VARIAS EXPRESIONES
DEL FOLKLORE
FESTIVO ALAVES
JOAQUINJIMENEZ
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El folklore alavés-como elde tan- tísimoslugares del orbe- ofrecetan amplio abanico de facetas que se hace imposible eldescubrirloen su totalidad en los - por natu raleza- estrec hos límit es de una publicación periód ica,ya sea ésta tan prestigiosa yprestig iadacomo la presente.
Es poreso porlo que,dándomea elegir uno de los aspectos que el folk lore brinda, voy areferirm e a la partede él directamente relaci onada con lafiesta que,aunque no seavo- cablo que necesite presentador, ni conceptoque precisede exp licacio- nes sobre su alcance ; sí es bueno recordar quela Fiesta es algotanli- gado alanaturalezahum ana quela hace patrim oniodela humanidad y universal en el tiempoy en elespacio puesno esde aquío de allásinode tod olugar,de ayerode hoy,sinode siempre,aunqueelhombre leimpri- me en cada lugar su peculiar sello, suprop iocarácter y la realizaen cad a momento de acuerdoconlo que per- mite o exige su circunstancia eco- nómi ca,política,social,religi osa, et- céteralo cualno esmalo para lafiesta si se realiza en todo momento con fid elidad a las raíces cultura les del hombre o grupo encadalugar.
La fiesta es, por otra parte, algo extremadamente necesario para el hom bre y las colect ividades. Estos han sentido siempre,y sig uen sin- tiendo,la precisiónde parar de vez encuando sutraba jo,de romper en dete rminadasocasio nes el ritmoha- bitua l de sus actividades, el orden usual desucomportamiento ordina- rio,Yésa es unadelas razon es de las fiestas, por eje mp lo , de las del Carnaval.
Han sentid o ysiente n lanece sid ad de ded ica r alg ún tiempo a gozarse del resultado obtenido con su es- fuerzo, a recorda r - recrear- mo- ment os gozosos de su laborar dia- rios o de suaco ntecer habitu al. Y ésa es otra parte de las razones de las fiestas,sobre tod o de las llamadas patron alesy de acc ión de gracias.
Han sentido y sienten la imperio- sidad de impetrar el favor preciso para poder seguir manteniendo la esperanzaenla consecución de óp- timos frutos en su trabajo y de pro- piciar el favor del ser superior que conceda elbien y evite el mal,como sucede con las fiestas culturales o conju rantes.
Considerac ioneséstas que llevan con facilidad a coleg ir que en toda fiesta existe, visible o invisible, un sentido religi oso, es decir, de rela- cióncon Aquela quiense cree autor de las cosas y de quienprocede el bieny al que sele atribuye elpoder de estar sobre la naturaleza,las co- sasy laspersonas.
Esta actividad festiva no es sólo unanecesidad del hombreindividual o familiarmenteconsiderado ,sinode las colectividades humanas suprafa- miliares que sonla calle,laveci ndad, elbarrio, la aldea,la villa,la ciudad, la provinciay aunelPaisenterodel que formaparte,queprecisan la fies- ta para manifestarcolectivamente sussentimientos ysuestado de áni- mo,expresados de un modo espe- cialísimo en las llamadas "fiestas populares »siempreque éstas sean delpueb lo,es decir,delconjun tode perso nas que forman la colectividad donde se desarrollan ; para el pue- blo,quehabita eneselugar, tenién- dolo como destinata rio princ ipa lde la misma,que es tanto como decir
"para los de la casa y no para los foraste ros;por el pueblo pensadas, organ izadasy realizadas- y no por un gru po que quiera im p on er el cuándo,cómo y cuántode lafiesta;
y- sobretodo- aquéllasen las que ensu manifestac ión externay en su form a de realizarse se refleja la pe- culiarform ade ser delpropiopueblo que lavivey que por eso es exp re- sióndelosrasgos caracte rísticosde la cultura,de la idiosin crasia, de la perso nalidad,del carácter, dela pro- pia localidad.
Ha quedado expresado que no son sólo las pequ eñas cole ctivida-
Conla bajadade Celed ón desdelatorre deSan Miguel dan comienzo lasfiestas deVitorla-Gastelz.
Foto: GerardoLópez de Guereñu.
des devecin dades,barrioso aldeas las quecelebran fiestas patronales, sinoqueigualmentelasrealizan ciu- dades e incluso provinc ias enteras formando una solacolectividad fes- tiva.Alava esun claro expo nentede estarealidad.
FIESTAS DE SAN PRUDENC IO EN ALAVA
San Prudencia-nacidoen elpue- blo deArmentiaa cuatro kilómetros de Vitoria,Obispode Tarazanaen los siglosvó VI -es Patrón canónicode Alavadesde que la Santa Sede rati- ficóen 1697 elacuerdoadoptado cin- cuenta y cuatro años antes porlas Juntas Generales (secular Organo del Gobierno Foral de la Provinc ia) declarándolo Patrón,confirmando de derecholo quese teníapor incues- tionablehecho desde elsiglo xvsino es antes.
Elsanto ralseñalasu conmem ora- ciónel28 de abrilalmenos,desde el sigloIX. Ese día celeb ra Alava en- tera su fiesta con diversos festejos que seextiende ndura nte unos días antes ydespuésdelgrandía.Es sin embargo,enArme ntia yVitoriadon- de adquierenespecial relievelos que a tal finorganiza la DiputaciónForal.
No sé siporinfluencias deltiempo en quetiene lugarla Fiesta-abril,el delas aguas mil -o,por razones de alavesisrno,que en ellas se tiene a gala exteriorizar,o si por influjo es- pecial del prop io Santo, ermitaño, Obispoy Pacificador;lo ciertoes que las fiestas de abrildiscu rren mucho más..paralos de casa"yse patentiza másenellas elsentidoritualdelfes- tejo,elespíritutradicionaldelalavés, el apego a las ancestrales costum- bresde su tierra.
La noche del 27 -dejo aquí ex- profeso, como en cuantas referen- cias haga afiestas patrona les,toda alus ión a actos funcionesy festejos comunes en todas las fiestas patro- nalesde casitodosloslugares- une en espíritu a todos los alaveses en el entrañableritode..oírla Retreta".
