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Gerri Hill - A Los Diecisiete

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Academic year: 2021

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PRIMERA PARTE: EL AMOR ES ETERNO

CAPÍTULO 1

“¿Quieres abrir una tienda en tu ciudad natal? ¿En Brook Hill? Creo que eso es grandioso” Dijo Charlotte mientras le entregaba a Shannon una copa de vino tinto. Shannon asintió en agradecimiento.

“La ubicación es completamente idea de Jarod. Al menos nos dará la oportunidad de estar con nuestra madre, mientras estemos levantándola y gestionándola. Y luego nos permitirá atenderla a ella con mayor frecuencia, si tenemos una tienda ubicada allí”

“¿Así que no vas a moverla después de todo al centro de ayuda especial?” Preguntó Tracy mientras se unía a ellas en el patio.

“Ese era el plan original, pero si tenemos una tienda allí, estaremos alrededor más de lo que hemos estado ahora. Ella ciertamente no estaba muy emocionada con esa opción” Dijo Shannon “Jarod ha estado yendo allí una vez a la semana. El cáncer todavía está en remisión, pero realmente hizo mella en ella la segunda vez. Mamá está agotada. Hay tantas cosas que ya no puede hacer” Tomó un sorbo de su vino y dejó la copa sobre la mesa “Mientras estamos levantando la tienda y

arrancándola, me quedaré con ella. Eso me dará la oportunidad de ver cómo le está yendo realmente. Sigo diciéndome a mí misma que setenta años no es ser viejo” Pero ellos necesitaban tomar algún tipo de decisión. Su hermano había asumido el papel de cuidador el último par de años.

No es que Shannon se hubiese negado. Era sólo que no se atrevía a pasar más de un día allí a la vez, por temor de encontrarse con Madison.

Charlotte la miró por un momento y Shannon se preguntó si estaba cayendo en su papel de psicólogo.

“Has sido muy vaga en cuanto al por qué rara vez vas a cuidar de ella” Dijo Charlotte.

Shannon le sonrió.

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Charlotte negó con la cabeza.

“No. Prometí que nunca haría eso”Sonrió. “Sin embargo serías un excelente modelo de estudio. Simplemente tenía curiosidad por saber si había algo que te mantenía aquí o había alguna razón en particular por la que evadías ir allá” “¿Qué es lo que estás pescando, doctora?”

Charlotte se echó a reír.

“Tracy y yo te hemos conocido por seis años, Shannon. Sin embargo, sigues siendo un misterio”

“No soy un misterio” Insistió “No intencionalmente, por lo menos”.

“¿Por qué no has traído a Ally?” Preguntó Tracy “Aún están saliendo ¿no es así?” Shannon alcanzó la botella de vino, añadiendo un poco más a su copa antes de contestar. No había visto a Ally en dos semanas y no había hablado con ella en por lo menos seis o siete días ¿Aún estaban saliendo?

“He estado muy ocupada” Dijo evasivamente.

Charlotte le dió su lenta sonrisa que decía que sabía que estaba mintiendo. “Y otra que se escurre”

Shannon se encogió de hombros. “No era serio, como sabes” “Nunca lo son ¿o sí?”

“Ella nos cae bien” Dijo Tracy.

“Sólo porque ella y Charlotte pueden hablar de cosas de doctores” Shannon levantó una ceja. “¿Realmente las he conocido durante seis años?”

“Seis años e innumerables cenas, sí” Dijo Charlotte. “Pero aún sabemos muy poco acerca de tí”

Shannon se detuvo, su mirada iba entre sus dos mejores amigas. “¿Qué más quieren saber?”

“¿Por qué evitas ir a casa?¿Por qué es tu hermano quien insiste en que abras allí una tienda y no tú?”

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Shannon se echó hacia atrás, preguntándose por qué nunca les había contado de Madison. La verdad era que no le había contado a nadie acerca de Madison.

“Evito ir a casa por temor a encontrarme con Madison. Madison Lansford”decir el nombre en voz alta trajo una oleada de recuerdos.

“¿Una antigua amante?”Supuso Tracy. “Sí”

Charlotte también se relajó en su silla, una leve sonrisa en su rostro. “Cuéntanos tu historia”

Shannon no sabía por dónde empezar ¿Cinco años atrás cuando había visto a Madison por última vez? ¿Diez años atrás? ¿La universidad? ¿La secundaria? ¿Su primer beso? ¿La primera vez que se conocieron?

“Los Lansfords eran la familia más rica de la ciudad” dijo. “Vivían en una gran mansión en las afueras. Bueno, en las afueras en aquel entonces. Ahora la ciudad ha crecido en torno a ellos y es una verdadera finca. En fin, mi madre trabajaba para ellos.

Ella comenzó como empleada doméstica y luego se convirtió en cocinera y terminó supervisando al resto del personal para el momento en que se retiró”

“¿Así que Madison era alguien que conocías desde niña?” Preguntó Tracy.

“Sí. Después de la muerte de mi padre, estábamos luchando. Mi madre no podía pagar el alquiler. Jarod era 10 años mayor que yo y se había unido al ejército, así que no estaba allí para ayudar. Éramos sólo mi madre y yo. Los Lansfords fueron lo suficientemente amables para permitirnos mudarnos allí. Habían cuartos para el servicio en la planta baja fuera de la cocina principal” Dijo, recordando las cuatro pequeñas habitaciones que había compartido con su madre.

“Yo tenía diez años” ***

“Es tan grande”Susurró, mirando a la mansión mientras estaba de pie junto a su madre.

“Es sólo una casa”

Shannon agarró la mano de su madre y la siguió hasta la parte trasera, todo el tiempo mirando por encima de su hombro a la enorme construcción.

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“Hola, George. Sí. Mi coche está lleno hasta el desborde. Me temo que voy a tener que hacer un viaje más”

“Te ayudaré a descargarlo” El se puso de pie “¿Y quién es esta bella dama?” Shannon levantó la mirada hacia él.

“No soy una dama” Dijo“Tengo diez” Él se rió y se inclinó hasta su nivel.

“Bueno, entonces ¿cómo debo llamarte?”

Shannon se movió nerviosa y agarró la mano de su madre, un poco más fuerte. “Shannon” Dijo.

“Bueno, Shannon, ese es un nombre muy bonito. Nunca te llamaré dama otra vez” “Gracias, señor”

“Puedes llamarme George”

Shannon miró a su madre por permiso y fue recompensada con un guiño y una sonrisa.

Entraron en la cocina más grande que jamás hubiese visto. Se detuvo y miró a su alrededor con los ojos muy abiertos.

“Shannon, no toques nada” advirtió su madre.

Se dió la vuelta, corriendo tras su madre. Por un corto pasillo, George mantuvo una puerta abierta para ellas. Su madre entró, pero Shannon permaneció en la entrada.

“¿Es aquí donde vamos a vivir?”

“Sí. Tendrás tu propia habitación” Dijo su madre. Se mordió el labio.

“Ya tenía mi propia habitación”

“¿Tenías un televisor en tu habitación?” Preguntó George. Shannon negó con la cabeza. “Bueno, entonces. Apuesto a que puedo arreglar que tengas una aquí” dijo. “¿Puedes?”

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“Ey, George, no vayas por allí prometiendo cosas” Dijo su madre. “No puedo permitirme otro televisor y la señora Lansford puede que no quiera…”

“Alice, la señora Lansford dijo que hiciera que te sintieras en casa. Si adicionar un cable de TV en la habitación de tu hija ayuda, entonces no hay problema. Y resulta que sé dónde puedo conseguir un televisor de repuesto”

Shannon miró desde el hombre hacia su madre, esperando con ojos optimistas. Otros niños en la escuela tenían televisores en sus habitaciones. Ahora podría ser genial tener una como ellos.

“Bueno, supongo que si no es mucha molestia” Concedió su madre. Shannon sonrió alegremente hacia George.

“También puedo ayudar. Mi papi me enseñó a hacer todo tipo de cosas. Incluso conozco todos los diferentes tipos de destornilladores” Dijo con orgullo.

“¿Es eso cierto? Bueno, entonces tal vez puedas ser mi ayudante”

“Shannon, George me va a ayudar a traer las cajas, entonces podrás comenzar a desempacar ¿está bien?”

“Está bien, mamá” Dijo. Antes de irse, su madre se volvió hacia ella “No vayas arriba. Los Lansfords son lo suficientemente buenos como para permitir que nos mudemos aquí, pero allá arriba es su casa. No se te permite estar allí ¿entiendes?” “Sí, señora” Dijo ella, sin entender realmente.

Tan pronto como su madre estuvo fuera de la vista, Shannon regresó a la cocina, todavía sorprendida por el tamaño ¿Quién necesitaba dos cocinas y dos

refrigeradores? Más allá de la cocina estaba otro pasillo, éste mucho más amplio que el que la llevó a sus nuevas habitaciones. Ella fue hacia él, notando una escalera en la parte trasera. Sus ojos siguieron su longitud, y jadeó cuando su mirada curiosa fue recibida por otra igual de curiosa.

