en el manuscrito Descripção ofrecen re- cortes sobrepuestos, como es habitual en los planos de Massaii, y algunas variantes con res- pecto a los dos de la Real Academia. El del folio 71 presenta un plano del castillo medieval con un perfil de su alzado (Fig. 5). El del folio 72 presenta el proyecto de reforma con el plano de su ubicación en la villa y puerto. Las partes proyectadas en su interior son similares a las del plano de la Academia –las casas para los soldados–, pero no lleva los cuatro baluar- tes de las esquinas. Figura la caballeriza (letra I), con casas encima, que mandó levantar a su costa el alcalde mayor (ca. 1621), pese a las recomendaciones de deshacerla, por estar junto a la iglesia, como se indicaba en el de la Academia (1617). La torre que Massaii sugería terraplenar en el plano de la Academia, había sido ya terraplenada (letra L), a costa del mis- mo alcalde, y elevada 15 palmos en éste de la Descripção (Fig. 6). El plano del folio 73, el más parecido al de la Academia, menciona un segundo y tercer proyectos propuestos por Massaii (letras A y H, que se aprecian al levantar los recortes sobrepuestos en el interior).

Son similares la plaza baja para la artillería, entre los dos baluartes que miran a la costa, y los otros dos baluartes del extremo opuesto (Fig. 7).

El plano de la fortaleza de la isla «das Lebres» (Tavira) de la Real Academia de la Histo- ria ofrece datos de interés sobre sus orígenes (Catálogo, 5). Según la información de Enrique Correa da Silva, alcalde mayor de la ciudad de Tavira, se comenzó durante el reinado del rey

9 Las analiza COSTA GUEDES, Aspectos do Reino do Algarve, pp. 76-85, en el estudio que dedica a Massaii y a sus obras.

(23)

Fig. 5. Descripção. Plano del castillo de Sines, fol. 71 (Microficha Arquivo Histórico Militar).

Sebastião (1568-1578), siendo gober- nador del reino del Algarve don Diego de Sousa, que por entonces se hallaba en esta ciudad. Pero una vez levantado «se entenderão os defeitos apontados na Relação, pello que se não fes mais nella de 40 annos a esta parte, antes que o ditto Rey se perdesse em Afriqua». Este inciden- te ocurrió el 4 de agosto de 1578. La cita textual es similar a la que figura en el plano de las Diligências

10

. En la tabla de la derecha se halla otra nota interesante sobre la historia de la fortaleza. Al parecer había sido trazada por João María Benedeti, por encargo del monarca. Este inge- niero italiano, conocido en Portugal como Benedicto de Ravena, era ex- perto en fortificaciones y fue cedido por Carlos V para trabajar en la res- tauración de las fortalezas portugue- sas en África

11

. La obra se interrum- pió porque la barra se trasladó para el levante y por otras razones que, según Massaii, se describen en la

«Relação de Tavira». Ésta se halla en los dos manuscritos: Diligências y Descripção

12

.

El plano de la Academia ofrece cinco baluartes. Como es habitual en los planos de Massaii, un recorte sobrepuesto, en sentido longitudinal al eje mayor del baluarte central y pegado en un extremo, alberga un perfil del fuerte.

Al final de la tabla explicativa, Massaii incluye un informe sobre el material de sillería de la fortaleza inacabada, recomendando que se reutilice en la «torrão do Lastro», que se estaba fortificando a media legua en la ciudad de Tavira, y que lo sobrante se destinase a otras obras, como las de Faro y Lagos en el Algarve, o las de África

13

.

El plano del fuerte «das Lebres» de la Descripção es más completo que el de la Acade- mia porque fue levantado cuatro años más tarde. En efecto lleva tres recortes sobrepuestos que giran entorno a una charnela. Al levantarlos se representan tres niveles: 1.

o

) El camino

10 La transcribe COSTA GUEDES, p. 80.

11 COSTA GUEDES, p. 206, nota 254.

12 COSTA GUEDES, pp. 99-105, transcribe el texto de la Descripção.

13 Esta fortaleza de la «torrão do Lastro» figura en el manuscrito Descripção que transcribe COSTA GUEDES, pp. 99-105, 205-206.

(24)

XXIV

Fig. 6. Descripção. Plano del castillo de Sines, fol. 72 (Microficha Arquivo Histórico Militar).

(25)

Fig. 7. Descripção. Plano del castillo de Sines, fol. 73 (Microficha Arquivo Histórico Militar).

(26)

XXVI

Fig. 8. Descripção. Plano del Fuerte das Lebres (Microficha Arquivo Histórico Militar).

de ronda de la cortina (letra N). 2.

o

) El terraplén, con la planta de las casas y almacenes al nivel de aquél y de los baluartes. 3.

o

) Los cimien- tos de las casas y almacenes. Este último nivel es el que figura en el plano de la Academia. Además, jun- to a la planta del fuerte inserta un perfil, que en el ejemplar de la Aca- demia se halla en el interior del pla- no bajo un recorte sobrepuesto (Fig. 8).

