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el nuevo Adán

PERSONALIDAD & RELACIONES

Partiendo de cero, desde el mismo Génesis del Hombre Miguel Lázaro Caballero Javier Ruiz Díaz

PRÓLOGO

Mientras dos amigos estábamos arreglando el mundo tomándonos un par de cervezas, nos dimos cuenta conforme íbamos hablando de que hasta entonces no habíamos caído en lo o bvio... El nuevo Adán todavía no existe. Queríamos saber por donde había que pasar para vencer problemas como la dependencia, la adicción sexual, la baja autoestima, cómo a prender a estar solos y en pareja, la convivencia, el trabajo... Empezamos a deb atir y nos dimos cuenta que el hombre del que estábamos hablando, capaz de guiar s u vida y sus relaciones en la sociedad actual, no existe todavía. Caímos en la cuent a de ello cuando nuestros supuestos empezaban a rozar la metafísica.

Hasta ese mismo momento y no antes, nos dimos cuenta también que ya llevábamos mucho tiempo partiendo de un error de base: El querer construir un hombre perfecto en función de las necesidades de la mujer, un hombre que se acoplara perfectamente a las necesidades femeninas y ponerle un nombre... Pero así lo único que habíamos conse guido era crear un Adán a Imagen y semejanza de Eva que sabía qué hacer exactamente pa ra satisfacerla, a la mujer de hoy, a la nueva Eva, pero... Un hombre que depend

e de la mujer para ser hombre, no es hombre.

De pronto, nos preguntamos ¿Y qué hay para mí? Es mejor partir de cero, pensando en mo do primario, que continuar con un error de base por muy socialmente acertado que

parezca. Así que empezamos a pensar en nosotros primero, fuimos directos y perpen diculares en nuestro camino individual, en nuestros sueños, en nuestros proyectos, en nuestros deseos más profundos, sin mirar hacia ningún otro lado, que no fuese nu estro ideal: El hombre que siempre hemos querido ser. Encamar todo esto es duro, porque no es fácil ser fiel a uno

mismo todos los días, por más que ya sepamos que todo lo llevamos dentro, hay cosas por las que hay que pasar en soledad, una de las cruces que peor se llevan.

La realidad es ésta, cada uno de nosotros tiene un camino, y en este camino puedes encontrarte con personas, que a su vez están recorriendo el suyo propio. A veces caminas en soledad y a veces caminas acompañado, pero mi camino es mio y nada más, l o empiezas y lo terminas solo. Es por esto mismo que le hemos dado tanta importa ncia a la soledad, y al sufrimiento, porque son dos estados por los que todos pa samos en la vida, tarde o temprano, y que siempre tienden a evitarse.

Nos volvimos a preguntar si realmente éramos responsables de nuestras vidas, y en efecto, nadie más puede velar más y mejor por nuestro bienestar que nosotros mismos. Es cuestión de asumirlo y aceptarlo, no hay magia ninguna y nadie más que tú mismo va a venir a salvarte... Salvarte... ¿Salvarte de qué? Tú mismo me vas a salvar... Del m iedo a la soledad, del miedo a perder, del miedo a decir que no, del miedo a no

agradar a los demás, del miedo a mostrarte tal y como eres, del miedo a que no gus tes. Todo esto solamente puedes hacerlo tú siendo tú... Por eso, nos volvimos a preg untar ¿Quiénes somos?

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INTRODUCCIÓN

MI REENCUENTRO CON ELLA

Me había vestido de sport, de vaqueros y zapatillas, salía de casa justo de tiempo. Después de todo, sólo nos separaban cincuenta minutos de metro. No hacía ni tres horas que acababa de hablar con ella, habíamos quedado en vemos después de un mes, en el que ella había estado totalmente inmersa en la aventura de comprarse un piso. Dura nte ese tiempo, estuvo más que ocupada viendo pisos, peleando con bancos y neqocia ndo condiciones. En alqunas ocasiones la notaba contenta, en otras muy aqobiada, en otras cansada y en otras ilusionada. En varias ocasiones le ofrecí mi ayuda, p ero ella insistía en que quería hacerlo sola, era su sueño, su idea, su proyecto y ant e todo quería hacerlo por sus propios medios. Habíamos quedado para cenar en su nuev

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invertido mucho tiempo y esfuerzo en cumplir ese sueño, sabía que me la iba a encont rar con un aire distinto... Estaba deseando verla.

La verdad es que después de un mes, estaba nervioso, me sentía como si fuera una pri mera cita. Estaba deseando que abriera la puerta para darle un abrazo de los que

duran. Por fin llequé, y alqo ansioso llamé al telefonillo. Cuando me abrió la puerta me quedé parado, mirándola fijamente a la cara, sonriendo de oreja a oreja, sin mov erme, sin decir nada, como pidiéndole permiso para pasar, así estuve varios sequndos :

"Pero ¿qué miras tanto? ¿Qué me pasa?".

Yo sequía callado sin poder articular palabra, sequía embobado mirándola fijamente a l os ojos con mi sonrisa. No me salía una sola palabra.

"Bueno... ¿Qué? ¿No vas a pasar?".

"Estaba esperando a que me invitaras a pasar... Estos son mis dominios, aquí la du

eña y la que manda soy tú"... Por fin pude decir alqo, eso fue lo que me salió. Entré y lo primero que le dije fue "¿Puedo darte un abrazo?". Me miró con cara de condescend encia, que quería decir alqo así como "vaya, ya estamos como siempre". Por fin le di aquel abrazo que tanto tiempo había estado esperando, apreté bien fuerte, lo necesi taba, mi corazón lo necesitaba.

Su perfume era Carolina Herrera, el clásico, aquel mismo con el que me sedujo, aqu el que tantas noches había impreqnado mi ropa y mis sábanas, aquel que permanecía conm iqo cuando ella ya se había ido, aquel que hoy después de seis años, sique poniendo de manifiesto mi debilidad por ella. En ese momento fui feliz, no le pedía nada más a Dios, solamente que ese abrazo tan ansiado se hiciera eterno.

"¡Felicidades propietaria! ¡Vaya pedazo de casa!" Le dije nada más soltamos del abrazo .

"Pero si todavía no has visto nada... Anda ven que me la enseño".

Habitación por habitación me la fue enseñando. Yo no podía dejar de mirarla a ella, había una sonrisa en mi cara que estaba dispuesta a permanecer dibujada toda la noche.

Desde lueqo, cada rincón de esa casa llevaba su firma. Su colores vivos, todo a j ueqo, al iqual que va vestida ella siempre, perfectamente conjuntada. La casa er a un fiel reflejo de su personalidad, de su forma de ser, de su carisma. Había hec ho un perfecto trabajo con ella, cualquiera que la conociera y viera esa casa, s abría al sequndo, que ella misma se había encarqado de cada detalle. La casa era al cien por cien su perfecto reflejo. Sequido fuimos a la cocina, y empezó a preparar la cena. No me dejó ayudarla para variar, pero si me dejó poner la mesa, elegir el vino que nos acompañaría en la cena, y abrir la botella, cosa que me encanta. Abrir una botella de vino, es como anunciar que algo bueno va a pasar, para mi es un a uténtico placer. Trajo la cena, serví el vino, brindamos y comenzamos a hablar de to do un poco...

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CAPÍTULO I: PARTIMOS DE CERO /

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PARTIMOS DE CERO

MIENTRAS IBA AL TRABAJO

Como cualquier otra mañana, salía de casa escopetado con prisas para ir a trabajar.. . No me había dado tiempo ni a hacerme el primer café. Antes de salir me miré al espej o para certificar que mi cara de sueño era de competición, miré si la corbata estaba b ien puesta, la chaqueta, los puños de la camisa ligeramente vistos... Intenté poner cara de "buenos días", pero no me salía todavía. Bajé corriendo al bar de abajo a tomar un café rápido de minuto y medio, y con la primera voz de la mañana dije: "Buenos días, uno con leche". Se me debió de trabar la lengua, porque la camarera no me entendió. Me dieron el café en una bandejita y fui a coger el periódico. Como siempre, lo prim ero que leo es el horóscopo, pero esa mañana parecía que tampoco los astros iban a dec irme que por fin iba a ser millonario. Me tomé el café en tres sorbos, iba muy justo de tiempo y a paso ligero, me metí en el metro... Mi parte preferida del trayecto .

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Nada más bajar, oigo que viene el tren desde las escaleras, pego una carrera y veo una puerta abierta. Sin pensar me lancé antes de que cerrara para entrar. Una vez

dentro, respiré, busqué un sitio más o meos cómodo y empecé a hacer lo que hago siempre: mirar la cara de la gente, ni una palabra, casi en silencio, uno leyendo un libr

o, otra apoyada quedándose dormida, una abuela de mirada inquisitoria a la que se

la veía incómoda... Me llamó la atención una pareja, estaban hablando bajito, cara con c ara, no eran ni las nueve de la mañana pero parecían ser los más despiertos de todo el vagón. La chica se bajó en Rubén Darío, como tantas otras personas, y cuando el chico s e quedó solo, me di cuenta en la diferencia de su expresión en contraste con el rest o de rostros anónimos que estaban en aquel vagón. Se le veía distinto a diferencia del resto de caras de "lunes por la

mañana", estaba como más tranquilo, con la mirada levantada, no buscaba rostros, debía más bien estar imaginando o recordando algo agradable. Probablemente estaría todavía saboreando el beso que se acababa de dar con su novia, debía estar pensando en ell

a. Desde luego su desayuno afectivo había sido mucho más satisfactorio que mi café rápid o, bebido en tres sorbos.

