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Percepción de las mujeres criminales en la república liberal del siglo XX

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Academic year: 2020

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(1)Percepción de las Mujeres criminales en la República Liberal del Siglo XX. Preparado para: Zandra Pedraza Preparado por: Juana Vergara ([email protected]) 2 de julio del 2009.

(2) Tabla de Contenido Introducción. 1 4. La concepción sobre la criminalidad de las mujeres: Recorrido historiográfico Te o r í a s c l á s i c a s : b i o l ó g i c a s ,. 5. psicoanalíticas y psiquiátricas Teorías intermedias de índole individualista con proyección social. 8. Teorías de carácter social: enfoque funcionalista (teoría del rol y teoría de la igualdad de oportunidades) y enfoque crítico (teoría del control social y teoría de la dependencia económica). 9. Trabajos Latinoamericanos. 12. Trabajos en Colombia. 14. Política, economía y sociedad: Contexto histórico. 21. Economía. 21. Política. 22. Las reformas. 23. La reforma penal. 24. Presentación de los casos. 26. Las Mujeres. 27. Los Hombres. 34. Análisis de fuentes. 38.

(3) Los datos generales. 39. ¿Locas-anormales? o ¿enfermas-. 40. anormales? La victimización del victimario. 45. Crímenes no emocionales. 47. Las mujeres tentadoras: Las Evas,. 49. las penas como si fueran la virgen María Conclusiones. 51. Bibliografía. 55.

(4) Introducción. Introducción La explicación de comportamiento criminal femenino hasta hace algunos años, ha sido un área descuidada de la criminología.. Las teorías generales sobre el crimen examinaba. exclusivamente las experiencias de los hombres. Una posible explicación para esta carencia es que el indice de crímenes cometidos por mujeres es relativamente bajo comparado con los cometidos por los hombres. Desde la ola de estudios de los años sesenta en donde las corrientes feministas insistieron en la construcción de nuevas y diversas perspectivas para estudiar y entender la criminalidad femenina, se ha fortalecido la idea que los motivos y la forma de romper la ley es diferente entre los hombres y las mujeres, idea que hasta ese momento se decía que no se había pensado.. Mi pretensión con este estudio exploratorio, es conocer la percepción socio-histórica de la criminalidad femenina a lo largo de los años comprendidos entre 1930 y 1950 en Colombia a través de los casos discutidos en la sala de casación penal de la Corte Suprema de Justicia, ver bajo que teoría estaba apoyada el sistema penal colombiano y vislumbrar desde los casos estudiados y hay algún tipo de diferencia entre hombres y mujeres En un principio la idea para realizar el presente trabajo era consultar los folios completos a los que hace referencia cada caso de la Gaceta Jurídica de la Corte Suprema, pero debido a las fechas que comprenden la investigación, en los archivos de la Corte no se encuentran los documentos. El archivo de aquella institución no se encuentra abierto al público y es importante recalcar que aunque supuestamente después de 50 años de expedidos los documentos públicos tales como procesos penales, o documentos notariales, deben pasar al Archivo General de la Nación. Hoy en día, la fecha más tardía en los documentos del AGN es del año 1901. En síntesis fue imposible logra acceder a los documentos completos que hubiera sido ideal para el presente trabajo. Pero como uno no ha de rendirse, la investigación se basó en la síntesis y discusiones realizadas por los magistrados y que quedaron consignadas en las Gacetas Jurídicas.. 1.

(5) Introducción. En consecuencia de lo anterior es preciso subrayar que en ningún momento se oye la voz de las y los acusados. La fuente primaria no es muy rica en las citas de los implicados, sino en la percepción de abogados, procuradores, fiscales y finalmente magistrados, sobre las mujeres y hombres implicados en asesinatos.. Este es un análisis de reconstrucción histórica de la imagen social de la criminalidad femenina en el sistema penal colombiana con el que se busca realizar una retrospección socio-histórica de lo que ha significado para la sociedad las mujeres transgresoras de la ley. ¿Siempre ha tenido la misma connotación? ¿Qué diferencia había entre una mujer que mata a su vecino y un hombre que hace lo mismo? Estos entre otros interrogantes se intentan develar a continuación. La revisión teórica planteada y sus diferentes enfoques constituyen un corpus básico para el estudio de la criminalidad femenina: desde sus inicios, su desarrollo a través de los años y sus diferentes visiones. Supone un cuestionamiento de sus hipótesis de carácter biológico, psicológico y social. A la larga pretende ser un espacio de contestación a través de reflexiones sobre los diferente casos aportados desde la Corte Constitucional. Para ello comienzo mi cuerpo teórico desarrollando las diferentes corrientes criminológicas que han tratado en especifico la criminalidad femenina a lo largo de la historia donde nos detendremos en la importancia del positivismo: Lombroso, Ferrero y Garofalo. Otro bloque imprescindible para el conocimiento genérico de la criminalidad son las teorías que han tratado de explicar la delincuencia femenina desde una perspectiva de índole individualista con proyección social: Pollack, Cowie y las teorías de carácter social y enfoque critico: Carol Smart, Maureen Cain, Heidensohn, Frigon, Lucia Zedner. El último bloque, será en donde se hará el recuento de los autores tanto colombianos y latinoamericanos que han tratado el tema: Lima, Speckman, Borja, Amaya, Patiño, Splendiani y Jimeno.. 2.

(6) Introducción. La segunda parte del trabajo es la presentación de los casos que se encuentran consignados en la Gaceta Jurídica. Se hace de una forma narrativa donde se intenta articular toda la información sobre cada actor y las circunstancias de los asesinatos. Luego se hace el análisis para terminar con las conclusiones.. 3.

(7) Recorrido historiográfico. La mujer encarna la voluntad de la vida, que es por esencia impersonal, y en este hecho radica su imposibilidad de tener una vida personal. Ser ella misma, dueña de su deseo, su pasión o su capricho, es ser infiel a sí misma. [...] Manifestación indiferenciada de la vida, es el canal del apetito cósmico. En este sentido, no tiene deseos propios (1959: 33). Octavio Paz. La concepción sobre la criminalidad de las mujeres: Recorrido historiográfico La Criminología es la ciencia que estudia los elementos reales del delito: el comportamiento del delincuente y los efectos de ese comportamiento en el mundo exterior. (Jorge D. Correa Selamé). Esta disciplina tiene sus raíces en los conceptos científicofilosóficos de la Ilustración. Cesare Beccaria en 1764 formuló los principios de la Criminología Clásica, cuyos supuestos se basaban en las teorías del control social de Hobbes, Montesquieu y Rousseau (BASALDÚA,2005). Teniendo en cuenta que cada disciplina nace en un momento socio-histórico específico que termina delimitando y caracterizando los supuestos de las diferentes disciplinas, es importante agregar que, para el momento en que surge la criminología, se comienza a desarrollarse un discurso que como dice Foucault, por primera vez articula una concepción binaria de la sociedad, en donde siempre hay dos grupos, dos categorías de individuos. Por un lado están los que tienen el poder y por otro los que constituyen un peligro para le patrimonio biológico. En esa estructura binaria que atraviesa a la sociedad, aparecerán los discursos biológicos sobre la degeneración y las instituciones que harán funcionar el discurso de la lucha del poder como principio de segregación, de eliminación y de normalización de la sociedad (FOUCAULT, 1996:56) La criminología como disciplina ha existido por más de dos siglos, pero hasta hace poco tiempo e incluso hoy en día, los estudios sobre la delincuencia o criminalidad femenina no pasan de ser un anexo sobre la delincuencia en general (masculina). Dentro del circulo académico se ha explicado esa carencia de estudios criminalisticos atravesados por el tema. 4.

