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CAPÍTULO II MARCO TEORICO

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11 CAPÍTULO II

MARCO TEORICO

En este capítulo se exponen los fundamentos teóricos de la variable, objeto de estudio a saber: ecoeficiencia, iniciando con los antecedentes de la investigación. Los fundamentos teóricos, tratan de integrar al problema dentro de un ámbito donde este cobre sentido, incorporando los conocimientos previos relativos al mismo y ordenándolos de modo tal que resulte útil a la investigación.

1. ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACIÓN

A continuación se presentan una serie de investigaciones previas al estudio actual que incluye la variable objeto de este trabajo, como lo es la ecoeficiencia, las cuales servirán de apoyo para el completo desarrollo y amplitud de su contenido, considerándose entonces antecedentes de la presente investigación.

En orden cronológico ascendente se puede citar en primer lugar el trabajo de investigación realizado por Cavallo (2015),para obtener la Maestría en Gestión Ambiental, en la Universidad Nacional de San Martín, Buenos Aires, Argentina; titulado:“Parques Industriales Ecoeficientes:

Propuesta Parque Industrial Pilar. Propuesta de implementación del concepto de Parque Industrial Ecoeficiente a un conjunto de empresas del Parque Industrial Pilar”. Esta tesis se centra en el concepto de ecoeficiencia aplicada a un conjunto de industrias.

Se comienza desarrollando la evolución del mencionado concepto,

siendo este una idea derivada de las conocidas como producción limpia o

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sustentabilidad, con la diferencia que en la ecoeficiencia tienen lugar también indicadores económicos. Es decir, no sólo se pretende favorecer la preservación ambiental, sino que esto tenga aparejado beneficios de rentabilidad para las organizaciones.

El concepto de ecoeficiencia puede implementarse en una empresa o en un conjunto de ellas. En ese trabajo de investigación se analizaron casos en el mundo donde un conjunto de empresas emplazadas en un determinado territorio, interactúan logrando una simbiosis que trae beneficios al medio ambiente, y favorecen indicadores económicos relacionados con las iniciativas llevadas a cabo, tendientes a preservar el medio ambiente demostrando que, si las herramientas son bien aplicadas, la erogación de dinero necesaria para implementarlas resulta una inversión y no un gasto. La empresa se vuelve más eficiente no sólo en términos ambientales.

Luego se analiza un conjunto de cuatro empresas del Parque Industrial de Pilar (Buenos Aires, Argentina), y se concluye en una serie de recomendaciones que son aplicables a la realidad local de estas cuatro organizaciones en función de implementar el concepto de “ecoeficiencia”, explicitando los beneficios tanto ambientales como económicos que esto traería como consecuencia.

Por tanto, esta investigación se considera un apoyo bibliográfico ya que su contenido teórico aporta información relevante para la fundamentación teórica de este estudio, beneficio que se aprecia en el desarrollo de tópicos referentes a los indicadores de los objetivos específicos planteados en la misma y que guían la presente investigación.

Otro estudio tomado como referencia fue el de Muñoz (2014), para

obtener el título de Magister en Gerencia de Recursos Humanos enla

Universidad Rafael Belloso Chacín (URBE), titulado “Percepción de la

ecoeficiencia como estrategia gerencial para programas ambientales en el

sector universitario”. La investigación estuvo enfocada en indagar la

percepción que se tiene ante la ecoeficiencia como estrategia gerencial para

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el desarrollo de programas ambientales tomando como punto de inicio el sector universitario, siendo el escenario especifico la Universidad Dr. José Gregorio Hernández; la cual fue seleccionada por ser pionera en programas ambientales, funcionando como punto de partida para la promoción en el resto de las universidades como primer sector para abordar.

En el aspecto metodológico el estudio se encuentra bajo el enfoque cualitativo, dentro del paradigma interpretativo, involucrando la formación y reflexión en el ámbito social ambiental, lo que lleva a considerar el método de la investigación acción, lo que permitió la participación directa del investigador, quien ha intervenido en anteriores oportunidades en organizaciones de actividades de este tipo.

En apoyo a la definición de este método se contemplaron las opciones de Kemmis (1988), Elliott (1993), y La Torre (2007).Como resultado se logró evidenciar que ciertamente la ecoeficiencia se percibe como una excelente estrategia gerencial, sin embargo, deben reforzarse puntos como el voluntariado, la cultura, los valores, entre muchos otros aspectos que fungen de motivación para el logro de un planeta organizacionalmente verde.

En este sentido, es preciso destacar que el estudio de Muñoz (2014), brinda un aporte significativo a la presente investigación pues sustenta los aspectos relacionados con el marco teórico, definiciones y conceptos referentes a la variable de estudio Ecoeficiencia. En suma, estas teorías sirvieron de gran apoyo y guía en la elaboración de los lineamientos, que se persiguen en la presente investigación.

Posteriormente se presenta la investigación de Rodríguez (2014),como

trabajo de grado para obtener el título de Magister en Gerencia Empresarial,

en la Universidad Rafael Belloso Chacín (URBE), titulado: “Gestión ambiental

en el marco de la ecoeficiencia de las plantas compresoras de gas del

municipio Jesús Enrique Lossada del Estado Zulia”, la cual tiene como

objetivo de investigación, analizar la gestión ambiental en el marco de la

ecoeficiencia de las plantas compresoras de gas del Municipio Jesús Enrique

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Lossada del Estado Zulia, a través de los postulados teóricos propuestos por:

Fernández (2012), Bureau (2008), Pousa (2005), Fuertes y Gatica (2011), González (2011), Aranda y Zabalza (2010), Fúquene (2007), entre otros.

La misma fue de carácter descriptivo, analítico, y un diseño no experimental, transversal de campo. La población fue aplicada a treinta y cuatro (34) sujetos ocho (8) Gerencias altas seguridad y ambiente, dos (2) Supervisores de planta, dos (2) supervisores de mantenimiento, cuatro (4) Capataces de guardia, ochos (8) Operadores de campo, tres (3) Instrumentista, siete (7) técnicos mecánicos a quienes se les suministraron un (1) cuestionario conformado por 54 ítems con alternativas Likert, validado por cinco (5) expertos y con confiabilidad igual a 0,88 altamente confiables.

El tratamiento estadístico fue descriptivo, para las pantas compresoras de gas del Municipio Jesús Enrique Lossada del Estado Zulia. En conclusión, se obtuvo que la variable gestión ambiental, arrojó como resultado una media de 4.11 y la ecoeficiencia obtuvo una media de 3.3. El análisis de estos resultados, determina que la influencia de estas variables es alta, lo cual indicó como medida, llevar a cabo una gestión ambiental que logre mantener enmarcada una Ecoeficiencia y obtenga mejoras positivas en el logro de los objetivos.

Del mismo modo, el autor de esta investigación recomendó reparar daños ambientales, creando medidas en función a prevenir la contaminación, así también controlar las actividades que ocasionen efectos nocivos a las comunidades cercanas a las plantas compresoras de gas, tomar medidas de sanción contra las contratistas que laboran dentro de las plantas compresoras de gas cuando ocasionan daños al ambiente.

En cuanto al aporte de esta investigación, se observa que está

estrechamente relacionada con el presente estudio, ya que permite analizar

la gestión ambiental en el marco de la ecoeficiencia de las plantas

compresoras de gas, afirmando la concientización con el manejo adecuado

de estos gases y la responsabilidad con el medio ambiente, permitiendo

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crear conciencia sobre todo en la conservación del ambiente, aportando importante bibliografía que será consultada para el desarrollo de las bases teóricas.

