Tema 1
Introducci´
on y conceptos b´
asicos
1.1
Introducci´
on a la asignatura
Estamos familiarizados con ecuaciones donde las inc´ognitas son n´umeros x; por ejemplo ecuaciones de segundo grado como x2− 3x + 4 = 0 , ecuaciones que, posiblemente, no se sepan resolver
(aunque s´ı se conozcan m´etodos num´ericos para aproximar las soluciones) como x + sen(x) = 1 o con sistemas de ecuaciones lineales, donde las inc´ognitas: x, y, z, . . . son n´umeros; por ejemplo:
x + y + z = 11 2x − y + 3z = 5 −3x + 2y + 2z = 22
En la Matem´atica y sus aplicaciones: F´ısica, Ingenier´ıa, Econom´ıa, Biolog´ıa, . . . aparecen modelos matem´aticos que vienen dados por ecuaciones donde las inc´ognitas no son n´umeros sino
funciones reales de una o varias variables reales. A este tipo de ecuaciones se les llaman “Ecuaciones Funcionales.” As´ı si notamos por x : I→ R, t #→ x(t) una funci´on de una sola variable t ∈ I, donde I es un intervalo en R, las dos siguientes ecuaciones:
x(t) + sen(x(t)) = 13, x3(t)− arctan(x(t)) − t2+ 1 = 0
son ecuaciones funcionales, donde la inc´ognita es x : I → R. Se trata de estudiar y encontrar, si es posible, funciones x que verifiquen la ecuaci´on dada en cada punto t del intervalo I.
La notaci´on x(t) obedece a la costumbre de notar por x a la inc´ognita y porque en muchos problemas que surgen en la F´ısica, Biolog´ıa y otras disciplinas la variable independiente es el tiempo, que se suele representar por t. Otras notaciones que se suelen usar para indicar la funci´on inc´ognita son y(t) o y(x), aunque la variedad de notaciones es enorme. Si trabajamos con dos o tres funciones inc´ognitas de una ´unica variable pueden ser adecuadas las notaciones x(t), y(t) o
x(t), y(t), z(t), respectivamente, para las funciones inc´ognitas, de forma an´aloga a como se considera
en un sistema lineal, como el citado anteriormente. Estamos considerando el caso m´as simple: el de funciones de una sola variable; obviamente, al tratar funciones de varias variables la variedad de notaciones es a´un mayor.
Siguiendo con el caso m´as simple, si la funci´on t#→ x(t) representa un fen´omeno (proceso f´ısico o de la naturaleza) que se comporta con gran “suavidad” tal funci´on va a ser al menos una vez
derivable y en la ecuaci´on funcional podr´ıa aparecer una o m´as funciones derivadas: x!, x!!, .... de la
funci´on inc´ognita. Si, por contra, el fen´omeno no es tan suave puede aparecer la funci´on inc´ognita bajo el signo integral.
Una ecuaci´on integral es una ecuaci´on funcional donde, aparte de la funci´on inc´ognita x y la
variable independiente t, aparece x bajo el signo integral. V´eanse los siguientes cuatro ejemplos:
x(t) + % t 0 x(s) ds = 1, t∈ R % t 1 log(1 + s2)x(s) ds = (t− 1) et, t≥ 1 tx2(t) + % t 0 cos(s + x(s)) ds = 0, t∈ R x(t)− % π 0 sen(t + s)x(s) ds = cos t, t∈ [0, π].
Una ecuaci´on diferencial es una ecuaci´on funcional donde, aparte de la funci´on inc´ognita x y
la variable independiente t, aparece al menos una derivada de la funci´on inc´ognita. A continuaci´on escribimos ocho ejemplos donde la funci´on inc´ognita es de una sola variable y aparece hasta la tercera derivada. Se aprovecha para ir escribiendo cada ecuaci´on en una forma reducida (abreviada) que es muy usual en los textos sobre ecuaciones diferenciales.
Ecuaci´on diferencial Expresi´on abreviada
x!(t) = t sen t x! = t sen t (1.1) x!(t) + t2x(t) = 1 x!+ t2x = 1 (1.2) x!(t) =− x 2(t) 2tx(t) + 1 x ! =− x2 2tx + 1 (1.3) x!(t) = sen(t + x(t)) x! = sen(t + x) (1.4) cos(x!(t)− x(t)) + tx!(t) + ex(t)− t3= 0 cos(x!− x) + tx!+ ex− t3= 0 (1.5) x!!(t) + tx(t) = 0 x!!+ tx = 0 (1.6) xx!!= (x!)2 xx!! = (x!)2 (1.7) x!!!(t)− t sen x!(t) + 2x(t) = t2 x!!!− t sen x!+ 2x = t2 (1.8)
El orden de una ecuaci´on diferencial es el orden de la mayor derivada que aparece en la ecuaci´on.
Repasando los ejemplos anteriores, vemos que en los cinco primeros aparecen ecuaciones diferen-ciales de primer orden; en los ejemplos (1.6) y (1.7) las ecuaciones son de segundo orden y (1.8) es una ecuaci´on diferencial de tercer orden. Obs´ervese que en (1.6) aparece la segunda derivada pero no la primera.
