Kirk Cameron Ray Comfort
Busca y salva a los perdidoscomo lo hizo Jesús
g
enesis
G U Í A D E
E S T U D I O
Los Pasos del Maestro
Guía de Estudio del Curso de Entrenamiento Básico Publicado por:
Genesis Publishing Group 2002 Skyline Place
Bartlesville, OK 74006 www.genesis-group.net
© 2009 por Kirk Cameron y Ray Comfort. Todos los derechos reser-vados. Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida, guardada en un sistema de memoria, o transmitida por cualquier medio—sea electrónico, mecánico, fotográfico (fotocopiar), graba-ción, u otra manera—sin previo permiso de los autores.
ISBN 978-1-933591-06-3 Editado por Lynn Copeland
Diseño y producción por Genesis Group
Fotografías de la portada por Carol J. Scott, CJ Studio, Covina, CA (www.cj-studio.com)
Caricaturas por Richard Gunther
Servicios de traducción por: Creative Routes, Inc. and Christian Dubbing Studio
Impreso en los Estados Unidos de América
A menos que se indique lo contrario, las Escrituras citadas son tomadas de la versión Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Usada con permiso.
Las citas bíblicas marcadas LBLA son tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS, © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation. Usadas con permiso.
Contenido
Empezando . . . .5
LECCI
ó
N 1
Cultivando Compasión por los Perdidos . . . .11LECCI
ó
N 2
Descubriendo el Secreto que el Infierno Guardó Mejor . . . .21LECCI
ó
N 3
Aprendiendo a Vencer el Temor . . . .33LECCI
ó
N 4
Practicando lo que Predicas . . . .44LECCI
ó
N 5
Elaborando el Mensaje . . . .55LECCI
ó
N 6
Contestando las Diez Preguntas Principales . . . .65LECCI
ó
N 7
Divulgando el Mito del Mensaje Moderno . . . . .78LECCI
ó
N 8
Emprendiendo el Vuelo . . . .89Cómo Testificar . . . .102
Ayudas para Líderes . . . .119
Empezando
B
ienvenido al Curso de Entrenamiento Básico “Los Pasos del Maestro.” ¡Gracias por tu preocupación por los perdidos! Por triste que sea, el evangelismo no es un tema muy popular entre muchos cristianos, por lo que te felicitamos por tener el deseo de aprender a compartir tu fe. Para muchos que han implementado los principios de este curso, compartir el evangelio ha venido a ser una experiencia emocionante. Como implica el nombre, este es entrena-miento básico—sencillo y práctico, sin complejidades ni necesidad de leer libros enormes. Estos principios básicos son fáciles de aprender, y los beneficios se harán muy evidentes al adentrarse en este curso. Descubrirás que no hay mayor gozo que hacer la voluntad de Dios— buscando salvar a lo perdido.Sin duda, tienes tus temores y preocupaciones cuando se trata de compartir tu fe, pero a través del material presentado aquí, descu-brirás un valor nuevo. Quizá has tratado de compartir tu fe y te has desanimado o desilusionado por la respuesta de la gente. Así como los otros innumerables a lo largo de los siglos, tú encontrarás, igual que nosotros dos, que el uso de estos principios bíblicos revolu-cionará tu vida y testimonio. Este no es algún método nuevo que nosotros hayamos ideado, sino es una verdad eterna firmemente arraigada en las páginas de las escrituras, avalada por siglos de uso en la iglesia y probada por nuestra propia práctica por más de veinte cinco años.
Al seguir estos principios, aprenderás a compartir tu fe de manera sencilla, eficaz y bíblica . . . como lo hizo Jesús. Esto se logra primor-dialmente por dirigirse a la conciencia del pecador (el lugar del
conocimiento del bien y del mal), en lugar de su intelecto (el lugar de argumento). Eso significa que no tienes que ser un experto en teo-logía, arqueoteo-logía, o griego. Nunca más tendrás que sentirte intimi-dado por intelectuales, ateos, o los religiosos con justicia propia. Todo que necesitas es el deseo de obedecer a Dios . . . y seguir en los pasos de Jesús.
Aunque este curso puede usarse para estudio individual, es ideal para usar en grupos pequeños y grandes. El evangelismo se nos puede hacer temible e intimidante, y el entorno de grupo puede proveer lo necesario.en ánimo y responsabilidad.
Para uso en grupo, las notas para el líder están resaltadas en la lección, y más Ayudas para Líderes están disponibles en la página 119. Asegúrate de repasar estas al planear el estudio y preordenar los materiales.
COMO USAR ESTE CURSO
Cada lección incluye un segmento de video, actividades para la clase para ayudar a aplicar la enseñanza, tareas, y un estudio bíblico para casa. Las sesiones de video varían de 30 a 50 minutos, pero su prome-dio es de 35 minutos de duración. Para permitir el tiempo adecuado para todas las actividades sugeridas, el tiempo recomendado para cada sesión semanal es de una hora y media aproximadamente.
Cada lección incluye las siguientes partes:
● Abrir en Oración: Empieza cada lección en oración, pidiéndole a Dios que te dé un entendimiento más profundo de Su Palabra, en el área del evangelismo en particular, y que te dé una preocu-pación genuina para los perdidos.
● Compartir Sus Experiencias: Al poner estos principios en práctica cada semana, comparte tus experiencias con el grupo para que se animen a seguir adelante, y oyendo el uno del otro verán que tes-tificar no es ni tan temible ni difícil como esperaban. Asegúrate de permitir suficiente tiempo para este importante intercambio. ● Tema para Reflexión: Lee silenciosamente este texto para
reflex-ionar antes de ver el video, para que prepares tu corazón para la clase.
● Ver el Video: Mira el video con el grupo, deteniéndolo donde indica alguna actividad.
● Aplicar los Principios: Esta sección contiene la discusión y unas actividades de “juegos de roles” para ayudarte a aplicar en tu vida los principios enseñados en el video. Según el tamaño del grupo, quizá quieran dividirse en grupos más pequeños para discutir las preguntas. Permite que cada participante exprese sus pensamien-tos, con el debido cuidado para evitar pleitos o que alguién domine la conversación. Enfócate en las preguntas o las activi-dades presentadas, y que la sesión siga avanzando para cubrir el material en el tiempo dispuesto. Con un tiempo limitado para la clase, trata de cubrir las preguntas principales enumeradas. Para aquellos que pueden acomodar un tiempo más extendido para el grupo, hay preguntas adicionales para discusión que se dan en el texto.
● Cita Destacada: Estas perlas de sabiduría, de la cosecha de los gigantes evangelísticos como Charles Spurgeon, te ayudarán a enfocarte en nuestra sobria responsabilidad de alcanzar a los per-didos. Dale vida a cada cita textual invitándole a alguién a pon-erse de pie y proclamarla al grupo. ¡No la “leas” solamente, antes bien, trata de volver a representar la historia “predicándola” como si fueras el mismo autor hablando a una congregación!
● El Progreso del Predicador: “Escucha a hurtadillas” estas conver-saciones de gente que testifica, escritas al estilo del Progreso del Peregrino por John Bunyan. Para que sean de más impacto, actúen-las como una drama, tomando el líder el rol de “Cristiano,” y un voluntario que se anime, realice el rol del otro personaje (“Al Talar,” etc). Asigna estos roles de antemano para que los individuos repasen el material y realmente se desvivan en su papel.
“Prepara el escenario” acomodando unas sillas (u otros apoyos), anunciando los nombres de los personajes, y describien-do el ambiente para esa escena. Diviértense con ésto al actuarlo para el grupo.
● Cerrar en Oración: Así terminará el tiempo del grupo para esta lección. Asegúrate de orar los unos por los otros a través del
curso, para que ninguna distracción logre impedir el cumplim-iento de alguno. (¡Sí será una batalla!)
● Salir de Su Zona de Comodidad: Estas tareas son la parte más importante de este curso. Debemos de ser hacedores de la Palabra, no tan solamente oídores. Cada tarea consiste de dos partes: una “Preparación en Casa” y una “Aplicación en el Mundo Real.” Cada semana serás desafiado a estirar tus músculos evangelísticos, relacionarte con otros, y compartir lo que has aprendido con los perdidos en tu comunidad. Este proceso suave y gradual está diseñado para ayudarte a sentirte cómodo y confiado mientras aprendes a compartir tu fe.
Para recibir el beneficio máximo del curso, tienes que com-prometerte a cumplir estas actividades. Son sencillas y no
requieren mucho tiempo, pero son cruciales en ayudarte a salir de tu “zona de comodidad,” es decir del área donde te sientes seguro. Además, deberás compartir estas experiencias con otros durante la próxima sesión.
● Para un Estudio Más Profundo: Aunque se puede disfrutar este curso sin cumplir la porción de tarea que es de estudio bíblico, recomendamos encarecidamente que hagas lo más posible. La Palabra de Dios es poderosa, y en escudriñarla descubrirás ver-dades maravillosas que respaldan aquello que estás aprendiendo en la clase.
