Instituto Nacional de
(1) (2) (3)
Editores: Rodolfo Bongiovanni , Jorge Morandi , Liliana Troilo
(1)
INTA, EEA Manfredi, Córdoba, (AR)
(2)
INTA, EEA Famaillá, Tucumán, (AR)
(3)
INTA, EEA Mendoza, Mendoza, (AR)
Ediciones INTA
Estación Experimental Agropecuaria Manfredi Julio 2012
Competitividad y calidad
de los cultivos industriales:
Competitividad y calidad de los cultivos industriales: caña de azúcar, mandioca, maní, tabaco, té y yerba mate. 1era ed. Bongiovanni, R.; Morandi, J.; Troilo, L. (Editores) Manfredi, Córdoba (AR): Ediciones INTA. Estación Experimental Agropecuaria Manfredi, 2012.
212 p.; 17 x 24 cm
ECONOMIA, MERCADOS, CADENA ALIMENTARIA, CALIDAD, NORMAS, ARGENTINA, ISBN
cultivos industriales, buenas prácticas agrícolas,
Competitividad y calidad de los cultivos industriales: caña de azúcar, mandioca, maní, tabaco, té y yerba mate.
Rodolfo Bongiovanni, Jorge Morandi, Liliana Troilo (Editores). 1ra. Edición
500 ejemplares Ediciones INTA
Estación Experimental Agropecuaria Manfredi Ruta Nacional No. 9, km 636
5988 Manfredi, Córdoba (AR) ISBN..
Imprenta Editorial Jorge Omar Maita Uruguay 470 - Oncativo Córdoba, Argentina Julio 2012
Citación:
Bongiovanni, R.; Morandi, J.; Troilo, L. (Editores). 2012. Competitividad y calidad de los cultivos industriales: caña de azúcar, mandioca, maní, tabaco, té y yerba mate. 1era ed. Manfredi, Córdoba (AR): Ediciones INTA. Estación Experimental Agropecuaria Manfredi. 212 p.
Libro de edición argentina
Todos los derechos reservados. No se permite la reproducción total o parcial, la distribución o la trasformación de este libro, en ninguna forma o medio, ni el ejercicio de otras facultades reservadas sin el permiso previo y escrito del editor. Su infracción está penada por las leyes vigentes.
Calidad y competitividad de los cultivos industriales: algodón, caña de azúcar, mandioca, maní, tabaco, té y yerba mate.
Rodolfo Bongiovanni y Martín Giletta
Análisis productivo y económico del cultivo de la caña de azúcar
Jorge Morandi, Liliana Ríos y Gonzalo Pérez
Dinámicas y articulaciones en la producción de azúcar, bajo el enfoque de cadena
Jorge Morandi, Liliana Ríos y Gonzalo Pérez
Mercado del azúcar
Liliana Ríos y Gonzalo Pérez
Producción de pan de azúcar (panela), una alternativa de diversificación para la agroindustria rural artesanal y una fuente alternativa de alto valor nutricional
Enrique Fernández de Ullivarri, Juan Ignacio Vallejo, Jorge Mariotti Martínez y Alejandrina Molina
La cadena de mandioca para industria en Misiones
Jorge Morandi y Elizabeth Pirker
Mercado mundial de fécula de mandioca y la participación de Argentina
Emiliano Lysiak
Calidad de la mandioca para industria
Ovidio Antonio Uset, Rafael Feltan, Sonia Viña y María García
Producción y márgenes del maní
Rodolfo Bongiovanni y Noelia Barberis
La cadena del maní: análisis del mercado interno
Noelia Barberis y Rodolfo Bongiovanni
Panorama mundial del maní. Situación y perspectivas para el sector en Argentina
Martín Gilettay Rodolfo Bongiovanni
Contenido
1 11 20 34 42 51 65 73 79 91 101Buenas prácticas agrícolas para la producción de maní
Rodolfo Bongiovanni, Liliana Troilo, Ricardo Pedelini y Noelia Barberis
Estabilidad química y sensorial del maní durante el almacenamiento
Valentina Brailovsky, Mercedes Pilar Silva, Roxana Aguilar, Nelson Rubén Grosso y María José Martínez
Márgenes y cadena de valor del tabaco
Daniel Tubello, Myriam Giorgetti, Héctor Bazán, Daniel Sánchez Fernandez, Lorena Rojas y Carlos Arias
Mercado internacional y nacional del tabaco
Noelia Barberis
Curado del tabaco tipo Virginia
Adriana Ortega, Darío D. Piumatti, Mercedes Lilia Torfe y Horacio Pellegrini
Margen bruto de plantaciones de té
Domingo Acuña
Las plantas elaboradoras de té en la cadena
Emiliano Lysiak
Mercado del té y el contexto para la campaña 2011-2012
Emiliano Lysiak
Margen bruto de plantaciones de yerba mate
Domingo Acuña
Los cuatro principales eslabones de la cadena de la yerba mate
Emiliano Lysiak
Escenario del mercado de la yerba mate 2011
Emiliano Lysiak 119 123 131 141 151 163 166 173 181 189 198
Contacto
Ing. Agr. (Ph.D.) Rodolfo Bongiovanni Coord. Proyecto: PNIND 083001
Calidad y competitividad de productos primarios (PP) y manufacturas de origen agropecuario (MOA) de los cultivos industriales
[email protected] INTA, EEA Manfredi
Publicación editada por Ediciones INTA
Estación Experimental Agropecuaria Manfredi
Ruta Nacional No. 9, Km. 636 5988 – Manfredi, Córdoba (AR) Telefax: 54-3572-493053,58, 61
Venta y Canje
[email protected] 500 ejemplares
Introducción
Se clasifican como cultivos industriales aquellos cuyo producto no admite consumo directo o para el que su transformación resulta mucho más provechosa. Su conexión imprescindible con la industria transformadora de la materia prima supone un fuerte valor agregado, una cier-ta garantía de escier-tabilidad de la producción y la generación de una fuerte actividad económica y de empleo en el ámbito de las regiones productivas.
Las cadenas de cultivos industriales ocupan, en su conjunto, una superficie de 1.200.000 ha, las que se encuentran fuertemente concentradas en el Norte (NOA-NEA) y Centro (Córdoba) del país. Las PyMEs representan el 44% del área cultivada, aunque sólo explican un 30% de la producción. La relativa concentración geográfica de los cultivos industriales, los que a excepción del maní se localizan en provincias extrapampeanas, les confiere características de economías regionales, cumpliendo un rol fundamental en el desarrollo territorial.
Tabla 1: Área cultivada y producción de los cultivos industriales
Fuente: Scheinkerman de Obschatko y otros (2007)
Competitividad y calidad de los
cultivos industriales:
algodón, caña de azúcar, mandioca, maní,
tabaco, té y yerba mate.
Bongiovanni, Rodolfo Giletta, Martín
INTA EEA Manfredi, Córdoba [email protected] [email protected] CULTIVO 2009 Área Producción total Producción PyMEs (ha) (t) (t) Algodón 310.400 493.600 148.080 Caña de Azúcar 317.000 21.458.138 6.437.441 Maní 227.000 625.000 187.500 Tabaco 76.435 130.000 39.000 Té 37.200 408.000 122.400 Yerba Mate 195.000 681.000 204.300 Mandioca 40.000 200.000 60.000 Total Cultivos 1.203.035 23.995.738 7.198.721
El valor bruto de la producción (VBP) o ingresos por venta de los cultivos industriales es de unos doce mil millones de pesos (Lódola, y otros, 2010), donde los cultivos más importantes según el VBP son la caña de azúcar y el tabaco (Tabla 2 y Figura 1). Lo mismo ocurre con el valor agregado (Figura 2). Sin embargo, para comprender la agregación de valor por unidad de producción en cada una de las cadenas, se debe observar la relación entre valor agregado y valor bruto de producción, que es la que mide la potencialidad de cada cadena para generar riqueza (Figura 3). La única cadena más intensiva en este indicador (con valores por encima de la media de todas las cadenas agroalimentarias-0,43- ) es Maní (0,56), seguido por Yerba Mate (0,42), Caña de azúcar (0,39), Tabaco (0,37), Algodón (0,34) y Té (0,26).
