INFORME NACIONAL SOBRE
EDUCACIÓN SUPERIOR
EN REPÚBLICA DOMINICANA
INDICE
Página Glosario
Presentación Introductoria
Antecedentes y Generalidades sobre la República Dominicana
Capítulo 1: Evolución y Contexto Histórico Capítulo 2: La Educación Superior y el Contexto Social y Económico
Capítulo 3: Estructura y Funcionamiento de la Educación Superior
Capítulo 4: Gobierno y Gestión de la Educación Superior Capítulo 5: Los Actores Principales de la Educación Superior Capítulo 6: Los Niveles de la Educación Superior
Capítulo 7: Sobre el Sistema de Evaluación y Acreditación Capítulo 8: Investigación en las Instituciones de Educación Superior
Capítulo 9: Financiamiento de la Educación Superior Dominicana
Capítulo 10: Innovaciones y Reformas de la Educación
Conclusiones Bibliografía Siglas Usadas
GLOSARIO
Monografía: es el trabajo descriptivo con el cual termina el “curso monográfico”,
que se realiza, en lugar de la tesis, al finalizar todas las asignaturas que componen el Plan de Estudio de una carrera profesional.
Crédito Académico: es la unidad de medida de la labor docente. Un crédito
equivale, tomando al semestre como norma, a 15 horas teóricas de docencia, 30 horas de trabajos prácticos supervisados o 45 horas de investigación supervisada.
Programa de Crédito Educativo: facilidades ofertadas, por alguna institución
ligada a la educación superior, a estudiantes de escasos recursos económicos para que puedan realizar sus estudios con préstamos financieros de muy bajos intereses, o sin intereses.
Nivel de Postgrado: el concepto hace referencia a los tres subniveles que siguen
ascendentemente al nivel de grado o nivel profesional: Especialidad, Maestría y Doctorado (Ph.D).
Nivel Técnico Superior: es el primer nivel de la educación superior, el cual
termina, en mínimo dos años, con los títulos de Técnico Superior, Tecnólogo y Profesorado.
Nivel de Grado: es el segundo nivel de la educación superior, que sigue al de
Técnico Superior, y termina, con un mínimo de cuatro años, con los títulos de Licenciado, Ingeniero, Arquitecto y Doctor (en Medicina, Veterinaria y Odontología).
Instituto Especializado de Estudios Superiores: Institución de Educación
Superior cuya oferta curricular se limita a determinada área del conocimiento. Puede ofertar programas en los niveles Técnico Superior, Grado y Postgrado.
Instituto Técnico de Estudios Superiores: Institución de Educación Superior que
sólo puede ofertar programas y expedir títulos en el nivel Técnico Superior.
Institución Acreditadora: es una entidad privada o pública facultada para la
acreditación, o reconocimiento público, de instituciones de educación superior (o de algún aspecto de éstas), programas y áreas de conocimiento.
Instituciones de Educación Superior: son entidades educativas facultadas para
ejecutar programas y expedir títulos en los niveles postsecundarios: Técnico Superior, Grado y postgrado, según las categorías de Instituto Especializado de Estudios Superiores, Instituto Técnico de Estudios Superiores y Universidad.
Matrícula: es el número o código que se le asigna a un estudiante al ser reclutado
por una Institución de Educación Superior, por lo tanto se usa también para designar a la cantidad de estudiantes (activos e inactivos) inscritos en ella.
Reválida de Títulos: es la convalidación de un título otorgado por otra institución
de educación superior en una carrera que ésta oferta. Con relación a títulos académicos expedidos por instituciones de educación superior extranjeras. La UASD es la universidad facultada para hacer reválidas. Los títulos revalidados son legalizados por la SEESCYT.
Fundación o Patronato: es una entidad con personería jurídica, sin fines de lucro,
que gestiona la aprobación de una institución de educación superior y se encarga de gestionar fondos para su financiamiento.
Evaluación Diagnóstico Quinquenal: es una evaluación establecida por el marco
legal dominicano para ser aplicada a todas las instituciones de educación superior cada cinco años.
Calidad de la Educación Superior: proceso de permanente mejoramiento,
orientado por políticas, objetivos y estrategias que pretenden realizar las variables propias que definen a la educación superior.
Pertinencia de la Educación Superior: capacidad desarrollada por las
instituciones de educación superior, o por el sistema como tal, para dar respuesta a las necesidades propias y/ o a las del entorno, mediante la implementación de actividades, programas y proyectos.
Convalidación: es el reconocimiento que hace una institución de educación
superior de asignaturas del mismo nivel, iguales contenidos e igual cantidad de créditos académicos, que han sido cursadas en otra institución.
Educación Superior Pública: el concepto hace referencia a las instituciones de
educación superior financiadas por el Estado Dominicano y que, en principio, están abiertas gratuitamente a todos los sectores de la sociedad.
Educación Superior Privada: se refiere a las instituciones de educación superior
fundadas y financiadas por Patronatos no estatales, sin fines de lucro.
Educación Superior Oficial: hace referencia a las instituciones de educación
Instituciones Universitarias: son aquellas entidades educativas del nivel superior
facultadas para impartir, además de programas en el nivel Técnico Superior, en el nivel de Grado y/ o Postgrado.
Profesorado: título que otorgan instituciones de educación superior en el nivel
Técnico Superior, en especial, para los programas del área de Educación.
Diplomado: curso de capacitación de larga duración (hasta de seis meses) en un
área de conocimiento determinada, el cual conlleva a que los participantes reciban un certificado de participación.
Pedagogías no-convencionales
Honoris causa: título académico que expide una institución universitaria a causa
del honor y prestigio científico y social propios de la persona que lo recibe, sin que ésta haya consumado un programa académico formalmente establecido.
Doctorado: último y más elevado escalafón académico del nivel de Postgrado que
conlleva al título de Doctor (Ph.D). Se usa también para designar ciertos títulos del nivel de Grado en el área de la Salud.
PRESENTACION INTRODUCTORIA
El presente Informe General sobre la Educación Superior en la República Dominicana 2002 es el resultado de los esfuerzos mancomunados del Instituto de Educación Superior para América Latina y el Caribe IESALC/ UNESCO y la Secretaría de Estado de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, SEESCYT.
Esta versión final responde a los acuerdos esquemáticos, a los que se arribó en el encuentro de Cartagena de Indias, Colombia, en el mes de abril del 2002, bajo la organización del IESALC y el Instituto Colombiano para el fomento de la Educación Superior, ICFES, con todos los responsables de los informes nacionales de los diferentes países de la Región involucrados en el proyecto.
Los precedentes de los informes nacionales sobre Educación Superior datan desde el 1983, cuando el entonces Director del CRESALC (institución que se transformaría más tarde en el IESALC), Dr. Tedesco, comenzaba a hacer algunos diagnósticos sobre determinados países de manera aislada, sin interconexión regional. De ahí se desarrolló la necesidad de realizar estudios para la difusión y la comparación continental, los cuales deben trascender los meros ámbitos académicos.
Entre los resultados esperados por la Conferencia General de la UNESCO del 5 al 9 de Octubre en París está el dar seguimiento permanente a la Educación Superior (Observatorio de Educación Superior). De éste se espera la contribución para la formulación de políticas y estrategias de acción mediante las cuales los países se integren como partes de un equipo.
El orden de la presentación y los contenidos seleccionados para nuestro Informe General son los mismos para todos los países participantes, de forma que permitan comparaciones para estudios y planes posteriores.
Los datos contenidos en este documento fueron elaborados sobre la base de las informaciones aportadas por las autoridades correspondientes de las respectivas instituciones y las encuestas y entrevistas aplicadas a los actores involucrados sobre tópicos determinados. La experiencia de años de labor en la SEESCYT y en las instituciones de educación superior por parte de los responsables principales de este informe ha servido de fundamento para presentar una imagen del Sistema Nacional de Educación Superior de acuerdo a los datos registrados en el proceso de investigación.
El informe está dividido en 10 capítulos que recogen todos los aspectos generales posibles sobre la educación superior, el cual resulta ser, hasta donde alcanzan nuestros conocimientos, un estudio diagnóstico que, en un marco tan abarcador y preciso, no había sido elaborado antes en la República Dominicana.
Los temas incluidos en el documento serán enfocados en estudios más amplios y específicos, auspiciados por el IESALC, los cuales han de ser presentados a la comunidad académica en abril del 2003.
La tarea hasta ahora ha sido la de presentar al nuevo sistema emergente de la Ley General de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, 139-01 que sirva de base para la planificación de los próximos años fundamentada en informaciones válidas y confiables.