En laCasa PalaciodelaProvincia, Sededela DiputaciónForal,lasban- das Provinc ialyMunicipalde Txistu - laris.Clarineros ,Trompeteros yAta- baleros,interpretanla Retreta,atavia- dos con sus mejores galas y aso- mándose al balcón, como mand an los cánones rituales, es decir: de cuarto en cuarto de hora reiterativa- mente,durante una hora,bajandoa la vezla potencialumínica delosfa- roles dela plaza,resaltandomás si cabe el rutilantecente lleode lasca- zoletas o ..lumi narias" de todos los balco nesde la plaza,ylas pequeñas pero expresivas luces de cerillaso ..mecheros» que enciendenmuchos de los asistentes durante el breve rato queduraeltoque de cadaretre- ta.Todo ala misma hora enla queel resto delos alaveseshacen lo mismo frente a su respectiva Casa Consis- torial,resultando con ellounidosto- dos en un mismoafán:honrara su SantoPatrón;en una misma ilusión:
cumplircon la tradiciónyen su mis- mo sentir: patentizar ..la armonía y buena unión "que cantan con elzor- tzikodedicadoaSan Prudenciayque lleva porTítulo ..Alava-.
Otro delos popularesfestejosesla ..Tamborrada Gasteíztarra-,tanpron- toha sonado por quintavez,alas 1O dela nochela Retreta llega ala Plaza de la Prov inc ia con su alegr ía des- bordante, integrada por miembros de las típicas Sociedades Gastro- nómicas desde que elaño 1975 -re- cordandocitasdefestejo semejantes fechadas en los siglosXVII. XVIII Y
XIX- tuvieron elaciertodecrearla.o recrearla.
Formanunaleg reconjunto de más de dos centenaresde personas con laindumentaria apropiada alcasoy con sus instrumentos musical es y gastronómicos adecuados al papel que desempeñan en el desfile: Abanderados con los símbo los del
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País y de la Provincia,Portaestandar- tes con los signosde las Sociedades Gastronómicas integrantes de la Tamborrada,Cantineras, Barrileros, Tamborreros,Cocineros,Fanfarres y otros personajessiguiendo la tónica generaldelas tamborradas delPaís pero con un sello peculiar.
FIESTAS PATRONALES DEVITORIA
Vitoria,o mejor Vitoria-Gasteizque es su nuevo nombre desde el año 1979,celebrasus fiestas Patronales en honor dela Virgen Blancaa la que los vitorianostieneespecial devoción acaso desde que en el año 1181 la vieja aldea de Gasteiz se convirtió en la Villa de Vitoria por deseo del Rey navarroSancho el Sabio que le dio privilegiosde villazgo.
El 4 de agosto,se congregan cada año todos los vitorianos en la Plazade la Virgen Blanca y vías adyacentes y,súbitamentealas seisdela tarde, la Ciudadtoma su otra cara y sus ha- bitantes mudan repentinamente el semblante,cambian inopinadamen- te elaspecto y,contaqiosarnente,la seriedad,elreposo,elcomedimiento y laintroversión repleganvelas (sin irse deltodo)y dan pasoaljolgorio, a la desbordada alegría,a los calle- jeros cantos y bailes,a la ruidosacor- dialidady ala colectivaapertura que todolollena y a todosllega.
Todo ello de repente,como por en- canto,como sise obrara un milagro a la vista de todos,por el embrujo de un cohete (..el Chupinazo») que el Alcaldelanza al aireen presencia de la multitud,desde la terraza del Paseo de los Arquillos,frente a la Plaza,y a la vez, por el conjuro arrollador de un muñeco (Celedón) vestido como haría un aldeano alavés a principio de siglo:con su hato de la merienda al hombro,la bota de vinoalcuelloy un gran paraguas abierto en la mano, y que se desliza por un cable desde la torrede la Parroquiade San Miguel hasta un balcón de la Plaza.Ahíes sustituido por un mozo de igualin- dumentaria e idéntico aspecto que baja a la plaza,se abre paso como puede entre la gozosa multitud,sube hasta el lugar donde sehalanzado el chupinazo, enciende su puro (co mo lo hacen a la vez miles de vitorianos),coloca en el cuello delAl- caide el pañuelo símbolo de las Fiestas, saluda a los congregados queestán ya en pleno jolgorioy abre la espitade la diversión,de la cordia- lidad,del bullicio,de los cantos y bai- les y de tantas cosas bellas que son las Fiestasde Vitoriay que los vito-
rianosvivena tope hasta la primera hora del 10 de agosto en la que se eleva ese mismo muñeco a las altu- ras ante la mirada de la misma mul- titudque lo recibió hace unos días y,que volverá,como por encanto,a su habitual seriedad, tan pronto el muñeco se pierda entrelas nubes o el humo de la traca que ha señalado su hora de partida,en la primera hora deldía10.
En todo este tiempo :entre el4 y el10 de agosto;entre el chupinazo y la traca;entre la bajada y la subida del muñeco,Vitoria vive -muyinten- samente- sus Fiestas Patronales. Y lo hace en el mejor escenario:en la calle. Sin necesidad de recurrir (aunque los haya) a espectáculos en lugares cerrados, que también ca- ben en el programa.
Porque las Fiestasde Vitoria son así; callejeras, animadas en todo momento por el permanente jolgorio de los..Blusas» que,agrupados en ..Cuadrillas»,saben dar el sello pro- pio,el talante peculiar del alma ala- vesa a las propiascuadrillasy a las mismas fiestas que tienen en sí la virtud de congregar a todos los ciu- dadanos en muchos momentos, principalmente, en los más álgidos de su comienzo y su final,acompa- ñados en todo momento,en su ex- pansión festiva, misteriosamentepor
-Quema del Judas de Moreda.
Foto:G. Lz. de Guereñu.
El Judas arde en elsaúco en Salinasde Añana.
Foto: J. Llanos.
ese personaje al que representa el muñeco.
De Celedónse ha dichoque fue un aldeanode carne yhueso que nació en el pasado siglo en Zalduendo (bonita villa alavesa a 25km de la Ciudad,yendonde sele ha dedicado una placa en su casa nataly un mo- numento en la plaza).De élse dice queveníaa Vitoriatodos los jueves, como tantos otros aldeanos de la Uanada,yqueal finfijó enla Ciudad su residencia; que hizo una casa
"conventanay con balcón»;que le
«gustaba muchoelvino yelron»,que tenía un carácter muy alavés, y, como tal,gozaba echando untrago consus amigosy jugando almus con la cuadrillay rezando antela Virgen Blanca; y que, por todo eso podía serel protot ipo delvitoriano: festivo cuando hace falta, serio y circuns- pecto entodotiempo que se ve re- presentado en este personaje;mito o realidad,más lo primeroquelo se- gundo.