Tabla 2: Valor bruto de la producción, valor agregado, relación VA/VB, puestos de trabajo
directo y porcentaje del empleo directo, por cadena de cultivo.
Fuente: Lódola y otros, 2010
Figura 1: Valor bruto de la producción de los cultivos industriales
Cultivo VB ($) VA ($) VA/VB Empleo Empleo
Caña de azúcar 3.229.989.000 1.263.589.555 0,39 25.701 11% Tabaco 3.141.992.000 1.177.587.110 0,37 76.269 33% Yerba Mate 1.913.372.000 796.523.902 0,42 33.407 14% Maní 1.855.817.000 1.035.452.686 0,56 18.060 8% Algodón 1.332.676.000 457.078.051 0,34 70.269 30% Té 299.311.000 78.158.001 0,26 9.620 4% TOTAL 11.773.157.000 4.808.389.305 Promedio: 0,41 233.326 100% 3.229.989.000 3.141.992.000 1.913.372.000 1.855.817.000 1.332.676.000 299.311.000 Caña de azúcarTabaco Yerba Mate Maní Algodón Te
Figura 2: Valor agregado de los cultivos industriales
Figura 3: Potencialidad para generar riqueza de cada cadena (VA/VBP)
Otro aspecto importante es la generación de empleo directo en las cadenas, donde dos culti-vos, Tabaco y Algodón, emplean el 66% de toda la mano de obra de los cultivos industriales, seguidos de lejos por Yerba Mate, Caña de azúcar, Maní y Té.
Figura 4: Número de empleos en cada cadena de cultivos industriales
Cabe aclarar que el valor agregado (VA) es el valor que agrega cada factor de producción (tra-1 1.263.589.555 1.177.587.110 1.035.452.686 796.523.902 457.078.051 78.158.001 Caña de azúcar Tabaco Maní Yerba Mate Algodón Te
0,56 0,42
0,39 0,37
0,34
0,26
Maní Yerba Mate
Caña de azúcar Tabaco Algodón Te 76.269 70.269 33.407 25.701 18.060 9.620 Tabaco Algodón Yerba Mate
Caña de azúcar
bajo, tierra, capital, empresa) a los insumos comprados a otros sectores. También se define como la capacidad para generar ingresos a cada grupo propietario de factores. El indicador más útil para comprender la generación de valor es la relación VA/VB, que da una pauta de la potencialidad del sector para generar riqueza a través de la retribución a la mano de obra, a la tierra y al capital.
El VA tiene significados diferentes y confusos en el lenguaje común y conduce a conclusiones equivocadas. Por ej., se dice que la industria es “buena” porque agrega más valor que la pro-ducción primaria. Si así fuera, la relación VA/VBP sería mayor para la industria que para el sector primario. Sin embargo, el estudio de Scheinkerman de Obschatko (2003) demuestra que en la década de 1990 la relación fue de 66% en el sector primario y 37% en la industria. El problema es que muchas veces se confunde VA con valor de producción. Lo correcto es que los productos elaborados tienen mayor valor final e incluyen mayor VA total que los sin elabo-rar. A medida que aumentan los ingresos de una sociedad, la relación VA/VBP disminuye, pero produce un efecto multiplicador en otros sectores.
En relación a las exportaciones, la expresión “exportaciones con valor agregado” también confunde, ya que un producto primario puede tener mayor porcentaje de VA que uno indus-trial. Lo que más conviene al país es exportar productos elaborados, porque su valor medio es mayor que si no se los elabora, y porque remunera los factores locales (Scheinkerman de Obschatko, 2003).
En términos de sector externo, los cultivos industriales se constituyen en una importante fuen-te de divisas para las economías provinciales. En el año 2010, los complejos exportadores relacionados a los cultivos industriales exportaron un valor de 1.140 millones de dólares, lo que comporta una participación del 10% en las exportaciones totales de las principales pro-vincias productoras. En términos absolutos, el mayor valor exportado corresponde al com-plejo maní, aunque su participación en las exportaciones de la provincia de Córdoba resulta el menor, mientras que en las provincias del NEA y NOA, las exportaciones de cultivos indus-triales, registran participaciones entre el 15 y 30% de las exportaciones totales provinciales (Tabla 3).
Prospectiva
Las proyecciones de FAO sugieren que hacia el año 2030 la expansión de la superficie culti-vada represente el 20% del aumento de la producción, las mejoras de rendimiento el 70% y una mayor intensidad de cultivos el 10% restante. Sin embargo, habrá diferencias regionales y locales de rendimientos debidas a dos conjuntos principales de causas: 1) Distintas condi-ciones del suelo, clima y pendiente; y 2) Distintos procedimientos de gestión de los cultivos, por ej., cantidad de fertilizante utilizado. Estas diferencias se pueden reducir, si ello resulta rentable para los productores.
En Argentina, el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial (PEA2, 2010) prevé dos posibilidades de modelos de crecimiento. (1) El “modelo incremental” es aquel que habrá de generar desarrollo siguiendo lo que fue característica de la Argentina histórica: eficiente pro-ductora de productos primarios y generadora de saldos exportables basados esencialmente en la exportación de commodities con poco agregado de valor. Si bien este modelo se ha ido superando a lo largo del tiempo, y hoy día la Argentina no sólo es productor y exportador de commodities, sino también de productos y servicios agroindustriales, dicho agregado de valor es relativamente bajo en comparación con lo que sucede en otras economías más desa-rrolladas.
El PEA2 (2010) propone profundizar la tendencia ya iniciada años pasados en la generación de valor agregado, con fuerte inserción de la Argentina en las cadenas globales de valor y, al mismo tiempo, promover que tal generación de valor se desarrolle no sólo globalmente sino fundamentalmente en origen, a fin de impulsar un proceso de desarrollo con equidad, todo ello en un marco de sustentabilidad ambiental y territorial. Este “modelo de valor agregado con desarrollo” (2) es la estrategia que propone el PEA2.
Pronóstico de la producción en el modelo incremental (1): En este modelo se asume que
la razón principal de aumento de la producción será el aumento de los rendimientos, y se supone que todos los productores pueden implementar las mismas mejoras para aumentar su producción. Tomando como punto de partida la situación actual, se estima que si se cie-rran las brechas entre productores eficientes y no eficientes, la productividad de las PyMEs puede crecer a una tasa anual de 3%, cerrando la brecha de 30%, que se detecta
actualmen-Exportaciones provinciales
Complejo Exportador (CE)
Exportaciones
del CE Expo total
Expo CE/Expo total %
Córdoba Manisero 570 8.271 7
Salta Tabacalero -Azucarero 162,16 1.013 16
Tucumán Azucarero 126,84 903 14
Misiones Tealero-yerbatero 125,12 525 24
Jujuy Tabacalero-Azucarero 113,04 361 31
Chaco Algodonero 45,12 372 12
Total 1.142,28 11.445 10
Tabla 3: Exportaciones de los complejos exportadores de cultivos industriales (año 2010, en millones de dólares)
te. Eso permitiría que la producción total de 24 millones de toneladas ascienda a 25 millones de t en el 2016 y a cerca de 35 millones de t en el 2020 (Tabla 4).
Tabla 4: proyección de la producción al 2016 y al 2020, asumiendo un modelo incremental.
Fuente: PEA2 (2010)
Pronóstico de la producción en el modelo de valor agregado con desarrollo (2): En este
caso, se prevé una recuperación de la superficie cultivada de algodón (1,5% anual), y de ren-dimientos en aumento del 20% para el 2016, y del 40% acumulado de algodón bruto por hec-tárea para 2020. En el caso de caña de azúcar, podría esperarse un aumento significativo en la superficie cultivada, rendimientos de 65 a 75 y a 80 t/ha de caña con mayor rendimiento azucarero. En yerba mate y té se prevén cambios leves en la superficie cultivada y rendimien-tos. En maní, un crecimiento moderado del área y rendimientos de 2,1 a 2,85 y 3 t/ha. En taba-co se mantendrían políticas restrictivas en cuanto a la superficie, y no se esperan aumentos en los rendimientos. En mandioca, se espera tanto una expansión en la superficie cultivada como en los rendimientos, acercándose a la media mundial (Tabla 5).