El documento no presenta la perspectiva del árbol, sino más bien del bosque general. Los datos presentan la educación superior como colectivo y ponen énfasis en los datos generales que permitan el conocimiento de este nivel educativo.
De esta forma se facilita a las instancias correspondientes una adecuada planeación de su inserción en los diferentes escenarios que conciernen a la educación superior.
Este trabajo es resultado de las iniciativas del IESALC, en la persona de su Director Claudio Rama y de las autoridades de la Secretaría de Estado de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, el Secretario de Estado Andrés Reyes Rodríguez y el Subsecretario de Educación Superior, Dr. Rafael Emilio Bello, los cuales responsabilizaron al Dr. Daniel Vargas Peña de la realización de este informe, el cual contó con la puntual colaboración del Licenciado Baltasar González Camilo para cumplir con su acometido.
Esta versión final fue presentada a la comunidad académica el 29 de noviembre del 2002, en Seminario organizado por la SEESCYT y el IESALC/ UNESCO, con la destacada participación de todos los representantes de las instituciones que componen el subsistema de Educación Superior y el Director del IESALC/ UNESCO, Claudio Rama.
Las observaciones y sugerencias aportadas por los participantes en dicho evento, y posteriormente, han sido consideradas e incluidas en esta versión final.
El informe fue realizado gracias a la colaboración del Dr. Tirso Mejía Ricart, en lo concerniente a la parte histórica; el Subsecretario Administrativo de la SEESCYT, Licenciado Melanio Hernández, en lo referente al Financiamiento de la Educación Superior; el Dr. Saturnino de los Santos, respecto al tema de la Acreditación. Gracias a todos por su evidente vocación de servicio.
Agradecimientos especiales a las autoridades de todas las instituciones de Educación Superior, las cuales aportaron las informaciones que sirvieron de materia prima a este Informe General.
El informe siguiente indica que la educación superior dominicana ha comenzado a ser visualizada y dirigida, por lo tanto ella ha de convertirse en un agente activo de un futuro más promisorio para el país.
Antecedentes y Generalidades sobre la Republica Dominicana
Con el establecimiento en el año 1942 del primer fuerte en la Española se inicia el proceso de fusión de las culturas, producto del mestizaje de españoles, indígenas y africanos.
La isla es la primera colonia europea del nuevo mundo y su capital, Santo Domingo, es llamada Ciudad Primada de América. En ella se originan las primeras instituciones culturales y sociales, se construyen las primeras fortalezas, las primeras iglesias, la primera Catedral, el primer hospital, los primeros monumentos y la primera universidad en el continente americano.
Si se realiza un salto secuencial de la historia, en 1697 se firma el tratado de Riswick. España tolera a Francia la ocupación de hecho de la parte occidental de la isla.
Los enfrentamientos bélicos entre las potencias europeas tienen como escenario la propia Europa e inciden en forma negativa en la vida económica de los pueblos del Caribe. En este orden Santo Domingo no es la excepción.
Mas tarde, con el tratado de Haranjuez en 1777, se divide la isla y se establecen los poderíos de Francia y España en lo cual se delimitan formalmente las posesiones colonialistas de ambas potencias. Al cabo del tiempo Haití invade a Santo Domingo y en 1844, después de 22 años de predominio Haitiano, nace la República Dominicana, resultado del gesto patriótico de la independencia encabezado por Juan Pablo Duarte.
Después de muchas vicisitudes, invasiones, crisis económicas, dictaduras, golpes de estado, ocupaciones militares extranjeras y guerras fratricidas, gobiernos y ensayos democráticos, la República Dominicana llega a lo que es hoy.
República Dominicana está situada en el centro del archipiélago antillano, debajo del Trópico de Cáncer del hemisferio norte. Ocupa una extensión de 48,442 kilómetros cuadrados que representan las dos (2) terceras partes de la superficie de la isla de la Española. El lado oeste lo ocupa la República de Haití.
La República Dominicana está formada por 30 provincias que incluyen Santo Domingo, su capital. Limitada al norte por el Océano Atlántico, al sur por el Mar Caribe o Mar de las Antillas, al este por el Canal de la Mona que la separa de Puerto Rico y al oeste la República de Haití.
Su gobierno, esencialmente civil, republicano, democrático y representativo se sustenta en tres poderes independientes uno del otro: El Poder Ejecutivo, El poder Legislativo y el Poder Judicial.
Aunque la Educación es gratuita, en los niveles primarios y secundarios, se calcula que en el país existe una taza de anafalbetismo de un 25%.
Conforme a los datos preliminares del VIII Censo Nacional de Población y Vivienda 2002, existe una población de 8,230,722 habitantes, entre los cuales 4,102,880 (49.85 %) son hombres y 4,127,842 (50.15 %) son mujeres.
Conforme con los datos del VII Censo del año 1993, el incremento porcentual de la población es de 31.6, la tasa de crecimiento es de 2.3 y la densidad poblacional es de 150.3.
En términos culturales la base religiosa de la República Dominicana es Católica, sin embargo, existen grupos Protestantes considerables que representan segmentos poblacionales en crecimiento. En ese sentido, existen diseminados por toda la geografía nacional templos católicos, adventistas, pentecostales, evangélicos y de otras iglesias cristianas. Otros se unen en torno a elementos de la herencia religiosa Indígena y Africana.
La lengua oficial es el español y su música el merengue, que es el alma musical dominicana y es, a la vez, la expresión integrada de todas las culturas. El deporte más extendido es el baseball.
En el orden económico, la República Dominicana atraviesa por un importante proceso de transición, tanto política como económica. Conforme a la Sinopsis del país presentada por el Banco Mundial, la República Dominicana experimenta una de las tasas de crecimiento económico mas altas de América Latina, resultado de la permanente estabilidad macroeconómica y del desplazamiento gradual hacia la participación del sector privado.
De acuerdo a estos datos, todos los indicadores de pobreza han mejorado de forma similar. No obstante el fuerte crecimiento, al igual que en otros países latinoamericanos, la distribución del ingreso resulta desigual, por lo que alrededor del 25% de la población dominicana vive en la pobreza.
La concentración en barrios pobres, rurales y urbanos y en las zonas fronterizas con Haití, con tasas de analfabetismo y mortalidad infantil que superan el promedio nacional, apunta, según esta Sinopsis, a la necesidad cada vez mayor de una fuerte intervención pública en los sectores sociales.
Las alternativas del Estado a la solución de los problemas presentes se sostienen en la ampliación de sólidas reformas económicas y políticas que mantengan la economía según la trayectoria de crecimiento sostenible. Se adiciona considerar la educación, en sentido amplio, como un componente esencial, que junto a las demás variables socioeconómicas incida en las condiciones de vida de la familia y del desarrollo del ser humano.
CAPÍTULO 1:
EVOLUCIÓN Y CONTEXTO HISTÓRICO DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR DOMINICANA.
1.1.-Fundación y Funcionamiento de las Primeras Universidades Dominicanas
En año de 1538, Se establece en Santo Domingo la primera universidad de América, y en 1550 comienza a funcionar un segundo centro de estudios superiores, que en 1558 adquiere categoría universitaria.
Esta condición de pionera de la cultura superior europea en el Nuevo Continente, y los altibajos de la vida colonial, convierten a las universidades dominicanas en campo de pruebas para la ulterior adaptación del quehacer académico a las particulares necesidades y estructuras socioeconómicas de las colonias hispanoamericanas. Este contexto habría de diferenciarlas de sus homónimas de la Metrópoli y de Europa en general.
En 1505, los franciscanos fundan un colegio dirigido por el Bachiller Fray Hernán Suárez, en el cual se enseña rudimentos de gramática, latinidad y religión a hijos de españoles y nativos de Las Antillas. Esta actividad educativa es reforzada por Reales Cédulas en los años 1509 y 1513.
Se funda el Convento de Santo Domingo de la ciudad del mismo nombre, donde se crea en 1532 una cátedra de Teología, la primera de América, Esta acción es puesta a cargo del superior del mismo, Fray Tomás de San Martín, quien asume el título de Regente de dicha escuela, que adquiere el rango de Estudio General.
El estudio general de los dominicos en Santo Domingo es elevado a la categoría de Universidad mediante la bula “in apostolatus culmine” del Papa Paulo III, el 28 de octubre del 1538, con el nombre de “Santo Tomás de Aquino” en atención a una Súplica elevada sobre el particular por dicha Orden religiosa. La cual se mantuvo como Pontificia hasta mediado del siglo XVIII.