Mas comolasfiestas son en honor dela VirgenBlanca,a Ella se dedican cultos religiosos. entre los que no puedo por menosde destacarlalla- mada "Procesió n delos Faroles»de la noche del día4,formada por247 faroles individuales y 19 carrozas monum entales, formando una pia- dosa colección del más depurado arte en vidrieras llena de luz y her- mosura. La proces ión de la Aurora deldía5,en la que,a la hora delalba,
una multitud de más de veinte mil personas recorren las callesdelcas- co históricodela Ciudadcantandoel rosarioy acompañando ala pequeña imagen delaVirgen Blanca que por- tan a hombros los"Blusas»para lle- narla Plaza,como alallegada de Ce- ledón, para oír la santa misa. Y el constanteiryvenir de las cuadrillas de Blusas hastaelpórticode laigle- sia de SanMigue lenlo altodela pla- za yllegar hasta laimagen dela Vir- gen y encaramarse uno de los Blusas a la hornacina que la cobija y ofre- cerle ramos de floresmientrasel res- totrenzan en su honorlas ancestra- les y ritualesdanzas delPaís.
Como ha quedado reflejado las fiestas patronales de cada pueblo, coincidenenla mayoríadelos casos con el díaen que la Iglesia celebra la festividad delTitularde tales fies- tas.Sin embargo viene siendohabi- tual -desde hace no muchos años- el cambiar la fecha delace- lebración -sobre todo sicorrespon- dealperíodo invernal o ala defies- tas de localidadescercanas más po- pulosas-alverano para que disfru- ten de ellas el mayor númeroposible deforasteros,y dando a éstas«nue- vasfiestas»el calificativode «Acción de Gracias».
Hay lugares -muy pocos- que aun habi endo creado estas fiestas de Acción de Gracias en el verano no handejadode celebra rensupropia fechalasrespectivas patronales,con lo que ha salido ganando el calen- dariofestivoalavés.
FIESTASLOCALES
Oyónes sindudael másinteresan- te ejemp lo de estarealidad.Esuna villa de la Riojaalavesasituadaenel punto más extremo de la Provincia, hasta el punto de que son tansólo cuatro los kilómetrosque separan su casco urbano de la ciudadde Logro- ño. Siempre hacelebrado sus fiestas en enero,en honor delos santos Vi- cente y Anastasia, cuya conmemo- ración lo es el 22 de ese mes. No obstante,desdehaceunosañostie- ne también en agosto o septiembre lasfiestas de Acciónde Graciasque se desarrollan de forma parecida a fiestas de igual naturaleza en cual- quier localidad; pero ha tenido el aciertode seguirceleb randoenene- ro susfiestas patronales reservando paraéstas todo s los actos que com- pon en desde siglos lostradici onales signos de su folklorefestivo;es de- cir:Hoguera,la Aurora, la Danzade los Patronos,el«Torico- yel«Revol- cóndelCachi».
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Lahoguera
La encienden los mozos la noche dela vísperaen una delas plazas de la villa , arrojan a ella oliveñas (ra- mos de los olivosrecién podados)y también romero,tomillo,espliego y otras hierbas aromáticas.Bailan to- dos en corro alson de la gaita alre- dedor de la hoguera y saltan sobre sus llamas hasta que éstas desapa- recen y queda tan solo el rescoldo que recogen los mozos en caldere- tas y emprenden una alegre ronda por las casas de la villa repartiendo elrescoldo a las amas de casa que lo utilizan como amuleto purificador de los males delhogar.
RITOSCONJ URANTES
No es solo en Oyón,nien ésa la única noche en la que se encienden hogueras en Alava.Pero sí son las mismas razones conjuranteslas que mueven a los diversos pueblos a quemarlas ya sean éstas las de la no- che de San Juan -tan frecuen- tes- ,las de las noches de la Purísi- ma, la Natividad de Nuestra Señora, San Roque, Santa Agueda y algún otro santo olas que los niños hacen la noche de fin de año con todaslas ropas y trastos viejosque hallan,para poder recorrer elpueblocon teas en- cendidas -sacadas dela mismaho- guera- cantando eso de «Erre pui erre ,quémaleel culoa galerre,Erre pui errín quémaselo a don Crispln- y tiznando las puertas de algunas ca- sascon los rescoldos de dichasteas.
Tampoco es ésta la única práctica conjurante en uso en Alava,ya que bien pueden citarse en este apartado la quema del Judas,el Mayo,el Ten- tenublo,las Bendicionesde Pascuay algunas otras más que,aunque con la mayor brevedad posible, paso a describir:
Que ma del Judas.-Sin duda, esta fiesta es uno de los ritos que configuraban -yen varios pueblos alaveses todavía configuran-, el carnavalrural,y que sacándolo de su contexto cronológico se conservó pasándoloalDomingode Resurrec - ción sigu iendo la influencia de la Iglesiade enmarcar enun ambiente cristiano fiestas y ritos de otras cul- turas vivas en el pueblo por ella evan- gelizado, por aquello de «Bautizad los usos y lugares venerados porlos id ólatras.., que decía en el sigloVI
Gregorio elGrande a quienes iban a evangelizar la Bretaña y que se ha hecho doctrina cristianatras el Con- cilio Vaticano11 que manda «con- servar las costumbres de los pue- blos,con tal de que se puedan ar-
monizar con el verdaderoy auténtico sentidolítúrqlco-.
Asíes como para la mañana del Domingode Resurrección preparan los mozos de las villas alavesas de Moreda, Samaniego, Elciego , Sali- nas de Añana,Lagrán,Cripán y al- gunas otras (hace unos años había 15 más) un muñeco de cuerpo de paja,vestidoa la usanza del País,al que dan elnombre de Judas -en Moreda también preparan a la Ju- desa-lo montan en un jumento,lo pasean por el pueblo,lo cuelgan de algún arbol «Plantado» ese día enla plaza,de un alto posteen unaencru- cijada de caminos,o de una cuerda entre dos balcones de alguna calle, le hacen «oír»un «sermón burlesco»
en el que se le acu sa detodos los malesacaecid osenel lugarysedes- truye dándolefuego en el lugardon- de lo han colocado.