En el modelo de valor agregado con desarrollo, se prevé un aumento de la superficie culti-vada para cultivos industriales destinados al consumo de 895 mil ha en 2009 a 974 mil ha en 2020, representando un incremento del 9%; mientras que se espera un aumento de la superficie cultivada para algodón de 310,4 mil ha en 2009 a 700 mil ha en 2020, lo que repre-senta un incremento del 126%.
Se pronostica un incremento de los rendimientos de cultivos industriales destinados al con-sumo del 39%, pasando de 26 t/ha en 2009 a 36 t/ha en 2020. El incremento de la productivi-dad del algodón pasará de 1,35 t/ha en 2009 a 1,85 t/ha en 2020, lo cual representa un
incre-CULTIVO 2009 2016 2020 Área Producción total Producción PyMEs Producción total Producción total (ha) (t) (t) * (t) (t) Algodón 310.400 493.600 148.080 515.812 711.648 Caña de Azúcar 317.000 21.458.138 6.437.441 22.423.754 30.937.270 Maní 227.000 625.000 187.500 653.125 901.094 Tabaco 76.435 130.000 39.000 135.850 187.428 Té 37.200 408.000 122.400 426.360 588.234 Yerba Mate 195.000 681.000 204.300 711.645 981.832 Mandioca 40.000 200.000 60.000 209.000 288.350 Total Cultivos 1.203.035 23.995.738 7.198.721 25.075.546 34.595.856
mento de 37%. La mejora genética y la implementación de sistemas de surcos estrechos pueden mejorar la productividad en el futuro, amenazas como el picudo del algodonero y la competencia con otros rubros plantean posibles restricciones.
En cuanto a las exportaciones de productos primarios de cultivos industriales destinados al consumo, se espera que pase de USD 715 millones en 2010 a USD 925 millones en 2020, lo cual representa un 29% de crecimiento. El incremento de las exportaciones primarias de algodón pasará de USD 120 millones en 2010 a USD 410 millones en 2020, lo cual represen-ta un 242% de crecimiento.
El incremento de las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario (MOA) de cultivos industriales destinados al consumo tendrá un incremento del 39%, pasando de USD 378 millones en 2010 a USD 525 millones en 2020. Las exportaciones de MOA de algo-dón pasará de USD 64 millones en 2010 a USD 72 millones en 2020, lo cual representa un
13% de crecimiento.
Con respecto a la evolución de las exportaciones, hay que tener en cuenta que la globaliza-ción ha producido cambios de paradigmas que impactan en el negocio de los alimentos en general, brindando oportunidades de adaptación, innovación y ventajas competitivas. La cali-dad y su estandarización juegan un rol muy importante. La cadena agroindustrial es pionera en la aplicación de normas y protocolos, siguiendo las exigencias de un mercado internacio-nal que unificó criterios de calidad y los relacionó con el desarrollo sustentable. Surgieron estándares, normas y protocolos de gestión centrados en seguridad, salud laboral, y respon-sabilidad social empresaria.
Tabla 5: proyección de la producción al 2016 y al 2020 con mejora tecnológica y aprovecha-miento de nuevas oportunidades
Fuente: PEA2 (2010) Cultivo Superficie cultivada (ha)
Rendimiento
(t/ha) Producción total (t)
2009 2016 2020 2009 2016 2020 2009 2016 2020 Algodón 310.400 600.000 700.000 1,35 1,70 1,85 388.528 1.020.000 1.295.000 Caña de Azúcar 317.000 350.000 400.000 65 76,0 80,0 20.666.933 26.600.000 32.000.000 Maní 227.000 230.000 235.000 2,35 2,85 3,0 605.491 655.500 705.000 Tabaco 90.565 95.500 100.000 1,81 1,9 2 135.531 181.450 200.000 Té 38.166 40.000 42.000 9,2 10 11 342.657 400.000 462.000 Yerba Mate 195.000 196.000 197.000 4,26 5 6 741.686 980.000 1.182.000 Mandioca 40.000 45.000 50.000 5 10 15 200.000 450.000 750.000 Total Cultivos 1.151.0351.511.5001.674.000 - - - 22.880.826 29.836.950 35.844.000
Los cultivos industriales parecían ajenos a todo este tipo de exigencias, pero la tendencia se revirtió: la diferenciación de productos es cada vez más utilizada para cumplir con las exigen-cias de los consumidores. Es un mecanismo de captura y generación de valor agregado. Por ello, la calidad es un desafío que aborda el INTA, ya que no sólo basta con decir que se produ-ce bajo sistemas que la aseguren, sino que hay que respaldarlos mediante la produ-certificación. El punto de partida son las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), herramienta que persigue la sustentabilidad ambiental, económica y social, lo cual debe traducirse en la obtención de pro-ductos alimenticios y no alimenticios más inocuos y saludables (FAO, 2004). Es sencillamen-te "hacer las cosas bien" y "dar garantías de ello". Se basa en un proceso de mejora continua, a través de la activa incorporación de conocimientos y tecnología en el sector.
Esta búsqueda y/o exigencia de calidad, voluntaria u obligatoria, puede ser vista desde dos puntos de vista contradictorios, ya sea como barreras para-arancelarias al comercio, en especial en la medida que se avanza en la especialización, diferenciación y agregado de valor; o bien como una oportunidad para ganar mercados, una estrategia que varias asocia-ciones y empresas ya pusieron en práctica. En este sentido, más que un atributo, las BPA son hoy un componente de competitividad que permite al productor diferenciar su producto de los demás oferentes, con todas las implicancias económicas que ello supone (mayor calidad, acceso a nuevos mercados, consolidación de los actuales, reducción de costos, etc.).
A través de estos trabajos de difusión, se colabora a una mejora de la competitividad, de la efi-ciencia económica, y se promueve la incorporación de protocolos de calidad en los diferentes eslabones de las cadenas de valor. La propuesta contribuye en forma directa a uno de los desafíos INTA: lograr mayor valor agregado y calidad en los productos de origen agropecua-rio; contribuyendo en forma indirecta al manejo sustentable de los recursos naturales (agua y suelos); mejorando las opciones para la agricultura familiar y las PYMES; y aportando al mejo-ramiento de la calidad de vida de los productores.
Bibliografía citada
FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. 2004. Las Buenas Prácticas Agrícolas. Oficina Regional para América Latina y el Caribe. [En línea] Enero de 2004. [Citado el: 1 de Febrero de 2010.] Documento de trabajo. http://www.fao.org/prods/gap/resources/keydocuments_es.htm.
MECON, Ministerio de Economía y Finanzas Públicas. 2011. Complejos exportadores pro-vinciales. Informe anual 2010. Ministerio de Economía y Finanzas Públicas. Secreta-ría de Política Económica. SubsecretaSecreta-ría de Programación Económica. Dirección Nacional de Programación Económica Regional.
http://www.mecon.gov.ar/peconomica/dnper/complejos_exportaciones_provinciales_ 2010.pdf
Lódola, A; R Brigo y F Morra. 2010. Mapa de cadenas agroalimentarias de Argentina. Capítulo II en: Cambios estructurales en las actividades agropecuarias. De lo prima-rio a las cadenas globales de valor. Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). http://www.cepal.org/publicaciones/xml/4/41654/CapII.pdf
PEA2 (Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial, Participativo y Federal, 2010-2020). 2010. Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. 161 pági-nas.
Scheinkerman de Obschatko, Edith. 2003. El aporte del sector agroalimentario al creci-miento económico argentino: 1965-2000. Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA). Buenos Aires, Octubre 2003, 198 pp.
Scheinkerman de Obschatko, Edith; María del Pilar Foti; y Marcela E. Román. 2007. Los pequeños productores en la República Argentina: importancia en la producción agro-pecuaria y en el empleo en base al censo nacional agropecuario 2002: 2da.Edición revisada y ampliada - Buenos Aires: Secretaría Agricultura, Ganadería, Pesca y Ali-mentos. Dirección de Desarrollo Agropecuario: Instituto Interamericano de Coopera-ción para la Agricultura- Argentina, 2007. 127 p. + 1 CD ROM ; 30x21 cm. (Estudios e investigaciones; 10). ISBN 978-987-9184-54-7.
