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Documentar para recordar: sistematización de la experiencia de la Fundación Renacer Hatoviejo (2012 2019)

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(1)DOCUMENTAR PARA RECORDAR: SISTEMATIZACIÓN DE LA EXPERIENCIA DE LA FUNDACIÓN RENACER HATOVIEJO (2012-2019). MELISSA VICTORIA ARÉVALO BARRERO. UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL FACULTAD DE EDUCACIÓN MAESTRÍA EN DESARROLLO EDUCATIVO Y SOCIAL Bogotá D.C. 2020.

(2) DOCUMENTAR PARA RECORDAR: SISTEMATIZACIÓN DE LA EXPERIENCIA DE LA FUNDACIÓN RENACER HATOVIEJO (2012-2019). AUTORA: MELISSA VICTORIA ARÉVALO BARRERO. Trabajo de grado para optar al título de Magíster en Desarrollo Educativo y Social. DIRECTOR: GINNA CONSTANZA MÉNDEZ CUCAITA. UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL FACULTAD DE EDUCACIÓN MAESTRÍA EN DESARROLLO EDUCATIVO Y SOCIAL Bogotá D.C. 2020.

(3) AGRADECIMIENTOS Agradezco en primer lugar a María Verónica Chavarrío, María Antonia Rubiano, Guillermo García, Isabel de Vargas, María del Rosario Gualteros y María Emelina Garzón y los demás integrantes de la Fundación Renacer Hatoviejo por compartir sus visiones, sus voces y abrirme sus espacios. A mi padre Néstor Julio Arévalo, también partícipe de esta experiencia, mi madre Nieves Barrero, Néstor Santiago, Diana Carolina, Magda Constanza, Gabriela, Fernando, María Fernanda, Maya y Cía., por ser mi fuente de amor, apoyo y luz..

(4) FORMATO RESUMEN ANALÍTICO EN EDUCACIÓN - RAE Código: FOR020GIB. Versión: 01. Fecha de Aprobación: 10-10-2012. Página 1 de 4. Tipo de documento. 1. Información General Tesis de Grado de Maestría de Investigación.. Acceso al documento. Universidad Pedagógica Nacional. Biblioteca Central. Título del documento. Documentar para recordar: Sistematización de la experiencia de la Fundación Renacer Hatoviejo (2012-2019). Autor(es). Arévalo Barrero, Melissa Victoria.. Director. Méndez Cucaita, Ginna Constanza.. Publicación. Bogotá. Universidad Pedagógica Nacional, 2020. 198 pp.. Unidad Patrocinante. Fundación Centro Internacional de Educación y Desarrollo Humano-CINDE. Universidad Pedagógica Nacional - UPN.. Palabras Claves. SISTEMATIZACIÓN DE EXPERIENCIAS, MEMORIA COLECTIVA, CULTURA POPULAR, ENFOQUE CRÍTICO-INTERPRETATIVO. 2. Descripción. Este trabajo de grado da cuenta de un ejercicio de sistematización de la experiencia de la Fundación Renacer Hatoviejo (2012-2019) quienes propiciaron la revitalización de la cultura popular a través de la organización anual de actividades artísticas alrededor de la novena navideña, desarrollado de manera participativa por varios integrantes de la Fundación y la presente autora. Este documento presenta la reconstrucción de memoria desde las narrativas de los participantes (centrada en el periodo 2012-2019), los ejes de memoria colectiva y cultura popular priorizados por el equipo de sistematización, las apuestas epistemológicas que implicó la experiencia en su particularidad en torno al ejercicio interpretativo crítico que pone en juego las comprensiones que emergieron in situ con teoría, así como los aprendizajes y proyecciones del proceso como un ejercicio de reflexión sobre las semblanzas que dejó la sistematización.. 3. Fuentes Barragán, Disney; Torres, Alfonso (2017) La sistematización como investigación interpretativa crítica, Bogotá, D.C., Editorial el Búho. Barbero, Jesús Martín (2003) Nuestros modos de estar en el mundo, en: Revista Número, Edición 37, Junio – Julio Agosto de 2003. Bogotá, D.C. Cendales, Lola; Torres, Alfonso. (2006). La sistematización como experiencia investigativa y formativa. Recuperado de: http://aprendeenlinea.udea.edu.co/lms/moodle/file.php/729/lola_cendalesalfonso_torres la_sistematizacion_como_experiencia_investigativa_y_formativa.pdf Escobar Segura, Luis Antonio (1993). Villapinzón. Luis Sandri: Santafé de Bogotá. García Canclini, Néstor. (1990) Culturas Híbridas. Estrategias para entrar y salir de la modernidad. México: Grijalbo. García Canclini, Néstor. (2002) Culturas Populares en el Capitalismo. México: Editorial Grijalbo. Le Goff, Jacques. (1991) El Orden de la Memoria. El tiempo como imaginario. Barcelona: Paidós. Ley N°1493 De 2011. Diario Oficial No. 48.294 de 26 de diciembre de 2011, Bogotá, República de Colombia.. 1.

(5) FORMATO RESUMEN ANALÍTICO EN EDUCACIÓN - RAE Código: FOR020GIB. Versión: 01. Fecha de Aprobación: 10-10-2012. Página 2 de 4. Mejía, Marco Raúl. (2009) La sistematización como proceso investigativo o la búsqueda de la episteme de las prácticas. Recuperado de: http://es.scribd.com/doc/8093510/La-Sistematizacion-Mraul Torres, Alfonso; Cendales, Lola; Peresson, Mario. (1992) Los otros también cuentan. Elementos para la recuperación colectiva de la historia. Bogotá, D.C., Dimensión Educativa. Valles, M. Miguel. (2003) Técnicas cualitativas de investigación social. Reflexión metodológica y práctica profesional. Editorial Síntesis. Madrid, España. Wachtel, Nathan. (1999) Memoria e historia en: Revista colombiana de Antropología. Vol.35. Ene-Dic, 1999.. 4. Contenidos El presente trabajo está dividido en cinco capítulos temáticos y uno de bibliografía. Sus anexos se referencian en la tabla de contenido pero se encuentran en archivos independientes a este documento dada la incompatibilidad de formatos. El primer capítulo introduce el contexto y las razones que enmarcan el problema de investigación y expresa los propósitos generales y específicos. El segundo capítulo comprende un diálogo de saberes entre referentes teóricos y locales en torno a los ejes temáticos inferidos: Cultura Popular y Memoria Colectiva. El tercer capítulo presenta el enfoque de la sistematización, las decisiones instrumentales que signan la ruta de la experiencia sistematizada y los ejes emergentes. El cuarto apartado contiene la reconstrucción de memoria de la experiencia de la Fundación Renacer Hatoviejo (periodo 20122019) y da cuenta del ejercicio de sistematización. Los apartados de este capítulo reúnen los antecedentes de la experiencia en el municipio, el momento fundacional, la ruta cronológica en torno a los ejes y los momentos que los participantes consideraron significativos y las reflexiones en torno a sus prácticas desde sus propias voces y lugares de enunciación, las reflexiones de la autora en torno a las dinámicas intersubjetivas. El quinto capítulo contiene el balance crítico de la experiencia que enuncia los aprendizajes y proyecciones que emergen del ejercicio de la sistematización de esta experiencia en su particularidad. El sexto capítulo contiene la bibliografía de este trabajo.. 5. Metodología Este trabajo adoptó el enfoque crítico-interpretativo desarrollado por Alfonso Torres. La memoria, la narrativa y el relato fueron los puntos de partida del análisis participativo de la experiencia como de la reflexión sobre sus prácticas en la revitalización de la cultura popular. El ejercicio de sistematización se orientó de acuerdo las fases propuestas por de Lola Cendales, Alfonso Torres y Mario Peresson: preparación, ejecución y socialización. Sin embargo, los pases dentro de éstas fueron siendo reconfigurados de acuerdo a las necesidades de la experiencia. En coherencia con una apuesta por la construcción participativa de saberes, la reconstrucción de la memoria de la Fundación, tratándose de una experiencia de revitalización y rescate de la cultura popular, comprende una estrategia metodológica transversal desde el análisis de los relatos desde las recurrencias, las evocaciones y reflexiones de carácter inferencial, desde las cuales se evidencia como instrumentos la matriz de análisis y la nube de palabras desde la recolección de datos a partir de tertulias y entrevistas.. 6. Conclusiones • Las actividades culturales revitalizadas por la Fundación Renacer Hatoviejo llenaron de significaciones los procesos humanos al ser prácticas que cumplen un papel en la construcción histórica del individuo, del municipio y su entorno. En este encuentro con lo tradicional y la cultura, hacen tránsitos que resignifican los modos de vivir la cultura y la historia en Villapinzón.. 2.