Una niña de su edad estaba de pie en la parte superior, observándola. Su cabello rubio era largo y lucía sedoso y Shannon se le quedó mirando. La niña finalmente se movió, descendiendo hacia ella.

“¿Dónde está Alice?”

Shannon permaneció de pie a los pies de la escalera. “¿Quién eres tú?”

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“¿Quién eres tú?”

“Shannon Fletcher”Dijo ella.

“Soy Madison Lansford. Vivo aquí” Shannon sonrió.

“Yo también”

La niña frunció el ceño. “No, no es así”

“Si es así”

“¿Shannon?” Su madre llamó y Shannon sonrió. “¿Ves? Esa es mi mamá”

“¿Alice es tu madre?” “Sí”

“Pero Alice no vive aquí”

“Ahora sí” Dijo Shannon y se apresuró a regresar a sus nuevas habitaciones. Se sorprendió al descubrir que la niña le seguía.

“Vaya, señorita Madison ¿qué la trae por aquí?” Preguntó George. Madison miró alrededor de George, hacia donde su madre ya estaba desempacando una caja.

“Tenía hambre y quería un bocadillo” Dijo “¿Qué estás haciendo?” Su madre le sonrió.

“Vamos a vivir aquí ¿Tu madre no te lo dijo?” Madison negó con la cabeza.

“Bueno, de esta manera, voy a estar aquí todo el tiempo, no sólo durante el día…” Dijo su madre “…en caso de que necesites algo tarde en la noche, entonces estaré aquí para tí”

Madison miró a Shannon.

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“Sí. Shannon tendrá una habitación aquí, también” Madison sonrió.

“Bueno. Entonces vamos a ser amigas” Tomó la mano de Shannon y tiró de ella hacia afuera “Te voy a enseñar mi patio de juegos”

Shannon volvió a mirar a su madre por confirmación. “Sí, está bien. Ve afuera”

Shannon asintió y siguió a Madison, sólo para darse la vuelta al escuchar la voz de su madre.

“No te metas en problemas”

“Ella siempre dice eso” Murmuró Shannon. “¿Por qué?”

“No lo sé” luego sonrió “A veces las cosas se rompen”

“No puedes hacerte daño aquí afuera” dijo Madison, echando a correr cuando rodearon la esquina del garaje trasero.

Shannon se detuvo en seco. El patio era tan grande como el de su escuela. Y todo para una sola persona. Wow.

“¿Quieres columpiarte?”

Shannon asintió con la cabeza, uniéndose a Madison. Se empujó con los pies, notando cuan sucios lucían sus zapatos en comparación con los de Madison. “Tenemos el mismo cabello” Dijo Madison.

Shannon miró su hermoso cabello rubio y negó con su cabeza “El mío se oscurece cada año” Dijo.

“¿Por qué?”

“No lo sé. Mi mamá dice que voy a tener el cabello castaño como ella” “Oh ¿Cuántos años tienes?”

“¿Cuántos años tienes tú?” “Nueve”

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“Yo tengo diez años. Mucho mayor que tú” Madison se echó a reír.

“Eso no es tan mayor” “Es demasiado”

Madison dejó de columpiarse y la miró fijamente. Shannon le devolvió la mirada, su mente joven maravillada del color de los ojos de Madison.

“Está bien. Si quieres decir que eres mucho mayor, puedes hacerlo. Aun así vamos a ser amigas”

“Soy más inteligente también” Dijo Shannon con confianza. Esta vez Madison sonrió.

“Pero yo soy más bonita” Shannon la miró parpadeando. “Mi mamá dice que soy bonita”

“Lo eres. Solo que no tan bonita como yo” Dijo con una sonrisa dulce. Shannon asintió y empujó con sus pies, columpiándose nuevamente. “Está bien, eres más bonita”

CAPÍTULO 2

“¿Así que viviste en una mansión?” Shannon se echó a reír.

“Dios, no. Vivíamos en las dependencias del servicio. La casa estaba en una

pendiente por lo que desde el frente, parecía tener sólo tres pisos. En realidad, eran cuatro. Vivíamos en el primer piso. Así como George. En ese momento, no entendía la percepción de las dependencias de servicio. Pero no se me permitía subir las escaleras. Bueno, no a voluntad. Si ellos no tenían compañía o huéspedes por los alrededores, entonces a Madison se le permitía llevarme a su habitación. Siempre y cuando, por supuesto, ninguno de los verdaderos amigos de Madison estuviese allí. No se veía nada bien que la hija de la criada estuviese arriba”

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“¿Qué? ¿Personas aferradas con la separación de clases?” Preguntó Shannon “Los Lansfords eran antiguos adinerados” dijo “Candice Lansford seguía todas las reglas sociales. Era bastante rígida acerca de su estatus en la comunidad”

“Sé que dijiste que Brook Hill había crecido, pero ¿es lo suficientemente grande como para soportar una de sus tiendas?”

“Brook Hill y sus alrededores tiene más de cien mil personas. Mi concepto de mercado de productos frescos debería ir bien allí. El más cercano Whole Foods u otros alimentos orgánicos está a dos horas de distancia, en Dallas”

“¿Esta será tu cuarta tienda?” Preguntó Tracy. Shannon asintió.

“Sí. Todavía no puedo creer lo exitosos que hemos sido. Pero los grandes

hipermercados, sólo van a las grandes ciudades. A pesar de que nuestras tiendas son mucho más pequeñas, podemos ofrecer productos orgánicos y alternativas vegetarianas y veganas, granos y frijoles al mayor” Tuvo que detenerse, sabiendo que podía hablar por siempre sobre su negocio “Ha sido un gran éxito en las ciudades más pequeñas donde somos su única opción”

“¿Entonces sólo te irás mientras arranca? No estás planeando dejar el área de Austin ¿verdad?”

“No. No me veo viviendo en Brook Hill otra vez”

“Así que cuéntanos más acerca de Madison” Animó Charlotte “Se convirtieron en buenas amigas, me imagino”

Shannon asintió.

“Al principio, su madre estaba horrorizada de que ella bajara a los suburbios de la ayuda contratada. Por supuesto, ellos fueron un gran apoyo cuando mi padre

estuvo enfermo, básicamente, tomaron a mi madre bajo sus alas. Estoy convencida de que esa fue la única razón por la que se me permitió entrar en la vida de

Madison”

“Supongo que no fueron juntas a la escuela”

“Oh, no. Estábamos en el mismo grado, pero ella iba a la escuela privada en la ciudad. No teníamos amigos en común para nada. Al principio, sólo jugamos afuera, o en la cocina, o en mi habitación. Pasó un tiempo antes de que ella me llevara arriba” dijo “Yo tenía doce años”

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“¿Estás segura de que está bien?”

Madison tomó su mano y la remolcó por las escaleras.

“Quiero mostrarte mi tarea. Dijiste que eras buena en matemáticas” Le recordó “Te prometo que no voy a obligarte a jugar con mi colección de Barbie”

“Tu madre podría enfadarse” Dijo Shannon. En realidad, no tenía ni idea de si eso era cierto o no. La Sra. Lansford difícilmente hacía una aparición en la cocina, así que Shannon sólo la había visto un par de veces desde que habían estado viviendo allí.

“Es mi habitación” Dijo Madison, como si eso hiciera toda la diferencia.

Una vez que se abrió la puerta a la planta principal, Shannon se quedó inmóvil, mirando a su alrededor con asombro. Muebles antiguos, esculturas, pinturas

enormes, todas las cosas que nunca había visto antes, excepto en las excursiones. “Es como un museo” Dijo en voz baja para no molestar el silencio.

“Sí. Un museo” Estuvo de acuerdo Madison. Shannon no entendió la mirada triste en su rostro. “¿No te gusta?”

Madison negó con la cabeza.

“No puedo tocar nada. No me puedo sentar en los muebles. Realmente no vivo aquí”

Comenzó a caminar nuevamente y Shannon la siguió hasta otra escalera, esta era amplia y curva a lo largo de la pared y subía a la tercera planta.

“Estas son unas enormes escaleras” Dijo “También hay un ascensor, Mis padres generalmente lo usan. Sin embargo a mi me gusta caminar en las escaleras” En la parte superior, Madison la condujo por un corto pasillo que se abría a una pequeña sala de estar “Yo vivo aquí” Dijo mientras extendía los brazos “Las habitaciones de mis padres están en el piso superior”

“Tienes todo esto…” Dijo volviéndose y mirando a su alrededor “… ¿solo para tí?” “Sí”

Abrió una puerta permitiendo que Shannon mirara adentro. Era un cuarto de baño, más grande que su propia habitación.

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“Este es para mis huéspedes” -Dijo Madison “Pero puedes usar el mío si quieres. Está en mi habitación”

“¿Así que tienes diferentes habitaciones?” Madison asintió.

