Aiio XXXV
GACETA MUNICIPAL
DE BARCELONA
9 de agosto de 1948 Núm. 32
La Sociología
y
la Peda
g
o
gia
d
e
la ciudad*
POR FiL EXCMO.sn.
D.CARLOS RUIZ l>EL
O.A.STILLO
Es catedratico de Estudios Superiores de Ciencia política y Derecho político en el Doctorado de la Universidad de Ma-drid, Director del Instilulo de Estudios de Administración Local, Académico numerario de la Real de Ciencias Morales y Politicas, Vocal del Pleno del Consejo Superior de Investï-gaciones Cientíiicas, Consejero Nacional de Educación y Pro-tesor del Curso de Diplomados de la Escuela Social.
Nació en San Sebastian, en J.o de abril de 1896. Cursó, en las Universidades de Zaragoza, Barcelona y Madrid, los estudios de la licenciatura. doctorandose en 1921, año en que obtuvo por oposición la Catedra de Derecho Politico de la Universidad de Santiago de Compostela. Posteriormente., desde 1939 hllsta 1942, desempeñó el alto cargo de Rector de dicha Universidad. Durante el periodo de 1932 a 1936 ejerció el de Vocal del Tribunal de Garantías Constitucionales por elec-ción de las Facultades de Derecho. En 1924 y en 1929 estuvo, pensionada, en el exlranjero.
Entre las principales obras que ha dado a la estampa ii-guran las tituladas La espontaneidad en et Derecho, ensayo de sociologia jurídica; Integración de la Dcmocracia en una doctrina corporativa del Estado; El concepto 1urídico-sociat de la propiedad y de sus !imitaciones; Principios de Derec'/l.o pública y constitucionat, de Haul'iou (lraducción, estudio y nota s); Un schéma de ta doctrine de la personnalité de l'Et.at; Et conf!icto entre et comunismo y la reforma social; Valore e timit.i. della concezione tormale dena sovraniLà; Los valores de la personalidad y la concepción hegeliana de la Historia; Democracia y Constitución «rígida)); DeTecho política; Manual de Derecho política, y Lo vivo
v to muerto en la idea liberal.
Destacan, de las conferencias que ha publièado, las desarrolladas sobre los temas si-guientes: «El sentido de la Cultura al través de la Edad Media, del Renacimiento y del so-cialismo contemporaneo»; «El socialismo como sistema de reforma social»; «El derecho de asociacióm); «La superación de nacionalismo y de internacionalismo mediante la acentuación de los valores humanos del Derecho»; «En el confín de dos épocas na repercusión de la crisis moderna del espíritu en la idea del Estado», y «Crisis y porvenír de la idea de
Nación». ,
Merecen, por último, señalarse algunas de sus publicaciones sobre la vida local, tales como Las Cortes y la Vida l-acai.; La inserción de la vida local en et Estada; Técnica 11 moraL de !{!. función pública desde eL punto de vista de una Filosofia de la Cultura, !I Estructura
li función de !{!.s Entidades locales.
Excelentísimos señores
;
sefiora
yseiiores :
~~¡::;;;:::;;~~~
Npl'imer término
:
agra<l<>zco a
mi
amigo
se
ñor Trias
sus
palabras, tan cariñosas e
hi.p
e
J•bólicaR
,
qne temo
acen-túen el contraste entre
las
e~peranza!O;que él
h
a sngerido
y
las
escasas realidades
qu
e
p11edc ofrecer mi diserta
-ción.
Tr
ansfiero sus elogio:;;, llcnof'l
deestimulo, al
Ayunt.alU
i
ento
de BarceloHa
,
qu
e
ba
tcnido el acierto,
si
de mí
~ep1·escintle, d
e
la
org1.tn
ización de
est e
ciclo
de
c·onferencias
:
muestl
·
a
de
su sensibiliclad
yclc sns n¡;;piraciones
cillda-danaR;
mueHtra,
también,
de
su SeJltido dc
reflt-xión
yde
responsabiliclad.
PoL·qnc
los
pueblos,
lo
·mismo
que
los
im1iYiclnoA,
de¡.;pués de
1maacción
..
GACETA MUNICIPAL DE BARCELONA
intf'n~a, se
ven
l'olicitados por una ti'C'g"lHI pl'opida para contemplar la obra hc>cha y p<U'íl prepanu· ~n eontilHl;H·iólt.Onanto maH c>xigente Ni eonsigo mi~mn la concicnda del inrlivitluo, como Ja conci<'ncia de Ja. coJectiYillacl, mnyor ('S !-iU pocl<'r de J·eftexión, y
cmmto
m{tsclccicUda ;;;e
mncshaa aYanzm·
pot· lasr11da
dclns
realizaciones, umyor e8 el allinco conqnt>
ab1·e
lasvíos
de !-;11JH'1'aci6Jt CHe anAlisisintros·
pcctivo,que
ürevitablemente
asoeiaul
c-ollot·ilii
Í
<'nto
de
las de:ficiencias ht
aplicadón de las su:fidenc]a!'))c
l
cmeuto¡.;
ltnas y otra.sdc
un autónt~co ba,· lanre íle la conòtlcta ..Y
es
Rintomatico queRea
elAyuntnmit•11to
deBarcelona
el qne
nos eonvoca a esfa obra cle reflexión. Con t'llo ac·1·e<lit<L no sólo la alteza de Hll!ip1·opósitof\,
sü1o Ja óptimamaclm·ez
queha
g-:mnclo su conciencia, fie!reflejo
cle la de esta ciudad admit·ahle, enla
tJIH' el urbanista se siente compelido a transmutar la aridez dc f\UN tf•tnicaApor un
ritmo
de canción, in~pirada en est.e ambiente en 1]11<' laNatuJ·alczH
.r
el trabajo, la Historia ~· laYicla
actual sehan
acoplado en 111111Rintcsis
de
impararruonía.
Brinda esta
ci.
nd a el marco adecuaclo p¡u·a el trat arnien to de toclos los problema..;;nl'banístieos.
Y en estetornco
de personalidadesmonli·
zadas por Ynestro JJamamiento, me ha rot·t'N;poll<lido, por clesignaciónque
ps tan honrosa para mí porèl
ncuC'nlo HIÍsmo<·omo
porla
compañía de hil-< autoridades térnicas ypolític·as
qn<' ~on decoro clt'este
ciclo yamparo
dc mi desYalimieuto,clcsauollar
un tellla deco11jnnto.
I
LA SOOIOI.~OGfA ]fffi f.~A <HUDAD
GACETA MUNICIPAL DE BARCELONA
La
eiu<lad
es meclio hnmano. Hemo~-;<lc>
pat·lil·,
como <.le un poF~tnlado, tle esta vm·dnd. En dc>pendcncia de e~te \'alm· hmnano Re encuenüan todos los vul01·es instJ·umentales, todas lm; técnicas fJUe intcr\'ienen en la cons· tl'lltciónde la
cinòacl :la del
:nquitt•cío, ht de
)osing-enieros
en sm; dis-tiHhts e¡.¡pecialidades, Ja del l:ïanitnrio, Jn del ndmini~trador y el jm·ista, Ja ch•leconomista y
el financiei·o.1-'otc¡nc
tod;l¡.;
]¡¡¡..; fm•ma:;; clt" Yida social tienen::m
rniz en el espíritu b11mano,y si
<•sei('t'to
qne lasinstituciones
J·epresentan
una seclimentación objelivade
Jo¡;; ados IJmnanos,es
sólo elmiRlllo
erspil·itn del
hombre, pm·tado1·
detoda!-:
la:-; e:-;cnciassocialef.:,
quien sosticne y rcnoeva el mundo institucional.LA CI'COAD, EXPP.RSIÓ~ DF. \'10.\ Stt'll:IUOR
Entre las institnC'iones, la cindad
OC'upa nn
lugar preemiuente : es 1apl'imel'a expteRión bistól'ica
de
vida
total. Comoal'lociuc:i6n
anto:-:uficiente fué considerada la<<polis))
por los
g¡·ieg-os.Y
cmm<loel Derecho
muni-dpalmoclerno nos
familiarizacon
laidNt
de
qnc elMnnicipio
es una en lidad de fines to tales, est e principio H61o encnCJlÜ<1 confiTmación en elg-ran M
unicipio urbano,que es: «:>1
l'micoq
ne pnede
orgmüzar toclos los !4Pl'vicios reqnericlos por la::; necesidude8 <.le los lwbil;mte~, y 110 enel
pe-IJII<'ÍÏO Municipio donde la ayuda muhw., :;;uscitada pot· relaciones elemen-(·,aL~s de vecindad, nece~ütaser
completadapot Ja a,.;i!4ümcia del
Estado
y
superada por la ruancomunidad inte1·munic·ipa.l.BH htJ insuficiencia cle la 11ncleaci6n nnmidpal pl'imnrill para satisfacer
Pxigencias
del desa.rrollo de las 11ecc¡;;ichulel' humana~, Ja qne condujo p1·o· gre:-;iv<tmente delemiS>)
a la<curbs>),
cle
la alcl<·n n ln einclacl. Y en laciudad,
mc<Ho hmn::mo por excelencia, van a en<·oJltrat· los homb1·e¡.;el
ncrecen-tamiento de su bjene!':tar y lal'atisfacdóu
clr todns su~ nece~iclade" e:-:pil'i-tuale~. En P'\te paraleli~mo delpl·ogr·('RO
ma1er·ial ,v
el p1·ogre o mol'al-
p:ua1<>1Ü<rno que
refleja la integl'idad del homhrccomo
organizaeión psic·ofi¡.;ica- mèlica la dii·ectriz del 1:rhanismo, Cll,\'0 criterio de verdad rm1sü;te en mantenerse fiel a t"sta exigen<'ill. A ::-n lnz hemos deexamimu
elerbanismo
consh-uctivo· yel
rrbanismo clt'l',in<lo.