Este ritose ha incrustado en medio de otras celebracionesde carácter li- túrgico cristiano,y por eso en algu- nos lugares se realizacuandolagen·
te vaa entraro salir de la iglesiapara asistirala MisaPascual;en Samanie- go,tras arrastrarlopor unas callesde la villa,ala vez que la procesión del encuentro de María y Jesús Hesu- citado discurre por otras para juntar- se en la puerta delaiglesia en cuyo momento sele quema recortándolo sobre un poste de piedra alli existen- te;en Salinasde Añana,precisamen- te en el momento quelleganala pla- za -por unas calles- la procesión de María en busca de su Hijoy -por otras- la de Cristo resucitado, se juntan ambas procesionesy un«pre- gonero.. manda a losque portan a la Virgen clamando «Quitad ese triste manto,porque el lutoya ha pasado, que torne en gozo su llanto,¡Jesús ha resucitadol» Y.sigue su diserta- ción diciendo a gritos: «Muera Ju- das en las llamas abrasado,conde- nado por el pueblo reunido,y que
Plantado el MayoenSan Vicente deArana.
Foto: José AntonioGonzález.
aprenda el pecador atolondrado, a volver al buen camino arrepentido».
El Mayo.-Siempre ha sentido por el árbol el pueblo primitivo una es- pecie de respeto religioso,viendoen él representada de algún modo la idea de eternidad y la fuerza de pro- tección para el hombre.
En el valle de Aramayona y en Sal- vatierra «levantan» un árbol,al que llaman «chopo»,sea de la clase que sea,en medio de la plaza ala media- noche del día del Patrón.Lo adornan con flores o productos de la huerta y bailan a su alrededor el aurresku de cuerda o la mutildantza.
Es, sin embargo, el valle de Añana donde ha conservado más la cos- tumbre de «levantar» un árbol,pre- cisamente el día 3 de mayo,a cuyo árbol le dan el nombre de «Mayo».
Esa mañana, mientras los vecinos acuden a la vereda acostumbrada para reparar caminos, abrevaderos y otros servicios comunes, dos o tres de estos vecinos acuden al monte y derriban el haya más alta y derecha que halla en el bosque.La arrastran con una pareja de bueyes hasta la plaza de la villa y pelándola hasta convertirla en un poste,colocan en ella unos extraños símbolos: dos espadas de madera en forma de aspa, una cruz de cera hecha al efec- to por las mujeres,un paño blanco a forma de banderín que resulta ser el corporal que ha tenido el Cuerpo del Señor el día de Jueves Santo, un palo para formar con todo el poste una cruz y como final un gallo en una veleta de madera. Todo el pueblo acude entonces a «levantar» el
«mayo» tras bendecirlo y besar la cruz de cera y a bailar a su alrededor para concluir la fiesta en un«refres- co» abonado por el Concejo.
Este «Mayo» permanece en pie hasta el 14 de septiembreque lo de- rriban en medio de una gran fiesta, después de bailar a su alrededor y darle gracias por la protección que dio a la villa estando en pie.
El Tentenublo.-Es el tañido es- pecial delas campanas que sustitu- yen al «toque del Angelus»desde el 3 de mayo hasta el14 de septiembre, fiestas ambas dedicadas a la Santa Cruz. Es éste un toque que requiere ciertahabilidad pues tiene un tañido con un ritmo especialy es propicioa hacer cantar a los que lo oyen las acostumbradas letras de carácter conjurante,más o menos parecidas en todas las aldeas y que muestran claramente que el objeto del tañido es el de alejar delpueblo las tormen- tas antes de que se produzcan:
-Tente nube,tente en ti;no te caigas sobre mí.Si eres agua ven acá;si eres piedra vete allá;a diez leguas
de Miranday un poquito más allá»,y
«Guarda el pan; guarda el vino;guar- da el campo; que ya está florido».
Bendición pascual.-Es una sim- pática costumbre todavía en uso en muchos pueblos alaveses. Se realiza por los propios -baserritarras»aldea- nos, con independencia de la que practican los sacerdotes en deter- minadas fechas, por indicación o ruego de los propios concejos.Esta bendición digamos particular,tiene un poco el resabio de considerar a la casa como un templo y a los padres como los sacerdotes-del lar,tan co- mún en el pueblo vasco.
El Domingo de Resurrección,el pa- dre de familia coge en una mano un recipiente con agua bendita,obteni- da en la función del Sábado Santo,y en la otra los ramos llevados a la misa solemne del Domingo de Ramos. Con ello,y acompañado de los hijos pe- queños, va recorriendo sus fincas y en cada uno de los sembrados hinca un ramito en la tierra,aspergiendo sobre él unas gotas de agua bendita, valiéndose de una de las ramitasque lleva a guisa de hisopo. Como fór- mula de bendición y a la vez de viejo conjuro, pronuncia lo que aprendió de chaval y que usaron generaciones y generaciones: «Agua bendita del Ciriopascual,mata al sapo y danos pan»,que no es única para toda la provincia,pues dando una vez más pruebas de esta rica variedad, en cada lugar tienen la suya,y en unas se cuidan de aludir a los campos,en otras al vino,en algunas al pan y,en casi todas,se cita de una y otra forma al sapo, a la culebra, a la -s uqe-
(serpiente), tan incrustada en el folklore del país.«Fuera sapo y ra- tón,que ésta es el agua del Sábado Santo y el ramo de la Pasión" ,se oye en el valle de Zuya.«Gure soloan la- purrizezIBadago bere erre beitezI
Pistiek Zapoak,Sugeak erre,erreITa peste txarrak, erre,erre»,deseando, como se ve por el texto que se mar- chen los ladrones y que fieras,sa- pos, culebras y malas pestes sean destruidaspor el fuego,que esla ma- teriamás usualjunto con elagua,en todo el ritode conjurosdelvalle de Aramayona. «Afu era rata, afuera mata,afuera toda bendejaI Afuera;
traigo el agua bendita" o «Salva el pan,salva el vinoIsalvalos campos que han florecido »y«Ahora que está la viñaen luzIIíbrala delmalporesta Santa Cruz" ,que decía un riojanode Labastida,bendiciendo los campos y sus majuelos con agua benditay poniendo en ellos no ramos, sino cruces.
