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SUPERFICIE OCULAR Y PANTALLAS DE VISUALIZACIÓN

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Academic year: 2022

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1. INTRODUCCIÓN

El siglo XX puede considerarse como el más relevante desde el punto de vista del desarrollo tecnológico en todos los ámbitos de la sociedad y, por tanto, el ámbito laboral se ha visto especialmente influenciado por estos cambios. Pro- bablemente la introducción de los sistemas informáticos (fig. 1) y su aplicación a la casi totalidad de los puestos de trabajo ha supuesto un gran avance en cuanto a rapidez y comodidad a la hora de realizar múltiples tareas, pero a la vez origina problemas desconocidos hasta ese momento, los cuales son más frecuentes e importantes cuanto más se gene- raliza el uso de ordenadores.

El ordenador, como las demás herramientas de trabajo, si no es utilizado de forma correcta, puede producir diversos trastornos en la salud del trabajador, hasta el punto que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha incluido la fatiga visual en el grupo de enfermedades laborales (1).

El trabajador con pantallas de visualización, como es lógico, tiene que usar para su trabajo el sistema visual, lo cual puede producir alteraciones oftalmológicas si no se uti- liza correctamente el ordenador. El origen de estas alteracio- nes está relacionado con dos factores fundamentales. Por una parte factores ergonómicos visuales del entorno de tra- bajo y, por otra parte, factores relacionados con problemas visuales ya existentes en los trabajadores (2).

La sintomatología relacionada con el mal uso de las pan- tallas de visualización afecta a diversos órganos y sistemas, siendo la afectación visual probablemente la más relevante.

La frecuencia de problemas visuales es la más alta de toda la sintomatología producida por el uso de pantallas de visuali- zación, estimándose que aproximadamente entre el 75 y el 80% de los trabajadores con ordenadores sufren molestias visuales durante su vida laboral (3,4). Pero no sólo se trata de un problema estrictamente laboral, ya que el uso domés- tico de ordenadores también genera molestias visuales, esti- mándose que el 12% de las consultas oftalmológicas gene- rales se deben a problemas asociados al uso de pantallas de visualización (5).

Por tanto nos encontramos ante un problema creciente en nuestra sociedad por el tiempo excesivo que el trabajador pasa delante de una pantalla de visualización unido a la influencia de factores ambientales no adecuados. Para tratar

de solucionar esta serie de problemas surge la ergonomía, que se define como la ciencia que tiene que adaptar la máqui- na a las personas, para la comodidad del que trabaja con ella en todos sus aspectos. Es esta ciencia, a través de su rama ergoftalmológica, la que descubre que el trabajo con panta- llas de visualización puede producir una serie de trastornos oculares y visuales cuando se realiza en condiciones no ergo- nómicas. Éste va a ser uno de los aspectos fundamentales a desarrollar en este capítulo, ya que se ha demostrado que unas buenas condiciones ergonómicas disminuyen la sinto- matología y colaboran en el tratamiento de dichos síntomas.

2. «OFFICE EYE SYNDROME»

Antes de comenzar el desarrollo de la sintomatología relacionada con el uso de pantallas de visualización haremos una referencia a lo que ha sido definido desde 1986 como

«office eye syndrome»(6). Este síndrome ha sido evaluado en trabajadores con pantallas de visualización, considerando como tal al que utiliza las pantallas de visualización por una cantidad superior al 60% del tiempo efectivo de trabajo, dado que realizar otras tareas distintas suponen un descanso y prácticamente una anulación de los posibles trastornos de salud que producen las pantallas de visualización.

Los estudios realizados para definir este síndrome evalú- an diversos aspectos relacionados con el puesto de trabajo, fundamentalmente las condiciones de luminosidad, hume- dad ambiental y presencia de sistemas de aire acondiciona-

SUPERFICIE OCULAR Y PANTALLAS DE VISUALIZACIÓN

Antonio Vallejo San Juan, Consuelo López Abad, José Manuel Benítez del Castillo

Figura 1: La evolución tecnológica aplicada al trabajo.

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do en los edificios de oficinas (fig. 2) en los que se desarro- lla el estudio, relacionándolos con la sintomatología ocular que aparece en estos trabajadores, estableciendo un grupo control de población general.

Los resultados muestran que la sintomatología de ojo seco que aparece en estos trabajadores se debe a dos facto- res fundamentales:

1. Disminución de la frecuencia de parpadeo.

2. BUT acortado por componente evaporativo (7,8).

A partir de estos dos factores se puede explicar la totali- dad de síntomas relacionados con la superficie ocular en estos trabajadores así como las medidas de tratamiento efec- tivas para controlar la sintomatología.

3. CONDICIONES ERGONÓMICAS

Como se ha señalado anteriormente la ergonomía trata de adaptar la máquina a la persona. En este caso vamos a des- tacar las condiciones más idóneas para realizar el trabajo con pantallas de visualización y disminuir la presencia de altera- ciones oftalmológicas.