● Versículo de Memorización: Al final de cada tarea de casa, hay un texto para memorización. En lugar de los típicos textos para memorizar, los cuales están diseñados para consolar al cristiano, estos son para usarse en testificar para llevar las verdades bíblicas a los perdidos.
● Palabras de Animo: Estas cartas que vienen de otros que han desubierto “Los Pasos del Maestro” te animarán a perseverar mientras aprendes el gozo de compartir el evangelio. Puede que también te dén ideas de como implementar los principios que estás aprendiendo por medio de este estudo.
UNA IDEA RADICAL
Ya sea que estés dirigiendo este curso en un estudio en casa, en la escuela dominical, o clase de entrenamiento del discipulado, tu deseo será de apegarte a lo agendado y mantenerte dentro del margen de tiempo apartado para este estudio. Sin embargo, la meta de este curso no es que la gente simplemente cumplan sus ocho lecciones, sino que se transformen las vidas de todos y cada uno de los participantes. Por lo tanto, te proponemos una idea radical: Toma cualquier tiempo que sea necesario para asegurar que estos principios penetren y luego sean vividos. Las almas de los perdidos son demasiado valiosas para hacer de otro modo.
Por ejemplo, si después de la Lección 3 encuentras que sólo el 20 por ciento de los participantes tuvo suficiente valor (o carga) como para dejar un folleto en el suelo, te animamos encarecidamente a no continuar a la Lección 4. Las tareas son progresivas, y su diseño gradual tiene la intención de hacerlas factibles para aún el más tímido entre nosotros. Si los participantes no están dando el primer paso, no darán el siguiente.
En lugar de avanzar, sugerimos que el tiempo del grupo de esa semana lo dediques a repasar el video de la semana anterior, platican-do de sus principios, oranplatican-do por denueplatican-do, meditanplatican-do en el destino del perdido, y desempeñando los papeles de esa actividad—cualquier cosa que sientes que sea necesario—hasta que los participantes se sientan cómodos en ese paso. Quizá se lleven doce semanas para ter-minar el curso de ocho lecciones, pero el resultado será que los par-ticipantes realmente implementen el material. Recuerda, la meta no es simplemente llegar al fin del estudio, sino transformar a los par-ticipantes en testigos confiados para Jesucristo.
Aprovechando el aliento mutuo y el rendir de cuentas en el grupo, y sobre todo, confiando en el Señor que te ayude, tú puedes hacer esto. Que el Señor te bendiga ricamente al aventurar en este viaje al mundo a menudo olvidado del evangelismo normal y bíblico.
KIRKCAMERON
L E C C I
ó
N 1
Cultivando Compasión
por los Perdidos
!Materiales Requeridos: Papel, pluma y sobre para cada participante
Nota para el Líder: Empieza la clase compartiendo en breve acerca de ti mismo y por qué estás dirigiendo este curso.
ABRIR EN ORACIÓN
COMPARTIR SUS EXPERIENCIAS
Según permite el tiempo, pónganse de pie uno por uno y compartan porque han venido a esta clase. ¿Qué esperan lograr en tomar este curso? ¿Quieren vencer su temor a compartir su fe o sencillamente afinar sus habilidades de evangelismo? ¿Están aquí porque les preocupa la salvación de alguién, o porque quieren desarrollar una preocupación?
TEMA PARA REFLEXIÓN
Piensa en la historia atemorizante que contó Jesús en Lucas 16 acerca de Lázaro y el hombre rico. Algunos creen que fue simplemente una parábola, mas Jesús empezó dicien-do, “Había . . .” y habló de Lázaro por nombre. Así parecería que verdaderamente sí había un hombre llamado Lázaro y verdaderamente había un hombre rico quién terminó en los tormentos de un infierno muy real. Esto debe moti-varnos a clamar en oración por los perdidos, y luego, con
la ayuda de Dios, hacer desesperadamente todo en nuestro poder para alcanzarlos. La triste ironía es que estando en el infierno, el rico que dejó que un mendigo muriera de ham-bre en su puerta, de repente desarrolló una preocupación por el destino de su familia inconversa. Su corazón de piedra finalmente halló compasión, y fue la realidad del fuego del infierno que lo cambió. Desafortunadamente, fue demasiado tarde para poder poner en acción la compasión, pero no es demasiado tarde para nosotros. A la luz de la realidad del infierno, nosotros podemos tener compasión de aquellos por los cuales tenemos cuidado. Este segmento de video está diseñado para dirigirnos hacia una empatía que nos forza a extendernos a los inconversos.
Conforme miras el video, pon mucha atención a la his-toria impresionante del bombero y asegúrate de hacer un juicio acerca de cual debe de ser su castigo.
VER EL VIDEO Cultivando Compasión por los Perdidos (30 minutos)
Aplicar los Principios
1. ¿Quiénes son las personas por las cuales más te preocu-pas en cuanto a su salvación? ¿Qué estás haciendo al respecto?
2. ¿Con quién se te hace más difícil compartir el evangelio: con la familia y los amigos, o con un total desconocido? ¿Por qué?
!Nota para el Líder: Reparte las hojas, plumas, y sobres a los participantes.
3. Escribe una carta a Dios. Dile algo como, “Dios, estos son mis esperanzas y deseos para este curso. Esto es lo que me da miedo, y esto es lo que espero que hagas en mi.” Entonces, escribe lo que quieres ver a Dios hacer en tu vida por medio de estas lecciones. Séllala en un sobre y anóta tu nombre. Nadie la va a leer. Entrégasela al
líder para que la guarde. Te será devuelta al final del curso, y entonces verás como Dios te contestó tu oración. Asegúrate de hacer esto porque será una expe-riencia muy significativa cuando te gradues.
!Nota para el Líder: Si tienen un tiempo más extendido para la clase, quizá quieran discutir las siguientes preguntas adicionales.
4. ¿Cómo reaccionaste al oir el relato del bombero? ¿Qué hizo el bombero que estuvo mal?
5. ¿Puedes pensar en alguna justificación por su falta de preocupación? ¿Fue justificado el jefe de bomberos en despedirlo deshonrosamente del departamento de bomberos? ¿Cuál fue la sentencia que tú le diste al bombero?
6. ¿Cómo describirías tu actitud presente en cuanto al des-tino de los perdidos? a) despreocupada; b) preocupada; c) alarmada; d) horrorizada
7. ¿Te sirvió ver a alguién testificar en el programa? ¿Por qué o por qué no?
CITA DESTACADA
!Nota para el Líder: Recuerda, para el máximo impacto, no la leas solamente, ¡predícala! ¡Adelante, sé Charles Spurgeon! Si alguna vez el hombre logra adquirir amor a los pecadores que perecen y a su bendito maestro, el salvar a las almas será para él una pasión totalmente absorbente. Se dejará llevar de tal manera, que casí se olvidará de si mismo en salvar a otros. Será como el bombero valiente, quien no se preocupa por chamuscarse ni por el calor, con tal de rescatar a la pobre criatura sobre la cual la verdadera humanidad ha fijado su corazón. Si los pecadores han de ser condenados, al menos deje que salten al infierno por encima de nuestros cuerpos. Y si han de perecer, que perezcan con nuestros brazos alrededor de sus rodillas, implorándolos a quedarse. Si el infierno ha de llenarse, al
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menos que se llene en los dientes de nuestros esfuerzos, y que ninguno vaya allá inadvertido y sin oración.
—Charles Spurgeon
EL PROGRESO DEL PREDICADOR
Los personajes: Cristiano y la Sra. Smith
Escenario: Cristiano va al lugar de trabajo de su amigo Erik, y saluda a la recepcionista, la Sra. Smith.
Cristiano: “Hola, Sra. Smith. ¿Cómo está usted? Vengo a ver a Erik.”
Sra. Smith: “¿Van a salir los dos a comer otra vez? No lo he visto pasar por el vestíbulo hoy. Vino a trabajar la sem-ana pasada con una resaca pesada. Probablemente lo mismo ha sucedido hoy. ¿Cómo estuvo la iglesia?” Cristiano: “Estuvo muy bien. Invitamos al Hermano Don
Aguar a venir y hacer una serie de reuniones de mila-gros. Cienes dieron sus corazones al Señor. Yo estoy a cargo del programa de seguimiento ¡Vaya, no me había dado cuenta de lo fácil que es que la
gente se salve! Muchos están siendo bendecidos y la gente venía al altar sin ni siquiera que se les predicara.” Sra. Smith: “Qué bendición. También lo
tuvimos en nuestra iglesia. El aboga por ‘el evangelismo no-confrontacional de amistad.’”
Cristiano: “Sí, eso me gusta. Es lo que he estado usando con Erik. Nos hemos hecho buenos amigos a través de los años.”
Sra. Smith: “A mi también me gusta ese
acercamiento. Es mucho mejor que forzar a la gente con el evangelio.”