(6) FORMATO RESUMEN ANALÍTICO EN EDUCACIÓN - RAE Código: FOR020GIB. Versión: 01. Fecha de Aprobación: 10-10-2012. Página 3 de 4. • Al hallar una voz y un lugar para enunciarse, reconfiguran y desnaturalizan lo que podría ser una reconstrucción y lectura canónica de su experiencia. Por ejemplo, el momento de encuentro de la novena navideña no se limitó a nombrar el rito religioso, sino que esa celebración colectiva devenida en los sincretismos religiosos, fue la plataforma que potenció un espacio de encuentro y revitalización cultural de ritmos campesinos y artistas del municipio. En estas expresiones emerge lo popular en la forma en cómo se filtra una expresión religiosa en un escenario que resignifica la cultura. • El hecho de querer desligarse de la visión de que las celebraciones tradicionales y culturales en un pueblo tienen que necesariamente estar mediadas por el alcohol (como su forma de despertar antagónicamente hacia lo establecido progresivamente por las ferias y fiestas), fue un ejercicio que les implicó repensarse las necesidades del territorio y ubicarse críticamente en su contexto, pues transformaron la forma en que la gente asumió las celebraciones navideñas, visibilizaron artistas propios y cambiaron la dinámica del espacio. Esta transformación propició la integración de miembros de la comunidad de todas las edades, contrario a aquellas actividades impulsadas por la industria cervecera que terminaban por hacer del territorio un lugar insalubre e inseguro para las mujeres y los niños. “En cierta forma esa fue una satisfacción que nos dio el poder llegarle a la gente e ir cambiándole la mentalidad. Eso para mí es el honor más más grande que hemos logrado obtener” (Néstor Julio) • Una de las frustraciones se sitúa en el legado intergeneracional de la experiencia ante los llamados no correspondidos de nuevos líderes de generaciones jóvenes. Si bien señalaron desinterés de gran parte de la comunidad, algunos son autocríticos en señalar que en medio del entusiasmo de su labor comunitaria a lo largo de los años, olvidaron preparar a otras personas. Aun así, es un elemento que seguirá presente en las reflexiones de los miembros que continúan en labores comunitarias para generar acciones pertinentes. • El proceso de sistematización implicó la rememoración, actualización y resignificación de hechos pasados y presentes de los integrantes en la Fundación, propiciando un espacio de reconocimiento de la voz propia dentro de la colectividad que permitió hacer consciente desde la verbalización, todo aquello que los atraviesa. Volver a la experiencia les implicó repensarse políticamente dentro de algo que consideraron una necesidad o una injusticia. Sus acciones sin duda los situaron como agentes políticos que detectaron la emergencia de un espacio de divulgación cultural alternativo y tejido desde y para la comunidad. • La pertinencia de la sistematización en la reconstrucción de memoria cultural popular no sólo resultó acorde a las necesidades del pueblo sino que al darles la voz, permite su perdurabilidad en la historia del pueblo y la comprensión crítica de los hechos vividos, pues se adueñan del relato y lo reconfiguran desde su apuesta en el campo de poder, situando el debate entre narración y pasado, donde el documento se cifra como sustento de la historia que se cuenta en base al testimonio y la memoria oral, siendo finalmente el presente documento el respaldo de dicha experiencia. • La apertura a la escucha que implicó el ejercicio de sistematización permitió que verbalizaran reflexiones que en los espacios de reunión que acostumbraban quizás no hubiesen sido posibles, siendo la palabra mediadora el detonante de posibilidad de hallar un lugar propio de enunciación de sus incertidumbres, pesares y reflexiones. • La relación cercana entre la investigadora y los participantes fue sin duda una ventaja en la sistematización, pues permitió que los lazos afectivos y la confianza aportaran a la autenticidad y espontaneidad de las reflexiones y a la posibilidad de resignificar y actualizar sus memorias pasadas, de modo que muchos se replantearon las formas de ejercer la labor comunitaria y la importancia en el contexto de la generación crítica de documentos que den cuenta de memorias orales. • Lenguajes que se escapan al audio y a la transcripción, tales como gestos, acuerdos pragmáticos y sociales, posteriormente dieron lugar a reflexiones sobre el ejercicio investigativo mismo en las formas de abordar la reconstrucción narrativa en un lenguaje más digerible, haciendo consciente la importancia de un ejercicio constante de autocrítica y empatía, que emerge de lugares sensibles tan propios del trabajo de campo.. 3.

(7) FORMATO RESUMEN ANALÍTICO EN EDUCACIÓN - RAE Código: FOR020GIB. Versión: 01. Fecha de Aprobación: 10-10-2012. Página 4 de 4. • La Fundación intenta transferir su experiencia a la sociedad civil como la forma que concibe justa donde los entes reguladores ejercen un deber público de preservación de sus prácticas dentro del territorio, amparados por la ley. En medio de sus relatos emergió la exigencia por convertir en un deber municipal lo que a ellos se les convirtió en una carga. Una de las formas de resistencia en el tiempo que encontraron en este lazo entre hegemonía y pueblo, fue el acuerdo municipal. • Uno de los enemigos de la memoria colectiva de acuerdo a Torres, Cendales y Peresson (1992) es cuando una organización se limita a la subsistencia y es derrotada por el sistema económico imperante, aspecto que significó una de las principales razones de su disolución. Hay un posicionamiento político desde el cual gravitaron entre legitimarse desde lo institucional y evitar la politiquería por experiencias pasadas, a ser inevitablemente cooptados por este sistema, que aparece temporalmente como forma última de salvaguardarse. • Como se evidencia en las semblanzas que surgen del proceso de sistematización, la mayoría manifestó el deseo de tomar los saberes de esta experiencia como un referente con proyección al futuro, como documento de memoria de la Fundación y como insumo que visibilice la experiencia al tener la posibilidad de que a él accedan otros gestores comunitarios. Al documentar y comprender estas prácticas, se potencian dentro del archivo, elemento que invita a los participantes y a otras organizaciones a crear archivos de memoria para poner a la historia al servicio de las experiencias populares. En este sentido, los participantes contribuyen a pensar en nuevas formas y posibilidades de acciones concretas en el presente mediante la comprensión de su pasado, fortalecen su consciencia histórica y social al reconocerse como sujetos protagónicos de su propia experiencia y encuentran en la memoria colectiva la posibilidad movilizadora de visibilizar sus luchas y sus aprendizajes. • La experiencia se consolida en la primera sistematizada en el municipio, propiciando la referenciación por parte de gestores y líderes que desde diversas especialidades se encuentran gestionando la conformación de un archivo histórico del municipio. • Sigue siendo necesario gestar desde lo académico formas de investigar y documentar distintas experiencias comunitarias y expresiones de la cultura popular en Villapinzón que están dilapidando en el olvido. Sin lugar a dudas, resulta importante el desarrollo de más sistematizaciones que privilegien la voz de personas que ejercen labores sociales al margen de la institucionalidad como un impulso por rescatar historias que subyacen a la memoria oficial. • El ejercicio de la sistematización no se concibe como acabado en el producto documental, pues al crear un referente y visibilizar la experiencia misma en su complejidad estética y formal, adecuadamente interpretado propicia un ejercicio que permite no sólo volver la mirada sobre la experiencia que convoca, sino a potenciar distintos aprendizajes emergentes y establecer una relación válida entre sujetos cuyas narrativas son muchas veces ignoradas, aportando a la generación de pensamiento crítico. En este sentido, hay un compromiso sólido de mi parte como investigadora con la Fundación de buscar las vías para publicar la presente sistematización para dar un lugar a sus voces y permitir el acceso de otras organizaciones a esta experiencia. Elaborado por:. Arévalo Barrero, Melissa Victoria.. Revisado por:. Méndez Cucaita, Ginna Constanza.. Fecha de elaboración del Resumen:. 29. 01. 2020. 4.

