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- 12. "Pf^G Zl. H'i. C&e Líbrarp ^0. THE LIBRARY OF THE ENDOWED BY THE UNIVERSITY OF NORTH CAROLINA AT CHAPEE HILE. 8UILDING USE OWCf PQ6217

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(1)
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THE LIBRARY OF THE UNIVERSITY OF

NORTH CAROLINA AT CHAPEE HILE

ENDOWED BY THE DIALECTIC AND PHILANTHROPIC

^ SOCIETIES

8UILDING USE OWCf

PQ6217

vol* 19

no* 1-12

(3)

a 00002 33994 5

.

TMM-

ISKS

IVE

A

on

(4)
(5)

SERAFÍN

Y

JOAQUÍN ALVAREZ QUINTERO

Los mil moroulllos

ZARZUELA CÓMICA

en cuatro actos

y

un prólogo

MÚSICA DEL MAESTRO

RUPERTO CHAPÍ

SOCIEDAD DE AUTORES ESPAÑOLES Núñez de Balboaj

12

1©03

Copyright, 1908, by S. yJ. Álvarez Quintero,

(6)
(7)

LAS MIL MARAVILLAS

(8)

Esta obraespropiedad desusautores,ynadie po- drá, sinsu permiso,reimprimirlanirepresentarlaen Españanienlospaísesconloscualessehayan cele- brado,ó secelebren en adelante, tratados internacio- nalesdepropiedadliteraria.

Losautoressereservanelderechode tradacción.

Los comisionadosyrepresentantes delaSociedad de Autores Españoles son los encargadosexclusivamente deconcederó negarelpermiso de representacióny delcobro delosderechos de propiedad.

Droitsde représentation, de traductionetde repro- duction reservespourtouslespays,ycomprislaSué- de, laNorvégeet laHollande.

Qnedahechoeldepósitoqnemarcalaley

(9)

LAS MIL MARAVILLAS

ZARZUELA CÓMICA en cuatro actos

y

un

prólog-o

SERAFÍN

I

JOAQUÍN ÁLVAREZ

(jülNTEilO

conmiisicadelmaestro

RUPERTO CHAPÍ

Estreaada en el

TEATRO DE APOLO

el23de Diciembre de 1908

^

MADRID

« VBLASGO,IMP.,MARQUÉSDBSANTA ABA,IJ OCP* Teléfononúmero5ül

1©09

(10)
(11)

A LA MEMORIA DE

Huperto Chapi

Poeta:sienelno ser hayunrecuerdo de ayer, unavidacomoaquí detrásdoeseñrmamento...

conságrameunpensamiento comoelque tengodeti.

Zorrilla.

Fué

estazarzuela de Las mil maravillas laúltima que escribimos conelmaestro. Elespíritu de su

Musa

voló por entre laspáginas deeste librocomo una mariposa, ennoble- ciendo y enriq^ieciendo cuantotocó con sus alasde oro.

Merced á esta zarzuela,sentimos una vez más el noble orgulloy elpuro entusiasmo de colaborar con el granar- tista que jamás profanó su

pluma

para lograr ajüausos Jadíes y plebeyos.

Y

alcalorde la llama comunicativa de su mente creadora, nacieron en nuestra alma anhelos é ilusionesquecuando él muriósefueron trasél

para

siem- pre,como corteidealdesus restos gloriosos...

Aparezca, pues, su nombre alfrente de esta obra, p)or nuestra admiración,por nuestra gratitud,por cuanto per- dimos al perderlo, y sean estas palabras como sencillas floresqueechamos nosotros llorando sobre la tierradonde élduermey descaísi.

XOJ (JyLuioieS.

(12)
(13)

REPARTO

'4

PERSONAJES ACTORES

JPROI^OGO.—EiJsaramento

LA VENTERA

AuroraRodríguez.

DON GASTÓN

EmilioCarreras.

DON SEBASTIÁN

PedroRuizdeArana.

DON PACO

VicenteGarcía Valero

DON ANTONIO

VicenteCarrión.

EL

LOCO ... Enrique Gandía.

EL VENTERO

DiegoGordillo.

ACTO PRIMERO.-

lia profecía

LA ADIVINADORA

JoaquinadelPino. '

PEPILLA LA TONTA

ElisaMoren.

DON GASTÓN

EmilioCarreras.

PASCUALITO

JoséMoncayo.

JUAN

Carlos Rufart.

EL POSADERO

José Mesejo.

PEREJIL AntonioPérezSoñano.

UN GITANO

JoséMedina.

OTRO

Emilio Moreno.

UN ARRIERO

ManuelMoncayo.

UN MOZO

Enrique Gadea.

OTRO

Claudio Llorens.

UN

CHIQUILLO Antonio Maya.

UN TAMBORILERO

LuisPalacios.

Gente del intello

ACTO SEGUNDO.—

Pimpinela

PIMPINELA

MaríaPalou.

DOÑA MENCÍ

A Pilar Vidal.

LA MUDA

AntoniaEspinosa.

DON GASTÓN

EmilioCarreras.

PASCUALITO

JoséMoncayo.

JUAN

Carlos Rufart.

DON

JOSÉ

MARÍA

Pedro RuizdeArana.

DON SANDALIO

Luis Manzano.

LA ROSA

Felisa Torres.

EL CLAVEL

AraceliSánchez Imaz.

607045

(14)

LA.

ROSA OCULTA

JoaquinadelPino.

EL CLAVEL OCULTO

Emilio Moreno.

UN AMORCLLLO

NatividadLaHora.

OT RO ManuelaLlórente.

Bosasyclaveles

ACTO TERCERO.—

Lia nocheele la cita

PIMPINELA

MaríaPalou.

LA PIRALA

RosarioSoler.

DON GASTÓN

EmilioCarreras.

PASCUALITO

JoséMoncayo.

JUAN

Carlos Rufart.

CAL

ASP

ARR

A MiguelMihuraAlvaroz.

EL SERENO

José Mesejo.

Í

Felisa Torres.

ElisaMoren.

^.^^..^^.^^^

^^

^.^ ^^^v..^.. , VicenteCarrión.

DiegoGordillo.

Victoriano Picó.

(ManuelSánchez.

IsabelCarceller.

ÜN PAPA

CON TRES ^iJNAb \ -,Manuelai tLlórente.. ..

Martina Rodríguez.

V Adelina Fernández.

DOS MAMAS

, ^. ,

f Ana Vizcaíno.

^ Aiirora Rodríguez.