Cristiano: “Es cierto. Eso los puede alejar. Estoy esperando el momento propicio para hablar del tema de Dios con Erik. Ya han pasado dos años. No quiero hacer que se sienta incómodo. Erik vino a una de las reuniones, y en verdad parecía disfrutarla. Eso es lo bueno del evangelismo no-confrontacional. Quizá hoy hablará del tema. Yo nunca lo hago, porque no lo quiero ofender. Solamente soy un buen amigo, y creo que ese es el acercamiento correcto.”
Sra. Smith: “Estoy de acuerdo. Le hablaré a su secretaria. Quizá ella sabrá porque ha demorado.”
Cristiano: “Está bien. Gracias.”
Sra. Smith: “Jeannie, habla Rosa Smith.¿Se encuentra Erik? Cristiano Sinamor está aquí para ver. . .” Cristiano: “¿Qué tiene? ¡Su cara se volvió pálida!” Sra. Smith: “T. . . temo que Erik se murió durante la
noche. Tuvo un aneurisma mientras dormía y fue declarado muerto a las 8:17 esta mañana . . .” El evangelismo de amistad que no busca la manera de rápidamente decirle a las personas de su destino eterno es la máxima traición de confianza. ¿Cómo podemos llamarnos el amigo de alguién, cuando ni nos molestamos a advertirle de un terrible peligro? Los amigos no dejan a los amigos ir al infierno.
!Nota para el Líder: Repasa las tareas “Salir de Su Zona de Comodidad” con el grupo, y desafia a los participantes a invertir el tiempo que sea necesario para cumplir las activi-dades de tareas en casa.
Salir de Su Zona de Comodidad
Esta porción de la tarea no es opcional. Para recibir el máximo bene-ficio de este curso, tienes que comprometerte a cumplir las actividades “Salir de Su Zona de Comodidad.” La tarea en casa te preparará para tomar el siguiente paso—que es, aplicar en el mundo real lo que estás aprendiendo. No son dificiles ni consumen mucho tiempo, pero son muy importantes en escoltarte fuera de tu zona de comodidad. También se espera que compartas tus experiencias durante la próxima sesión.
1. Preparación en Casa: Imagina que estás profundamente dormido en tu cama, y tu casa está en llamas. Hay una estación de bomberos al lado. ¿Cuáles virtudes quisieras que tuvieran los bomberos? Anótenlas (vigilancia, entrenamiento, coraje, preocupación por los demás, etc.). Pregúntate a ti mismo si tienes esas virtudes nece-sarias como cristiano. Indica cuáles crees poseer y en cuáles necesi-tas trabajar.
2. Aplicación en el Mundo Real: Llama a dos personas de tu iglesia y díles, “Estoy tomando un curso de evangelismo llamado ‘Los Pasos del Maestro’, y como parte de la tarea, debo hacerle unas preguntas a alguien. ¿Puedes ayudarme con esto?” Luego haz las siguientes preguntas:
● ¿Compartes tu fe regularmente? (Muchas personas sienten que
“comparten su fe” si mencionan a Dios o la iglesia, así que pregun-ta que quieren decir.)
● ¿Sales de tu camino con tal de compartir verbalmente el evange-lio con los desconocidos?
● ¿Cuál es la razón principal que no compartes tu fe con más fre-cuencia?
Escribe sus respuestas y tráelas a la próxima sesión.
Para un Estudio Más Profundo
Aunque se puede disfrutar este curso sin cumplir la porción de tarea que es de estudio bíblico, recomendamos encarecidamente que hagas
Ya he estado estudiando Los Pasos del Maestro
por 3 semanas y he visto a Dios obrar en maneras milagrosas. Estaba ansioso por ir a la estación de ferrocarriles para empezar a compartir el evan-gelio con la gente. Ese primer día, la segunda persona con la cual hablé, una jóven de veinte tantos años, ¡aceptó a Cristo!
Eso fue hace dos semanas y media, y ahora he compartido a Cristo con 20-30 personas. Apenas ayer, al recoger un traje de la sastrería, contemplaba compartir el evangelio con la mujer sastre. Ella es vietnamita, su esposo es budista, y su hijo es católico. Mientras pensaba en testificarle, ella me preguntó, “¿Qué Iglesia crees tú?” ¡Qué modo de romper el hielo! Hablé con ella por 45 minutos y, ¡ella aceptó a Cristo! Mientras oraba por ella al final, un cliente entró en su taller. Me adelanté a terminar mi oración, y realmente pensé que cuando terminara, la vería con la cabeza en alto y los ojos abiertos, saludando al cliente haciéndole saber que lo atendería en seguida. ¡Pero en vez de eso, cuando abrí mis ojos, vi que ella aún estaba en oración con su rostro Inclinado, ojos cerrados, y sus pequeñas manos dobladas!
¡Ella estaba tan contenta y llena de gozo cuando me fui! ¡No podía agradecerme lo suficiente! Seguía diciéndome, “¡Graciasan! ¡Graciasan!” ¡Cómo me inspiró a alabar a Dios! Además me ayudó ver que a menudo Dios rompe el hielo cuando estamos preparados y disponibles para que nos use.
No puedo agradecerles lo suficiente por su ministerio. Este método bíblico de evangelismo ha revolucionado mi servicio a Dios, mi perspectiva de Su santidad, y mi amor y compasión por la gente. No hay cosa más urgente, importante, o emocionante que ser usado por El de esta manera: llamando a otros al arrepen-timiento y a El.—Pastor Victor H., Texas
lo más posible. La Palabra de Dios es poderosa, y en escudriñarla des-cubrirás verdades maravillosas que respaldan aquello que estás aprendiendo en la clase.
1. Lee Jeremías 1:5–10. ¿Crees que el conocimiento íntimo que tenía Dios acerca de Jeremías (versículo 5) estaba limitado a él, o crees que Dios tiene este mismo conocimiento acerca de todos nosotros? (Vea Salmo 139.)
2. ¿Cuál fue la respuesta de Jeremías al conocimiento que Dios lo había apartado para Sus propósitos (versículo 6)?
3. ¿Cuál fue la verdadera razón detrás de la excusa de Jeremías (versículo 8)?
4. ¿Cuál es tu reacción inicial al pensar que Dios te quiere usar para alcanzar a los perdidos? Si sientes temor, ¿qué es lo que temes?
5. ¿Cuáles promesas le da Dios a Jeremías en estos versículos?
6. Lee Exodo 3:11 y 4:10. ¿Cuáles fueron las excusas de Moisés cuan-do Dios lo quiso usar?
¿Cuáles promesas le dio Dios (vea 3:12 y 4:11,12)?
7. Cuando Dios le llamó a Gedeón, ¿cuál fue su excusa? (Vea Jueces 6:15.)
Lee Jueces 6:25-27. ¿Por qué Gedeón hizo de noche aquello que Dios le pidió que hiciera?
8. ¿Qué promesas le dio Dios a Gedeón (versículos 14,16)?
9. Lee 1 Corintios 2:1-5. ¿Cómo se sentía Pablo cuando predicaba?
¿Puedes identificarte con Pablo? ¿Por qué crees que lo hizo de todos modos?
10. Según los versículos 4 y 5, ¿por qué llamaría Dios a personas tan inexpertas como Pablo, Jeremías, Moisés, Gedeón, . . . y tú?
11. Lee y explica estos versículos en tus propias palabras: Proverbios 29:25; Deuteronomio 31:6; Isaías 41:10.
Lee Filipenses 4:13, y explica el significado de la palabra “todo.”
A la luz de las promesas de Dios de estar contigo y ayudarte, y a la luz de Su amor expresado hacia ti en la cruz, ¿puedes pensar en alguna excusa legítima para no ser un verdadero y fiel testigo de Jesucristo? Haz una lista aquí.➜
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“Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio . . . ”
H E B R E O S 9 : 2 7
L E C C I
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N 2
Descubriendo el Secreto
que el Infierno Guardó Mejor
ABRIR EN ORACIÓN
COMPARTIR SUS EXPERIENCIAS
Brevemente comparte los resultados de la tarea, “Salir de Su Zona de Comodidad,” de la sesión pasada. Hiciste estas preguntas a dos amigos cristianos, “¿Compartes tu fe regularmente? Si no, ¿cuál es la razón principal por no hacerlo?”
TEMA PARA REFLEXIÓN
¿Te acuerdas de tus pensamientos después de mirar el seg-mento del “Bombero”? Esperamos que te hayas indignado al ver que cualquier humano podría pararse allí y dejarle perecer a alguién. Tal pensamiento debe horrorizarnos. Mas sin embargo, la mayoría de los creyentes hoy no se horrorizan ante el pensamiento que la gente perdida alrededor de ellos perece. Así que esfuérzate por siempre mantener ese sentido de compasión en primer lugar en tu mente, porque eso te motivará mucho a testificar. El com-bustible que nos impulsa a compartir el evangelio debe ser nuestro agradecimiento a Dios por la cruz, combinado con una profunda preocupación por el terrible destino de los incrédulos.
