AGROECOLOGIA, ASPECTOS BASICOS GENERALES
Concepto de Agroecología
La agroecología permite entender la problemática agrícola en forma más holística , es la disciplina científica que enfoca el estudio de la agricultura desde una perspectiva ecológica.
La agroecología va más allá de una mirada uni-dimensional de los agroecosistemas: de su genética, agronomía, edafología, etc. Esta abarca un entendimiento de los niveles ecológicos y sociales de la coevolución, la estructura y
funcionamiento de los sistemas.
La agroecología se refiere al estudio de fenómenos netamente ecológicos dentro del campo de cultivo, tales como las relaciones depredador/presa o competencia cultivo/maleza.
La agroecología es un enfoque transdisciplinario científico que define, clasifica y estudia los sistemas agrícolas desde una perspectiva agronómica, ecológica y socio-económica-cultural, se considera el fundamento científico de la agricultura sustentable, ya que brinda conceptos, características y principios ecológicos para analizar, diseñar, administrar y conservar recursos de sistemas agrícolas.
La agroecología a menudo incorpora ideas sobre un enfoque de la agricultura más ligado al medio ambiente y más sensible socialmente, se centra no sólo en la producción sino también en la sostenibilidad ecológica del sistema de producción, en las relaciones ecológicas presentes en el campo y su propósito es iluminar la forma, la dinámica y las
funciones de esta relación.
En agroecología el principio más importante utilizado para asegurar la autorregulación y sostenibilidad es la biodiversificación.
La agroecología moderna es una concepción holística y sistémica de las relaciones entre las sociedades humanas y las comunidades integradas por vegetales y animales de cada ecosistema, orientada a la producción agraria en armonía con las leyes naturales.
El enfoque agroecológico considera a los ecosistemas agrícolas como las unidades fundamentales de estudio; y en estos sistemas, los ciclos minerales, las transformaciones de la energía, los procesos biológicos y las relaciones socioeconómicas son investigados y analizados como un todo.
por
La agroecología es la aplicación de los conceptos y principios de la ecología al diseño, desarrollo y gestión de sistemas agrícolas sostenibles
Por lo tanto, el objetivo fundamental de la agroecología, es el de permitir a los investigadores, estudiantes de la agricultura y agricultores, desarrollar un entendimiento más profundo de la ecología de los sistemas agrarios, de manera de favorecer aquellas opciones de manejo adecuadas a los objetivos de una agricultura verdaderamente sustentable (Del Angel, 2009).
Bases de creación
El enfoque de la agricultura convencional siempre ha buscado incrementar la producción de cosechas agrícolas sin considerar las consecuencias posteriores sobre el ambiente en el que se practica. Así ocurre, por ejemplo, con la labranza intensiva del suelo, práctica de monocultivo, uso indiscriminado de fertilizantes sintéticos, el control químico de plagas y arvenses, uso intensivo de agua de pozos profundos para la agricultura y la manipulación genética, entre otras prácticas de la agricultura moderna.
Estas son prácticas promovidas y aplicadas bajo el enfoque de la agricultura denominada convencional. No se debe descuidar y negar que la aplicación de las prácticas e innovaciones tecnológicas convencionales incremente la producción agrícola, pero tampoco se puede negar que su práctica en actividades agrícolas deteriora los recursos naturales en forma considerable y ocasionalmente irreversible.
El deterioro de la cubierta vegetal, la erosión del suelo (eólica, hídrica, de fertilidad), el incremento de la salinidad de los suelos, disminución considerable de los mantos freáticos, la pérdida de diversidad agrícola biológica y genética, la resistencia constante de plagas y enfermedades agrícolas, el azolve de presas, las inundaciones naturales, la eutrofización de lagos y la contaminación del aire, son algunas de las múltiples consecuencias de la agricultura basada en agroquímicos y en el uso de grandes cantidades de energía.
Fundamentos de aplicación
[editar]El enfoque de la agricultura convencional siempre ha buscado incrementar la producción de cosechas agrícolas sin considerar las consecuencias posteriores sobre el ambiente en el que se practica. Así ocurre, por ejemplo, con la labranza intensiva del suelo, práctica de monocultivo, uso indiscriminado de fertilizantes sintéticos, el control químico de plagas y arvenses, uso intensivo de agua de pozos profundos para la agricultura y la manipulación genética, entre otras prácticas de la agricultura moderna. Estas son prácticas promovidas y aplicadas bajo el enfoque de la agricultura denominada convencional. No se debe descuidar y negar que la aplicación de las prácticas e innovaciones tecnológicas
convencionales incremente la producción agrícola, pero tampoco se puede negar que su práctica en actividades agrícolas deteriora los recursos naturales en forma considerable y ocasionalmente irreversible.
