Obras de
Rabindranath Tagore: Ciclo
de la
primavera
1
Rabindranath
Tagore, Zenobia
Camprubí de ...
J.CoCIEBIRIlAH
OBRAS
DE
R A B
1N D R A N A T H T A G O R E
M A L
IN 1
(POEMA DRAMÁTICO)
— PRIMERAEDICIÓN —
1 K AI>UCC16N
DE
Zkxobia
Camputbí
I)K Jimí:nkzCON
UNPOEMA
DK
Ji AN
Ramón
JimknkzRABINDRANATH TAGORE
M A L
IN
I«
I
DigitizedbyGoogle
OBRAS DE RABINDRANATH TAGORE
(Según el icsto inglés, escrito o revisado porelpro- piooitior)»
PUBLICADAS
LALT'NA NUEVA(poemasd«stSos),Ttrcfraedición.
£L JARDINERO(posmasz>£amor yvida).Terceraedición,
LACOSECHA (poxmas).SüitmdaeJieidm,
ELCARTERODEL REV(poema dramático).Tercera edición.
ELASCETA(SANYASl) (posma DKAmXtioo). Segundatdici^n.
ELKEY YLAREINA(momanwjMÍ'nco).PrimeraedfdJM,
MALINl(poema UHAMÁTieo).Primeraí\.'.,ívm.
CHITRA(poKMAwauíticq),J'rimera ediciM.
PÁJAROS PERDIDOS(sbhtdobxtos}. Terceraedieién,
£N
PRENSA OFRENDA LÍRICA(mbmas).EN PREPARACIÓN
ELREY DEL SALÓN OSCURO(pobua draiiítsco).
LAS PIEDRAS HAMBRIENTASxotros cxektos.
EL SENTIDODELA VIDA(svaATOs).
o B R A
bRABINDRANATH TAGORE
Ai A L I N' 1
(POEMA DRAM4TICO) TRADUCCIÓN
Zenobia
Camprubí
dtí Jimkxkz(Cnico traductorautokjzaih) por
rabindranath tagore para PUBLICAR SUS OBRAS £N ESPA^UL)
CON
UKPOEMA
DB
JiAN Ramün
Jiménez—
PRIMERAEDICIÓN—
«•
1* ,
M A DRID
191
8ES PROPIEDAD
QUIDAHECHO EL DEPÓSITO QUE MARCA LA LKY COPYRIGHT, 1918,
BYZENOBIACAMPRUBÍi)¥.JIM¿NitZ
¿. G.
Gebridrv.
J•• . ••* ••• « , * .
Tip.• Lit.A. deAngel Aleoj(S.enC.)*Atocha, 30 dup.
v3.
3S3424
DigitizedbyGoogle
¡JiMOR,
antor^ sólomwrl Como
uncielo que diese
a
¿uz, enamorado de ély
antigo^ asu hennano elmiLtido. Sólo anior;
aunsin estrellas
^ cielo;dia^ aun sin sol
¡Niñosjmieloscielo
y
mundol—
Que unodejesusílliiaalotro,juga7idoa
Quien
fué aSevilla—
Y
de uno en otro, los solospájarosj las flores únicas^ losmismos hom-
bres,
¡Losmismoshombres^ entrando
y
salien-do, como de lacasa alcampo, del
mundo
alcieloj
a
su antojo^ amori ¡Igualdadperfecta detodo lo distinto!¡Al
doblado de la ¿¿erra los tronos delcielo, conlos baúlesviejos
y
las cunasanti-güéis!¡Sillas de enea
y
nidos de pajaJEl
cielo
un
nido,y
su huevo elmundo; unnidoelmundo,
y
su pájaro elcielo.abierta] el
mundo
unas aJas^y
elcielouna
jaulasin llave.
El mundo
la armonía^y
elcielo la nielodia de un corazón de música,
¡Cansados losdiosesde las nubes!¡Llu-^
via, las nubes,de paz!¡Qué
a
gusto todos,nubes
y
dioses^ en la ¿ierra!El
hombre ¡quéa
gusto en el tesorovado, beUo e inútildel cielo de nadie!¡Todotierra,délotodo; un único paisaje eterno!¡Eluniverso,comoelsentido,comola cadencia,que fuera una granrosa de car7ie,
de una solapalabra, innecesaria de decir:
Amor!
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ.
