“El maestro espiritual y el discípulo”
—El significado del parampara,
el rol de guru-tattva y Apéndices—
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Material de apoyo recopilado por Visuddha-sattva Prabhu
El maestro espiritual y el discípulo
—El significado del parampara, el rol de guru-tattva y Apéndices—
Por Visuddha-sattva dasa
—Bhaktivedanta Institute—
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____________Aclaratoria preliminar
Estas nutridas páginas surgieron de manera imprevista. A medida que se fueron conformando consideré que el contenido podría servir de guía útil para dar un curso sobre el tema aquí tratado. Después de plantearle la propuesta al GBC local, se aprobó que dictara en el templo de ISKCON-Caracas el curso que acordamos llamar como “El maestro espiritual y el discípulo”, el cual expresa el propósito del amplio tema a desarrollar.
El objetivo fundamental de este curso educativo es preparar apropiadamente a los sinceros candidatos a la iniciación de harinama-diksa. También puede contribuir a mejorar el estándar y la formación espiritual de los devotos ya iniciados que aspiren recibir la segunda iniciación como brahmanas. Como resultado final de un sostenido esfuerzo, espero que esta tesis contribuya al fin deseado y sirva como guía de referencia y material de apoyo para los participantes del curso.
Para mayor comodidad y disposición de los devotos asistentes, se acordó dar en el templo una sesión por semana, todos los sábados de 4 a 6 pm, antes del arati de la tarde, tal como fue anunciado en un aviso difundido en el Website y en la cartelera del templo. Para que pueda cubrirse debidamente el amplio rango temático que será expuesto en las diversas sesiones de este contexto, el curso tendrá una duración de unos 4 meses y medio (de 16 a 20 clases).
Las primeras sesiones estarán dedicadas a explicar a fondo el tema sobre la Etiqueta Vaisnava, el cual es de suma importancia para la formación espiritual de todos los devotos ocupados en el servicio devocional. Con tal propósito, he elaborado una recopilación sobre el tema: “Guía práctica de ética y etiqueta Vaisnava”, cuyo contenido comprende cinco módulos con varias partes.
La finalidad de este y otros materiales de apoyo del curso, es ayudar a aquellos devotos que no tengan acceso a las referencias disponibles en inglés, para que sepan cómo aplicar de manera práctica los temas expuestos de manera interactiva. Mi sugerencia es que impriman y encuadernen los documentos que puedo facilitarles por vía electrónica. Esos materiales le servirían de guías de estudio y referencia directa durante el desarrollo de las clases.
Dentro de la eficiente coordinación logística del programa, están contempladas algunas presentaciones
audiovisuales, con la ayuda de un proyector conectado a una laptop. Eso podría realizarse el último sábado de cada mes, o cuando se convenga en quorum. Una vez al mes (cada 4 sesiones), habrá también una prueba o examen participativo, para evaluar la asimilación de los temas previamente desarrollados.
Contenido
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____________ Aclaratoria preliminarParte I: Aspectos fundamentales sobre el rol del maestro espiritual y el discípulo.
• ¿Qué significa ser discípulo?
• El significado del parampara y el rol del guru.
• Los diferentes gurus y la comprensión cabal del proceso de diksa y de guru-tattva. • Las cualidades y características del maestro espiritual.
• La relación guru-discípulo: un binomio trascendental. • Los tres tipos básicos de gurus
• Hay un solo guru iniciador pero puede haber varios siksa-gurus. • Algunas consideraciones y reflexiones importantes.
• Eligiendo a un maestro espiritual — ¿Qué es un guru?
• Un guru no puede ser malo, porque si alguien es malo no puede ser guru. • Distinguiendo a los santos de los estafadores.
Parte II: Sobre los requisitos para recibir iniciación en ISKCON.
• La primera iniciación.
• La asociación con los devotos (sadhu-sanga) es la cuna del bhakti. • Pruebas autorizadas de evaluación.
• La necesidad de los cursos preparatorios. • Requisitos esenciales que deben conocerse
• La calificación para la segunda iniciación como brahmana.
Parte III: Guru-tattva: la comprensión del maestro espiritual.
• La visión correcta de Sri Gurudeva. • Sri Guru es plural.
• Distintas categorías y jerarquías espirituales. • La importancia del siksa-guru-parampara.
• Los mantras trasmitidos por el guru están imbuidos por la potencia espiritual. • Tres niveles de devotos.
• La glorificación del maestro espiritual
• La familiaridad en la relación con el guru es peligrosa. • Fe firme y entrega: dos requisitos para recibir guru-krpa.
• Dos visiones de Gurudeva: la noble altura de su alma y su insondable profundidad. • La noble misión del maestro espiritual.
• El Madhurya-kadambini y los fundamentos del bhakti • La deuda con el maestro espiritual es irreparable.
Apéndice 1 —Post scriptum (Referencias a considerar).
Apéndice 2 —Etiqueta de adoración al maestro espiritual.
• Normas principales. • La ceremonia de guru-puja.
• El lavado de los pies de loto de Sri Gurudeva. • Otros puntos importantes.
Apéndice 3 — Sobre la segunda iniciación.
• El círculo del Gayatri-mantra y el círculo mayor del maha-mantra.
• Las sastras son gurus pasivos: nada puede reemplazar la orientación del sadhu viviente. • Los ocho tipos de formas de la Deidad.
• Las cinco formas en que aparece el Señor. • Beneficios de la adoración de la Deidad.
Parte I: Aspectos fundamentales sobre el rol del maestro espiritual y el discípulo
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¿Qué significa ser discípulo?
El discípulo hereda el conocimiento recibido de su maestro espiritual y tiene obligaciones que cumplir en el establecimiento de esa relación eterna. La palabra sánscrita sisya significa “discípulo”, alguien que sigue disciplina. Proviene del verbo sas (disciplina), sasana (gobierno, gobernar). Discípulo es quien acepta gobierno e instrucción: sisya, sasana, sastra, pertenecen a la misma raíz, sas-dhatu. Si no hay obediencia voluntaria no puede hablarse de discípulo, y sin disciplina no se puede lograr nada. En todas las tradiciones espirituales es lo mismo. Sin disciplina, aceptación de austeridad y vida regulada (sadhana), no puede haber avance espiritual.
La relación guru-sisya es un asunto muy delicado. El discípulo debe reflexionar antes de escoger un maestro espiritual genuino. La naturaleza de esta relación es eterna. El guru conecta al discípulo con Krishna en forma autorizada cuando le concede hari-nama-diksa. Esta conexión se llama técnicamente sambhanda-jñana, el vínculo con Krishna a través del conocimiento impartido por el guru.
El significado del parampara y el rol del guru
El medio por el cual discípulo se conecta con el guru es a través del sistema de sucesión parampara, la cadena de maestros espirituales y discípulos a través de la cual se enseña y reciba el conocimiento de la conciencia de Krishna. Este proceso del descenso del conocimiento védico trascendental se describe en el Bhagavad-gita (4.1-2), cuando el Señor Krishna declara que esta imperecedera ciencia del yoga se la enseñó a Vivasvan, el dios del Sol, y Vivasvan se la enseñó a Manu, el padre de la humanidad, y Manu a su vez se la enseñó a Isvaku, recibiéndose así esta ciencia suprema a través de la cadena de sucesión discipular (parampara). De esta manera fue trasmitida esta ciencia imperecedera.
En el sistema parampara el maestro espiritual original es Dios mismo, el Señor Krishna, quien imparte conocimiento perfecto, es cual es trasmitido de maestro a discípulo, siendo los eslabones de esa cadena de sucesión discipular la esencia del sistema parampara. Cuando existe la persona idónea y el receptor adecuado se trasmite el conocimiento védico revelado de maestro a discípulo. Es como un fruto maduro que es bajado del árbol y entregado de persona a persona. Este proceso descendente se llama avarodha-pantha.
En la cadena del parampara cada guru o maestro espiritual tiene el deber de trasmitir el conocimiento de la conciencia de Krishna (krishna-tattva) tal como es, sin ninguna adulteración. El no añade ni sustrae nada, ni cambia nada. Es como un cartero que entrega el mensaje trascendental de manera fidedigna, como fiel emisario y representante de los acharyas o maestros espirituales anteriores, El guru trasmite simplemente el mensaje trascendental tal como es, así como un cartero entrega una carta con su contenido totalmente intacto.