En los ejemplos anteriores las funciones inc´ognitas son funciones reales de una sola variable real. Cuando esto sucede se dice que la ecuaci´on diferencial es ordinaria (EDO); sin embargo, si la funci´on inc´ognita tiene m´as de una variable, la ecuaci´on diferencial se dice que es una ecuaci´on en derivadas parciales (EDP). En ´estas aparecen usualmente derivadas parciales (y no cualquier
derivada direccional).
Damos a continuaci´on tres ejemplos muy interesantes de EDPs; en cada caso la ecuaci´on es de segundo orden (las EDPs m´as importantes son las de segundo orden).
1. Ecuaci´on de Laplace: ∂ 2x
∂t2(t, s) + ∂2x
∂s2(t, s) = 0.
Aqu´ı representamor por (t, s)→ x(t, s) a la funci´on inc´ognita. El llamado laplaciano de la funci´on x es &x = ∂∂t2x2 + ∂
2x
∂s2. Las soluciones de la ecuaci´on de Laplace son las llamadas funciones arm´onicas.
1.1. Introducci´on a la asignatura 3
2. La ecuaci´on del calor : ∂T
∂t(x, t)− C 2∂2T
∂x2(x, t) = 0.
Aqu´ı representamor por (x, t)→ T (x, t) a la funci´on inc´ognita. Si tenemos una barra sometida
a una fuente de calor, T (x, t) indica la temperatura en un punto x de la barra en el instante
t y C es una constante que depende del material con el que est´a fabricada la barra (podemos
considerar los puntos x de la barra como puntos x∈ R).
3. La ecuaci´on de ondas tridimensional de la f´ısica matem´atica: ∂ 2u ∂t2 − ∂2u ∂x2 − ∂2u ∂y2 − ∂2u ∂z2 = 0.
Se ha representado a la funci´on inc´ognita mediante (x, y, z, t) → u(x, y, z, t). Aqu´ı (x, y, z) representa un punto del espacioR3 y t el tiempo.
Es posible que en una ecuaci´on funcional aparezca tanto una derivada de la funci´on inc´ognita como ´esta bajo el signo integral (por suerte, esto se da muy poco); tendr´ıamos as´ı una ecuaci´on integro-diferencial, por ejemplo:
x!(t) + % t
0
x2(s) ds− 3tx(t) = sen t.
En todos los ejemplos vistos anteriormente hemos considerado una ecuaci´on con una funci´on inc´ognita, pero en muchos problemas de gran inter´es aparecen m´as de una funci´on inc´ognita, todas ellas relacionadas entre s´ı, dando lugar a un sistema de ecuaciones diferenciales. Escribimos a continuaci´on dos ejemplos de sistemas de ecuaciones diferenciales ordinarias, de los m´as simples que nos podemos encontrar. Ambos son de primer orden porque solo aparecen las primeras derivadas de las funciones inc´ognitas, que representamos por x(t), y(t) en el primer caso y por x(t), y(t), z(t) en el segundo. & x!(t) = tx(t) − y(t) y!(t) = 2x(t) + 3y(t) + t2 x!(t) = x(t) + y(t) + z(t) y!(t) = −2x(t) + 3z(t) − t z!(t) = ty(t) − x(t) + 1
En este curso (Ecuaciones Diferenciales I ) ´unicamente vamos a tratar ecuaciones diferenciales
ordinarias y algo de sistemas diferenciales ordinarios de primer orden; lo mismo que se tratar´a
en el curso Ecuaciones Diferenciales II, pero este primer curso se concibe con un car´acter m´as pr´actico (no exento de rigor) que el segundo. Dividimos la asignatura en dos partes. La primera est´a dedicada a las EDOs de primer orden. Los temas 2, 3, 4 y 5 son m´as pr´acticos y se dedican a ciertos tipos de ecuaciones, muy importantes, y el tema 6 es m´as general y te´orico y est´a en la l´ınea de lo que se estudiar´a en el segundo curso de EDOs. La segunda parte est´a dedicada a las
ecuaciones de orden superior y sistemas de primer orden, destacando de forma especial el tema 8,
relativo a ecuaciones lineales de segundo orden.
En lo que sigue en este tema, vamos a tratar ´unicamente ecuaciones diferenciales de primer orden, por lo que puede considerarse como una introducci´on a la primera parte de la asignatura. En ella vamos a tratar conceptos b´asicos y llevaremos a cabo ciertas consideraciones de inter´es sobre ecuaciones diferenciales ordinarias de primer orden.
1.2
Definiciones
La forma general de una ecuaci´on diferencial ordinaria de primer orden es
(1.9) F (t, x(t), x!(t)) = 0,
donde F representa una funci´on de tres variables definidas en cierta regi´on A deR3y donde t#→ x(t)
representa la funci´on inc´ognita. Por ejemplo:
(1.10) t2x!(t) + sen(t + x(t))− 1 = 0.
Aqu´ı la funci´on F : R3 → R est´a definida por F (t, x, y) = t2y + sen(t + x)− 1. Una forma abreviada
de escribir la ecuaci´on diferencial es F (t, x, x!) = 0. As´ı, en nuestro ejemplo, podemos escribir abreviadamente la ecuaci´on como t2x!+ sen(t + x)− 1 = 0.
