La batalla ; Lluvia de primavera
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(4) UNA va .A esc :im id ad, articulc ldo man t&efecti creo, pc :s y senc 1 sciio h 10s“nue, alguna. I. agallanc ‘0criticc 3 6 la fe. lito”, --z le t r a t o. I. tblicado eno de LA DATALLA..
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(6) - 5 -. tipo, p a r a establecer una situaci6n1 y y a no nos e s t 8 permitido insistir, so pena de f a t i g a r a1 ptiblico y de hacer peligrar el 6xito de l a pieza. A juicio de muchos criticos, y de no pocos literatos, el t e a t r o , considerado corno genero literario, es un a r t e inferior, un arte subalterno. N o discuto c a t e gorias. Pero, a Q n d a n d o p o r s e n t a d a la verdad d e e s a afirmacicin, es precis0 convenir en que n o h a y n a d a m8s dificil de poseer y dominar. Cierto es q u e p a r a t o d o se requiere un t a l e n t 0 especial, -la vocaci6n, -per0 en n a d a como en la o h r a de t e a t r o es m 8 s necesaria, m8s indispensable e s a uocaci6n. Me s o n r i o c u a n d o me dicen de tal 6 cual a u t o r a f o r t u n a d o que es casi un analfabeto. MAS que 10s triunfos t e a t r a l e s de ese analfabeto me sorprenderian 10s de un erudito, de un critico, de u n fil6sofo p h a s t a d = un l i t e r a t o q u e se hubiese especializado en cualquier o t r o genero. “ L a R a t a l l a ” es, sin d u d a ninguna. l a m8s t e a t r a I de las o b r a s d e M a g a l l a n e s Moure. Y a se v6 tambi6n que es la Gltima salida de su plurna, c u a n d o 6l,-leyend o mucho t e a t r o y, sobre t o d o , viendolo,-ha podido adquirir cierta experiencia del j u e g o esc6nico y u n a g r a n familiaridad con el dihlogo. Es la m 8 s t e a t r a l p, sin e m b a r g o , su f a c t u r a general, la m a n e r a como en ella se desarrolla la accibn, la a p r o x i m a n 6 la novela dialogada. N o h a y “ p i c a r d i a ” ninguna en ella, n o h a y esa s u m a de habilidad con que el comedi6grafo prep a r a l a situaciones sin hacerlas prever, de tal m o d o q u e 10s efectos resulten naturales a1 niisnio t i e m p o que emodioaantes. Advertid que no a b o g o por la f6rm u l a , que n o preconizo la receta; aqui un chiste, all& u n quid p r o . q u o , 6 u n a salida sorpresiva, 6 u n a crisis de llan to, n6. Digo que en la comedia e s t r e n a d a anoche, como en o t r a s que heleido y visto de a u t o r e s chilenos, no h a y efectos porque no h a y situaciones, poruti.
(7) que n o se han sabido buscar 6 aprovechar. Falta de experiencia, como he dicho, 6 de “picardia” como rtza el vocabulario del oficio. La ingenuidad con que estsn hechas, resta inter& 5 la acci6n, que se desliza lema y mon6tona. De ahi que se oigan sin disgusto, pero tambien sin emori6n. Si 6 todo esto agregamos la intervenci6n inoportun a de personajes secundarios y el excesivo cuerpo que toman 10s episodios incidentales, habremos dejado seiialadas las fallas delaobra de anoche-€allas que. son, como he clicho va, propias de todos 10s autores noveles, y comunes, por consiguiente, 6 cuantos en Chile ban escrito para el teatro. Preciso es decir ahora, y a que. es justo y necesario manifestar 10s pensamientos cornpletos, que “La Batalla” representa un esfuerzo laudable y un 6xito digno de tal esfuerzo. bs forzoso poseer u n instinto poderoso del teatro y un buen gust o ing6nito n o menos poderoso, para adelantarse en t a l forma a1 promedio de nuestra cultura en la materia. Aqui, donde hace un:s cuantos aiios, la compafiia Guerrero Diaz de Mendozavino 6 arrebatarnos de entusiastno con 10s dramones histericos de don Jos6 Echegaray; aqui donde Caralt acaba de realizar la mAs suculenta de las giras que registran 10s anales de l a industria teatral y donde Borrhs mismo, para defenderse, tiene que anunciar en sus programas espcrpentos como “La Muerte Civil” y “Fin de Condena”, es casi maravilloso que un autor joven logre d a r realidad escenica con t a n t a felicidrtd 5 un asunto incapaz de violentar 10s nervios ni las ideas de nadie. Negad 6 la “Batalla” las virtudes q u e quer8is; per0 no podrCis negarle la de una r a r a distinciiiny la de una honradez no menos rara. Nada hay forzado all?,n a d a rebnscado ni artificioso. Una mano m$s experta no hahria acaso descuidado t a n t o las figuras de las muje-.
(8) -7-. -res-Carmen 6 Isabel- por perfilar acabadamente la d e Victor, y, sobre todo, la de Eduardo, cuyo d r a m a interior es la espina dorsal de la comedia entera. Per0 n o me negar6is que 10s finales de acto son natura1isi.mos, como en la vida; y que la actitud de Isabel, A p a r t i r de lasprimeras escenas del segundo, se hace t a n interesante, que olvida u n o ftlcilmente la opacidad en que se h a mantenido h a s t a entonces. Bien es verdad que, dentro de nuestro ambiente social y domi.stico, suele ser opaco el papel de la esposa y que el a l m a de nuestras mujeres se revela s61oen 10s momentosde las grandes crisis. Magallanes Moure n o h a querido exponer en escena sino un interesante cas0 psicol6giko: la reversi6n de las ideas de un hombre mediante un g r a n dolor. Dicho en o t r a s palabras, un triunfo m8s de ese g r a n triunfad o r que es el sentimiento. Eduardo, carjcter expansivo, hombre de tendencias prActicas, materialista que se rie de la mnerte, que mira con Ifistima 10s sentimentales y para quien la oracibin, afin en labios de las mujeres, es u n a tonteria, se nos aparece vencido, aniquilado, 6 la vuelta de unos cuantos dias....porque se le h a muerto un hijo fruto de amores clandestinos, en quien adoraha. El contraste de las situaciones est6 admirahlemente planteado; y si el a u t o r n o t u v o mayores pretensiones, hay que convenir en que acert6. El arranque final de Isabel cuando sabe 6 que se debe el cambio de caracter de su marido, es de u n a g r a n d r a maticidad, d e u n efecto hondo y seguro que permite suponer en el a u t o r condiciones superiores de d r a m a turgo. La figura de Victor, desgraciadamente, se disue 1ve..
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(10) L A BATALLA COMEDIA’EB. DOS ACTOS, ESTREHADA EN EL TEATRO @ A S T U G @ EL 5 DE AGOSTO DE 1912. ,.
(11) P. Snrique Borrris &omenaje be afecfo 12 be abmiracibn.
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(13) ACTQ PRIMERQ Salita de rwibo en l a casa de campo de Eduardo. Tres puertas: u n a si la derecha del foro y las o t r a s 6 10s costados. U n a ventana grande si la izquierda del foro. Por la puerta p la ventana del fondo se ven pilares con enredaderas y m8s all6 el jardin de otoiio. Muebles sencillos. Un bouZe 6 la derecha, si l a izquierda consolas. Una mesa Luis XV de madera obscura, a1 centro y sobre ella, flores. En 10s muros, paisajes, grabados y dos retratos fotogrjhcos de 10s padres de Eduardo, en gran tamaiio.. ISABEL.-(Viste sencillamente. Se abriga con un palet6 de corte ingles. Siis movimientos son traiiquilos y afables sus maneras).-iCrees que llegarhn? EDUARDO.-(Hombre fuerte, espansivo, y algo presuntuoso. Se escucha un poco al hablar. Viste ainericann de color gris claroy zapatos amarillos.) -Sin duda. El telegram a de Victor e’s muy claro: hoy ......con ustedes. Y como no llegaron en el tren de la una, han de venir en este de las cuatro. ISABEL-~Y les gustarh el cuartito del rinchn? EDUARDO.-S~, h a de gustarles. ISABEL-Ya se ve tambiCn. En estos casos t o d o debe agradar, todo, con t a l que no traiga recuerdos tristes..
(14) - 14 EDuARDo.-La cuesti6n es no dejarlos un momentosolos. Y hablarles de cosas alegres ...... ISABEL.-PerO tampoco demasiado alegres. Es peor. ZDUARDO.-NOh a y cuidado. Dejame 6 mi ... (Poniendo el oido.) A uer ...... me parece que y a viene el coche. (Camina hacia l a puerta del foro). IaABEL.-(Sigui~ndole). Si, se siente el crugir delas hojas. Vamos B recibirlos. (Entran por la puerta del foro y 6 POCO vuelven con Victor, Carmen y Margarita, l a cria-. da, que trae algunos paquetes).. EDuARDo.-Ya est6n aqui, y les aduierto que no les dejarC ir h a s t a que ......hasta que las penas se vayan. -( Vkte de luto riguroso: toca de crespBn p velo CARMEN. echado. Temperamento impresionable, que el dolor hace languidecer). Eso ....... ISABEL.--NO le hagas caso, Carmela. MARGARITA.--( Muchacha sana, fresca, con l a piel curtida por el sol. Viste de percal color de rosa y la falda apenas le llega a1 tobillo. Su ropa cruje cuando anda. A Isabel,indiciindole una silla) 2Aqui 10s dejo? (Margarita se queda un rat0 mirando desde el dintel de l a puerta del foro hacia la pieza).. EDUARDO.--ES que ahora mando yo ...... y yo mando.. que permanezcan ustedes presos en mi casa h a s t a que hayan gaiiado la libertad, hasta que sepan. conducirse como gente ...... VICTOR.-(Viste.de luto. Nada de extraordinario en su persona. Espiritu apocado. DiscreciBn y casi encogimiento en sus actitudes). Entonces n o saldremos nunca d,e. aqui. EDuARDo.-seria lo mejor. iTrajeron todo 10 que 1eS dije? CBRMIEK-S~, Eduardo. Todo. ISABEL.--iDe modo que vienen dispuestos 6 inuernar con nosotros?.
(15) nos soportan ..... - 15. EN.-Si CARM. RDG. Dc5jate de esas cosas. jlWo,faltaba m$s! EDUA:. L.-Aqui estaran ustedes bien. Nadie 10s moles. ISABE t a,rh. El cuartito que les tengo parece mandado hsicer para ustedes: chiquito, alegre, distante d e t c)do bullicio, lleno de luz, con u n a ventana grandc:, que d a l a vifia. Es la pieza rn& mona de la C6isa. 2Quieren que vayamos A verla?. IEN.-Mh tarde. CARM RDo.-I,a verdad. A rn? ese cuartito me encanta EDUA muchas veces estuve tentado por convertirlo en B Pi eza de trabajo. Es t a n ilurninado, t a n tranquilo ...... Y luego, esa preciosa vista que tiene. ISABE ;L.- Muy linda vista. Er)uaRDo.-La vifia, 10s sauces del fondo, la cordillers1. Per0 es un poco chico p ademas tiene el inconvt?niente de hallarse algo I6jos de mi dormitorio, p CCimo B mi me g u s t a escribir de noche ...... Para U!stedes, en cambio, es espl6ndido. VfCTC)R.-Gracias. Quedaremos bien en cualy uier arte. P; ISABF verlo. :L. Camina Carmela, varnos i% CARM LEN.-- Drntro de un rato ...... DespuCs. ISABE : ~ . - L e s aseguro que estaran rnup bien en esa Piieza. EDUA mo.-Como unos 'novios. (Pausa). ISABE :L.-(A Eduardo). 2Llegaria Juan con el equipaje? EDUA RDO.--VO~ A ver. (Se v a por el foro). I. :L.-(A Carmen). Y mise6 Juanai c6mo qut ISABE CARM [EN.-No estA muy bien mi mama. Siern, mi4tica y con su enferrnedad a1 corazbn. Duerme mial, no puede acostarse porque dice que le vienen alhogos; de maiiera que'pasa las noches sentada e11 la cama, afirmandose en almohadones..