(8) Recorrido historiográfico. de género por las bajas cifras de delincuencia femenina respecto a la masculina. Pese a ello, algunos autores desde hace unos años han empezado distinguir características específicas de la criminalidad femenina. Es importante señalar como desde el siglo XIX, con el nacimiento de la criminología clásica, el tema de la mujer se ha ido lentamente incorporando en la disciplina. Fue con Lombroso, Ferrero y Garofalo, representantes de la escuela positivista, con quienes el tema de la mujer criminal entró a ser parte de la teoría criminológica, aunque fuera en forma de apéndice. Teorías clásicas: biológicas, psicoanalíticas y psiquiátricas. Ferrero y Lombroso, buscaban encontrar las causas de la criminalidad para así poder hacer una dicotomía entre el sujeto criminal y el no criminal. Su trabajo, titulado “Criminal Woman, the Prostitute, and the Normal Woman” (1903) es un ejemplo del debate sobre criminalidad y control social que se dio a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando la escuela positivista se abría paso sobe la escuela clásica. (GARLAND, 1994: 20). El debate se daba alrededor de dos grandes diferencias entre las escuelas. La escuela clásica giraba en torno a la proporcionalidad de la pena y el delito. Propone que la pena debe ajustarse al delito cometido con independencia de quien lo cometa; en cambio para la escuela positivista la pena debe adaptarse al delincuente teniendo en cuenta su peligrosidad. Aquí el sujeto más temible es el delincuente nato. La otra diferencia que se establece es respecto a la capacidad de los individuos de dirigir sus actos. La escuela clásica propone que para castigar a un delincuente, éste tiene que ser el responsable, conocer la diferencia entre el bien y el mal y poder elegir entre ambas. En contraposición, para Lombroso y la escuela positivista la capacidad del delincuente de elegir es un imposible; para ellos existen los delincuentes natos, que delinquen obligados por su naturaleza y un segundo grupo que delinque por factores externos como la pobreza o la falta de educación (DARE & MACERI, 2008: 93). 5.

(9) Recorrido historiográfico. Lombroso, Ferrero y Garofalo postularon determinantes biológicos para explicar la conducta criminal tanto de hombres como de mujeres. Su legado, aunque fue rápidamente rebatido, sigue hoy en día vigente en dos aspectos. Por un lado en varios sistemas penales de occidente rigen las figuras de rebaja de pena y libertad bajo palabra. Esto tiene su origen en la propuesta de tratamiento diferencial entre los delincuentes natos y los ocasionales (GOULD,1997:150). Por otro lado, aunque fue desechada rápidamente la explicación de la criminalidad masculina, en donde se consideraba que el delincuente tiene una predisposición innata a la criminalidad debido a que es un ser no evolucionado o que tiende a retornar a etapas anteriores; y se creía que el delincuente tenía características físicas visibles de la criminalidad, la idea positivista de la criminalidad femenina siguió vigente. ¿Cómo se entendía a la mujer criminal bajo esta perspectiva? Las criminales mujeres fueron descritas por Lombroso y Ferrero en su libro “La mujer criminal” (1895) tras haber realizado innumerables pruebas antropométricas a reclusas en las cárceles italianas. Encontraron que había un menor número de delincuentes natos que entre los hombres, explicándolo por la poca evolución del sexo femenino en relación con el masculino, que lo relacionaron con la vida poco activa que llevaban las mujeres. Las mujeres criminales, según estos autores tenían cualidades masculinas y las peores características de la mujer al mismo tiempo. Lombroso las describió con prognatismo, la mirada siniestra y oblicua, los pómulos salientes, labios delgados y vellosidad en todo el cuerpo. En especial, lo que más le llamó la atención fue la distribución de los vellos del pubis muy parecidos a la de los hombres. (LAURENT, 1905: 109). En cuanto a las características femeninas siniestras que tenían, estaban el engaño, la astucia, el rencor, entre otros rasgos que aparentemente no se encontraban en los hombres. Aquellas mujeres infractoras eran biológicamente más parecidas a los hombres que a las mujeres; por lo tanto, eran seres biológicamente anormales. En resumen, una mujer criminal fue descrita como un híbrido. Este engendro contiene en sí la involución de los delincuentes masculinos, mezclado con una pérdida de feminidad. Por esto, a la condena legal se le. 6.

(10) Recorrido historiográfico. sumaba la condena social “por ser una doble excepción la mujer criminal es un monstruo” (MACAGNO, 2007). Criminólogos posteriores siguieron por la linea de las explicaciones fisiológicas. W,I Thomas en su libro “The Unjusted Girl” (1923) expone la teoría de la energía. El autor señala que los hombres son activos, gastan mucha energía mientras que las mujeres guardan energía, son menos activas debido a su vida menos agitada. Así que las mujeres delincuentes son mujeres que quieren ser activas, que al fin y al cabo quieren ser hombres. Aquí se ve como la mujer criminal se entiende como resultado de un defecto fisiológico que consiste en un exceso de masculinidad (VAN SWAANINGEN, 2000:119) ¿De dónde surge tal percepción? Zandra Pedráza en el articulo “Al borde de la razón: sobre la anormalidad corporal de niños y mujeres” explica como el conocimiento moderno sobre el cuerpo y los seres humanos tenía como modelo de perfección humana física, moral e intelectual al cuerpo masculino del hombre caucásico. “A semejanza suya se perfiló la idea de la normalidad de la cual se derivaron las propiedades del carácter, la racionalidad y la moralidad” (PEDRÁZA, 2008: 211) El cuerpo de la mujer fue considerado como parte de la raza humana, a diferencia de los negros, pero cualitativamente inferior dando como resultado capacidades racionales, e intelectuales significativamente menores que la de los hombres. Como detalla Pedráza, la relación directa entre el cuerpo anatómico y la constitución mental y emocional de las mujeres quedó establecida. La representación visual del útero y de su funcionamiento renovó la concepción humoral del cuerpo de la mujer llegando a afectar la experiencia del cuerpo femenino restringiéndolo a la maternidad. El vinculo entre los órganos (como el tuero), la constitución física y las capacidades, fueron el argumento para organizar la experiencia corpórea de las mujeres mediante la cual se excluyó su participación social. (PEDRÁZA, 2008: 230) Por lo que se intuye que el exceso de masculinidad es un defecto que se relaciona con la aproximación indeseada del cuerpo de la mujer al modelo del “hombre caucásico”. Hecho. 7.

(11) Recorrido historiográfico. que es inconcebible pues las mujeres son seres humanos dominados por las emociones, son lo que es el hombre pero menos, son solamente las encargadas de la maternidad y la educación de los niños. Teorías intermedias de índole individualista con proyección social En los años sesenta aparece un nuevo autor que termina por difundir y hacer famosa la relación entre la delincuencia femenina y la fisiología de la mujer. Otto Pollack en su obra “Criminality of women” (1961) muestra como hay una relación entre la inestabilidad hormonal durante la menstruación, el embarazo y la menopausia y el hurto en los grandes almacenes. El trabajo de Pollack es una mezcla de la escuela positivista y la introducción del pensamiento psicológico de su tiempo, en especial del psicoanálisis. Por ejemplo, explica que las mujeres son inherentemente mentirosas a causa de su fisiología. Los hombres no pueden esconder sus emociones sexuales ya que deben conseguir una erección para practicar sexo; en cambio, las mujeres, a falta del falo, pueden esconder y de ese modo mentir acerca sus verdaderas emociones, lo que conlleva a que las mujeres sean mentirosas, y engañosas por causas biológicas. Cuando esta naturaleza femenina se combina con oportunidades laborales como criadas, enfermeras, profesoras y amas de casa, esa naturaleza engañosa les permite delinquir de forma no detectable (DURAN, 2008: 4-5). Otro elemento que Pollack tiza en su libro es el análisis del tratamiento que se le da a la mujer en el ámbito de la administración de justicia. Expone la tesis de la caballerosidad la cual trata sobre la forma como las mujeres reciben un trato diferente en la justicia porque seducen a los jueces y policías y, en consecuencia, estos se muestran más benévolos con ellas que con los hombres, lo que hace que las cifras de sus crímenes se escondan. Llegó a afirmar que la cifra de crímenes cometidos por mujeres es mayor, pero que por el fenómeno de la caballerosidad de los policías, estos crímenes (aclara que son crímenes menores) son pasados por alto para salvar las delincuentes del estigma social que se desata con su aparición en la corte.. 8.