(8) Contenido INTRODUCCIÓN ................................................................................................................... 6 1. PROBLEMATIZACIÓN DE LA EXPERIENCIA ............................................................. 8 1.1 Propósitos ..................................................................................................................... 10 2. ANDAMIAJE TEÓRICO- METODOLÓGICO ............................................................... 11 2.2 La memoria colectiva: Depósito móvil de la historia .................................................. 12 2.2.1 Sistematización de la memoria colectiva............................................................... 16 2.3 La cultura popular ........................................................................................................ 18 2.3.1 Contextualización Crítica de la Cultura Popular. .................................................. 20 2.3.2 Lo popular.............................................................................................................. 23 3. EL CAMINO DE LA SISTEMATIZACIÓN .................................................................... 27 3.1 La sistematización con enfoque interpretativo-crítico ................................................. 27 3.2 Ruta de la Experiencia.................................................................................................. 29 3.3 Apuesta epistemológica................................................................................................ 34 3.2.1 Instrumentos. ......................................................................................................... 35 3.2.1 Ejes temáticos. ....................................................................................................... 50 4. DOCUMENTAR PARA RECORDAR: SISTEMATIZACIÓN DE LA EXPERIENCIA DE LA FUNDACIÓN RENACER HATOVIEJO ................................................................ 52 4.1 Antes de… .................................................................................................................... 54 4.2 Edificando el Renacer .................................................................................................. 58 4.3 Revitalizando las culturas populares ............................................................................ 66 4.4 “Servir es muy difícil” ¿Para dónde vamos? ................................................................ 73 4.5 Diatriba contra el olvido: Documentar la memoria oral .............................................. 79 5. BALANCE CRÍTICO DE LA EXPERIENCIA ................................................................ 89 BIBLIOGRAFÍA ................................................................................................................... 94 ANEXOS……………………………………………………………………………………95.

(9) INTRODUCCIÓN. Como gran parte de los coterráneos de mi generación, decidí emigrar de Villapinzón a Bogotá para la realización de mis estudios de pregrado en Filosofía y Lengua Castellana, ingresar al panorama laboral, trasegar lugares y momentos hasta llegar a esta maestría. Todo conocimiento pasa por el cuerpo, y en este camino académico, indagar los posibles campos investigativos acordes a mis intereses implicó una búsqueda interna de la cual emergió una necesidad personal por resignificar mis pasos y revalorar los espacios y paisajes con los que crecí. En esos momentos, se develó la idea de volcar la mirada hacia las labores de la Fundación Renacer Hatoviejo, integrada por personas cuya experiencia y don comunitario son reconocidos y respetados en mi pueblo. Es por ello que la presente tesis es transitada por un andamiaje académico al cual antecede una revaloración personal por los procesos sociales y comunitarios de mi periplo vital, nutridos por los aportes de la maestría desde una mirada crítica a la experiencia de la Fundación, cuyos integrantes, quienes superan los 50 años, fueron y son partícipes de mi proceso de vida como maestros, vecinos y padres. A esta experiencia se llega en un momento de crisis y disolución. Por esto, esta investigación de carácter cualitativo propone la sistematización que recoge de manera interpretativo-crítica un ejercicio de memoria de la experiencia de la Fundación Renacer Hatoviejo (2012--2019) a través de las narrativas de sus integrantes, quienes en un acuerdo de voluntades decidieron revitalizar expresiones de la cultura popular del municipio de Villapinzón, y con ello, visibilizar artistas oriundos del municipio y reforzar la unión familiar. La presente tesis está estructurada en cinco capítulos de la siguiente forma:. 6.

(10) Primer Capítulo: Problematización de la Experiencia: introduce al contexto y las razones que enmarcan el problema de investigación. También expresa los propósitos generales y específicos. Segundo Capítulo: Andamiaje Teórico-Metodológico: Comprende un ejercicio interpretativo- crítico desde la comprensión de los saberes propios de la experiencia, alrededor de los cuales circulan los campos de conocimiento teóricos de dos ejes temáticos: Cultura Popular y Memoria Colectiva. Tercer Capítulo: El Camino de la Sistematización: Presenta un acercamiento a la sistematización. desde. una. propuesta. interpretativa-crítica,. expone. las. decisiones. instrumentales y las fases dentro del proceso de reconstrucción de la experiencia. Cuarto Capítulo: Documentar para Recordar: Sistematización de la experiencia de la Fundación Renacer Hatoviejo (2012-2019): Contiene la reconstrucción de memoria de la experiencia desde de las narrativas de los integrantes de la Fundación y da cuenta del ejercicio de sistematización. Se narran los momentos que de común acuerdo con los participantes resultaron significativos y relevantes dentro de la experiencia. Los apartados de este capítulo reúnen los antecedentes de la experiencia en el municipio, el momento fundacional, la ruta cronológica en torno a los ejes y los momentos y las reflexiones en torno a sus prácticas desde sus propias voces y lugares de enunciación. Quinto capítulo: Balance crítico de la experiencia: Consolida de forma breve las reflexiones que del ejercicio de sistematización emergieron en torno a la experiencia, sus aprendizajes y su proyección a futuro. .. 7.

(11) 1. PROBLEMATIZACIÓN DE LA EXPERIENCIA. Por décadas, el parque central de Villapinzón (Cundinamarca), como núcleo del damero arquitectónico, fue un espacio territorializado por el mercado campesino, y posteriormente, escenario de encuentro para la celebración y festejo de sus músicas y fiestas tradicionales. El pueblo, del que soy oriunda, ha sido tierra fértil de alimentos como la papa –cuya producción encabeza la economía campesina de la zona-, y también de grandes agrupaciones, estudiantinas y personajes ilustres, entre quienes se encuentran Luis Antonio Escobar (1925-1993), músico, director y prolífico compositor, y Antonio García Nossa (1912-1982), historiador y economista, sólo por nombrar los más representativos. Desde 1999, la comunidad organizaba encuentros musicales en épocas decembrinas, concursos y muestras artísticas de personas y agrupaciones intérpretes de músicas andinas y campesinas propias de la región. Sin embargo, con el tiempo estos encuentros fueron desplazados por otras prácticas, pues al igual que en otros municipios de la región, las festividades de diciembre han sido de gran relevancia para el turismo con la realización de las conocidas Ferias y Fiestas, celebración lastimosamente invadida por el consumo de alcohol y músicas comerciales. Esto fue un hecho detonante de su clausura por poco más de un año. La Fundación Renacer Hatoviejo fue creada en el año 2012 por seis hombres y seis mujeres entre los 50 y los 75 años, quienes ante tal descuido y deterioro cultural del municipio consideraron la necesidad de rescatar estas prácticas culturales y preservarlas. Para ello, destinaron sus tiempos libres y unieron esfuerzos en recolectar recursos a través de bazares, rifas, búsqueda de patrocinios y distintas actividades para llevar a cabo la iluminación navideña del parque principal y el alquiler de una tarima desde la cual todos los diciembres, desde el año 2012 hasta el año 2019, retomaron esos encuentros culturales que. 8.

(12) revitalizaron ritmos como el pasillo, el bambuco, la guabina, la carranga, y desde luego, los villancicos que convoca la época navideña, además de gestionar un espacio libre de alcohol en el perímetro del parque, propiciando un entorno saludable y seguro. Sin embargo, debido a que varios integrantes se han ido ausentando de la Fundación, sumado al hecho de que el municipio no ha mostrado un interés genuino por adoptar esta labor y hacerla perdurable, se identifica la ausencia de un legado documental e intergeneracional de las prácticas que revitalizaron. Por ello, resulta necesario volver a esta experiencia comunitaria y reconstruirla ante la crisis que implica su inminente disolución y potenciar los saberes propios de la misma, permitiendo ubicar a la sistematización como una gran herramienta en el ejercicio de reconstrucción de memoria desde lo narrativo, cuyo aspecto significativo parte del saber experiencial en un proceso que empoderó a unos sujetos que buscaron recuperar, mantener y potenciar la cultura popular del municipio. La sistematización, adicionalmente, les da voz desde su lugar de enunciación y se consolida en un aporte más al reconocimiento de su proceso. Esto resulta de gran interés por su contribución colectiva al conocimiento de la historia del municipio y brinda posibilidades de preservar esos saberes en nuestro presente, no sólo como producto documental, sino como recurso para su reconocimiento y potenciación en el contexto.. 9.