1. Resumen
Los sistemas productivos cañeros existentes en la provincia de Tucumán poseen diversas características según la escala productiva, la tecnología de procesos y productos que utilizan, y la condición ambiental (clima y suelos), que se manifiesta en forma particular en cada una de las áreas productivas. Dado que cada modelo se inserta en un entorno macroeconómico (nacional y sectorial) y microeconómico (características de la unidad productiva) que influye en la configuración y manejo de la explotación, recientemente este grupo de trabajo ha iniciado el desarrollo de otro aspecto importante que hace a la rentabilidad de la cadena azucarera, el cual está referido a la competitividad territorial, entendida ésta como la conjunción de diversos factores a nivel macro, meta, meso y micro, que determinan la capacidad de un territorio para optimizar las funciones de producción a partir de considerar no sólo los factores indicados (escala, tecnología y ambiente), sino también variables socioeconómicas relacionadas con la infraestructura pública, la disponibilidad de servicios científico – técnicos, la organización gremial de los distintos subsectores de la cadena, y la capacidad de los mismos para establecer acuerdos estratégicos de mediano y largo plazo que le den previsibilidad y transparencia a las principales decisiones relacionadas con el funcionamiento de la cadena en su conjunto y con la aplicación de las políticas públicas que la regulan. A partir de ese marco general, el presente trabajo desarrolla una actualización de la caracterización de la producción primaria y determina los resultados económicos más relevantes registrados en los últimos años, con énfasis en la campaña 2010/2011.
2. Caracterización del sistema productivo primario
Existen diversos factores que determinan la productividad y rentabilidad del cultivo, para cada región cañera así como para cada estrato de productores. Esto permite identificar las condiciones necesarias para plantear alternativas de mejoras en la competitividad de los sistemas productivos, lo cual se ve reflejado en el incremento de los rendimientos a lo largo de los últimos años, de la superficie sembrada y en general de una creciente aplicación de tecnologías que tienden a mejorar la rentabilidad del sistema primario en su conjunto. Si bien
Análisis productivo y económico
del cultivo de la caña de azúcar
Morandi, JorgeRíos, Liliana
Pérez, Gonzalo
INTA EEA Famaillá, Tucumán [email protected] [email protected]
se han tenido en cuenta aspectos básicos relacionados con la producción de caña en Jujuy y Salta, en este artículo se presenta la situación de la producción primaria en la Provincia de Tucumán, que es el espacio geográfico donde se desarrollaron los trabajos de campo de las investigaciones en marcha.
2.1. Tipología de productores cañeros
En trabajos recientes (Morandi y otros, 2010; y Morandi y Bustos, 2011), se han desarrollado tipologías de productores cañeros que introducen variables como nivel tecnológico y rendimientos, formas de comercialización y conformación socioeconómica de las unidades productivas en la Provincia de Tucumán. Por razones de espacio, en este artículo se presenta una versión simplificada de dichas tipologías, a partir de la estratificación de las Explotaciones Agropecuarias (EAPs) en tres grandes grupos, de acuerdo a la variable “superficie plantada con caña”. La información correspondiente al número y superficie de las EAPs fue tomada del Censo Nacional Agropecuario 2002 (INDEC, 2003), mientras que otros datos que hacen a la estimación de rendimientos y a la caracterización socioeconómica de cada estrato provienen de los trabajos indicados al inicio de este párrafo.
2.1.1. Modelo 1: Pequeños productores (de 0,1 a 50 ha de caña)
Según el CNA 2002 este grupo concentra 4.879 EAPs (90,1% del total de EAPs cañeras de la provincia) con una superficie total de 46.961 ha (28% del total provincial) y con una superficie promedio de 9,63 ha de caña. Comprende desde productores minifundistas (hasta 10 ha de caña) que practican una agricultura de subsistencia, con bajo nivel tecnológico (no disponen de maquinarias ni capital de trabajo y no practican ningún tipo de gestión empresarial), utilizan fuerza de trabajo exclusivamente familiar, y complementan el ingreso de la venta de caña con la autoproducción de alimentos (huerta, gallinas y/o cerdos) y con ingresos extraprediales (trabajo eventual y/o planes sociales); hasta productores familiares más o menos diversificados (de 10 a 50 ha), con niveles de capitalización bajos, con nivel tecnológico bajo a medio (disponen de maquinarias antiguas y obsoletas y practican una gestión empresarial con bajo nivel de especialización), y utilizan fuerza de trabajo familiar con contratación eventual de asalariados en ciertas etapas del ciclo productivo. El rendimiento cultural de estas fincas se encuentra en el orden de las 50 t de caña/ha, mientras que el rendimiento fabril es de alrededor del 8%. Los principales problemas comunes de los productores de este Modelo 1 son: la baja escala de producción; la carencia de equipamiento; los bajos rendimientos; la informalidad fiscal; y la falta de acceso a los servicios de seguridad social y previsional.
2.1.2. Modelo 2: Medianos productores (de 50,1 a 500 ha de caña)
Este agrupamiento concentra 444 EAPs (8,3% del total de EAPs cañeras) con una superficie total de 60.969 ha (36,15% del total provincial) y con una superficie promedio de 137,30 ha de caña. Está integrado por cañeros medianos, que practican una agricultura típicamente comercial (a veces diversificada con citrus, soja o cereales), con un nivel de medio a alto en tecnología y mecanización; con rendimientos culturales que se ubican alrededor de las 70 t de caña/ha, y con un rendimiento fabril de aproximadamente 9%. Dado que es un tipo de productor que invierte en tecnología e insumos, se encuentra en situación vulnerable, debido a que ante mínimas variaciones en el precio del producto o de los insumos, corren el riesgo de quedar al borde del quebranto. Por otro lado, no siempre disponen de un fácil acceso al crédito, aunque teóricamente tienen capacidad de endeudamiento. En la comercialización, debido a su alto grado de formalidad fiscal, los productores de este Modelo 2 tienen una relación directa con los ingenios, con lo cual no necesitan recurrir a los intermediarios. Los servicios de plantación, cultivo y cosecha se realizan o con fuerza de trabajo asalariada o a través de contratistas.
2.1.3. Modelo 3: Grandes productores (más de 500 ha de caña)
Este grupo está integrado por 41 EAPs (0,7% del total de EAPs cañeras) con una superficie total de 60.732 ha (36% del total provincial) y una superficie promedio de 1.481 ha de caña por finca. En su mayoría son grandes empresas agropecuarias e ingenios azucareros que practican una agricultura empresarial casi siempre diversificada (soja, citrus y cereales), con un nivel alto en tecnología y mecanización; con rendimientos de alrededor de 80 t/ha de caña; y un rendimiento fabril del orden del 10%. Presentan condiciones muy favorables para acumular capital. Los servicios de plantación, cultivo y cosecha se realizan con equipamiento y logística propia (cosechadoras integrales y un parque de maquinaria completo y moderno). Los problemas de los productores de este Modelo 3 se encuentran principalmente en las formas de contratación de personal y a veces en la comercialización.
2.2. Etapas del ciclo productivo
El desarrollo del ciclo productivo puede ser caracterizado en tres grandes etapas: plantación, cultivo y cosecha .
Plantación: al ser la multiplicación de la caña de tipo asexual hablamos de plantación y no de siembra. Ésta puede ser realizada en cualquier época del año aunque es recomendable en
1
Sección Caña de Azúcar, Estación Experimental Agropecuaria Famaillá. INTA.
dos momentos: en invierno-primavera, entre los meses de mayo hasta septiembre; y en verano, entre los meses de febrero y marzo. Estas tareas son llevadas a cabo cada cinco años, en función de la vida útil del cañaveral, y las mismas pueden ser realizadas de manera mecánica (muy poco usual por requerir suelos mejores preparados) o de manera manual (de uso generalizado por los productores). La caña que proviene del primer brote de una caña semilla (primera cosecha de la misma) se denomina “caña planta”, mientras que a partir del segundo corte se llama “caña soca”.