(16) - 16 ISABEL.-PObre mise&Juana. (Pausa). 2Y l a Ju!ia? ...... Nos dijeron que estaba mejor. CARMEN.-AhOra est6 peor que nunca. IsABm,.-iPero n o decian que estaba mejor? CARMEN.--EStuvo rnejor antes de la enfermedad de Jorgecito, per0 despu6s......hace un mes que le h a n vuelto 10s ataques. IsABEr,.-iLe dan ataques? CARMm.-Si, terribles. ISABEL -2Y qu6 siente? CARMEN.-Las rarezas m6s grandes, que ni ella mism a p e d e explicar bien. ISABEL. iQu6 tremendo! CaRiMm.-Figfirate que k veces es como un hipo fuert e que le viene de miiy adentro y l a extremece t o ria. otrac: V P C P ~ :es iin malestar de fatiga, como si dia se nos qued6 sin habla, .ompi6 6 llorar k gritos. Des3uerme tres y cuatro horas -fina. terrible!. yued6 miedo, porqtie asi dor3 de hacer gestos. os medicos.......qu6 dicen?. 3. Que son neruios, que es his.Que necesitasalir, distraerse, rida. oria. B t a n sencillo t o d o eso! Vaya p e la Juha deje el cuidado de sciones de la casa y su modo a...Habria que comenzar por.
(17) -. 17. -. (Aparece la criada en la puerta del foro).. MARGARITA.Ice Juan que onde eja las maletas que trajo 6 1' estacion. I S A B E L . - ~ Qno U ~le dijo Eduardo donde las pusiera? MARGARITA.-YO n o s6, sefiorita. CARAIEN.-QUe las deje ahi, en el corredor. VICTOR.- E n cualquier parte. (Margaritagiraparaentrar, niostrando en la rapidez dela vueltalas blancasenaguas).. ISABEL.-NO, mira. Dile B Juan que las lleve 9 la pieza chica. *(Margarita no d6, seiiales de comprender). Allh.. .hl cuart i t o del rincbn ...( Margarita cerrada). iOh! Donde dormia la loral M A R G A R I T A . - ( S e le ilurnina la cara). iAh! si,!seiiorita. ( Vase).. ISAREL.-(A Carmen). 2No quieres quitarte la toca? 7 a m o s A mi pieza si quieres. (Pausa). Dehes e s t a r. incbmoda, sofocada. CARMEN.-D6jame asi. Gracias. ISAREL.-CO~DOtfi quieras. Te lo decia por el calor que hace. CAHMm.--Estoy hien, gracias. Aunque ...uoy h levantarme el velo. (Se echa el velc hacia atr6s). ISABEL. -Y usted Victor, i n o quiere pasar 9 lavarse, 6 quitarse e'i polvo?. VrcToIt.-Gracias. DespuCs... ISAREL.-~Yporque no va a1 jardin? H a y u n escafio dehajo de aquel pino y es ddicioso sentarse ahi, B la sombra. 2Quieres ir, Carmela? CARMEN.-Gracias. MAS tarde. Tr'rcToR.--Estamos hien aqui. ISABEL.- Pero, por favor, no tengan etiqueta conmigo. Ni les sienta, ni aqui se acepta eso. Ni siquiera se conoce. 2.
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(19) -. 19. -. la fe. Yo en c u a n t o supe la desgracia de ustedes, pens6 que Dios h a b i a querido llrvarse 5. ese angelito p a r a a d o r n a r el cielo con 61. C A RMEN.-LOmismo le digo yo .A Victor. Per0 ...... (Llora lentamente). ISA,BEL.-NO. s6, pero a1 pensar que t o d o s nuestros sue frimientos son o b r a de Dios ......una siente cierto placer en sufrir. Yo n o he tenido que padecer clolores como el t u y o ...El Sefior n o me h a d a d o hijos ... Pero, 2creerAs Carmela, que cuando estoy bien de salud echo de menos mis males? Me he a c o s t u m b r a d o A sofrir porque siempre tengo presente t o d o lo que el Sefior padeci6 por nosotros; porque cuantas a m a r g u r a s pueda u n a experimentac, siempre ser5n pocas comparadas con las que El experiment6 p o r nosotras. CTOR.-ESu n a dicha ... RMEN.-NO es dicha, Victor; per0 pensar asi algo consuela. iSi yo tuviera la seguridad de que mi hij i t o est& en el cielo! Is1~BEL.-iPerO qui& puede dudarlo siquiera! Un an' gelito como ese tiene que e s t a r a l l a d o de Dim. CA RMEN.-Y sin embargo... (Llora contenidamente).iQue diera p o r tenerlo A mi lado! ( Aparece Eduardo en la puerta del foro. Tira sobre u n a silla el amplio sombrero y se enjuga con el pafiuelo el sudor de 1Is cara y de las rnuiiecas).. EDKlARDO.-(Sonriendo). iC6mO quema el sol! (Pausa) Pero ustedes n o h a n ido siquiera & d a r u n a vuelta p o r el jardin ...... VI1CTOR.- -Si, iremos mAs tarde. IS1~BEL.--Yo 10s convide tambiCn y n o yuisieron m o verse de aqui. CALRMEN.--ESperemOS que baje m&s el sol.. -.
(20) - 20 BDUARDO. -(A Isabel). Estuve viendo que concluyeran l a plantacidn de alcachofas. Hay como mil m a t a s . T e traigo, eso si, u n a m a l a noticia; hubo necesi.dad de c o r t a r 1.0s duraznos del fondo, esos duraznos viejos, p a r a que n o les lalte el sol A las alcacbofas. ISABEL-~LOS duraznos de Zaragoza? EDUARUO.--S~: 10s duraznos de Zaragoza. 2Y Crees que eso e s t 5 bien?.. I S A B E L - ~ Q Ubarbaridad! ~ EDUARDO.-si lo he hecho ...... ISABEL-ES que tti haces u n a s cosas... Imagznese, Victor, que p a r a p l a n t a r alcachofas h a a r r a n c a d o seis duraznos esquisitos. EDUARDO.-NO niego que eran esquisitos all5...... en su juventud. P e r 0 ya estaban apolillados de puro viejqs. I’enian lo: troncos huecos, completamente huecos. Ti3 comprendes que ...... IsABEL.-Ya s6 que e s t a b a a apestados y p a r a eso k S ech6 parafina primero y luego sulfato de cobre. Talvez iban Zi s a n a r . ~ ~ D u ~ R D o . - la s i vejez fuera cosa de curarse, me declararia culpable de arboricidio. Pero hija, h a s t a a q u i no se h a inventado u n remedio p a r a la ancianidad p t u s duraznos n o s610 eran y a ancianos: habian p a s a d o Zi la categoria de momias. kAREiL.-siempre con tus cosas. No se puede h a b l a r n a d a en serio con este hombre. EuuApDo.-Ya verAs qu6 bien h a n quedado las akachofas y me encontrargs raz6n cuando t e las comas. ISABEL-Sabes que n o me g u s t a n . Esos duraznos, en cambio, eran u n a delicia. EDUARDO.-NO t e inquietes: hice varios ingertos p o r mi mano, de modo que p a r a el afio venidero ... Dios mediante, como ti.? dices, tendrAs de 10s mismos y. I.
(21) - 21 probablemente mucho mejores que 10s que daban esos Arboles prehist6ricos. Ismm.--Veremos.. . (Pausa). EuuaRDO.-;Sabes que ese pobre Emeterio me h a apenado? ISABEI,.+NO se le mejora l a chiquilla? EDUARDo.-Dice que est5 'peor... La uerdad: t a n t a s cosas tristes estoy viendo ... (Carmen se lleva el pafiuelo R 10s ojos).. I s a ~ ~ ~ . - - B u e nHablernos o. de o t r a c o w EDUARDO.-SP: porqbe si continuamos contando calamidades, vamos ii enfermarnos de 10s nervios. A ver, Victor: lc6mo t e encuentras p a r a ,unamanit0 de brisca? VIcToR.-Hace t a n t o tiempo que n o juego. Ya ni me acuerd 0 . T~DuARDo.--N~, nii. Tienes que jugar conmigo. EspErate. (Busca algo con la vista). TsABEL.--EI naipe esth ah$, dentro. (Indica el boule). BDUAltDO.-(Va y abre el mueble) i Ah! Si. Aqui est& (Quitando las flores de la mesa). Quitamos esto... (Acercando dos sillas). NOSsentamos ... (Se sienta). Y A ver si t e g a n o unos cinco pesos. ,iQu6 t e parece yue juguemos Q cuarenta la sencilla, A ochenta l a doble 9 Q chau:ha la campanilla? Porque pienso g a n a r t e COG campanillas. (Coge el naipe p comienza & contar las cartas, para ver si est&completo). ~IC'I'OR.-(COn deegano). Rueno. Pero t e digo que n o me acuerdo. IsABEL.-Juegue, Victor. Eso lo distrae. EDUARDO.--~O pes que es p a r a que Io roguemos? Caramba! y a me hicieron perder la cuenta. (Cuenta de nEevo). Yen ac8, hombre de Dios. ( A Isabel). Que nos traigan cerveza. (A Victor). 0 prefieres un poco de whisky con agua ....
(22) VrcToR.--Rueno.. Un. PO co. de whisky.. ISABEL.-(Levan tjndose)I. Y p a r a t i , lcerveza? EDUARDO.--S~, Pilsener. (Cuenta de nuevo las c a r t a s de la baraja).. ISABEL.-(A Carmen). VcJ Y p vuelvo. ( E n t r a p o r e1 foro). EDUARDO.-A ver mi atiigo don Victor: acerquese y a p r o n t e las platas. VICTOR.-Me v a s A gan a r fZcilmente. (Se acerca ;i la mesa).. EnUARD0.-cont tando l a s cartas). Treinta y tres, t r e i n t a y c u a t r o , treinta p einco, t r e i n t a p seis, t r e i n t a v siete, t r e i n t a y ochc), t r e i n t a y nueve y cuarenta. E s t & cabal. Ahora Iel primer rnon.0 d a . (Va echando 1. cartas sobre l a mesa). China de espadas. Til das. Te digo que no me acuerdo. VICTOIi.-(SentAndose! EDUARDO.-A otro perro con ese hueso. (Cage las cartas). I. iQu6 juego t a n p6simo me has dado! COros son triunfos? iY el caballo! 2A que se di6 el siete? (Victor cambia u n a de las c a r t a s que tiene en la mano p o r Ia que seiiala el triunfo). :NO ve? NO 10 decia yo?. Tienes, Carmela, un m a r i d o que es un gallo... (Tirando una carta). Un g;tllo f i n o... (Recoje la haza). Venga ese cop6n p a r a acA. P a r a principiar n o est Z malo. VicToR.-Veinte de copas. EDt?ARDO.-(Sin q u i t a r la vista del juego). Que t e digo, Carmela. bcusa copas. iQu6 ser& cuando llegue el whisky! No se puede u n o descuidar con este hornbre ... P o r q u e si uno se descuida ... (Pausa). L a verd a d . N o se q u e j u g a r t e . (Llega Isabel p o r el foro y se queda mirando el juego.) ISABEL.-Parece que Victor t e tiene a p u r a d o . EDUARDO.-(Decidi&dose). Y a no espero mQs. Prefiero perder el acuse. Ah? va el caballo. (A Isabel). l P o r que no haces l l a m a r 6, Alfredo y B Eruesto para ofrecerles un trago de cerveza?.