De igual forma debe señalarse como antecedente de esta investigación el artículo de González, Mosquera, y Morales (2014), de la Universidad de Oriente, Cuba; titulado “Estado del arte sobre la interacción entre la ecoeficiencia empresarial y los actores del desarrollo local sostenible:

Análisis crítico”. Cabe destacar que entre la ecoeficiencia empresarial y los actores del desarrollo local sostenible se establece una interacción decisiva en los resultados de la sostenibilidad del desarrollo de las localidades, que hace imprescindible su evaluación en términos del trazado de acciones locales.

El trabajo tuvo como objetivo analizar el estado del arte sobre la interacción entre la ecoeficiencia empresarial y los actores mencionados.

Durante el desarrollo de esta investigación se revisaron 29 experiencias dedicadas a evaluar la ecoeficiencia empresarial. El análisis crítico se centró en: la conceptualización defendida de ecoeficiencia, las dimensiones de la misma, el procedimiento presentado para su evaluación y si se evalúa la interacción entre la ecoeficiencia empresarial y dichos actores.

Ello permitió demostrar que: una empresa ecoeficiente es aquella que

alcanza la eficiencia económica, la ambiental y la social al unísono. Las

relaciones de interacción que se operan entre los actores del desarrollo local

sostenible y la ecoeficiencia empresarial, asumen un esquema de presión y

respuesta que modifica el comportamiento de la organización y el logro de

ese objetivo del desarrollo local, sin embargo, su evaluación es una arista

poco explorada en el estado del arte, dada la inexistencia de herramientas

metodológicas diseñadas para cumplimentar tal fin. En las experiencias

consultadas no se encontraron estudios referidos a la evaluación de dicha

interacción, constituyendo esto la principal limitación de la ciencia en este

campo.

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El artículo de González, Mosquera, y Morales (2014), aportó a la presente investigación la defensa de una postura bien clara con respecto a los indicadores de ecoeficiencia, al expresar que el uso de un pequeño número de indicadores es lo óptimo para evaluar adecuadamente la ecoeficiencia de una compañía.

Del mismo modo, Robledo (2014),para obtener la Maestría en Administración, en la Universidad Escuela de Administración, Finanzas y Tecnología (EAFIT), en Medellín, realizó la investigación titulada:

“Lineamientos de mejoramiento de procesos ecoeficientes para la curtidora de Cuero Inversiones J y D en Calarcá Quindío”, en la cual enuncia que la ecoeficiencia es una rama de la sostenibilidad y una herramienta de gestión que implica un manejo más eficiente de los recursos, lo que conlleva a una menor producción de residuos y contaminación.

La ecoeficiencia ayuda a que las empresas generen un mayor valor con un menor consumo de energía y recursos, así como una menor generación de residuos. En este proyecto se presenta una propuesta ecoeficiente de mejoramiento de procesos para una empresa de curtido de cuero, que es una empresa altamente contaminante y tecnológicamente atrasada.

Inicialmente se identificaron los procesos de mayor impacto ambiental y los residuos que se generan en cada uno de éstos procesos, luego se realizó una propuesta de innovación de procesos y equipos, recirculación de efluentes y comercialización de residuos, después se calcularon los costos relacionados con los cambios realizados, para finalmente realizar una evaluación de indicadores financieros de los cambios realizados.

El estudio antes mencionado se considera pertinente debido a la

importancia que representa para que las empresas generen un mayor valor con

un menor consumo de energía, además de recursos y una menor generación

de residuos contaminantes. Del mismo modo aportó información relevante para

la fundamentación de este estudio en cuanto a los procesos manejados en

dicho sector y otros enfoques vinculados con el presente trabajo.

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Por otra parte, se consultó la tesis realizada por Gómez y Jiménez (2012), para obtener el título de Magister en Educación, mención Administración de la Educación, en la Universidad Cesar Vallejo, en Trujillo, Perú; titulada “Aplicación del modelo gestión de ecoeficiencia para mejorar los ingresos de los recursos financieros en la institución educativa N 80768 José María Arguedas del Caserío Hualasgosday, distrito de Sanagoran”.

El objetivo que persiguió la investigación del tipo aplicada, fue determinar el nivel de mejoramiento de los ingresos de los recursos financieros en la institución Educativa n* 80768 “José María Arguedas” del caserío de Hualasgosday, distrito de Sanagoran – Sánchez Carrión 2012, después de haber aplicado un Modelo de Gestión de Ecoeficiencia. Las teorías expuestas se sustentaron en los siguientes autores: Astini, G. Riso, H. Cuozza, J. (2003), Alvarado, L. (2002), Callero, M. (1996), Castro, E.

(2002), Jiménez, W. (1995), Leal, J. (2005), Mujica, R. (1992).

En este sentido el trabajo de investigación hace uso del método científico desde la perspectiva del enfoque cuantitativo, pues bien concreta un conjunto de trámites, fases o etapas además corresponde al diseño pre- experimental con un solo grupo de Pre y Post test fue aplicado en una población y muestra de 10 trabajadores entre docentes, administrativos y directivo de la I.E. N* 80768 “José María Arguedas” a los cuales se les aplicó como instrumento de recolección de datos una guía de observación ( Pre y Post test), la misma que fuera estructurada en las dimensiones ingresos ordinarios, ingresos propios e ingresos por donaciones, a través de 35 preguntas cerradas que fueron validadas por el juicio de 3 expertos.

Según la información proporcionada por el análisis estadístico de los

instrumentos aplicados a todo el personal implicado después de la aplicación

del Modelo de Gestión de Ecoeficiencia se encuentra en un nivel Medio de

41.7; así mismo, los resultados estadísticos obtenidos de la prueba

estadística T-Student arrojan un valor de significancia de -4.360 y una

probabilidad de 0.000 permitiendo concluir de que el Modelo de Gestión en

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Ecoeficiencia si influye significativamente en el mejoramiento del manejo de los recursos financieros en la Institución Educativa N* 80768 “José María Arguedas” del caserío de Hualasgosday, distrito de Sanagoran Perú – Sánchez Carrión, año 2012.

Dentro de este marco, los resultados obtenidos permitieron concluir que, los recursos ordinarios después de aplicado el modelo de gestión de ecoeficiencia, alcanzaron un nivel de valor alto, siendo en la dimensión recursos propios donde se obtiene el nivel de valor más alto 50% y el nivel de valor medio de 50% en la dimensión recursos por donación. La aplicación del modelo de gestión en ecoeficiencia, basado en el conjunto de estrategias de monitoreo, evaluación y capacitaciones, ha permitido valorar y mejorar en forma significativa el nivel de ingreso de recursos financieros.

Del mismo modo, el autor de esta investigación recomendó a las instituciones educativas considerar dentro de sus planes el modelo de gestión en ecoeficiencia, para incrementar el ingreso de recursos financieros.

Igualmente recomendó la capacitación de los docentes mediante la realización de actividades que, de manera lúdica, creativa y divertida, incentiven la protección del medio ambiente.

En relación a los aportes a la presente investigación, la misma ofrece una relación con el presente trabajo, al indagar la aplicación del modelo gestión de ecoeficiencia para mejorar los ingresos de los recursos financieros, la cual permitió fortalecer las bases teóricas utilizadas en la elaboración de las dimensiones e indicadores referidos a la investigación.

