NOMBRE GONZALEZ RODRIGUEZ DOMINGO J - NIF 78398154D
Motivo: DILIGENCIA: Este Avance de revisión del PGO junto con el Informe de Sostenibilidad Ambiental fue aprobado por el Pleno del Iltmo. Ayuntamiento de Santiago del Teide en sesión ordinaria el día 31 de julio de 2012. EL SECRETARIO GENERAL ACCTAL. Fdo: Domingo J. González Rodríguez.
Localización: AYUNTAMIENTO DE SANTIAGO DEL TEIDE. Fecha y hora: 05.11.2012 11:45:00
3.4. FLORA
Y
VEGETACIÓN.
3.4.1. VEGETACIÓN.
3.4.1.1. Introducción.
Muchos son los factores que determinan la flora y la vegetación de un determinado lugar, siendo especialmente importante en la en la vertiente Oeste de la isla de Tenerife y, en concreto, en Santiago del Teide su orografía, que permite la existencia de diversos ecosistemas en un territorio relativamente pequeño (2,75 por ciento de la superficie total insular).
El municipio de Santiago del Teide, con sus casi 2.700 m de altitud en la ladera de Las Chajoras (proximidades de Pico Viejo, en el Parque Nacional de El Teide) y una superficie de 52,21 Km2, posee variados ecosistemas que abarcan desde la Costa a los retamares de alta montaña canaria.
En este municipio, existen hábitats que requieren poca humedad, como los próximos a la Costa, a otros, donde el aporte de agua es constante, como es el caso del fayal-brezal, en el que la influencia del rebose de las capas de nubes, traídas por los alisios es, más o menos, constante a lo largo del año.
Existen otras variables, a parte de la bioclimática, que influyen en la distribución de la flora y la vegetación en el territorio, como la composición del suelo, la existencia de aguas superficiales, topografía abrupta, etc., que permiten la aparición de otros ecosistemas llamados azonales. La separación entre diferentes tipos de vegetación no es tajante, habiendo zonas de transición denominadas ecotónicas.
Tal y como ocurre con otros lugares de la isla, un factor muy importante en el municipio es el antrópico, que ha derivado en la pérdida de vegetación natural propia de gran parte del territorio, destacando los usos del suelo: agrícolas, residenciales o turísticos. Por el contrario, el municipio posee espacios bien conservados como son los cinco Espacios Naturales Protegidos: Parque Rural de “Teno (T-13)”, Reserva Natural Especial “del Chinyero (T-9)”, Parque Natural
de “Corona Forestal (T-11)”, Parque Nacional de “El Teide (T-0)” y Monumento Natural de “El Teide (T-24)”.
El grado de protección de las especies de flora de Canarias viene determinado por la Orden de 20 de febrero de 1991, sobre la Protección de Especies de Flora Vascular Silvestre de la Comunidad Autónoma de Canarias (Anexos I, II y III), por el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias (creado en el Decreto 151/2001, de 23 de julio), o por el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas (Real Decreto 439/1990, de 30 de marzo).
Ejemplar de la orquídea catalogada Himantoglossum
metlesicsianum
Se hará especial referencia a esta protección en especies que han sido detectadas fuera de los Espacios Naturales Protegidos. En este apartado merece especial mención la orquídea endémica Himantoglossum metlesicsianum (Teschner) P. Delforge (orquídea de Chío), cuyos efectivos poblacionales, próximos al núcleo de Santiago del Teide, se encuentran fuera de cualquier figura de protección. El municipio posee además una especie endémica del mismo, la chahorra o salvia blanca Sideritis cystosiphon (Svent.), localizada en las laderas sobre Tamaimo. La presencia de este endemismo protegido a nivel europeo por la Directiva Hábitats, y su transposición a la normativa del estado, sirvió de base para la declaración de prácticamente todo su hábitat como LIC “Riscos de Lara” (ES7020114). Dentro de este LIC, también, es posible encontrar la leguminosa endémica catalogada Anagyris latifolia (Brouss. ex Willd.) (oro de risco). Otro endemismo de la flora vascular, Vieria laevigata (Brouss. ex Willd.) Webb (amargosa), puede observarse en algunos riscos orientados al Norte del Parque Rural de Teno, donde forma parte de la vegetación rupícola junto a Polycarpaea carnosa (lengua de pájaro).
3.4.1.2. Vegetación potencial.
Tal como se puede observar en el Mapa de Vegetación Potencial que se acompaña (tomado de Del Arco et al., 2006) (Gráfico 1), las comunidades climatófilas principales en un transepto de Costa a Cumbre son:
El tabaibal dulce [1], en color rojo, caracterizado fisonómicamente por Euphorbia balsamifera, cuya área potencial se extiende por la zona costera hasta el inicio de Teno y asciende, por la ladera Sur de El Campanario, hasta unos 400 m de altitud.
El cardonal [2], en color naranja, caracterizado por Euphorbia canariensis, propio del piso inframediterráneo semiárido inferior. Esta vegetación potencial está bien representada en el municipio, incluyendo la zona baja de los Acantilados de Los Gigantes, ascendiendo por territorios rocosos abruptos o en situación edafoxerófila.
El bosque termoesclerófilo [3], en color amarillo, es una formación caracterizada por sabinas (Juniperus turbinata ssp. canariensis), acebuches (Olea cerasiformis) y almácigos (Pistacia atlantica), y está representado en la imagen 3. Es propia de los pisos inframediterráneo semiárido superior y termomediterráneo semiárido y seco inferior, en general, fuera de la influencia de las nieblas del alisio. El área potencial se localiza en el Oeste, entre los dominios climatófilos del cardonal y el pinar térmico.
El monteverde [4], en color azulado, caracterizado por diversas especies arbóreas lauroides que muestran una completa gama de variedades. Únicamente aparece de manera puntual en el municipio en las proximidades de Cumbres de Bolico, en áreas influenciadas por el rebose de las nieblas del alisio.
Imagen 3. Aspecto del complejo de vegetación sobre malpaíses próximo al núcleo de Arguayo, en el que intervienen líquenes, briófitos, elementos de Artemisio-Rumicion, Soncho-Aeonium y
Cheilantion pulchellae. En primer término puede observarse la
presencia de tabaibas mejoreras (Euphorbia atropurpurea).
en el Mapa de Vegetación Potencial. Contacta en la Cumbre, a los 2.000 m de altitud, con los dominios del retamar de cumbre, caracterizado por la retama (Spartocytisus supranubius), que se extiende por los pisos supra- y oromediterráneo [8].
Pero además de estas comunidades en equilibrio con el clima, hay otras pertenecientes a la vegetación potencial, que responden a ciertas características del medio diferentes a las macroclimáticas y que, en general, englobamos en las comunidades potenciales edafófilas:
En el litoral rocoso, dominante en el municipio, se asientan:
1. Las comunidades del cinturón halófilo costero de roca [9], caracterizado por plantas como la siempreviva de mar (Limonium ssp.), la servilleta (Astydamia latifolia), el tomillo marino (Frankenia ericifolia), etc.
2. El tarajal [10], caracterizado por Tamarix canariensis, en desembocaduras de barranco y trasplayas, como en los barrancos de El Natero y Seco.
3. El tabaibal de tabaiba mejorera [11]., caracterizado por Euphorbia atropurpurea, en color marrón en el mapa
4. El retamar blanco [12], caracterizado por Retama rhodorhizoides, propio de coluvios secos de las Medianías, particularmente desarrollados en el macizo de Teno.
5. En las ramblas árido-semiáridas tienen desarrollo las baleras [13], caracterizadas por el balo (Plocama pendula).
6. El sauzal [14], de Salix canariensis, ligado a afloramientos de agua, es capaz de vivir en los barrancos desde la Costa hasta la Cumbre, pero preferentemente se distribuye en las Medianías, junto con otras formaciones hidrofíticas como juncales, palmerales de borde, etc.
7. Las comunidades vegetales de los riscos [15], diversas y ricas en endemismos (Aeonium spp., Monanthes spp., etc.), son especialmente importantes en la zona de los Acantilados de Los Gigantes.
8. Los malpaíses [16], son ricos en comunidades de briófitos y líquenes, en las que participan también las plantas vasculares más agresivas del entorno, configurándose complejos de vegetación característicos.
9.
