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TEMA 1. FILOSOFÍA GRIEGA (I) LOS FILÓSOFOS PRESOCRÁTICOS

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TEMA 1. FILOSOFÍA GRIEGA (I) LOS FILÓSOFOS PRESOCRÁTICOS

(Las fechas -nacimiento y muerte de autores- y lo contenido entre paréntesis, no entra en el examen)

INTRODUCCIÓN.

Hay una tendencia natural en el ser humano hacia el saber y la reflexión y una necesidad de dotar de sentido a la vida. Por ello, la reflexión filosófica es tan antigua como la humanidad. Pero, si hablamos de una actividad más específica, con unas reglas de argumentación bien definidas y unos temas o problemas compartidos, la filosofía occidental tiene una fecha y lugar de nacimiento concretos: Grecia, siglo VI a.C.

A pesar de que tradicionalmente se considera que la filosofía tiene su punto de partida en Grecia, no debemos olvidar que la reflexión como modelo de saber racional, fundado en argumentos sobre el sentido de la Realidad, se desarrolló inicialmente también en India y China. En ambas civilizaciones y en las influidas por ellas: Tíbet, Corea o Japón, se desarrollaron diferentes modelos de argumentación racional sobre cuestiones gnoseológicas, metafísicas, éticas, etc.

En algunos casos estos razonamientos presuponen la autoridad de una revelación religiosa, tratándose, por tanto, de teología más que de filosofía, pero otros aspiran a una validez universal, al margen de creencias religiosas

En China destacan Confucio (ca.551-479 a.C. Obra principal: Las Analectas, recopilación de conversaciones con sus discípulos) y Lao-Tsé (siglo V a.C. Obra principal: Tao Te Ching).

En la India se escriben los Upanishads y comienza su enseñanza Buda (siglos VI-V a.C.).

Zaratustra, también conocido como Zoroastro (ca. Siglo VI a.C.), fundador del mazdeísmo, reflexiona en Persia sobre la confrontación entre el bien y el mal, dando paso a una concepción radicalmente monoteísta. El texto sagrado del mazdeísmo es Avesta.

Los profetas Elias (siglo IX a.C.), Isaías (ca. siglo VIII a.C.) y Jeremías (ca, siglo VII-VI a-C.) profundizan en la comprensión de la religión de Abrahán, primer instaurador del monoteísmo, y de Jacob. Los presocráticos y posteriormente Sócrates (470-399 a.C.), Platón (427-347 a.C.) y Aristóteles (384-322 a.C.) consolidan en occidente la filosofía griega.

LA FILOSOFÍA EN LAS CULTURAS ORIENTALES.

FILOSOFÍA CHINA

La filosofía china se inicia más o menos al mismo tiempo que la occidental, hacia el siglo VI. a. C.

Los principales representantes son Lao-Tsé y Confucio.

Tras ellos hubo una etapa denominada “época clásica de la filosofía china”, con más de cien escuelas. A finales del siglo III a. C., los emperadores adoptaron el taoísmo y el confucionismo como doctrinas oficiales.

El taoísmo busca la armonía, centrando su interés en lograr el equilibrio entre dos grandes principios en permanente conflicto, aunque complementarios: el yin y el yang.

La función del filósofo es encontrar el adecuado equilibrio entre ambos principios en cada situación de la vida, en un proceso que el taoísmo denomina el “camino” (Tao), que permite encontrar el orden y la armonía. El sabio es el que sigue el Tao, el que consigue vivir de manera sencilla y pacífica, en

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2 consonancia con las leyes de la naturaleza. Por ello, el rasgo principal del sabio es la no-acción (wuwei): dejar que la vida siga su curso sin intervenir demasiado -sólo lo imprescindible-, aceptando todo cuanto ocurre, sin resistirse a los acontecimientos (tanto los favorables como los adversos).

El confucionismo se centra más en los temas sociales y políticos y busca desarrollar una ética del buen gobierno gracias a la cual es posible alcanzar un orden social justo. Concibe la sociedad como una extensión de la familia, de modo que la persona encuentra su plenitud formando parte de la sociedad claramente jerarquizada y cumpliendo el papel que en ella le corresponde.