(23) - 23. -. de decirle A M a r g a r i t a que 10s busque. Yo no 10s he visto. Talvez se h a n ido A la viiia. E1)vARDo.-iAhora sale este rev esttipido! Ahora ... Ll6vatelo. N o lo quiero. 'IS'\BEL .- Psch ... Te v a & g a n a r m u p I6jos Victor. 'VI cToR.--Veinte de espadas. IS,~BEL.-~IJ~! jEsto v : ~A ser con campanillas! Er)UARI>O.-i Pesado el hombrecito! M i r a con las que se deja m e r . Cpando digo q u e es un gallo ... (CarIS.ABeL.-.kabo. men se levanta). .IS. AREL.-(A Carmen). 2Quieres que v a m o s a1 corredor? .C?LRMEN .--R u en 0,v a m os. IS.4 a ~ ~ . - P e r oa h o r a t e q u i t a r a s eso... (Indica l a t o c a ) .. CP~RMEx-Bueno. la puerta de la derecha). Vamos p o r aqui, entonces. ( E n t r a n ) . E1)vsRDo.-iRespiro! VICTOR.--jQU6! Por lo menos me h a s c o r t a d o el cuaren ta. e. ( L e muestra triunfalmente E1~ a ~ D o . - ~ d i v i n a s tiMira! una c a r t a ) . Pero de bien poco me sirve. Con 10s dos acuses de & veinte que tienes pa, formas el cuarenta. (Pausa). iHum! Me vas A ganar muy I6jos... (Pausa). iBArbaro! iQU6 haces! Me regalas u n a brisca. Vr CToR.-Ya yes. E1KARDO.-jC6mo estarA el cementerio que echa afuer n 10s muertos! ;No tienes h a s t o s que juegas t ri u n fos? VI'CTOR.-(Examina sus cartas). iAh. si! NO h a b i a visto. EL)uARDo.-2Trarnyitas tenemos? VI1CTOR.-(Casi ofendido). N6; n o son t r a m p a s . Es que n o e6 ciimo estoy jugando. mARDo.-iCon qui5 n o sabes, n 6 ? iToma! ah! v a ese a r r a s t r e p a r a que sepas. I S '\REL.--(Sefialando.
(24) .-. V f c T o R .- N6 ... ( S e pasa la mano por la frente). EDuARDo.-??ero que tienes en tonces.. .... VICTOR.-YO mismo n o s6 ... Todo me disgusta, n a d a me interesa. N a d a que n o sea mi propio pensamiento..
(25) EDUARDO.--ESO es lo que se l l a m a neurastenia. Y o la t u v e cuando se suicid6 la Poup&. $e acuerdas? VIcToR.-Creo que lo mio es distinto. N o me gusta ni Iiablar ni o i r hablar. La luz me hace dace. Quisiera e s t a r acurrucado en un rinc6n obscuro, a d o n de n o llegara ningGn ruido. EDUARDL-ESO, eso es neurastenia. iQu6 me dices 5 ml, que estuve A p u n t o de volverme loco! Si n o es p o r el Doctor Orrego, que me t o m 6 p o r s u cuenta y me pus0 10s p u n t o s sobre l a s ies, A estas hor a s yo e s t a r i a en el manicomio, y quizAs en el hospicio ... LY sRbes? De t o d o el regimen c u r a t i v o del doctor, n a d a me hizo t a n t o bien como el consejo de que n o siguiera leyendo novelas cursis y libros sentimentales. “Joven,-me dijo, con cierta ironia,--lea usted 6 Schopenhauer”. Y lei, n o s610 Q Schopenhauer, sino tamhi6n 6 Nietzsche. ‘?o e s t a b a enfermo de sentimentalism0 y esos d o s fi16sofos me ensefiaron A considerarlo como un signo de inferioridad. Esto me c u r 6 para t o d a l a uida. (Pausa). ~ T flees i poco? VICTOR.-POCOme g u s t a . EDUARDO.-ES q u e debes leer. Yo t e Frestar6 lihros y sanarAs, como s a n e yo, para t o d a l a uida. VIcToR.-Pero t u cas0 n o es el mio. Ni creo que pueda compararse el suicidio de u n a a m a n t e con la rnuert e de u n hijo. EDumDo.-iVes? Y a apareci6 el sentimental. E n l a relatividad de todo, 10s dos casos son iguales. ZPor quC h a d e ser m a y o r el dolor del p a d r e que ell del a m a n t e ? (Tira las cartas sobre la mesa) VICTOR.-NO d i g a s eso. EDUA RDO. -Si, lo digo: porque debo destruir en ti la idea de que t u dolor es finico y que t u desgracia*.
(26) - 26. -. supera en magnitud 8 cualquiera o t r a desgracia. TG observas el dolor ajeno, si lo observas, sin despojarte ni por un segundo de t u propio sentir. Es como si un m6dico pretendiera t o r n a r el pulso sin quitarse 10s guantes. Y si p a r a percibir las pulsaciones hay que proceder A m a n o desnuda, p a r a apreciar 10s sentimientos de 10s dem8s cs necesario tambien desnudar nuestro espiritu, q u i t a r n o s l o s guantes del egoismo. De o t r a suerte, es irnposible hacerse cargo del dolor de 10s demgs. Ni se puede tarnpoco niedir el dolor propio. VIcToR.--Eres tfi quien no se hace c a r g o ...... EnuARDo.-~ermiteme. Si, me hago c a r g o de t u d o l o r Y t a n t o , que me pongo en t u caso. VIc$oR.-iQuieres que sigamos j u g a n d o ? EDuARDo.-Te digo que me pongo en t u caso...... “VicroR.-Pero t G n o tienes hijos. No conoces el a m o r de padre. EDU.4RDO -2No ves? Das p o r sentado un hecho que n o t e consta. VICTOIL-A no ser que ...... EDUAHDO.-A no ser que pretendas ser t G tambi6n el finico hombre que ha d a d o cumplimiento a1 “multiplicaos” de la Escritura. VICTOR.--U si es cierto que tienes uti hijo, n o puedes quererlo como yo queria a1 mio. ~EDUARDO -iClaro! TG e! tjnico en sufrir y el Gnico en querer. Eres un s6r excepcional. (Riendo). El molde en que t e formaron e s t a b a sin us0 y luego que estuviste liecho se rompi6. Nadie igual A ti 2110 es cierto? yIcToR.--Mira: rnejor ser8 que sigamos la brisca. EDWARDO.-iQU6 brisca ni y u e...... ! Dejame g o z a r con lo que a c a b a s de decir, hombre extraordinario. ‘TICTOR. - N o me entiendes, Eduardo. Lo que t e di-.
(27) - 27. -. e querer lo mismo 5 10s hijo S 1s a n t e t o d o el mundo, que :5 be) plicaci6n. Yo t e la dar6 hecha Iensar...... n o se puede querer ilegales que A 10s legales. 'ienso que un padre h a de que h a visto nacer, que ha tenidc B quien h a p i a d o desde su quien h a sufrido mucho, istado en fuerza de t r a b a j o in social y econ6mica ...... e). jAh, si! Perfectamente. P e r prejuicios sociales, 6 p o r l k 5 por lo que sea, est5 conde :jos de su hijo.y 5 velar por i :orno quien dice B hurtadilla5 m a r relativamente ii su liijo, iente, t a n t o 6 mAs que el paiocido. Y a1 fin 2porqu6 comyue n o tienen p a r a nosotros in? 2TG sabes lo que es tener ciedad? 2% yo lo que es ser C a d a cual siente como siente en 10s demBs. Me rio y o de 10s vilejio de sufrir mejor y m 8 s 21 resto de 10s mortales. 2En :a1 pretensibn? Yorque es toB de no admitir competidores 7. 7. no tfi dices.. :eptas que h a y a o t r a s persopuedan sufrir t a n t o 6 mAs.
(28) - 28. r. -. EDUARDo.-’ranto como tfi, entonces. ( P a u s a ) . Pues. con a c e p t a r esto- que es en buena cuenta la verdad-tienes u n a ideaconsoladora. N o eres el finico. Hay otros, muchos otros que han experimen t a d 0 6 que experimentan itn dolor anfilogo 6 m&s intenso que el t u y o . Diga el proverbio lo que diga, el mal de muchos es el consuelo de ...... todos. VIcToR .- P e r o ...... EDUARDO.-NO.N o h a y per0 que valga. P a r a b a r r e r ]as telarafias del sentimentalismo, no h a y mejor escoba que la raz6n. Piensa a h o r a t o d o lo infitil que es aferrarse a1 dolorcuando nos encontramos a n t e lo irremediable. Y luego ..... que & veces u n o sin quererlo deja de ser sincero. E x a m i n a t e & ti mismo p observa c u a n t o h a y de falso, de simulado, en ese dolor que ti3 Crees sublime. VICTOR.-~eO que v a s demasiado lejos. EDUARDO.-%~ empeiio en demostrarte l a verdad. Nada mQs. Desde que muri6 t u niWo i e n ningGn momento, en ningfitninstante h a c r u z a d o tu mente un pensamiento plgcido? MQsde una vez, sin d u d a ...(S e a s o m a Ernesto Q la puerta, y a1 ver 6 Victor se retira). EDUARDo.-oye, Ernesto.. ....j Ernesto! ( E m e s t o , apareciendo de nuevo en la puerta).. Que. hay, ...(Es un mozo de veinte aiios, hien trajeado, aiin cuando n o sea un ciiidadoso de s u persona).. EDUARDo.-Entra, hombre. (Victor y Ernesto se d a n la m a n o ) . Y Alfredo? D6nde a n d a ? ERNESTO.-(SC echa B reir). ihlfredo? Est& s a c u d i h dose la r o p a . S e peg6 un costalazo macanudo. EDUARDO :-i C6mO?...... ERNBSTO.-Mont6 en pelo, el lunanco p a r a pillar a1ne-gro y el lunanco se pus0 si corcovear y lo bot6 ....., EDUARDO.-~NO h a b r a sido diablura t u p ? ERNESTO.-N~. Si yo n o le hice nada..
(29) - 29. -. EDUARDO.-ES raro, porque ese caballo es muy manso.. ERNESTO.-Hubieras visto como rabiaba el gringo...... Qued6 hien revolcado. (Entra Alfredo por l a puerta del foro. Eseste Alfredo Thompson un joven de treinta aiios, alto, delgado, rubio, mestizo de ingles. Hay en su hablar un ligero acento b r i t h i c o . Sus modales poseen una sobria elegancia. Viste correctamente. Se detienc indeciso).. ALFREDO.-Te present0 a Victor Gandarillas. ( A Victor). Alfredo Thompson (Se d a n la mano). ALFREDO.-( 4 Victor). Sefior...servidor de usted. EDUaRDo.-;Quieren cerveza' ALFREDO.-YO no, gracias. ERNEsTo.-Ya tom6 en el comedor. EDUARDO.-(A Alfredo). i c o n que t e caiste? AI,FREDO.--(POr Ernesto). El jovencito, p1:es. ERNESTO.-(Riendd). Se le h a puesto que ~o le hice algo a1 caballo p a r a que lo b o t a r a ... ALEREDO.-CI~~O. KO se comprende de otro modo. EDUARDO.-(AErnesto). Tienes qtle confesarla. ' iQu6 hiciste? ERNEsTo.-Nada, nada.. ALFREDO.-si. Cuando yo iba 6 suhir, tfi t e acercaste 6 la trasera del animal. Despu6s comenz6 6 brincos. EDUARDO.-Ya S 6 . ENESTO.-;QU~? Si n o le like nada. EnuARDs.-Le hiciste cosquillas con alguna ramita ..... ALFREDO.-Si, a n d a b a con u n a varilla. ERxEsTo.-(Sin dejar de reir). Les dire: fu6que quise sa-. carle una semilla de clonqui que tenia en la cola, p p o r sac&rsela, se le enred6 mAs. EDuARDo.--Ah, brib6n, lo h a s heclio de intento...... ERNESTO.-M, n6. Juro que fu6 asi..