3.1. Distancia ojo/ordenador

La distancia a la que debe estar un ordenador, es decir, la línea de visión, está entre 50-60 cm, con una posición de frente como norma general, aunque es aconsejable indivi- dualizarla a cada trabajador (fig. 3). Para ello se aconseja colocar la pantalla a la distancia del largo del brazo con las manos y los dedos extendidos.

3.2. Distancia ordenador/teclado

El teclado debe ser inclinable y estar colocado a una dis- tancia suficiente como para permitir al usuario apoyar sus ante- brazos. En este apartado hay que evaluar la técnica de escritu- ra del usuario, ya que si no se sabe utilizar el método ciego de mecanografía cambiará la mirada constantemente de la panta- lla al teclado, con el sobreesfuerzo visual que ello supone.

3.3. Distancia ojo/papel

Es muy frecuente que durante el trabajo con ordenadores el usuario esté trasladando información a partir de un docu- mento escrito, por lo cual habrá que tener en cuenta tanto las características de dicho documento así como su colocación.

Se debe evitar el uso de elementos que produzcan cualquier tipo de reflejo sobre los documentos, como puede ser el papel glaseado, carpetas trasparentes, iluminación directa encima del usuario, etc.

La forma en que se colocan los documentos en papel evita esfuerzos de adaptación visuales, por lo que la separa- ción entre los documentos no debe ser superior a 20 cm.

Debe evitarse colocar los documentos sobre el plano de tra- bajo y se aconseja situar el eje de lectura ligeramente por debajo de la horizontal pasando por los ojos.

3.4. Ángulo de mirada

Habitualmente se utiliza el ángulo de mirada de una forma inadecuada, debido a la costumbre de levantar la mirada por la inadecuada colocación de la pantalla sobre la unidad central. Se aconseja colocar el borde superior de la pantalla entre 10º y 20º por debajo del nivel de los ojos. Éste es probablemente el factor ergonómico más importante en relación con el desarrollo de síntomas oculares ya que cuan- do se trabaja con el ordenador en un ángulo de visión no adecuado la mirada se dirige hacia arriba, haciendo que los párpados queden más abiertos y se aumente la posibilidad de producción de ojo seco.

3.5. Tiempo

Se trata de un factor muy variable, pero como hemos señalado anteriormente se considera que al menos debe estar el 60% del tiempo de trabajo efectivo delante del ordenador.

Figura 2: El trabajo con ordenadores se realiza en edificios de ofi- cinas que no cumplen las condiciones ergonómicas adecuadas.

Figura 3: La postura y distancia a la pantalla (60 cm) influyen en la aparición de síntomas.

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4. CLÍNICA: SÍNDROME OCULAR DE PANTALLAS DE VISUALIZACIÓN

Como ya se ha adelantado, las elevadas demandas de tra- bajo con ordenadores, así como la influencia de factores ambientales no adecuados para un buen ejercicio del trabajo junto al elevado tiempo que se pasa delante de una pantalla de visualización durante el horario laboral, generan una serie de trastornos en la salud del trabajador. Estos trastornos son fundamentalmente de tres tipos:

• Visuales.

• Musculares.

• Psíquicos.

Respecto a los síntomas relacionados con problemas musculares tan sólo una muy breve mención a los más fre- cuentes, enfocando este apartado a los problemas relaciona- dos con la superficie ocular.

4.1. Trastornos musculares

Los problemas músculo-esqueléticos son uno de los motivos de consulta frecuentes de los trabajadores con pantallas de visualización. El origen de estos síntomas es una inadecuada postura delante del ordenador. La silla y la mesa de trabajo deben cumplir una serie de condicio- nes ergonómicas que tengan en cuenta una serie de facto- res que son los que desencadenan los síntomas más comu- nes (9):

• Uniformidad de la tensión de los músculos lumbares.

• Magnitud de la tensión de los músculos del cuello.

• Fuerza de los discos intervertebrales.

• Unidad de fuerzas de los músculos de las extremidades inferiores.

Como consecuencia de unas malas condiciones ergonó- micas aparecerán por tanto el dolor de espalda como sínto- ma principal, siendo la localización más frecuente la cervi- calgia, la dorsalgia y la lumbalgia. Asimismo, y asociado a estos síntomas pueden aparecer cefaleas, fatiga general e incluso vértigos, lo que prolongado en el tiempo llevan a problemas incluso psíquicos en los trabajadores con panta- llas de visualización (8).

4.2. Trastornos oculares

Los síntomas oculares que se presentan en estos pacien- tes podemos clasificarlos en tres categorías (10):

• Astenópicos:

– Dolor de párpados.

– Fotofobia.

– Pesadez ocular.

– Cefalea.

• Oculares: (fig. 4):

– Ojo rojo.

– Lagrimeo.

– Irritación ocular.

– Sensación de cuerpo extraño.

• Visuales:

– Emborronamiento de cerca.

– Enmascaramiento de lejos.