Jnntamente proyección y medio del
bombt·e,
ladndatl
expresa la fn-sión de lo que es bistórico, heretla<lo y l{l'llet·al, y de Jo que e:; nuero, d<'hi<lo al impulro;oindidclnal
~, <letC'rminnn1<' dc la obt·a conereta. Por· eso 1ieup un spnt.ido, por ejemplo, J·efel·ir~-;t> a htN mejcll'as ut·hanas que J)OstulaJ1 laJ
H
.
'<·esidad
de adaptación de laciu<111cl
v-ü~ja al l10mbre1me-.;·o. pero
cxigcn ~ilÚultínealllente eles(U\?l')I;O
dc aflaptad(m del homhl'e nue''Oy
deGACETA MuNICIPAL DE BARCELONA
s11s nec·er-;iclades
a la
ciudadexistenü•. Y <·on este t¡u·úcter 8C no;-;
muestra In riudatlcomo
untrozo
de la 1·en.lülad ~oeial, lJC'l'O articulada,como
losórgnuos
enel or·ganismo:
en ht indiYi~iblc tolnlidnd cle la. Yida h11IlltUla. Y por lomismo
nocahe
nclmitir, eu P~te me<liosocial
humano1 laopo¡.;ición cntl·e Nn.tmaleza
y Cnltnr·a, opo~kión qne enla
Yida delos
g1·npos
cHci.ncliríael ca.mpo
y la (·iuda!l.Ni
<':I lH', en couRecuf:'nci::L,con-kiclt>rat· qnc
1:1, yjcla cle laeincJ¡1,d
e"
vidn tn·li(kinl.
l'Ppl'C!:lentamlo la vich11 enel
campoel
paradigmade la
vida
lHthn·al.Sc> ol
vidm·ht, en otro caso, (111e es nn impulso eonstitutivo del bombt•e Pl tlc la JWt·frctibilidad,que
Jeneva,
n cons;truir cinclades.v
puehlPs;, 1·ehasamlo lo~; limHes angostos deuna Yidn elemental
y cl'istalizada, pneA
la Na.tnmleza tl('nes11
punto depar-tida y
su ideal, y 110 puede iclentifiear::-e con. el punto tlepm·tida.
De e~ta1lHHiera. nos
liberamoA
de lapto]Jen¡.;ión a con ·iüerar
alhombre primitivo
c·omo
elhombr·e
ideal.Y<>amos,
condnciclos por estos po;-;tulados, ln¡.;ignificación
òe la vida urhana.Omm:~ Y F1\'0T.Ur'IÚN m; LA C'JUO.\H
Origina1·iamente,
el
m'tcleo ut•banoes
un fenómenodc
agrupncióndc
fmnilias
entre las eu ales la cmnrl vPncia havropichulo
Yinculos decomu-nidad. La
contigüiclad de
hogtu·e¡.¡o
clc
familias snsciüu ciertamente
la
vecilulad ; pet·ola
Yecimlatles
1mh<'c·ho g<•ngrMico,
que por AÍ solo no pnc<le su:-~ei.ta,r un hecho n1orn..l ; a lo ~111mo lo ¡)l'(~p:u·n·. Exi~ten los VÍ11cn-losdel
mutuo au:rilio,a.
caso
mm poHesión
emn(w,Ja
solidaridad en
el meélio en qne todos esos bogaresconvlvtn
)'
en <pte todasesas
familias tml>:1jan, el alum êle 1macreeneia
qne eN, RCgún Jas investigaciories bien conocidns de Fustel de Oo11langrs, el nlmn <le la ciudad antigua.Asi
e~o; como se produce:la
conmniclnd en 1mn eNf<•J•a tlefines
totales solidal'ios,realmente comm1es,
los cuales trasCÏI'Jl<l<'n, por lo nliHmo. de la esfera con-tnu:tnal)integr·ada por
una
compe11Raci6Jl
<lt>iHtcrc::-cs
iudividuales,
racio-nalizados yconcretos. Emplennuo
téT'liiÍJIOHde la Sociología
moderna, podemos clecir, en unt~ palnln·a, que la ciudad no eH unaasociación, sino
una
comnnidad, un grupo moral enq11c
lo~ impulsos espontrlneos preYa-lecensobre
la acción refl.exiva.GAcETA MuNrcrrAL DE BARCELO~A
nn
MPT>iclmm>:r
nn «cmpol"inm» ; e¡;; f01·talc~m o burgo -de clond~ se d('l"Ïnt el nombre de burgués como sinónimo, en ¡.;us ol'igPnes. del hombr'etit·bnno- y
tm
ccemporinm>>o
mercacloec·ouómico
incorporado.IDl
lngar·de
:refugioHegó a
conwJ·tir~een Jugar
derPsi<lencia,
pei"O :tH<•gmada la. par., la yida urhana no se limit.t al tPnilol"io del «oppiclnm>>; eX<'P(h' loR rccintos amurarllados y eslimnla la con~ltucción uTbana, pel'<> impulsa también a lasfamiJias
pn<liente¡; t~ cclitir·at· ((YHlaf'm en el carupo oa odJJas del mar, busca.ndo de nneYo ht com1mión c:on
l:L
Naturaleza. Los Jimtje¡;;anaigan
en la tierra yen
htciudatl
al I mv(•sde
Ja cccasm>, signo cle poder y cle riqueza, pero sobJ•e toclotle
estabilidad Rodal. La propiedad tlcne un tm·úcíer eminentemente hum a no y no coH¡.;tituyc objeto deco-JU<'l't'ÍO; no Ne concibe la exlstenda cle in~titutioncs como la d('l alquiler
dc
la '·ivienda en tal ~ituación histól'icn. AlllHll'g·endc ht clase
militar delos clefc>nsores y de la clase
campcsina
<)u e n ntt·e <>lmercado,
seban
pl·o-dncido a~i loR inter·eses de la dasehurguesa,
y con ella una espiritualiza·ción d<> la conYiYem·i¡;¡, porq
ne
és ta no s<' ot·ienta ~-aexdush·amente
por los interescs dela
Yida matel'ial, y por<J u e lax condiciones soeiales en estann<·,·a
situación hü:tóriea han pe1'miti<lo superar C'l <qwimnm >f'"'el'C>>del
homhreòe
la g;leba y lal'ida
uza1·osa del mílite.El marco de. la ciudad e:-; adecuado pat·a q ut' sm· jan acthiclacles y pm·a C)llC Re multip1iquen1 con las \Ocaeioncs, los <'ll<:ctHios de
la
existencia. Sin los foc·os mbanos, no se concebit·ía el Al'te ni la Ci<>ncia,ni
existil'ía
la «cosa p-ública>> qne se ha pedilndo en los domi.llios c1t•l gobiemo m1mi· cipal. La, cr·ecneia, que rueòa por 1iejos infolio~,<l<' que
«el aiT·e de la ei nchul h~tce libJ·e)>, significa -que los hombr<'sel<'
la. c·il1dadpueden
entr·e-g<~l'i'ie <hl cultivo del e!>-píritu y a las preorupneioUPfl deonlcn
social. Conel tie~npo, Ja exageración de estas vcn1ajfls tt·:H'l'fl snR jnconvenientes, s11s
ped.urbaciones y peligros, los mismos, como deRpu(o~ vcréis, que pro<lucen el c1·ecirniento de la ciudad. Pero eR üHlndahle que la. C'iudad ha, hecho por..;ible
el
progTeRo;ha
duplicadocon
los p1·oductostle la
cultm·n. lospl'ocluctos de
la
tierraJ
de la misma manera. qnc laoJ·ganizadón de la
Yicla gJ·rmüü y laat·tesanía
1 disdplinando ypotrnciando
el
esfuerzo y laR facul-ta<lcs hnmanas, hapermitido completat·
la pl'odueción agrícola con laprodncción
industl:ial.