Piensa en la gente que conoces que no es salva—tu familia, tus amigos íntimos, colegas, compañeros de clases, vecinos. Sin la sangre del Salvador, aquellos en los cuales estás pensando serán echados al lago de fuego un día. Debemos ser totalmente consternados al pensar que eso sucediera a cualquier persona.
Si nos hacen falta los combustibles de compasión por otros y agradecimiento por nuestra propia salvación, la tarea de compartir nuestra fe llegará a ser un trabajo, aún se sentirá como una obligación odiosa. Si nuestro vehículo se queda sin combustible, tendremos que empujarlo en lugar de manejarlo. De la misma manera, si tenemos que empujar el vehículo del evangelismo, será una tarea pesada, mientras manejarlo será estimulante. Sin la gasolina del agradecimiento, nuestra actitud no será de entusiasmo para decir, “Me deleito en hacer tu voluntad,” sino de mala gana “Tengo que hacer Tu voluntad.”
Lo que necesitamos todos y cada uno es una experien-cia como la del huerto de Getsemaní, donde dejemos nues-tra propia voluntad, y nos entreguemos de una vez por todas a la voluntad de Dios. Fue en un huerto donde Adán primero le dijo a Dios, “No se haga tu voluntad, sino la mía,” y es en un huerto donde nosotros debemos decir, “No se haga mi voluntad, sino la tuya.”
Cuando Jesús cayó de rodillas en oración agonizante, sus discípulos estaban despreocupados con la realidad. Ellos estaban en un mundo de sueños. No se desanimen porque el resto de la Iglesia profesante esté dormido cuando se trata de buscar a los perdidos. En lugar de ello, encuen-tra un lugar callado, ponte de rodillas y dí, “Padre, solo el pensar en compartir el evangelio con extraños y con mis seres amados me hace sudar grandes gotas de sangre en temor. Pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.” Que sea tan real que en la próxima ocasión que estés pasando junto a un extraño en el supermercado o platicando con alguién que amas, te acordarás de tu experiencia de Getsemaní.
Antes de continuar, toma un momento ahora mismo para orar en silencio mientras meditas en la cruz y ríndete totalmente al Señor. Este es un paso muy necesario. Estamos por poner un fundamento muy importante en este curso.
VER EL VIDEO Descubriendo el Secreto que el Infierno Guardó Mejor (38 minutos)
!Nota para el Líder: Anima a los participantes a refexionar en su propia relación con el Señor. Sé conciente de que algunas personas sentirán convicción después de ver este video, dán-dose cuenta que algo está mal en su andar con Dios. Invita al grupo a tomar un tiempo de reflexión silenciosa para que “examinen (a sí mismos) si estáis en la fe” (2 Corintios 13:5). Después de varios minutos, levanta una oración por todos los participantes, dando gracias a Dios por Su gracia y por las instrucciones claras en las escrituras que nos guían a Jesús, no para “mejora de vida” sino para una rendición total al Salvador.
Aplicar los Principios
1. ¿Por qué para un individuo, le parece que tengan más sentido las buenas nuevas del evangelio, cuando
entiende sus violaciones específicas y personales a la ley de Dios?
2. Según Romanos 3:19, ¿cuál es una función de la ley de Dios? ¿Por qué es tan importante esta función?
3. ¿Cuál fue la razón principal por la cual viniste al Salva-dor? ¿Tenías un conocimiento pleno de tu pecado? ¿De dónde vino ese conocimiento? ¿Tenías un temor de Dios?
!Nota para el Líder: Si tienen un tiempo más extendido para la clase, quizá quieran discutir las siguientes preguntas adi-cionales.
4. Ya que somos salvos solamente por gracia, por medio de la fe, y no por la ley, ¿cuál es el propósito principal de la ley de Dios para el pecador? (Vea Gálatas 3:24.)
5. ¿Crees que algunas personas tomen una “decisión de aceptar a Cristo” con un motivo equivocado? ¿Por qué sí, o por qué no? La persona que testifica, ¿tiene la responsabilidad de comunicar claramente el motivo correcto (bíblico)? ¿Cuál debe de ser ese motivo?
6. Explica el concepto de “Ley para el soberbio, gracia para el humilde.”
7. ¿Cómo nos revela la ley nuestro estado verdadero? Explica en tus propias palabras la analogía del polvo que se ve en la luz.
CITA DESTACADA
!Nota para el Líder: Que alguién se ponga de pie y predique esto, ¡como si la verdad estuviera pasada de moda . . .por que en efecto así es!
No creo que hombre alguno pueda predicar el evangelio sin predicar la ley. . . Si menoscabas la ley, opacas la luz por medio de la cual el hombre percibe su culpa; esta es una pérdida grave para el pecador en lugar de ganancia, ya que disminuye la probabilidad de su convicción y conversión. Yo digo, que has privado al evangelio de su auxiliar más capaz [su arma más poderosa] cuando dejas fuera la ley. Le has quitado el ayo que debe conducir a los hombres a Cristo . . . Jamás aceptarán la gracia mientras no tiemblen ante una ley justa y santa. Por lo tanto, la ley sirve un propósito sumamente importante, y no debe ser removida de su lugar.
—Charles Spurgeon
EL PROGRESO DEL PREDICADOR
Los personajes: Cristiano y Al Cohol
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Escenario: Dos hombres de pie afuera del lugar de trabajo durante un descanso para tomar café.
Cristiano: “Hola, Al. ¿Cómo te va?” Al Cohol: “¡Terrible!”
Cristiano: “¿A qué se debe?” Al Cohol: “Tengo problemas.”
Cristiano: “¿Qué clase de problemas?” Al Cohol: “Problemas grandes. Mi
esposa me abandonó.”
Cristiano: “Siento oirlo. ¿Qué sucedió?” Al Cohol: “Pues, tengo un pequeño
problema con el alcohol…y un problemita con apostar. Nada importante. ¿Te molesta si fumo?” Cristiano: “Adelante.”
Al Cohol: “Oye, ¿puedes prestarme un par de dólares? Choqué mi carro el otro día y necesito arreglarlo.” Cristiano: “¿Cómo sucedió eso?”
Al Cohol: “Me había tomado un par de cervezas e iba camino a la corte para pagar una multa por exceso de velocidad—la tercera multa en este mes por manejar bajo la influencia. ¡Qué molestia! ¿Puedes creerlo? Me estacioné en una zona roja y me dieron otra multa mientras estuve en la corte. Tontos policías.” Cristiano: “¿Nunca oras?”
Al Cohol: “Todo el tiempo. Te dije, tengo problemas.” Cristiano: “¿Qué crees que suceda cuando muera la
gente—adónde va?” Al Cohol: “Al cielo.” Cristiano: “¿Todos?”
Al Cohol: “Sí. Todos.”
Cristiano: “Entonces, ¿crees que irás allá?” Al Cohol: “Por supuesto.”
Cristiano: “Por qué?”
Al Cohol: “Por que soy una buena persona.”
Cristiano: “¿Has guardado los diez mandamientos?” (Cristiano repasa los mandamientos, y luego empieza con el evangelio.)
Al Cohol: “Sé que soy culpable, y sé que si moría esta noche iría al infierno, pero tengo todos estos problemas que tengo que resolver antes de entrar a esas cosas.” Cristiano: “Escúchame, Al. Todos estos problemas
multi-plicados por mil ni empiezan a asemejarse a lo que será tu problema en el día del juicio final, si no das la espal-da a tu pecado y confías en Jesucristo. Tal vez no lo entiendas ahora, pero me preocupo por ti lo suficiente como para decirte la verdad. Yo no quiero que vayas al infierno, tú no quieres ir al infierno, y Dios no quiere que vayas al infierno. Por favor, no niegues la impor-tancia de esto, Al. No hay cosa más importante que tu salvación eterna. ¿No tiene sentido eso para tí?” Al Cohol: “Sí, tiene sentido. Oye, gracias por la plática.” El evangelio moderno da la solución equivocada para el problema equivocado. Aquí hay una analogía para ilustrar cuán importante es dirigirnos al pecado, y no a los problemas cotidianos del pecador. En una ocasión, un niño corría por un área de bosque cuando se cayó sobre un palo agudo y cortó su vena yugular. Su padre inmediatemente lo recogió en brazos, tapó con su pulgar al cuello sangriento del niño y se apresuró al hospital.
Cuando irrumpieron en la sala de emergencias y el doc-tor se les acercó, el pequeño levantó su mano. Al haberse caído, una diminuta astilla había penetrado su pulgar, y él
quería que el doctor se la sacara. Por supuesto, el buen doctor ignoró la petición del niño, e inmediatamente empezó a labo-rar para detener la herida del cuello que amenazaba su vida.
En su ignorancia, muchos cristianos predican un mensaje que causa al pecador levantar su pulgar astillado a Dios, en vez de aquello que realmente amenaza su vida. Le dicen al mundo que Cristo arreglará la astilla de un mal matrimonio, adicción a las drogas, alcoholismo, soledad, etc. cuando la verdadera razón por la cual un pecador debe venir al Salva-dor es que se le va la vida al desangrarse por el cuello. Dios, el Gran Médico, se preocupa más por dirigirse a la herida fatal del pecado.
