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GRAMÁTICA DEL TAROT

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Academic year: 2021

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Universidad de Concepción Escuela de Graduados

Facultad de Humanidades y Artes

Gramática del

tarot

Una descripción figurativa, semántica y

argumental de la lectura del tarot

Tesis para optar al grado de Magíster en Lingüística

Candidata : María Francisca Cornejo Balharry

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AGRADECIMIENTOS Agradezco a mi suerte por la familia inmensa que tengo* y por poner al Profesor Rivano en

mi camino. Estas circunstancias fueron determinantes en la producción de esta tesis.

*Con esto quiero decir que la magnitud de mi familia no se puede medir. ¿Qué medida

puede tener el ilimitado y reiterativamente sonriente amor de una mamá que sabe hacer de su centro el lugar donde una más disfruta estar?

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ÍNDICE GENERAL

PRESENTACIÓN

Capítulo I. MARCO TEÓRICO

1. Introducción 2. Figuración

2.1. Expresiones idiomáticas

2.1.1. Operaciones de proyección esquemática 2.1.1.1. Esquemas escénicos

2.1.1.2. LO GENÉRICO ES ESPECÍFICO 2.1.2. Metáfora

2.1.3. Metonimia

2.2. Modelo de análisis de expresiones idiomáticas con marcos semánticos

3. Lógica semántica

3.1. Modelo descriptivo de articulación de valores semánticos 4. Articulación argumental

4.1. El modelo argumental de Toulmin 4.2. Modelo lógico factual

Capítulo II. EL CORPUS

1. Antecedentes

2. Elementos para la lectura 2.1. El tarot de Marsella 2.2. La cruz celta

2.3. Etapas del juego

3. Sesiones de lectura del tarot

Capítulo III. METODOLOGÍA

1. Obtención del corpus

1.1. Primero corpus: elementos para leer el tarot: baraja y tirada 1.2. Segundo corpus: lecturas del tarot de Marsella

2. Modelos de análisis

2.1. Dimensión figurativa 2.2. Lógica semántica

2.3. Articulación argumental 3. Convenciones tipográficas

Capítulo IV. APLICACIONES Y ANÁLISIS

1. Análisis con marcos semánticos de los arcanos en sesiones de lectura de tarot

1.1. Análisis de los arcanos en la sesión con Informante 1 1.1.1. Expresión: La Papisa (arcano II)

1.1.2. Expresión: El Mundo (arcano XXI)

1.1.3. Expresiones: La Rueda de la Fortuna y La Fuerza (arcanos X-XI)

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1.1.5. Expresión: La Luna (arcano XVIII) 1.1.6. Expresión: La Muerte (arcano XIII) 1.1.7. Expresión: El Loco (arcano sin número)

1.1.8. Expresiones: El Emperador y El Papa (arcanos IIII-V) 1.2. Análisis de los arcanos en la sesión con Informante 2

1.2.1. Expresión: La Muerte (arcano XIII) 1.2.2. Expresión: El Mago (arcano I)

1.2.3. Expresión: El Ermitaño (arcano VIIII) 1.2.4. Expresión: La Luna (arcano XVIII) 1.2.5. Expresión: La Emperatriz (arcano III) 1.2.6. Expresión: El Colgado (arcano XII) 1.2.7. Expresión: El Mundo (arcano XXI) 1.2.8. Expresión: El Sol (arcano XVIIII) 1.2.9. Expresión: El Diablo (arcano XV) 1.2.10. Expresión: La Papisa (arcano II)

1.3. Análisis de los arcanos en la sesión con Informante 3 1.3.1. Expresión: La Justicia (arcano VIII)

1.3.2. Expresión: El Sol (arcano XVIIII)

1.3.3. Expresión: La Rueda de la Fortuna (arcano X) 1.3.4. Expresión: El Enamorado (arcano VI)

1.3.5. Expresión: El Juicio (arcano XX) 1.3.6. Expresión: La Muerte (arcano XIII) 1.3.7. Expresión: El Colgado (arcano XII) 1.3.8. Expresión: El Emperador (arcano IIII) 1.3.9. Expresión: La Templanza (arcano XIIII) 1.3.10. Expresión: La Papisa (arcano II) 2. Aplicación de una lógica semántica

2.1. Juego lógico semántico de la tirada de la cruz celta 2.1.1. Modelo lógico semántico de la tirada de la Informante 1 2.1.2. Modelo lógico semántico de la tirada de la Informante 2 2.1.3. Modelo lógico semántico de la tirada de la Informante 3 3. Aplicación de una lógica factual

3.1. Análisis de la sesión con Informante 1 3.1.1. La cruz 3.1.1.1. Fragmento 1 3.1.1.2. Fragmento 2 3.1.1.3. Fragmento 3 3.1.1.4. Fragmento 4 3.1.1.5. Fragmento 5 3.1.1.6. Fragmento 6 3.1.2. La columna de la derecha 3.1.2.1. Fragmento 7 3.1.2.2. Fragmento 8 3.1.2.3. Fragmento 9

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3.1.2.4. Fragmento 10 3.1.2.5. Fragmento 11 3.1.3. Desenlace 3.1.3.1. Fragmento 12 3.1.3.2. Fragmento 13 3.1.3.3. Fragmento 14 3.1.3.4. Fragmento 15 3.1.3.5. Fragmento 16

3.2. Análisis de la sesión con Informante 2 3.2.1. La cruz 3.2.1.1. Fragmento 1 3.2.1.2. Fragmento 2 3.2.1.3. Fragmento 3 3.2.2. El vínculo 3.2.2.1. Fragmento 4 3.2.3. La columna de la derecha 3.2.3.1. Fragmento 5 3.2.3.2. Fragmento 6

3.3. Análisis de la sesión con Informante 3 3.3.1. Fragmento 1 3.3.2. Fragmento 2 3.3.3. Fragmento 3 3.3.4. Fragmento 4 3.3.5. Fragmento 5 3.3.6. Fragmento 6 3.3.7. Fragmento 7

Capítulo V. RESULTADOS PARCIALES Y COMENTARIOS

1. Resultados parciales y comentarios sobre esta investigación 1.1. Articulación argumental

1.2. Proyección figurativa 1.3. Proyección semántica

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ANEXOS

1. Arcanos mayores del tarot de Marsella. 2. Corpus de lecturas

2.1. Lectura realizada por la Informante 1 2.2. Lectura realizada por la Informante 2

2.2.1. Lectura hipotética realizada por Informante 2 2.3. Lectura realizada por la Informante 3

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PRESENTACIÓN

La propuesta de esta tesis es elaborar una gramática de la lectura del tarot. Con esto queremos decir una descripción figurativa, semántica y argumental de este discurso1. Una descripción así nos permite constatar

patrones de producción discursiva y articular un sistema de reglas para este juego de lenguaje.

En una sesión de lectura del tarot ciertos arcanos quedan dispuestos sobre una superficie y la tarocista habla al consultante. Proponemos que estos dos tipos de hecho están relacionados argumentalmente, es decir, la disposición de los arcanos en la tirada es dato y el discurso de la tarocista es conclusión.

Los arcanos mayores del tarot de Marsella son expresiones idiomáticas. Quien lee el tarot hace algo muy parecido a lo que hace una persona cuando dice u oye un refrán o dicho, esto es, figura un significado a partir de una imagen concreta, apela a una categoría popular.

Las posiciones en la tirada imponen un valor semántico que la categoría popular del caso debe saber llevar. Estos valores son asuntos arbitrarios que se imponen a cada posición. La lógica semántica formaliza y unifica estos significados en un modelo.

En el primer capítulo exponemos los modelos teóricos que se aplican en la producción de esta gramática. La Introducción (I.1) presenta la articulación general de las nociones participantes. En la sección I.2,

Figuración, planteamos que los arcanos mayores del tarot son

expresiones idiomáticas que producen categorías populares. Si bien no se trata de objetos verbales orales como suelen ser los dichos y los refranes, los arcanos son expresiones idiomáticas que se valen de imágenes para retratar esos asuntos de interés humano y universal que son las categorías populares (tales como CONVICCIÓN, SUSTO,

FELICIDAD, SOLEDAD, DETERMINACIÓN, ENVIDIA, GENEROSIDAD, entre

incontables otras).