De acuerdo a las Escrituras védicas, cuando a alguien se interesa realmente en comprender la meta de la vida y autorrealizarse, debe acercarse a un maestro espiritual. La guía de un alma situada en el plano trascendental (Brahma-nistam) no es opcional sino esencial, y el método esta descrito por Krishna mismo en el Bhagavad-gita
(4.34): “Tan sólo trata de aprender la verdad acudiendo a un maestro espiritual. Hazle preguntas de un modo sumiso y préstale servicio. Las almas autorrealizadas pueden impartirte conocimiento, porque han visto la verdad”. Para que el proceso de adquirir conocimiento y liberarse de la ignorancia sea efectivo, el discípulo debe entregarse al maestro espiritual. Debe inquirir del guru sumisamente y prestarse servicio. Hacer solo preguntas no es suficiente. Uno debe rendirse ante el maestro espiritual aceptándolo como representante de la Suprema Personalidad de Dios y la manifestación de Sri Nityananda-Balarama.
El guru no es Dios y quien proclame ser Dios debe ser rechazado como falso. Pero el guru es honrado como Dios mismo porque lo sirve íntimamente a través de la cadena de sucesión discipular. Más precisamente, el maestro espiritual genuino es el sirviente del sirviente del sirviente de Dios (dasanudasa). Ese es el proceso de la trasmisión del conocimiento védico revelado (sruti) y el secreto del sistema parampara: para ser un guru auténtico uno debe ser un sirviente genuino.
Por lo tanto, el estudiante se rinde al maestro espiritual como un discípulo sincero y lo sirve, y el guru responde a sus preguntas iluminándolo con el conocimiento trascendental. El maestro espiritual es vidente de la verdad (tattva-dasibhih) y nos conecta con Krishna mediante el vínculo del conocimiento, sambhanda-jñana. Bajo la orientación o guía divina de Sri Gurudeva el alma condicionada puede recibir iluminación espiritual y ser liberada, yendo de vuelta al Supremo.
Ese es el rol fundamental del maestro espiritual, el cual puede ser de varias clases y manifestarse de diversas maneras. Para el discípulo sincero que tiene plena fe en Krishna y en el guru, le son realmente reveladas todas las verdades de la realización espiritual. El conocimiento védico (viddhi) se trasmite por tres fuentes fundamentales, conformando un triple factor de mutuo cotejo: guru-sastras-sadhu —el maestro espiritual, las Escrituras reveladas y los sadhus o personas santas, quienes son el ejemplo viviente de las instrucciones de las escrituras y trasmiten la verdad absoluta revelada (sruti).
El guru apoya sus afirmaciones en las sastras y los sadhus confirman lo que estas declaran y las instrucciones de los gurus, de acuerdo a las conclusiones védicas (siddhanta), formando así una unidad trascendental y una triple confirmación.
En resumen, el parampara es el descenso de la verdad revelada que se trasmite a través de un proceso particular por medio de las instrucciones (siksya) de los genuinos representantes del Señor Supremo, el maestro espiritual original, quien impartió el conocimiento en el corazón de Brahma. Brahma se lo instruyó a Narada muni y este a Vyasadeva, quien compiló los Vedas y fluyó el proceso descendente hasta Isvara Puri, Sri Chaitanya Mahaprabhu y nuestros días. Por eso el sistema de parampara suele llamarse la Brahma-Madhva-Gaudiya Vaisnava sampradaya, donde han existido muchos gurus y acharyas.
En esta cadena de transmisión ininterrumpida del conocimiento védico trascendental (sruti), es fundamental el papel del siksa-guru. No obstante, no podemos pensar que el concepto teológico de guru es algo vacío, ni tampoco que el maestro espiritual es un muñeco o una figura inerte que deba acoplarse a nuestros caprichos o
contaminadas concepciones mundanas, sea cuales fueren. Aunque un discípulo debe tener un solo guru iniciador (diksa-guru), puede recibir instrucciones de diferentes gurus (siksa-gurus).
Los diferentes gurus y la comprensión cabal del proceso de diksa y de guru-tattva
Todas las clases de gurus son siempre los representantes de Krishna. La comprensión de guru-tattva depende de la realización del discípulo y de su dedicación exclusiva a Sri Gurudeva. Es el deber del guru explicarle bien este importante aspecto de la trasmisión del conocimiento. El Svetasvatara-Upanisad (6.23) declara lo siguiente:
yasya deve para bhaktir, yatha deve tatha gurau tasyaite kathita hy arthah, prakasante mahatmanah
“La clave del éxito en la vida espiritual es la devoción firme tanto en el maestro espiritual como en Krishna. A las grandes almas que tienen plena fe en Krishna y en el maestro espiritual, el significado íntimo de las Escrituras les es totalmente revelado”.
Debemos entender que significa diksa. Sanatana Goswami dice que de la misma manera que el bronce se puede convertir en oro mezclándolo con mercurio por medio de un proceso alquímico, mediante el método de
diksa, o iniciación espiritual genuina, cualquier persona puede volverse Vaisnava. Se debe recibir la iniciación
de un maestro espiritual genuino perteneciente a la sucesión discipular y que haya sido autorizado por el maestro espiritual que precedió. Eso se denomina diksa-vidhana. En el Bhagavad-gita, el Señor Krishna afirma:
vyapasritya: se debe aceptar a un maestro espiritual. Con ese proceso, el mundo entero puede volverse
consciente de Krishna.
En el Hari-bhakti-vilasa (vilasas I y II) se describen las cualidades que deben tener tanto el guru como el discípulo. Para que ese binomio trascendental (guru-sisya) sea una relación espiritualmente favorable y perfecta, ambos tienen que poseer las debidas cualidades. No hay ningún inconveniente en propagar el movimiento para la conciencia de Krishna incluso entre personas nacidas en familias de chandalas, meleccas o
yavanas. Incluso en la India, Sanatana Goswami ha establecido esa norma en su libro Hari-bhakti-vilasa, que es smrti y la guía védica autorizada para el comportamiento diario de los Vaisnavas.
Un candidato debe estar alerta acerca la inquietud interna de su ser y ser debidamente entrenado por devotos calificados sobre cuál es la verdadera naturaleza del guru. No hay que confiar en los cálculos o apreciaciones materiales. Las verdades espirituales están más allá del concepto corporal. ¿Qué es lo que despierta en un alma sincera la atracción hacia un maestro espiritual específico? Al asociarnos con sadhus entenderemos gradualmente la verdad sobre guru-tattva. Es preciso superar las consideraciones externas y llegar a comprender el aspecto interno de gurudeva y sus diferentes roles.
El aspecto externo de la relación con la forma física del maestro espiritual y su vapu-seva no significa que no sean importantes. Las sastras prescriben adorar todas las pertenencias del guru, honrar sus remanentes
(guru-prasada) y servirle personalmente, aunque más importante es comprender y servir sus instrucciones
manifiesta en forma plural. ¿Quién es guru y cómo encontrarlo? ¿De qué manera puede comprenderse su verdadero ideal y la ejecución de su misión de servicio a los maestros predecesores?
Las cualidades y características del maestro espiritual.
Las cualidades de un guru se describen en el Hari-Bhakti-vilasa. Las características del maestro espiritual genuino se explican en el Srimad-Bhagavatam (11.3.21):
tasmad gurum prapadyeta jijñasuh sreya uttamam sabde pare ca ni snatam brahmany upa samas rayam
“Toda persona que desee sinceramente alcanzar la verdadera felicidad, debe buscar un maestro espiritual genuino y refugiarse en él mediante la iniciación. El maestro espiritual debe haber comprendido la conclusión de todas las Escrituras mediante la reflexión y el argumento, y de esta forma, poder convencer a otros de esas mismas conclusiones. Debe entenderse que esas grandes personalidades, que se han refugiado por completo en el Dios Supremo, dejando de lado todas las consideraciones materiales, son maestros espirituales genuinos”. En el Manu samhita se declara lo siguiente:
“Un maestro espiritual es un brahmana nacido por segunda vez (dvija-bandhu), capaz de adiestrar a su discípulo para que instruya los Vedas a los demás”.
En el Srimad Bhagavatam (11.17.27) Krishna mismo define la posición del acharya:
“Hay que saber que el acharya soy Yo Mismo, y que no se le debe faltar al respeto de ninguna manera. No hay que envidiarle, creyéndole un hombre común, porque es el representante de todos los semidioses”.
El Vayu Purana también se describe al acharya:
“A aquel que conoce la esencia de las Escrituras (sastras), establece la Verdad Absoluta que se encuentra en ellas, y dirige sus actividades de acuerdo a los principios regulativos y los preceptos de las Escrituras, se le conoce como acharya”.
Tener un maestro espiritual no es una moda, ni debe contemplarse como una relación frívola: es algo muy serio y delicado. Por ello es preciso alertar sobre varios peligros en esta era degradada de Kali-yuga, donde existen tantos engañadores, farsantes y explotadores de las personas inocentes. Tales estafadores pretenden ostentar la posición de un guru aun cuando no son genuinos. El bazar o mercado de los gurus abunda por doquier, bajo diversos ropajes, apariencias y especulaciones inescrupulosas. De allí las malas comprensiones y desviaciones del guru-tattva siddhanta.