– Visión doble.

Los diversos trabajos publicados a este respecto mues- tran que aproximadamente el 50% de los usuarios de panta- llas de visualización presentan síntomas de ojo seco (irrita- ción, enrojecimiento, lagrimeo, sensación de cuerpo extraño, fotofobia).

A continuación expondremos cada uno de ellos en rela- ción con los trastornos de superficie ocular que originan, así como su patogenia.

4.3. Etiopatogenia de los trastornos oculares

El origen de la sintomatología ocular viene dado como consecuencia de la producción de un síndrome de ojo seco, lo que en numerosos trabajos se ha definido como el «office eye syndrome» (6-8):

Las principales causas de estos trastornos son dos.

4.3.1. Superficie ocular (11,12)

La superficie ocular en condiciones de relajación es de 2,3 cm2, mirando a la pantalla del ordenador en condiciones ergonómicas es de 2,5 cm2, y si la mirada es hacia arriba llega a 4 cm2. Por tanto, la mayor superficie ocular no sólo aumenta la evaporación de la lágrima por el área de exposi- ción ocular, sino que la tasa de evaporación por unidad de superficie también se eleva, lo cual produce inestabilidad de la película lagrimal (13).

En el trabajo de Tsubota se relaciona la orientación del eje visual con la superficie ocular, refrendando el hecho de que cuanto más alto está orientado el eje visual mayor es la superficie ocular expuesta y, por tanto, mayor el componen- te evaporativo de la lágrima (14).

Figura 4: Tinción con verde lisamina en un usuario de lentes de contacto tras 8 horas de empleo continuado de ordenador.

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Existe una relación estrecha entre la superficie ocular expuesta y el siguiente factor etiopatogénico que vamos a tratar, la superficie ocular expuesta. Cuando se dirige la mirada hacia abajo se produce una reducción del número de parpadeos por minuto. Cuando se dirige la mirada hacia arriba, como cuando se trabaja con una pantalla colocada en una posición inadecuada, la velocidad de parpadeo aumenta parar compensar la evaporación debida a una mayor hendidura palpebral que hace que la superficie ocu- lar expuesta sea mayor. Pero esto sólo ocurre cuando se instaura el ojo seco clínico, ya que como veremos a conti- nuación durante el trabajo con pantallas de visualización ocurre lo contrario.

4.3.2. Parpadeo

El parpadeo es fundamental para provocar la secreción lagrimal y extender las fases lipídica, acuosa y mucosa de la película lagrimal de una forma correcta sobre la córnea.

Entre un parpadeo y otro la película lagrimal se adelgaza como consecuencia de la evaporación y el drenaje y, si el intervalo es demasiado largo, quedan expuestas al aire zonas de la córnea sin lubricar. En general se estima que la frecuencia media de parpadeo normal en condiciones «ópti- mas» (22,5º C y 45% de humedad ambiental) es de 29 movimientos por minuto, cayendo hasta 7 parpadeos por minuto en el caso de trabajadores con pantallas de visuali- zación (15).

En un estudio realizado en el Hospital Clínico San Car- los presentado en el 76 Congreso de la Sociedad Española de Oftalmología (Madrid, octubre de 2000) y al que más adelante nos referiremos, se observa en una muestra de 150 trabajadores administrativos de diferentes áreas del hospital un descenso de la frecuencia de parpadeo superior al 50%, estimándose una media de 12-14 parpadeos por minuto mientras desarrollaban su trabajo delante de la pantalla de ordenador.

Según un estudio de Tsubota (13,14) existen diferentes factores que ocasionan la disminución del parpadeo en el uso de pantallas de ordenador:

• El hecho de estar concentrado en una tarea.

• El propio trabajo con pantalla.

• El trabajo con una luz inadecuada.

Tsubota muestra en su trabajo, por tanto, la complejidad de la relación entre la velocidad de parpadeo y la sequedad ocular, ya que un paciente aquejado de sequedad ocular par- padea más veces de lo normal (considera normal 20 parpa- deos por minuto), por lo que una velocidad de parpadeo ele- vada puede considerarse un signo de ojo seco. Sin embargo, una velocidad de parpadeo reducida es capaz de provocar sequedad ocular, como ocurre en os usuarios de pantallas de visualización (13).

Otro factor que influye en la velocidad de parpadeo es la temperatura. Esto se debe a que cuando aumenta la tempe- ratura exterior, aumenta la temperatura de la córnea y el paciente parpadea más.

4.4. Síntomas oculares (16)

4.4.1. Dolor e inflamación de párpados

Es uno de los primeros síntomas que percibe el usuario de pantallas de visualización, y lo refiere generalmente como sensación de pesadez de los párpados y «cansancio», localizándolo la mayoría de las ocasiones en el canto inter- no. Estas molestias a nivel de los párpados son una señal que indica una inadecuada utilización de la pantalla por unas malas condiciones ergonómicas.