1 Tres tarocistas leen los arcanos mayores del tarot de Marsella con la tirada de la cruz

celta en su sesión de consulta. Como se apreciará más ampliamente en El Corpus, el tarot de Marsella es un naipe que tiene 78 cartas: los arcanos mayores (que son 22) y los arcanos menores (que son 56). Cada arcano mayor es un dibujo en una de las caras del naipe que tiene inscrito su número (que va del I al XXI) y su nombre (i.e. El Loco (que no tiene número), El Mago, La Papisa, La Emperatriz, El Emperador, El Papa, El

Enamorado, El Carro, La Justicia, El Ermitaño, La Rueda de la Fortuna, La Fuerza, La Templanza, El Diablo, La Torre, La Estrella, La Luna, El Sol, El Juicio y El Mundo), a

excepción del arcano XIII (que no tiene su nombre inscrito), al que llaman La Muerte. La cruz celta es una manera de disponer los naipes sobre una superficie y de interpretar diez arcanos de modo que el que juega de tarocista organiza para el que juega de consultante un relato que lo proyecta como héroe de las venturas y desventuras de su propia vida (del consultante, se entiende).

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La lectura del tarot consiste entonces en producir categorías populares desde los arcanos. Esta es una de las incontables dimensiones que participa en esta práctica humana. De hecho, en la sección I.3, Lógica

semántica, accedemos a una segunda dimensión del análisis; a cada

posición de la cruz celta se le asocia un valor semántico que determina el marco categorial del caso. A diferencia del proceso anterior, de producción de categorías populares a partir de imágenes que figuran las mismas, los valores semánticos de las posiciones de la cruz celta son arbitrarios, de modo que no hay relaciones que vinculen en forma lineal la posición en la tirada con el valor semántico que ésta demanda.

La estructura total de los valores semánticos en la tirada de la cruz celta – la articulación de los valores tanto intrínsecos como relativos para sus distintas posiciones – conjuga el marco categorial o molde para la interpretación general y producción discursiva de la tarocista. En estas posiciones se integran las categorías y la propuesta producidas. En la sección I.4, Articulación argumental, introducimos la lógica factual, cuyo modelo de análisis permite integrar las categorías populares producidas en encadenamientos argumentales.

En el segundo capítulo, El Corpus, contextualizamos esta práctica, y presentamos los Elementos para la lectura del tarot (II.1), es decir, la baraja y la tirada que se emplearon en las Sesiones de lectura (II.2), que fueron grabadas y después transcritas para los análisis.

En el tercer capítulo, Metodología, trazamos el plan general de esta investigación en términos de la Obtención del corpus (III.1) y de la

Aplicación de los Modelos de análisis (III.2) que guían los desarrollos del

capítulo siguiente.

Como su nombre lo indica, en el capítulo cuatro, Aplicaciones y análisis, aplicamos las herramientas descriptivas y modelos de análisis al discurso que en las sesiones de lectura del tarot que aquí grabamos se produjo. En primer lugar, los Análisis con marcos semánticos de los

arcanos en sesiones de lectura del tarot (IV.1) producen para cada

arcano una serie de categorías populares. En segundo lugar, la

Aplicación de una lógica semántica (IV.2) configura un modelo

descriptivo para las tiradas de naipes que cada informante usó en su lectura. Finalmente, las Aplicaciones de una lógica factual (IV.3) articulan los datos hasta aquí descritos en argumentos canónicos y en

argumentos de desarrollo: La articulación argumental entre el arcano y

la posición en la tirada se produce en argumentos del primer tipo, en los cuales la función de dato (D) se basa en el hecho de que cierto arcano está en cierta posición de la cruz celta y la conclusión (C) es una interpretación fundada en el valor semántico de esa posición y cierta categoría popular extraída desde el arcano del caso. Los argumentos de desarrollo articulan estas conclusiones en base a garantías con apoyo en

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campos distintos que el de la adivinación y la gramática misma del juego que la realiza.

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Capítulo I

MARCO TEÓRICO

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1. Introducción

El objeto de estudio de este trabajo es la lectura del tarot. Podemos concebir esta actividad como un juego adivinatorio en que participan dos jugadores, un tarocista y un consultante. Al primero le toca interpretar para el segundo una lectura del tarot. El o la tarocista utiliza en este juego una baraja de tarot, naipes llamados arcanos cuyas figuras representan escenas. Ubica los arcanos sobre una superficie en una tirada, segundo elemento de la lectura, que consiste en una forma de disposición de los arcanos que asigna una instrucción interpretativa a cada una de sus posiciones.

Hasta donde esta investigadora conoce, esta práctica discursiva es un juego de lenguaje que no ha sido descrita desde alguna perspectiva lingüística especializada2. La lingüística cognitiva de la escuela de

California (e.g. Lakoff & Johnson (1980)) nos orienta en el análisis figurativo de los arcanos, la lógica semántica en la formalización de la tirada de la cruz celta, y en el análisis argumental partimos de los desarrollos de Toulmin (1958); analizamos guiados por los modelos y desarrollos que Rivano (1997a, 1997b, 1999a, 1999b, 2004a, 2004b y 2006) propone.

Describimos mecanismos lingüísticos complejos, que se coordinan con otros mecanismos en la producción discursiva de la tarocista. Podemos resumir estos mecanismos en los siguientes términos funcionales:

i. El análisis figurativo da cuenta de operaciones cognitivas que producen categorías populares desde cada arcano (vid. infra.:

2. Figuración)

ii. La formalización semántica produce un modelo que describe las posiciones de la cruz celta en términos del contexto de uso en que son articuladas, un nombre categorial y la decripción de su valor semántico. Vemos que estas posiciones refieren tres unidades temáticas: (a) temporalidad y circunstancias del consultante, (b) caracterización de su subjetividad o (c) algún juicio (vid. infra.: 3. Lógica semántica)

iii. El análisis argumental produce, a través de aparatos silogísticos, la integración del producto del proceso de figuración (i.) y del nombre categorial que refiere la valor semántico de la posición en la tirada (ii.) (vid. infra.: 4.

Articulación argumental).

2 Guiados por Wittgenstein, consideramos la práctica del tarot como un juego

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A partir de las derivaciones figurativas en los arcanos, los marcos categoriales que impone la tirada de naipes y la articulación argumental que integra los procesos anteriores, esta actividad, la lectura del tarot, puede ser descrita como un sistema de reglas de formación. Específicamente, es posible formular con estas herramientas una gramática para la lectura de los arcanos mayores del tarot de Marsella con la tirada de la cruz celta.

El juego adivinatorio de la lectura del tarot, dijimos, requiere de ciertos elementos: hay una baraja de naipes (los arcanos) que, dispuestos de cierta manera sobre una superficie (la tirada), significan un mensaje que algunos (los tarocistas) pueden interpretar. Ya en términos generales podemos ver que si admitimos como juego la práctica de la lectura del tarot, vemos que es una variedad donde la actividad central tiene que ver con la significación. Sobre esta producción discursiva tratará esta tesis.

La lectura del tarot tiene una reglamentación vigente y ampliamente comentada.3 En un lenguaje informal, como se entenderá, Bayard (1999)

explica el juego como sigue: “Una carta extraída aisladamente indica una posibilidad, pero no adquiere su significado total sino cuando vibra junto a las otras; está en comunicación con lo que ha sido, con lo que habrá de ser. Así como una tonalidad en la paleta del pintor no palpitará sino en relación con otros colores, dando armonía al conjunto del cuadro, o como una nota musical no alcanza a expresar nada por separado, así cada lámina acabará por enmarcarse en una armonía hecha de tonos y ritmos yuxtapuestos” (Ibíd.: 309).

Este lenguaje metafórico apunta a un hecho que se estudia en lingüística, subrayando la integración que debe producirse entre las cartas cuando son interpretadas, a saber, la multidimensionalidad del fenómeno significativo; porque la cualidad esa de participar en una composición plástica o musical es análoga a aquella de participar de un juego de lenguaje, donde múltiples dimensiones interactúan, aquí en modelos que articulan posibles derivaciones de modo que podemos trazar patrones, identificar constantes, aplicar modelos, formular reglas, describir una gramática.