Laaurora.-Mucho antes de que la luz delalbaanuncieel díadelPa- trón,los mozos de Oyón -que han
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Auroras de Plpa6n . Foto:G.Lz.de Guereñu.
pasado lanoche en alguna bodega cenando,divirtiéndose y ensayando los cantos- salende lacueva (bo- dega),se encaminan hacialapuerta delaiglesiay-aldisparodeun co- hete- se ponen en marchaparapro- ceder adar elacostumbradorecorri- do por calles y plazasy parándose en cada esq uina, cantan la Aurora preparada ensuletraporun vatelo- cal,exaltandolas virtudesdelossan- tos patronos y relatandoenlas estro- fas los diversos acontecimientos acaecidosenalañoen laVilla,laPro- vincia o el mundo enterocomo ocu- rrió conel viajedel Papa aManila,la instauracióndelGobierno Vasco, o, eneste año,la guerraenel GolfoPér- sico.Todo ell o acompañados de acordeones,guitarras, bandurrias, etc., que interpretan la música que para cadaocasión comp oneun mú- sico delalocalidad.
Al pasar los mozos,elvecindario abre tímidamente las ventanas,por temor al frío, y cuando termina el cantode la Aurora encadaesquina, siempre hay alguien que les obse- quia con lastípicas almendras pre- paradasporlasmujerespara esedía y con una copa de orujo que - sin duda-contribuyeun tanto alamejor entonación delcantoy resultaun pe- culiarexponentede esas alboradas tanpropiasde lasfiestaspatronales delospueblos alavesesy que bien merecenun comentariosiquiera bre- 54
veyrelacionarlascon otrasfiestas de ronda.
Masla Aurora no es exclusivade Oyón. Es elcantodela Aurora una costumbrecasiextingu ida en Alava, aunquegozosamente se puede afir- mar que se observa un ambientede recuperación a partirdelprimercer- támen alavésde auroras que se ce- lebró en Elvillarcoincidiendocon sus fiestas patronalesde agostode 1977.
No se puede precisar cuál es su origen , ni la razón de suintroducción en Alava,aunque porla zona en que se cantabapuede aducirsea unain- fluencianavarra.Siquisiéramosbus- carle antecedentes remotos podría- mosir hastalalejana época delpa- ganismoyfijarnos en los cantos que entonaban a diarioantes de amane- cer enhonor de la diosa Eos,sieran griegos,o de Aurora,si los que can- taban eran romanos.
Tambiénpudierahallarsecierta si- militud,si no deintenciónsíde efec- tos,en eltoquede albaque se oíaa diarioen todaslas villasamuralladas unos momentosantesde que abriera las puertas delafortaleza el alguacil del alcaideparaque los aldeanos pu- dieran salir al campo a realizar sus labores o penetrar porellascuantos se acercabanalavilla.
El canto de la Aurora tiene lugar antes del amanecer. Terminado el canto tañen emocionadamente una campanilla,rezan un Padrenuestroy unAvemaría «por el Santo de este día»yprosiguen su tarea cantando la Auroraen los otros lugares acos- tumbrados para entonar la últimaen la puerta delaiglesia.
Antiguamente se cantabaa diario.
La tonada es defácilinterpretación y transmitida oralmente se cantaba generalmente a una sola voz,aun- que en determinados díasse intro- ducía en ellas ciertas variaciones que hacían existiese, en realidad, tres tonadas distintas al menos: las de «diario», las «adornadas»y las
«grandes».
Launiformidad dela construcción rítmicade laletra se ve compensada porlavariedadde sutexto.
A cada día del año corresponde unaletra ya cada unadelasfiestas movibles del ciclo litúrgico cristiano otra. Las primeras exaltan lasvirtu- desdel santodeldíaen la cuarteta, dedicándose la terceta a invitar de unauotraformaarezar elrosario,a ejercer una virtud, a imitar las más destacadasdelasvirtudes delsanto o a concluir relatando algodelavida o méritos del cantado. Así ocurre con las correspondientes alos días 1.°y2.°de enero,por citar tan sólo como ejemplo,los dos primerosdel año.
1.° enero: «Hoy que empieza a ser nuevo el año! nuestra Madre Iglesiacon gran devoción! nos con- vidaa que celebremos! del Hijo de Dios la Circuncisión.
Pues por nuestro amor (bis)!sien- doniño sufrió de ocho días!deacero fuerteel vivo dolor.»
2.°Enero: «Hoy es el día de San Isidoro! nacido en Sevilla, de gran esp lend or! predicando contra los arrianos! padeció el martirio de Nuestro Seño r. Venid con fervor (bis)! a dar gusto a ese gran Prela- do!rezandoel rosario a la Madre de Dios.»
ALBORADAS V FIESTASDE RONDA O CUESTACION
Depuertasadentro,es decir,para lospropiosvecinos de una aldea en fiestas,la cordialidad y la familiaridad está representada en las célebres
«Alboradas»anunciadas o no en sus programas pero que no faltan en nin- guna de ellas.
Están a cargo de lajuventud mas- culina. A la hora fijada,que es ge- neralmente en este rato que media entre la misa yla comida del gran día de la fiesta,se organizala ronda de mozos.Acompañados por los«mú- sicos» recorren una por unalas calles todas de la aldea,saludan a los en ella presentes y,sin más preparati- vos,tañen los instrumentos los mú- sicos y cantan los mozos una can- ción en honor de los presentes ala- bando el solista las virtudes de la et- xeko andre (señora de la casa), o piropeando galantemente a las mo- zas,si las hay, o loando a las abuelas, coreado por los mozos y dedicando otrapiezaalos presentes todos,a no ser que por haber luto reciente en la casase limiten a saludar y rezar una oración por el difunto, pasando, comodespedida,a tomar unas galle- tas y un poco de vino dulce ofrecidas por la«Patrona» con toda cordialidad y sin que para ello hayan tenidoque entonar los mozos ningunade esas canciones denominadas«pefitorias- y sinque reciban ningúnotro obse- quio en dinero o en especies,pues no es éstala razón niel objeto de la Alborada. Lo otro se queda para otras fiestas de ronda que a lo largo del año hagan enlaloca lidad los mis- mos jóvenes y los niños en el día determinado para cada una de estas rondas tales como la s de Santa Agueda y Lardero.
Santa Agueda.- Pued e conside- rarse a esta fiesta como la principal entre las que tienen los mozos como principales protagonistas , hasta el punto de que más de una vez se oye
cómo se le denomina así,es decir,
«Fiesta delos mozos».
El 4 de febrero de cada año,ape- nas se ha apagado la luz del día,sur- gen tanto en la ciudad como enlas villas y aldeas alavesas -al igual que en elresto del País Vasco- cuadri- llas de jóvenes ataviados , los más, con la indumentaria propia de los hombres del País, con gruesas y grandes makilaso cayados y con las cestas de las dádivas y uno de ellos un farol con una vela encendida como recuerdo de cuando en pasa- dos tiempos era ésa la únicaluz que les alumbraba. Van generalmente en silencio recorriendo las calles de la localidad y de vez en cuando hacen una parada -que en las pequeñas aldeas lo es en cada casa-;se po- nen formando corro y a una señal del encargado de ello entonan la can- ción tradicional.
