RITUAL PARA QUITAR EL MAL Y TODO LO DEMONIACO Y BRUJERIA HICHISERIA YLIGDURAS Y MALEFICIOS NOMBRE DEL PADRE +HIJO +ESPIRITU SANTO AMEN
PROLOGO
ESTE LIBRO ESTA ESCRITO PARA ALIVIAR LAS ALMAS DEL PECADO DONDE VIENE TODO RITO EN CONTRA DE CUAQUIR TIPO DE BRIJERIA
Invocación inicial
7:2 Señor, Dios mío, en ti me refugio: sálvame de todos los que me persiguen; 7:3 líbrame, para que nadie pueda atraparme
como un león, que destroza sin remedio. Armadura de Dios
Padre Celestial, yo ahora, por la fe, pido la protección de tu armadura para que pueda permanecer firme contra Satanás y todas sus huestes y, en el nombre del Señor Jesús, vencerlas.
Yo acato tu verdad contra las mentiras y los errores del enemigo astuto.
Yo tomo tu justicia para vencer los malos pensamientos y las acusaciones de Satanás.
Yo tomo el equipo del Evangelio de la paz y dejo la seguridad y las comodidades de la vida para combatir al enemigo. Y, por encima de todo, tomo tu fe para cerrar el camino de mi alma a las dudas e incredulidades.
Yo tomo tu salvación y confío en Ti para que protejas mi cuerpo y mi alma contra los ataques de Satanás.
Yo tomo tu palabra y oro para que el Espíritu Santo me capacite para usarla eficazmente contra el enemigo, para cortar toda esclavitud y para liberar a todo cautivo de Satanás, en el poderoso y conquistador nombre de Jesucristo, mi Señor.
Yo me visto con esta armadura, viviendo y orando en completa dependencia de Ti, bendito Espíritu Santo. AMEN.
Oracion de Guerra Espiritual
Padre Celestial, te amo, te alabo y te adoro. Te doy gracias por enviar a Tu Hijo Jesús que ganó la Victoria sobre el pecado, el diablo y la muerte para mi salvación. Te doy gracias por enviar al Espíritu Santo que me da el poder, me guía y me dirige a la plenitud de la vida. Te doy gracias por María, mi Madre Celestial que Intercede con los ángeles y santos por mi. Señor Jesucristo, me pongo al pie de Tu Cruz y te pido que me cubras con tu Preciosa Sangre, que brota de tu Sacratísimo Corazón y de tus llagas. Límpiame Jesús mío, en el Agua Viva que fluye de Tu Corazón. Te pido Señor Jesús me cubras con Tu Santa Luz.
Padre Celestial: permite que las aguas vivificadoras de mi bautismo, fluyan retroactivamente ahora, a través de las generaciones de mi madre y de mi padre, para que purifiquen de Satanás el árbol genealógico de mi familia. Vengo ante Ti Padre, y te pido perdón por mi, mis parientes y mis antecesores, por cualquier poder que se haya opuesto a Ti, o que no honra con verdad a Jesucristo. En el Santo Nombre de Jesucristo, reclamo ahora cualquier territorio que fuera entregado a Satanás y lo coloco bajo el Señorío de Jesucristo.
Por el Poder de Tu Santo Espíritu revélame, Padre, cualquier persona que yo necesite perdonar y cualquier área de pecado no confesado. Revélame los aspectos de mi vida que no te agradan Padre, o detalles de la misma que le pueden dar a Satanás dominio sobre mi vida. Padre, te entrego cualquier falta de perdón en mi vida y te entrego mis pecados, te entrego todas las formas en que Satanás tiene atada mi vida. Gracias Padre por estas revelaciones. Gracias por Tu perdón y Tu Amor.
Señor Jesús de Nazareth, en Tu Santo Nombre, yo ato todos los espíritus malignos en el aire, en la tierra, debajo de la tierra y en los abismos. En el Nombre de Jesús de Nazareth, también ato todos los enviados del ejército o jerarquía de Satanás. Invoco la Preciosa Sangre de Jesús de Nazareth: rodee en el aire, la atmósfera, el agua, la tierra y sus frutos, debajo de la tierra y los abismos que están debajo de la misma.
Padre Celestial: Permite que Tu Hijo Jesús venga ahora con el Espíritu Santo, la Virgen María y los Santos Ángeles, para que me protejan de todo daño, y eviten que los espíritus malignos tomen venganza de mi en cualquier forma.
En el Santo Nombre del Padre: me sello, sello a mi familia, sello a mis parientes, sello este lugar y todo el resto del universo, con la Preciosa Sangre de Jesucristo.
En el Santo Nombre de Jesús de Nazareth: me sello, sello a mi familia, sello a mis parientes, sello este lugar y todo el resto del universo, con la Preciosa Sangre de Jesucristo.
En el Santo Nombre del Espíritu Santo: me sello, sello a mi familia, sello a mis parientes, sello este lugar y todo el resto del universo, con la Preciosa Sangre de Jesucristo.
En el Santo Nombre de la Santísima Trinidad: rompo y disuelvo cualquiera y todas las maldiciones, hechizos, conjuros, acechanzas, trampas, mentiras, obstáculos, decepciones, diversiones, influencias espirituales; deseos malignos, sellos hereditarios (conocidos y desconocidos), y cualquier disfunción o enfermedad de cualquier origen, incluyendo errores y pecados. En Nombre de la Santísima Trinidad, rompo cualquier promesa satánica, pactos, ataduras espirituales, ataduras del alma y obras satánicas (3 veces).
En el Nombre de Jesucristo de Nazareth: rompo y disuelvo cualquiera y todos los lazos, y efectos de los lazos con la astrología, clarividencias, curaciones por medio de la bola de cristal, bolas, adivinos, mediums, la Nueva Era, videntes de ocultismo, lecturas de la palma de las manos, hoja de té, o lectores de las cartas “tárot”; psíquicos, santeros, cultos satánicos, guias espirituales, brujos y Vudú. En Nombre de Jesucristo de Nazareth, disuelvo todos los efectos de participación en sesiones espiritistas y de adivinación, la tabla Ouija, horóscopos, juegos de ocultismo de todo tipo y cualquier forma de adoración que no honra con verdad a Jesucristo de Nazareth.
Espíritu Santo: te ruego reveles a través de la Palabra de Ciencia, el nombre de cualquier espíritu maligno, en cualquier forma, que se haya unido a mí (hacer una pausa en silencio y esperar que el Señor revele palabras como por ejemplo: la ira, arrogancia, amargura, inseguridad, envidia, orgullo, resentimiento o terror. Por cada espíritu revelado, diga la siguiente oración en voz alta).
En el Nombre de Jesucristo de Nazareth: te reprendo espíritu de:_______, te ordeno que vayas directamente ante Jesucristo de Nazareth, sin manifestarte contra mi y sin hacerme daño a mi, ni a ninguna otra persona, para que el Señor Jesucristo pueda disponer de ti, de acuerdo con Su Santa Voluntad.
Te doy gracias Padre Celestial, por tu amor; te doy gracias Espíritu Santo por darme el poder de ser agresivo contra Satanás y los espíritus malignos. Te doy gracias Señor Jesús por hacerme libre. Te doy gracias Virgen María por interceder por mí con los Santos Angeles y los Santos.
Señor Jesús, lléname con tu Amor, compasión, fe, gentileza, esperanza, humildad, gozo, generosidad, luz, misericordia, modestia, paciencia, paz, pureza, seguridad, serenidad, tranquilidad, confianza, verdad, comprensión y sabiduría. Ayúdame a caminar en Tu Luz y Tu Verdad, iluminado por el Espíritu Santo, para que juntos podamos alabar, honrar y glorificar a nuestro Padre en el presente y en la eternidad.
Porque Tú Señor Jesús eres...”el camino, la verdad y la vida” (Jn 14,6), y Tú...”has venido para que tengamos vida y vida abundante” (Jn 10,10).
Dios es verdaderamente mi salvación, confío en Él y no tengo miedo, porque mi fortaleza y mi poder están en el Señor, que ha sido mi salvación (Is 12,12).
LUEGO DE TERMINAR LA ORACION
ROCIAR AGUA VENDITA CON LA SEÑAL DELA CRUZ EN LA CASA O LA VICTIMA “PRONUNCINADO ESTAS PALABRAS
Recemos
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la hora de la batalla, que seas nuestro resguardo en contra de la maldad y de las trampas del demonio, que pueda Dios restringirle, nosotros humildemente te rogamos y que puedas tu, O Príncipe de la Multitud Celestial, por el poder de Dios, arrojar al infierno a Satanás y a todos los malos espíritus que rondan por el mundo,
buscando la ruina de almas. Amen. exorcismos, liberación, sanación
+En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espiritu Santo. Amen !
Gran y glorioso Príncipe de los Ejércitos Celestiales, San Miguel, el Arcángel, defiéndenos "Porque para nosotros la lucha no es contra sangre y carne, sino contra los principados, contra las potestades, contra los poderes mundanos de estas tinieblas, contra los espíritus de la maldad en lo celestial." [Efes. VI, 12]. Ven y asiste al hombre quien fue creado en Su
imagen y quien Él ha redimido de la tiranía del demonio a un gran precio.