4.4.2. Fotofobia

Es uno de los síntomas más frecuentes cuando se lleva un tiempo prolongado delante de la pantalla, como consecuen- cia del ojo seco que se genera. Habitualmente se refiere como sensación de rechazo de la luz e incluso de deslum- bramiento, siendo más intensa la sintomatología cuanto más intensa es la luz de la pantalla.

4.4.3. Pesadez ocular

Suele ser descrita como sensación de «sentirse los ojos», que los ojos le aprietan y le pesan como si los estuvieran empujando desde la parte posterior del ojo. Este síntoma apa- rece generalmente más tarde que el dolor ocular y la fotofo- bia (17).

4.4.4. Irritación

Este síntoma suele aparecer una vez transcurridas unas horas del inicio del trabajo con pantallas, y se acentúa más si no se hacen pausas durante el trabajo (17). El paciente suele referirlo como sensación de quemazón en sus ojos y, la mayoría de las veces desaparece después de unas horas de descanso sin necesidad de tratamiento (6).

4.4.5. Lagrimeo

Después de un tiempo de fijación de la mirada en la pan- talla de ordenador aparece una lagrimeo consecuencia del ojo seco que se genera (17) y que impide continuar con el trabajo frente a la pantalla. Esta imposibilidad visual requie- re un tiempo de descanso para su desaparición, pero si no se efectúan descansos en el trabajo y las condiciones ergonó- micas no son las adecuadas el lagrimeo se hace cada vez más intenso y más difícil de tratar.

4.4.6. Ojo rojo

Es uno de los signos/síntomas más frecuente (6). Tiene tres características fundamentales:

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• Localización: suele aparecer en el canto interno de ambos ojos simulando una conjuntivitis (aunque puede ser generalizado) y es de intensidad leve.

• El momento de aparición suele ser las últimas horas de trabajo o nada más terminar el mismo.

• Desaparece generalmente unas horas después de ter- minar el trabajo con la pantalla.

Resulta muy llamativo el hecho de que siendo posiblemen- te el síntoma más frecuente (17) y uno de los primeros en apa- recer, el trabajador pocas veces lo relaciona con su trabajo y lo achaca a otras causas, casi siempre una conjuntivitis (fig. 5).

4.4.7. Sensación de cuerpo extraño

Junto con el ojo rojo es de los síntomas principales del ojo seco que se produce por el uso de pantallas de visualiza- ción (17). No es un síntoma temprano en aparición, y suele referirse cuando síntomas anteriores se agravan por malas condiciones ergonómicas o falta de tratamiento. El paciente lo refiere a las pocas horas de comenzar el trabajo como una sensación de tener algo el ojo que le impide una visión correcta y, sobre todo, es incapaz de seguir enfocando la pantalla, lo cual le obliga a abandonar el uso de la pantalla.

Generalmente requiere tratamiento médico ya que aparece por intensificación de síntomas anteriores y no se resuelve con descanso o tratamientos ergonómicos.

4.5. Síndrome ocular de pantallas de visualización:

Estudio Hospital Clínico San Carlos

El Servicio de Oftalmología del Hospital Clínico San Carlos (Madrid) realizó un trabajo (18) presentado en el 76º Congreso de la Sociedad Española de Oftalmología (Madrid, octubre de 2000) cuyo objetivo era valorar la pre- valencia de alteraciones de la superficie ocular en personal administrativo del hospital que trabaja con pantallas de visualización, mediante un análisis ergonómico de los pues- tos de trabajo y su relación con la aparición de dichas alte- raciones.

Se realizó un estudio prospectivo de 2 años de seguimien- to a 150 administrativos sin patología oftalmológica previa, considerando como criterios de exclusión los siguientes:

• Miopía magna.

• Exoftalmos autoinmune.

• Dermatitis atópica.

• Síndrome de Sjôgren y enfermedades autoinmunes.

• Cirugía ocular previa.

A todos los participantes en el estudio se les realizó en cada consulta el cuestionario validado de sintomatología de superficie ocular valorando cada síntoma como:

• 0= no tiene ese síntoma.

• 1= pocas veces tiene ese síntoma pero no le molesta.

• 2= a veces tiene ese síntoma, le molesta, pero no inter- fiere en sus actividades.

• 3= frecuentemente tiene ese síntoma, le molesta, pero no interfiere en sus actividades.

• 4= frecuentemente tiene ese síntoma, le molesta e interfiere en sus actividades.

Asimismo se preguntaba por la relación en la aparición de los síntomas con la jornada de trabajo, relacionándolo también con la edad y el sexo del trabajador.

En cada visita se realizó una exploración oftalmológica que incluía:

• Frecuencia de parpadeo.

• Tamaño de la hendidura palpebral.

• Medición del BUT.

• Test Schirmer I.

• Examen en lámpara de hendidura.

• Fondo de ojo.

Se utilizaron para el estudio las siguientes variables ergo- nómicas, cuya medición fue realizada por el Servicio de Salud laboral del Hospital:

• Horas de trabajo con pantalla.