De igual manera, Montes (2008), para optar al título de Maestría en

Medio Ambiente y Desarrollo, en la Universidad Nacional de Colombia, sede

Medellín, realizó su tesis de grado donde presenta los resultados del análisis

del proyecto titulado “Ecoeficiencia: Una propuesta de Responsabilidad

Ambiental Empresarial para el Sector Financiero Colombiano”. El mismo,

pretendía formular un modelo de gestión de ecoeficiencia para tal sector.

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Para ello, se llevó a cabo una construcción teórica que permitió determinar los conceptos claves para el desarrollo de la investigación como son la Ecoeficiencia, la Responsabilidad Social Empresarial, su importancia en la estrategia corporativa y como se enmarcan en la sostenibilidad. Luego, se elaboró un marco contextual que permitió evidenciar la relación entre el sistema financiero y el medio ambiente para puntualizar los conceptos encontrados específicamente para el caso de los Establecimientos Bancarios en Colombia.

Se aplicó la metodología Delphi (Sallenave, 1994) y el análisis sistémico. La metodología Delphi se realizó a través de la consulta a expertos, la compilación y el análisis de la información encontrada para culminar en un consenso. Simultáneamente, para el análisis sistémico se aplicó una revisión de componentes, sus relaciones y sus interdependencias.

Con ambas metodologías, se procedió con la síntesis analítica que debió ser concreta y viable para determinar los aspectos positivos, negativos y los lineamientos que conllevaron a la formulación del Modelo de Gestión Ecoambiental y los consiguientes mecanismos de implantación.

Se exhiben avances en entidades a nivel mundial y la propuesta de Ecobanking para América Latina. Lo anterior, permitió identificar las dimensiones con sus respectivas variables de análisis, por lo cual se aplicó la metodología Delphi y se realizó un análisis sistémico. Con ello, se realizó una síntesis analítica para determinar los aspectos positivos, negativos y lineamientos que conjuntamente dieron como resultado el Modelo de Ecoeficiencia y las consiguientes etapas de implantación.

Como principal conclusión se establece que es necesaria la inclusión de

las dimensiones ambiental, social, económica e institucional para que los

establecimientos financieros en Colombia comiencen a incorporar en su

estrategia de negocios los asuntos ambientales y sea posible su proyección

hacia los demás actores sociales.

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Ahora bien, considerando los planteamientos que en el estudio de Montes (2008) se aplican; el aporte de dicha investigación a la presente investigación es precisamente el modelo de ecoeficiencia que puede adaptarse a las diferentes empresas que estén interesadas en adoptar un sistema ecoeficiente al momento de realizar sus operaciones.

2. BASES TEÓRICAS

Las bases teóricas conforman una parte fundamental de la investigación, pues es sobre este que se edifica todo el trabajo; es decir, estas formaran el escenario sobre la cual se construye el análisis de los resultados obtenidos en el trabajo; pues las bases teóricas presentan una estructura sobre la cual se diseña el estudio brindando los argumentos necesarios para la realización del instrumento.

2.1. Ecoeficiencia

González (2013), define la ecoeficiencia como la necesidad de instrumentos y herramientas que permitan dirigirse hacia la sostenibilidad en términos de objetivos a cumplir dentro de una organización o institución, apareció a principios de los noventas, y desde entonces se han dado diversos intentos por definirla. La ecoeficiencia se puede resumir en producir más con menos, utilizando menos recursos y menos energía durante el proceso productivo, reducir desechos y atenuar al impacto ambiental. Sus beneficios se pueden traducir en la promoción de la innovación y en la disminución de costos.

En suma, la ecoeficiencia ha surgido como repuesta empresarial al

deterioro ambiental y su necesidad de supervivencia; a pesar de ser una

filosofía reciente y en franca evolución, esta es una visión a futuro que ha

irrumpido en el medio empresarial del mundo con el potencial para ser el

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instrumento fundamental a través del cual las organizaciones pueden contribuir a los fines del desarrollo sostenible.

Según los autores Aranda y Zabalza (2010), la ecoeficiencia es definida como la consecuencia de estándares de calidad de vida mediante la producción de bienes y servicios, sin menoscabo del cuidado ambiental.

Todo ello se puede alcanzar mediante procesos limpios, un consumo responsable y sostenido creando valor por parte de las empresas una sostenibilidad económica.

De acuerdo con el autor Fuentes (2011), la ecoeficiencia puede ser considerada un paradigma, es decir, una manera de ver el mundo con el fin de entenderlo y transformarlo. Su objetivo es plasmar una mentalidad:

el empresario ecoeficiente. Un empresario que es eficiente, como lo exige la búsqueda de rentabilidad del negocio y a la vez con conciencia de su inserción territorial, de la calidad ambiental y del bienestar de la población.

A su vez Leal (2005), señala que la ecoeficiencia va más allá de la simple protección del medio ambiente o el control de la contaminación que han sido las formas tradicionales de tratar los problemas de la responsabilidad de los sectores productivos en su contribución a la calidad de vida de la población, sino que además apunta claramente al tratamiento de los recursos naturales, materias primas e insumos energéticos. Este enfoque se orienta en la operación de las empresas mismas y no solo en las externalidades (emisiones, efluentes, residuos). Para este autor, la ecoeficiencia abarca los recursos naturales y la contaminación.

En cuanto a los recursos naturales como elemento del desarrollo económico de la ecoeficiencia, Leal (2005) lo señala como un aspecto diferenciador de otros enfoques de sostenibilidad, como la producción limpia.

Él considera que los recursos naturales contemplan tres dimensiones

principales, primero el uso agua, materias primas, y energía entre otros;

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segundo, la provisión de servicios ecológicos, en particular para contribuir a la vida del ecosistema y absorber los desechos de la actividad económica; y tercero, la protección de la diversidad biológica.

En lo que respecta a la contaminación, tanto el enfoque de la ecoeficiencia como el de la producción limpia lo consideran como parte de los aspectos clave a cubrir para lidiar las emisiones que afectan al medio ambiente. Pero, no pretenden establecer indicadores representativos a la totalidad de los efectos contaminantes sino en sentido más limitados a problemas a resolver, por su fuerte carácter técnico y facilitar una más precisa comparabilidad.

Los diferentes señalamientos de los distintos autores citados que definen y explican la ecoeficiencia muestran un denominador común en cuanto ser un enfoque cuya finalidad es el aumentar los beneficios, reduciendo recursos a tiempo que minimiza el impacto ambiental, por ello, para este trabaja dedicado a observar los objetivos, criterios, técnicas e indicadores de ecoeficiencia en las empresas de servicios de refrigeración en el municipio Maracaibo del estado Zulia.

Se parte de considerar la ecoeficiencia como Aranda y Zabalza (2010), la explican: una gestión empresarial de producción de bienes y servicios, bajo la filosofía de la sostenibilidad económica, basada en la aplicación de estándares de calidad de vida, sin menoscabo del cuidado ambiental;

mediante procesos limpios, un consumo responsable y sostenido para crear valor. Por lo tanto se fija posición con el autor González (2013) mostrando una definición más clara de lo que es la ecoeficiencia.

La ecoeficiencia, se denomina por medio de las definiciones de los

autores consultados, como la reducción de recursos y energía durante el

proceso productivo para crear más bienes y servicios con precios

competitivos y servicios que satisfagan las necesidades humanas y brinden

calidad de vida a la vez que reduzcan progresivamente los impactos

medioambientales.