La Santa Iglesia os venera como su guardián y protector; a ti el Señor ha confiado las almas de los redimidos para que los dirijas al cielo. Ora, por lo tanto, que el Dios de la Paz, aplaste a satanás bajo nuestros pies y que ya él no pueda mantener al
hombre en cautiverio y hacerle daño a la Iglesia. Ofrécele nuestras oraciones al Más Alto, que sin demora ellas atraigan Su misericordia sobre nosotros; que Se apodere "... del dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y satanás, y lo encadenó por mil años, y lo arrojo al abismo que cerró y sobre el cual puso sello para que no sedujese más a las naciones,..." [Apoc.
XX: 2-3].
[Nota: "+" indica una bendición que es dada si un sacerdote invoca el Exorcismo. Si un laico lo invoca, entonces la "+" indica el lugar en donde el Signo de la Cruz es hecho silenciosamente por el fiel que este recitando esa sección especifíca.]
En el nombre de Jesucristo, nuestro Dios y Señor, fortalecido por la intercesión de la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, del Bendito Miguel, el Arcángel, de los Benditos Apóstoles, Pedro y Pablo, y de todos los Santos, confiadamente nos
aprestamos a la tarea de repudiar los ataques y engaños del diablo.
"Dios se levanta; Sus enemigos son desbandados y esos que Lo odian, huyen ante Él.
Como el humo es expulsado, ellos son expulsados; como la cera se derrite ante el fuego, también los malvados perecen ante la presencia de Dios."
V. - Contemplad la Cruz del Senor, huyan las bandas de enemigos. R. - Él ha conquistado. El Leon de la tribu de Juda. El retoño de David.
– Permite que Tu misericordia, Señor, descienda sobre nosotros.
“DESPUES DE TERMINAR ESTA ORACION EL CONJURO PARA LIBERAR EL CUERPO Y CASA DE MAGIA NEGRA OPACTO SATANAS
Te expulsamos de nosotros, quienesquiera que sean, espíritus sucios, todos los poderes satánicos, todos los invasores infernales, todas las legiones malvadas, asambleas y sectas; en el Nombre y por el poder de Nuestro Señor Jesucristo, + que
sean extirpados y sacados de la Iglesia de Dios y de las almas hechas a la imagen y semejanza de Dios y redimidas por la Preciosa Sangre del Divino Cordero. + Astuta serpiente, no te atreverás más a engañar a la raza humana, perseguir a la Iglesia, atormentar a los elegidos de Dios y cernirlos como si fueran trigo. + El Dios Mas Alto te ordena. + Él, con quien, en
"El cual quiere que todos los hombres sean salvos y lleguen al conocimiento de la verdad." [ 1Tim. II: 4].
Dios el Padre te ordena. + Dios el Hijo te ordena. + Dios el Espíritu Santo te ordena.+ Cristo, La Palabra de Dios encarnada, te ordena; + Él, quién para salvar nuestra raza perdida a consequencia de tu envidia, "se humilló a si mismo, haciéndose
obediente hasta la muerte" (Fil. II: 8).
Él quien ha construido Su Iglesia en una roca firme y declarado que las puertas del infierno no triunfarán contra Ella, porque Él residirá con Ella; "Y mirad que Yo con vosotros estoy todos los dias, hasta la consumación del siglo." (S. Mateo XXVIII:
20).
La sagrada Señal de la Cruz te ordena, + como también lo hace el poder de los Misterios de la Fé Cristiana, + La Gloriosa Madre de Dios, La Virgen María, te ordena; + Ella, quién por su humildad y desde el primer momento de Su Inmaculada Concepción, aplastó tu orgullosa cabeza. La Fe de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo y los otros Apóstoles te ordenan. +
La sangre de los Mártires y la piadosa intercesión de los Santos te ordenan. +
Por lo tanto, maldito dragón, y ustedes, legiones diabólicas, ordenamos por el Dios viviente, + por el Dios verdadero, + por el Dios santo, + por el Dios que "...así amó Dios al mundo: hasta dar su Hijo único, para que todo aquel que cree en Él no se
pierda, sino que tenga vida eterna." [S. Juan III: 16]; deja de engañar a las criaturas humanas y derramar sobre ellos el veneno de la condenación eterna; deja de dañar a la Iglesia interferiendo con su libertad. Vete, satanás, inventor y maestro
de todas las mentiras, enemigo de la salvación del hombre.
Quítate del camino de Cristo en quién no has podido encontrar ninguno de tus trabajos; dale su lugar a la Unica, Santa, Católica y Apostólica Iglesia adquirida por Cristo al precio de Su Sangre. Rebájate por debajo de la toda-poderosa mano de
Dios; tiembla y huye cuando invoquemos el Santo y terrible nombre de Jesus, este Nombre, el cual causa al infierno que tiemble, este nombre al cual las Virtudes, Poderes y Dominios del cielo estan humildemente sometidos, este nombre el cual
lo Querubines y Serafines alaban incesantemente repitiendo: Santo, Santo, Santo es el Señor, el Dios de los Ejércitos. V. - Oh, Señor, oye mi oración.
R. - Permite que mi plegaria llegue hasta ti. V. - Que el Señor este contigo.
R. - Y con tu espíritu.
Oremos... Dios del cielo, Dios de la tierra, Dios de los Ángeles, Dios de los Arcángeles, Dios de los Patriarcas, Dios de los Profetas, Dios de los Apóstoles, Dios de los Mártires, Dios de los Confesores, Dios de las Virgenes, Dios que tiene el poder
de dar vida después de la muerte y descanso despues del trabajo, porque no hay otro Dios más que Tú y no puede haber otro, porque Tú eres el Creador de todas las cosas, visibles e invisibles, cuyo reinado no tendrá fin, nos postramos humildemente ante tu Gloriosa Majestad y Te rogamos que nos liberes con Tu poder de toda la tiranía de los espíritus infernales, de sus trampas, sus mentiras y su furiosa maldad; propicia, oh, Señor, que se nos otorgue tu poderosa protección
y nos mantengas seguro y saludables. Te rogamos a través de Jesucristo nuestro Señor. AMEN ! De las trampas del diablo, libéranos, oh, Señor.
Que Tu Iglesia Te pueda servir en Paz y Libertad, Te rogamos que nos oigas, Señor. Que aplastes a todos los enemigos de Tu Iglesia, Te rogamos que nos oigas, Señor.
La Santa Cruz sea mi Luz no sea el demonio mi guía
retírate satanás no me aconsejes cosas vanas son malas las cosas que brindas
bebe tú ese veneno.
Me envuelvo hoy día y ato a mi una fuerza poderosa, la invocación de la Trinidad, la fe en las Tres Personas, la confesión en la unidad de Creador del Universo.
Me envuelvo hoy día y ato a mi la fuerza del Cristo con su Bautismo, la fuerza de su crucifixión y entierro, la fuerza de su resurrección y ascensión, la fuerza de su regreso para el Juicio de Eternidad.
Me envuelvo hoy día y ato a mi la fuerza del amor de los querubines, la obediencia de los ángeles, el servicio de los arcángeles, la esperanza de la resurrección para el premio, las oraciones de los patriarcas, las profecías de los profetas, las
predicaciones de los apóstoles,
la fe de los mártires, la inocencia de las santas vírgenes y las buenas obras de los confesores.
Me envuelvo hoy día y ato a mi el poder del Cielo, la luz del sol, el brillo de la luna, el resplandor del fuego, la velocidad del rayo, la rapidez del viento, la profundidad del mar, la firmeza de la tierra, la solidez de la roca.
Me envuelvo hoy día y ato a mi la fuerza de DIOS para orientarme, el poder de DIOS para sostenerme, la sabiduría de DIOS para guiarme, el ojo de DIOS para prevenirme, el oído de DIOS para escucharme, la palabra de DIOS para apoyarme,
la mano de DIOS para defenderme, el camino de DIOS para recibir mis pasos, el escudo de DIOS para protegerme, los ejércitos de DIOS para darme seguridad
contra las trampas de los demonios contra las tentaciones de los vicios contra las inclinaciones de la naturaleza
contra todos aquellos que desean el mal de lejos y de cerca, estando yo solo o en la multitud. Convoco hoy día a todas esas fuerzas poderosas, que están entre mi y esos males,
contra las encantaciones de los falsos profetas, contra las leyes negras del paganismo,
contra las leyes falsas de los herejes, contra la astucia de la idolatría, contra los conjuros de brujas, brujos y magos contra la curiosidad que daña el cuerpo y el alma del hombre.
Invoco a Cristo que me proteja hoy día del veneno, el incendio, el ahogo, las heridas, para que pueda alcanzar yo abundancia de premio.
Cristo conmigo, Cristo delante de mi, Cristo detrás de mi, Cristo en mi, Cristo bajo mi, Cristo sobre mi, Cristo a mi derecha, Cristo a mi izquierda, Cristo alrededor de mi. Cristo en la anchura, Cristo en la longitud, Cristo en la altura, Cristo en la profundidad de mi corazón. Cristo en el corazón y la mente de todos los hombres que piensan en mi, Cristo en la boca de
todos los que hablan de mi, Cristo en todo ojo que me ve, Cristo en todo oído que me escucha.