Los planos de la ciudad de Faro constituyen el cuarto y quinto de la colección del sur de Portugal y del Algarve (Catálogo, 1-2). El primero está dibujado en tinta de bugalla e iluminado a la aguada en pardo, que indica el estado de la fortificación antigua, y en amarillo y rosa, que señala las nuevas obras propuestas por Massaii, y «tudo o mais toquante a prezente traça se declara na Relação que se da com esta». Estos últimos datos, que fal- tan en nuestro plano, se hallan en los dos manuscritos de las Diligências y Descripção, al igual que las claves numéricas que bordean la muralla y se refieren a las obras

proyectadas por Massaii: refuerzos de las torres antiguas con cortinas y baluartes (Fig. 9)

14

. Así, si se comparan algunos detalles que ofrecen los tres planos de Faro: el de la Academia y los de los dos manuscritos, se puede conjeturar que el primero quizá sea un borrador para el más cuidado, iluminado en bellos colores, y definitivo de la Descripção, que además ofrece varios navíos a la entrada de la barra y los bordes de la costa sombreados. Así también lo sugiere el que algunos refuerzos proyectados no hayan sido dibujados en el plano de las Diligências –de cronología anterior– y sí figuren en los planos de la Descripção y de la Acade- mia –en color rosa–, como las cortinas indicadas con el n.

o

4, que han sido añadidas con un recorte de papel pegado, por hallarse en el borde del plano (Fig. 9) . Pero se trata, en defi-

14 Transcripción de las claves numéricas en PEREIRA CALLIXTO, «Apontamentos para a História das Fortificações da Praça de Faro. IV», pp. 62 y 65.

(27)

nitiva, de pequeñas variantes que Massaii tuvo ocasión de ir mejorando e incorporando, des- de 1617 a 1621, en las tres versiones que hoy conocemos de la fortificación.

El quinto plano de Faro, que probablemente empleó Massaii para los mencionados pro- yectos de reforma, y acaso también de su misma mano, presenta una planta del recinto anti- guo de Faro, con su emplazamiento en la barra y río navegable. Figuran las torres y cubos antiguos, un baluarte y cuatro puertas. Acompaña al plano un interesante «Apunte» o «de- claración» del sitio y muralla de Faro (Fig. 2). Algunos datos de éste se hallan en los dos manuscritos: Diligências y Descripção.

En conclusión, la actividad de Alexandre Massaii, como ingeniero militar al servicio de Felipe III, poco conocida, pero no menos valiosa que la de otros prestigiosos ingenieros, ha

Fig. 9. Diligências. Plano de Faro. (Microficha Arquivo Histórico Militar) (Transcripción de las claves: Pereira Callixto, 61-62, 65).

«A PLANTA DA DITA CIDADE É A SEGUINTE COM A DECLARAÇÃO QUE NAS COSTAS DELA SE SE- GUE»

«Declaração do que se deve consertar e fazer de novo nos muros da sobredita Cidade que tudo fará de custo, o que ao diante se diz, que são 7$500 cruzados entrando na dita quantia as casas do Alcaide e Capitão-Mor, que estão prin- cipiadas dentro no Castelo, como acima se tem dito.

Se adverte que tudo o que está de côr pardo é o Cerco Antigo da Cidade de Faro, do modo que está ao presente, o qual rodea 550 braças, de 10 palmos cada uma, afora os angulos das Torres e Portas que são 5.500 palmos.

O que está de côr vermelha é fortificação que se propõe que se deve fazer de novo. Tudo o mais tocante à presente Traça se declara na relação atrás.

A – Porta das Feiras.

B – Porta do Mar, ou do Castelo, que está tapada e se deve abrir fortificando-se.

C – Porta Nova.

D – Porta de Nossa Senhora de Entre Ambas as Águas.

E – Castelo da Cidade.

F – É o Baluarte de São Jorge, ou Santiago.

G – É o Baluarte de São Sebastião.

H – Sítios de Pauis, Morraçais, bancos de areia húmidos e baixos.

N.o 2 – Estas duas Cortinas se ande (devem) emboçar que estão danificadas.

N.o 3 – Esta Torre há mister emboçada ao pé dela (deverá ser emboçada) e assim em partes as duas Cortinas de N.o 4.

N.o 5 – Estas duas torres é necessário emboçá-las em cima que são de taipa de barro e há mister consertar-se a madeira da Porta.

N.o 7 – Esta Torre não tem mais que 10 palmos de alto.

Com a fortificação nova se escusa.

N.o 8 – Esta Cortina há mister em partes, emboçá-la.

N.o 9 – Porta de socorro, que com a nova fortificação ficará tapada e não serve.

N.o 10 – Esta fortificação está começada e está em 20 palmos de alto. Não está terraplanada. Se devia acabar que é necessária.

N.o 11 – Porta de Mar do Castelo que se deve abrir e fazer-lhe o Revelim, de cor vermelho, que está junto a ela.

N.o 12 – Baluarte de São Jorge o qual se deve lajear. A artilharia que nele há se tem dito, na Relação atrás, e assim se lhe deve fazer o parapeito e emboçá-lo por fora ao pé, que nele bate o mar e está carcomido.

N.o 13 – Esta Cortina se deve refundir que o mar a tem muito carcomido.

N.o 14 – Este Baluarte que se propõe de novo e muito necessário porque guarda o Rio e entrada dele.

N.o 15 – Esta Torre é de taipa de terra do meio para cima e se deve consertar. Em a qual mora Francisco Raposo.

N.o 16 – Estas duas Cortinas se devem emboçar de novo.

N.o 17 – Defronte deste Baluarte, que se propõe de novo, estão os navios surtos e se devia fazer. Ali vira o Rio para Levante.

N.o 18 – É o Baluarte de São Sebastião no qual está a artilharia conteuda na Relação atrás e se deve lajear.

N.o 19 – É o Castelo. As 3 Torres de dentro estão algum tanto por cima desmanchadas, dos ingleses, que com un poco custo se consertará tudo, como na relação atrás se tem dito e assim se deven emboçar em partes os Muros pela parte de den- tro da Cidade».

(28)

XXVIII

dejado su huella en los dos preciosos manuscritos del Arquivo Nacional da Torre do Tombo y del Museu da Cidade de Lisboa, y en estos cinco planos desconocidos de fortificaciones del litoral portugués de la Real Academia de la Historia.