• Distancia ojo-pantalla.

• Distancia ojo-teclado.

• Altura pantalla-mesa.

• Altura de la silla y mesa de trabajo.

• Ángulo de mirada.

Los resultados mostraron una clara diferencia en cuanto a sexos, ya que el 80% de los trabajadores con sintomatolo- gía son mujeres (80%), sin que existieran diferencias esta- dísticamente significativas en cuanto a edad.

Resultó muy significativa la medición de la frecuencia de parpadeo, ya que ésta resultó ser inferior a lo considerado normal (20 parpadeos por minuto) en el 54% de los casos, siendo sintomáticos la práctica totalidad de los administrati- vos que presentaban una baja frecuencia de parpadeo. Ade- más existía un BUT acortado en este grupo de administrati- vos sintomáticos con baja frecuencia de parpadeo, lo que apoya la idea de un ojo seco evaporativo como patogenia básica del síndrome ocular de pantallas de visualización.

Respecto a las variables ergonómicas analizadas se demostró una clara relación con el número de horas de tra- bajo, ya que el 74% de los trabajadores que presentaban sín- tomas estaban más de 4 horas trabajando delante de la pan- talla, mientras que tan sólo el 26% de los que tenían una Figura 5: Ojo rojo simulando una conjuntivitis en usuarios de ordenadores.

(6)

jornada de trabajo con pantalla inferior a 4 horas presenta- ban síntomas de ojo seco.

Por último, las variables ergonómicas que mostraron un resultado estadísticamente significativo fueron la distancia ojo-pantalla y el ángulo de mirada. Respecto a la distancia ojo-pantalla se vio que el 70% de los pacientes sintomáticos colocaban la pantalla entre 65 y 75 cm de distancia (conside- rando 50-60 cm la distancia ideal) y los que tenían la pantalla a más de 75 cm del ojo presentaban síntomas en el 100% de los casos. Algo muy parecido ocurre con el ángulo de mirada, aunque más acentuado en este caso. Si se considera como nor- mal un ángulo de 15º-35º bajo la línea de Franforc se encon- tró que todos los administrativos analizados colocaban de forma irregular la pantalla, presentando un ángulo de mirada

>35º, es decir, con la mirada hacia arriba, lo que aumenta la superficie ocular expuesta y aumenta el componente evapora- tivo de la lágrima. En revisiones sucesivas a estos trabajado- res se observó que colocando la pantalla en un ángulo de mirada correcto, la sintomatología descendía al 40%, por lo cual queda demostrado como factor patogénico fundamental en la génesis del ojo seco en usuarios de ordenadores.

5. DIAGNÓSTICO

Como ya se ha visto en los capítulos anteriores el uso de pantallas de visualización origina problemas a diferentes niveles, oculares, musculares, etc. Respecto a los síntomas oculares nos vamos a referir al diagnóstico del ojo seco, sin entrar en detalle sobre el diagnóstico de los errores refracti- vos ni la disfunción binocular.

Como vamos a ver, el diagnóstico de este cuadro de ojo seco no difiere prácticamente en nada del síndrome general, utilizando los mismos medios y métodos que en la práctica clínica habitual. Las diferencias más importantes las encon- tramos en la anamnesis, donde se aplica un cuestionario que más adelante veremos.

El ojo seco se define genéricamente como aquel trastor- no ocular en el que existe una alteración cuantitativa o cua- litativa de la película lagrimal (19), lo que conlleva una lesión del epitelio corneal. Como síntoma, ojo seco es la sensación subjetiva de falta de lágrima en la cuenca lagri- mal, manifestada por roce, picor y falta de lubricación.

Como signo, ojo seco es la manifestación clínica objetiva de falta de lágrima en la película lagrimal, como un BUT acor- tado o ausencia de película lagrimal. Como enfermedad, ojo seco es la condición mórbida del aparato ocular que se manifiesta por falta de secreción de lágrima, como es un síndrome de Sjögren, una causticación ocular o una paráli- sis facial.

En el caso de los usuarios de pantallas de visualización nos encontramos ante un cuadro de origen local, cuyos mecanismos de producción son los mismos que el síndrome de ojo seco general (19):

• Anomalía de la capa lipídica.

• Anomalía de la capa acuosa.

• Anomalía de la capa de mucina.

• Anomalía del epitelio corneal y de la superficie ocular.

Como señalamos anteriormente se trata de un ojo seco eva- porativo (20) provocado por una disminución de la frecuencia de parpadeo y una alteración del ángulo de mirada, lo que lleva a un aumento de la superficie ocular expuesta, siendo más acu- sado cuanto mayor sea el tiempo de exposición de la superfi- cie ocular. Por supuesto, las condiciones ambientales del pues- to de trabajo (luminosidad, humedad ambiental, corrientes de aire, calefacción, aire acondicionado...) (8) influyen en el desa- rrollo de ojo seco, por lo que son un factor importante a la hora del diagnóstico y el tratamiento de este cuadro.

