Comunión en Cristo:
“Permanezcan en el amor que les tengo.”
Jn 15:9
Una Reflexión Cuaresmal en DVD
Presentada por
Rvmo. Alvaro Corrada, S.J.,
Obispo de Tyler
Un Proyecto del Equipo de Santidad y Discipulado Producido por la Oficina de Discipulado y Administración
Diácono Richard Lawrence, Director 1015 ESE Loop 323, Tyler, TX 75701
Comunión en Cristo: “Permanezcan en el amor que les tengo.” Jn 15:9
Reflexión I: Primer Domingo de Cuaresma
“Al entrar a Comunión en Cristo, debemos permanecer en su amor. Si no lo hacemos, nos
caemos. Abandonamos a Cristo.” - Obispo Alvaro Corrada
VIRTUDES TEOLÓGICAS
FE, ESPERANZA, CARIDAD
Oración de Apertura:
Un Acto de Fe
"Oh mi Dios, yo creo firmemente que Tú eres un Dios en tres Personas Divinas – Padre, Hijo, y Espíritu Santo; yo creo que Tu Hijo Divino se hizo hombre, y murió por nuestros pecados, y que El vendrá a juzgar a vivos y muertos. Yo creo estas y todas las verdades que la Iglesia Católica enseña, porque Tú nos las has revelado, quien no puedes engañar ni ser engañado. Amén."
Un Acto de Esperanza
"Oh mi Dios, confiando en Ti, Señor todopoderoso, en tu infinita misericordia y promesas, espero obtener el perdón de mis pecados, la ayuda de Tu gracia, y la vida eterna, por medio de los méritos de Cristo Jesús, mi Señor y mi Redentor. Amén"
Un Acto de Caridad
"Oh mi Dios, te amo sobre todas las cosas, con todo mi corazón, con toda mi alma, porque Tú eres eternamente bondadoso y digno de todo amor. Amo a mi prójimo como a mi mismo por amor Tuyo. Yo perdono a todos los que me han injuriado, y pido perdón de todos a quienes he injuriado. Amén."
Enseñanza Católica:
(CIC 1812) Las virtudes teológicas – fe, esperanza, y caridad – “adaptan las facultades del hombre a la participación de la naturaleza divina...Disponen a los cristianos a vivir en relación con la Santísima Trinidad.”
(CIC 1813) “Las virtudes teológicas…son infundidas por Dios en el alma de los fieles para hacerlos capaces de obrar como hijos suyos y merecer la vida eterna.”
(CIC 1814) La fe es la virtud teológica por la que “el hombre se entrega entera y libremente a Dios”. (CIC 1817) La esperanza es la virtud teológica por la que aspiramos al Reino de los cielos y a la vida eterna como felicidad nuestra, poniendo nuestra confianza en las promesas de Cristo... apoyándonos en los auxilios de la gracia del Espíritu Santo.”
(CIC 1822) La caridad es la virtud teológica por la cual amamos a Dios sobre todas las cosas por El mismo y a nuestro prójimo como a nosotros mismos por amor de Dios.
Lectura de las Escrituras, Primer Domingo de Cuaresma: Lecturas – Primer Domingo de Cuaresma: Gn 2:7-9; 3:1-7 (La creación de nuestros primeros padres, y el pecado); Rom 5:12-19 (Los resultados del don, Cristo Jesús, pesan más que el pecado de un hombre); Mt 4, 1-11 (Jesús ayunó por cuarenta días y cuarenta noches).
Enfocándose:
¿Confío en Dios? ¿Estoy listo para seguir al Señor Jesús después de haber caído? Habiendo cometido pecado, ¿estoy dispuesto – durante la Cuaresma – de regresar a una vida moral? ¿Estoy dispuesto a cuestionarme y a cuestionar a la comunidad de la Iglesia en la cual vivo? Porque soy creyente, ¿estoy dispuesto a cuestionar en la Iglesia Católica mi comunión en Cristo? - Obispo Corrada
Respondiendo a la Palabra:
1. En la lectura del Antiguo Testamento, escuchamos de nuevo de la caída de nuestros primeros padres. Al comer de la fruta prohibida, ¿cuál fue el pecado de Adán y Eva? ¿En que maneras es su pecado – todo pecado – un pecado contra la fe, la esperanza y la caridad? ¿Cómo es nuestro pecado personal fundamentalmente lo mismo que el pecado de Adán y Eva?
2. San Pablo nos dice en la lectura del Nuevo Testamento: “Como el delito de un hombre puso bajo condenación a todos los hombres, así también el acto justo de Jesucristo hace justos a todos los hombres para que tengan vida.” Con la justificación recibida en el bautismo, las virtudes de fe, esperanza, y caridad llenan nuestro corazón. ¿Cuál es nuestra respuesta apropiada?
3. En el Evangelio, encontramos a Jesús en el desierto donde el Espíritu Santo lo llama a una comunión más profunda de la humanidad y el amor divino por medio de la oración y el ayuno. En nuestra observancia Católica de la Cuaresma, ¿de que manera podrán la oración, el ayuno, y la limosna profundizar nuestra comunión en Cristo?
Discusión del mensaje cuaresmal de Obispo Corrada:
El Obispo Corrada comienza su reflexión cuaresmal diciendo: “La manera en que yo le respondo a Cristo ayuda o le causa dificultad a la comunidad, a la familia.” Esto es cierto para todos y cada uno de nosotros, porque la Iglesia nos enseña, “El menor de nuestros actos hecho con caridad repercute en beneficio de todos. Todo pecado daña a esta comunión.” (CIC 953)
P: Si nunca se descubre, ¿como es que nuestro pecado privado, secreto, personal causa daño a nuestra familia y comunidad? ¿Como puede una persona desarraigar el pecado dentro de si mismo y en el mundo? (CIC 943-47)
Obispo Corrada nos dijo que la “fe en Dios, esa confianza que debemos tener en El,…es para compartir en la naturaleza divina de Dios. Adán y Eva se cayeron fuera de ese compartir en la naturaleza de Dios. Y desde un principio, el deseo de Dios, Su revelación, es de traernos de nuevo a compartir en esa
comunión.”
P: La virtud teológica de fe, dada por Dios como gracia, lleva con si una obligación que fluye de Su primer mandamiento. ¿Cuál es esa obligación? (CIC 2087)
Obispo Corrada dice, “La gracia, la capacidad de compartir la vida de Dios…de eso se trata la fe, la
esperanza y la virtud de la caridad.” Nos anima, “Apártense del pecado, vuelvan a Dios. Jesucristo se hizo pecado por nosotros los pecadores. Pero, del pecado y del arrepentimiento viene la fe, viene la esperanza en la vida eterna, viene la caridad que restablece la comunión con Cristo y del uno con el otro.”