Otros dos planos de fortalezas del Algarve: los de Zavial y Almádena –inéditos– fueron levantados a costa de don Luis de Sousa, segundo conde de Prado y gobernador y capitán general del reino del Algarve (1629-1633), para la defensa de la costa y de la pesca de los atunes (Catálogo, 6-7)

15

. Este gobernador se preocupó asimismo de la construcción o refor- ma de otras fortalezas del Algarve con la misma finalidad

16

. De la de Almádena hay testimo- nio en la inscripción de su portada: «Reinando Filipe III e governando este reino D. Luiz de Souza, conde do Prado, foi edificada esta fortaleza e dedicada a S. Luiz, confessor. Era 1632»

17

. En ambas fortalezas figuran las casas de los armadores y pescadores. La de Almádena ofrece recortes sobrepuestos, similares a los que empleó Alexandre Massaii en sus proyectos, y nu- merosos detalles sobre las diversas estancias de la atalaya. Por su parte, el plano del reducto del Zavial, en una pequeña isla entre el cabo de San Vicente y Lagos, ofrece noticias curiosas sobre el antiguo emplazamiento de las almadrabas y el primer proyecto de fortificación, que se abandonó por no ser adecuado para su defensa, levantándose el de la isla. También se indican numerosos datos sobre distancias y alturas del reducto y en la planta de éste figuran recortes sobrepuestos.

Las cinco cartas náuticas manuscritas del Brasil, de la primera y segunda de las colec- ciones facticias, constituyen un precioso legado para la cartografía náutica de Brasil del últi- mo tercio del siglo

XVII

. La de la región de Cabo Frío y las de las capitanías do Espírito Santo, São Vicente y Río de Janeiro pertenecen a la costa Sudeste y la de Baía de San Salva- dor de Todos os Santos a la del Nordeste (Catálogo, 8-12). Su contenido apenas se puede relacionar con otros fondos manuscritos brasileños del siglo

XVII

, publicados en catálogos o en estudios cartográficos, a excepción de los famosos Atlas del Brasil de los Teixeira de Albernaz, para averiguar su cronología y autoría. Efectivamente, las cartas náuticas de la Real Academia son manuscritas e inéditas y las conservadas de la misma época no son muy abun- dantes, a juzgar por los catálogos publicados más representativos de Brasil

18

y por las piezas recopiladas en la conocida obra de Cortesão y Teixeira da Mota, Portugaliae Monumenta Cartographica

19

. En este sentido, el estudio más reciente: Mapa: Imágenes de la Formación

15 Sobre las almadrabas del reino del Algarve y su protección y defensa véanse: COSTA GUEDES, Aspectos do Reino do Algarve nos séculos XVI e XVII, en especial pp. 93-95, 173-177; Joaquim Alberto IRIA JUNIOR, «O Algarve sob o domínio dos Felipes», en Memorias do Congreso do Mundo Português, Lisboa, vol. I, t. I, pp. 290-310; Al- berto A. IRIA, Da importância geo-política do Algarve, na defesa marítima de Portugal, nos séculos XV a XVIII, Lis- boa, 1976. Agradezco a D.a Ana Barbazán Iglesias, bibliotecaria del Museo de Pontevedra, su interés en localizar- me bibliografía sobre esta materia.

16 IRIA, Da importância geo-política do Algarve, p. 162.

17 M. João Paulo ROCHA, Monographia. As forças militares de Lagos nas Guerras da Restauração e Peninsular e nas pugnas pela liberdade, Porto, 1909, p. 113.

18 Mapa. Imagens da Formação Territorial brasileira, Río de Janeiro, 1993; Mapas e planos manuscritos relativos ao Brasil colonial conservados no Ministério das Relações Exteriores e descritos por Isa Adonias para as Comemorações do Quinto Centenário da morte do Infante Dom Henrique, Brasília, 1960; Jaime CORTESÃO, História do Brasil nos velhos mapas, Río de Janeiro, 1971, t. II.

19 Armando CORTESÃO y Avelino TEIXEIRADA MOTA, Portugaliae Monumenta Cartographica, Lisboa, 1960, 5 vols.

(29)

Territorial Brasileña

20

ofrece una excelente colección cartográfica del Brasil (mapas, planos, vistas, retratos de cartógrafos, fotografías, etc.), procedente de la Mapoteca de Itamaraty, que ilustra su historia desde el siglo

XVI

. Además de la introducción general, a cada una de las regiones se le dedica un pequeño estudio histórico, acompañado de un repertorio cartográfico.

En las regiones Sudeste y Nordeste, que son las más interesantes para nuestro catálogo, figu- ran mapas manuscritos y grabados de los siglos

XVI

al

XIX

, además de los levantados por los Teixeira Albernaz para los Atlas del Brasil del siglo

XVII21

. Pero sólo estos últimos ofrecen determinados elementos que se pueden relacionar con las cartas náuticas de la Real Acade- mia de la Historia.

Así pues, las piezas de cartografía náutica portuguesa más importantes del mencionado período son los atlas de Brasil levantados por los Teixeira (João Teixeira Albernaz I, llamado el Viejo y João Teixeira Albernaz II, llamado el Joven, nieto del primero). Se conservan cerca de siete atlas, muy parecidos y con buen estilo cartográfico, datables entre 1613-1626 y 1642.

Pero el último de la serie de atlas de los Teixeira, que data de 1666, ofrece mayor informa- ción toponímica y topográfica, aunque su estilo es menos cuidado que el de los anteriores.

Desde el punto de vista cronológico es también el más interesante para estudiar la colección de la Academia de la Historia

22

.