Cultivo: comprende una diversidad de tareas culturales que se realizan a lo largo del año
para mantener o incrementar el nivel productivo del cañaveral. Existen diversos sistemas de cultivo tales como: i) cultivo con remoción del suelo; ii) cultivo sin remoción del suelo; y iii) cultivo mínimo. La elección de uno u otro depende de una serie de factores tales como climáticos, condiciones físicas de los suelos, etc. Las distintas tareas que comprende esta etapa son:
a) desboquillado, consiste en la eliminación de todo aquello que obstaculice la aparición de los brotes de la caña; puede ser realizada en forma manual o mecánica;
b) subsolado y cincelado, permite una mejor consistencia de los suelos, eliminando las capas compactadas;
c) picado de trocha, realizado para eliminar las malezas de los surcos con la finalidad de una conservación óptima de los suelos;
d) descostillado y aporque, cuyas tareas consisten en descubrir los surcos para controlar mejor las malezas y aplicar los fertilizantes para luego volver a taparlos (aporque) y dejar conformado el surco para la etapa de la cosecha;
e) aplicación de fertilizantes: es práctica usual y necesaria la fertilización con base nitrogenada siendo la más usada la urea, la que puede ser aplicada en forma manual o mecánica. También se está generalizando el uso de fertilizantes líquidos, que presenta mayores ventajas con respecto a la urea.
Cosecha: se extiende entre los meses de mayo y noviembre. Usualmente puede realizarse
de tres maneras a) manual: muy utilizada por los productores minifundistas; b) semimecánica: es una combinación de la manual y la mecánica (para la carga de la caña a los medios de transporte); y c) mecánica: también denominada cosecha integral, donde todas las tareas son realizadas por maquinaria acondicionada para tales propósitos. Este tipo de cosecha es cada vez más usual por la eficiencia de la misma (mayor superficie cosechada por unidad de tiempo). Muchos productores medianos y grandes poseen cosechadoras integrales, mientras que otros contratan servicios de terceros.
2.3. Zonas productoras y volúmenes de producción de azúcar
Durante el año calendario 2010 el sector azucarero argentino produjo un total de 1.894.068 t de azúcares, de las cuales 1.657.535 t corresponden a azúcar blanco y 236.532 t a azúcar
crudo. La provincia de Tucumán tuvo una participación del 62% en el total de la producción nacional. En cuanto a la composición de cada una de las zonas productoras, las mismas pueden ser observadas en la Tabla 1.
Tabla 1. Producción argentina de azúcar, campaña 2010.
Fuente: Centro Azucarero Argentino (2011) Desde 1990 a la fecha, la actividad tuvo un marcado crecimiento en la producción de azúcar. La superficie se retrajo, pero se vio compensada con el incremento de los rendimientos, producto de innovaciones tecnológicas aplicadas por el sector.
Figura 1. Evolución de la producción y rendimiento fabril de azúcar por zona productora de Argentina 1990-2010
Fuente: Centro Azucarero Argentino (2011) En el caso particular de la provincia de Tucumán, principal provincia productora, la superficie destinada a la producción de caña de azúcar fue de 225.130 ha, la que se distribuyó entre los departamentos de Burruyacu, Capital, Chicligasta, Cruz Alta, Famaillá, Graneros, J. B.
Zonas productoras Azúcar blanco (t) Azúcar crudo (t) Total (t)
Tucumán 1.059.897 124.841 1.184.738
Norte (Jujuy –Salta) 587.582 111.585 699.167
Litoral 10.056 105 10.161 PAÍS 1.657.535 236.532 1.894.067 . 0 200000 400000 600000 800000 1000000 1200000 1400000 1600000 1800000 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14
Producción de Tucumán Producción de Salta-Jujuy
Producción Litoral Rendimiento Fabril promedio Tucumán
Alberdi, La Cocha, Leales, Lules, Monteros, Río Chico, Simoca, Tafí Viejo y Yerba Buena. La mayor producción (64% del total) tiene lugar en los departamentos de Cruz Alta, Leales, Simoca y Monteros, mientras que el total de caña molida llegó a 11.773.000 t.
Otro indicador a tener presente son los rendimientos por hectárea, los que muestran una tendencia creciente desde el año 1990 (38,68 t/ha) al 2010 (61,44 t/ha), destacándose el año 2006, en el que se obtuvo un rendimiento promedio de 69 t/ha (Centro Azucarero Argentino, 2011).
3. Costos de producción del período 2007 - 2011
Los costos de las explotaciones cañeras varían fundamentalmente de acuerdo a las condiciones de escala productiva, tecnología utilizada y ambiente de cada área cañera en particular. Aunado a lo anterior, factores como la distancia del predio al ingenio y otros de tipo social, como el asociativismo y la capacidad de negociación de los productores con los vendedores de insumos y servicios, son elementos que inciden en la variabilidad de los costos de producción y cosecha de caña de azúcar.
La valoración económica de los costos fue realizada sobre la base de los modelos productivos y de comercialización típicos de la región, expresándolos en valores promedios. Los datos utilizados se obtuvieron a partir de consultas a técnicos y productores. Se utilizó como metodología de trabajo, la recopilación de información económica de los productores tipo, se los clasificó y ordenó, siendo la hectárea la unidad básica de análisis.
En la Tabla 2 se puede observar el incremento de los costos en los últimos cinco años, donde la mayor incidencia en el total está dada principalmente por los costos referidos a labores agrícolas.
Tabla 2. Evolución de los costos directos entre los años 2007-2011
Fuente: INTA Monteros (2012)
Rubro 2007 2008 2009 2010 2011 Caña planta $/ha Preparación de suelos 540,00 560,00 560,00 780,00 720,00 Plantación (amortizable en 5 años) 1.450,00 2.120,00 2.120,00 3.280,00 3.540,00 Cultivo 475,00 340,00 340,00 380,00 460,00 Caña soca $/ha Cultivo 815,00 960,00 960,00 1.060,00 1.175,00 Cosecha y flete $/t 20,00 22,40 29,40 33,40 54,00
En el análisis de los costos directos no se contempla la mano de obra familiar, muy común en los pequeños y medianos productores. También se debe hacer mención que con el transcurso de los años se contrata un mayor uso de servicios de terceros para la etapa de cosecha, tarea que muchas veces es realizada por el mismo ingenio que le compra la materia prima al productor, pactándose un precio que en la mayoría de los casos es descontado del azúcar que le corresponde al productor.
4. Análisis económico por modelo productivo de la campaña 2010 – 2011
Tomando en consideración los tres modelos productivos indicados en la tipología del ítem 2.1, en la Tabla 3 se presentan los valores de ingresos brutos en función de la superficie, del rendimiento cultural y del rendimiento fabril de cada estrato. De acuerdo a la información suministrada por la Cooperativa Ibatín Ltda. sobre el precio del azúcar comercializado en la provincia de Tucumán entre los meses de octubre de 2011 a abril de 2012, se estimó un precio ponderado de $ 3.790 por tonelada. Para el cálculo del ingreso bruto por finca se tomó como base ese precio ponderado, de acuerdo a una participación del 58% del productor primario, que según el régimen de maquila vigente, es el porcentaje más frecuente en la negociación de los contratos entre productores e ingenios.
Tabla 3. Ingresos brutos de los modelos productivos (en $)
Fuente: INTA (2011) Para el cálculo del margen bruto por finca se tomaron en cuenta los ingresos brutos por finca y los costos directos de plantación, cultivo, cosecha y flete estimados por la Sección de Caña de Azúcar de INTA, EEA Famaillá para la campaña 2011 (INTA, 2011). Para el cálculo del costo anual de la plantación, se partió del supuesto que los porcentajes de renovación anual del cañaveral para cada modelo son de 15%, 20% y 22% respectivamente. Estos porcentajes implican que el Modelo 1 renueva completamente la finca en un período de 6,7 años; el Modelo 2 cada 5 años y el Modelo 3 cada 4,5 años. En el caso del Modelo 1 (pequeño productor) no se tomó en cuenta el costo de la mano de obra para la plantación, ya que ésta
Modelo Superficie promedio (ha) Rendimiento cultural (t caña/ha) Producción por finca (t caña) Rendimiento fabril (t azúcar/ t caña) Producción por finca (t azúcar) Ingresos brutos por finca 1. Pequeño (hasta 50 ha) 9,63 50 481,50 0,08 39 84.675 2. Mediano (51 a 500 ha) 137,30 70 9.611,00 0,09 865 1.901.421 3. Grande (más de 500 ha) 1.481,00 80 118.480,00 0,10 11.848 26.044.274
es aportada por el productor y su familia. En la Tabla 4 se presentan los resultados de los costos directos y los márgenes brutos para cada modelo productivo.