(12) Recorrido historiográfico. Aunque siguió con las ideas del determinismo fisiológico que había cosechado la escuela positivista, Pollack criticó la visión de aquella escuela de las mujeres como “extrañas, misteriosas, muchas veces peligrosas” (POLLACK, 1950: 149), en cambio se basó en el modelo locas-anormales, cambiándolo a enfermas- anormales. Un dato interesante sobre el trabajo de este autor, es que nunca presentó datos de investigación que sustentaran su análisis, simplemente se basó en la literatura continental del momento (PÉREZ, 2002: 10). Continuando con el recorrido histórico están Cowie y Stater con la obra, “Delinquency in girls” (1968), quienes aunque hacen una breve crítica a Lombroso por su teoría de la biodeterminación de la criminalidad de las mujeres, terminan utilizado las categorías de masculinidad, feminidad y cromosomas para explicar la razón por la cual las mujeres delincuentes son diferentes a las mujeres “normales” tanto fisiológica como psicológicamente. Explican que son más masculinas a nivel cromosonal y que se rebelan en contra de su feminidad (ROMERO & AGUILERA, 2002: 15).. La aproximación de la escuela positivista, de los autores posteriores, como Pollack, Cowie y Statler, y Thomas explicó los crímenes femeninos por motivos sexuales de base psicológica y fisiológica. No consideró que las mujeres delincuentes suelen estar en un nivel socio económico bajo o que han dejado de lado definiciones de roles de mujer clásicos, clasistas y racistas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que desde los años 70 estos autores han sido criticados. Desde aquella década se han incorporado elementos propios de la psicología a la teoría criminalista.. Teorías de carácter social: enfoque funcionalista (teoría del rol y teoría de la igualdad de oportunidades) y enfoque crítico (teoría del control social y teoría de la dependencia económica).. Autores como Carol Smart y Maureen Cain apuntaron hacia nuevas direcciones con la criminología feminista. Cain en “Towards Transgression: New Directions in Feminist. 9.

(13) Recorrido historiográfico. Criminology” (1990) habla sobre la criminología feminista como una criminología transgresora que busca crear espacios solo de, y para las mujeres, con el propósito de poner en el centro de la discusión los estudios de género por razones políticas y teóricas. Esta nueva línea de investigación estudia a las mujeres en relación con otras mujeres de diferentes tipos, en vez de comparar hombres y mujeres, donde el hombre era la referencia para entender a la mujer. Cain propone que esta criminología transgresora tiene que empezar por fuera del discurso criminológico, ya que éste no tiene las herramientas para abordar los estudios de mujeres desde esta perspectiva. La autora propone que desde la construcción social del género, con las experiencias de vidas de mujeres o con la estructura del espacio doméstico, es posible abordar el tema desde afuera del discurso tradicional. Señala tres estrategias para realizarlo: la reflexividad, la de- construcción y la reconstricción del discurso y las prácticas. Así por ejemplo se puede preguntar por ¿Cómo el género se constituye en las cárceles, en las estaciones de policía, en las cortes? ¿Cómo estos sitios y modos de constitución del género se conectan con otros sitios y modos? (DURAN, 2008:10). Por último propone que se debe reintroducir a los hombres, desde una nueva perspectiva, al preguntarse cómo la construcción social de masculinidad se conecta con el hecho de que la mayoría de los delincuentes son y siempre han sido los hombres, no preguntarse esto es como si se considerasen normales las propiedades criminógenas de la masculinidad. Smart en “Law, Crime and Sexuality” (1995) se enmarca dentro de la criminología posmoderna en donde reclama el pluralismo y la diversidad desafiando a las grandes teorías y lineas de investigación en donde se ignora la diversidad de mujeres y hombres. Afirma que en la criminología conviven distintos paradigmas en la que se incluye la positivista, que aunque sea la mayoritaria no es la única, agrega que hay distintas formas de aproximarse al delito. En su trabajo analizó los indices de criminalidad de las mujeres y encontró 3 factores propios que explican la criminalidad femenina: la socialización diferencial que conlleva a una desigualdad de oportunidades, los roles de género, y las relaciones sociales diferenciales. (SMART, 1976). Interpretó que las mujeres delinquían. 10.

(14) Recorrido historiográfico. como una forma de protesta frente a una sociedad que las relegaba a un plano domestico y que no satisfacía sus necesidades (PÉREZ, 2002: 11) Los aportes de la criminología feminista son varios: no solo cuestionan la teoría y la practica de la criminología tradicional, también desafían la idea e imaginario de objetividad en el sistema de justicia criminal y judicial. Desde la aparición de la aproximación feminista a la criminología han surgido varios estudios sobre la verdad de igualdad de hombres y mujeres ante la ley. Heidenshon en su trabajo “Women and Crime” (1995) se pregunta acerca de las diferencias biológicas y la diferente experiencia de género, tratando de comprender si justifican o no la concesión de ventajas para las mujeres, tanto en los .. procesos como en las cárceles Encontró que la baja participación de las mujeres en la criminalidad tiene dos consecuencias para éstas. Por un lado, pueden ser tratadas con benevolencia porque no se considera que estén dentro del “grupo criminal”, pero también pueden ser vistas como transgresoras de la norma de la ley, la sociedad y el género y ser, en consecuencia, doblemente castigadas y probablemente sentenciadas por más tiempo, arriesgándose a perder a sus familias y redes sociales. El autor, expone que depende de la naturaleza de la ofensa, la longitud del registro, o el estado civil del ofensor el que se tenga una posición de comprensión y simpatía o de reproche y castigo.(HEIDENSHON, 1985:63). Plantea Heidenshon que la imagen de la mujer criminal tiende a ser polarizada. En un extremo está la loca y en el otro está la mala. Agrega que el desconocimiento del porqué la mujer delinque es consecuencia de esa dicotomía en la percepción de las mujeres criminales. Al respecto de la locura femenina y el crimen, Frigon en artículo “A Genealogy of Wome´s Madness” (1995) muestra que las delincuentes son todo lo opuesto a la feminidad ideal, y tienden a ser consideradas por las cortes inglesas como enfermas mentales y son recluidas en centros psiquiátricos el doble de veces que los hombres. Interesante son los números de su trabajo. De la población total encarcelada, el 4% son mujeres que han cometido algún delito, mientras que representan el 20% de la población en hospitales psiquiátricos. La autora comenta que tanto psiquiatras como agentes de la ley prefieren ver a las mujeres. 11.

(15) Recorrido historiográfico. como locas que como malas, pero en ambos casos, cuando se rotula a una mujer como loca o como mala, se le esta castigando por romper los roles de género tradicionales. (PERÉZ, 2002: 11) Lucia Zedner en "Wayward Sisters: The Prison for Women" (1995), a anota que las mujeres son concebidas como seres por naturaleza más puros y morales que los hombres. Entonces, las mujeres criminales al ser vistas como “la negación pura del ideal de mujer”. Son escondidas o fuertemente señaladas. Una mujer criminal por haber transgredido en mayor distancia lo concebido como lo normal / desviación, pueden recibir mayor despliegue en los medios de comunicación y ser calificada allí como irrecuperable para la sociedad, como seres peligroso. Heidensohn tiene una visión similar a la de Zander: afirma que las mujeres que son culpables o sospechosas de asesinatos dan a lo medios de comunicación las imágenes más impactantes de la desviación social (HEIDENSHON, 1985: 86). Trabajos Latinoamericanos En Latinoamérica muy poco se ha escrito sobre las mujeres criminales. Fue solo a partir de la publicación del libro “Criminalidad femenina” (1991) de María de la Luz Lima que la teoría criminológica latinoamericana empezó a tener en cuenta el tema de la transgresión femenina, especialmente a desarrollar una perspectiva de género en el estudio del cómo se aplican las penas a las mujeres privadas de su libertad. En este libro Lima analiza las teorías criminológicas generales y sobre las teorías de la criminalidad femenina, revisa resultados de investigaciones empíricas, pero, lo más importante es que introduce la discusión sobre los cambios cualitativos y cuantitativos en la criminalidad de las mujeres. También aborda los problemas tradicionales y nuevos de las teorías criminológicas, como la diferencia entre los indices de criminalidad entre los hombres y las mujeres y la victimología y el trato de las mujeres en el sistema de justicia penal. Lima señala que hay un aumento real del número de crímenes en los que las mujeres son las autoras. Para explicar este cambio cuantitativo en los indices de criminalidad, señala. 12.