LOS

PAPAS DE UN PAJE „

, ^ 'tv.inr.

( Vicente(rarciaValero.

EL

PAJE

NatividadLaHera.

UN POLLO

Emilio Moreno.

V AraceliSánchez Imaz.

UN MATRIMONIO

-r . ,. o «

I Luis Manzano.

UN

AMIGrO ConstantinodelVando.

Viejas yviejos,muchachasymuchachos,otros concurrentesal baile y algunosenmascarados

ACTO CUARTO.—

I.afiltimafarsa

PIMPINELA

MaríaPalou.

LA ADIVINADORA

Joaquinadel Pino.

L\ MUDA

AntoniaEspinosa.

DOÑA MENCÍA

Pilar Vidal.

DON GASTÓN

EmilioCarreras.

PASCUALITO

JoséMoncayo.

JUAN

Carlos Rufart.

DON

JOSÉ

MARÍA

Pedro RuizdeArana.

PEREJIL AntonioPérez Soriano.

UN TAMBORILERO

LuisPalacios.

Varios criados

(15)

/^'ffcv t«HM>^íí aS5mMaaCJ83M6:Me«PmWf!^MaTaCTfi^

PRÓLOGO

I

El juramento

Campomadrileño. A laizquierdadel actor un ventorro. Esunbuen díadesoldel mesdo Febrero.

Al empezar laacción está laescena sola. Dentro, álo lejos,óyesealLoco entonarpartede su caución. Poco después salen del ventorro el Ventero y laVentera, con una mesa tosca, que po:ien al sol. Luego traen sillas, quecolocan en torno delamesa, ymás tarde servicio de café para cuatro personas. En elinterior delventorrose oyenvoces y carcajadas.

VENT.a

¿Qué

dicestú,sicayeran

muchos

días

como

este?

Vent.o

Que

nos quitábamos de estar entre estos dos pueblos, en este

mal

ventorro,

y

nos

íbamos

á

Madrid

á poner

una

fonda.

VENT.a

Me

paece á

que

no

es

pa

tanto, Blas.

Vent.o

Siempre

se exagera; tú lo sabes.

Aquí

está bienlamesa.

Vamos

porlas sillas.

Entran en elventorro y vuelven ásalir en seguida.

VENT.a

¿Y

qué asuntoseráel que

ha

traídoá

comer en

este sitio á esosseñores?

Vent.o

Eso

no es cuentanuestra, Higinia.

VENT.a ¡Es que

hay uno

que habla de

unas

cosas tan raras,

y

está refiriendo

una

de porten-

tos!...

Vent.o

Anda

por el café.

(16)

10

VfiNT.a A. mí,sinfaltarle,se

me

figura

un

gran

em"

bustero. Vase.

Vi-NT.o

Os

perecéisporcharlardelo que

no

impor-

ta.

Paguen

ellos su almuerzo, y

páguenlo

con

rumbo, como

lo

han

pagado,

que

de lo

demás

igual se

me dan

á

mi

pitos

que

flautas.

VEKT.a Saliendo nnevamciito ElCafé.

Vent.o Trae.

Lo

iré

echando

en lastazas, mientras tú avisas álos señores.

VENT.a ¿Veslo quete decía,Blas? El

Don

Gastón acaba dedecir quenació

ya

con el bigote

que

ahora tiene.¿Es eso posible?

Vent.o El

Don

Gastón quiere

tomar

café con los otrostres,

y

quieretomarlo cuanto antes.

VENT.a ¡Vaya!

No

has de dejarmerespirar. Entrase en elventorro

Vent.o

Lo

dice lacopla:

Los

inviernosson inviernos;

los caloresson calores;

lasmujeres son mujeres,

y

los

hombres somos

hombres.

Y no hay

quedarle vueltasá eso.

Salen del ventorro, en guisa de haber almorzado fuerte deveras, Don Gastón, Don Sebastián,DonPaco y Dou Antonio. La Ventera Jos sigue. Los cuatro son personasque andan entre los cuarenta y loscia- euenta años. Han venido ácaballo al ventorro yvis- ten irajes apropiados alcaso.

D.

Paco Yo no

sé qué

ha

estado mejor: silas judías con chorizo, el cordero con guisantes, la merluza ensalsa, los callos óel arroz.

Lo mejor ha

sido elpollo contomate.

Lo mejor ha

sido elvinillo de Valdepeñas.

Lo mejor va

áser el café.

Eso, eso.

Se sientan en torno dsla mesa á tomarlo.

¡Quérico

aroma

tiene!

Café conaroma... Café con aroma...

Al Ventero (Otro cmbustc, otro embuste...)

A

ver, á ver...

Prevenidos.

No,

no

tesonrías.Café con

aroma uno que

tomé yo

enConstantinopla.

En

ñn,

mi

bar- D.

(17)

— li-

bero

no pudo

afeitarme en

una semana

^

porque se excitaba sólo de olerme

y

le tem- blaba el pulso...

Grandesrisas.

D.Seb. Entredientes. ¡Eah! Imposible, imposible..

D. Gas.

¿Qué

gruñes tú?

D. Seb. Nada,

hombre,

nada;

no

tienes atadero.

Em-

piezas ámentir

y no

acabas.

D.xA.KT. Pero, bueno, querido Gastón, héroe de la jornada,anfitrión rumboso, ¿es hora

ya de que

conozcantus amigos elmotivo de esta francachela?

D. Gas. ¿Quiénlo

duda?

Prometí hablar

cuando

to-

máramos

elcafé,

y

ya estamos enello. Ven-

tera:coñac paratodos.

VENT.a

Al

instante. Se va y vuelve á poco conel servicio- necesario.

Loco

Cantando nuevamentedentro.

¡Bendigo

mi

suerte!...

D.

Paco ¿Qué

es eso?

¿Quién

cantapor ahí?

Vent.o El

mendigo

loco.

D. Seb. ¿Loco?

Vent.o Sí,señor:

un

pobreviejo

que

está perdida de lacabeza hace

muchos

años.

Duerme

ert

un

agujeruco

que ha

hecho en

un

desmonte,

y

vive de loquele

dan

las buenas almas

de

estoscontornos.

VEXT.a Para acá viene; sitienen los señores curio- sida...

D.Ant. Callemos, á ver si sele oye.

H^úsica

Loco

Volviendoá cantar, dentro primero y aproximándose- lentamente después, hastaqueal finsale. Esun viejo- vestido de andrajos, de cabellos y barbas blancos y

revueltos,y tezcurtida porelsol.Cantasombrero en mano.