Tabla 4. Costos y márgenes brutos de los modelos productivos (en $)
Fuente: INTA (2011) Finalmente, en la Tabla 5 se presentan algunos indicadores que dan una idea de las diferencias en la rentabilidad del cultivo entre los tres modelos. Estas diferencias están dadas principalmente por las asimetrías existentes entre el Modelo 1 y los otros dos, en lo referido al acceso a la tecnología por diferentes factores (económicos, financieros, de información, actitudinales, etc.), a la capacidad de organización y negociación con respecto a la industria, y a la dotación de infraestructura disponible en los territorios de las áreas cañeras.
Tabla 5. Indicadores de resultado económico
5. Conclusiones
Desde que se puso en vigencia la Ley de Biocombustibles se generó en el sector productor primario una gran expectativa en cuanto al futuro de la actividad. Sin embargo, pese a que varios ingenios ya han comenzado los procesos de destilado y deshidratación del etanol para la obtención de alcohol anhidro, hasta el momento no se han producido cambios en la forma en la que los ingenios liquidan la provisión de materia prima, ya que se siguen utilizando los
. Modelo Costo de plantación Costo del cultivo en caña planta Costo del cultivo en caña soca Costos de cosecha y flete Total costos directos por finca Margen Bruto por finca 1. Pequeño (hasta 50 ha) 3.718 550 6.483 26.001 36.752 47.922 2. Mediano (51 a 500 ha) 94.243 13.949 115.991 518.994 743.177 1.158.244 3. Grande (Más de 500 ha) 1.397.768 206.895 1.720.330 6.397.920 9.722.913 16.321.361 Modelo Margen Bruto/ha (en $) Relación MB/CD Costo de producción/t de azúcar (en $) Costo de producción/ha (en $) Pequeño (hasta 50 ha) 4.976 1,30 954 3.816,45 Mediano (51 a 500 ha) 8.436 1,56 859 5.412,80 Grande (Más de 500 ha) 11.021 1,68 821 6.565,10
mismos mecanismos previstos en la Ley de Maquila para la remuneración del azúcar. Sin embargo, el alza de los precios del azúcar tanto en el mercado nacional como internacional, han generado mejores condiciones en los ingresos de los productores, aún considerando que en el último año el aumento en el costo de producción de la caña registró un incremento del 25% en relación a 2010, motorizado principalmente por los aumentos en los precios de la caña semilla, de los insumos y de los servicios de apoyo a la producción.
De los indicadores expuestos para cada modelo, queda en evidencia que el pequeño productor, que tiene una superficie promedio de 9,6 ha no puede sobrevivir exclusivamente con el ingreso proveniente de la producción de caña, por lo cual la mayor parte de las familias pertenecientes a este estrato deben desarrollar otras ocupaciones tanto dentro como fuera del sector agrícola y/o del medio rural. Aunque no tienen una gran incidencia en la superficie total plantada con caña y en el volumen de producción total de azúcar de la provincia, esta constatación es particularmente importante, si se considera que son más de 5.000 explotaciones cañeras que representan a alrededor de 25.000 personas, la gran mayoría de ellas residente en las mismas áreas cañeras. Según los valores presentados, la unidad económica que garantizaría la reproducción económica y social del pequeño productor cañero, estaría actualmente en el orden de las 35 ha plantadas con caña.
6. Bibliografía citada
Centro Azucarero Argentino, 2011. Base de datos. Estadísticas. www.centroazucarero.org . 27-06-2011
INDEC, Instituto Nacional de Estadísticas y Censos. 2003. Censo Nacional Agropecuario 2002, Buenos Aires, www.indec.gov.ar/
INTA, Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. 2011. Evolución de los costos de producción en caña en Tucumán. Boletín de Noticias de la EEA Famaillá, Nº 79, noviembre de 2011.
INTA Monteros. 2012. Comunicación personal. Agencia de Extensión Rural Monteros, Tucumán. http://inta.gob.ar/unidades/311004
Morandi, Jorge y Bustos, Julio. 2011. Indicadores de desarrollo territorial. El caso de la caña de azúcar. Ponencia presentada en las V Jornadas Nacionales de
Investigadores de las Economías Regionales, Santa Rosa, La Pampa, 14 a 16 de septiembre de 2011.
Morandi, Jorge; Neme Héctor y Forns Luis. 2010. Situación de la actividad azucarera en la Provincia de Tucumán: Diagnóstico y perspectivas. Ministerio de Desarrollo Productivo – Consejo Federal de Inversiones, San Miguel de Tucumán.
1. Resumen
La cadena azucarera argentina está concentrada en la región Noroeste (NOA) del país (Tu-cumán, Jujuy, Salta) y en menor medida en las provincias del Litoral (norte de Santa Fe y Misiones), y se destaca por la importancia económica y social que representa para las zonas donde se ubica. La combinación de elementos socioculturales, naturales, empresariales y de políticas públicas explican la evolución que tuvo la actividad, con la paulatina creación de ven-tajas competitivas nacidas de la construcción de infraestructura necesaria, el desarrollo de conocimiento avanzado, las políticas públicas y la capacidad del empresario azucarero para diseñar estrategias, aprovechar las oportunidades y hacer frente a las dificultades que se pre-sentan. Asimismo, las condiciones naturales de las provincias donde se localizan los cultivos, constituyen una ventaja comparativa de gran importancia y determinante para el desarrollo del sector. El complejo productivo abastece al mercado interno en su totalidad, y sus exce-dentes son comercializados en el mercado internacional. El crecimiento del sector azucarero en los últimos años se visualizó mediante diferentes modalidades de diversificación y a la generación de mayor valor agregado de modo tal de aprovechar los subproductos y neutrali-zar las fluctuaciones del precio del azúcar.
Dada la preponderancia que tiene la provincia de Tucumán en la producción azucarera a nivel nacional, tanto desde el punto de vista de la superficie cultivada y de la producción como del número de explotaciones cañeras, el presente trabajo está orientado fundamentalmente al análisis de la cadena a nivel provincial, aunque sin perder de vista los aspectos más relevan-tes de la producción azucarera en Jujuy y Salta. Durante etapa de investigación, además de la consulta a fuentes secundarias, se realizaron entrevistas con todos los actores que repre-sentan a la actividad azucarera, incluyendo una interacción permanente con funcionarios del gobierno de la provincia de Tucumán y de diferentes instituciones nacionales, lo cual permitió contribuir en el proceso de elaboración y aprobación de un préstamo de la Corporación Andi-na de Fomento, destiAndi-nado a promover el mejoramiento de la competitividad del sector azuca-rero del NOA. Este capítulo contiene una síntesis de dicho Programa, mas otros trabajos
rea-Dinámicas y articulaciones en la
producción de azúcar, bajo el
enfoque de cadena
Morandi, JorgeRíos, Liliana Pérez, Gonzalo
EEA INTA Famaillá, Tucumán [email protected] [email protected]
1
1
lizados durante los dos últimos años, en los cuales se caracterizó la estructura de la cadena productiva, se identificaron los principales problemas de los diferentes actores del sector, se analizó la evolución de la productividad y la estructura tributaria y se identificaron las alternati-vas de productos y subproductos derivados. A partir de estos antecedentes, se desarrollan una serie de conclusiones y propuestas, que a nuestro entender se deberían llevar a cabo en forma mancomunada por todos los actores, con el fin de construir una visión estratégica de cadena de valor que permita superar los problemas identificados y aprovechar las nuevas oportunidades que brindan las condiciones actuales, tanto desde el punto de vista del merca-do, como desde la perspectiva social.
2. Importancia del sector en la economía y la producción
Es un hecho generalmente aceptado que el indicador más apropiado para medir la importan-cia de un sector en las economías provinimportan-ciales es el Producto Bruto Geográfico (PBG), defini-do como el valor de todefini-dos los bienes y servicios finales que se producen en los diferentes sec-tores y ramas de la economía provincial a lo largo de un período de tiempo. Dada la carencia de estos datos estadísticos discriminados por ramas productivas para las provincias de Salta y Jujuy, se presentan los valores de la participación de la actividad azucarera en el PBG para la Provincia de Tucumán, a partir de estimaciones de la Dirección de Estadísticas de Tucu-mán (DET) para los años 2008 y 2009. Estas estimaciones muestran una variación positiva del 4,5% entre 2007-2008 y un estancamiento (0%) entre 2008 y 2009. El valor anual del PBG para 2009 en precios constantes de 1993 fue $ 7.335 millones.