(16) Recorrido historiográfico. cuatro teorías que se relación entre sí. La primera es la de la emancipación femenina. Para la autora, en la medida que las mujeres logren mayor libertad, se incrementará la criminalidad femenina hasta el punto que serán iguales los indices en los dos sexos (LIMA, 1991:81). Como sustento a esta teoría utiliza los estudios empíricos de autores norteamericanos como Fox, Hertangel y Austin, que encontraron relación entre el aumento de la criminalidad femenina, la tasa de divorcios y la incursión en la vida laboral de las mujeres. La segunda teoría que trabaja Lima, está muy relacionada con la anterior, es la teoría de la liberación femenina. En esta se culpa a la concientización por parte de las mujeres de sus derechos políticos del aumento cuantitativo y cualitativo de los indices de criminalidad femenina. Esta corriente considera que el sistema penal debe realizar acciones drásticas para aplacar la rebeldía de las mujeres y volverlas dóciles otra vez. La posición de la autora frente a esta hipótesis es ambigua; por un lado cita y acepta el trabajo de Leventhal sobre las mujeres recluidas, en el cual demuestra que estas conservan el ideal de mujer, rechazando así la idea de la liberación. Pero por otro lado, acepta la teoría de la liberación femenina para Latinoamérica. (LIMA, 1991:87) La tercera teoría sostiene que la criminalidad femenina ha aumentado dado el incremento de las posibilidades de participación y contacto con otros medios y personas. Aquí se aborda el cambio cualitativo de los tipos de delitos perpetuados por mujeres, mas no el aumento de la participación femenina en el mundo criminal. Por último, la cuarta teoría es más general y entiende que el aumento en los indices de criminalidad de las mujeres se debe a la marginalidad socioeconómica de éstas dado por los cambios estructurales del desarrollo económico- político y por el aumento demográfico de los últimos años. Como ya se dijo, el trabajo de Lima es muy importante por qué es pionero en Latinoamérica, sin embargo, es preciso señalar que la autora parte de afirmaciones que no sustenta, sigue en la explicación de las diferencias entre el comportamiento criminológico entre hombres y mujeres en un nivel biológico haciéndolo parecer como si fueran diferencias socioculturales. Así que aunque la obra de Lima se escribió a finales de los años ochenta, cuando el movimiento feminista con autoras como Zedner, Heidensohn, Smart. 13.

(17) Recorrido historiográfico. entre otras se encuentra muy avanzado, en Latinoamérica se demoró en calar en la teoría criminológica. Se han realizado en México otros trabajos al respecto como el de Elsa Speckman Las flores del mal. Mujeres Criminales en el Porfiriato (1997) en donde se trata desde una perspectiva feminista analizar la tasa creciente de mujeres criminales durante el gobierno de Porfirio Díaz. La autora presenta unas estadísticas sobre el tipo de crímenes que cometen las mujeres, e intenta mostrar el trato diferencial en contra que ellas reciben en todo el sistema penal. Trabajos en Colombia En Colombia, no existe la criminología como disciplina tal como existe en Inglaterra, o en los Estados Unidos, donde un solo ente se encarga de ella (la policía criminalista). Son tres las organizaciones que se han ocupado de ella: el derecho, la psicología representada por los violentólogos y el Sistema de Justicia Penal. Por esta razón hay tres tipos de discurso sobre la criminología en nuestro país que se ven afectados por presiones políticas, cambios ideológicos, modificaciones institucionales y administrativas (PEREZ, 2002:13). Por lo tanto, no ha habido una dirección clara de los trabajos de criminología en Colombia, más aun no se puede imaginar que los trabajos sobre la mujer delincuente o la mujer criminal sean tan escasos pero no por eso hay que pasarlos por alto los pocos que han abordado esta problemática. Cuatro historiadores han trabajado sobre este tema en la época de la colonia: Beatriz Patiño, Humberto Borja, Adriana Maya y Ana María Splendiani. Estos trabajos hacen parte importante de la historiografía colombiana sobre la relación de la mujer con la delincuencia. Patiño en su artículo “Las mujeres y el crimen en la época Colonial” (1995) muestra cómo las mujeres hacían parte importante de los conflictos de la época, tanto víctimas como victimarias. Sus fuentes son expedientes que encontró en el archivo histórico en donde encontró descripciones sobre situaciones de maltrato, de rechazo a negras y mulatas, de asedio sexual y de las respuestas de ellas a estas situaciones.. 14.

(18) Recorrido historiográfico. Con éste trabajo Patiño busca mostrar que con el hecho de que las mujeres estuvieran involucradas en procesos legales, no de forma esporádica, sino de manera recurrente, revela que la vida de éstas no estaba limitada al espacio doméstico. Así que cuando las acciones de las mujeres transgredían el orden social ideal, ellas pasaban a ser objeto de atención pública. Dice la historiadora que las mujeres gastaban grandes cantidades de dinero demostrando su inocencia en los tribunales en donde eran acusadas comúnmente por adulterio, amancebamiento y concubinato. La autora muestra que las acciones delictivas perpetuadas por las mujeres fueron ocasionadas, muchas veces, por las situaciones a las que se veían sometidas y por su condición de mujer. Dice Patiño que la mitad de los conflictos donde participaron las mujeres (tanto víctimas como agresoras) tuvieron que ver con su vida sexual. Así mismo concluye que por el hecho de que algunas mujeres, como las que salían a trabajar a ganarse su salario en vez de quedarse en su casa sin seguir los ideales construidos para el género femenino, representaba muchas veces el maltrato y rechazo por parte de los hombres, a lo que ellas respondían de forma agresiva. Estas reacciones también fueron fruto de la violencia constante cometida contra la mujer, la cual era justificada desde el lado masculino como derecho de castigar a las mujeres cuando no se comportaban como se esperaba con el fin de corregirla. Pero a su vez establece la autora que en la mayoría de las veces las penas no eran fuertes y que en muchos casos eran liberadas por falta de pruebas. Específicamente hablando de los procesos sobre homicidio, Patiño encontró que las mujeres se vieron envueltas en el 30% de los casos. En el universo de las víctimas de 44 expedientes consultados, las mujeres fueron 15, y en el universo de las agresiones fueron 22 de 70 expedientes. La autora afirma que en aquella época existió un fuerte perjuicio contra las mujeres pobres y de castas, es decir de color, afirma que eran consideradas como criminales en potencia (PATIÑO, 1995:108) El trabajo de Humberto Borja, “Sexualidad y Cultura Femenina en la Colonia: Prostitutas, hechiceras, sodomitas y otras transgresoras” (1995) se relaciona con el trabajo anterior. El. 15.

(19) Recorrido historiográfico. historiador muestra como en le época colonial la imagen de la mujer estaba en medio de dos figuras: la de la virgen María y la de Eva. La primera hacía referencia a la ternura, la caridad, la maternidad y la bondad de la mujer, mientras que la segunda era imagen de mujer que explicaba el mal que en ellas se podía hallar. Es así como las mujeres que no se comportaban según los preceptos cristianos, las mujeres que rompían el molde mariano, violentaban el orden moral de la sociedad y bebían ser castigadas. Según Borja, todo lo que se relacionaba con la sexualidad ilícita era considerado un crimen. Se entiende así que el madre-solterismo, el adulterio, el concubinato y el amancebamiento fueran las acciones por las que más se juzgaban a las mujeres. Interesante del trabajo del autor es como su análisis se ve atravesado por el problema de género; también tiene en cuenta el factor social. Así es como describe que las mujeres que quedaban embarazadas por fuera del matrimonio sufrían diferentes represalias dependiendo de si pertenecían a la elite o si eran mestiza. Para las primeras el sentido del honor tenia una especial importancia. El adulterio, el concubinato y el amancebamiento eran las faltas más severamente castigadas, ya que iban en contra de las normas fundamentales de respeto y fidelidad hacia el matrimonio y constituían relaciones de carácter ilegítimo. El autor comenta que las mujeres eran mucho mas seriamente castigadas que los hombres cuando se enconaran culpabas de tentar a los hombres. Se relacionaba con el demonio, los deseos carnales de las mujeres. (BORJA, 1995: 63) Ana María Splendiani y Adriana Maya, la primera en el libro “Cincuenta años de inquisición en el Tribunal de Cartagena de Indias” y la segunda en “Brujería. y. reconstrucción de identidades entre los Africanos y sus descendientes en La Nueva Granada, siglo 17” (2005) usan las mismas fuentes primarias que son los documentos de los juicios del tribunal de La Santa Inquisición de Cartagena entre los años de 1610 y 1660. La Inquisición en América pronto se dio cuenta que no estaba lidiando contra los herejes europeos sino contra grupos de procedencia africana cuyas practicas religiosas le eran completamente ajenas. Los autos de fe que hacen parte del corpus de estas investigadoras. 16.