Es Tomás de San Martín el virtual fundador de dicha Universidad, pues permanece en las funciones de Regente hasta el 1538, fecha en que fue trasladado al Perú, donde establece la Universidad de San Marcos de Lima, autorizada mediante la Real Cédula del 12 de mayo del 1551, la cual se considera la segunda en ser formalizada en el continente americano.
En 1550 Sebastián Ramírez de Fuenleal, funda la segunda universidad dominicana y el denominado Colegio Gorjón, aunque la cuarta en ser legalizada como tal (1558) y rebautizada luego (1583) como Universidad Santiago de la Paz.
La cual es la única institución de estudios superiores latinoamericana del período colonial gestada y administrada por el cabildo secular de la ciudad.
A partir del año 1815 la universidad dominica terminó siendo de carácter estatal y laica y la Universidad de Santiago de la Paz, se convierte en seminario conciliar al iniciarse el Siglo XVII. Reaparece después como universidad jesuita o colegial en el Siglo XVIII; retorna a la condición de seminario tras la expulsión de los Jesuitas en 1767, para desaparecer al iniciar el Siglo XIX.
1.2.-Situación de las Universidades Dominicanas Durante el Siglo XVII
El Siglo XVII se inicia para Santo Domingo bajo el signo de la destrucción y el abandono. La decadencia material de la colonia, fruto del aislamiento y las incursiones de corsarios, produce el despoblamiento y devastación de las ciudades del literal norte, por orden del gobernador Osorio.
Los “filibusteros” y “bucaneros” extranjeros ocupan por su cuenta puertos, tierras, ganado y hasta negros alzados, preludio de la conquista y colonización del occidente insular por Francia, y la consiguiente reducción del territorio colonial.
La vida cultural y el quehacer educativo de Santo Domingo sufre los efectos de ese retroceso en la vida pública, sobre todo en el siglo XVII, que más de un autor ha calificado de “La Edad Media Dominicana”.
El Colegio-Universidad Santiago de la Paz, es convertido en Seminario Conciliar en 1603, por gestiones del Arzobispo Dávila Padilla ante Felipe III, quien autorizó el cambio mediante Real Cédula del 7 de junio del 1602, basada a la vez en la Cédula de Felipe II de 1564. En esta se aprueba la creación de Seminarios para el clero en todos los obispados, conforme a las pautas establecidas por el Concilio de Trento (1545-1563).
A partir del 1637 comienzan las autoridades edilicias de la ciudad a solicitar al Rey la licencia a la Compañía de Jesús para que ésta se establezca en la Isla y se haga cargo del Colegio de Gorjón.
Es un Arzobispo dominico, Fray Domingo Fernández de Navarrete, quien a partir de 1677 y contra todos los pronósticos, le allana el camino para que en 1701 se apruebe a los jesuitas la fundación del Colegio y se le anexe el Colegio-Seminario.
1.3.-Las Universidades Dominicanas en el Siglo XVIII
El ascenso al trono de España de la Casa Borbón, el auge de la parte francesa de Saint Domingue y el tráfico intercolonial que ambos hechos generan y contribuyen a reactivar la colonia de Santo Domingo.
Santo Domingo, cuya capital se ha convertido en poco más que una villa universitaria, comienza a recibir nuevos contingentes de estudiantes de Puerto Rico, Cuba y Venezuela; que vienen atraídos por la universidad de los dominicos.
Los jesuitas, ya en posesión provisional del Colegio Gorjón desde 1702, no solo solicitan su reconocimiento a nivel universitario a su centro docente como heredero del creado por las Reales Cédulas de 1550 y 1558, sino que niegan la validez de los grados y títulos de la universidad dominica. Esto en virtud de que no aparece el “Pase Regio” que dé curso legal a la bula que lo acredita como tal.
El litigio por la primacía y validez de las universidades dominicanas se prolonga por 43 largos años. En esta hubo decisiones iniciales del Consejo de Indias en 1709, 1719 y 1736 y 1741 de la Real Audiencia, que mantiene el status quo vigente a favor de la Universidad de Santo Tomás, sin permitir que la jesuita funcione como tal. Es la Compañía de Jesús que se apodera del caso, a través de su procurador Fray Pedro Ignacio, quien reinicia tales gestiones.
En 1747 se transa el litigio entre las órdenes religiosas al más alto nivel y se obtiene del Rey sendas Reales Cédulas en las que autoriza a ambas instituciones a mantener su título de Universidad. En 1748, el Papa Benedicto XIV emite el Breve “In super eminenti”, a favor del Colegio-Universidad jesuita. Es a partir de ahí que ambas instituciones se denominan “Real y Pontificia”.
Los jesuitas nunca llegan a superar en su Universidad la importancia y número de alumnos que tiene la de los dominicos, aunque crean base y se fortalecen en el país durante el período señalado. Por la Cédula Real del 27 de febrero de 1767, España los expulsa del país y de los demás territorios españoles.
1.4.-La Educación Superior en el Siglo XIX
El siglo XIX dominicano está lleno de vicisitudes, a partir de su condición desde 1795, España cede a Francia, mediante el tratado de Basilea, la parte Este de la Isla de Santo Domingo, al término de una guerra entre ambas potencias que tiene en este territorio uno de sus escenarios más activos; y que culminaran en el Occidente de la isla con la libertad de los esclavos y el predominio de Toussaint
L´Ouverture. No obstante, Francia opta inicialmente por no tomar posesión de su nueva colonia oriental hasta establecer orden en el Oeste.
En 1801, Toussaint invade el Santo Domingo Español en nombre de Francia y establece momentáneamente su hegemonía sobre toda la Isla. Como consecuencia de esa incursión, las órdenes religiosas, incluyendo a los dominicos, abandonan Santo Domingo y tanto el inestable Seminario como la Universidad de Santo Tomás de Aquino cierran sus puertas.
Francia recupera temporalmente toda la isla de los haitianos, y retiene la parte oriental hasta el 1809. En este orden considera el restablecimiento de la Universidad.
Sin embargo, los criollos dominicanos, dirigidos por Juan Sánchez Ramírez, libran la “Guerra de Reconquista” y con el apoyo naval inglés recuperan para España su territorio. Entre éstos ocupa posición destacada el Dr. José Núñez de Cáceres, Teniente Gobernador, abogado y antiguo profesor de la Universidad, quien con el apoyo del Gobernador Carlos Urrutía restablece la Universidad a partir de un Estudio-Seminario apenas en ciernes, a cargo del Arzobispo y Dr. Pedro Valera.
No obstante, sin perspectivas de mejoramiento bajo España, los criollos con Núñez de Cáceres a la cabeza proclaman en 1821 el Estado Independiente de Haití Español, que intentaron asociar a la Gran Colombia de Bolívar, y pocos meses después, en 1822, el Presidente Boyer de Haití desconoce ese régimen y ocupa el territorio. Unifica la Isla bajo su control y la Universidad desaparece nueva vez en 1823 al ser llamados al servicio militar casi todos sus estudiantes y de emigrar sus profesores hacia Cuba, Puerto Rico, Venezuela y la Metrópoli.
La República Dominicana es establecida en 1844 y renacen las aspiraciones de reorganizar la Universidad y, en 1852, se crean por decreto dos Colegios Nacionales; uno en la capital con el nombre de San Buenaventura, y otro en Santiago que no llega a funcionar como tal. De una manera expresa se señala en dicho decreto que los estudios y del Seminario serían suficientes para obtener grados en la Universidad.
En 1859, el Presidente Pedro Santana, por tercera vez en el poder, promulga una ley que restablece la antigua Universidad de Santo Domingo, con las Facultades de: Filosofía, Jurisprudencia, Ciencias Médicas y Sagradas Letras. Esta no llega a plasmarse, por el golpe de estado anexionista de Santana y la Guerra de Restauración.
El Instituto Profesional establecido en 1866 por el Presidente José María Cabral es el inmediato predecesor de la Universidad de Santo Domingo en su etapa más reciente. Es allí donde se inician los estudios con cátedras de Matemáticas, Filosofía, Jurisprudencia, Medicina y Sagradas Letras.
Tras la Revolución Liberal encabezada por el General Gregorio Luperón, en 1879, se crean las condiciones para el desarrollo sostenido de la economía y la educación en el país, y es el Arzobispo Meriño, Presidente de la República en 1882, quien organiza el Instituto que amplia sus cátedras e incorpora a profesores de la calidad de Eugenio María de Hostos, y Carlos Nouel, y un grupo de jóvenes graduados de Europa, sobretodo en Medicina y Derecho.