En este sentido, Confucio propone el ideal del “hombre superior”: se trata del sabio que sigue el camino del cielo y se encuentra en posesión de todas las virtudes tradicionales, presididas todas ellas por la bondad.

Este estado de armonía individual y social se logra mediante la educación, la influencia formativa de las ceremonias y la música y el ejemplo de gobernantes virtuosos.

Para estas dos corrientes, lo fundamental es alcanzar un equilibrio entre el ser humano y la naturaleza, que solo es posible conseguir siguiendo el orden del universo. Y precisamente el conocimiento de ese orden es el que proporciona la sabiduría.

Ciencia china

Además de sus contribuciones en el terreno de la filosofía, en China se desarrolló especialmente la medicina.

La medicina tradicional china surge a partir de la publicación del Canon de Medicina del Emperador Amarillo (Hoan Ti Nei King) (ca. 2600 a.C.). En él se recoge todo el saber tradicional y es un auténtico tratado de acupuntura, el más importante de los sistemas terapéuticos chinos. El resto de la terapéutica estaba basado en el conocimiento y uso de numerosas plantas medicinales.

LA FILOSOFÍA EN EL HINDUISMO.

La doctrina más antigua es la recogida en los Vedas (literalmente “conocimiento”, en sánscrito), considerados como textos sagrados. Pero el compendio de doctrinas que muestra una mayor proximidad con la filosofía son los Upanishads, textos que consolidan la filosofía hindú y muestran un cambio significativo de la religión hacia la interiorización y la autorrealización.

En su doctrina, la liberación (moksha) no se puede alcanzar solamente a través de la religión sin más, sino que, en su lugar, el ser humano debe vencer la ignorancia (avidya) y adquirir el conocimiento (gnana) de la verdadera naturaleza de la Realidad.

Aunque el hinduismo es una religión, la mayor parte de las corrientes pueden ser consideradas como una filosofía genuina cuyos objetivos fundamentales son:

 superar el sufrimiento y la ignorancia

 conseguir la armonía con el orden cósmico

 ascender a niveles superiores de conciencia (samadhi) y

 trascender el ciclo de reencarnaciones.

Principales corrientes filosóficas del hinduismo • Sankya

• Mimansa • Vedanta • Vaisesika • Yoga

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3 De todas las corrientes la más popular en occidente es el yoga. En líneas generales, podemos considerarlo como un conjunto de técnicas de autorrealización, de crecimiento personal, de desarrollo espiritual. El texto fundamental del yoga clásico son los Yogasutras (Aforismos sobre el yoga, siglo II d.C.) atribuidos a Patanjali.

Sus principales variedades son: Hatha yoga (yoga psicofísico), Karma yoga (yoga de la acción), Gnana yoga (yoga del conocimiento), Raja yoga (yoga mental), Bhakti yoga (yoga devocional) Kundalini yoga (yoga de la energía), etc.

La finalidad esencial del yoga es el autodominio, la purificación, la trascendencia, la autorrealización espiritual. Para ello cuenta con toda una “ingeniería” milenaria encaminada a trascender los límites de la ignorancia y permitir ascender a niveles superiores de conciencia.

Ciencia hindú.

Además de sus aportaciones en matemáticas y astronomía, en India se desarrolló especialmente la medicina (conocida como medicina ayurvédica). En la obra Charaka Samhita, (escrita por el médico Charaka, siglo I-II d.C.) se describen numerosos elementos de medicina, especialmente de cirugía:

instrumentos, procedimientos de anestesia, de sutura, y procedimientos para cirugía de nariz que aún siguen estando vigentes.

FILOSOFÍA BUDISTA.

Fundada por Siddhartha Gautama (Buda) (483-403 a.C.). El objetivo esencial del budismo es superar el sufrimiento del ser humano, cuya raíz está en el deseo. Su control y superación se logra a través de la meditación y la práctica basada en los principios del noble óctuple sendero.