Los lapillis recientes [17], en las zonas de las Cumbres del Teide, estas arenas volcánicas tienen también típicas comunidades permanentes pertenecientes a la vegetación potencial, como son el alhelí (Erysimum scoparium) y el rosalito de cumbre (Pterocephalus lasiospermus).1 2 3 7 5 6 8 9 10 11 12 13 14 15 16 4 17
3.4.1.3. Vegetación actual.
La transformación del paisaje vegetal originario del municipio ha sido intensa como consecuencia del desarrollo rural y urbano. En el pasado, se centró en las Medianías, especialmente en áreas próximas a los núcleos de El Valle y Arguayo. Sin embargo, en la actualidad se ha trasladado, con gran intensidad, a las áreas costeras como son los casos de los Acantilados de Los Gigantes, de Playa de La Arena y de Puerto de Santiago, así como en Tamaimo. Los usos del territorio transformado son esencialmente los residenciales, los turísticos y los agrícolas intensivos, usos que están limitados en la actualidad por la gran superficie protegida englobada en los Espacios Naturales Protegidos, LICs ó ZEPAs. Es por ello que las comunidades potenciales de las zonas bajas están muy limitadas, salvo en la zona de los Acantilados de Los Gigantes, donde su abrupta orografía impide el acceso. En estas áreas costeras, destacan en la actualidad los matorrales de sustitución, como los aulagares, los inciensales, los tabaibales amargos, etc. Las inhóspitas áreas con malpaíses, como es el caso de los barrios de Las Manchas, El Molledo, El Retamar o Arguayo, se encuentran relativamente bien conservadas. Además, la Corona Forestal insular, incluyendo los pinares y formaciones sobre malpaíses recientes, así como el resto de comunidades de Cumbre, muestran un buen estado de conservación y están bajo protección.
Principales unidades de vegetación cartografiadas en Santiago del Teide.
La metodología utilizada para la determinación de las unidades de vegetación actual ha sido la fitosociológica, por lo que las unidades resultantes se clasifican y jerarquizan por ella. Para facilitar el acceso a la información de las unidades de vegetación cartografiadas en este municipio, a continuación se presenta un extracto descriptivo de las mismas. Este encuadre fitosociológico permite diferenciar, entre unidades propias de la vegetación potencial del territorio y otras unidades de sustitución o más puramente antrópicas. La descripción se centra, en primer lugar, en los restos de la vegetación potencial que quedan en el territorio de Costa a Cumbre, para pasar posteriormente a las unidades de sustitución y aquellas relacionadas directamente con el hombre.
Restos de la vegetación potencial del territorio y su
vegetación de sustitución.
Cinturón halófilo costero de roca
(
Frankenio ericifoliae-Astydamietum latifoliae).
Comunidad rupícola litoral de la que se han cartografiado dos polígonos en la zona baja de los Acantilados de Los Gigantes, con una superficie total de 18.370,56 m2.La falta de suelo así como la capacidad desecante de la brisa marina (“maresía”) hacen que, sólo algunas especies consigan sobrevivir en este ambiente particular. La vegetación que allí encontramos está relegada al borde del acantilado, o bien en pequeñas repisas, lo que también favorece la endemicidad. Las especies que forman parte de esta comunidad son Astydamia latifolia (servilleta), Crithmum maritimum (perejil de mar), Frankenia ericifolia (tomillo
marino), Argyranthemum frutescens subsp. succulentum (magarza) y Limonium pectinatum (siempreviva de mar).
En Santiago del Teide se mezclan, desde el punto de vista de la vegetación potencial, dos formaciones en los matorrales halófilos costeros: el matorral de servilleta y tomillo marino (Frankenio-Astydamietum latifoliae), propio del Norte de la isla, con el matorral de tomillo y uva de mar (Frankenio-Zygophylletum fontanesii), propio de las costas septentrionales de la isla. La transformación de la zona costera Sur del municipio, hace que no sea posible cartografiar polígonos de este tipo de vegetación a la escala de trabajo. Se trata de una asociación rupícola, vivaz, que coloniza los litosuelos de los roquedos y acantilados litorales sometidos a una frecuente maresía aerohalina. Es una comunidad permanente, de cobertura media, en la que son frecuentes los caméfitos almohadillados y cespitosos, así como los hemicriptófitos y caméfitos en roseta. En Tenerife tiene su óptimo en las costas septentrionales lluviosas (Del Arco, 2006).
Tabaibal dulce (Ceropegio
fuscae-Euphorbietum balsamiferae
).
Asociación endémica de la isla de las fachadas SE, S y SO de Tenerife, donde puede alcanzar los 500 m de altitud. Se han cartografiado 4 polígonos con un área total de 845.288,68 m2, de los que 777.047,60 pertenecen a la subasociación típica.
Su fisionomía típica es la de tabaibal, es decir, un matorral bajo dominado por la Euphorbia balsamífera (tabaiba dulce), en el que son habituales especies características como: Ceropegia fusca (el cardoncillo gris), Euphorbia lamarckii (la tabaiba amarga), Kleinia neriifolia (el verode), Lycium intricatum (el espino), Neochamaelea pulverulenta (la leña buena), Plocama pendula (el balo) y Schizogyne serícea (el salado blanco), Lotus sessilifolius (el corazoncillo) y Reseda scoparia (el gualdón), entre otras. Uno de los polígonos cartografiados se corresponde con una balera mixta de ladera (facies de balos, Plocama pendula), localizada en las laderas ocupadas por las coladas próximas al Risco del Guirre.
Imagen 5. Localización de los tabaibales dulces en el municipio.
Imagen 8. Localización de los cardonales.
Tabaibal mejorero
(
Euphorbietum
atropurpureae
).
Asociación endémica de la isla de Tenerife, bien caracterizada por Euphorbia atropurpurea (tabaiba mejorera). Se han cartografiado un total de 24 polígonos, que suman un área total de 2.210.400,45 m2. Su localización en andenes y laderas inclinadas del área de los bosques termoesclerófilos (Junipero canariensis-Oleetum cerasiformis) y los pinares con sabinas (Sideritido solutae-Pinetum canariensis subas. juniperetosum canariensis), hace que se convierta en una de las formaciones potenciales mejor representadas de todo el territorio municipal.
La tabaiba mejorera se encuentra protegida por el Anexo II de la Orden de 20 de febrero de 1991 sobre Protección de la Flora Vascular Silvestre de la Comunidad Autónoma de Canarias.
Cardonal (Periploco
laevigatae-Euphorbietum
canariensis
).
Asociación endémica de la isla de Tenerife dominada por Euphorbia canariensis (el cardón), que constituye un matorral xerofítico crassicaule, con preferencia por sustratos rocosos de las partes bajas de la isla. En el cardonal predominan los biotipos arbustivos, suculentos y, en ocasiones, espinosos, que resultan de adaptaciones a ambientes secos y de alta radiación solar. Esta formación potencial se encuentra bien representada en el territorio, siendo especialmente importante en la zona del Parque Rural de Teno. Se han cartografiado 27 polígonos con una superficie total de 3.120.098,61 m2.
El cardón ofrece unas condiciones microclimáticas, y de protección, indispensable para un considerable número de especies vegetales y animales, como veremos más adelante.
Imagen 7. Ejemplar de tabaiba mejorera (Euphorbia atropurpurea) en plena floración, y aspecto general de la comunidad en una ladera abrupta.
Imagen 9. Ejemplar de cardón (Euphorbia canariensis) y aspecto de un cardonal en una ladera. Imagen 10. Tabaibal amargo de sustitución (Euphorbietum lamarckii s.l.).
Entre las especies arbustivas asociadas encontramos Convolvulus floridus (el guaydil), Euphorbia lamarckii (la tabaiba amarga), Kleinia neriifolia (el verode), Justicia hyssopifolia (la mataprieta), Lavandula buchii (el mato de risco), Periploca laevigata (el cornical), Plocama pendula (el balo), Rubia fruticosa (el tasaigo) y Asparagus scoparius, A. umbellatus, A. plocamoides y A.
arborescens (las esparragueras), entre otras.
En aquellas zonas más rupícolas, como crestas y laderas, destacan bejeques de diferentes especies: Aeonium spp., junto a cerrajas (Sonchus acaulis).
Tabaibal amargo (Euphorbietum lamarckii s.l.).