En ese momento vi de forma muy clara la diferencia. Empecé a imaginar mirando todo s los rostros del vagón quien podría tener pareja y quien no, quien estaba más content o, quien estaba por estar, quien llevaba alianza... Puede resultar tópico que a to dos los hombres que vi con alianza, tenían un aspecto mucho más desgarbado que los q ue no, parecía que habían salido de casa directamente con la cabeza agachada. Vi tam bién que las mujeres con alianza, parecían estar más cómodas consigo mismas. Miro mucho el lenguaje no verbal y la postura de la gente, independientemente de lo que hay

a dentro de cada hombre o mujer, es un buen indicador, si no el mejor, del estad o de ánimo de las personas. Tampoco vamos a pedirle peras al olmo, en una mañana en la que todas esas personas van a trabajar.

¿Qué diferencia hay entre tener pareja y estar sólo? ¿Sabemos vernos en soledad? ¿Damos po r hecho que en nuestros objetivos vitales, hemos de disfrutar en pareja para viv

ir una plenitud como personas? ¿Por qué una pareja me alegra la vida y en otras ocas iones hace que desees de nuevo la soltería? ¿Qué es lo que quieres? ¿Aquello que quieres es aquello que necesito? Poco a poco iremos respondiendo a todas estas pregunta

s, desde una visión puramente masculina, de forma distinta a como estás acostumbrado a ver en los medios de comunicación, alejándonos de los tópicos y de lo políticamente c orrecto. Hablaremos de pareja, muchísimo, porque es una de las partes más importante s en la vida de todo hombre, tanto que puede llegar a condicionar mi felicidad, pero sobre todo, vamos a tratar de tomar conciencia de nosotros mismos como homb res, tanto en soledad, como en pareja. Por ello, a lo largo de este trabajo y de la mano de nuestro Nuevo Adán, iremos depurando y aquilatando nuestros deseos, ob jetivos, principios y valores, desde un sistema de referencia distinto. Nos expl icaremos a nosotros mismos y las explicaremos a ellas, nuestras mujeres, de la m ano de la Nueva Eva, para saber cuál es nuestro verdadero punto de partida. PARTIMOS DE CERO

1.1. ¿CUÁL ES NUESTRA META?

Dicen que los hombres no podemos pensar en dos cosas a la vez y no voy a ser el

primero que rebata esa afirmación, pues está hecha con razón. Somos lógicos y simples co mo las matemáticas, a la par que concretos, lineales y exactos. Somos conscientes

de que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta y no nos gustan los rodeos o indirectas. Esto viene muy bien para tomar decisiones y ejecutarlas, p ero precisamente por esta misma secuencialidad lineal, en el pensamiento y en lo s objetivos de "Primero esto y después lo otro... Vamos por partes", tendemos a at ascamos en un problema si este no es resuelto. Hasta que no está resuelto, no pasa mos al siguiente a solucionar, atrapándonos la mente.

Las mentes masculinas mejor adaptadas, siguen teniendo este esquema mental por c ondición, pero son capaces de utilizar más registros si ven que el primero no les fu nciona, buscan alternativas, otros caminos lineales, otras rutas y otras posibil idades cuando ya están seguros de que han agotado los recursos que les venían sirvie ndo hasta ese momento. De ahí que nos guste y prefiramos siempre hacer las cosas a nuestra manera y con nuestras bases, antes de escuchar o dejamos ayudar. Prefer imos agotar todos nuestros recursos, antes que preguntar un camino alternativo o

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dejamos aconsejar. ¿Por qué nos limita este esquema mental primario para crecer? Hay una cita en el Nuevo Testamento en Mateo 6:33 "Buscad el Reino y lo demás vend

rá por añadidura", que extrapolada a los tiempos actuales, podría querer decir algo así: Ocúpate de lo importante, porque todo lo demás lo encontrarás por el camino. Cuando t enemos una necesidad, deseo, problema o carencia tendemos a obcecamos en ese único y parcial asunto. Invertimos la mayoría de nuestros esfuerzos en algo que nos está quitando la paz, pero que en realidad no tiene por qué ser importante.

Todo esto depende de nuestra escala de valores y prioridades, si en mi escala de valores, lo primero es el dinero, lo segundo el trabajo, lo tercero la salud y lo último el amor, dedicarás la mayor parte de mi esfuerzo, voluntad y pensamiento e n la forma de ganar más dinero a toda costa y de mejorar mi situación profesional, q uedando una vida muy reducida al materialismo. Si mi prioridad es la salud, desp ués la pareja y como último el

trabajo, invertirás todo mi esfuerzo en cuidarte, en buscar pareja si no la tienes , cuidarte en función de ello y probablemente, seas conformista en cuanto al diner o y el trabajo, cosa que tampoco me ayudará demasiado.

Las mujeres son capaces de concebir sus necesidades de una forma más simultánea y al mismo nivel, de ahí que podamos entenderlo como un puzzle de las necesidades feme ninas, varias piezas que constituyen un puzzle de necesidades, cubiertas o caren tes, situadas al mismo nivel, en el mismo plano; de ahí que ella sea exigente e in conformista en varias facetas, y no exclusivamente en una sola. En cambio, y com o hemos dicho anteriormente, para los hombres este orden y esta escala es lineal y secuencial, por orden de importancia anteponemos nuestro primer objetivo a to do lo demás, que no es tan importante y a lo que apenas podrá llegar voluntad, esfue rzo y recursos, hasta que no esté cubierto aquello, que hemos situado en los prime ros puestos de nuestra escala.

Si por ejemplo, mi prioridad en este momento es encontrar pareja, invertirás la ma yoría de mi esfuerzo y recursos en buscar pareja. Si no obtienes los resultados qu e deseas, seguirás teniendo esta prioridad carente, por lo que pensarás que has de i nvertir más recursos personales en esa búsqueda, hasta que esta prioridad quede colm ada, hasta el punto de polarizar mi comportamiento, pensamiento y conducta en fu nción del programa "conseguir pareja", dejando al resto de facetas que conforman m i vida, sin los recursos necesarios para mantener un equilibrio sano. Una vez más la palabra clave es EQUILIBRIO, refiriéndome al equilibrio entre salud, trabajo, r elaciones sociales, pareja, economía, etc. En el momento que inviertes todo o la g ran parte de mis recursos en una sola faceta, el equilibrio se descompensa y es fácil que todo aquello que en mi escala no sea prioritario vaya detrás de mi princip al carencia.

De igual forma si mi prioridad es buscar una casa, o mejorar mi situación profesio nal, es probable que descuides mi vida en pareja y se resienta, o mis relaciones sociales y amistosas por falta del recurso tiempo o cansancio, e incluso mi tra bajo actual, sin caer en la cuenta de que es este mismo trabajo actual, que tien es, aquél que me sustenta en la realidad y en este momento presente.

PARTIMOS DE CERO

¿CUÁL ES LA VERDADERA META QUE HEMOS DE MARCARNOS? Desde luego que no una meta parci al o particular en un solo aspecto, hemos de pensar en cubrir todos los frentes

y no caer polarizados por una sola carencia, porque lo demás irá detrás. EL HOMBRE ÍNTEG RO, no es el que más dinero tiene y nada más, o el que está con una mujer 10 y nada más, o el que tiene un físico y una salud envidiable. La palabra íntegro, en este caso q uiere decir COMPLETO, un conjunto integrado por unas partes, cada una con su imp ortancia, pero todas cubiertas en mayor o menor medida.

Cuando a uno le falta salud, dinero o amor, cualquiera de estas tres cosas... Se agobia, o se aturde hasta que la consigue, volcándose única y exclusivamente en lo que le falta, y no en lo que ya tiene, que ha de seguir cultivando en mayor o me nor medida. Tendemos a actuar como al burro que le ponen la zanahoria delante pa ra que corra hacia donde dicta su amo, sin mirar hacia los lados ni hacia abajo, donde puede haber baches que no va a ver, por estar pendiente de la zanahoria: buscar novia, buscar trabajo, piso o lo que sea. Lo inteligente es aprender a pe nsar en conjunto, en considerar no solo lo que me falta, si no también con lo que

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partes, con lo que tienes y disfrutas ahora y en este mismo momento, porque ese es precisamente el capital que necesito para poder empezar.

1.2. MOSTRADOR: MUJER... ¡CUANTO MÁS TIENES, MÁS QUIERES!

En este fragmento, vamos a hablarles casi exclusivamente a nuestras queridas ami gas, que a parte de queridas son inconformistas hasta la saciedad. El inconformi smo es un signo claro de inteligencia y en esto en particular, vosotras os lleváis la palma. Desde luego si que habéis entendido muy bien vuestro concepto de libert ad, mucho mejor que nosotros y lo aplaudo.

Alguna vez hemos dicho por estos lares, que la mujer nunca, nunca, nunca, por mu

y contenta que esté en su relación de pareja, deja de estar en el mostrador ¿Por qué pas a esto? Quizás decir que la mujer es inconformista por naturaleza, es demasiado ca

tegórico y axiomático, pero si lo digo de esta otra forma, nos vamos a entender todo s mejor: Si estás bien y lo

que tienes es bueno, siempre se puede estar mejor, siempre se puede mejorar, sie mpre se puede ir a más.

