CAPITULO IV: ADÁN CONOCE A EVA %
5.2. LA PRIMERA DECEPCIÓN
"Parece que haga lo que haga, está siempre mal... Si salgo porque salgo, si no sal go, porque no salgo. Encima me dices que estoy involucionando... O sea que voy p
ara atrás como los cangrejos. ¿Me puedes decir entonces que haces conmigo? ¿Te aburres acaso? Imagínate que me cuento yo una historia igual, a lo de mi puto amigo el músi co, o al colega de la academia que me ha pedido el teléfono... ¿Qué cara se me hubiera puesto? Encima me he dicho que chateo y me lo cuento como algo normal y me pone
s así". Este fue un momento muy delicado para mi y supongo, que de mutua decepción, el uno del otro. En ese momento mi santísima novia se me cayó del pedestal: santa, c
atólica y apostólica novia, me juzgo y me decepcionó. Es obvio que yo a ella también. ¿Por qué nos decepcionamos en pareja? ¿Por qué no puede ser siempre todo bonito? ¿Acaso no s
e ha mostrado tal y como es desde el principio? ¿No es la mujer de la que yo me he enamorado en realidad?
Al principio hacemos la vista gorda y la inmensa mayoría hemos hecho por agradar y por mostramos mejores, lucir nuestras mejores plumas para conquistar a la mujer amada, incluso comportándonos de forma distinta a como actuamos normalmente, ente ndiendo que estamos dando lo mejor de nosotros mismos. ¿Qué pasa? Que así no hay congr uencia, y cuando vemos que nuestro modelo no encaja, con lo que estamos viendo,
o con lo que esperamos de ella, o ella de nosotros, las cosas se empiezan a ir p oco a poco a la mierda. Entre tú que quieres dar lo mejor de ti, aunque no seas así en realidad, pero... Entiendes que tienes que hacer un extra para ganarla, y ell a que al principio me tiene idealizado, al cabo de un tiempo caes en la cuenta d e que realmente no nos conocéis de verdad.
Ahora solamente me falta, ponerte a buscar un culpable y me das cuenta que... Mi ra, si me pones a buscar culpables vas a perder el tiempo. Esto pasa en todas la s casas y como no somos perfectos, tampoco somos congruentes al 100%, nadie es i nfalible. Tú por un lado al querer ser mejor, me has comportado de una forma disti nta, y quizás la hayas despistado, acostumbrándola a una forma de ser o aciertos det alles que me has currado, pero que en realidad no forman parte de mi verdadera f orma de ser. Ella solamente ha visto lo bueno de ti, mejor dicho, lo mejor que h as querido o que has podido sacar. La única solución es la de
siempre: SER CONGRUENTE Y NO ESCONDER NI DISIMULAR mi VERDADERO COMPORTAMIENTO G USTE O NO GUSTE. Si no gusta, entonces se puede dar lugar a que salgan cosas com o:
"Me siento decepcionada", "Esto no me lo esperaba de ti", "Desde hace cuanto que estás haciendo esto"... A lo mejor no hace falta llegar al reproche, pero seguro que si se me cambia la cara, o igual se le cambia a ella. Al final resulta que n o somos perfectos... Ni ella tampoco desde luego aunque me lo haya parecido al p rincipio, si... Ella se equivoca también. En este momento puedes actuar de dos for mas: callarte o hablar. Esto depende en gran medida de la autoestima que tengas y de lo que valores realmente mi bienestar, en cuanto veas algo que no me cuadra . Aquí no voy a ser ambiguo, este no es un libro para ella, lo es para mi y por es o mismo, vamos a verlo todo desde el punto de vista egoísta.
EL CAMINO A LA PERDICIÓN: SILENCIO Y FINGIR QUE NO PASA NADA
Eres libre de hacerlo, pero ¿estás seguro de que me va a compensar? Piensa que como decía mi abuela "Quien hace cesto, hace ciento". De igual que me mostraste exigent e a la hora de conocerla y elegirla, cuando aparece la primera dificultad o la p
rimera decepción ¿vas a callarte? ¿Qué tienes miedo de perder aquí? Quien calla otorga y q uien no llora no mama. A lo mejor si no dices nada, no pasa nada porque nadie se
queja. Ella lo vuelve a hacer ¿por qué? Porque precisamente no había pasado nada cuan do lo hizo por primera vez. Vuelve a hacerlo, una vez y otra y otra... El montón q ue llevas ya dentro por no haber verbalizado mi reclamo, se hace cada vez más gran de hasta que revientas. Entiendo que si tienes un mínimo de amor propio y ves que algo no me cuadra con lo que me han dicho al principio, lo vas a reclamar, ella seguro que lo haría. me lo voy a explicar en cuatro pasos viendo la secuencia típica del hombre casado:
El primer paso, es hacer algo por ella de forma excepcional, algo que ella me pi de para agradarla. Tú decides que lo haces, porque me gusta verla feliz y porque t ampoco va a pasar nada, por hacerlo, es más seguro que ella así ya va a estar más cont enta y la siguiente me toca a ti.