“Sala de juegos. Sala de estudio. Dormitorio. Baño. Sala de TV” La boca de Shannon se quedó boquiabierta

“Wow”

Madison se encogió de hombros. “¿Quieres ver mi tarea ahora?” “Está bien”

Las puertas dobles se abrieron en lo que era una pequeña habitación…la sala de TV, supuso Shannon. Madison cruzó la alfombra en silencio, yendo hacia otra habitación. Shannon la siguió, con sus ojos moviéndose precipitadamente por los alrededores con asombro. Era más grande que lo que ella y su madre compartían ahora. Madison abrió la puerta de su cuarto de estudio. Contenía un escritorio y una silla, dos estanterías...y un teléfono. Shannon señaló con el dedo.

“¿Eso por qué?”

Madison se encogió de hombros

“Mi madre dice que un día tendré a los chicos llamándome” Shannon hizo una mueca y Madison se echó a reír

“Lo sé. Son tan...asquerosos”

Revolvió algunos papeles en su escritorio y le entregó una página a Shannon “Álgebra”

Sólo había una silla así que Shannon se sentó en el suelo y se apoyó contra la pared. Se sorprendió cuando Madison se unió a ella.

“Son bastante fáciles” Dijo “¿Qué es lo que no entiendes?” “Nada de eso. No tiene sentido para mí”

“Aprendimos esto el año pasado ¿Quieres decir que es ahora cuando la escuela privada está pasando por esto?”

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Madison le golpeó la rodilla con la suya y sonrió.

“Tenemos cosas más importantes que aprender allí, que el álgebra” “Estoy segura de eso”

Pasaron los siguientes treinta minutos repasando la tarea de Madison hasta que ella de alguna manera la entendió. Había diez problemas. Madison solo tenía uno correcto.

“Así que no serás un matemático cuando seas grande” Shannon bromeó con ella.

“Realmente eres inteligente ¿verdad?” Shannon se encogió de hombros.

“Sí”

Madison se quedó callada por un momento “Mi cumpleaños se acerca”

“Lo sé. Lo recuerdo del año pasado” “Voy a tener doce, igual que tú” “Siempre seré mayor”

“Cinco meses no es ser mayor” Dijo Madison mientras juguetonamente le golpeó el brazo. Pero la sonrisa desapareció de su rostro “Voy a tener una fiesta” Miró a Shannon con ojos tristes “Mi madre dijo que no puedes venir”

No es que Shannon esperaba asistir, pero la mirada de dolor en los ojos de Madison hizo que su propio corazón le doliera.

“Eso es porque no soy uno de tus amigos de verdad” Le recordó.

“Eres mi mejor amiga” Dijo Madison “Sin embargo, mi madre dice que no puedes serlo. Ella dice que debería elegir a alguien más”

Shannon tenía la edad suficiente para saber lo que eso significaba. Madison no podía ser amiga de la hija de su criada.

Tenía que permanecer dentro de su clase social. Cuando nadie miraba, cuando no había nadie alrededor, entonces Madison podía rebajarse a su nivel. Eso hería a Shannon, pero sabía que no era culpa de Madison. No podía estar enojada con ella.

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“¿Qué tal si le pido a mi mamá que haga un pequeño pastel y tendremos nuestra propia fiesta?”

Los ojos de Madison se iluminaron. “¿Sólo tú y yo?”

Shannon asintió. “Si. Sólo nosotras”

Y dos semanas más tarde, un día después de la verdadera fiesta de cumpleaños de Madison, se sentaron afuera, no muy lejos del patio de juego que habían dejado atrás. El mirador rara vez era utilizado, ya que estaba demasiado lejos de la casa principal para los huéspedes.

Cuando sus padres se divertían, utilizaban la zona del patio más formal que daba al patio trasero. Por supuesto, Shannon sabía todo eso, porque ayudaba a su

madre en la cocina preparando los aperitivos y algunas veces ayudaba a los otros cocineros con la comida en sí. El mirador se había convertido en su lugar.

“Tienes que pedir un deseo” instruyó Shannon.

Cuando le había pedido a su madre que hiciera una torta pequeña, había hecho precisamente eso. Era apenas más grande que un plato. Su madre le había colocado una sola vela y le había dado a Shannon algunos cerillos con que encenderla.

Madison la miró a los ojos y Shannon sintió una extraña sensación en el estómago. Madison asintió lentamente.

“Está bien. Pedí mi deseo” Shannon inclinó su cabeza. “¿Qué fue?”

Madison se inclinó hacia abajo y apagó la vela, riendo. “No puedo decirte. Entonces no se hará realidad”

Shannon le entregó a Madison un tenedor y excavaron en el pastel. Era de

chocolate con una capa gruesa de crema helada…su favorito. No sabía cuál era el favorito de Madison.

“¿Te gusta? No sabía de qué tipo pedir” Dijo. Madison lamió el chocolate de sus labios.

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“Está Bien” Tragó su bocado y se limpió la boca con el dorso de la mano “Entonces, ¿cómo estuvo tu fiesta ayer?”

“Estuvo bien, supongo. Mis padres alquilaron el cobertizo en el club de campo. Tenían una máquina de helados. También fuimos a la piscina”

“¿Tuviste un gran pastel?”

“Sí. Pero no estaba tan bueno como este” Eso le complació y sonrió

“¿Cena de lujo también?” Madison asintió.

“Sin embargo, hubiese preferido estar aquí contigo” bajó su tenedor “Stephen Cole estaba allí”

“¿El chico que a tu madre le gusta para tí?”

“Sí. Se mantuvo haciéndome cosquillas en la piscina. Él dice que pronto vamos a tener citas”

Shannon puso los ojos.

“Tienes doce. No vas a empezar a tener citas” “¿Tú cuándo empezarás a tener citas?”

Shannon balanceó su pie hacia atrás y hacia adelante, en busca de una respuesta “No había pensado en eso. Realmente no me gusta ninguno de los chicos en la escuela”

“A mí tampoco. Pero ahora eso es todo de lo que habla Tamara. Stephanie también”

Shannon sabía que Tamara y Stephanie eran dos de las amigas de Madison, pero, por supuesto, nunca las había visto. Se preguntaba si ellas sabían que existía.

“Supongo que tal vez empezarán a gustarnos los chicos también” Ofreció, preguntándose si eso era cierto.

“Supongo”

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CAPÍTULO 3

“¿Sabías que eras gay cuando tenías doce años?” Shannon se echó a reír.

“No sabía lo que significaba ser gay, sabía que no me gustaban los chicos” “¿Ya te habías enamorado de ella?”

Shannon asintió.

“Sin embargo, no estoy segura de que lo supiera. Era la amiga que tenía que esconderse de todo el mundo. Sabía que eso volvía loca a su madre. Ella hizo todo lo posible para separarnos”

“¿No le gustabas?”

“No tanto eso. Siempre fue cordial conmigo. Pero la amistad que Madison y yo teníamos, ella quería que la tuviera con uno de los del grupo del club de campo. Se aseguró de que Madison pasara mucho tiempo con ellos. Clases de tenis, clases de natación, clases de equitación. Baile. Todas las actividades que no me involucraran”

“Pero al final del día, Madison llegaba a casa, contigo” Dijo Charlotte con una sonrisa “Estoy segura de que eso le preocupaba a su madre”

“Madison nunca logró mejorar con las matemáticas, así que traté de ser su tutora. Pero no podíamos dejar que su madre lo supiera. La primera vez que nos atrapó, yo tenía trece años”

* * *

“Shannon, simplemente no tiene sentido para mí ¿Por qué tiene que ser tan difícil?”

“No es difícil. Simplemente no lo entiendes. Vas a ir a la secundaria muy pronto. Se va a poner mucho más difícil”

Estaban sentadas con las piernas cruzadas en el piso de la sala de estudio de Madison.

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“¿La secundaria? No puedo hacer operaciones matemáticas básicas y ¿estás mencionando la secundaria?”

Los ojos de Shannon siguieron el largo de su cuerpo, aterrizando en su axila expuesta. Sonrió diabólicamente, luego atacó, haciendo cosquillas a Madison sin piedad.

Madison se retorció, riendo mientras palmeaba las manos de Shannon “¡Detente! Voy a vengarme, Shannon Fletcher”

“Promesas, promesas” Dijo cediendo finalmente. Madison sonrió.

“Odio cuando haces eso”

“¿Sí? ¿Entonces por qué sonríes?”

Madison se sentó nuevamente, sin dejar de sonreír mientras la miraba. “No lo sé. Me haces feliz”

A Shannon le inundaba una sensación extraña en el estómago cuando Madison la miraba de esa manera. Asintió con la cabeza.

“Tú también me hace feliz”

El silencio perduró mientras se miraban la una a la otra. Shannon finalmente apartó la mirada y alcanzó la tarea de Madison. Estaba a punto de avanzar a otro problema cuando la puerta de la habitación de Madison se abrió. Unos segundos más tarde, la señora Lansford se situó en el umbral de la sala de estudio.

“¿Niñas? ¿Qué están haciendo?”

Shannon miró al suelo, sin hablar. La Sra. Lansford la asustaba. Pero las palabras de Madison le hicieron levantar la cabeza.

“Estoy ayudando a Shannon con su tarea” Dijo Madison “Eso está bien ¿no es así?”