Esta es una de las grandes diferencias, en su mente la idea de acomodarse en una relación, solo puede llegar en el caso que haya alcanzado un estatus afectivo, em ocional, sexual y económico mínimo. Una vez alcanzado este estatus, lo primero que h ará será intentar mejorarlo, mientras su pareja se felicita así mismo pensando que ell a ya ha sido "saciada". Esta sensación de sentirse saciada o satisfecha con lo que tiene es efectivamente, un espejismo.

Si por alguna razón, su relación de pareja la limita o incapacita en algún sentido, no consigue el estatus deseado con su esfuerzo o con el apoyo de su pareja, o esta

misma relación le impide mejorar el mismo... Empezará a buscarse la vida y a dejars e ver con más énfasis del habitual. Las lectoras más conservadoras pueden decirme que no, pero... Si la mujer no actuara así es poco probable que se pudiera haber dado (en especial en los países occidentales industrializados) la tan famosa liberación d e la mujer.

Podremos llamar MOSTRADOR al grado de libertad del que ella disfruta para entabl ar relaciones y lazos sociales que pueden ayudarle a mejorar su calidad de vida, al menos de forma potencial. Desde luego en ningún caso ella renunciará al total o a una parte de su bienestar, de no ser que sea en favor de sus propios hijos. En caso que no haya hijos está muy claro, su MOSTRADOR está siempre abierto a entablar nuevos enlaces que le permitan, que le apoyen, que le incentiven o que le ayude n de alguna forma a alcanzar su estatus ideal.

¿Por qué hay mujeres que se sienten frustradas? Porque ya sea bien por sus propios m edios, por sus relaciones, o por su amistades, familia, hijos o relaciones socia les no pueden alcanzar el estatus deseado. Es una postura que nace de la pasivid ad natural femenina, el responsabilizar a otro por así decirlo de todo lo que no h a podido conseguir, este otro puede ser su pareja, o sus hijos, o su jefe o su f amilia en general. Y es que la mujer es capaz de aguantar mucho, sobre todo por sus hijos, e incluso renuncian temporalmente y sólo de forma aplazada a sus objeti vos y a su satisfacción personal por los mismos.

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PARTIMOS DE CERO

Esto es importante, de forma aplazada, ya que no supone una renuncia total a men os, que sus circunstancias lo impidan forzosamente. Esta posible renuncia va en contra de su propia naturaleza, por eso tiene carácter temporal y por esto mismo s aben y se hacen más conscientes de su libertad individual en cuanto disponen de el la para mejorar su estatus.

De ahí que cada vez vayan teniendo más claro y se muestren más exigentes en sus relaci ones conforme avanza el tiempo. Cierto es también que debido a esto, no temen recl amar, reivindicar y exigir continuas mejoras en su estatus social. Es algo que p odemos ver constantemente en los medios de comunicación, en nuestra pareja y en nu estras casas. Ante el conformismo del hombre, ellas en este sentido saben reacci onar de una forma más inteligente socialmente hablando.

1.3. CANDADO: HOMBRE... ¿MÁS VALE PÁJARO EN MANO?

Este fragmento, os lo quiero dedicar a vosotros, queridos camaradas. Vamos a hab lar clarito: POR REGLA GENERAL, CUANDO VEMOS A UNA MUJER CON MÁS LIBERTAD QUE NOSO

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TROS, NOS ASUSTAMOS... Esto es quizás lo que más nos cuesta aceptar a los hombres, p orque cuando "tenemos el pájaro en mano", tendemos a intentar que ella "no vea dem asiado mundo". Curiosamente y contrariamente a esta actitud conservadora, vemos que precisamente los hombres que más éxito tienen con las mujeres, son los que respe tan la libertad de su mujer porque está mucho más seguros de sí mismos, y de sus capac idades... No temen que su mujer salga volando porque confían en sí mismos.

He conocido hombres que no han querido entablar relaciones serias con mujeres mu y guapas, independientes y sociables, precisamente por esto... Para evitar el mi edo a la incertidumbre o a los celos, porque prefieren estar con una mujer que " no les de quebraderos de cabeza" y tener la sensación de tenerlo todo controlado. Aparte de que no creo que haya una sola mujer que me importe de verdad, que no m e de un quebradero de cabeza de vez en cuando (seamos realistas), esta actitud d e rechazar a una mujer o de no atreverte con ella, por el

simple hecho de sentirse ella más segura, más atractiva y más libre que uno mismo, no es inteligente. No es un problema suyo, es efectivamente mi falta de libertad y

de seguridad.

¿Por qué no es inteligente? Porque si rechazamos a una mujer por estos motivos, o no nos atrevemos con una mujer porque la vemos "demasiado para nosotros", quiere d ecir que no tenemos ni seguridad, ni confianza ni una buena imagen de nosotros m ismos, y que en efecto, nos falta libertad. NUESTRA FALTA DE LIBERTAD INDIVIDUAL NO SE CURA PONIÉNDONOS UN CANDADO DE EXCLUSIVIDAD, si no adaptándonos a las necesid ades actuales. Lo cierto es que la mujer es cada vez más independiente y se ha hec ho consciente de esta libertad y en efecto, la utiliza. Y por otro lado, es que mujeres como nuestras abuelas, cada vez vamos a encontrar menos (si es que queda alguna todavía) y tenemos que reinventar otro concepto de libertad para nosotros. O aceptamos esto, o al paso que vamos, dentro de doscientos años, los que quedemo s "seleccionados" seremos criados y ordeñados en granjas de esperma.

La cuestión es, si realmente este CANDADO voluntario de exclusividad que adoptamos muchos hombres para "cerrar filas" en nuestra relación, es realmente práctico, vien do como vemos que para la mujer no es ni práctico, ni útil ni funcional, es totalmen te contrario al concepto de MOSTRADOR. Es más, tal y como están las cosas a día de hoy , en la que ya nadie resulta imprescindible para nada y en la que muchas parejas

se sostienen única y exclusivamente, por el pago de una hipoteca a treinta años... Este CANDADO voluntario que nos ponemos o nos hemos puesto muchos hombres, al en

tablar una relación con una mujer, es algo que nos incapacita para ver más allá, y lo que es peor... Nos llega a hacer dependientes. Ya sabemos que si hay algo que un

a mujer no acepta, es que "la quieras tanto que no la dejes respirar".

Tengo un amigo, cuya pareja es realmente una mujer muy atractiva, consciente de su libertad y su independencia. Cada vez que ella sale por la puerta, o hace un viaje o se va a una fiesta, mi amigo se sube por las paredes y entra en competen cia directa con ella. Competencia en el sentido de... "Si ella vuelve a la 01:00 , yo vuelvo a las 03:00" "Si ella queda a cenar con sus amigas, yo me voy de cop as" "Si yo creo que ella hace tal... Pues yo me cubro la espaldas y hago cual... ".

PARTIMOS DE CERO

¿Es esto libertad? Desde luego que no. Esta competencia estéril no es reinventar nue stra libertad, el intentar competir o ser más, o hacer más que ella. Ésta es la esclav itud de un espíritu débil y reactivo. Puedo entenderlo en primera persona, porque yo también he pasado por esto y efectivamente os puedo decir, que he sido esclavo de esta competencia del "...Y yo más que tú, por si acaso". Cuando hablo de esta nueva libertad, me refiero a empezar a asumir que las parejas ya no son como nos han contado nuestros abuelos, y que SI TOMAMOS UNA DECISIÓN, HEMOS DE HACERLO DE FORMA LIBRE, Y NO COMO REACCIÓN A IGUALARNOS O A SENTIRNOS MENOS O MÁS QUE NADIE.

Dicen que los hombres somos como Tarzán, que no soltamos una liana, hasta que no t enemos agarrada la siguiente, entiéndase como liana una posible pareja. Llevamos m etido hasta la saciedad el sentimiento de pertenencia, que además no nos aporta más que necesidad y dependencia. Aunque esto afortunadamente no pasa con todos nosot

ros, ya que hay algunos que no han tenido papás tan beta como el mío. Sí que le pasa a la inmensa mayoría, es más, lo peor es que encima argumentamos en favor de este can

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dado para tapar las posibles carencias de nuestras personalidad, como no aceptándo nos tal y como somos, como quien tienen que tapar algo con una aparente segurida d.

¿Cómo damos cuenta de si nuestro CANDADO DE EXCLUSIVIDAD es reflejo de nuestra liber tad voluntaria o de una esclavitud conformista y resignada? Es fácil, si vemos que lo argumentamos continuamente, si tratamos de aferramos a toda costa, a sostene r nuestra exclusividad en pareja con mil y un argumentos... Es porque obviamente no se sostiene por si misma y necesitamos bonificarla continuamente auto-conven

ciéndonos o reafirmándonos cerrándonos a mejorar nuestro estatus de pareja, sin ni si quiera contemplar esa posibilidad potencialmente, entonces sabremos que somos es

clavos. Si por el contrario, nunca me has tenido que plantear argumentos para ju stificar mi estatus de exclusividad en pareja, o ni si quiera se me había pasado p or la cabeza la idea de "defender mi tipo de relación exclusiva", si simplemente d isfrutas mi relación sin la necesidad de sustentarla con argumento alguno, porque insisto, la disfrutas porque me llena, me felicito, eso quiere decir que haces l as cosas de forma libre y voluntaria, es así de simple.