CERRAR EN ORACIÓN
Salir de Su Zona de Comodidad
1. Preparación en Casa: En tu mente, vuelve a la experiencia de tu conversión, y trata de recordar tus pensamientos de ese día. ¿Cuál crees que haya sido tu mayor pecado? ¿Había conocimiento de futuro castigo? Piensa en lo que te hubiera pasado si hubieras muerto en tu pecado. Entonces, escribe una oración expresando tu gratitud a Dios por la cruz.
2. Aplicación en el Mundo Real: Quizá no tienes una personalidad extrovertida. Si prefieres estar más a solas, pídele a Dios que te ayude a cambiar en eso, por el bien de los perdidos. Tal vez, un bombero tiene el tipo de personalidad que le gusta quedarse en la comodidad del camión y leer libros, pero si quiere hacer lo que es su deber, tiene que cambiar esa actitud. Entonces, como primer paso en “salir de la bombera,” haz el esfuerzo en esta semana de practicar el ser amistoso y saludar a desconocidos todos los días hasta la próxima sesión. Cuando entras al supermercado, a la gaso-linera, la escuela o el trabajo, dále un saludo amistoso a alguién que no conozcas. (Por supuesto, ¡sé amistoso con aquellos que
Recientemente regresé de Brasil donde compartí el evang elio con mucha gente. Empecé con la creación, diciéndoles que
Dios los creó a ellos y todo lo que ven, pero que el hombre se rebeló contra Dios. Les dije que Dios dio Su ley para mostrarnos que hemos pecado contra El, y luego les present
é los diez mandamientos uno por uno. En casí todo hogar en el cual prediqué, las personas estaban algo despreocupados hasta presentarles la ley. Fue tan increible.
Los muchachos que estuvieron conmigo notaron lo mismo. Vieron a la gente poner cara de “conejito encandila-do” cuando expuse la ley. Aún antes de poderles explicar
, ellos se dieron cuenta de la razón que compartí los diez m
an-damientos. Supieron, simplemente por la reacción de las
per-sonas cuando llegué a ese punto del mensaje. Qué testimoni
o de la convicción del Espíritu Santo por medio de la ley.
Solamente dos personas (de 50-70) rechazaron el evan-gelio durante la semana que estuve allá. En el primer hogar donde prediqué, una pareja se desplomó llorando cuando expuse la ley. La mujer era bruja, pero vino a Cristo. Otra
mujer que estaba estudiando en la iglesia de los Adventi stas del Séptimo Día se desplomó llorando cuando seguí pre-sionándola, “¿Por qué Dios te ha de dejar a ti, una pecadora, entrar al cielo en el día del juicio final?” Ella entregó su vi
da a Cristo. Unos Testigos de Jehová que se entregaron a Cristo organizaron unas reuniones con sus amigos dentro de dos días, porque querían que se les presentara el evangelio a sus amigos. Fue increible. —Ky F., Louisiana
conoces, también!) Si normalmente no acostumbres tratar a desconocidos, vé a algún lugar dónde puedes.
Tal vez, en el principio se te hará difícil saludar a un completo desconocido, pero esfuérzate y di, “Hola, ¿cómo estás?” Inténtalo y verás que no es difícil en realidad. De hecho, es casí seguro que hagas sonreir a las personas y tú mismo te sentirás bien. Pero, recuerda que tendrás que tomar la iniciativa. Esfuérzate para salu-dar al menos a diez desconocidos antes de la próxima sesión. Aunque puede que te sientas incómodo, es un paso muy impor-tante hacia compartir tu fe.
Para un Estudio Más Profundo
1. ¿Cuál es la definición bíblica del pecado (vea 1 Juan 3:4)?
2. ¿Qué puede causar que un pecador esté de acuerdo con nuestro mensaje? (Vea Romanos 2:15,21,22.)
3. Charles Spurgeon advirtió, “No creo que hombre alguno puede predicar el evangelio sin predicar la ley. La ley es la aguja, y no puedes jalar el hilo cedoso del evangelio a través del corazón del hombre, a menos que primero envíes la aguja de la ley para abrirle camino.” Explica lo que la aguja hace por el hilo, y luego lo que la ley hace por el evangelio (vea Romanos 5:20; 7:13).
4. En su libro Santidad, J. C. Ryle escribió, “Permítanos exponer y enfatizar los diez mandamientos, y mostrar la longitud, la anchura, la profundidad, y la altura de los requisitos de ellos. Así lo hizo nuestro Señor en el Sermón del Monte. No podemos hacer mejor que seguir Su plan.” En Mateo 5:21-37, nota donde Cristo “enfa-tizó los diez mandamientos.”
5. Estudia Mateo 15:19,20 e identifica cada mandamiento al cual Cristo se refiere.
Haz lo mismo con Marcos 10:17-22.
6. Lee Romanos 7:7. ¿Cómo adquirió Pablo un entendimiento de la verdadera naturaleza del pecado?
Basada en la declaración de Pablo (y 1 Juan 3:4) ¿hay alguna manera fuera de la ley en que la gente puede saber que ha pecado contra Dios?
Algunas personas piensan que los pecadores tienen una compren-sión inherente de su pecado y por lo tanto no necesitan la ley. ¿Qué nos dicen Efesios 4:18 y Romanos 3:11 acerca del entendi-miento de los perdidos?
7. Romanos 3:23 dice, “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.” Para saber a cual estándar se refería Pablo cuando dijo “la gloria de Dios,” necesitamos entender el contexto del versículo 23. Lee versículos 19-31; ¿qué tema dijo Pablo que fue “establecido” (o “confirmado”)?
Para otra pista, miremos 2 Corintios 3:7. ¿Qué dice la escritura que fue grabado en piedras y “fue con gloria”?
Basado en estas respuestas, ¿cuál es el estándar del cual todos esta-mos destituidos (“la gloria de Dios”)?
8. Cuando usamos Romanos 3:23 en testificar, ¿por qué debemos asegurarnos de especificar que es de la ley que estamos destituidos? Si no especificamos, ¿qué efecto crees que tenga sobre el perdido?
“Ya oísteis que fue dicho: No cometerás adul-terio; pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con
ella en su corazón.” M A T E O 5 : 2 7 , 2 8
L E C C I
ó
N 3
Aprendiendo a
Vencer el Temor
!Materiales Requeridos: Al menos cinco Rompehielos para cada participante.
ABRIR EN ORACIÓN
COMPARTIR SUS EXPERIENCIAS
Piensa en una ocasión cuando sentiste que debías haber compartido el evangelio con alguién pero no lo hiciste. ¿Por qué no lo hiciste? Reúnanse en grupos de dos o tres y discutan en breve sus experiencias. Luego compartan los resultados de la tarea “Salir de Su Zona de Comodidad” de la previa sesión. ¿Fue tan difícil como esperabas, saludar a los desconocidos en esta semana que pasó? ¿Fuiste temeroso, o tuviste pensamientos negativos justo antes de hacerlo?
TEMA PARA REFLEXIÓN
Por la mayor parte, estamos familiarizados con el concepto conocido como “evangelismo de amistad.” Esta es la idea que debemos ofrecer amistad a alguien y desarrollar una relación con la persona antes de testificarle. Pero, ¿cuánto tiempo debemos desarrollar la relación antes de hablarle de Dios?
Como ya consideramos antes, ¿qué pasará con tu amigo perdido si muere mientras tomas el tiempo para desarrollar una relación? No hay manera amable para decirlo: se irá al
infierno por la eternidad si muere sin el Salvador. Terminará en el lago de fuego, asi que, ¿cómo puedes aún considerar arriesgar el paso de tiempo?
Considera este pensamiento interesante acerca del evangelismo de amistad. ¿Con quién se nos hace más difícil compartir? ¿No es con nuestros parientes inconversos? ¿Por qué será? Quizá sea porque si le testificas a alguién con el cual tienes una buena relación, y le ofendes, arries-gas perder esa relación. Mas si testificas a un desconocido y lo ofendes, no pierdes nada en lo absoluto.
Así que toma el camino fácil: aprende a testíficar a los desconocidos. Haz que tu estilo de vida sea compartir con gente que no conoces. Esto ayudará a animarte a ser audáz. Entiende que puedes romper el hielo y desarrollar una “relación” con alguien en tres o cuatro minutos, si tienes interés en la salvación de la persona. Una vez que la puerta está abierta, entonces comparte la verdad, sabiendo que la persona a quien te diriges tal vez no viva mañana.
VER EL VIDEO Aprendiendo a Vencer el Temor, Parte 1 (13 minutos)
!Nota para el Líder: Deténte después de ver el video parte 1. Reparte los Rompehielos que han sido proporcionados con el curso (el Billete de $1 Millón, historieta de Una Persona Buena, la Ilusión Curva). Cerciórate que los participantes tengan uno de cada uno para utilizar en la clase, y varias historietas de Una Persona Buena y Billetes de $1 Millón para su tarea de casa.