El deterioro de la cubierta vegetal, la erosión del suelo (eólica, hídrica, de fertilidad), el incremento de la salinidad de los suelos, disminución considerable de los mantos freáticos, la pérdida de diversidad agrícola biológica y genética, la resistencia constante de plagas y enfermedades agrícolas, el azolve de presas, las inundaciones naturales, la eutrofización de lagos y la contaminación del aire, son algunas de las múltiples consecuencias de la agricultura basada en agroquímicos y en el uso de grandes
cantidades de energía.
Ante los múltiples factores negativos de la agricultura convencional, emerge la concepción de la agroecología, y la tecnología de la agricultura ecológica, que promueve la producción agrícola
conservando los recursos naturales elementales de la producción de alimentos tales como el suelo agua y biodiversidad. Estas acciones se basan en el respeto a las comunidades rurales (quienes aportan el material genético mejor adaptado a las condiciones locales) y a los principios éticos y humanos en la realización de estas actividades.
La agricultura ecológica, como puesta en práctica de la ciencia agroecológica, puede ser altamente productiva y a su vez sostenible en producción y conservación a largo plazo con la finalidad de poder solventar el abastecimiento de alimentos a una creciente población humana. En esta perspectiva, el diseño y manejo de agroecosistemas sostenibles no puede ni debe abandonar las prácticas
convencionales sino que debe considerar las prácticas tradicionales para justificar su sostenimiento. Se trata de diseñar científicamente nuevas concepciones y tecnologías agrícolas, sobre la base de los métodos y conocimientos ecológicos actuales y los principios tradicionales de conservación de los recursos naturales que muchas comunidades rurales tienen y en las que cubren sus necesidades alimentarias sin requerir grandes insumos externos en su ciclo productivo.
Los agroecólogos toman en cuenta las cuatro propiedades del agro: • Productividad
• Estabilidad • Sostenibilidad
• Equidad
PRINCIPIOS BASICOS DE AGROECOLOGIA
La Agroecología está orientada a establecer parámetros para el manejo ecológico de los recursos naturales incorporando una acción social colectiva de carácter participativo, permitiendo de esa manera el diseño de metodologías para alcanzar un desarrollo sustentable. Pretende plantear un enfoque holístico y una estrategia sistémica que reconduzca el curso alterado de la coevolución social y ecológica, mediante el establecimiento de mecanismos de control de las fuerzas productivas con el objeto de disminuir las formas de producción degradantes, que ocasionan daños a la naturaleza y a la sociedad, generando la actual crisis ecológica.
La concepción de sustentabilidad plantea que la unidad agrícola sea considerada como un ecosistema global, en el que la investigación y la producción busquen no solamente resultados en relación a altos rendimientos en cada rubro, sino en optimizar al sistema como un todo.
En este marco conceptual, se engloban los principios y fundamentos agroecológicos aplicables al manejo de agrosistemas que permiten obtener sustentabilidad biológica y viabilidad económica en unidades de producción agropecuaria, tales como: diversificación espacial y temporal, integración de la producción animal y vegetal, mantenimiento de altas tasas de reciclaje de desechos animales y vegetales y optimización del uso del espacio, con un diseño adecuado de la superficie de uso agrícola.
La agroecología tiene por objetivo el conocimiento de los elementos y procesos clave que regulan el funcionamiento de los agroecosistemas y establece las bases científicas para una gestión eficaz en armonía con el ambiente. Esta disciplina surge como respuesta a la crisis medioambiental y socioeconómica de la agricultura industrializada a nivel mundial. En Europa la plasmación del conjunto de estrategias encaminadas al diseño de modelos de gestión agraria basados en un enfoque más ligado al medioambiente y socialmente más sensible, y por tanto centrados no únicamente en la producción sino también en la estabilidad ecológica de los sistemas de producción, se reconoce como agricultura ecológica, también llamada orgánica y biológica.
Durante los últimos años, diversas conferencias y seminarios han señalado el valor estratégico del sector de la producción ecológica, al dar respuesta al amplio abanico de problemas relacionados con las actividades agrícolas y ganaderas y el desarrollo rural. En este contexto, la agricultura ecológica resulta particularmente útil, al reducir la presión ambiental asociada a las actividades agrarias, favorecer las funciones ecosistémicas, mejorar la seguridad y la calidad de los alimentos, y promover el bienestar animal.