1.4. SEDUCIR A LA NUEVA EVA

Parece el título de una misión imposible, la nueva Eva... Como si se tratara de sólo u na mujer. Obviamente con "la nueva Eva" me refiero a la mujer de hoy en día, gener alizando y sin generalizar, empezando por aquella a la que quiero y después a toda s las demás que conozco y que no conozco. Si a día de hoy hubiera encontrado la mane ra de hacerlo, o si como quien dice "tuviera el truco pillado" no seguiría investi gando, observando y analizando cada sorpresa que me llevo por parte de ellas, mi s queridísimas evas. Tengo suerte, he de reconocerlo, convivo con dos evas que roz

an el señorío de cerca desde hace unos poquitos años, y con las que si que puedo ser más objetivo a la hora de analizar, observar, preguntar y compartir.

Me alegro que de alguna manera, "estén de mi parte" a la hora de ayudarme con este proyecto, ya que no creo y siendo muy sincero con vosotros, que por mis propias fuerzas única y exclusivamente, pudiera acceder a determinados "secretos" que en realidad no son tan secretos, porque creo que con tiempo, más capacidad de observa

ción y aceptación, cada uno de nosotros podría aprender muchísimo sobre mujeres y rompería mos muchas más barreras de las que aquí se tratan...

Ante un modelo de mujer que cada vez es más exigente, hablando de estereotipos, un hombre como yo ve que cada día que pasa, esta exigencia se acelera. Al igual que también se acelera la conciencia de libertad que han sabido tomar y que utilizan h asta donde sus posibilidades las capacita. Libertad sobre todo a la hora de toma r iniciativa y guiar una relación. Viendo como hacen mis compañeras, o incluso la mu jer que me atrapa, imponen unos parámetros de exigencia que me hace pensar si real mente alguno de nosotros ha sabido adaptarse realmente y a día de hoy a las necesi dades actuales. También cuestiono muy mucho, si realmente ellas a parte de exigir más, se dan cuenta de que la carta que le piden a los reyes magos, en cuanto a hom bres se refiere es UTÓPICA.

¿Por qué digo utópica? Realmente y hablando claro, están buscando a un hombre que todavía no existe, van tan deprisa en el uso y disfrute de esta nueva libertad de elección

, que no se dan cuenta que hoy por hoy, están persiguiendo una quimera. ¿Dónde se pued e ver 22 esto de una forma concreta? ¿DEBEMOS POR ELLO RECICLARNOS HACIA UN NUEVO MODELO

PARTIMOS DE CERO

MASCULINO DIFERENTE? Ahora os digo que en general, los hombres lo estamos hacien do bastante mal, empezando por mi. Lo podemos ver de una forma más concreta compar ando números, sobre todo en la cantidad de relaciones que disfrutamos nosotros y q ue disfrutan ellas antes de un compromiso.

Realmente estamos viendo y estamos empezando a asumir, que efectivamente ellas s e están volviendo más exigentes e inconformistas, prueba de ello es que antes de com prometerse, a día de hoy una mujer, ya ha pasado no diré por muchas, pero si por reg la general por más relaciones que un hombre. Esto si solamente nos limitamos a hab lar de relaciones más o menos formales de pareja. Pero si nos referimos a estar co n diferentes hombres, encuentros sexuales puntuales, amigos sexuales, rollos de un mes o dos meses, relaciones abiertas o simultáneas, escarceos amorosos, infidel

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idad de pareja, ligar en Internet o demás tipos de posibles relaciones no formales ... Os aseguro y lo digo con conocimiento de causa, ellas ganan por goleada.

No os pido que me creáis ciegamente como si esto que dijera fuese un dogma de fe,

sólo os pido que abráis los ojos y que observéis más detenidamente a vuestras compañeras d e trabajo, amigas, hermanas, a las mujeres que conozcáis y que sutilmente hagáis un

"seguimiento" de cada una en cuanto a ligues se refiere. Os digo que observéis ant es de preguntar, hay que aprender a fijarse en los detalles, puede sacarse mucho

más que preguntando "¿Con cuántos hombres has estado en este último año?". En este sentid o y dependiendo de cómo sea ella de abierta, en cuanto a comunicarse conmigo de es

ta manera, me aseguro que siempre se echará cuentas de menos. Lo contrario de un h ombre vamos, que tenemos fama de comemos una y contar veinte, ellas justo al con trario. La comparación en números conmigo o conmigo puede llegar a ser realmente odi osa. me lo aseguro, por muy seductor que me consideres y por bien que se me de l igar, los números de una mujer con posibilidades se elevan de una forma que a más de uno, nos haría perder la cuenta... Habrá quien se acompleje, pero las cosas están así. En cuanto a números, ellas han tenido por regla general muchísima más variedad que nos otros, lo reconozcan abiertamente o no. Y si no la han tenido, es porque no han

querido.

¿Qué pasa con el nuevo Adán? El error, mi error o nuestro error bien puede ser intenta r entrar en competencia de números, o querer tener más relaciones porque ellas ganan . El error también es querer crear este modelo de nuevo Adán en función de la nueva Ev a, o en función de sus necesidades, o en función de su libertad recién estrenada, ya q ue es algo que desde la propia idea nos subordina. El error es también darle impor tancia a los números, a anteponer marcas, puntuaciones o el querer ser "el más" de c ara a la galería.

¿Por qué ganan ellas? Es fácil, ellas no están pendientes de los números, al menos tanto c omo lo pueda estar un ego masculino deseoso de apuntarse tantos. Ellas buscan al

ejemplar adecuado, se plantean una selección, partiendo ya desde ahí: ASUMEN EL ROL DE SELECTOR Y LO PONEN EN PRACTICA y ahí está la clave de su éxito. Es algo más que dec ir que ellas tienen el marco de "yo soy el premio", ES UN ROL BIOLÓGICO LLEVADO HA

STA UN CONDICIONAMIENTO SOCIAL ACEPTADO.

CABALLEROS, EL EGO NOS ESTÁ DEJANDO ATRÁS A LA INMENSA MAYORÍA. El ego es propio de un a mente conservadora y cerrada, que no nos deja ver más allá que lo que podemos obte ner, o lo que podemos sentir pensando en un beneficio inmediato, sobre todo sexu almente hablando. Cualquiera de nosotros estaría encantado de recibir el Diploma o ficial del que más liga y el que diga que no, o miente o no tiene ego, esto último b astante poco probable.

Si no somos conscientes de esto, vamos a ir siempre por detrás a expensas de los c ambios que ellas nos condicionen y tratar de adaptamos a lo que nos vayamos enco ntrando en cuanto a sus exigencias y parámetros se refiere, que no son pocos. Esto es esclavitud camaradas... Es ir detrás, por muy seductor que me consideres, si p artes de la idea de "trabajar para mejorar para adaptarse a ellas y sus necesida des", por muchas mujeres que cubran mi calendario y mi cama seguirás siendo esclav o.

Yo me pregunto a ti: ¿QUÉ ES LO QUE QUIERES? ¿CUÁLES SON mis PARÁMETROS? ¿CUALES SON mis EXI GENCIAS? Muchas veces pensamos en estar a la altura de la dinámica social actual,

de engendrar a nuestro mejor yo, al hombre moderno, pero ¿lo estamos haciendo desd e el prisma adecuado? SI BUSCAS PAREJA, RELACIONES, SEXO, lo que sea... NO me CO

NFORMES CON 24 MENOS DE LO QUE MARCAN mis PARÁMETROS. Y ahora preguntarás ¿Y si no lo encuentro?

PARTIMOS DE CERO

Pues sigue buscando hasta que lo encuentres si de verdad lo deseas, ese es el ve rdadero motor. ¿O es que acaso el inconformismo es un valor que va única y exclusiva mente asociado al sexo femenino? Honestamente, creo que no es el caso. Buscar si , pero con inteligencia, siendo fiel a mis deseos más profundos, nada de malo hay en ello, sólo hace falta tener el valor suficiente para buscar lo que se desea rea lmente. Una cosa es buscar lo que se desea y otra tratar de evitar la soledad, n o las confundas. Buscar, buscar y buscar... Hasta encontrar.

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Me ha asaltado la irrefrenable ansia de escribir mi propia versión de este delicad o tema, ya que merece una segunda parte. Partamos de una realidad básica; Existe u na nueva mujer, una nueva Eva reinventada así misma y que ha dado un giro de 180° en el transcurso de una generación. Dicho cambio esencial ha "pillado" por sorpresa a un hombre educado por unos padres conforme a unos criterios que se han quedado desactualizados y obsoletos, lo que ha provocado la aparición de un nuevo Adán, el Adán desorientado.

Empecemos analizando a esa nueva Eva. La mujer hoy en día ha logrado la independen cia económica y la ha logrado ya casi, totalmente de forma efectiva. Ya se que muc hos diréis que vuestras madres ya trabajaban, pero no es hasta esta generación actua l cuando la mujer ha empezado a acceder en condiciones de igualdad a puestos de responsabilidad. La mujer cada día más ocupa cargos directivos y ya no es infrecuent e que el sueldo de una mujer supere a la de su novio o marido.

Otro hecho relevante, lo constituye la liberación sexual de la mujer. La mujer ha empezado, por fin a dejar atrás tabúes sin sentido que subordinaban y reprimían la sex ualidad femenina. Ahora, afortunadamente la mujer expresa libremente su sexualid

ad y ya no esta "mal visto" que tenga deseos, fantasías y relaciones sexuales. Es importante reseñar esto, pues no debemos olvidar que hace tan sólo una generación, la sexualidad femenina extramatrimonial o prematrimonial era considerada como propi

a de mujeres de vida alegre. Por tanto el cambio es abismal. 25

A su vez la mujer actual ha adquirido plena conciencia de la planificación familia r. La mujer retrasa cada vez más la maternidad y planifica sus embarazos en función de su vida profesional y sentimental. Todos estos cambios han hecho surgir una n ueva mujer que se trata de relacionar con el hombre en condiciones de igualdad.. . Pero, hombres y mujeres no somos iguales y se producen profundas crisis en las relaciones de pareja en virtud de todos estos cambios y la desorientación del hom bre ante el nuevo reto.