(13) 1.1 Propósitos. General: Reconstruir críticamente la memoria cultural popular de la Fundación Renacer Hatoviejo (2012 – 2019) desde un análisis crítico, interpretativo y propositivo.. Específicos: Propiciar una reconstrucción de la memoria colectiva de la experiencia (2012-2019) desde los orígenes, consolidación y desarrollo de la Fundación a partir de las voces de sus participantes. Identificar los aportes de la experiencia comunitaria y potenciar en los actores la reflexión que herramientas para potenciar las actividades de la Fundación. Realizar un balance crítico-interpretativo de la experiencia comunitaria que permita comprender los sentidos y las voces que la configuran, documentarla y visibilizarla.. 10.

(14) 2. ANDAMIAJE TEÓRICO- METODOLÓGICO. El enfoque metodológico cualitativo desde la sistematización de experiencias es coherente con el enfoque interpretativo-crítico, en un impulso por escuchar e interpelar la experiencia humana dentro de la experiencia colectiva en unas condiciones históricas y culturales particulares propias de la Fundación Renacer Hatoviejo. Este permite la búsqueda por una reconstrucción narrativa a partir del reconocimiento de sentidos de las experiencias significativas, donde la sistematización “busca identificar la significatividad de una experiencia compartida, tanto por los sentidos atribuidos y producidos por sus integrantes, como por la potencia presente en su propio dinamismo interno” (Barragán y Torres, 2017, p. 42). Esta metodología establece el vínculo estructurante entre saber y experiencia, que facilita la comprensión de la manera en que hombres y mujeres entre 50 y 75 años consolidaron una labor de gestión y rescate de unas expresiones culturales y lo que les fue significativo en relación con su experiencia en los siete años de la Fundación. En este sentido, como expresan Barragán y Torres (2017) “la metodología está basada en la producción de relatos desde la experiencia de los actores de la práctica; narrativas que buscan reconstruir la experiencia compartida en su densidad” (p.37). Al estar basada en la reconstrucción de la experiencia de cultura popular desde las narrativas de los individuos, la sistematización se compenetra con la indagación que signa una reconstrucción histórica de la memoria colectiva, no sólo como paso inicial y vital de la sistematización, sino como fuente potenciadora de la creación documental ante la necesidad de preservarla en el acervo municipal.. 11.

(15) Como proceso colaborativo, instala su construcción en los relatos y su consolidación en lo intersubjetivo, pues nace desde un lugar propio del individuo y su posicionamiento político en lo comunitario, estableciendo un andamiaje entre praxis y teoría mutuamente constitutivo. Por ello, a continuación se establece un análisis teórico y reflexivo a partir de los ejes identificados que además de retomar autores cuyos estudios resultan relevantes y fundamentan esta experiencia, integra impresiones del escritor Luis Antonio Escobar (1924-1993), quien realizó una tarea más cercana y menos teórica desde el territorio y la realidad concreta del municipio y su cultura. Se posibilita así una aproximación hacia la interpretación y análisis de la experiencia desde el campo académico, así como a las dinámicas de la memoria colectiva y la cultura popular, piedras angulares en el análisis crítico de la experiencia.. 2.2 La memoria colectiva: Depósito móvil de la historia. La historia se escribe, mucho más que hacia adelante, bajo la presión de las memorias colectivas. (Le Goff, p. 179). Mnemosine (la memoria) para los griegos era una fuente en el Hades de la cual manaba un río que contenía el conocimiento de todo lo que ha sido, todo lo que es y todo lo que será; era un viaje hacia nuestro origen, hacía nuestro fin y hacia nuestro destino. Este viaje de indagación de la memoria permite redescubrir historias personales, familiares o regionales con el fin de recrear relatos sobre nosotros. En ocasiones hacemos uso de esta sólo con el fin de evocar lo aprendido, de convertir nuestro pensamiento en un artefacto mnemotécnico que clasifica, ordena, da respuestas rápidas. Rememorar implica entonces evocar cosas que hemos aprendido y que sin premeditación son. 12.

(16) traídas al presente; sin embargo, esta función mecanicista va más allá y tiene la fuerza de potenciar la experiencia del pasado que se cuenta. En el proceso de sistematización, existe una concordancia simbólica con Lola Cendales, quien en La sistematización como experiencia investigativa y formativa (2006), plantea que la relevancia de lo narrativo y el relato en la sistematización, está dada desde un proceso que contempla la memoria más allá de lo mecanicista, pues, al contrario, actualiza tanto la memoria individual como la colectiva: La memoria humana, tanto individual como colectiva, no es almacenamiento y recuperación de información sobre el pasado, sino un proceso de construcción activa de significado sobre el pasado construido social y culturalmente, el cual opera a través de una dialéctica de recuerdo y el olvido; por tanto, la memoria es creativa y selectiva, más que informar sobre el pasado lo interpreta desde las lógicas culturales y los requerimientos de los sujetos del presente. (p. 13). Por ello, se hace necesario replantear las formas y los lugares desde los que se rememora, se gestiona el pasado y se actualiza. En esta búsqueda, Jacques Le Goff (1924-2014) en su obra El Orden de la Memoria (1991), evidencia desde una perspectiva crítica e histórica la disputa entre la teoría histórica y la praxis de la memoria. Para éste, la memoria actúa como soporte de la verdad pública y sirve como sostén de la identidad social. Con la atención en ésta, Le Goff (1991) redefine el ejercicio de rememoración no como una mera reminiscencia o evocación de hechos, sino como la revisión crítica del pasado para fortalecer la identidad de los sujetos a través de unas prácticas en el presente, pues “con el auxilio de la memoria el hombre está en condiciones de actualizar impresiones o informaciones pasadas” (p. 131). Los sujetos buscan enunciar un cuerpo que se cifra contradictor a los excesos de un poder imperial y este fin se refuerza sólo colectivamente. En este sentido, la memoria colectiva se. 13.

(17) convierte en terreno fértil de la investigación y en escenario inconsciente de la comunidad, donde puede desenvolverse mejor la actuación de los participantes, quienes gestionan sus narraciones. Investigación, salvamento, exaltación de la memoria colectiva, no más en los acontecimientos sino a largo plazo; investigación de esta memoria, no tanto en los textos, sino en las imágenes, en los textos, en los rituales, y en la fiesta: es un convergir de la atención histórica (Le Goff, p. 178).. De acuerdo también con Le Goff, la memoria colectiva se expresa en los ritos identitarios, culturales, religiosos y lingüísticos que pueden evidenciarse en la narración. Igualmente, señala la ruptura que existe para definir esa memoria colectiva en oposición a la memoria histórica, ya que para el autor el término histórico lleva la carga de lo canónico, lo oficial y hegemónico. Le Goff, expresa: La memoria colectiva –entendida como “lo que queda del pasado en lo vivido por los grupos, o bien lo que estos hacen del pasado”- puede oponerse, casi que palabra por palabra a la memoria histórica (…) la historia parece haberse desarrollado “sobre el modelo de la recordación, de la anamnesis y de la memorización. (p. 178). En otras palabras, la memoria colectiva contiene no sólo la capacidad de reconstrucción de los hechos, sino que los actualiza, es una categoría potente en la que reside la capacidad creadora que, al trascender el acontecimiento se instala en el carácter móvil de la experiencia que exhorta a la comprensión crítica de los hechos vividos. Es en las historias subyacentes a lo oficial que encontramos voces ajenas a los poderes dominantes. Para Le Goff, esta memoria se manifiesta en la producción de archivos nuevos, es decir, los archivos orales. Desde la reconstrucción de la experiencia que refieren Torres, Cendales y Peresson (1991), la memoria oral se considera una fuente privilegiada a la hora de sistematizar la práctica, ya que es la experiencia misma y sus actores quienes modelan y marcan las coordenadas de. 14.