1.5.-La Educación Superior en el Siglo XX Hasta la Ley de Autonomía
En los primeros años del Siglo XX la economía se fortalece, la educación secundaria aumenta considerablemente y el Instituto Profesional incrementa sus efectivos con los hijos de nuevos sectores de la clase media urbana y rural.
El 16 de noviembre del 1914 con las condiciones propicias para que el Rector del Instituto Profesional, Dr. Ramón Báez Lavastida, Presidente Provisional de la República, se convierte de forma oficial ese centro docente en Universidad de Santo Domingo.
Se inicia la expedición de títulos de Doctor en Medicina y Derecho, en lugar de la Licenciatura, y se organiza nueva vez una Facultad de Filosofía y Letras. Las otras Facultades se denominan Derecho y Ciencias Políticas, Medicina y Ciencias Naturales, Farmacia y Ciencias Químicas y Ciencias Físicas y Matemáticas.
Durante el Gobierno Militar Norteamericano (1916-1924) se producen cambios significativos en la Universidad de Santo Domingo, los cuales propician un incremento en el número de estudiantes. Desaparece la Facultad de Filosofía y Letras, por no responder a los criterios utilitarios del poder interventor, ni a la concepción positivista de la elite intelectual dominicana de la época.
En lo jurídico, la relación de la Universidad con respecto al Estado alcanza una nueva definición durante ese período, en lugar de depender de la Secretaría de Estado de Justicia e Instrucción Pública, por Ley contenida en una Orden Ejecutiva del Gobierno Militar de Santo Domingo del 1918, pasa al recién creado Consejo Nacional de Educación, con atribuciones normativas y para designar a los profesores universitarios y al Rector por seis años.
El incremento de estudiantes regulares inscritos en 1928 permite la formación de la Asociación Nacional de Estudiantes Universitarios (ANEU); la cual plantea la consigna de la Autonomía Universitaria, alcanzada después de la muerte de Trujillo en el año 1961.
Durante la Era de Trujillo, la Universidad de Santo Domingo experimenta progresivos cambios institucionales en los métodos pedagógicos. En la “Ley General de Estudios” del año 1932 y en la “Ley de Organización Universitaria” del 1937, el gobierno erradica el sistema de estudios libres, que permitía a muchos estudiantes realizar sus estudios con el único control de la realización de exámenes periódicos. También se organizan laboratorios y salas para la realización de prácticas supervisadas en la mayor parte de las carreras universitarias.
A partir de los años cuarenta, la Universidad comienza una nueva etapa. La inmigración de refugiados de la guerra civil española nutre a la educación superior de pioneros en muchas ramas de la ciencia, la técnica, la educación, las humanidades y las artes. Además se incorporarán algunos refugiados judíos de la persecución nazi.
En esa etapa surgen en la Universidad numerosos organismos especializados, la mayor parte de existencia precaria, tales como fueron el Instituto de Investigaciones Antropológicas, el Instituto Botánico, el Centro de Relaciones Internacionales, El Instituto de Investigaciones Geográficas y Geológicas, Estación Central de Sismología, el Instituto y Escuela de Periodismo y el Instituto de Legislación Americana Comparada.
También se crean otras escuelas, como las del Notariado, de Economía y Hacienda Pública, de Enfermeras, de Obstetricia, de Higiene y Sanidad, de Químicos Azucareros y de Meteorología; de las cuales unos funcionaron y otras desaparecieron poco después. No obstante estas creaciones demuestran que durante ese período existe un interés por el desarrollo material y académico de la Universidad de Santo Domingo.
Hacia la segunda mitad de esa década esta situación cambia resultante de la disidencia de parte de la juventud universitaria. En adelante, una “Guardia Universitaria” formada por estudiantes bedeles y la represión ejercida por los servicios de seguridad del gobierno de Trujillo, toman virtualmente a la Universidad y se relega la actividad académica a un segundo plano.
A partir del 1959, unos tres mil estudiantes universitarios, participarán en el movimiento de rebeldía con carácter nacional contra la Tiranía, que culmina con la muerte del Dictador y la caída de su gobierno de opresión, en el 1961.
1.6.-La Universidad Autónoma de Santo Domingo
La Ley 5778, de Autonomía Universitaria, promulgada por el Poder Ejecutivo el 31 de Diciembre del 1961, confiere ese beneficio a la Universidad, llamada a partir de entonces Autónoma de Santo Domingo (UASD).
En virtud de dicha Ley, la UASD es un organismo autónomo, descentralizado del Estado y dotado de plena capacidad jurídica. Está protegida por el Fuero Universitario y como tal sus recintos no pueden ser violados por autoridad alguna, salvo pedido sobre el particular de las autoridades universitarias. La misma Ley consigna una proporción no menor de un 5% del Presupuesto Nacional como aporte del Estado a su mantenimiento.
En los organismos colegiados, los profesores de categorías superiores (titulares y adjuntos), que habían sido designados por el Régimen, se encuentran en una proporción de cuatro a uno con respecto a los delegados estudiantiles. En este orden el resto del personal docente queda fuera de los mecanismos de poder, sin facultad de elegir ni de ser elegidos y los estudiantes, por su parte, estaban divididos y eran una minoría. La autonomía recién conquistada es administrada por los mismos sectores profesorales que carecen de la experiencia social necesaria para utilizar la libertad y el autogobierno adquiridos para el cumplimiento de la misión que le corresponde a la Universidad en ese momento histórico.
La Universidad Autónoma de Santo Domingo enfrenta problemas productos de su propia autonomía, por el uso excesivo de sus nuevos derechos, la improvisación, el reflejo dentro de la Universidad de las agudas contradicciones de clase y los desajustes políticos y económicos de la sociedad dominicana. El período post-trujillista encuentra su más fiel expresión en el movimiento insurreccional y guerra civil que se desencadena en abril del 1965, y que culminan con una nueva intervención militar norteamericana.
En el curso de la Insurrección, y particularmente cuando ésta derivó por la fuerza de las circunstancias en una guerra de posiciones y resistencia comienza a gestarse la revolución universitaria por venir.
Terminada la contienda civil, en Septiembre del 1965, se celebran dos Asambleas de la Familia Universitaria. En éstas participa un gran número de profesores y empleados, así como los grupos estudiantiles organizados; dando origen al denominado Movimiento Renovador Universitario. Éste depone a las viejas autoridades; y crea un Consejo Universitario Provisional (CUP), con un
mandato para salvar al año académico. Traza los lineamientos generales de la reforma universitaria y se organiza la elección de nuevas autoridades.
Sobre la reforma universitaria, el CUP aprobó Lineamientos Generales, los cuales fueron redactados por una Comisión designada al efecto, presidida por el Dr. Tirso Mejía-Ricart.
Entre esas reformas se destacan el aumento en la participación estudiantil, que duplica desde entonces su influencia, en lugar de tener con respecto a los profesores una proporción de 4:1, pasa a constituir el 33.3% de los organismos de gobierno. También los empleados lograrán un representante ante el Consejo Universitario.
En el Texto Sustantivo, las Facultades se reducen a Humanidades, Ciencias, Ciencias Médicas, Económicas y Sociales y Ciencias Agronómicas y Veterinarias y dejan de ser sólo escuelas profesionales, para ser básicamente conjuntos de Escuelas, Departamentos e Institutos que practican docencia, investigación y extensión en áreas afines del conocimiento. La práctica señalada termina posteriormente una vez que se concentran en los Departamentos todas las actividades indicadas.
El mismo Estatuto crea diferentes Organismos Académicos Comunes, encargados de hacer posibles las principales directrices de la política universitaria de la UASD, centrada ésta en la democratización de la vida académica. Tales fueron el Colegio Universitario, Orientación Profesional, Coordinación Académica, Servicios Bibliográficos, Publicaciones, Educación Física, Extensión, Bienestar Estudiantil, Investigaciones y Relaciones Públicas e Internacionales.
A partir de este momento histórico, la institución entra en una fase de gran dinámica de crecimiento que en determinados momentos la debilita por desórdenes políticos, dificultades económicas y de desarrollo cualitativo.
1.7.-El Surgimiento de Universidades Privadas
La primera universidad privada surge el 31 de diciembre del año 1962, en Santiago de los Caballeros, la segunda ciudad del país, bajo los auspicios del Episcopado Católico Dominicano: La Universidad Católica Madre y Maestra UCMM, hoy Pontificia (PUCMM).