No Re tenòra
idea precisade
la
Ri~nificacibn mhanar-:i
nose
ahonda(ln estas difm·enc·ias cualitati,•as que ~c>p¡u·<m la ciudnd de toclo otro tipo
dc
ag1·upadón 1\0cial. Xobasta
,
11or·lo
miRmo. asociar el fcnómcno«cill-clMl))
a Ja mayor e:s.tensión del núclt>o, ni a la mayor intensidad con que seprocluren las r·elaciones ~ociales, Es ne<"e~al'io dctt't·minnr el
carúcter
es· pPcífico r¡ue lad
udad ofr<'ce de11üo <lr la tipolo~ía ¡.;oeial.CAcETA MuNICIPAL bE BARCELONA
qne Re abn"ter-ea en ella
una
población no m·bana,
nece~itadade
p
roducto"
indni'{triales
,
de ru:tícnlos de comf'l·cio o
dc nnos yotl·os.
E!'>ta
can~a.económica, sin cmb<ugo,
eR
nu
elemento
concomitante,
pc1·o
no
l'mi
c
o, en
Jafnndación rl
e
la ciudad.Por
sísolo, el
mercado
no
c-omo~tituyecomunidad;
masbien
eH unfenómrno
deindividualización
der<'htciotles:
l'orque generalüm la igualdud
.
Obsc1·vemos
que
a.nte
el
mer·
t;Hlo
110
11ayoti-o critel'io que el de
la, bueua, moneda
;
b
ace abstracción
de
la
situ<1ci6n concreta
del homb1·e, de
sus
iclcaH
,
dc
sn
po
sición económica,
fle
supt·oceclenda, de
sus criterios,
tle
todns
lns p1·efei·encia,s que forman
elcolltOI·no cle sn vida
.
Lafórmula
del mcrcttclo
e~:;exclusivamente Ja cle
la
justi<::i;lconmutativa:
la
cosa
por
el precio.
Los
~rm·rros r~S'l'I'LT<'ION Ar.t•JSPe1·o !'>Í el mercado
es
sólo un el<•mento estructural
de la
ciudad, el
elcmcnto
intetno
y
·
comunitcu·io, el verduclero
enhe~ijom·bano reside
en
las
in:-;titncione~.L
a
~nbordinaeiónal jrfe de
la
fortaleza
,
Fmbordinación
eaka<laen
los;
Yínculos
<le
clependenciri fpudal,
<.'Sya
un elemento
insti-t ncional
;
pero la
orga.nizaci6n del tnt hajo,
htvida
ecle~Ht~tica ycm·po-t·a
ti
,·aoft-C'ce
el Yei·dadero
panorama
ele
Iu
ciudad, don
de las
instituciones
Re
manifi<>stan llllmerosas
yJHlj:mtes
romo I·efl<'jo fle
las diversas
facetns
el
e
};J, lJel·~onalidad.Por
eso
,
en
e011tra¡;;tecon
la
extrema
rareza de las
inl'itituciones rurales
,
laciudad nos oft-ecc
llllêl vidajniititucional proteica
ydilatada,. Y
a1mque el
Derecbo
contrapone
los
e11te!'l tenitoriales
a los
cntes
in~titllcional<>s,también
é¡,;tos
se
concleHs~mPn
centros
territoriales,
geog·t·MicoR,
ue
positiva
.
influencia,
es
dedt·,
en
la
ciudad,tloncle arraigan
los
órga.nos
-
q11e
inadian las iniciatim)oi
.v
cont-if'nen
las
competencias
:
La densic1ac1
del
medio u1·bano detPnuiua
UlhLcondYencia
mas inteRsa,
la
C'ooperflción se enl'iqnece al traYés
dP múltiples motivos nuevos
yla
rüla eomún
!;eelubol'a ~
yAe acentúa en
num('rosai:i instilnciones.L
a ciudad
¡·e¡.{u1ta
ser -como
hadicbo el
m-bani~t<tGastóu Banlet- función
de un
Frbunismo de grupo.
no
de un l:Irbanünno
demultitud.
Pero la
ciudadno
e~ 1asuma
,
ni siquiera el prodn
c
to
,
dctoclas esas
hu;titucioues, siJ1o
que
todns elias se sienten atraída::. por el <.>spíritn urbano,
por
el
«genins
loci»,
que
esel alma
ne la
ciudad
.
la
cualla~conforma
yles imp1·ime
sen
-t ido ydircc·ci6n.
La
exio;;tencia
de
e.<;te motiYo ag-lotinante,
inhereute
al «genius
loci>
>,
hace
de
la.ciudad
un
toclo unitario
y
es la eausa
diferenciadora de las
c-iu<lade!':, la razón po~:
la
cnal
ca<la
dndacl
ticne
sn ambiente
ysu
tjpismo.
Entonce~la
ciudad es
m1aunidacl
de
<·onYiYencia
en torno a
motivos de
orden econ(nnico
yde
orden
e~piriilml,ptws
1mos
yotroR son
necesario~.GAcETA :MuNICIPAL DE BARCELOt-:A
g
t·
!ttko,
hiNtórico
o
bistórico-geogrúfico-
q
tH'manifc¡..:tarú
~ninfluencia
en
torlo el
<lP~arrol1oulteriot·
:
cimhülf's
(·om.;ttnidas
en torno de un centro
~ttractiro yRngesti>o
:
fortaleza o
ntl'!1illo,monasled.o
osantuario,
monn-nwn to o
palacio ;
ciutlades
maritimas
o fiuvhtl<>R.
<lellanm·a, el
ecolina,
de
vall
e... En
consonancia con
la topogt·n fht
.
estrt l¡Ltoponímia
ylas
for-mas(•sper.üicaR
del
gobieTno
municipal
:
citHlnd<>sguel:renls
o
comerciales,
eon
una ai·h;toCI·aci.a terJ'itorial o
llHn·eantil;
cinclnclPs
deScñoria o
deCon-fóiejo ; ciudaues
Jibres
con magistraclos
el<>cti
vos ;
vilhtsfeudules, de
~dmdPngo o el o se:ílOI·io ; Yillas de tealengo q ne tol'JHLn
en
lilJertacl
la
pro-t(leei óu que
rccih
en
.
J;a
comnnidad
urbaJla llega n intcp;t·;u·se <le
e~temod
o
con el
factor
tcrrHorial
yel htnmmo, íntimamente
compen<.>üac1os.
A esta lnz.
el
l
h
·
-bani¡..:mo
110
es solame11te
un Rectm· de ln f4oc·iologia,
Rino
de la Geopolítica
yde la .Reologia. El medio fixico de la
com1miclad
con~ern1su
existeneia
p<>cnlüu, aunque
el
e1emento
11atural
r-:Nt ti-nu~formadopor el bomb1·e en
hL lucha qne
comporta
la
adaptación adiY::t
:Xo
f'l'C'Ce
la m·be a
e:\-pensaR
<lP
la :Xaturaleza
yde la
agi·icultm·a,
~inoque
1·ealza la función de la
p1·itnera al constitnirla en
contor110 <k
la
cinchtd
y
al
dota1· de scntido
al
paisajeen
Yirtud de Jas
simbiosisque
se e!-ltahl<>tc> entre el
alma
11atural
yla
comp1·ensión que
es
obra
de la enltm·a
ln·bana.
ElcYa al mismo
tic.>mpo el ni'"el de Ja vida agrarht, mulUplkamlo
el
consumo
yconcen-tJ•:mdo
el
me1-cado. Son po1
·
e~olas
cin<lades
qne no han pel'clido el
con-tacto
con
la
tlerra nntricia las qne
mejot
conHclTan
y
utilizan
este sentido
clc comnnidad. Nuestras ciuclades
histól'icm;
fneron integradas a¡;:í sobre
el ú1·ea rm·al,
en·
una fecunda a.lianza entl·e C<:1mpo
ycinclau. E
incluso
en
l10jns
oficiale~del presente
.
le
emos
con frerucllda
1ol'l
acut'l'clos
adop-taclos por comunida<les, como la que com;tttnye «Segovin
ysn
tim·ra>>:
por
<'jemplo
,
y
llega
basta nosoüo!'l
el eco antigno de una reali<lad que se
nrtnn.liza. El urbanismo contempol·{tnE>o, que es tan
J•ura]
èomo utbru1o,
adopta
titnloR
como el de
Town
allfl
Oonntt-y
Pla
nning
de
los
ingleses,
~'el
Uit~·an<1 Conntry
Planning
de lo~ noJ-te;mwl'i<:anos, rcflejamlo uno y
ot
1·0esa vilH.:ulación de la tierra
yla ciuda<l .
