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833A tan sólo 10 km de Segovia a unos 1050 m de altitud, esta localidad perteneció a la Comuni-dad de Villa y Tierra de Segovia, en concreto al sexmo de San Lorenzo. En 1247 ya aparece mencionada como La Figuera en un documento de la catedral de Segovia dentro de un plan de distribución de las rentas del cabildo segoviano. Para Siguero Llorente el topónimo estaría rela-cionado con la abundante existencia de esta especia arbórea en la localidad, hecho no consta-table en la actualidad.
LA HIGUERA
Iglesia de Santo Tomás
A
UNQUE LOS VOLÚMENES externos del edificio no lodemuestren, la iglesia de Santo Tomás constituye, a pesar de su modestia, un bello edificio románico del que cabría destacar la portada meridional del templo y la diafanidad con la que se distribuyen los espacios en el interior. El edificio presenta un aspecto muy austero con una cabecera de formato cuadrangular, y sacristía adosada en el lado norte, tres naves, cementerio en la parte occi-dental y una pequeña espadaña adosada en el lado meri-dional cercana a la portada.
La cabecera de la iglesia fue reformada en época barroca sustituyendo a la románica y tan sólo conserva de la primitiva obra cuatro canecillos en el muro sur, algunos de ellos decorados con una sencilla hoja puntiaguda. Tam-bién gran parte de los muros de la iglesia fueron reforma-dos en el siglo XVIII, fecha que establecemos gracias a una
inscripción que se encuentra en el dintel de la puerta norte en la que se lee: AÑO DE 1725, fecha que coincide tam-bién con la tipología de ventanas que se abren en los muros, de formato rectangular y bordes resaltados, muy utilizadas en los edificios de esa época. El campanario de se encuentra adosado al muro sur de la iglesia y tiene un origen medieval en la base en la que se observan algunos sillares románicos sobre todo en las esquinas, pero las dos troneras de arco de medio punto que lo culminan han sido construidas en época reciente, eso si, imitando en lo posi-ble las formas románicas.
Actualmente el acceso al recinto de la iglesia se reali-za por un pequeño cancel ubicado en la parte sureste y tras atravesar un pequeño jardincillo se llega a la portada de acceso al interior del templo ubicada en el lado meridional. Aunque hoy día ha recuperado su función original durante mucho tiempo esta puerta estuvo inutilizada ya que en este
lugar se ubicaba el cementerio de la localidad; el acceso al templo se realizaba entonces por la puerta abierta en el lado norte abierta durante la reforma barroca como ya hemos señalado anteriormente. La portada románica
pare-Portada meridional
Capitel del lado oriental de la portada Detalle de la portada. Flor de aro
Detalle del capitel anterior. Hombres luchando Capitel del lado occidental de la portada
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835Planta Alzado sur
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ce estar remontada de su ubicación original, adelantada respecto al muro de la nave, con las esquinas exteriores e interiores matadas por un bocel y coronada por un frontón triangular flanqueado por bolas de época barroca en el que se emplean algunas metopas románicas, quizás provenien-tes de la cornisa de la cabecera original del templo. Está compuesta por un arco de medio punto sencillo que apoya en jambas prismáticas aboceladas; las dovelas que forman este arco tienen talladas flores de aro formadas por un gran tallo matriz que se divide en cuatro tallos más pequeños, dos de los cuales vuelven sus puntas hacia las esquinas infe-riores de la dovela y se adaptan al marco, mientras que los otros dos se curvan y forman un óvalo dentro del cual se talla la flor de aro. Existen dos dovelas que presentan una labor diferente, una de ellas con una talla muy desgastada e irreconocible mientras que en la otra aparece un pavo real con la cola recogida. Al arco de entrada le acompañan dos arquivoltas que conforman el conjunto de la portada; la arquivolta interior decorada con grueso bocel y media-caña, apoya en dos columnitas con las basas muy desgasta-das y coronadesgasta-das por capiteles: en uno de ellos aparecen las figuras de dos hombres vestidos con cota de malla en acti-tud de lucha, agarrándose por las barbas. Encontramos un
capitel de semejantes características lo podemos encontrar en la portada de la iglesia sepulvedana de la Virgen de la Peña. A los luchadores les acompañan otras dos figuras talladas en la otra cara del capitel, una de ellas parcialmen-te destrozada, vestidas con túnicas hasta los tobillos, cin-turón, y gruesa capa, y que cruzan las manos sobre el pecho. En el otro capitel dos demonios apresan a un hom-bre en la esquina de la cesta, uno de ellos le tiene cogida la cabeza y el cuerpo con sus brazos y una de sus piernas, mientras que otro le golpea el vientre con sus garras. Asi-mismo una serpiente rodea las piernas del hombre y le muerde las barbas. Un capitel de iconografía y factura similar se repite en la portada de la iglesia de Torreiglesias aunque aquí los rasgos demoníacos se suavizan ligeramen-te. El programa iconográfico que se representa en los capi-teles tendría una posible interpretación conjunta que nos ofrece la profesora Ruiz Montejo: los hombres en actitud de lucha se están desafiando tirándose de las barbas, discu-tiendo, y serían una personificación del vicio de la discor-dia. La presencia de las mujeres contribuye a dar un aspec-to más real a la escena. Este vicio arrastra al hombre hacia el pecado y hace caer al hombre en las garras del demonio, hecho representado en el otro capitel de la portada.