La UCMM disfruta del apoyo de los gobiernos surgidos de Balaguer, Guzmán y Jorge Blanco. Combina los recursos provenientes del gobierno central, entidades autónomas, empresas del Estado, entidades privadas y amplio
financiamiento internacional (BID, PNUD, IAD, Universidades Norteamericanas). El apoyo del Estado, la Iglesia y del gobierno norteamericano confieren una gran estabilidad institucional.
Por su parte, los empresarios privados de Santo Domingo inician gestiones para la creación de un centro orientado a la educación el 4 de marzo del 1964, al mismo tiempo constituyen la “Acción Pro Educación y Cultura” (APEC).
Una vez finalizada la Guerra Civil el 27 de septiembre del 1965, se inicia bajo los auspicios de APEC el Instituto de Estudios Superiores (IES), dentro de un formato de “Junior College” norteamericano. Dirigido a ofrecer enseñanza postsecundaria de carácter utilitario en solo dos años de estudios, para lo cual admiten por igual a bachilleres y egresados de “high school” norteamericano, y aún estudiantes que no han alcanzado esos grados.
El reconocimiento oficial lo obtiene mediante Decreto No. 2985 del Poder Ejecutivo, el 12 de noviembre del 1968. Más tarde, el 29 de enero del 1985, el Instituto de Estudios Superiores (IES) es autorizado por el Decreto No. 2710 del Poder Ejecutivo a funcionar como la Universidad APEC (UNAPEC), orientada desde sus orígenes al área de los negocios y el desarrollo empresarial.
Otra universidad privada dominicana desde los años sesenta es la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU). Fundada el 21 de abril del 1966, como consecuencia de la salida de la UASD de más de ochenta profesores no identificados con el Movimiento Renovador y el cogobierno de profesores y estudiantes.
Dicha universidad es creada con el patrocinio de la Fundación Universitaria Dominicana, compuesta por empresarios. Obtiene incorporación legal por el Decreto No. 1247 del 17 de marzo del 1966, durante el gobierno provisional de García Godoy.
La UNPHU recibe a su vez del gobierno un subsidio análogo al de la UCMM; viejo Hospital de Geriatría de Santo Domingo y los terrenos cercanos al campamento militar en la autopista Duarte, para que le sirvieran de sede. La antigua Hacienda María se constituye en la finca experimental. También goza del apoyo del gobierno a través del Fondo FIDE del Banco Central y del PNUD.
En el plano académico, la UNPHU ofrece desde sus inicios una amplia gama de carreras, aunque hace más énfasis en las de Educación, Ciencias Médicas y Derecho.
No obstante acordada la autonomía de esas primeras universidades privadas de la era Republicana (UCMM y UNPHU), ella fue interrumpida por breve tiempo. El Dr. García Godoy, en Junio del 1966, dicta el Decreto Ley No.273 que obliga a las universidades privadas existentes y por establecer, a seguir en cuanto a su estructura, planes de estudio, docencia y reclutamiento de profesores, las pautas establecidas por las universidades oficiales. Dicha Ley faculta al Poder Ejecutivo para autorizar, y por ende para suspender, la equivalencia de los títulos que otorgan las universidades privadas con respecto a las oficiales.
En este orden, la actividad académica logra contribuir a revitalizar un tanto la ciudad de San Pedro de Macorís, con la emigración temporal de grupos significativos de extranjeros durante varios años. En esta ciudad se erige la Universidad Central del Este (UCE), creada mediante el Decreto No. 1205 del 3 de julio del 1971. Esta se consolida y apoya el desarrollo de la región Este.
En el año 1972 se funda en la ciudad de Santo Domingo el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), el cual se incorpora mediante el Decreto No 3673 del 4 de julio del 1973. Es la primera institución del país que comienza sus ofertas de programas del nivel de postgrado, aunque un año después incursionan ofertas curriculares del nivel de grado.
En el 1973 otras dos entidades reciben su incorporación como centros de estudios superiores; el Centro de Estudios Técnicos (CETEC), y el Centro de Investigación, Formación y Asistencia Social (CIFAS), ambos en Santo Domingo, los cuales ofrecen una formación superior de carácter técnico.
Por su parte, el Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino, al cual por fuerza del Concordato con la Santa Sede del 1953, se le acepta categoría universitaria. Asimismo la Licenciatura en Educación Religiosa con Mención en Teología, ofrecida desde sus inicios, organiza a partir del 1970 una Facultad de Pedagogía para religiosos y laicos, por espacio de varios años.
El último centro de estudios superiores durante esa etapa es el Instituto de Ciencias Exactas (INCE), autorizado mediante el Decreto No. 415 de ese año para ofrecer formación profesional en el área indicada. Luego de una precaria y luego de varios años sin funcionar, reinicia sus actividades en 1996 con 10 estudiantes matriculados y en 1997 alcanza a 15, con 10 profesores a cargo de la docencia. En años recientes se activa como Universidad INCE con una oferta renovada de carreras.
En ese año (1973), el Presidente Balaguer autoriza mediante el Decreto No. 3432 del 7 de junio el funcionamiento de la Universidad Tecnológica de Santiago
(UTESA), establecida en esa ciudad. El 13 de junio se legaliza la creación de la Universidad Dominicana O&M en la Capital y en Santiago; así como la Universidad Internacional Eugenio María de Hostos (UNIREMHOS); esta última por Decreto No. 3400 del 29 de junio del 1978.
En este período quedan autorizadas la Universidad Mundial Dominicana (UMD), mediante el Decreto No. 3460 y la Universidad Nordestana (UNNE), con sede en San Francisco de Macorís, con el Decreto No. 3487 del 14 de Julio del 1978. Luego son aprobadas la Universidad Tecnológica del Sur (UTESUR) que abre sus puertas en Azua en ese año y la Universidad Interamericana (UNICA) que se establece en Santo Domingo.
A partir del 16 de agosto de ese año, ya en el gobierno de don Antonio Guzmán comenzarán pues a funcionar, además de las primeras seis universidades privadas ya establecidas citadas, otras cinco: Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA), la Universidad Dominicana (O&M), la Universidad Nordestana (UNNE), UMD Y UNIREMOS Internacional, entre las cuales las tres últimas comenzaron pronto a enfrentar acusaciones de irregularidades, particularmente en el manejo de los estudiantes extranjeros de las ciencias médicas. De estas últimas, en la UNNE (actual UCNE) hubo que forzar al año siguiente la salida de sus principales autoridades encabezadas por el Rector Montes, de origen español. En este orden la UNNE pasa a ser dirigida por el obispo de San Francisco de Macorís, desarrollándose desde entonces con una connotada estabilidad. Años mas tardes se profundiza la crisis en determinadas universidades y la UMD y UNIREMHOS Internacional son clausuradas.
La proliferación de universidades privadas con apoyo político y económico gubernamental, y el subsecuente crecimiento inestructurado de la educación superior en el País, hace pensar a intelectuales y universitarios en la necesidad de crear un organismo coordinador y planificador de ese nivel de enseñanza, análogo a los Consejos de Rectores y similares a los que funcionan en otros países de la América Latina, Europa y Norteamérica.
Este organismo se concibe sobre la base de un plan de absoluta igualdad entre cinco instituciones privadas existentes, tales como UCMM, IES (actual UNAPEC), UNPHU, UCE e INTEC, que representan en su conjunto cerca del 30% de los estudiantes matriculados. La UASD, además de ser la institución oficial, tiene más del 65 % de la matrícula estudiantil; sin embargo, queda en minoría, lo cual pone en riesgo su autonomía y su política de orientación nacionalista y popular. En consecuencia, en el 1977 el Consejo Universitario de la UASD rechaza la inclusión de la entidad en el Consejo Nacional de Instituciones de Educación Superior, CONIES.
El proceso de privatización de los estudios superiores, el constante enfrentamiento del gobierno y la UASD, y la inexistencia de controles de calidad de las universidades recién creadas, parecen dar signos de modificarse con el establecimiento del gobierno encabezado por Antonio Guzmán, desde el 16 de agosto del 1978, no obstante la indudable influencia que dentro de ese gobierno tenían los profesores y egresados de la UCMM. Sin duda el peso numérico y la conciencia de la importancia política de la UASD dentro del contexto nacional jugaron un papel en este cambio.
Como signo de la nueva situación, se señala el Decreto No. 449 del 30 de noviembre del 1978, del Presidente Guzmán, el cual señaló que no se autorizaría la creación de nuevas universidades. Crea una Comisión que redactara un estatuto que establecería un régimen idóneo de instalación y funcionamiento para las universidades nacionales. La Comisión se forma en su mayoría por representantes de las universidades privadas ya establecidas.