DigitizedbyGoogle
£l libro inglés
M A L
IN
IESTÁ DEDICADO POR RaBINDRANATII TaGORE
A SUSOBUKA
Indira De
VIA
DigitizedbyGoogle
ACTO
IMAUNI
|LlEGÓ
el instante!Mi
vida,como
una
gotade
rocío enuna
hojade
loto, tiembla en el corazónde
esta hora su- prema. Cierrolos ojos, yme
parece oir el tumulto del cielo. ¿Porqué
sentirá esta angustiami
corazón?...(La
REINA)
REINA
¿Qué
haces así, hija mía, sin vestirte19
DigitizedbyGoogle
B.Q' b i 11
d
r an
CL i hT
qg
o r ecomo
correspondeatuedad
y atu her- mosura? ¿Y tus adornos?Aurora
mía,¿cómo
puedes dejar tu cuerpo sin su oro?MALINI
Madre, algunos nacen pobresencasa del Rey; y lariqueza
no
sepega a aque-llos a quieneseldestino guaidasu teso- ro en lapobreza.
liONA
¡Que
me
hables tú así, tan oscura, hija mía,cuando
tu voz era elvajeode
un reciénnacido!¡Cómo
tiembla mi co- razóncuando
te oigo esas cosas! ^*Dedónde
has sacado esasideas tan raras,que
van contra nuestros libros santos?Dicen que
losmonjesBudistasconquie- nes estudias, sabende
artes májicas,que
hechizan el entendimientode
loshombres, confundiéndolo
con
susmen-
tiras; peroyodigo
que
la relijiónno
es cosaque uno
se encuentre buscándola,20
no; la relijióii es
como
la luz del sol,que
se teda de una
vez para toda la vida.Yo
soy sencilla yno comprendo nada de
esosdogmas de
los hombres.Yo no
sémás
sinoque
aquelloque
lasmujeres
deben
verdaderamenie adorar, se lesviene a sus propios brazossin pe- dirlo ellas, en los espososy
en loshijos...
(El
REY)
REY
(A MALINI.)
Hija mía, malos agüe- ros vuelan sobre lacasa delRey.No
si-gas por ese camino, hija. Espera, es- pera...
REINA
¿Qué
es loque
dices.^21
Rabindranatk T
ag
o r eREY
(A MALINL)
Hijamía, ¡no seas loca!Bueno que
piensesasí> perono
intentes traer tande
repente tunueva
fea esta tierra vieja,no
vayaasercomo
undilu- vio repentinoque ahogue
alosque
vi- ven en la ribera. ¡Escóndela,no
levan- tes el odioy
el escarniocontraellaiREINA
Tú
no tienes que reñir a Malinide
esemodo. Y no
levayas aenseñar tam- bién tu endiablada hipocresía* Si ella quiere tener esos maestros y seguir su camino»¿porqué no
hade
hacerlo?REY
Es que elpuebloandarevueltoy pide su destierro...
REINA
¿El destierro
de
Malini?REY
Sí.
Los
Bramines, horrorizadosde
suherejía, se
han
reunido y...22
M
REINA
¡Herejía! ¿Pero acaso no es verdad
más que
loque
dicen esosmohosos
li-brotes viejos?
¡Que
luendeuna
vezesas ideas llenas de gusanos y que vengan a aprenderde mi
niña!... Malinino
esuna
niña cualquiera, te lo digo yo; esuna
lengua purade
fuego. Estay segurade que un
espíritu divino la ha escojido por cuna ...No te rías de ella,que
pue-de que
algún día te des golpes en la frente, y llores buscándola, yno
la en- cuentres ya...MALINI
.¡Padre, cúmpla3e la voluntad de tu pueblo!
(Échame de
aquí,que
hallega-do
elmomento
supremo!REY
¿Peroporqué,hijamía?¿Tefaltaalgo
en
la casade
tu padre?MALiNÍ
Padre,los
que
pidenmi
destierro,me
23
DigitizedbyGoogle
R
a b i u d r a n a l ¡iT
ag
o r enecesitan.
Y
mira, madre,no
sé decirte loque
pienso; perodéjame
ir sinpena,como
elárbol derrama su flor sin darse cuenta* ¡Déjameque
salga almundo, que
elmundo me
reclamadelasmanos
delRey!
REY
¿Pero
qué
dices, hija mía?MALINI
¡Padre, tú
que
eresRey, sé fuertey cumple
tudeber!REINA
Hija mía, ¿no habrálugar paratiaquí
donde
has nacido? <fEs posibleque
elmundo
esté esperando descansaren
esoshombritos tuyus, tan débiles?MALINI
bueno,despierta,
que
elviento seen- furece y queel aguase alborota.La
no- che está negra, pero el barcoestáama-
rrado en sitio seguro.¿Dónde
estará el capitánque
lleve asu hogar a esosque
24
yerran? Siento
que
conozco el camino,que
el barco palpitará, vivo,cuando yo
le toque, y volará derecho...
REINA
(>Í/REY.)
¿No
oyesloque
dice?¿Tú
crees que estaspalabras son
de
ella,tan pequeñita? ¿Pero es posibleque
seatu hija,que
haya nacidode
mí?REY
Sí, si;
como
nace la aurorade
la no- che, yno
esde
la nuche, sino delmundo.
REINA
(Al REY.)
¿Perocómo
podrás dejar salirde
tu casa esta imajende
luz?...Hija mía, ven,
que
te coja el pelo,que
se te ha soltado sobre los hombros...¿Pero quierensu destierro.Rey?Siesto es
de
su credo, ¡quevenga la nueva fe,que
aprendande nuevo
los Braminesla verdadi25
DigitizedbyGoogle
Rabindranath T a g
o r eREY
(A
¿aREINA.)