Cuando una persona sincera anhela entrar en el sendero espiritual del bhakti-yoga, el Señor Krishna hace los arreglos enviando a Su representante genuino para que manifieste Su Divina Gracia, despertando en el alma condicionada su adormecida propensión de servir al Supremo, que es la posición constitucional eterna de la entidad viviente.
La relación guru-discípulo: un binomio trascendental
Srila Jiva Goswami ha dado indicaciones precisas sobre la relación guru-discípulo en base al sastra. En el significado al Sri Chaitanya-Charitamrta (Adi-lila, 1.35) Srila Bhaktivedanta Swami Prabhupada expresa algo sumamente importante respecto a las cualidades del guru y la actitud apropiada que debe tener un discípulo:
“El maestro espiritual experto conoce bien cómo emplear la energía de su discípulo en el servicio de amor trascendental del Señor, y por eso emplea a un devoto en un servicio devocional específico, de acuerdo con su tendencia especial. Un devoto debe tener un sólo maestro espiritual iniciador, porque en las Escrituras está siempre prohibido aceptar a más de uno. Sin embargo, no hay límite al número de maestros espirituales instructores que se pueden aceptar. Generalmente, un maestro espiritual que instruye constantemente a un discípulo en la ciencia espiritual llega a ser más tarde su maestro espiritual iniciador. Siempre hay que recordar que una persona reacia a aceptar a un maestro espiritual y a iniciarse se verá frustrada, sin duda alguna, en su empeño de volver a Dios. Aquel que no está iniciado de manera apropiada puede presentarse como si fuese un gran devoto, pero de hecho, sin duda, encontrará muchas dificultades en su progreso hacia la comprensión espiritual, con el resultado de que habrá de continuar su plazo de existencia material sin alivio. Una persona así está desamparada y se compara a un barco sin timón, porque, sin timón, un barco no puede llegar a su destino. Es imperativo, por tanto, aceptar a un maestro, si se desea en algo lograr la gracia del Señor.
El servicio al maestro espiritual es esencial. Si no es posible servir directamente al maestro espiritual [vapu-seva], el devoto debe servirle recordando sus instrucciones [vani-seva]. No hay diferencia entre las instrucciones del maestro espiritual y el maestro espiritual mismo. Por tanto, en su ausencia, las palabras con las que le dirige deben ser el orgullo del discípulo. Si alguien piensa estar por encima de tener que consultar a nadie, ni siquiera a un maestro espiritual, está ofendiendo en ese momento los pies de loto del Señor. Tal ofensor nunca podrá volver a Dios. Es imperativo que una persona seria acepte a un maestro espiritual genuino, bajo las condiciones de los mandamientos sástricos. Srila Jiva Gosvami aconseja que no se acepte a un maestro espiritual por conveniencias hereditarias o de costumbre social y eclesiástica. Para lograr un progreso real en la comprensión espiritual, hay que tratar de encontrar a un maestro espiritual auténticamente capacitado”.
Los tres tipos básicos de gurus
En el desarrollo de la devoción hay distintos tipos de maestros espirituales que nos ayudan en nuestro avance espiritual. El vartma-pradarsaka-guru es aquel que nos orienta inicialmente en el camino espiritual. Se refiere normalmente a la primera persona que dirige nuestra atención hacia la vida espiritual, aunque pueda no ser una figura destacada en el desarrollo y la formación posterior de nuestra devoción. Este es un tipo de devoto que es considerado guru según esta definición.
El diksa-guru es el maestro espiritual iniciador. Es quien da la primera iniciación de hari-nama-diksa a un candidato calificado, de acuerdo con las regulaciones prescritas en las Escrituras. El mantra-guru es aquel que
da la segunda iniciación o “segundo nacimiento” (por sonido trascendental), que consiste en el gayatri-mantra, con la cual el discípulo calificado es iniciado como un brahmana e investido (los varones) con el cordón sagrado (upavita). Con ello el maestro espiritual lo capacita para que pueda adorar a la Deidad, siguiendo el proceso prescrito en el pancaratrika-viddhi, resumido en el Hari-bhakti-vilasa y los manuales autorizados de adoración en la Sri Gaudiya Vaisnava-sampradaya, cuyo proceso se conduce a través de mantras que deben ser conocidos y bien aplicados. Esta es fundamentalmente la razón de la segunda iniciación o segundo nacimiento, aunque la función de un brahmana como sacerdote es también difundir el conocimiento de las Escrituras Védicas.
Es preciso aclarar que el diksa-guru y el mantra-guru pueden ser la misma persona y generalmente lo son, pues quien da harinama-diksa (la iniciación en el canto del Santo Nombre) también suele dar la segunda iniciación y el Gayatri-mantra. Pero no siempre es así y por eso se hace esta distinción, pues es posible que un discípulo haya recibido la primera iniciación de un determinado guru y por diversas circunstancias haya recibido la segunda iniciación de otro. Esto ocurre generalmente debido a la desaparición física del diksa-guru, por lo cual el discípulo puede recibir segunda iniciación de otro mantra-guru, a quien debe ofrecer el mismo respeto y adorarlo en similar nivel. Ambos tendrán la misma importancia para su guía espiritual. Por eso es necesario hacer esta aclaratoria.
El mismo respeto debe ofrecerse a los siksa-gurus o maestros espirituales instructores, de acuerdo a su jerarquía. Las sastras también dicen que uno debe ver a los hermanos espirituales de nuestro guru como nuestros propios gurus.
El tercer tipo de guru es el siksa-guru, el maestro espiritual de quien se reciben instrucciones sobre cómo progresar en el sendero del bhajana. El sravana-guru es de quien se escucha sobre krishna-tattva. Después de escuchar del sravana-guru las verdades relacionadas con la conciencia de Krishna que refuerzan nuestra fe, puede surgir el deseo de ocuparse en el servicio. El siksa-guru es quien la da instrucciones. Como se afirma en el Bhakti-sandarbha, el sravana-guru y el siksa-guru son generalmente la misma persona.
Aunque diksa y siksa sean uno, puede ser que el siksa tenga más influencia determinante en nuestro desarrollo gradual del proceso del bhakti. Eso no implica para nada un desmérito de la posición del diksa, quien debe ocupar una posición irremplazable y absoluta en la conciencia del siysa o discípulo, pues es de quien él recibió hari-nama-diksa y la primera conexión con Krishna (sambhanda-jñana). El guru iniciador abre al discípulo la puerta hacia el sendero del avance progresivo en el bhagavat-bhakti. Quien reniegue de un
diksa-guru genuino es un naraka, un habitante del infierno.
El siksa-guru es la representación directa de Krishna. Así lo afirma Srila Krishnadas Kaviraj Goswami en el
Chaitanya-charitamrta (Adi-lila, 1.46-47):
siksa-guruke ta' jani krsnera svarupa antaryami, bhakta-srestha,——ei dui rupa
“Hay que saber que el maestro espiritual instructor es la Personalidad de Krishna. El Señor Krishna Se manifiesta como la Superalma y como el devoto más grande del Señor”.
En su significado al sloka anterior, Srila Prabhupada comenta:
“No hay diferencia alguna entre el protector Señor Supremo y los maestros espirituales iniciador e instructor. El necio que discrimine entre ellos comete una ofensa en la ejecución del servicio devocional”
(…)
“El maestro espiritual iniciador es una manifestación personal del vigraha de Srila Madana-mohana, mientras que el maestro espiritual instructor es un representante personal del vigraha de Srila Govindadeva. Estas dos Deidades se adoran en Vrindavana. Srila Gopinatha es el atractivo final en la comprensión espiritual”.
Aunque puedan existir muchos siksa-gurus, el verdadero poder transmisor de la revelación del bhakti más excelso, radica en el bhagavata acharya, quien puede dar o trasmitir más poder espiritual substancial. Esto es una regla general. Sin embargo, a veces vemos que el siksa-guru es un gran devoto y no podemos negar su influencia espiritual. Es posible que el siksa-guru contribuya más a la iluminación y liberación de un discípulo que el propio diksa-guru de éste. Hay muchos casos en que el siksa o instrucción de un Vaisnava avanzado, orienta e influye espiritualmente más intensa y prácticamente a alguien que haya sido iniciado por otro guru. El siksa-guru no compite con el guru, sino que ayuda a los devotos a fortalecer su relación con su
diksa-guru, y a comprender y poner en práctica sus instrucciones. Este es el fundamento de la trasmisión del
conocimiento revelado en la misión de Sri Chaitanya Mahaprabhu: del árbol plantado por Gaurasundara brotan muchas ramas que son parte de ese árbol y los Vaisnavas somos partes de esa familia. Puede que haya diferencia entre las ramas, porque no son todas iguales.