Final de ese período de gobierno, y bajo la Presidencia Interina de Jacobo Majluta, luego de la trágica muerte del presidente Guzmán, es aprobado el funcionamiento de otras dos Universidades: la Universidad Iberoamericana, (UNIBE), en Santo Domingo, incorporada mediante el Decreto No. 3371 del 12 de julio del 1982; y la Universidad Adventista Dominicana (UNAD), en la ciudad de Bonao auspiciada por la iglesia del mismo nombre, por el Decreto No. 3482 del 11 de agosto del mismo año.
El nuevo gobierno de Salvador Jorge Blanco, inaugurado el 16 de agosto del 1982, encuentra un ambiente caracterizado por presiones encontradas de nuevos centros docentes que funcionaban sin autorización y la solicitaban, y las de continuas denuncias de que se trafica con notas y títulos universitarios en algunas de las universidades privadas de reciente fundación: Es notable el flujo de estudiantes extranjeros hacia éstas, atraídos, al parecer, por facilidades especiales que les permiten terminar sus carreras en breve tiempo.
En esas condiciones, el Presidente autoriza otras Universidades: La UNICA, ya citada, mediante el Decreto No. 471 del 13 de noviembre del 1982; la Universidad Tecnológica del Sur (UTESUR), con sede en la ciudad de Azua, mediante el Decreto No.179 del 9 de febrero del 1984; y el Instituto Tecnológico del Cibao Oriental (ITECO), mediante el Decreto No. 820 del 25 de febrero del 1983, esta última es la segunda de carácter oficial en el país, ubicada en la ciudad de Cotuí, como una respuesta a los reclamos comunitarios para que una parte de los beneficios que representaban para el Estado la explotación de la mina de oro localizada en Pueblo Viejo, de la provincia Sánchez Ramírez, se quedara en ésta.
Mediante el Decreto No.1255 de fecha 25 de julio del 1983 es creado el Consejo Nacional de Educación Superior (CONES), cuyas funciones principales son evaluar la estructura y funcionamiento de las universidades privadas y otros centros de estudios superiores; asesorar al Presidente en todo lo relativo al reconocimiento y eventual pérdida de esa condición a las universidades e institutos de estudios superiores de la República y legalizar los documentos de esas instituciones.
La aparición del CONES no detuvo la creación de nuevas universidades. Así, el Decreto No. 2048 del 8 de junio del 1983 confiere Personería Jurídica a la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD). EL Decreto No. 3257 del 29 de enero del 1985 autoriza a la Universidad Central Dominicana de Estudios Profesionales (UCDEP) a operar legalmente; y el No. 3257 del 23 de agosto de ese mismo año da partida de nacimiento a la Universidad Odontológica Dominicana (UOD), estas dos últimas son el resultado de desprendimientos de directivos de la UMD.
En el año del 1985, las autoridades del CONES se dedican a impulsar la realización del primer diagnóstico de la educación superior dominicana, y a la elaboración de un Proyecto de Ley de Educación Superior, que no es enviado finalmente a las Cámaras tras ser objetado por académicos allegados a la UCMM.
Al final de su mandato, el período de transición hacia el nuevo gobierno de Balaguer, Jorge Blanco autoriza otros cuatro centros de estudios superiores; a saber : la Universidad Ulises Francisco Espaillat (UUFE) mediante el Decreto No.-650; con sede en Santo Domingo, que nunca ha funcionado como tal; el Instituto Superior de Agricultura (ISA), con sede en Santiago por el Decreto No. 651; la Sede de la Universidad Nacional Evangélica (UNEV) en Santiago, con el Decreto No. 652, los tres en fecha 30 de Julio del 1986; y la Universidad Católica Tecnológica del Cibao (UCATECI) localizada en la Vega, con los auspicios del obispado de esa ciudad, mediante el Decreto No. 756 del 12 de Agosto del mismo año.
Durante el período 1986-90 del Presidente Balaguer no se producen cambios en las universidades del país, ni se autoriza la fundación de otras. Sólo en el mandato siguiente de éste (1990-1994), el CONES autoriza otras dos: la Universidad Federico Henríquez y Carvajal (UFHEC) con el Decreto No. 57-91 del 12 de febrero del 1991 y la Universidad de la Tercera Edad (UTE), mediante el Decreto No.56 del 26 de febrero del 1992.
La UFHEC es el último residuo de la UMD, como las otras dos ya citadas, esta vez se incluyen en el mismo Decreto fundacional la derogación del que
amparaba a la original; en tanto que la UTE resulta de nuevo un desprendimiento de UNIREMHOS.
Al final de los diez años de gobierno de Balaguer, el CONES aprueba otras dos instituciones de estudios superiores: la Universidad Experimental Félix Adam (UNEFA), con el Decreto No. 147 del 2 de Mayo del 1996; y la Universidad Agroforestal Fernando Arturo de Meriño (UAFAM), con sede en la ciudad de Jarabacoa, mediante el Decreto No. 164 del 20 de Mayo de ese año.
Además fueron aprobados como “Institutos de Estudios Superiores” otros ocho establecimientos docentes, siete de los cuales durante el Gobierno de Balaguer, a saber:
1.- Instituto Técnico Superior, (ITS), por Decreto No. 50-87 del 25 de marzo del 1982. Con sede en Santo Domingo.
2.- Instituto Dominicano de Tecnología (IDT), por Decreto No.37-89 del 25 de febrero del 1989. Sede en Santo Domingo.
3.- Instituto Politécnico Loyola (IPL), por Decreto No.83-89 del 25 de febrero del 1989 en San Cristóbal.
4.-Instituto Cultural Domínico-Americano (ICDA), por Decreto No. 226-89 del 6 de junio del 1989. Con sede en Santo Domingo.
5.-Instituto Superior de Informática (ISIF), por Decreto No. 94-90 del 13 de marzo del 1990. Con sede en Santo Domingo.
6.-Instituto Dominicano de Capacitación Bancaria (INDOBANCA), por Decreto No. 113-91 del 19 de marzo del 1991, en Santo Domingo.
7.-Instituto Católico Tecnológico de Barahona (ICATEBA), por Decreto No 231-95 del 12 de octubre del 1995, en Barahona.
8.-Instituto de Psicología Industrial Dominicana (INSPID), por Decreto No.167-96 del 20 de mayo del 1996, en Santo Domingo.
Estos institutos han tenido la virtud de establecer una dimensión nueva, más modesta y realista de la educación postsecundaria en la República Dominicana.
Al final de su último mandato, el 15 de julio del 1996, Balaguer emite mediante su Decreto No. 259-96 un nuevo reglamento para la educación superior que da más facultades al CONES en la supervisión de las universidades y en la certificación de todos los estudios universitarios. El mismo es sustituido a su vez dos meses después por otro Decreto del Presidente Leonel Fernández, No. 517-96 del 14 de octubre del 1996, con el CONES presidido por la profesora Alejandrina Germán. En este período no son aprobadas instituciones de educación superior.
Las tres últimas IES aprobadas, a saber en el 2001, fueron: el Instituto Técnico Superior Mercy Jácquez (ITESUMJ), la Academia Militar Batalla de las
Carreras (AMFA) y la Academia Naval de la Marina de Guerra: Las tres entidades tienen su sede en Santo Domingo.
1.8.-Creación de Centros Regionales y Extensiones Universitarias.
Paralelo al proceso privatizador de la educación superior dominicana descrito desde 1966 se produce el desarrollo de centros universitarios regionales y de extensiones como apéndices de la UASD y de las grandes universidades privadas tras el auge del Movimiento Renovador de la UASD, una vez comienza a perfilarse esa red de educación superior en el interior del País.
La primera extensión extramural es establecida por la UASD en San Pedro de Macorís en 1967 con el llamado Plan del Este, para formación de maestros. No obstante es a partir del 1970 que la UASD define su política de expansión de la academia y establece los centros universitarios regionales del Nordeste (CURNE) y del Suroeste (CURSO), en las ciudades de San Francisco de Macorís y Barahona respectivamente.
El programa de desarrollo de los primeros cuatro centros regionales de la UASD es establecido a partir del 1970 e incluye carreras de nivel técnico en las áreas de Educación, Comunicación Social, Contabilidad, Tecnología Médica, Enfermería y Construcción. Luego incluyen también carreras cortas y largas, tanto nuevas como tradicionales.
En 1979 se establece el centro para la región Noroeste (CURNO), en la ciudad de Mao, con una extensión para la formación de docentes de educación media en la ciudad de Sabaneta. En tanto ese año se crea también otra extensión similar en la ciudad de Nagua, CURNA, adscrita al CURNE en ese entonces. También se recomienda la instalación de la sede principal del CURE en la ciudad de La Romana por ser más céntrica y poblada que Higüey y mantienen a ésta como extensión de la misma.