La primera de las crisis es la profesional y la derivada del ámbito económico. Como he dicho antes la mujer cada día más, accede a puestos de responsabilidad directiva, en otro tiempo reservados a hombres, y, por que negarlo, lo hace con gran efica cia y espléndidos resultados. La superior inteligencia emocional de la mujer y su espíritu de sacrificio la hace ser muy eficaz. Esa plena incorporación de la mujer a l ámbito laboral hace que no sea nada infrecuente que un hombre se encuentre con q

ue su pareja gana más dinero que él u ocupa un puesto de superior jerarquía. Aquí se pro duce la primera de las crisis de pareja y es que al hombre se le ha educado para

"mantener" a la mujer, o al menos para ser su sustento.

El ego de nuestro Adán desorientado, lleva fatal que se den esas situaciones de de sigualdad y tiende a subordinar su marco al de la mujer, a sentirse inseguro en su relación de pareja y en definitiva a dejar de ser sustento psíquico de la mujer. El problema, aunque parezca mentira no esta tanto en el hecho de que el hombre-p areja este por debajo, como en que se sienta por debajo y esto es lo que la muje r no perdona. En este contexto no son infrecuentes los celos por parte del hombr e que trata erróneamente de COMPETIR, CONTROLAR o COMPENSAR a su mujer. En este ca so, nuevamente las opciones elegidas por el hombre son erróneas. La mujer sigue ne cesitando que el hombre ejerza de hombre Alfa y sea de algún modo fuerte, firme y apoyo incondicional. Al mostrase inseguro, el hombre esta perdiendo su condición a tractiva para la mujer. En estos contextos son muy frecuentes las separaciones y divorcios. El hombre actual no sabe tratar a la nueva Eva.

En el ámbito sexual, el citado artículo de Arcángel, hacia hincapié en que cualquier muj er tenía más experiencias a lo largo de un año que un hombre. Esta es una realidad de 26 hoy en día con la que el hombre arcaico no se ha acostumbrado a vivir. Como hem os

PARTIMOS DE CERO

dicho con anterioridad, la mujer en fechas recientes ha abierto un fascinante ca pítulo en su existencia; la liberalización sexual. La moralidad imperante en la soci edad ha cambiado de forma radical en las últimas generaciones y se han eliminado i

mportante tabúes que constreñían la sexualidad femenina. En nuestros días una mujer pued e tener una relación sexual esporádica sin ser tachada de "puta".

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Por otra parte, la plena implantación de los métodos anticonceptivos desliga totalme nte la sexualidad de la procreación. El hecho de que la mujer se integre en condic iones de igualdad con el hombre en la expresión de su sexualidad ha provocado ,cas i de forma accidental una real desigualdad. La mujer es selectiva por cuestiones

genéticas y antropológicas mientras que el hombre es conformista por idénticos motivo s. Dichas causas concurrentes traen consigo (conjuntamente con diversas razones

sociales),que una mujer con ciertos encantos tenga muchas más opciones sexuales qu e un hombre.

Todo esto hace que no sea infrecuente que el hombre se encuentre con que su pare

ja tiene más experiencia sexual que él. Esta realidad vuelve a ser una bomba en la lín ea de flotación del hombre arcaico, educado en la tradición de que el hombre "enseña" a la mujer en la cama...El hombre se encuentra con que su mujer tiene más experien cia y no sólo eso si no que ha tenido compañeros sexuales de todos los tamaños y habil idades. Ni que decir tiene que el ego del hombre, ese gran enemigo, nunca soport

aría comparaciones.

Por otro lado la natural esencia inconformista de la mujer también se expresa en e sta dimensión. La mujer actual ya no es esa inocente colegiala, si no que sabe per fectamente lo que le gusta, como dónde y cuanto y lo va a pedir... o más bien diría lo va a exigir. Ante esta mujer exigente, sexualmente experimentada y sexualmente

liberada, el hombre arcaico con harta frecuencia se vuelve a encontrar DESARMADO , INSEGURO y SUBORDINADO y nuevamente es esa actitud de ego doliente y dolido, e sa postura subordinada, insegura y temblorosa la que la mujer va a penalizar y a la postre la que va provocar la crisis en la pareja.

Otra cuestión relevante es el profundo cambio de roles en el ámbito familiar. Todas las situaciones descritas anteriormente redundan en un hecho concreto y eminente mente practico. La gestión del hogar ya no es competencia exclusiva o preferente d e la mujer.

Ahora la distribución de tareas debe ser del 50% pues sólo esa distribución resulta ju sta dado a que tanto hombre como mujer trabajan. El problema es que la arcaica e

ducación del hombre en estos ámbitos provoca, muchas veces que no se dé, forma efectiv a dicha distribución o bien que el hombre participe al 100% pero olvide su rol de hombre cediendo a la mujer la iniciativa y liderazgo, siendo ella la que decide cuando hacer la compra, que alfombra poner etc. Ni que decir tiene que dicha sit uación disgusta a la mujer que se ve liderando algo sin desearlo.

Especialmente grave es esta situación en relación a los hijos. GENÉTICAMENTE la mujer entiende mejor que el hombre las necesidades de sus hijos y siente lo que debe h

acer respecto de ellos... Pero SOCIALMENTE no comprende por qué el padre no se da cuenta o delega ciertas tareas relativas a los hijos (llevarlos al médico, darles la merienda, recogerles del colegio...). Esto hace que el 99% de las madres se s ientan solas ante la educación y crianza de los hijos lo que de forma indirecta re dunda en abrir más el abismo entre la nueva Eva y nuestro Adán desorientado.

Por ultimo y no menos importante, se ha de reseñar la diferencia y desigualdad exi stente, en lo que bien podríamos denominar percepción de las opciones, percepción de l as posibilidades reales. El hombre tiende a la denominada DISTORSIÓN DE LA ÚNICA OPC IÓN, mientras que la mujer sabe que tiene múltiples opciones. La culpa de esta situa

ción es no sólo biológica, si no también social. Aún hoy en día y a pesar de lo que hemos di cho sobre la liberalización sexual de la mujer. El rol femenino ante la seducción su

ele ser, es más pasivo, discreto e indirecto (miradas, lenguaje corporal, etc.). M ientras que el hombre asume un rol decididamente activo. Eso provoca que la muje r sepa de forma directa cuantos hombres la desean mientras que los hombres solo lo sospechamos. Para la mujer, no resulta extraño recibir proposiciones sexuales d irectas o indirectas de forma habitual.

Otra de las conductas que hacen redundar en esa situación es la conducta de CANDAD O del hombre, frente a la conducta de escaparate o MOSTRADOR de la mujer. Por mu y enamorada y feliz que este una mujer con su actual pareja siente la necesidad de estar siempre expuesta en el MOSTRADOR. Si, en efecto esta enamorada y feliz estará "fuera de venta" pero seguirá

PARTIMOS DE CERO

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sexual de los hombres. La inseguridad de las mujeres, sobre todo respecto a su aspecto físico hace que necesiten sentirse deseadas y por tanto permanecen expuest as en el escaparate y, por tanto reciben proposiciones. El hombre tiende sin emb argo a echar candado a su vida amorosa, huye de la seducción y empieza incluso a p royectar una imagen poco seductora y atractiva.

Todos estos rasgos redundan en que la mujer no sienta esa limitación de opciones y juzgue a la relación con exigencia frente al conformismo del hombre. La mujer se siente capaz de dejar al hombre si su relación no la llena.

Todos estos factores han redundado en la existencia de una nueva mujer, una nuev a Eva que trabaja como los hombres, que tiene una nueva percepción de su sexualida d, de su maternidad y de su propia esencia como mujer. Una nueva mujer que es ex igente, pues siempre ha sido exigente pero que ahora tiene las cartas que el mac hismo le ha burlado durante años para poder ser exigente.

Frente a esta nueva mujer, aún no acaba de nacer un nuevo Adán y, es más, los intentos de creación de nuevo Adán no son si no hombres desorientados y mal calibrados. En e l siguiente artículo, analizaremos el papel que el hombre ha de desempeñar ante esta nueva mujer.

1.6. EL ADÁN DESORIENTADO

El nuevo papel de la mujer ha ocasionado una profunda colisión en el hombre que no encuentra los recursos para amar, comprender y seducir a sus parejas. Todo esto ocasiona en muchos casos un espectacular aumento de los divorcios y separacione s en nuestro país.

En primer término veíamos en anteriores artículos como la plena e igualitaria incorpor ación de la mujer al mundo laboral ha ocasionado innumerables conflictos derivados de el hecho objetivo de que en ocasiones la mujer puede ganar más dinero o tener un puesto mejor que el marido...

¿Qué siente nuestro Adán desorientado?. Inseguridad, miedo; se despierta a su vez una absurda ansia competitiva que lleva a la consideración de su pareja como una rival ; celos de

compañeros de ellas más avezados. ¿Cómo debe comportarse el nuevo Adán?. La mentalidad nec esaria sigue siendo la de apoyo constante, la de seguridad en uno mismo y en la

pareja, la de firmeza y la de liderazgo.