(30) ALFREDo.-Haces hien en ponerte serio porque sin0 ..... ERNESTO.-~NO sales B cahallo conmigo? ALFREDo.--Seria poco eso. Te h a b r i a d a d o un rem!c6n. EDuAmo.-iVan A salir, entonces? ERxEsTo.-Si, y a tenemos 10s cabalios ensillados. EDUARDO.-cU&kS ensillaron. ...... EDUARDO.-EI negro y la yegua hgya. iQuieres que t e cuente el cuento de la yegua b a y a de d o n P e d r o Arcaya? EDUARDO.-BUenO. ERNESTO.-YO no t e digo que me digas bueno sino, que si quieres que tecuente el cuento de la mula b a y a .... (imula eral)'de don Pedro Arcaya. EDUARDO.-ctl6nta~O. ERNESTO.-YO no t e digo que me digas cu6ntalo. sin0 .... EDUARD0.-( Le d a un pescoz6n). Bueno. M e la pegaste. ERNESTO .-...... Si quieres que t e cuente el cuento de l a m ul a bay a ...... EDUnRDO.-iESt& bueno! ERNESTO .-...... De don Pedro Arcaya ...... EDuAEDo.-iVas ii callarte? (Poni6ndose serio). Mira Alfredo: antes que se me oluide, voy B hacerte nn encargo. Ustedes n o se van h a s t a despues de comida, i n o ? ALFREDO.-(SIira 6 Ernesto, h e g o 5 \%tor). T a l vez seria mejor ...... ERNEsTo.-iQue! CIrnos? T\i por pienso ...... EDUAKDO.-AS~ me parece.-Bueno, p o r si se me olvida despues, voy it pedirte un favor. (Saca la cartera). Estos cien pesos 10s llevas rnafiana A donde ti3 sabes.. AI,FREDO.--~ All&?.
(31) allA. (Hace con el iadice u enredo de lineas ". en el aire y se queda apuntando). All& ...(Rie). ALFREDO.-(Sonriendo). Bueno, con much0 gusto. ERNESTO.( A Alfredo). iVamos?. E. UARD~.-%,. EDnmDo.-Cuidado con la gegua b a y a ...... ERNESTO.-~DC don Pcdro Arcaya?......No haycuidado. EDUARDO.Es que puede botarte. ERNESTO.-~A mi? j6, j&...... Ar.FRmo.-Acukdate del o t r o din. ERNESTO.jBRh! iPoryne se solt6 la cincha ...Ahora .... (Arquea las piernas, se inclina adelante, hace chasquear la lengua y mueve 10s brazos como si fuera refrenmds uncaballo brioso). Algo he de aprenderle a1 gringo 6ste. (Todos rien, liaata Victor). iVamos? (Entra por el foro). ALFKEDO.- ( A Victor). Con permiso. ( A Eduardo). 2A. que horas comen?. EDUARDO.-A las siete, m8s 6 menos. En t o d o cas0 10s esperaremos. 2Van Iejos? ALFREDO.-NO, llegaremos hasta el rio n o mhs. (Entra, por el foro). EDUARDO. - A s %comprendo y o la vida: alegre, s a n a entusiasta. VICTOR.-NO tienen por que sufrir..... EDUARDO.-Y cuando les llegue el turno, sufrirsn con entereza: n o se dqjar5n anonadar como tfi. VICTGR.-Quien sabe...... EDUARDO.-NO, no. Tti t e empecinas. Sin embargo, cuando algo t e distrae ...... ~ 7 1 C ~ ~ ~puedo ~ . - distraerme. N ~ EDUARI?O.-HaCe un rnoinento t e vi reir con las paya. sadas de Ernesto, y a h o r a vuelves A poner c a r a de m&rtir cristiano. Es lo que te decia denantes ..... VICTOR.-^ Que? l%DuARDo.-Que cuando t e sorprendes pensando en al- -.
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(33) -. 33 -. EDuARDo.-Evidente. VICTGR.-A veces me niego A creer que jorgecito h a muerto: entonces me pongo 6. p’ensar que est& en ’ c a s a de algih pariente, que a n d a paseando, y que v a A volver ....,.Cada puerta que se abre, me parece que es 61, que llega ...... Y sin embargo, yo sC que no h a de volver nunca. (Pausa). iQuC brutal es l a palabra nunca! EDUARDO.-ESa mezcla de realidad y de ensue50 es lo que m6.s atormenta. Eso que tfi dices que sabiendo que t u nifio no h a de volver, eaperassin embar. go que vuelva, eso es lo malo. 0 se Cree A ciegas, como las mujeres, 6 n o se Cree absolutamente. N o h a y mAs. VICTOR.-jQu6 sencillo es decirlo! EDuARDo.-Pero si es cuesti6n de pensar, de razonar. La muerte es un f e n h e n o n a t u r a l , puesto que nad a escapa 6. ella. La transformacidn de lamateria: eso es l a muerte. Si t o d o cambia, no veo p o r que habriamos de serla excepci6n en esa ley universal. La c u e s t i h es aceptar l a muerte t a l cual es: u n organism0 que se disuelve p a r a d a r vida & o t r o s organismos, como l a cApsula se rompe par’a diseminar la semilla. Per0 ......ime oyes? VICTOR.-SE, t e oigo. Es muy bonito lo que dices ...... EDuaRD3.-Bueno. Aceptada la verdad, la rttsignaci6n viene sola. Ante lo irremediable, no queda sin0 eso: resignarse. Cuando se comprende lo inGtil de la protesta, cesa el deseo de protestar: uno se resigna, y calla. l y puede haber algo m6.s inGtil que protestar de la muerte? VICTOR.-YO quisiera pensar como tfi...... 6 creer como Cree Carmen, como Cree Isabel ......como ’ creen todas. P e r 0 no puedo. T e envidio ......como las envidio 6. ellas. 8. -.
(34) - 34 EDUARDo.-Todo es cuesti6n de voluntad. Aqui me tienes B mi. Ayer me avisaron que michico est6 bastante enfermo. U sin embargo......aqui me tienes. Ni siquiera he ido A verlo. iQuC sacaria con ir? Si la cosa es grave, mi presencia de nada serviria ....y si es una enfermedad pasajera, mi viaje seria infitil. Con que ......% ver si t e aprovecha la conferencia. (Le da palmadas en el hornbro). Voy B hacer t r a e r una lampara porque p a se v a la luz. (Isabel y Carmen llegan por el foro). iHola! Ya voluieron. (A Isabel) CQuieres pedir u n a lhmpara? I.sABE12.-iVan B seguir jugando? C6mo lo han trataado, Victor. VICTOR .-€lien, gracias. IsABEL.-iHa gan ado? VICTOR.-( GvantBndose). Si no hemos jugado. EDuIIRDO.-HemoS estado conversando. IsABEL.-iTenian mucho que contnrse? EDUARDO.Algo. ISABEL.-~I se puede saber? EDuARDo.-Nada de inter& para ustedes. ISABEL.-(A Carmen). 2No te d a que pensar t a n t a reserva? EDuARDo.-Victor me contaba sus aventuras de amor y yo le confiaba las mias ......lau6 t e parece, Carmela? ISAREL.-\'Oy 6 pedir la 1Ampara. (Entra. Su voz se oye por el corredor). Margarita ......Margarita ...... CmMm.--Hacen bien en distraeree ...... EDuARDO.-;Oyes, Victor? VIcToR.-Bien sabe que no estoy para esta dlase de distracciones. (Vuelve Isabel por el foro) IsAnEL.-Con que ...... iauenturas de amor? EDUARDO.-~NOS Crees incapaces de tenerlas? (Isabel rie)r 2Tan viejos estamos?.
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(36) VICTOR.- jQu6 hay! ISABEL.-QUC t e pas CARMEN.-AI~O que VICTOR.-PerO quC. ISABEL-Algtlna mariposa. ( loaos nuran en reaorl est$. (Indica el pie de l a lbmpara). EDUARDo.-Aqui est$, l a pobrecita. (Hace que. H ni. l a mira).. CARMEN.-jQtl6 EDUARDO.-(Se. susto me h a dado! dirige 6 la puerta del foro. Decla. m z a l a mariposahaciaarriba.. n a pieza e n t r 6 do la l a m p a r a e or0 del sol ....... ierme de que no he nacido ISABEL.--(. Declama 6 su vez).. Vo16 t a n cerca de l a llama ...... Que se quem6. EDUARDO.-iQU6 horror! Eso hace recordar aquello de: “Viote el cazador, mirote, tirote, cazote”. .. l s i ET,.~ i Crees h aberlo hecho mej o r ? EDuARn0.-Per0 por lo menos, mis versos tienen medida. .....suenan bien. ..... ISABEL.-Y 10s mios isuenan mal? EDUARDO.-cOmO el t r o t a r de un caballo manco.
(37) - 37 A t i no m$s te sale t o d o bien. EDUARDO.-NO es eso. Es que ...... ISABEL.-ESque tt3 tienes la pretensi6n de que nadie hace las cosas mejor. ( A Carmen). CVamos? E~u~~~o.-(RurIonamente). 2A pelar? ISABEI,.-(Ir6nica). Adivinaste. Y ustedes ......sigan con-. IsaBEL.-Claro.. versando de 1b mismo. (Isabel y Carmen se van p o r el foro). VIcToR.-(Se sienta jtinto B l a mesa y afirma en ella 10s dos). E s t o y como si me hubieran apaleado.. CO-. EDUARDO.-ESnatural: el cansancio del uiaje ......P e r o t e aseguro que vas dormir como un c a n h i g o . VICTOR Dormir ......hace m$s de un mes que n o duerm o sino A ratos. Desde la enfermedad de Jorgecito. I despues ...... menos todavia. EDuARno.-Har$s poco ejercicio. (Pausa). Mira: yo te voy 6. t o m a r por mi cuenta. Saldremos A caballo t o d a s las mafianas: despues de almuerzo echaremos unasiestecita, y en la t a r d e ......no faltarg que hacer en la tarde. VICToR.-si tuviera Bnirno para t o d o eso...... EDUaI<DO.-iQuC! El Animo se lo f o r m a u n o mismo. T o d o es cuesti6n de voluntad. Lo principal es POnerse firme. Y sobre t o d o ...... VICToR.-CVas 6. comenzar de nuevo?...... EDUmDo.-Hasta que t e m e t a mis ideas en la cabeza. Y como t e decia: nada de sentimentalismo. Aprende de mi. Si mafiana me llega u n a m a l a noticia, me Teras t a n tranquil0 como a h o r a . Y pensar que despuCs de esta vida no h a y o t r a . (Pausa). ' Los muertos n o deben preocuparnos absolutamente. Bgstenos recordar lo que fueron en vida. (Oyese tras de la puerta de la izquierda el murmullo de algunas voces de mujer-cuatro 6 cinco-que rezan. La. .-.