La UASD instala centros regionales en Santiago (CURSA), en San Juan de la Maguana (CURO), Bonao (CURCE), una Extensión en la ciudad de Nueva York y otra por abrirse en Puerto Plata. Constituyen de este modo un sistema nacional de educación superior pública siempre en expansión, con limitaciones materiales y de personal docente indudables y cumplen un papel de importancia en la democratización de la formación universitaria en el interior del país.
Por su parte, la UNPHU establece extensiones en La Romana, Montecristi, San Juan de la Maguana y La Vega, aunque no mantiene la permanencia
requerida. La PUCMM, en cambio, estabiliza extensiones en Puerto Plata y Bonao, para luego, a partir de 1985, establece una importante en Santo Domingo, en el local del antiguo Seminario Conciliar Santo Tomás de Aquino, que rivaliza en cuanto al número de sus estudiantes con la sede central de Santiago. En ésta se desarrollan diversos programas de los niveles de Grado y de Postgrado, fundamentalmente en ciencias sociales y económicas.
La UCE también establece programas de extensión en La Romana y en varias poblaciones del sur y cercanas a la frontera del país: San Cristóbal, Monte Plata, Bayaguana, Barahona, San Juan de la Maguana, Neyba, Elías Piña, Las Matas de Farfán, Duvergé, Pedernales, Dajabón y Montecristi, estas últimas de escaso crédito académico y corta duración. La UCE conserva sólo tres de esas Extensiones.
Por su parte, UTESA crea una gran extensión en Santo Domingo (con cuatro Recintos). En tanto que la Universidad Dominicana O & M lo hace en Santiago. Ambas instituciones despliegan programas masivos de nivel Técnico Superior y de Grado en las Ciencias Administrativas; la primera establece también una escuela de Medicina dirigida a extranjeros; y mantiene asimismo extensiones en Moca, Mao y Puerto Plata, en tanto que la O & M posee extensiones en La Romana, Puerto Plata, Moca y San José de Ocoa.
Finalmente, la UNNE (UCNE) mantiene una extensión en Salcedo, la UNAD cuenta con una extensión en Santo Domingo, UNIREMHOS sostiene una en San Cristóbal, la UNEV mantiene extensiones en Santo Domingo y Villa Altagracia y la UFHEC tiene extensiones en Moca, La Romana y Baní, aunque cerró forzadamente otras en Barahona y Puerto Plata. En el 2001 UNAPEC, en su proceso de expansión, crea una extensión en Santiago para impartir programas del nivel de Postgrado.
Una revisión general del proceso de expansión de la educación a todo el país, ocurrida a partir de la muerte de Trujillo, se explica ésta a partir de fenómenos positivos, como la liberalización progresiva del país, el rápido crecimiento urbano, la democratización, la diversificación de la economía y el incremento que ha experimentado la matrícula estudiantil a todos los niveles.
Las universidades e institutos de estudios superiores con sede fuera de la ciudad capital, sus extensiones y los centros universitarios regionales de la UASD, constituyen ya una significativa red de centros docentes que genera una nueva dimensión en la educación superior dominicana, la cual contribuye a distribuir el personal calificado en todo el país y, por ende, a mejorar la calidad de vida de las provincias dominicanas.
1.9.-La Secretaría de Estado de Educación Superior, Ciencia y Tecnología
Con la aprobación de la Ley no. 139-01 del 13 de agosto del 2001, que crea la Secretaría de Estado de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, culmina el proceso de expansión y ordenamiento de la educación superior que ha experimentado la República Dominicana durante los últimos cuarenta años; así como de los esfuerzos por definir una política nacional de Ciencia y Tecnología.
La última etapa de dicha Ley en su largo recorrido de intentos fallidos desde el año 1985 se inició con la introducción por el Dr. Tirso Mejía-Ricart en 1998 como Diputado de la República de un proyecto de Ley de Educación Superior, el cual en lo sustancial es elaborado en 1985 por la Comisión en la que participa dentro del CONES para esos fines.
Esta iniciativa agiliza la creación por el CONES, dirigido en ese momento por la Lic. Alejandrina Germán, de una Comisión que redactaría un nuevo proyecto de Ley de Educación Superior en agosto de ese año.
En el seno de dicha Comisión se propuso la integración en dicha ley de la parte relativa a la organización del subsistema de Ciencia y Tecnología, lo cual es aceptado.
El nuevo proyecto es discutido en varios talleres de trabajo e introducido al Congreso vía el Senado de la República a principios del año 2000. El Senado lo aprueba, no así la Cámara de Diputados; caduca y es necesario reintroducirlo para ser aprobado en julio del 2001.
El Lic. Andrés Reyes Rodríguez, tras su designación como Presidente del CONES por el Presidente Hipólito Mejía, en agosto de ese año, logra su reactivación y aprobación del Proyecto por las Cámaras, así como la promulgación de la Ley, el 13 de agosto del 2001.
CAPÍTULO 2:
LA EDUCACIÓN SUPERIOR Y EL CONTEXTO SOCIAL Y ECONÓMICO.
La Educación Superior tiene sus raíces en el amplio y complejo contexto socio-económico del que emerge y en el cual se desenvuelve. En este orden presenta su articulación con los niveles educativos que conforman todo el sistema, su relación con el sistema productivo y su integración al proceso de globalización e internacionalización.
2.1.-Articulación con los demás Niveles Educativos.
Los diferentes niveles de la educación en la República Dominicana están coordinados y dirigidos por dos Secretarías de Estado. Por un lado está la Secretaría de Estado de Educación, SEE, que coordina los tres primeros niveles educacionales: Inicial (los primeros cuatro años), Básico (del cuarto hasta el octavo año) y Medio que comprende desde el noveno hasta el duodécimo año, concluyendo con el título de Bachiller. Por el otro lado está la Secretaría de Estado de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, SEESCYT, que es la instancia responsable de la educación superior. Esta última comprende los niveles de Técnico Superior, Grado y Postgrado. Éstos se tratan especificidad con en los contenidos posteriores.
En el año 2002 el Subsistema de Educación Superior integra una población estudiantil correspondiente al 11% (186,134 estudiantes en los tres subniveles) de la totalidad de alumnos en los niveles Inicial, Medio y Básico (2.6 Millones). Para el año 1997 la cifra promedio correspondiente es de 12.45%, lo cual indica que la cantidad promedio de alumnos que acceden a la educación superior, con relación al total de alumnos en los niveles preuniversitarios, se mueve cada año alrededor del 12%.
Esos alumnos arrastran a la educación superior sus fortalezas y deficiencias de los niveles precedentes de educación, lo cual precisa de una interacción fluida entre los diferentes niveles educativos que permita subsanar las deficiencias acumuladas y poder formar a los profesionales idóneos que requiere la sociedad de hoy.
No obstante, en el presente es necesario e importante la vinculación sistemática de los trabajos de ambas Secretarías de Estado, ya que está presente en el espíritu de todos los estamentos de educación. No se había hecho intentos significativos para planes comunes, aunque todos los actores involucrados habían percibido la necesidad de insertar a los diversos niveles educativos del sistema.
La gráfica No. 1 presenta la pirámide de los diferentes niveles educativos del País. En ésta se detallan las ramificaciones de lugar en los niveles de Grado y de Postgrado. Inicial Básica Media / Técnica Técnico Superior Grado Postgrado Ingeniería Arquitectura Licenciatura Doctorado Doctorado (Ph.D) Maestría Especialidad
NIVELES DE LA EDUCACIÓN DOMINICANA
GRÁFICO No.1
Una síntesis de la política pública relativa a la vinculación de la educación superior con el resto del sistema educativo dominicano es concebida por el Secretario de Estado de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, vigente, dentro del marco de la legislación nacional, contenida en la Ley General de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, 139-01.1 En este orden dicha política es incipiente en el País, dado que en el pasado los niveles de la educación nacional funcionaban de forma separada y sin grados suficientes de vinculación.
Sendas Secretarías de Estado han firmado convenios para trabajar en conjunto con el propósito de realzar y cualificar la educación del País a todos los
1 Cf. Conferencia dictada por el Lic. Andrés Reyes Rodríguez para el personal de la SEESCYT, en la sala principal de la institución el 15 de octubre del 2002.
niveles, de modo que la cooperación posibilite poder llegar a formar profesionales, científicos, tecnólogos e investigadores competitivos.