Una soluci´on de la ecuaci´on (1.9) es una funci´on x : I → R, donde I es un intervalo (no degene-rado) en R, que verifica:
i) x es derivable en I,
ii) (t, x(t), x!(t))∈ A para cada t ∈ I, iii) F (t, x(t), x!(t)) = 0 para cada t∈ I.
En este caso, tambi´en se dice que x es una soluci´on de la ecuaci´on (1.9) en el intervalo I o que x es soluci´on de
F (t, x(t), x!(t)) = 0, t∈ I.
Si I no es un intervalo abierto las derivadas en los extremos de I se entienden en el sentido lateral (derivada por la izquierda o por la derecha). El suponer que el dominio de una soluci´on es un intervalo y no cualquier subconjunto deR es para que sucedan cosas razonables; ya incidiremos en esta cuesti´on. Por ejemplo, ¿cu´ales ser´ıan las soluciones de la ecuaci´on diferencial m´as simple que se pueda dar: x!(t) = 0 ? Podr´ıamos pensar que todas las funciones constantes, pero esto no es cierto si suponemos que las soluciones puedan estar definidas en conjuntos que no sean intervalos. Una EDO como (1.9) se dice que est´a escrita en forma impl´ıcita. Si la primera derivada x!(t) aparece despejada o se puede despejar sin restricciones, tendremos una ecuaci´on del tipo
(1.11) x!(t) = f (t, x(t)),
donde la funci´on f estar´a definida en una regi´on D del plano R2 (generalmente conexa). Dire-mos que esta ecuaci´on est´a escrita en forma expl´ıcita o normal. De forma abreviada escribiDire-mos
x! = f (t, x).
Parece l´ogico que definamos como soluci´on de la ecuaci´on (1.11) una funci´on x : I → R, donde
I es un intervalo (no degenerado) en R, que verifica:
i) x es derivable en I,
ii) (t, x(t))∈ D para cada t ∈ I, iii) x!(t) = f (t, x(t)) para cada t∈ I.
1.3. Sobre los intervalos de definiciones de las soluciones 5
Tambi´en se dice que x es una soluci´on de la ecuaci´on (1.11) en el intervalo I o que x es soluci´on de
x!(t) = f (t, x(t)), t∈ I.
La ecuaci´on x!(t) = cos(t−x(t)), escrita en forma abreviada como x! = cos(t−x), es una ecuaci´on
que ya viene dada de forma expl´ıcita. Aqu´ı f : R2 → R est´a definida por f(t, x) = cos(t − x). Las ecuaciones (1.1), (1.2), (1.3) y (1.4), vistas en la secci´on anterior, son tambi´en expl´ıcitas.
En el ejemplo (1.10), la ecuaci´on es propiamente ´ımplicita pues, en general, no podemos despejar la derivada x!a no ser que se pretenda estudiar soluciones definidas en intervalos I que no contengan a t = 0; en este caso la ecuaci´on se puede escribir, de forma equivalente, como
x!(t) = 1
t2
'
1− sen(t + x(t))(.
En este caso, tenemos f : D→ R definida por f(t, x) = t12
'
1− sen(t + x)(, donde D = (0,∞) × R
o bien D = (−∞, 0) × R,
La ecuaci´on
(x!(t))2+ 5t2x!(t)− 2x2(t) = 0 es impl´ıcita, pero de ella se pueden extraer dos ecuaciones expl´ıcitas:
x!(t) = 1 2 ) − 5t2+*25t4+ 8x2(t)+, x!(t) =−1 2 ) 5t2+*25t4+ 8x2(t)+.
Si embargo, la ecuaci´on (1.5) es propiamente impl´ıcita pues en ella no vemos la forma de despejar la derivada x!.
La teor´ıa de las ecuaciones propiamente impl´ıcitas est´a poco estudiada y es muy distinta, y menos gratificante, que la de las expl´ıcitas. La teor´ıa que se desarrolla en este curso y posteriores trata sobre las ecuaciones expl´ıcitas, si bien en ciertos casos (v´eanse temas 3, 5 y 8) tambi´en manejaremos ciertas ecuaciones impl´ıcitas, por razones que, en su momento, indicaremos.
1.3
Sobre los intervalos de definiciones de las soluciones
Es evidente que si x es soluci´on de la ecuaci´on diferencial (1.11) en un intervalo I, tambi´en es soluci´on en cualquier intervalo J ⊂ I, pero no tiene porqu´e suceder que sea soluci´on en un intervalo
J ! I (entre otras cosas puede suceder que x no est´e definida en J). Lo m´as interesante es obtener
soluciones x : I → R en las que, en cada caso, el intervalo I sea el m´as grande posible (intervalos
maximales). Estas son las llamadas soluciones maximales. En esta asignatura no vamos a entrar
en la teor´ıa de las soluciones maximales (se ve en la asignatura EDO II), si bien en ciertos casos especiales incidiremos en este concepto.
Para una misma ecuaci´on diferencial los intervalos maximales pueden variar mucho de una soluci´on a otra. V´ease el siguiente ejemplo:
Ejemplo 1.1. Ecuaci´on diferencial x!(t) = 2tx2(t).