La Sra. Lansford deslizó su mirada hacia Shannon, instándola a responder. “Necesitaba un poco de ayuda en…matemáticas” Dijo en voz baja “Ya que Madison es tan buena en eso y todo...”

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“Sí, bueno, nuestro sistema escolar público tiene tantas carencias en ese sentido. Por supuesto que Madison te puede ayudar, Shannon. Ella tiene una educación más formal que la tuya, eso es razonable” Sonrió rápidamente, luego había terminado. “Vine a decirte que tu padre tendrá un huésped de negocios para la cena. Tomarás tu cena aquí, querida. Haré que Stella te traiga algo”

“Sí, madre”

“Bueno, sigan adelante”

Tan pronto como se cerró la puerta, irrumpieron en un ataque de risa “Eso es razonable” Imitó Shannon.

“Sigan adelante” Dijo Madison con acento británico recortado, provocando más risas.

“Así que, señorita sabelotodo, ¿qué vas a enseñarme?” La sonrisa de Madison se desvaneció.

“Lo siento. Pero si sabía que me estabas ayudando, bueno...me enviaría a un verdadero tutor, uno al que le pagarían mucho dinero. No es permitido que seas más inteligente que yo”

“¿Porque soy la hija de la sirvienta?” Shannon no quería estar enojada, pero lo estaba.

“Shannon, ya sabes cómo es”

Shannon se puso de pie, con la intención de irse.

“Sí, lo sé. Nunca voy a ser tan buena como tú, sin importar qué”

Madison también se levantó agarrando su brazo mientras se volteaba para irse. “Eres mi mejor amiga. No te vayas, por favor”

Shannon miró la mano que sostenía su brazo. Una vez más, la inundó una extraña sensación en el estómago y no sabía lo que era.

Lo que sabía, sin embargo, era que le gustaba.

“Sólo quieres tenerme alrededor, para así no fallar tu prueba de mañana” Dijo mientras su enojo se desvanecía dando paso a las bromas.

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Entonces sorprendió a Shannon…y probablemente a sí misma…tirando de Shannon hacia ella y abrazándola fuertemente.

Shannon estaba temblando cuando sus brazos se deslizaron alrededor de la

pequeña cintura de Madison. Las volteretas en su estómago aumentaron y cerró los ojos preguntándose qué le pasaba.

Madison tenía una expresión divertida en su rostro cuando se alejó. Se miraron la una a la otra durante mucho tiempo, entonces Madison asintió como si hubiese encontrado una respuesta a una pregunta no formulada.

Shannon asintió también, fingiendo que no sólo conocía la pregunta, sino también la respuesta.

“¿Quieres ver la televisión?”

Shannon miró los papeles en el piso “¿Qué pasa con la prueba?”

“Es una causa perdida ”Dijo Madison. “Pero…”

Su protesta fue cortada cuando Madison agarró su mano y la condujo a la pequeña sala de estar que se encontraba junto a su dormitorio.

“Sólo por un rato. Stella traerá mi cena a las siete. Tu mamá te estará esperando abajo”

Shannon se sentó al lado de Madison en el sofá, olvidando las matemáticas. “¿Tu madre estará enojada?”

Madison negó con la cabeza.

“Ella no va a volver aquí. Se está preparando para su invitado de la cena” Shannon intentó relajarse, pero ni siquiera podía comenzar a centrarse en el televisor. Madison se acercó más a ella y se sentaron allí, sus muslos juntos y apretados, ambas mirando de la TV hacia una a la otra. Cuando Stella llamó a la puerta, Shannon y Madison se apartaron la una de la otra con culpabilidad.

Shannon no tenía ni idea de que debía sentirse culpable.

Aun así, con una última mirada a los ojos de Madison, le dió las buenas noches apresuradamente.

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CAPÍTULO 4

“Deja que te ayude con eso” Ofreció Shannon cuando Tracy trajo la ensalada a la mesa.

“Ya lo tengo. Abre la otra botella de vino” Sugirió Charlotte se inclinó sobre la estufa, inspeccionando la enorme cacerola de lasaña.

“Huele grandioso ¿Cuánto tiempo más?”

“Cuando terminemos nuestras ensaladas, estará listo para servir” Shannon palmeó su mano a medida que Charlotte se acercaba para probar. “Conoces sus reglas” Dijo.

“Si hubiese aprendido a cocinar, ella no sería capaz de mantener todas esas reglas sobre mí” Dijo Charlotte riendo.

Entrelazo los brazos con Shannon, mientras regresaban afuera hacia el patio. Tracy ya había servido generosas raciones de ensalada en sus platos.

“Quiero escuchar más sobre Madison y tú” Dijo Tracy mientras tomaba la botella de vino de Shannon. “¿Te estabas enamorando de ella a los trece años y ni siquiera lo sabías?”

“Fue en ese momento cuando comencé a tener una pista” Dijo con una sonrisa. “Las mariposas en mi estómago sólo aparecían cerca de Madison, nunca con los chicos. La idea de que pudiese ser gay me aterrorizaba”

“Has dicho que siempre habías tenido una estrecha relación con tu madre” Dijo Charlotte. “Hablaste con ella sobre eso ¿verdad?”

“¿Me estás tomando el pelo? No podía hablar con ella sobre eso” Dijo Shannon con una sonrisa. “Al menos no cuando era tan joven” Tomó un bocado de la

ensalada y miró a Tracy. “Esto está grandioso”

“Gracias” Tracy levantó las cejas. “Así que ¿Hablaste con Madison acerca de eso?”

“No. Y ella tampoco habló conmigo de eso”

“Ah. Así que las dos estaban sintiéndose de esa manera” Dijo Charlotte. “Sí. Simplemente no hablábamos de eso. Nunca hablamos de eso” Tracy se inclinó hacia delante y sonrió maliciosamente

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“¿La besaste?” Shannon asintió

“Tenía catorce años” ***

“No quiero salir con Stephen” Madison se quejó mientras ordenaban su ropa. “¿Por qué me está obligando?”

“Tú misma dijiste cuando empezaste en la secundaria que tendrías que empezar a tener citas” Shannon le recordó.

“Ni siquiera me gusta Stephen” Dijo mientras arrojaba otra blusa sobre la cama “¿Te gusta esta?” Preguntó sosteniéndola contra su pecho.

“Sí. Hace que tus ojos se vean más azules”

Madison la miró durante un momento, con la cabeza inclinada. Arrojó la blusa sobre la cama con las demás prendas, mientras caminaba acercándose

“Él va a querer besarme”

Shannon asintió. A pesar de que no tenía ni idea de quién era Stephen Cole, además de ser el chico que la madre de Madison había elegido para ella hacía años, aun así sintió una punzada de celos.

Madison tomó su mano y sus dedos se entrelazaron entre sí. Era algo que hacían a menudo… agarrarse de las manos. Algunas veces, era casual cuando Madison la guiaba de un sitio a otro. Otras veces, lo hacían mientras se miraban la una a la otra, sus dedos se movían con suavidad contra la piel de la otra, tocando,

memorizando, trazando. Esos eran los momentos que Shannon amaba. Ahora, el pulgar de Madison estaba bordeando a través del dorso de su mano y Shannon tragó nerviosamente.

“No sé cómo besar” Dijo Madison en voz baja. “Nunca he besado a nadie”

“Estoy segura que no va a ser difícil de aprender” Dijo Shannon, escuchando su voz quebrarse con nerviosismo.

Madison dió un paso más cerca. “Tal vez...debemos practicar”

Shannon podía sentir su corazón latiendo en su garganta y se sorprendió de que todavía fuese capaz de respirar. Miró a los ojos de Madison, viendo que estaba

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completamente seria. Tenía miedo de empezar a hiperventilar. Madison le dió la sonrisa más dulce que Shannon hubiese visto en su vida.

“¿Quieres?” Susurró.

Shannon permaneció en silencio delante de ella, temerosa de hablar.

Aparentemente Madison encontró la respuesta que buscaba. Se acercó más,

tocando sus labios con los de Shannon. Se apartó rápidamente y Shannon abrió los ojos. Había sido demasiado breve para incluso registrar el beso. De repente

sintiéndose valiente, encontró su voz.

“Yo...yo no creo que sea así como se haga” Dijo mientras sus dedos se apretaron alrededor de los de Madison.

Madison sonrió ligeramente.

“¿No? ¿Cómo se hace, entonces?”

Pensando que estaban locas por hacer esto, Shannon sin embargo, alejó su temor de que la Sra. Lansford las descubriera. Su deseo de besar a Madison hizo caso omiso a su buen sentido y dió un paso más cerca de su amiga.

Se humedeció los labios antes de inclinarse más cerca. Estuvo fascinada cuando los ojos de Madison se cerraron para esperar por su beso. Sintiéndose audaz…y un poco atrevida…Shannon bajó la cabeza, moviendo lentamente sus labios sobre los de Madison, rogando que lo estuviese haciendo correctamente. Lo único que tenía para seguir adelante eran las escenas de besos que había visto en las películas. Abrió su boca, acomodando el labio inferior de Madison entre los suyos. Esto ocasionó un incendio en la boca de su estómago y gimió.

