• No se han encontrado resultados

ď

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "ď"

Copied!
7
0
0

Texto completo

(1)

8. LA ESPAÑA DEL SIGLO XVII.

8.1. Los Austrias del siglo XVII. Gobierno de validos y conflictos internos.

Los reyes del siglo XVII delegaron las labores de gobierno en los validos, personas de su confianza. Actuaron al margen de los órganos de gobierno y agilizaron la Administración, pero utilizaron el cargo para enriquecerse y favorecer a sus allegados, como hizo el duque de Lerma. La oposición a los validos la encabezó la alta nobleza y los letrados, que fueron desplazados del poder.

Felipe III (1598-1621) eligió como valido al duque de Lerma (1598-1618). Llevó una política interior de favoritismo. Trasladó la capital a Valladolid (1600-1606) para alejar a Felipe III de la influencia de la nobleza. Expulsó a los moriscos (Valencia (1609) y Aragón y Castilla (1610)) para restar apoyos a posibles ataques de piratas berberiscos y del Turco, y para compensar la imagen de debilidad de la Monarquía hispánica tras firmar la Tregua de los Doce Años (1609) con las Provincias Unidas. Al duque de Lerma le sucedió el duque de Uceda.

Felipe IV (1621-1665) confió en el conde-duque de Olivares (1621-1643). Desplegó una política de prestigio internacional con la intervención de la Monarquía hispánica en la Guerra de los Treinta Años (1618-1648) en la que intervino a partir de 1621 del lado de Austria. En política interior sus proyectos fueron la monarquía unitaria, presentada a Felipe IV en el Gran Memorial (1624), por la cual todos los territorios de la Monarquía hispánica se gobernarían por las mismas leyes, y la Unión de Armas (1625) por la cual se crearía un ejército permanente al que contribuirían todos los territorios de la Monarquía hispánica de manera proporcional. Ambos proyectos fracasaron por la oposición de la Corona de Aragón. Los conflictos internos más importantes fueron las rebeliones de Cataluña y Portugal (1640).

(2)

8.2. La crisis de 1640.

La necesidad de financiación de la Monarquía hispánica a causa de la Guerra de los Treinta Años (1618-1648) provocó diversas rebeliones: Vizcaya (1632), Cataluña (1640-1652), Portugal (1640-1668), Andalucía (1641 y 1647-52) y Nápoles y Sicilia (1647). Las más importantes fueron las de Cataluña y Portugal y el año crítico 1640.

La rebelión de Cataluña (1640-1652). La causa inmediata fueron los desmanes cometidos sobre la población por los soldados castellanos e italianos destinados en el frente catalán en la guerra contra Francia dentro de la Guerra de los Treinta Años (1618-1648). Hubo enfrentamientos entre soldados y campesinos. La rebelión llegó a Barcelona, donde se asesinó al virrey, el día del Corpus Christi, desde entonces conocido como Corpus de Sangre. Pero, la revuelta era anticentralista. Cataluña buscó el apoyo de Luis XIII de Francia, nombrándolo conde de Barcelona. La crisis económica catalana y la falta de respeto de la monarquía francesa hacia las leyes catalanas favorecieron a Castilla. Los rebeldes se rindieron a don Juan José de Austria (1652).

(3)

8.3. La España del siglo XVII: el ocaso del imperio español en Europa.

A lo largo del XVII la Monarquía hispánica perdió la hegemonía en Europa convirtiéndose en una potencia de segundo orden.

Felipe III (1598-1621), forzado por la crisis económica, siguió una política pacifista, conocida como Pax hispánica. Con Inglaterra firmó la Paz de Londres (1604) y con las Provincias Unidas la Tregua de los Doce Años (1609), que reconocía una gran autonomía política.

Felipe IV (1621-1665) y el conde-duque de Olivares (1621-1643) entraron en la Guerra de los Treinta Años (1618-1648). Veían la Pax hispánica como una política de debilidad. La excusa fue la finalización de la Tregua de los Doce Años (1621). Felipe IV se alió con Austria en defensa del catolicismo frente a los países protestantes. Francia entró en la guerra para debilitar a la Monarquía hispánica. Se sucedieron las victorias españolas hasta 1634 (la más importantes Breda, (1625) y Nördlingen (1634)), pero la victoria francesa en Recroi (1643) fue definitiva. Por la Paz de Münster (1648) la Monarquía hispánica reconoció la independencia de las Provincias Unidas. La guerra con Francia continuó hasta la firma de la Paz de los Pirineos (1659), por la cual la frontera entre Francia y España se fijó en la línea de alturas de los Pirineos, la Monarquía hispánica cedió a Francia Rosellón, Cerdaña, Artois y plazas flamencas, se facilitó el comercio de Francia con América y se acordó la boda de la infanta María Teresa con Luis XIV, que propició la llegada de los Borbones al trono de España a la muerte de Carlos II (1700).