Como cualquier persona, un Vaisnava nunca es exactamente igual a otro. Pero existe unidad en la diversidad, es decir, la esencia del guru-siddhanta y Vaisnava-siddanta es la misma; proceden de la misma semilla. Puede que existan diferencias aparentes en la manera de expresarse entre un guru y otro, pero son partes reales del mismo árbol, de la misma sucesión discipular genuina y predican la misma esencia. Sin embargo, a pesar de estar en la misma línea, los Vaisnavas tienen personalidades distintas. Eso no es difícil de entender.
La misión del siksa-guru es fortalecer el bhakti de los devotos practicantes (sadhakas), regando y nutriendo con
hari-katha la semilla del bhakti que les ha sido implantada. Ese es su sagrado rol, de la misma manera que un
tío puede contribuir a la formación del hijo de su hermano de sangre. Diksa y siksa gurus son parte de una tradición y ambos contribuyen al proceso de germinación y desarrollo espiritual de las almas sinceras que se refugian en sus pies de loto, porque ambos son representantes de Krishna y manifestaciones de su misericordia sin causa. Los gurus plantan y nutren bhakti-lata-bija, las semillas del bhakti en el corazón de los devotos a quienes asisten. El discípulo sirve al guru y este sirve también a quien se refugia en él y tiene fe en su palabra iluminadora, liberándolo de la oscuridad de la ignorancia —om ajñana timirandasya.
entender esto bien: entre muchas semillas plantadas, unas germinarán, otras están creciendo y otras ya han dado hojas, y hasta flores y frutos. Pero otras pueden secarse por varias razones. Cuando el practicante se siente desanimado y abatido, puede perder su conexión de sambandha-jñana. Y esas enredaderas necesitan ser regadas con agua y nutridas con Krishna-katha y el amoroso cuidado del siksa-guru, para que no se sequen y queden definitivamente estériles, caídas en tierra baldía.
El papel del maestro espiritual instructor es como el de un jardinero que nutre y replanta el bhakti-bija. Su servicio a la sucesión discipular es igualmente excelso al de los otros gurus. Pero puede que el siksa-guru no esté interesado en iniciar discípulos ni tener muchos seguidores, sino tan solo de oficiar noblemente, ayudando con sus instrucciones a los devotos interesados en su consejo. Su siksa es el mismo del diksa-guru y su deseo que los devotos se beneficien de las instrucciones de todos los Vaisnava genuinos, para que progresen en el proceso del bhakti.
La conciencia trascendental del maestro espiritual instructor es desear que los devotos avancen y cultiven afecto entre ellos y hacia los demás Vaisnavas. Eso fortalece el movimiento de conciencia de Krishna, tal como fue concebido por el jardinero original, Sri Chaitanya Mahaprabhu, que plantó la semilla del árbol del servicio devocional, tal como Srila Krishnadas Kaviraj Goswami lo ha descrito magníficamente en el capítulo nueve del
Chaitanya-charitamrta (Adi-lila).
Hay un solo guru iniciador pero puede haber varios siksa-gurus.
Así como se tiene un solo padre, solo hay un maestro espiritual que inicia al discípulo por primera vez, el
diksa-guru. Pero todo Vaisnava elevado debe ser tratado como prabhu o maestro. No se trata de desconsiderar
o desobedecer al verdadero guru y llamar a alguien más maestro espiritual, porque eso no es correcto. Pero si uno puede aprender de otro Vaisnava que nos enseñe con pureza lo que ha enseñado el maestro espiritual iniciador, entonces él puede ser considerado como mi guru. Esto debe ser apropiadamente entendido sin menoscabo de incurrir en falta de etiqueta.
Aunque no haya diferencias esenciales entre el maestro espiritual iniciador y el maestro espiritual instructor, es preciso distinguir apropiadamente entre diksa y siksa. Por ejemplo, aunque un devoto no haya sido iniciado directamente por Srila Prabhupada (Srila Bhaktivedanta Swami Prabhupada), puede no obstante aceptar a Prabhupada como su siksa-guru. De hecho, como Acharya-Fundador de ISKCON, las instrucciones fundamentales provienen de los libros de Srila Prabhupada. No hay duda al respecto. Otro ejemplo, el de Ramanuja Acharya, sustenta este caso. Sri Ramanuja viajó a Sri Rangam, en el Sur de la India, con el determinado propósito de convertirse en discípulo de Sri Yamunacharya. Pero cuando llegó, quien quería aceptar como su maestro espiritual, acababa de dejar lamentablemente el cuerpo.
Sin embargo, comprendiendo que la esencia espiritual está más allá del concepto corporal, Ramanujacharya aceptó iniciación de otro guru de esa línea Vaisnava (la Sri Sampradaya), y posteriormente fue reconocido como el principal sucesor de Yamuna Acharya. Este es un ejemplo ilustrativo sobre el entendimiento de
guru-tattva. Como veremos en una próxima cita que puntualiza la verdadera sustancia de este tema, alguien que
tenga el ojo trascendental, el ojo divino, reconocerá al guru dondequiera que éste aparezca o se manifieste en su esencia.
Un discípulo siksa puede considerarse más unido a un guru particular que incluso quienes recibieron su iniciación directa. Esto indica que el hecho de no haber recibido una iniciación directa no constituye una limitación para sentirse conectado con la Divina Gracia de un guru determinado y recibir su siksa. Tal es el papel que ejercen las sastras, que son como gurus pasivo: aunque sus instrucciones nos iluminen no podemos
plantearle preguntas y recibir respuestas específicas de los libros. Por eso el rol viviente del siksa-guru (en plural) es de vital importancia para que los devotos avancen en su desarrollo espiritual, tal como se indica en las bhakti-sastras de los Goswamis.
Algunas consideraciones y reflexiones importantes.
Es importante señalar que con el vasto desarrollo internacional de comunidades Vaisnavas, hay muchos candidatos sinceros a recibir iniciación que deben escoger entre diferentes tipos de gurus, los cuales muchas veces no conocen bien, no sabiendo ciertamente con quien puedan establecer una relación espiritual. La necesidad de tal conexión se prescribe en los dos primeros capítulos del Hari-bhakti-vilasa, donde Sanatana Goswami ha descrito claramente las cualidades que deben tener tanto el guru como el discípulo para poder establecer una relación.
Sin el mutuo relacionamiento entre el candidato a ser iniciado y el guru a ser elegido, no es posible consolidar el vínculo de ese binomio-trascendental. Debe haber previamente a la iniciación un conocimiento mutuo, el inquirir sumiso, el servicio y la entrega por parte del discípulo, que son factores fundamentales para recibir
diksa.
Nada se puede amar sino se conoce, ni tampoco nadie puede ser guru de manera artificial, impuesto oficialmente por un tampón (como si fuera una visa en un pasaporte) o imponiendo su predominio en una determinada zona geográfica. Tampoco es posible tener discípulos a control remoto, sin nutrir debidamente su conocimiento espiritual para afianzar el desarrollo de una relación, la cual amerita dedicación y cuidado, tal como lo hace un padre con sus hijos y dependientes.
Con el crecimiento global de ISKCON y la expansión de las diferentes misiones y programas de prédica, así como con la proliferación de sannyasis y nuevos “gurus aprobados institucionalmente”, también ha surgido un problema: los candidatos a recibir iniciación en un determinado país o lugar, o bien no conocen realmente a los
gurus que pueden iniciarlos en el sendero espiritual, o simplemente no tienen mucha oportunidad de asociarse
con ellos, tanto como lo hacen con los devotos mayores locales. Ellos son quienes pueden orientar más prácticamente en un determinado yatra.
Esta situación pudiera generar cierta incertidumbre o perplejidad, cuando se trata de decidir o escoger un determinado guru de parte de los bhaktas que no hayan tenido alguna relación con él o no lo conozcan suficientemente, lo cual es un aspecto mutuo que está prescrito en el sastra. El maestro espiritual debe también conocer bien al discípulo antes de aceptarlo y darle iniciación de harinama-diksa.
La mencionada situación ha sido motivo de reflexión y preocupación entre muchos devotos mayores discípulos de Srila Prabhupada. Aunque puede que estén calificados para instruir espiritualmente a los nuevos devotos y candidatos a recibir iniciación en la misión de Srila Prabhupada, tal vez no deseen asumir el rol de diska-gurus, o no estar de acuerdo con el sistema formal implementado en la sociedad fundada por Srila Prabhupada.