Partiendo de la base de que la mujer sigue prefiriendo a hombres un peldaño por en cima; en nuestra actual sociedad puede ocurrir con harta frecuencia que profesio nalmente ella se halle por encima. En estos supuesto, lo que la mujer no soporta

rá es que afloren las inseguridades de él ni que él pase a sentirse subordinado. Que l a coyuntura profesional le sea favorable a la mujer no significa que no quiera q

ue su hombre siga siendo el LÍDER. Sigue necesitando tener un líder en casa, un homb re seguro de si mismo y que lidere la relación. Un hombre independiente y que no s ienta amenaza en la independencia de ella. Esta clase de liderazgo nada tiene qu e ver con el puesto profesional.

Respecto al sexo ya hemos hablado de la nueva mujer. Una mujer que ha crecido de la mano del importante movimiento feminista. Una mujer que vive su sexualidad e n plenitud. Una mujer que se masturba y lo hace sin sentirse mal y sin ocultarlo . Una mujer que ya no teme sentirse criticada si se acuesta con un hombre en la primera cita. Una mujer que debido a su tradicional carácter selectivo, y debido a las propias actuaciones sociales ha tenido más oportunidades y por ídem más relacione s sexuales que su pareja, una mujer que sabe lo que le gusta y que lo va a exigi

r.

¿Qué siente nuestro Adán desorientado? Una inseguridad salvaje, confusión, miedo, celos, deseos de entrar en competencia con los amantes anteriores de ella. El hombre a

ctual siente que algo falla. Le han educado para ser el maestro sexual, para ser el único para ella y de repente se encuentra con una pareja que se queja si algo no la ha gustado, que ha tenido parejas sexuales y bastantes, lo que acrecienta la inseguridad del hombre que se pregunta continuamente como serían en la cama o c omo la tendrían (obsesión 100% masculina), que sabe lo que quiere y sabe expresarlo. Nuestro Adán desorientado tiende a sentirse muy inseguro y eso empobrece exponenci almente la calidad del encuentro sexual. Ella siente que su hombre ha dejado 30 de ser Alfa pues ha dejado de "liderar" también en el aspecto sexual. En un mercad

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o de

PARTIMOS DE CERO

libre competencia, su hombre se achanta o peor aún se enroca y enfada. Ella siente que su hombre se distancia, que no se muestra sensible a sus necesidades sexual es, que esta más preocupado por su ego que por llenarla de felicidad.

¿QUE QUIEREN LAS MUJERES? Tenlo claro: ¡¡¡TODO!!! ¡LO QUIEREN TODO! La mujer es por natura leza inconformista y por tanto, lo desea todo y ten por seguro que luchará por con

seguirlo. El cambio de roles en nuestros días no ha si no acentuado, por una parte la CONCIENCIA de la mujer sobre sus propias necesidades (ya nunca se subordina a las necesidades del hombre) y por otra parte LOS RECURSOS para proveerse de es as necesidades. Es innegable el hecho de que ahora la mujer tiene muchos más recur sos a su alcance para dotarse de aquello que quiere o necesita. La mujer de hoy en día quiere desarrollar su faceta individual (y esta es una importante novedad) profesionalmente, socialmente, intelectualmente y biológicamente, e incluso para e sto ultimo necesita cada vez menos a hombre...

Pero también necesita y desea desarrollar su faceta de mujer con pareja. Necesita, lógicamente un hombre y siendo más concreto y exacto necesita 2 hombres (o 4 según se mire). Necesita un proveedor, un amante, un cómplice emocional y un macho Alfa MU Y HOMBRE y algo primitivo. Lo ideal es conseguir que un hombre le de todo esto.. . Aunque seguro que muchas/os proponéis que se busque varios amantes. A continuación pasamos a analizar todo estos roles:

PROVEEDOR: Aunque la mujer de hoy en día tiene independencia económica su lado biológi co y afectivo sigue requiriendo la figura del proveedor de toda la vida. Sigue n

ecesitando la SEGURIDAD económica para ella y para sus hijos que proporciona un ho mbre bien posicionado y de ahí el mágico atractivo que tiene los hombre ricos sobre las mujeres incluso hoy en día. Necesita sentirse CUIDADA Y PROTEGIDA. Necesita se ntir ESTABILIDAD emocional y afectiva. Sentir que su hombre la cuidará, la aliment ará si lo requiere y que no se irá nunca. Necesita sentir la sensación de hogar... AMANTE: De forma también biológica y primitiva ,1a mujer de hoy en día necesita mujer. Necesita sentir la pasión encendida de algo que no sabe explicar. Necesita sentir cierta montaña rusa en su interior. Sentirse arrastrada por la pasión del momento. Necesita el fuego del sexo por el sexo.

CÓMPLICE EMOCIONAL: La mujer de hoy necesita a su lado un compañero que la apoye en los malos momentos, que la comprenda y escuche de forma empática. Un compañero que l a de ternura y que sea alguien emocionalmente maduro y expresivo. Necesita algui en que sienta, que llore y que sea compañero en todo momento. Que conecte con los sentimientos de ella.

LÍDER: La mujer de hoy sigue necesitando a un hombre muy hombre. Que lidere y sea dominante. Que sea algo primitivo, básico y dominante en la cama, que no se arrugu e ante las dificultades de la vida, que tenga gran personalidad y fuerza de caráct er. Que la apoye y proteja, que tenga un par de h...y que no se amilane ante ell a.

¿Cómo debería comportarse el nuevo Adán según sus exigencias?. La mujer, a diferencia del hombre, no va por el mundo con la cinta métrica y con una pizarra para puntuar a c

ada amante. Para ella cada amante es singular y único, como únicas son las circunsta ncias. Ella no establece comparaciones competitivas si no que desea que cada ama nte con el que esta la llene. Física y espiritualmente. Ella quiere que su pareja la haga aquello que ella sabe positivamente que le gusta y en definitiva, que la haga feliz. Pero como mujer necesita un líder. Necesita a un hombre que no se sie nta amenazado si ella le hace una crítica o sugerencia. Necesita que sigan llevand o las riendas con firmeza y sobre todo con seguridad.

Que sean sensibles con sus necesidades y apetencias, que lo sepan leer y mejor aún intuir. Que en eso íntimos momentos las sigan haciendo sentirse únicas y especiales y a la vez muy mujer.

En el ámbito familiar y del hogar hoy son muchos los hombres que dicen que "colabo ran" o que ayudan. La propia frase encierra el paradigma del error. En un mundo dónde la mujer trabaja tanto o más que el hombre, pierde sentido que sea uno de los dos el que lleve el mayor peso de la gestión del hogar, pero peor que eso es casar lo con el irrefutable hecho de que la mujer desea UN LÍDER y también el hogar no qui

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ere a alguien al que ella manda a planchar sino alguien que sabe que hay que pla nchar y lidera las tareas.

Lo mismo pasa con la crianza de los hijos. Este tema es especialmente grave y re levante. Biológicamente, el cerebro de la mujer tiene una empatia cuasi milagrosa con su hijo. Sabe

PARTIMOS DE CERO

interpretar todo gesto y silencio y sabe identificar las necesidades de su hijo. El problema radica en que el hombre no está dotado de estas cualidades y tiende a distanciarse y desentenderse de dichas situaciones. Por tanto, la nueva Eva sie nte que está sola en la crianza de los hijos, que el padre no protege a sus crías y ese sentimiento de profunda soledad, hace nacer un abismo en la pareja que resul ta cuasi insoldable. El futuro Adán debe ser consciente de su condición de padre, se r sensible a las necesidades de su hijo y liderar también en este aspecto.

Son profundos los cambios, por tanto que debe introducir el hombre en sus conduc tas y actuaciones para llegar a hacer feliz a esta nueva mujer. Como he dicho co n anterioridad, aún estamos lejos los hombres de experimentar el cambio de raíz que debemos protagonizar para estar a la altura de las circunstancias. En nuestros día s estoy harto de observar claros ejemplos de fracaso en cuanto a la necesaria ev olución que debemos dar. Torpemente el hombre ha tratado de virar sus comportamien tos, pero me duele decir que muchas veces lo único que ha conseguido es convertirs e en una caricatura y en un hombre totalmente descalibrado.

Hoy, no es infrecuente que el hombre "no llame a la chica", como ejemplo de adap tación a los nuevos tiempos o que nunca la invite a cenar, o aquellos que van de l iberales y buscan que sus relaciones se abran en exceso, cuando en realidad no e

stán preparados ni son capaces de asumir un modelo de libertad tal. También están aque llos que responden, por desgracia, con agresividad y gran falta de respeto y tra

tan de cerciorar los derechos esenciales de la mujer.

Estamos ante una época de crisis y como en toda crisis se impone la necesidad de q ue el hombre como género se someta a un profundo proceso revisionista con el fin d e adaptamos al fin a esta nueva Eva.

IMPORTANTE: Como habréis podido comprobar, hasta aquí hemos hablado de lo que ELLA E XIGE, LO QUE ELLA NECESITA Y LO QUE ELLA PIDE a un hipotético nuevo Adán, un hombre que a día de hoy, seamos realistas... No existe. El error aquí sería tomarse todas est as exigencias y requisitos como un comando hacia nosotros, para fabricar con tod

os esos patrones al

hombre perfecto según sus deseos. Ya sabemos donde acaba ese camino, esto supone u na subordinación de partida, al crear a este nuevo Adán a partir de la costilla de E va, a su imagen y semejanza... Por pedir ¡Qué no quede!

A continuación Arcángel y yo os presentaremos el modelo que proponemos del Nuevo Adán, tratado desde su raíz más primaria y auténtica.