Aplicar los Principios
Ahora vamos a divertirnos con un “juego de roles” en un ambiente seguro. Júntense en pares (de preferencia del mismo sexo). Tomen unos minutos para practicar dar cada Rompehielo a su compañero “inconverso,” para que empiecen a sentirse cómodos usando estas nuevas herra-mientas. Aún no hay presión para compartir el evangelio.
Las siguientes son algunas frases que pueden ser uti-lizadas al repartir folletos:
● “¿Recibiste uno de éstos?” (cualquier Rompehielo) ● “Estás haciendo un gran trabajo hoy. Quédate con el
cambio.” (Billete de $1 Millón)
● “Aprecio lo que estás haciendo. ¡Un millón de gra-cias!”(Billete de $1 Millón)
● “¿Te gustan las ilusiones ópticas? ¡Mira ésta!” (Ilusión de Curva rojo y azul)
!Nota para el Líder: Vean la Parte 2 del video, animando a los participantes a poner atención a la última conversación de Ray en testificar. Noten la manera en que Ray primero se dirige al intelecto del hombre y luego a su conciencia.
VER EL VIDEO Aprendiendo a Vencer el Temor, Parte 2 (25 minutos)
Después del video, lee la siguiente carta esperanzadora, la cual fue escrita por el jóven que se ve en el video:
Hola, mi nombre es Ryan y fui entrevistado hace más de un año por Ray Comfort en la Universidad Estatal de California en Long Beach. Desde entonces, se me han acercado varias veces personas que me vieron en “Los Pasos del Maestro.” Me han dicho que me presentan en un episodio en particular por varios minutos. Quisiera ver ese episodio para satisfacer mi curiosidad personal y para observar en qué contexto mi material fue usado.
Recuerdo conversar con el Sr. Comfort por lo menos una hora, y creo que lo impresioné. Soy ateo, y estoy seguro que fui presentado como tal . . . desde entonces, mis opiniones han cambiado, y quisiera tener un recuerdo de ese lugar frío y oscuro donde antes residía tan cómodamente. Aprecio de antemano su respuesta.
Recuerda, siempre que temas compartir tu fe, que puedes tener un impacto eterno sobre la gente. Tomar el tiempo para compartir el evangelio plantará las semillas en sus corazones, guiándolos hacia la verdad.
Formen grupos pequeños y discutan las siguientes preguntas:
1. ¿Qué experiencia has tenido en la cual tu conciencia te ha hablado fuertemente (algo que puedes hablar abier-tamente)?
2. ¿Cómo puedes apelar directamente a la conciencia humana al hablar con los pecadores de su salvación?
!Nota para el Líder: Si tienen un tiempo más extendido para la clase, quizá quieran discutir las siguientes preguntas adicionales.
3. ¿Cómo describirías la conciencia humana? 4. ¿Qué significa la palabra “conciencia”?
5. ¿Con cuánta atención escuchabas la voz de tu concien-cia antes de tu conversión? ¿Cuál es tu actitud haconcien-cia su voz ahora?
6. ¿Cómo está el hombre en guerra contra Dios? ¿Qué ver-sículo bíblico nos dice que tenemos un “aliado” dado por Dios en la batalla por las almas?
CITA DESTACADA
!Nota para el Líder: Estás en inglaterra en el siglo 19. La multitud se cuelga de cada una de tus palabras. ¡Adelante, predícalo!
Las personas nunca pondrán sus caras decididamente hacia el cielo, ni vivirán como peregrinos, hasta que sien-tan realmente que corren peligro del infierno . . . Per-mítanos exponer y enfatizar los diez mndamientos, y mostrar la longitud, la anchura, la profundidad, y la altura de los requisitos de ellos. Así lo hizo nuestro Señor en el Sermón del Monte. No podemos hacer mejor que seguir
❝
Su plan. Podemos contar con ello; los hombres nunca ven-drán a Jesús, a permanecer con Jesús, y vivir por Jesús, a menos que realmente sepan porque han de venir, y cual sea su necesidad. Aquellos que el Espíritu atrae a Jesús son aquellos que el Espíritu ha convencido de pecado. Sin una plena convicción de pecado, quizá parezca que los hombres vengan a Jesús y lo sigan por un tiempo, pero pronto se alejarán y volverán al mundo.
—J. C. Ryle
EL PROGRESO DEL PREDICADOR
Los personajes: Cristiano y Roba Bancos
Escenario: Un banco del parque durante la comida Cristiano: “Hola. ¿Cómo estás?”
Roba Bancos: “Bien. ¿Y, tú, cómo estás?”
Cristiano: “Bien, gracias. ¿Te molesta que te haga una pregunta? ¿Sabes de alguna
buena iglesia en este área?” Roba Bancos: “No lo sé. No he ido a
la iglesia en años.”
Cristiano: “¿Vienes de un trasfondo cristiano?”
Roba Bancos: “Sí. Asistía a la escuela dominical, pero perdí la costumbre cuando fui mas grande.”
Cristiano: “A propósito, mi nombre es Cristiano. ¿Cómo te llamas?” Roba Bancos: “Roba Bancos.”
Cristiano: “Gusto en conocerte, Roba. ¿Te consideras una buena persona . . .
quiero decir, crees que has guardado los diez man-damientos?”
Roba Bancos: “En general.”
Cristiano: “¿Alguna vez has mentido?” Roba Bancos: “Sí.”
Cristiano: “¿Eso qué te hace?” Roba Bancos: “Un mentiroso.” Cristiano: “¿Alguna vez has robado?”
Roba Bancos: “Ya sé qué estás haciendo. Quieres hacerme sentir culpable.”
Cristiano: “¿De verdad? ¿Cuál de los mandamientos te hace sentir culpable—‘No mentirás’?”
Roba Bancos: “No.” Cristiano: “¿No robarás?”
Roba Bancos: “Um . . . realmente ya no quiero hablar de esto.”
Cristiano: “Lo siento. No quise ofenderte. ¿Cuál es tu pro-fesión, Roba?”
Roba Bancos: “Yo . . . um . . . trabajo en un banco. Ya tengo que irme . . .”
Nunca te desanimes si alguién quiere terminar una conver-sación repentinamente. Si la persona se siente culpable cuan-do presentas los mandamientos, probablemente es porque es culpable. La ley tiene ese efecto en los pecadores. Tal vez, no estás conciente del temor y la preocupación que agarran el corazón de la persona al que estás testificando, pero la
agitación o la frustración son señales buenas que algo pasa en el corazón.
!Nota para el Líder: Repasa con el grupo las tareas de “Salir de Su Zona de Comodidad,” y comprométanse juntos a cumplirlas antes de la próxima sesión. Involucrarse en estas actividades es absolutamente vital para que los participantes experimenten el crecimiento que buscan. ¡Anímalos que no los coja el miedo!
Después de ver el curso “Los Pasos del Maestro,” hoy me gradué de solo asistir a la iglesia a servir en ministerio. Tomé mi paquete de muestra de folletos bíblicos y me dirigí al centro comercial local. Al modo enseñado por el Señor Jesucristo mismo y a mi presentado por Ray y Kirk, me acerqué a unos 17 personas cuando menos, cuatro de ellos fueron Marines. Una muchacha profesaba ser musulmán. Un hombre de Colombia era alumno de teología. Para el alumno de teología, fue su primera realización que el pecado es una condición del corazón y no necesariamente una comisión de la carne. Presenté la perfecta ley de Dios, los diez mandamientos, y dejé que el Espíritu Santo los desafiara y les diera convicción.
Conforme a las instrucciones, evité el intelecto y hablé directamente a la conciencia. Mis preguntas fueron directas pero sinceras. Ni una persona me retó en argumento. Me asom-bré de cuán atentamente todos escucharon y participaron y contestaron las preguntas. Me la pasé de maravilla haciendo esto. Aunque el enfoque fue suave, humorístico, y alegre, la gravedad del tema no se perdió con ninguno. Una muchacha adolescente se sonrojó y sus ojos se llen
aron de lágrimas de convicción.
Gloria a Dios por este curso. Encontré mis pies de fe. Me emocioné al ser utilizado por el Señor para presentar la verdad a esos Marines que sirven a nuestro país en este tiempo de guerra contra el terrorismo. ¡Gracias! —Darrel R., Texas
CERRAR EN ORACIÓN
Salir de Su Zona de Comodidad
1. Preparación en Casa: Párate frente al espejo. Asegúrate que nadie está cerca o que te pueda oir. Mira directamente a tu imagen y pregúntate amablemente, “¿Cómo estás?” Por supuesto, te vas a sentir un poco raro, pero nadie está mirando mas que Dios. Luego pregunta, “¿Recibiste uno de estos?” Ofrécele un folleto a tu reflejo, diciendo, “Es un folleto evangélico. ¿Vienes de un trasfondo cris-tiano?” Luego pregunta, “¿Qué crees que suceda cuando muera una persona? ¿Crees en el
cielo y en el infierno?” Continúa haciendo estas preguntas hasta sacudir cualquier sentir de timidez. Acostúmbrate al sonido de tu propia voz. Recuerda, no eres un raro y no suenas como uno. Eres un cristiano cálido y amable que genuinamente se preocupa por la gente. Sigue practicando en decir estas cosas hasta que se te hace natural. Si no te sientes cómodo haciendo esto, repítalo vez tras vez hasta lograrlo.