Además, la agricultura ecológica, que se caracteriza, a menudo, por ser de pequeña escala, favorece el desarrollo rural, el mantenimiento de la renta de las fincas y la internalización económica de los bienes públicos resultado de la actividad agraria, y disminuye el uso de los recursos externos no renovables para la producción primaria (agricultura multifuncional), permitiendo reducir los excedentes de la producción agraria.
A pesar que la agroecología se perfila como una ciencia fundamental para orientar la conversión de sistemas convencionales de producción a sistemas más sostenibles, el reconocimiento y los recursos destinados a la investigación en el ámbito de la agroecología han sido históricamente muy escasos.
La investigación en agroecología va más allá del sector de la producción ecológica, afectando a temas esenciales como la gestión sostenible de los
espacios agrícolas (armonización de la producción y la protección del
medioambiente), la producción, elaboración y transformación de alimentos de
calidad y sanitariamente seguros (calidad y seguridad alimentaria) y el mantenimiento económico y social de la población rural (desarrollo rural).
La agroecología surge en Latinoamérica como respuesta a la crisis ecológica y sobre todo frente a los graves problemas medioambientales y sociales generados por el "desarrollismo". Pronto se muestra, también en Europa, como la ciencia necesaria para interpretar el grave deterioro de los agrosistemas, que requerían cada vez más la utilización de grandes cantidades de insumos para mantener sus capacidades productivas, generando a su vez problemas de contaminación ambiental y toxicológica.
En la investigación agroecológica se considera a los agrosistemas como las unidades fundamentales de estudio. En tales sistemas la transformación de la energía, los procesos biológicos y las relaciones socioeconómicas son investigados y analizados como un todo indivisible.
Por lo tanto al agroecólogo le interesa, no sólo la maximización de la producción de un componente particular, sino más bien la optimización del agrosistema como un todo. Es decir, se plantea la investigación como una serie de interacciones complejas entre personas, cultivos, suelo, animales, etc; por lo tanto sus herramientas de trabajo han de ser las estrategias que permitan aprovechar las sinergias existentes entre los distintos componentes del agrosistema.
Desde el momento en que se plantea la necesidad de trabajar con unidades mayores que el cultivo (una cuenca, una región agrícola, etc.) y con procesos (reciclado de nutrientes) la especialización científica aparece como una barrera para un conocimiento más global.
Aunque la agroecología aún no ha señalado sus límites, las investigaciones y trabajos realizados hasta ahora han conformado un conjunto de premisas que constituyen las bases epistemiológicas de esta nueva ciencia emergente:
1.- Los sistemas biológicos y sociales tienen un potencial agrícola.
2.- Este potencial ha sido captado por los agricultores tradicionales mediante un proceso de ensayo, error, selección y aprendizaje cultural.
3.- Estos sistemas biológicos y sociales hay coevolucionado de forma tal que cada uno depende de la retroalimentación del otro.
4.- El potencial de los sistemas agrarios y sociales puede ser mejor entendido estudiando cómo las culturas agrícolas tradicionales han capturado ese potencial.
5.- La combinación de los conocimientos sociales y ecológicos, junto con el conocimiento desarrollado por las ciencias agrícolas, puede mejorar ambos agrosistemas: los tradicionales y los modernos.
6.- El desarrollo agrícola enfocado a través de la agroecología pone su énfasis en la conservación de las opciones culturales y estrategias agrícolas para el futuro y, en consecuencia, tendrá menos efectos perjudiciales que los enfoques de la ciencia agrícola convencional.
La dificultad de la agroecología estriba, al menos respecto a otras ciencias, en que mientras en las demás la suma de conocimientos sirven para caminar de lo desconocido a lo conocido, en ésta la globalización o la síntesis desde distintos espacios del conocimiento hacen avanzar desde lo conocido en la dirección de lo desconocido. Mientras que en las otras ciencias el análisis y la reducción sirven para aclarar y separar los elementos que definen un determinado comportamiento, en ésta la globalización y la síntesis de cada una de las parcelas en que se divide y subdivide la ciencia ortodoxa anulan los propios presupuestos de partida creándose un espacio para la reflexión en vez de un espacio de conclusión.
Entre estos modelos, la agricultura ecológica constituye sin duda la estrategia más armonizada y con un cuerpo teórico más documentado.