(20) Recorrido historiográfico. poco tratan sobre herejes protestantes o judíos, sino contra los grupos de esclavizados dándole especial atención al tema de la brujería y los que conciernen a practicas sexuales. Las mujeres en ambos casos estuvieron presentes, frecuentemente eran acusadas por hacer hechizos y sortilegios para afectar las relaciones amorosas. Los crímenes de las mujeres son descritos son descritos con mucho detalle y están inscritos dentro del ámbito de la religiosidad popular. Claramente se perfila en estos juicios la figura de la bruja que tiene poderes sobre la sexualidad masculina. (OSORIO, 2007: 304-305). La antropóloga Myriam Jimeno hace un trabajo muy interesante sobre el crimen pasional. En su trabaja aborda tanto crímenes cometidos por hombres como los cometidos como mujeres en Brasil y Colombia, exponiendo que los hombres también actúan bajo el poder de los emociones y los sentimientos. Lo importante del trabajo es que insiste en que éste tipo de crímenes es en su gran mayoría un crimen masculino, resaltando que esta acción tiene que ver con las jerarquías de género, en particular, con la construcción de las identidades masculina y femenina.. La autora explica que se ha asociado el crimen pasional con la invasión súbita de emociones desbordadas. Desde la noción de "configuración emotiva" Jimeno examina los dispositivos discursivos mediante los cuales se pone en evidencia el crimen pasional como una construcción cultural que pretende naturalizarse mediante un discurso que desliga la razón de la emoción. Así pues la responsabilidad del sujeto está atenuada por la intervención de la emoción, pues ésta modificaría la capacidad para comprender el daño causado.. El terreno del crimen pasional, como lo propone Jimeno, los dispositivos que soportan la construcción histórico-cultural de las emociones, en tanto la violencia puede llegar a ser. 17.

(21) Recorrido historiográfico. ejercida como un acto plenamente racional, premeditado, que se escuda en consensos sociales básicos en torno a temas como el amor y los roles de género. Jimeno pone de manifiesto que en la construcción socio- histórica la violencia es un acto que se ejerce con plena racionalidad, pero que se escuda en temas sociales como el amor y los roles de genero, así partiendo de la premisa naturalizada del dualismo mente-cuerpo y razón-emoción, se llega a concebir el acto violento como emotivo e irracional. (JIMENO, 2004:242-243) Otro tipo de trabajo es el de Jorge Hernández Carrillo, sociólogo y psicólogo criminalista, que es el autor del único trabajo realizado específicamente sobre mujeres criminales en Colombia durante todo el siglo XX: La Mujer Delincuente en Colombia (1947). En éste el autor propone hipótesis muy parecidas a las de Pollack en cuanto a los ciclos biológicos. El colombiano piensa que la menstruación resta poco a poco energía a la mujer, que si bien en el día a día es imperceptible su acumulación hace que las mujeres sean tipos cercanos a la semi-infancia. También equipara a la mujer delincuente con la mujer anormal. Siendo la mujer normal la que cumple la norma de ser madre de espíritu simple con tendencia a lo concreto (HERNÁNDEZ, 1947:32) La mujer para él al igual que para Lombroso y autores posteriores es un ser dual, por un lado dice que la mujer nació para ser madre, es espiritual mente más simple y tiene una mayor tendencia para lo concreto, pero a la vez dice “la mujer buena es buena hasta el sacrifico, la mujer mala es mala hasta el horripilante asesinato. Cuando la mujer es santa, no hay hombre capaz de igualarla en la calidad de su sublime abnegación, pero cuando nació para el pecado, no hay hombre como ella que llegue hasta la profundidad de los abismos” (HERNÁNDEZ, 1947: 46). Por otro lado, Hernández hace perfiles de las mujeres criminales. Para él éstas son extremadamente exageradas, vive de la sensibilidad y el amor, son apasionadas, tienen más ganas de procrear que una mujer normal. Explica que el motivo de sus delitos es la defensa de su derecho a amar y su reacción violenta es contra de quien quiera arrebatarle su objeto de afecto (HERNÁNDEZ, 1947:136). Para el autor todas las mujeres son presas de la. 18.

(22) Recorrido historiográfico. pasión, rigen su vida por las emociones y pasiones, razón por la cual pueden, preservar la vida con abnegación (instinto maternal) o destruirla bajo las pasiones antisociales. La mujer delincuente sufre de anomalías sexuales. Hernández considera que un mal manejo de la energía sexual puede llevar a la mujer a la prostitución, al hurto, al maltrato y al suicido. El trabajo del sociólogo colombiano es muy especulativo. La mayoría de las afirmaciones no las sostiene y son estereotipos de lo que es ser una mujer. Descarta la escuela sociológica, biológica y cultural de su investigación y solo se apoya en la psicología, cita a criminalistas como Lombroso y Ferrero, y teniendo en cuenta las fechas se ve que la teoría en la que se basa, ya se había. refutado hace tiempo. Hace citas textuales de autores. anónimos. Se apoya en novelas románticas y desde estas hace apreciaciones científicas. El libro puede ser visto como un manual en el que se explica la naturaleza de las mujeres y que busca la manera de educarlas. En este balance histórico se intentó mostrar como el discurso sobre la criminalidad de las mujeres es una construcción social enmarcada en un momento espacial e histórico específicos. Se vio como dependiendo del tipo de conocimiento que existía en cada momento sumando a la estructura social, las preguntas que se hacían alrededor de las mujeres criminales, el tipo de metodología utilizado para responderlas y las categorías que se utilizaron fueron cambiando, por lo que “la verdad” acerca de la mujer criminal ha ido cambiando. Así se muestra imprescindible el conocimiento del momento histórico para entender, teorías, categorías y la metodología. Lo que queda en evidencia a partir de la anterior revisión es la importancia de las hipótesis que se han desarrollado sobre el tema en países como Estados Unidos e Inglaterra donde la criminalistica como disciplina ha tendido un amplio desarrollo. En América Latina, incluida Colombia, los autores que trabajaron el tema han tomada aquellas hipótesis y las aplicaron sin tener en cuenta las diferencias culturales, sociales, económicas que puedan haber, o han sido rechazadas sin mayor análisis. En todo caso se vio una ausencia importante de fuentes. 19.

(23) Recorrido historiográfico. que sustenten las teorías propuestas y éstas no parecen haber sido suficientemente analizadas y presentadas para adaptarlas al nuevo medio.. 20.

(24) Contexto histórico. Política, economía y sociedad: Contexto histórico En la década de los años de 1930 a 1950 se reestructuró gran parte del derecho colombiano en todos sus aspectos: en la parte financiera, constitucional, civil, laboral, administrativa, y penal.. Aquellas reformas cambiaron la estructura jurídica del país, modernizando el. sistema penal, financiero, y administrativo. Fueron tan significativas estas reformas que siguen vigentes hoy en día. La década de los treinta comienza, en Colombia, con la caída del partido conservador, que había gobernado durante algo más de cuarenta años. El triunfo del candidato liberal Enrique Olaya Herrera marca el inicio de la República Liberal, periodo de grandes cambios en la rama legislativa del país. Durante su gobierno se tomó la iniciativa de introducir una serie de reformas en materia de derecho civil y comercial que se fueron consolidando en las décadas siguientes, y que representaron un gran cambio en la vida jurídica y práctica del país. El gobierno de Herrera afrontó dos graves problemas: la crisis económica mundial y la guerra con el Perú.. Economía: Cuando empieza el gobierno de Olaya Herrera, se estaba desarrollando la crisis económica mundial. La gran depresión causada por la caída de los precios en la Bolsa de Nueva York en 1929 había hecho que todos los valores cayeran tanto dentro de Colombia como en el exterior. Los industriales, los comerciantes, los hombres de negocios, todos vieron que sus activos se reducían a la nada. Desde el punto de vista financiero, el Presidente Olaya conformó un grupo de colaboradores a los que les correspondió realizar y ejecutar la mayor obra en materia financiera que se hubiera realizado hasta la época. (HOLGUÍN, 2005) En 1930 y 1931, se reestructuró totalmente el sistema financiero del país. Se abandonó el patrón de oro y la circulación de la moneda metálica, que existían entonces, y se estableció el curso forzoso de los billetes del Banco de la República. Se estableció el control de cambios. Como existía un desequilibrio entre la baja de todos lo valores, los inmuebles, el ganado, las acciones, con respecto a las deudas particulares, el gobierno afrontó un. 21.