Avergonzada, intentó apartarse, pero Madison la mantuvo en su lugar, sus propios labios abriéndose a Shannon.

Cuando finalmente se separaron, notó que ambas respiraban con fuerza, casi jadeando. Tuvo miedo de mirar a Madison y estuvo aún más sorprendida cuando la boca de Madison encontró la de ella nuevamente. La mano de Madison se deslizó por su brazo y alrededor de su cuello, sus dedos se ensartaron a través de su cabello. Sus labios se movieron juntos nuevamente, presionando fuertemente contra los labios de la otra. Jadeó cuando su cuerpo entró en contacto con el de Madison.

Deseaba poner sus brazos alrededor de Madison y abrazarla con fuerza, pero estaba tan asustada. Lo estaba, sin embargo, estaba satisfecha al escuchar un sonido silencioso escapar de la boca de Madison.

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La necesidad de respirar las separó. Madison la miró con timidez, con una leve sonrisa en los labios.

“Besar es algo divertido” Shannon sonrió.

“Sí. Lo es”

Mientras se miraban la una a la otra, Shannon sintió que algo pasaba entre ellas. Sabía que se estaban comunicando sin palabras, pero no tenía ni idea de lo que se estaban diciendo.

Cuando escucharon que la puerta exterior se abría, se alejaron, Madison recogió rápidamente la blusa descartada y otra vez la sostuvo para su inspección.

“¿Ésta?”

Shannon sonrió. “Si. Me gusta esa”

La Sra. Lansford estaba de pie bajo el marco de la puerta, su mirada iba de las chicas hacia la pila de ropa sobre la cama.

“Veo que estás teniendo dificultades para decidir qué ponerte” “A Shannon le gusta esta ¿Y a tí?”

La Sra. Lansford se acercó, asintiendo con la cabeza.

“Sí. Esa luciría adorable en ti, querida” Miró a Shannon “Tienes buen gusto” Shannon se encogió de hombros.

“Probablemente debería ir a ayudar a mi madre con la cena” Dijo. La Sra. Lansford sólo asintió con la cabeza. Shannon miró a Madison.

“Diviértete en tu cita. No puedo esperar a escuchar todo acerca de él” Mintió. La mirada en los ojos de Madison le dijo que ella sabía que estaba mintiendo. Shannon le guiñó un ojo antes de huir de la habitación.

***

“Oh, Dios mío. Eso fué tan Dulce” Dijo Tracy.

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Shannon se sonrojó ante el recuerdo. Sí, ellas practicaron mucho después de eso. Y se volvieron buenas en eso ¿Realmente quería compartir todo eso con sus

amigas?

“Lo hicimos” Admitió.

“La lasaña puede esperar unos minutos más” Dijo Tracy. “Quiero saber cómo le fue en su cita”

***

“¿Qué pasa? Pareces inquieta”

Shannon se detuvo, dándose cuenta que había estado dando vueltas. Miró a su madre, sin saber qué decir.

“Madison fue a su primera cita anoche” Dijo. Su madre asintió con la cabeza.

“Sí. Con Stephen Cole” “¿Lo conoces?”

“Ha estado aquí con sus padres anteriormente” Dijo. “¿Madison no te lo ha presentado?”

Shannon volteó los ojos.

“Vamos, mamá. Sabes que no se me permite estar en la casa grande cuando tienen compañía”

“Oh, eso es correcto. Se me había olvidado. Estás tanto tiempo allí” Shannon se encogió de hombros.

“Somos amigas”

“Lo sé, cariño” Su madre agarró el control remoto de la televisión y silenció el programa que había estado observando. “Siento mucho que la Sra. Lansford te trate en la manera en que lo hace. Es sólo porque yo trabajo…”

“No me preocupo por eso, mamá. No me gustaría pasar el tiempo con esos chicos de todos modos”

Se sentó en su rincón habitual del sofá, sin saber por qué estaba tan inquieta. Madison y Stephen habían ido al cine, llevados allí por George en el Rolls Royce del Sr. Lansford. Le sorprendió que la Sra. Lansford no hubiese alquilado toda la

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sala de cine para ellos. Hoy, Madison tenía clases de tenis. Shannon estaba esperando que llegara a casa para que pudieran hablar.

Aunque necesariamente no quería saber acerca de su cita, tenía curiosidad acerca de si Stephen había intentado besarla o no.

“Bueno, hablando de citas, me pregunto cuándo vas a querer empezar. Sin embargo, creo que catorce años es un poco joven” Su madre la miró pensativa. “¿Tienes a alguien en mente?”

Shannon resopló.

“No. Nunca voy a tener citas”

Su madre sonrió y puso su programa de televisión nuevamente. Shannon se levantó y fue a su habitación y continuó su paseo en privado. Pronto, escuchó que el televisor se apagaba y supo que su madre estaría en la cocina grande,

comenzando la cena para los Lansfords. Esa era una de las ventajas de vivir aquí, cualquier comida decadente que los Lansfords comieran, Shannon y su madre la disfrutaban también.

Cuando el reloj marcó pasadas las seis, Shannon salió de su habitación, con la esperanza de que Madison estuviese pronto en casa. Fue a la cocina para ofrecer su ayuda, a sabiendas de que su madre la echaría. Sólo cuando Stella tenía el día libre su madre le permitía estar en la cocina. Se sentó en el primer escalón,

esperando, con la esperanza de que Madison no llegara tarde. No tuvo que esperar mucho tiempo antes de que la puerta se abriera en la parte superior.

Madison permaneció allí de pie, todavía en su traje de tenis. Le sonrió y Shannon sonrió en respuesta.

“¿Quieres venir a mi habitación?”

Shannon se levantó de un salto, subiendo las escaleras de dos en dos. “La cena es a las siete, Shannon” Dijo su madre.

“Lo sé” Respondió.

Madison y ella se apresuraron a subir las escaleras hacia las habitaciones de Madison. Cuando la puerta se cerró detrás de ellas, se quedaron mirando la una a la otra, sin hablar.

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Shannon asintió con la cabeza, consciente de que Madison compartía eso con ella para hacerle saber que no serían interrumpidas.

“¿Cómo estuvo...? ¿Cómo estuvo tu cita?”

Madison entró en su dormitorio y Shannon le siguió. “Fue horrible. Él derramó su Coca-Cola sobre mí”

“Eso es terrible” Dijo Shannon, secretamente complacida. O tal vez no tan en secreto cuando Madison se rió de ella.

Shannon perdió su aliento cuando Madison se quitó su camiseta, quedando sólo en sujetador. Desapareció en su cuarto de baño y Shannon se hundió en la cama, tratando de controlar su respiración. Escuchó la ducha abierta y asumió que

Madison se estaba bañando después de su clase de tenis. “Salgo en un segundo” Gritó Madison. “Estaba tan sudada” Shannon lamió sus labios.

“Está bien”

Cuando Madison regresó, su cabello estaba húmedo y estaba usando unos pantalones cortos y una camiseta limpia. Shannon seguía sentada en la cama. Madison se sentó junto a ella, sus ojos vagando por el rostro de Shannon. “Pensé mucho en tí hoy”

Shannon tragó nerviosamente. “¿Sí?”

“Stephen no trató de besarme”

“Bien” murmuró Shannon. Madison asintió “Tal vez deberíamos practicar un poco más. Quiero decir, quiero estar preparada para cuando suceda”

“Por supuesto”

Madison sonrió mientras su mirada se desviaba hacia los labios de Shannon. “Me gustó la forma en que me besaste”

Shannon podía sentir como su pulso se aceleraba y tuvo miedo.

No deberían estar haciendo esto, lo sabía. Pero eso no la detuvo. Se acercó más, encontrándose con la boca de Madison. Los tentativos y tímidos besos que habían

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compartido el día anterior se habían ido. Shannon casi se desmayó cuando sintió la lengua de Madison rozar sus labios. No pudo detener el gemido que se le escapó cuando sintió que Madison la acostaba sobre la cama.

Estaban tendidas una frente a la otra, con sus manos descansando suavemente en la cintura de la otra mientras se besaban. Sintiéndose audaz, Shannon permitió que su propia lengua rozara el labio inferior de Madison. Se sorprendió cuando la boca de Madison se abrió y sus lenguas se encontraron. Se sentía tan bien y gimió cuando el beso pasó de la simple exploración de labios al intercambio completo de boca y lengua.

El cuerpo de Shannon estaba en llamas y no sabía qué hacer. Su mano se movió más abajo de la cadera de Madison, y sus dedos la acariciaron, bajando más hacia donde sus pantalones cortos llegaban. Madison volvió a gemir cuando la mano de Shannon se movió a través de la piel expuesta.

