CAPITULO IV: ADÁN CONOCE A EVA %
5.1. ETAPA IDEAL
Te voy a decir algo, no existen dos mujeres iguales, mejor dicho, dos personas i guales, por eso nunca vas a enamorarte igual de dos mujeres. Las emociones que s e sienten en
la etapa inicial e ideal de la relación cuando todo es bello, mientras todavía las h ormonas están actuando, pueden ser semejantes de una relación a otra, lo que no quie re decir que esas dos o más mujeres con las que hayas compartido una relación a lo l argo de mi vida, sean semejantes.
Aclaremos esto: NO NOS ENAMORAMOS DE LA PERSONA EN SI, SINO DE LAS EMOCIONES QUE PROVOCA EN NOSOTROS. En realidad esta etapa ideal, al inicio, no es más que la ex altación egoísta de nuestras emociones y sentimientos, recogidas en el modelo ideal que identificamos con la persona que está con nosotros, independientemente de cómo s ea ella en sí. Lo que genera el apego, el ansia de proximidad, el querer estar con ella a todas horas, son las consecuencia de lo que nos está pasando por dentro a un nivel neuro-hormonal y sanguíneo. Pero como ya he dicho alguna vez, las hormona s y las emociones están para disfrutarlas y la sangre, dice siempre la verdad, así q ue hagámosle caso.
La ilusión de esta etapa, es precisamente la idea de que parece que conoces a esa mujer de toda la vida y que no podrías pasar sin ella una hora más. mi cuerpo y mi m ente, me están diciendo que la proximidad a ella es lo que me da ese placer y ese
bienestar, al que ahora soy adicto. Precisamente, es en esta etapa donde apenas la conocemos, por eso mismo, nos rebozamos en lo que creemos de ella, haciendo u na correspondencia prácticamente total entre nuestros valores y los que creemos qu e son los suyos. Imaginamos como es ella, y ese es nuestro verdadero amor... Que rido amigo, en realidad somos como Platón, nos enamoramos de una idea.
¡Qué bonito es el amor! Claro que lo es, todo está en mi mente y en mi cuerpo. Con mi primera novia, tuve la sensación de que iba a estar con ella para siempre, pero cu riosamente jamás la imaginé como madre de mis hijos. Por el contrario (si ella lee e sto me cruje), a la mujer a la que amo, me cuesta mucho verla con el vestido de novia, supongo que será por su carácter, pero en cambio no me cuesta verla en un fut uro como madre de mis hijos. Con esto me quiero decir que según la imagen que nos hagamos de ella desde prácticamente en un primer momento, orientaremos la relación y nos comportaremos, según lo que ella nos proyecte.
Otra cosa digna de mención, es que en esta etapa se perdona todo, o casi todo lo q
ue nunca perdonarías después de por ejemplo, dos años de relación: una mentira, una excu sa, un mal gesto e incluso una infidelidad. El ansia por pasar el tiempo con ell
a y por querer conocer más y más, hace que eso sea lo más importante por encima de tod o, haciendo que el resto, sean minucias o detalles que pasen a un plano inferior
. En realidad, el que una relación funcione desde un principio, depende de esto mi smo: saber darle la importancia necesaria a lo principal, y poner en un segundo
plano, el resto. Ahora mi pregunta será ¿Qué es entonces lo principal en una relación pa ra que sea auténtica? En este mismo momento es cuando has de saber cuales son mis
valores principales, cuales son los suyos y si solapan. Aquí nadie puede decirte q ue es importante para ti, eso no lo vas a encontrar escrito en ninguna parte. Lo que sí puedo hacer, es darte a continuación un par de claves, para ir por el buen c amino desde el principio:
CUANDO EL SILENCIO DEJA DE SER INCÓMODO
¿Cómo gestionas el silencio en pareja? ¿Sientes la necesidad de taparlo en cuanto apar ece con cualquier argumento? ¿Eres capaz de no decir nada y de sentirte a gusto? R ecuerdo una llamada de teléfono, en la que una pareja me decía "Me aburro" y yo resp ondía "Yo también me aburro como una ostra, si quieres podemos quedar y aburrirnos j untos". Este mismo fin de semana, el domingo pasé casi todo el día en su casa tapado con una manta y viendo los dos las películas que daban, algo tan normal como eso. No hacía tiempo de salir, ni mucho menos, daban ganas de quedarse en casa calenti to. Había momentos para hablar y momentos de silencio, totalmente silencio, destap ado y descubierto... La verdad es que me sentía bien así, cómodo, de vez en cuando la miraba, o la abrazaba o apoyaba mi cabeza en su vientre. No necesitaba decir nad
a y estaba en la gloria, pero sí que el cuerpo me pedía a toda costa dos cosas: conf ort y proximidad física.