En ambientes degradados o en franca recuperación, en dominio potencial de cardonales y bosques termoesclerófilos, aparecen las especies primocolonizadoras de estas formaciones, como la tabaiba amarga (Euphorbia lamarckii) y el verode (Kleinia neriifolia). Se han cartografiado 7 polígonos con una superficie total de 358.113,67 m2. Como consecuencia de la degradación antrópica, aparecen los tabaibales de E. lamarckii, dominados por la tabaiba amarga, especie mucho más agresiva y de crecimiento más rápido que el cardón, que puede llegar a ocupar grandes extensiones. Estos matorralesImagen 11.Detalle de la rambla seca del Barranco del Natero (Parque Rural de Teno), dominada por una balera de fondo de barranco.
Imagen 12. A la izquierda, detalle del freatófito balo (Plocama pendula). A la derecha, aspecto de una rambla seca de barranco con un mosaico constituido por una balera y un pastizal de cerrillos y panascos.
Balera (Plocametum
pendulae
).
Matorral dominado fisonómicamente por el freatófito Plocama pendula (el balo), que caracteriza los depósitos aluviales de las ramblas secas con curso intermitente, en los dominios climatófilos de los tabaibales dulces y de los cardonales. Estas ramblas sólo llevan agua como consecuencia de avenidas esporádicas que son, en ocasiones, de carácter torrencial. En ellas se observa en general un mosaico constituido por Plocametum pendulae (la balera), el herbazal hemicriptofítico de Cenchro-Hyparrhenietum sinaicae (el cerrillal-panascal) y el matorral nitrohalófilo Launaeo
arborescentis-Schizogynetum sericeae (matorral de ahulaga y salado blanco). Sobre afloramientos rocosos y en los bordes de dichas ramblas, con algo más de suelo, es frecuente observar el ecotono entre el tabaibal dulce climatófilo y la balera, que se ha descrito balera mixta de ladera (Del Arco et al., 2006)
Sabinar con pinos (Junipero
canariensis-Oleetum cersiformis facies con Pinus canariensis
).
En el área potencial de los bosques termoesclerófilos, se ha cartografiado esta formación vegetal distribuida en 6 polígonos con un área total de 112.995,21 m2.
Asociación endémica de Tenerife que incluye a los bosques termoesclerófilos, conocidos por sabinares, acebuchales y almacigales. Su área climatófila se presenta justo por encima del área de los cardonales (Periploco-Euphorbietum canariensis),
Imagen 13. Localización del sabinar-pinar. El grupo de polígonos situado más al Norte, se localiza en las proximidades de Risco Blanco. El situado más al Sur, se ubica sobre malpaíses recientes.
alcanzando el área del pinar (Sideritido-Pinetum canariensis). En el ámbito de Santiago del Teide se ha cartografiado la facies con pino canario (Pinus canariensis), denominada vulgarmente sabinar con pinos. De ella destacan dos localizaciones: la primera de ellas, en las proximidades del Risco Blanco (Parque Rural de Teno); la segunda se ubica bajo el barrio de Arguayo, en una zona conocida como Los Corchos. En las proximidades de Risco Blanco, la presencia de pinos se justifica por el carácter ácido del sustrato. En la segunda, por la juventud de las coladas de malpaíses sobre las que el pino canario actúa como primocolonizador. Las especies arbóreas que fisonómicamente caracterizan los principales bosquetes son: Juniperus turbinata subsp. canariensis (sabina), Olea cerasiformis (acebuche) y Pistacia atlantica (almácigo). A ellas se suman diversos arbustos de las medianías como: Convolvulus floridus (guaydil), Hypericum canariensis (granadillo), Jasminum odoratissimum (jazmín silvestre) y Rhamnus crenulata (espinero), así como otros más xerofíticos de amplia distribución: Euphorbia lamarckii (tabaiba amarga), Kleinia neriifolia (verode) y Rubia fruticosa subsp. fruticosa (tasaigo), entre otros.
Aunque no existen polígonos con entidad cartografiable suficiente, cabe destacar en este punto la presencia de ejemplares aislados de los bosques termoesclerófilos, como sabinas (Juniperus turbinata ssp. canariensis) y almácigos (Pistacia atlantica), frecuentes en algunas zonas como las laderas del Roque de Arguayo (El Luchón, El Bicho, Pata del Guanche y El Toscal) o los malpaíses próximos a Arguayo. Estas especies se encuentran recogidas en la Orden de 20 de febrero de 1991 sobre Protección de la Flora Vascular
Silvestre de la Comunidad Autónoma de Canarias.
Palmeral (Periploco
laevigatae-Phoenicetum canariensis).
A pesar de no contar con expresión cartográfica en la escala de trabajo, existen algunos grupos de palmeras destacables, como el de la imagen 14, localizado próximo a El Valle.
El palmeral está caracterizado fisonómicamente por Phoenix canariensis (la palmera canaria), que se desarrolla de forma natural, sobre todo en los derrubios de ladera temporalmente húmedos del piso infra-termomediterráneo semiárido-seco. Además, la comunidad también se instala en ambientes edafohigrófilos, tanto en el fondo de los barrancos “secos”, como en los que fluye agua, pero en estos últimos en una segunda línea en sus riberas, al lado de los sauzales, y también en rezumaderos naturales (Del Arco Aguilar et al., 2006).
La llamada zona de Medianías ha sido elegida, tradicionalmente, como zona de asentamientos y de los desarrollos humanos, por sus óptimas condiciones climáticas y edáficas, estando los palmerales habitualmente vinculados a cultivos.
La palmera canaria, símbolo vegetal de Canarias, se encuentra recogida en el Anexo II de la Orden de 20 de febrero de 1991 sobre Protección de
Imagen 14. Grupo de palmeras canarias (Phoenix canariensis) al SO del núcleo de El Valle (Santiago del Teide), antes de que fueran afectadas por el incendio de verano de 2007.
Jaral o jaguarzal
(
Cistetum
symphytifolio-monspeliensis
).
Matorral de sustitución endémico de las Medianías de Tenerife. Está constituido esencialmente por caméfitos o nanofanerófitos de escasa talla, donde suelen ser dominantes Cistus monspeliensis (el jaguarzo), Cistus symphytifolius (la jara), Euphorbia lamarckii (la tabaiba amarga) y Micromeria hyssopifolia (el tomillo burro).
Crece principalmente sobre suelos decapitados y pedregosos, donde apenas existe una pequeña capa de tierra que cubre de forma intermitente la roca madre, en territorios degradados del área de distribución potencial de los cardonales (Periploco-Euphorbietum canariensis), sabinares (Junipero-Oleetum cerasiformis), monteverde seco (Visneo-Arbutetum canariensis), y pinares (Sideritido-Pinetum canariensis). (Del Arco et al., 2006). En la imagen 16, se puede observar la distribución de los tres polígonos de jaral, con una extensión total de 53.055,62 m2, situados en las proximidades del cono volcánico de Montaña Bilma, en la Reserva Natural Especial del Chinyero.
Retamar blanco (Echio
aculeati - Retametum
rhodorhizoidis
).
Los retamares de retama blanca son una de las comunidades mejor representadas en el Valle de Santiago del Teide, al igual que ocurre en el Macizo de Teno. En el municipio representan un total de 6.166.858,62 m2 como comunidad dominante, pero además participan en complejos de vegetación de malpaíses recientes en 1.881.513,44 m2 adicionales.
Se trata de una comunidad retamoide (arbustos de leguminosas con gran variabilidad fisonómica en tamaño y
Imagen 15. A la izquierda localización del grupo de palmeras (elipse roja) comentado anteriormente, en zona de cultivos. A la derecha, plantación de palmeras al borde de la carretera TF-375, sobre Arguayo, fuera de su área de distribución potencial.
forma), que se desarrolla sobre suelos coluviales de escasa
humedad, constituyendo una comunidad potencial edafófila que puede expandirse de forma secundaria sobre terrenos antiguamente pastoreados (Del Arco et al., 2006).
Queda caracterizada fisonómicamente por Retama rhodorhizoides (la retama blanca) y son abundantes, además, Echium aculeatum (el ajinajo) y Euphorbia lamarckii (la tabaiba amarga). Los retamares del municipio fueron afectados, gravemente, por el gran incendio acaecido en los montes de Tenerife durante el verano de 2007 (imagen 18), encontrándose en la actualidad en distinto grado de recuperación.
La retama blanca se encuentra protegida, por el Anexo II de la Orden de 20 de febrero de 1991 sobre Protección de la Flora Vascular Silvestre de la Comunidad Autónoma de Canarias.
Fayal-brezal (Myrico
fayae-Ericetum arboreae).