(25) Contexto histórico. problema de difícil solución, que era el de rebajar las deudas. El gobierno consideró que era equitativo adoptar una medida indispensable para reactivar la economía, y llegar a esa rebaja de deudas.. Política: El segundo problema mayor que se enfrentó fue la guerra con el Perú. En el año 1932, todavía en plena depresión económica, inicio el enfrentamiento con el país vecino. El 1 de septiembre de 1932, un grupo de peruanos invadió el puerto colombiano de Leticia, sobre el Amazonas. Perú alegaba que ese territorio le pertenecía desconociendo el tratado LozanoSalmón de 1922 en el que se estipulaba que el trapecio amazónico hacia parte del territorio colombiano (PARDO, 2004). El gobierno organizó unas expediciones militares por tierra, mar, ríos y aire que aun con recursos limitados lograron enfrentar al ejercito peruano. Algunos historiadores han recalcado que aunque Colombia tenía muy pocos recursos, como aviones viejos sin muchos pilotos entrenados, la solidaridad nacional fue extraordinaria. Se realizaron inmensas manifestaciones populares de respaldo al gobierno, los matrimonios donaron sus anillos y sus alhajas, los jóvenes entraron a hacer servicio militar y, en suma, el país se preparó para afrontar una guerra internacional (PARDO, 2004).. Colombia, además de responder en el campo de batalla, también desarrolló una inmensa actividad diplomática. El gobierno envió embajadores especiales a la mayor parte de los países, y se ejecutó una intensa campaña en Liga de las Naciones. Allí Eduardo Santos realizó una buena labor, con la cual termina el conflicto bélico con un arreglo, en el que decidieron los dos países entregar a Leticia a una Comisión de la Sociedad de las Naciones. Después de largas negociaciones, se llegó a suscribir el Protocolo de Río de Janeiro, que regulaba problemas fronterizos; no se hizo reforma alguna del tratado de límites LozanoSalomón. Aunque Colombia salió favorecida por la decisión el coste económico de la guerra fue muy alto dejando al país en una difícil situación (HOLGUÍN, 2005). 22.

(26) Contexto histórico. Las reformas: Muy importante para el presente trabajo es la política del gobierno y congreso liberal reformistas que influenciado por las ideas socialdemócratas de la época, introdujeron figuras como la función social de la propiedad, el derecho de huelga, el derecho de asociación, la intervención del Estado en la economía, el sufragio universal para los hombres, la reforma a la educación.. Las reformas del derecho privado son importantes por el cambio en la concepción de la mujer como sujeto jurídico. La Ley 28 de 1932, sobre régimen de bienes en el matrimonio, le dio capacidad civil a la mujer casada, se le entregó la administración de sus bienes propios y de los sociales que figuren a su nombre, y se cambió radicalmente la estructura económica y social del matrimonio. La Ley 45 de 1936, sobre filiación natural, estableció por primera vez en Colombia la investigación de la paternidad natural, con base en las presunciones correspondientes. En cuanto a las reformas laborales la más destacada fue la que estableció el auxilio de cesantía. Revolución en Marcha: Con la llegada de Alfonso López Pumarejo al gobierno en 1934, cambia y el ambiente y el clima político del país. Aunque se considera a Olaya Herrera como el primer presidente de la República Liberal, al ser su gobierno de transición, no implementó muchas reformas. En cambio, el presidente López llega con el decidido propósito de introducir reformas, no sólo en la estructura legal, civil o comercial del país, sino de hacer una serie de cambios en el derecho público y, en especial, reformar la Constitución y el Concordato con la Iglesia católica. A pesar de que el Partido Conservador inicialmente manifestó apoyo al gobierno del doctor López, el Presidente no aceptó la colaboración, y el gobierno se constituyó, exclusivamente, con ministros liberales. Las grandes reformas políticas y jurídicas del gobierno de López, especialmente las realizadas en 1936, se realizaron sin colaboración ni participación conservadora, solo con el Congreso puramente liberal.. 23.

(27) Contexto histórico. La reforma constitucional fue el aspecto más sobresaliente de Este gobierno al igual que la reforma de las relaciones con la Iglesia Católica. Se modificaron las normas sobre libertad de conciencia y la libertad de enseñanza. Aunque continuaban vigentes las normas concordatarias que le daban intervención a la Iglesia en materia de escogencia de profesores y textos en materia religiosa, pues la educación pública debía organizarse conforme a la religión católica, la reforma constitucional establecía aquellas libertades. El Estado tendrá, sin embargo, la suprema inspección y vigilancia de los institutos docentes, públicos y privados, en orden a procurar el cumplimiento de los fines sociales de la cultura, y la mejor formación intelectual, moral y física de los estudiantes. La educación primaria se estableció como obligatoria y gratuita hasta la primaria en las escuelas del Estado (HOLGUÍN, 2005).. La Ley de tierras es sin duda la ley más emblemática de Este periodo del país, y fue atacada y defendida indistintamente de partido político. Su propósito fue establecer la propiedad de las tierras del país y estableció la obligación de explotar las propiedades. Un punto que permite ver el corte liberal de los gobiernos de esta década es la reforma concordataria, en donde entre otras cosas se derogó la ley que exigía a los católicos renunciar su iglesia para poder contraer matrimonio por lo civil.. La reforma penal: En 1936 se aprobó la reforma del Código Penal. Parmenio Cárdenas, Rafael Escallón y Carlos Lozano y Lozano fueron los principales juristas autores del nuevo Código Penal. Éste se inspiró en las doctrinas italianas de la llamada escuela positiva, encabezada, básicamente, por Enrico Ferri, Garófalo y Lombroso. Este Código Penal estuvo vigente hasta hace poco años, cuando se hizo una nueva reforma. El trabajo forzoso y el castigo físico habían sido hasta ese momento la base del sistema penitenciario. Con la nueva convicción de los dirigentes políticos de que la readaptación social del criminal era posible,. 24.

(28) Contexto histórico. se implemento la reeducación y reformación mediante la imposición de tareas productivas y el amparo del estado (LLERAS, 2000). Es importante recordar que tras la independencia de España, los gobernantes de naciente república colombiana, buscaron por todos lo medios establecer políticas que fomentaran el desarrollo económico del país que tras las guerras había quedado en la bancarrota. El comercio con Inglaterra y los Estados Unidos era fundamental. Por este motivo el trabajo de las personas encarceladas siguió siendo una practica fomentada desde la época colonial con las reformas borbónicas. Los hombres eran destinados a los trabajos de construcción y mantenimiento de obras públicas, mientras que las mujeres se dedicaban a los tejidos, a la costura y a las labores domésticas. Fue sólo hasta la reforma penal y carcelaria de la década de los treinta que las penitenciarias adquieren verdadera importancia y para 1940 empieza el auge de la construcción de Establecimientos de Reclusión tales como Picota, Palmira y Popayán. De igual manera, se dan a conocer los primeros Decretos que reglamentan la administración penitenciaria, entre los que se pueden citar: el Código Carcelario de 1934, el Decreto 1465 y la creación de la División de Prisiones. Cabe anotar que el Código en mención abrió las posibilidades para la clasificación y tratamiento de las personas privadas de la libertad. (INPEC, Boletín 4, enero del 2006). 25.

