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Invocación al Espíritu Santo

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Academic year: 2021

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XXV Domingo del Tiempo Ordinario B

VIA MATRIS: EL CAMINO DE LA VIRGEN DOLOROSA En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Queridos Hermanos y Hermanas del Carmelo y simpatizantes.

Esta semana hemos celebrado Nuestra Señora de los Dolores, Ella es nuestra compañera de camino en este peregrinar, es la mejor Maestra y guía para conocer la voluntad del Padre y conocer el camino, la verdad y la vida que es su Hijo mismo. Contemplando y rezando sus dolores nos queremos abandonar bajo su manto, a sus cuidados de Madre y con Ella queremos empezar este curso Pastoral que iniciamos poniéndola como estrella de nuestro camino y le encomendamos a todos sus hijos que sufren las consecuencias de la guerra, persecuciones, catástrofes naturales, emigración, hambre, pobreza, soledad, enfermedad y por los que no conocen el amor de su Hijo.

Invocación al Espíritu Santo

/ Espíritu santo, ven, ven /3 En el nombre del señor.

Acompáñame y condúceme, toma mi vida. Santíficame y transfórmame, ¡Espíritu Santo ven!

/ Espíritu santo, ven, ven /3 En el nombre del señor.

Resucítame y conviérteme, todos los días. Glorifícame y renuévame, ¡Espíritu Santo, ven!

/ Espíritu santo, ven, ven /3 En el nombre del señor.

Fortaléceme y consuélame de mis pesares Fortaléceme y libérame ¡Espíritu Santo ven!

/ Espíritu santo, ven, ven /3 En el nombre del señor.

ORACIÓN Primer Dolor:

La profecía de Simeón en la presentación del Niño Jesús

Lc 2, 22-35, Cumplidos los días de su purificación, según la Ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, según lo ordenado en la ley del Señor. Había por entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón; este hombre justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel, y el Espíritu Santo estaba con él. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no moriría antes de ver al Cristo del Señor. Movido por el Espíritu Santo vino al Templo; y al introducir sus padres al niño Jesús para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él, lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios diciendo: Ahora, Señor, ya puedes dejar que tu siervo se vaya en paz, según tu palabra, porque mis ojos han visto tu salvación, la que has preparado ante la faz de todos los pueblos, luz para revelación de los gentiles y gloria de tu pueblo, Israel .

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Su padre y su madre estaban admirados por las cosas que se decían de él. Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: Mira, éste ha sido destinado para ser caída y resurrección de muchos en Israel, y como signo de contradicción y a ti misma una espada te atravesará el alma-, para que se descubran los pensamientos de muchos corazones .

Meditación: Nuestra Señora oye con atención lo que Dios quiere, pondera lo que no entiende, pregunta lo que no sabe. Luego, se entrega toda al cumplimiento de la voluntad divina: he aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra. ¿Ven la maravilla? Santa María, maestra de toda nuestra conducta, nos enseña ahora que la obediencia a Dios no es servilismo, no sojuzga la conciencia: nos mueve íntimamente a que descubramos la libertad de los hijos de Dios.

Dios te salve María

 Cristo nos da la libertad Cristo nos da la libertad, Cristo nos da la salvación, Cristo nos da la esperanza, Cristo nos da el amor.

Cuando luche por la paz y la verdad, la encontraré;

cuando cargue con la cruz de los demás, me salvaré.

Dame, Señor, tu palabra; oye, Señor, mi oración. Segundo Dolor:

La huida a Egipto con Jesús y José

Mt 2, 13-15. Después de haberse marchado, un ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto; quédate allí hasta que te avise, porque Herodes va a buscar al niño para acabar con él . Él se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche y se fue a Egipto. Allí estuvo hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que anunció el Señor por el profeta al decir:

De Egipto llamé a mi hijo .

Meditación: la Sagrada Familia ha de huir a Egipto, para escapar de los intentos criminales de Herodes. Luego, el silencio: treinta largos años de vida sencilla, ordinaria, como la de un hogar más de un pequeño pueblo de Galilea.

En nuestro mundo hay muchas personas en estos momentos que salen de su tierra e incluso grupos de personas que viajan juntas por los caminos o por el mismo mar, obligados a salir por diferentes razones: por guerras, persecuciones, buscando una vida mejor y por otros motivos que los obligan a salir. Es un desafío para ellos porque van a una tierra desconocida que no saben como les van a recibir y muchas veces se quedan por el camino. Que la Sagrada Familia dirija nuestros los corazones y nos de luz para ayudarles y sobre todo a las personas que tienen el poder de dar soluciones para ellos.

Dios te salve María



Peregrino

Peregrino, ¿a dónde vas? Si no sabes a dónde ir...

Peregrino por un camino que va a morir.

Si el desierto es un arenal, el desierto de tu vivir, ¿quién te guía y te acompaña en tu soledad.

Sólo Él, mi Dios, que me dió la libertad, sólo Él, mi Dios me guiará.