El fayal-brezal (Myrico fayae- Ericetum arboreae) es, por excelencia, la comunidad de sustitución que domina en la actualidad en el territorio potencial del monteverde de las islas. En el municipio de Santiago del Teide ocupa 154.436,12 m2, en espacios próximos a la Cumbre de Bolico, en los puntos de rebose de las nieblas del alisio afectadas, directamente, por el incendio forestal de verano de 2007.
Imagen 17. Retamares blancos tras el incendio forestal del verano de 2007. A la derecha, ejemplar de retama blanca rebrotando tras las
Imagen 18. En la imagen superior derecha (b), localización de los retamares blancos en el municipio. En la imagen superior izquierda (a), el retamar blanco afectado por el incendio forestal de verano de 2007. En la imagen a la derecha (c), zona afectada por dicho incendio, en las proximidades de
a b
canariensis) y de follao (Viburnum rigidum). Uno de los polígonos cartografiados tiene un elevado porcentaje de escobón de monteverde (Chamaecytisus proliferus ssp. proliferus), algo común en esta zona del Parque Rural de Teno. Estas especies están protegidas por la Orden de 20 de febrero de 1991 sobre Protección de la Flora Vascular Silvestre de la Comunidad Autónoma de Canarias. El área de distribución de esta comunidad vegetal en el municipio se encuentra dentro de los límites del Parque Rural de Teno.
Codesar y escobonal de monte (Telino
canariensis-Adenocarpion foliolos
i).
Únicamente se ha cartografiado un polígono de esta formación, localizado en el cráter del cono de cínder de Montaña de Los Poleos, en terrenos del Parque Nacional de El Teide. Este matorral retamoide, con Adenocarpus viscosus (el codeso) y Chamaecytisus proliferus (el escobón), tiene carácter forestal. En sus
proximidades es frecuente la presencia del poleo de monte (Bystropogon origanifolius). Como puede observarse en la imagen 19, esta zona fue afectada en el verano de 2007 por el gran incendio forestal.
Pinar (Sideritido
solutae-Pinetum canariensis
).
En sentido amplio, es la asociación vegetal mejor representada en el territorio municipal, con 11.816.947,12 m2. En el municipio es posible distinguir cinco variantes de esta formación. Pinus canariensis (el pino canario) es el árbol más abundante y característico de la asociación, en la que pudo participar Juniperus cedrus (el cedro canario). Uno de los elementos más significativos del pinar es Chamaecytisus proliferus ssp. Angustifolius (el escobón), que puede llegar a ser dominante, no sólo en el sotobosque del pinar, sino también
Imagen 19. Localización del polígono de Telino-Adenocarpion
foliolosi.
constituyendo matorrales (Del Arco et al., 2006). Esta asociación, endémica de Tenerife, constituye el pinar por encima de la distribución teórica del sabinar, y su límite superior oscila entre 2.000 y 2.300 m.s.n.m. en el municipio. Los pinares típicos (Sideritido solutae-Pinetum canariensis) ocupan 4.791.560,22 m2 en Santiago del Teide.
En la zona de contacto, (ecotono), con los sabinares, es posible diferenciar el pinar térmico con jaguarzos (subas. cistetosum monspeliensis), correspondiente con el límite inferior altitudinal de Sideritido-Pinetum canariensis, en las vertientes a sotavento de los vientos alisios. Como especies propias de esta zona, además de Cistus monspeliensis (jaguarzo), puede destacarse Euphorbia lamarckii (tabaiba amarga), que en esta comunidad tiene su límite altitudinal superior.
En Santiago del Teide los pinares pueden sobrepasar estos límites sobre coladas sálicas, en los denominados pinares con sabinas (subas. juniperetosum canariensis). En esta subasociación participan elementos de los bosques termoesclerófilos como Juniperus turbinata subsp. canariensis (sabina), Olea cerasiformis (acebuche) y Pistacia atlantica (almácigo), recogidos en la Orden de Flora Canaria.
Los escobonales de Chamaecytisus proliferus ssp. angustifolius ocupan en la cartografía 5.606.897,70 m2. Otras especies características son: Bystropogon origanifolius (el poleo) y Sideritis spp. (la chajora).
Por su parte, en las áreas más elevadas (por encima de los 2.000 m.s.n.m.) y en contacto con las formaciones de retamares de alta montaña, se establece la subasociación spartocytisetosum supranubii, los pinares con retama del Teide. En ella participan como especies acompañantes la retama del Teide (Spartocytisus supranubius) y la tonática (Nepeta teydea). Los pinares con retamas tienen una superficie de 509.093,07 m2 ubicados en las Cumbres del municipio.
Matorral de alhelí y rosalito de cumbre (Erysimo scoparii-Pterocephaletum lasiospermi
).
En las cotas superiores del municipio de Santiago del Teide, en las proximidades de Pico Viejo (Parque Nacional de El Teide), se distribuye esta asociación endémica de Tenerife, cuya área teórica se distribuye sobre los pinares. Están representadas en 73.544,79 m2 del territorio municipal. Se han identificado cuatro polígonos con mezcla de plantaciones de pinos canarios y escobonales. Este matorral está constituido esencialmente por Descurainia bourgeauana (la hierba pajonera), Erysimum scoparium (el alhelí del Teide), Argyranthemum teneriffae (la margarita del Teide), Nepeta teydea (la tonática), Pterocephalus lasiospermus (el rosalito de cumbre) y Scrophularia glabrata (la fistulera), entre otras (Del Arco et al., 2006).
Imagen 21. A la izquierda, aspecto de un pinar con sabinas sobre una colada reciente. A la derecha, detalle de una sabina (Juniperus turbinata ssp. canariensis).
Imagen 23. Localización de las comunidades rupícolas en el sector del Parque Rural de Teno.
Malpaíses y lapillis con
escasa o nula vegetación vascular.
También en territorio de las cumbres del municipio, en terrenos muy recientes caracterizados por malpaíses o lapillis, es posible diferenciar 4.097.027,83 m2 de terrenos prácticamente desprovistos de vegetación vascular o con una densidad mínima. Pueden participar en ellos elementos primocolonizadores del circo de Las Cañadas, especialmente briófitos y líquenes, en ocasiones se observan elementos dispersos del retamar de cumbre, como retamas, rosalito de cumbre o alhelí.
Vegetación rupícola
La vegetación rupícola está ampliamente representada por todo el territorio, a modo de mosaico, en riscos, en paredes de piedra seca, en tejados o en andenes, que llegan a tener pequeñas acumulaciones terrosas en su superficie. Esta distribución con forma de mosaico puede llegar a
representarse, cartográficamente, en aquellos puntos donde la extensión de este tipo de vegetación es mayor, como los riscos y acantilados del Parque Rural de Teno, donde ocupan 575.552,28 m2.
Así, dentro de esta categoría caben destacar varias comunidades vegetales como:
Comunidad de cejera y bejequillo menudo (Phyllido viscosae-Aeonietum sedifolii): asociación rupícola propia de la fachada septentrional y occidental de Teno y Masca, que puebla acantilados a sotavento de los alisios. La asociación está bien caracterizada por Phyllis viscosa (la cejera), Aeonium sedifolium (el bejequillo menudo) y A. x burchardii (A. sedifolium x urbicum) (los beroles) y Tolpis crassiuscula (Del Arco et al., 2006).
Comunidad de amargosa y lengua de pájaro (Vieraeo laevigatae-Polycarpaeetum carnosae): asociación distribuida por los acantilados marinos de los Acantilados de Los Gigantes. Pese a hallarse en ambientes ombrófobos, las cascadas estacionales unidas a los frecuentes vientos alisios y marinos, favorecen la humectación de las fisuras de los basaltos antiguos en las que prosperan. Al pie de los Acantilados de Los Gigantes interviene en esta asociación Adiantum capillus-veneris (el culantrillo), a causa de la proximidad a comunidades hidrofíticas que prosperan debido al agua que fluye o discurre por las vetas de los almagres y de los diques basálticos. Las especies características son: Polycarpaea carnosa (la lengua de pájaro) y Vieria laevigata (la amargosa) (Del Arco et al., 2006).
Complejo de
vegetación de malpaíses
(líquenes, Soncho-Aeonion,
Cheilanthion pulchellae,
pioneras de
Artemisio-Rumicion, etc.) con retamar
blanco (Echio-Retametum
rhodorhizoidis).