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2.1.1. Objetivos de la ecoeficiencia

Para Benjamin (2011), los objetivos de la ecoeficiencia nacen de una ecuación simple, a saber, la ratio entre el valor de lo que se produce (calidad, funcionalidad) y el impacto medioambiental del producto a lo largo de su ciclo de vida. Esta ecuación pone en evidencia los 3 objetivos para mejorar la ecoeficiencia como lo son: optimizar la utilización de los recursos naturales, reducir los impactos medioambientales y aumentar el valor los productos o servicios.

Según la fundación Forumambietal (2009), la ecoeficiencia se halla estrechamente ligada al desarrollo sostenible ya que equivale a optimizar tres objetivos: crecimiento económico, equidad social y valor ecológico. Es el principal medio a través del cual las empresas contribuyen al desarrollo sostenible y al mismo tiempo consiguen incrementar su competitividad. Este concepto significa añadir cada vez más valor a los productos y servicios, consumiendo menos materia prima, generando cada vez menos contaminación a través de procedimientos ecológica y económicamente eficiente y previniendo los riesgos.

Mientras que para Leal (2005), los objetivos de la ecoeficiencia deben de estar orientados a evaluar internamente el desempeño de la organización, servir como herramienta para la toma de decisiones, fijar metas, iniciar medidas y acciones enfocadas a la mejora del desempeño económico- ambiental, funcionar como base de las estrategias de comunicación interna y externa. Así mismo las empresas deben adoptar estrategias de ecoeficiencia más allá de objetivos y soluciones puntuales, y los consumidores deben ser conscientes de su capacidad de elección y sus necesidades reales, para que mediante su actitud contribuyan también al objetivo de ecoeficiencia.

Ahora bien, Bejamin (2011) y la fundación Forumambietal (2009),

coinciden en que los objetivos de la ecoeficiencia están estrechamente

ligados con el desarrollo sostenible, mientras que para Leal (2005) los

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objetivos de la ecoeficiencia deben de estar orientados a evaluar el desempeño de la organización, servir como herramienta para la toma de decisiones.

Para los efectos de la presente investigación se fija posición con los postulados teóricos de Leal (2005), así mismo, se entiende que el objetivo de la ecoeficiencia para el investigador es alcanzar la disminución de los recursos causando menos impacto en el medioambiente, mientras se genera más beneficios tanto para las empresas como para los clientes.

2.1.1.1. Reducción del consumo de recursos

Según Robledo (2014), la reducción del consumo de recursos incluye minimizar el consumo de energía, materiales, agua y terreno, aumentando la reciclabilidad del producto, cambiando el concepto de diseño de producto basado en la obsolescencia programada, así como cerrar el ciclo de los materiales.

Así mismo para González (2013), la reducción del consumo de recursos incluye disminuir la cantidad de energía empleada, uso mínimo y racional de los materiales procurando también cerrar su ciclo de vida; menos uso de agua y menos cantidad de suelo. Promover un aumento en la durabilidad del producto y favorecer su reciclaje.

Por otra parte, el Ministerio del Ambiente de Perú, (2009), define la reducción del consumo de recursos como minimizar el consumo de agua, energía, materiales y el uso del suelo, aumentar el reciclaje y la durabilidad del producto, y cerrar el ciclo de los materiales. Además de minimizar la intensidad material y energética de los bienes y servicios, reduciendo el consumo de recursos mediante prácticas de ahorro y eficiencia.

Luego de analizar dichos postulados teóricos, se establece que los

autores Robledo (2014), González (2013) y el Ministerio del Ambiente de

Perú, (2009), coinciden en que la reducción del consumo de recursos es

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minimizar el consumo de energía, materiales, agua y terreno. De la misma manera Robledo (2014) y el Ministerio del Ambiente de Perú (2009) coinciden en que se debe aumentar el reciclaje del producto y cerrar el ciclo de los materiales, sin embargo, González (2013) hace énfasis en que se debe promover un aumento en la durabilidad del producto y favorecer su reciclaje, por este motivo se fija posición con el autor González (2013).

En suma, luego de fijar posición con González (2013), se acota que la reducción del consumo de recursos, puede ser asumida como la disminución del uso de materiales, energía y recursos naturales con el fin de obtener mejores beneficios tanto para las empresas de servicios de refrigeración como para el cliente, la comunidad o medio ambiente.

2.1.1.2. Reducción del impacto sobre la naturaleza

Según Robledo (2014), la reducción del impacto sobre la naturaleza incluye minimizar las emisiones de gases, vertimientos, generación y disposiciones de residuos sólidos y la dispersión de sustancias toxicas, también incluye el apoyo al uso sostenible de los recursos naturales, con el fin de disminuir las presiones sobre el medio ambiente derivadas de la producción y del consumo de los recursos naturales, sin perjudicar al desarrollo económico.

De la misma manera, González (2013) señala que la reducción del impacto sobre la naturaleza es la minimización de las emisiones de gases a la atmosfera y de los contaminantes del agua, la correcta disposición de residuos, la prevención de la dispersión de las sustancias toxica, y siempre privilegiar el uso de recursos renovables sobre los no renovables.

Así mismo el Ministerio del Ambiente de Perú (2009), define la

reducción del impacto sobre la naturaleza, incluye minimizar emisiones,

vertimientos y disposición de residuos también incluye el consumo racional

de los recursos naturales. Luego de analizar dichos postulados teóricos, se

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establece que Robledo (2014) y el Ministerio del Ambiente de Perú (2009), coinciden en cuanto a los contaminantes que impactan sobre la naturaleza.

Sin embargo, es González (2013), quien explica con mayor detalle la influencia de ellos en el medio ambiente; razón por la cual se fija posición con este autor por considerarlo con mayor conocimiento sobre los agentes causantes de la contaminación.

De allí que la reducción del impacto sobre la naturaleza para las empresas de servicios de refrigeración, se considera como una herramienta para garantizar la disminución de la emisión de gases liberados descontroladamente a la atmosfera provocando un impacto sobre el medio ambiente muy favorable.

2.1.1.3. Incremento del valor del producto o servicio

Según Robledo (2014), el incremento del valor del producto o servicio significa dar más beneficios a los usuarios, por medio de la funcionalidad, la flexibilidad y la modularidad del producto, entregando servicios adicionales y enfocándose en vender la solución a las necesidades de los clientes. Esto abre la posibilidad para que el usuario de satisfacción a su necesidades, con un menor consumo de materiales y recursos.

Así mismo González (2013), define el incremento del valor del producto o servicio con generar más beneficios para el usuario por medio del aumento de su funcionalidad, pertinencia, flexibilidad de uso y compatibilidad o modularidad con otros productos, entregando valores agregados, basado en la satisfacción del cliente, fomentando prácticas de consumo responsable.

Por otra parte, el Ministerio del Ambiente de Perú, (2009), afirma que

suministrar más valor con el producto o servicio significa dar más beneficios

a los usuarios, por medio de la funcionalidad, la flexibilidad y la modularidad

del producto, entregando servicios adicionales y enfocándose en vender la

solución a las necesidades de los clientes. De tal forma que el usuario

satisfaga sus necesidades, con un menor consumo de materiales y recursos.

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Tanto Robledo (2014), el Ministerio del Ambiente de Perú, (2009), y González (2013), coinciden que incrementar el valor del producto o servicio significa dar más beneficios a los usuarios por medio de la funcionalidad, la flexibilidad y la modularidad del producto, mientras que Robledo (2014), y el Ministerio del Ambiente de Perú (2009), extienden las definiciones indicando que entregando servicios adicionales y enfocándose en vender la solución a las necesidades de los clientes lograran cumplir con las necesidades de los clientes y por lo consiguiente la satisfacción.