Yo como

el tiempo camino, siempre adelante, adelante,

t

que

caminares

mi

sino,

y no

parar

un

instante

mi

destino.

(18)

J2

¡Bendigo

mi

suerte!

Yo voy como un

pájaro errando

y

vivo cantando

sin

miedo

álamuerte;

y paso volando, volando...

¡Bendigo

mi

suerte! Saie.

Cuando

porelhorizonte sale el sol,

delas entrañas de

un monte

salgoyo.

Y cuando

tras las

montañas muere

el sol,

álas profundasentrañas vuelvovo.

No hay nada

en el

mundo

que

á

se

me

oculte,que á

se

me

esconda, nien tierrani encielo:

mi

genioes profundo,

mi

paso

muy

firme,

mi

vista

muy honda

j

muy

alto

mi

vuelo...

Poreso bendigo

mi

suerte,

y voy como un

pájaro errando, y vivo cantando

sin

miedo

á lamuerte;

y

paso volando,volando...

¡Por esobendigo

mi

suerte!

Cesalamúsica.

Y

ahora, señores

y

caballeros,¿hay

una

li-

mosnita paiaelpobre viejo, que dicen

que

estáloco?

D. Seb. Sí,señor:

tome

usted.

D. Akt.

Tome.

D. Gas. Vaya; rondacompleta.

D.

Paco Yo no me quedo

atrás, ¡qué diantre!

Loco

Gracias, gracias, señores. Si

no me

hubie- ran

dado

nada, sería lo

mismo. Yo

vivo

(19)

13

me

que

sor- siempre.

Ni

los vientos ni las lluvias matan.

Yo

vivo siempre:

yo

soy lo quiero.

D. Gas.

Que

seaenhorabuena.

Loco

Destempladamente.

¿Eh?

D. Gas. No, nada, nada: que'seaenhorabuena.

Loco Ninguna

cosa

me

ccntarán que

me

prendani

me

asombre.

D.

Paco

¡Gastón,

anda

conesa!

Loco

¡No

me

interrumpan!

Yo

he sido

un

arroyO'

que

iba á

un

río,y

un

río que iba al mar,

Y

hesido el mar.

Y

luegohesido el cielo.

Y

he sido

un monte

tan alto, tan alto,,

que no

llegaban áél ni las águilas.

Ahora

soyel Tiempo. Poreso

no me muero

nunca^

ni

me

asusto denada.

D. v^EB. ¿El

Tiempo

es usted?

Loco

¡Sí, señor caballero: el

Tiempo

soy.

¿Y

el

Tiempo

de quése va á asombrar?

Lo que hoy

estaba aquí,

mañana

estará allí; lo

que

ayer era castillo arrogante,

mañana

será arena...

D. Gas. ¿Sabéis que

me

está turbando la digestión elTiempecito este?

Loco

¡Ja, ja, ja!

D. Gas.

¿Eh?

Loco Me

río,

me

río: ¿no

me

he dereir, si soy el

Tiempo?

¿si soy lo que

me

pide

mi

fan-

tasía?

D.

Paco Ya

lo

hemos

oído.

Loco

Ustedesmorirán: yono.

D. Gas. ¡Vaya!

D. Ant. Bien está, amigo,bien está. Sigasu

marcha^

áver sile

dan más

limosnas.

Loco ¿Y

paraqué las quiero, señor

mío?

¡Las li-

mosnas! ¡las limosnas! ¿Usted sabe lo

que

hago yo conlaslimosnas? ¡Pues esto hagol

¡Esto! Tiracea rabia todaslasmonedas queledieron ante?. ¡Eldinero

me quema

á

las

manosl

¡Si fueranflores!... Rompeá cantarde prontoy se aleja. DonGastónselevantaá verlomarcharyseque- da comocontemplándolo unpunto.

Yo voy como un

pájaro errando,

y

vivo cantando

(20)

14

sin

miedo

álamuerte;

y

pasovolando, volando...

¡Poreso bendigo

mi

suerte!

D.

Ant. ¡Pobre viejo! Está

como un

chivo.

D. Seb. ¡Infeliz! Vivelavidadelaquimera.

Vent.o

Con

permi'so de ustedes

voy

á recoger las

monedas

que éldespreció, porque á

mi no

me queman

las manos. Lo hace.

D. Seb.

Muy

bien, ventero: usted

no

será eltiempo, peroloaprovecha perfectamente.

D.

Paco

a J>onGastón, á quien observa pensativo. (í,Qué te pasa, Gastón?

D. Gas.

¿Que

qué

me

pasa?

Os

vaisá quedar con la bocaabierta.

D. Ant.

¿Y

eso?

D. Gas. Figuraos

que

yo fulquien tuvola culpa de

lalocura de esepobre

hombre.

D.

Paco ¿Tú?

VEXT.a ¿Usté?

D. Seb ¡Bah,bah, bah!

D. Gas.

Es

la

más

estupenda aventura de

amor

que á

mí me ha

ocurrido.

D. Ant. Venga,venga: quese

me

hace labocaagua.

¿Fué

en

mar

ó entierra la aventura?

D. Gas.

Ni

enmar, nien tierra.

D. Seb. ¡Cristiano,que

no

te

quedan más

queelaire

y

elfuego!

D. Gas.

A

eso voy.

En

elaire fué.

En un

globo.

D. Ant. ¡Ja, ja,ja!

D.

Paco

¡Alto ahí!

Esa no

cuela.

D. Gas.

¿Cómo que no

cuela?

D.

Paco

No,señor: porque acabas dedecirnos hace

media

hora que

jamás

has subido en

un

globo.

D. Gas. ¡Y lo sostengo!

Jamás

he subido en

un

globo.

D.

Paco

¿Puesentonces?...

D. Gas. Pero he bajado enuno.

D. Ant. ¡Aguava!

Risas.

D. Gas. Estaba

yo

en losAlpes cogiendo unosnidos deáguilas; pasó

un

globo á

mano,

eracono- cido elcapitán,

me

ofreció

una

copa de gi- nebra,

me

echó

un

cable...

y

adentro.

(21)

^

15

.

Nuevas risas. LaVentera yel Venteroseentran en el ventorro, riéndose.

D. Seb. ¡Calla,

hombre,

calla! ¡No

puedo

con estas patrañas!

Más

vale queos diga

ya

cuálesel

motivo deeste almuerzo.

D.

Paco

Sí, mejores; quebien

ha

apurado nuestra curiosidad.