Se trata de una práctica que es a la vez complejo de instrucciones y complejo de operaciones ejecutadas de acuerdo a esas instrucciones. Las instrucciones imponen ‘validez’ o ‘invalidez’ (son ‘criterio de validez’) a las operaciones, y pueden también expresarse en términos de ‘condiciones de verdad’. Esto es coherente con la perspectiva que nos guía: “Que una proposición pueda, en último término, revelarse falsa

3 No es difícil el acceso a una serie de manuales, textos introductorios, revistas

especializadas, sitios electrónicos en los que se difunde lo que aquí llamamos la doctrina del tarot, una serie de líneas interpretativas y discusiones relativas al “verdadero” origen, sentido, significado, etc. de este juego (Ver algunas referencias en

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depende de lo que considere que es válido para decidir bien sobre ella” (Wittgenstein, 2003 (1969): 2c, §5) Y lo que se considera para decidir sobre ella son justamente estas reglas del juego.

La lectura del tarot sucede como “conversación”, es decir, mientras lee el tarot, quien juega de tarocista le dice al consultante aquello que “lee”. En esta dinámica comunicacional participan incontables dimensiones. Sin embargo, pese a esta complejidad y diversidad de “variables” en la ejecución de “operaciones válidas”, es posible abstraer y detectar ciertos patrones.

Así, cuando la tarocista dice lo que “lee” al consultante produce un texto, y para analizar trozos de lenguaje tenemos herramientas. Cada modelo de análisis impone una constante articulada que describe una dimensión del juego.

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2. Figuración

En una sesión de lectura del tarot, quien participa como tarocista parte ubicando los arcanos en la tirada de la cruz celta y, acto seguido, interpreta. En base a las escenas representadas en los arcanos, el tarocista es capaz de hilar una historia que tiene como protagonista al consultante. Los arcanos figuran su significado, son imágenes que la racionalidad de quien lee el tarot vincula a un significado que participa del juego semántico de la tirada.

2.1. Expresiones idiomáticas

Las interpretaciones para cada arcano no son unívocas. Por ejemplo, del arcano El Loco se puede interpretar la noción o categoría de LIBERTAD en un contexto, y la de DESCUIDO en otro4. Una manera de explicar esto

es entender cada arcano mayor del tarot de Marsella como una expresión idiomática. Desde esta perspectiva no sorprende la “polisemia” de cada arcano, pues los caminos cognitivos para llegar a las categorías populares son vías alternativas que podemos ilustrar desde esta teoría.

Los arcanos mayores del tarot de Marsella son expresiones idiomáticas si las entendemos como objetos que “significan casos concretos, que sirven como modelos para el reconocimiento, enjuiciamiento, evaluación, caracterización de impresiones, situaciones, personas en nuestro diario vivir” (Rivano, E. 2004a: 10).

Así como las expresiones idiomáticas del tipo de los refranes y los dichos “exponen categorías de interés social común: justicia, injusticia, fidelidad, infidelidad, felicidad, desdicha, habilidad, torpeza, genio, idiotez, triunfo, fracaso, acierto, ridículo, culpa, inocencia, pobreza, riqueza, capacidad, incapacidad, deuda, lío, impedimento, afectividad, depresión, euforia, heroísmo, cobardía, entre incontables otras. Y las exponen por referencia a formas, conceptos, escenas, situaciones, estados de cosas, todos ellos básicos, de reconocimiento directo, concretos, que nos remiten a nuestras experiencias o conocimiento inmediatos” (Ibíd.: 33), así también los arcanos mayores del tarot de Marsella retratan categorías mediante referencia a escenas de diverso grado de complejidad y convenciones interpretativas. Algunos arcanos como La Justicia, La Fuerza, La Muerte, La Templanza, El Juicio y El

4 La doctrina interpretativa del tarot da cuenta de este fenómeno: “Puede que extrañe

la diversidad de significados que apuntamos, algunos de los cuales no tienen nada que ver entre sí. No obstante, todos ellos tienen relación con cada naipe en concreto y por tanto dependerá de la sagacidad y práctica del «lector» el elegir uno u otro, según los casos, juegos y relación de cada carta con su entorno.” (Jiménez del Oso. Sin año: 24 –

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Mundo indican ya en su nombre mismo una categoría popular dentro de

la gama de categorías que cada arcano puede gatillar.

Hablamos de ‘expresiones idiomáticas’ como un lugar de ocurrencia del proceso que, a través de proyecciones esquemáticas, cumple con la función de producir categorías populares a partir de la experiencia y la cognición inmediatas; “atendiendo a su función, el producto que arrojan, podemos definir las expresiones idiomáticas como mecanismos lingüísticos de producción de categorías populares. Las categorías populares son focos de interés humano universal (...). Las expresiones idiomáticas son el mecanismo cotidiano para nombrar estas categorías, en sus infinitas variaciones”. (Ibíd.: 17)

De acuerdo al diseño general de producción de este proceso, Rivano propone un esquema funcional básico: una “caja negra” que tiene una entrada y una salida. La caja negra es la fábrica – complejo de mecanismos cognitivos – que procesa la materia prima que entra – percepciones, experiencias cotidianas, escenas básicas, situaciones convencionales, conocimiento convencional – y de donde sale un producto – categorías populares, significados.

En una expresión idiomática como ‘“vamos arando” dijo la mosca, parada arriba del cacho del buey’ tenemos en vista la entrada y la salida del esquema: En la entrada, la imagen de una escena protagonizada por una mosca que, sin tener incidencia o rol causal alguno en el acto de arar, está ubicada sobre el cacho de un buey – un lugar preponderante (elevado, dominante, preferencial) en la acción – y se ocupa en hacer alarde de causar los hechos, como si fuera el conductor del arado, que ciertamente no es. En la salida los significados, (a) sacar provecho de trabajo que no es de uno, (b) jactarse del trabajo que hicieron otros, (c) hacer creer que uno es responsable de algo por conveniencia, etc. Se trata de una escena compleja que retrata una instancia en que queda patente un conglomerado de categorías populares: JACTANCIA,

PETULANCIA, RIDICULEZ, ABUSO, INJUSTICIA, INMERECIMIENTO, FALSEDAD etc., como vemos en el siguiente diagrama:

Imagen de una mosca que, sin tener incidencia en el acto de arar, est áubicada sobre el cacho de un buey y se ocupa en hacer como si fuera el conductor del arado, que ciertamente no es.

JACTANCIA , PETULANCIA , RIDICULEZ , VANIDAD , ABUSO , INJUSTICIA , INMERECIMIENTO, FALSEDAD Complejo de mecanismos cognitivos M a te ri a P ri m a

‘“vamos arando ” dijo la mosca, parada arriba del cacho del buey ’:

P ro d u c to

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Figura 1. Diagrama de la entrada y la salida de la fábrica semántica para la expresión idiomática

‘“vamos arando” dijo la mosca, parada arriba del cacho del buey’

Lo oculto, la incógnita del esquema, es el mecanismo, que es el diseño o fábrica semántica que se postula en el análisis, como conjunto de operaciones que permite la transformación del material de entrada en el producto de salida. A continuación revisamos las operaciones con que trabaja la fábrica semántica postulada para el análisis de expresividad idiomática.

2.1.1. Operaciones de proyección esquemática

La “caja negra”, decíamos, recibe modalidades de la expresividad que “se basan en experiencia o conocimiento inmediatos del origen desde el que se exportan las propiedades y relaciones pertinentes para las significaciones en cada caso” (Ibíd.: 33). Al hablar de origen hablamos del ámbito que, en comparación con la meta, aparece como más concreto y cercano a la experiencia. En la expresión idiomática ‘“vamos arando” dijo la mosca, parada arriba del cacho del buey’, por ejemplo, una mosca que se jacta de un trabajo duro que ella obviamente no realiza es una imagen concreta que articula una escena de fábula. Esta escena es la materia prima para la figuración y proyecta en un conglomerado de categorías populares (JACTANCIA, PETULANCIA, RIDICULEZ, VANIDAD,

ABUSO, INJUSTICIA, FALSEDAD, INMERECIMIENTO), producto

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Podemos organizar una tipología de las expresiones idiomáticas de acuerdo al tipo de origen en estas proyecciones, es decir, de acuerdo a la materia prima para la fabricación del producto. Por ejemplo, una expresión como ‘cabeza de huevo’ se puede describir como proyección de esquemas de

imagen: en el origen encontramos “formas simples de algún

producto de los sentidos. Podemos representarnos esto en términos de proyección esquemática: del origen rescatamos el esquema simple de alguna dimensión de la percepción y proyectamos ese esquema a otros lugares de aplicación” (Ibíd.: 34). La superficie lisa del huevo y su forma ovalada proyectan la cabeza calva de alguna persona.