Por lo antes mencionado, se fija posición con Robledo (2014) por hacer referencia a dar más beneficios a los usuarios, por medio de la funcionalidad, la flexibilidad y la modularidad del producto, entregando servicios adicionales. La idea anterior, se vincula con el objeto de estudio, por tanto el investigador plantea que el incremento del valor del servicio en las empresas de refrigeración dará mayor resultado si se minimizan los recursos brindándole más beneficios al cliente y al medio ambiente.

2.1.1.4. Sistema de gestión ambiental

Para González (2013), el implementar un sistema de gestión ambiental o sostenibilidad, integrado a sus sistemas de gestión administrativos como al funcionamiento de la empresa, con el fin de impulsar su iniciativa de ecoeficiencia, es fundamental; pues un sistema de gestión ambiental es un medio para asegurar que todos los riesgos y oportunidades relacionados con la sostenibilidad, sean apropiadamente identificados y manejado los riesgos que amenazan la sostenibilidad.

Al respecto, Robledo (2014), afirma que un sistema de gestión

ambiental es un marco o método de trabajo que sigue una organización, con

el objetivo de conseguir, en una primera fase y de mantener posteriormente,

un determinado comportamiento de acuerdo con las metas que se hubieran

fijado tanto social, financieras, económicas y competitivas en permanentes

cambios.

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Por su parte, Ministerio del Ambiente de Perú (2009), considera que los sistemas de gestión ambiental son implementados por compañías que quieren asegurar la mejora de su desempeño ambiental a través del tiempo.

Los sistemas cubren las tareas y responsabilidades de todas las personas en la organización. A través de un sistema totalmente integrado, el cual es compresivo, entendible y abierto, la degradación ambiental puede evitarse.

Ahora bien, luego de confrontar las teorías de los autores citados; se fija posición con el Ministerio del Ambiente de Perú (2009), por la pertinencia que tiene su perspectiva con la especificidad de las empresas del sector de refrigeración pero además, porque expresa su sentido general y específico de forma precisa, englobando el resto de las conceptualizaciones realizadas por los otros autores, de allí que para efecto de esta investigación el sistema de gestión ambiental debe reducir el consumo de recursos y el impacto sobre la naturaleza así como incrementar el valor del producto o servicio.

2.1.2. Técnicas de ecoeficiencia

Según Aranda y Zabalza (2010), las técnicas de la ecoeficiencia aseguran la consecución de un desarrollo sostenible y de importantes ahorros económicos a corto y medio plazo. La habilidad de una compañía para incorporar técnicas más ecoeficientes en el proceso de creación de su producto, sin pérdida de calidad o valor, determinara el éxito.

De esta manera, las empresas que no puedan cumplir con las obligaciones medioambientales exigidas por parte de un consumidor cada vez mejor informado concienciado se verán fuera de negocio en un futuro.

Las empresas se darán cuenta de esto, e incorporaran productos más

limpios para abrirse mercados y aumentar beneficios. Esta es la clave de un

desarrollo sostenible, integrado aspectos económicos, sociales y

ambientales.

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Así mismo, es necesario aplicar las técnicas y herramientas que dispone una empresa para conseguir modelos de organización y producción industrial sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Dentro de estas técnicas se incluyen los sistemas de gestión medioambiental, el análisis de ciclo de vida, el ecodiseño, la economía de los servicios, la logística inversa y la ecología industrial, todas estas técnicas están fuertemente interrelacionadas y su aplicación en las empresas conlleva una mejora de la ecoeficiencia, disminuyendo simultáneamente los costes económicos y los impactos ambientales.

Mientras Vitalis (2008), señala la existencia de algunas técnicas específicas de ecoeficiencia que se pueden implementar en las empresas como lo son el cambio en la materia prima, rediseñando el producto o servicio y cambio de especificaciones para promover el uso de materiales reciclados, que no sean tóxicos, que estén libres de solventes y que no contaminen, así como también los cambios de tecnología con la sustitución de procesos químicos por mecánicos; uso de equipos que consuman menos energía; instalación de computadoras para el control de procesos; reemplazo de equipos obsoletos e ineficientes.

Los cambios de proceso con la disminución del número de procesos u operaciones; sustitución por procesos limpios; instalación de sistemas de conservación de energía, controladores de proceso, sensores y medidores;

aplicación de controles estadísticos de calidad, Control de inventarios y almacenamiento ordenado; mantenimiento de instalaciones; sustitución de materiales de limpieza con unos más amigables para el ambiente; medición de consumos y desechos; tratamiento de efluentes; control de derrames.

Reutilización y reciclaje decantación de sólidos; reciclaje de agua, papel, envases, plásticos, metales, recuperación de materias primas por medio de condensación, absorción y filtración; recuperación de calor.

Para Valderrama y Díaz (2007) las técnicas de ecoeficiencia se definen

como técnicas o estrategias preventivas ambientales que permiten aumentar

la eficacia y reducir los riesgos en el ser humano y el ambiente, por otro lado,

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sistematizan los impactos ambientales asociados con las etapas en su proceso productivo.

Por su parte, Duran (2007) señala la existencia de algunas técnicas de ecoeficiencia que pueden implementarse en las empresas, entre las cuales se encuentran: Cambio de materiales En esta primera opción, se reducen o eliminan los materiales peligrosos nocivos que se utilizan en el proceso productivo y se sustituyen por otros más seguros (sustitución de materiales) evitando, así, los riesgos y la generación de desechos peligrosos.

A tal efecto, Valderrama y Díaz (2007), presentan en su investigación algunos ejemplos; como lo son la sustitución de cambio de materiales (CFC) en los productos de línea blanca y del cloro en la pasta de papel y en el papel, la utilización de sistemas acuosos para la limpieza de las superficies metálicas, la sustitución de cromo en el curtido de piel por taninos vegetales.

En algunos casos, los cambios en la materia prima pueden dar lugar a cambios en el procesos productivo, por ejemplo, el cambio en base de disolvente o al agua por pinturas en polvo, que supone la eliminación de la presencia de disolventes (eliminación de exposición laboral y emisiones), una reducción en la generación de residuos peligrosos y un mayor rendimiento en el proceso.

Para Valderrama y Díaz (2007) y Aranda y Zabalza (2010), coinciden en

que las técnicas permiten aumentar la eficacia y reducir los riesgos en el ser

humano y el ambiente, mientras que para Vitalis (2008) y Duran (2007), se

orientan más en la técnicas que pueden implementarse en las empresas,

entre las cuales se encuentran: Cambio de materiales rediseñando el

producto o servicio y cambio de especificaciones para promover el uso de

materiales reciclados. Por lo antes expuestos se fija posición con los autores

Aranda y Zabalza (2010).

(21)

2.1.2.1. Sistema de gestión medioambiental

Según Aranda (2006), la conservación de los recursos plantea la necesidad de incorporar el factor ambiental en las políticas globales y en los planes sectoriales de desarrollo regionales y locales, así como la aplicación inmediata de programas e instrumentos de gestión medioambiental. Un sistema de gestión medioambiental (SGMA) es una herramienta de trabajo para sistematizar las buenas prácticas realizadas hasta el momento y asegurar su mejora paulatina. La implantación en las empresas de un SGMA permite incorporar el medio ambiente a la gestión general de la empresa, dándole un valor estratégico y de ventaja competitiva.

Aranda y Zabalza (2010), la aplicación de instrumentos y programas de gestión medioambiental surge de la necesidad de incorporar el factor ambiental en las políticas globales para los planes sectoriales regionales.