1.7. CREANDO AL NUEVO ADÁN I: FUNDAMENTOS

Lo primero que me diré antes de empezar es que este no es un artículo normal, por es o me pediré que hagas un esfuerzo por abrir mi mente. Llevo tiempo intentando dest ripar el fundamento de las relaciones, más o menos acertadamente, con las dificult ades y oportunidades que a día de hoy puede tener cualquier hombre normal de la ca lle. Soy plenamente consciente de que habrá muchas cosas que jamás seré capaz de compr ender y que quizás, no haga falta, puede que simplemente se trate de aceptar el ro l que nos ha tocado vivir como hombres.

En una reunión con El Duque, en la que tratábamos de encaminar este tema: ROL ASPIRA NTE/SELECTOR, para explicarlo de tal forma que todos pudiésemos entenderlo. Confor me nos dirigíamos a la raíz genética, al origen de nuestro comportamiento innato, que no aprendido o condicionado social o culturalmente, si no a lo que llevamos grab

ado en nuestros genes, nos dimos cuenta que estábamos hablando de metafísica, modelo s ideales y arquetipos.

Cuando tengo dudas, o me faltan respuestas ante un problema concreto, busco la s

olución de la siguiente forma, para depurar al máximo la respuesta en su concepto más auténtico:

1. Reduzco el problema a los genes, la supervivencia, a lo innato, a lo ine vitable, a los patrones de comportamiento tribal que llevamos todos dentro graba

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dos en lo más profundo.

2. Llevo el caso que se me plantea a los extremos, eliminado cualquier cond icionante externo, emocional, social o cultural, aislando el problema de cualqui er otro atenuante.

PARTIMOS DE CERO

3. Sólo cuando ya tengo una respuesta clara, entonces introduzco los atenuant es, condicionantes sociales o culturales, para corregir el modelo teórico. me adve rtí que este no era un artículo normal, pero para poder entender y dar una respuesta a los problemas dentro de las relaciones, más comunes para NOSOTROS como son: LA

DEPENDENCIA, LA SUBORDINACIÓN, EL CANDADO, LA DISTORSIÓN DE ÚNICA OPCIÓN, LA PÉRDIDA DE LA IDENTIDAD EN PAREJA... A fin de cuentas, todo aquello que nos resta libertad in

dividual, lo que nos esclaviza, tenemos que pasar por hablar de: LOS ROLES ASPIRANTE / SELECTOR

Empezaremos por lo básico, de lo general a lo particular, para sentar bien desde l a raíz el tema que estamos tratando: Cualquier organismo vivo que habita sobre la faz de la tierra, lleva grabado en sus genes la misión de perpetuarse, permanecer vivo, mantenerse y reproducirse. En el caso de los seres humanos, esta perpetuid

ad está basada en la procreación, reproducción sexual de dos sexos, masculino y femeni no.

En nuestra especie, ella posee en su cuerpo el mecanismo y la capacidad de engen drar, mientras que él es el encargado de fecundar. En ambos casos, se persigue el mismo objetivo, perpetuarse, pero la naturaleza de ella hace que sea de forma pa siva y en el caso de él, que sea una búsqueda activa para poder asegurar la superviv encia de sus genes.

Vamos ahora con una verdad muy, pero que muy simple: Los hijos de ella, siempre van a ser suyos, van a llevar sus genes, debido a que tiene la capacidad de enge ndrarlos, por lo que la probabilidad de que ella replique sus genes, es mucho ma yor de la que tiene él, que por así decirlo "se la juega" a encontrar una mujer apta y receptiva, que combine sus genes con los suyos tras un proceso de selección. Lo obvio es, que si él no consigue alojar y combinar sus genes mientras sea apto, su s genes se perderán para siempre, por lo que evolutivamente habrá fracasado.

Por factores culturales, sociales, por educación, aprendizaje y condicionamiento, al formar parte de una sociedad estructurada, solemos pensar que todas estas dec isiones que

tomamos en cuanto a perpetuarnos, son voluntarias y libres. Hablo de la búsqueda a ctiva de pareja, el gozar de encuentros sexuales, del matrimonio, de tener hijos en un determinado momento... Todo esto, no es más que un reflejo de lo que llevam os todos grabado en los genes, llevado a un comportamiento social aceptado.

Aparte de todo esto, la naturaleza es sabia y ha asociado el placer sensorial a la reproducción. Es una manera obvia de decimos que "el sexo es bueno", avisándonos e incentivándonos con placer, con sensaciones, con emociones, con hormonas y todo en conjunto, para que sigamos perpetuándonos y teniendo éxito evolutivo.

En el caso de él, ésta búsqueda de placer sensorial, es mucho más activa, por esto, "ELL OS SIEMPRE ESTÁN PENSANDO EN LO MISMO", no por casualidad, si no porque como hemos

dicho antes, ha de ser así para asegurar la permanencia de nuestros genes. Esta bús queda de placer sensorial que nos da el sexo, no es más que el maquillaje o envolt orio perfecto a nivel individual, que a modo de incentivo, tenemos ambos sexos p ara perseguir esta procreación.

1.8. CREANDO AL NUEVO ADÁN II: MODELOS Y RESULTADOS

Ahora vamos a empezar con la metafísica, vamos a cambiar, nuestro sistema habitual de referencia, imaginando dos modelos diferentes al real, para estudiar cual se

ría la conducta de búsqueda sexual y si se mantendrían los mismos roles selector-aspir ante:

MODELO HIPOTÉTICO I: Imaginemos por un momento, que el acto sexual en vez de resul tar placentero, implicara sufrimiento y dolor físico a ambos sexos. Imaginemos que este hipotético acto sexual, fuese necesario para procrear, pero que resultara tr aumático para ella y para él, y que por lo tanto, pasara a ser una opción a evitar en la vida de estos hipotéticos seres humanos, a no ser que realmente se buscara la d escendencia desde la propia voluntad consciente y verdadera libertad de opción per

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sonal.

¿Creéis que este modelo evolutivo tendría éxito quedando sujeto a una libre opción? ¿Creéis qu e los roles selector-aspirante serían los mismos? ¿Sería más equitativo en ambos sexos

PARTIMOS DE CERO

el deseo de mantener encuentros sexuales, cuando el dolor físico asociado a este a cto, sería algo a evitar? Lo cierto, es que al no resultar placentero, estos hipotét icos hombres y mujeres, solamente mantendrían encuentros sexuales destinados, única y exclusivamente a la procreación de nuevos seres humanos. Sólo se darían en ocasiones muy puntuales y marcadas en sus vidas, siendo plenamente conscientes que estos

encuentros sexuales, tendrían como único objeto la procreación, al no existir placer, si no un dolor físico durante el acto, serían por así decirlo, optimizados al máximo. En este caso, no existiría un incentivo, aparte que lo funcional de la reproducción. Los roles de selector-aspirante serían equitativos, ya que implicaría el mismo sacr ificio para nuestros hipotéticos hombres y mujeres. La reproducción quedaría encuadrad a en una mera cuestión de voluntad, intereses y acuerdos, ya que no existe el plac er sensorial como condición de partida.

MODELO HIPOTÉTICO II: Vamos ahora mucho más allá. Imaginemos por un momento que tanto mujeres como hombres, somos individuos sin sexos diferenciados, no existiendo lo

s géneros. Supongamos también que fuéramos capaces de regenerarnos o perpetuamos periódi camente a nosotros mismos, sin necesidad de interactuar con otros individuos. So

y consciente que quizás os esté pidiendo un esfuerzo grande de imaginación, que roza l a ciencia-ficción, pero lo entenderéis enseguida.

En este segundo modelo hipotético, en el que no es necesario el acto sexual para p rocrear, en el que no existen sexos diferenciados, si no simplemente individuos.

.. Pensad un poco ¿Dónde estaría aquí el placer o el incentivo a la hora de hacer preval ecer mis genes sobre los demás? Estaríamos hablando de la destrucción del individuo débi l o menos adaptado, en función de que prevaleciera el más fuerte o mejor adaptado. E n este caso si existiría un incentivo, pero no sería necesaria la procreación o acto s exual, ya que estos hipotéticos individuos serían capaces de regenerarse periódicament e. Todo quedaría reducido a "La ley del más fuerte".

MODELO HIPOTÉTICO PERFECTO: De los dos modelos ficticios anteriores, podemos reduc irlos ambos a lo siguiente:

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Del modelo hipotético I, deducimos que para que exista igualdad de condiciones, ha n de desaparecer los roles aspirante-selector, convirtiendo la perpetuación de los genes en una mera cuestión de inteligencia, voluntad e intereses, al no haber un placer sensorial como incentivo. Se sigue dependiendo del acto sexual.

Del modelo hipotético II, deducimos que al no depender del acto sexual para procre ar, la perpetuidad de los genes está en prevalecer sobre el resto, eliminado a cua lquier otro individuo que pueda suponer una competencia, siendo este acto de sup ervivencia, la clave de la adaptación y éxito. No se depende del acto sexual.

Quedándonos con lo mejor de los dos modelos en un hipotético INDIVIDUO PERFECTO, eli minando las debilidades de cada uno tendríamos: Un individuo independiente del pla cer sensorial, inteligente, que no depende del acto sexual para procrear y que s e encuentra por encima del resto de los individuos de su especie.