P: Cooperando con la gracia de Dios, ¿que es lo menos que podemos hacer para apartarnos del pecado y profundizar nuestra comunión en Cristo? ¿Qué tienen que ver los cinco preceptos de la Iglesia con la fe, esperanza, y caridad? CIC 2041-43)
Meditación / Para Examen diario de Conciencia en la Cuaresma:
¿Creo firmemente en Dios y en todo lo que la Iglesia Católica enseña? ¿Soy descuidadamente ignorante de Dios y de mi fe Católica?
¿Espero obtener el perdón de mis pecados, con la ayuda de la gracia de Dios, y la vida eterna por los méritos de Jesucristo? ¿O, tomo Su infinita misericordia por sentado? Sin la confesión y la expiación por mis pecados, ¿simplemente supongo Su perdón?
¿Amo a Dios sobre todas las cosas con todo mí corazón y toda mi alma? ¿Amo a mi prójimo como a mi mismo? ¿Puedo decir que mi oración, ayuno, y limosna son verdaderamente actos de fe, esperanza, y caridad? ¿Sinceramente dirijo estos actos de penitencia al Padre “Quien ve todo en secreto”?
Sugerencias de actividades durante este tiempo de Cuaresma (y más allá)... Con devoción y sinceridad, le pido al Señor Jesús, “aumenta mi fe.” (Lc 17:5)
Cada día de la Cuaresma, haced un compromiso personal y de corazón de tu ser entero a Dios – todo lo que eres, todo lo que haces, y todo lo que tienes dirigido a la gloria de Dios.
Lo que no conoces, no lo puedes compartir. Haz un compromiso de aprender tu fe Católica; de estudiar y aprender las enseñanzas de la Iglesia. (¿Tienes en tu biblioteca el Catecismo de la Iglesia Católica o
Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica? Si no lo tienes, este sería un buen comienzo para tu enseñanza.)
Haz el propósito de celebrar el Sacramento de la Reconciliación durante la Cuaresma y cumple. (Recuerdo: el segundo precepto de la Iglesia es “Confesar sus pecados al menos una vez al año.” Obispo Corrada nos anima a arrimarnos a la confesión al menos una vez al mes). Después de esto, comprométete a la
confesión frecuente de tus pecados y proclama tu amor de Jesús una y otra vez en la esperanza de la vida eterna.
Penitencia - oración, ayuno, limosna – no es nada más para la Cuaresma. La penitencia es una regla católica de la vida. Durante esta Cuaresma, comprométete a actos diarios de penitencia que se convertirán en costumbres positivas durante el año y por el resto de tu vida.
Oración de Clausura:
“Ven Espíritu Santo, ilumina mi mente que yo pueda claramente conocer mis pecados, toca mi corazón que me arrepienta por ellos, y mejore mi vida. Amén.”
Comunión en Cristo: “Permanezcan en el amor que les tengo.”
Jn 15:9
Reflexión II: Segundo Domingo de Cuaresma
“En nuestra jornada de fe, en nuestra jornada de esperanza y caridad, esas tres virtudes que se nos dieron en el bautismo, llegamos a conocer la naturaleza de la virtud.” – Obispo Corrada
VIRTUDES CARDINALES
PRUDENCIA, JUSTICIA, FORTALEZA, TEMPRANZA
Oración de Apertura:
Oración para vivir en la virtud cada día Madre María, primera maestra de nuestro Señor,
Ayúdame a aprender y a vivir estas virtudes. Que sean realidades vivas en mi vida
La esperanza, el amor,
La prudencia, la justicia, la fortaleza, tempranza. Concédeme encontrar, en la Gracia de tu Hijo,
Fuerza abundante para llevar diariamente una vida virtuosa. Amén. Enseñanza Católica:
(CIC 1839) Las virtudes morales crecen mediante la educación, mediante actos deliberados y con el esfuerzo perseverante. La gracia divina las purifica y las eleva.
(CIC 1806) La prudencia es la virtud que dispone la razón práctica a discernir en toda circunstancia nuestro verdadero bien y a elegir los medios rectos para realizarlo.
(CIC 1807) La justicia es la virtud moral que consiste en la constante y firma voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que les es debido.
(CIC 1808) La fortaleza es la virtud moral que asegura en las dificultades la firmeza y la constancia en la búsqueda del bien. Reafirma la resolución de resistir a las tentaciones... superar los obstáculos en la vida moral... hace capaz de vencer el temor, incluso a la muerte, y de hacer frente a las pruebas y a las persecuciones.
(CIC 1809) La templanza es la virtud que modera la atracción de los placeres y procura el equilibrio en el uso de los bienes creados.
Lectura de las Escrituras, Segundo Domingo de Cuaresma:
Gn 12:1-4 (El llamado de Abram, el padre del pueblo de Dios.); 2 Tim 1:8-10 (Dios nos ha salvado y nos ha llamado a ser santos.); Mt 17:1-9 (La Transfiguración; Su cara brillaba como el sol.)
Enfocándose:
“La aventura más grande para la persona humana es de fortalecerse a si misma con las virtudes cardinales. La persona humana es llamada a ser prudente, a ser justa, a ser templada, y a tener fortaleza en la vida.” - Obispo Corrada
Respondiendo a la Palabra:
1. En la lectura del Antiguo Testamento, Abram, el padre del pueblo de Dios, es llamado por el Señor a dejar sus tierras, sus parientes, su familia, y la casa de su padre “...para ir a la tierra que yo te voy a mostrar...” Abram se fue como le mandó el Señor, habiendo escuchado la promesa de Dios. Discutan la acción de las virtudes de la prudencia, la justicia, la tempranza, y la fortaleza en la decisión de Abram de dejar su tierra.
2. En la lectura del Nuevo Testamento, San Pablo nos dice, “Dios nos ha salvado y nos ha llamado a una vida santa.” El Padre nos llama a la comunión en Cristo, la Nueva Promesa. Discutan la acción de la virtud de la prudencia en nuestra decisión de seguir a Jesús como Católicos bautizados.
3. En el Evangelio de Mateo, Jesús “fue transfigurado…y Su cara brillaba como el sol, y su ropa se volvió blanca como la luz.” Y San Pedro dice, “Señor, ¡que bien que estemos aquí!” Así como lo es estar aquí reflexionando sobre la Palabra del Señor: discutan como nuestra cultivación de las virtudes de prudencia, justicia, tempranza, y fortaleza en la circunstancias de la vida cotidiana lleva a uno a la transformación personal.