Por función natural, aquel devoto mayor que inspira en la conciencia de Krishna y está establecido en un estándar espiritual, debe ser considerado como siksa-guru, aunque no inicie discípulos. Es más práctico y hasta funcional que tales devotos instruyan y ayuden a las nuevas generaciones locales. Ellos están más activamente ligados con un Yatra que los gurus que formalmente inician allí, pero que sin embargo hacen poco acto de presencia o casi nunca se ocupan de sus discípulos. Eso trae como consecuencia que algunos discípulos no cooperen con los servicios del templo. Puede ser que ni vayan a los programas o no sigan debidamente los principios regulativos, incluyendo fallar en cantar diariamente 16 rondas del maha-mantra.
Estas y otras deficiencias han causado serios estragos en ciertos programas, causando crisis en el desempeño de los servicios esenciales de la adoración de la Deidad. También se ha incurrido en ausencias y escasa participación activa en la prédica y la distribución de libros, pilares de la conciencia de Krishna, tal como así lo estableció Srila Prabhupada. Debemos tener presentes los cuatro pilares fundamentales: la pureza es la fuerza, la prédica es la esencia, la base son los libros y la utilidad bien aplicada es el principio práctico. Así lo quiso Prabhupada en la sociedad internacional de devotos que fundó para propagar el mensaje de Sri Chaitanya Mahaprabhu en todo el mundo.
Eligiendo a un maestro espiritual —¿Qué es un guru?
Siendo la naturaleza del guru plural, ¿cómo debemos entender esto apropiadamente? Sri Guru es uno y a la vez se manifiesta de diversas maneras. Es un poder delegado. Si el discípulo puede ver sus distintas manifestaciones debe considerarse muy afortunado.
Aclaremos mejor este punto: ¿Por qué guru es uno? Srila Prabhupada da una explicación convincente en una conversación que ocurrió en Inglaterra en 1972. Eso se encuentra en el Capítulo 2; “Eligiendo un maestro espiritual”, del libro La ciencia de la autorrealización.
En la sección “¿Qué es un guru?”, Prabhupada explica el proceso por el cual se acepta a un guru, como representante de Krishna y de los acharyas anteriores. Dios es siempre Dios y guru es siempre guru. Como cuestión de etiqueta, Dios es el Dios que ha de ser adorado, y guru es el Dios adorador (sevaka bhagavan). Es por ello que al
guru se le da a veces el título de “Prabhupada”. La palabra prabhu significa “señor” y pada significa “posición”.
Como Srila Prabhupada mismo explica, Prabhupada significa pues “aquel qye ha adoptado la posición del Señor”, a quien los demás se rinden. Eso es lo mismo que saksad-dharitvena samasta-sastrair.
Quien difunde el mensaje puro de Krisna sin interpretar erróneamente Sus palabras es un guru: el las trasmite exactamente sin adulteración, tal como se hablaron. Prabhupada aclara en la referencia arriba mencionada:
“Si enviamos un telegrama, la persona que lo entrega no tiene que corregirlo, redactarlo ni añadirle nada. Simplemente lo presenta. Esa es la tarea del guru. Puede que el guru sea esta persona o aquella, pero el mensaje es el mismo; por eso se dice que guru es uno.”
El guru es representante de la sucesión discipular. El guru genuino presentará únicamente lo que dice en la escritura genuina el guru supremo, Krishna, el guru original (adi-guru). El mensaje védico trascendental desciendo de esa forma, de maestro a discípulo, a través de la cadena de la sucesión discipular. Es preciso comprender que
hay que aceptar la verdad revelada (sruti) de esta manera, y que no es posible llevar a cabo una investigación para encontrar la Verdad Absoluta. Un guru no puede cambiar el mensaje de la sucesión discipular. Entonces, ¿qué significa guru y quien es guru?
Guru es aquel que conoce la ciencia de la conciencia de Krishna (krishna-tattva) y predica con su ejemplo sin
ninguna duplicidad, libre de hipocresía y deseos por distinción (pratistha). Aunque el Señor Chaitanya dijo que todo el mundo puede convertirse en guru para salvar a los demás, alcanzar esa posición y merecer tal respeto es una cosa, y llevar a cabo esa gran tarea es otra.
Un guru no puede ser malo, porque si alguien es malo no puede ser guru.
Aclaremos algo que para muchos es motivo de contradicción malentendido. Aunque puede que haya malos
gurus, ellos no son realmente gurus. Guru es aquel que nos saca de la oscuridad de la ignorancia. Si no puede
iluminarnos, entonces no es un verdadero guru. El oro es siempre valioso y el hierro no es tan valioso como el oro. ¿Cómo puede el hierro volverse oro? Srila Prabhupada aclara este punto en una entrevista a un periodista de Londres que le formuló varias preguntas:
“En realidad, un guru no puede ser malo, ya que si alguien es malo no puede ser guru. No se puede decir
’mal guru’. Eso es una contradicción. Lo que usted tiene que hacer es simplemente tratar de entender qué es un guru genuino. La definición de un guru genuino es ‘aquel que solamente habla de Dios’, eso es todo. Si él habla de alguna otra tontería, entonces no es un guru. Un guru no puede ser malo. No hay malos gurus, igual que no hay gurus rojos o blancos. Guru significa ‘guru genuino’. Todo lo que tenemos que saber es que el
guru genuino solamente habla de Dios, y trata de hacer que la gente se vuelva devota de Dios. Si hace eso, es
genuino”.
Un auténtico maestro espiritual no es un comerciante. Él es un representante de Krishna y repite todo lo que dice Krishna. Esa es su cualidad fundamental. Él no habla tonterías, prajalpa, sino que está absorto en difundir
Krishna-katha, porque sabe que esa es la medicina perfecta para combatir la enfermedad del materialismo y la
incertidumbre que hace sufrir al alma condicionada.
Distinguiendo a los santos de los estafadores.
Debido a que hay muchos impostores, es preciso distinguir a los santos de los estafadores, tal como lo expresa Srila Prabhupada. Aunque nada ocurre por casualidad, sino que todo está controlado por las leyes del
karma, alguien podría preguntarse: “¿Qué pasa con la persona que quiere seriamente encontrar la vida
espiritual, pero que por casualidad termina con el guru equivocado?”
El deseo de una vida espiritual es un anhelo absolutamente natural. Puesto que somos almas espirituales, no podemos ser felices en la atmósfera material. La sinceridad y la fe son fundamentales, lo mismo que haber recibido para ello las bendiciones de los previos acharyas. Ser guru no es una posición fácil. Si se fracasa se estará perdido y también los seguidores. Por eso es necesario tener suma cautela en no desempeñar tal posición, preservando el legado recibido de nuestro guru, antes de tratar de beneficiar a los demás. Srila Prabhupada ha dicho que un verdadero guru debe ser un alma liberada, un habitante de Goloka Vrindavana. Pueden citarse las referencias.
No se debe aceptar de repente a un guru por fanatismo, porque eso es muy peligroso. Como declara el
Hari-bhakti-vilasa, el guru debe también estudiar concienzudamente a la persona que quiere ser discípulo, para ver
si es apta o está preparada: “Esa es la forma en que se establece la relación entre el guru y el discípulo”, mediante el escrutinio. Sólo así alguien puede ser entrenado para convertirse en un discípulo genuino. Pero primero es preciso encontrar a un guru genuino.
Una vez John Lennon le preguntó a Prabhupada: “¿Cómo puedo saber quién es el guru genuino?”. Y Srila Prabhupada le respondió: “Trata simplemente de encontrar al que esté más adicto a Krishna. Él es genuino”. Un maestro espiritual genuino actúa como fiel representante de la Suprema Personalidad de Dios y sólo habla de Krishna. El no habla tonterías ni especula, ni es complaciente para obtener favores materiales. El guru genuino es aquel que no tiene ningún interés en la vida materialista. Ésa es una de sus características: srotriyam
brahma-nistham; él está fijo en el Brahman, en la Verdad Absoluta, y todas sus acciones son sublimes. Así se
declara en el Mundaka Upanisad: “El guru genuino está bien versado en las Escrituras y en el conocimiento védico, y depende por completo del Brahman”.