De una expresión como ‘tengo pilas para rato’ decimos que opera

proyección de conceptos simples, donde “incluimos una

diversidad en la que encontramos elementos más complejos que la simple relación formal del esquema sensorial: relaciones, fenómenos de interacción humana con su medio, complejos de objetos y propiedades” (Ibíd.: 37). ‘Tengo pilas para rato’ enfoca la imagen de un aspecto del funcionamiento de una cosa, específicamente la cantidad de energía disponible para realizar una actividad. Asimismo, se instala en la metáfora LAS PERSONAS SON MÁQUINAS (vid. infra.: 2.1.2., en este mismo capítulo). En la expresión se enfoca un aspecto energético del funcionamiento de la máquina / persona al figurar la categoría ENERGÍA, específicamente ENERGÍA SUFICIENTE o RESISTENCIA.

La expresión que venimos analizando – ‘“vamos arando” dijo la mosca, parada arriba del cacho del buey’ – opera con proyección

de escenas en el tránsito desde el origen a la meta, “lo que

encontramos son personajes en circunstancias o relaciones que configuran la categoría compleja del caso.” (Ibíd.: 39) En el origen tenemos una escena con una mosca parada arriba del cacho de un buey que va arando. Esta mosca exclama “¡Vamos arando!”. Éste puede ser un enunciado que pretende describir un estado de cosas, a saber, que el emisor participa de la acción de ‘ir arando’. Sabemos que este enunciado es falso, la mosca no realiza ni puede realizar la acción aludida. Su participación en la escena es superflua en lo que al arado respecta y eventualmente molesta para los bueyes. De esta escena se extrae, por ejemplo, la categoría popular JACTANCIA.

Los arcanos del tarot de Marsella son objetos concretos, específicamente naipes: rectángulos de cartón que en una de sus caras tienen impreso un dibujo, donde hay figuras, colores, letras, números. Cada arcano es eso, un trozo de cartón con un

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dibujo. Sin embargo, cuando participa en una lectura del tarot, cada arcano integra una pieza del juego de lenguaje. Esta participación implica también a un jugador que es tarocista, que ejecuta la lectura con el arcano como expresión idiomática, esto es, que lee del arcano lo que aquí llamamos categorías populares. Para ello el tarocista imagina a partir del dibujo en el arcano, figura estas categorías, que tienen que ver también con asuntos cotidianos de interés humano universal.

Esta es una propiedad del objeto que hemos definido como expresiones idiomáticas, que es un procedimiento motivado, es decir, hay una relación que vincula en forma lineal la imagen del naipe, el “origen”, con la categoría producida, la “meta”. La racionalidad de los usuarios de estos dispositivos vincula así las imágenes con los significados en el juego lingüístico del caso: “Las expresiones idiomáticas requieren motivación, de otro modo no se extraen propiedades del original. (...) En la proyección de imágenes simples la motivación es puramente formal (...), tenemos imágenes o formas de los sentidos proyectadas directamente a los significados. (...) En la proyección de escenas, conceptos, situaciones, la motivación es de complejidad cognitiva mayor, de carácter estético, intelectual, cultural” (Ibíd.: 27). En base a la descripción de imágenes (escenas, colores y formas, cantidades, direcciones, etc.) las operaciones de proyección esquemática que aquí ilustramos articulan la imagen de alguna escena o de algún aspecto de la escena en el arcano y luego proyectan hacia un ámbito relativo a una realidad que pretende ser adivinación.

El arcano VII, por ejemplo, es susceptible de ser interpretado a partir de la imagen del alto dignatario que es tripulante del carro: su postura corporal (va con la mano en la cintura – como candidata a reina en carro alegórico) nos permite inferir que no cumple el rol de conductor en la escena. Esta imagen, recordemos, es la entrada a nuestra fábrica semántica. En la salida tenemos posibles significados: (a) obtener provecho por trabajo que uno no realiza, (b) jactarse del trabajo que hacen otros, etc. Se trata, como en el refrán que vimos, de una escena compleja que figura, en este caso, un conglomerado de categorías populares similar al del refrán: JACTANCIA, PETULANCIA, INMERECIMIENTO, VANIDAD, etc..

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Imagen del tripulante del carro que va muy con la mano en la cintura, sin cumplir un rol de conducci ón en la escena JACTANCIA , PETULANCIA , VANIDAD , INMERECIMIENTO Complejo de mecanismos cognitivos M at er ia P ri m a P ro d u ct o

Figura 2. Diagrama de la entrada y la salida de la fábrica semántica para el arcano VII,

El Carro

2.1.1.1. Esquemas escénicos

De acuerdo a Rivano (1997a), “los esquemas escénicos son combinaciones de un vocabulario semántico. Su función es representar un tipo de escena y reducir, contener, formular una variedad de construcciones lingüísticas que evocan, en forma idéntica, similar o análoga, al tipo de escena en cuestión.” (Ibíd.: 80)

Tanto en el refrán con que ejemplificamos (‘“vamos arando” dijo la mosca, parada arriba del cacho del buey’), como en la derivación del arcano VII, tenemos en la entrada, en calidad de materia prima, una escena compleja que da pie a la derivación. Las escenas en los arcanos serán formalizadas en los análisis mediante esquemas escénicos. La imagen en la entrada compone “un cuadro de carácter dramático, con participantes característicos y acciones que reconocemos como típicas” (Ibíd.)

Por ejemplo en el refrán, podemos plantear la imagen de entrada en términos de esquemas escénicos5:

5 Por convención tipográfica, los esquemas escénicos van entre corchetes, replicando la

forma general [ALGUIEN HACE ALGO....]. Los puntos suspensivos finales indican que esta escena es una variación descriptiva que puede plantearse de otras maneras. Los artículos van entre paréntesis.

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a.[PAR ÁSITOMENORMOSCA EST Á SOBRE ANIMALDETRABAJOMAYORBUEY... ] b.[MOSCA AFIRMA SEJACTADE EXPRESA SOSTIENE REALIZARTRABAJOJUNTOCONBUEY...]

a. y b. son esquemas que, coordinados, figuran a partir de propiedades de cada uno de sus participantes y de la situación que evocan. Sabemos que la mosca no incide en la acción de arar, y sin embargo, su expresividad (“vamos arando”) indica justamente lo contrario. Vemos un estado de cosas en que el decir de la mosca da cuenta de una falta a la verdad (la mosca no ara, y menos dirige la acción de arar), y esa falta a la verdad emana desde una situación privilegiada.

La imagen en el arcano VII puede ser formalizada mediante el mismo procedimiento, de modo que obtenemos una combinación como la que sigue: [ALTODIGNATARIO EST Á SOBRE [CARROTIRADOPORCABALLOS]... ] [ALTODIGNATARIO NOCONDUCE CABALLOS... ] [ALTODIGNATARIO APARENTA CONDUCCI ÓN/CONTROL... ] a. b. c.

Los atavíos del tripulante y del carro dan una alta dignidad a la escena. Sin embargo, el protagonista no tiene incidencia alguna en la acción de mover el carro. La posición del tripulante en la escena es privilegiada: ocupa la posición más alta, llevan atavíos sus ropas y el carro, se desplaza y no realiza ningún esfuerzo.