Discusión sobre el mensaje cuaresmal de Obispo Corrada:
Hablando sobre la virtud de la prudencia, Obispo Corrada nos instruye, “Si el Espíritu Santo te está guiando, entonces lo prudente es seguir al Espíritu Santo – de dejar tu patria, de ir a donde el Espíritu Santo te está guiando.”
P: A la luz de la lectura del Antiguo Testamento, ¿que es lo que nos quiere decir Obispo Corrada cuando se refiere al dejar “tu patria” guiado por el Espíritu Santo? ¿Cuáles otras virtudes cardinales se pueden requerir? Explica tu respuesta.
Obispo Corrada nos anima de esta manera: “A medida que practicamos las virtudes, debemos entender que cada virtud está abierta a ti.”
P: De entre las virtudes cardinales de la prudencia, la justicia, la tempranza, y la fortaleza, ¿cuál virtud o virtudes son las que más hacen falta en nuestra sociedad? ¿En tu vida? ¿Cuál o cuales son la más difícil de cultivar? ¿Por qué?
Meditación / Para Examen diario de Conciencia en la Cuaresma:
Obispo Corrada me urge “Apártate del pecado. Vuelve a Dios.” Yo tengo que tomar una decisión, una decisión tomada conscientemente y deliberadamente para crecer en la virtud. Si virtudes humanes – cardinales – purifican y elevan por la divina gracia, se adquieren mediante la educación, mediante actos deliberados, y la perseverancia... mantenida siempre en el esfuerzo, (CIC 1810) entonces ¿que estoy esperando? Vivir una vida virtuosa depende de mí. Sería una imprudencia por mi parte de no tomar una decisión de tan gran importancia. Entonces, yo pido que no sea inconstante ni negligente de mis obligaciones. En la justicia, daré a Dios lo que se le debe. Permíteme edificar la Iglesia levantando a otros. No permitas que yo les cause algún daño y que siempre los proteja de la injuria de las burlas, quitarle méritos, chismorreo, y mentiras. En comunión con Cristo, encontraré la fuerza que necesito, la fortaleza de seguirle aunque yo batalle y a veces fallo. Permíteme que pacientemente soporte las privaciones que ciertamente vendrán. En todas estas cosas, permíteme vivir bien – lo cual es nada más que conocer a Dios, amar a Dios, y servirlo como debo – alma y corazón, plenamente y completamente – ni si quiera distraído por las cosas de este mundo.
Sugerencias de actividades durante este tiempo de Cuaresma (y más allá)...
Admite tu dependencia total en la gracia de Dios. Pídele que acrecienten en ti las virtudes de prudencia, justicia, tempranza, y fortaleza. Al mismo tiempo, reconoce y confirma tu obligación personal a Dios, a la Iglesia y a otros, y a ti mismo. Acepta la responsabilidad de cultivar una vida virtuosa en comunión con Cristo. Comprométete a continuar tu educación acerca de la virtud, que seas deliberado en tu acción, y siempre persevera.
Oración de Clausura:
Oración para la virtud
Concédeme, Oh Señor, un corazón resuelto,
que ninguna afección indigna pueda arrastrarlo;
dame un corazón inconquistable, que ninguna tribulación pueda doblegarlo;
otórgame un corazón virtuoso, que ningún propósito indigno pueda tentarlo.
Confiéreme también, oh Señor, mi Dios,
entendimiento para conocerte,
diligencia para buscarte,
sabiduría para encontrarte,
y una lealtad que me permita finalmente abrazarte
(Santo
Tomas de Aquino)Comunión en Cristo: “Permanezcan en el amor que les tengo.”
Jn 15:9
Reflexión III: Tercer Domingo de Cuaresma
“La cuaresma es una temporada para ver dentro de nuestros corazones como permanecen las tendencias al pecado con nosotros para toda la vida.” – Obispo Corrada
LOS SIETE PECADOS CAPITALES
(Los vicios)
SOBERBIA, AVARICIA, ENVIDIA, IRA LUJURIA, GULA, PEREZA
Oración de Apertura:
Oración al Ángel de la Guarda Ángel de la guarda, dulce compañía
no me desampares ni de noche, ni de día
Con Dios me acuesto, con Dios me levanto con la Virgen María y el Espíritu Santo.
Cuatro pilares tiene mi cama
y cuatro angelitos que me la guardan. Amén. Enseñanza Católica:
(CIC 1866) Los siete pecados capitales…se llaman “capitales” porque engendran otros pecados, otros vicios. Estos son la soberbia, la avaricia, la envidia, la ira, la lujuria, la gula, y la pereza.
(CIC 1440) El pecado es, ante todo, ofensa a Dios, ruptura de la comunión con El. Al mismo tiempo, atenta contra la comunión con la Iglesia. Por eso la conversión implica a la vez el perdón de Dios y la reconciliación con la Iglesia, que es lo que expresa y realiza litúrgicamente el sacramento de la Penitencia y de la Reconciliación.
(CIC 1455) La confesión de los pecados, incluso desde un punto de vista simplemente humano, nos libera y facilita nuestra reconciliación con los demás. Por la confesión, el hombre se enfrenta a los pecados de que se siente culpable; asume su responsabilidad, y por ello, se abre de nuevo a Dios y a la comunión de la Iglesia con el fin de hacer posible un nuevo futuro.
(CIC 1865) El pecado crea una facilidad para el pecado, engendra el vicio por la repetición de actos. De ahí resultan inclinaciones desviadas que oscurecen la conciencia y corrompen la valoración concreta del bien y del mal. Así el pecado tiende a reproducirse y a reforzarse, pero no puede destruir el sentido moral hasta su raíz.
Lectura de las Escrituras, Tercer Domingo de Cuaresma:
Ex 17: 3-7 (Danos agua para beber.) Rom 5: 1-2, 5-8 (Dios ha llenado con su amor nuestro corazón por medio del Espíritu Santo.) Jn 4:5-42 (El agua que yo les daré se convertirá en manantial de vida eterna.) Enfocándose:
“En nuestra jornada cuaresmal, la persona humana tiene que afrontar y ver - yo tengo que vivir una vida moral. No puedo dejar que mis tendencias y sentimientos e imaginaciones y sueños manden la realidad de mi persona.” Obispo Corrada
Respondiendo a la Palabra:
1. “En su sed por el agua…“en Meribá y Masá, el pueblo de Israel puso a la prueba al Señor, aunque habían visto todas sus obras milagrosas que los había guiado fuera de Egipto y la esclavitud. Con desprecio se burlaron, “¿Está, o no está, el Señor con nosotros?” Nombre y describa los siete pecados capitales. ¿Por qué son pecados “capitales”? En esta lectura del Antiguo Testamento, ¿cuáles de los siete pecados capitales son más aparentes? ¿Están más aparentes o menos aparentes estos pecados en el mundo moderno? (Vea CIC 1866)
2. Escuchamos en el Nuevo Testamento en la carta de San Pablo a los Romanos este recordatorio, “Cristo murió por los pecadores.” Esto debe ser un gran alivio para todos nosotros dando nuestra tendencia de ser extraviados por la ideología secular de nuestro mundo moderno que se burla de Dios y acoge al pecado como “normal”. Como discípulos Católicos en comunión con Cristo, cada uno de nosotros debe esforzarse por reconocer y desarraigar el pecado de nuestra vida cotidiana, en nuestras palabras y acciones, en nuestros defectos y omisiones, en lo que he hecho y en lo que no he hecho.” Dar ejemplos de los siete pecados capitales mas destacados en nuestra sociedad moderna. ¿Qué puedo hacer yo para desarraigar la regla del pecado dentro de mi y del mundo? (Vea CIC 943).