Me envuelvo hoy día en una fuerza poderosa, la invocación de la Trinidad, la fe en las Tres Personas, la confesión de la unidad del Creador del Universo.
Del Señor es la salvación, del Señor es la salvación, De Cristo es la salvación. Tu salvación Señor esté siempre con nosotros.
Amén
“ DESPUES DE TERMINAR LA ORACION PREPARA EL EL AGUA BENDITA Y ROCIAR EN LA CASA EN EL NOBRE DE CRISTO RESITADO UN PADRE NUESTRO “
NOMBRE DEL PADRE +HIJO ESPRITU SANTO +AMEN
Omnipotente y sempiterno Dios, Salud de los que en Ti creen y esperan, escucha las oraciones que te hacemos por nuestros enfermos, y, por intersección de la Santísima Virgen de la Medalla Milagrosa, concede vida abundante a sus almas y
devuélveles, según tu beneplácito, la salud del cuerpo. Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor. Amén. Ave María Purísima, Sin Pecado Concebida.
PADRE CELESTIAL EN TUS MANOS, ME PONGO HAZ DE MI LO QUE TU QUIERAS. Y POR TODO LO QUE HAGAS POR MI YO TE DOY LAS GRACIAS.
ESTOY DISPUESTO A TODO Y LO ACEPTO TODO CON TAL QUE TU VOLUNTAD SE CUMPLA EN MI Y EN TODAS TUS CRIATURAS. NO DESEO MADA MAS , DIOS MIO.
PONGO MI ALMA ENTRE TUS MANOS.
TE LA DOY, CON TODO EL AMOR DE MI CORAZON PORQUE ES UNA NECESIDAD DE AMOR EL DARME, EL ENTREGARME ENTRE TUS MANOS, SIN MEDIDA, CON CONFIANZA INFINITA, PORQUE TU ERES MI PADRE.
AMEN
COLOCO AHORA LA SANGRE DE JESUS ENTRE TODO MAL Y YO _______ COLOCO AHORA LA SANGRE DE JESUS ENTRE TODO MAL Y MI FAMILIA ____
Y DECLARO QUE SOMOS VICTORIOSOS CONTRA EL DEMONIO Y SUS OBRAS POR EL PODER DE LA SANGRE DE JESUS. AMEN ALELUYA GLORIA Y HONOR A TI JESUS. AMEN
Yo (dí tu nombre completo) con la Sangre preciosa de Jesús, protejo y sello todo mi ser, interior y exteriormente, deposito en el Corazón Inmaculado de la Virgen María, todo mi haber y poseer; para que ni en el presente, ni en ningún momento
futuro, lleguen a ellos daños por venganzas de lo oculto.
En el nombre de Jesús, queda prohibida toda acción e interacción, toda comunicación e intercomunicación espiritual. Invoco la presencia de los ángeles, arcángeles (Miguel, Gabriel y Rafael), principados, virtudes, potestades, dominaciones, querubines, serafines y tronos de dios; para que sean ellos quienes lleven a cabo esta batalla contra el mal. Pido la ayuda de
la comunión de los santos. Amén, amén, amén. ORACIÓN DE PERDON
En el nombre de Jesucristo, yo (dí tu nombre completo) perdono a: (dí el nombre de la persona a la que vas a perdonar). Te perdono por toda ofensa, humillación, envidia, maldición y rechazo.
Te perdono por los pleitos, insultos, abandonos, golpes y rencores. Te perdono por tu alcoholismo, por las infidelidades y mentiras.
Te perdono por no cumplir lo prometido, por tus chismes y calumnias. Te perdono por toda falta de amor, consideración y caridad.
(Respira profundamente y menciona todo lo que tengas que sentir de la persona que estás perdonando).
En el Nombre de Jesús: yo te perdono, en el Corazón de Jesús: yo te perdono, en la Misericordia de Jesús: yo te perdono, te bendigo y desato todo lazo de rencor entre tú y yo.
Delante de Dios te declaro inocente y libre, ya no me debes nada, le pido a Jesús que te ame profundamente, te llene de paz y se manifieste en ti con abundancia de bienes espirituales y materiales.
Padre Dios, en nombre de Jesús, te pido que por los méritos y virtudes de Sus Santas Llagas, sean lavados por Su Sangre todos los efectos, causas, consecuencias y atributos de las faltas de mis antepasados que no fueron reparadas y que todavía pesan sobre mi en forma de debilidades o tendencias hacia esos mismos errores y pecados. Te pido perdón en su nombre por
haberse burlado o renegado de los sacramentos de la Santa Iglesia, siendo bautizados, o por insultos y negaciones hechos a Tu Santa Trinidad, te pido perdón por toda infidelidad y desconfianza hacia ti. Pido perdón en su nombre por los daños que
mis antepasados causaron a la familia, al matrimonio, a la sociedad, a Tu creación.
En nombre de Jesús, te ruego que Tu amor repare las injusticias que cometieron en contra de todas las personas, instituciones, pueblos o naciones y en sus descendientes.
Que por intercesión de la Inmaculada Concepción de María nos concedas la sanación a partir del instante de nuestra concepción, la de mis antepasados y la de mi descendencia.
Que Tu Espíritu Santo me inspire todos los días de mi vida para hacer obras de caridad y servicio.
Pido que Tu Misericordia alcance a los que ya han muerto, para que descansen en paz junto a ti y para los que aún vivan, tu Espíritu Santo los convenza de sus errores dándoles la gracia del arrepentimiento.
Amén, amén, amén.
“ORACION DE RENUNCIA EN CONTRA DEL MAL”
En tu nombre Jesucristo, yo (dí tu nombre completo) de manera personal y a nombre de mis antepasados. Renuncio a satanás, a todas sus fascinaciones, seducciones y mentiras.
Renuncio a toda práctica de brujería, magia blanca, negra, de cualquier color, santería, hechicería o vudú. Renuncio a toda limpia con huevo, yerbas, bálsamos, vino, sangre o fuego.
Renuncio a todo pacto, reto, sello, alianza o consagración al demonio; a conjuros, perjuros, maleficios e invocaciones diabólicas.
Renuncio a toda maldición, mal deseo, envidia, odio, rencor, resentimiento, codicia, avaricia, soborno, robo, fraude, despojo o enriquecimiento ilícito.
Renuncio a todo acto de orgullo, soberbia, prepotencia, vanidad y egolatría.
Renuncio a todo rito de iniciación chamánica, espiritista, espiritualista, masonería, filosofía rosacruz, dianética y a toda secta o sociedad secreta.
Renuncio a todo conocimiento de la nueva era, creencia en la re-encarnación, esoterismo, metafísica, meditación trascendental, yoga, a todo acto de curanderismo, a las operaciones espirituales, hipnotismo con regresiones, baños con
flores, especies, yerbas, sangre de animales o humana o con otras substancias con fines mágicos.
Renuncio a toda lujuria, aborto, adulterio, homosexualidad, bisexualidad, incesto, violación, pornografía, bestialismo, promiscuidad y prostitución. A todo lo que yo u otras personas hayan hecho ilícitamente para controlar, nulificar o
desbordar mi sexualidad.
En el nombre de Jesucristo, renuncio al culto y veneración a la llamada "santa muerte" o al vampirismo, a todo encantamiento, invocación y evocación de muertos, a espíritus custodios, guardianes, cósmicos, protectores, espías, vigilantes, a seres espirituales nombrados "maestros de sabiduría", o a cualquier otro ser maléfico en forma oculta o
manifiesta.
Renuncio a todo acto o juego de mediumnidad, a la ouija, al control mental, al manejo del péndulo, a instrumentos para encontrar "tesoros ocultos" o dinero enterrado.
Renuncio también a toda clase de adivinación, sortilegio, lectura de cartas, café y caracoles, a toda forma de astrología, horóscopos o cartas astrales.
Renuncio a los amuletos y talismanes, a las herraduras, pirámides, cuarzos, imanes, agujas, sábilas o ajos con moños rojos, imágenes de santos mezcladas con tierra de panteón, velas y veladoras de colores "curadas", fetiches y representaciones de mi persona de cualquier material y forma que se encuentren enterrados o sean manipulados por mí mismo u otras personas.
Renuncio a toda forma equivocada de "medicina alternativa" que bajo engaños haya ritualizado mi ser al demonio. En el nombre de Jesús, renuncio a toda comida o bebida mezclada con brujería que haya yo ingerido, y a todo lo que haya
sido tirado, rociado o untado en mi cuerpo, ropa, zapatos, casa, trabajo, negocio o cualquier pertenencia u objeto que esté cercano a mí, que haya sido maldecido o consagrado al mal.
En el nombre de Jesucristo denuncio, renuncio y echo fuera de mí a todo espíritu de traición, destrucción, muerte, esclavitud, ausencia de Dios, miseria, mendicidad, soltería, infelicidad matrimonial, viudez, orfandad, amargura, envejecimiento o muerte prematura, persecución, problemas con las leyes o la justicia humana, esterilidad, humillación,
rechazo, insomnio, deseos de suicidio, aislamiento, locura, soledad, neurosis, depresión, obsesión, miedo, angustia, debilidad, enfermedades crónicas, invalidez, ceguera, sordera, mudez, falta de olfato, imposibilidad de saborear la comida, insensibilidad, celos, inconformidad, incapacidad para vivir, conseguir o conservar un trabajo, una pareja, un matrimonio o
una familia.