Anda,vamos
allevár- noslade
aquí... Mira, mira, cuántajente por la calle...(Salen)
{Tropel de
BRAMINES
enlacalle. Llegangri- tandobajo elbalcóndel Palacio)BRAMINES
¡Destierro paiala hija delReyl
KEMANKAR
{Así, así, amigos! ¡Firmes en vuestro deber!
La
mujer esmal
enemigo, por-que
larazónno
valenada
en su contra y la fuerza se avergüenza ante ella. El poder delhombre
se rinde contento a su impotencia,y
su debilidad se guare-26
ce enlos
muros de
nuestrospropios co- razones.PRIMER BRAMIN
¡Queremos
audiencia delRey! ¡Que-remos
decirleque
esconde en su nidouna
víbora venenosaque
está picandoel corazón
de
nuestra santa relijiónlSUPRIYA
¡Larelijiónl ¡Valientenecedad!
¿Qué
relijión es esa
que
exije el destierro deuna
niña inocente?PRIMER BRAMIN
¡Cállate tú, Supriya! ¡Siempre tienes
que
venir a estorbarnoscon
tusnece- dadeslSEGUNDO
BR.'\MINNos hemos
unidoendefensade
nues- tra fe...Tú
eressiemprecomo
lagriete- cilla deuna
pared,como
la sonrisa im- perceptible en los labios pegados del desprecio.27
DigitizedbyGoogle
Rabindranath T
ag
o r eSUPRIYA
<Fero creéis
que
por sermuchos
vais a descubrir la verdad,que
vais a aho- gar larazónporque
gritéisunidos?PRIMER BRAMIN
¡Ebu ya
no
se tepuede
tolerar, Su- príyalSUPRIYA
¡No soy yo elinsolente, sino los que reforman los libros santos a la
medida
de sub miserables corazüneslSEGUNDO BRAMIN
¡Fuera, fuera el enemigol
PRIMER BRAMIN
Creemos que
la hijadelRey debe
ser desterrada.Quien
piensedeotromodo, puede
salir de aquí.SUPRIYA
Bramines, osequivocasteiscreyéndo-
me
de los vuestros.No
soy yosombra que
ossiga ni ecoque
os conteste.No
admito
que
laverdad esté de partede
quien grite más» y
me
avergüenzode
una relijióiique
necesita de la fuerza paravivir.(A KEMANKAR.)
•..¡Amigo mío,déjame que me
vaya!KEMANKAR
No, no.
Yo
séque
eresñrme
en el obrar,que
sólo vacilascuando
estás ca- vilando. Calla, calla,que
la horano
esbuena
parahablar...SUPRIYA
|No hay cosa
más
difícilde
soportarque
la fe ciega del estúpidol ¡Miraque
pensarque
se salva nuestra relijionechando de
su casa auna
niña!jY qué mal
hace ella en creerque
la verdad yel
amor
son cuerpo y alma de la reli-jión?
¿No
es estala esencia de toda fe?KEMANKAR
La
relijión esuna
en esencia, pero diversa en sus formas,como una
es elagua y, sin embargo, las orillas la limi- tan
y
laguardan,distintaparacada pue-29
Rabindranath T a g
o r eblü.¿Y poi
que
tú tengasunaíacnte viva en tu corazón, hasde
despreciar a losque
necesitan ir a beber del aguade
la fuenteantigua,cuyas suavesladeras ver- des están enternecidas porlos siglos» y sus árboles centenarios cargados del fruto eterno?SUPRÍYA
Bueno, amigo mío, ¿te seguiré,
como
siempre!...
Me
callo...(TERCER BRAMIN)
TERCER BRAMIN
¡Traigo
una
gran noticial ¡Nuestras palabrashansidooídas,y elejércitodelRey
sepone
de parte nuestra!SEGUNDO BRAMIN
¿El ejército? ¡No, eso no, eso nol 30
riüMER
BRAAIIN¡No, eso huele a rebelión!
SEGUNDO BRAMIN
Kemankai\ no me
gustan las cosas estremas...PRIMER
fiRAiVÜNLa
victoria nos la dará la fe, no las armas.Hagamos
penitencia; cantemos losversos sagrados;invoquemos
elnom-
bre de los dioses protectores.,.
SEGUNDO BRAMIN
¡Diosa, cuyaira es la única
arma de
tus fieles, dígnate venir a nosotros, y aplastacontra elpolvo elciego orgullo de los incrédulosl ¡Pruébanos la fuerza
de
nuestra fe,y condúcenos
a la vic-toria!
TODOS
¡Oyenos, Madre! ¡Desciende
de
tus rejiones celestialesycumple
tuprome-
saentre los hombres!
Rabindranath T a g
o r e(MALINI)
MAUNI
Aquí
estoy.(Todosse inclinananteclla^ menos
KE-
MANKAR y
SUPRIYA,quepermanecen apartados, /;/irdudólos.)