Peregrino que a veces vas sin un rumbo en tu caminar,

Peregrino que vas cansado de tanto andar.

Busca fuentes para tu sed, y un rincón para descansar,

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Tercer Dolor: La pérdida de Jesús

Lc 2, 41-50. Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Y cuando tuvo doce años, subieron a la fiesta como era su costumbre. Pasados aquellos días, al regresar, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo advirtieran. Pensando que iba en la caravana, anduvieron una jornada buscándolo entre sus parientes y conocidos; pero, al no encontrarlo, regresaron a Jerusalén en su busca. Al cabo de tres días lo encontraron en el Templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían estaban asombrados de su sabiduría y de sus respuestas. Al verlo se maravillaron y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira cómo tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando . Y él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿no sabíais que debo ocuparme de las cosas de mi Padre? Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio.

Meditación: ¿Dónde está Jesús? Madre: ¡el Niño!... ¿dónde está?

Llora María. Por demás hemos corrido tú y yo de grupo en grupo, de caravana en caravana: no le han visto. José, tras hacer inútiles esfuerzos por no llorar, llora también... Y tú... Y yo.

Al igual que el padre del hijo pródigo, nuestro Padre del cielo no nos obligará a permanecer con Él. Si no hacemos caso a la dirección de su Santo Espíritu e insistimos en seguir la senda del pecado, El dejará que lo hagamos.

El hijo pródigo no tuvo más contacto con su padre; la relación entre ellos había dejado de ser importante para ese hijo.

Si nos extraviamos y hacemos de nosotros mismos una prioridad mayor que la del Señor, también experimentaremos una desconexión con nuestro Padre celestial.

Como cristianos, no podemos apartarnos de la senda sin cerrar primero nuestra mente y nuestro corazón a Dios.

El hijo derrochó su dinero en cosas frívolas, y terminó peor que los siervos de la casa de su padre. Dios nos ha dado dones espirituales y recursos materiales para construir su reino, y su Espíritu para guiarnos. Seguir nuestros propios planes malbarata lo que Él nos ha dado.

Nuestras necesidades más grandes no son satisfechas. Perseguir sueños que están fuera de los propósitos de Dios, conduce a la infelicidad. Solo en Cristo podemos encontrar verdadera satisfacción.

Si vivimos separados de Dios, nos vencerá el desaliento. Las malas decisiones pueden causar sentimientos de pesar para toda la vida, pero estos no tienen que dictar nuestro futuro.

Dios siempre como Padre Misericordioso nos espera con los brazos abiertos y nos dará la bienvenida con gran gozo y amor si nos arrepentimos y nos volvemos a Él.

Dios te salve María

 Canción

Tan cerca de Tí. Tan cerca de mí,

Que hasta lo puedo tocar, Jesús está aquí.

Tan cerca de Tí. Tan cerca de mí,

Que hasta lo puedo tocar,

Jesús está aquí.

Le hablare sin miedo al oído, Le contaré las cosas que hay en mí; Y que solo a Él le interesaran, Él es más que un mito para mí...

Tan cerca de Tí. Tan cerca de mí,

Que hasta lo puedo tocar, Jesús está aquí.

No busques a Cristo en lo alto, Ni lo busques en la oscuridad; Muy cerca de Tí, en tu corazón, Puedes adorar a Tú Señor...

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Cuarto Dolor:

El encuentro de Jesús con la cruz a cuestas camino del calvario

Lc II,35. Se ha cumplido la profecía de Simeón: una espada traspasará tu alma.

Meditación: Apenas se ha levantado Jesús de su primera caída, cuando encuentra a su Madre Santísima, junto al camino por donde El pasa.

Con inmenso amor mira María a Jesús, y Jesús mira a su Madre; sus ojos se encuentran, y cada corazón vierte en el otro su propio dolor. El alma de María queda anegada en amargura, en la amargura de Jesucristo. ¡Oh ustedes cuantos pasen por el camino: mirad y ved si hay dolor comparable a mi dolor! (Lam I,12). Aceptar el camino de Jesús, hasta la cruz

Pero, ¿cuál es el propósito de la vida de Jesús, por qué vino? Responder a esta pregunta significa realizar la tercera etapa en el camino del conocimiento de Él. Y Papa Francisco recordó que Jesús comenzó a enseñar a sus apóstoles que debía sufrir y que lo matarían para luego resucitar.

Confesar a Jesús significa aceptar el camino que el Padre eligió para Él: la humillación. Pablo, escribiendo a los filipenses, [dice]: "Dios envió a su Hijo, quien se anonadó a sí mismo, se hizo siervo, se humilló a sí mismo, hasta la muerte, muerte de cruz . Si no aceptamos el camino de Jesús, el camino de la humillación que Él eligió para la redención, no sólo no somos cristianos, sino que merecemos lo que Jesús le dijo a Pedro: "¡Aléjate de mí, Satanás!