En el nombre de Jesús denuncio, renuncio y echo fuera de mí todo espíritu de alcoholismo o de cualquier otra adicción, de mal carácter, de falta de memoria, de falta de control y dominio de mi ser, irrealidad, inconsciencia, envidia, abandono, gula, suciedad, desorden, malos olores crónicos en mi cuerpo, ropa o casa, de falta de fe, esperanza y caridad, de falta de
interés en la vida, de desprecio a la eucaristía y de aborrecimiento o flojera para tener vida de oración. Corto, destruyo y nulifico los medios a través de los cuales fueron hechos los daños antes mencionados, si fueron veladoras, fotos, ropa,
tijeras, agujas, fetiches, entierros, lo que haya sido.
Renuncio a lo que en forma consciente o inconsciente haya yo hecho o haya sido hecho por otra persona en mi nombre para obtener poderes, dinero, éxito, buena suerte o pretender saber el futuro, o bien para conseguir el amor y la salud propios o
ajenos, o tener dominio y control sobre personas, objetos, animales, lugares, espíritus y fuerzas de la naturaleza. Nulifico los efectos de cualquier práctica contraria al compromiso adquirido a través de mi bautismo, de fidelidad y
reconocimiento a Jesucristo como mi único Salvador, a los Sacramentos, a la Virgen María y a la iglesia católica. A lo que impida el ejercicio de mi sentido común, capacidad de juicio, entendimiento y voluntad.
Echo fuera de mí todo aquello con lo que haya intentado sustituir el amor y la confianza de Jesús. Renuncio al rechazo de mis padres desde el instante de mi concepción y durante mi vida en el seno materno. Renuncio al mal que me causaron por
intentar abortarme: con yerbas, sustancias químicas o con objetos punzo cortantes. Renuncio a todo el rencor que tengo si fui dado en adopción o abandonado sin haber conocido a mis padres biológicos o a maldiciones recibidas durante mi
gestación.
Nulifico por las llagas de Jesús todo mandato de fracaso, muerte en vida y suicidio que hay en mí por estas causas, la incapacidad para aceptar el amor de Dios, para aceptarme a mí mismo o a las personas, para estudiar, trabajar y ser feliz. Renuncio a todo lo que sea contrario a la salud, el respeto y la dignidad que como templo del Espíritu Santo, necesita todo
mi ser y que esté impidiendo relacionarme con Dios, conmigo mismo (a), con mi entorno en una forma sana, tener una familia unida y un trabajo digno y bien remunerado.
Porque Jesucristo se manifestó para deshacer las obras del diablo: habiendo denunciado, renunciado y echado fuera de mí todos los espíritus del mal, los envío atados y amordazados a los pies de la Santa Cruz y les prohíbo regresar. Habiendo nulificado todos los efectos, causas y consecuencias, tomo autoridad, en el nombre de Jesús, para que caigan
todos los bloqueos, tinieblas y barrer, las que satanás construyó a mi alrededor y le ordenó a todo ser demoníaco que despojó a mi familia o a mí mismo (a), que nos devuelva, lo que nos quitó.
Padre Santo, te lo ruego, sana toda mi vida, toda mi historia personal, perdóname, ayúdame, libérame, bendíceme. Padre Dios, acepto que Tú seas mi Padre, Jesucristo mi Hermano, la Virgen María mi Madre, porque hoy, yo (dí tu nombre
completo) les pertenezco para siempre.
A través de Tu Santo Espíritu, guíame para la reparación de todas las faltas que cometí y enséñame a amar Tu Voluntad. Gracias Padre.
Amén, amén, amén
ORACIÓN PARA SELLAR LA SANACION
Con el dedo pulgar de la mano derecha haz el signo de la Cruz en tu frente y repite con nosotros:
Con la Sangre Preciosa de Jesús, sello esta sanación que Tú Padre Dios acabas de hacer en mí, para que no vuelvan más estos males y espíritus a mi vida, ni en número de uno, ni en ningún otro número, ni de la misma naturaleza, ni de
naturaleza parecida.
Te ruego Padre Dios que el Espíritu Santo ocupe todo mi ser y restaure las virtudes que estos males han destruido en mí. Desato en mi todos los dones y frutos de Tu Santo Espíritu.
Envíame tus ángeles administradores de paz, unidad, salud y prosperidad.
Espíritu Santo de Dios recibe la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser, dígnate ser en adelante mi Director, mi Luz, mi Guía, mi Fuerza y todo el amor de mi corazón.
Amén, amén, amén.
Nuestro Señor Jesucristo que nos amó con un amor tan desmedidamente grande y que fue puesto sobre la Cruz de madera y condenado a la muerte más amarga: lave y bendiga tu alma con Su Sangre preciosa, en recuerdo del sufrimiento con el que
pagó por ti, a fin de que tu amor arda para él. Que ese poderoso fuego de amor consuma todos tus pecados y te conceda reposar sobre Su Bendito Brazo, donde todos los santos reposan. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
PLEGARIAS DE LIBERACIÓN Oraciones contra el maleficio
Dios nuestro Señor, oh Soberano de los siglos, omnipotente y todopoderoso, Tú que lo has hecho todo y que lo transformas todo con Tu sola Voluntad; Tú que en Babilonia transformaste en rocío la llama del horno siete veces más ardiente y que
protegiste y salvaste a tus tres niños santos.
Tú que eres Doctor y Médico de nuestras almas; Tú que eres la Salvación de aquellos que se dirigen a Ti, te pedimos y te invocamos, haz vana, expulsa y pon en fuga toda potencia diabólica, toda presencia y maquinación satánica, toda influencia maligna y todo maleficio o mal de ojo de personas maléficas y malvadas realizados sobre tu siervo ... haz que, en cambio,
de la envidia y el maleficio obtenga abundancia de bienes, fuerza éxito y caridad.
Tú, Señor, que amas a todos los hombres, extiende Tus Manos poderosas y Tus Brazos altísimos y potentes y ven a socorrer y vista esta imagen tuya, mandando sobre ella al ángel de la paz, fuerte y protector del alma y del cuerpo, que mantendrá alejado y expulsará a cualquier fuerza malvada, todo envenenamiento y hechicería de personas corruptoras y envidiosas: de
modo que debajo de Ti tu suplicante protegido te cante con gratitud:
"El Señor es mi Salvador y no tendré temor de lo que pueda hacerme el hombre. No tendré temor del mal porque Tú estás conmigo, Tú eres mi Dios, mi fuerza, mi poderoso Señor, Señor de la paz, Padre de los siglos futuros".
Sí, Señor Dios nuestro, ten compasión de Tu imagen y salva a tu siervo.... de todo daño o amenaza procedente del maleficio, y protégelo poniéndolo por encima de todo mal; por la intercesión de la más Bendita, gloriosa Señora, la Madre de Dios y
siempre Virgen María, de los resplandecientes arcángeles y de todos los Santos. Amén. ORACIÓN CONTRA TODO MAL
Espíritu del Señor, Espíritu de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Santísima Trinidad, Virgen Inmaculada, ángeles, arcángeles y santos del paraíso, descended sobre mí.
Fúndeme, Señor, modélame, lléname de ti, utilízame.
Expulsa de mi todas las fuerzas del mal, aniquílalas, destrúyelas, para que yo pueda estar bien y hacer el bien. Expulsa de mí los maleficios, las brujerías, la magia negra, las misas negras, los hechizos, las ataduras, las maldiciones y el
mal de ojo; la infestación diabólica y la obsesión diabólica; todo lo que es mal, pecado, envidia, celos y perfidia; la enfermedad física, psíquica, moral, espiritual y diabólica.
Quema todos estos males en el infierno, para que nunca más me toquen a mí ni a ninguna otra criatura en el mundo. Ordeno y mando con la fuerza de Dios omnipotente, en nombre de Jesucristo Salvador, por intermedio de la virgen Inmaculada, a todos los espíritus inmundos, a todas las presencias que me molestan, que me abandonen inmediatamente, que me abandonen definitivamente y que se vayan al infierno eterno, encadenados por san Miguel arcángel, por san Gabriel,
ORACIÓN DE SANACIÓN INTERIOR Señor Jesús, Tú has venido a curar los corazones heridos y atribulados, te ruego que cures los traumas que provocan
turbaciones en mi corazón; te ruego, en especial que cures aquellos que son causa de pecado.
Te pido que entres en mi vida, que me cures de los traumas psíquicos
que me han afectado en tierna edad y de aquellas heridas que me los han provocado
a lo largo de toda la vida. Señor Jesús, Tú conoces mis problemas, los pongo todos en Tu corazón de Buen Pastor.
Te ruego, en virtud de aquella gran llaga abierta en Tu Corazón,
que cures las pequeñas heridas que hay en el mío. Cura las heridas de mis recuerdos, a fin de que nada de cuanto me ha acaecido me haga permanecer en el dolor, en la angustia,
en la preocupación. Cura, Señor,
Todas esas heridas que, en mi vida, han sido causa de raíces de pecado.