D. Gas. Pues oído, señores.

Sabed

al fin, que esta cuchipanda misteriosa y campestre,

no

es otra cosa que

mi

adiósálasoltería.

Me

caso.

Se ríen Don Paco y Don Antonio. IMe CaSO;

me

caso.

En

serio.

Yo no

sé por quéos hace tanta graciala nueva.

D.

Paco Vamos

á ver, Sebastián; ¿puede creerse lo que dice tu

hermano?

D. Seb. Porrara casualidad,

puede

creerse.

D.

Paco

¿Hola?

D. Ant. ¿Hola?

D. Seb.

Acaba

de morir en Portugal

un

lejano pa- riente nuestro:

Don

Alonso Calderilla

y

Gó-

mez

de Vasconcellos,señor de los

Campos

Floridos

y

Caballero delaCruz de Bronce.

Este ilustre procer era el

más

ardiente

y

apasionadodefensordelas glorias de nues- tro apellido,

y

vio con

pena

antes de morir, queá lasazón, todoslos Calderillasexisten- tes,ó estaban casados

y

sin hijos,

como

yo, ó estaban solteros

como mi hermano.

El apellido,por consecuencia, corríaá sus ojos riesgodeextinguirse.

D. Gas.

Y

ahoravienelo bueno.

D. Seb.

Don

Alonso, en

uno

desus frecuentesviajes por Andalucía, tuvo amores con

una mu-

chachadelpueblo, prodigio de belleza.

De

estos

amores hubo

fruto.

D. Gas. Pero no fuéfruto, sinofruta, que eslopar- ticular.

D. Seb. ¿Quierescallarte?

En

efecto,

Don

Alonso

no

tuvo

un

hijo; tuvo

una

hija.

Y

á esa hija la

ha

reconocido antesde morir, yledejatoda su fortuna,que es fabulosa,á condición de

que

se case con

un

Calderilla.

De no

serasí,

no

le deja

más

que

un buen

pasar,

y

la

enorme

herencia

queda

á beneficio de

un

convento de monjas.

(22)

16

D.

Paco

¡Bonito caso!

D. Ant.

¿y

erestú, Gastón, quien vaá llevarelgato alagua?

D. Gas.

Yo mismo. He

nacido de pie.

D. Seb.

Lo

probable es que sea

mi hermano. Dos

Calderillas

más

que

hay no pensamos

c^ue

vayan

al torneo. El

uno

es

un mozo

anda- luz, sin pizcadeentendimiento ni de serie- dad. Pascual Calderilla se llama.

D.

Paco ¿Y

elotro?

D.Seb. Elotro es

una

bala perdida.

Debe

deserel

más

joven de los tres,

y

es

fama

que legus- talavida bohemia,

y

que

ha

sido cómico

y no

sé cuantascosas más.

A

estas horas

no

sesospecha por

dónde

anda, ni siquiera si estávivo ó muerto.

D. Ant.

¿Y

laherederaes guapa,

amigo

Gastón?

D. Gas.

Una

idealidad;

un

ensueño.

Me ha mandado un

retrato... ¡ytiene

un

lunar en la

punta

dela nariz!...

D. Seb. ¡Nomientas!

Lo que sabemos

de laherede- ra es que

ha

sido recogida porvoluntadex- presa de su padre, en la casa solariega de

unos

parientes de él, que viven enPretilde las Brujas.

D. Akt.

¿Dónde?

D. Seb.

En

Pretil delas Brujas;

un

pueblo andaluz escondido en laSierra.

Según mis

noticias, se viveen élen pleno siglo

XVI.

D. Gas.

Mañana

partopara allá. Esta

noche voy á

pasármela

quemando

cartas,

y

rizos,

y

re-

tratos,

y

floressecas de

amores

que fueron.

Va

á parecerqueestáardiendo.

Madrid

por loscuatro costados, pero enconciencia

debo quemarlo

todo. Si oístocar á fuego,

no

os alarméis

mucho.

Risas.

D. Ant. Pues nada, chico; quevuelvasprontocontu

dama

del brazo.

T). Gas. ¡Seguro!

D. Seb.

Y que

se perpetúeel apeUido.

D.

Paco Eso no

es tan seguro.

D. Gas. ¿No,verdad?

D.

Paco De

los

que hoy

viven,

ningún

Calderilla

ha

tenidohijos, aldecir detuhermano.

(23)

\

17

~

D. Gas. Llégateá

Buenos

Aires

y

pregunta: Aveni-

da

de Ma^^o,148.

D. Ant. ¿Tieneshijos en

Buenos

Aires?

D. Gas. (Quince. Por ciertoque al

más

chico deellos

me

locrió

una

negra,

y

se

me

está oscure- ciendopor días.

Me

trae

muy

disgustado.

D. AxT. ¡Ja, ja,ja!

DonSebnstián selevantairritadlsimo.

D. Seb. ¡IradeDios!

D.

Paco ¿Qué

es eso,Sebastián?

D. Seb. ¡Que

me

es imposible oirá este

majadero

conpaciencia! ¡Ni sé

cómo

tedirijo la pala- bra!

Soy

el único

hermano

que

ha

podido aguantarte; estásen

mi

casa á

mesa

y

man-

tel, á qué quieres boca,porque

no

tienes

más

oficio queelde mentir, y ese

no

da di- nero;

y cuando

te deparatu

buena

estrella

un medio

de emplear bien tuvida

y

de re-

compensar

mis sacrificios—

ya

queel lustre de nuestro apellido teimporte

un

rábano,

teveo en disposición de llegar á Pretil de

las Brujas, ponerte enridículocontus

men-

tirasy dar lugar á quete echen de allí á pedradas.

D. Ant. Sí, señor; no

puede

negarse.

Es

así.

D.

Paco

Tiene

mucha

razón tu

hermano.

D. Gas. Un poco enternecido. Sebastián... óyeme.

D. Seb. ¡Sinuestro padrelevantara lacabeza!...

D. Gas.

Óyeme,

Sebastián. Relativamente solemne.

Yo

te juro, Y ja queinvocasla

memoria

de

papá

te lojuroporella..,

i). Seb. ¡Miralo que dices

y

álo que te compro- metes!

D. Gas. Repito que tejuro porla

memoria

depapá, que en este importantísimo viaje que

em-

prenderé

mañana,

en pos de la

compañera

de

mi

vida,

no

ha de salir de

mis

labios ni

una

mentirasola.