Complejo de vegetación desarrollado sobre los malpaíses de Arguayo-Chío, donde se han cartografiado 3.227.732,85 m2. Se distribuye sobre coladas de lavas, constituido por diversas comunidades permanentes rupícolas, criptogámicas o de plantas vasculares, a las que se añaden pioneras del tabaibal-cardonal o de sus matorrales de sustitución, estando entre éstas particularmente representadas por Rumex lunaria (la vinagrera). Además participan elementos del retamar blanco como la retama (Retama rhodorhizoides) o incluso ejemplares aislados de pino canario.
Comunidad de líquen
de malpaís (Stereocauletum
vesuviani).
En las zonas húmedas de las coladas históricas del volcán Chinyero, dentro de la Reserva Natural Especial
Imagen 24. Aspecto general del complejo de vegetación sobre malpaíses (arriba, localización) en la zona próxima a Arguayo (imagen inferior izquierda) y al barrio de Las Manchas (imagen inferior derecha). En el primer caso, se puede observar un retamar blanco, y sobre el malpaís, ejemplares de pino canario (Pinus
canariensis. En el segundo, destaca la
numerosa presencia de ejemplares de bejeque (Aeonium urbicum var.
primocolonizadora que se instala sobre corrientes de lavas recientes, malpaíses y paredones influenciados por los alisios.
La principal especie de la comunidad es el liquen fruticuloso Stereocaulon vesuvianum, cuyo denso poblamiento suele dar lugar a “manchas” blanquecinas de alta cobertura, en las que participan además varios briófitos.
Vegetación de sustitución y antropógena
Ahulagares, saladares blancos y otros matorrales
nitrófilos desérticos (
Launaeo
arborescentis-Schizogynetum sericeae
).
Matorrales nitrófilos relacionados con ambientes alterados de suelos removidos, campos de cultivo abandonados, derrubios, cunetas, etc. en dominio potencial del tabaibal dulce. En el ámbito del municipio es
posible observarlos en las proximidades de las zonas turísticas costeras de los Acantilados de Los Gigantes y Playa de La Arena. En la cartografía ocupan 116.546,82 m2 distribuidos en 5 polígonos.
Las especies más frecuentes son: Launaea arborescens (la ahulaga), Lotus sessilifolius (el corazoncillo), Lycium intricatum (el espino), Schizogyne sericea (el salado blanco) y Salsola divaricata (la brusca).
Cerrillales - panascales (Cenchro
ciliaris-Hyparrhenietum sinaicae).
Herbazal hemicriptofítico caracterizado por Cenchrus ciliaris (el panasco) e Hyparrhenia sinaica (el cerrillo) que se desarrolla en dominio climácico de los tabaibales, cardonales y bosques termoesclerófilos. En general, es frecuente en lugares que han sido aclarados y ganados para el pastoreo, sobre todo en laderas con suelos bien desarrollados, así como en márgenes de caminos o
Imagen 25.Localización del liquen Stereocauletum vesuviani
cunetas de carreteras asfaltadas con escasa nitrificación, o bordes de huertas abandonadas
Zarzales (Rubio periclymeni-Rubetum
),
inciensales, vinagrerales, magarzales y otros
matorrales nitrófilos (
Artemisio
thusculae-Rumicion lunariae)
.
Ubicados principalmente en ambientes degradados de fondos de barranco en el Parque Rural de Teno, son difícilmente cartografiables a esta escala de trabajo. También se distribuyen a modo de mosaico en bordes de terrenos agrícolas.
Su aspecto más típico es un matorral lianoide espinoso (el zarzal), en el que domina Rubus ulmifolius (la zarza). Puede estar acompañado por Arundo donax (la caña) que, con elevada densidad, se desarrolla en cauces de barrancos por los que corre algo de agua o mantienen un nivel freático somero durante la mayor parte del año, o con el xenófito Ageratina adenophora (el matoespuma).
Inciensales, vinagrerales y magarzales
(
Artemisio-Rumicion
).
Bajo este epígrafe se agrupan diferentes comunidades nitrófilas frutescentes en las que dominan los caméfitos y
nanofanerófitos y, en menor proporción, las plantas herbáceas (hemicriptófitos y terófitos). Además, suele ser frecuente que determinadas comunidades de terófitos nitrófilos estacionales se desarrollen en sus márgenes, o se unen en forma de mosaico cuando existen espacios abiertos adecuados. Esta alianza endémica de las Islas Canarias tiene su óptimo en los pisos infra-termomediterráneo semiárido inferior (el cardonal) y termomediterráneo semiárido superior (el bosque termófilo), aunque también alcanza el termomediterráneo seco-húmedo (monteverde) (Del Arco et al., 2006).
Las plantas más frecuentes son: Ageratina adenophora (el matoespuma), Argyranthemum frutescens subsp. frutescens (la magarza), Artemisia thuscula (el incienso), Ceballosia fruticosa (el duraznillo), Lavandula canariensis (el mato risco) y Rumex lunaria (la vinagrera).
En Santiago del Teide se han cartografiado además dos polígonos del matorral de balos (Artemisio-Rumicetum lunariae facies de Plocama pendula) sobre malpaíses y terrenos alterados.
Herbazal subnitrófilo de cardo de medianías (Echio
plantaginei-Galactition tomentosae
).
Herbazal propio de eriales y campos de cultivo abandonados de Medianías, en los que ocupa en el municipio 1.007.852,48 m2. Además, participa a modo de mosaico en otras unidades cartografiadas ligadas a la actividad antrópica, como los cultivos y áreas agrícolas abandonadas.
Algunas de sus especies son Medicago ciliaris (el carretón), Urospermum picroides, Aegilops geniculata (la rompesacos), Asteriscus aquaticus (la joriada), Astragalus hamosus, Avena barbata y Avena sterilis (los
balangos), Bromus rigidus y Bromus rubens (la aceitillas), Galactites tomentosa (el cardo común), Lupinus angustifolius (el chocho), Medicago spp., Plantago lagopus (la ovejera), Stipa capensis (el chirate), Brachypodium distachyon (el chirate), Trifolium spp. (los tréboles), Oxalis pes-caprae, etc.
Pinar (plantaciones forestales de Pinus
canariensis
).
Desde los años cuarenta se han llevado a cabo grandes repoblaciones, en toda la Corona Forestal. Se han incluido en la cartografía diversas plantaciones forestales y cultivos arbóreos, destacando los de Pinus canariensis (el pino canario). Se han
Imagen 29. Aspecto de las plantaciones forestales de pinos y eucaliptos afectados por el incendio forestal del verano de 2007. En primer término, cultivos en las proximidades del núcleo de El Valle.
Imagen 28. Localización de los herbazales de cardo de medianías en la zona de antiguos cultivos de los Llanos del Alcaraván, entre el núcleo del Valle de Arriba y Montaña Bilma.
Imagen 30. Antiguos bancales abandonados, cultivados con almendros, en las laderas del Bicho.
diferenciado por su densidad (alta, media o baja), resultando una superficie total de 3.580.286,67 m2. Gran parte de estas plantaciones fueron afectadas por el último gran incendio ocurrido en los montes de Tenerife.
Eucaliptal (plantaciones forestales de Eucalyptus spp.).
Se han cartografiado plantaciones forestales monoespecíficas de Eucalyptus spp. en la zona conocida como Hoya la Mesa, Hoya de Vargas y laderas de Cumbre Bolico.
Tunerales (plantaciones de Opuntia spp.).
Poblamientos más o menos densos de chumberas y pencas, procedentes de cultivos antiguos, que con mucha frecuencia se han asilvestrado y que mantienen una particular primacía sobre la vegetación autóctona. Tienen su óptimo en el dominio potencial de tabaibales, cardonales y bosques termoesclerófilos. Se encuentran presentes en todas las islas Canarias.
Cultivos.
En esta categoría se incluyen aquellos cultivos (plátanos, almendros, papas, viñas, hortalizas, millo, etc.) aislados de zonas urbanas o caseríos. El resto de zonas tierras de cultivo, que representan gran parte del territorio, se incluyen dentro de la siguiente categoría. Se incluyen algunas áreas abancaladas, actualmente en desuso, pero que conservan los frutales de secano que se cultivaron en otra época, como los almendros (Prunus dulcis) o las higueras (Ficus carica).
Áreas urbanas, rurales y cultivos.
En este epígrafe se incluyen los núcleos de población urbanos y rurales, los cultivos en el área rural, áreas ajardinadas y áreas industriales y de servicios. Ocupan gran parte del territorio, 3.115.757,38 m2.