Quiero perdonar
a todas las personas que me han ofendido, mira esas heridas interiores que me hacen incapaz de perdonar. Tú que has venido a curar los corazones afligidos,
cura mi corazón.
Cura, Señor Jesús, mis heridas íntimas que son causa de enfermedades físicas.
Yo te ofrezco mi corazón, acéptalo, Señor, purifícalo y dame los sentimientos de Tu Corazón Divino.
Ayúdame a ser humilde y benigno. Concédeme, Señor,
la curación del dolor que me oprime por la muerte de las personas queridas. Haz que pueda recuperar la paz y la alegría por la certeza de que Tú eres la Resurrección y la Vida.
Hazme testigo autentico de Tu Resurrección,
de Tu Victoria sobre el pecado y la muerte, de Tu Presencia de Viviente entre nosotros.
Amén.
PLEGARIA DE LIBERACION
nosotros te rogamos, por la intercesión de María y con la ayuda de los arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel,
que nuestros hermanos y hermanas sean liberados del maligno que los ha esclavizado.
Oh, santos, venid todos en nuestra ayuda. De la angustia, la tristeza y las obsesiones,
nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor. Del odio, la fornicación y la envidia, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor. De los pensamientos de celos, de rabia y de muerte,
nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor. De todo pensamiento de suicidio y de aborto,
nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor. De toda forma de sexualidad mala, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor. De la división de la familia, de toda amistad mala,
nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor. De toda forma de maleficio, de hechizo,
de brujería y cualquier mal oculto, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor. Oh, Señor, que dijiste "la paz os dejo, mi paz os doy",
por la intercesión de la Virgen Maria concédenos ser liberados de toda maldición
y gozar siempre de tu paz. Por Cristo Nuestro Señor. Amén. ORACIÓN DE LA SANGRE DE CRISTO
Señor Jesús, en tu nombre y con el Poder de tu Sangre Preciosa sellamos toda persona, hechos o acontecimientos a través de los cuales
el enemigo nos quiera hacer daño. Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos toda potestad destructora en el aire, en la tierra, en el agua, en el fuego, debajo de la tierra, en las fuerzas satánicas de la naturaleza, en los abismos del infierno,
y en el mundo en el cual nos movemos hoy. Con el Poder de la Sangre de Jesús rompemos toda interferencia y acción del maligno.
Te pedimos Jesús que envíes a nuestros hogares y lugares de trabajo a la Santísima Virgen acompañada de San Miguel, San Gabriel, San Rafael y toda su corte de Santos Ángeles.
Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos nuestra casa, todos los que la habitan
(nombrar a cada una de ellas), las personas que el Señor enviará a ella, así como los alimentos y los bienes que
Él generosamente nos envía para nuestro sustento. Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos tierra, puertas, ventanas, objetos, paredes, pisos y el aire que respiramos,
y en fe colocamos un círculo de Su Sangre alrededor de toda nuestra familia. Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos los lugares en donde vamos a estar este día, y las personas, empresas o instituciones con quienes vamos a tratar
(nombrar a cada una de ellas). Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos nuestro trabajo material y espiritual,
los negocios de toda nuestra familia, y los vehículos, las carreteras, los aires, las vías y cualquier medio de transporte
que habremos de utilizar.
Con Tu Sangre preciosa sellamos los actos, las mentes y los corazones de todos los habitantes
y dirigentes de nuestra Patria a fin de que Tu Paz y Tu Corazón al fin reinen en ella. Te agradecemos Señor por Tu Sangre y
por Tu Vida, ya que gracias a Ellas hemos sido salvados y somos preservados
de todo lo malo.
ORACIÓN POR LOS ENFERMOS (Padre Emiliano Tardif) Jesús. Señor Jesús.
Creemos que estás vivo y resucitado. Creemos que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar y en cada uno de nosotros. Te alabamos y te adoramos. Te damos gracias Señor, por venir hasta nosotros
como pan vivo bajado del Cielo. Tú eres la plenitud de la vida. Tú eres la resurrección y la vida.
Tú eres, Señor la salud de los enfermos.
Hoy te queremos presentar a todos los enfermos que están aquí, porque para ti no hay distancia ni en el tiempo ni en el espacio.
Tú eres el eterno presente y tu lo conoces.
Ahora, Señor, te pedimos que tengas compasión de ellos. Visítalos a través de tu Evangelio proclamado en la Santa Biblia, para que todos reconozcan
que tu estás vivo en tu Iglesia de hoy; y que se renueve su fe y su confianza en ti. Te lo suplicamos Jesús.
Ten compasión de los que sufren en su cuerpo, de los que sufren en su corazón y de los que sufren en su alma que están orando y viendo los testimonios de lo que Tú estás haciendo por tu Espíritu Renovador en el
mundo entero. Ten compasión de ellos, Señor.
Desde ahora te pedimos. Bendícelos a todos y haz que muchos vuelvan a encontrar la salud, que su fe crezca y se vayan abriendo a las maravillas
de tu amor, para que también ellos sean testigos de tu poder y de tu compasión.
Te lo pedimos Jesús, por el poder de tus santas llagas, por tu santa cruz y por tu preciosa sangre.
Sánalos Señor. Sánalos en su cuerpo, Sánalos en su corazón, Sánalos en su Alma.
Dales vida y vida en abundancia. Te lo pedimos por intersección de María Santísima, tu Madre, la Virgen de los Dolores, la que estaba presente, de
pie, cerca de la cruz.
La que fue la primera en contemplar tus santas llagas y que nos distes por madre. Tú nos has revelado que ya has tomado sobre ti todas nuestras
dolencias y por tu santas llagas hemos sido curados.
Hoy, Señor, te presentamos en fe todos los enfermos que nos han pedido oración y te pedimos que los alivies en su enfermedad y que les des la
salud.
Te pedimos por la gloria del Padre del Cielo, que sanes a los enfermos que van a leer este libro.
Haz que crezcan en la fe, en la esperanza, y que reciban la salud para la gloria de tu Nombre.
Para que tu Reino siga extendiéndose más y más en los corazones, a través de los signos y prodigios de tu amor.
Todo esto te lo pedimos Jesús, porque tú eres Jesús. Tú eres el buen pastor y todos somos ovejas de tu rebaño. Estamos tan seguros de tu amor, que aún
antes de conocer el resultado de nuestra oración, en fe te decimos Jesús por lo que tu vas hacer en cada uno de ellos.
Gracias por los enfermos que tu estás sanando ahora, que tu estás visitando con tu misericordia.
Que lo cubras de tu sangre divina, y que a través de este mensaje tu corazón de buen pastor hable a los corazones de tantos enfermos que van a
leerlo.
¡Gloria y alabanza a ti, Señor. ¡ Amén
Padre Gabriele Amorth- exorcista de la diócesis de Roma De su libro, "Un Exorcista Cuenta Su Historia"
Oraciones contra el maleficio (del ritual griego)
Kyrie eleison. Dios nuestro Señor, oh Soberano de los siglos, omnipotente y todopoderoso, tú que lo has hecho todo y que lo transformas todo con tu sola voluntad; tú que en Babilonia transformaste en rocío la llama del horno siete veces más ardiente y que protegiste y salvaste a tus tres santos jóvenes; tú que eres doctor y médico de nuestras almas; tú que eres la
salvación de aquellos que se dirigen a ti, te pedimos y te invocamos, haz vana, expulsa y pon en fuga toda potencia diabólica, toda presencia y maquinación satánica, toda influencia maligna y todo maleficio o mal de ojo de personas maléficas y malvadas realizados sobre tu siervo... haz que, en cambio, de la envidia y el maleficio obtenga abundancia de
bienes, fuerza, éxito y caridad; tú, Señor, que amas a los hombres, extiende tus manos poderosas y tus brazos altísimos y potentes y ven a socorrer y visita esta imagen tuya, mandando sobre ella el ángel de la paz, fuerte y protector del alma y el
cuerpo, que mantendrá alejado y expulsará a cualquier fuerza malvada, todo envenenamiento y hechicería de personas corruptoras y envidiosas; de modo que debajo de ti tu suplicante protegido te cante con gratitud: “el Señor es mi salvador y
no tendré temor de lo que pueda hacerme el hombre.” “No tendré temor del mal porque tú estás conmigo, tú eres mi Dios, mi fuerza, mi poderoso Señor, Señor de la paz, padre de los siglos futuros”. Sí Señor Dios nuestro, ten compasión de tu imagen y salva a tu siervo... de todo daño o amenaza procedente de maleficio, y protégelo poniéndolo por encima de todo
mal; por la intercesión de la más que bendita, gloriosa Señora, la madre de Dios y siempre Virgen María, de los resplandecientes arcángeles y de todos sus santos. ¡Amén!
Oración contra todo mal
Espíritu del Señor, Espíritu de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Santísima Trinidad, Virgen Inmaculada, ángeles, arcángeles y santos del paraíso descended sobre mí.
Fúndeme, Señor, modélame, lléname de ti, utilízame.