3. En el Evangelio, la mujer samaritana tiene un Encuentro personal con Cristo que le causa que haga cambios en si misma, aceptando la virtud para refutar la perdición de los siete pecados mortales. Como consecuencia de su conversión, muchos más aceptan la fe. ¿Cómo podrá tener consecuencia similar nuestra conversión personal? ¿Cómo puede aumentar y realzar nuestra comunión en Cristo,
especialmente entre nuestros seres más queridos? (Vea CIC 1455) Discusión sobre el mensaje cuaresmal del Obispo Corrada:
“Somos bautizados y se nos perdonó el pecado original, pecado personal. Pero, las tendencias a pecar, concupiscencia, se quedan con nosotros hasta la muerte. Como Católicos, vemos los siete pecados capitales y las gracias que son todo lo contrario, las virtudes que son todo lo contrario, las cuales practicamos por el poder del Espíritu Santo para conquistar nuestras dudas de Dios. Obispo Corrada P. ¿Cual pecado capital se puede conquistar con cual virtud? Explique sus selecciones.
Soberbia Avaricia Envidia Ira Lujuria Gula Pereza Generosidad Humildad / Modestia Paciencia / Docilidad Amabilidad / Caridad Diligencia / Celo Abstinencia / Moderación Castidad / Pureza
“Vean, esas tendencias al pecado dentro de nosotros, no son solamente deseos de la carne, no son solamente gula, avaricia, soberbia, envidia. Esos deseos indican una falta de esperanza que está a la raíz de la persona humana. Entonces, no le hace cuantas veces nos salve Dios y nos da pruebas de Su amor... sacándonos de Egipto, sacándonos del pecado...las tendencias permanecen con nosotros.” - Obispo Corrada)
P: El pecado grave nos priva de la comunión con Dios y por tanto nos hace incapaces de la vida eterna. Habiendo caído en pecado serio después del bautismo, ¿qué esperanza tenemos? Como católicos,
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Meditación / Para Examen diario de Conciencia en la Cuaresma:
¿Cuáles son las cosas que me llevan a pecar? ¿Cuáles de mis pecados no tienen su raíz en los pecados capitales?
¿Cual es la fuente de mi soberbia? ¿Dónde está mi humildad? Aparte de Dios, no hay nada de lo cual pueda yo presumir.
Que lastimoso es mi envidia – que yo me robara a mi mismo del gozo que se encuentra en la buena fortuna de otros y, al hacerlo, desminuir a hasta perder la comunión en Cristo.
¿La lujuria crece en mi corazón? ¿Soy ansioso de invitar a la lujuria en mi vida? Si lo soy, ¿es porque estoy acostumbrado a satisfacer cada capricho? ¿Me niego poco o nada?
Como si la expresión desconsiderada de desprecio, desdén, enojo, y odio descarado hacia otros no fuera bastante pecado, ¿me dejo vencer por estos sentimientos? ¿Los expreso abiertamente sin
consideración? ¿Permito que el deseo para la venganza me controle?
Cuando mis necesidades han sido cumplidas, ¿me permito ser satisfecho? ¿Busco el placer en
demasiado, en muchísimo, en lo carísimo …? Es más, ¿perjudico mi salud o mi capacidad de llevar acabo mis deberes y cumplir con mis obligaciones?
¿Soy una persona generosa? ¿Llevo una vida sencilla o una vida complicada con las cosas de este mundo? ¿Dónde gasto mi cheque del sueldo? ¿Soy dueño de muchas cosas o muchas cosas son dueños de mí? ¿Dónde está mi corazón?
¿Soy diligente en mi trabajo o soy flojo? Una pregunta más dura: ¿Soy poco entusiástico, inseguro, negligente, o simplemente lento a responder al amor de Dios, a su llamado a la santidad y discipulado, a una comunión más profunda en El?
Sugerencias de actividades durante este tiempo de Cuaresma (y más allá)...
En el orgullo no hay perfección. La perfección es la virtud de la humildad. Durante este tiempo de cuaresma, trata de ser humilde.
Combate la envidia mediante las virtudes de benevolencia, la humildad, y abandono a la providencia de Dios. Regocija en el desarrollo de tu hermano e inmediatamente le darás Gloria a Dios. (CIC 2554) La lucha contra la concupiscencia de la carne pasa por la purificación del corazón y por la práctica de la templanza. (CIC 2530) Aumenta tu disciplina espiritual. Comienza la práctica de penitencia diaria - oración, ayuno, limosna
El control de la ira requiere un compromiso personal. Durante esta cuaresma, practica las virtudes de paciencia y dominio de si mismo. Haz la resolución de aprender técnicas de manejar conflictos y de expresar tu enojo con expresión considerada.
Durante esta Cuaresma, sean lo doble generoso: den limosna a los pobres por las ánimas en el purgatorio.
Nota especial: El arrepentimiento por el pecado y la confesión pueden restaurar la gracia al alma, por el extracción de la disposición engendrada al pecado o al vicio requiere mucho esfuerzo, sacrificio, como también la gracia de Dios, hasta se adquiera la virtud contraria. (CIC p. 803, Vicio)
Oración de Clausura:
Acto de Contrición
Oh mi Dios, me pesa de todo corazón haberte ofendido, y yo detesto todos mis pecados porque temo la perdida del cielo y los dolores del infierno; pero especialmente porque te ofenden a Ti,
Mi Dios, quien eres tan bueno y mereces todo mi amor.