(29) Los casos. Presentación de los casos El sistema penal es uno de los pocos lugares en donde se cree que se hace una diferenciación de género que beneficia a las mujeres. La idea que en los tribunales y en las cortes las mujeres salen beneficiadas con respecto a los hombres porque reciben un tratamiento preferente que se refleja en penas mas cortas es una hipótesis que se viene manejando desde los estudios de Pollack (1950), pasando por el de Smart (1976) y Heidensohn (1985) entre otros. A continuación se verán trece casos de homicidios, ocho cometidos por mujeres y seis por hombres. En la sala de Casación de la Corte Suprema de Justicia se buscaron los expedientes referentes a homicidios cometidos por mujeres entre los años de 1930 a 1950. Se escogió revisar estos casos porque abarcan todo el territorio nacional, y así la investigación no queda circunscrita a alguna región, caso que se hubiera dado si se escoge un tribunal menor. Además, puesto la Corte Suprema de Justicia en. una sala de casación que mediante sus decisiones unifica la jurisprudencia nacional y decide de forma definitiva los litigios de los cuales tiene conocimiento, es un excelente indicador de las lineas de jurisprudencia que se aplican en el país luego de la reforma a la justicia de la década de los treinta, cuando se trató de renovar el sistema penitencial y jurídico del país. Se presentan casos de hombres homicidas para poder hacer una comparación con los casos de las mujeres. Así se facilitará el análisis al buscar diferencias en la manera en la que se entendía en aquel momento a las mujeres criminales. El trabajo solo tomó los casos de asesinatos para poder salir de la hipótesis que propone que las mujeres comenten crímenes menores y los hombres crímenes violentos, que parece ser una constante en el análisis de las estadísticas policiacas 1. Al ser más graves y más perseguidos los crímenes violentos, son los que representan el grueso de los procesos dejando a un lado las ofensas cometidas por mujeres,. 1. Ver el trabajo de Pérez y Speckman. 26.

(30) Los casos. hecho que contribuye a que la criminología femenina siga siendo un anexo de la criminología tradicional2.. LAS MUJERES El infanticidio Rosa María Pillimué, mujer soltera de 33 años, vivía en las afueras de la cuidad de Cali, trabajando como lavandera los siete días de la semana. Estando embarazada del hijo de uno de sus patrones, en el principio del tercer trimestre ingirió un abortivo que hizo que su hija naciera antes de tiempo. La niña no nació muerta, pero a las pocas horas falleció a la orilla de un río. El 29 de octubre de 1937 el tribunal superior de la ciudad de Cali condenó a Rosa María a 5 años de cárcel. Rosa fue hallada culpable por la muerte de su hija recién nacida. Una testigo, la mujer de su patrón, María Martínez, declaró que ella se había dado cuenta de que Rosa “se ponía más robusta mes a mes”. Dice que cada día se le notaba que le costaba hacer más su trabajo. Un día le contaron que Rosa se encontraba muy enferma y que estaba en su pieza. Al otro día volvió a la casa a hacer todas sus tareas con una agilidad que no mostraba hacia varios meses. Dos años después su caso llega a la Corte Suprema de Justicia llegando así a la última instancia. La Procuraduría, bajo la ley 33 de 1909 (que se refiere a hechos nuevos que aparezcan después de la condena que establecen la condena o irresponsabilidad del condenado), abrió de nuevo el caso. Los abogados de la acusada buscaron mostrar que había nuevas pruebas médicas que indicaban que “el hecho de ingerir abortivos, agregado a los fenómenos naturaleza del parto, puede ocasionar perturbaciones de naturaleza tal que impidan el ejercicio de la conciencia” (Gaceta Jurídica 50: 498) y que por este motivo luego de haber consumido unos bebedizos que se consideran abortivos, llevó a su hija de siete meses de gestación a las piedras de lavar del río y la dejó allí en un estado de inconsciencia temporal.. 27.

(31) Los casos. Los amantes Berta Londoño vivía en el corregimiento de Belén a las afueras de Medellín y trabajaba como costurera en una fabrica de textiles en la esta cuidad. Su casa, se la había comprado su amante el señor Lázaro Mejía, estaba ubicada en el barrio Antioquía. Por más de 10 años había vivido allí y Lázaro la visitaba con mucha frecuencia. Sus vecinos eran Roberto Franco y su esposa María Teresa Herrera. Nunca tuvo buena relación esta pareja con Doña Berta, pues ellos no concebían que su vecina tuviera “amores ilícitos” y viviera en concubinato con Lázaro La tarde del 16 de enero de 1938, a eso de las 4.30 de la tarde empezaron a discutir Berta y María Teresa hasta el punto de que Berta agredió físicamente a su vecina. Por allí pasaba otro vecino, Don Elías Cataño, quien al ver lo sucedido llevó de urgencias al hospital a la agredida. Se quedó con ella en la clínica y la acompañó a la policía a denunciar a doña Berta. Mientras que todo esto sucedía, Lázaro llego a visitar a su amante alrededor de las 6.30 de la tarde. Ella indignada, le contó lo sucedido, comenta que el señor Cataño no solo se puso de parte de su enemiga, sino que además la ofendió diciéndole que era una “puta”. Londoño enfurecido por las ofensas hacia su mujer se fue bien armado a buscar a Cataño, lo encontró en su casa con su familia, lo retó a pelea. Éste al negarse recibe un tiro en su abdomen. Londoño lo arrastra por el suelo dejándolo en la calle y allí tirado, Berta que venia acompañado a su compañero con un cuchillo de cocina termina de matarlo a cuchilladas. “Berta Londoño también provista de un cuchillo, acompaño a Mejía desde su casa hasta la de Cataño en donde se desarrollo los acontecimientos e intervino activa y eficazmente en la comisión del delito, sobre los cuales versa este proceso; Ella fue la que excito los instintos sanguinarios de Mejía y fue ella también la que en el lugar de la tragedia, mientras Mejía disparaba y hería a su víctima, prestaba ayuda infundiendo el pánico en los posibles defensores de Cataño armada de cuchillo y agrediendo a diestra y siniestra, sin importarle un higo cual fuese su víctima” (Gaceta Jurídica 57: 217). 28.

(32) Los casos. En toda esa pelea se metieron Roberto Franco, Emilia Girlado e Inés Cataño. El primero es acuchillado por Berta y muere, las otras dos terminan gravemente heridas. Los amantes son acusados de asesinato simple por la muerte de Elías Cataño, pero queda impune el asesinato de Roberto Franco. Se reconoce que fue un crimen cometido en un momento de ira, y se les da una condena de 13 años y cuatro meses para Lazaro y 9 años para Berta como co- autora. Sus abogados intentan hacer una rebaja de la pena, llevando el caso hasta la Corte Suprema de Justicia, alegando que en el nuevo código penal se considera que si un crimen fue cometido bajo ira e intenso dolor, se puede hacer una reducción considerable de años. Los magistrados aunque aceptaron esto, consideraron que no fue una injuria tan grave como para aplicar aquel benefico.. La inocente Sildana Silva había vivido toda su vida en Santa Rosa de Viterbo. Teniendo 15 años la comprometieron en matrimonio con Adán Gómez. Él, un hombre 35 años mayor que ella, se la llevó para su casa en una parcela cercana a la cabecera municipal. Adán no era rico pero luego de una vida de trabajo, se puede decir que estaba bien acomodado. La relación de los esposos siempre fue extraña, la diferencia de edad y de carácter los hacia alejarse cada día más. Al señor le gustaba tomarse sus tragos “y llegaba muy violento a la casa”. Su mujer no le había podido dar hijos y él le reprochaba con golpes. Sildana soportaba todos los reclamos, pero cada día se volvía más fría y distante de su marido. Pasaron días de esta manera hasta que la mañana del 18 de septiembre de 1936 amaneció sin vida el señor Adán Gómez. Se rumoraba que ella lo habría envenenado con estricina. La información llegó hasta las autoridades y ella fue llevada a juicio. El tribunal de Santa Rosa, luego de hacer exámenes químicos que salieron negativos para esta sustancia, y luego de oír testimonios de vecinos y allegados concluyeron que la mujer era culpable. Pues “ella quería suprimir la vida de su anciano marido, como retaliación a la mala vida que el le daba” (Gaceta jurídica, tomo 45: 66). 29.