Podr´ıamos creer que una simple ecuaci´on como la anterior debe tener todas sus soluciones maxi-males definidas enR, pero no es as´ı. Basta con comprobar que las siguientes funciones x: I → R,
definidas de la siguiente forma, son soluciones v´alidas en los intervalos I indicados:
x(t) = 0 I =R
x(t) = −1
t2 I = (−∞, 0), I = (0, ∞)
x(t) = 1−t12 I = (−∞, −1), I = (−1, 1), I = (1, ∞).
Los intervalos indicados son maximales; al menos, est´a claro que las expresiones de las soluciones no tienen sentido en intervalos mayores. La cuesti´on queda m´as clara si esbozamos sus gr´aficas (v´ease figura 1.1). x!t" ! 0 x!t" ! "1 t2 x!t" ! " 1 t2 x!t" ! 1 1 " t2 x!t" ! 1 1 " t2 x!t" ! 1 1 " t2 "2 "1 1 2 1
Figura 1.1: Gr´aficas de algunas soluciones de x! = 2tx2.
Obs´ervese que, directamente, de la misma ecuaci´on diferencial se puede obtener informaci´on sobre el comportamiento de cualquier soluci´on, comportamiento que se puede contrastar con lo obtenido anteriormente. En efecto, si x : I → R es soluci´on de x!(t) = 2tx2(t) e I ⊂ (−∞, 0],
entonces x!(t) ≤ 0 para cada t ∈ I y as´ı x es decreciente en I. De la misma forma, si I ⊂ [0,∞) es x!(t) ≥ 0 para cada t ∈ I y, por tanto, x es creciente en I. Esto es algo que se puede intentar comprobar con cualquier ecuaci´on diferencial (1.11). As´ı, podemos afirmar que todas las soluciones de la ecuaci´on x! = x2 son funciones crecientes en sus intervalos de definici´on, aunque no conozcamos, de momento, sus soluciones. Las ecuaciones x! = 2tx2 y x! = x2 ser´an estudiadas en el tema 3 (ecuaciones de variables separables).
Hay veces (sucede en pocas ocasiones) en que la expresi´on x(t) de una soluci´on de una ecuaci´on diferencial tiene sentido en todos los puntos t de cierto intervalo I y, sin embargo, la funci´on x no es soluci´on de la ecuaci´on en todo el intervalo I. Consideramos el siguiente caso:
Ejemplo 1.2. Ecuaci´on diferencial x!= 2| x |1/2 .
Podemos comprobar que la funci´on x :R → R definida por x(t) = t2 es ´unicamente soluci´on de
la ecuaci´on diferencial en el intervalo I = [0,∞) ya que 2*| x(t) | = 2t si, y s´olo si, t ≥ 0. La propia
ecuaci´on diferencial nos indica que todas sus soluciones han de ser crecientes y v´ease que x(t) = t2 s´olo es creciente en el intervalo I = [0,∞).
1.4. Sobre la existencia de soluciones 7
soluci´on x : R → R definida por x(t) = &
0 si t≤ 0
t2 si t > 0, ya que la funci´on as´ı definida es derivable en todo punto. Esta soluci´on ser´ıa una prolongaci´on de la soluci´on x : [0,∞) → R, t #→ x(t) = t2.
Por tanto, esta ´ultima no ser´ıa una soluci´on maximal.
x!t" ! 0 x!t"!t2 "3 "2 "1 1 2 3 2 4 6 8
1.4
Sobre la existencia de soluciones
En condiciones muy generales una EDO de primer orden expl´ıcita (1.11) suele tener infinitas solu-ciones. En la asignatura Ecuaciones Diferenciales II se probar´a (la prueba es complicada) que esto sucede con tal que la funci´on f sea continua en la regi´on D. Esto es algo que iremos comprobando
en las distintas ecuaciones que veremos a lo largo de este curso pero ahora vamos a empezar a convencernos de esta afirmaci´on tratando dos tipos de ecuaciones muy simples. Posteriormente, compararemos los resultados obtenidos con dos ejemplos de ecuaciones propiamente impl´ıcitas, para que apreciemos que los comportamientos de las ecuaciones expl´ıcitas e impl´ıcitas son muy distintos.
Ejemplo 1.3. Ecuaciones x!(t) = g(t), donde g : I → R es una funci´on conocida.
Por ejemplo, x!(t) = t sen t.
En este caso, decir que x : I → R es soluci´on de x!(t) = g(t) equivale a decir que x es una
primitiva de la funci´on g en I ¿Existen tales primitivas? Supongamos que I es un intervalo (no
degenerado) enR. Si g es continua en I, el primer teorema fundamental del c´alculo, asegura que g posee primitivas en I; de hecho, posee infinitas y dos de ellas s´olo se diferencian en una constante (en esto ´ultimo es fundamental que I sea un intervalo). Concretamente, fijado cualquier t0 ∈ I, la funci´on
G : I −→ R definida por G(t) =
% t t0
g(s) ds
es una primitiva de g en I y las funciones t#→ G(t) + C, C ∈ R, son las ´unicas primitivas de g en I. As´ı, siendo g continua en I, la ecuaci´on diferencial posee infinitas soluciones en el intervalo I,
que s´olo se diferencian en constantes. Si notamos por, g(t) dt una primitiva de g en I, el conjunto
de soluciones de la ecuaci´on, v´alidas en el intervalo I, son las funciones xC definidas por
xC(t) =,g(t) dt + C, siendo C cualquier n´umero real.