2. Aplicación en el Mundo Real: Lleva folletos contigo durante la semana, dejando folletos donde la gente los encontrará. Por ejemplo,
● En los teléfonos públicos ● En los carritos de las tiendas
● En las bolsas de la ropa en tiendas de
ropa
● En cartas a los seres amados ● Junto con una propina generosa ● En los asientos del vestíbulo de los
restaurantes
● Con los empleados de comida rápida,
cajeros, azafatas, taxistas, y trabajado-res de gasolineras
● En los sanitarios y los áreas de descanso ● En cajeros automáticos y en los bancos ● En los sobres con pagos de cuentas ● En los elevadores
● En tocadores de hotel para los del
ser-vicio
● Sobre las máquinas de hielo ● En el estante del periódico
● En las salas de espera de los
consulto-rios médicos y los hospitales
● En los asientos en los aeropuertos, los
metros, y los estaciones de autobús
● En los bolsillos de los asientos de avión ● Adentro de las revistas
● En los taxis ● En las lavanderías
folletos pequeños (o doblados) caben bien en cualquier ranura de tarjeta de crédito. Cada vez que vas a una gasolinera, deja un fol-leto en la ranura de tarjeta en la bomba. La próxima persona ten-drá que sacarlo para meter su tarjeta de crédito, y apreciará tener algo que leer mientras llene su tanque de gasolina.
Deja un Billete de $1 Millón en el cajero automático antes de irte. Cada que vas al supermercado, ve discretamente por el pasillo de la cerveza, echando folletos en la ranura superior en las cajas de cerveza. Déjalos en Billete de $1 Millón en el tubo del autoservicio del banco y otro en el frasco de propinas al comprar café. Deja Billetes de $1 Millón salidos del bolsillo de tu camisa, y la gente te preguntará por ellos. ¡Qué grandioso que los perdidos te estén pidiendo folletos evangélicos!
Entonces, en la noche al acostar tu cabeza en la almohada, ten-drás un profundo sentido de satisfacción sabiendo que estás plan-tando semillas que podrían resultar en que alguién encuentre vida eterna.
Para un Estudio Más Profundo
1. Hechos 24:10–27 nos da entendimiento de como Pablo dio testi-monio de su fe en Cristo. Lee este relato, y luego estudia 2 Timoteo 2:23-26. Considera el espíritu en el cual Pablo le dice a Timoteo que se relacione con los inconversos. ¿Cómo ejercita Pablo estas virtudes al hablar con Felix?
¿Alguna vez te has impacentado y aún enojado cuando testificabas a alguién? ¿Por qué sucedió esto?
2. El vocablo griego usado como “procurar” en Hechos 24:16 es askeo, que significa “Esmerar, esforzarse, ejercitar por
entre-namiento o disciplina.” Compara una buena conciencia a un buen entrenador. ¿Qué calidades debe tener un buen entrenador?
¿Nunca te habla tu conciencia acerca del pecado de la apatía con respecto al evangelismo? ¿Qué puedes hacer para asegurar que no sea ofendida tu conciencia en esta área?
3. ¿Ha habido alguna ocasión en la cual escogiste no escuchar la voz de tu conciencia? ¿Cómo te hizo sentir?
¿Qué impacto tuvo ese sentir en tu relación con Dios (en tu vida de oración, etc.)?
4. Explica la obra de la conciencia según Romanos 9:1 y 2 Corintios 1:12.
5. Cuando Felix escuchó a Pablo “acerca de la fe en Cristo,” ¿de qué le habló Pablo (vea Hechos 24:25)?
¿Crees que ésta es la manera en que la mayoría de los cristianos testifican? Si no, ¿por qué no?
Lee Juan 16:7, 8. ¿Cómo le ayuda al Espíritu Santo en su obra, el contenido del mensaje de Pablo?
6. Lee Romanos 2:15. ¿Qué hizo la conciencia de Felix por él al escuchar a Pablo, y por qué le habló de tal manera?
7. Lee 1 Corintios 9:16-22. Lee el texto la primera vez, tal cual, pal-abras del apóstol Pablo, luego léelo de nuevo en voz alta como tu oración personal a Dios. Inicia con “Querido Padre,” y termina con “en el nombre de Jesús lo pido. Amén.”
“¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afemina-dos, ni los que se echan con varones, ni los
ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores,
heredarán el reino de Dios.” 1 C O R I N T I O S 6 : 9 , 1 0
L E C C I
ó
N 4
Practicando lo que
Predicas
!Materiales Requeridos: Una Tarjeta Rápida de Referencia y al menos diez Rompehielos para cada participante.
ABRIR EN ORACIÓN
COMPARTIR SUS EXPERIENCIAS
Reúnanse en grupos de dos o tres y compartan los resultados de la previa tarea “Salir de Su Zona de Comodidad.” Nom-bren algunos lugares dónde dejaron folletos. ¿En realidad llegaron a entregar un folleto en mano de alguién al saludar a los desconocidos? ¿Si ese es el caso, qué sucedió? ¿Experi-mentaron un sentido de alegría o de logro al hacer esto?
Después de unos minutos de discusión en grupo, invita a dos o tres personas a compartir sus experiencias con la clase.
TEMA PARA REFLEXIÓN
Las escrituras nos dan entendimiento de nuestro enemigo. Nos dicen que no luchamos contra carne y sangre, sino contra fuerzas espirituales (vea Efesios 6:12). Esto, o es verdad, o no lo es. ¿Crees tú que los demonios (espíritus malignos) pueden bombardear tu mente con pensamien-tos negativos cuando se trata de buscar a los perdidos? ¿O crees que son meramente tus propios temores? Si crees que simplemente es tu mente, no te vas a molestar a ponerte
toda la armadura de Dios según se nombra en Efesios 6. Mas, si entiendes que tenemos un enemigo en verdad real, entonces reconocerás la necesidad de una armadura en verdad real. Como cristiano, debes creer que esto es cierto no solo porque la Biblia lo dice, sino también porque experimentarás al diario la realidad de la batalla espiritual.
A pesar de esto, a la mayoría de nosotros se nos olvida que el reino espiritual es la fuente de los pensamientos neg-ativos. Por ejemplo, puedes estar con pensamientos de dejar este curso. Otras cosas en tu vida demandarán más de tu tiempo, dejándote con poco o no tiempo para cumplir las tareas o asistir a las sesiones. O alguién que amas y respetas puede decirte algo para desanimarte de la tarea del evangelismo. Esto es normal, en particular cuan-do se trata de algo que ver con alcanzar a los perdicuan-dos.
Recuerda, una de las armas más poderosas de Satanás es el temor. El temor te hará querer abandonar este curso y retirarte a las barracas. Así que espera que trate de desani-marte. Piensa en esta palabra: “des-ánimo.” Satanás quiere quitarte tu ánimo. Por lo tanto, soldado de Cristo, asegúrate de tener un oido sensible a los pensamientos sutílmente desanimadores, y reconoce su fuente. Contínuamente recuerda tu experiencia Getsemaní—donde entregaste tu voluntad y dijiste, “Dios, quiero hacer Tu voluntad en mi vida. Y Tu voluntad es que ninguno perezca.”
Determina continuar en este curso a pesar del desani-mo, para que estés equipado totalmente para hacer la vol-untad de Dios. Puede que hayas dejado otro entrenamien-to en el pasado—como aprender a jugar golf, bajar de peso, etc.—pero el bienestar eterno de los perdidos es demasiado importante para aún considerar no terminar este curso.
VER EL VIDEO Practicando lo que Predicas, Parte 1 (25 minutos)
!Nota para el Líder: Reparte las Tarjetas Rápidas de Referencia y al menos diez Rompehielos para cada
partici-pante. Explica que esta tarjeta es, en esencia, el curso comple-to en sus manos. Esta tarjeta servirá como guía para que los participantes sigan por buen camino mientras juntos apren-den a hablar a la conciencia y compartir el evangelio bíblica-mente. Pide al grupo leer contigo en voz alta cada uno de las letras y lo que representan, en los dos lados de las cartas. ¡IMPORTANTE: ¡No pierdas esta tarjeta! Será tu “guía” cada semana y tu “entrenador” una vez cumplido el Curso de Entrenamiento Básico. Ponla en tu cartera para que siempre la tengas contigo.
!Nota para el Líder: Vean el video parte 2, animando a los participantes a que observen como los principios de la tarjeta se usan en la conversación al testificar.