.Acontec<> que, a veces, en la compenetratión cnh·c la Xaturaleza,
yla
construcción
urbana, el paisaje llep;a a pm·<.>cct· meno:-: natural que el Arte,
r¡
U<'
('~tam hién reaJülad, o
ut
a del
espil'it.n.
tllmqnc no "ea naturaleza.
«Asi,
en
nnestra
Penfnsula -ha
escr·itoel
doetor )Jarañ6n-
la
arqui·
tC'ctura
rlfuüca,
la
abominada por Le
C01:busier,es
tan justa. tan gracimm
y
tan bella, que en muchos i';itioR no pare<.'e
estar
puc~taRobre el paisaje,
sino como nacida en
él;
ya las veces, con tanto vigor, que
el
paisaje,
es
dec·il·,
lo
increado
porla
mano ucl
ltolllbJ·e, pal'Pecque sou los
edi:ficios,
y
qtw
las colinas y los ríos ~e han pncsto allí tn·tifidosament-e para adornar
CAcETA MuNICIPAL DE BARCELONA
Los
af'cidenies geograticos se consubstancializan con la, ciudad.
Pién-F;ese, con La,·edan, lo que significa el mar corno causa determinante de
la
gra11{1cm de la dndad -aquí mismo eu Barcelona, en tantas ciuclades del
litoml
mediteuimeo desde los tiempos fenicios -
un
caJJal, como en el
ca~o
de
Y<>necia
o de A.mste1·dam;
una
gran via
,
de
peregrinadones
como
rl Camino Crru1cés gue conducc a Oompostela
y
que va
vitali~andolas
dudHcles
que enhebra a sn paso;
incluso rm;t
fnente
milagrosa
.
, como en
Lour<le~.
Después,
la cindad se
desenvuelve bnjo la
presión de
Jlecesi-dacl<'s nuevas,
por expansión natuTal
de la
comnnidad o
por la
atracción
<¡ne ofrece el centro
m·bano,
asiento de vida ptóspera, a
los
forasteros
.
En
laF~primeras fases del crecimiento, es la
intnición
m{ts que el
Plan
- el
Plan
expteso
por
lo menos
-
la
que realiza la obra de adaptación.
EN
aHícomo en las ciudades
centenaria~,a veces milenarias, podemos
H('guh·
su adaptación a
diYerRa~ chilizacione~.En
Roma,
verbi gratia)
r~visible la adaptación de la ciudad clesde la época c1asica
basta la
de la
Edad ftfedia y basta la Roma de nue!iti·os días, atravesanclo el
Renaci-miento
ydcsembocalldo en los planes que se forjan en nuestro pr-opio
pre-~enf('.
Y el métoclo pa.ra estudiar estas
ciu<la<les
es mny semejrulte a aqnel
qne aconr-;ejaba
Ildefonso
Cerdà, autor clr nn tratado Robre Ja nrbanización
y<'1 enRanche de
Barcelona-
Teoria general de la urbanizaci6n
yaplicaci6u
de sus principios a
la Reforma
yEnsanche de Barcelona
es el titulo exacto;
se
pnblicó
en 1867
-
yqne asimilaba el estudio de la ciudad al través
de
sn~piedras, al estudio de
la
tierra al través de sus capas geológicru;.
A~ü
las formas de vida de
muchas
il ustres ciudad es
históricas
que
])egnn llal'lta
el
presente,
son captables cuando el diRpositivo de la
cons-trucción ti'nclicional
ha
quedado ail'llaclo en el
desenvolvirniento de la
ecli-ftcadón,
o cm:mdo
la
ciudad
nuevn, ha
cobijauo amorosa
.
mente,
sin
desna-turalizar·la
ni
oprimirla, a
la
ciudad
a11tigua.
Eutonces
ésta ha d<>jado
dc ser ci.ndad
p1·opiamente
dicha,
para
eonvertitse en
bardo
típico
.
-
No
r:tptarft el alma
de la
ciudad
quien no oiga. Ja 1·esonancia
del tiempo en las
ralles gr·eminles cle
nnestras
viejas
m·l>es;
qnien
no
teconstruya la
vida
histótica
en los
barrios
de juderia y mo
t·
el'ia;
quien
no sepa poblar de
Yivc>ncias
esos conjuntos arquitectónicos qne traducen
la
vil>ración
de
un
alma, como en vue¡:;tro silente y mm·avilloso
barrio
gótico.
Las
pautas
son natm·almente
divm·~ascuando Re aplicau al
des-envohimiento de
la
ciudad o cuando
la
ciudad sm·ge
por impe1·ati...-o
de
necesidades
nuevas,
a veces súbitas. por
colo11iz~H:ióno por nuevo
e~iaGAcETA MuNICIPAL DE BARCELONA
PROBI.EMAS DEI, C'IIE<'niTENTO
Cnanto
llevo
expuesto
ha de l'cferirse a h1
ciudad qne
conserva
yglo¡.;a
los motivos de la
comunidad
rural, n
h\ ciudad
histórica
o a la
cindafl
pequeña o de tipo medio,
cuyo,
población, ¡·clativamente reducida
y
llomogénea.,
cstí1trabada
por la
,
zos de convivenci.a, por relaciones
so-cia1es vinculadas
a
conocidas tradirio11eA
fami.1htre~,pm' una
cierta
esta·
l>iliclad de residencia que fomenta los h{tl>itos de vecindad. Superada
ciel't<t
medida, los módulos
socialf'R
ym·bnnisticos
a que
responde el
Upo hiRtórico de
cinèlad
no
son
ap1icabl<'Ro
Como
ha
eRcrito
Anderson,
los
lllovimientos social es
yeconómkos
àe
Jas dos
í1
Himas
centurias
ha11
creauo Jas
ciudad
es tal como ho.v las
conocemos ;
yf'ntonces
,
las propias
ci
nuades
crean, a RU vez,
nuenl.S
condicio11es de vida
o
¿,En qué
forma
y
medida reRponde
estc aerecentamie11to al
finque
el
hombre
se
ha propuesto al CI"ear
elmedio
m·bano?
¿Cómo
puede
esta-blecerse un nuevo equilibrio
~ocialen el Reno
de
e¡.;tn.s graudes ag
lom
e·
J•adones?
¿.
Cual ha de l':er la fo1omaei6n
téc:nica
I'eqm•J·icla por
esta
:fina-liclad
organizadora?
He
conden:-:ado
en
tres
preguntas la
sede de problemas que
atarean
al mbanh;ta. En
el
desarrollo de
sn exposidón
pl'ocnraré
~"<ertan escueto
c.:omo lo
exige
la medida de una clisertación que
,
en verdad, va
avanzando
Jo !'lnficicnte para
,
que ::;u garbo lang11iclezcao
No
se
trata, pnes; de la ciudad,
Rino
de la gran
cinclad
.
Se trata de
htr
urbe
transformada
en metl"ópoli, de la metJ•ópoli
.
que
se
muestra
im-¡l('l'ialista
ytentaeular; nomhre JH·ec·.iso
el
de
<<tentítcu
lo
»
para designar
la fase superior del desenvolvimi.ento Hrhano,
pnN;no
se
alude ya a
la
opo!-iición del meclio rural
y
el nwclio lll'hano, sino n
,
la oposición entre
la peqnefia ciudad
yla gran urbc'
,
enhe ln prmincia y la
capital,
al
con-iJ·a~teentre la variedad de
comunidH<les
m·l>unas
ysn
cenhalizaci.ón
o
La gran ciudad
tentacular.
como los
grandes camiceros
de la escala
zoológica.
podriamos decir aplicando
el
pensamiento
con
que tm gran
jurista e:splica la
formación
de]
Estado,
devora
carne
que
es ya
urbana,
como el Estado en su
CI"ecimieuto
S('nntre de
carne
que es
ya
politica :
la
carne
de los
1\.hmiripios,
por
ejemploo
Ln
gran ci.nclad tentacular
c·rec·e
a
expensas
de
otras
ch1dade~,no ya ;u·ticulan<lo lo:,; núcleos conti
-guo o'
como
en
el
fenómeno
que
de~":deel
urbanista
Geddes conocen
los
anglosajones
con el
nombre de
con u
rbat
ion,
~ino cxtPndiendo su
acción
invisible
Robre ciudncles
peqneüas
ylejanas, cuya pohlarión atrae
ycuyos
medios de
cnltura
acapmoa, en virtnü de nn impulso
creeiente y
poderoso
dc concentraci.ón. Este es el momento
en que
la
o
cantidad
acumulada
p1·oduce el transito a una
calidad
nn('YH. Seg1m Bclloc, la diferencia
GAcETA MuNICIPAJ, DE BARCELONA
iuf<•nsn.