Consultando la mencionada obra Portugaliae (1960), localicé dos cartas náuticas muy parecidas a las nuestras: la de la «Terra de Cabo Frio» y la de la capitanía de São Vicente (Catálogo, 9, 12. Figs. 10-11). En el estudio que le dedican sus autores, se indica que estaban cosidas con otras cinco cartas náuticas de América del Sur, y que todas ellas habían llegado al Museo Naval «hace pocos años», procedentes de la Real Academia de la Historia. Se citan además con una signatura de ésta: «Carpeta I», que quizá se refiera a las carpetas de formato grande, que albergaban los fondos cartográficos o de Bellas Artes, antes de su colocación en bandejas, como en la actualidad se conservan, o bien a la «cartera 1.

a

»

23

. El hecho de que estas cartas procediesen de la Real Academia de la Historia, de que estuviesen cosidas entre si –seguramente en el borde izquierdo– y de que tres de ellas sean de autores portugueses y las otras dos de autores holandeses, pero con toponimia y anotaciones en portugués, indican que este conjunto formaba evidentemente una cuarta colección de cartografía portuguesa, que se sumaría a las otras tres de la Real Academia, que se incluyen en este catálogo. Todas ellas debieron de ingresar al mismo tiempo en la Real Academia de la Historia y pertenecerían a un mismo propietario, que las habría cosido en cuatro grupos o colecciones.

Estas serían las cartas que estaban cosidas en 1960

24

y en el mismo orden que se citan en Portugaliae Monumenta Cartographica

25

:

20 Véase nota 18.

21 Ibid., pp. 115-269.

22 Amplia información sobre los atlas en CORTESÃO, História do Brasil nos velhos mapas; CORTESÃO y TEIXEIRA DA MOTA, Portugaliae, IV-V. Véase también nota 18.

23 En caso de que esta referencia se halle abreviada (C.a). Sobre las carteras para guardar mapas y fondos de Bellas Artes en el siglo pasado véase más arriba.

24 Antes de su restitución a la Real Academia de la Historia, que se menciona en la Presentación del catálogo, las cartas se guardaban separadas en el Museo Naval, en su correspondiente lugar geográfico. (Catálogo, V, 83-88).

25 Portugaliae Monumenta, V, pp.98-100, estampas 601 C, 601 E.

(30)

XXX

Fig. 10. Terra de Cabo Frio. (Cortesão y Teixeira da Mota, Portugaliae, V, estampa 601 E).

Fig. 11. Capitania de São Vicente. (Cortesão y Teixeira da Mota, Portugaliae, V, estampa 601 C).

(31)

– Carta del Estrecho de Magallanes. G. De Mere (1617).

– Carta de la Tierra del Fuego y Sur de la Patagonia con los estrechos de Magallanes y Le Maire. Pedro de Letre (1618).

– Carta de América Meridional y el Sur del Trópico de Capricornio. Anónimo portu- gués(1600) (Fig. 12).

– Capitanía de São Vicente. Antonio Correia Pinto (1675) (?) (Fig. 11).

– Terra de Cabo Frio. Anónimo portugués. Post. 1625. (Fig. 10).

Las tres primeras cartas de este conjunto fueron estudiadas y publicadas por el académi- co D. Julio Guillén entre 1940-1942, junto con otras del Museo Naval, del Archivo Históri- co Nacional y de la Biblioteca Nacional, cuando realizaba el catálogo de las «Regiones del Plata y Magallánica» para su Monumenta Chartographica Indiana (1942)

26

. Allí figuran las cartas del Estrecho de Magallanes de G. De Mere (1.

a

de la relación) y la de Letre (1618) (2.

a

de la relación), en las que se indica su procedencia: «R. Academia de la Historia», y su localización en 1940: «entre un rollo de mapas», «entre papeles de Jesuitas»

27

.

¿Qué ocurrió con este conjunto de cartas cosidas? Las primeras noticias sobre su hallaz- go en la Real Academia de la Historia nos las proporciona el propio Guillén (1940), indican- do que fueron localizadas allí por «su buen amigo y celoso bibliotecario Dr. Ballesteros- Gaibrois»

28

. Ese mismo año encontraba Guillén otra carta y dos planos de las mismas regiones:

Le Maire, la Tierra del Fuego y el Estrecho de Magallanes, en el fondo Fernández de Navarrete del Museo Naval. Y de ambos hallazgos, el de la Academia y el del Museo, daba asimismo noticia en sendas notas del Correo Erudito

29

. Tales datos revelan que a partir de entonces las cinco cartas cosidas de la Real Academia fueron llevadas por D. Julio Guillén al Museo Naval para estudiarlas junto con el mencionado grupo que allí se guardaba, y en ese Museo quedaron todas ellas depositadas, lo que también se confirma con la noticia de Portugaliae (1960)

30

.

De las cinco cartas náuticas, a D. Julio Guillén sólo le interesaron las tres primeras –las de las mencionadas regiones–, pero tuvo que trasladar al Museo todo el grupo cosido. Cuan- do publicó la primera noticia de los fondos hallados en la Academia, Guillén realizó una descripción más detallada de todo el conjunto, que abarcaba otras cartas, además de estas

26 De esta obra sólo se publicó el tomo I, correspondiente a las «Regiones del Plata y Magallánica», n.o 11.003 y 11.102, pp. 73-74. Las tres cartas náuticas fueron estudiadas por Julio F. GUILLÉNY TATO en otros trabajos:

«Una carta inédita del estrecho de Le Maire, e identificación de otras dos anónimas del siglo XVII», Revista de Indias, I, 1940, pp. 35-46 (segunda carta de la relación); ID., «Nuevos precedentes cartográficos de la Tierra del Fuego», Revista de Indias, I, 1940, pp. 71 ss. (primera y tercera cartas de la relación).

27 Esta referencia permitirá en un futuro investigar sobre la procedencia de las cuatro colecciones portuguesas y su posible relación con estos papeles (legajos) de la colección Jesuitas, conservada en la Biblioteca de la Real Academia de la Historia.