Organizaciones de todo tipo están cada vez más interesadas en alcanzar en igual forma, demostrar un sólido desempeño ambiental mediante el control de los impactos de sus actividades, productos y servicios sobre el medio ambiente, acorde con su política desarrollan los objetivos ambientales.

Muchas de estas organizaciones han emprendido revisiones o auditorías ambientales para evaluar su desempeño ambiental; sin embargo, estas no proporcionan una seguridad del cumplimiento continuo de dicho desempeño dentro de los requisitos legales y el cumplimiento sus políticas.

Con el fin de ser eficaces, necesitan estar desarrolladas dentro de un sistema de gestión integrado en la organización.

Por otra parte el Grupo Vértice (2011) la definen como la parte del

sistema general de gestión que incluye la estructura organizativa, las

actividades de planificación, las responsabilidades, las practicas los

procedimientos, los procesos para desarrollar actividades en los procesos

productivos, por ende revisar paso a paso, con el fin de mantener políticas

medioambientales aplicables que garanticen el respeto al entorno ambiental.

(22)

Según Fernández (2006) un sistema de Gestión Medioambiental SGMA puede definirse como aquella parte del sistema general de gestión que comprende la estructura organizativa, responsabilidades, prácticas procedimientos, proceso y recursos para determinar o llevar a cabo una política medio ambiental.

En relación con las afirmaciones anteriores, resultan importante los planteamientos que realizaron los diferentes autores sobre el sistema de gestión medioambiental (SGMA), coincidiendo que es una herramienta de trabajo para sistematizar las buenas prácticas realizadas hasta el momento y asegurar su mejora paulatina.

Por lo anteriormente expuesto se fija posición con los autores Aranda y Zabalza, (2010), donde plantean que las organizaciones de todo tipo están cada vez más interesadas en alcanzar demostrar un sólido desempeño ambiental mediante el control de los impactos de sus actividades, productos y servicios sobre el medio ambiente. Por lo que el investigador define el sistema de gestión ambiental como una actividad responsable por medio de las empresas de servicios de refrigeración, como lo es la preocupación por la sociedad y los problemas sociales de la misma.

2.1.2.2. Norma ISO 14000

Según Aranda y Zabalza (2010), la norma 14000 es una serie de

normas internacionales para la gestión medioambiental. Es la primera serie

de normas que permite a las organizaciones de todo el mundo realizar

esfuerzos medioambientales y medir la actuación de acuerdo con unos

criterios aceptados internacionalmente. Las ISO 14000 es la primera norma

de la serie 14000 y específica los requisitos que debe cumplir un sistema de

gestión medioambiental. Se trata de una norma desarrollada por la

International Standard Organization (ISO) en Ginebra; que está destinada a

ser aplicable a “organizaciones de todo tipo y dimensiones además como

albergar diversas condiciones geográficas, culturales y sociales.

(23)

De la misma manera Aranda (2006), señala que la norma ISO 14000 es una serie de normas internacionales para la gestión medioambiental, siendo la primera serie de normas que permite a las organizaciones de todo el mundo realizar esfuerzos medioambientales y medir la actuación de acuerdo con unos criterios aceptados internacionalmente.

Las ISO 14000 es la primera norma de la serie 14000 y específicamente los requisitos que debe cumplir un sistema de gestión medioambiental. Se trata de una norma desarrollada por la International Standard Organization (ISO) en Ginebra; que está destinada a ser aplicable a “organizaciones de todo tipo y dimensiones además como albergar diversas condiciones geográficas, culturales y sociales. Su objetivo es apoyar la protección medioambiental y la prevención de la contaminación. La norma no prescribe requisitos de actuación, salvo el requisito de compromiso de mejora continua y la obligación de cumplir le legislación relevantes.

Así mismo para Merchán (2010),las normas ISO 14000 es un conjunto de documentos de gestión ambiental que, una vez implantados, afectara todo los aspectos de la gestión de una organización en sus responsabilidades ambientales y ayudara a las organizaciones a tratar sistemáticamente asuntos ambientales, con el fin de mejorar el comportamiento ambiental y las oportunidades de beneficio económico.

Todos los autores mencionados coinciden en que las normas ISO

14000 son una serie de normas internacionales para la gestión

medioambiental; sin embargo, se fija posición con el autor Aranda (2006),

quien explica el objetivo de dicha norma y nos indica que las normas no

prescribe requisitos de actuación, razón por la cual se considera con

mayores aportes sobre dichas normas. Según el autor las normas ISO 14000

son un conjunto de normas que buscan la mejora continua de las empresas

en cuanto a la gestión ambiental.

(24)

2.1.2.3. Reglamento CE Nº. 761/101-EMAS II

Según Aranda y Zabalza. (2010), el objetivo del reglamento EMAS (Eco-Management and Audit Scheme) es cumplir con la obligación de la CE de desarrollar una política y acciones relacionadas con el medio ambiente y el desarrollo sostenible recogida en el tratado de la Unión Europea (Maastricht, 1992). El reglamento reconoce que la industria tiene su propia responsabilidad para gestionar el impacto medioambiental de sus actividades y debería adoptar un enfoque activo en este campo; prevenir, reducir y en la medida de lo posible eliminar la contaminación; asegurar una gestión solida de los recursos y emplear tecnología limpias o más limpias.

Al respecto, Varela (2009), señala que el objetivo específico del Reglamento EMAS es promover la mejora continua de los resultados de las actividades industriales en relación con el medioambiente (Art.1.2 del Reglamento (CEE) 1.836/93) mediante: El establecimiento de y aplicación por parte de las empresas de políticas programas y sistemas de gestión medioambientales, en relación con sus centros de producción. La evaluación sistemática, objetiva y periódica del rendimiento de dichos elementos, La información al público acerca del comportamiento en materia de medioambiente.

EMAS juega un papel importante en la estimulación de la mejora del ámbito medioambiental, especialmente en lo relacionado con instalaciones cuya operación tiene como resultado la generación de residuos y/o la contaminación del agua y del aire. No obstante, otros factores como la regulación ambiental y el progreso tecnológico, juegan papeles más importantes.

Las organizaciones afiliadas al sistema EMAS consideran que el

sistema es una herramienta útil para mejorar el comportamiento

medioambiental a largo y corto plazo. Perciben que funcionan mejor que

otras organizaciones, aunque la mayor parte de los estudios cuantitativos

(25)

no pudieron confirmar este punto. Los datos existentes sugieren que el sistema EMAS y la norma ISO 14001 no se diferencian en gran medida en lo relacionado con la mejora del comportamiento medioambiental. Esto puede ser debido a las dificultades metodológicas más que a una equivalencia real.

Del mismo modo, Aranda (2006), acota que el objetivo del reglamento EMAS (Eco-Management and Audit Scheme) es cumplir con la obligación de la CE de desarrollar una política y acciones relacionadas con el medio ambiente y el desarrollo sostenible recogida en el tratado de la Unión Europea (Maastricht, 1992). El reglamento prescribe que esta responsabilidad exige que las empresas establezcan e implanten SGMA efectivos, incluyendo: una política medioambiental, unos objetivos, unos programas y la facilitación de información al público.

Hay que destacar que el reglamento EMAS II y las norma ISO 14001 presentan similitudes en ciertos aspectos, pero también diferencias apreciables como lo son: las ISO 14001 es una norma que puede aplicarse globalmente, mientras que el EMAS es una regulación para la participación de las empresas de los estados miembros de la CE, el EMAS requiere específicamente la ejecución de una revisión medioambiental inicial antes de implantar el EMAS, mientras que la ISO 14001 solo sugiere que la realización de esta práctica es útil para desarrollar un SGMA y que se identifiquen los impactos y aspectos medioambientales significativos.

