KABBALAH
Temporada 1, capítulo 5:
El ADN espiritual
En este capítulo:
Comprendemos cómo está compuesta el alma y comenzamos a trabajar en su evolución a partir de herramientas cabalísticas.
Comprendemos qué es el ADN espiritual en su concepción más básica.
1. Todos nuestros rasgos y características físicas están ya definidos en el código del ADN, y esto determina las características de todos los seres vivos
2. El ADN es un lenguaje genético compuesto por su alfabeto propio.
3. Ciertos biólogos, a finales de 1950, descifraron el código genético del ADN y su alfabeto propio: Este alfabeto consta de cuatro letras.
4. Estas letras son ATCG, y se refieren a cuatro tipos diferentes de nucleótidos.
5. Estos nucleótidos se traducen, a su vez, en 20 aminoácidos, que son los bloques que construyen las proteínas.
6. Estas moléculas de proteínas, finalmente, configuran lo que somos a nivel corporal.
7. Los cuatro nucleótidos se combinan generando frases que definen el componente genético de un individuo.
8. En total, cada persona tiene unos tres billones de letras en su código genético.
9. Cada persona se diferencia por la combinación y secuencia de las cuatro letras de los nucleótidos.
10. Por tanto, somos seres alfabéticos.
11. Del mismo modo que el cuerpo físico contiene ADN, nuestro espíritu también tiene ADN.
12. Un cabalista es, literalmente, un genetista del espíritu.
13. El ADN celular determina nuestro desarrollo de nuestro cuerpo físico.
14. El ADN espiritual determina nuestro desarrollo espiritual y emocional.
15. Nuestro ADN espiritual también se expresa a través de letras.
16. El reino físico está constituido por átomos y en estos átomos hallamos tres partículas que son fuente de los tres aspectos energéticos: electrón (negativo o femenino), neutrón (equilibrio) y protón (positivo o masculino).
17. Conocemos por capítulos anteriores que la causa de todo cuanto existe en la materia reside en los mundos superiores o espirituales. La causa del comportamiento atómica está ligada también a esto, tiene raíz espiritual.
18. La salud se genera a partir de la tecnología de Compartir. Esto se debe a que el comportamiento atómico de Compartir posibilita la existencia de moléculas.
19. La enfermedad se genera a través de la tecnología de Retener. Esto se debe a que el comportamiento atómico de Retener imposibilita la existencia de moléculas.
20. La unión de átomos crea la cadena molecular y la unión de moléculas crea la célula.
21. La unión de células crea tejidos y los órganos están formado de tejidos.
22. Un conjunto de tejidos forman un órgano y un conjunto de órganos forman un organismo.
23. Cuando la cadena molecular se rompe también se deteriora toda la cadena de creación desde el átomo hasta el organismo.
24. Este fenómeno es llamado enfermedad física y la causa primordial es el deseo de Retener.
25. Sabemos que el ADN celular lo heredamos de nuestros antecedentes. De la misma forma el ADN espiritual tendrá que ser adquirido de alguna forma.
26. Los cabalistas son los expertos en determinar de dónde proviene el ADN espiritual, cómo es y lo más importante: cómo cambiarlo.
27. El primer cabalista oficialmente fue Abraham, hace unos cuatro mil años.
28. Abraham es el patriarca de tres grandes religiones, llamadas así mismo abrahámicas: judaísmo, cristianismo e islamismo.
29. Abraham estructuró y presentó el proyecto de sabiduría cabalística y escribió un libro llamado Sefer Yetzirah – El libro de la Formación.
30. En él, presentó una estructura metafísica de creación a través de diez emanaciones luminosas.
31. Fue capaz de describir, a partir de sus enseñanzas, la creación y el funcionamiento de nuestro sistema solar, de la galaxia, de las personas de la Tierra y de todas las partículas tanto atómicas como subatómicas, todo ello a través de la descripción de fuerzas similares al ADN.
32. Abraham enseñó que el ADN espiritual se transfiere a través de un preciso y complejo mecanismo que podemos llamar impresión.
33. La impresión es generada por la posición y determinación de los planetas y estrellas – es decir, de cuerpos celestes - en el espacio-tiempo en el justo
34. Esta enseñanza es la precursora de la astrología.
35. Este cabalista, aún sin tener telescopio, conocía perfectamente la existencia de los diez planetas del sistema solar y conocía la longitud entre el planeta más lejano y el sol, 248 años.
36. El Zohar es una ampliación de las enseñanzas del cabalista Abraham.
37. El Libro de la Formación y el Zohar son la raíz del conocimiento cabalístico.
38. Hace quince billones de años se dio el Big Bang, la ciencia ha expuesto esto y la Cábala está de acuerdo.
39. La ciencia aún no ha podido exponer qué había antes del Big Bang. La cábala explica que había una fuerza energética infinita y positiva.
40. Esta fuerza en cábala se llama Or, y significa Luz.
41. La Luz es la primera causa, y antes del Big Bang nada se oponía a ella.
42. La cábala identifica el enlace entre los dos mundos en el deseo de Recibir. La humanidad es el producto más elevado de ese deseo.
43. También enseña que existen cuatro niveles o dimensiones de la realidad y que están entrelazados:
como es arriba, en Atziluth, es abajo, en la materia.
44. Los cuatro niveles contienen la misma sustancia, Luz, la única diferencia es la calidad de la sustancia.
45. El proceso de filtrado, que hemos aprendido, lo llamamos restricción y es algo bueno para que la sustancia pueda estar presente en todos los niveles sin que se genere la ignición de los circuitos.
46. La cábala nos enseña que todo lo que vemos en este mundo es un reflejo de los reinos espirituales, que está más allá de las apariencias.
47. El alfabeto hebreo es el código genético del universo.
Las 22 letras hebreas son los bloques de construcción de todo el universo. Este alfabeto se llama alef-bet.
48. Cada letra revela un aspecto de la creación. Las letras son la sustancia de lo que está hecho todo el universo.
49. Hay tres tipos de letras en el alef-bet.
50. El primer tipo es la letra madre, y hay tres: Aleph, Mem y Shin.
51. El segundo tipo es el planetario y aquí encontramos siete.
52. El tercer tipo es el zodiacal y hallamos doce, el mismo número que signos.