Terminado el canto,los que portan las cestas entran en la casa a la que han honrado con la canción y la pa- trona les entrega la dádivaen dinero o en especie,generalmente huevos, chorizosy otrosproductos dela ma- tanza,para que puedan hacerla pro- yectada merienda animada,sinduda alguna, lo que ha oídoenla canción ya que su texto contiene alusiones laudatori as para todoslos dela casa.
-Aintzaldu daigun Agate Deuna!
Biarda ba Deun Agate!Etxe onetan zorionutzal betiko eusko aldabe»,en la que tras decirque hay que honrar a Santa Agueda por ser mañana su día, desean los cantores que por siempre estéla felicidaden su casa.
Pero ni es ésta la única canción que en Alava se ha usado y se usa, ni son las canciones en uso iguales para toda la provincia.También en esto se deja al descubierto la riqueza folkló- rica alavesa y la variedad de su con- tenido.Por ejemplo,en Urturi aluden a haber cumplido el ritode pedirlas debidas licencias para cantar dicien- do: «co n consentimientode Dios! y permiso del alcalde!hemos salido a rondar!sinhacer mala nadie.»
En buena parte de la Uanada can- tan:«esta noche de Santa Agueda!
por no poderloolvidar!hemos salido de ronda! losmozos de este lugar!
como los antepasados!solíanacos- tumbrar!y paraquelos veniderosno los puedanolvida r."
V muchas más que,por razones de espacio,no cito.
Sin olvidar que la fiesta de Santa Agueda tiene ,además de este sen- tido de fraternidad,ellógico fondore- ligioso de honrar a la santa,se hace mención a otra curiosa ceremonia que teníalugar también este díade Santa Agueda.Era la de «entrar de mozo».En todos los pueblos existía,
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más práctica que teórica, una ..So- ciedad de mozos»,de tal suerte que quien no había hecho su entrada for- mal en ella no era admitido a tomar parte en las meriendas de mozos,en las diversiones colectivas de los mo- zos,en las fiestas patronales y me- nos aún en la fiesta de los mozos por antonomasia.
También se celebraba un antiquí- simo rito que pudierallevar a la fiesta a la época precristiana.Me refiero al toque de campanas que durante toda la noche realizaban los mozos la víspera de Santa Agueda.Era un toque tradicional,de indudable ca- rácter conjurante,unidoa la práctica de hacer ruidos para espantar al es- píritu del mal. Este era un rito celo- samente practicado por los pueblos primitivos dentro de los que compo- níanlas llamadas ..fiestas de invier- no».
Lardero.-lo que es para los mo- zosla fiesta de Santa Agueda es para los niños alaveses el llamado ..Jue- ves de Lardero..,una fiesta que ce- lebran todos los escolaresenlas al- deas y que,aparentemente al me- nos,puede clasificarse dentro de las fiestas de cuestación y ronda,puesto que,al igual que lo hacen los mozos en Santa Agueda, recorren los mu- chachos casa por casa todas las del pueblo,cantando en cada puerta y recibiendo de la patrona la consabi- da pitanzade chorizosy huevos,que sirven para hacer la tradicional me- rienda y a cuya naturaleza responde el cantar más generalmente entona- do que dice: ..Angeles Usemos"!
del Cielo "venemos"! a pedir cho- ricitos!cuartos y huevos,»
Se celebra,generalmente,eljue- ves dela semana anterioral Carnaval, aunque en la actualidad ,y como ese día no tienen los chavales vacación, trasladan su celebración al sábado siguiente,aunque resulta una contra- diccióncon el cantar propio dela ce- lebración que da nombre a la fiesta con esta letra: ..Jueves de Larde- ro-Viernes de la Cruz! Sábado de Pascua-ResucitóJesús."
y como Alava es tan pródiga en mostrarvariedad de modos de cele- brar sus fiestas no podría ser menos en esta ocasióny asíson varioslos nombres con que se conoce esta ce- lebración (Lardero; Banderilla; San Nicolás o El Gallo),las canciones y los modos de realizarla segúnlas di- versas comarcas alavesas.
Jueves de Lardero.-Es el nom- bre más conocido. Corresponde a gran parte dela Uanada yla Monta- ña.La canciónprincipalcitaesta pa- labra ..Lardero» que es palabra de origen latino que lleva en sí la idea de grasa,manteca,tocino,pringue ,
etc.Ello nos llevafácilmente a des- cubrir lo que se fundamenta la exis- tencia de esta fiesta y que no pudo ser otra que la de prepararse -dán- dose un atracón- a las grandes aus- teridades que trae la Cuaresma que tan próximase halla de la fecha en la que se celebra el Jueves de Lar- dero, descubriendo así facilmente su origen cristianoo,almenos,en- marcado dentro de la cultura cristia- na,vividacon una mentalidadpropia dela Edad Mediay anterior a cuando elbeneficiode la Bula llegó ala cris- tiandad hispana.
Fiesta de la Banderita.-Este es el nombre que recibe esta celebra- ción en la ampliazona alavesa que comprende los valles de Zuya,Urca, Urcabustaiz,Cuartango y Cigoitia. Se celebra el mismo díaque en el resto de Alava; tiene lugar el Jueves de Lardero,aunque no es raro que se celebre en día fijo, eldía 2 de febre- ro o díadelas Candelas.
Las canciones son prácticamente las mismasquelas que se han refe- ridopara Jueves de Lardero.
La ronda se hace sinque los cha- vales lleven atuendo especial algu- no, salvo una especie de estandarte formado por un lienzo blanco al que han colocado,como si fueran trofeos o distintivos, estampas, dibujos o cuadros recortados de libros en de- suso.Lo porta elmuchacho elegido al efecto y se le da el nombre de ..Bandera»o,las más de las veces, Banderitao Banderillay es de donde ha tomado su designación lafiesta entera.
San Nicolás.-Enla extensa zona de la provincia que comprende la Uanada orientalylos valles de Ara- na,Campezo,Araya y Laminoria,for- ma parte de la cuadrilla de niñosque celebran el Jueves de Lardero un mocete vestido de obispo,con una sotana,sobrepelliz blanco y una mi- tra de cartón.Resultaser el principal personaje de lainfantil comitivaque representa al obispoSan Nicolásde Bari.