(33) Los casos. Después de purgar dos años de cárcel, la mujer fue liberada por falta de pruebas por orden de la Corte Suprema de Justicia. La Abuela Marcinolia y Rosalbina Córdoba son hermanas, la mayor tiene 10 años, las mas pequeña 6. Ellas vivían en la cuidad de Pasto con sus padres. Un día, en un accidente, los papás mueren y las niñas pasan al cuidado de su abuela materna, Encarnación Montes. La abuela es una mujer mayor que se molesta con facilidad con las cosas de las niñas y ademas, hasta aquel momento ella no tenía relación con ellas. En 10 años había estado alejada de su hija por lo que no tenia “afecto” hacia las niñas. Una mañana, las menores estaban haciendo las labores del hogar, pero cayeron distraídas en sus juegos, la abuela para reprenderlas las sometió a tales castigos físicos que las dos niñas fallecieron. “Las niñas Marcinolia y Rosalbina Córdoba, quienes estaban a a cargo de su abuela Encarnación Montes, sufrieron castigos desproporcionados, tales como el de fustigarlas y el de tortúralas con clavos y otros instrumentos punzantes calentados al fuego que produjeron en las víctimas quemaduras gravísimas y como consecuencia fatal la muerte de las criaturas” (Gaceta jurídica, tomo 47: 137) “con múltiples circunstancias agravantes y la muerte de las nietas se verificó en condiciones que demuestran una indiscutible insensibilidad moral y revelan una tendencia altamente antisocial” (Gaceta jurídica, tomo 47: 138) La mujer fue sentenciada a 8 años de prisión. La pirómana Rosa María Ruiz de Londoño vivía en Medellín con sus tres hijos varones. El mayor tenía 11 años, se llamaba José Luis, Ramiro tenia 8 y Roberto 6. La mujer era madre soltera, trabajaba como lavandera en el centro de la cuidad. El 18 de noviembre de 1935 las autoridades llegaron hasta su casa que se encontraba en llamas. La mujer estaba sola parada. 30.

(34) Los casos. afuera de ésta. Cuando le preguntaron si alguien estaba dentro de la casa, guardó silencio. El policía la vio manchada en sangre. Mientras lograban controlar las llamas, se percataron de que la puerta estaba trancada desde afuera. Al entrar buscando qué o quiénes podían estar allí dentro, se encontraron con una imagen desoladora. Los 3 muchachos estaban muertos tirados en el suelo, con múltiples quemaduras. Al revisar con más detalle lo que había sido de esos cuerpos encontraron que habían sido víctimas de múltiples golpes y contusiones que posiblemente los había dejado en mal estado para poder escapar del incendio. Los vecinos atestiguaron que antes del incendio habían oído gritos y que vieron como la señora prendió fuego a su casa. Rosa fue sentenciada a 25 años de prisión, pero sus abogados alegaron que ella no había querido matar a sus hijos, solo incendiar la casa. El caso llegó a la Corte Suprema de Justicia y allí se dictaminó que el incendio fue con intención de asesinato y encontraron que “la gravedad del caso que se juzga demostrativo en la acusada de una personalidad psíquica de la mayor inferioridad y peligrosidad social; la represión severa que es necesario emprender contra ella para la seguridad de los asociados; las garantías plenas que se le dieron para el juzgamiento de su causa, y la notoria justicia que entrañan los veredictos del jurado y las penas impuestas, toman fuerza soberana para no infimar la sentencia” (Gaceta jurídica, tomo 45: 62). La vecindad. El 17 de marzo de 1949 Florentina Ruiz se encontraba sentada en una butaca en la entrada de su casa en Caicedonia; hacia 4 días había llegado de la comisaría de policía de éste lugar en donde había recibido un llamado para guardar la paz con su vecina, Tránsito Rocancio de Vargas y su esposo, Honorio Vargas. Ellos eran sus vecinos con los que ni ella ni su hija, Rosario Ruiz, se habían podido llevar bien. Peleaban por cualquier cosa, llegando al punto. 31.

(35) Los casos. que los otros vecinos tenían que intervenir y hasta llamar a las autoridades para que calmaran las cosas. Mientras se fumaba un tabaco en su butaca apareció Tránsito con cuchillo en mano y le encajó varias cuchilladas mientras le gritaba que era una “puta”. Pidiendo auxilio a gritos llega Rosario y ve a su madre en el piso con los esposos Vargas al lado. Se arma una riña entre la hija y los vecinos, que termina con la inminente muerte de Florentina. “¿La acusada Tránsito Roncancio de Vargas, de las condiciones civiles y personales anotadas en el respectivo auto de proceder, es responsable de haber ocasionado la muerte a la mujer de nombre Florentina Ruiz, con el propósito de matar, mediante varias heridas ocasionadas en su cuerpo con instrumento corto punzante (cuchillo) […] en circunstancias que pusieron a la víctima en condiciones de indefensióm o inferioridad, como la alevosía?” (Gaceta Jurídica, tomo 81: 230) Transito fue condenada a 15 años de prisión.. La mujer de vida alegre Heroína Jiménez, vivía en Puerto Berrio, trabajaba en el cabaret “Cabaret Hermanos”, era una mujer muy querida por todos los clientes de aquel lugar. Por un par de años había desarrollado una especial relación con Antonio Salazar Gaviaría, y aunque para la noche del 21 de octubre de 1950 estaban disgustados, supuestamente por un mal comportamiento de Salazar. Aquella noche cuando entra la víctima al cabaret, encontrando a Heroína divirtiéndose con unos hombres, hace varias cosas para llamar su atención pero ella simplemente lo ignora. En las primeras horas del día siguiente, cuando Heroína se disponía a irse a su casa, Salazar se levanta de su mesa y la coge por el brazo y le dice algo que nadie supo que fue. La mujer trataba de soltarse pero él no la dejaba. En el local no quedaba mucha gente, pero Fernando Laverde vio como ante el forcejeo la mujer le manda la mano al estomago a Salazar y la camisa de éste se llenó de sangre. El hombre fue llevado al hospital en donde murió pocas horas después.. 32.

(36) Los casos. Heroína fue detenida y hallada culpable de haber lesionado al señor Salazar, pero no haber tenido intención de matarlo. “hay fundamentos para estimar que la acusada sólo tuvo intención de lesionar a Salazar para librarse de sus violencias y agresiones, pero si este propósito no lo declaró el Tribunal de Conciencia, querer todo ello decir que eliminando el propósito de matar en la cuestión que el Juzgado propuso a los jueces de hecho, lo legal es absolver a la Jiménez del cargo porque ha venido respondiendo en juicio” (Gaceta Jurídica, tomo 80: 142) La corte suprema de justicia encontró que la mujer había cometido un crimen ultraintencional por lo que fue condenada a 4 años de prisión.. En el camino Iban caminado desde Viracachá a sus viviendas campesinas Ernesto Arias, Hildebrando Quevedo, Florentino Vargas y Ramón Velasco el 17 de mayo de 1947. En pleno camino se encontraron con Evangelista Cepeda, quien los invito a acompañarla de vuelta a Viracachá. Los amigos rechazaron la propuesta y siguieron su camino. A una distancia corta se encontraba la tienda de Rubén Guerra en donde entraron y se sentaron a tomar guarapo. Al poco tiempo entró a la tienda Evangelista y se dirigió hacia Ernesto, le increpó por haber amenazado a su cuñado Cesar Guerra, a lo cual contestó Arias que él nunca lo había asustado y en todo amenazador le dijo ademas que a él tampoco nadie lo asusta. Arias el pregunto a la mujer que qué era ella de Cesar, y cuando le contó que era su cuñado, éste le dijo que había sido al contrario. Que su cuñado era quien lo había amenazado. Se armó una fuerte discusión entre Arias y Cepeda, hasta que el hombre empezó a agarra de la cara a la mujer. Evangelista cogió de la ruana a Arias y este le estaba pegando con una vara, cuando ella saca un revolver y le dispara. Nada se pudo hacer Arias y calló mortalmente herido, a pesar de la intervención de sus amigos. Evangelista fue condenada a 8 años de prisión. (Gaceta Jurídica, tomo 82: 422). 33.

Referencias

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