Expulsa de mí todas las fuerzas del mal, aniquílalas, destrúyelas, para que yo pueda estar bien y hacer el bien. Expulsa de mí los maleficios, las brujerías, la magia negra, las misas negras, los hechizos, las ataduras, las maldiciones y el mal de ojo; la infestación diabólica, la posesión diabólica y la obsesión y perfidia; todo lo que es mal, pecado, envidia, celos
y perfidia; la enfermedad física, psíquica, moral, espiritual y diabólica.
Quema todos estos males en el infierno, para que nunca más me toquen a mí ni a ninguna otra criatura en el mundo. Ordeno y mando con la fuerza de Dios omnipotente, en nombre de Jesucristo Salvador, por intercesión de la Virgen Inmaculada, a todos los espíritus inmundos, a todas las presencias que me molestan, que me abandonen inmediatamente,
que me abandonen definitivamente y que se vayan al infierno eterno, encadenados por San Miguel Arcángel, por San Gabriel, por San Rafael, por nuestros ángeles custodios, aplastados bajo el talón de la Virgen Santísima Inmaculada.
Oración por la curación interior
Señor Jesús, tu has venido a curar los corazones heridos y atribulados, te ruego que cures los traumas que provocan turbaciones en mi corazón; te ruego, en especial que cures aquellos que son causa de pecado. Te pido que entres en mi vida, que me cures de los traumas psíquicos que me han afectado en tierna edad y de aquellas heridas que me los han provocado a lo largo de toda la vida. Señor Jesús, tú conoces mis problemas, los pongo todos en tu corazón de Buen Pastor. Te ruego, en virtud de aquella gran llaga abierta en tu corazón, que cures las pequeñas heridas que hay en el mío. Cura las heridas de mis recuerdos, a fin de que nada de cuanto me ha acaecido me haga permanecer en el dolor, en la angustia, en la preocupación.
Cura, Señor, todas esas heridas íntimas que son causa de enfermedades físicas. Yo te ofrezco mi corazón, acéptalo, Señor, purifícalo y dame los sentimientos de tu Corazón divino. Ayúdame a ser humilde y benigno.
Concédeme, Señor, la curación del dolor que me oprime por la muerte de las personas queridas. Haz que pueda recuperar la paz y la alegría por la certeza de que tú eres la Resurrección y la Vida. Hazme testigo auténtico de tu Resurrección, de tu
victoria sobre el pecado y la muerte, de tu presencia Viviente entre nosotros. ¡Amén! Plegaria de Liberación
Oh, Señor, tú eres grande, tú eres Dios, tú eres Padre, nosotros te rogamos, por la intercesión y con la ayuda de los arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel, que nuestros hermanos y hermanas sean liberados del maligno que los ha esclavizado.
Oh, santos, venid todos en nuestra ayuda.
Del odio, la fornicación y la envidia, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor. De los pensamientos de celos, de rabia y de muerte, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
De todo pensamiento de suicidio y de aborto, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor. De toda forma de desorden en la sexualidad , nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
De la división de la familia, de toda amistad mala: Líbranos, oh Señor.
De toda forma de maleficio, de hechizo, de brujería y de cualquier mal oculto, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
Oh, Señor, que dijiste “la paz os dejo, mi paz os doy”, por la intercesión de la Virgen María concédenos ser librados de toda maldición y gozar siempre de tu paz. Por Cristo Nuestro Señor. ¡Amén!
ORACION DE LIBERACION
Señor nuestro Jesucristo te adoro, te alabo, te bendigo, gracias por tu infinito amor por el que te has hecho uno de nosotros naciendo de la Virgen María y por el que subiste a la Cruz para dar tu vida por nosotros.
Gracias por tu sangre preciosísima con que nos has redimido.
Con tu sangre preciosísima brotada de tus sacratísimas sienes traspasadas por espinas: cúbrenos, séllanos, lávanos, purifícanos, libéranos, destruye en nosotros todo pecado, toda iniquidad, todo poder maligno, todo poder satánico.
Con tu sangre preciosísima brotada de tu hombro y espalda llagados por la Cruz a cuestas: cúbrenos, séllanos, lávanos, purifícanos, libéranos, destruye en nosotros todo pecado, toda iniquidad, todo poder maligno, todo poder satánico.
Con tu sangre preciosísima brotada de tu costado abierto por la lanza: cúbrenos, séllanos, lávanos, purifícanos, libéranos, destruye en nosotros todo pecado, toda iniquidad, todo poder maligno, todo poder satánico.
Con tu sangre preciosísima brotada de tus pies y de tus manos traspasados por los clavos: cúbrenos, séllanos, lávanos, purifícanos, libéranos, destruye en nosotros todo pecado, toda iniquidad, todo poder maligno, todo poder satánico.
Con tu sangre preciosísima brotada de todo tu cuerpo llagado por los azotes: cúbrenos, séllanos, lávanos, purifícanos, libéranos, destruye en nosotros todo pecado, toda iniquidad, todo poder maligno, todo poder satánico.
Tres veces Gloria
Amén, Amén, Amén.
El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente. 2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré. 3 El te librará del lazo del cazador,
De la peste destructora. 4 Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro;
Escudo y adarga es su verdad. 5 No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día, 6 Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya.
7 Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra; Mas a ti no llegará. 8 Ciertamente con tus ojos mirarás Y verás la recompensa de los impíos.
9 Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, Al Altísimo por tu habitación,
10 No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada.
11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos.
12 En las manos te llevarán, Para que tu pie no tropiece en piedra.
13 Sobre el león y el áspid pisarás; Hollarás al cachorro del león y al dragón.
14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
15 Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré. 16 Lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación. Salmo 121 Levavi oculos 1 Levanto mis ojos a los montes; * ¿de dónde vendrá mi socorro? 2 Mi socorro viene del Señor, *
que hizo los cielos y la tierra. 3 No permitirá que resbale tu pie, *
4 He aquí, el que guarda a Israel * no se adormecerá ni dormirá.
5 El Señor es tu guardián, * el Señor es tu sombra a tu diestra.
6 El sol no te hará daño de día, * ni la luna de noche.
7 El Señor te guardará de todo mal; * él guardará tu vida.
8 El Señor guardará tu salida y tu entrada, * desde ahora y para siempre.
"REZALO tres veces
PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN EL CIELO, SANTIFICADO SEA TU NOMBRE, VENGA A NOSOTROS TU REINO,
HÁGASE TU VOLUNTAD ASÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO,
DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA, PERDONA NUESTRAS OFENSAS COMO NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN,
NO NOS DEJES CAER EN TENTACIÓN, Y LÍBRANOS DEL MAL. ¨
Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un Solo Señor Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fué hecho;
que por nosotros los hombres, bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de maría la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue cricificado
en tiempos de Poncio Pilato, padeció y fué sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria para juzgar vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo
que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia,
que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo
para el perdón de los pecados. Espero la resurección de los muertos
y la vida del mundo futuro. Amén.
VERBO que fuiste hecho carne. que estuviste clavado en la Cruz, que estás sentado a la diestra de Dios Padre: Yo te pido, humildemente, por tu Santo Nombre. ante el cual todo el mundo se inclina, que acojas las suplicas de aquellos que
deposi¬tan
toda su fe y confianza en Ti. Pidote que preserves a esta criatura N... N... de todo maleficio, ya sea obra de malvado brujo o asedio del demonio y de los malos espíritus, para lo cual hago aquí la Santa + Cruz de Nuestro Señor Jesucristo, que es
fuente
de nuestra vida y manan¬tial de nuestra salud, que es nuestra resurrección y es la calda fatal dci Espíritu Maligno. + Amen. ;Huid! ;Huid! ;Huid! Yo os mando y os conjuro, seres del Averno, larvas malditas, quienes quiera que sean, pre¬sentes o
ausentes, bajo cualquier pretexto que seáis llama¬dos, invitados, conjurados o enviados de grado o por fuer¬za, por amenaza o
por artificio de hombres o mujeres per¬versos. para habitar en esta criatura o para atormentarla, yo os conjuro a que la dejéis en
paz; y os exijo, por pertinaces que seáis, que abandonéis ipso facto el cuerpo de esta cría¬tura N... N.... en nombre del gran +
Dios vivo: por el Dios + verdadero, por el Dios + Santo, por el Dios + Padre. por el Dios + l-lijo, por el Dios + Espíritu Santo. y
principal¬mente por Aquel que fue inmolado en Isaac. vendido en Joseph, + y que, siendo hombre, fue crucificado e inmola¬do
como un cordero. + Dc parte y con la autoridad de San Miguel, que OS presentó batalla. os venció y os dispersó: y en nombre de
Dios. Uno y Santo. os ordeno que bajo ningún pretexto hagáis daño al N... N..., sea en su cuerpo o en su alma. ni por visiones.
espantos, tentaciones o por cual¬quier otra forma. así de noche como de día, dormido o des¬pierto. tanto si come como si ayuna, sea que obre natural¬mente o de manera espiritual. + Amen.