5.1. Anamnesis

Para el diagnóstico de ojo seco en usuarios de pantallas de visualización hay que realizar una cuidadosa anamnesis para identificar los síntomas y clasificarlos en función de su gravedad:

• Grado 0= asintomáticos.

• Grado 1 (leve)= sintomáticos sin lesiones de superficie ocular o con lesiones de superficie reversibles sólo diagnos- ticables con pruebas de laboratorio.

• Grado 2 (moderado)= sintomáticos con lesiones de super- ficie ocular reversibles diagnosticables por biomicroscopía.

• Grado 3 (grave)= sintomáticos con lesiones de superfi- cie ocular irreversibles.

5.1.1. Condiciones generales

Hay una serie de preguntas que se debe hacer al pacien- te para identificar el cuadro, como es si el paciente tiene lágrimas, bien emotivas o por irritación ocular, con lo que descartaremos un problema de glándula lagrimal.

Muy importante es la temporalidad de la sintomatología, ya que su relación con el trabajo orienta hacia el síndrome de pantallas de visualización. Hay que preguntar al paciente si los síntomas cambian de hora en hora, a lo largo del día, de mes en mes, etc, así como averiguar si aumenta con la edad, si hay un componente estacional, si empeora en el entorno de trabajo, y si éste se desarrolla en ambientes secos, fríos o bajo condiciones de mayor evaporación.

5.1.2. Tratamientos médicos y patologías asociadas Uno de los apartados importantes en la anamnesis de estos pacientes es el de los tratamientos tópicos o sistémicos que lleven habitualmente, ya que gran parte de ellos pueden influir sobre la superficie ocular.

Respecto a los tratamientos tópicos oculares hay que conocer si llevan conservantes, si utilizan colirios antiglau- comatosos, anestésicos, corticoides, antibióticos, y durante cuanto tiempo los han utilizado. Además hay que tener en cuenta el potencial tóxico de todo fármaco tópico, ya que al existir una alteración de la secreción o estabilidad de la lágrima no es posible diluirlo y se desconoce la concentra- ción a la que puede actuar.

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Respecto a los tratamientos sistémicos es necesario conocer toda la medicación que habitualmente tomen ya que gran parte de los fármacos pueden provocar o agravar un ojo seco. En casos de algunos tratamientos no es difícil que el paciente nos refiera su tratamiento, como por ejemplo un antihipertensivo, pero en el caso de los hipnóticos muchas veces no lo refieren ya que no lo consideran un tratamiento como tal, sino algo habitual en su caso. Los principales tra- tamientos a destacar son:

• Antihistamínicos.

• Antihipertensivos y diuréticos.

• Antiparkinsonianos.

• Antitusivos.

• Anticonceptivos orales.

• Alcaloides de la belladona.

• Psicofármacos.

• Quimioterápicos.

En cuanto a las patologías asociadas es recomendable realizar un breve cuestionario sobre aparatos y sistemas bus- cando enfermedades que puedan relacionarse con el ojo seco: patología otorrinolaringológica, respiratoria (oxigeno- terapia), genitourinaria, endocrina (enfermedad tiroidea), dermatológica (acné, rosácea, dermatitis atópica), musculo- esquelética, neurológica.

5.1.3. Cuestionario específico (21)

Existe un cuestionario específico que se aplica en el diagnóstico de ojo seco y que en el caso de usuarios de pan- tallas de ordenador resulta de gran utilidad:

1. Enrojecimiento ocular.

2. Borde de párpados rojo.

3. Párpados inflamados.

4. Escamas o costras en los párpados.

5. Espuma en el borde del párpado.

6. Ojos pegados al levantarse.

7. Secreciones (legaña).

8. Sequedad de ojos.

9. Sensación de arenilla.

10. Sensación de cuerpo extraño.

11. Ardor/quemazón.

12. Picor.

13. Malestar de ojos.

14. Dolor agudo (pinchazos).

15. Lagrimeo.

16. Ojos llorosos.

17. Sensibilidad a la luz (fotofobia).

18. Visión borrosa transitoria que mejora con el parpadeo.

19. Cansancio de ojos o párpados.

20. Sensación de pesadez ocular o palpebral.

La intensidad de los síntomas, como ya se ha expuesto anteriormente, se clasifica en cuatro grados en función de la intensidad de los síntomas:

• 0= no tiene ese síntoma.

• 1= pocas veces tiene ese síntoma pero no le molesta.

• 2= a veces tiene ese síntoma, le molesta, pero no inter- fiere en sus actividades.

• 3= frecuentemente tiene ese síntoma, le molesta, pero no interfiere en sus actividades.

• 4= frecuentemente tiene ese síntoma, le molesta e interfiere en sus actividades.

A cada respuesta se le puntúa de 0 a 4 y se suma el total del cuestionario. Si la puntuación total del cuestionario es superior a 30 se considera sintomático y puede catalogarse como ojo seco.