El segundo paso, es que en lo que has cedido de forma excepcional, me vas dando cuenta que vas cediendo de forma habitual y normal. Lo sigues viendo con agrado, pero me das cuenta que
tu pareja no tiene tanta y buena memoria histórica para recompensarte, pero si en cambio la tiene para recordarte faltas. En cuanto me quejas por esta normalidad, porque quieres hacer otra cosa, ella me recuerda la falta o supuesta falta come tida para callarte la boca.
El tercer paso, es que de lo habitual, se pasa a la norma, la costumbre o imposi ción: lo normal es que los domingos vayáis a casa de sus padres a comer y que no os
quedéis en casa cuando empezó siendo algo excepcional. Si no me apetece, ya no me re cuerda la falta, ya hay discusión, reclamo y reproche.
El cuarto y último paso, es dar ya todo lo regalado por sentado, y avanzar más un es calón en la exigencia. Ella aumenta su exigencia y pide de nuevo otra cosa, que en principio nunca hubiera salido de ti, pero que resulta "La haría muy feliz". me v as dando cuenta que conforme van pasando los meses, cada vez la recompensa es más escasa y que apenas tienes feed-back... ¡Nunca parece ser suficiente!
TEN EL VALOR SUFICIENTE PARA REHACER UNA DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
Para este caso yo tengo una imagen, que realmente es la de mi padre, tal y como es ahora. Me pregunto a mi mismo si dentro de veinte años yo quiero estar igual y la respuesta es contundente: NO. Toda la confianza que tenías en ella puede pasar de cien a cero en un segundo, o bien puedes sentirte decepcionado porque ambos n o deseáis un mismo nivel de compromiso. A parte de conocerse y de ir identificando valores, para saber cuál relación estamos llevando, nos ha faltado un elemento impo rtante: LA DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS.
La declaración de principios es explícita, se da cuando le expresas abiertamente a m i pareja, o a mi potencial pareja cual es el tipo de relación que quieres llevar. Es el tipo de conversación que se debería tener para quitar cualquier ambigüedad o dud a dentro de la relación, para que las dos personas no vivan en realidades separada s.
Puede llegar el día en que tú le preguntes a mi pareja o mi pareja me pregunte a mi "Pero... ¿Qué somos nosotros?" porque no sepa exactamente o no sepas tú a que atenerte . En momentos como estos, pueden verse diferencias de realidad individual muy ra
dicales a tal nivel, que pueden acabar con la relación "Pero cariño... Yo creía que... ".
Es importante, porque es básico para que los dos sepáis a que juego se está jugando, p uesto que se están exponiendo las bases y las cartas de la relación boca arriba. Cua ndo no se dialogan estas cosas, se tiende a dar por supuestas cuales son "las co ndiciones del contrato", ya que piensas que mi pareja y tú pensáis igual en todo y e sto no suele ser así. También una de las razones de esta ausencia de comunicación, es el MIEDO A PERDER EL ESTATUS QUE ESTÁIS DISFRUTANDO.
Puedes temer que quizás la relación dependa de esos puntos que me quitan el sueño por la noche y temes que sí abres la boca, se pueda ir todo a la basura. Mal síntoma est e último, me lo digo por experiencia propia: SI NO VIVES LO QUE CREES, ACABARÁS CREY ENDO EN LO QUE VIVES, sería por decirlo de algún modo, vivir en una mentira y eso no es felicidad.
En otras ocasiones hemos hablado de subcomunicar los valores que me resultan vit
ales o básicos, sin los cuales no me realizarías como persona dentro de la relación. S ubcomunicar es una forma implícita de comunicarse, es un dar a entender algo por e l canal indirecto, como reflejar en un ejemplo ajeno, un acuerdo o un desacuerdo con una determinada situación, evitando una pregunta directa.
Un ejemplo podría ser: "Me he enterado de que Manuel ha tenido que irse de casa de Carmen, porque ella le ha echado. Por lo visto le ha pillado tonteando con una del trabajo. Quizás Carmen se haya pasado, yo sé que Manuel la quiere de verdad, per o a veces hace demasiado el capullo". Aquí por ejemplo estarías dando a entender que tolerarías ese mismo comportamiento en pareja.
Podemos malinterpretar o no saber realmente, cuáles son los valores esenciales de nuestra pareja, por no haber hecho esta declaración de forma clara al inicio de la relación, callarte por miedo, o por dar por hecho cosas que en el papel pueden en tenderse que funcionen por costumbre que mi pienses que todo el mundo piensa así, porque mis dos parejas anteriores pensaba de forma tal o forma cual... Nada de e sto tiene carácter de ley, los valores y prioridades para las personas son distint os y hay que aquilatar.