Propongo firmemente, con la ayuda de tu gracia, confesar mis pecados, cumplir mi penitencia y enmendar mi vida. Amén
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Comunión en Cristo: “Permanezcan en el amor que les tengo.”Jn 15:9
Reflexión IV: Cuarto Domingo de Cuaresma“La vida moral es guiada por el Espíritu Santo, los dones del Espíritu Santo que Jesús nos da.” - Obispo Corrada
LOS DONES Y LOS FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTO
DONES: SABIDURÍA, INTELIGENCIA, CONSEJO, FORTALEZA,
CIENCIA, PIEDAD, TEMOR DE DIOS
FRUTOS: CARIDAD, GOZO, PAZ, PACIENCIA, LANGANIMIDAD,
BONDAD, BENIGNIDAD, MANSEDUMBRE, FIDELIDAD,
MODESTIA, CONTINENCIA, CASTIDAD
Oración de Apertura:
Oración para los Dones del Espíritu Santo Cristo Jesús, antes de ascender a los cielos,
Tú prometiste enviar el Espíritu Santo a tus apóstoles y discípulos.
Concédenos que ese Espíritu perfeccione en nuestras vidas la obra de Tu gracia y amor. Concédenos el Espíritu de Temor de Dios para llenarnos de una reverencia amorosa por Ti.
El Espíritu de piedad para que podamos encontrar paz y cumplimiento en el servicio a Dios a través del servicio a otros; El Espíritu de Fortaleza que podamos cargar nuestra cruz contigo y, con valor, vencer los obstáculos que interfirieren con nuestra salvación;
El Espíritu de Conocimiento para que podamos conocerte y conocernos nosotros mismos y crecer en santidad;
El Espíritu de Entendimiento para iluminar nuestras mentes con la luz de Tu verdad; El Espíritu de Consejo que escojamos la manera más segura de cumplir Tu voluntad,
buscando primero el Reino;
Concédenos el Espíritu de Sabiduría que siempre aspiremos a lo que es eterno; Enséñanos a ser discípulos fieles y anímanos en todo con Tu Espíritu. Amén. Enseñanza Católica:
(CIC 1831) Los siete dones del Espíritu Santo son sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad, y temor de Dios... completan y llevan a su perfección las virtudes de quienes los reciben.
(CIC 1832) Los doce frutos del Espíritu Santo son perfecciones que forma en nosotros el Espíritu Santo como primicias de la Gloria eterna… caridad, gozo, paz, paciencia, longanimidad, bondad, benignidad, mansedumbre, fidelidad, modestia, continencia, castidad.
(CIC 2031) La vida moral es un culto espiritual. Ofrecemos nuestros cuerpos “como una hostia viva, santa, agradable a Dios” en el seno del Cuerpo de Cristo que formamos y en comunión con la ofrenda de su Eucaristía.
(CIC 1830) La vida moral de los cristianos está sostenida por los dones del Espíritu Santo.
(CIC 688) La Iglesia, comunión viviente en la fe…es el lugar de nuestro conocimiento del Espíritu Santo. Lectura de las Escrituras, Cuarto Domingo de Cuaresma: Lecturas: 1Sm 16: 1, 6-7, 10-13 (En la presencia del Señor Dios, consagró a David como rey de Israel.) Ef 5: 8-14 (Despierta tu de entre los muertos, y Cristo te alumbrará.) Jn 9, 1-41 (El ciego fue y se lavó y pudo ver.)
Enfocándose:
“Encontramos a Jesucristo como el hombre ciego lo encontró. No sabemos quien es, aunque la gente nos dice quien puede ser. Alguna gente están amargamente contra Él, abiertamente; otros con artimañas. En la vida moral, el encuentro con Cristo es la clave para establecer un diálogo de moralidad en mi vida.” - Obispo Corrada
Respondiendo a la Palabra:
En la lectura del Antiguo Testamento, David es consagrado como rey de Israel y desde ese día en adelante, “El Espíritu de Dios se apoderó de él”. David era dócil y cooperaba fácilmente con la obra del Espíritu en su vida. También nosotros somos sacerdotes, profetas, y reyes por medio de los
sacramentos de la Iglesia. Como con David, el Espíritu se apodera de nosotros y Sus dones, completan y perfeccionan las virtudes que poseemos y nos da mucho fruto. ¿Cuál debe ser nuestra primera
respuesta personal? (Vea CIC 144).
En Jn. 15:9, Jesús nos llama a vivir en comunión con El, de “permanecer en el amor que nos tiene”. En la lectura del Nuevo Testamento del cuarto Domingo, San Pablo nos dice “Vivan como hijos de la luz.” Al establecer un “diálogo de moralidad en mi vida”, tal vez nos ayude a revisar las virtudes teológicas y cardinales. Luego, identifiquen los dones del Espíritu que completan y perfeccionan las virtudes. Finalmente, identifiquen y describan los frutos del Espíritu Santo los cuales cosechamos cuando vivimos una vida virtuosa y moral. (Vea CIC 1831-32)
En el Evangelio de San Juan, Jesús le puso lodo mezclado con su saliva en los ojos al ciego y le dijo, “Vete a lavar...” y el hombre se lavó. Después, el hombre que tenía su vista les dijo a los demás, “Cuando me fui a lavar, pude ver.” A los Fariseos, Jesús les dice, “Si estuvieras ciego, no sería pecado. ‘Pero nosotros vemos’, dicen, y tu pecado permanece.” Usando los dones del Espíritu Santo, hablen sobre: la respuesta del ciego a su encuentro con Cristo; la respuesta de los Fariseos a su encuentro con Cristo; la respuesta del discípulo Católico al encuentro de Jesús quien dice “Veta a lavar”. (Vea CIC 1847)
Discusión sobre el mensaje cuaresmal de Obispo Corrada:
“Cada uno de nosotros es consagrado por el Espíritu Santo, recibe estos dones maravillosos cuando somos bautizados, confirmados, cuando recibimos la Eucaristía, cuando nos casamos (o recibimos la Sagrada Orden). Cuando…recibes estos dones maravillosos del Espíritu… se te da luz, vista por Cristo. Los que están ciegos salen de la oscuridad a la luz.” Obispo Corrada
P: ¿Como nos ayudan, generalmente y específicamente, los dones del Espíritu Santo (sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad, y temor de Dios) a completar y perfeccionar las virtudes (fe, esperanza, caridad, prudencia, justicia, fortaleza, tempranza; caridad, gozo, paz, paciencia, longanimidad, bondad, benignidad, mansedumbre, fidelidad, modestia, continencia, castidad)? (Vea: CIC 1827)
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Obispo Corrada nos dice, “La vida moral es algo que ya vivo, o alguien que debo ser. La vida moral es guiada por…los dones del Espíritu Santo que Jesús nos da.” Hablando de los frutos del Espíritu Santo, Obispo Corrada dice que “no son algo que nos sucede”; no es algo que sucede en tu derredor o que viene de algo externo”.