Cabe destacar, que todos los autores antes mencionados coinciden en

que el reglamento EMAS tiene como objetivo el cumplimiento con la

obligación de la CE de desarrollar una política y acciones relacionadas con el

medio ambiente y el desarrollo sostenible, el reglamento prescribe que esta

responsabilidad exige que las empresas establezcan e implanten SGMA

efectivos. Sin embargo, se fija posición con el autor Varela (2009) por tener

una amplitud y destacada información.

(26)

2.1.2.4. Análisis de ciclo de vida (ACV)

González (2013) define el ciclo de vida como un método para evaluar los impactos a las cargas ambientales de un producto asociadas a su ciclo de utilidad, desde su concepción hasta el final de su trabajo. Según la norma ISO 14040 es una técnica para determinar los aspectos ambientales e impactos potenciales asociados a un producto y a su sistema llevado a cabo con la recopilación de información en un inventario de las entradas y salidas, evaluadas según los impactos ambientales.

De la misma manera, Aranda y Zabalza (2010), señalan que la creciente conciencia con respecto a la importancia de la protección ambiental y los posibles impactos asociados con los productos y servicios, tanto manufacturas como consumidos, han aumentado el interés por el desarrollo de métodos para comprender mejor y tratar esos impactos.

Para lograr la minimización de dichos impactos, la gestión empresarial debe realizarse teniendo una visión global del proceso, de manera que se conozcan los recursos consumidos por unidad de productos y los residuos que se generan. Esta perspectiva solo se alcanza con el análisis de ciclo de vida (ACV), que constituye una herramienta de gestión medioambiental para alcanzar la ecoeficiencia.

Asimismo, Fúquene (2007), define el ACV como una práctica limpia, el cual inicia desde la concepción del producto o servicio, es decir desde la generación de la idea, continúa durante las etapas de fabricación y utilización del producto y finaliza en la etapa de disposición por parte del cliente final cuando haya culminado su ciclo de vida útil.

Ahora bien, González (2013); Aranda y Zabalza (2010) y Fúquene

(2007) coinciden en que el análisis de ciclo de vida es un método o una

práctica para evaluar el producto o servicio. Partiendo de lo anteriormente

planteado el investigador fija posición con González (2013), por incluir las

normas ISO 14040 como las técnicas para determinar los aspectos

ambientales e impactos.

(27)

En suma, el análisis de ciclo de vida ayuda a determinar el impacto ambiental de un producto a lo largo de toda su vida desde el inicio o introducción en el mercado hasta llegar a un grado de madurez, determinando el uso de materiales, energía, desechos generados, entre otros, con la intensión de introducir mejoras en los procesos.

2.1.2.5. Logística inversa

Para Aranda y Zabalza (2010), la logística inversa es el proceso de planificación, implantación y control eficiente del flujo efectivo de costes y almacenaje de materiales, inventarios en curso y productos terminados, así como de la información relacionada, desde el punto de consumo al punto de origen, con el fin de recuperar valor o asegurar su correcta eliminación.

Por tanto, la logística inversa gestiona el retorno de las mercancías en la cadena de suministro de la forma más efectiva y económica posible. De esta forma, se encarga de la recuperación y reciclaje de envases, embalajes y residuos peligrosos; así como de los procesos de retorno de excesos de inventario, devoluciones de clientes, productos obsoletos e inventarios estacionales. Incluso de adelanta al fin de la vida del producto, con el objeto de darle salida en mercados de mayor rotación.

De la misma manera, Vázquez (2008) refiere que la logística inversa en los diferentes ámbitos es relativamente moderna. Sus inicios se fijan al principio de la década de los años setenta, cuando se comienza a analizar la estructura de los canales de distribución para el reciclaje, los miembros que participan en estos canales, las nuevas funciones, entre otras. Pero es a partir de los años noventa cuando se comienza a estudiar con mayor profundidad la gestión de los productos fuera de uso y los sistemas logísticos asociados.

Las razones por las que se han incrementado en los últimos años el

estudio de la logística inversa son: el creciente aumento de los productos

retornables, las oportunidades de venta en los mercados secundarios, la

(28)

enorme proliferación de las devoluciones fin de la vida, la presión de los consumidores sobre las empresas para responsabilizarlas de la eliminación de los productos que contienen residuos peligrosos y que la capacidad de los vendedores ha llegado a ser limitada y cara.

Mientras Aranda (2006), define la logística inversa como el proceso de planificación, implantación y control eficiente del flujo efectivo de costes y almacenaje de materiales, inventarios en curso y productos terminados, así como de la información relacionada, desde el punto de consumo al punto de origen, con el fin de recuperar valor o asegurar su correcta eliminación.

Cabe destacar, que los autores antes mencionados coinciden al indicar que es un proceso de planificación, implantación y control eficiente del flujo efectivo de costes y almacenaje de materiales. Sin embargo, Vázquez (2008) señala que realizando un estudio de la logística inversa pueden verificarse los diferentes criterios como el creciente aumento de los productos retornables, las oportunidades de venta en los mercados secundarios, la enorme proliferación de las devoluciones fin de la vida, razón por cual se fija posición con Vázquez (2008) y se define el indicador como el proceso que se utiliza para la recolección de productos o envases usados, teniendo como objetivo recibir el valor más alto posible por los bienes y productos.

2.1.2.6. Ecología industrial

Para Aranda, y Zabalza (2010), la ecología industrial constituye un nuevo enfoque del diseño industrial de productos, procesos y de la implementación de nuevas estrategias sostenibles de fabricación. Este nuevo concepto se centra en las relaciones y flujos de materiales hacia y desde el ecosistema medioambiental, y busca la optimalización del ciclo total de materiales desde la materia prima al residuo no reutilizable.

En otras palabras, la ecología industrial trata de incorporar los patrones

cíclicos de los ecosistemas a los diseños de los procesos de producción

industrial, para que trabajen del mismo modo que lo hacen los sistemas

(29)

naturales, que atesoran más de tres millones y medio de años de experiencia en la creación de sistemas de reciclaje eficiente y flexibles.

En este sentido, es preciso señalar que González (2013), caracteriza la ecología industrial como el abarque de la rama de metabolismo industrial (estudio de los ciclos materiales y los flujos de energía), Ecodiseño (diseño para desarrollo de productos, sistemas de parques industriales respetuosos con el medio ambiente en todo su ciclo de vida), el diseño para el ecosistema, la ecoeficiencia y la producción limpia.

Así mismo, Fuentes (2011) aporta un modelo sostenible con el cual la industria puede comprometerse con la responsabilidad social, económica medioambiental en otros aspectos. Aplicar un modelo ecológico industrial es una tarea compleja; implica incluir un conjunto de límites, criterios y especificaciones apoyados en las legislaciones directivas actuales, ayudando a prevenir, por ende controlar la contaminación, pues promueven un consumo sostenible garantizando las necesidades u demandas futuras.

Por otra parte, Aranda (2006), indica que debido a los problemas medioambientales creados por las industrias tienen sus orígenes en el uso de procesos de producción lineales, basados en la extracción de materias primas y combustibles fósiles, el procesado de las materias y energías, en la devolución de los residuos a los sistemas naturales.