La
dife1·enda entre lacaL'lCJa
y Pl golpcmcwta1,
~rgún acla1·a H<•llot, no viene ¡·epre~entada mús qne porulla
<life1·enciade intem:iclad
<•n Iu ¡n·t>~ión; los efectos s011 mdicalnwute contnu·ios en yÜ·tud dP-1 gr·arlo
t)ue
];1finten¡;;idad
adqniere
.
.
Lo
mi~mo acontef'Ccon
ht
conccntraci6Jl
m·bana. Hoeiológicamente la metr6poli
eR
ulittforma iípica
de concen-t 1·nción u 1·bana,1 un becho ntwvo ; pel'o J11ll<"hOl-l ¡;.;oNtienen Cfi]C el fenómeno esüLn hletultel!ible
comoirrevm·Kible.
Ashni la mlo
l!L ciudnda
un·
orga-nhnnoJ
!oie
no¡;; aparece Ja vida nl'hann
eu
inceHUlltc lnoYhui<'nto dc
expan-sión, en tmnee
de
fatald<'sarrollo.
Segímha
<'snito el
nmnicipaliR~aC.u·J'<'l'fll'i
,
J
u¡;;tiz, se b-atade
unaley sociológita
contra la q nenada
,
puede el lnnnani~mo poUtko. Se consideraasí
que es jncvitable la producci611del
fCllómcnode
la
ciurlatldesbumanizadu.
Fll<l utilizc.u:ión mas
ptofun<la
de lamh:ma
doctrinahiológica
nm;prnniie
pre~cntirque
tambiénel
crecimienroticne
su5~ límite~, ~inohidar
qne
haym·ganismos
hipertro:fiados y mo11struosos.Lo cic1·to es
que
Ja,~cü1dades
separcccn
:t lm; ol'ganis:mos biológicoscn
qnc
nm:en,
r.:e
desaJ·tollan~ deca en )' pcrPC<'n
:
~ofl·entambién
tras-íOI·nos
ycnfennedad(•S
ol"igin<~daspor la inadaptadón
funcional.Los FE~6:\tE~OR nt-: OEf'.\UI•:Nt'l.\ vmu~A
PJ·<'1H1e, 110 ;va sólo entré IoR sociólogos1 t·dno tnmhi(•11 enhe ]oH nrba-lli~o;taH edutados en
eJ
hümanüm10, Ja jdt>tlltlc decaden<:ht
de
laciudad.
HnúNliémonos
dce'ididamente coneHtn
lH:-cl10: lagTall
ciuda.cl,
la ciudad mnHitwlimtdn,p1H'c1e
perecer. ERtai<l<'a clP
dec.ntlenci~no
hay quea
,
so-ciatla, como la delcampo:
al ahani!o11o <le ]¡lduchul
por loshabitaJlte¡;;,
~ino
nl
fenómeuoeouhm
.
·io de un
ac·rrct>ntctmit'11to
ue:-:medi<lo
ytsúbito
queno
es
ohm el<'
ini-erim· clesuuollo.J<}xi~tc
ell
primer· término .. eomn ft>TIÓllJ('llo <1('decalleur-in
1el
hc>cho cpw pod dam osearacterizar
eomo llllH <lPSJl('l'f.:Oll<lliz¡H'ión de la. c:iu{lad. Este hN:l10 eS~,·isib1e,
~egún haatirmado
~autincn, c•nel
ag-otamiento
de la fac ultad
creador·a
qncconfil'ió
a la rinda<l un c:::tilo y la<lotó el
e eohe~ión ~, :nmonia."S o
seha
tade Ja
quielm1 de nna <"Xl>l'<"siún nwramentef01·mal:
ht estilíslien,
shlo
de laconupci6n
del f.:cnti<lo ytlrl
gnstor1ue
lle\a a
ptef<'J·ir· la
imitación
a Ja originaliclatl y<'t·ra
Pl tipo «standm·ch)en
Ja C'difitilc-ión y l'li -el trazado de lal'eallrs.
C'on <'llo ~<' ha perturbado laGACETA MUNICIPAL DE BARCELONA
lan:~.aJ·on c-onlt·a el
Jmpcrio,
Jol'
pt·oblemns tkaeomodamiento
se hacen Jlt'l'entodos y n':::nltaimpo:-:ible q
ne el ní1tlPo
dvico mut-t<he capaciuad asituihtdora de una pobJación tnniHgcntc.
Ann lo~ cinclacles de nuevn.
planta, c·mno
las <lllH•ricana~, enlas que
Ilo hn
e:xil'ltiflo el problema
qnc suscita Janec-CI'\idacl
de éombinarlo
llis-i6rico
conlo
n up~·o)la 1'npicl<'z mor;; I
t·ud:lpm·
p]ritmo de
concentración ha creado pectujaJ'es pl'obJema~, cnya ¡:p·nvetlad puetlc serpresentida
ala visln
dc 1111(mico
dato: n fi1fcs clel Higlo X\'HI. tan !:'ólo el 4 pot 100clc l:t
poblaci6n americana
-
111e J·efip¡·o <l Nol'temuhicu- vivía endu-<la<lPs.
T.JCL
población mayor e1·a
FilncleHin, C'Oll 4~,000 habihmtcs.Hoy
('H m·hano el GO por 100 dè htpohladó11
de )¡¡ gï'illlll<'pÍlblica.
y
en esta<lire<·ción
seda, como md e eles <·ompi·elH1eJ·ú n, tm·(l;l f:ícil y naela
original la dC' aportat·ela
to~e:::;tadio.;tico!-; cleiUost rat iYO:-l
dl'lYC'tf iginoso
crecimiento d<' los 11úclPo~ qne eran ~·a g1·a1Hl<'~ einchHlC's ap1·incipios
de este siglo.l'N'O
¡·<'t<'ngamoR el qne l-'f'J·efiN·e a
}Jadl"id,qne h<l
clnpli<'ado
sn
poblaciónen
loseinenrnht aíios último!-:,
y el I)IW sc' l·Pfit•re a Bm·celona,cuya
cifra dr pohli1d6n era tle 3~7.33-J hahitantesen
HlOOy
.•xrNle ho~· del millóndo:-lcientos mil.
gs hicn
conocida
]a i11flnendade
la 1·eYoluei6n indn!'lhial en e[';te pas-mo¡.;oc·r('<:imiento.
::\Iientrasla
gr-Hninclul'\l
¡·ia
Retmgaha la
al"tesanía,uenio
flcla
ciudad hlstórica. snstitnhala
ingrnteaglomeración
fabril.T.;H
<'iudacl el'ï pre-.a de la hH'ha de rlasPs que-
tl<'r-;humtmi?.a
las
relaciones:-;m·ialcs
yrompe el sentido comunita1'i.o.
<'omipnza
a anmcntar
la
pobla-('iún Í110I'g·{tnicamente, <le
fner·a
adrntro,
norn
virtu<l cleexpa11sióll.
nu·
C'l<'aJ·. FJI'\ta
ngtPgación
tienerm
xímholoPn
los suhurbios, en el clesai'rolloJWr·it('rico rle la g1·<u1 m·be, re:;;ultaclo de nn<L inmig1·n,c:ión continua,
la
c·nal,
fm·nstern
alpriueipio
en
ln
ci11Clncl,
nenh<t
pm·
<l<'Yorar
l
a,
m·rasandot ocln cli~tintión, toda
conYiYenria,
torla tJ·n clki ón dl' m·b:midad )Tel
e cor-te:-<ín, }H"ÍJJCipios '1ne emanm·on
cle
la
thllt' y<lr
la ( 'nrte.
ljsa
pob1ación
es inclasificnl1le,c·omo
foJ·ma<ht por cle!'ela:;;ificaclos.Ha
]l<'l'diclo e] OJ'raigor
el LnenSl'llticlo
t·mnl.
JH'J"() sin adquirir húbitos dvi<·o:;;.Er;;tú
constitnítla
por lrYnsel<'
pohl;Hlm·e¡..¡ cnya alma se ha des -Yanecido al !':er trit.<;phmtados nntes cJrcpw nnclir
¡...p f·uidm·a de crear con-<lidone):: deaclímatación, que
en la vicln soeinl PquinllPn a condiciones dec·oHmnidacl.