Lafiesta se celebradeformaigual alaya descrita,aunque presididade algúnmodo por el ..Obispo»y en el mismodía que ya se haindicado,es decir,el jueves anteriora Carnaval.
Las canciones son sustancial- mente las mismas que las ya descri- tas,sinembargo,se añadenalgunas más que hacen alusión a San Nicolás de esta manera: ..San Nicolás co- ronado! es obispo muy honrado! si nos dan o nonos dan!las gallinitas lo pagarán.»
Despuésdelcantototaly tras un Padrenuestrorezado porel ..Obispo»
aintención de..los bienhechoresde esta casa»,se despidende todos los
Investidura del Obispínen Salvatierra.
Foto:Fernando Díazde Corcuera.
de la casa con elgritocolectivo de:
..San Nicolás,hasta otroaño no vol- veremosmás.»
Fiesta del Gallo.-Este es eltítulo que recibe entoda la tierra de Ayala la fiesta de Jueves de Lardero. La comitivaestá formada por todoslos muchachosdel pueblo.Sinatuendo especialalguno,salvouno de ellos que llevaun llamativopañuelo alcue- llo,al que llaman..el capitán»ydel que trata parte de la canción. Otro muchachollevaatadaaunagruesa makilla,unajaula de madera,dentro dela cualse hametidoun gallovivo, negro,para que lacanción que en- ton arán teng a verdadera relación conelanimal.
La canción,con ligerasvariantes, esigual paratodoslospueblosdel valley,diceasí:
«Capitángeneral soy/de esteejér- citobizarro/quevienedelejanastie- rras/a corregireste gallo.»
«Me han dicho que eres capón/
que destrozas las gallinas/Una blan- ca que pillaste/mediomuerta la de- jaste.»
..Noslo ha mandado matar/la se- ñoratabernera! porqueescarba las cebollas/yotras cosasdela huerta»,
«Gallo negro escarbador/detrigo y cebada ajena.! Aquí morirás trai- dor/entre niñosdela escuela."
«Juradate la tenía!enla puntala bandera.! Jurada te la tenía en la punta delpendón.»
«Tehemosde cortarla cresta! yse la hemos de regalar/ a Don / maestrodeeste lugar.»
El número finaldela rondalo cons- tituyehoy elmatar el galloy elme- rendar. Seha perdidola parte dela fiestaque nos llevaríaa considerar la antigüedadde la mismay su rela- cióncon uno de losritos másimpor- tantes delasfiestas de inviernodela gentilidad,cual era precisamente el matar,el«correr el gallo»,parausar un término más usual entre los es- pecialistasdeltema.
La Danza de los Patronos.-Los actos piadososque en lasfiestas de Oyón tienenlugar incluyen una de- votísimaprocesión que,saliendo de laiglesiaparroquial,vuelve a ellatras recorrerlasdos callesprincipalesde laVilla ysuPlaza mayor.
Durante todo eltrayecto ungrupo dedanzarisformado por ocho odoce mozosy el cachimorrovantrenzando unadanzamuyvistosaydeno difícil realización,avanzandode espaldas parano darla espaldaalasimágenes de los santos que son llevados a hombrosde otros mozos a cortísima distanciadelos danzarines.Por lo di- chose deducequeéstaesuna dan- zareligiosa que hace cierta la ase- veración de que la «danza es una buena fórmula de oración» si,como ocurre en este caso,los danzantes lo hacen con este propósito.
No es sóloOyón elúnico lugar don- deseinterpreta ladanzareligiosa,ni eséstalaúnicadanzareligiosa que seusa enAlava.Ocuparía unlarguí- simo espacioelqueala danza reli- giosa habríadededicarsepara des- cribir cuántas existenenesta Provin- cia.Baste por tanto conindicar que pasan detreintaloslugaresdela Pro- vincia donde conservan en sus ar- chivosdocumentosquehablan claro dela existenciade danzasen honor de los santos y de la Virgen, así como del mismo Señor,sobre todo en lasfestividadesdelaNavidady el CorpusChristi,muchas delascuales puedencontemplarse en las propias localidadesel día enquea éstas co- rresponde.
La danzapuede ser,yestambién realizada porrazón de sociabilidad, como elAurresku,tanen uso entodo elPaísVasco ydelque selee enel Diccionario Espasa que no sólo es más«significativamente social..sino
La fiestade«elGallo..en Ayala. Foto:J.Uanos.
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ElCachimor ro deElcieg o.
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la que mejor representa elcarácter del pueblovasco al ser..tan demo- crática, como henchida delespíritu desumisión y respeto -virtud de los vascos- que no se desdeñan de bailarenla plaza pública lasprimeras autoridades»como en efectolo ha- cen en más de una ocasiónenla ac- tualidad .Aurresku,o..Soka dantza- o..Zo rtzíko»que,por otraparte,tiene diversasformas de bailarsey distin- tas connotaciones segúnel cuándo, por qué,por quién y ante quién se baile como ocurre en el ..Zortziko se- rio»ante la Virgen Blanca el día de su fiesta en Vitoria,elAurresku del Barte enuna pequeña aldeaalavesa el4 dejulio,laSokadantza de la Tri- nidadenelVallede Cuartango o la de la Villa de Salinasde Añana en el valle saladoalavés.
Ladanza puede ser también ritual generalmentecon reminiscencias de costumbres milenarias tales como los bailesde espadas,tan comunes en el País-y por tanto en AJava- y que se bailanenmomentos muy so- lemnes,las danzas propiciatoriasal árbol comola que se baila enlavilla riojano-alavesa de Elciegoo en la de San Vicente de Arana ante el ••Mayo»
del que ya se ha tratado.
y por fin, las danzas son también populares al ser interpretadas por todo el pueblo comoocurre en lalo- calidadde Páganosen la que alavez la danza va acompañada de cantos más o menos burlones,retratandoel carácter del propiopueblo ylos del contorno.
ElTorlco.- Es acasola nota más curiosadetodaslas que configuran los ritosfolklóricos delasfiestas de Oyóny que constituye el momento más extrañodela procesiónala que
ya se ha hecho referencia. Cuando éstallega a la plaza,detienesu mar- cha y todas las miradas se dirigena un poste colocado en unrincóndela plaza que en su extremo llevauna rueda de fuegos artificiales com- puestapor dos pequeñasfiguras,un mozo la una y un toro cargado de cartuchos en suinterior, la otra. A la señal convenidase da fuego alarti- ficio,comienzala rueda a dar vueltas disparandosuscohetillos hastaque el toro ..revienta»al estallar sus pe- tardos, en cuyo momento prosigue su marcha la procesiónen mediodel contento de la gente al haber cum- plidoun añomásel rito.