Un farsante especulador que no carece de la realización espiritual del Brahman (espíritu), no está situado en el plano de aceptar discípulos. El verdadero guru no fabrica nada. Lo que dice se sustenta en las Escrituras y en los
acharyas anteriores. En una entrevista con un periodista del Times de Londres, Srila Prabhupada explica cómo
un buscador sincero puede ver la diferencia entre un guía espiritual genuino y un farsante:
“Buscar un guru es, desde luego, muy bueno, pero si alguien quiere un guru barato, o si quiere ser
engañado, entonces encontrará muchos gurus engañadores. Pero si es sincero, encontrará un guru sincero. Como la gente lo quiere todo muy fácil, es engañada. Nosotros pedimos a nuestros discípulos que se abstengan de la vida sexual ilícita, de comer carne, de los juegos de azar, y de embriagarse o drogarse. La gente cree que todo esto es muy difícil, una molestia. Pero si otro dice: ‘Puedes hacer cualquier disparate que quieras, simplemente toma mi mantra’, entonces la gente lo querrá. El caso es que la gente quiere ser engañada y, por lo tanto, aparecen los engañadores. Nadie quiere someterse a ninguna austeridad. La vida humana tiene como propósito la austeridad, pero nadie está dispuesto a someterse a austeridades. En consecuencia, aparecen engañadores y dicen: ‘Nada de austeridades. Haz lo que quieras. Simplemente págame, te daré cierto mantra y te volverás Dios en seis meses’. Todo eso está ocurriendo. Si alguien quiere ser engañado así, los engañadores aparecerán”.
La responsabilidad de aceptar discípulos es muy grande y por eso se recomienda no tener muchos discípulos, aun cuando la misericordia sin causa del maestro espiritual sea extremadamente magnánima. El guru guía a sus discípulos hacia la inmortalidad, la meta perfecta. Para merecer esa realización el discípulo debe ser muy sincero. Un guru competente puede conducir a su discípulo de regreso al hogar, de vuelta a Dios.
Parte II: Sobre los requisitos para recibir iniciación en ISKCON
* * *
La primera iniciación.
Para poder recibir primera iniciación en ISKCON, el devoto o devota deben haber estado ocupados favorablemente en el servicio devocional, siguiendo estrictamente los cuatro principios regulativos y cantando dieciséis rondas diarias, por lo menos durante un año sin interrupción. Los aspirantes deben demostrar una comprensión básica de las enseñanzas de Srila Prabhupada, contestando una prueba oral o escrita, administrada por el presidente de templo u otra autoridad designada.
Tanto las escrituras como Srila Prabhupada enfatizan que un discípulo aspirante debe determinar las calificaciones de quien escoge como guru así como las condiciones que el discípulo debe tener para ser aceptado. En una conferencia del Srimad-Bhagavatam (1.16.25) dada en Hawai, el 21 de Enero de 1974, Srila Prabhupada expresó lo siguiente:
“Por lo tanto, el proceso antes de aceptar un guru es que uno debe escucharlo por lo menos durante un año. Y cuando está convencido de que ‘es en realidad un guru que me puede enseñar’, entonces lo acepta como guru. No aceptamos caprichosamente. Debemos parar ahora ese sistema de que alguien viene por tres días y decir —‘Prabhupada, inícielo’. Por qué... Esto no debe ser permitido. Por lo tanto, en el
Hari-bhakti-vilasa de Sanatana Gosvami se prescribe que el maestro espiritual y el discípulo deben reunirse por lo
menos durante un año para que el discípulo puede entender también que ‘aquí hay una persona a la que puedo aceptar como mi guru, y el guru también pueda ver que ‘aquí hay una persona apropiado para que sea mi discípulo’. Entonces hay un buen resultado”.
Los candidatos para recibir iniciación de un maestro espiritual solo deben aceptarla después de haber desarrollado una fe firme y madura en él y en su habilidad para iluminarlos y llevarlos de vuelta a Krishna. Las referencias autoritativas que se aplican para determinan el nivel de avance de un devoto son el triple factor
sadhu, sastra y guru, los cuales se refuerzan y complementan mutuamente.
También es indispensable que antes de aceptar un maestro spiritual (por encima de las designaciones corporales de géneros, raza, status material o color de piel), un nuevo devoto en ISKCON debe haber escudriñado o analizado bien las enseñanzas de Srila Prabhupada sobre este tema esencial, en la asociación de los devotos, y cuando sea posible haber tomado cursos apropiados que sirvan de ayuda complementaria. Los libros de Srila Prabhupada son una fuente de perpetua inspiración y como el mismo aconsejó deben ser leídos y estudiados diariamente.
La asociación con los devotos (sadhu-sanga) es la cuna del bhakti.
De acuerdo a las instrucciones de Srila Prabhupada y los previos acharyas, una persona que ha desarrollado alguna fe en el proceso de conciencia de Krishna, debe reforzarla asociándose con uno o más devotos calificados y escuchar de ellos acerca del servicio devocional. Sadhu-sanga es la cuna del bhakti y un poderoso método de avance en el sendero de la devoción. Tales devotos, en varios niveles de realización y madurez en el
proceso del bhakti, nos aportan conocimiento y son una fuente de instrucción sustancial y vital para el desarrollo de nuestra conciencia de Krishna. Ellos son también un inspirador ejemplo personal y un refugio para los nuevos devotos, convirtiéndose por lo tanto en sus maestros espirituales instructores (siksa-gurus).
Pruebas autorizadas de evaluación.
Además de tener el deseo sincero de ser iniciado en ISKCON por algún maestro espiritual, el devoto candidato debe pasar por dos períodos de seis meses. El sistema establecido por el GBC es que para poder recibir la primera iniciación, el candidato debió haber estado ocupado favorablemente en el servicio devocional, siguiendo estrictamente los cuatro principios regulativos y cantando dieciséis rondas diarias, por lo menos por un año, sin interrupción.
Durante los primeros seis meses el devoto nuevo que aspira a la iniciación, no se debe comprometer con un
guru iniciador en particular. Más bien, él debe cantar el pranama mantra de Srila Prabhupada y adorarlo como
Fundador-Acarya de ISKCON y como su siksa-guru.
Después de terminar exitosamente el primer período preparatorio de seis meses, se debe pasar el examen requerido. Luego, el candidato puede elegir a su futuro diksa-guru. Al recibir autorización de ese guru y notificarle al presidente de templo local, el candidato debe tomar refugio y comenzar a adorar a ese guru como su propio maestro espiritual y cantar su pranama-mantra.
La verdadera iniciación, puede tener lugar únicamente después de un periodo mínimo de seis meses desde la fecha en que se tomó refugio y fue notificado a las autoridades locales. Además de satisfacer los requerimientos antes mencionados, los devotos que residen en las comunidades de templo deben, durante el período preparatorio de un año, asistir regularmente a todo el programa de la mañana. Quienes no vivan en una comunidad y no puedan asistir diariamente a los programas del templo, también pueden ser iniciados si tienen en su hogar regularmente programas en la mañana o asistan regularmente a programas de la mañana en centros Nama-hatta. Este es el proceso establecido.
Antes de que a un devoto se le permita tomar refugio de un maestro espiritual particular y sea recomendado para la iniciación formal, él o ella deben demostrar una comprensión básica de las enseñanzas de Srila Prabhupada. Para ello debe contestar una prueba oral o escrita, la cual será suministrada por la autoridad o un devoto autorizado.
Los requisitos para la segunda iniciación es que se debe al menos esperar un año después de la primera iniciación, habiendo estado constantemente ocupado en el servicio devocional de manera favorable, cantando 16 rondas diarias sin fallar, así como cumplir los cuatro principios regulativos, con asistencia regular a los programas.
En cuanto a las preguntas que se deben contestar en la prueba para un candidato a iniciación, fueron establecidas siguiendo las normativas trazadas por Srila Prabhupada, con algunos complementos que fueron añadidos hasta el presente. Dichas guías están bajo autorizado resguardo y han servido de base para preparar a los candidatos a la primera (harinama-diksa) y la segunda iniciación (gayatri-mantra). Quienes pasan el proceso
autorizado deben también ser aprobados por la opinión y el juicio de ciertos devotos mayores, elegidos para evaluar el estándar del candidato.
Por autorización de los GBC locales, tengo bajo mi resguardo los cuestionarios de exámenes requeridos dichas iniciaciones, con las puntuaciones establecidas para pasar las pruebas. Esas pruebas tienen varias secciones, con distintos porcentajes para la evaluación global. El examen de primera iniciación comprende cuatro secciones con un total de 153 puntos. La evaluación del examen de iniciación brahmínica tiene un total de 150 puntos distribuidos en tres secciones, en una prueba que dura 4 horas.
La necesidad de los cursos preparatorios
No obstante los aceptables cursos de bhaktas que anteriormente se impartían para preparar a los candidatos a recibir iniciación, con el tiempo surgieron varias deficiencias y esos programas preparatorios dejaron de existir. Luego se decidió que el Presidente y/o el Consejo Nacional de un Yatra recomendaran las iniciaciones. Esto tuvo que ser aceptado por el guru iniciador y a veces no resultó positivo, debido a que fueron iniciadas por favoritismo personas sin preparación, sin ningún criterio objetivo. El resultado fue que poco tiempo después de recibir diksa, muchos devotos no asistieron más al templo ni se involucraron en los programas. Incluso quienes recibieron segunda iniciación no cooperaron con el servicio de la adoración de las Deidades que se les solicitó. Otros rompieron los principios regulativos y dejaron de cantar sus rondas. En consecuencia hubo caídas del estándar del sadhana-bhakti.