\ïre haeinada en lalolwrgn<'7. clPl
t ngm·io: deltugurio
m·hano, tipo rlf' Yidenc1a que ~e m~otia a unamrntnlirlacl
tnr!Jiamente lll'· bnua ypertenPce
aot1·a clasificatión
qtw laYÍYienda
tl·ogloclíticn o elha-hitúcnlo que pne<la
existir en
los último-.;¡wl<laJios cle
la
YÜla aldeana. Rólo<'ll
Ja cindad clespersonali?.a eltngmio
yPllli11H'ipa cle
tod;J clisciplinn(•tic·a al
ITlOT'<lUOl'.Los homln-es ¡;¡e
e:-;trnj<lll
y se 11ennn dE' tedio Pnesta
mouolonía,
cnyo(mi('o <>fugio
eH e1 placerviolellto
qu<' la gtan IIJ'hr mulliplira y hnce fúcil,p<•¡·o que
<'~ inc
apa~de
1·eemylazm· l<t a le>g-ría JIH lu nilq
11<1 emana del c:am¡)e·68o
GAcJ<:TA MuNICIPAL DE BARCELONA~iuo o clrl artcsaJJO, es dedr, del hah<ljo pl'('JHlido a la. iniciati\'a c1·eado1·a . . Junto a la monotonia, la cocxi~t('nda qnr uo pueòc Re1· conviYencia, difunde en la gran urbe un sentimi<>nto espN:ífico de soledad; ht soledad entt·c Ja mnltitutl apiñada
y
preRtn•os~~>.1m
hombreRe
Amneen
la masa y se f\iente masa élmismo. Picrdeesa intimühul,
impt·cgnada de sentitlo rcligl.oso qne .se acendra en la contemplución RflcJlCiosu de la .Natnr·aleí><t,pero
que
se cliluye<.>n
la so]cclad mnltit.nclina:t·in. Ni tieneafcctos,
nidispone
dc tiempo para cultiv~tl'los, porqllc t>l nj('treo dela
,
gran nrbe nbRol·hetoda,
la actividad del pl·otrLgonü;tn, víctima,segma
delmovimientofl'cnético.
La
pl'isaes,
enestns
concUcioneH,
expl'CHión del l'itmode 'dda,
no obshmtc el opulPnto del-;arrollo de la .. técnie}L. Yse
da la pa.radoja de rpw el hombre mode1·notiene
muchamas
pt·iAaque
el antiguo, a pe~ar dc que, eomo ha dicho GuiHelmo Ferrc1·o, el auxilio de la técnica permite al hombre moflerno hacer enuna
hon't Jo qne su~ anLepasadoF; hacian en un me~. NïRiquier·a
~e comive :ra e11 c·irculos selectos, como los de la vida c·ol·poratiYa. Hoy, las cosas ocurren asi: };C dta a Jnnta; los reuní-dos tienen pt·isa,estim
impacientes mien tl'a~ ¡,;e cle~anollael
Orden del dia, p01·que oh·as múltiples ocupacione~ los solidtan yreq11ieren en
sl.tio
cli~tante. ~o e~ l)Osible prolon~ar las clespecliòas ni rntrcte.nerse
en
amii:i· fo¡.;u, c·onveJ·~ac·ión, ll<"n<mdo d~CO!'(lialiclacl
m1
otioque
Hel'Ía fecundo para el espí1·itn. En estas c:onclidones, el col1l¡><llÍ<'J'ismo no snpone ya ami:;;-lnd ; ap('llHsex-'iste
el placer deht
eollY('I'sild(m dcsinteres<1cl<1, ni ese f.o110 anHl,blc dc lavi
.
cla
que tantoI'C
parrtc a la vil·tntl ca.ritaüvaq11e
hacea
I110m
bre llermano desu
prójimo.Efi
inútn
la
p1·édica
del reto1·HonJ eumpo. No
scvllclve
al c<~mpo, comono
PR
po~ible voher a l~L inoc.rncia¡.TentonteH
los
Frbanl.sta,s idea,n el I'eC'.m·so <lellevfllt
·
el campoa. laR dtHlu<les
IIU€'va:o;,clc
de~centralizal' las viviendas ~itnúndolas en eiudades-jal'Clill, dP Htnltiplieat· los espaciosverdes
sob1·e
la Stlp('l':fiÓe nr·hana, {lp espal'CÍ!' sobl'~ la HC!JI!Cdad clel ti·azado- deht
m·ue la manc:ha jngosadc
los p:H·qu<>s u1·1.>ano:-~. Aspecto interesante de nna solución quees
1 de todos motlos. lJL{ls compleja.Resulta inconcuso: por otra pm·te, C]Ue la cimlm1 emmelo excecle
de
derto volumen, es incómodaA1.111
l:'ill])OIÜ('ndo la<lde{'nación
delti·ailS-pOt·te
alas
11ec
el'lidades
del desplazamiento, <'1 viaje o los viajes cotidianosGACETA MUNICIPAL DE BARCELONA
('11 que lo C'on fi na en nna zona y no le pem1ite
el
iRfJ·nhn· los
beneñcios qnc dimanau de Jaeoncenhadón
cuando, si<'mlomoderada,
e.·abarcable
.
Ahondando <lc e:;;ta RtleJ·te el eRtudio, pat·ccc incontestable que nos
alPjamoR
del objetiYo que Al'istóteJes sefíaló a la ciudad : la eonsecución<lC'
nna exü.;tcneia dicl10sa y f{lcil enh'e asochulos iguales (Polític(~, rv, 7.0) .
ER también cierto que el concepto at·istotélico de felicidad
esta
en lavirtud,
p:wa el ejercicio de la cual se muestr~~ poco p1·opicio elclima
moraJ. deln
MetJ•ópoJi,
doncle;;;e
acent1utnJo¡;;
eonlrnRte~:; sociales, Ruscitadores del J•esentimiento, y .donde los fracasados, que 11utren en granpa1·te
laslevas
l'(~YolncionariaR, pululan junto a los em·iqneciclos J•úpidamente
por
el tra·bajo
improclnctiv
·
o.
1'a1
es
laúltima fase
de laciudad bip<>J·trofhula,
granLeviathan, :fin
en RÍ mi~ma, y no meclio para el hombJ·t~;<lr
la ciudad, en suma, que,como imncnso engranaje q11e giram en el Yado, t>f;,
igual
q11e laEconomía
ll<'Rhmnnuizada, 1ma
actiridad
sin c·ontenido -y )';Íll ideal.La
mismaextrnsión del dnüo
obligaa
penRar ahincadamcnteen
el 1·cme<lio. LaR RolnrioneR hanel('
ser distinta:;;, l'lE>gún Re apliquen a ciu·claclcR
hü:tól"icas
o a
cindades nnent:;;
·
SC'gím
:;e
t1·ate
deacoplar
elementosdc vid:t
llloderllaa dudades
antigum,;o dt' 1·ecum:t1·uil·
ci.uclacles destrníclaspor
nn accidente cle laN'aturaleza
o <ll'laz:u·, o,
lo que es ahol'amas
I'I·ecneutc,
pol'
lagueJ:ra devastadora
qne hadespejado tl'{tgicamente el
sola1· qne :;;oport6 tantas sol1e1·bias consLl·ncc:ioJles.
li:n
toclo
casonoR
encontl·an1ose11
los (]ominios del Plan. Planim-plica Yhd611 de conjnnto1 tratamiento J·ncioMl
de
las cnestiones que sus·(·Hn. Ja. urbanizaclón. De Plan dei·iv<"L Planeamiento, y lanzaclos pol' las
víal'l
delneologiRmo, también planifieac.ión. Pào
lapa.1abra «plam>
es NJuhoe:l. UnaR Yeces el Plan aspil·a.a
troqne]ar
todas
Jas actividades,a preYerlo ~' a dirigirlo todo.
Otras
~ecescontiene directrices que
mas
bi<'n son Yallas qne trazados, pues antes
se
proponen
evita1·
la desviación
dc
ht
iniciatin1pm·ticulm· que
snstituir1a
.
Hay,
porúltimo,
Planesde
coorclinación, eqnidistantes de la tenclencia planificadoraacentuada
y dela liberal.
Es decir, la
intenención
pública
en
rnateüa de Urbanismo
conor<> y prartica lasmismas
~o1ucioncs queen
materia deEconomia.
ITa.v también una
Economía
liberal, unaEconomia
colecti>ista y unaEco-nomía q ne, matizanrlo los tél-minoR, hnln·cí q ne considerar, ya como diri· g-icla, ~~a como (<controladm>.
La
bu<'11ü
>Ja es JaYÚ1
media, laqnC'
nwjor
~P acomoda al carflcterc·omplt>jo
dE> la rcaliclad y a· Jos \'m·iados Plemc11tos quehay
que ponerPn
juPg-o.
Y l1e aqui f'l 11omb1·e: l)lnnI·cg-uludo1·.
Pel'o KÍPm.pre el Plan682 GAcETA MuNICIPAL DE BARCEI.ONA
suponc una
disciplina.