Se separaron, jadeando por aire, sus ojos se encontraron interrogantes. Shannon estaba a punto de alejarse cuando la boca de Madison volvió a ella. En algún lugar de la niebla lujuriosa, Shannon supo que debían detenerse. La Sra. Lansford estaría en casa en cualquier momento. Si ella las atrapaba besándose...oh, Shannon ni siquiera quería pensar en las consecuencias. Su mano apretó la pierna de Madison, luego se apartó del beso, sus labios dejaron la boca de Madison para recorrer su rostro, luego su cuello.

Madison casi ronroneó y Shannon tuvo que obligarse a sí misma para detenerse. Finalmente se puso sobre su espalda, lejos de Madison mientras trataba de

recuperar su aliento. Madison también yacía de espaldas, mirando al techo. Shannon podía escuchar las respiraciones cortas y rápidas que ella tomaba. Ella cerró sus piernas presionándola, sintiendo un fuerte latido entre sus muslos. “Realmente…realmente me gusta esto” Susurró Madison.

“A mí también”

“No podemos decirle a nadie”

“Lo sé” Shannon se incorporó. “Tengo que irme. Tu madre…”

“Sí” Madison también se sentó y pasó las manos por su cabello mientras tomaba una respiración profunda. “Estará pronto en casa” Extendió la mano y tocó el rostro de Shannon, su pulgar frotando suavemente el labio inferior de Shannon. “Eres muy bonita”

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Shannon sonrió pero no dijo nada. Madison era la bonita, no ella. La mano de Madison cayó y su mirada se alejó de los labios de Shannon.

“Nos vemos mañana” Dijo Shannon mientras se levantaba.

“No estaré mucho tiempo por los alrededores” Advirtió Madison “Stephanie tendrá una fiesta en el club de campo”

El corazón de Shannon se hundió recordándose nuevamente a sí misma que ella y Madison eran de dos mundos diferentes. Asintió en silencio, luego se fue, pero no antes de ver la mirada triste en los ojos de Madison.

CAPÍTULO 5

“Debiste haber estado en un desastre emocional” Dijo Charlotte. “Eso es mucho para enfrentar a los catorce años”

“Gracias” Dijo tomando el plato de lasaña de Tracy. “Luce muy bien” Asintió con la cabeza hacia Charlotte, reconociendo su declaración “Sabía que lo que estábamos haciendo era una locura, sí” Dijo “El paso por la pubertad y la realización de que tu mejor amiga era la que te excitaba era condenadamente aterrador. Y si su madre nos hubiese atrapado besándonos...” Dijo con una sacudida de la cabeza. “No puedo ni siquiera empezar a imaginar su reacción”

Charlotte se echó a reír.

“Oh, creo que si puedes imaginarlo. Eso era lo que te asustaba”

“¿Entonces tú y Madison hablaron de ello?” Preguntó Tracy. “Es decir, puedes llamarlo practicar y todo lo que quieras, pero estoy segura que ambas sabían lo que realmente estaba sucediendo”

“Sí, sabíamos lo que estaba pasando, pero no hablamos de ello. Ella estaba haciendo lo que se suponía tenía que hacer…tener citas con Stephen Cole. Todo estaba separado acerca de nuestras vidas excepto eso. Diferentes escuelas, diferentes amigos. Su madre la mantenía ocupada con clases de tenis, danza, natación. A medida que iba creciendo, pasaba cada vez más tiempo con sus amigos. No que ella quisiera. Sin embargo, era lo que se esperaba de ella” “Porque era una Lansford” Dijo Charlotte. “Así que Brook Hill todavía era una pequeña ciudad donde las viejas divisiones de las reglas de clases seguían aplicándose. Increíble”

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“Como he dicho, su madre lo tomaba muy en serio” “¿Así que fue difícil verse la una con la otra?”

“A veces. Tan ocupada como ella mantenía a Madison, así su madre tenía

muchas actividades por su cuenta. La cena era a las siete y ni su madre ni su padre llegaban a casa mucho antes de eso” Tomó un bocado de la lasaña y asintió con la cabeza. “Esto está delicioso, Tracy. Gracias por hacerla vegetariana”

“Gracias. Y de nada”

“¿Cuánto tiempo paso para que besar ya no fuese suficiente?” Preguntó Charlotte sin rodeos.

“Quieres decir ¿cuándo empezamos a tocarnos?”

“Estoy asumiendo que no profundizaron y se convirtieron en amantes. Eran vírgenes” Dijo.

“Vírgenes, pero no inocentes” Dijo “Quería tocarla pero tenía miedo” Shannon sonrió. “La primera vez que me atreví a tocar sus pechos, tenía quince años” ***

“Logré una A en mi prueba” Dijo Madison con entusiasmo, levantando la hoja de su prueba para que Shannon la viera.

“Bueno, mírate…” Dijo. “… ¿ves? Te dije que iba a estar bien” “Lo sé. Sin embargo aun así estuve sorprendida”

Shannon siguió a Madison hacia su sala de estudio y se dejó caer en el suelo donde normalmente se sentaban.

Madison se sentó con las piernas cruzadas junto a ella, con una sonrisa en su rostro.

“¿Qué?” Preguntó Shannon, sonriendo también.

“Stephanie va a tener una fiesta mañana por la noche” Shannon ladeó la cabeza, sonriendo.

“¿Y? ¿Quieres practicar el baile?” Madison asintió, su expresión seria. “¿Podemos?”

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Shannon se entusiasmó con la idea, pero no quiso parecer demasiado ansiosa. “¿Qué clase de baile?”

La suave sonrisa de Madison provocó un escalofrío sobre la espalda de Shannon. “Lento”

Shannon tragó, preguntándose cómo sus piernas le sostendrían si ella y Madison bailaban. Por mucha práctica de besos que habían tenido, nunca había habido tantos toques involucrados.

Incluso cuando se habían atrevido a acostarse sobre la cama de Madison, aún no había habido toques a cuerpo completo ¿Pero el baile lento? Sus cuerpos estarían muy cercanos, sus manos estarían libres para moverse a voluntad.

“¿Podemos?” Madison preguntó nuevamente.

Shannon finalmente asintió. Sabía que nunca rechazaría a Madison. Se pusieron de pie y Shannon se movió con nerviosismo.

“¿La música?” Logró decir. Madison negó con la cabeza “Solo bailemos” Susurró.

Nuevamente Shannon asintió, pero no tenía ni idea de cómo empezar. La verdad era que nunca había bailado anteriormente.

Madison se acercó, tomando las manos de Shannon y colocándolas alrededor de su cintura. Las manos de Madison recorrieron lentamente los brazos de Shannon hasta los hombros, curvándose finalmente alrededor de su cuello.

Los ojos de Shannon se cerraron cuando sintió que el cuerpo de Madison se rozó contra el suyo.

“Se supone que debes guiar” Dijo Madison en voz baja, su cálido aliento contra la oreja de Shannon.

Shannon arrastró sus pies, moviéndose contra Madison.

Apretó su agarre alrededor de su cintura, logrando contener un gemido cuando sus cuerpos chocaron entre sí. Fue consciente de su pulso acelerado, de sus respiraciones rápidas y se dijo a sí misma que se calmara. Sólo estaban bailando. Pero cuando los dedos de Madison se enroscan a través de su cabello, escuchó la

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rápida respiración de Madison y se dió cuenta que no era la única afectada por su cercanía.

Sintiéndose valiente, dejó que sus manos vagaran, frotando suavemente la espalda de Madison. La atrajo aún más cerca cuando ella levantó su cabeza. Sus bocas estaban tan cerca cómo podían estar sin besarse. Los ojos de Shannon se abrieron, descubriendo que los de Madison seguían cerrados. Se movió hacia sus labios, con la intención de darle un beso lento e inocente.

Pero no hubo nada de inocente cuando Madison gimió en su boca, inmediatamente su lengua encontró la de Shannon.

La pretensión de la danza cesó, sustituida por la más extensa sesión de besos en la corta vida de Shannon. Sus pies dejaron de moverse por completo cuando se presionaron tan cerca cómo les fue posible. Por mucho que había fantaseado sobre Madison, eso no le había preparado para la realidad. Estaban respirando

pesadamente mientras sus besos se volvían más frenéticos. Las piernas de Shannon se volvieron débiles y ella se aferró a Madison, envolviendo sus brazos con más fuerza alrededor de su cintura. Se habían besado mucho en el último año, pero nunca había sido así.

Esto era salvaje y sexual y el cuerpo de Shannon respondió a eso, una constante pulsación entre sus piernas hizo que arqueara sus caderas contra Madison.

Y entonces hizo algo con lo que sólo había soñado…dejó que su mano viajara sin impedimentos hacia el pecho de Madison. No estaba segura de cuál sería la

reacción de Madison, pero no pudo detener el avance natural de su mano. Gimió cuando sintió que el pequeño pezón de Madison se endurecía contra su palma. Madison arrancó su boca de la de Shannon, un fuerte gemido se escapó mientras jadeaba en busca de aire, sus propias caderas presionaron para hacer contacto con Shannon. Shannon apretó el pezón entre sus dedos, buscando nuevamente con su boca la de Madison, sus lenguas se rozaron con vehemencia contra la otra.