P. Siendo que los dones del Espíritu Santo completan y perfeccionan en nosotros la virtudes, ¿como se pueden comprender apropiadamente los frutos del Espíritu Santo – caridad, gozo, paz, paciencia, longanimidad, bondad, benignidad, mansedumbre, fidelidad, modestia, continencia, castidad? (Vea CIC 1832)
Meditación / Para Examen diario de Conciencia en la Cuaresma:
En mi vida: ¿experimento el amor de Dios y se lo devuelvo a El y a otros? ¿Hay gozo? ¿Soy una persona paciente, gentil y benigna, llena de bondad? ¿Soy una persona generosa? ¿Cómo realza mi modestia a mi continencia? ¿Cuan casto es mi castidad? ¿Describe mi respuesta al llamado a la santidad y al discipulado “fidelidad”? Todas estas cosas – primicias de la Gloria eterna – son mías para tener y devolver y compartir con otros. Todas estas cosas nos llevan a la perfección de una vida virtuosa. ¿Qué es lo que falta en mi vida?
¿Estoy ciego por la manera secular en que veo las cosas? ¿Veo las cosas como el mundo ve las cosas? ¿Acaso ignoro mi pecado como el mundo ignora el pecado? Si cierro los ojos, si no veo mi pecado, ¿está presente? Si veo mi pecado, pero estoy convencido que mi pecado es natural y normal, que es cualquier cosa, ¿hace al pecado mejor o cambia la verdad? Si ignoro mi pecado bastante tiempo, ¿acaso se va mi pecado? ¿Se desaparece solo mismo con el tiempo? ¿Y si cierro los ojos muy fuerte? Pero entonces, si hago eso, estaré más ciego, sin vista, en la oscuridad, completamente sin la Luz, perdido.
Sí, es mejor entrar en la luz de Cristo, encontrarlo a El, para que me lave y me abra los ojos que yo pueda ver, vivir en comunión con El y permanecer en su amor. Ya me ha dado la gracia y la virtud y grandes dones – más de lo que necesito para sostener una vida moral. Solamente necesito arrimarme a El.
Sugerencias de actividades durante este tiempo de Cuaresma (y más allá)...
No se te olviden los compromisos que hiciste durante la primera semana de la Cuaresma. Ser fiel. Identifica uno de los frutos del Espíritu Santo que más deseas cosechar, tal vez el uno que te falta más en tu vida. Ahora, identifica una virtud que necesitas para cultivar y desarrollar en tu vida para que el Espíritu Santo te conceda el fruto que más deseas. Comienza a desarrollar la virtud despaciosamente, deliberadamente, tomando pasitos de bebé si lo es necesario, pero no te des por vencido. Cada día, poco a poco, con la práctica de la virtud, la virtud se convierte en una costumbre positiva. Dirigida al bien, da el fruto.
Oración de Clausura:
Oración por los Frutos del Espíritu Santo Padre, por Jesús, Tu Hijo,
Tú mandaste al Paráclito a estar a nuestro lado, a reconciliar a toda la Creación a Ti. Concédeme que siempre esté abierto a la invitación de Jesús de “Recibir al Espíritu Santo.”
Padre, abre nuestros corazones para aceptar tu perdón por nuestros pecados y de ofrecer ese mismo perdón a los quienes nos han ofendido. El perdón misericordioso es la esencia de Tu amor revelado en Tu Hijo.
Ven, oh, Espíritu Divino, llena mi corazón de tus frutos celestiales –
Tu caridad, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, y tempranza, que yo pueda, por sumisión fiel a tu inspiración,
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Comunión en Cristo: “Permanezcan en el amor que les tengo.”
Jn 15:9Reflexión V: Quinto Domingo de Cuaresma LAS BIENAVENTURANZAS Oración de Apertura
Bienaventurados los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Bienaventurados los afligidos, porque serán consolados. Bienaventurados los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Bienaventurados los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Bienaventurados ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se les calumnie en toda forma a causa de mí. Amen
Enseñanza Católica:
CIC 1725 Las bienaventuranzas recogen y perfeccionan las promesas de Dios desde Abram ordenándolas al Reino de los cielos. Responden al deseo de felicidad que Dios ha puesto en el corazón del hombre. CIC 1726 Las bienaventuranzas nos enseñan el fin último al que Dios nos llama: el Reino, la Visión de Dios, la participación en la naturaleza divina, la vida eterna, la filiación, el descanso en Dios.
CIC 1728 Las bienaventuranzas nos colocan ante opciones decisivas con respecto a los bienes terrenos; purifican nuestro corazón para enseñarnos a amar a Dios sobre todas las cosas.
CIC 1729 La bienaventuranza del cielo determina los criterios de discernimiento en el uso de los bienes terrenos en conformidad a la Ley de Dios.
Lectura de las Escrituras: Quinto Domingo de Cuaresma: Lecturas: Ez 37: 12-14 (Les infundiré a ustedes mi espíritu y vivirán.) Rom 8: 8-11 (Si el Espíritu del Padre, que resucitó a Jesús de entre los muertos, habita en ustedes, el padre les dará vida a sus cuerpos mortales.) Jn 11: 1-45 (Yo soy la resurrección y la vida.)