, MODELO CORREGIDO: Teniendo en cuenta que este modelo de individuo perfecto es completamente teórico. Para poder integrar este modelo a un hombre real, con el fi n de asociar todas estas facetas y cualidades ideales en un ser humano de sexo m asculino, pasamos a aplicarle los factores humanos y condicionantes sociales, en focados a la figura masculina, faceta por faceta para llegar a LA CLAVE DE LA NO DEPENDENCIA SIENDO FIEL AL ROL MASCULINO:

INTEGRIDAD: Traduciendo a términos más coloquiales el concepto de independencia del placer sensorial, podemos ver a un hombre autocontrolado y seguro, que sabe esta r por encima de sus instintos y que no persigue a toda costa el sexo de forma ne cesitada. Sabe pensar en el largo plazo y no se conforma únicamente con el placer sexual como beneficio inmediato, porque éste no le supone una dependencia, debido a que tiene unos valores sólidos que marcan su comportamiento y le hacen congruent e.

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sos intelectuales suficientes para la supervivencia, una escala de prioridades o

rdenada, agilidad mental, capacidad de reacción y ejecución según la necesidad del mom ento. Sabe

PARTIMOS DE CERO

comunicarse, liderar y solucionar problemas cuando estos se dan, sin dejarse lle var por las emociones, o la sorpresa ante la dificultad. Tiene capacidad para pr ever dificultades, debido a su programación para el largo plazo y reaccionar a tie mpo ante ellas.

AUTONOMÍA E INDEPENDENCIA: La extrapolación de la no dependencia del acto sexual par a perpetuarse, podemos interpretarla de modo que hablamos de un hombre autónomo e independiente, que no precisa como necesidad estar consagrado a una unión en parej a. Es capaz de asumirla y aceptarla, pero no le resulta una necesidad de primer orden, ya que se acepta a si mismo y no precisa deberse a una relación. Sabe conce birse como único y convivir consigo mismo, acepta la soledad como una opción más y si entabla una relación, es a voluntad.

ESTATUS: Es bastante más intuitivo, el hecho de que se encuentre por encima del re sto de individuos de su especie. Aquí estamos hablamos de estatus social y económico , de un hombre con recursos para poderse mantener a si mismo y a quienes depende n de él. Un hombre que disfruta de más lazos sociales que el resto, emprendedor y co n posibilidades abundantes en cuanto a bienes, trabajo, posesiones y acceso a círc ulos sociales, en los que puede apoyarse y de los que se sirve, para seguir mant eniendo este estatus.

CONCLUSIÓN Y LO MÁS IMPORTANTE: Estas serían las características del nuevo Adán. Hay algo muy importante y que quiero que seas consciente de ello. Fíjate que para crear a e

ste nuevo Adán, no se ha establecido comparación alguna, competición, patrón, barra de c orte o complementación alguna, con el patrón femenino que correspondería a la nueva Ev a. Por así decirlo, hemos "jugado a ser el Creador del Génesis" con todo este razona miento, partiendo de cero y haciendo bocetos de otros modelos, hasta llegar al m

odelo óptimo como individuo. Este Adán no ha salido de ninguna costilla, NO ESTÁ SUBOR DINADO AL MODELO DE LA NUEVA EVA: ESTA ES LA CLAVE, ya desde origen del porqué hem os recorrido todo este camino hasta llegar a él.

Esto es lo que ha de tener en mente, PARA ENGENDRAR A ESTE NUEVO ADÁN HEMOS DE PEN SAR EN MODO PRIMARIO E INDIVIDUAL, por ello insisto, ni se ha comparado, ni se h a subordinado a las necesidades del modelo femenino de la nueva Eva. Es por esta misma razón, que es este modelo INTEGRO, CONGRUENTE, INTELIGENTE, AUTÓNOMO, INDEPEN DIENTE

Y DE ALTO ESTATUS, que haya sido engendrado partiendo de cero. Quédate con esto, p orque es lo más importante: Para llegar a ser este nuevo Adán, nunca has de subordin ar mis intereses, esfuerzo, voluntad y tiempo, a otra empresa que no sea aspirar a mi ideal máximo como hombre.

CAPÍTULO II: EL NACIMIENTO DE ADÁN.

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LO QUE APRENDÍ CON LOS MISIONEROS

Las cosas más importantes suelen pasar cuando no me las esperas, y lo que para nos otros es en un principio una experiencia de sufrimiento y desengaño, puede ser la perfecta puerta de entrada a un cambio. Aquello que nos produce un dolor a nivel emocional o físico, porque no nos engañemos diciendo que el dolor se experimenta so lo en el plano físico, este sufrimiento aceptado y madurado, bien puede ser el mej or punto de partida, para hacer aquello que distingue a las personas dueñas de su vida del resto, que se dejan llevar delegando la responsabilidad de su felicidad en los demás: TOMAR DECISIONES. En el primer momento lo vivimos como una crisis, algo que nos cuesta aceptar, o que no sabemos asumir y que puede hacer que nos h aga perder el sentido de lo que hacemos, desde algo tan simple como levantarse p

or la mañana, ir a trabajar o desear conocer a otras personas y hacer así más grande n uestro círculo amistoso. Después y con el tiempo, el perfecto caldo de cultivo para madurar como personas y crecer.

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Acababa de sufrir un desengaño amoroso que me afectó bastante, lo cierto es que era

una situación difícil, ya que era una compañera a la que veía todos los días, teníamos amigo s comunes y por fuerza teníamos que vemos. Llegaron las vacaciones de verano, la e

xcusa perfecta para despejarme, pero la realidad era que no levantaba cabeza, ha bía sido algo no correspondido, un "podemos ser amigos" de esos que duelen de verd ad. En pleno mes de julio, estuve prácticamente sin salir de casa de pura depresión, y sólo me levantaba de la cama si me llamaban por teléfono. No quería ni salir, ni ha cer nada, me rebozaba en aquella supuesta desgracia, compadeciéndome de mi mismo. He de decir que gracias a esa experiencia y a ese encierro voluntario, empecé a es cribir. Por aquel entonces era

la única fuga que se me ocurría. Si eso no hubiese pasado, probablemente, no hubiera descubierto una de mis vocaciones: la de escribir, comunicar, transmitir, algo que para mi a día de hoy es vital.

Un día me sonó el teléfono, era un buen amigo que me estaba invitando a hacer el Camin o de Santiago. Realmente no me apetecía, prefería seguir pudriéndome en mi habitación, c ompadeciéndome de mi mismo sobre el papel, y le dije que iría a la reunión informativa por puro compromiso. Lo que no me había contado, era que lo organizaban unos misi oneros católicos, cosa de la que me enteré cuando vi que el lugar de reunión era un ca pilla privada en la céntrica calle Ferraz de Madrid. No fue algo que me importara, ya que por aquel tiempo tenía amistades dentro del Opus Dei y estaba acostumbrado a las convivencias de estudio, reuniones, sesiones de orientación dentro del ento rno católico. Es un entorno en el que he conocido a personas de una calidad impres ionante, a excepción de lo que puedan pensar otras personas que no conozcan a esta comunidad desde dentro, hablando y opinando sin experiencia ni fundamento, pued o decir que el trato que he recibido por su parte ha sido siempre ejemplar y abi

erto. Allí me enseñaron a estudiar y a organizarme, a seguir una metodología de trabaj o, cosas que me han sido tremendamente útiles en mi vida de estudiante, y en lo po sterior en la profesional.

Ahora bien, el carisma de estos misioneros era bien distinto, a lo que yo había co nocido hasta el momento. Fie de decir que me resultaba atractivo, y que generaba

en mi persona interrogantes que nunca antes me había planteado, como ¿Dónde está mi autén tico valor? ¿Quién soy realmente? ¿Qué lo que necesito para ser feliz? Eran gente íntegra, que predicaba con el ejemplo, cuya felicidad no dependía de bienes materiales, ni

de relaciones de pareja, amores, desamores o trabajos bien pagados. Esto hizo q ue me cuestionara, el cómo era posible realizarse como persona y ser feliz viviend o de una forma totalmente diferente a la que yo conocía, según la vocación de ayudar a

los demás. ¿Cómo podían ser felices aquellos hombres que vivían según votos de pobreza, cas tidad y obediencia? ¿Cómo yo, un joven con todo un futuro por delante, me sentía total

mente acabado, negativo, decepcionado y envejecido, cuando social y económicamente tenía supuestamente a mi alcance muchos

más medios que ellos para ser hipotéticamente feliz? Allí es cuando empecé a entender qu e no siempre las cosas son como nos las han contado. Si hay algo que he de agrad

ecer a estos misioneros, es que allí aprendí a formarme como persona. No sería el homb re que soy hoy, si no me hubiera cruzado con estos misioneros, ya os digo... Práct icamente combinando la casualidad, el aburrimiento y un profundo sinsentido vita l.

Después de haber llegado a los valores de nuestro nuevo Adán: INTEGRIDAD, INTELIGENC IA, AUTONOMÍA Y ESTATUS, pilares básicos de una personalidad masculina bien formada, pasamos a continuación a describir como pueden integrarse y desarrollarse de form a concreta en el día a día, sin pensar en grandes batallas, fantasías o metas inalcanz ables, haciendo que esta transformación sea posible desde lo cotidiano. Una transf ormación de dentro hacia fuera y no al revés.

2.1. INTEGRIDAD Y CONGRUENCIA

Según la Real Academia Española, Integridad es la facultad de ser íntegro, dicho de un a persona recta e intachable. Otro significado de íntegro, es aquello que no carec e de ninguna de sus partes. La integridad puede definirse como una cualidad de l a persona que la faculta para tomar decisiones sobre su comportamiento por sí mism a... Que Adán debe ser un hombre integro sobra decirlo; que el mundo esta lleno de

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