In pr<'sencia !1e nn r·J·Ít<'J·io dt• antm·it1ad. Y en el ul'lmni.o..;mo, elplan,
por lo mi~mu que pstú ¡.¡nscilm1o pot· exigencias de cl'edmiento, tiende a en~nn(·hm·l'I
!'alllpo de npliC'ac·ión; no sólo clisci-plina ]aH actiYidaclesparticulal·Ps,
sino qtH' ¡leshol'cln el ;'u·e~L tle un 1\Iu-nicipi.o pot Pxt<>nso qne sea, y ttun pn•eisamt•nte t•n fuHCÍOltes de estamisma extensiún, y tiende a Ja ot·deu,t<;i())l <lc g1·aJHle~ esvarios.
JJ}L 1hbanismo 110 PS ya cienc.ia elf' líL ci ttdu<l1 Hilto del espacio, con los
pt·olJlemas
que
óste planteaeu t·elnéiÓ11 con
ln
yivü•wln.,
aglomet:rtda, oelis-persa,
con el
ttanHpOl'te,con el
abnstN:imicHto y {'c)ntodas
la
s
demascondiciones Yita1es. I~os franceses
<.le!'lignnn
cou Pl nombre de «aména-gemenh> del eRpaeio esta temlencia Ol'tl<•Hnclol'H ; loi'l jngleses hanfailli-linl'izadu
el urlJanismo conJa
id<>a
de<<plan
l'C'g-ionaln,
que entraña siempre ('ltratnmicnto
conjunto
de Jaciudad
y uC'l eampo en unacomún
ordena-ei6n.Se
ru·pira incluso al «Plannacionn])),
pt·('Relliiclounas Yeces,
sus-c-itado oti-as por Jos :.\lü1iste1·ios de Urbanüano inHtituidos en tantos Es-tados. Pnede d(:CÏrt;e con Bar·det qlle elr1·banismo
llega a ser Orbanismo.El
itinerario Jegislatiro acm:;ala
progrcsiva complicación de lospla-nes.
..::\si es,
re<-nercla .Aberc1·ombie,('Ólllo en
Inglatena ha halJi.do en lo que Ya de siglo tt·es leyf's p1·:incipa 1('!-: (sin <"Ont:u· la de lH-:1:7, postel'ioT ala obra dc Abercrombie), cuyos tíiulos son t·<•vcladol'li'S del J·itmo crccicnte
d<' la 1'Cg-n1ación:
Tlie lwusinú 'T'own
/'lruwinfJ: Pir' . .let
(Fl'l):Jnismo enfuuC'i611 tle hl rivi.enda), en 1!:109;
'l'he
'l'ou·¡¡
Plruwing ~lct(CTlnmhuno,
sw-;tantivarnente),
en
1925; 'l'he Ton·n amiUountry
Planning Act(OJ'de-llt1,(·ión m-hana
y
rm·al). en 1932. Y lo mismoln
Lc_y de 1!)47.L::t cr<>ciente
eomp1ejidrul
del objelo eHtú moRtmcla pm· la sueesiva. extenHión de estas leyes : 10 pítg;innfjt'I
,
lJP.)' de 190!J ; 2:! pú~üms la de 192:} ;f)()
pítginas h1 el
e
1932. IJibLPy éle 194-7
<'S 1111 vm·claclet·oOó<ligo.
Y como toda ordeunción tie1Hle n Htll' ho111ogénE>a, que no es lo mi~mo
qne
1mifol'mista, la orc1enaci6ncle
c:n·{u:tc•¡· cow::tl·eal o regional debe sPrc·onc·,·ccióu
del críterio de una Le,y g<'lH'l·n.l dc nrl>anismo; ytodo ello,
c011 m1 sesgo qne supongu preYi!{iÓJ),a~<'SOl'<llllÜ'lllo
y dertas limitacúmesC'OTI yif.;tas <l la coordinación en el mnrc·o naeioual, p<'l'O no s11stitución de
Ja adi>idafllo(·a.L Y cabe comddN·ar en los ('t\SOF; en que la ayuda finan-C'icra del ERtado sea
nec-esaria.
qnela:-;
olil'<lH
snlJRüliadas por losMuni-c-ipios o por la~ Prmi.nc-ias ;-;on fmtdone~ (1<>1 Phm d<' urlJanizadón, como
~ostenía llfr. Bel10gne, lfinistro belga <1<• Ohl'as
Púhlicas,
al disc11tii·se en ri S<'11ado el PN·supuesto e:\.-traot<.linat·iopam
1948.Si extername11te
<'On:-idera<lo,
<~l Plan abarc~t grandes areas,su
consi-deraeión inter·na nos lo mncsha.cowo un
conjnuio
rle
previsiones queGAcF.TA MuNICIPAL DE BARCELONA
es incmnpaiihlc C'nn el erecimh•nto nnúH¡nico, c·omo !'>eg-uiclamente !<e
>et·a.
En su prindpio yen
sn Jina1i<l:Hl,Pl
Plan<'S plan clP vida !<Odal;
y ésta sc mne¡..:tt·a en relación clinúmitn con ]a ti('l'l'a, ton lahabitación y
conel
tiewpo, locual
explicaque el Plan haya dc
Slel'eminentemente
ecológicopm• una, pm·te, y qnc, pot otra, tienda
lutcin
el· futnro,qne
esel
lngar
geométr·ieo
dcla
especnl::Jción yclcl
cúlcn1o.Uomo
lm dicho Gabriel
Alo-nun·,
mientras
los proyectos deartJiliieetof.l
.Y
<lE'
ingcnierossólo
hacen
l'PÚ'l'Pllcin a1 espücio> losde
1n·banif:lJnO sc
l'C!iPJ'ena hL
cmwta.climenJ:>ión,
al
tiempo,
o sen, al futnro {Te01·íc¡ do la Oil/flurl, pftg~. J71-72 .. 1\fadl'icl, 1948).Bshls
pl'Cvik)oneR
no han paRa.do jnad\'l'l'LillaR alos
fuud:,dores dec·i u<lncles
yesHm especialmente Sll bt·ayndns pot·
Ja. hist01-iaue
nueshac:olmlizm·ión
americana.
Rec01·demos
tan ¡..:ólo I;~ sig11ifiendón que ennues-tl·:l~' J~c·.\'Cl-1 dP Jndia~
tiene-
el Ejido. o s~a el ~~·an t>spneio libreque
1ntbíadc
circundal'la ciudad
actual con Yistas :lla
ci u<lml'futnl'a) desuede
que
<·on
el ci·edmiento 110qneda1•a
lHmtn nhog;ndn 1<1 poulaeiímen
el p1·opio J·ecinto urbano, !','lno C]Uetmiese
aseg-m·;Hlo t'lcontado coll
latiena y
con el aire campPRh'f'y
nnafacil
~alida vam l'I gannclo.JTn dc cuidar el Plan <le P~ü1s <los
c·twsiiones
búsk·a!'l: la p1·oporci6n y lapl·csetTación.
l)J•opol'dón
entre lo
eclific:Hlo yrl p¡.;pndo Jil.n·e,
lo
cual
ha inspiraclo
n,8dmmnrlw1·
1:\ ftnse deqne
en nn p1·o~•pdo tl<'ur·baniRmo
eRm{ts
im-por(.nntcque lo
'
que l1a cle ser
cdiftcaclo,lo qm>. lm dc qnedar
~ined
i
ficación
.
Y <'l·d o tan to en e1 nú~leo cle la ciwhttl <"~nno c>n ]u, pcr•ifpJ•ia. M11y impor·ht,rliel' son los eRpados
Yel·{1es
y 1as fl-nnj¡l,sfor·rHtaleR,
qnccontienen
pre-<·iadísimo::;
clementos
de
~nhHl ycle
lwllC'z:l. 'l'tu11hil-nvueden
:o;ervil·
esa~-1zonas para delimltar bc11'1'ios,
impidienclola, ('Dnfw::llm
que
~ep1·oduce
c·unndo é>stos e1·ecen ypieJ·den el
c;u·úder JH'Cllliar; ,Y sona·¡.;jmismo útiles,
c·omo hn scñaladoJlU-e"iro Galll'h•l _\lomar, ]WJ·a nrtienlm·, pol'
ejemplo, Ja zonn fal>l'il e on la próxima t·e~ülenein ell' lostruhajaclot·es,
I>orque
de ps{nmalH'ra ·'-<'
aúnan Ja~ wntajas cll'l fírc·il d<>splazamiento ~- Ja comunióne·
onla
Xntnra lPza. Pe1·o.
aclemúo:;,ha,v-
CJlH'mant ('lH'l'
la
fnncióu
nata
dela H<>J'J·a. no só1o
mediante
nece~~u·ia~ J·eseJ·Yasde
espacio pa1·a la e:xpan-siím fntura. sino parac011figm·m·
la c-ilHl:Hl }l<'l'HtanPntrmcntecou
el en-canto
c·ircmulmlteclel elemento 1mttn·al en
la
pl(•nitnd dc
Rllvida
esp011·truwa
.