SEGUNDO BRAMIN
¡Al fin has venido, Diosa,
como una
hijadel hombre, oculto tu terrible po- der
en
lahermosuratiernade una
niña!¿Dónde
estaban lú, Madre?<Quc
quie- resde
nosotros?MAUNI
Os
oí gritary hebajado ami
destierro,SEGUNDO BRAMIN
¿Has bajado del cielo
porque
te lla-maban
tus hijosde
la tierra, verdad?32
PRIMER BRAMIN
¡Perdónanos, Madre! ¡Este
mundo
sedesmorona
y necesitaque
lo socorras!MALINI
Nunca
os dejaréya.Siemprecreíque
encontraríade
pai*enparvuestraspuer-tas. Clamasteis por mi destierro, y yo desperté del fausto y el placer
de
la casa del Rey...Kli.M.\NKAR
¡La Princesa!
TODOS
¡Lahija del Rey!
MALINI
He
salido demi
hogar para podervivir en elvuestro.
Decídmelo de
veras:¿me
necesitáis?...Yo
vivía recluida en mijuvLiilud .solíLaiia, y oí queme
Hu-maban
desde fuera.¿Me
llamabaiso fué sóloun
sueño mío?PRIMER
BRAAILNSí,
Madre,
te llamábamos,y
tú has 33DigitizedbyGoogle
Rabindranath T
ag
o r e venido y te has sentado en el corazónde
nuestros corazones.MALINI
Nací y viví en la casa
de un Rey
ynunca me asomé
pormi
ventana.Yo
había oido
que
elmundo que
yo no po- día ver eramuy
triste; perono
sabíadónde
tenía su dolor. ¿Queréis decír-melo
vosotros?PRIMER BRAMIN Dan
ganasde
llorar, oyéndote...MALINI
...¡Cómo sale la luna
de
esas nubes!¡Qué pciz hay en el cielo! Parece
como
si abrazara al
mundo
bajo elmanto
in-menso de
esa luzde
plata. ...¡Cómo se va el canunu cnlre los árboles solem- nes,de
sombras quietas! ¡Las casas, el templo,laribera,tanvaga y triste allá a lo lejos!...Me
pareceque
he descendi-do como
la lluvia súbitade una nube
34de
ensucñoi), al camino de estemundo de
loshombres.PRIi\lER
BRAMÍN
¡Tú ereselalmadivinadeeste
mundo!
SEGUNDO BRAMÍN
¿Por
qué no
se partieron de dolor nuestraslenguascuando
gritábamospor tu destierro?PRLMER Bl^MIN
{firamines,llevemos
de nuevo
anues- traMadre
asucasa!(TODOS.)
|Viva laMadre
delmundo!
¡Viva laMadre que
es nuestra en el corazón de la hija del hombre!
{Sale MALINI, rod^acUi de los
BRA-
MINES. Quedan solosKEiMANKAR y
SUPRIYA.)
KEMANKAR
La
ilusión se ha desvanecido... Su-Rabindranatk T
ag
o r epriva,
dónde
vas, así,como un
so- námbulo?SUPRIYA
Déjame,
déjame que me
vaya...KEMANKAR
¡Sé íueite!
¿También
tú vasavolai'alfuego con ese ciego enjambre?
SUPRIYA
¿Pero fué
un
sueño,Kcmaukar?
KEMANKAR
Sí, todo fué sueño... ¡Abre los ojos!
;Uespierta!
SUPRIYA
...Tu esperanza en el cielo es falsa,
Kemankar. Yo
he vagadovanamente
por eldesiertode
lasdoctrinas,ynunca
encontré la paz. Xi el Dios de lamu-
chedumbre, ni el Dios de loslibrossonmi
Dios,porque
nuncame
respondie- ron nime
consolaron. ¡Pero al fin he encontrado lo divino, respirando vivo entre la vida de los hombres!36
M
KEMANKAR
¡Ay, amigo mío!
¡Qué
terriblemo- mento
aquel enque un hombre
es en-gañado
por su corazón! £1 deseo ciego se hace su evanjelio, y su fantasíausur-pa
eltronoaugustode
susdioses...^Aca- sopuede
ser esa luna,dormida
entreel vellón de Lis nubes,
emblema
ver- daderode
larealidad perdurable?Ma- ñana
volverá el día desnudo, y laham-
brienta multitud empezaráde nuevo
a echar sus redes en elmar de
la exis- tencia; y esta noche de luna, apenas se recordarámás que como un manto
im- palpablede
irrealidad, tejido con sue- ños, con sombras y con ilusiones. ¡Así es latela májicaque
tejen los encan- tos fujitivos deuna
mujer; y¿es posibleque tomen
nunca el lugarde
la verdadmás
alta? ¿Puedecreenciaalguna nacidade
tu caprichosaciar lased del medio-37
Rabindranalh T
ag
o r edía
que
abre su inmensaboca,despabi- ladoen el calor ¿urdiente?SUPRIYA No
sé,no
sé...KEMANKAR
Entonces, sacude tus sueños
y
mira ante ti.La
casa antiguaque amamantó
a los siglos está ardiendo.Los
espíritus de nuestros padres yerran, suspensos, sobre lasinmmentes
ruinas,como
paja- ros que graznan ¿ubre sus nidosame-
nazados.No
esmomento
estedevacilar.Está oscurala noche y todos duermen, y losenemigosllamana las puertas, bo- rrachos
de
ilusiones, para estrangular a sus hermanos...SUPRIYA Soy
todo tuyo...KEMANKAR
...Debo huir.