Si sois rebeldes a mi voluntad, lanzaré sobre vosotros terribles maldiciones y excomuniones, y os condenare. con la ayuda dc la
+ Santísima + Trinidad, + al estanque del fuego eterno, a que seréis conducidos por el resplandeciente San Miguel Arcángel. Si
alguien os ha invocado y os ha obligado por expreso mandato. sea rindiéndoos culto de adoración y de perfumes. sea por palabras mágicas o por la fuerza de ciertas hierbas, piedras o metales. pergaminos o conjuros, ya sea valiéndose del agua,
del
fuego. del aire o de la tierra, o por cualquiera cosa que fuere natural o misteriosa. temporal o eterna. aun cuando se haya servido
de un objeto sagrado. y empleado los nombres y utilizado los caracteres secretos. observando los días, horas y minutos. aun cuando haya de por medio pacto tácito 0 explicito Con vosotros con firma de sangre y voto solemne:
Espíritu del Señor, Espíritu de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Santísima Trinidad, Virgen Inmaculada, ángeles, arcángeles y santos del paraíso descended sobre mí.
Fúndeme, Señor, modélame, lléname de ti, utilízame.
Expulsa de mí todas las fuerzas del mal, aniquílalas, destrúyelas, para que yo pueda estar bien y hacer el bien. Expulsa de mí los maleficios, las brujerías, la magia negra, las misas negras, los hechizos, las ataduras, las maldiciones y el mal de ojo; la infestación diabólica, la posesión diabólica y la obsesión y perfidia; todo lo que es mal, pecado, envidia, celos
y perfidia; la enfermedad física, psíquica, moral, espiritual y diabólica.
Quema todos estos males en el infierno, para que nunca más me toquen a mí ni a ninguna otra criatura en el mundo. Ordeno y mando con la fuerza de Dios omnipotente, en nombre de Jesucristo Salvador, por intercesión de la Virgen Inmaculada, a todos los espíritus inmundos, a todas las presencias que me molestan, que me abandonen inmediatamente,
que me abandonen definitivamente y que se vayan al infierno eterno, encadenados por San Miguel Arcángel, por San Gabriel, por San Rafael, por nuestros ángeles custodios, aplastados bajo el talón de la Virgen Santísima Inmaculada.
1. Señor Dios, apiádate de mi, siervo tuyo, que, a causa de muchas insidias, me he vuelto como un objeto perdido;
sálvame de la mano de mis enemigos y ven a buscarme si estoy perdido,
acógeme cuando me encuentres, y no me abandones, así podré agradarte por siempre, porque se que me has redimido con tu fuerza.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amen. 2. Dios todopoderoso,
que das cobijo a los afligidos en tu casa y conduces a los cautivos a la prosperidad,
mira mi aflicción y ven en mi auxilio; derrota al enemigo malvado,
para que, una vez vencida la acción del adversario, la libertad me conduzca a la paz,
de modo que restablecido en la piedad serena, proclame que eres admirable
Tú que diste fuerza a tu pueblo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amen 3. Oh Dios, creador y defensor del genero humano,
y lo recreaste mas admirablemente con la gracia del Bautismo, dirige tu mirada sobre mi, siervo tuyo,
y se propicio a mis súplicas. Te pido que nazca en mi Corazón
el esplendor de tu gloria
para que, eliminado plenamente todo temor, pueda alabarte
con animo y espíritu sereno, junto a mis hermanos en tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amen 4. Oh Dios, origen de toda misericordia
y de toda bondad, que quisiste que tu Hijo
sufriera por nosotros el suplicio de la cruz para librarnos del poder del enemigo; mira propicio mi humillación y dolor,
y concédeme,
pues me renovaste en la fuente bautismal, que, habiendo vencido el ataque del Maligno,
me colme la gracia de tu bendición. Por Jesucristo nuestro Señor. Amen 5. Oh Dios, que por la gracia de la adopción,
quisiste que yo fuera hijo de la luz, te pido que me concedas
no verme envuelto en las tinieblas de los demonios sino que pueda por siempre permanecer plenamente
en el esplendor de la libertad recibida de ti. Por Jesucristo nuestro Señor. Amen
Invocaciones a la Trinidad
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Sólo a Dios honor y gloria.
Bendigamos al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo; sea alabado y ensalzado por los siglos de los siglos.
Te invocamos, te alabamos, te adoramos, oh santa Trinidad.
Esperanza nuestra, salvación nuestra, honor nuestro, oh santa Trinidad.
Líbrame, sálvame, vivifícame, oh santa Trinidad.
Santo, santo, santo es el Señor, Dios todopoderoso, el que era, el que es y el que vendrá. A ti el honor y la fuerza, oh santa Trinidad, a ti la gloria y el poder por los siglos de los siglos. A ti la alabanza, a ti la gloria, a ti la acción de gracias
Santo Dios, Santo fuerte, Santo inmortal, ten piedad de mí.
Invocaciones a Nuestro Señor Jesucristo Jesús, Hijo de Dios vivo, ten piedad de mí
Jesús, imagen del Padre, ten piedad de mí Jesús, Sabiduría eterna, ten piedad de mí Jesús, resplandor de la luz eterna, ten piedad de mí Jesús, Palabra de vida, ten piedad de mí Jesús, Hijo de la Virgen María, ten piedad de mí Jesús, Dios y hombre, ten piedad de mí Jesús, Sumo Sacerdote, ten piedad de mí Jesús, heraldo del reino de Dios, ten piedad de mí Jesús, camino, verdad y vida, ten piedad de mí Jesús, pan de vida, ten piedad de mí Jesús, vid verdadera, ten piedad de mí Jesús, hermano de los pobres, ten piedad de mí Jesús, amigo de los pecadores, ten piedad de mí Jesús, médico del alma y del cuerpo, ten piedad de mí Jesús, salvación de los oprimidos, ten piedad de mí Jesús, descanso de los abandonados, ten piedad de mí Tú que viniste a este mundo, ten piedad de mí
Tú que libraste a los oprimidos
por el diablo, ten piedad de mí Tú que estuviste colgado en la cruz, ten piedad de mí
Tú que aceptaste la muerte
por nosotros, ten piedad de mí Tú que yaciste en el sepulcro, ten piedad de mí Tú que descendiste a los infiernos, ten piedad de mí
Tú que resucitaste
de entre los muertos, ten piedad de mí Tú que subiste a los cielos, ten piedad de mí
Tú que enviaste el Espíritu Santo
sobre los Apóstoles, ten piedad de mí Tú que te sientas
a la derecha del Padre, ten piedad de mí Tú que vendrás a juzgar
a vivos y muertos, ten piedad de mí b)
Por tu encarnación Líbrame, Señor. Por tu nacimiento, Líbrame, Señor. Por tu bautismo y santo ayuno, Líbrame, Señor. Por tu pasión y cruz, Líbrame, Señor. Por tu muerte y sepultura, Líbrame, Señor. Por tu santa resurrección, Líbrame, Señor. Por tu admirable ascensión, Líbrame, Señor. Por el envío del Espíritu Santo, Líbrame, Señor. Por tu gloriosa venida, Líbrame, Señor.
Otras invocaciones al Señor
Sálvame, Cristo Salvador, por la fuerza de la Cruz Ì: tú que salvaste a Pedro en el mar, ten piedad de mí.
Por la señal de la santa Cruz Ì,
de nuestro enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. Por tu Cruz, Ìsálvanos, oh Cristo Redentor,
tú que muriendo destruiste nuestra muerte y resucitando restauraste la vida.
Tu Cruz Ì adoramos, Señor, tu gloriosa pasión contemplamos:
ten misericordia de nosotros, Tú que padeciste por nosotros. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, porque con tu Cruz Ìhas redimido al mundo.
Invocaciones a Santa María Virgen Bajo tu protección nos acogemos,
santa Madre de Dios; no deseches las súplicas
que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos siempre de todo peligro,
oh Virgen gloriosa y bendita.
Consoladora de los afligidos, ruega por nosotros. Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros. Dígnate aceptar mis alabanzas, oh Virgen santa;
hazme fuerte contra tus enemigos. Madre mía, confianza mía.
María, Virgen Madre de Dios, ruega a Jesús por mí. Dignísima Reina del mundo,
Virgen perpetua María, intercede por nuestra paz y salvación, tú que engendraste a Cristo Señor, Salvador de todos.
María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos del enemigo, y ampáranos en la hora de la muerte. Socórreme, oh piadosísima Virgen María,
en todas mis tribulaciones, angustias y necesidades, alcánzame de tu Hijo querido la liberación de todos los males y de los peligros de alma y cuerpo. Acuérdate, oh piadosísima Virgen María,
que jamás se ha oído decir,
e implorado tu socorro, haya sido desamparado por ti. Yo pecador, animado con esta confianza, acudo a ti, oh Madre, Virgen de las Vírgenes;
a ti vengo,
ante ti me presento con dolor. No desprecies, Madre del Verbo, mis súplicas,
antes bien inclina a ellas tus oídos y dígnate atenderlas favorablemente.
Invocación a san Miguel Arcángel Arcángel San Miguel, defiéndenos en la lucha;
sé nuestro amparo contra la maldad y las asechanzas del demonio.
Pedimos suplicantes
que Dios lo mantenga bajo su imperio; y tú, Príncipe de la milicia celestial, arroja con el poder divino, en el infierno
a Satanás y los otros espíritus malignos, que andan por el mundo tratando de perder las almas. Amén.