D. Seb. ¿Ni

una

sola?

D. Gas. ¡Ni

una

sola!

Y

sifaltoá

mi

juramento,ten- dréis derechoá escupirme álacara.

D.

Paco

¡Bravo!

D. Ant.

¡Muy

bien!

D.

Paco

¡Eso es ser

un

hombre!

(24)

18

~

B. Seb. ¡Pues

ven

á

mis

brazos!

D. Gas. ¡Yo á los tuyos

y

tú álos míos! Se abrazau.

D. Seb. Eres

mi

debilidad,

y

eres

una

criatura.

Me

alegro verteen

camino

de enmienda.

D. AxT. ¡Bueno, bastade matemáticas! ¡A

bebemos

ahora

mismo

otracopa para celebrarlaspa- ces de los doshermanos,

y

luego,enlos ca-

ballos que nos

han

traído,á dar

una

vuelta porestoscampos,

y

á

Madrid

otra vez!

D.

Paco

¡Aceptadalaidea! ¡Brindemos por laspaces y porel feliz suceso de

Don

GastónCalderi- lla

y

otras hierbas!

D. Gas. ¡Don Gastón Calderilla

y

otras hierbas, tie- ne el honor dedespedirse en este ventorro, ante sus mejores amigos, de tramoyas y de aventuras solteriles! ¡Entro enlavida orde-

nada

yserena! ¡Levantemos las copas! ¡Sa- lud!

Todos

¡Saludl

D. Gas.

Todos

D. Gas.

Todos

Música

Con

elrostro placentero

y

gozoso elcorazón, delavida de soltero se despide

un

embustero

pirandón.

¡Pirandón!

Se despide

un

verdadero cotorrón.

¡Cotorrón!

¡Se despide

un

cotorrón!

i). Gas. Vecinita juguetonaj remonona;

viudita frescachona, tunantona;

desgraciada cursilona,

ya

jamona,

que pensáisen

mi

persona conlegítimailusión, deese

mundo

zalamero

desoltero,

(25)

19 -^

atractivo

y

lisonjero,

se despide

un

coquetón.

Todos

(26)

2:.

D. Gas. ¡Muchasgracias!

Se vaupor ]a derecha, canlar.doccii gran algazara y

alegría. Los Venteroslos despiden participando desu júbilo.

Todos

Mientras sealejan.

Con

elrostro placentero Y gozosoelcorazón, delavida de soltero se despide

un

embustero

pirandón.

¡Pirandón!

Se despide

un

cotorrón.

¡Cotorrón!

¡Se despide

un

cotorrón!

FIN DEi.PROLOGO

(27)

ACTO PRIMERO

La profecía

Ptitio deuna posadaen Cuevas del Kío, pueblo andaluz cercano á Pretildélas Brujas. Onatapia al foro, y en ella la puerta de en- trada.

A

la derecha del actor,en segundo termino, nnarco que conduce álosdepartamentosinteriores. En primer término dela derecha y delaizquierda, y á dosJtresmetros del suelo, lapuer- tecilla deunpajar ylade un camaranchón, respectivamente. A unay á otra sesube porescaleras demano. Haciaelrincón dela izquierda, un pozo. Aquíy alláapeíos de labranza yguarniciones

<3ecaballerías. Dos ó tres mesas toscas, sillas y bancos. Esuna nocheclara. Unpardefarolesencendidosenlas paredes y sobre cadamesaunvelón.

Juan, mozodel pueblo,bebevino sentadoáuna mesa.

DosGitanos yunArriero,están sentados anteotra,con- cortandolaventadeunburro.PepillalaTonta,hijadel Posadero, vayviene del interior al patio,trajinando.

El Posadero hace cuentas con un lápiz en la pared, dondellevaeldiario^e sucasa.Eshombrequeserasca mucho,por diversas razones.

Música

Pos.

Dos

perrosde pimienta, seis cuartosde maíz...

No me

salelacuenta

por

mucho

que

me

arrascola nariz.

(28)

GiT.

Otro

GiT.

Otro

Arriero

^

22

^

¡Er borricoes

una

finca!

¡Er borrico canta

y

iuma!

jEr borricosartaybrinca'

¡Er borricoes

una

pluma!

¿Ze quién ustés cayá?

¡Zi erborrico

no

ze

pué

ni

meneáí

Juan

Caminito arriba, caminitoabajo, caminito alante, caminitoatrás,

ya

porlaverea,

ya

porel atajo...

Yo

estoy canzaíto:

no camino

más.

Yo me

quiziera zentar ahora álazombrita de

un

arbolito,

y

enlas manitas de

una

pastora beberagüitade

un

arroyito.

Pep. ¡Ay, Jesú, Jesú,

qué

trajín!

¡Ay, Jesú, Jesú, québrega!

¡No

hay manera

de verle erfin!

¡Yoreniegodelaposa!

Cesala música.

Pos. Continuando sus cuentasenlapared. L

na

pCSCta desebá,dos cuartosde fósforos,diez senti-

mos

deasuca, tres realesde

pan

y dos

ma-

ravedís detriquitraques... ¡Cuarquiea

suma

esto! Sigue elhombre empeñadoensutarea, sincom- prender que, aunque llamase á Pitágoras, sería igual.

Arriero Zi

no

está

mu

lejosde aquí,

vamos donde

usté diga. Al Posadero.

Hasta

ahora.

Pos. ¿Se

ha

arreglao ya ertratoV

GiT.

Er

cantoe dos pesetas

no

lefarta. ai Arriero, yéndose coaél y conel otro.Miste,señÓ:lo

mejó

que

tiene er burro

no ha

podiousté verla toavía.

Porque

er burro...

(29)

23

-

Otro Er

burro...

GiT.

Er

burro, ¿sabeusté?...

Otro Er

burro... Desaparecen.

Pos.

Er

burro

me

trae á

ya desasonao. ajuan.

Un mes yevan

así.

Juan

¿Y

er burrovale argo?

Pos. ¿Erburro? Si apagausté

un

fósforo delante de é,secae.

Juan ¿Entonces pa quéloprocuraelarriero?

Pos.

Lo

querrá pabasé con erpeyejo

un

tambó.

Juan ¡Je,je!

Pos. Volviendoá su pnred.

De

Consiguiente quetene- mos:

un

ochavo de matalahúva,

un

napo- león de trigo,

y media

libra e papas

por-

que ála estanquerale pago en papas... Va-

mos

á suma.

Juan i.iamsndoá Pepiiia. ¡Xiña! ¡Niña!