SUPRIYA
¿Huir: ¿A dónde?¿Para qué?
M
KEMANKAR
Me voy
a otias tierras, porotros sol- dados, porque este motín pide sangreque
lo apague.SUPRIYA
Pero si nuestros soldados están dis- puestos...
KEMANKAR
No
esperesnada de
ellos. (Míralos,como
mariposillas, volando también al-rededor de lahoguera! ^;No los oyesgri- tar? ¡NeciosI ¡Todala ciudad, loca, en- cendiendo lámparas
de
ñesta ante la pira funeraria de su propia fe sagrada!SUPRIYA
Si has de irte, llévame contigo...
KEMANKiM^
No;
tú quédate aquí,y
vijila,y
ad- viérteme. Pero, amigo,que
tu corazónno me
seainfiel,fascinadopor lonuevo
de una
mentira.Rabindranath T
ag
o r eSUPRIYA
La
mentira es nueva, pero nuestra amistad esantigua. Estaeslavezprime- raque
nos separamos desde niños...KEMANKAR
¡Que
sea la última!£n
elmal
tiempo, los lazusmáb
íucrtcs ceden, los amigos se revuelven contra los amigos,losher-manos matan
alos hermanos. ...Yo séirporla sombra, y enla
sombra de
lano- chevolveréa encontrarmi
puerta;^*pero encontraré ami
amigo, velandopormí,con
lalámparaencendida.^...Esperoque
así sea.
(Se van)
40
(El
REY y
elPRINCIPE salen albalcón)REY
No
tendré otro remedioque
deste- rrarla...PRINCIPE
Sí, padre; sería
malo no
hacerlo, ; pronto.REY
Espera,hijo, espera...
No
dudesnun
cade que
sabrécumplirconmi
deber-La
desterraré; está tranquilo...(SaleelPRINCIPE)
Rabindranath T
ag
o r e{La
reina;
REINA
...^Dónde está?
¿También
laescondesde
míí...¿A
quién?REINA
¡A
mi
hija) ¡A MalinilREY
¿Pero
no
está en su cuarto?REINA
¡No;
no
la encuentro por ningunaparte!
¡Ve
con tus soldados, y búscala por todas las casasde
la ciudad! ¡Nos lahan
robado, nos lahanrobadol ¡Des- tiérralos a todos! ¡Deja la ciudad vacía, hastaque
nos devuelvan a nuestrahija!42
REY
¡Latraeré,
aunque
sehunda mi
reino!(BRAMINES y SOLDADOS
traenaAlALINI, entreantorchas encendidas)REINA
¡Hija
de mi
vida! ¡Mala!<Cómo
pu- diste huir de mí, que no tequito de en- cima los ojos?SEGUNDO BRAMIN
No
le digas nada, Reina.Vinu
anos- otros parabendecimos.PRIMER BRAMIN
«
No
es vuestra sólo...También
nos pertenece anosotros...SEGUNDO BRAMIN
(No nos olvides, Madrecita nuestra!
43
DigitizedbyGoogle
Rabindranath T
ag
o r e¡Sé tú la estrella
que
nos guie por elmar
sin caminos de la vida!MALINI
Mi
puerta está ya de par en par para siempre.Nunca más
nossepararánestos muros.PRIMER BRAMIN
¡Dichosos nosotros, yla tierraen
que
nacimosi(Se van)
MALINI
Madre, he traídoel
mundo
a tucasa...Siento
como
simi
cuerpono
seme
aca- bara... ¡Mi vidaylavida delmundo
son ya una sola vida!REINA
...Sí, hija mía; ahora ya no necesita- rás irte nunca. ...¡Que entre el
mundo
44
aquí, para ti y para tu madre!... Hija mía, va a ser ya la segunda vela noc- turna... Siéntate aquí... Ven... Tranqui-
lízate... ¡Esta llama viva
que
tienes den-tro, le está
quemando
el sueño a tus ojob!...MALINI
(Abrazando
a
sumadre.) ...¡Qué cansa- da estoy, madre!... Miracómo
tiemblo...¡Qué
grande es este mundo!... Madre, cántame tú,que
quiero dormirme... ¡No séqué
tengo,que
estoy llorando!...¡Me
está cayendo
una
tristeza enelcorazón!•
DigitizedbyGoogle
(yardin delPalacio)
(xMALINI
y SUPRIYA)
MALINI
...¿Qué quieres
que
te diga.>Yo no puedo
discutir contigo»porque no
he leído los librosque
tú...SUPRIYA
Síj pero es
que
yo sólo soy sabio en- tre los tontos. ¡Estoyliailode argumen- tosy
libros! |Sé túmi
guía, Princesa,que
yo te seguirécomo
lasombra
a la lámpara!MALINI
Bramiii, cuando tú
me
preguntas,me
49
Rabindranath T a g
o r eparece,
de
pronto,que
yono
soy nada, yno
séquéresponderte.Esmaravillosoque
hasta tú,que
todo lo sabes, vengas apreguntarme a mí.SUPRÍYA
Pero yo
no vengo
a ti porsabiduría.¡Ojalá pudiese olvidarcuantohe sabido en
mi
vida!Los
caminos son infinitos, sí, pero les faltaluz.MALINI
¡Ay, cuanto
más me
hablas,más
sien- tomi
miseria!¿Donde
tengo aquellavozque
bajaba delcieloami
corazón,como
elresplandorinvisible
de un
relámpago?¿Por
qué no
viniste tú aquel día; porqué
te quedaste en lo lejanode
tu duda?Ahora que
estoy frente a frente delmundo,
mi corazón seme
ha vuelto tímido, yno
sé llevar el timói>de
este gran navioque
hede
dirijir.¡Me
siento tan sola, y es tan grande elmundo,
ytienetantos caminosi |Y la luzdelcielo 50
DigitizedbyGoogle
M a
l in
iviene
de
repente y se borra al puntol^iQuieres
ayudarme
túque
erestaninte- lijentey
tan entendido?SUPRIYA
¡Qué
fortuna lamía
si pudiera ayu-<darte!