(18) abordaje de su proceso comunitario. La memoria colectiva se consolida, adicionalmente, como un depósito móvil de la historia, pues si bien contiene archivos, imágenes, y documentos, éstos no son inmutables: Se movilizan con miras al poder. En otras palabras, tiene la potencia de empoderar y visibilizar a quienes hacen uso de ella. La memoria colectiva es uno de los elementos más importantes de las sociedades desarrolladas y las sociedades en vías de desarrollo, de las clases dominantes y de las clases dominadas, todas en lucha por el poder o por la vida, por sobrevivir y por avanzar (Le Goff, p. 181).. En este sentido, una lectura desde la memoria colectiva se vincula con la sistematización ante la necesidad de documentar la experiencia y que los aprendizajes de la misma no dilapiden en el olvido de un municipio con ausencia de archivo histórico, con aparente desinterés ante el porvenir de la Fundación y las prácticas culturales que preserva. La memoria colectiva permite hacer evidente el modo como los individuos proponen los lazos entre hegemonía y pueblo, entre pasado y presente, pero sobretodo, la manera como reordenan esa memoria y el tiempo cifrado en los acontecimientos de la experiencia de la Fundación Renacer Hatoviejo. Cabe destacar que el discurso de Le Goff, historiador medievalista, es ubicado y leído académicamente como posmoderno, donde el historiador no está ausente, ni es poseedor de la verdad: su deber es el de ser mediador de los discursos. Es decir, el escritor (en este caso, yo como investigadora y el equipo sistematizador) se adueña del relato y lo reconfigura desde su apuesta en el campo de poder, situando el debate entre narración y pasado, no entre narración y verdad, es decir, para este no hay hechos per se sino hechos construidos en lo intersubjetivo: Lo que sobrevive no es el complejo de lo que ha existido en el pasado, sino una elección realizada ya por fuerzas que operan en el desenvolverse temporal del mundo y de la humanidad, ya por aquellos que se han ocupado del estudio del pasado (Le Goff, 1991, p. 227). 15.

(19) De esta tensión surge una diferenciación que también refiere Le Goff y que describe como los materiales aplicados por la memoria colectiva y la historia: “Los monumentos, herederos del pasado, y los documentos, elección del historiador” (p. 228). Al hablar de herederos del pasado, se refiere a la carga histórica que implica un monumento desde su literalidad: rememorar un héroe por encima de unas víctimas, dar un valor a la memoria desde la muerte (lápidas). “Las características del monumento son las de estar ligado a la capacidad –voluntaria o no- de perpetuar las sociedades históricas y de remitir a testimonios que son sólo en mínima parte testimonios escritos” (p. 228), mientras que el documento se cifra como sustento de la historia que se cuenta en base al testimonio y la memoria oral, imágenes y todo texto no necesariamente escrito, susceptible de ser leído y analizado. Sin embargo, a pesar de mostrar al documento como fuente privilegiada y potenciable, tienen una relación complementaria con el monumento. En ningún momento busca negarlo, sino que revela la necesidad de cuestionar y desmonumentalizar los discursos canónicos y los alcances de las fuentes para encontrar grietas donde se hallan esas otras voces y formas de narrar las resistencias a través de lo oral y lo colectivo. En este sentido, se plantea una lucha implícita en la relación entre el modo como se cuentan estos episodios y su vínculo con la experiencia del hecho que se narra.. 2.2.1 Sistematización de la memoria colectiva.. Los trabajos de investigación colectiva desde lo popular presentan una mirada subyacente a lo hegemónico, una concepción crítica de la historia de lo popular impregnada de colores locales y que nos ubica en nuestro devenir como latinoamericanos y un rastreo desde abajo, como propone Mejía (2009). La interpretación crítica permite a estas comunidades reconocerse. 16.

(20) como actores de esos discursos, por esto sus resistencias se convierten en juegos de voluntad en su despertar antagónico ante lo establecido: La recuperación colectiva de la historia aporta en una doble dimensión: en el reconocimiento por parte de los sujetos populares de su historicidad e identidad social, y en la apropiación de instrumentos de análisis para la comprensión autónoma del devenir social en su conjunto (Torres, Cendales y Peresson, 1992, p. 34).. Como se viene expresando, la postura historiográfica permite una reconstrucción narrativa como una apuesta activa de la memoria colectiva en su lucha contra el olvido. La sistematización desde esta postura, permite comprender la experiencia críticamente, al privilegiar en todo momento el carácter participativo de la misma durante el proceso: La apropiación colectiva del bagaje conceptual e instrumental elaborado desde la propia disciplina histórica exige socialización del proceso mismo de investigación; no se trata de colectivizar los resultados, sino todas las fases de construcción del discurso historiográfico, Allí, el diálogo entre los saberes del especialista y los saberes populares es fundamental en la construcción de una propuesta propia de recuperación colectiva de la historia (Torres et al., p. 35).. En esta medida, además de las posibilidades de acciones concretas en el presente mediante la comprensión de su pasado, los sujetos fortalecen su consciencia histórica y social al reconocerse como sujetos protagónicos de su propia experiencia, que encuentran en la memoria colectiva la posibilidad de visibilizar sus luchas, sus aprendizajes, etc. (p. 36). En esta experiencia, “la referencia al pasado posee un valor movilizador para el pueblo, funciona como un fermento de liberación. Es pues, indispensable rescatar en el estudio de la historia su papel de memoria subversiva” (p. 42).. 17.

(21) 2.3 La cultura popular. Emerge en campo la categoría de cultura como una de las evocaciones más recurrentes no sólo desde el rescate de unas prácticas artísticas, como lo es el espacio destinado a la divulgación de la música colombiana y campesina, sino también en su dimensión ética, al identificar como una de las mayores potencialidades de la experiencia la proyección social de la misma, al prohibir la comercialización de trago en el perímetro del parque durante la realización de sus actividades y propiciar la presencia de personas de todas las edades. Más allá de la diversidad de sentidos que la palabra implica, desde la sistematización de experiencias se esculpe y delimita el término cultura a la luz de las experiencias de recuperación histórica que realizan Torres, Cendales y Peresson (1992) quienes, tras hacer un rastreo histórico desde la concepción occidentalizada del término, redefinen y delimitan su concepción en territorio latinoamericano desde lo popular. Así, en contraposición al pensamiento occidental de la cultura estrictamente relacionada a la civilización y al sistema económico imperante desde una visión moderna, la cultura popular reúne aspectos no sólo estéticos sino éticos y morales: La cultura, en su devenir occidentalizado y en el encuentro con lo latinoamericano, concibe nuevos sentidos desde lo popular en aquellos aspectos identitarios que convergen en lo colectivo: lo simbólico, lo ritual, y sobre todo, lo denominado tradicional, definido como aquellas prácticas culturales que son recurrentes en el tiempo y se acentúan como elementos que refuerzan la cohesión y el sentido social, que en juego con lo ideológico, fortalecen la identidad social y propician la trasformación de esas estructuras desde prácticas de resistencia. Tal como se vio en la diferenciación que hacía Le Goff entre una memoria histórica –oficialy una memoria colectiva –subyacente a lo canónico-; Torres et al (1992) establecen una separación entre la cultura popular y la cultura hegemónica: La cultura popular se define en 18.