Pep. ¿Esá mí?

Juan

A

tí.

Pep.

Yámeme

usté Tonta.

Yo

acudo por Tonta.'

Como

soy tonta, tos los que vienen á la posa,

ya

se sabe: la

Tonta pa

arriba,laTon-

tapa abajo...

Juan Pos

güeno

está, Tonta:

dime

loque tedebo, que

me

voy.

Pep. ¿Se vausté ya?

Me

debeusté

mu

poca cosa:

un

rea der bacalaoyotro rea dervino. Pero

•si

me

quié usté dá

una

peseta,

como

soy tonta,

me

queo con eya

y no

digona.

Juan

Una

pezeta

no

te daré, pero, vamos,

toma

tresreales y

un

abrazo Cjue vale

más

de

una

pezeta.

Pep. Estése ustéquieto, que yo soy tonta, pero estáahí

mi

padre,que

no

es tonto.

Y

ávési

güerveusté porla posa.

Juan

Zigüervo zerá porverte á la cara.

¿A qué

hora

no

estará tu padre.Tonta?

'í^EP. ¡Ay, qué grasioso! Ustées forastero.

Juan Forasterozoy. ¿Porquélo dices?

Pep. Porquetoslos

mosos

der pueblo sabenbien á la hora en que

no

está

mi

padre. ¡Ja, ja!

¿Ve

usté

como

soy tonta?

Juan ¡Je,je!

Pep. ¿1^sté

también

estonto?

(30)

-

24

Juan Yo

no, hijamía.

Yo no

zoy

más

que

mi

po- brecito

hombre

que buscatrabajo. Esta

ma-

ñana, con erzó, yeguéá Cuevas der Río,

y mañana

por la

mañanita

pa Pretí de las

Brujas

me

voy, que dicen que

hay

ayí

mu-

chascazas ricas,

Pep. Sí

que

las hay.

Juan Diosteguarde, Tonta, semarcha cantando.

Pep.

Vaya

ustéconÉ, simpático.Sequedaembobada mirándolo Tiene ese

hombre

esa cosa... esa cosa espesiá que

no

tienen

más

que losfo- rasteros.

No

se sabe loque es,pero agrada.

Vase al interior.

Pos. Posseñó,ni arrevésni ar derecho

me

sale.

Lo

dejaremos

pa mañana.

Limpiándoseeisudor delafíente ¡No

hay

scusia

como

las

matemá-

ticasen er

mundo!

Vuelvenlos Gitanosconel Arriero y cruzan hacia el interiordelaposada.

Arriero

Yo

lo que

voy ya

es á acostarme.

Güeno

es- tá porhoy.

GiT. Sí, señó,

güeno

está;peromientras ustécoge ersueño,

podemos

discurrí otro poquito.

Otro Porque

er burro...

GiT.

Er

burro, señó, sabe

más

queLepe.

Otro Er

burro...

GiT.

Déjame

á mí: er burro...

Otro Er

burro...

Se retiran hablandodelburro.

Pos.

Pa mí que

er burroes elarriero. ¡Compa- dre,

qué

cargale estándando!

Lle^aporlapuerta del foro l'ascualito.Losiguen un Mozoy un(hiquillo,conun baúl y dos maletas que dejan á un lado. Pascualito es un señorito andaluz, másandaluz queseñorito. Vistede marsellés ysom- brerosevillano, r.nla mano trae un junquillo, entre bastón yfusta, conelque juega continuamente Pas. Con gran resolución como si estuviera en su casa.

Ponerloto junto ahí en

un

rincón. ¡Posade- ro! ¡Posadero!

¿En

esta posa

no hay

posade- ro? ¡Posadero!

¿Dónde

está erposadero? ¡Po- sadero! ¡Posadero! ¿Pero

no hay

posadero?

Pos. Sí, señó; pero

no me ha

dejao usté sitio

pa

contestarle.

(31)

25 -^

Pas, ¿Es usté?

Pos. Servido.

Pas. Al Mozo yal Chiquillo.Touia.

Toma

tú.

Mozo

Grasias, señorito.

ChIQ.

Muchas

grasias. Se van ios dos.

Pas. Oiga usté, posadero: yo veníaaquíá

toma

er cochepa Pretíde las Brujas, yaryegá se

me

diseque er coche paPretí de las Brujas

no

sale estanoche. ¿Quié usté explicarme eso?

Pos. Sí, señó:que er coche

pa

Pretídelas Brujas

no

sale estanoche.

Pas. ¿Por qué?

Pos.

Porque no

sale.

Pas.

¿y

si yo

me voy

al arcarde

y me

quejo?

Pos. Pos á usté

y

al arcarde les diré entonses

una

coplita que se canta

mucho

por esta tierra.

Yo

soyel

amo

der burro

y

en er burro

mando

yo;

cuando

quiero digo¡arre!

cuando

quiero digo ¡so!

Pas. Pues

no

deja desé

un

abuso.

l^legaDon Gastón, tambiénseguido de un Mozo con baúl y maleta

D. Gas.

A

ver, ¿dóndeestá elposadero? ai mozo. Co- loqueusted esoencualquier lado,

y

vayase.

¡Posadero!

Pos. Presente.

D

Gas. ¿Es cierto que elcoche para Pretil de las Brujas

no

saleestanoche?

Pos.

Es

cierto.

D. Gas.

¿Y

por qué no sale?

Pas. Porque aquíel amigo,

cuando

quiere dise fc. ¡arre!y

cuando

quiere dise ¡so!

^|D.

Gas.

Eso

serááquien se loconsienta.

^W^os.

Señores, si

me guardan

er secreto,voyá de-

^F'

clararles loquepasa.

D. Gas. Pues ¿qué pasa?

Pos. Sesabe de

güeña

tinta que er Cariñifo... ¡er Carihifo'... esebandolero que trae asusta á toa lacomarca,

anda

porestos alreores.

D. Gas. ¡Corcho!

Pas. con desdén.¡Vamos,

hombre,

vamos!

(32)

-

26

Pos.

Y no

soy

yo

quien

compromete

niá los via- jeros, ni armayorá,niercoche,ni las caba- yerías.

De

día claro 3^a-tienen las cosas otro coló.

A

las siete de la

mañana,

con la fres- ca,se

van

ustés de aquí; álas

nueve yegan

á

Chumba

Mora;ayí

toman

latartana dela tíaPelendreja; latartana losyeva á ustés hastaerrío; pasaner ríoenla barca; de la oriya de aya estála carreta; en la carreta

van

ustéshasta Cala-Bobos,

y

en Cala-Bobos armuersaii ustés

y

esperana que yeguePili-'

licon sus burros,que sonlos

que

los

han

de condusíáPretíde lasBrujas.