Sección transversal
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En la arquivolta exterior de la portada se representan en las dovelas rosetas muy características del románico segoviano, de seis pétalos dentro de clípeos perlados y con pequeñas hojitas sobresaliendo en las esquinas y en la parte central. Un guardapolvos decorado con tres filas de ajedrezado protege el conjunto mientras que voluminosas bolas formadas por la unión de pequeñas hojitas plegadas sobre sí mismas forman una línea de imposta que recorre toda la portada a la altura de los cimacios.
En el interior, el espacio se distribuye en tres naves, la central más ancha que las laterales, separadas por cuatro arcos formeros de medio punto doblados construidos en sillería a excepción de los dos últimos realizados en ladri-llo y que son fruto de las obras de restauración efectuadas en la iglesia a principios de los años noventa del siglo pasa-do. Los arcos originales del templo, construidos en piedra, apean en columnas adosadas a pilares cuadrangulares; los capiteles que coronan las columnas presentan una decora-ción muy sencilla con cuatro grandes hojas partidas por el centro que ocupan toda la cesta y cimacios lisos con perfil de nacela. Tanto las naves laterales como la central están
cubiertas por una armadura de madera, con tejado a dos aguas, después de que en la restauración se eliminase el cielo raso que las cubría anteriormente. El paso de la nave principal hacia la cabecera se realiza a través de un arco apuntado doblado cuya rosca externa apoya en pilares prismáticos mientras que la rosca interna es sostenida por capiteles que han sufrido un notable deterioro, uno de ellos con grandes hojas de grueso nervio central y peque-ñas pipeque-ñas en las esquinas mientras que el otro con decora-ción vegetal de largas hojas talladas muy toscamente. Sobre los capiteles, en las piezas de los cimacios que aún se conservan, se esculpen flores cuatripétalas incluidas dentro de un tallo vegetal que va formando círculos. El interior de la cabecera se nos presenta totalmente refor-mada, cubriéndose con una falsa bóveda de crucería y colocando un retablo barroco detrás del altar mayor.
Muy probablemente las naves laterales culminarían en pequeños ábsides de los cuales prácticamente nada ha lle-gado hasta nuestros días. Solamente durante las obras de restauración antes mencionadas se descubrió una pequeña puerta en el muro oriental de la nave de la epístola. Dicha
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837Capitel del interior Interior
puerta, de aproximadamente un metro de luz y formada por un pequeño arco de medio punto construido con sille-ría que apoya en jambas prismáticas con cimacios de nace-la, servía para comunicar la nave sur con un hipotético ábside que a día de hoy ha desaparecido totalmente.
La iglesia conserva también una pila bautismal de ori-gen románico, muy sencilla que mide 105 cm de diámetro, y 94 cm de altura, de copa semiesférica decorada con 12 grandes gallones.
La ausencia de elementos epigráficos y documentales no nos permiten fechar con seguridad este edificio aunque siguiendo la tónica de gran parte del románico de la
pro-vincia de Segovia, creemos que su cronología debe llevar-se al menos hasta la llevar-segunda mitad del siglo XII.
Texto y fotos: CAM - Planos: APL
Bibliografía
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