(22) relación a la cultura que se enfrenta: Desde unas realidades, unas prácticas de resistencias o contestatarias que expresan una perspectiva y visión de mundo propia de los sectores subalternos. En su dimensión ética, los autores ahondan en la concepción de la cultura popular y sus formas de instalarse en la cotidianidad, pues es allí donde generan cambios y donde cada persona participa activamente de sus sentidos y contiene el potencial transformador al partir de la comprensión de la realidad para transformarla. Siguiendo a los autores, la exaltación de la cultura popular permite que las comunidades de manera autónoma recreen las experiencias y se expresen sobre cómo las viven y las vivieron. En este sentido, con la memoria colectiva y específicamente su relación con la experiencia de la Fundación, nos es posible enfocarnos en el reconocimiento del sujeto activo en relación con la historia, que en la experiencia que nos ocupa se relaciona con la forma en que emerge una experiencia comunitaria de rescate de la cultura popular que evidencia sectores subalternos y su relación con lo hegemónico, y reconoce a los sujetos con autonomía y voluntad en la producción de significados. Esta cultura concebida como producción de sentido, es fundamental en la consolidación cultural de los grupos sociales, es desde ella y a través de ella como dan coherencia a su manera de ver, sentir, pensar, sufrir y alegrar su existencia. Desde ella se reconoce su identidad social frente a la de otros grupos (Torres et al. 1992, p. 83).. Teniendo en cuenta que la memoria siempre parte del presente, afirma Watchtel (1999) que para retroceder en el tiempo se tienen que examinar las etapas por las que atraviesa: de elaboración, conservación y surgimiento del recuerdo, que en concordancia con la ruta de sistematización, permitan reconstruir la experiencia y asumir una crítica, estableciéndose una relación entre el relato colectivo y el prisma de la vida individual. Y desde este punto de partida, la relación más significativa de los recuerdos se da cuando se incorpora la memoria de los otros,. 19.

(23) conformando una serie de memorias o una memoria colectiva que se denomina dentro del pensamiento social.. 2.3.1 Contextualización Crítica de la Cultura Popular.. Las culturas populares se configuran por un proceso de apropiación desigual de los bienes económicos y culturales de una nación o etnia por parte de sus sectores subalternos, y por la comprensión, reproducción y trasformación, real y simbólica, de las condiciones generales y propias de trabajo y vida (García, 2002, p. 90).. Resulta inevitable desligar nuestro análisis de las reflexiones que han surgido de pensadores de nuestro territorio que han rastreado la construcción de lo latinoamericano y se han preguntado por expresiones subyacentes a todo un sistema que hasta nuestros días sigue reproduciendo y ejerciendo formas de coerción, violencia e imposición a lo largo de la cordillera. Por ello, en primer lugar, las reflexiones en torno a la cultura de Néstor García Canclini (1990; 2002) visibilizan el determinismo histórico de los sesgos de la colonialidad en territorio latinoamericano, así como las formas de resistencia que han sobrevivido y se han renovado en medio de lo canónico y oficial. Y por otro, Luis Antonio Escobar (1993), músico orquestal, compositor y director villapinzonense, quien realizó uno de los compilados históricos recientes quizá más concreto desde lo tradicional y cultural del municipio. La cultura, para García Canclini, se ubica en el desarrollo socioeconómico de los pueblos “como instrumento para la reproducción social y la lucha por la hegemonía donde los sistemas sociales, para subsistir, deben reproducir y reformular sus condiciones de producción” (2002,. 20.

(24) p.77). En línea con estas afirmaciones, la revitalización de la cultura popular necesariamente implica un encuentro que resulta constitutivo con lo hegemónico. Para el caso de la experiencia que nos mueve, este elemento emerge al momento en que los miembros de la fundación, en un ejercicio político conjunto, deciden reformular las condiciones económicas para la adquisición de recursos a los que el sistema los limita, revitalizan y actualizan prácticas culturales sin necesariamente excluir nuevas formas, pero teniendo claro que éstas no deben invadir el espacio ya ganado y consolidado dentro de lo identitario. La definición de la cultura popular que nos ocupa toma de la perspectiva gramsciana y de algunos de los elementos que le atribuye el autor: “a) una concepción de mundo, b) productores especializados, c) portadores sociales preeminentes, d) capacidad de integrar a un conjunto social, llevarlo a pensar “coherentemente de forma unitaria”; e) hacer posible la lucha por la hegemonía: f) manifestarse a través de una organización material o institucional” (p. 233). Así mismo el arte, como elemento esencial y constitutivo de la cultura, ejerce un rol político también que además de reafirmar y revitalizar prácticas simbólicas e identitarias de una comunidad, son un móvil histórico que al actualizarse permiten de acuerdo a Lyotard (1987) citado por García (1989) “interrogarse sobre las condiciones en que construimos lo real” (p. 312). Por otra parte, nos encontramos con Luis Antonio Escobar (1925-1993), cuyo origen e inspiración para escribir Villapinzón (1993), fue el paisaje andino de su pueblo natal, las dinámicas sociales e históricas que emanan de su origen campesino, la sensibilidad por ritmos y métricas de un lugar de efervescencias musicales que no fueron ajenos a su destino: Entre las nieblas de los pueblos aparecieron pedazos de hombres que con su palidez alumbraban la tristeza. Acaso el paso lento de las mujeres que gemían por sus muertos, la severidad en las caras de. 21.

(25) los niños o la inteligencia de los hombres de mi pueblo, o todo junto, fue lo que hizo que se comenzara otra vida (…) ahora comienza una nueva etapa (…) de jóvenes que saben admirar el tesón, la honradez y la hidalguía de esos campesinos de mano dura y piel tostada pero con alma delicada y de preciosas tradiciones (p.9).. El autor tiene claros los vestigios coloniales y reflexiona ante la necesidad de retomar la memoria oral contenida en diálogos cotidianos de campesinos y habitantes del municipio, en un intento por resaltar la cualidad artística como una expresión que devela unos sentires y saberes propios de quien labra la tierra y es despojado, en otras palabras, de los saberes de la cultura popular: El campesino acariciaba el instrumento musical para cantar la poesía (…) Al campesino no le basta su silencio enorme como respuesta a la osadía de la naturaleza que lo agobia. Entonces estalla su grito de sangre atragantada: “Voy a salirme al camino/como una cosa perdía/pa’ que no sepan de yo/ni el triste jin de mi vida” (p.53). Esto también se evidencia en que además de retomar monografías y documentos históricos para narrar el devenir político, social, geográfico y cultural del municipio, dedica una atención especial y detallada a nombrar a quienes denomina “olvidados”, “no reconocidos ni mencionados” (p. 137), que además de los campesinos, son aquellos que como él, han sido personajes ninguneados dentro de la Historia, pues en su propio lugar de origen no hay un registro que lo atestigüe, como es el caso del músico Luis Guzmán, pianista concertista quien con un talento excepcional llegó a dirigir conservatorios en Estados Unidos: Ahora sabemos que se le admiraba en Estados Unidos por sus magníficos arreglos musicales para banda de algunas de las obras de Stephen Collins Foster (1826-1864), nacido en Pittsburg, uno de los más queridos compositores de ese país y a quien coloca el gran musicólogo Theodore M. Finney “como parte de la historia porque representa esa clase de nativos que tienen muy poca referencia con lo europeo” (p. 138).. 22.

(26) La última línea no es ingenuamente escrita, pues es recurrente encontrar en Escobar un esfuerzo no sólo por rescatar y documentar, sino por revitalizar en la vida práctica expresiones de la cultura popular desde la validación de lo ancestral e indígena como elemento clave y esencial al que debemos volver y escuchar para recobrar la conexión con la naturaleza en medio de unos paisajes sagrados que están siendo destruidos, en un impulso por hacer lugar, en esa Historia con mayúscula, a aquellas manifestaciones que quedan por fuera de lo oficial y que a su vez dan cuenta de los sincretismos de sabernos colonizados: “¿Dónde las partituras de las misas compuestas por Sindici o por los creadores anónimos de nuestros pueblos sabaneros?” (p. 134). A su vez, manifiesta el deseo porque estas voces tengan un lugar en el parnaso nacional: “Se ha iniciado la estructuración del Museo del Campesino Colombiano que, sin lugar a dudas, viene a satisfacer el anhelo primordial de mirar con afecto a nuestros verdaderos ancestros y lograr nuestra propia identidad” (p. 36). Todas sus reflexiones permiten decantar elementos de la cultura popular dentro del municipio y en la experiencia de la Fundación Renacer Hatoviejo, pues además de sus enormes aportes a la documentación de la memoria colectiva del municipio, fue alguien que compartió en vida con varios de los integrantes de la Fundación, como es el caso de Julio Arévalo como integrante de la Estudiantina Aires Andinos (ver Fotografía 2 Luis Antonio Escobar escucha la interpretación de Néstor Julio Arévalo (Bandola).),. y de la profesora María Verónica Chavarrío, como. educadora de la Escuela Normal Superior María Auxiliadora.. 2.3.2 Lo popular. Para García Canclini (1989), los estudios antropológicos de lo popular desde la reivindicación cultural resultan siendo un campo con límites difusos (p.350), que además evidencia el disenso entre disciplinas humanas, ya que, según el autor, hemos sido. 23.