Letanías Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros / por mí. San Miguel, ruega por nosotros / por mí. San Gabriel, ruega por nosotros / por- mí. San Rafael, ruega por nosotros / por mí. Santos Ángeles Custodios, rogad por nosotros / por mí. San Juan Bautista, ruega por nosotros / por mí. San José, ruega por nosotros / por mí. San Pedro, ruega por nosotros / por mí. San Pablo, ruega por nosotros / por mí. San Juan, ruega por nosotros / por mí. Todos los santos Apóstoles, rogad por nosotros / por mí.
Santa María Magdalena, ruega por nosotros / por mí. (Pueden añadirse los nombres de otros Santos y Beatos) De todo mal, Líbranos / me, Señor. De todo pecado, Líbranos / me, Señor. De las insidias del diablo, Líbranos / me, Señor. De la muerte eterna, Líbranos / me, Señor.
Cristo, óyenos / me. Cristo, escúchanos / me
ORACIÓN A SAN GABRIEL
Gabriel, con el auxilio suyo consigamos también sus beneficios. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
A SAN MIGUEL ARCÁNGEL PARA PEDIR LA PROTECCIÓN DEL CIELO
Oh gloriosísimo San Miguel Arcángel, príncipe y caudillo de los ejércitos celestiales, custodio y defensor de las almas, guarda de la Iglesia, vencedor, terror y espanto de los rebeldes espíritus infernales. Humildemente te rogamos, te digne librar de todo mal a los que a ti recurrimos con confianza; que tu favor nos ampare, tu fortaleza nos defienda y que, mediante tu incomparable protección adelantemos cada vez más en el servicio del Señor; que tu virtud nos esfuerce todos los días de nuestra vida, especialmente en el trance de la muerte, para que, defendidos por tu poder del infernal dragón y de
todas sus asechanzas, cuando salgamos de este mundo seamos presentados por tí, libres de toda culpa, ante la Divina Majestad.
Amén.
CORONILLA A SAN MIGUEL ARCÁNGEL En el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Dios mío, ven en mi auxilio. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
I. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de los Serafines, que Dios Nuestro Señor prepare nuestras almas y así recibir dignamente en nuestros corazones, el fuego de la Caridad Perfecta. Amén.
Un Padrenuestro, tres Avemarías
II. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de los Querubines, que Dios Nuestro Señor nos conceda la gracia de abandonar los caminos del pecado, y seguir el camino de la Perfección Cristiana. Amén.
Un Padrenuestro, tres Avemarías
III. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de los Tronos, que Dios Nuestro Señor derrame en nuestros corazones, el verdadero y sincero espíritu de humildad. Amén.
Un Padrenuestro, tres Avemarías
IV. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de Potestades, que Dios Nuestro Señor nos conceda la gracia de controlar nuestros sentidos y así dominar nuestras pasiones. Amén.
Un Padrenuestro, tres Avemarías
V. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de Dominaciones, que Dios Nuestro Señor proteja nuestras almas contra las asechanzas del demonio. Amén.
Un Padrenuestro, tres Avemarías
VI. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de las Virtudes, que Dios Nuestro Señor nos conserve de todo mal y no nos deje caer en la tentación. Amén.
Un Padrenuestro, tres Avemarías
VII. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de los Principados, que Dios Nuestro Señor se digne llenar nuestras almas con el verdadero espíritu de obediencia. Amén.
Un Padrenuestro, tres Avemarías
VIII. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de Los Arcángeles, que Dios Nuestro Señor nos conceda la gracia de la perseverancia final en la Fe, y en las buenas obras, y así nos lleve a la Gloria del Paraíso. Amén.
Un Padrenuestro, tres Avemarías
IX. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de los Ángeles, que Dios Nuestro Señor nos conceda la gracia de ser protegidos por ellos durante esta vida mortal, y nos guíen a la Gloria Eterna. Amén.
Un Padrenuestro, tres Avemarías
1. En honor a San Miguel. Padrenuestro... 2. En honor a San Gabriel. Padrenuestro... 3. En honor a San Rafael. Padrenuestro...
4. En honor a nuestro ángel de la Guarda. Padrenuestro...
Oh Glorioso Príncipe San Miguel, Jefe Principal de la Milicia Celestial, Guardián fidelísimo de las almas, Vencedor eficaz de los espíritus rebeldes, fiel Servidor en el Palacio del Rey Divino,...Eres nuestro admirable Guía y Conductor.
Brillas con excelente resplandor y con virtud sobrehumana, líbranos de todo mal. Con plena confianza recurrimos a ti. Asístenos con tu afable protección para que seamos más y más fieles al servicio de Dios todos los días de nuestra vida. Ruega por nosotros, Oh Glorioso San Miguel, Príncipe de la Iglesia de Jesucristo...
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor. Oración
Omnipotente y Eterno Dios, te adoramos y bendecimos. En tu maravillosa bondad, y con el misericordioso deseo de salvar las almas del género humano, escogiste al Glorioso Arcángel, San Miguel, como Príncipe de Tu Iglesia. Humildemente te suplicamos, Padre Celestial, que nos libres de nuestros enemigos. En la hora de la muerte, no permitas que ningún espíritu maligno se nos acerque, para perjudicar nuestras almas. Oh Dios y Señor Nuestro, guíanos por medio de este mismo Arcángel. Envíale que nos conduzca a la Presencia de Tu Excelsa y divina Majestad. Te lo pedimos por los méritos de Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.
ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL
San Miguel Arcángel defiéndenos en la batalla, sé nuestro auxilio contra la malicia y las insidias del demonio, rogamos suplicantes que Dios ejerza su dominio sobre él, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que te viene de Dios, precipita al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan por el mundo buscando la perdición de las almas. Amén.
Y0 no conocía tu Nombre santo y terrible, Altísimo Señor; mas ahora sé que eres Dios fuerte, Dios grande, Dios omnipotente, Dios sempiterno. + Yo ataba las nubes e impedía cayese la Lluvia sobre el haz de la tierra, y la hierba de la
tierra se secaba, y los árboles no daban fruto, y las mieses se marchitaban en los campos. Yo pasaba por en medio de un rebaño y las bestias se dispersaban y se perdían. Yo encantaba a un hombre, a una mujer, a un niño, solo con un rayo de mi
mirada; mi poder para el mal era muy grande, pero hasta ahora no he conocido la ciencia secreta del bien, +oh grande y poderoso Señor! + +Oh, Dios omnipotente y sempiterno! Yo te ruego concedas a tu humilde siervo Cipriano que todo hombre o mujer que rezare devotamente mi oración se vea libre de hechizos, posesiones, sortilegios, encantamientos y otras
malas artes de brujería, así como le preserves de tempestades, terremotos, huracanes, rayos e incendios. + Amen. Anula y desvanece, Altísimo Dios Creador Nuestro, + por las oraciones de los Ángeles buenos y por los Santos que te rodean, todos los sortilegios y ligaduras que se han hecho o hagan (de día o de noche) por hombres infames y mujeres perversas contra tu siervo. Y que sus enemigos y contrarios sean malditos... Y que sea desembrujado de cualquier maleficio hecho por invocación + virtudes y potestades infernales, ya sea hecho por figuras grabadas en oro, plata, cobre, estaño, hierro, plomo u otro metal cualquiera; ya sea por huesos de muerto, de hombre, o animal de cuatro patas, o de aves nocturnas; asimismo si fuera hecho el embrujamiento con pedazos de lana, de lino, de seda, de algodón o de cáñamo, pertenecientes a un muerto o a una persona viva, sana o enferma; o con cabellos o uñas de cristiano, de moro, de judío o de hereje; o bien fuesen enterrados en sepultura de gigantes, o de hebreos, o de sarracenos, o de cristianos, y los que están hechos en piedra, o en madera, o en hierbas, o en agua (de mar o de río), y asimismo los maleficios por medio de libros o palabras o en estatua, de metal o de cera, o en signos dibujados en pergaminos; y también los hechos en montañas o en valles, en fortalezas o en castillos de moros; en campos o en viñas; en bosques o en selvas; junto a un árbol o bajo una mata o bajo una piedra; en cabaña o en casa de campo; en la pared de una iglesia, convento o ermita; en el lecho; o en el pozo de una casa; o en cualquiera otro sitio de la tierra elevado o profundo; asimismo los que se dan en comida o en bebida, o se pudren en aguas corrompidas, o se consumen o han sido consumidas por el fuego. +Oh, Dios santo, Dios poderoso, bueno y terrible! Haz que desaparezcan y queden deshechas todas las malas cosas dichas y hechas de Levante a Poniente... librando de todo mal y peligro, de vientos y pedriscos, de aguaceros y turbiones, de rayos y centellas, de fantasmas y visiones, de emboscadas y traiciones, de dagas y cuchillas y de toda cosa mala. + Gloria a! Padre, + Gloria al Hijo, + Gloria a! Espíritu Santo. + Amen.
Grábese sobre una planchita de plomo el pentáculo 8 en una cara, y en la otra el pentáculo 9. La operación se hará en sábado. Una vez terminada la medalla, llévese encima, suspendida del cuello.