En el momento actual se ha desarrollado seis importantes focos de atención de acciones coordinadas y ordenadas de manera sistemática, a saber:
a) Se ha establecido como cuestión fundamental para el funcionamiento de la educación inicial, básica y media la presencia del Secretario de Estado de Educación Superior, Ciencia y Tecnología en el Consejo Nacional de Educación, en calidad de miembro pleno. En este se exponen y se debaten los puntos de vista respeto a la función de la Secretaría de Estado de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, SEESCYT y a los tres primeros niveles de la educación.
b) El Secretario de Estado de Educación Superior, Ciencia y Tecnología es miembro pleno del Consejo Directivo del Instituto Nacional de Formación y Capacitación del Magisterio, INAFOCAM. En este se discuten los asuntos relativos a la formación y capacitación de los tres niveles establecidos dentro de la Secretaria de Estado Educación. c) La Secretaría de Estado de Educación Superior, Ciencia y Tecnología
firmó un convenio con la Secretaría de Estado de Educación, SEE, y con el Instituto de Formación Técnica Profesional, INFOTEP, para establecer la vinculación de la educación técnica de los niveles medio y superior.
d) Para dar cumplimiento a un mandato de la Ley 139-01, en la SEESCYT funcionará a partir del 2003 una División de Vinculación con la Educación Media, dependiente de la Subsecretaría de Educación Superior, para que los vínculos sean profundos, amplios y permanentes.
e) En la actualidad, la SEESCYT se prepara para la administración de las Pruebas Diagnósticas a todos los bachilleres antes de su ingreso en las aulas universitarias. Pretende fortalecer la vinculación de la educación superior con los primeros niveles educativos en el país y manejar adecuadamente las fortalezas y debilidades con las que vienen al estadio superior los alumnos.
f) A mediados del presente año 2002, ambas Secretarías de Estado de la educación dominicana firmaron un convenio con el fin de crear y poner en marcha mecanismos ágiles de cooperación entre ambas
instituciones. Se pretende mejorar la calidad de los servicios educativos en todos los niveles.
La política de vinculación de los niveles de la educación que ejecuta el Estado Dominicano a través de las respectivas Secretarías de Estado tiene el propósito de mejorar la calidad y la pertinencia de la educación general del país.
2.2.-Relación con el Sistema productivo
Los vínculos entre la Universidad y la Empresa en el país no se han desarrollados con la fortaleza esperada y no se evidencian resultados connotados. No se conocen propuestas de investigación y las ofertas no necesariamente responden a los perfiles requeridos por el sector. En ese mismo orden, el empresariado por su parte no ha mostrando un decidido interés respecto a contribuir con el IES ni manifestado su decisión de incorporarse a las mismas con el aporte de los egresados. Alrededor de 6 instituciones de Estudios Superiores mantienen tradicionales vínculos con el mundo empresarial y abren mejores oportunidades de inserción laboral para sus egresados. No obstante determinadas universidades e institutos integran empresarios en sus juntas directivas y en los comités consultivos adscritos a sus decanatos y escuelas.
En la actualidad se hace un significativo esfuerzo por parte de la SEESCYT para fomentar dicha vinculación, dada la presencia y participación de los organismos representativos empresariales en las actividades más relevantes que organiza. La presencia representativa de los empresarios ante el CONESCYT juega en esta perspectiva un papel determinante.
Los aportes financieros por parte de determinadas empresas del sector privado han favorecido, aunque sólo de manera esporádica y espontánea a algunas IES en particular, para mejorar o ampliar su planta física, la biblioteca o los laboratorios.
Un estudio a tener en cuenta realizado al respecto2 y publicado recientemente muestra que el 86% de los ejecutivos de las IES reconoce la necesidad de revisar e innovar dicha oferta entre sus prioridades. En la actualidad, un determinado número de IES ha revisado sus ofertas y sus programas, y han entregado sus resultados a las autoridades de la SEESCYT. Ese proceso ha de extenderse a todas las instituciones de educación superior que no lo han hecho conforme a la norma interna de sus instituciones y de la SEESCYT.
Otros resultados del citado estudio han sido: la falta de correspondencia entre el perfil profesional y el perfil ocupacional actual, como también la falta de comunicación de las IES con el sector productivo.
2 Rodríguez, Pablo; Herasme, Manuel: “El Futuro de la Economía Dominicana y Demanda de Empleo a Nivel Superior”. Pag. 242-244. Editora Centenario, Santo Domingo 2002.
Para reducir esas deficiencias fueron propuestas varias alternativas, entre las que se cita:
- La creación de un organismo de enlace con el sector productivo. - Formación de organismos empresariales de apoyo a las IES. - Desarrollo de programas de intercambio entre ambos sectores. - La SEESCYT debe servir de organismo de enlace.
- Rediseño de los perfiles profesionales en atención a la realidad ocupacional del entorno.
- Realizar estudios de mercado que sirvan de referente para los procesos de rediseño y actualización de los pensa.
- Las autoridades de las IES deben propiciar la comunicación con el sector productivo, para lo cual requieren el apoyo de la SEESCYT.
- Promover la participación en los comité académicos y/ o creación de comisiones consultivas con participación de dicho sector.
- Creación en las IES de oficina de relaciones con el sector productivo. - Despolitización de las funciones académicas de las IES.
Los empresarios dominicanos, por su parte, han expresado dos prioridades con relación al perfil de los egresados: que sepan lenguas extranjeras y que puedan realizar trabajos interdisciplinarios.3
En este orden se han realizado eventos de trascendencia en universidades e institutos técnicos que vinculan al sector empresarial de forma militante y positiva.
Desarrollar una vinculación sinérgica entre las IES y el sector productivo es en esencia una cuestión primordial para ambos sectores. El mayor número de estudiantes se encuentra en la actualidad en el área de los negocios o se inserta en ella al finalizar sus estudios. Es el sector productivo el que ha de recibir al personal profesional que precisa.
Propiciar la vinculación de las IES con el sector productivo es una de las variables a que está llamado a fomentar el sistema emergente de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Capítulo 11, inciso h). Para lograr ese objetivo, la Subsecretaría de Ciencia y Tecnología despliega esfuerzos, diseña planes y ejecuta actividades de trascendencia.
3 Encuesta de Innovación Tecnológica sobre la Situación en las Empresas Dominicanas, SEESCYT 2002, con el aporte de la Universidad de La Coruña, España y la Junta de Galicia.
2.3.-La Educación Superior ante el Proceso de Globalización e Internacionalización.
La República Dominicana confronta en forma temprana los efectos de la Globalización. Su economía pasó a tener como principal renglón de referencia un sector globalizado, como lo es el turístico. Desde entonces las políticas gubernamentales, en especial en los últimos seis años, dirigen sus esfuerzos a desarrollar las condiciones propicias para insertar al País en el mercado internacional.
La educación superior, inserta en ese contexto, se adecua a los cambios rápidos por los que atraviesa el sector económico. En este sentido la Ley General de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, No. 139-01, es el instrumento legal que ha de posibilitar a la educación superior la inserción en ese mundo globalizado. La fusión de ésta con la Ciencia y la Tecnología señala los aspectos centrales con los que se ha de dar respuesta a los desafíos actuales, lo cual significa: un sí incondicional al conocimiento global que ha de ser asimilado y transmitido, un compromiso con el desarrollo de la ciencia y de la investigación científica como instrumentos para producir conocimientos relevantes. Así mismo el fomento de la transferencia tecnológica y la producción de tecnologías que fortalezcan al sector económico y lo hagan competitivo. Además el intercambio de recursos humanos y programas educativos, con respecto a la formación científica y profesional, que son ejes centrales de conceptualización acerca de la globalización y la internacionalización de la educación superior.
En ese sentido, la educación superior ha emprendido planes de trabajo cooperativo internacional, que va desde la firma de convenios con distintas naciones, como lo es Puerto Rico, España, Cuba, Chile, entre otros, e instituciones internacionales, como la UNESCO. Además, se ha ido realizando intercambios con diferentes universidades norteamericanas, europeas y latinoamericanas, y se participa en diversos eventos de relevancia internacional.
Gran parte de universidades dominicanas está afiliada a gremios internacionales.
La presencia de estudiantes extranjeros en el país es aún precaria (0.8%), sin embargo, el número de estudiantes dominicanos que realiza estudios en el extranjero crece paulatinamente, con el soporte de diferentes programas de becas.
Los convenios con Puerto Rico y Cuba incluyen el intercambio de profesores y estudiantes, así como la formación de nuestro personal docente en el nivel de postgrado, tanto en universidades de esos países como por la vía semipresencial en nuestro país.