MALINI
A
veces,cuando
estoy entreloshom-
bres,
me
mirode
pronto yme
asustode
mí, yladesesperaciónme
para todaslas corrientesde
lavida. ^Querrías túayu- dainie, amigo mío, en esosmomentos
vacíos, y decirme
una
palabrade
espe- ranzaque me
vuelvaala vida?SUPRIYA
Sí, procuraré estar siempre prepara- do.
Haré
sencillo y piu-omi
corazón, ypondré
mi pensamiento enpaz parapo- der servirte.51
(Un SERVIDOR)
SERVIDOR
(A MALINI.) Ahí
están unoshom-
bres del pueblo
que
quierenverte.MALINI
Hoy no
puedo.Que me
perdonen.Necesito tiempo para pensar
y
descan-sar. (Sevael
SERVIDOR.)
...Siguecon-tándome
de tu amigoKemankar. ¡Cómo me
gustaríasaber de vuestra viday de
vuestras pruebas!
SUPRIYA
Kemankar
esmi
amigo,mi
hermano,mi
maestro.Desde
joven,fué su enten- dimientoseguro y fuerte, mientrasque
el
mío
estaba siempre aleteando,dudo-
so. Sin embargo, élsiempre
me
luvo en 52DigitizedbyGoogle
M a
l in
i su corazón,como
lalunatiene susman-
chas. Pero
por
fuerteque
seaun
barco, bastaque
tengaun
agujerito en su fon-do
para hundirse. Era natural que yo hundieraa Kemankar...MALINl
¿TÚ?
SUPRIYA
Sí; aquel díaen
que
losBramiaeshu- yeron avergonzados ante el resplandorde
tu rostro y lamúsica del aireque
te rodeaba, sóloquedó
impasible Kemaii- kar.Me
dijoque me
quedaraaquí,que
él se iba a otras tierras por soldados para arrancar
de
raízlanuevafe,delsa-grado suelo
de
Kashi.Lo
demás, ya lo sabes.Tú me
diste nueva vida en tierra nueva. Aquellas palabras«No
haymás
vida
que
elamor»,que
estuvieron siem-[jie en mísinsentido,esperandosu ver- dad, túlasencamaste.
Mi
corazón llamó entonces ami
amigo,pero élestabafue-ra del alcance
de mi
corazón...Luego
vino su carta,
donde me
decíaque
lle-gaba con
una
lejión estranjera, a aho- gar ensangrela nueva fe y a castigarte con la muerte. ¡Pero yo nopude
ya más, yle di la carta alRey!MAUNl
¿Pero
cómo
pudiste hacereso, Supii-ya? ^'Córno le tuviste
miedo
almiedo?
^No
habíasitio enmi
casaparaKeman-
kary sus soldados?
(El
REY)
REY
¡Supriya, ven a mis brazos!
Llegué
a tiempode
sorprender aKemankar,
54
DigitizedbyGoogle
I
M a
l in
iy ya lo traen preso.
Una
hora más,y
el rayo habríaestalladosobremi
casa dormida.,.Ven,
amigo, ven..,SUPRIYA
¡Perdóname, Diosmío!
REY
Ya
sabesque
el cariñode un Rey no
es cosa incorpórea*Puedes
pedirlare-compensa que
quieras. Dilo.¿Qué
de- seasde
mí?SUPRIYA
Xada, Señor, nada. Viviré pidiendo
de
puerta en puerta,REY
íPidiendo,
cuando
podías tenerdomi- niosdignosde
tentar aun
Rey?SUPRIYA {Yo no
quiero nada!REY
Te
comprendo. Sécual eslalunaque
quisieras cojer con tus manos. ¡Loco;
ten el valor
de
pedir lo imposible! <Por 55qué
te callas?¿No
te acuerdas del día enque
rezaste por el destierrode Ma-
lini? ¿Por
qué no me
lopidesde
nuevo?(A MALI
XI.) ...Hija mía, ya sabesque
debes la vida a este noble joven.¿Te
sería difícil pagarle tu
deuda
con tu...SUPRIYA
¡No sigas, Señor, por
amor de
DiosIMuchos
adoradoresganaronconsu vida lamás
alta realidad de su deseo. Siyo
pudiera contarmeentreellos,sería feliz.¡Pero aceptar lo
que
quieres,de
tumano,
en pagode una
traición!...(A MALINI.)