(27) inevitablemente atravesados por estrategias hegemónicas, que desde el discurso del desarrollo, terminan cooptando las prácticas surgidas desde la periferia y lo subyacente a lo oficial. Sin embargo, esa forma difusa hace parte misma de su devenir: Al situar las acciones populares en el conjunto de la formación social, los reproductivistas entienden la cultura subalterna como resultado de la distribución desigual de los bienes económicos y culturales. Los gramscianos, menos “fatalistas”, relativizan esta dependencia porque reconocen a las clases populares cierta iniciativa y poder de resistencia, siempre dentro de la interacción contradictoria con los grupos hegemónicos (p. 233).. Esto permite evocar lo que el filósofo Jesús Martín Barbero, en referencia a la obra Los nuevos centros de la esfera (2001) de William Ospina, plantea como dos claves en la historia colombiana y latinoamericana y en nuestras dinámicas actuales: Primero, la consciencia escindida que nos viene del hecho de que los latinoamericanos seamos hijos a la vez de las víctimas y de los verdugos, una escisión que nos ha convertido en duda constitutiva, conduciéndonos a desconfiar de cualquier verdad que se nos presente como inapelable (Barbero, 2003, separata VII).. Estas nos hacen caer en un “hispanismo-trinchera” del cual resulta imposible desligarse pero al que naturalmente se generan resistencias o puntos de fuga que pueden o conflictuar o armonizar para repensar nuestra historia. En este proceso, García Canclini afirma que es común que en el territorio se desarrollen modalidades de cultura urbana y masiva, “estableciendo formas híbridas de existencia de lo popular” (1989, p. 230), donde al operar lo hegemónico resultan naturales y necesarias las revitalizaciones o reactivaciones de sus saberes y culturas, donde no se les ningunee del espacio oficial y se crea uno propio o uno convergente: “Las investigaciones más complejas dicen más bien que lo popular se pone en escena no con esta unidireccionalidad épica sino con el sentido contradictorio y ambiguo de quienes padecen la historia y a la vez luchan en ella” (p. 260). Es 24.

(28) en respuesta a estas formas de control donde se plantea el gran reto de repensar y reconceptualizar desde abajo, es decir, desde las comunidades que han generado resistencias a través de una reflexión crítica sobre estas formas de control, el escenario propicio de lo popular. Esta variedad de tensiones, a grandes rasgos, definen una nueva manera de ser y existir en el sistema capitalista globalizado. Desde esta perspectiva, la noción de lo popular está constituida desde un escenario de subalternidad: El término ‘popular’ expresa esta relación entre cultura y multiplicidad de sujetos subalternos. La cultura de los oprimidos, de los desposeídos es el espacio de articulación de sus luchas contra las clases dominantes. Así la línea central de contradicción alrededor de la cual se polariza el terreno de la cultura es el de “El Pueblo”, contra el bloque en el poder (Torres, Cendales y Peresson, 1992, p. 99).. Esta lucha de poder entre hegemonía y pueblo es notoria, en mayor o menor grado, en la experiencia que nos ocupa, siendo la cultura popular una forma de interpretar en las prácticas la pugna por el poder y por lograr un lugar que históricamente ha sido dominado por otros. En armonía con lo que emergió en campo, la cultura popular tiene que ver con una apuesta política donde a los actores no se les es desprovisto de su poder de decisión e iniciativa, que no está únicamente reservado a lo hegemónico, sino que, en medio de los colores y formas locales de participación, desde el arte y la gestión cultural catapultan una apuesta política y social frente a las formas de simbolizar lo que les conflictúa y consideran necesario. Por ello, lo popular apuesta por la memoria y la esperanza; es un campo de acción para fortalecerse como un proceso político y participativo, que tiene la capacidad y potencial de resistir a la territorialización formando rupturas, pliegues, y deficiencias, que permite, en palabras de Mejía (2011):. 25.

(29) Reelaborar la comprensión de los procesos de socialización a partir del análisis crítico del poder (en el mundo complejo y fragmentado de la globalización) para entender mejor los nuevos y diversos actores de este capitalismo que se construye a la luz de los cambios en el conocimiento (p. 55).. Es por ello que la construcción histórica y de nuestro devenir a través de otros saberes y prácticas desde lo popular, es fundamental en la memoria, la cultura y la participación social y política del pueblo latinoamericano, ya que extiende su influencia e impacta en comunidades que el sistema normalizado excluye, rescata saberes y prácticas, influye en proceso crítico y de emancipación de pueblos configurando y motivando acciones, movimientos y praxis que buscan transformar la realidad del “oprimido”, siendo sujetos críticos y propositivos en relación a la realidad vivida y deseada. En lo popular reside la grandeza de posibilidad y la fuerza para rescatar la memorias subyacentes a lo oficial mediante prácticas que visibilicen el carácter móvil, crítico y performativo de la historia colectiva, como una manera desarrollar desde la resistencias una ética de la escucha de diversos saberes y múltiples experiencias populares que enaltecen el valor de lo singular en lo múltiple.. 26.

(30) 3. EL CAMINO DE LA SISTEMATIZACIÓN. Esta investigación al ser de carácter cualitativo, privilegia la práctica social y participativa del proceso de La Fundación Renacer Hatoviejo (2012-2019), la cual nace como un acuerdo de voluntades que, a través de la iluminación y novena de aguinaldos navideña, buscó potenciar y revitalizar prácticas de cultura popular del municipio. El enfoque metodológico que guía esta sistematización es de carácter interpretativo-crítico, el cual recoge un ejercicio de memoria a través de las narrativas colectivas e individuales de quienes inspiraron esta experiencia para documentar, analizar y comprender las dinámicas propias de esta experiencia además de abrir la posibilidad a los participantes de rememorar prácticas significativas, verbalizarlas y potenciarlas.. 3.1 La sistematización con enfoque interpretativo-crítico. La sistematización de experiencias emerge como una reflexión crítica latinoamericana que responde a la implementación del proyecto de Desarrollo en América Latina, como bien lo expone Arturo Escobar en La Invención del Desarrollo (2014). Surge como respuesta a la posibilidad de pensarse por fuera de la lógica del proyecto occidentalizado de desarrollo, y se ubica en el paradigma cualitativo como respuesta a la investigación disciplinar y científica del conocimiento. Nos encontramos en los procesos de sistematización con prácticas epistemológicamente vivas, que al disponer de todos los dispositivos para hacer que se constituyan en experiencias, hacen visibles sus finalidades, a mostrar la experiencia de los sujetos de la práctica, a construir el nudo relacional desde las acciones que la constituyen, que se forjan en la interacción del. 27.

(31) sujeto con el mundo, que hace que estos sean complejos, reflexivos, innovadores, empíricos, pero ante todo, cuando se colocan las posibilidades para realizarlo, productores de saber y de teoría” (Mejía, 2009, p.3). El saber experiencial que emerge en lo intersubjetivo es fundamental en la sistematización, por cuanto son los sujetos quienes configuran sus saberes, y en ese diálogo se permiten potenciar sus experiencias y así llegar a puntos en común que les potencia y les permite transformar su periplo vital. Somos territorio de experiencias mediadas por una relación que se va tejiendo colectivamente, y la sistematización de experiencias es necesariamente un ejercicio de reflexión sobre una experiencia que se instala en lo colectivo e implica un posicionamiento de todos los actores, al ser una propuesta crítica participativa en la construcción de conocimientos. En este orden, resulta no sólo un acercamiento adecuado sino acorde a la necesidad de documentar una experiencia en riesgo de desaparecer. Por ello, después de revisar distintas posturas, dos de los principales referentes metodológicos adoptados y claves en las decisiones del proceso son: en primer lugar, La Sistematización como Investigación Interpretativa Crítica de Disney Barragán y Alfonso Torres (2017), quienes además de brindar herramientas para la elaboración de la sistematización, dan lugar a la reflexión sobre el posicionamiento del saber como aquél que deviene en la experiencia, y por su carácter intersubjetivo, se instala en la colectividad. Y, en segundo lugar, Los otros también cuentan. Elementos para la recuperación colectiva de la historia de Alfonso Torres, Lola Cendales & Mario Peresson (1992), quienes proponen también rutas de abordaje desde los procesos de sistematización focalizados en la recuperación de memoria colectiva e histórica que empoderan a los sujetos como agentes productores de saberes desde miradas propias:. 28.