Enfocándose:
“La comunión en Cristo nos trae a una manera muy diferente de ser humano que es la manera normal, la manera perfecta…la naturaleza del ser humano…las bienaventuranzas.” Obispo Corrada
Respondiendo a la Palabra:
En la lectura del Antiguo Testamento, dice el Señor, “Les infundiré a ustedes mi espíritu y vivirán” y “Abriré sus sepulcros, los haré salir de ellos.” El nos prometió estas cosas. ¿Cuales serán los sepulcros en nuestra vida de los que necesitamos ser liberados? (Vea: CIC 1723)
En la lectura del Nuevo Testamento, San Pablo nos dice, “El que no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo.” A la luz de las bienaventuranzas, ¿como podemos describir el Espíritu de Cristo, como también la actitudes y acciones, de un discípulo en comunión con El? (Vea: CIC 1716-17)
En el Evangelio, Jesús gritó, “¡Lázaro, sal de ahí! El que había estado muerto salió, con las manos y los pies atados...Desátenlo y déjenlo ir.” Jesús nos llama a nosotros, “salgan de ahí”, que nos dejen ir, de ser liberados, y entrar en comunión en El. El nos llama a la libertad y la perfección. ¿Como, entonces, debemos gozar esta libertad? (Vea: CIC 1730)
Discusión sobre el Mensaje Cuaresmal de Obispo Corrada:
“A veces en este mundo donde vivimos, nos involucramos en un estado mental tal que nos dice que la perfección y la esperanza son algo aquí en este mundo...y yo lo puede adquirir por mi mismo. No nos damos cuenta cual es ese gran regalo de la resurrección que Jesús le dio a Lázaro y te lo prometió y te lo regala. ¿Que es la vida si no se vive con la esperanza de la vida eterna, una vida que sale de la muerta? ...El Cristiano vive por fe, por esperanza.”- Obispo Corrada
P: En un mundo pesadamente influido por la ideología secular que nos anima a poner nuestra esperanza en el aquí-y-hoy, en nuestro propio poder y riqueza, ¿como podemos responder a la pregunta de Obispo Corrada: ¿Que es la vida si no se vive con esperanza de la vida eterna, una vida que sale de la muerte?” Lo vemos por todos lados. ¿Como se ve tal vida, una vida “no vivida con la esperanza de la vida eterna”? (Vea CIC 1740)
“Al acercarnos al fin de la Cuaresma, vemos la última señal del libro de Juan, esta señal 7ma, como Jesús manda que el muerto salga. Jesús te manda a ti que salgas y entres en esta maravillosa comunión con El. Regocija, porque has sido salvado, porque se te ha dado esperanza en la vida eterna. Porque no se encuentra ningún paraíso en esta tierra, si, tenemos que trabajar, para buscar hacer las cosas lo mejor que podemos hacer, pero no hay mundo perfecto. Solamente hay perfección, y esa perfección es el ser verdaderamente humano, pero también de aguardar la Jerusalén eterna donde serás resucitado y libre.” – Obispo Corrada
P: Obispo Corrada nos habla de la dignidad de la persona humana: “la perfección es el ser verdaderamente humano”. ¿Qué nos quiere decir con esto? Nosotros como Cristianos, ¿como podemos comprender la dignidad de la persona humana? (Vea CIC 1700)
Meditación / Para Examen diario de Conciencia en la Cuaresma:
Obispo Corrada nos dice, “… comunión en Cristo nos trae a una manera muy diferente de ser humano que es la manera normal, la manera perfecta”. Tomando esto en cuenta, ¿lo soy yo?
Alma de pobre: ¿Me poseen mis posesiones, me tienen esclavizado, siempre trabajando para pagar las cosas que poseo pero no son mías? ¿Reciben mis bienes o mi Dios lo mejor que yo soy?
Afligido: ¿Me aflijo por mis pecados genuinamente? ¿Sufro mis pérdidas con Cristo como compañero en el misterio pascual? ¿Ofrezco mi sufrimiento para el bien de otros que sufren, especialmente por las ánimas en el purgatorio.
Paciente: Todo lo que soy, todo lo que hago, todo lo que tengo, ¿es todo por la Gloria de Dios? ¿Cuanto es por la vanidad?
Hambriento, Sediento: ¿Cual es la fuente de la punzada, la puntada, la añoranza constante que siento en mi corazón? Añoro la felicidad. Deseo la santidad. ¿He pedido para recibir? ¿He pedido, ”Señor, dame felicidad, hacedme santo”?
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Misericordioso: Cuando otros me ofenden, ¿tengo la tendencia de exagerar la ofensa? ¿Soy rápido para perdonar a otros así como minimizar mis propias faltas? Si no he confesado mi pecado y buscado el perdón, entonces en mi mente y en mi corazón, ¿he minimizado la seriedad de mi pecado?
Corazón Puro: En “mi” solo puede haber un corazón, una mente, una voluntad, un cuerpo, una fe dirigida a un Dios – Padre, Hijo, y Espíritu Santo. Entonces, ¿por qué estoy dividido?
Trabajador por la paz: ¿Mi pasión es por la verdad? Al compartir mi pasión por la verdad, ¿espero traerles paz a otros?
Perseguido: ¿Cuando fue la última vez que fui amenazado con muerte espiritual – pecado mortal? ¿Me dejo vencer por la tentación? ¿O, no le di la espalda a Dios? ¿Escogí vivir en su amor. ¿Les pido a Jesús y María por su protección cuando soy perseguido, tentado?
Sugerencias de actividades durante este tiempo de Cuaresma (y más allá)...
Comienza a crear un espíritu de pobreza. Enséñate a no necesitar nada. Que estés aferrado solamente a Dios. Como un ejercicio de auto-disciplina, revisa tu armario y ático. Regala todo lo que no necesitas. En la comunión de los santos en Cristo, recuerda las ánimas sufrientes en el purgatorio. Ora, ayuna, y da limosna por el beneficio de los fieles difuntos, tus seres queridos y los que no conoces.
No le hace que escojas hacer de penitencia – oración, ayunar, dar limosna – no dejes que nadie sepa. Haz estas cosas sin mencionarlo a Dios, pues el Padre ve todo en secreto.
Extiende la sola hora de ayunar antes de recibir la Sagrada Eucaristía.
Perdona a alguien, pero no solamente le digas, enséñale. Perdona a alguien por no haberte perdonado. Busca la paz.
Si es impuro, no lo invites a tu hogar (por ejemplo, ciertos programas de DVD/TV, sitios del Internet, etc.).
Que bendiga un diácono o sacerdote tu hogar, exhibe el crucifijo destacadamente; haz un espacio santo, un altar en tu hogar, para animar la oración y meditación diaria.
Oración de Clausura:
Oración de San Francisco de Asís Señor, hazme un instrumento de tu paz.
Donde haya odio, siembre yo amor; donde haya injuria, perdón;
donde haya duda, fe; donde haya tristeza, alegría; donde haya desaliento, esperanza;
donde haya sombras, luz. ¡Oh, Divino Maestro!
Que no busque ser consolado sino consolar; que no busque ser amado sino amar; que no busque ser comprendido sino comprender;
porque dando es como recibimos; perdonando es como Tú nos perdonas;
Comunión en Cristo: “Permanezcan en el amor que les tengo.”
Jn 15:9
Reflexión VI: Domingo de Ramos“Las obras de misericordia, corporal y espiritual, nos dan un plano definitivo para esta vida.” Obispo Corrada
OBRAS CORPORALES Y ESPIRITUALES DE MISERICORDIA
Oración de Apertura:
Una Oración para la Renovación Señor, Jesús,
Danos la humildad dondequiera que reina la soberbia, el perdón dondequiera que habita la ofensa, la gracia dondequiera que abunda el pecado;
te pedimos a Ti
Cristo Jesús, Señor Resucitado, ¡ten misericordia de nosotros! Enseñanza Católica:
(CIC 2447) Las obras de misericordia son acciones caritativas mediante las cuales socorremos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales.
Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras espirituales de misericordia, como también lo son perdonar y sufrir con paciencia.