28 GUILLÉN, «una carta inédita del estrecho de Le Maire», nota 1.

29 Para el hallazgo de la Academia: J. GUILLÉN, «Nuevo hallazgo cartográfico», Correo Erudito. Gaceta de las Letras y de las Artes, I, Madrid, 1940, pp. 107-108. Para el hallazgo del Museo Naval: ID., «Una carta inédita del Estrecho de Magallanes, del siglo XVI», Correo Erudito. Gaceta de las Letras y de las Artes, I, Madrid, 1940, pp.

45-46.

30 D. Julio Guillén fue Director del Museo Naval. Elegido miembro numerario de la Real Academia de la Historia en junio de 1942, tomó posesión de su plaza en diciembre de 1943. Desde 1958 fue Secretario de la misma Academia. Estas circunstancias facilitaban su labor de investigación en los fondos de ambas corporaciones.

(32)

XXXII

Fig. 12. Carta de América Meridional y el Sur del Trópico de Capricornio. Anónimo portugués. (Cortesão y Teixeira da Mota, Portugaliae, V, estampa 601 D).

cinco que comentamos. Se trataba de «unos cuantos mapas y cartas, conjunto interesantísi- mo de los siglos

XVI

y

XVII

»; en primer lugar, un Padrón Real del

XVI

y una carta del

XVI

de la región magallánica y Tierra del Fuego

31

. Luego comentaba que «el resto del hallazgo lo com- pone una serie de planos de puertos del Brasil, y sobresaliendo» la carta del estrecho de

31 Probablemente la n.o 11.002 de Monumenta Chartographica Indiana.

(33)

Magallanes de 1617 de Gaspar de Mere y la de la Tierra del Fuego de Pedro de Letre (1618)

32

(Catálogo, V, 83-88).

En principio se deduce que «la serie de planos de puertos del Brasil» se refiera a la capitanía de «São Vicente» y a la «Terra de Cabo Frio», que formaban la colección con las otras tres cartas náuticas comentadas. Pero la palabra «serie» sugiere que con ellas también se integrasen las otras tres colecciones del Brasil y sur de Portugal, que figuran en este catá- logo (n.

o

1-12). En ello también abundaría el parecido que ofrecen sus respectivas cartas de São Vicente y Cabo Frío.

Las de São Vicente y Cabo Frío, que estuvieron depositadas en el Museo Naval, están ilu- minadas a la aguada en varios colores y su traza es más cuidada (Figs. 10-11). Han sido anali- zadas por A. Cortesão y A. Teixeira da Mota

33

y en las fichas de este catálogo señalo algunas relaciones y diferencias entre ambas (Catálogo, 9, 12, 87-88). La de São Vicente fue también estudiada por Jaime Cortesão

34

. La cronología que propone para ésta (posterior a 1660-1661) ha sido muy valiosa para fechar todo el conjunto de cartas náuticas del Brasil hacia el último tercio del siglo

XVII

(Catálogo, 8-12, 87-88). Su hipótesis se fundamenta en que allí figura la carretera («caminho do mar») entre el litoral y São Paulo, construida en la mencionada fecha, bajo la dirección de Salvador Correia de Sá, gobernador de Brasil, que atravesaba la Sierra del Mar cortando los tres ríos –el Grande con su afluente el Piratininga y el Pequeño– con sus respectivos puentes. Ésta también se halla representada en la carta de «São Vicente» de la Real Academia de la Historia, de mayores dimensiones. El mismo autor plantea la posibilidad de que la otra carta –la que estuvo depositada en el Museo Naval– haya sido trazada por Antonio Correia Pinto, ingeniero de la Colonia del Sacramento, que realizó trabajos de reconocimien- to de la costa en Santos (1675), levantando mapas, y falleció en 1681, cuando los españoles atacaron esta plaza, y supuestamente se apoderarían de la carta

35

. A. Cortesão y A. Teixeira da Mota confirman la misma hipótesis, señalando su parecido –letra y traza– con una planta de la plaza de Beja, firmada por ese autor y conservada en la Österreichische Nationalbibliothek de Viena. Asimismo suponen que aquella sea posterior a 1666, fecha de la del Atlas de João Teixeira Albernaz II, en el que figura la capitanía de «São Vicente» con mayores incorreccio- nes técnicas, topográficas y de diseño –la villa de «São Paulo» se sitúa al NE. para beneficiar las reivindicaciones del donatario marqués de Cascais–, y la toponimia es más pobre

36

.

La carta de Cabo Frío que estuvo guardada en el Museo Naval, de tamaño parecido a la de la Academia, supera a ésta en calidad estética: aguada en verde y azul, lis en rosa de vien- tos más decorativa, un navío bien diseñado y una cartela barroca ornada con volutas y simi- lar a las de Espírito Santo y Río de Janeiro (Catálogo, 10-11, 87). En ambas cartas de Cabo Frío hay abundante toponimia, con muchos textos explicativos. Algunos de los de ésta han sufrido barrido de tintas y se pueden restituir con los de aquélla (Fig. 10. Catálogo, 9, 87).

32 Las dos primeras cartas de la relación de Portugaliae. Véase GUILLÉN, «Nuevo hallazgo cartográfico», pp. 107-108.

33 Portugaliae, V, pp. 98-100, estampas 601 C, E.

34 J. CORTESÃO, «Un novo mapa histórico de S. Vicente e S. Paulo», O Estado de S. Paulo, 9 de Junho de 1957; id, Historia do Brasil nos velhos mapas, Río de Janeiro, 1971, t. II, pp. 136-139.