Iniciar a alguien si examinar previamente su sinceridad y capacidad no es recomendable. La responsabilidad es doblemente compartida; tanto del guru como de quienes recomienda a un candidato sin estar bien preparado. Eso pudiera evitarse con buenos cursos de capacitación y una evaluación objetiva de las cualidades de los
bhaktas aspirantes a recibir iniciación.
Tras haber considerado estas deficiencias y otras problemáticas del proceso de siksa, el GBC de ISKCON emitió este año 2014 nuevas resoluciones y normativas, y quienes deseen ser iniciados deberán pasar por un curso preparatorio. Específicamente, la resolución 317 — “ISKCON Disciple Course Mandate”—, se enfoca en la necesidad de una preparación estandarizada para los nuevos devotos sobre varios aspectos fundamentales: 1) La posición preminente de Srila Prabhupada; 2) Los deberes de un discípulo en relación con el guru y otras autoridades de ISKCON; 3) La escogencia apropiada de un diksa-guru; 4) La importancia de los votos de la iniciación; 5) El servicio a nuestro parampara y la misión de Srila Prabhupada; así como 5) Otros aspectos relevantes.
Tal exigencia educacional dentro de la sociedad ISKCON es para desarrollar en el candidato una mejor comprensión de la relación guru-discípulo y preparar a los futuros discípulos en forma más madura ante la responsabilidad de aceptar un maestro espiritual. El propósito de este curso es para contribuir a ese objetivo espiritual de entrenar mejor a los candidatos a ser iniciados. Existen discípulos de Srila Prabhupada que están capacitados para ofrecer este tipo de servicio. Algunos tienen incluso el título de Bhakti-sastri y con su experiencia y realización espiritual pueden ayudar a los devotos más jóvenes a través de cursos de preparación bien planificados.
Requisitos esenciales que deben conocerse
Srila Prabhupada dijo que un devoto que sabe por lo menos treinta versos del Bhagavad-gita puede estar en condiciones de predicar bien. De acuerdo a este principio, los bhaktas que quieran recibir la primera iniciación deberían memorizar estos versos: Cap. 2 (12, 13, 14 ,20, 22, 40, 44, 47, 62, 63); Cap. 3 (21, 27); Cap. 4 (2, 7, 8, 9, 19, 34); Cap. 6 (47); Cap. 7 (14, 19); Cap. 10 (10); Cap. 14 (26); Cap. 15 (7, 15); Cap. 18 (42, 54, 61, 65, 66).
Además deben debe saber los tres primeros versos del Sri Isopanisad, los tres primeros versos del Sri
Upadesamrta, los ocho mantras del Sri Guru-astaka (que se canta en mangala-aroti), el Sri Guru-vandana
(oraciones del guru-puja), con sus traducciones y significados correspondientes, y los siete versos del Gaura-arati (cantado en la tarde). Debe saber también las oraciones que se cantan para adorar a Tulasi-devi, el Panca-tattva
mantra y su significado, así como los mantras para ofrecer el bhoga y la oración que se canta antes de tomar prasada.
También se debe saber cómo marcarse el cuerpo con tilaka pronunciando los correspondientes nombres de Visnu. Deben conocerse las diez ofensas que se deben evitar en el canto del maha-mantra Hare Krishna al cantar 16 rondad diarias, y seguir los cuatro principios regulativos que el aspirante promete cumplir al maestro espiritual en el momento de la iniciación. El devoto aspirante a ser iniciado debe también mantener fidelidad a la institución fundada por Srila Prabhupada y a las instrucciones del maestro espiritual y leer regularmente los libros de Srila Prabhupada. Estas son las reglas originalmente establecidas por Srila Prabhupada.
Las preguntas de los exámenes no son difíciles y pueden ser bien respondidas si un devoto tiene la debida preparación y comprensión del proceso de conciencia de Krishna.
La calificación para la segunda iniciación como brahmana.
La calificación para recibir segunda iniciación y el requisito aún regente, es que el devoto que tenga la primera iniciación debe haber estado ocupado constantemente en el servicio devocional favorablemente, cantando dieciséis rondas diarias sin fracasar. Él o ella tienen que haber seguido estrictamente los cuatro principios regulativos, al menos por un período de un año. Además, deben haber asistido regularmente al programa de la mañana, ya sea en el templo, centro de prédica, centro nama-hatta, o en casa.
El establecimiento de la relación entre guru y discípulo constituye un vínculo espiritual eterno basado en el amor y la confianza. El estudio de este binomio trascendental se conoce como guru-tattva y debe ser cabalmente comprendido. Por eso se han emitido estas reflexiones pertinentes dentro de este apropiado contexto, en el cual es preciso añadir otros señalamientos sobre los diversos roles del guru y la visión apropiada sobre el significado de Sri Gurudeva.
Parte III: Guru-tattva: la comprensión del maestro espiritual
* * *
La visión correcta de Sri Gurudeva.
Existen diferentes visiones del maestro espiritual que dependen de la propia realización espiritual que tenga un discípulo. Al neófito se le pide que vea al guru como Krishna Mismo —saksad daritvena samasta sastrair. Después lo verá como la potencia delegada de Krishna (krsna-sakti). Finalmente, de acuerdo a sus exigencias internas, lo percibirá como una potencia específica del Señor Supremo, viendo que su maestro espiritual está situado en una modalidad devocional particular, de acuerdo a su rasa de servicio eterno. El desarrollo de esta perspectiva seguirá hasta que se pueda ver a Krishna mismo con su svarupa-sakti.
Gurudeva es un poder delegado por la voluntad especial de Krishna. Si examinamos bien este argumento,
observaremos que el guru es la delegación de Krishna y así debemos aceptarlo. El guru es un devoto de Krishna y al mismo tiempo, la inspiración de Krishna está dentro de él. La inspiración de Krishna en el corazón del Vaisnava es lo que lo hace guru. Estos son los dos aspectos del Gurudeva. Aunque en Ekadasi él no comerá granos, siguiendo el Vaisnava-dharma, sus discípulos ofrecen granos a la fotografía de su guru en el altar. Hay que reconciliar estos aspectos absolutos y relativos bajo la filosofía acyntya-bhedabheda-tattva de Sri Chaitanya. En el concepto divino del infinito hay un centro en todas partes y no existe la circunferencia
Sri Gurudeva es la representación delegada de los semidioses. La primera manifestación de Krishna que se describe es el maestro espiritual. El aparece como dos partes plenarias: el maestro espiritual iniciador
(diksa-guru) y el maestro espiritual instructor (siksa-(diksa-guru). Ambos son idénticos, porque son manifestaciones
fenoménicas de la Verdad Absoluta. Ante los sentidos externos del alma condicionada afortunada, aparece el preceptor. Simultáneamente, desde el interior, es guiada por el chaitya-guru, Krishna mismo, quien Se encuentra en el corazón de la entidad viviente como el maestro espiritual original, orientando a la jiva, tal como se describe en el Chaitanya-charitamrta (Adi-lila, 1.58):
jive saksat nahi tate guru caittya-rupe
diksa-guru haya krsnna-mahanta-svarupe
“Puesto que no es posible tener la experiencia visual de la presencia de la Superalma, aparece ante nosotros como un devoto liberado. Tal maestro espiritual no es otro que el mismo Krishna”.
Sri Guru es plural.
Desde el principio de su obra, Srila Krishnadas Kaviraj Goswami ofrece reverencias a Sri Guru en plural (vande gurum), Eso lo reitera en el verso 35 (siksa-guru-gana). Este punto es muy importante tenerlo en cuenta:
mantra-guru ara yata siksa-guru-gana tanhara-carana age kariye vandana
“Ofrezco ante todo mis respetuosas reverencias a los pies de loto de mi maestro espiritual iniciador y de todos mis maestros espirituales instructores”.
Al comentar este sloka, Srila Prabhupada dice lo siguiente:
“Un devoto debe tener un sólo maestro espiritual iniciador, porque en las Escrituras está siempre
prohibido aceptar a más de uno. Sin embargo, no hay límite al número de maestros espirituales instructores que se pueden aceptar. Generalmente, un maestro espiritual que instruye constantemente a un discípulo en la ciencia espiritual llega a ser más tarde su maestro espiritual iniciador”.