El municipio de Santiago del Teide posee una abundante actividad agrícola y turística, estando en la actualidad gran parte de su territorio productivo ocupado por infraestructuras turísticas (en los Acantilados de Los Gigantes y Playa de La Arena), residenciales (en El Valle, Las Manchas, Arguayo, El Molledo, El Retamar y Tamaimo) o por cultivos. En este último campo destacan los cultivos de plátanos en la zona costera, así como los de vid (Vitis vinifera), papas, almendros, higueras, hortalizas, millo, etc. en las Medianías.
La actividad antrópica actúa directamente sobre la flora y la fauna natural del municipio, creando combinaciones de diferente tipo y tamaño.
Así, dentro de esta categoría caben destacar varias comunidades vegetales como:
-
Elementos dispersos de bosques termófilos: Tradicionalmente asociados a zonas rurales y ajardinadas (como dragos y palmeras canarias),o restos de la vegetación potencial (sabinas, acebuches y almácigos).
-
Vegetación rupícola: En paredes de piedraseca, en tejados, zonas terrosas inclinadas o taludes de carreteras.
-
Elementos de Nicotiano glaucae-Ricinioncommunis (tartagueros y veneneros) o de Polycarpo-Nicotianetum glaucae: De amplio desarrollo en ambientes alterados, removidos, de Medianías y partes bajas de las islas. Son frecuentes en ramblas de barranco, en piconeras, en canteras abandonadas, en taludes de carreteras, etc. Nicotiana glauca (el venenero), de origen americano, y Ricinus communis (el tartaguero), de origen africano, son sus plantas más representativas.
-
Barrillares (Mesembryanthemetumcrystallini): Se desarrolla, principalmente, en ambientes antropógenos de la zona baja, tales como terrenos de cultivo abandonados, en borde de caminos, en escombreras, etc. En su
composición florística está dominada por Mesembryanthemum crystallinum (la barrilla) o Mesembryanthemum nodiflorum (el cosco), aunque también suelen ser frecuentes Patellifolia patellaris (el tebete) y Aizoon canariense (la patilla), sobre todo este último en los lugares más pisoteados. Es muy común sobre antiguos campos de cultivo abandonados de tomateras
Imagen 31. Localización de las áreas urbanas, rurales y cultivos.
donde, tras las lluvias invernales, generan densos tapices policromos, con dominancia del color rojo.
-
Herbazal efímero de costa (Resedo lanceolatae-Moricandion): Comunidades nitrófilas, constituidas por hierbas de talla media de desarrollofugaz, que prosperan sobre viales, terrenos removidos y campos de cultivo abandonados, en zonas próximas a la Costa. Algunas de sus especies más frecuentes son: Calendula aegyptiaca (la maravilla), Carrichtera annua (la cucharilla), Ifloga spicata, Launaea nudicaulis (la ahulaguilla), Matthiola parviflora, Medicago laciniata (el carretón), Notoceras bicorne (la pata gallina), Oligomeris linifolia, Ononis serrata (la melosa), Plantago amplexicaulis, Plantago ovata, Rostraria pumila, Senecio glaucus subsp. coronopifolius, y Volutaria canariensis (el cardomanso).
-
Chenopodio muralis-Malvetum parviflorae (herbazal de cenizo y malva) y otras comunidades ligadas: Son comunidades terofíticas,fuertemente nitrófilas, muy extendidas en todos los ambientes urbanos, viarios o rurales muy nitrofilizados, de suelos en ocasiones removidos y frecuentados por el ganado. Destacan especies como Chenopodium murale (el cenizo), Malva parviflora (la malva), Sisymbrium irio (el quemón) y Urtica urens (la ortiga).
También pueden observarse otras especies: Xanthium spinosum (el cardillo), Achyranthes aspera (la malpica), Amaranthus spp., Chenopodium ambrosioides (el pasote), Conyza bonariensis (el simonillo), Ecballium elaterium (el pepinillo del diablo), Emex spinosa (la alcatripa), Hyoscyamus albus (el beleño), Lavatera cretica, Patellifolia patellaris (el tebete), Portulaca oleracea (la verdolaga), Sisymbrium erysimoides (el relinchón), Sisymbrium orientale, etc.
Desprovisto de vegetación
En esta categoría se incluyen zonas desprovistas de vegetación vascular aparente, e incluye diversos ámbitos del territorio: rasas litorales desprovistas de vegetación, zonas de lapillis o malpaíses muy recientes, ámbitos extractivos abandonados (como la zona de extracción de áridos de Montaña Bilma) o zonas con grandes movimientos de tierras (tramo de la carretera del Anillo Insular a su paso por Arguayo). Ocupan una superficie total de 412.279,94 m2.Imagen 33. Traza de la nueva carretera Adeje-Santiago del Teide a su paso por las proximidades de Arguayo. El desarrollo de este tipo de infraestructuras favorece, de forma destacada, la expansión de nitrófilas y ruderales.
Especies introducidas.
Muchas son las especies que el hombre ha introducido en su entorno, ya sea con fines agrícolas, ornamentales y/o, en ocasiones, de manera accidental. Queremos hacer especial mención a las especies vegetales introducidas encontradas en el municipio que, por su biología, pueden ser potencialmente peligrosas para el medio natural, como es el xenófito Pennisetum setaceum (el rabo de gato). La introducción de Pennisetum setaceum, su rápida extensión y su amplísima proliferación, ha dado lugar a herbazales caracterizados por esta planta. En Santiago del Teide es posible observarlo en zonas costeras o de Medianías fuertemente antropizadas. Se recomienda vigilar su expansión y realizar un control continuado de la misma en el municipio.
En algunos barrancos puede observarse Arundo donax (la caña), que con elevada densidad se desarrolla en cauces por los que corre algo de agua, o con el xenófito Ageratina adenophora (el matoespuma).
Entre los cultivos forestales destacan los de eucaliptos (Eucalyptus spp.), que deben ser sustituidos por vegetación autóctona, ya que se trata de especies introducidas que desecan el suelo y dificulta el crecimiento de otras especies autóctonas.
Las piteras (Agave americana) y tuneras (Opuntia spp.), que habitualmente se encuentran en los bordes de muchas huertas, son especies que a pesar de tener un aprovechamiento, tienen una gran capacidad de colonización y es necesario ejercer un control sobre ellas.
3.4.1.4. Elementos singulares de la flora.
En este apartado queremos destacar aquellas especies catalogadas con efectivos implantados fuera de zonas protegidas, como es el caso de la orquídea de Chío (Himantoglossum metlesicsianum).
Orquídea de Chío (
Himantoglossum
metlesicsianum
(Teschner) P. Delforge).
Se trata de una especie endémica tinerfeña que se distribuye por zonas de pinar, por coladas y en cultivos en abandono. Esta orquídea (familia Orchidaceae) de 40 a 60 cm de altura es un geófito con hojas caulinares ovado lanceoladas de hasta 30 cm. Posee una inflorescencia en espiga densa, de 24-40 flores y brácteas superando las flores, con flores de pétalos laterales verdosos en la cara externa y punteados de rojo en la interna, labelo rosa, purpúreo o blanquecino, con máculas rojizas. Fruto en cápsula alargada, dehiscente por medio de tres ventanas laterales.
En el municipio el taxón Himantoglossum metlesicsianum (Barlia metlesicsiana) se desarrolla,
Imagen 34. Ámbito de localización de ejemplares de la orquídea de Chío (elipses rojas) en las proximidades de Santiago del Teide.
preferentemente, en malpaíses lávicos recientes del sector occidental de la isla, situados a una altitud entre 700-1.100 m, en el dominio potencial del pino canario, aunque suele estar localmente vinculada a comunidades rupícolas de Greenovio-Aeonietea (hábitat de interés comunitario).
El período de floración de esta especie hermafrodita entomófila está comprendido entre los meses de enero a abril. Fuera de esta época, su localización resulta complicada, especialmente debido a su fácil confusión con otras especies presentes en la zona como Scilla haemorrhoidalis o Drimia maritima, que son muy similares en sus primeras etapas fenológicas. La distribución insular de este endemismo comprende pocas poblaciones en la isla de Tenerife: en Santiago del Teide, en Chío, en Arguayo y en Icod) (Tomado de Mesa et al., 2004).
Su rareza e interés científico justifican su inclusión en varios catálogos legales de protección y libros rojos. Entre los primeros destacan los Catálogos Nacional y Regional de Especies Amenazadas (CNEA), la Orden de Flora Canaria y el Convenio de Berna. En el Atlas y Libro Rojo de la Flora Vascular Amenazada de España se le otorgó una categoría UICN EN B2ab(iii,v).