D. Gas. ¡Pues está

más

cerca Montevideo! ¡Me

he

cansadosólodeoirloáusted!

Pas. ¿Es desíque

no hay más

salía que pasa aquílanoche?

Pos.

Ni más

nimenos.

D. Gas.

¿Y

se

puede

dormir en estaposada?

Pos.

La

verdá: trayendo

mucho

sueño, se

pué

dormí; si no, es

mu

difisi.

Yo no engaño

á nadie.

D. Gas. Sí

que

se rasca usted de

un modo

que pre-'

ocupa

á cualquiera.

Pos. Usté,quees

más

joven,

pué acomodarse

ahí en er paja; y er señó, en ese

camaranchón

queestá enfrente.

D. Gas. Convenido.

Pas. Puestráiganos usté

un

jarro evino

y

quíte-

se deenmedio, que

me

está usté contagian-

do

de su rasquiña.

Pos.

Los

señores

me mandan,

vase aiinterior.

Pas. a donGastón.

Supougo

qucusté

me

asertará á

mí un

vasoe vinoque yole ofrezca.

D. Gas.

Con muchísimo

gusto.

Pas.

¿Vamos

ásentarnos?

D. Gas.

Vamos

á sentarnos. Lo hacen.

Pas.

¿Un

sigarriyo?

D. Gas.

Venga un

cigarrillo, cogiendo ei junquillo de Pascualito, queeste dejaunmomento sobrela mesa.

Hombre,

qué bastóncito

más

gracioso.

Pas.

De

Manila

me

lotrajeron.

D. Gas. ¡Quéflexible

y

qué fiíio es!

Pas. ' ¿Fino?

Er más

gordo que tengo es ese.

(33)

-

27

-

D. Gas. ¿El

más

gordoeste?

Pas.

Er más

gordo.

Tengo uno

dose veses máf?- fino.

D. Gas. ¿Doce veces

más

fino? Fíjese usted en ló'^

que dice.

Pas. ¡y de estoque!

D. Gas. Levantándose de un salto. (¡Anda morena!

Un

competidor. ¡Y yo que le juré á

mi

her'-' mano!...)

Pas. Seloregalo á usté,si legusta.

D. Gas. Calleusted, porDios. Elrumbo... las hipér- boles... Y"a se ve que estamos en Andalucía.

Vuelveá sentarse

Lo

que

me

tiene encantado-:

esel tiempo. ¡Qué noche! Nadiediríaqueee;

deFebrero.

Es

propia de Abril.

Pas. ¡Es

mucho

clima er de esta tierra!

No hay

otro.

A

esersión derverano, ¿eh?

Er

verano'

es horrible. •''

D. Gas. ¿Sí?

Pas. ¡Horrible!

Un

caló de asarse.Paese

que

está' ustésiempre metió enlacosina.

En

fin,bas-' te desirleáusté: en

mi

pueblo, á dosleguas de aquí, yega er

mes

de Agosto y

no hay

huevos crudos.

D. Gas.

¿Que

no

hay

huevoscrudos? ( Pas. No, señó: de lo que

sudan

las gayinas ar;

ponerlos salen pasaos poragua.

D. Gas. Nervioso. (¡Ay!... ¡Cou qué gusto te diría

yo

que las de

mi

pueblolos

ponen

yafritoscon tomate!)

Pas.

Eso

sí: en compensasión de esas calores, el invierno quedise «aya vafrío...»

D. Gas. Mintiendo por cuentadel otro, para consolarse. ¡La Siberia es

una

incubadora!

Pas. ¡Unaincubadora! Recuerdo quehase sinco- años apretó tanto erfrío, que tuve yo

que

ponerle á

mi termómetro una

camiseta.

D. Gas. saltando. Pues mireusted: á

mí me

sucedió

una

vez en...en... en...

Pas.

¿En

dónde?

D. Gas. En... en... ¡en

ninguna

parte! (¿Para

qué

le juraría yo á Sebastián?)

Hablemos

de- otra cosa. ¿Vive usted en Pretil de las-

Brujas?

(34)

^

28

Pas. Viviré.

Yo voy

ayí á casarme.

D. Gas.

¿A

casarse?

Aguarde

usted

un

poco: usted es Calderilla.

Pas, Pascualito Carderiya soy.

¿En

qué

me ha

conosío usté?

D. Gas.

En

varios detalles.

En

el bastón de esto- que... en el

termómetro

concamiseta...

Pas. ¡Ja!

D. Gas. Puesyo,amigo, soy Gastón Calderilla: rival de usted en este caso.

No

es usted solo el

que puede

casarse con aquellaniña encan- tadora.

Pas. ¡Compadre, qué casualidá!

Choque

usté esos sinco. Rivales somos, pero entre nos- otros

no

vaá habé

más

que noblesa

y

bue-

na

amista.

D. Gas. Dicho.

Pas. Dicho.

Sale la Tontacon el vino.

Pep.

Er

vino, señores.

Pas.

¿Han

estao pisando lauva?

Échanos

dosva

sitosvolando.

Pep.

Volando

vaásé.

Pas. Oigausté,

Don

Canuto.

D. Gas.

¿Cómo Don

Canuto?

JPas. Ba:o á .Ion Gasión.Usté aquísc vaá

yamá don Canuto

y yo

don

Alejo.

D. Ctas. ¿Por qué?

Pas. Porque no conviene

que

nosconozcan.

D. Gas. Ah, bien, bien.

Como

usted quiera...

Don

Alejo.

Pas.

Yo me

entiendo

y

bailo solo,

Don

Canuto.

D. Gas. como sincerándose ron sn hermano. (Sebastián, esto

no

es cosa mía.)

Beben.

Pep.

De

salúsirva, señoritos.

Suena alládentro un redoble de tambor que álalegua dice quees de unospayasos, i^e vaacercandoy acen- tuándosepoco ápoco.Vocesdochiquillos yrumor de pueblo alborotadolo acompañan.

Pas. ¿Hola?

D. Gas.

¿Qué tambor

es ese?

Pas. Títeresque habrá en laPlasa; deseguro.

D.

Gas. a Pepilla, quecorre hacia elforo.OvC,mOCita.

(35)

29

~

Pas. Tonta, venacá.