Incluso en el estado lujurioso en el que se encontraba, lo escuchó. El ascensor. Gimió con frustración mientras se alejaba de Madison. Se quedaron de pie

mirándose la una a la otra, respirando como si hubiesen corrido un maratón. “Yo...yo debo irme” Logró decir.

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Shannon tuvo que obligarse a sí misma a dar un paso más lejos de ella. Su

movimiento pareció sacar a Madison de su trance y se abrazó a sí misma antes de asentir.

Entonces Shannon huyó, consciente de que no sería bueno que la señora

Lansford la encontrara allí, no en el estado en el que se encontraba. Apenas había logrado bajar los tramos de las escaleras hacia la planta principal, cuando escuchó que la puerta del ascensor se abría. Se detuvo en la puerta que la llevaría hacia la cocina, respirando profundamente, tratando de calmar su cuerpo excitado. Le asustó de muerte saber que esto era sexual. No estaban fingiendo un beso, fingiendo bailar.

Sabía lo que significaba. Se preguntó si Madison lo sabía o si seguía fingiendo que sólo estaban practicando.

Finalmente empujó la puerta, caminando lentamente por las escaleras. Podía escuchar a su madre y a Stella en la cocina.

Esperaba poder entrar a hurtadillas en su habitación, pero su madre la vió. “Ven dame una mano cargando la bandeja, Shannon”

“Está bien” Dijo ella pero evitó el contacto visual con su madre. Agarró el plato que su madre señalaba y cuidadosamente lo llevó a la bandeja de servir.

Conocía la rutina. Stella ya habría estado en el comedor poniendo la mesa. Stella también serviría a los Lansfords a las siete en punto, tan pronto como la señora Lansford sonara la campana que indicaba que estaban listos. La bandeja de servir sería cargada para tres, a veces cuatro recorridos. Sopa o un ligero aperitivo para comenzar, algunas veces ensalada, seguido por el plato principal y finalizando con el postre. Shannon sacó los vasos de cristal y los llenó de hielo y agua. También agregó dos tazas de café y platillos para el Sr y la Sra Lansford para después de la cena.

Fue al horno sin preguntar, sacando el pan que se estaba calentando allí. Su

madre siempre colocaba una rosa en la bandeja de servir, lo que Shannon encontró gracioso ya que sería Stella la única en notarlo.

“¿Estás bien?”

Shannon miró hacia arriba. “Sí ¿Por qué?”

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Shannon casi estalló en un ataque de risa, pero se contuvo. “Me siento bien”

Su madre le miró y Shannon se sintió incómoda bajo su mirada. “Cuando bajaste, estabas sin aliento” Dijo su madre.

Shannon tragó nerviosamente.

“Bajé corriendo” Dijo ella. Eso, al menos, no era una mentira. “La Sra Lansford llegó a casa” Se encogió de hombros. “No quería que me descubriera allí. Ella piensa que pasamos demasiado tiempo juntas”

Pero su madre negó con la cabeza. “No lo creo”

“¿No lo crees?”

“No. Recuerdo que cuando tenía tu edad. Jane Sizemore y yo éramos las mejores amigas. Rara vez nos veían a una sin la otra. Tú y Madison no tienen ese lujo, ya que no van a la misma escuela”

“Y no tenemos los mismos amigos” Agregó Shannon.

“Correcto. Y la Sra Lansford la mantiene muy ocupada ¿no? Así que no creo que pasen mucho tiempo juntas”

Shannon ofreció a su madre una sonrisa rápida. “Gracias, mamá”

Sin embargo, para la tarde del sábado, Shannon todavía no había visto ni hablado con Madison. Se sentó en el mirador, con sus piernas extendidas y un libro de

biología sin abrir en su regazo.

Estaba algo asustada de que tal vez Madison estuviese enfadada con ella, tal vez había llevado las cosas demasiado lejos y ahora Madison estaba evitándola. Pero en realidad, Madison fue quien empezó. Ella fue la única que sugirió el baile. Unos pasos se acercaron y se volteó, esperando encontrar a Madison. Se sorprendió al ver al señor Lansford.

“Hola, Shannon”

Shannon balanceó sus piernas en el suelo, sintiéndose repentinamente nerviosa en su presencia.

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“Hola, Sr Lansford”

“No es frecuente encontrarte aquí sin tu sombra” dijo con una sonrisa. “Espero que no le importe. Puedo volver a entrar y…”

“No, por supuesto que no. Rara vez usamos esto. Sé que tú y Madison lo han reclamado ahora.

En realidad, tenía la esperanza de encontrarte aquí sola. Quería darte las gracias” dijo.

Shannon lo miró fijamente. “¿Por qué?”

Él sonrió nuevamente.

“A pesar de que mi esposa piensa que Madison se convirtió repentinamente en un matemático, sé que tenemos que darte las gracias por sus buenas notas”

Shannon se sonrojó.

“Yo...yo sólo ayudé un poco” Admitió.

“Sé por Alice que eres una estudiante de puros A” Dijo. “También sé que mi esposa cree que Madison es tu tutora”

“Lo siento. Nosotras…”

Él levantó la mano, deteniéndola.

“No hay que preocuparse. Sólo quería darte las gracias” Se dió la vuelta para marcharse, pero se detuvo. “Y creo que es mejor si la señora Lansford sigue sin enterarse ¿no crees?”

Shannon sonrió. “Sí, señor” “Bien”

Shannon se relajó nuevamente extendiendo sus piernas hacia fuera. En los últimos cinco años, sólo había tenido un par de conversaciones con él y nunca a solas. Siempre había tenido miedo de él. Era una figura alta e imponente y tendía a evitarlo lo más posible. También tenía miedo de la señora Lansford, pero por

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Finalmente abrió su libro de biología, con la intención de leer los siguientes dos capítulos, cuando volvió a escuchar movimiento. Esta vez era Madison. Le sonrió, sintiendo como su estómago saltaba con sólo verla.

“¿Qué estás haciendo?”

Shannon levantó el libro y Madison hizo una mueca. “¿Eso es todo lo que haces…estudiar?”

“Es por eso que solo tengo A” Dijo ella.

Madison se sentó frente a ella, con una leve sonrisa en su rostro.

Se miraron la una a la otra y Shannon sintió como su corazón comenzaba a acelerarse. Trató de pensar en algo que decir, algo para romper el hechizo que Madison ejercía sobre ella.

“Yo...yo ví a tu padre” Dijo ella. “¿Ah, sí?”

“Él vino aquí. Quería darme las gracias” Dijo ella. “¿Por qué?”

Shannon sonrió.

“Por tus calificaciones en matemáticas” Madison se echó a reír y luego se puso seria. “¿Estaba enojado?”

“No, en absoluto. También prometió que no le diría a tu madre” Madison asintió.

“Sí, esa es la diferencia entre ellos. Él está más preocupado por mis calificaciones que por la percepción de que no podría ser lo suficientemente inteligente y pudiese necesitar un tutor”

“Eres lo suficientemente inteligente” Dijo Shannon. “No tan inteligente como tú”

Shannon se encogió de hombros. La escuela era fácil para ella, claro, pero estudiaba más que Madison. Por supuesto, no tenía todas las actividades extras que Madison tenía. Tenía más tiempo para estudiar.

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Permanecieron en silencio, mirándose fijamente la una a la otra, sonriendo.

Shannon podía sentir la electricidad entre ellas. Se preguntaba si Madison le había puesto un nombre a esto.

“Tú...tú bailas mucho mejor que Stephen” Dijo Madison finalmente. “¿Ah, sí? ¿Cómo estuvo la fiesta?”

Madison desvió la mirada.

“Estuvo bien, supongo” Hizo una pausa, entonces miró a Shannon. “Él quería hacer lo que tú hiciste”

Shannon inconscientemente lamió sus labios. “¿Qué quería hacer?”

Madison retorció sus manos con nerviosismo. “Él...él quería tocar mis pechos”

Shannon sintió que su corazón se tambaleó en su pecho ante sus palabras. Su mirada bajó hacia los pechos de Madison durante largos segundos antes de mirar nuevamente hacia arriba. Sus ojos se sostuvieron y nuevamente Shannon sintió que su corazón martilleaba en su pecho.

“¿Se lo permitiste?” Preguntó en voz baja. Madison negó con la cabeza.

“No. No quería que él lo hiciera”

Shannon sintió una sensación de alivio al escuchar sus palabras. “Me alegro”

Madison miró hacia abajo, retorciendo nuevamente sus manos.

“Mis padres van a salir esta noche” Dijo. “Van a una cena. No estarán en casa hasta tarde”

Shannon levantó las cejas. Era sábado. Madison solía hacer algo con sus amigos…o Stephen…los sábados en la noche.

Madison encontró sus ojos nuevamente.

“¿Tal vez...tal vez podrías venir a mi habitación?” “¿No vas a salir?”

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Madison le ofreció una rápida sonrisa. “Voy a cancelarlo”

Shannon asintió. “Está bien”

Madison se levantó.

“Bien. Nos vemos más tarde entonces”

Shannon vio cómo se alejaba, con los ojos clavados en su espalda, siguiendo el leve balanceo de sus caderas. Dejó escapar su aliento con un profundo suspiro, preguntándose lo que la noche traería.