En el caso particular del sector agropecuario, el mismo representa el 10% (el quinto en importancia) del PBG. Dentro del mismo, el subsector cultivo de caña de azúcar representó en 2009 un 35,30% del valor agregado del sector agrícola de la provincia, lo cual indica una caída del 0,68% en relación a 2008. En el sector de la industria manufacturera, la azucare-ra es la de mayor importancia, con una participación del 34,7% en el valor agregado del sec-tor lo cual significa una disminución de un 8,6% en relación a 2008. La DET atribuye esta caí-da a la falta de recuperación de los niveles de producción que se registraron en el período anterior (DET, 2009). En términos de generación de empleo, la actividad azucarera en su con-junto representa alrededor de 40 mil puestos de trabajo, lo que implica una importante vincu-lación con los diferentes sectores de la economía provincial (DET, 2011).
A diferencia de las provincias de Salta y Jujuy donde la actividad agroindustrial azucarera asu-mió el carácter de “enclave económico-productivo”, en Tucumán juega un importante papel como articuladora de las relaciones sociales de producción sobre el territorio y como motor impulsor de un conjunto de procesos sociales que, a lo largo de la historia, han dado como resultante la configuración actual del territorio provincial, constituyendo en sí mismo el com-plejo territorial de mayor preeminencia de su modelo de desarrollo, en el cual se verifican altos niveles de integración sociedad - ciencia – industria – Estado y cultura, y que cuenta con
la mayor concentración de infraestructura pública de toda la provincia (Morandi y Bustos, 2011).
3. La producción primaria
3.1. Estructura socio-productiva
El cultivo de caña de azúcar en Argentina se desarrolla en una superficie de alrededor de 300.000 hectáreas y tiene como principales referentes a las provincias de Tucumán, Jujuy y Salta. La provincia de Tucumán concentra alrededor del 75% del área plantada y más del 90% de las fincas cañeras del NOA. En Salta y Jujuy prácticamente el total de las plantacio-nes pertenecen a los ingenios azucareros, por lo cual se trata de un sector concentrado e inte-grado verticalmente en un 70 a 90% y caracterizado por una mayor tecnificación y rendimien-tos superiores al promedio nacional. En Tucumán, en cambio, el sector primario se encuentra desconcentrado en un universo de más de 5.000 productores cañeros, escasamente integra-dos verticalmente con la industria y cubriendo una amplia gama de situaciones económicas y sociales, que van desde el pequeño productor minifundista (hasta 10 ha) con escasa tecnifi-cación y bajos rendimientos, hasta los grandes productores (más de 500 ha) entre los cuales se encuentran tanto agricultores individuales como empresas agropecuarias e ingenios, cuyos sistemas productivos se caracterizan por sus altos niveles de tecnificación, productivi-dad e integración agroindustrial.
En Tucumán los pequeños y medianos productores frecuentemente se encuentran asocia-dos a cooperativas y otras formas organizativas. Según una encuesta realizada reciente-mente por el Gobierno Provincial, se han registrado 18 cooperativas cañeras y dos asociacio-nes (cooperativas en formación) que agrupan aproximadamente a 1.600 cañeros, lo que sig-nifica un 32% de los productores de hasta 50 ha. Los principales problemas que enfrentan las cooperativas están referidos a la situación financiera y patrimonial; a la falta de financiamien-to para brindar al producfinanciamien-tor los servicios necesarios durante las tareas de cultivo y de zafra; los conflictos con los ingenios debido a los incumplimientos de compromisos comerciales y a la falta de transparencia de los métodos para determinar los rendimientos fabriles; y la baja capacidad de endeudamiento para la adquisición de bienes de capital.
En cuanto a los trabajadores del surco, si bien no existen datos precisos, la Federación Obre-ra Tucumana de la Industria AzucareObre-ra (FOTIA) estima que existen en la provincia alrededor de 20.000 trabajadores vinculados a la producción primaria, de los cuales más de la mitad no se encuentra registrado laboralmente. Generalmente los productores e ingenios que contra-tan trabajadores lo hacen en forma temporaria o a través de empresas tercerizadas, por lo cual estos trabajadores no sólo carecen de estabilidad laboral, sino que también pierden el beneficio de los planes interzafra, que el Gobierno Nacional suministra anualmente para com-pensar la falta de ingresos familiares durante el período durante el cual quedan
dos. Otro de los problemas que enfrentan los trabajadores es la falta de control estatal de los aportes previsionales y de la seguridad social que deben hacer los empleadores, especial-mente en los casos de las agencias de servicios de empleo, que generalespecial-mente tienen en el mercado laboral una permanencia volátil y discontinua.
3.2. Estructura institucional
Los productores cañeros tucumanos se encuentran agrupados en cuatro asociaciones gre-miales: la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT); el Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán (CACTU); Cañeros Unidos del Este (CUE); y la Unión de Cañeros del Sur (UCS). Cada una de estas organizaciones asume representaciones sociales y geográfi-cas que buscan mejorar el posicionamiento de sus afiliados frente a los ingenios en los aspectos comerciales y frente al gobierno provincial en lo relacionado con las políticas públi-cas y las medidas de promoción de la actividad. Como ya fue indicado, otra forma de organi-zación representativa de la producción cañera son las cooperativas, algunas de las cuales se encuentra a su vez adherida a algunas de las entidades mencionadas, mientras que otras se mantienen en forma independiente, aunque parte de sus asociados se encuentre afiliado a alguna de ellas. Los trabajadores del surco se encuentran organizados a través de la Federa-ción Obrera de Trabajo de la Industria Azucarera (FOTIA) que como se dijo agrupa a aproxi-madamente 20.000 trabajadores agrícolas.
3.3. Producción y productividad
Si tomamos como indicador de la evolución que tuvo la actividad en los últimos diez años al volumen de caña molida, se puede percibir que la producción tuvo un importante crecimiento cuyo pico más importante se registró en el 2008, con un crecimiento del 43,5 % con respecto al 2000 (Figura 1).
En cuanto a la productividad de la producción primaria, si bien en los últimos años se han registrado importantes avances en la incorporación de tecnología entre los pequeños pro-ductores (equipamientos para laboreo del suelo, uso de herbicidas y variedades de alto ren-dimiento cultural y fabril), estos procesos de innovación han sido más intensivos y generaliza-dos entre los productores grandes y muy grandes. Esto significa que las asimetrías tecnológi-cas entre pequeños y grandes productores continúan siendo muy importantes, y por lo gene-ral la evolución de este proceso se expresa en una ampliación de la brecha tecnológica. Aun-que en forma variable en relación con las actuales brechas tecnológicas, puede esperarse que la generación y aplicación efectiva de nuevas y mejores tecnologías por parte del sector productivo impulsara en los próximos 5 años, un progreso adicional de entre 5 y 10% sobre los actuales niveles productivos en la provincia de Tucumán (Morandi et. al., 2010).
Sin embargo es indudable que en su conjunto, el sector primario ha incrementado significati-vamente su productividad, a partir de la incorporación de nuevas variedades; de la mecaniza-ción de la cosecha; de la realizamecaniza-ción de inversiones en innovamecaniza-ción tecnológica y del mejora-miento de los presupuestos de investigación y desarrollo (I+D) de las entidades públicas de investigación y extensión. De un promedio provincial de 42 t/ha en 1991, se registra un incre-mento constante de los rendimientos, hasta llegar a 69 t/ha en 2006, para luego declinar has-ta las 63 t/ha en 2009 (EEAOC, 2007 y 2009). De todas maneras, estos rendimientos aún se encuentran muy por debajo de los obtenidos en las provincias de Salta y Jujuy que para el año 2006 registran valores de 78,7 y 75,3 t/ha respectivamente (SIIA, 2011).