As´ı, por ejemplo, las soluciones de la ecuaci´on x!(t) = t, v´alidas en R, son las funciones definidas por xC(t) = 12t2+ C, donde C ∈ R.
Obs´ervese la importancia de que I sea un intervalo en todo lo visto anteriormente.
¿Que sucede si g no es continua en I? La respuesta no es evidente. Sin asumir que la funci´on
g :R −→ R definida por g(t) =
&
0 si t≤ 0 1 si t > 0
no es continua en t = 0. De suponer que la ecuaci´on x!(t) = g(t) posee una soluci´on x en el intervalo R o en alg´un intervalo que contenga al 0 en el interior, llegamos al absurdo de que la derivada por la izquierda de x en el punto 0 es distinta de la derivada por la derecha, contradiciendo la derivabilidad de x en ese punto. En efecto, si t < 0 ser´ıa x!(t) = 0 y, puesto que existe, limt→0−x!(t) = 0, entonces
se verifica x!
−(0) = limt→0−x!(t) = 0. Razonando de forma an´aloga para t > 0 se obtiene x!+(0) = 1.
(Evidentemente, en un intervalo I ⊂ (−∞, 0] o I ⊂ (0, ∞) la ecuaci´on diferencial s´ı tendr´ıa soluci´on
pues ah´ı g es continua).
Durante mucho tiempo se pens´o que las funciones continuas eran las ´unicas funciones que verifican la propiedad de los valores intermedios. Pero esto no es cierto, pues hay funciones que no son continuas y que poseen tal propiedad. Concretamente, sabemos que hay funciones derivables en un intervalo, cuya funci´on derivada no es continua en ese intervalo. Pues bien, las funciones derivadas siempre verifican la propiedad de los valores intermedios (en un intervalo). Este es lo que afirma el siguiente resultado:
Teorema 1.1 (Teorema de Darboux). Si I es un intervalo (no degenerado) deR y f : I → R es
una funci´on derivable en I, la funci´on derivada f!: I → R posee la propiedad de los valores
inter-medios en el intervalo I; es decir, si a y b son dos puntos de I, tales que a < b y f+! (a) < f−! (b),
entonces, dado cualquier n´umero real λ tal que f+! (a) < λ<f −!(b), existe c ∈ (a, b) tal que f!(c) = λ.
Observaciones: Escribimos la derivada por la derecha f+! (a) y la derivada por la izquierda f−! (b) pues podr´ıa darse el caso de que a o b (o ambos) fuesen extremos del intervalo, por ejemplo, I = [a, b]. En el enunciado del teorema, suponemos, sin p´erdida de generalidad, que f+! (a) < f−! (b), pero, de forma an´aloga, obtendr´ıamos el mismo resultado cuando f+! (a) > f−!(b) y f+! (b) < λ < f−! (a).
Prueba. Definimos g : I → R por g(x) = f(x) − λx. Esta funci´on es derivable en I, y g!(x) =
f!(x)− λ para todo x ∈ I. Obs´ervese que la hip´otesis f+! (a) < λ < f−! (b) nos dice que g!+(a) < 0 y que g−! (b) > 0.
La funci´on g es continua en [a, b]. Cualquier funci´on continua sobre un intervalo compacto (cerrado y acotado) alcanza en alg´un punto del intervalo un valor m´ınimo absoluto. Sea, por tanto,
c un punto en [a, b] tal que g(x)≥ g(c) para cada x ∈ [a, b]. Veamos que c += a y c += b. De manera
intuitiva esto se ve pues g+! (a) < 0 implica que g decrece estrictamente en un peque˜no intervalo a la derecha de a y la condici´on g!−(b) > 0 implica que g crece estrictamente en un peque˜no intervalo a la izquierda de b. En efecto, si fuese c = a, para todo h > 0 “suficientemente peque˜no”,
g(a + h)≥ g(a) =⇒ g(a + h) − g(a) ≥ 0 =⇒ g(a + h)− g(a)
h ≥ 0,
y, tomando l´ımite cuando h→ 0+, se obtiene que g!(a)≥ 0, lo que es una contradicci´on. De forma
an´aloga se comprueba que c+= b.
Por tanto, se verifica que c es un punto interior de (a, b). Como g alcanza en c un extremo y g es derivable en c, se tiene que c es un punto cr´ıtico para g; es decir, g!(c) = 0 (teorema del extremo interior). Por tanto, f!(c) = λ.
1.4. Sobre la existencia de soluciones 9
propiedad de los valores intermedios en el intervalo I, la ecuaci´on diferencial x!(t) = g(t) no tiene
soluci´on en el intervalo I.
Esto nos confirma lo visto en el ejemplo anterior al teorema y, de paso, nos sirve para dar un
ejemplo de una EDO expl´ıcita de primer orden sin soluciones, concretamente: x!(t) = g(t), donde g(t) =
&
1 si t∈ Q
−1 si t /∈ Q.