Dios te salve María



Quinto Dolor:

La crucifixión y la agonía de Jesús

Jn 19, 25-30, Estaban de pie junto a la Cruz de Jesús su madre y la hermana de su madre, María de Cleofás, y María Magdalena. Viendo Jesús a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dijo a su Madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo . Luego dijo al discípulo: Ahí tienes a tu madre . Y desde aquella hora el discípulo la tomó consigo. Después de esto, sabiendo Jesús que todo se había consumado, para que se cumpliera la Escritura, dijo: Tengo sed . Había allí un vaso lleno de vinagre; y atando a una rama de hisopo una esponja empapada en el vinagre, se la acercaron a la boca. Cuando Jesús tomó el vinagre, dijo: Todo está consumado . E inclinado la cabeza, entregó el espíritu.

Meditación: En el escándalo del Sacrificio de la Cruz, Santa María estaba presente. María escuchaba las palabras de su Hijo, uniéndose a su dolor: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? ¿Qué podía hacer Ella? Fundirse con el amor redentor de su Hijo, ofrecer al Padre el dolor inmenso como una espada afilada que traspasaba su Corazón puro.

Caminar tras las huellas de Jesús mientras él carga con su cruz significa que debemos aceptar algunas otras muertes antes que nuestra muerte física, que nosotros estamos invitados a dejar morir algunas partes de nosotros mismos. Cuando Jesús nos invita a morir con el fin de encontrar la vida, antes de todo, no está hablando de la muerte física. Si vivimos en adultez, veremos que hay miles de otras muertes por las que debemos pasar antes de que muramos físicamente. La madurez y el discipulado cristiano tratan de nombrar continuamente nuestras muertes, afirmar nuestros nacimientos, llorar nuestras pérdidas de cosas o personas, aceptar lo que ha muerto y recibir el nuevo espíritu para la nueva vida que ahora estamos viviendo. Estas son las etapas del misterio pascual y las etapas del crecimiento. Hay muertes diariamente.

Dios te salve María

 Sexto Dolor:

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JUAN 19, 31-36 Los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo (pues aquel día de reposo, era de gran solemnidad), rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados de allí.

Vinieron, pues, los soldados, y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que había sido crucificado con él. Mas cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.

Meditación: Ahora, situados ante ese momento del Calvario, cuando Jesús ya ha muerto y no se ha manifestado todavía la gloria de su triunfo. Es una buena ocasión para examinar nuestros deseos de vida cristiana, si nuestra vida la hemos edificado sobre la roca de la palabra de Dios; que resistirá contra viento y marea, sin que ninguna tempestad termine con ella y reaccionar con un acto de fe ante nuestras miserias y debilidades, y como el buen ladrón decirle a Jesús Acuérdate de mí cuando estés en tu reino .

Dios te salve María

 Quiero decir que sí

Quiero decir que sí, como Tú, María, como Tú un día, como Tú, María. Quiero entregarme a Él, como Tú, María, como Tú un día, como Tú, María. Quiero seguirle a Él, como tú, María, como tú, un día, como tú, María. Séptimo Dolor:

El entierro de Jesús y la soledad de María

Jn 19, 40-42. Tomaron el cuerpo de Jesús y lo vendaron con lienzos y aromas, como acostumbran a sepultar los judíos. Había un huerto en el lugar donde fue crucificado, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el que todavía nadie había sido sepultado. Como era la Preparación de los judíos, y por la proximidad del sepulcro, pusieron allí a Jesús.

Meditación: El Papa Francisco nos dice que la esperanza no es el optimismo, no es aquella capacidad de ver las cosas con buen ánimo y seguir adelante. No, eso es optimismo, no es esperanza. Ni la esperanza es una actitud positiva frente a las cosas. Esas personas brillantes, positivas... esto es bueno, ¡eh!, pero no es la esperanza. No es fácil entender lo que es la esperanza. Se dice que es la más humilde de las tres virtudes, porque está oculta en la vida.

La fe se ve, se siente, se sabe lo que es. La caridad se hace, se sabe lo que es. Pero, ¿qué es la esperanza? ¿Qué es esa actitud de la esperanza? Para acercarnos un poco a ella, podemos decir primero que la esperanza es un riesgo, es una virtud riesgosa; es una virtud, como dice san Pablo 'de una ansiosa espera ante la revelación del Hijo de Dios. No es una ilusión".

Dios te salve María



Canción Quiero caminar contigo María

PETICIONES Y ACCIÓN DE GRACIAS. PADRE NUESTRO

ORACIÓN FINAL Escucha, Señor, nuestra oración y danos la abundancia de tu paz, para que, por intercesión de santa María de los Dolores, después de haberte servido durante toda nuestra vida, podamos presentarnos ante ti sin temor alguno. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Canto final a la Virgen, Ntra. Madre. Flor Carmeli : Flor del Carmelo Viña florida,

Esplendor del cielo,

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Madre cariñosa, intacta de hombre,

a los Carmelitas proteja tu nombre, ¡Estrella del mar!

Referencias

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