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(42) - 42 CmMm.-Porque......No. De veras: esth bien. Crei que habia cortado las dos p a r a el misino lado. ISABEL.^ si las hubieras cortado m a l n o habria sido raro. Con esa costumbre que tienes de llegar p cortar ......(Se sienta). .CARMEN.-QU~quieres: no he podido acostumbrarme Qusar moldes p a r a todo. I s ~ ~ m . - C l a r o Se . conoce que ereshermana de Eduardo en la pretensirin de querer hacerlo t o d o como Dios les d a Q entender...... *’CARMEN.-NO es p r e t e n s i h , Isabel. Si se puede hacer algo a1 ojo ......iPor que n o hacerlo? ISABEL.-La cuestirin es hacerlo bien. CARMEN.-I si se puede hacer asi ...... ISABEL.--NO discu tamos, iquieres? CARMEN.-EreS tfl la que h a COmenZadO. -3[sABEL.-Tienes razcin. Siempre sop po. cARMEN.-(Sentiindose). i Ay sefior! (Suspira. Silentio). “ISABEL.-iQU6 dia t a n oscuro! Me cuesta ver. CARMEN.-Yllueve. (Mira hacia afuera). ISABEL.-Me d a n unas g a n a s de irme & Santiago ...... CARMEN.-~Aque? IsaBEL.-iCrees que estoy muy bien aqui? @ARMEN.-YCrees que en Santiago ..... IsABaL.-Por lo menos all&u n a se d a cuenta de que est9 viva: sale, ve gente, habla. CaRMm.-Como aqui no ves gente...... ISABEL.-POr favor, Carmela. Siempre t o m a s asi l a s cosas. CARMm.-Las t o m 0 corn0 me ]as dicen. ISABEL.-iVas 6 imaginarte a h o r a que lo digo p o r UStedes? CARMEN.-NO.P e r 0 como dices que quieres ver gente.... XsBBEL.-(Con impetu). Si: gente extrafla, gente nueva,.
(43) gente que nie distraiga, y que distraiga 6 Eduardo, sobre todo. CARMEN.--jAh! Eso es otra cosa. IsmEL.-iTe parece que es vida esta? ;Que esto p e d e seguir como est&? @ARMEN.-NO te entiendo. ISABEL-0Eduardo se vuelve loco .....6 me vuelvo loc a yo. Pararemos en eso. CARMEN -Per0 a1 f i n , que es lo que hay. ISABEL.--NO s& Te digo que no s6. Y eso es lo me confunde. Veo que Eduardo no es el mismo de antes p no s6 mas. (Se aflige. Ambas se inclinan en silencio sobre la labor). (Llega Eduardo por la puerta del foro. Se deja caer sobre el divan).. ISABEL.-Te hacla de cabeza en t u escritorio. ;No nos dijiste que ibas 6 escribir? EDUARDO.-S~, mi novela. CARMEx-i Aquella de que me hablaste en vez pasada? EDUARDO.-NO. Otra. CaRMEN.-I)ebe de ser dificil escribir una novela. EDUARDO.-NO mucho: es cuestidn de paciencia mas bien. CARMEN.-Y de talento, cfaro. Mira que p a r a inventar t a n t o y decir tantas cosas bonitas ...... EDuARDo.-iMentir? Eso se hacia antes. ISABEL.-zY ahora? EDUARDo.-Ahora se observa la vida, se estudia la realidad, se relata lo que se ve. CARMEN.-;De modo que lo que se dice en las novelas son cosas ciertas, que han pasado? ISABEL.-iHa sucedido entonces todo eso que cuentan las novelas? F,DuARDo.--Algunas cuentan hech os reales. “La Casa.
(44) - 44 vieja" de Lucho Riego, por ejemplo, es una historiaviuida. Y lo mismo "Ansiedad" de Fernando San Rom&n. CARMEN.-{ Eso h a pasado, entonces? ISABEL.-I tfi lo Crees..... EDUARD0.-Si lo digo...ser6 porque lo s6. ~ R ' ote parece? IPABEL.-ESque dices tantas cosas.. .... EDuARDo.-Ahora encuentras que digo rnucho. Anoche me decias que todo me lo callaha. ISABEL. -Per0 hombre: y a no se puede hablar contigo. Todo t e cae mal, todo te disgusta. EDuARD0.-Dices ]as cosas de un modo ..... ISABEL.-EImodo que he tenido siempre. iQu6 te extraiia ahora? EDUARDO-NO s6: per0 me hnce el efecto de que n o fueras l a misma. IsAREL.-Eres ti? el raro. {SerB que t u car6cter h a cambiado desde que t e di6 por ser literato? EDUARDO.iNo yes? Parece que quisierasreirte de mI. CARMEN.-Pero Eduardo, n o vale la pena...... ISABEL.-NO veo por que habria de reirme de ti. Ni siquieradas motivo para eso. Todo lo contrario: t u mal humor constante me d a que pensar, me confunde, no s6 A que atribuirlo. Yo n o t e hecho n a d a p si t e pregunto lo que tienes ...... EDUARDO.-{A que t a n t o preguntar? ISABEL.-ESporque comprendo que ti? me ocultas algo, que algo t e pasa y no quieres decirmelo. EDuARDo.-(Hace un gesto como si la voz de Isabel le irri. tara 10s nervios). KO hables t a n fuerte, por favor. Mira que me duelen 10s oidos. T Q A R V T -C;\-,I.. A.3YYLU.. Va. onmnrenAn n mi ~x v r u n 7 tp y"'i l e hsrnfn "CIUCLI 1 1 . 1 I-. L U C V l l l r""'A". inrn-. *I.-". moda. CARMEN.- habe]...... EDUARDO.-ES yue hablas demasiado fuerte p 10s ruidos me hacen dafio. Debo de estar enfermo..
(45) - 45 ISABEL-Y si estfts enfermo ipor que 'no dices lo que. *. sientes? Piensa un momento en l a situaci6n en que me pones a1 call6rmelo todo. EDUARDG.-EreS ti3 la que me harfts creerque estop enfermo. Yo no siento n a d a de extraordinario. Tal vez este dia de invierno ......0 el t r a b a j o de noche.. .... CARMEN.-Debe preocuparte eso que est& escribiendo. EDUARDO.-ESO es lo que digo ......Quien sabe ...... ISABEL.-%, y niientras t a n t o , y a n o es t u 6nimo s610 el que cambia, sino t o d o t u modo de ser. Y .pierdes el apetito, y enflaqueces, y ya n o se t e puede hablar porque todo es motivo de disgusto. EDUARDO.-(R~de malas ganas). AcabarB s por convencerme de que tengo el diablo rnetido adentro. ISABEL-NO st! si ser9 el diablo, per0 algo tienes. TG n o e r a s asi. EDUARDO.--S~~O falta que mandes llamar a1 c u r a para queme ...exorcice. (V8se por la derecha). (LlegaErnesto por el foro. G e n e cubierto de barro, con l a g o r r a echada atrgs. Luce un desgarrrin en el bolsi!lo de la blusa. La escopeta a1 hombro y el vacio rnorralterciado).. E m ~ s ~ o - V e n g oembarrado h a s t a l a nariz. .CARMBN.-iJeSfls! C6mO se h a pUeSt0. ISABEL-~NOles dije que estaban regando la vifia? ERNEsTo.-Pero 9 qui& se le ocurre regar cuando y a cae el a g u a de all& arriba ...... CARMEN.-~Ymucho caz6? ERNESTO.-iQUt! habia de cazar! No baja un pftjaro. P a s a n algunos per0 muy alto, y asi, a1 vuelo, no h a y seguridad ninguna de apuntarles. CARMm.-(Ircjnica). La cuesti6n es sorprenderlos dormidos. Entonces, con un cab0 de vela se les encandila ...y caen. Pero es necesario que est0 se haga de noche ......
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(47) - 47 -. .... mo cameI16n donde fu6 6 caer, corri(5 y Io recogi6 Yo, por pasar por entre 10s alambrles, me enred6 en una parra J me raj6 la leva. (Muiestra el desga- rriin. Las damas rien).. IsABEL.-Ha llegado Ud. como Michin. ERNESTO.-NO. Le aseguro que 6sta me: Ia tiene que zal?. me vine. Cuando me venia. .... IsAmL.-ZSiguen las aven turas? ERNESTo.-Esp&ese. Cuando me venia, vi una diuca parada en un poste. Era un bonito tiro. Le hice10s puntos y jpaf! a1 suelo. Esa l a recogi. La traia en la mano cuando en est0 11eg6 el perro amarillo grande que n o s6 como se llama ..... ISABEL.-EI “Jaloux”. ERNESTO .-... Y de un tarasccin me la quit6. IsAnEL.-Pero. CSe l a quit6 el perro? 6 usted se la en-treg6 ...Porque ese perro es muy manso. ERNESTO.-EI hecho es que se me vino encima . JsAssL.-Para hacerle fiestas. &tNESTO.-iQU6 fiestas! Si me salt6 encima y me puso. las monas en el pecho ....A poco mAs me tiende. IsAsEL.-Carifios. E R N E s T o Carifios ....Rueno: el hecho es que se llev6 la diuca. ISA~EL.-~Y la o t r a ? Porque eran dos. i N o dijo que eran dos las que habra cazado? ERNEST0.-La o t r a .....Van 6. creer que es cuento. Nome van B creer. ISABEL.+$ creemos. CARMEN.-CUente no m&S. ERNESTo.-La o t r a cap6 junto 6 la tapia, ahi dondeamontonan las limpias de l a acequia. (Sefiala haciaI. .... ....... .-. I.
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(49) - 49. -. iQue embustera l a mujer! a s ella, Ernesto. Es ella. ERNESTO.-(COn cierta cortedad). Per0 a1 fin......Estoy por creer que son las dos. (Rien ellas ruidosamente). ISABEL.-iQU6 hueno! CARMEN.-iQUe qracioso! ISABEL-ESO se llama acertar. CARMm.--Parece increible que h a y a a p u n t a d o t a n bien .. . ISABEL.-~NOves que n o yerra tiro? ERNHSTO.-ESO es. Rianse a h o r a de mi. CARMEN.-& no nos reitnos de usted. (Rien nuevamente). CARMEN.-iJePfiSj. .:.. (Llegan Jorge y Alfred0 p o r el foro). kFREDo.-Buenas tardes, sefioras. ISABEL.-Buenas tardes. CARMEN.--RUenaS tardes. de veinticinco aiios. Hablador, turbulento, con intenciones de gracioso) iAh! Este e s t a b a aqui (Por Ernesto).. JORGE.-(MOZO. .... ISABEL.-NOS h a acompafiado un rat0 y hemos pasado muy entretenidas con el. 2No e s cierto, Carmela? CARMEN.-MP h a hecho reir de buenas ganas. JORGE. ( A Ernesto). jC6mo se habran reido de ti! EKNESTO-i De mi? ISAREL.-NO,Ernesto. Ni siquiera hemos pensado en tal cosa. KO hemos hecho sino celebrar sus cuentos y sus ocurrencias. ERNESTO.-CIaro. Como & . e (Indica a Jorge) n o sabe s i n 0 c o n t a r chascarros del Almanaque BrCstol ...... JORGE.-Pero se h a n reido de ti ...... IIABEL.-~Y han cazado? ALFRE~O.-POCO,sefiora. Y no por falta de dcseos. ISABEL .- s i n 0 ...... 4.
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(51) - 51 es algo que emociona, mbxime si se piensa que es. el primer chileno q u e realiza l a hazafia. JoRGE.-~E~ primero? ALFREDO.-E~primer chileno que vuela en Chile. , JORGE -Es un error. El primer chileno que vol6 en Chile fuC don Ruperto Pozo, don Rupa, como le decfan all%en Ovalle. Le he ol’ao la historia 6 mi, padre. El vi6 el a p a r a t o en que vo16 don Rupa. ALrREDo.-iHombre! Primera vez que ...... JoRGE.-S~, p e s . Lo que oye. Don Rupa se fabric6 sui a p a r a t o p a r a volar y segtin dice mi padre, era u n a serie de paragnas dispuestos de manera que cuand o unos se cerraban otros se abrl’an. La naveciIla e r a un barril. hRMEN.-QQne divertido...... JORGE.-NO. Lo divertido fuC cuando don Rupa ensay6 su primera volacidn. Prepar6 con todo esmero su mAq,uina y anunci6 A su sefiora el trapecto que pensaba recorrer. La seiiora, llena de orgullo por la gloria de su marido ....... ALFREDO.-Ya esto v a pareciendo discurso ... JoHGE.-ReSoIvi6 ir 5L aguardar con sus hijas y algunos amigos invitados sigilosamente, la llegada de don Rupa a1 t6rmino de su escursi6n aCrea, que era una pequeiia colina situada en mitad del camPO. AI,FREDO.--MU~bien, sefior conferencista. JoRGE.-se prohibe interrumpir a1 orador. Bueno: entretanto, se subia don Rupa con su a p a r a t o a1 techo de la casa... ERNESTO.-NO.A1 parriin. . JORGE.-O a1 parr6n: d a lo mismo. Y se d a b a el g r a n porrazo del siglo. IsABEL.-iPobre don Rupa! JoRbE.-Pero esto es poco. La sefiora de don R u p a.