El esquema escénico estructura la región perfilada dentro de la escena compleja descrita por cada arcano y selecciona elementos que participan en la producción de categorías populares6. Lo articulamos en 6 Desde una perspectiva cognitivista, Taylor, R. (1989) presupone un conocimiento

enciclopédico participando en la significación lingüística. De acuerdo a este autor, “nuestro concepto de “perro” no es independiente de nuestro conocimiento sobre los perros – sobre el estatus de los perros como especie en el reino animal, sobre las diferentes razas de perros, sobre su apariencia y su comportamiento, su relación con los humanos. Este tipo de conocimiento es la matriz para nuestra representación mental del perro prototípico, y provee de una explicación para determinar el rango de criaturas que pueden ser referidas como perro (...). Podemos consignar la información de fondo relevante para la caracterización del significado de las palabras como una red de conocimiento compartido, convencionalizado y hasta cierto punto idealizado, insertado en un modelo de creencias y prácticas culturales” (Ibíd.: 82 – 83). Este conocimiento enciclopédico es una fuente de la materia prima con que producimos significado. Es fuente, por ejemplo, de la información sobre la nula participación de las

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una “totalidad cognitiva, formada por un número reducido de relaciones y elementos, aplicable a un número infinito de situaciones reales” (Ibíd. 1997b: 57).

En el juego con los arcanos vemos en el origen imágenes específicas – como la del alto dignatario que es conducido en un carro tirado por dos caballos en El Carro (arcano VII) – y proyectamos en significado – la imagen descrita para el arcano VII puede figurar la categoría JACTANCIA, por ejemplo.

Esa es una manera de proyectar cierta categoría popular. Cada arcano, sin embargo, se lee como complejo, como una multiplicidad de potenciales imágenes que permiten proyectar en incontables categorías populares. Podemos decir, así, que El Carro retrata un hombre ricamente ataviado que viene conducido en un carro de frente. El carro es movido por dos caballos que se desplazan sin riendas, miran en la misma dirección e indican con sus cuerpos direcciones opuestas. Seleccionamos entre estas especificaciones aquellas que construyen el significado de la categoría popular que interese proyectar.

Podríamos así producir SOBERBIA: para ello podemos proyectar desde el sujeto en el arcano, que triunfal como en un desfile se desplaza sobre un carro, sin cuidarse de la ruta que los animales siguen.

El personaje del carro va lleno de atavíos (las hombreras con forma de rostro, la corona, el diseño en su pechera) en un carro también ataviado (las telas, el escudo), figuramos VANIDAD a partir del siguiente esquema escénico:

[ALGUIEN USA ATAVÍOS...].

Las posibilidades son muchas, ya lo dijimos. El arcano VII puede figurar también BIENESTAR ECONÓMICO; de modo que la derivación tendrá en el origen un concepto simple: el lujo del carro y del traje del alto dignatario proyecta la categoría popular del caso. De hecho, la categoría de ALTA DIGNIDAD se puede proyectar a partir de la coexistencia que existe entre el bienestar económico y la alta dignidad de las personas en un contexto social.

Vemos así que mediante mecanismos de proyección esquemática podemos articular el significado de los arcanos en una lectura. Estos Taylor describe la significación lingüística como la delineación de un perfil de una región en el dominio del caso, “una forma lingüística adquiere su significado perfilando, o destacando, una región o configuración particular en el dominio relevante. Perfilar implica la estructuración de un dominio en términos de un ‘esquema’ o conjunto apropiado de esquemas” (Ibíd.: 84). Los esquemas son, desde esta perspectiva, la manera en que se estructura la región perfilada dentro del dominio que define el conocimiento enciclopédico que participa en la significación lingüística.

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mecanismos son una manera de expresar cierto tipo de operación cognitiva que nos permite trazar una ruta entre las imágenes en el arcano del caso y las categorías que significan en la lectura.

2.1.1.2. LO GENÉRICO ES ESPECÍFICO

Los esquemas escénicos que configuramos a partir de la imagen en un arcano se vinculan a innumerables usos mediante una operación conceptual que consiste en levantar un esquema de nivel genérico desde el esquema escénico específico.

Por ejemplo, podemos levantar un nivel genérico a partir de los esquemas escénicos a. y b. con que formalizamos el refrán ‘“vamos arando” dijo la mosca, parada arriba del cacho del buey’. Un par de esquemas escénicos de nivel genérico sería, entonces:

a. [ALGUIEN 1ESTÁ SOBRE ALGUIEN 2...] b. [ALGUIEN 1 AFIRMA REALIZAR TRABAJO JUNTO CON SE JACTA DE EXPRESA SOSTIENE ALGUIEN 2...]

El esquema escénico específico de origen es compatible con un sin fin de paralelos aludidos en las situaciones factuales de uso. “La metáfora LO GENÉRICO ES ESPECÍFICO da cuenta de esto en términos de identidad en estructura genérica entre la escena original referida (el refrán del caso), por un lado, y la situación particular de uso, por el otro. Se postula, entonces que la situación posee la misma estructura genérica que la escena referida en el refrán” (Rivano, E. 1997b: 143 – 144).

De modo que la operación consiste en el mapeo de la estructura escénica del refrán a situaciones factuales en las que éste está en uso, “implica un apareamiento entre una entidad conceptual lingüísticamente expresada, el refrán, por un lado, y una situación de hecho, por el otro” (Ibíd. 145). Por ejemplo, supongamos uno de esos lugares de trabajo donde la jefatura la ostenta una persona que realmente no cumple los méritos para ello. Supongamos que sus subalternos son quienes realizan todo el esfuerzo y gracias a la iniciativa de ellos, la institución funciona. Llegado el caso, el que ostenta la jefatura padece un arranque de mando – gatillado por la presencia de sus superiores – y comienza a intervenir en el trabajo de los subalternos, dando instrucciones innecesarias. El cuadro se completa con la exclamación de uno de los subalternos: ‘“vamos arando” dijo la mosca, parada arriba del cacho del

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buey’. El siguiente par de esquemas escénicos da cuenta de la aplicación del refrán:

a. [JEFE ESTÁ SOBRE SUBALTERNOS...] b. [JEFE AFIRMA SE JACTA DE EXPRESA SOSTIENE REALIZARTRABAJOJUNTO CONSUBALTERNOS...]

En este mapeo, el dominio GENÉRICO, la estructura que extrajimos desde el esquema escénico específico en el refrán, tiene un estatus diferente al del dominio de LO ESPECÍFICO, cual es la aplicación del refrán. “Podemos decir que el refrán formula la situación. No se trata aquí de dar una forma conceptual a algo que ya tiene forma conceptual, como en otras metáforas. Por otro lado, en general, estas otras metáforas ocurren en forma cotidiana, automática. En cambio, la formulación de una situación de hecho en un dicho o refrán es un movimiento consciente, muchas veces con intenciones y actitudes involucradas. De modo que estos usos, a diferencia de otros usos metafóricos cotidianos, están sujetos a lo que podríamos llamar negociaciones lingüísticas: conflictos de todo tipo, opiniones divergentes, revelaciones, enmarcamientos, directivas, estigmas” (Ibíd.) En los análisis figurativos de los arcanos mayores del tarot de Marsella, LO GENÉRICO ES ESPECÍFICO es la operación conceptual que extrae ciertos aspectos de la situación original descrita en la expresión idiomática, el arcano, y los proyecta en una situación concreta. Veamos otro ejemplo, esta vez, sólo en los arcanos: Por ejemplo, El Loco:

Quien juega de tarocista puede figurar SOLEDAD con el esquema escénico:

[CAMINANTE CAMINA SOLO...]

Esta escena proyecta estructura esquemática general, lo ‘genérico’ del apareamiento, y la podemos instalar en el ambiente conceptual LAS RELACIONES SON VIAJES. Lo ‘específico’ está dado por la escena

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descrita en el refrán: el personaje de zapatos rojos y cascabeles en el

arcano sin número.

Vemos que los arcanos VIIII y XIII son otras instancias específicas para el mismo esquema de nivel genérico.

Lo específico en La Muerte es el esqueleto cubierto de piel que camina con una guadaña, y en El Ermitaño, el anciano que avanza apoyado en su bastón, cubierto con una capa e iluminado con una lámpara. Se trata de dos instancias que comparten el nivel genérico

[CAMINANTE CAMINA SOLO...]

En cada nivel específico, sin embargo, vemos que se ha caracterizado al caminante de manera diferente. Ello nos conduce a significar diferentes tipos de SOLEDAD. De modo que cuando el arcano está en uso, habrá el esquema correspondiente a la situación factual aludida: SOLEDAD desde

El Loco, será ahora SOLEDAD DESPREOCUPADA; desde La Muerte, una SOLEDAD RADICAL, CRUEL; desde El Ermitaño, SOLEDAD ENSIMISMADA, TEMEROSA.