Pep.

¿Qué

se ocurre?

Pas. ¿Esque

hay

títeres?

Pep. No, señó,

no

son títeres: es la Adivinadom.- D. Gas.

¿La

Adivinadora?

Pas.

¿Qué

quiédesílaAdivinadora?

Pep.

Una mujé

que aparesió en er pueblo hase

una

semana, y que tiene

una

sensia

que

lee en lasestreyas ylo adivinato.

D. Gas.

¿Cómo

quelo adivina todo?

Pep. To, to,to: hasta lo

más

ocurto. ¡Me adivina á

mí una

cosa que

no

sabía

más

que

un

no- vio quetuve!

D. Gas. ¿Ah,sí? ¡Que vengaesa mujer! Pasaremof^

un

ratoconella.

Pas. Sí, sí, que venga.

Anda y

yámala,Tonta.

Pep.

Ahora mismo.

¡Pos si á

mí me

encandila más!... Vasecorriendo.

D. Gas.

i

Vaya

si laencandila! Se le

han

puesto los ojos

como

llamas.

Pas. Este pueblo estáde

non

en er globo.

Gente más

novelera

no

lahay.

D. Gas. ¡A versi nos adivina nuestrasuerte,

Don

Ca- nuto!

Pas.

Don Canuto

es usté. Trabajiyole vaácosta,

Don

Alejo. Digo,

Don

Canuto.

Don

Alejo- soy yo.

l'orla puertadel foro,precediendoáh\ Adiviciadoia, á l'crejily al Tamborilero que la acompañan, aparecen chiquillos, vifjiisy mozosymozasdelpueblo. La Adi- vinado!a visteunIraití pobrellenodecolorines. Perejil.

y el Tamborilero., de payasos.

Música

Coro

Está to erpueblo arborotao desde quevino estamujé,

porqueáto er

mundo

le

ha

asertao- argo imposibledesabe.

Estáto erpueblosublevao, atolóndrao,

sobresartao...

¡Cosade brujasdebe sé!

(36)

30 -^

Adiv. ¡Diosguarde álos caballeros!

-pv .\ ¡ ¡Dioste guarde entucamino!

Pep. Estosson losforasteros quequieren sabe susino.

Coro

Estosson losforasteros que quieren sabesu sino.

Adiv.

Lo

sabrán.

Lesdiré quienesson y

adonde

van.

-Ogro

Lo

sabrán.

Lesdirá quienes son y

adonde

van.

D. Gas. con Paseualito, aparte.

¡Cuánto misterio!

Esta Adivinadora

lo

toma

en serio.

Pas. ¡Los desatinos

que

vaa desirá cuenta denuestros sinos!

Un fuerte redoble de tamborle corta elresuello al concurso. Perejilabreunlibrogrande quetrae,y hace quelee. La Adivinadora miraalcielo, cruzadas sobre elpecho lasmanos.

Adív. Estrellitas del cielo que

me

alumbráis,

decidme

deestos

hombres

cuantosepáis.

Oecidme

sialgo turba sus almasbuenas

y

si habrá ensu

camino

dichas ó penas.

Esees

mi

anhelo.

Iluminad mi

frente, flores del cielo.

D. Gas. ¡Bonita invocación!

(37)

31

Per. Conautoridad venere:ia.

¡Chitón!

Coro

¡Chitón!

Per. Principiala experiencia:

silencioy atención, ó fallará laciencia de laadivinación.

¡Chitón!

Coro

¡Chitón!

Adiv. Pregunta, Perejil,

que

de estoscaballeros yaestrellas y luceros

me

dicen cosas mil.

Per.

¿Cómo

se llamael señorón?

Silencio. La Adivinadora lee con ansia en el cielo,

comoiluminada. Don Gastón sonrie con Pascualito.

Perejil repitela pregunta.

¿Cómo

se llamael señorón?

Adiv. ¡Don Gastón!

¡Sellama

Don

Gastón!

Coro

¡Don Gastón!

¿Se

yama Don

Gastón?

D. Gas. perplejo.

¡Me llamo

Don

Gastón!

Losinteresados empiezan á hacerse cruces y á conta- giarse del supersticiosotemordel pueblo. Lacuriosi- dadyel encantoaumentan.

Per.

¿Cómo

se llama elotrotal?

Silencio.

¿Cómo

sellama elotrotal?

Adiv. ¡Don Pascual!

¡Se llama

Don

Pascual!

Coro

¡Don Pascual!

¿Se

yama Don

Pascual?

PaS. Asombrado.

Me vamo Don

Pascual!

D. Gas.

Amigo Don

Pascual...

Pas.

Amigo Don

Gastón...

(38)

32

D. Gas.

(39)

33

Micntnis va recogiendoloque cada cual quiere darle, el Coro hace comentarios.

Coro Es

arrogante

y

es niiiy hermosa.

Mira

de

un modo

que

miedo

da.

Nunca

se

ha

vistotangrande cosa.

Eya

adivinaloqueserá.

Adiv.

Guárdeos

elcielo, nobles señores.

Yo

herí sin

duda

vuestra ilusión.

Sios traje espinas envez de ñores á vuestras plantas pidoperdón.

Al son del 'iamborse va con los dos Payasos porel foro. ElCoro lossigue.Papillala Tontatambién.

Coro

¡Nadiesin verlose locreería!

¡Crispalos nervios

y

da aprensión!

Adiv. Dentro. ¡Perdón!...

Coro

¡Este esasunto de hechisería!

¡Aysi existiera laInquisisión!

Adiv. Dentro, más lejos.

¡Perdón!...

Cesalamúsica.

Don Gastón y Pascualito se miran fijamente uurato sin decirse palabra.

Pas.

Don

Gastón.

D. Gas. Pascualito.

Pas.

¿a

ustéle

han

dao arguna vez

un

marti- yasoen

un

deo gordo?

D. Gas. No,señor; pero

me

he cogido la nariz en

una

ratonera. (Perdona, Sebastián:

no

está

uno

para

nada

conestasadivinaciones.) Pas. Puesargo

po

el estiloes lapírdora que nos

ha

sortao esamujé.

D. Gas. Sí; porque claro está que se trata de

un

so- plo, pero...

Pas. P3ro ¿quién

ha

soplao?

Y

¿por qué

ha

so- plao?

Y

¿qué

hay

de verdá enloque

ha

so- plao?

Sonlanlos des. ElPosadero vuelve.

Pos. Señores, si

han

de

madruga

pasalí de aquí

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