La palabra gurun usada en las invocaciones mencionadas del Chaitanya-charitamrta está en plural. Se debe a que quien imparte instrucciones espirituales basadas en las Escrituras reveladas se le acepta como maestro espiritual. Aunque otros ayudan mostrando el camino a los principiantes, al guru que inicia a alguien en el
maha-mantra se le conoce como el iniciador (diksa-guru), y a los sadhus que instruyen para el avance
progresivo en el proceso de la conciencia de Krishna, se les llama maestros espirituales instructores
(siksa-gurus).
Ahondar en este tema es algo que no debe ser tratado frívolamente. Por eso los maestros espirituales instructores desempeñan un papel muy importante para iluminar a los devotos, a la luz del triple factor de cotejo de las evidencias trascendentales: guru-sastra-sadhu.
Distintas categorías y jerarquías espirituales.
Así como Rupa Goswami ha distinguido tres tipos de devotos (kanistha-ahikari,
madhyama-ahikari y uttama-adhikari), también existen diferentes categorías y jerarquías de maestros espirituales. Aunque
bajo el concepto de la filosofía achintya-bhedabheda-tattva formulada por Sri Chaitanya Mahaprabhu, “todo es uno pero diferente a la vez”, es preciso hacer ciertas distinciones. Obviamente, los grandes Vaisnava-acharyas predecesores, como Srila Visvanatha Chakravarti Thakur o Srila Rupa Goswami, no pueden ser comparados a otros gurus.
Aunque alguien haya iniciado discípulos genuinamente y estos deban ver a su guru en una posición absoluta, sin embargo es preciso reconocer que no todos los maestros espirituales tienen la misma jerarquía de los grandes maha-bhagavatas en nuestra sucesión discipular Gaudiya Vaisnava. Sin menoscabo de sus roles, es preciso hacer distinciones, pues incluso hay almas liberadas que no han querido tener discípulos y no por ello debe considerarse su estatus en una posición inferior.
En el plano de la devoción espontánea (raganuga-bhakti), puede que haya mahatmas Vaisnavas que estén absortos en un tipo de bhajana muy elevado y no se interesen en las actividades que desempeñan los gurus en la posición de madhyama-adhikari, sean o no sannyasis, que de acuerdo al sistema del varnasrama-dharma son naturalmente considerados como gurus.
Al asumir el rol de predicadores, ellos inician misericordiosamente discípulos para difundir el movimiento de
sankirtan de Sri Chaitanya Mahaprabhu, expandiendo las congregaciones devocionales y sus funciones de
Vaisnavas que no aceptan discípulos, incluso en la sección de babajis, considerada por encima del
sannyasi-ashram. Estos y otros aspectos deben ser cuidadosamente considerados.
La importancia del siksa-guru-parampara.
Es preciso mencionar que el rol que desempeña el siksa-guru es sumamente importante. Cabe citar al respecto la opinión de Srila Bhaktivinoda Thakur. El manifestó claramente que lo más importante en la sucesión discipular Gaudiya Vaisnava es el siksa-guru-parampara, tal como se desprende de la siguiente declaración del
Kalyana-kalpataru:
diksa-guru-krpa kori mantra-upadesa koriya dekhan krsna-tattva nirdesa
siksa-guru-brnda krpa koriya apar sadhake sikhan sadhaner anga-sar
“El maestro espiritual iniciador (diksa-guru) muestra su misericordia sin causa al dar instrucción a sus discípulos en el canto del mantra [maha-mantra]. Al hacerlo, él orienta a los discípulos en la dirección de las verdades sobre el Supremo Señor, Sri Krishna. Yo considero que los numerosos maestros espirituales instructores (siksa-gurus) son más importantes, porque ellos muestran más misericordia al entrenar a los
sadhakas en todos los aspectos esenciales del sadhana-bhakti”.
Este concepto fue reafirmado enfáticamente por su sucesor, Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakur, el maestro espiritual de Srila Bhaktivedanta Swami Prabhupada. Por lo tanto, la línea del siksa-guru-parampara es más importante que el formalismo del diksa-guru-parampara. De acuerdo a la opinión de los grandes Vaisnavas-acharyas, a través del siksa o bhagavata-parampara se manifiesta en forma más radiante la concepción de la devoción pura (suddha-bhakti).
Puede naturalmente ocurrir que para el avance de un devoto en particular, la posición del siksa-guru sea más prominente que la del guru iniciador (diksa-guru). Hay varios ejemplos de ello en la historia del Vaisnavismo. Ocurre generalmente tras la desaparición del diksa-guru, pero no siempre. El rol del siksa-guru es vital para perpetuar la transmisión genuina del conocimiento védico. Aunque el diksa y siksa guru pueden ser y representan esencialmente lo mismo, sin embargo, en el transcurso de la vida de un discípulo, hay casos en que el refugio y las instrucciones del siksa-guru pueden ser más prominentes o significativas para él, sin merma de respeto alguno por sus fuentes de inspiración particular.
Aquellos que se han opuesto a esta concepción por falta de conocimiento profundo sobre guru-tattva, plenamente aceptado por los auténticos expositores de la rupanuga-bhajana, dicen que Srila Bhaktivinoda Thakur nunca hizo ninguna referencia en sus escritos sobre el siksa-parampara. Desafortunadamente, tales opositores sólo mencionan la “evidencia que les conviene”, ignorando la cita del Kalyana-kalpataru arriba mencionada.
Quienes se opusieron a dicha evidencia, se basaban únicamente al connotado caso sobre Vipina Vihari, el diksa-guru de Bhaktivinoda, con quien no se asoció mucho ni tampoco reconoció después de recibir su
primera iniciación, dando más importancia a Srila Jaganatha dasa Babaji en su verdadera formación espiritual. Tales personas ignoran la declaración de Srila Bhaktivinoda Thakur acerca de la supremacía del
siksa-parampara sobre la línea forma del diksa, la cual no deja ninguna duda al respecto.
Para una mayor exploración sobre este tema de guru-tattva y su perfecta comprensión, se recomienda acudir a un libro muy esclarecedor de Srila Bhakti Raksaka Sridhar Maharaj. Me refiero a Sri Guru y Su Gracia, el cual es un faro que servirá de guía ante las dudas que puedan surgir en devotos confundidos o mal entrenados. Al leer el maravilloso contenido de esta obra tendrán una comprensión correcta acerca del tema sobre
guru-tattva y las diversas posiciones y estatus de Sri Guru.
Los mantras trasmitidos por el guru están imbuidos por la potencia espiritual.
Los mantras dados por el guru en el momento de la iniciación (primera y segunda), incluyen el maha-mantra y los ocho mantras del Gayatri-mantra. Los sentimientos internos del guru de su servicio a Radha y Krishna, se transmiten a través de esos mantras. Ellos están investidos con el divya-jñana de Krishna, la potencia espiritual del maestro espiritual y su relación con el Señor. Esa es fuerza devocional que se recibe de Sri Guru como representante de Baladeva-Nityananda, la cual nos conecta con la fuente del Krishna-sakti. Si un guru no está realmente conectado con la sucesión discipular o está desviado de los principios del Vaisnava-dharma y el
guru-siddhanta, la iniciación que otorga no tiene ningún poder.
Aunque el Santo Nombre es puro como la leche, cuando esta es tocada por la boca de una serpiente se contamina y no puede ser bebido. Así se declara en las Escrituras. Lo que determina la entrega genuina del
diksa es la pureza y el poder del guru genuino, situado en el plano trascendental de guru-nistha, como sirviente
de un alma eternamente liberada y representante apoderado por Krishna, la fuente de todo poder espiritual, de donde emana la trasmisión del divya-sakti y del bhakti-sakti.
Es por ello que en las oraciones para adorar al maestro espiritual Srila Narottama dasa Thakur ha señalado:
guru-mukta-padma-vakya cittete koriya aikya: El mayor deseo del discípulo es purificar su conciencia por las
palabras (y las divinas instrucciones) emanadas por el maestro espiritual. El ilumina nuestra visión oscurecida y llena nuestro corazón de conocimiento trascendental divino (divya-jñana hrde prokasito). El apego a los pies de loto de Sri Guru es la perfección que satisface todos los deseos.
Existe el harinama-diksa-guru y el mantra-guru (quien concede el Gayatri-mantra). También existe el
siksa-guru o siksa-bhajana-siksa-guru. De todos ellos podemos recibir inspiración y tomar refugio. Todos los Vaisnava-acharyas son los guardianes de nuestro bhakti-bhajana.
Debemos estar atentos a todo esto y buscar clarificación con devotos superiores. Eso significa siksya-jñana. Lo demás es pura formalidad; es sólo ver el aspecto físico o corporal del maestro espiritual.