35 Ibid., pp. 136-139.

36 CORTESÃO y TEIXEIRADA MOTA, Portugaliae Monumenta Cartographica, t. V, pp. 98-99, estampa 601 C.

(34)

XXXIV

La carta de la barra da Baía de Todos os Santos ofrece asimismo muchos topónimos con la representación de fortalezas costeras. El trazado incorrecto de la costa, excesivamen- te redondeado, contrasta con las cartas de los atlas del Brasil de los Teixeira Albernaz (Catá- logo, 8).

Los mapas y planos de Portugal de los siglos

XVII

y

XVIII

constituyen un conjunto interesante, que aporta proyectos desconocidos y datos sobre la actividad de algunos inge- nieros militares del siglo

XVIII

(Catálogo, 13-22). El más antiguo del grupo data de fina- les del

XVI

o principios del

XVII

y está trazado sobre pergamino. Fue cortado y reutilizado como cubierta de un libro, por lo que sólo se conserva una parte del mismo, que correspon- de a la región de Aveiro. Ofrece muchos topónimos de villas y ciudades, ríos y puentes (Ca- tálogo, 1).

Del siglo

XVIII

destacan una carta y un mapa topográficos, con detalles del terreno com- prendido entre las ciudades de Lisboa Occidental y Oriental –división administrativa y religiosa de la ciudad desde 1717– y la villa de Mafra (Catálogo, 14-15). La carta topográfi- ca, inédita, fue levantada bajo la dirección del ingeniero mayor del reino y coronel Ma- nuel da Maia. Su intervención como coronel de infantería, con ejercicio de ingeniero, permi- te fechar esta carta entre 1718, cuando fue promovido a este grado por sus servicios presta- dos –sobre todo por el levantamiento de la planta de Lisboa oriental y occidental, hoy per- dida–, y 1738, cuando lo fue como brigadier de infantería con el mismo título de inge- niero

37

. Además de los detalles topográficos, ciertamente muy minuciosos, con varias notas explicativas sobre los caminos, cabe mencionar la representación de marinas en varios afluen- tes del Tajo, con un total de setenta compartimentos –albercas– en varios grupos y algu- nos de ellos enlazados entre si por medio de canalillos. Esta superficie cristalizadora de la marina para la producción de sal supera a la que se representa en el mapa topográfico (Ca- tálogo, 15) y su desarrollo durante varios siglos fue muy importante en Aveiro, Lisboa y Setubal

38

.

El mapa topográfico desde Lisboa a Mafra, también inédito, fue levantado por los coro- neles Manuel de Azevedo Fortes y Josef de Silva Páez en 1718 (Catálogo, 15). Como la toponimia está en castellano, cabe suponer que haya sido copiado de un posible original en portugués. En uno u otro seguramente se habría inspirado una «Carta topográfica do termo de Lisboa a the a Villa de Mafra e de todos os caminhos que ha para a mesma Villa»

39

. El primero de los autores, Manuel de Azevedo Fortes (1660-1749) es una de las personalidades más conocidas de la cartografía portuguesa de la primera mitad del siglo

XVIII

, que llegó a ocupar el cargo de ingeniero mayor del reino (1719). Se formó en Alcalá de Henares y en el colegio de Plessis en Francia. En 1720, cuando se fundó la Academia Real da História Por-

37 Sobre la actividad de Manuel da Maia véase SOUSA VITERBO, Dicionário Histórico e Documental dos Arqui- tectos, Engenheiros e Constructores Portugueses, vol. II, pp. 124-131, n.o 580. De este mismo autor se conserva una carta topográfica de la parte más arruinada de Lisboa, antes del terremoto de 1755 (Cartografía de Lisboa. Séculos

XVII a XX, p. 42, n.o 11).

38 I. GONÇALVES, «Sal», en Dicionário de História de Portugal, dirigido por J. SERRÃO, Lisboa, 1963, vol. III, pp. 718-721).

39 En el Departamento de Cartografía y Bellas Artes de la Real Academia de la Historia se conserva un ejem- plar grabado (Sign. C / IX g).

(35)

tuguesa, ingresó en ella para ocuparse de los problemas greográficos, junto con el P. Manuel de Campos. Sus primeros trabajos como cartógrafo datan de 1703

40

.

Dentro de este mismo grupo destaca un tercer plano topográfico de la villa de Mafra hasta la de Torres-Vedras, que fue levantado por Paulo Farinha Lopes bajo la dirección del ingeniero mayor del Reino. Como los anteriores, ofrece muchos detalles topográficos (Catá- logo, 20).

De la ciudad de Lisboa cabe mencionar el plano de su puerto levantado por Diogo Corrêa da Motta en febrero de 1765

41

. Se trata de un manuscrito original inédito, que no se cita en la bibliografía portuguesa

42

. Presenta un plano de la barra y puerto de Lisboa y sus alrede- dores desde Mafra hasta Setuval y la punta de Faro al SE. Fue levantado diez años después del terremoto de Lisboa. Es también posterior a la invasión del NE trasmontano (1762) por las tropas españolas y quizá por esta razón figuran en alzado las fortalezas cercanas a la costa y a la barra del puerto de Lisboa. De su contenido destaca la «Breve descripção do porto de Lisboa», que inserta en letra de Diogo Correa da Motta, pues quizá sea la más completa que se conserve de este período (Catálogo, 16).

De Lisboa cabe finalmente citar el plano del Real Sitio de «Nossa Senhora das Necessidades» y sus alrededores, también inédito, que fue levantado por el ingeniero José Custodio de Sá e Faria. Al figurar como «ajudante», se puede fechar entre 1745-1749. En efecto, en este último año era «ajudante de numero de um dos Regimentos de ordenança da guarnição da côrte», pero se le nombró capitán de ingenieros el 21 de junio. En el documen- to de petición acompaña una breve autobiografía, en la que se refiere a su trabajo realizado en el Real Sitio de «Nossa Sra. das Necessidades», cuando en enero de 1745 recibió el nom- bramiento de «superintendente» de sus obras

43

(Catálogo, 17).