VER EL VIDEO Practicando lo que Predicas, Parte 2 (8 minutos)
Aplicar los Principios
1. ¿Qué pregunta buena e “inofensiva” puedes hacer para descubrir la condición espiritual de una persona? ¿Por qué es una pregunta eficaz?
2. Si a alguién le preguntas si cree que es una buena per-sona, y dice que sí, ¿qué puedes decir para ayudarle a que se vea a la luz de los estándares de Dios?
! Nota para el Líder: Que los participantes se junten de dos en dos (preferiblemente con uno del mismo sexo) para el sigu-iente “juego de roles” usando los Rompehielos.
3. Practica usando diferentes Rompehielos para iniciar una conversación acerca del Señor. Dále uno a tu pareja con un amable, “¿Ya recibiste uno de estos?” o “¿Viste esto?” Luego explica qué es y (si aplica) cómo funciona. Después de decir que es un folleto evangélico, podrías preguntar, “¿Qué crees que suceda cuando alguién
muere? ¿Crees que vas a ir al cielo?” Luego pregunta, “¿Qué dices…te consideras una buena persona?” Tomen turnos para que todos tengan oportunidad de hacerlo.
!Nota para el Líder: Si tienen un tiempo más largo para la clase, puede que quieras discutir las siguientes preguntas adicionales:.
4. ¿Crees que los folletos evangélicos bien-escritos pueden ayudar hacer la transición a las cosas espirituales? 5. ¿De otra manera podrías mencionar el tema de las cosas
espirituales?
6. Explica lo que el mundo entiende con la palabra “bueno.” Luego, explica como la define Dios.
7. ¿En cuáles dos cosas debemos confiar si hemos compar-tido el evangelio de manera bíblica con un inconverso?
CITA DESTACADA
!Nota para el Líder: Predica esta cita con pasión y urgencia. ¡Tus oyentes necesitan ser despiertos de su sueño espiritual! Así como el mundo no estaba listo para el Nuevo Testa-mento antes de recibir el Antiguo, así como los judíos no estaban preparados para el ministerio de Cristo hasta que Juan el Bautista había ido adelante con su llamado al arrepentimiento, así tampoco los inconversos están en condiciones hoy para el evangelio hasta que la ley es apli-cada a sus corazones, porque “por la ley viene el conoci-miento del pecado.” ¡Es un desperdicio de tiempo sembrar semilla en tierra que nunca ha sido arada ni picada! Presentar el sacrificio vicario de Cristo a aquellos cuya pasión dominante es llenarse de pecado, es dar lo que es santo a los perros.
—A. W. Pink
EL PROGRESO DEL PREDICADOR
Los personajes: Cristiano y Al Talar y Ver DeArbol
❝
Escenario: Cristiano y la pareja amante de árboles cruzan sus caminos al estar de caminata en el bosque.
Cristiano: “Hola, muchachos. ¿Cómo están?” Al Talar: “Estamos bien.” Cristiano: “¿Qué hacen aquí?” Ver DeArbol: “Mirando a los árboles. Los amamos.”
Al Talar: “Estamos aquí representando la rama oriental de ADQV.” Cristiano: “¿Qué es ADQV?”
Ver DeArbol: “‘Arboles Dondequiera Que Vaya’. Es una oraganización que ha crecido mucho recientemente. Prometemos cuidar de los árboles, dondequiera que vayamos.”
Cristiano: “Eso es loable.”
Al Talar: “Gracias. Estamos echando raices en este área.” Cristiano: “Estoy de acuerdo, que debemos cuidar de los
árboles, y debemos tener cuidado de usarlos para el propósito por el cual fueron intencionados.” Ver DeArbol: “Así es.”
Cristiano: “¿Sabes porque los creó Dios?”
Al Talar: “Realmente no diríamos que Dios hizo los
árboles. Evolucionaron...a través de millones de años.” Cristiano: “Pues, parece algo agradable que podamos
hacer miel de maple para los hot cakes, hule para las llantas, y un montón de otras cosas útiles; además de convertir la pulpa en papel para libros. Tenemos árboles que nos alimentan con manzanas, duraznos, plátanos, chabacanos, etc. Es también una bendición que árboles conviertan nuestro dióxido de carbono de nuevo en oxígeno vivificador. No podríamos vivir sin ellos.”
Ver DeArbol: “Como sea. Pero ahí está nuestro punto. Si seguimos cortando árboles, ya no habrá más para dar oxígeno al aire. ¡Los árboles son los pulmones de la tierra! Es un crisis ambiental. Todos moriremos. ¡Tenemos que impedir que las compañías de explotación forestal talen las selvas tropicales, o de hecho, cualquier árbol!”
Cristiano: “Así que quieren proteger los árboles. Qué amable. Hablando de morir. Les tengo una pregunta. ¿Saben cuál es el asesino número uno de choferes en los EE. UU.?”
Al Talar: “¿Manejar en estado de embriaguez?” Cristiano: “No. Los árboles.”
Ver deArbol: “¿Estás bromeando?”
Cristiano: “No, de hecho no bromeo. Las carreteras de América están bordeadas de millones de árboles. Cuando un carro sale del camino y da contra un árbol, el árbol no se mueve, el chofer sí—va a la eternidad. En el final de la década del noventa el estado de Georgia gastó $600 millones para cortar todo árbol dentro de 32 pies de las carreteras principales para hacerlos más seguras. Un portavoz dijo que cada año el 27 por cien-to de cien-todas las muertes en Georgia es de vehículos que golpean árboles al borde de la carretera. ¿Puedo hacer-les una pregunta importante?”
En los útlimos meses, nuestro ministerio estudiantil ha pr ac-ticado los principios escriturales del curso “Los Pasos del Maestro.” Empezamos a paracticar evangelismo personal con familiares, amigos y compañeros de trabajo, luego empe
zamos a testificar a los desconocidos en lugares públicos.
Nuestra iglesia está ubicada directamente en frente de u na escuela secundaria y a media cuadra de una preparatoria. P
ara compartir el evangelio con grupos más grandes de jóvenes, después de horas de clases levantamos letreros en el cés
ped de la iglesia invitando a la gente a tomar la Prueba CI y gan
arse un premio. Entonces, hacemos varias presentaciones de ley y gracia. Durante diciembre, tenemos letreros que dicen, “¿T
e has portado bien o mal? ¡Dínos qué crees y gánate un premi
o!” Hemos podido compartir el evangelio hasta con 60 adole
s-centes en media hora. Más y más estudiantes están oyendo del pecado, el juicio, la justicia, y la asombrosa gracia de Dios por medio de Jesucristo. Dios nos ha dado muchas oportunida
des de predicar Su mensaje con claridad y audacidad. Sabemo
s que estamos siendo fieles al único evangelio de Jesucristo para
que, con el favor de Dios, cualquier conversión sea genuin a. Muchos estudiantes han pensado seriamente en su destino
sin Cristo.
Gracias por hacer la obra de evangelista, equipando a esta pequeña iglesia para predicar a Cristo. —Joshua R., California
Cristiano: “¿Qué creen que suceda cuando mueren? ¿Creen que irán al cielo?” (etc.)
CERRAR EN ORACIÓN
Salir de Su Zona de Comodidad
1. Preparación en Casa: Practica “Ducha Trucha”—Al bañarte todos los días, practica como sacar el tema de Dios. No te preocupes de que la gente te oiga; probablemente tu familia ya te ha oido hablar a solas en la regadera de todas formas. Aquí hay algunas sugeren-cias para ayudarte a empezar:
● “¿Qué piensas de todas estos hurracanes, terremotos, y tsunamis? Nunca sabemos cuando una tragedia puede gol-pearnos. ¿Has pensado acerca de qué te pasaría si morías?” ● “¿Qué piensas de la ‘gripe aviaria’ en Asia? Asusta, ¿verdad? Me
hace pensar en lo precioso que es la vida. ¿Qué crees que suceda cuando alguién muere?”
● “¿Has notado cuánto se habla hoy de la religión en las noti-cias—películas religiosas, programas de televiisón, creencias de celebridades, etc.? ¿Tienes un trasfondo religioso?”
Te sentirás mucho más cómodo y confiado al hablar con la gente, por haber pensado y practicado en voz alta varias diferentes man-eras de poder sacar el tema de Dios.
2. Aplicación en el Mundo Real: Bien, prepárate para enfrentar los nervios. Si cuando continúas dejando o repartiendo folletos en esta semana te sientes confiado, saluda con cálidez a los desconoci-dos y dáles tu Rompehielo preferido. Simplemente dáselo a la per-sona como lo hicimos en la clase. ¡Sí puedes hacer esto! Por ejemp-lo, cuando llegas a la caja para pagar, saluda al cajero, y cuando te vas, dále un folleto. O al pasar por un autoservicio de comida rápi-da, involucra a la persona en una conversación acerca de su trabajo o su día. Buscas que se abra contigo. Dále un folleto, y dí, “Por