Princesa,no
es posibleque
tú,
que
vives en la plenitud y en la pazde
tu grandeza,comprendas
el secreto afánde
esta alma pobre y triste...No me
atrevo a pedirtemás
que escamor
piadosoque
tienes para todoslos seresde
la vida.56
DigitizedbyGoogle
M a
l in
iMALINI
(^í/REY.) Padre, ¿qué castigo le da- rás a
Kemankar?
REY La
muerte.MALINI
(Arrodillándose*) ¡Yo te pido que lo
perdones!
REY
Pero hija, ¿no sabes que es un re- belde?
SUPRIYA
(Al REY.) íTú
lo crees?También
él lo creyóde
ti; y venía acastigarte»no
a robarte el reino.MALINI
¡Padre»
no
le quites la vida! ¡Sólo asi tendrás derecho de ser amigo de quien te hasalvado la tuyalREY
Supriya, ¿quéhago? ¿Vuelvo elamigo alos brazos del amigo?
57
SUPRIYA
Sería graciadigna
de un
Rey.REY
Será concedida, tendrás
de nuevo
a tu amigo. Pero lajenerosidadde un
reyno debe
pararenesto.He de
darte algomayor que
tu esperanza,yno
sólocomo
recompensa, pues
me
hasganado
el co- razón, y él está dispuesto a cederte su mejor tesoro.(A MALINL)
...Hija mía, túno
eras antes tan tímida...Tu
aurorano
erarosa,sinoblancaydeslumbrante.Hoy, una
tiernanieblade
llanto la sua- viza dulcemente a los ojos mortales...(A SUPRIYA.)
Levántate tú, y ven ami
corazón,que me
duelede
tanta fe-*licidad...
Y
ahora, déjameun momento
con Malini... (SevaSUPRIYA.)
¡Tehe
encontradode
nuevo, hija míal ¡Yno
aquella estrella brillante del cielo,
que
eras, sino la dulce flor
que
se abreen
latierra! ¡Hijamía,gloriade
mi
corazónl 58Digitízedby
Mal n t
(Un
SERVIDOR)
SERVIDOR Aquí
está el prisionero.REY
Que
entre. (AparU*) ¡Ahí viene,con
sus ojos fijos, su altivacabeza, su frente sombría y pensativa,como
unanube de
rayoen
latormenta suspensa...!MAUNI
Las cadenassienten, enél,vergüenza
de
sí mismas.¡Cómo
se vuelve contrasí ese insulto a la grandeza! ¡Pareceun
Dios desafiando sucautiveríol59
(K£MANKAR,
encadetíodú)REY
¿Qué
castigo esperasde
mí?KEMANKAR La
muerte.REY
¿Y si te perdonara?
KEMANKAR
l^odría rematar la obra
que
comencé.REY
¡Poco
amas
la vida! ...^Quieres decir-me
tu último deseo, si tienesalguno?KEMANKAR
Quiero, antes demorir, ver a
mi
ami- goSupriya.6o
DigitizedbyGoogle
M a
l in
iREY
(Al SERVIDOR.) Ve y
ruega á Su- priyaque
venga.AL^LINI
...Me espanta el poderío
de
su ros- tro...(Al REY.)
[Padre,no,que
noven- ga SupriyalREY
¿Por qué,hija?
No
temasnada...(SUPRIYA. Va hacia
KEMANKAR
conlos brazosabiertos)
KEMANKAR
No,
todavía no.Hablemos
primerolo debido, y luego vendrá el abrazo del amor. Acércate...Ya
sabesque me
gus- ta hablarpoco, yno
tengo tiempoque
6i
perder.
Yo
estoy ya juzgado. Tú, no.Di, ¿por
qué
hashecho esto?SUPRIYA
No me
podrás comprender,amigo
mío.Yo
teniaque
sostenermi
feaun a
costa de laamistad.KEMANKAR
Sí,Supriya,te
comprendo.
luzque
sale de lacara
de
esaniña, escomo una
voz que se viera.Tú
echaste al fuegode
sus ojos lafede
tuspadres y el biende
tupatria, y te forjasteuna
nueva fe encimade
tu traición.SUPRIYA
Tienes razón, amigo.