Obs´ervese que en cualquier intervalo I (no degenerado), por peque˜no que sea, siempre hay racionales e irracionales y, as´ı, hay un punto donde g toma el valor−1 y otro donde toma el valor 1, pero no existe un punto intermedio donde tome el valor 0. Por tanto, g no posee la propiedad de los valores intermedios en I.
Hemos visto que la condici´on de continuidad sobre g ha sido determinante para asegurar
exis-tencia de soluciones (de hecho, infinitas). Obs´ervese que este caso es un caso particular de EDO de primer orden expl´ıcita x!(t) = f (t, x(t)), donde f : I× R → R viene definida por f(t, x) = g(t)
y la continuidad de g sobre I equivale a la continuidad de f sobre D = I× R.
Ejemplo 1.4. El modelo malthusiano
La din´amica de poblaciones constituye un ejemplo muy interesante de aplicaci´on de las ecua-ciones diferenciales. Consideremos una poblaci´on aislada, que puede estar formada por personas, animales o puede ser una colonia de bacterias. Evidentemente, el n´umero de individuos de esta poblaci´on var´ıa en funci´on del tiempo. Supongamos que x(t) indica el n´umero de individuos de la poblaci´on en un instante de tiempo t. L´ogicamente x(t) es una variable entera (x(t)∈ N) pero si queremos usar los potentes m´etodos del c´alculo diferencial debemos suponer que x(t) es una variable real 1 (x(t) ∈ R), de forma que, si I es un intervalo de tiempo, tenemos una funci´on x : I → R, t #→ x(t) que nos da la evoluci´on de la poblaci´on en ese intervalo de tiempo.
Si t ∈ I y h > 0 es tal que t + h ∈ I, la diferencia x(t + h) − x(t) nos da la variaci´on de la poblaci´on en el intervalo de tiempo [t, t + h]. Lo m´as correcto es medir la variaci´on de la poblaci´on por unidad de tiempo y considerar el cociente:
x(t + h)− x(t) h
(no es lo mismo que una poblaci´on aumente en 1.000 individuos en un mes que en 10 a˜nos). Esto representa una velocidad de la variaci´on de la poblaci´on respecto del tiempo. En este contexto se usan m´as los t´erminos tasa o ritmo que el t´ermino velocidad (una tasa es la relaci´on entre dos magnitudes; usualmente la segunda magnitud es el tiempo).
Cuando la funci´on x es derivable en el punto t, la derivada x!(t), que coincide con lim
h→0+
x(t + h)− x(t)
h ,
representa la velocidad (tasa/ ritmo) instant´anea de la variaci´on de la poblaci´on en el instante t. Si queremos usar el c´alculo diferencial para estudiar la poblaci´on debemos suponer que la funci´on
x es derivable en I, es decir, que la poblaci´on var´ıa respecto del tiempo de forma suave.
1Se pueden encontrar diversas justificaciones a ese paso de una variable discreta a una continua. As´ı, para ciertas
poblaciones, una justificaci´on biol´ogica consiste en entender que x(t) representa la biomasa de la poblaci´on, que es
una magnitud continua, a´un en el caso en que la observaci´on realizada se trate de un recuento o una estimaci´on del
El modelo de poblaci´on m´as antiguo y usado durante cierto tiempo fue el modelo malthusiano (Malthus, 1798). El modelo malthusiano establece que el ritmo (velocidad) de variaci´on de una poblaci´on en un instante t es directamente proporcional al n´umero de individuos que hay en ese instante. Matem´aticamente, el modelo malthusiano nos dice que existe una constante r tal que
x!(t) = r x(t) para cada t∈ I.
Generalmente la constante r no es nula (salvo que la poblaci´on se mantenga constante) y el que r sea positiva o negativa (casos que se corresponden con que la poblaci´on crezca o decrezca respec-tivamente) depender´a de si la natalidad es superior o inferior a la mortandad.
La ecuaci´on diferencial resultante x!(t) = r x(t) es muy simple pero no es del tipo estudiado en el apartado anterior (x!(t) = g(t)). Es un caso particular de un tipo de ecuaciones que estudiaremos en el pr´oximo tema. No obstante, podemos aqu´ı, sin m´as herramientas, estudiar las soluciones de esta ecuaci´on.
Obs´ervese que, en este caso, la ecuaci´on es de la forma x!(t) = f (t, x(t)), donde f :R2 → R est´a definida por f (t, x) = rx. Obviamente, f es continua enR2.
Es evidente que nuestra ecuaci´on posee infinitas soluciones, ya que para cada constante C ∈ R
la funci´on definida por xC(t) = Cert es soluci´on de la ecuaci´on diferencial, v´alida en el intervalo
I =R. Vamos a comprobar que estas son las ´unicas soluciones.
En efecto, supongamos que x : I → R es una soluci´on y consideramos la funci´on definida por
y(t) = x(t)e−rt. La funci´on y es derivable en I y verifica y!(t) = x!(t)e−rt− rx(t)e−rt= 0 para cada
t∈ I. Al ser la derivada nula e I un intervalo, la funci´on y ha de ser constante en I. Por tanto,
debe existir C ∈ R tal que y(t) = C para cada t ∈ I, lo cual confirma que x(t) = Cert para cada
t∈ I.