2.1.2. Metáfora

Entre los mecanismos que participan en la figuración de categorías populares se encuentra la metáfora. Se trata de dispositivos de alta productividad figurativa; por ejemplo, expresiones como “ser un cargante”, “ser un pesado”, “me carga esa persona”, etc. se instalan en el ambiente LAS RELACIONES PERSONALES SON CARGAS; “estar en la flor de la vida”, “ver que el niño crezca derechito”, “ella era una flor lista para ser polinizada” se instalan en LA VIDA ES UNA PLANTA; “dejar la escoba”, “cagó la misión”, “está la embarrada con los proveedores”, en LOS PROBLEMAS SON SUCIEDAD; “un asunto torcido”, “la rectitud moral”, “esa persona es de una sola línea”, en LA MORAL ES RECTITUD. En cada uno de estos ambientes, la libertad expresiva se inscribe en la lógica disponible en la metáfora o apareamiento del caso.

Desde la escuela cognitivista de California entendemos por metáfora el apareamiento conceptual donde lo concreto figura lo abstracto, siendo lo concreto aquel dominio conjugado a partir de la experiencia. En Las

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metáforas de la vida cotidiana, texto fundacional en esta línea de

estudio, “la esencia de la metáfora es entender y experimentar un tipo de cosa en términos de otra” (Lakoff y Jonhson, 1980: 5).

Desde esta perspectiva es nuestra experiencia como viajeros la que compone el dominio de origen en el ambiente metafórico VIDA ES VIAJE, por ejemplo. Otras expresiones de esta metáfora son ‘llegó al final de

sus días’, ‘pasaré agosto’, ‘alcanzaste la mayoría de edad’, ‘va sólo

por la vida’, ‘haber pasado por una depresión’, ‘atravesar un

momento difícil’.

Sabemos muchas cosas sobre los viajes, como que un viaje implica un viajero que recorre una ruta que tiene una partida y una meta; que un recorrido puede tener hitos; que en el camino puede haber obstáculos que impidan el desplazamiento del viajero; que el viajero puede tomar atajos para llegar antes a la meta; que el viajero se puede perder en los atajos si no los conoce bien, etc. Sabemos estas cosas porque tenemos la experiencia concreta de ser viajero que recorre una ruta para llegar a una meta, y suponemos que todos los demás la tienen. Este conocimiento es el dominio de origen en la metáfora. El dominio meta es VIDA. Nuestra experiencia vital es diferente a la experiencia del viajero; cuando hablamos de la vida de alguien, hablamos de muchas cosas, como las acciones de esa persona, sus relaciones interpersonales, inferimos sobre sus motivos y sus anhelos, sobre sus temores, comentamos sus aciertos y sus errores, etc. La expresividad cotidiana figura sistemáticamente VIDA en términos de VIAJE, a través de correspondencias conceptuales entre uno y otro dominio. Por ejemplo, así como en un viaje se puede llegar al final de una ruta y terminar el recorrido, así también uno muere cuando ya ha vivido toda su vida; así como quien termina el recorrido ya no sigue avanzando, quien muere ya no sigue viviendo; así como en una ruta puede haber un tramo lleno de obstáculos que pone en peligro el logro de avanzar hasta la meta, así también el último mes del invierno indica el fin de un periodo de riesgos para una salud delicada; así como al recorrer un camino encontramos hitos que nos indican la ruta, así también, desde que nacemos se van sucediendo los estados indicados como eventos que vamos superando en el desarrollo de nuestras vidas; así como un viajero puede recorrer su camino solo o acompañado, así también en la vida uno puede elegir relacionarse con mayor o menor intimidad a las personas del entorno, etc.

Lakoff y Johnson postulan que la cognición de los seres humanos opera con un sistema conceptual de naturaleza metafórica, “nuestros conceptos estructuran lo que percibimos, cómo nos movemos en el mundo, la manera en que nos relacionamos con otras personas” (Ibíd.: 3). La evidencia de esta premisa estaría en el lenguaje: “puesto que la comunicación se basa en el mismo sistema conceptual que usamos al

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pensar y al actuar, el lenguaje es una importante fuente de evidencias acerca de cómo es este sistema” (Ibíd.: 7).

De acuerdo a esta perspectiva, “ninguna metáfora se puede entender, ni siquiera representar adecuadamente, independientemente de su fundamento en la experiencia” (Ibíd.: 19). La relación entre los conceptos en la metáfora, entre los dominios que la constituyen, es de unión con base experiencial, esto quiere decir que “la palabra «es» al formar metáforas como MÁS ES ARRIBA, (...) debe ser considerada como abreviatura de un conjunto de experiencias en el que se basa la metáfora y en cuyos términos la entendemos” (Ibíd.: 20)

Las expresiones metafóricas son los rastros de estas operaciones del lenguaje y constituyen la primera entrada en Un modelo de análisis y

descripción de la metáfora (Rivano, E., 1999b), modelo que “detalla

pasos específicos para la descripción y análisis de cierto tipo de material lingüístico desde una perspectiva cognitivista que cabría calificar de experiencial” (Ibíd.: 41). El modelo ejemplifica con expresiones como ‘es

un cargante’, ‘¡qué pesado eres!’, ‘Juan es insoportable’, ‘esta relación se ha hecho inaguantable’, ‘Por fin me saqué a Mario de

encima’, ‘se me agotó la paciencia con el Manuel’, ‘¡qué relación más aplastante!’, ‘arrastró esa relación por años’.

De la observación de este material lingüístico surge una segunda entrada relativa al nombre de la metáfora, que consiste en nombrar el concepto o relación conceptual del caso: “logramos identificar la unidad del caso sin otro aparataje que el que nos da el hecho de ser hablantes de una lengua” (Ibíd.: 44). Las expresiones del ejemplo dan cuenta de un ambiente metafórico que llamamos LAS RELACIONES PERSONALES SON CARGAS.

La tercera entrada consiste en identificar los dominios conceptuales involucrados en el apareamiento metafórico del caso. En LAS RELACIONES PERSONALES SON CARGAS, el dominio de origen es CARGAS que figura al dominio meta RELACIONES PERSONALES.

En relación al dominio de origen, en el ejemplo CARGAS, la cuarta entrada del modelo desarrolla la escena básica con el propósito de “identificar la relación básica que da origen a la estructuración del caso” (Ibíd.: 45), de modo que una escena básica para LAS RELACIONES PERSONALES SON CARGAS es [(UN) CARGADOR CARGA (UNA) CARGA...]. En el dominio de origen también opera una lógica esquemática, que es la quinta entrada del modelo y describe la articulación de CARGAS, en este caso. Aquí “se identifican las relaciones elementales de la escena básica, los principios inferenciales, las leyes básicas” (Ibíd.: 46), por ejemplo:

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- a mayor fuerza de soporte ejercida por el cargador, mayor desgaste de energía del mismo (mayor cansancio, etc.).

- a mayor peso de carga, más próximo el punto límite de resistencia del cargador.

- a menor peso de carga, menor dificultad de soporte y traslado de carga.

Entre otras.

La sexta entrada tiene relación con las propiedades en el dominio de origen, “una entrada para propiedades varias que no se conjuguen necesariamente como lógica esquemática (principios de inferencia, leyes del esquema), pero pueden hacerlo. Es decir, son propiedades elementales que están en la base de relaciones ulteriores” (Ibíd.: 47), por ejemplo:

- las cargas pesan

- las cargas ocupan espacio

- los cargadores tienen energía limitada - cargar toma tiempo

Entre otras

Finalmente, las correspondencias exhiben la articulación misma de la metáfora, qué aspecto del esquema en el origen pasa al dominio meta y cómo sucede esto. “Las correspondencias son las relaciones que de hecho importan en el apareamiento conceptual o metáfora del caso. De ellas se deriva la expresividad que se manifiesta, el hecho de que podamos producir y comprender las expresiones metafóricas del caso” (Ibíd.: 48). En el caso expuesto tenemos entre otras, las siguientes:

- así como una relación personal demanda un esfuerzo (psicológico) de las partes relacionadas, así también cargar un peso demanda un esfuerzo (físico) del cargador.