·
GACETA MUNICIPAL DE BARCELONA
aspecto, este último,
por
cierto, que el-<tú confirienclo al
DPl'echo
municipal
un
cai·{tcter priYilegiado,
al
beneficiarlo
t·OJl¡woc:edimientos
especiales
yal ot01·gar al acueNlo corporatiYo eficacia decisOI·ht qne al10rra
los
tra-mites de
Ja,expropiación
normal.
La
l'egulaci6n
-
llayque
consignarlo
sin
vacilar- lta
de eviüw el crecimiento arbitt;
'
ttio
de la
ciudad,
conte-niéndolo dentro de los limit
es
impncstos a
Ja
'
Y
<'Z
po1· la
selección
del
elcruento
innúgrante, J)Qr la preservación d(•l medi.o g<'ogrúfico
y
ecológico
ypor Jas necesidades de la
atlaptación econ61niett
.Ysoeial.
El suelo
yel
hmll.bte han de
~ercollSiclerados a la vcz, conj nnttunente.
Si
el
Estado practica
UllaPolítica de 1nmigr·nció11,
ésta
p11ede
tener
t•eftejo
en
la
ciudad,
no
sólo
para t•cguhu· el
cr·ccimi<'llto, sino
para
incor-pOt·at• o p<u·a ñlirur la
couiente
imnigra1 oda
en
1·az~n de a:finidades quefaciliten la
asimiladón,
a :fin de
conservat siempre
la
vhtud
plasmadora
del <(llúcleo
consuetudinario», dis1.1clto el cual
piel'Cle la
ciudad,
como
piet·de la
N'ación, su car(lcter
ysu ejemplaridad
tipica.
Problema. de proporción es
también el
de
los
acresoR
a
la urbe.
Si-tuada ésta
en
conYergencia
de
camino¡;;,
determina,
adem(t~,la
constrncción
rlc
1·ntas principaJes, las
cuales
inflnir{m
en el ct·PC'imiento
de oti·os
nú-el<'os
de poh1ación. El Plan tiene en
cne11 ta
est e de::;at-rollo
~imultaneo,
a la vez que
se
mnestra atento a mnntE>net la
c•on~r-twnciaentre la
cifra
tlc> población ur-ba11a
yJas
nece~idadesdel trúfic-o indispens,tb
l
e-
para
nu-h·ii·hl
y,
en
:;;n caso, para desplazRr-la.
1m
trazaclo
dc los
accesos f11tm·o.s
ha, de
l'er
¡n·eyisto
conj1mtamente
con el
elí'nH?nto
lnmmno
ycon
(~1nat11ral,
ron
las necesidades cle los habitantes dc la
cfnclacl,
ron
la~ conientes cletnriRmo, con la ag-ricultma
ycon el
pah;aje.
A la misma idea
de
eqnilibrio t<.>spoll(le
hL
«zonizacióm)
.
Aun no
teniendo
un
criterio
1
·
í.gido de la
.
di.YiHión c1r b ciudacl en zo11as
yhallienào
que admitir
cierto entl'ecruzami.ento
de
aclividn,clestle YiYienda,
y
de
tra-bajo
en
los uúsmos sectores de Ja mhe,
el
tipo
de
consttucción,
el trazado
viari o
ylos medios de transpol"te aae<lif
nr{lllPn todo
easo
la naturaleza
de ln acth·idacl, cuando no exchudnt, pre<lominante.
Y
con
el cúncepto de zonización
8<'articula
el
de preRervación.
:Me-<lianle el primero, el Plan muestm iniciativas
ysuscita colaboradones.
Mediante
el segundo,
las limita.
Y
el
l'Jan
es
importante por lo que
ordena, por lo que permite
~·por lo qne pl'ohibe.
Pre~ermr
el
monumento histót·ko.
el edificio
de interés
m·quitect6-nico, el sitio natural
estético, y,
múl' aUú
<le cf'ito, el ambiente
rural en sí..
es
escncial
para la ciudad. IndndalJlem<'nte <>1 mi!'\mo Plan
se ve
asi
con-tenido
eu s1.1
tendencia
expaMÏYa
yl'adonalizacla; ha de cletenerse ante
Jo existente
y
conRa~rrado;pc1·o na(la
m{t~<>stimnlante, por otra parte,
qne
psta,neceflidad de tl·enzat· lo nne\'O ."
lo
yif•jocon
Rolncio11es mixtafi
o
ncomctienclo Jateealmente, lo cunl
pmw
a
pr·n<~lHlc>l
ing<~ltio yel gusto, el
GAcETA MuNICIPAL DE BARCELONA
En
esta
laborde ptesetvación
,
el espil'itu se mnestm
reverente conla
Natm·uleza o
con
la Historia, yeRta actitud
es, en símünna,
una
gt·an fuer,.,.a,de
educación
.
Como haei'lcrito
vueslro
ilnHtl'eArquitecta don
Adolfo
Florrnsn,:«Una gran cindacl
debe presentar lujosasavenülas
lllO-derna~, buenos
jardü1es,
pavimento¡:;,ser,ic·
.
ios
l'lanital'ios,
etc., ar laal·
tul'n de
su
jmpol'tanda;
pero
todo
cllo,en
1·igor·, es aproxi:U1adamente lo mil'lmo en todas. Loque no
todas puedell pre!'lentat· es esa sole¡•a de r.;iglosque les da
nobleza y categoría,cspil'itnal;
el poc1cl'Se pasear por el pn.vimentode las
calles
romanas ;el ver
·
a.
los
comel'ciantes
tratarsus
coti·zacionel'l
enla
miRmasala
góticn en qne loh
acían
losmercaderes
del Riglo XlV, el poder tocar conlas
mnnos lo:::;mnros
del arsenal en que seC'OnRtJ-u~·ei·on
las na•es
gloriosas dePedro
el
<trunde. Y
estas
cosas, alvi~itantc
a
l
go
Rensibleo
prepa1·ado. le
c·an~an cmoción innegable.>> (Laobra
dPlAyuntamiento
de
Barcelona: 1921·1.9.1(/,
enRerista
de
Estuclios
cle la Vida Toral> noriemhre-diciembtc J!)J7.)Est
as cosas, en efecto.que
patecenrel<t<"ionadas
con
el
primer peldañoclel rlan - e l
dela
Refm·ma,mucl10
m{ts difíeil. avcc·es,
que acomete1· lasolwas dc
Ensanche
y RxtenRión - . constituycnel
tipismolocal,
el am-hi<>ntecuya
presenación
se impone, y que <>stít formadopo1·
valores esté-ticos y por valores mm·ales. El am1Jielllclocal
no <>ssólo
un elemento objctiYo, ymncbo
mcnosun elemcuto inel'te
.v
al lllm'gen dela vida
delos
h<tJbitantes.Es
algoque
se compeneh'a <'011 éstos, los:tija
ylos
educaen
traclicionel'l
yen
propósitos.Ofrece el
alto
rango
1leuna materia
trans-fig111·ucla
por elespíritu
yadquirienuo,
g1·aC'ias aésto,
nn sentido humano : el queinforma la selcceión de matetinJN<,
pr·rl'eridospot·
¡:;e¡·propios ; el
qnc
los
n.clapta enruub
rica
combi
Hneión
qnc rPsponclc
al gusto na.tiYo yeng<'nclnt
formas típicas,
incopia.hJcso
quf',
copinclaR,pierden enca.nto o
eo11gruencia;
el que pla.Rmaen
h11 obt·ali111Cl'ta
el esph·itn animador,que
l'ima
tan
hien conestructur·as
yco
loi
'(lH
:
pie>dl'as clot'iHlaRde Salamanca,
propiciaR ft la.
talla
delplateresca ; granito
oRc·m·o y mn:-;goso de Compos· tt'la,clond<'
elromftnico
encarnó
sn~ anslt~t·id<tcle>Ny
cloncle el harroc:o tuvo qne ~ersob
1·i
o
y contenido; piedra.v
la<hillo
nsociaclosen
1arias
cons·
tt·ncdonescastelJaiJas
y enel
Yiejo pal Mi o al'agonés ...Riempt·e actúan estas
dos
i<leas bítsieas -proporción
y preseiTa·ción-
como inspiradoras del Plan urhano. AC'oHt<'ceque
no sólo crece Ja dndad ensu
conjunto ; crece a la YCz dilatando la per·ifel'ia yleYan-tando el vuelo de las
construccionN'
;
eRdccir·,
('J'<'C<'rn <'xtensión
yen
altnra. rero
crece,
ademús.
hacia
dcntr•o, no
üm Rólo
concentrandosu
pohlaC'ión
total, sinoen "\':ll'tuà
de la tC'ndPneia tPntacularque muestran
l nm bi(•n