CAPÍTULO 6

“Oh Dios mío, eso es tan dulce. Creo que tienes la mejor historia de la primera vez” Dijo Tracy.

“¿Dulce? Era un manojo de nervios” Dijo Shannon. Agarró lo último de su pan de ajo y le dió un mordisco. “Estoy llena” Dijo.

“Espero que guardes espacio para el postre” Shannon la miró detenidamente.

“¿Qué hiciste?” “Tiramisú”

Shannon casi gimió al pensar en el exquisito postre. “Supongo que tendré que hacer un esfuerzo”

“Sé que es tu favorito, así que no trates de sonar molesta” Dijo Tracy con una sonrisa.

Shannon miró a Charlotte.

“¿Cómo te mantienes tan delgada?”

“Espero que no creas que ella cocina así todo el tiempo. La única vez que me hace postre es cuando vienes a cenar”

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Shannon sonrió.

“Maldito sea mi gusto por lo dulce”

Charlotte apoyó los codos sobre la mesa y apoyó la barbilla en las manos. Era una pose que Shannon conocía bien. Charlotte era ahora la Dra. Rimes y no estaba tratando de ocultarlo.

“¿Pensabas que eras gay o que estabas experimentando?”

“Estaba cachonda (caliente) por mi mejor amiga. No tenía el más mínimo interés en los chicos. Sí, estaba bastante segura de que era gay”

“Y ¿qué pasaba con Madison?”

“Honestamente, a esa edad, creo que ella estaba experimentando. Ser gay no era aceptable para ella. No era una posibilidad” Dijo ella. “Nunca fue una posibilidad” “¿A pesar de haberse convertido en amantes?”

“Incluso entonces. Cualquier excusa que Madison necesitaba hacer por eso, lo hacía. Pero ser gay no era una de ellas”

“Debe haber sido difícil para tí”

“Sí, Dra. Rimes, fue muy difícil” Ella miró los ojos que tenía en frente. “Todavía lo es”

“Es por eso que evitas ir a casa a toda costa. Incluso para ver a tu madre” “Deja de tratar de hacer que se sienta culpable” Dijo Tracy “Estoy adorando la historia. Danos más. Cuéntanos que pasó cuando fuiste a su habitación esa noche” Shannon sonrió.

“¿Qué crees que pasó? Mis hormonas estaban en su pleno apogeo y yo tenía quince años”

***

“Vamos a ver la televisión” Dijo Shannon.

“No te quedes demasiado tarde” Advirtió su madre.

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Una vez en el segundo piso, se detuvo, escuchando, pero todo estaba en silencio. Corrió hacia el siguiente nivel hacia las habitaciones de Madison, se detuvo para recuperar el aliento antes de golpear ligeramente en la puerta.

“Entra” Dijo Madison.

Shannon abrió la puerta, encontrando a Madison en el sofá, los restos de su hamburguesa desplegados. Cada vez que los Lansfords tenían planes para cenar en otro lugar, su madre les preparaba algo que rara vez tenían…hamburguesas. “Esperaba que vinieras a cenar conmigo” Dijo Madison.

Shannon se quedó allí de pie, con sus palmas sudando ligeramente. Se las secó en los vaqueros

“Iba a hacerlo, pero mi madre tenía todo preparado para nosotras allí” Entró más en la habitación, permaneciendo de pie junto al sofá. “¿Cómo te libraste de salir con Stephen?”

Madison sonrió y simuló una tos falsa. “Estoy enferma. Muy, muuy enferma” “¿Él estaba bien con eso?”

“No me importa” dijo despectivamente. “Uno de sus amigos tenía una fiesta de chicos. Estaba tan feliz de ir allí” Madison palmeó el asiento a su lado. “Ven y siéntate”

Shannon hizo como se le instruyó, su corazón martillaba nerviosamente en su pecho mientras sentía el muslo de Madison rozar contra el de ella. La televisión estaba encendida, pero Shannon no tenía ni idea de qué programa se suponía estaban viendo. Sus pensamientos estaban centrados únicamente en Madison. “¿Estás nerviosa?” susurró Madison.

Shannon asintió.

“¿Te gusta besarme?” “Sí”

“También me gusta besarte” Dijo Madison. “¿Está mal que lo hagamos?” “Tu madre me mataría” Dijo Shannon. Madison se echó a reír.

“Eso es cierto” Ella se acercó y tomó la mano de Shannon. “Pero prefiero besarte a tí mucho más que a Stephen”

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“¿Por qué?”

Madison ladeó la cabeza como si estuviese pensando.

“No... no siento lo mismo cuando él me besa” Hizo una mueca. “Y él es todo babeo y esas cosas”

Shannon hizo una mueca, tratando de imaginar que besaba a un chico. Estaba bastante segura que nunca besaría a un chico. Pero en este momento, quería besar a Madison. La miró a los ojos, tratando de encontrar un indicio de que Madison quería que la besara. Encontró más de un indicio.

Se acercó más, sus alientos se mezclaron cuando sus bocas se unieron. Fue casi como la primera vez, sólo el más elemental de los toques. Escuchó suspirar a Madison y sintió como sus dedos rodearon su mano fuertemente.

Shannon profundizó el beso y su boca encajó perfectamente con la de Madison. Su pulso recobró vida y gimió contra sus labios. Se separaron levemente,

respirando rápidamente. Sus ojos se encontraron y Shannon pensó que había algo de miedo en la mirada de Madison ¿Miedo de qué? No tenía ni idea. Estuvo a punto de alejarse, pensando que Madison lo había pensado mejor, pero Madison se lo impidió.

“Bésame otra vez” Susurró.

Shannon la complació, tomando su boca nuevamente. Su intención de ir lento se desvaneció cuando sintió la lengua de Madison explorando su labio inferior. Abrió la boca, tocando con su lengua la de Madison.

Gimieron y Shannon sintió la mano libre de Madison aferrándose a su camisa. Madison se movió y se echó hacia atrás, llevando a Shannon con ella. Por primera vez, sus cuerpos se tocaron completamente cuando Shannon apoyó su peso sobre Madison. Sus besos se volvieron abrasadores y el cerebro de Shannon no pudo seguir el ritmo de su cuerpo. Quería tocar a Madison. Oh, quería hacer tantas

cosas. Se sentía débil al pensar en eso. Finalmente se separaron, su necesidad de respirar reemplazaba la necesidad de besar.

Shannon se inclinó hacia arriba nuevamente buscando los ojos de Madison por un signo de lo que quería. No tuvo que preguntar. Madison agarró su mano y la movió debajo de su camiseta.

“Toca mi pecho” Murmuró.

Shannon tuvo miedo de desmayarse cuando sus dedos viajaron a través de la piel suave y cálida de Madison para tocar la tela sedosa de su sujetador.

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Sintiéndose más confiada de lo que debía, bajó su boca nuevamente, besando a Madison mientras sus dedos trazaban el pico duro de su pezón. Madison gimió y arqueó las caderas hacia Shannon. Shannon se sintió mareada por el contacto y su lengua entró como una flecha en la boca de Madison. Su mano parecía tener mente propia cuando sus dedos impacientemente quitaron el sujetador, buscando el duro pezón. Cuando lo encontró, frotó su dedo índice a través de él, escuchando

nuevamente el gemido de Madison. “Se siente tan bien” Susurró Madison.

“¿Quieres que yo...lo bese?” Preguntó Shannon, rezando para que dijera que sí. Los muslos de Madison se separaron y la parte inferior del cuerpo de Shannon se deslizó entre ellos, sus caderas se movieron juntas instintivamente.

“Sí” Respiró Madison. “Bésalo”

Shannon se incorporó lo suficiente como para levantar la camisa de Madison. Lamió sus labios al ver el pecho de Madison.

Al no tener la menor idea de qué hacer, besó tentativamente el área alrededor de su pezón, adorando los sonidos que Madison estaba haciendo. Cuando sus labios chocaron con su pezón, su lengua salió, desplazándose a través de él. Esto hizo que las caderas de Madison se sacudieran. Shannon gimió mientras sus caderas se presionaban con fuerza contra Madison.

“Chúpalo” Murmuró Madison. “Por favor”

Sorprendida de no haberse desmayado en ese mismo momento, Shannon cerró sus labios sobre el duro botón y chupó la punta dentro de su boca.

Madison gruñó en voz alta y su mano se abrió camino a través del cabello de Shannon, sosteniéndola con fuerza contra su pecho.

“Oh Dios, Shannon...eso se siente tan bien”

Sí, se sentía tan bien. La humedad entre sus piernas le dijo lo bien que se sentía. También le dijo que tenían que parar antes que las cosas fuesen demasiado lejos. Retrocedió, trazando besos a través del estómago de Madison antes de levantar su cabeza.

“No te detengas” Suplicó Madison.

“Tenemos que hacerlo…” Dijo Shannon mientras se inclinaba para besarla nuevamente. “…tus padres llegaran pronto a casa”

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