40 Véase reseña de sus actividades en M. F. ALEGRÍA y J. C. GARCÍA, «Etapas de evolução da cartografia por- tuguesa», en La Cartografia de la Península Ibérica i la seva extensió al continent americá, 2on curs, Cicle de Conferències sobre História de la Cartografia, 11-14 de febrer de 1991, pp. 227-279, en especial, pp. 262-269; M.

ALMEIDA BASTOS, «Notas sobre a Cartografia de Lisboa», en Cartografia de Lisboa. Séculos XVII a XX, pp. 14-23;

16 para esta cita). Fue también autor de varios tratados de cartografía e ingeniería: I. F. DA SILVA, Diccionário bibliographico Portuguez, t. V, Lisboa, 1860, pp. 369-370.

41 «Diogo Corrêa da Motta» figura como ayudante del ingeniero mayor João Gabriel de Chermont en una «carta da costa do Governo de Sines», manuscrita y levantada por orden de S. M. en marzo de 1790 (Exposição de Cartographia Nacional (1903-1904). Catalogo, sob a direcção de E. DE VASCONCELLOS, Lisboa, 1904, pp. 88, n.o 268). Se tiene también noticia de un «Diogo Correia da Matta», que fue «discípulo de numero da aula militar» y

«promovido... a ajudante de infanteria com exercicio de engenheiro» el 11 de septiembre de 1769 (SOUSA VITERBO, Dicionário Histórico e documental dos Arquitectos, Engenheiros e Construtores Portugueses, vol. I, p. 227), aunque podría tratarse de otro personaje.

42 Cartografia de Lisboa. Séculos XVII a XX. Entre los planos que se podrían relacionar con el de la Real Aca- demia de la Historia, véanse: Exposição de Cartographia Nacional (1903-1904). Catálogo, sob a direcção de E. DE

VASCONCELLOS, Lisboa, 1904, p. 123, n.o 531, «Planta do Porto de Lisboa e das costas visinhas» de Pedro Gendron, grabada en París en 1757; A. A. BALDAQUEDA SILVA, Estudo historico hydrographico sobre a barra e porto de Lis- boa, Lisboa, 1893, pp. XXX-XXXI, carta de 1764 «A new and correct chart of the coast of Portugal», publicada por Giacomo Alagna de Messina en 1784; plano hidrográfico de hacia 1765, ofrecido a James O’Hara, barón de Tyrawley, a Charles Compton y a los negociantes ingleses de Lisboa por W.m Burgis; y plano manuscrito de 1767 (Biblioteca Nacional de Lisboa), con observaciones trigonométricas hechas por el alumno Lacerda para el levanta- miento del Tajo, con el diseño de las torres y edificios del puerto.

43 Esta referencia biográfica es muy valiosa para documentar el plano de la Real Academia de la Historia. Véase SOUSA VITERBO, Dicionário Histórico e Documental dos Arquitectos, Engenheiros e Construtores Portugueses, vol.

(36)

XXXVI

En este mismo apartado se encuentran tres planos de fortificaciones de las ciudades de Beja, Campo Maior y Moura en la región de Alentejo. El de Beja y Moura fueron levantados por el mismo ingeniero (1707-1742). Ambos siguen el primer sistema de fortificación abaluartada según Vauban, con baluartes y medias lunas que envuelven a las anteriores forta- lezas. Sus discípulos trabajaron en la España de Felipe V durante el primer tercio del siglo

XVIII

(Catálogo, 18, 21).

La fortificación de Campo Maior se halla iluminada en varios colores y ofrece una am- plia extensión con cultivos y caminos en sus alrededores, sin toponimia. Las referencias mi- litares que figuran en la tabla explicativa sugieren que el plano fuese levantado durante la Guerra por la Sucesión a la Corona de España (1700-1714), posiblemente antes de la campa- ña de 1709, cuando las tropas españolas al mando del marqués de Bay lograron su triunfo sobre las portuguesas e inglesas, en la llamada batalla de la «Gudiña», cerca de Campo Maior y en las márgenes del río Caya

44

(Catálogo, 19).

El último plano de este grupo corresponde a la población de Peniche y probablemente sea también inédito. Se ha perdido su mitad izquierda, en uno de los puntos de unión de las dos grandes hojas de que constaba

45

. Como el de Moura, está iluminado a la aguada en varios colores y ofrece numerosas parcelas de cultivo, caminos, además de los edificios más repre- sentativos de la ciudad (Catálogo, 22).

El tercer apartado del catálogo: Invasión de Portugal (1762) comprende cuarenta mapas y planos de la campaña, que han sido ordenados siguiendo los acontecimientos de la misma (Catálogo, 23-63). Casi todos son planos de fortalezas de ciudades o castillos, levantados por ingenieros militares al servicio de Carlos III. Se trata de las plazas portuguesas que fueron to- madas o cercadas por las tropas españolas a lo largo de la invasión. Abarcan las regiones de Tras-os-Montes, Guarda y Beira Baixa. En la Biblioteca Nacional se conservan doce mapas y planos manuscritos que pertenecen a la misma expedición (Zamora, Miranda, Chaves y Almeida) y algunos de ellos se pueden relacionar con los de la Real Academia de la Historia

46

. La expedición a Portugal fue organizada por los Borbones de España y Francia contra Gran Bretaña y Portugal, tras la firma del tercer Pacto de Familia, contra el poderío de Gran Bretaña en Europa y América. Se inicia desde Zamora en las regiones de Tras-os-Montes y Minho el 5 de mayo de 1762 al mando del marqués de Sarria