- así como es limitada la paciencia para resistir una relación personal que demanda un esfuerzo psicológico, así también es limitada la fuerza física de las personas para soportar una carga. - así como es poco grato soportar una relación que demanda, así

también es poco grato soportar una carga pesada.

- así como se experimenta un alivio al deshacerse de una relación que demandaba, así también se siente un alivio al desprenderse de una carga que pesa.

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El esquema de análisis describe un complejo formado por dos dominios conceptuales conectados a través de correspondencias. Hablamos de complejo porque la metáfora no es un dominio conceptual y otro dominio conceptual, sino la ocurrencia de las correspondencias, que conectan esquemas cercanos a la experiencia concreta en el origen mediante esquemas genéricos que figuran el dominio meta.

Las metáforas son ambientes conceptuales que permiten la producción y comprensión de expresiones metafóricas, expresiones que no sólo operan en el lenguaje poético, sino que son naturales en las conversaciones coloquiales, discursos políticos, teorías científicas, cosmovisiones religiosas, descripciones psicológicas, etc. y que operan también naturalmente en la lectura del tarot. Cuando una tarocista interpreta una carta como El Carro, la metáfora LAS RELACIONES PERSONALES SON CARGAS está disponible como ambiente conceptual. En el análisis que desarrollamos, que el ambiente conceptual del caso esté disponible significa que hay correspondencias que operan como licencias para la figuración, con apoyo en los hábitos lingüísticos de una comunidad de hablantes. Quien juega de tarocista podrá figurar en el rol protagónico a los caballos que cargan el carro. La tarocista podrá decirle al consultante que lleva un peso, que carga con una responsabilidad que tiene que ver con el bienestar de otro al que debe además imponer una línea de acción. Una interpretación como ésta está disponible en la lectura desde que atendemos al siguiente esquema escénico:

[(UN) CARGADOR CARGA (UNA) CARGA...]

Esta escena básica para el dominio de origen de LAS RELACIONES PERSONALES SON CARGAS está figurada en el arcano.

2.1.3. Metonimia

Llamamos metonimia a la operación cognitiva que describe apareamientos sistemáticos dentro de un mismo dominio: “una entidad dentro de un dominio puede referirse a otra entidad en el dominio (metonimia, en términos clásicos), o bien una entidad del dominio puede referirse a otra entidad en el dominio o el dominio entero para referirse a una entidad del dominio (sinécdoque)” (Rivano, E., 1997b: 109). Así, en una expresión como ‘¿leíste a Raquel Correa el domingo?’ detectamos la metonimia AUTOR POR OBRA. Uno no lee a las personas, lee sus escritos. En una expresión como ‘la corte fallará el jueves este

caso’ la metonimia INSTITUCIÓN POR PERSONAS, más específicamente

CORTE POR JUECES, figura las personas que trabajan organizadas señalando la institución en que esas personas se desempeñan, específicamente figura a los jueces desde la imagen de la corte que

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En el arcano XXI, El Mundo, tenemos la guirnalda que rodea a la mujer:

Si suponemos que se trata de una corona de laureles podemos, vía metonimia SEÑA POR LOGRO, decir que esta imagen evoca TRIUNFO. La operación se desarrolla en el dominio TRINFO, ‘SEÑA’ y ‘LOGRO’ son SEÑA DE TRIUNFO y LOGRO DE TRIUNFO (o bien: TRIUNFO [SEÑA POR LOGRO]). La corona de laureles es una seña que remite al triunfo de los héroes, logro que esta imagen figura.

Aplicaremos las nociones descritas a lo largo de esta sección al análisis de las sesiones de lectura de tarot realizadas por tres tarocistas, sesiones que fueron grabadas en el marco de esta investigación cuyas transcripciones adjuntamos en el Anexo 2. Para ello nos guía el modelo de análisis con marcos semánticos propuesto por Rivano, E. (2004a).

2.2. Modelo de análisis de expresiones

idiomáticas con marcos semánticos

Este modelo de análisis establece como entradas (a) el contexto de uso de la expresión idiomática, (b) su significado, (c) la categoría popular que produce, (d) la escena o imagen original que describe, (e) una explicación: marco semántico y (f) comentario. “Por “explicación” se entiende la descripción de la operación cognitiva que da cuenta del entendimiento de la expresión idiomática del caso. La explicación suele centrarse en las propiedades de la escena o de la imagen original que se emplean en la derivación o proyección de significado. Cualquier aplicación de herramientas del maletín del semántico cognitivista es una explicación en este sentido (...). El “comentario” es una entrada más libre, que deja un espacio al lexicógrafo para hacer un alcance cultural, sociológico, de estilo, de orden personal, una relación anecdótica, un desarrollo teórico, una comparación, u otro” (Ibíd.: 49).

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En las secciones anteriores hemos equipado este estudio con herramientas que nos permiten analizar la figuración en el juego lingüístico que estudiamos. La lectura del tarot consiste en la producción de un discurso donde la tarocista se ampara en la significación de los arcanos para “adivinar”, es decir, para decirle al consultante cosas que tienen que ver con su propia experiencia vital.

Aplicaremos este modelo de análisis al discurso de las tarocistas. Las expresiones idiomáticas – los arcanos que interpretan – los conocemos de la disposición que la informante del caso interpreta, las categorías populares son el producto de la figuración y están explícitas en el discurso de la persona que lee el tarot. Las secuencias de derivación y operaciones cognitivas que el análisis describe son propuestas como una manera de realización de la fábrica semántica que estaría operando en cada figuración. Veamos una aplicación:

Expresión: El Loco (arcano sin número)

(a) Contexto de uso: La Informante 1 ya ha desplegado una serie de

arcanos sobre la superficie. El octavo de ellos, El Loco, fue situado en la posición relativa a las ‘emociones íntimas’ (vid. infra.: I.3. Lógica

semántica). A propósito de este arcano la tarocista dijo: “Mira, sigue. Deja, deja, deja, deslígate. No le des mucha atención a esa parte. Haz tu camino, libérate, sigue, sigue, sigue, ¡sigue! Porque en ese camino y en ese viaje es donde vas a encontrar lo que estás buscando. No lo vas a encontrar en quedarte pegada”.

(b) Significado del arcano sin número: Imperativo a liberarse de las

preocupaciones para realizar acciones y superar el estado de cosas que preocupa.

(c) Categorías: LIBERTAD (DESAPEGO / DESARRAIGO / SUPERACIÓN DE

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(d) Descripción escénica de El Loco

Un hombre vestido de bufón, con cascabeles, camina sin mirar el camino.

El hombre lleva con la mano izquierda un morral atado a un palo, que apoya entre el cuello y el hombro derecho.

El camino tiene piedras y plantas en el suelo. El hombre va arrastrando un bastón.

Un animal pequeño se aferra al bolsillo del hombre. …

(e) Explicación: marco semántico: Seleccionamos ciertas especificaciones de la escena descrita en el dibujo del arcano para derivar las categorías populares del caso. Por ejemplo, podemos derivar la categoría popular LIBERTAD (DESAPEGO / DESARRAIGO / SUPERACIÓN

DE TEMOR) desde la imagen del hombre que camina despreocupado en

el arcano sin número. De hecho, la expresividad de la informante da cuenta de esta vía figurativa: ‘Haz tu camino, libérate, sigue, sigue,

sigue, ¡sigue! Porque en ese camino y en ese viaje es donde vas a encontrar lo que estás buscando. No lo vas a encontrar en quedarte pegada’. El esquema escénico

[CAMINANTE CAMINA POR CAMINO PROPIO…]

empalma con la metáfora VIDA ES VIAJE, ambiente que avala esta interpretación. Podemos explicitar el apareamiento en términos de la siguiente correspondencia:

- Así como un caminante debe hacer un camino e ignorar el camino principal para encontrar el objeto de su búsqueda, así también una persona debe realizar acciones particulares a su situación para superar el estado de cosas en que se encuentra y conseguir sus objetivos.