Obs´ervese que, de la misma forma que en el caso anterior, el conjunto de soluciones viene dado por una familia de funciones que dependen de un par´ametro C ∈ R (familia uniparam´etrica de
soluciones). Es usual decir que x(t) = Cert es la soluci´on general de la ecuaci´on diferencial.
Se ha comprobado que el modelo malthusiano s´olo resulta adecuado para predicciones a corto plazo pues este modelo supone un crecimiento ilimitado (de tipo exponencial) de la poblaci´on (cuando r > 0), lo cual no es realista, pero funciona bien con cierto tipo de colonias de bacterias. En el ap´endice del tema 3 se estudiar´a un modelo de poblaci´on m´as realista y adecuado para muchos casos. La simple ecuaci´on x!(t) = rx(t) tambi´en sirve para modelizar otros problemas de inter´es.
Vistos los dos ejemplos anteriores, donde, en cada caso, la funci´on f es continua y la ecuaci´on tienen infinitas soluciones, volvemos a insistir en la gran diferencia entre la teor´ıa de EDOs expl´ıcitas e impl´ıcitas. Si, en condiciones muy generales, las EDOs expl´ıcitas poseen infinitas soluciones, no sucede lo mismo con las ecuaciones propiamente impl´ıcitas. Esto se puede comprobar inmediata-mente con los dos simples ejemplos siguientes:
(x!)2+ x2 =−1 y (x!)2+ x2= 0.
La primera ecuaci´on no tiene soluciones y la segunda s´olo tiene una soluci´on: la funci´on nula. Sin embargo, ambas ecuaciones son de la forma F (t, x(t), x!(t)) = 0, donde F :R3 → R es continua en
R3
1.5. Problemas de Cauchy o de valores iniciales 11
1.5
Problemas de Cauchy o de valores iniciales
Podr´ıamos creer que el objetivo principal que debemos plantear a la hora de estudiar una ecuaci´on diferencial es la b´usqueda de todas sus soluciones. Sin embargo, lo que hace importantes a las ecuaciones diferenciales es su aplicabilidad a las ciencias experimentales y generalmente ning´un fen´omeno queda totalmente descrito mediante una ecuaci´on diferencial. La descripci´on debe com-pletarse a partir de adecuadas condiciones adicionales.
En el estudio de un fen´omeno o proceso f´ısico se espera, desde un punto de vista determinista, que, con el conocimiento del estado inicial del sistema (condici´on inicial ), la ecuaci´on diferencial
(que se supone que refleja apropiadamente la ley que gobierna el proceso) permita predecir, de manera inequ´ıvoca su evoluci´on. Por ejemplo, en el caso del modelo de poblaci´on malthusiano, visto en la secci´on anterior, uno espera que la evoluci´on de la poblaci´on quede determinado si conocemos la poblaci´on en un instante inicial. M´as generalmente, si el fen´omeno considerado es de tipo temporal (es decir, la variable t representa al tiempo) lo que suele hacerse es fijar de antemano el valor de la soluci´on en un instante inicial t0. Esto nos lleva a considerar un tipo de problema donde aparece una ecuaci´on diferencial x! = f (t, x) acompa˜nada de una condici´on del tipo x(t0) = x0. Un problema como (P ) : & x!(t) = f (t, x(t)) x(t0) = x0
se conoce como problema de valor inicial o problema de Cauchy. Una soluci´on del problema (P) es una soluci´on x : I → R de la ecuaci´on diferencial que verifica la condici´on inicial x(t0) = x0 (esto
lleva impl´ıcito que t0 ∈ I). Otra forma de expresar esto es diciendo que x es soluci´on del problema (P ) en el intervalo I o que x es soluci´on de
&
x!(t) = f (t, x(t)), t∈ I x(t0) = x0
Cabe esperar, por lo comentado anteriormente, que un problema de Cauchy posea soluci´on ´unica en un determinado intervalo I (existencia y unicidad ). Esto sucede en determinadas condiciones muy generales (poco restrictivas), pero no siempre se verifica. Veamos a continuaci´on algunos ejemplos que ilustren lo que afirmamos. En los dos primeros consideramos ecuaciones diferenciales tratadas en la secci´on anterior.
Ejemplo 1.5. Problema de poblaci´on (P ) :
&
x!(t) = rx(t)
x(t0) = x0
Siguiendo el modelo malthusiano sobre poblaci´on, la ecuaci´on diferencial que se usa para estudiar la evoluci´on de la poblaci´on es x!(t) = rx(t), pero observemos que tal evoluci´on no queda totalmente descrita mediante la ecuaci´on diferencial pues hemos obtenido una familia infinita (unipar´ametrica) de soluciones; concretamente, para cada C∈ R hemos obtenido la soluci´on xC definida por xC(t) =
Cert (no hay m´as soluciones). Ahora bien, ´unicamente hay una soluci´on que verifique la condici´on inicial x(t0) = x0 ya que la imposici´on de tal condici´on nos lleva a que C = x0er(t−t0). Por tanto,
el problema (P ) posee una ´unica soluci´on definida en R, que es la funci´on definida por x(t) = x0e
r(t−t0).
Ejemplo 1.6. Problema (P ) : &
x!(t) = g(t)
x(t0) = x0
, donde g : I → R es continua en el intervalo I.