(32) El carácter colectivo del proceso de sistematización posibilita, en primer lugar, un espacio de encuentro de personas; a la vez que recuperan su experiencia y reflexionan sobre la misma y el hecho de recordar está impregnado de emoción (…) la propia interacción permite transformar miradas sobre la realidad y sobre la propia práctica (Barragán y Torres, 2017, p. 125).. Por ello, estos referentes brindan elementos que permiten cuestionar y reconectar con quienes se trabaja, lo cual potencia el trabajo colectivo y participativo de la sistematización que se nutre de testimonios y de procesos que se construyen en la vida cotidiana desde la resistencia y desde el acuerdo de voluntades, origen de todo cambio social, siendo el investigador el mediador entre la palabra de los miembros de la comunidad, quienes guían los sentidos de la investigación y las memorias de la experiencia.. 3.2 Ruta de la Experiencia. Barragán & Torres (2017) brindan una ruta metodológica para emprender el proceso de la sistematización que contiene enormes similitudes con la ruta de reconstrucción histórica de la memoria propuesta por Torres, Cendales & Peresson (1992), que sobrepuestas proporcionan varios elementos y pasos que se consolidan en tres grandes momentos de la ruta de la sistematización: la preparación, la ejecución y la socialización. La presente investigación articula coordenadas de ambas propuestas de acuerdo a las necesidades iniciales de la reconstrucción de memoria de la Fundación Renacer Hatoviejo. Sin embargo, durante el proceso de indagación in situ emergieron ejes y nuevos sentidos que marcaron un recorrido propio signado por la experiencia de los participantes y permitieron desarrollar el ejercicio investigativo de la siguiente forma:. 29.

(33) La preparación: Al emprender la ruta, se detectó una experiencia compartida en sentidos e instalada en lo colectivo, con una trayectoria de más de seis años y surge un interés crítico y reflexivo por su potencial transformador. El que una práctica social se configure como experiencia colectiva implica que cuenta con una trayectoria, es decir, una continuidad en sus sentidos y acciones; que existe un colectivo “fundador” que de manera general ha permanecido en el tiempo y que ha convocado a nuevos militantes para su continuidad (Barragán y Torres, 2017, p. 87). Fue un interés particular propuesto por la investigadora, que fue dialogado inicialmente con tres de los líderes de la Fundación, quienes hicieron posibles los encuentros y entrevistas. Cabe resaltar que la relación de cercanía propició un acercamiento sin barreras que estuvo enmarcado por el cariño y la apertura de cada participante. Esto permitió identificar unas voces dominantes dada su permanencia y trayectoria comunitaria, sumado al hecho de “contar con un archivo que permita reconstruir la memoria de la experiencia” (p.87). Realizado este proceso, se conformó un equipo sistematizador, quienes se encargaron de propiciar encuentros, buscar material fotográfico de la experiencia y contactar a algunos miembros que estaban por irse. Por ello, el equipo fue vital en la orientación de la ruta, en la delimitación de los ejes y la reconstrucción histórica de la memoria colectiva. La ejecución: Inicia cuando se problematiza el contexto de la experiencia misma y se determinan unos ejes de partida. “En la sistematización, los ejes en torno a los cuales se focalizará la reconstrucción del pasado son los desafíos que el colectivo define frente a su práctica desde su presente y frente a sus visiones de futuro (utopías viables)” (Barragán & Torres, p. 90). De allí progresivamente surgieron ejes temáticos de entrada y preguntas emergentes que ayudaron a delimitar la parte teórica. A esto prosiguió la búsqueda de fuentes,. 30.

(34) selección y aplicación de técnicas e instrumentos y la elaboración de un cronograma con apoyo de la asesora de investigación. Posteriormente y ya con los datos transcritos, se realizó la reconstrucción de la experiencia, iniciando con la periodización, el rastreo de fuentes documentales y la recolección y análisis de la información surgida en estos espacios. Esto permitió la interpretación crítica de la práctica reconstruida desde la delimitación de unos ejes temáticos de análisis y la elección de fuentes teóricas propicias para la producción de saber desde la experiencia. Como tercer y último momento, la socialización: Proceso durante el cual se expuso a la comunidad el relato, los resultados y los hallazgos de la sistematización, para posteriormente realizar un balance sobre la misma en su carácter formativo y su potencial transformador al generar un registro documental como recurso de la Fundación misma y para el municipio. Estas tres fases brindaron pautas y herramientas para la toma de decisiones, que al no ser algo prescrito, dieron lugar a que la experiencia generara sus propias rutas y caminos metodológicos. La ruta final validada en la práctica con los actores de esta experiencia comparte con la anterior propuesta las mismas tres fases con algunos pasos modificados, pues las coordenadas determinadas por la experiencia así lo demandaron (ver Tabla 1: Ruta adaptada a la sistematización de la Fundación Renacer Hatoviejo).. Tabla 1: Ruta adaptada a la sistematización de la Fundación Renacer Hatoviejo. Momento. ¿Para qué?. Actividades. ¿Cuándo. Propiciar un. Espacio de. - Inicio del diario de. sistematizar?. encuentro. escucha y. campo. ión. Fase. Preparac. Momento Instrumento/producto. Documental Antes de. 31.

(35) intencional con la. diálogo sobre la - Equipo local. Edificando el. comunidad. sistematización. sensibilizado.. Renacer. Recolectar impresiones y Motivaciones y testimonios Acercamiento. - Memorias orales de los percepciones. frente a la a la comunidad. encuentros. acerca de la. organización y. - Diario de Campo. sistematización.. estado actual de la Fundación. - Memorias fotográficas Delegación de de la Fundación. Convocatoria y. funciones a. conformación del. algunos de los. equipo. miembros para. sistematizador. la recolección. Conformación. - Documento con datos. del equipo. personales de todos los. sistematizador. miembros para la programación de de fuentes. entrevistas.. Problematizar y. Rastreo de. Definición de. ubicar temas. fuentes teóricas. preguntas. fuerza dentro de. y. la experiencia. metodológicas.. - Documento en borrador. Revitalizando. sobre la práctica a. las Culturas. sistematizar e indagación. Populares. Ejecución. sobre categorías de entrada. Consulta y Inicio de. Conocer distintos asesoría sobre. escritura del. enfoques de la. Escrito posibles rutas y. Informe. sistematización autores.. 32.

(36) para definir el campo.. Interpretación crítica de la. Indagar diversas. experiencia. sistematizaciones. hasta el. y formas de. momento.. organizar el documento para ir puliendo una conveniente para la presente.. Buscar y Relato colectivo e recuperar de Aplicación de. individual.. algunas instrumentos: fotografías.. Reconstrucción. Realización de. Audios de encuentros y. encuentro. entrevistas transcritos.. Reconstruir Narrativa. colectivo y documentalmente entrevistas.. Realización de línea de. la narración tiempo y elaboración de identificando ejes momentos identificados o categorías de en las narraciones. análisis.. 33.

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Tabla 1: Ruta adaptada a la sistematización de la Fundación Renacer Hatoviejo
Tabla 2: Instrumentos de Recolección de Información
Ilustración 1 Línea de tiempo de la Fundación Renacer Hatoviejo 2012-2019
Tabla 3: Fotografías durante el proceso de Sistematización
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