Quizás cuando estás a gusto en silencio, y sientes que no tienes que hacer algo para estar a gusto, es porque has captado la frecuencia de la otra persona. Otros au tores lo llaman entrar en rapport o en confort. Este silencio, que incita solame
nte al apego físico, no es más que una consecuencia de compatibilidad. Cuando Adán y E va están cómodos juntos ¿por qué se
ha de romper ese estado de mutuo confort? Hay más formas de hablar y comunicarse q ue con palabras: la mirada y el tacto. Es difícil poder encajar con alguien hoy en día, me refiero a encajar realmente con alguien, así que cuando entras en frecuenci a con otra persona, en especial con ella, plantéate simplemente el disfrutar de es e momento.
Se nos tiene muy metido en la idea de pareja que siempre "hay que hacer algo por ..." o que "hay que hacer algo para...". Casi nunca se nos plantea el disfrutar
del momento en sí, sin la necesidad de hacer o de dejar de hacer, qué decir o qué no d ecir. El silencio no es malo, es normal y quien diga que es falta de comunicación, es que solamente sabe comunicarse con palabras. Cuando encuentras a alguien con
quien puedes mantenerlo, sintiéndote cómodo y a gusto, y entendiéndote, comprobarás que este silencio no es más que un síntoma de estabilidad. Además el silencio, llama al t acto y al confort, en la explosión sexual de la etapa ideal, así que ¡Aprovéchalo! DOSIFICARSE ES BUENO
Echarse de menos a tiempo es algo que hay que saber hacer. Para que me entiendas mejor: irse justo en el mejor momento y quedarse con el buen sabor de boca, par a quedaros ambos en la memoria del otro con lo mejor de cada uno. Esto no me lo digo por que sí, tiene una explicación: Partimos de que es imposible perpetuar la fa se ideal, los inicios, ya que no dura eternamente, pero si nos podemos quedar co n algo característico de esta fase para el resto de la relación y que nos va a ayuda r a "perpetuar" el amor. Cuando me enamoras de ella, de alguna forma, la idealiz as. Cuando la idealizas, reúnes los rasgos, las facetas y los valores que realment e me atrapan de ella mediante los recuerdos: su belleza, su forma de hablar, el tono de su voz, sus movimientos, su sonrisa, su forma de vestir, su manera de ha cer el amor... Digamos que tomas de mis recuerdos y experiencias con ella, todos estos atributos y los añades a la idea, o a la imagen que tienes de ella CUANDO E LLA NO ESTÁ FÍSICAMENTE CONTIGO. Ya que cundo estáis juntos, no me es necesario record arla, sino disfrutar de ella.
A ella la idealizamos cuando no está con nosotros, cuando la recordamos, cuando pe nsamos en ella, cundo algo nos recuerda ella. Si estuviésemos constantemente junto s, ¿qué tiempo
nos queda para pensar en ella o ella en nosotros? ¿Sabes que es exactamente la rut ina y la costumbre en pareja? ¿Por qué con el paso del tiempo la pasión se apaga? Por un exceso continuado de compañía, roce continuo y costumbre, en el que ya no cabe la ausencia física de ninguno de los dos miembros de la pareja, y por ende, de ese e spacio que necesitamos para echarla de menos, y seguir idealizándola.
Piensa fríamente un momento: por una mujer puedes sentir una atracción a primera vis ta, un flechazo o como lo quieras llamar. Pero no me enamoras de ella, hasta que me falta, hasta que no la recuerdas, hasta que no la vuelves a dibujar en mi me nte, con todo aquello que me ha seducido de ella. Cuanto más alto sea el ideal que tenemos de ella, y ella de nosotros, mayor será la necesidad de reencuentro. Esto es una verdad simple: solamente quieres reencontrarte, con alguien de quien has sido separado. En cambio, con alguien con quien estás constantemente junto, no ne cesito echarle de menos o recordarle, porque simplemente está a todas horas conmig o.
Algo típico del enamorado inicial, es que "la ve en todas partes" o "todo le recue rda a ella"... Si, exactamente, ella no está presente en ese momento, y por ello h ay adicción en nuestro cuerpo de las hormonas que se segregan con su proximidad. E sta misma adicción física, hace que la queramos recrear de cualquier forma posible p ara suplir esta falta. Esta recreación es el modelo ideal, del que en realidad est amos enamorados. Por ello, para las parejas que ya llevan mucho tiempo juntas, y en las que los modelos ideales de cada uno de los miembros, se fueron apagando por la costumbre y el hábito continuo.
Hacer cosas por separado y no estar siempre juntos es bueno, para no apagar esta etapa de idealización, de dibujar en la mente a nuestra pareja con los mejores re cuerdos. No solamente esto, sino también para seguir compartiendo cosas nuevas, re novarse, nuevas experiencias, refrescar... Como dice una canción cuyo autor no rec uerdo "Algo de que hablar". La idea de estar siempre juntos, de una continua pro ximidad física como garantía de estabilidad o seguridad, es un grave error. La estab ilidad y la solidez de la pareja, la dan los objetivos comunes y tener algo siem pre que compartir, no el estar siempre pegado a ella bajo un mismo techo.