Nuestro conocimiento enciclopédico de las propiedades del dominio de origen, VIAJE, nos permite decir que hay caminos más transitados que otros. Los más transitados podemos aparearlos con aquellas maneras de vivir la vida más consolidadas, de modo que tomar el camino menos transitado corresponde, en el dominio meta, VIDA, a realizar acciones diferentes a aquellas esperadas.

Un camino muy transitado sería, por ejemplo, el que traza una sucesión como: nacimiento  educación (parvularia  escolar  superior)  inserción laboral  consolidación familiar  etc... Cuando la tarocista interpretó para la consultante El Loco como imperativo a “seguir tu

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propio camino”, la está instando a renunciar un camino que no le es

propio o particular, de modo que pueda encontrar otro camino. Es decir, que alguno de estos hitos de la secuencia general, alguna de estas imposiciones sociales, debe ser abandonado.

El arcano es rico en imágenes que permiten derivar LIBERTAD (DESAPEGO / DESARRAIGO / SUPERACIÓN DE TEMOR). Está allí la imagen del animalillo, ahora como obstáculo en la forma escénica

[CAMINANTE IGNORA OBSTÁCULO…].

Otra vez trazamos la correspondencia desde VIDA ES VIAJE:

- Así como el viajero puede encontrar obstáculos en su camino, así también, en la vida de una persona habrá dificultades.

Otro elemento que figura obstáculo y, de ese modo dificultad, está dado por la irregularidad del suelo, obstáculo que vemos en el arcano que el caminante ignora, pues ni siquiera mira el camino.

Figura 3. Detalle del arcano sin número que permite apreciar la irregularidad del suelo por donde transita el caminante

Vemos que en esta forma escénica el caminante ignora los obstáculos, de modo que esto, en términos del dominio meta que es VIDA, avala la interpretación que dice que las dificultades que afectan al consultante en el logro de su propósito deben, como los obstáculos de El Loco, ser ignoradas.

(f) Comentarios. (i) Esta aplicación del modelo no da cuenta de las

muchas maneras de interpretar El Loco en la lectura, sino de un uso particular y concreto. Las operaciones cognitivas descritas en la explicación con marco semántico se proponen disponibles para la producción discursiva de la tarocista. En la sesión que describimos, por ejemplo, la tarocista no operó con la metonimia CASCABEL POR CARNAVAL (especificación de la operación más general ATAVÍO POR EVENTO); en el contexto de uso que acabamos de explicar, la tarocista mantiene fuera de foco las categorías ALEGRÍA, BURLA, CONTENTO que,

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sin embargo, configuran una línea interpretativa estándar en los textos autorizados7.

Una manera de explicar la elección de la categoría popular LIBERTAD (DESAPEGO / DESARRAIGO / SUPERACIÓN DE TEMOR / LOCURA) entre las incontables categorías populares disponibles en El Loco nos instala en una perspectiva global: el arcano es parte de una conjugación de arcanos: (1) (2) (4) (3) (5) (6) (7) (8)

Figura 4. Tirada de la cruz celta en la sesión de lectura del tarot con Informante 1, conjugación de arcanos presente cuando aparece El Loco

En la sesión de lectura a la que pertenece el fragmento analizado, la posición del arcano sin número corresponde a las emociones íntimas (8). En términos muy sintéticos las primeras cinco posiciones dan cuenta de una historia en la que (1) el consultante tiene el propósito de estudiar (de La Papisa se produjeron las categorías de ESTUDIO, COMPROMISO,

CONVICCIÓN), (2) dispone de las condiciones para el triunfo (El Mundo: TRIUNFO, VERDAD, CUMPLIMIENTO), (3) en el pasado se dio una

oportunidad (La Rueda de la Fortuna: OPORTUNIDAD, DESTINO), (4) oportunidad que el consultante aprovechó con trabajo (La Fuerza:

DETERMINACIÓN, DESAFÍO), de modo que (5) las perspectivas son

favorables (El Sol: PLENITUD, PROSPERIDAD).

En las posiciones inmediatamente precedentes a El Loco, la tarocista caracterizó al consultante, en el sujeto (6), con el arcano XVIII, La Luna, que en la lectura produjo las categorías populares de VULNERABILIDAD,

TEMOR, INSEGURIDAD. Sus factores ambientales (7) fueron definidos

con el arcano XIII, La Muerte: DESOLACIÓN (CONTRARIEDADES),

7 Un par de ejemplos: una interpretación para el arcano sin número dice “optimismo

excesivo, ligereza, frivolidad” (Salazar, J. A. 2001: 12), y otra: “falta de disciplina. Inmadurez. Frivolidad. Placer. Libertad. Pasión. Pasividad. Ebriedad” (Jiménez del Oso, F. Sin año: 26).

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RECHAZO (EXIGENCIAS DESPROPORCIONADAS). El Loco aparece como

una solución a una problemática planteada por los arcanos precedentes. De modo que tenemos un cuadro en el que el consultante tiene todo para el éxito en términos situacionales y, sin embargo, padece inseguridad. De allí ese imperativo a ignorar los obstáculos que, en este caso, son sus propias inseguridades.

Vemos que la selección de categorías recibe la influencia de una regla del juego semántico en que está inscrita: la interpretación del arcano debe adaptarse tanto a los requerimientos semánticos de las interpretaciones precedentes, como a aquellos que estructura la tirada de la cruz celta.

(ii) En el contexto de uso de la carta-expresión quedan rastros de otra suerte de operación cognitiva: la elección de una categoría popular está en cierto sentido sujeta a una instrucción interpretativa que afecta la focalización en cierto esquema y su ulterior derivación significativa. Dice la tarocista ‘voy a poner aquí como cuál sería tu ilusión. Porque esto

puede verse como tu ilusión o como la creencia que tú tienes. Veamos... o las etapas que tienes que superar también’. Tenemos en este

fragmento una instrucción interpretativa que viene desde fuera del arcano y que define la función que debe cumplir la categoría que se extraerá. El marco categórico es definido antes de instalar el arcano: ‘ilusión’, ‘creencia’, ‘etapas por superar’. De modo que la tarocista integrará las categorías producidas a este marco.

De hecho, cada posición en la cruz celta afecta la selección de escenas.

El Loco, en el contexto textual que aquí analizamos, apareció en la

lectura después de otros siete arcanos, que ya venían organizando el relato general. La próxima sección, Lógica semántica, introduce el sistema interpretativo o de significados que subyace a la tirada de la cruz celta.

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3. Lógica semántica

Cuando una tarocista lee el tarot, dispone los arcanos, esta materia prima en la producción de categorías populares, sobre una superficie de cierta manera en lo que llamamos una tirada de naipes. En esta tesis estudiamos la lectura con la tirada de la cruz celta8, que describe la

siguiente forma: 4 2 1 6 5 3 7 8 9 10

Figura 5. Posiciones de la tirada de la cruz celta de acuerdo a Bayard (1999)

Cada rectángulo es una posición para los arcanos. Los números indican el orden en que son dispuestos (‘1’ corresponde al primero, ‘2’ al segundo, ‘3’ al tercero, etc.). Cada posición de la tirada impone un valor semántico que determina la categoría popular activada desde el arcano del caso. De acuerdo a Rivano (1999a), “la lógica semántica opera a través de significados lingüísticos. Deberá, entonces, seleccionar los vínculos semánticos principales del texto y articular estos vínculos en un metalenguaje” (Ibíd.: 50). Una aplicación lógico semántica nos permite, a partir del texto de las lecturas, describir y unificar los significados de las posiciones en un modelo descriptivo de los marcos categoriales.

Las categorías populares que derivamos desde los arcanos (en el análisis figurativo) se integran a un diseño que impone especificaciones que estas categorías deben cumplir.

Este diseño funciona como un molde para instalar al que juega de consultante como protagonista en una tragedia donde le toca vivir un tiempo lineal organizado en, al menos, tres momentos: un antes, un ahora y un después, y recibir influencias – fuerzas que lo afectan

8 Reproducimos aquí la tirada de la cruz celta de Bayard (1999). Como se menciona

más adelante, en la sección El Corpus (Cf. IV.1.2), no hay acuerdo en la bibliografía especializada en el tema del tarot sobre esta tirada. Tomamos esta variación como modelo de referencia para los desarrollos que siguen.

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