Aplicando este cuestionario a los usuarios de pantallas de visualización es de gran valor consignar en la respuesta el momento del día en que los síntomas son más intensos (mañanas o tardes) así como la relación con la jornada labo- ral y si los mismos disminuyen con el descanso o fuera de la jornada laboral, así como en períodos de vacaciones.

5.2. Exploración clínica 5.2.1. No ocular

Es necesario realizar una exploración en busca de datos externos al ojo que pueden generar sequedad ocular a la hora de valorar la afectación real del uso de pantallas de visuali- zación sobre la superficie ocular. Esta exploración incluye:

• Examen de la piel de la cara en busca de signos de acné, rosácea, dermatitis seborreica en el cuero cabelludo, dermatitis atópica, etc.

• Exoftalmos y disminución de la frecuencia de parpa- deo en relación con la enfermedad de Graves-Basedow.

• Examen de la boca para determinar la salivación, así como explorar la lengua en búsqueda de signos de sequedad de la mucosa.

• Explorar las manos para descartar artritis reumatoide y esclerodermia.

5.2.2. Exploración ocular externa

Es necesario comenzar por la exploración externa de ojos y párpados, observando los siguientes factores (22):

• Frecuencia de parpadeo.

• Tamaño de la hendidura interpalpebral.

• Menisco lagrimal (en el ojo seco éste se reduce, consi- derando normal un menisco de 0,3 mm).

• Tamaño de la glándula lagrimal. Se explora pidiendo al paciente que mire hacia abajo y hacia fuera, al mismo tiem- po que se retrae el párpado inferior.

5.2.3. Biomicroscopia (6)

Como en cualquier patología oftalmológica es el pilar fundamental de la exploración y aporta datos imprescindi- bles para el diagnóstico:

• Exploración de los párpados en busca de signos o pato- logías que generan ojo seco, como son blefaritis, ectropión, entropión, tamaño y posición de los puntos lagrimales, tri- quiasis, lagoftalmos, etc.

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• Exploración de la conjuntiva, buscando áreas de hipe- remia.

• Examen de la córnea, básicamente el hallazgo de tin- ción punteada y ulceración.

• Tinción con fluoresceína como método tipo para poner de manifiesto los procesos patológicos de la superficie ocu- lar cuya manifestación principal es la rotura de los puentes intercelulares y que se traduce en la práctica como un BUT acortado en los casos de ojo seco.

5.2.4. Pruebas clínicas (23)

Estas pruebas va dirigidas a conocer las condiciones en cantidad y calidad de la película lagrimal y resultan de

gran utilidad en el estudio de ojo seco en usuarios de pan- tallas de visualización por cuanto orientan a procesos con- comitantes que pueden influir además del uso propio del ordenador:

• Medición del tiempo de rotura de la película lagrimal con fluoresceína.

• Test de Schirmer, mediante la colocación de una tira especial de papel en la unión del tercio medio y externo del párpado inferior de ambos ojos, en una sala con luminosidad suave y dejando al paciente que parpadee con normalidad. Se considera normal un resultado superior a 10 mm.

• Test de Jones, que es igual que el anterior pero previa instilación de anestesia tópica.

• Fluorofotometría, que permite evaluar el flujo y el volu- men de la lágrima midiendo la desaparición de la fluoresceí- na sódica en la película lagrimal tras su instilación tópica.

6. TRATAMIENTO DEL SÍNDROME DE PANTALLAS DE VISUALIZACIÓN

A lo largo de este capítulo hemos ido relacionando constantemente factores puramente oftalmológicos con factores ergonómicos a la hora de valorar la patogenia, la sintomatología y el diagnóstico del síndrome ocular de pantallas de visualización. Por tanto, a la hora de referirnos a las medidas de tratamiento lo vamos a hacer, de igual forma, diferenciando el tratamiento ergonómico y el trata- miento médico.

6.1. Tratamiento ergonómico (9)

No es posible controlar la sintomatología de los usuarios de pantallas si no se controlan los factores fundamentales en la generación de dichos trastornos. Si el entorno y el puesto de trabajo no reúnen las condiciones ergonómicas necesarias persistirán los síntomas con casi total seguridad y serán poco efectivas las medidas de tratamiento médico.

Vamos a referirnos brevemente a las condiciones ergonó- micas ideales en relación con el desarrollo de ojo seco, consi- derando su aplicación al trabajo con pantallas de ordenador.

6.1.1. Silla de trabajo

La silla debe tener un recorrido perpendicular para que el usuario pueda colocarse a la altura que le permita un ángulo de visión idóneo, y le sea posible realizar los movimientos de relajación visual apartando la mirada de la pantalla (fig. 6).

6.1.2. Mesa de trabajo

La altura de la mesa de trabajo debe ir en función de la de la silla para lograr el mismo objetivo, que el ángulo de mirada sea el ideal. En el caso de la mesa debe evitarse colo- car la pantalla del ordenador sobre la unidad central, ya que entonces estaremos alterando el ángulo de mirada (fig. 7).