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(53) - 53 JoRGE.-Andando, que si l a lluvia se descuelga ...... V1cToR .-Est 5.1lovie n d 0. JoRGE.-iCaramba! La hemos hecho de or0 ...... ISABEL.-( Que llega trayendo u n palet6 6 medio hacer).. jc6-. mo, y a se van! ALFREDO.- Si, sefiora. Tenemos el tiempo necesario.. ISABEL.-Pero por que n o s e van despues de comida .... J0RGE.-Porque todavia sotnos hijos de familia ..... N o podemos tomarnos las libertades de Eduardo, que segiin me h a n dicho se permite quedarse un dia y u n a noche en Santiago. VvzroR.-Si quieren alcanzar el tren ...... JoRGE.-si ya nos vamos. 2Y Eduardo? IsABEL.-Dehe de estar escribiendo. JORGE.--jHUm! Para mi que B este le h a sucedido algo gordo. Desconfie, Isabel. Mire que 10s hombres ..... VICTOR.-NO van alcanzar el tren. JoRGE.-(A Isabel). Digale 5. Eduardo que n o sea m a l educado ...... que no se esconda cuando sus amigos vienen 5 verio. ISABEL.-BUenO, as5 le dire. JoRGE.--Y que en castigo nos tendr6. aqui el domingo. ISABEL.-BUenO, bueno ...... ER?iEsTO.-creo que Zduardo le h a quitado el cuerpo B t u s latas ...... JORGE .- Cfillate ... Cacaseno ...... ERNESTO.-Y tG, Huaso Raimundo ......(Rien todos). (Alfredo, Jorge y Ernesto se despiden) ALFREDO.-(A Carmen). SeAora..... ( A Isabel). Hasta luego sefiora. Despidame de Eduardo. ISABEL.-Gracias. JoRGE.-Adios, adios, que nos deja el tren. EmEsTo.-Hasta lueguito..
(54) - 54. -. I S A B E L - H a s t a el domingo. (Se 10s acornpaiia hasta la puerta).. van por el foro. Victor. (Vuelue Victory saca un pequeiio libro del bolsillo del veston Se sienta en el divkn, sobandose las manos).. VICTOR.-FT~O el a p a c e r o . CARMEN.-l’riefleS friO? VIcToIt.-AIgo. (Pausa). Y usted, I’sabel. ISABEL.-NO siento frio. (Silencio). ~ICTOR.-Aqui est& m6s abrigado. CARMEN.-NO mucho. tampoco. (Silencio. Oyese el ruido del a g u a que cae afuera).. VICTOR.- iC6mo llueve! Y a se ve tambi6n: estamos en junio. (Pausa). El afiopasado no llovia todavia pbr este tiempo ..... ISABEL.-LIOVi6 poco el afio pasado. VICTOR.--AS~es. Recuerdo que perdi mi paraguas y no necesit6 comprar otro. Fu6 un afio seco. CARMEN.-LOque es 6ste...nos vamos 6 volver sapos, asi como va. VICTOR.--Los agricultores de rulo deben de estar felices. Juan Ram6n, porejemplo, va A liacer su agosto con estas lluvias. CARMEN.--U muy bien que le vendr6. VICTOR.-LOS que tienen que padecer con t a n t a agua son 10s del pobrerio. CARMEN.-jPObreS! lno? YO n o ~6 c6mo viuen. VICTOR.- Asi mueren. tambien, en este tiempo. Sobre todo 10s nifios. No h a y mAs que ver las defunciones en 10s diarios: “Y quince nifiitos menores de nn afio .... Y veinte nifiitos menores de un aiio” ..... Es de todos 10s dias. (Pausa). ISABEL.-zI,e h a mostrado Eduardo eso que est6 haciendo?..
(55) - 55. -. VICTOR.--NO. Yo tampoco he querido preguntarle. Sot; t a n r a r o s 10s escritores ...... CARMEN.-(A Victor). i T e acuerdas de don Francisco Cortinez? Cuando le d a b a el esplin ...... VICTOR.-iAh! iFu6 un hombre r a r o desde chico! CARMEN.--Figfirate, Isabel, que cuando le d a b a el esplin ...... ique cosa t a n divertida! ...... se tendia en el medio de l a pima, completamente desnudo, p con un libro en la mano..... Y n o habia forma de hacerlo vestirse. VIcTolt.-Tenian que pasarle la comida por un torno, que especialmente habia hecho colocar en la puerta.’ CARMEN.-Y asi pasaba dos: tres, c u a t r o dias ...... IsABEL.-Set-ia loco ese caballero. CARM$N.-RarO n o m&. VICTOR.-Y cuando nifio, cuentan las personas de la familia que para estudiar se metia en un harril grande, t o m a b a un libro en las rnanos p se ponia o t r o abierto sobre la cabeza, porque as?, decia, le e n t r a b a con m8s facilidad lo que queria aprender. ISABEL.-~Yasi dicen que n o era loco? CARMEN.-Pero 10s locos n o hacen n a d a bien y este caballero ...... VIcToR.-Era u n a notabilidad como abogado. Pocos como don Francisco Cortinez p a r a g a n a r pleitos dificiles. .... v. (Llega Eduardo por la puerta de la derecha). .. CARMEN.-IQU~! VICTOR.-~NOibas 8 escribir t o d o el dia? EDUARDO.-NO he podido completar u n a linea. N o s6 ...... Debe ser el dia W e . (Transici6n). Per0 ustedes conversaban.. .....
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(57) - 57 (Un instante de silencio. Las mujeres cosen. Victor abre eP libro y lee).. CARMEN.--(AIsabel). ZLa espalda lleva costura a1 me dio? (Is'tbel no contesta). Mira Isabel: ~ l l e v acostus ra al medic, la espalda? I~ARRL.--( Disusidamente). No ...... CaHMtiN.-iC6mo v a 5 armar la chaqueta, entonces?' IsABEL.--A~, si. Si lleva costura. CARMF;N.-ASIme parecia A mi. Si no, quedaria como un sac0 (Nuevo silencio. A Isabel). CDonde dejaste el figurin? Quiero verlo antes de hacer una barbaridad. IsABEL.-Me parcce que quedd en el salhn, a h i entre las revistas. (Hace que recuerda). Si. Ah? en el rnontdn qued6. CARMEN.-iBUh! En ese maremagnum ...... (Se levanta). IsABEL.--SI vas p a r a adentro, hazme el favor de decrrle 5 la Margarita que eche 5 prender carb6n. CARMEN.-BUenO. CCOmO CUantO? ISABEL.-Hlla sabe. (Entra Carmen por el foro hacia la izquierda). (Deja Isabel la costura, se asoma A la puerta del foro, lueg o 6 cada una de las laterales y se dirige B donde Victor, en el precis0 instante en que Cste se levanta para irsej. ISABEL.-ESp6reSe, Victor. KO se vaya. VICTOR.-( Algo turbado). I b a 6 ...... ISABXL.-ESp6reSe. Tengo que hablarle. VICTOR.-S~. Es que ...... ISABEL.-Por favor...... Tengo algo que deckle. VICTOR.-(Se. sienta en el divan sin dejar de mirar 6 Isabel).. i-4 mi? ISABEL.-A usted. Si, A usted; porque usted, Vfctor, es el Clnico... e l Clnico que puede liacer algo en esto...
(58) - 58 Usted h a visto cQmo me trata. Todo lo que digo le molesta. ;Por que? CPor qu6 se h a puesto asi? VICTOR.---NO le haga caso, Isabel. T o d o eso pasar8. ISABEL.-%. Usted siempre me h a dicho lo mismo: pasar8. Pero n o pasa, no pasa, y c a d a dia es peor. Yo me confundo pensando qu6 puede ser y pienso mil cosas y no atino cu&l ser& la verdadera. jEs horrible t o d o esto! (Se aflige). VICTOR-Isabel...... IsABEL.-iQt16 martirio, Dios mio! VrcToR.-Pero Isabel ...... ISABEL.-(Domin&ndose). No. Si y a estoy tranquila. i N o ve? Per0 digame, Victor ... Digamelo t o d o ...... Digame, pues. VICTOR.--(confuso). si no es n a d a ... i c r e e Listed que si hubiera algo la iba yo 6 engafiar? ISABEL.-NO, Victor. Usted n o puede mentir ...... En la c a r a le conozco que ...... Digame. VICToR.-&a novela que se le hn puesto escribir ... ISABEL.-NO. No me engafie. No es eso. Yo s6 que no es eso. Y o yuiero saber la verdad. VICTOR.-Pero la verdad ...... ISABEL.-(COn firmeza). No es esa l a verdad, y o s6 que n o e s esa. Otras veces le h a d a d o p o r escribir y nunca se h a puesto asi. Parece que yo le fastidio. Que me h a tornado odio. Tal vez y a n o me quiere ...... Vf cToR .- Isabel ...... ISABEL .-... o quiere 6 otra. iPero no puede ser! i A qui&? VICTOR.--SO, Isabel. ISABEL.-iPor que no me 10 dice usted entonces? usted sabe, yo s6 que usted sabe...... iH%galo por Dios, Victor! Digame la verdad, p a r a mi sola. P o r que si no me la dice ... No s6 que ua B pasar. No.
(59) -. 59. -. podemos seguir asi. No e s posible. Me ire 6 casa de mi mam& me volver6 loca ......N o s6, no s6. iNo por Dios! (Llora). VICTOR .-Isabel.. ....(Levantandose). Isabel. .. Per0 Isabel .... ISABEL.--(Poni&dole u n a mano en el hornbro) i H 6 p l o por Jorgecito que est& en el cielo! iDigame la verdad! VrcToR.-Pero me promete ... ISABEL.-iTodo 10 que usted quiera! (Serenandose algo). Yo s6 que usted es bueno y h a de sacarme de este infierno ...... p6ngase en mi caso... h%gase cargo ... VICToR.-Bueno, Isabel. La cuesti6n es ..... IsABEL.-S~,si. Usted no me conoce bien. (Sonrie). Soy mAs mujer de lo que usted piensa. Per0 digame luego, antes que vengan. VICTOR.-(Decidiindose). Eduardo tenia un hijo y se le muri6. IsABEL.-(Casi af6nica). iUn hijo! VICToR.-iChit! (Isabel v a hacia la silla en que estaba y se sienta, i n c h a n d o s e sobre la labor. Victor se sienta de nuevo en el d i v h y abre s u libro. Los dos guardan d e n cio). (Llega Carmen:por la puerta de l a izquierda). CARMEN.--NO t e imaginas cuanto me i3ost6 darcon 61. (Muestra el figurin). Tuve que registYar el m o n t h. fntegro. Como siempre que se busca algo, estaba a1 Gltimo ...... Siempre deberia unacomenzar por lo filtimo ...... (Silencio. Isabel sigue haciendo que cose, mientras Victor sigue haciendo que lee). 2No ves como tenia costura en la espalda? Casi hago u n a barba ridad. CVes? (Isabel hace que ccnsidera u n a dificultad muy grande en su labor). Oye: B ti te digo. &[email protected]! si. (Carmen la observa. Luego retira lenta-.