Ahora bien, los autores Aranda y Zabalza (2010), Fuentes (2011) y

Aranda (2006) coinciden en que la ecología industrial aporta un modelo

sostenible con el cual la industria puede comprometerse con la

responsabilidad social mediante nuevos enfoque del diseño industrial de

productos, procesos y de la implementación de nuevas estrategias

sostenibles de fabricación; mientras que para González (2013) es el estudio

del ciclo de los materiales y los flujos de energía. Sin embargo, se fija

posición con los autores Aranda y Zabalza (2010) por estar vinculado

directamente con los objetivos de la investigación.

(30)

2.1.3. Indicadores de ecoeficiencia

Según Fuentes (2011), los indicadores de ecoeficiencia son un aspecto fundamental en pro de la ecoeficiencia que busca la necesidad de establecer formas u objetivos de comparación de los avances en empresas, sectores o regiones. La ecoeficiencia debe ser medida y evaluada. En virtud de ello se requiere establecer indicadores cuantitativos para reflejar las presiones del desarrollo económico sobre el medio ambiental.

A su vez Leal (2005), señala que los indicadores de ecoeficiencia, en cuanto a los recursos naturales buscan medir el uso absoluto de estos recursos los aumentos o disminuciones de productividad asociados, como un elemento para definir políticas de sostenibilidad. Estos indicadores no son diferentes de aquellos utilizados en la mayoría de las propuestas de indicadores sostenibilidad desarrollados por organismos internacionales.

Los indicadores generales pueden parecer un grupo relativamente reducido de criterios probar si una empresa está efectivamente avanzando por la ruta de la sostenibilidad. Sin embargo, la experiencia ha mostrado que las dificultades para instalar indicadores son grandes, de modo que trabajar sobre un grupo reducido siempre será más factible. En otras palabras, puede haber otras formas de incluir la influencia ambiental, pero se debe buscar aquéllas que efectivamente permitan cuantificar de la manera más precisa los comportamientos de las firmas.

De acuerdo a los autores Aranda y Zabalza (2010), las actividades

económicas toman las materias primas de la naturaleza y las valoran

económicamente, pues normalmente por el costo de extracción de las

mismas, no existe un costo asociado directamente a la naturaleza, por ende

es necesario establecer indicadores cuantitativos para reflejar las presiones

del desarrollo económico sobre el medio ambiente, en función de la

producción de la empresa.

(31)

Ahora bien, la definición propuesta por los autores citados se orienta hacia diferentes puntos de vista; pues Fuentes (2011), señala que un aspecto fundamental en pro de la ecoeficiencia es la necesidad de establecer formas objetivos de comparación de los avances en empresas, sectores o regiones. Mientras que para Aranda y Zabalza (2010) estos indicadores describen que no existe un costo asociado directamente a la naturaleza, por ende es necesario establecer indicadores cuantitativos para reflejar las presiones del desarrollo económico.

Por otro lado, para Leal (2005), busca medir el uso absoluto de estos recursos los aumentos o disminuciones de productividad asociados, como un elemento para definir políticas de sostenibilidad y comprobar si una empresa está efectivamente avanzando por la ruta de la sostenibilidad. Razón de peso para fijar posición con Leal (2005); pues expone que dichos indicadores miden los aumentos o disminuciones de la productividad.

2.1.3.1. Ecoindicadores

Aranda y Zabalza (2010), señalan que el ecoindicador es un número a través del cual se mide el impacto ambiental ocasionado por un proceso, producto o servicio. Su uso es muy recomendable para facilitar el análisis de las cargas medioambientales de cualquier tipo de actividad durante su ciclo de vida. Este número se obtiene haciendo un balance de los flujos energéticos y materiales de entradas y salida que hay en los procesos de obtención de un producto, o en el proceso objeto del estudio.

De igual manera, Cuesta (2010), define el ecoindicador como un

parámetro que brinda información y/o tendencias de las condiciones de un

fenómeno, en este caso particular, el fenómeno se refiere a la problemática

ambiental. Los ecoindicadores son utilizados para evaluar situaciones y

procesos que atañen directamente, de una u otra forma, a distintos aspecto

de la sostenibilidad.

(32)

Así mismo para Leal (2005), es un parámetro que brinda información o tendencias de las condiciones de un fenómeno, en este caso particular, el fenómeno se refiere a la problemática ambiental. Un ecoindicador puede mostrar la rapidez en que se deforesta un país hectáreas de bosque deforestado por área, o bien el consumo de recursos de un proceso productivo, como litros de agua por unidad de producto. Puede evaluar el desempeño ambiental de la gerencia de una organización dinero invertido en tecnologías limpias por año. En fin son muchas las posibilidades de concebir un ecoindicador.

Al interpretar lo expuesto por los autores anteriores, resulta importante mencionar que para Leal (2005) y Cuesta (2010) coinciden que es un parámetro que brinda información o tendencias de las condiciones de un fenómeno; mientras que para Aranda y Zabalza (2010), lo definen como un número a través del cual se mide el impacto ambiental ocasionado por un proceso, producto o servicio. Sin embargo, se fijo posición en los autores Aranda y Zabalza (2010) por explicar de manera más compresible el análisis de las cargas medioambientales de cualquier tipo de actividad durante su ciclo de vida.

2.1.3.2. Huella ecológica

Según Aranda (2006), la huella ecológica se define como el área de territorio ecológicamente productiva (cultivos, pastos, bosques o ecosistemas acuáticos), necesaria para producir los recursos utilizados y para asimilar los residuos producidos por una población definida con un nivel de vida especifico independiente donde sea que se encuentre esta área.

Así mismo, Sánchez (2007) acota que la huella ecológica es un

indicador del impacto que ejerce una cierta comunidad humana (país, región,

polígono industrial) sobre su entorno, considerado tanto los recursos

necesarios como los residuos generados para el mantenimiento del modelo

de producción y consumo de dicha comunidad.

(33)

Mientras, Ballestero (2010), señala que la huella ecológica es el concepto y el indicador objetivo de cuya generalización más cambios se pueden esperar. El concepto se refiere a la superficie de territorio necesario para obtener los recursos que precisamos para vivir. Incluye tanto superficies agrícolas, de pastos, forestales y marinos que proveen el alimento y materias primas, como también sumideros del CO

2

que nuestras opciones de vida y consumo generan.

Cabe destacar que al interpretar lo expuesto por los autores citados, resulta importante mencionar que para Aranda (2006) y Ballestero (2010) la huella ecológica es un indicador que define la superficie de territorio ecológicamente productiva que permitan obtener los recursos necesarios para vivir; mientras que para Sánchez (2007), es un indicador del impacto que ejerce una cierta comunidad humana, razón por la cual el autor fijo posición con Sánchez (2007), ya que el mismo muestra un concepto más claro sobre la huella ecológica.

2.1.3.3. Mochila ecológica

Para Aranda y Zabalza (2010), es un indicador desarrollado por el Instituto Wuppertal de Alemania, y se puede definir como el conjunto de materiales usados directa o indirectamente durante todo el ciclo de vida del producto. La mochila ecológica expresa, por tanto, el peso muerto que arrastra de manera invisible cada bien de consumo, es decir, la suma de todo los materiales movilizados y transformados para proporcionar un producto o servicio, menos su peso propio.

Por otra parte, Cuesta (2010) señala que el presente indicador

determina la cuantía de recursos naturales que conlleva el consumo de los

distintos servicios y productos. De esta forma, la mochila ecológica pone de

relieve la totalidad de los recursos que se necesitan, tanto en los procesos

productivos de todos los bienes como en la presentación de todos los

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