No sabe elorigen de tan extraña celebración, aunque se tiene por cierto que mediaba el sigloXVII
cuando un día de S. Vicente,en el momento en que estaba celebrán- dose laprocesión,unode losnovillos queiban a corrersepor la tarde,sal- tando lascerraduras del toríl,se es- capó.Se dirigió hacia los piadosos oyonesesqueiban en la procesióny que -confiadosenla protección de sus santos patronos- prosiguieron imperturbables su procesión,con tan buena fortuna que al llegarel novillo donde ellos ..reventó»sin saber el porqué y murió.Ellos sísabían que fue gracias a laintercesión de los santosy como agradecimientohicie- ron elvoto de perpetuar elrecuerdo realizando esterito enla procesión.
De un hecho prodigiososurgióun voto y de un voto elrito festivo.Son variaslasfiestas en Alava que tienen su origen en el voto que para ello for- mularon los vecinos por diversas causas en tiempos pretéritos. Así -por citaralgunos- en elValle de Arrastaria,muy próximoala ciudad
de Orduña, sus habitantes hicieron en 1639 el voto de tener a la Virgen de la AntiguaOrduña por Patrona y a esa ciudad vizcaína se dirigen el 9 de mayo de cada año los cuatro pue- blos delvalle. Celebran su fiesta,re- nuevan el voto, bailan en honor de la Virgen una preciosa danza,corres- ponden a los saludos de la Corpora- ción municipal de Orduña,realizando los alcaldes de Arrastaria y Orduña el rito de intercambiarse la Vara de mando ese día y se reúnen todos en una comida de hermandad.
Saroja es un pueblo pequeño de la montaña alavesa que celebraba su fiesta el día de San Martín (11 de noviembre),que es el titular de su parroquia, pero,un año -hace mu- chos- cuando ya estaban los trigos granados,asomó por los montes cer- canos una terrible tormenta.Implo- raron el favor de San Sartolomé, sa- caron su imagen en procesión cuan- do ya arreciaba la tormenta y, tan pronto como lo hicieron,cesó el pe- drisco en sus campos que así se li- braron de sus efectos, al contrario de lo que pasó en los vecinos pueblos, por lo que «votaron.. celebrar las fies- tas anuales en honor de San Barto- lomé.
Uodio,con sus más de 20.000ha- bitantes es el másimportante núcleo de población de A1ava después de la Capital. Como tantos otros se vio afectado por la terrible plaga del có- lera en el sigloXVI que no hizo, ni mucho menos, los estragos causa- dos en otros lugares debido -según creencia general- a la intervención de San Roque,a quién le ofrecieron el voto de fundar una Cofradía y ce- lebrar fiestas anualmente.Eso fue en el año 1599. Hoy son estas fiestas unas de las más famosas en Alava en las que como elementos típicos pue- de citarse a la Comida de la Cofradía celebrada con el mismo rito que en el sigloXVI en el pórtico de la Igle- sia, los aurreskus con que se salpica esta comida y todos los festejos que configuran la vispera el llamado«día de las morcillas ...
El revolcón delCachi.-Es el acto más aplaudido de cuantos configu- ran las fiestas de Oyón,que me han servido para comentarlas y deducir de ellas algunas de las otras mues- tras del rico mosaico folklórico que posee la Provinciade Alava.
«Cachí.., -Cachirnorro», -Cachíru- IOn,«Cachlbirrio..,etc.,es el personaje imprescindibleen todo cortejo y en toda agrupaciónde danzarinesdela Riojaalavesa.
Ataviado con los más vistososco- lores, a modo de arlequín,rodean su cintura y cuello sendos aros de tela delos que penden lazos de colores
rematados en pequeños cascabeles.
Tocado con un gorro de la misma tela y colores rematado también con un cascabel,con el que finaliza su pun- tiagudo capirote.Cubren su piernas medias,cada una de un color y en su mano lleva un palo del que cuelga una pielde zorro y con el que a modo de batuta cumple su cometido .Pre- cede a las comitivas,separa alos ni- ños siirrumpen en el paso del Cor- tejo,dirigeel baile,castigaconla piel de zorro a los que se confunden en la dantza y -en Oyón- realiza ade- más el curioso ritodel"Revolcón...
Cuandola comitivamunicipalllega a la puerta de la iglesiapara los actos piadosos o vuelve a la plaza consis- torial,tras ellos se para el cortejo,se hace un gran corro,se coloca en el centro el Cachi, se descubre y se tumba en el suelo; suenan los acor- des de una ancestral melodía y el Síndico municipal (principal cargo en el lenguaje foral) tremola la ban- dera de la Villa sobre el cachi si- guiendo los compases de la marcha y el Cachi se revuelca una y otra vez siguiendo el ritmo bajo la bandera hasta que acaban los compases,ter- minados se levanta, tira el gorro al aire y gritagozoso«Viva San Vicente y San Anastasia.. que es por todo el pueblo contestado alborozado.
Es esta forma de cumplir con el siempre emotivo rito de tremolar la bandera y que en Alava --como no podíaser menos dada su variedad folklóriea- tiene más de una forma distintade expresarse además de la generalizada en la parte correspon- diente a la espatadantza enla que un dantzaritremolala bandera del grupo sobre las cabezas de los demás dan- zaris puestos en posición de rodilla en tierra.
En Elciego-también Riojaalave- sa- se tremola la bandera de la villa por el danzarín mayor ante un rollo o picota de villazgo el día de la fiesta que conmemora la obtención de esta Villa que lo fue el 20 de julio de 1583.
En Laguardia--capital de estaco- marca alavesa- es elSíndicoelque la«revolotean cuando hallegado la comitivaprecedida delos dantzaris a la iglesiade San Juan eldía de este Santo.Ylo hace dos veces,una en la Capilla de la VirgendelPilarde La- guardiayla otra en el Altar mayor de la misma iglesia, después de que los danzantes hayan terminadodeinter- pretarsus ancestralesbailesrituales.
Todo lo que antecede sirve,siquie- ra sea someramen te , para dejar constancia de un pequeñísimaparte de la riqueza folklórica que posee Alavaen aspectos más o menos re- lacionados con sus fiestas popula- res.
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