47

. Los tres primeros mapas se

III, pp. 1-4, con citas a su labor cartográfica en América del Sur. Para ésta véanse Mapa. Imagens da formação territorial brasileira, pp. 267, 351 (en 1754 figura como brigadier y primer comisario portugués de las demarcacio- nes); Cartografia e Diplomacia no Brasil do século XVIII, Comissão Nacional para as Comemorações dos Descobrimentos Portugueses, Exposição, Cordoaria Nacional, 7 de Julho a 7 de Agosto de 1997, no âmbito do XVII Congreso Internacional de História da Cartografia, Lisboa, 1997, n.o 4-7, 11-12, 20, 24; P. LEÓN TELLO, Mapas, planos y dibujos de la Sección de Estado del Archivo Histórico Nacional, Madrid, 1979, n.o 398, 406, 407, de esta etapa se conservan 3 mapas (1760-1779).

44 Referencia histórica en M. LAFUENTE, Historia general de España, Barcelona, 1922, t. 13, p. 98.

45 De Peniche sólo he podido localizar un plano de la plaza de Peniche y una carta topográfica, que datan del primer tercio del siglo XIX (Exposição de Cartographia Nacional (1903-1904). Catálogo, pp. 97-98, n.o 340-341).

46 E. SANTIAGO PÁEZ, La Historia en los Mapas Manuscritos de la Biblioteca Nacional, Catálogo, Madrid, septiembre-noviembre, 1984, pp. 310-314.

47 Para la invasión de Portugal, además del apéndice documental, véanse: M. LAFUENTE, Historia general de España, Barcelona, 1922, t. 14, pp. 139-143; V. PALACIO ATARD, El Tercer Pacto de Familia, Madrid, 1945, pp.

216-223; J. VERÍSSIMO SERRÃO, O Despotismo Iluminado (1750-1807), en História de Portugal, vol. VI, Póvoa de

(37)

relacionan con el comienzo de la misma (Catálogo, 23-25). Cuatro días después se tomaba la plaza de Miranda. Tres planos de la plaza y sus contornos ilustran la campaña previa a la rendición, con muchos detalles de sus alrededores y notas sobre la posición de las tropas (Catálogo, 26-28). Un día antes de la rendición, el disparo de los portugueses desde la forta- leza, contra unas tropas españolas que se acercaron a reconocer la plaza, provocó el incendio del almacén de pólvora del castillo. En los planos se indican las dos brechas y el lamentable estado que ofrecía su castillo tras la voladura, además de numerosos detalles sobre los edifi- cios de la villa fortificada. Del triste suceso nos informan puntualmente tres cartas del mar- qués de Sarria al secretario del Despacho de Estado, al gobernador de Miranda y al teniente general Carlos de la Riva Agüero; y una cuarta, que relata con detalle el accidente

48

. El pri- mer plano de Miranda y sus contornos probablemente sea copia del levantado por Beltrán Beaumont y Pedro Beaumont (19-V-1762), que se conserva en la Biblioteca Nacional (Catá- logo, 26)

49

. Son los mismos autores que trazaron los planos de Tôrre de Moncorvo y Freixo de Espada á Cinta de la Real Academia de la Historia (Catálogo, 40, 46-47).

El plano de la villa de Mogadouro y sus contornos localiza el campamento de las tropas españolas: el regimiento de Galicia y siete piquetes de caballería a la entrada de la villa, la gran guardia en las cercanías y la avanzada al Este de la fortaleza. Además se relacionan los principales edificios de la villa (Catálogo, 29).

El castillo de la villa de Outeiro fue ocupado el 13 de mayo de 1762 por el teniente general marqués de Ceballos, que partió con su destacamento ese mismo día desde Alcañices.

Se hallaba abandonado y se quemaron las puertas y todas las maderas que había en su inte- rior. De todo ello nos informa una carta de D. Antonio Barba a su tío fray Agustín de Salamanca, capuchino de Madrid

50

. El castillo de la villa de Outeiro había sido mandado construir por el rey Dinis (1261-1325). En el plano que conservamos faltan la toponimia y las claves para identificar sus estancias (Catálogo, 30).

La ciudad de Bragança («Berganza») fue entregada sin resistencia al teniente general marqués de Ceballos el 15 de mayo de 1762, que había partido desde Alcañices con un des- tacamento de seis mil hombres

51

. El plano de Bragança muestra la situación de la ciudad y sus fortalezas, tras la rendición y entrega de las llaves por cinco diputados. Se detallan los alrededores de la ciudad, la situación del castillo «antiguo» con «una falsa braga, que le da buelta para defenderse con la fucilería, y con sus torreones llenos, que sirven de plataforma para la Artillería, que flanquea los caminos de Alcañizes, por cuio motivo se han volado».

También se alude a la voladura de los baluartes del fuerte, situado en el lado opuesto. Estos datos revelan que el plano ha de ser posterior al 18 de mayo de 1762, pues en esta fecha «la compañía de Minadores» todavía no había emprendido los mencionados trabajos de demoli- ción en el castillo y en el fuerte, y el 21 de mayo se decidió que se haría «a pico», por ha-

Varzim, Editorial Verbo, 1990, 2.a edição, revista, pp. 58-63; Carlos III. Cartas a Tanucci (1759-1763), prólogo Gonzalo ANES, Introducción, transcripción y notas Maximiliano BARRIO, Madrid, 1988 (p. 14, con referencia a la invasión y desarrollo de las operaciones militares que se describen en las cartas).

48 Véase apéndice documental n.o 1-4.

49 SANTIAGO PÁEZ, La Historia, n.o 409.

50 Apéndice documental n.o 5.

51 Apéndice documental n.o 5-8.

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