Las obras de misericordia corporales consisten especialmente en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos. Entre estas obras, la limosna hecha a los pobres es uno de los principales testimonios de la caridad fraterna; es también una práctica de justicia que agrada a Dios.
(CIC 1473) El Cristiano… debe esforzarse, mediante las obras de misericordia y de caridad, como mediante la oración y las distintas prácticas de penitencia, a despojarse completamente del “hombre viejo” y a revestirse del “hombre nuevo.”
Lectura de las Escrituras, Domingo de Ramos:
Lecturas: Is 50: 4-7 (No retiré la cara de los que me insultaban y escupían. ) Fil 2: 6-11 (Haciéndose como los hombres ...se humilló a sí mismo. Por eso Dios le dio el más alto honor.) Mt 26: 14-27: 66 (La Pasión de nuestro Señor Jesucristo)
Enfocándose:
“La edificación de la Iglesia aquí en el mundo no es perfecta, no es un monumento. Es una comunión en Cristo…existe un plan, existe una manera de vivir. Las obras de misericordia, corporales y espirituales, nos dan un plano definitivo para la vida. No hará la vida perfecta, un paraíso, pero para los que reciben la Eucaristía...esta comunión maravillosa en Cristo se convierte en una realidad, una realidad porque viene de Jesús.” - Obispo Corrada
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Respondiendo a la PalabraEn la lectura del Antiguo Testamento, escuchamos lo que se conoce como el Tercer Canto del Sirviente del Señor. En el versículo 5, el sirviente no rechaza la vocación que le da Dios: “Y no me he resistido ni le he vuelto las espaldas.” ¿Soy sirviente del Señor? ¿Cual es mi vacación divina? ¿Cual es mi llamado de Dios para mi vida? En las escrituras, ¿quien es el “sirviente” y que es lo que anticipa en su canción? (CIC 713)
La lectura del Nuevo Testamento comienza con Fil 2:6, “Tengan la manera de pensar propia de quien está unido a Cristo”. (Fil 2: 1-5)
La Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según Mateo nos enseña el camino que debemos caminar si hemos de seguir en Sus pasos – un plano definitivo para la vida. Su manera, nuestra manera, es el camino de Su cruz. Revisa las virtudes teológicas y cardinales, dones del Espíritu Santo, las obras de misericordia espirituales y corporales, y las bienaventuranzas. Entonces, platiquen de lo que significa seguir a Jesús por el camino de Su cruz. (Vea CIC 618)
Discusión sobre el mensaje cuaresmal de Obispo Corrada:
“Que vida determinada, la vida de Jesús...Jesucristo, Dios encarnado, verdadero Dios y verdadero hombre. Les dio de comer a los hambrientos, multiplicó los peces y el pan. Le dio de beber a la mujer Samaritana quien tenía sed de la vida. El Señor Jesús vistió a los que estaban desnudos por su pecado y enfermedad. El Señor Jesús vino para que tuviéramos un hogar celestial, que no volviéramos a ser pueblo sin hogar. Nos liberó del pecado y de la muerte. Mediante Su muerte, nos dio la capacidad de ser libres a escoger lo bueno en la vida. Nos sacó del encarcelamiento del egoísmo y ensimismamiento, a la libertad de destacarse en la vida. El Señor Jesús dócilmente le dio la bienvenida al paraíso al ladrón que moría, y esto es lo que nosotros somos llamados a hacer, de cuidar a los que están en nuestro derredor.” - Obispo Corrada
P: Considera cada una de la obras de misericordia espirituales y corporales. ¿Cuáles de las obras de misericordia se practican en la vida de tu parroquia y como apostolados – actividades que particularmente ponen el Evangelio en servicio – servicios o ministerios? ¿Cuáles de las obras de misericordia no se ponen el Evangelio en servicio?
“La Sagrada Eucaristía, la Ultima Cena que celebró Jesús al entrar a Jerusalén, humildemente a su muerte, la Sagrada Eucaristía es el banquete maravilloso de estar en comunión total con Dios. Por eso debemos ser devotos en la Eucaristía. Vamos en ayuno a la Eucaristía. En la Eucaristía, somos llamados a dar limosna – porque las obras corporales de misericordia y las obras espirituales de misericordia – es cuidar del pecador, instruir a la gente ignorante, aconsejar a los que tienen dudas, confortar a los que sufren, poder ser paciente en lo que es doloroso en tu vida, perdonar ofensas, orar por los vivos y los muertos. Este poder de la resurrección, este poder de la Eucaristía, esta comunión en Cristo crea una manera maravillosa de vivir aquí en la tierra. - Obispo Corrada
P: ¿Porque se les llama a los actos penitenciales – oración, ayuno, limosna – los “tres eminentes actos de misericordia”? ¿Por qué los tiene la Iglesia como los actos más altos? (Vea CIC 1434)
Meditación / Para Examen diario de Conciencia en la Cuaresma:
De las obras espirituales de misericordia – instruir, aconsejar, consolar, confortar, perdonar, y sufrir con paciencia - ¿cual es mi fortaleza? ¿En cuales falto?
De las obras corporales de misericordia – dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos – ¿en cuales participo? Las obras de misericordia están abiertas a mí. ¿Las he rechazado o abandonado?
Sugerencias de actividades durante este tiempo de Cuaresma (y más allá)...
Conscientemente y deliberadamente, desempeña una obra espiritual de misericordia que nunca, o casi nunca, haz hecho.
Conscientemente y deliberadamente, desempeña una obra corporal de misericordia que nunca, o casi nunca, haz hecho.
Al practicar una obra de misericordia, hazlo específicamente como penitencia por tus pecados – pecado personal, el pecado de nuestra comunidad, el pecado del mundo – y por las ánimas en el purgatorio. Si no estás comprometido en un apostolado parroquial organizado, ministerio, o servicio, ofrece tus servicios como un acto de penitencia.
Simplemente comienza una conversación con otros feligreses acerca de las obras de misericordia que no son servicios / ministerios formalmente organizadas en tu parroquia, pero que tal vez hacen falta. Pregunta a otros si están dispuestos a ayudarte a organizar un ministerio nuevo en tu parroquia.
Participa en obras de misericordia ofreciendo la oración, el ayuno, y la limosna por otros que están comprometidos en ciertas obras de misericordia.
Oración de Clausura:
Oración por la Misericordia (De la Letanía de la Divina Misericordia)
Dios Eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve a nosotros Tu bondadosa mirada y aumenta Tu misericordia en nosotros para que en los momentos difíciles, no nos desalentemos ni nos desesperemos, sino que, con la máxima confianza, nos sometamos a Tu santa voluntad, que es Amor y Misericordia. Amen.