1 Real Decreto 439/1990, de 30 de marzo, por el que se regula el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas (CNEA). Afectado por Orden de 9 de julio de 1998, por la que
se incluyen determinadas especies en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas y cambian de categoría otras especies que ya están incluidas en el mismo (B.O.E. núm. 172, de 20 de julio de 1998), y la Orden de 10 de marzo de 2000 por la que se incluyen en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas determinadas especies, subespecies y poblaciones de flora y fauna y cambian de categoría y se excluyen otras especies ya incluidas en el mismo (B.O.E. núm.72 de 24 marzo de 2000); Orden 28 mayo 2001 (BOE 05.06.01); Orden 2734/2002, de 21 de octubre (BOE 05.11.02)y Orden 2784/2004, de 28 de mayo (BOE 16.08.04)
2 Decreto 151/2001, de 23 de julio, por el que se crea el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias (CEAC) (
BOC nº 97 de 1 de Agosto de 2001)
3 Convenio relativo a la Conservación de la Vida Silvestre y del Medio Natural en Europa (Convenio de Berna)
4
Orden de 20 de febrero de 1991, sobre Protección de Especies de la Flora Vascular Silvestre de la Comunidad Autónoma de Canarias (B.O.C. nº 35, de 18 de marzo de 1991)
Tabla 7. Catálogos de protección.
Catálogo Figura de Protección
CNEA 1 En Peligro de Extinción
CEAC 2 En Peligro de Extinción
Berna 3 Anexo I
3.5. FAUNA.
La fauna tiene una distribución menos marcada que la flora, existiendo desde especies muy ligadas a ciertos ambientes, a especies mucho más cosmopolitas que se desplazan continuamente en busca de recursos. Por grupos, los invertebrados suelen estar ligados a determinadas comunidades vegetales (habiendo especies que son específicas de algunas plantas) mientras que los vertebrados suelen tener una distribución más amplia.
El municipio de Santiago del Teide, debido a su especial orografía, clima y gran extensión desde las cumbres del Teide hasta la Costa altamente acantilada, posee una gran diversidad de ecosistemas: cinturón halófilo costero; cardonales y tabaibales en las zonas bajas; tabaibales de tabaiba roja; malpaíses; restos de bosque termófilo (sabinas) en las Medianías; así como pinares y ecosistema de alta montaña en las Cumbres. Destacan, sobre todo, las zonas acantiladas de difícil acceso, que albergan especies amenazadas como el guincho o el lagarto moteado. Esto permite la presencia de una variada e interesante fauna, con un alto porcentaje de endemismos, sobre todo si nos referimos a invertebrados artrópodos (insectos, arácnidos, etc.) e invertebrados no artrópodos (oligoquetos, moluscos, etc.). Dentro de la fauna vertebrada destacan las especies de aves, reptiles y mamíferos (murciélagos).
El municipio de Santiago del Teide cuenta con cinco espacios naturales protegidos, todos pertenecen a la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos, uno de ellos, además, pertenece a la Red Nacional de Parques Nacionales (T-0 Parque Nacional del Teide), y otro pertenece a la Red Europea de Espacios Naturales Protegidos Natura 2000 (ZEPA Montes y Cumbre de Tenerife, ES0000107). En total, el municipio tiene más del 65 por ciento de su territorio incluido en alguna figura de protección dentro de la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos.
3.5.1. FAUNA INVERTEBRADA.
Aspectos generales.
La fauna invertebrada canaria se caracteriza por tener un bajo número de géneros, comparado con áreas continentales, pero una elevada variedad de especies donde hay una gran proporción de endemismos (51 por ciento). En el último decenio, el ritmo de descubrimiento ha sido de una especie nueva de invertebrado cada seis días. Por ello, resulta complicado elaborar un catálogo de invertebrados exclusivo para el municipio de Santiago del Teide, pero conociendo la estrecha vinculación que las diferentes especies tienen con el hábitat en el que se desarrollan, podemos asegurar su conservación protegiendo los ecosistemas en los que habitan. El grupo de los invertebrados es muy heterogéneo y, en ocasiones, complejo de estudiar. El grupo más amplio y diverso de invertebrados lo forman sin duda los insectos, con unas 5.000 especies descritas para Canarias.
En la zona costera existe gran variedad de invertebrados. El cardonal posee una entomofauna muy rica e interesante, especialmente de coleópteros (los escarabajos), como el longicornio del cardón (Lepromoris gibba) especie endémica. Sobre las tabaibas podemos encontrar las chinches Dicranocephalus agilis y Nezara viridula, la mariquita (Chilocorus renipustulatus ssp. canariensis) y el longicornio (Deroplia albida), estos dos últimos endemismos canarios. También podemos ver la mariposa de las tabaibas (Hyles tithymali ssp. tithymali), subespecie endémica.
En Medianías, la vegetación ruderal atrae abundantes especies de insectos como mariposas, avispas, abejas, dípteros, etc. Entre los dípteros encontramos varias especies de mosca cernidora (Sphaerophoria scripta, Scaeva albomaculata o Episyrphus balteatus) y la mosca zángano (Eristalis tenax) entre otras. En troncos de palmera (Phoenix canariensis) podemos encontrar la larva del escarabajo rinoceronte (Oryctes prolixus), especie endémica de Canarias.
Dentro del grupo de los ciempiés (Miriápodos), el más común es Scutigera coleoptrata, de rápida carrera, que vive en cuevas y lugares rocosos pero invade a menudo las casas y edificios. El milpiés (Ommatoiulus moreletii), también presente, es la especie introducida más corriente de las islas, frecuenta lugares húmedos. Los arácnidos se encuentran bien representados por el género Dysdera, especies nocturnas muy extendidas que viven bajo piedras y se alimentan preferentemente de cochinillas.
En ambientes florícolas destacan especies como, abejas y abejorros (Himenópteros) entre las que destacan la abeja Megachile canariensis, especie solitaria endémica de Canarias, hace sus nidos en el suelo, troncos y cavidades naturales. Es muy frecuente en todo tipo de flores, en áreas de la zona baja y medianías. El abejorro de culo blanco Bombus canariensis, especie social pero no muy numerosa, endémica, que anida en pequeñas colinas, en el suelo. También está presente la avispa Polistes dominulus, especie ampliamente distribuida que se alimenta de néctar y frutos maduros, vive en pequeñas colonias; la abeja común o doméstica, Apis mellifera, cuya raza canaria es endémica (abeja negra canaria), forma grandes sociedades de cientos de individuos. Las colonias silvestres de esta abeja anidan en los árboles y se alimentan de néctar y polen.
En esta comarca existe una pequeña industria artesanal que obtiene miel de colmenas de estas abejas controladas por el hombre, hasta el punto de que existe en el municipio una “Casa de la Miel”. Otro himenóptero susceptible de destacar es la hormiga negra (Camponotus hesperius), especie endémica de gran tamaño, que se encuentra generalmente en hábitats cálidos y secos de la zona baja y en arenas forestales secas. Entre los saltamontes (Ortópteros) el más común y fácil de ver tanto en la zona baja como alta es Calliptamus plebeius, especie endémica.
En el pinar encontramos la crisopa (Chrysoperla carnea) y la mariposa loba (Maniola jurtina ssp. jurtina) y el sátiro de Canarias (Hipparchia wyssii ssp. wyssii), esta última, subespecie endémica de Tenerife. La mariposa nocturna Calliteara fortunata es un endemismo canario propio del pinar. Los pinos caídos o cortados, constituyen el hábitat de muchas especies de coleópteros xilófagos como la carcoma endémica (Buprestis bertheloti), de color negro con manchas amarillas, cuyas larvas viven en la madera de los pinos; el longicornio (Arhopalus pinetorum) y el endemismo tinerfeño Brachyderes rugatus ssp. sculpturatus. En el pinar encontramos también una tijereta endémica de Tenerife (Guanchia uxoris). También hay que destacar la araña de pinar (Olios canariensis), especie que vive fundamentalmente bajo las cortezas de los pinos.