Mi
fe se hahe- cho perfecta en la formade una
mujer.Tus
libros santosnunca me
dijeron nada; pero ala luz de esos ojos, he po- dido leerellibro viejode
lacreación,y
hecomprendido que
la verdadera fe estádonde
está elhombre y
el amor.Viene de
la mujer en su abnegadama- 62
Digitizedby
M a
l in
iternidad» y vuelve a ella en sus hijos;
desciende con el regalo del que da, y se abre en el corazón del
que
acepta.Cuando
mis ojos se pararon enesacara llenadeluz,de amor y de
secreta sabi- duría, acepté elyugo de
esta feque
re- vela en elhombre
lo infinito.KEMANKAR
También
yo puseuna
vezmis ojosen
esa cara, y soñé
un
instanteque
la fe había venido, al fin, en formade
mujer, allevarse el corazón delhombre
alcie- lo.Y
oíun momento
la música de miscostillas,
y
todas las esperanzasde mi
vida íiorecieron, llenas... Pero¿no atia- veséyo
el enredode
la ilusión, yme
fui a vagar por tierras estrañas?
¿No
su-frí, paciente, de
manos
indignas, todas las humillaciones?¿No
paséporel dolorde
dejartea ti,mi
soloamigo de
la in- fancia? ¡Y tú, mientras, te sentastea lasombra
deljardín delRey,y
enlagrata 63neglijencia de tu ociosidad, tejiste
una
mentiraque
disculpara tuenamoramien-
to, y lo llamaste relijiónl
SUPRIYA
Amigo
mío, <no es estemundo
bas- tante grande paraque quepan
en élhombres de
naturaleza tan diferentecomo
las nuestras?¿Acaso lasinnumera- blesestrellas del cielo luchan por nin-gún
predominio?¿No puede
lafe,como
ellas, lucir en paz, con sus distintas lu- ces, sql^fc los distintos
mundos
de en- tendimientosque
lanecesitan?KEMANKAR
Palabras,palabras.*. ¡Noestangrande este
mundo
inñnitoque pueda
permitirque
vivanjuntas verdad y mentira; nielamor
tan odiosamenteenamorado de
todo,que
consientaque
el trigoque
grana para alimentar al hombre, ceda su sitio alos abrojos! ¿Puede ser jamás tan grande la traidora tolerancia,que
64
Digitizedby
•m^
/•
••••Mal
-i-r*^:..:: .permita
que
nadiesocavela tierraíirmede
laamistad) traicionandola confianza;que uno muera como un
ladrón,defen- diendo su fe, yque
elque
lo engañó, viva calcadode
honores yde
riquezas?¡No, no;
no
está elmundo
tan duro to- davíaque
soporte, sinque
le duela elcorazón, tan horribles contradicciones!
SUPRIYA
(Aparte a
MALINI.)
Señora mía, purtí acepto gustoso estos insultos...
(A
KEMANKAR.) Kemankar,
tú j•gas tu fe con tu vida, pero yodoy
nías, ¡por-que
tuamor
eramás
queridoque
la Vida, para mí!KEMANKAR
¡Déjate de tanto hablar! ¡Las verda- des
deben
ponerse a prueba anteel tri-bunal
de
la muerte! ¿Te acuerdas, ami-go
mío, decuando
éramos estudiantes?Pasábamos
lanoche
discutiendo, y por la mañana, corríamosa nuestro maestro,65
ansiosos de saber de una vez quién te- nía razón...
I
Que
seade nuevo
lama-
ñanal
¡Vámonos
ala tierra detínitiva»" a preguntárselo tudo a la muerte!Y
la niebla errantede
laduda
se desvane- cerá deun
soplo, y nosotros, necios, veremos las cimas de la verdad eterna,y
nos miraremos riendo. [Amigo, anda, traéle a;la muerte loque
creasmejor
de ti, loque
tengasinmortal!SUPRIYA Como
tú quieras, amigo...KEMANKAR
¡Ven ahoraa
mi
corazón! ¡Te habías ido tan lejos, tan iníinilamente lejosde
mí! ¡Pero ven ya
conmigo
para siempre, y acepta de quien te ama, la dádivade
la iiiucrte! (Golpea con sus cadenas a
SU- PRIYA,
quecaenmerto. Luego se abraza alcadávery
dice alREY); ¡Que
venga ya elverdugo!66
DigitizedbyGoogle
M a
l in
iREY
(Levantándose.) ¡Mi espada,
mi
es- padalMALINI
¡Padre, perdona a
Kemankart
FIN
DEL POEMA
DigitizedbyGoogle
Fifi.
AL AMOE,
por yuan Ramón Ji-méftes 9
Maliki:
Acto i 17
ActoII 47
(NOTA
DE LA
TRADUCTORA:NINGUNA
obra,ymenossi es traducción,puedete--nertmientras su autorviva,sinounvalortransitorio.
Encada nuevaedición, estelibrosehaáeirdesnudando máSy maestrodesi mismo, liasta llegar a su tspresión pcrmanmic.)
Madrid, 1918.
FIN
ESTE UBRO
SE ACAB6 DB mPRIMIR EN LA TIP.'LTT, A. DE ANGEL ALCOY (s. EN C.)
DB MADRID EL 20 DE MARZO DE
I9I 3
DigitizedbyGoogle
_0br^8,tr.Jo_Z.Camprubí
Jamenes. y.í97.
Mallñl
de R256Se