(4)

8.4. La España del siglo XVII: evolución económica y social. El siglo XVII hasta 1680 fue de depresión económica.

La principal causa fue la política exterior, que absorbió los ingresos ordinarios (rentas ordinarias (impuestos sobre actividades económicas), servicios (impuestos directos), contribuciones del clero (tercias reales) y quinto real (20 % de los caudales de Indias)) obligando a recurrir a medidas extraordinarias (alteraciones monetarias (acuñación de monedas de vellón), creación del impuesto de la sal, exigencia de “donativos voluntarios” a nobleza e Iglesia, venta de cargos públicos, vasallos, títulos nobiliarios y privilegios de villazgo, y servicio de “millones” (recargo sobre alimentos que se practicaba a través de sisas)).

Todos los sectores económicos entraron en crisis: cayó la producción de cereales, el número de cabezas ovinas y bovinas, la industria textil castellana y el número de ferias.

Los prejuicios sociales (visión negativa del trabajo) de las clases adineradas lastró el desarrollo económico. El comercio estuvo dominado por extranjeros. El atraso tecnológico respecto a Europa hizo necesario recurrir a importaciones.

Hubo una crisis demográfica sin precedentes, se pasó de 8 a 6 millones de habitantes. Los motivos fueron guerras, hambrunas y emigración a América.

Con la crisis económica aumentó el peso social de los grupos improductivos (nobles, clérigos y mendigos) frente a los productivos (campesinos, artesanos y comerciantes). La nobleza aumentó la presión fiscal sobre los campesinos. Las clases populares se empobrecieron. Muchas personas ingresaron en la Iglesia para evitar el hambre y la incorporación al ejército. La burguesía siempre fue escasa y con la crisis casi se extinguió.

(5)

8.5. La España del siglo XVII: esplendor cultural. El Siglo de Oro.

La crisis política y económica de la España del siglo XVII contrasta con su esplendor artístico y cultural, conocido como Siglo de Oro. A su vez, el esplendor artístico contrasta con la crisis de la investigación y la ciencia, que agravó el atraso tecnológico español. Se debió sobre todo a la ideología contrarreformista predominante, que provocó un descenso del número de alumnos universitarios.

(6)

La España del siglo XVII. Prácticos.

La expulsión de los moriscos de la Monarquía hispánica, (1609-1610).

(7)

Fernández Navarrete, Pedro: Conservación de Monarquías y otros discursos políticos, (1621).

Referencias

Documento similar

En suma, la búsqueda de la máxima expansión de la libertad de enseñanza y la eliminación del monopolio estatal para convertir a la educación en una función de la

Pero la realidad se impone por encima de todo; la misma Isidora es consciente del cambio: «Yo misma conozco que soy otra, porque cuando perdí la idea que me hacía ser señora, me

E Clamades andaua sienpre sobre el caua- 11o de madera, y en poco tienpo fue tan lexos, que el no sabia en donde estaña; pero el tomo muy gran esfuergo en si, y pensó yendo assi

6 Para la pervivencia de la tradición clásica y la mitología en la poesía machadiana, véase: Lasso de la Vega, José, “El mito clásico en la literatura española

d) que haya «identidad de órgano» (con identidad de Sala y Sección); e) que haya alteridad, es decir, que las sentencias aportadas sean de persona distinta a la recurrente, e) que

Fuente de emisión secundaria que afecta a la estación: Combustión en sector residencial y comercial Distancia a la primera vía de tráfico: 3 metros (15 m de ancho)..

D) El equipamiento constitucional para la recepción de las Comisiones Reguladoras: a) La estructura de la administración nacional, b) La su- prema autoridad administrativa

A Carlos Eduardo, Oscar y Gilma, mis colegas de doctorado que ya se graduaron y que fueron mi ejemplo y grupo de apoyo. Por supuesto a todos los Emes, amigos