(60) - 60 mente el cuaderno, lo deja sobre la mesa p se queda contempl8ndolo. Isabel se pasa rgpidamente l a tnano por 10s ojos. Despu6s habla). iSigue lloviendo?. CmMEN.--Como si reci6n principiase. VIcToR.-Este aguacero lleva trazas de durar mucho. CARMEN.-Ylo peor es que el agua se est& entrando& la casa. VICTOR.--C6mO a S i ... CARMEN.-Parece que caen goterones... VIcToR.-iD6nde? CARMEN.-En el Sa16n. I s n BEL.-^ Si? VICTOR.-VOY 6, ver. (Vase por la izquierda). ISABEL-~NO coses m&s? CARMm.--Pocas ganas tengo. Si no fuera que no h a p 1116hacer.. .... ISABEL.-~NO divisaste A Eduardo por ahi? CARMEN.-NOlo vi, per0 la Margarita me dijo que habia pasado para el parque. ISABEL.-iCOn esta lluvia! CARMEN.-Iba con la capa. (Pausa). Seguir6 cosiendo. Ya que no se puede hacer o t r a cosa ...... (Se sienta). (Llega Margarita por el foro. Se h a arremangado l a fald a hasta cerca de. la rodilla. Deja 10s zuecos a1 lado afuera). MARGARITA.-~E~ carb6n es p’ac8? IsanEL.-Si. Lo pones en el brasero chico y lo traes.. Per0 que est6 bien prendido. MARGAR1TA.-Bien prendio’st8, sin ni una negrurita. ISABEL.-Entonces lo traes. Y le pones la herradura para que n o d6 mal olor. MARGARITA.-Giieno, sefiorita. (Hace que se ua.) Pal parque iba el patr6n con su capa. Y o le ije ii qu6.
(61) - 61. -. iba y el m e ijo: 9 refrescarme voy. ;Que a n d a r 8 c o n el fiebre? IsABer,.-Anda, t r a e l u e g o el brasero. (Se vd Margarita por el foro. A1 salir vuelve 6 colocarse 10s zuecos). CaRMEN.-se me h a t u p i d o la cabeza. No puedo a t i n a r con esto. (Pausa). Mejor s e r a q u e v a y a 9 rezar un rato. CQuieres q u e u a m o s ? ISAREL.-M~St a r d e . Voy 9 concluir esto. CARMEN.-(Levant6ndose). iTe eFperare? ISABEL.-NO.A n d a no m9s. Yo rezare m9s t a r d e con l a s sirvientas. CARMEN.--ES que entonces podemos rezar t o d a s juntas. XSAREL.- Como tfi quieras. ~ARMEN.-Entonces voy y vueluo. (Vase por la derecha) (Isabel se queda mirando hacia afuera. De cuando en cuafid o se pasa 10s dedos por las mejillae, como para apresurar la caida de las kigrimas, demasiado lentas). (Vuelve Margarita, esta vez cantando):. Yo c a n t o el c a n t a r e t e r n o del a m o r correspondio ...... Y simarne m u c h o q u e asi atno yo ...... (A1 llegar A la puerta del foro. calla. Quitase 10s zuecos p a v a n z a con el brasero todo rojo).. 'MARGARITA.-iSOlita l a h a n dejao? Y e S t 0 , o n d e 10 p o n g o ...... ISABErd.-D6ja10 ahi. (Indica un sitio cercano a1 divAn). MARGARITA.-ASi, a l e j a o , pa q u e n o li h a g a mal. (Incorpor5ndose J mirando Q Isabel). ZTa con pena seiiorita? Giieno el invierno, y estos a g u a c e r o s que n o s o n m9s q u e pa a t i n j j r el alma! Por eso m e g u s t a 8 mi el verano... iQu6 tiene q u e ver! E l v e r a n o e s.
(62) - G2. -. como el pan: gueno p a t o o el niundo. Mientras que este invierno... jes un fregao! (Vgse por el foro. 41 alejarse canta):. No creas que porque canto tengo el corazcin alegre ... Y Bmame mucho que asi am0 yo ...... (Isabel vuelve 6 su actitud de ensuefio. 4si pasa un rato. H a s t a que aparece Eduardo en la puerta del foro, calada ICU capucha de su impermeable, como un monje. A1 avanzar, se baja la capucha. Isabel, a1 verlo, inclinase sobre la labor).. EDunRDo.-Buena. idea la de poner un poco de fuego.. (Acerca el brasero a1 divan y se sienta. PalpBndose la capa). iCaramba! Est0 destila. (Se quita la capa), Y. Victor? ISABEL.-FU~ B ver el salcin, que se llueve. EDuARDo.-iSe llueve el salbn? (Pausa). Eso faltaba. (Pausa). i Y Carmela? ISAREL.-FU~ A su pieza. EDUARDO.-~Arezar? IsABEL.-Quien sabe ... EDUARD0.-como no saben m8s que rezar... (Pausa). Deben tener aburrido B Dios con tantrt lesera. Porque eso que hacen las mujeres no es m 6 s que repetir sin son ni t o n oraciones aprendidas de memoria. (Pausa). Son como el papagayo. Hablan, hablan p n o saben lo que dicen. ISABEL.-Te parece A ti ...... EDUaRDo.-;Vas B decirme que noes asi? (Isabel g u a r d a silencio). Yo en lugar de Dios, las dejaba mudas B todas. Entonces rezarian bien. (Pausa). i-Y c 6 m o que C t 1 no has ido con l a Carmela? ISABEL-Quiero concluir esto,.
(63) - 63 -. EDUARDO.(Ircinico). ZPara el cura? ISABEL-NO, para mi. EDUAKDO-i Elegancias? JSABEL.-ES Ut1 abrigo. EDUA R DO .-Ah! TsABEL.-S~. EDumDo.-iPara el viaje 6 Santiago? ISAJ~EL.-NO. Para ac6. E D U A R D O .- c6mO ... iNo deseas pasar el invierno en Santiago? ISABEL. -Ya no...... He pensado que all6 llueve lo mismo que aqui. EDUARDO.-(SarCgStiCO). iD? Teras? ISABEL.Si. Seria lo mismo. EDUARPO.-Te felicito por el descubrimiento. Beo que progresas. ISABEL.-iPOr qU6?...... EDuARDo.-claro. Mira que venir 5 descubrir ahora que en Santiago llueve lo mismo que aqui... j a , ja. iEs divertido! (Silencio). iTe enojas? ISABEL .- NO...... ~ P o que r habia de enojarme? EDUARDO.-como t e h a entrado por ahi ahora. (Pausa). Tfi tenias buen genio antes. ISABEL.-Y ahora tambi6n. Eres ti5...... EDUARDO.-S~, y a s6. Soy yo quien te pone de mal genio ino es cierto? ISABEL.-NO, Eduardo. EDUARDO.-ES inGtil lo que me digas: B cada moment o lo veo. Yo t e fastidio: todo lo ml’o t e cae mal, t e pone de mal humor. Lo que y o hablo es disparate; lo que yo pienso, locura. ISABEL.-iPOr qU6 dices eSO? EDUARDO. -2Por qu6 lo digo?..... 2Y t G me lo pregunt a s ?...... ISABEL.. -Si.. -.
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(65) - 65. -. ISABEL-~NO ves? (Sigue sonriendo. Isabel se levanta y se acerca 6 Eduardo). iTe conuences? (Le pone l a mano en el hombro). . mirarla). 2Me tienes k k t i m a ? ....... ISABEL-(Con inmensa ternura). M u c h a ...... imucha! EDUAHDO.-(La mira a1 oir esto). iIsabel! (Se levanta y la coge una mano). iMirame! IsBBEL.-(I.e pasa el brazo pore1 cuello). Mi pobre Eduardo.. (Silen cio). E D U A R D 0 . - ( C o n dolor infinite). jaara que t e lo han dicho! ...... IsABEL.-(hcariciZindolo). No s6. No s6. Lo terrible es s a b e r l o a h o r a ...... que no p u e d e h a c e r s e nada. Si m e lo h u h i e r a s dicho, yo. EI)UARnO.-(Sin. ..... ...... sido mi hijo ...... Lo h u b i C r a m o s cui-. EDUARDO.j ISH bel!. ISABr.L.-Habria d a d o ...... (Eduardo estalla en S O ~ ~ O Z O S ) . EDUARDO.-NO me digas e s o a h o r a .....NO m e lo digas.... ISABEL,-(Apret6ndolo contra su seno). i P o b r e m i Eduardo! iPobre mi hijo! (Aparrce en la puerta de la derecha Victor seguido de Carmen) parecen dos ...... (Victor se vUelVe 6 ella y le pone l a mano en la boca).. CARMEN.-M?ralos,. TELON RAPID0 F I N D E L A COMEDIA.. S a n t i a g o , m a y o - j u n i o de 1912.. 5.
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(69) E l escenario es un dormitorio confortable. Una cama de casados B la derecha del espectador. A la cabecera del muro, una imagen de Purisima, de gran tamafio. A la izquierda, un diviri. Ante el divin, una mesa de lectura. Puerta al fondo: ventanas i la izquierda, ti un lado y B otro del divdn. Muebles y adornos como mejor convenga ti la representapidn.. M ~ ~ f A . - - ( M i ? j ehermosa, r apasionada, afin cuando sus gestos y ademanes revelan el equilibrio de sus nervios. S e arregla el tocado a n t e el espejo del ropero: luego v a 6 la ventaiia, mira abajo, saca de entre el cuello u n hilietito, lo desdobla. lee con atencibn, vuelve 6 ponerselo en el cuello, y continiia su toilette. Mientras concluye de pei. narse y echando una mirada a1 reloj despertador que estar6 sobre un velador junto B la catlia.---I,as cuatro y cuarto ya ...... (Tluelue B sacar el billete. Leyendo). “A las cinco donde tfi sabes...... Si Ilueve, n o vayas. (Kecalrando las palabras). SerB infitil. No quiero que t e enfermes como el otro dfa y t e repito yue n o it+ si llueue” ...... (Guardn el billetito en el cuello. Va B colocarse el sombrero, mds lo deja y vuelve 6 la ventana, observando como anteriormente el suelo y el cielo. Dirigese a1 espejo p comienza 6 colocarse el sombrero)-.
(70) - ‘io. -. jFalta que llueva a h o r a ! ;(Se ope u n a tos de h o m b r e en el interior. QuitAndose el sombrero p yendo B p a r a r se a n t e la ventana. A media voz). J u a n R a m 6 n. ....... Entra Juan Ram6n. Hombre obeso, de actitudes lentas y algo torpes. Se quita el sombrero y sacs un diario del bolsillo del gabh. JUAN RAM6N.-(Resoplando).. iQU6 t a r d e t a n rara! (Ex. tiende el diario sobre la mesa p a p o y a sus m a n o s solsre ella, inclinAndose p a r a leer. De p r o n t o se vuelve hacia M A R ~como A p a r a decirla algo p a1 r e p a r a r en su tocadoj: 2Vas A salir? MAR~A.-(Dubitativamente). Sf pensaba ... per0 Pa-. .... .... rece que quiere Ilover. (El sol que ha brillado hasta ese momento con luz ddbil, se apnga poco B poco). JUAN. RAM~N.--( I n c l i n h d o s e otra vez sobre el diario).. sf.... parece. En la calle, m i e n t r a s venfa, cayeron a l g u n a s g o t a s ...... ]Hombre! iEl c a r b 6 n ha subido cincuenta centavos mhs! Y a lo tenemos h catorce pesos. La cuesti6n es que s i g a lloviendo p a r a que el alza continfie. MARiA.-(Que h a e s t a d o observando p o r l a ventana, sin atender 6 lo que dice su marido. Mirando abajo, con l a c a r a a p e g a d a A 10s vidrios). Etnpieza B Ilover C a e n. .... u n a s gotas de este tamafio ......Tan grandes, que a1 caer siembran el asfalto de estrellas n e g r a s ...... JUAN RAM6N.-(kjandO de leer). ;Dices que Ilueve? iTant o mejor! Es lo que 3e necesita ...... M A R f A . -(Contrariada). Yo no necesito que llueva. To-.