4. La producción industrial 4.1. Estructura productiva
Argentina cuenta con 23 ingenios azucareros que producen el 100% del azúcar que se con-sume en el país. La provincia de Tucumán cuenta con 15 ingenios, Jujuy tiene 3, Salta y San-ta Fe tienen dos y el resSan-tante se encuentra en Misiones . Durante el año 2010, los mismos pro-dujeron un total de 1.894.068.000 toneladas de azúcares crudo y blanco. Desde el 2000 al 2010 en general la producción muestra una tendencia creciente, con un incremento
aproxi-Fuente: Centro Azucarero Argentino (2011)
Figura 1. Argentina. Evolución de la superficie, molienda y producción de azúcar, 1990 –
2010. 0 2.000.000 4.000.000 6.000.000 8.000.000 10.000.000 12.000.000 14.000.000 16.000.000 0 50.000 100.000 150.000 200.000 250.000 300.000
mado del 23% en dicho periodo tal como se pudo observar en la Figura 1 del ítem anterior. En las provincias de Salta y Jujuy, donde se localizan los ingenios líderes en producción como Tabacal y Ledesma, un 90% de la materia prima es adquirida con producción propia, mientras que sólo un 10% es provisto por cañeros independientes. En Tucumán la relación es inversa: el 90% de la caña de azúcar obtenida por la industria es provista por los aproxima-damente 5.000 cañeros independientes, en tanto el 10% restante proviene de la producción propia de los ingenios. Los ingenios con mayor producción son: Concepción, La Florida y La Trinidad, en Tucumán; el Ingenio Ledesma en Jujuy; y San Martin de Tabacal en Salta. La pro-vincia de Tucumán reúne la mayor producción (62,5% del total), distribuida en sus 15 inge-nios. Asimismo, el 64% del total de azúcar blanco y el 53% de azúcar crudo del país, tienen ori-gen en esta provincia. Jujuy es la segunda provincia en orden de importancia ya que, pese a contar solamente con tres ingenios, cubre el 21% de la producción nacional de azúcar blanco y el 47% de azúcar crudo.
El azúcar producido es clasificado en azúcares crudos y azúcares blancos. El azúcar blanco
manifestó un crecimiento del 21,47% para los últimos diez años, siendo la provincia de Tucu-mán la que tuvo mayor incremento (32,5%) con respecto a las demás provincias productoras, seguida por Salta con el 27,72%. En lo que respecta a la producción de azúcar crudo, tuvo un incremento del 143,3% en los últimos diez años. Las mayores variaciones porcentuales se registraron para Santa Fe con un 594,61% seguida por Tucumán con el 107,79%. Este incre-mento en la producción de azúcar crudo, que es por excelencia el producto de exportación, está relacionado con el aumento de los precios en el mercado internacional, lo que llevó a varios ingenios a buscar un mejoramiento de la rentabilidad a través de las exportaciones.
Fuente: Centro Azucarero Argentino (2011).
Figura 2. Evolución de la producción argentina de azúcares blancos y crudos, 2000-2010
0 200000 400000 600000 800000 1000000 1200000 1400000 1600000 1800000 2000000 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 Mi le s d e to n e la d a s Crudo Blanco
4.2. Estructura institucional
Los agentes del sector industrial se encuentran agrupados en dos cámaras gremiales empre-sarias: el Centro Azucarero Argentino (CAA) y en el Centro Azucarero Regional Tucumán (CART). Los trabajadores y empleados de los ingenios cuentan con dos organizaciones sin-dicales: la ya mencionada FOTIA y la Federación de Empleados de la Industria Azucarera (FEIA). La FOTIA reúne aproximadamente a 5.000 trabajadores industriales, mientras que la FEIA cuenta con 1.500 afiliados, en su mayoría empleados administrativos y personal técni-co.
4.3. Diversificación industrial
El interés mundial por el desarrollo de los biocombustibles se empezó a incrementar hacia mediados de la presente década, en el marco de una preocupación más amplia para el desa-rrollo de fuentes nuevas y más limpias de energía, que permita avanzar en la superación del paradigma energético actual, basado en los combustibles fósiles. En este escenario se des-taca el bioetanol. Argentina ha promovido el desarrollo de los biocombustibles sancionando leyes y normativas, y ya hay varios ingenios que están produciendo alcohol anhidro para cubrir la demanda destinada a las mezclas con nafta, de acuerdo a las condiciones estableci-das en la Ley de Biocombustibles Nº 26.093/06 y los cupos asignados a la industria a través de diversas resoluciones de la Secretaría de Energía de la Nación.
En los últimos años, la energía eléctrica producida en sistemas de cogeneración ha crecido y ya se están generando excedentes que abastecen la red pública. Esto mejora la producción económica de la agroindustria y aumenta la oferta global de electricidad. El gobierno, a través de diversas medidas, al igual que en el caso de los biocombustibles, promueve este desarro-llo.
La caña de azúcar es una planta caracterizada por su elevada eficiencia fotosintética, capaz de sintetizar carbohidratos solubles y material fibroso a un ritmo muy superior al de otros culti-vos comerciales. Esta propiedad del cultivo le abre al sector azucarero grandes oportunida-des para el aprovechamiento integral de la materia prima mediante la producción sustentable de numerosos derivados, en muchos casos de mayor valor agregado e importancia económi-ca que la del azúeconómi-car. La saeconómi-carosa se puede convertir en materia prima para medieconómi-camentos como la vitamina C por la ruta glucosa-sorbitol, polímeros como el poli-hidroxi-butirato y ten-soactivos biodegradables. La celulosa obtenida del bagazo permite llegar al celofán, los ace-tatos, el rayón, la carboxi-metil-celulosa, celulosa micro-cristalina (CMC) (Rivacoba Suárez, 2005).
También en esta perspectiva, los residuos agrícolas de cosecha (RAC) y los efluentes indus-triales, lejos de ser un factor perjudicial para el medioambiente, podrían pasar a jugar un papel importante en su aprovechamiento económico, en la restitución de nutrientes al suelo y
en el proceso de fijación de carbono para aliviar el llamado “efecto invernadero”. El desafío a futuro consiste entonces en desarrollar tecnologías para lograr una agricultura cañera más sustentable ecológica y económicamente y menos dependiente de los costosos insumos de productos químicos, que es la que caracteriza a los modelos actuales de producción y trans-formación (Morandi et al., 2001).
5. Comercialización. Características y circuitos.
En el mercado interno el principal comprador de azúcar en Argentina es la industria alimenti-cia, que absorbe aproximadamente el 50% de la producción nacional, mientras que el otro 50% se reparte en partes iguales entre las exportaciones y la venta minorista de azúcar frac-cionada. La determinación del precio del azúcar en el mercado argentino varía en función del tipo y destino del mismo. Se caracteriza por tener un comportamiento estacional, con un des-censo en la época de zafra (mayo a noviembre) para luego subir cuando finaliza la misma, con picos más altos entre diciembre y enero. Los principales formadores de precios son las empresas Ledesma (Jujuy) y San Martín del Tabacal (Salta). El azúcar fraccionado para el mercado interno se encuentra sujeto a una fuerte intervención por parte del gobierno nacio-nal.
El azúcar de exportación para el mercado externo proviene de los excedentes de produc-ción, los cuales son destinados al mercado libre y al preferencial (constituido por acuerdos preferenciales y contratos a largo plazo, tales como la cuota americana), caracterizándose este último por precios muy por encima del resto del mercado mundial. Es muy común la exis-tencia de acuerdos no formalizados en los que se fijan parámetros de precios para dicho pro-ducto. Los precios negociados del azúcar en bolsa a la industria alimenticia se determinan a través de negociaciones bilaterales en función de la oferta y demanda local, mientras que las exportaciones se rigen principalmente por los precios de referencia internacionales del mer-cado londinense NYSELiffe Market, en el cual se negocia futuros de azúcares blancos (Con-trato Nº 5) y el mercado neoyorquino ICE U.S. (Intercontinental Exchange NYSE). El produc-to negociado bajo este tipo de contraproduc-to debe ser azúcar blanco cristalizado con un promedio de polarización de 99,8 grados y una humedad máxima de 0,06% El azúcar crudo a granel (96 grados), proveniente de 28 países productores, entre los cuales se encuentra la Argenti-na, se negocia en precios FOB a través del Contrato N° 11.
5.1. El régimen de maquila
La relación comercial entre el eslabón primario y el industrial se realiza a través del sistema de maquila, de acuerdo a la Ley 25.133/99, que en su Art. 1º establece que “…habrá contrato de maquila o deposito de maquila cuando el productor agropecuario se obligue a suministrar al procesador o industrial materias primas con el derecho a participar, en las proporciones