Hemos visto que si ,g(t) dt una primitiva de g en I, el conjunto de soluciones de la ecuaci´on
diferencial x!(t) = g(t), v´alidas en el intervalo I, son las funciones definidas por xC(t) =,g(t) dt+C,
siendo C cualquier n´umero real. En este caso es conveniente tomar como primitiva de g la funci´on definida por G(t) =,tt
0g(s) ds, ya que G(t0) = 0 y, as´ı, las soluciones vienen dadas por xC(t) =,tt
0 g(s) ds + C, C ∈ R.
Evidentemente s´olo hay una funci´on de las anteriores que verifica la condici´on inicial xC(t0) = x0, la correspondiente a C = x0. Por tanto, el problema (P ) posee una ´unica soluci´on definida en I,
que es la funci´on definida por
x(t) = x0 +,tt 0g(s) ds. Ejemplo 1.7. (P ) : & x! = 3 x2/3 x(0) = 0
Es evidente que la funci´on nula es soluci´on de (P ) en el intervalo R. Se comprueba de forma
inmediata que la funci´on definida por x(t) = t3 tambi´en es soluci´on de (P ) en R. A partir de las dos anteriores podemos definir otras soluciones de (P ) como
x(t) = & 0 si t≤ 0 t3 si t > 0 y x(t) = & t3 si t≤ 0 0 si t > 0. x!t"!t3 x!t"!t3 x!t" ! 0 !0, 0" x!t" ! 0
De hecho, en cada intervalo que contenga al 0 en su interior, hay definidas infinitas soluciones para el problema (P), entre las que se encuentran las cuatro anteriores (v´ease el tema 3). Tenemos as´ı un caso de problema de Cauchy sin unicidad de soluci´on.
En el tema 6 veremos que, en condiciones muy generales, un problema de valor inicial (P ) posee una ´unica soluci´on en alg´un intervalo I. Para esto es suficiente con cierta regularidad de la funci´on
f ; de hecho, basta con que sea f de clase uno en cierta regi´on. Obs´ervese que en el ejemplo 1.7,
donde no hay unicidad, la funci´on f : R2 → R definida por f(t, x) = 3x2/3no posee derivada parcial
Ejercicios propuestos 13
Comentarios finales: Finalizamos esta introducci´on con algunas advertencias y un adelanto de lo que vamos a ver en los pr´oximos temas.
• No existe un m´etodo general para resolver ecuaciones diferenciales ordinarias de primer orden
expl´ıcitas: x!(t) = f (t, x(t)).
• ´Unicamente se saben resolver (salvo c´alculo de primitivas) unos tipos especiales de ecuaciones:
lineales, de variables separables, homog´eneas, de tipo Bernouille, exactas, ...
• Dedicaremos los temas 2, 3, 4 y 5 a estudiar los principales tipos de ecuaciones que se saben
resolver. En ellos no nos conformaremos ´unicamente con dar m´etodos de resoluci´on, sino que aprovecharemos tales m´etodos para dar resultados de existencia y unicidad de soluciones para
problemas de valores iniciales (problemas de Cauchy). Adem´as, las ecuaciones que se estudian
en estos temas, especialmente las ecuaciones lineales y las de variables separables, servir´an como referencias y ejemplos clarificadores de los conceptos y resultados que se expondr´an m´as adelante, en un contexto m´as general.
• El tema 6 (´ultimo tema de la primera parte) es m´as te´orico; en ´el se considera cualquier
ecuaci´on diferencial de primer orden x!(t) = f (t, x(t)), siendo f continua y verificando cierta condici´on adicional en una regi´on D, y se obtendr´an unos teoremas de existencia y unicidad
de soluciones para problemas de valores iniciales que podr´an aplicarse en muchos casos.
Ejercicios propuestos :
1. Sea g : R → R, definida por g(t) =
&
−t si t≤ 0
1 + t2 si t > 0. ¿Existe alguna soluci´on x de la ecuaci´on diferencial x!(t) = g(t) en el intervalo [−1, 1]?
2. Est´a nevando con regularidad. A las doce del mediod´ıa sale una m´aquina quitanieves que recorre en la primera hora el doble de espacio que en la segunda hora. ¿A que hora empez´o a nevar?
(Indicaciones: Se supone que la cantidad de nieve quitada por la m´aquina en la unidad de tiempo es constante, de manera que su velocidad de avance es inversamente proporcional a la altura de nieve encontrada en el camino. Por otra parte, el que est´e nevando con regularidad implica una hip´otesis l´ogica sobre la altura de la nieve que hay en un instante de tiempo.)
3. Poblaciones. Modelo malthusiano.
(a) Supongamos que el ritmo de crecimiento de cierta colonia de bacterias es (directamente)
propor-cional al n´umero de ellas presentes. Si su n´umero se duplica en cinco horas ¿que tiempo tardar´a
en triplicarse?
(b) Supongamos que el ritmo de crecimiento de una poblaci´on (en el transcurso de unos 20 a˜nos)
es proporcional al n´umero de individuos. Si la poblaci´on se ha doblado en 3 a˜nos y en 5 a˜nos
alcanz´o la cifra de 40.000 habitantes, ¿cu´antas personas viv´ıan en la ciudad al comienzo de ese
periodo de cinco a˜nos?