Figura 6: Silla de trabajo con respaldo recto y posibilidad de regu- lación en altura y orientación.

Figura 7: Mesa de trabajo adecuada a la altura de la silla.

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6.1.3. Iluminación

Se considera que la iluminación general del lugar de trabajo debe de tener alrededor de 200 lux que son los adecuados para que la pantalla los absorba y no aparezcan reflejos. El hecho de trabajar con documentos en papel a la vez que se utiliza la pan- talla aconseja variar la inclinación del monitor para evitar el reflejo y el deslumbramiento, factores que pro sí solos son capa- ces de generar molestias visuales como lagrimeo y fotofobia.

6.1.4. Humedad, temperatura y ventilación

Estos tres factores son determinantes ya que pueden con- tribuir en la generación de ojo seco al aumentar la evapora- ción de la lágrima.

Los parámetros ideales en este apartado son:

• Temperatura entre 23º-24ºC en invierno y entre 23º- 26ºC en verano. En ningún caso deben excederse los 26ºC.

• Humedad ambiental superior al 40%.

• Ventilación adecuada evitando corrientes de aire que, si son secas por calefacciones o aparatos de aire acondicio- nado, pueden provocar la aparición de ojo seco. Se conside- ra ideal una velocidad del aire inferior a 0,15 m/seg (8).

6.1.5. Descanso personal (3)

Es la medida de tratamiento más efectiva a la hora de prevenir y mejorar la sintomatología de los usuarios de pan- tallas de visualización. Se aconseja realizar descansos cortos y repetidos con una frecuencia de 10-15 minutos de descan- so por cada hora de trabajo.

Durante estos períodos de descanso es aconsejable, asi- mismo, realizar ejercicios de descanso visual con el fin de relajar todo el aparato visual. Estos ejercicios son:

• Separar los ojos de la pantalla y mirar en repetidas oca- siones a diferentes distancias y en diferentes posiciones de la mirada.

• Frotar los ojos con suavidad estimulando la secreción lagrimal.

6.2. Tratamiento médico

El tratamiento del ojo seco asociado al uso de pantallas de visualización no difiere en nada al síndrome general y se utilizan las mismas medidas terapéuticas, siendo la base del tratamiento las lágrimas artificiales.

6.2.1. Lágrimas artificiales (24)

Son la base fundamental del tratamiento, y deben tener unas características que son principalmente un tiempo de retención prolongado, ser clínicamente inerte, poseer una tensión superficial baja y una extensión homogénea.

Para más información acudir al capítulo 28.

Existen en el mercado multitud de lágrimas artificiales, sien- do las más aconsejables aquellas que no lleven conservantes:

• Suero fisiológico, que presenta una duración corta y es poco eficaz.

• Preparados con polímeros absortivos viscosos y no vis- cosos, siendo éstos mejor tolerados.

• Fórmulas basadas en electrolitos.

• Gel de hialuronidato sódico que se instila en el fondo de saco inferior.

• Lágrimas de liberación lenta en forma de bastoncillos de hidroxipropil celulosa, que se disuelve en contacto con la superficie ocular pero que producen visión inestable.

6.2.2. Lubricantes

La colocación de una pomada durante las horas de descan- so nocturno consigue un aumento duradero de la lubricación entre el párpado y la superficie ocular durante el sueño, con lo que se reduce la sintomatología de forma notable.

6.2.3. Estimulación de la secreción lagrimal

Se han descubierto moléculas que se producen en el pro- pio organismo capaces de estimular la secreción lagrimal. El más utilizado y de resultados más prometedores es la bro- mohexidina tópica.

6.2.4. Conservación de la humedad de la superficie ocular Cuando no se consigue controlar la sintomatología con los tratamientos habituales descritos puede colocarse una lente terapéutica hidrófila, y se utiliza principalmente en las queratitis filamentosas, que puede tener efectos graves como es la conjuntivitis química por acúmulo de conservantes (25).

6.2.5. Retención de la lágrima

La manera mejor de conseguir este objetivo es evitar la evacuación de la lágrima mediante la oclusión de los puntos lagrimales. Los métodos pueden ser definitivos por cauteri- zación con corriente eléctrica intensa con catéter de punta fina o con láser argon, o reversibles mediante la colocación de tapones de silicona en el punto o en el conducto lagrimal.

6.3. Tratamiento quirúrgico

Estos tratamientos se reservan para casos graves y resis- tentes a los tratamientos anteriores. Se ha tratado de aplicar diversas técnicas como el injerto de mucosa oral, el auto- trasplante de conjuntiva sana, la trasposición del conducto parotídeo, prótesis corneales, etc.

Pero la técnica más utilizada por su alta eficacia es la tar- sorrafia, muy común, por ejemplo, en las parálisis faciales.

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7. BIBLIOGRAFÍA

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Referencias

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