(71) - 71 d o lo contrario. Lo que necesito es sol, p a r a POder salir, para ...... JUAN R A M ~ N(Mirando .6 su mujer con severidad). Te digo que es necesario que Ilueva, p a r a que suba el carb6n. IJn peso m9s en el alza y hago im negocio explhdido. MARiA.-(Se sienta en una sills frente 6 la ventana. Ligeramente despreciativa). No piensas sin0 e n el nego. CIO....... RAM&. -2Y tfi en que piensas?...... En gastar y pasear.. .... MARfA.+YO? ..... Has de creer que s610 tfi piensas en cosas serias...... Sabe que yo tambier ...... JtJAN RAM&. - CTfi?...... M A R i A .-... Pienso en el negocio. JUAN RXM6N.-(EsforzBndose p a r a reir). iEres graciosa! Piensas en el negocio y si t e digo que necesito que llueva para hacer una buena ganancia, t e empeHas en que haya sol ...... M ~ ~ i ~ . - ; C l a r (Con o ] entereza). Porque yo no tengo carb6n que vender; porque mi negocio no se hace con lluvia ni con barro, sino con sol y limpieza. JUAN RAM6N.-(Ir6niCO). Tend& algfin contrato de aseo con la Municipalidad ...... MARfa.-(Con i r r i t a c i h mal contenida) jcontrato! Eso queda para ti, que s610 pasas pendiente de lo que t e cae en el bolsillo, a1 extremo de que t u vida POdria escribirse en nfimeros, sobre u n sac0 de carbiin 6 u n fardo de pasto nprensado. JUAN RAM6N.--(Molesto). Maria ...... MARiA.-Tfi tienes la culpa. 2A q u e senirme & decir que es necesario que llueva cuando lo que yo necesito es sol: sol para mi alegria, sol para mi vida, para esta vida que Ilevo ...... J U A N RAM6N.-jQU6! iVas 6 quejarte ahora? JUAN.
(72) Si, me quejo: porque no me d a s g u s t o en nada; porque si me llevas a1 t e a t r o es para decirme despu6s que no comprendes c6mo me gustan las tonterias que alli se dicen; porque si me llevas 6 la Alaineda es p a r a regresar 6 casa con mal gesto, ridiculizando ese paseo, que es precioso, diciendo que parece u n a procesi6n civica; porque si v a s conmigo A un baile, es p a r a criticar 6. medio mundo y reirte de 10s hombres hien educados y de las sefioras amables; porque...... socarronamente). Vamos, te JUAN R A M ~ N -(Sonriendo . est& poniendo nerviosa y eso es r a r o en ti. iAcaso tienes alguna compra g o r d a p o r hacer? MaRiA.-iPieneas que esto t e lo dig0 con seguncla intencibn? (Con altivez). No soy como otras. Sabes que no me g u s t a n esos recursos...... MARiA.-(Afligiendose):. (El escenario vuelve 6 iluminarse de un modo gradual. E l sol reaparece).. R A M ~ N . - Sbien ~ : lo s6, pero ...... 2De modo que porque mis gustos n o son 10s tuyos?...... MARfA.--( Mirando hacia afuera, como distraida). Tfi no te haces cargo ...... Me g u s t a el paseo, la mfisica, el teatro ...... la conversaci6n ...... l a Foesia ...... (Levant6ndose y poni6ndose Q la uentana)... el sol ... (Pausa). Y a aparece o t r a vez ...... JUAN R.AM6N.-(DigUstado). iDde con el sol! (Se i n c h a JUAN. de nuevo sobre el diario). MARfA.-(Mirando fijamente hacia arrha) icon qu6 lige-. reza corren las nuhes! Parece que huyeran asustad a s ...... Como las palomas cuando las persigue el gavil An.. .... JUAN. HAM6N.-(Tirando. el diario y yendo tambiCn a la.
(73) - 73 ventana. Con seriedad). 0 como las gallinas cuando-. las persigue la cocinera. NAKIA.-( Riendo) jQU6 c o m p a r a c i h t a n tuya! JUAN. RAM6N.-(Mirando. 6 lo alto con el ceiio fruncido).. p o r suerte es viento del norte. MARfA.-lQU6 yuieres decir? JUAN R A M 6 N . - Q u e seguira lldviendo. MAHfA.-lNo ves que se deepeja? JUAN R A M 6 N .- Aguarda...... Espera que avancen esosnubarrones. N o pasaran diez minutos sin que el a g u a vuelva d caer. N A R f A.-( Ir6nica). Sabes mucho ...... JUAN RAM6N.-Ya ver&s...... (Pausa. Ambos se quedan mirando el cielo).. Ma~i’~.--Adriazolamurib hace tiempo. lHabrd dejad o un sucesoren ti? JUAN RAMbN.-(Sefialando con el dedo). Mira cotlo-vienen esas nubes 5 tapar t u sol...... MARfA.-(Observa algo intranquila). Tienen t a n 1igeI-O que pasaran de largo ...... (La ilnminacicin decrece rdpidamente. El sol se oculta). RAM6N.-(Con expresidn de triunfo). lves? (Mirando abejo). Y y a vuelve d Ilover. Fijate como empieza. JUAN. de nuevo...... MARiA.-(kIalhumorada). No ueo nada. JUAN RAM6N.-(Alegremente). Mira en ]as charcas ]as. redondelitas que forma la Iluvia. MARfA.-(Se vuelve y mira con intenci6n el r e h j despertador. Disimulando su inquietud) Es la despedida. JUANRAMdN.-(RetirGndose de la ventana y pasesndose 6 lo largo de la pieza. Se frota las manos con satisfacci6n). Que se afirme el aguacerito y me gano cuatro mil-.. pesos por lo menos.......
(74) - 74 lUARfA.-(Sin. despegar el rostro de la ventana). 2Vuelves. con t u historia? detiene frente d Maria, radiante). &atro mil pesos ...... Te comprar6 un r i c o quitasol ... iQuieres?. ..iNo q uieres?. [WAN RAM6X.-(Se. (La luz se reaviva lentamente). M a R f A .-(Habland0. consigo misma). C6rrelas vienteci-. to. Asi, asi. illevatelas! RAM6N.-(Hace un gesto y prosigue su paseo). jQue empecinamiento en querer que no llueva m&s! (Deteni6ndose de nuevo frente A Maria). 2Entonces no quieres que t e compre un quitasol?. JUAN. (Brilla e! sol con fuerxaj.. L&lRfA.-(VOlvi6ndose rsipidamente hacia Juan Ram6n con la cara llena de alegria). iQue m . 6 ~quitasola que tft! Pero mira ...... (Se aproxima B 61). N o t e enojes. J E A N RAM6S.-(Sio mirarla). No me enojo, per0 illlaRflr.-(Con m h o ) . Per0 t e h a dado rabia ... JUAN R A M ~ N . - ( E mismojuego). ~ Me molesta t u afAn de. .... que...... L MAR$A.--( Ponihdole ambas manos sobre 10s hombros y t r a t a n d o de que l a mire de frente). Ahora que estoy conten ta ,.. JUAN RaM6x.-(Volviendo l a cara con eno.io). Ahora y o no lo estoy. (DesasiEndose p continuando su paseo) iNo tendras quitasol! I&rARfA.-(Mirando el reloj). Pero tendre sol ...... JUAN R A M 6 N . - ( C O n creciente mal humor). Y talvez e s t a sea la Clltima lluvia del afio..
(75) - 75 MaRfA.-(Yendo a1 espejo J p a s h d o s e la mano por el peinado). O.ial6 sea la Clltima. JUAN RAM6x-Bajar5 el carb6n .... MhRfA.-se levantar& el espiritu ...... RAM6N.-iQU6! ZTe burlas? MAR~A.(velviCndose 6 Juan Rambn ). Perd 6 n ame.. .... il’enia t a n t o s deseos de salir! JUAN R A M ~ -2Y N . n o podias salir Iloviendo? 2Ern necesario ... M ~ ~ i ~ . - ( I n t r a n q u i de l a pronto). Dime... (Confusa, con el sombrero en la mano). 2Puede decirse que h a llovido esta tarde?... JUAN RAM6N.-(Indicando la ventslna con 10s ojos). Pero, eque no ves c6mo h a quedado la calle?. JUAN. acerca 6 la ventana, sin soltar el sombrero, J mira aba.jo). Est5 t o d o empapado... (Vuelve 5 donde s u marido, inquieta). 2Entonces... se puede decir que. MARfA.--(Se. h a llovido?.... RAM6N.-(Mir&ndola con asombro). Acabas de ver que todo e s t 5 empapado ... 2No viste que Ilouia?... 0 Crees que 10s angelitos... MAR~A.(Sonrie forzadamnte) No. Es que... n o s6 como explicarte. (Pausa). Mira, voy si ponerte un ejemplo. JUAN RAM6N.-(Interesado). Veamos. h/IARfA.-sUP6tI que... (Pausa). iAh! si. Sup6n que ... U n amigo tuyo ... No. Un amigo nh. Un nepociante t e dice: rnafiana lo espero en tal parte y A tal hora para tratar de tal asunto, con la advertencia de que si llueve ser5 inGtil que usted vapa, porque yo no irC. Te cita por ejemplo, para las dos de la tarde J- 5 la una y media e s t 5 lloviendo... 2Qu6 haces JUAN. tfi?. r u m R A M .~ NYO? ... Yo voy llueua 6 no Ilueva, pore que cuando se t r a t a de negocios.......
(76) - 76 MARfA.-(Tmpaciente). Es que 61 t e h a dicho: no v a y a si. 11wve.. . J U A N RAM6N.-Aunque me lo h a y a dicho. Trathndose de un negocio ... p si es buen negocio ... Porque deb o suponer que el negociante n o h a de ser t a n caprichoso como p a r a suspender t o d o t r a t o n a d a mAs que porque fui Iloviendo, A pesar de la a d v e r tencia de que n o me esperaba si llovia ... MAR<A.-(Mirando el re1o.j del velador. L)istraidamente y con lentitud). Si... Per0 es el cas0 que ... el cas0 n o es el misrno. JUAN &!AM6N.-(Sin comprender). Chmo ... qu6 q U k e S decir con eso de que el cas0 no es el mismo ... 2Tienes algfin negozio? MARfA.-(Con precipitacih). No, no. J U A N RjiM6N.-2Entonces? ~ ‘ I A R ~ A(Drja . - el sombrero).Te explicar6. Es el hecho quela modista qued6 de probarme el traje de seda hoy A las cinco. Per0 me dijo que si llovia n o fuera,porque n o me lo tendria. JUAN R A M 6 N . - ( C o n gesto abobado). Cuando Ilueve, i n o cosen las modistas? MARfA.-(ViVamente). N o es eco, sino que, como cs tan buena la madama, me dijo que no fuera si Ilovia, porque podia enfermarme y, 51 manera de amenaza, me agreg6 que en cas0 de Hover n o tendria el traje para la prueba. 2Entiendes a h o r a ? JUAN R A M ~ N . - Con ( satisfacci6n sincera). iC6mo t e quiere esa madama! iY qu6 buena h a de ser! M A R ~ A . - ( Coge el sombrero y v a B colocbrselo). De modo que tfi Crees...... JUAN R A M ~N(Yendo . a sentarse en el divbn y recogiendo el diario). Creo que & menos que el carifio que por tQ‘ s i e n t e l a m a d a m a 6sa sea t a n extremoso que la ohlirriie h d e s R e r s d R r s e contirrn noroiw V R S ... Me-.
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