Ligados a la presencia de agua, en el entorno encontramos a las libélulas Ischnura sahariensis, Anax imperator y Crocothemis erythraea entre otras, estas dos últimas son de las especies de odonatos más frecuentes en nuestras islas. Tienen hábitos carnívoros y podemos verlas, con frecuencia, en primavera y verano. Las libélulas se dispersan con gran facilidad por lo que no existen especies exclusivas de Canarias. De gustos hidrófilos, encontramos gran número de escarabajos como los del género Agabus. En la superficie de los estanques hallamos el zapatero
aguas estancadas nadan gran cantidad de larvas de insectos (mosquitos, libélulas, escarabajos…) y adultos de escarabajos como Cybister tripunctatus ssp. africanus.
Las zonas de cultivos son frecuentadas por gran número de ortópteros conocidos, como grillos y saltamontes, que presentan un alto grado de endemicidad en Canarias, llegando al 45 por ciento. Hay numerosas especies ubiquistas como el saltamontes Phaneroptera nana ssp. Sparsa, que encontramos tanto en zonas dedicadas a cultivos como en vegetación silvestre, o el grillo común (Gryllus bimaculatus), de ambientes más o menos antropizados. Aunque, también, tenemos endemismos del Archipiélago Canario como el saltamontes Calliptamus plebeius, distribuido desde las zonas áridas a nivel del mar hasta las Cañadas del Teide.
En Teno, se ha descrito recientemente un nuevo saltamontes áptero, Acrostira tenerifae (López et al, 2005). Esta especie endémica de Tenerife sólo se ha encontrado en Santiago del Teide (Barranco del Natero y Barranco Seco) y también en Buenavista (Barranco. de Juan López y Cumbre de Bolico). Las otras especies de este género: A. euphorbiae, A. tamarani y A. bellamyi son igualmente endemismos insulares que se encuentran recogidos dentro del CEAC (Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias) (Decreto 151/2001, de 23 de julio) en diferentes categorías. A. Tenerifae, que aún no ha sido incluida, también podría estar dentro de este Catálogo, debido a lo reducido de su área de distribución y al bajo número de ejemplares encontrados hasta ahora. Sin embargo, el buen estado de conservación de su hábitat, la escasa actividad humana en su área de distribución y, sin duda, el encontrarse dentro de un Lugar de Importancia Comunitaria (LIC Teno, ES7020096), hacen pensar que esta especie se encuentra en un marco de conservación más favorable que el resto de especies de Acrostira.
Otra especie también descrita recientemente es Pholcus intricatus (Dimitrov & Rivera, 2003). Se trata de una araña descubierta en la bocamina de una de las galerías del Barranco del Natero.
Otros insectos propios de áreas cultivadas son las chinches, como Spilostethus pandurus, Syromates rhombeus o Graphosoma interruptum, esta última es la llamada chinche pijama, endémica de Canarias. El escarabajo Oulema melanopus lo podemos encontrar sobre todo en campos de cereales. Los frutales están, a veces, afectados por la mosca de la fruta (Ceratitis capitata), la cual ha provocado graves daños en la agricultura. Hay también insectos ligados al ganado, como la mosca de los establos (Stomoxys calcitrans) o la mosca verde (Lucilia sericata). La mariposa esfinge de la muerte (Acherontia atropos) y la mariposa de la col (Pieris rapae), tienen amplia distribución, aunque son mucho más abundantes en zonas de cultivos. Hay otras especies ampliamente distribuidas en los diferentes ecosistemas que, sin embargo, son endémicas de Canarias como es el caso del escarabajo blando (Malthinus mutabilis) o la mariquita (Coccinella algerica).
3.5.2. FAUNA VERTEBRADA.
Los vertebrados tienen menor representación que los invertebrados. Sin embargo, están mejor estudiados ya que son más fáciles de observar. La fauna vertebrada de las islas volcánicas es, relativamente, pobre y presenta un reparto desigual de los distintos grupos animales. Las aves, con mayor capacidad de dispersión, son con diferencia las más numerosas mientras que, los anfibios, con serias dificultades para superar la barrera del mar, presentan sólo dos especies en Canarias, ambas introducidas por el hombre. Los reptiles son los más relevantes, desde el punto de vista evolutivo, con un elevadísimo nivel de endemismos. Los mamíferos no introducidos se limitan a los murciélagos. En Tenerife y, en concreto, en Santiago del Teide estos porcentajes se mantienen, estando presente en el municipio una importantísima representación de la avifauna canaria.
Reptiles
Las cuatro especies de reptiles que se encuentran en el municipio son endémicas: La lisa dorada (Chalcides viridanus ssp. viridanus), el lagarto tizón (Gallotia galloti ssp. galloti), el lagarto moteado (Gallotia intermedia) y el perenquén (Tarentola delalandii). La lisa suele encontrarse bajo rocas, piedras y hojarasca, habita en cultivos de zonas bajas y Medianías. El lagarto tizón es una especie endémica del Sur y Centro de Tenerife, muy común desde la costa hasta los 3.000 m.s.n.m. El hábitat del perenquén va desde el nivel del mar hasta los .2000 m.s.n.m. en zonas rocosas, muros de piedras, edificios, etc., su mayor actividad se produce durante la noche y su dieta está basada en insectos y arácnidos.
El lagarto tizón (Gallotia galloti ssp. galloti) se halla presente, prácticamente, en todos los hábitats de las islas e islotes en los que se distribuye, si bien sus poblaciones son escasas en las zonas forestales. En el resto de los hábitats, es una especie muy frecuente, alcanzando las densidades más elevadas en zonas de cultivo (se han citado hasta 1.500 individuos por hectárea). La distribución altitudinal abarca, desde las zonas costeras hasta las Cumbres insulares, alcanzando por encima de los 3.000 metros en la isla de Tenerife. Muestra preferencia por hábitats rocosos, y sus poblaciones son excepcionalmente abundantes en los muros de piedra construidos por el hombre, en zonas agrícolas. Con frecuencia excava huras en la base de los arbustos, especialmente en hábitats xéricos o poco pedregosos. El estado de conservación de la especie es óptimo, en la mayor parte de los hábitats reseñados, si bien su elevada densidad en zonas agrícolas hace que sea combatido por los agricultores a base de venenos diversos o, más frecuentemente, con trampas de caída.
La lisa dorada (Chalcides viridanus ssp. viridanus) es endémica del Archipiélago Canario. Por sus características ecológicas y por su comportamiento esquivo suele pasar desapercibida cuando no es buscada activamente, sin embargo, es una especie común. En Tenerife es relativamente abundante en la franja termófila, situada entre la línea de costa y los 750 m.s.n.m., y ahí puede ser encontrada en casi todos los hábitats posibles, incluidas las zonas urbanas. Tampoco falta en el pinar, aunque allí la lisa dorada es rara y muy poco abundante. Por encima de 1.500 m de altitud, se pueden encontrar poblaciones más o menos aisladas, y se han dado citas para esta especie por encima de los 2.250 m.s.n.m., cerca del puerto de Izaña. No se han realizado estudios poblacionales que den una aproximación de su densidad, la abundancia y selección de hábitat.
El perenquén común (Tarentola delalandii) es un endemismo canario que habita preferentemente bajo piedras, aunque en zonas agrícolas son especialmente abundantes en los muros de piedra utilizados como límites o sostén de los aterrazamientos. En zonas urbanas frecuentan, por las noches, las paredes cercanas al alumbrado público para cazar los insectos atraídos por la luz. Se encuentra en todo tipo de hábitats, desde la Costa hasta las Cumbres, en Tenerife hasta los 2.300 metros de altitud, si bien por encima de los 1.800 metros su presencia es muy escasa. En cualquier caso, sus poblaciones son mucho más densas en las zonas bajas. En los pinares, aunque la densidad de las poblaciones de T. delalandii es baja, su presencia es frecuente. Por otro lado, la densidad de las poblaciones en las zonas bajas y de Medianías (0-500 m.s.n.m.) es realmente elevada, aunque los numerosos centros urbanos edificados en zonas costeras, como consecuencia del desarrollo de la industria turística, han afectado negativamente a estas poblaciones. No obstante, la especie sigue siendo frecuente en dichas zonas urbanas, en especial en parques y jardines. El estado de conservación de la especie es óptimo en la mayor parte de los hábitats señalados, y sólo las urbanizaciones turísticas han afectado directamente a sus poblaciones aunque, como se ha indicado, sin llegar a extinguirlas completamente.
Tanto la lisa dorada (Chalcides viridanus), como el perenquén común (Tarentola delalandii) y el lagarto tizón (Gallotia gallotia) estuvieron incluidos en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas (CNEA), pero han sido descatalogadas. Sí se encuentran incluidas, en