Los textos que recogen sus enseñanzas (Buda no escribió ninguna obra), fueron redactados mucho después de su muerte, distancia que ha favorecido esa diversidad de corrientes. Las diferentes escuelas budistas ofrecen distintas interpretaciones de las doctrinas del fundador.

De entre todas ellas, el budismo theravada es la forma más antigua que se conoce y, por tanto, la menos alejada de la enseñanza originaria de buda.

La actitud general del theravada es muy práctica: sólo es válida la teoría que resulte útil para la liberación del deseo y del sufrimiento. En consecuencia, las cuestiones metafísicas (como, por ejemplo, si el mundo es infinito o no, si dios existe o no…) no tienen una utilidad en la práctica y, por consiguiente, no interesan.

La doctrina budista theravada se resume en las cuatro nobles verdades:

 la primera de ellas es que existe el sufrimiento

 la segunda, que la causa del sufrimiento es el deseo, que procede de la ignorancia, es decir, del hecho de no reconocer que todas las cosas son insustanciales y fugaces.

 la tercera sostiene que el cese del sufrimiento se produce con la “extinción” de la ignorancia y del deseo, y

 la cuarta enseña que el camino que lleva al nirvana es el noble óctuple sendero:

correcta opinión, intención, palabra, acción, medios de vida, esfuerzo, atención y concentración.

FILOSOFÍA GRIEGA.

Tránsito del pensamiento mítico al pensamiento racional.

En las sociedades donde hay libros sagrados y dogmas, la posibilidad de crítica a estas doctrinas es escasa o nula (supone enfrentarse con las instituciones y autoridades del momento). Por ello, ante la falta de coherencia de las narraciones míticas o de sus versiones poéticas, aparecieron intentos de

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4 interpretaciones alegóricas o racionalistas de los mitos. Aunque no tenían una ciencia tan desarrollada como los chinos o los egipcios, habían creado una amplia mitología con la que intentaban “explicar”

los fundamentos de la realidad.

Desde el siglo VI a.C. en adelante se dejan a un lado las explicaciones basadas en mitologías y se comienza a buscar otro tipo de argumentaciones más acordes con la razón. Esto implica el inicio de una nueva modalidad de reflexión: el pensamiento racional. Fue p`recisamente la insuficiencia de las explicaciones ofrecidas por la religión y la mitología griegas lo que hizo posible la aparición de un estilo de pensamiento más riguroso, centrado en la reflexión y el pensamiento lógico.

Los mitos ofrecían una explicación global de la realidad mediante relatos poéticos (orales). Por tanto, podemos entender la mitología como el conjunto de creencias, leyendas, narraciones, ideas imaginarias, que personifican los fenómenos naturales, haciéndolos depender de la voluntad arbitraria de dioses, seres o fuerzas sobrenaturales.

Frente al planteamiento mitológico, el pensamiento racional se fundamenta en el ejercicio de la facultad intelectual, en la lógica aplicada a la adecuada comprensión de la realidad. Por ello, toda explicación racional es universal, necesaria (no arbitraria) y coherente (lógica).

La Grecia clásica era una inicialmente una civilización de tradición oral, con un sistema educativo basado esencialmente en el recitado de cantos o relatos poéticos, transmitidos de generación en generación. Estos “conocimientos” contenían todo el saber sobre el ser humano, su pasado y su destino, sobre los dioses, sus familias, sus genealogías, sobre el mundo y sus orígenes.

La principal fuente de inspiración de estos relatos fueron las narraciones míticas recopiladas por dos poetas: Homero (siglo VIII a.C.). Su obra principal es La Ilíada y La Odisea y Hesíodo (siglo VIII-VII a.C.), cuya obra más importante es Teogonía.

Los himnos religiosos, las sentencias morales y las concepciones cosmogónicas de Orfeo ponen de manifiesto que mil doscientos años antes de la era cristiana existía ya en Grecia un sistema de doctrinas, que puede considerarse como preformación más o menos sistemática, aunque rudimentaria, de la filosofía.

Esta etapa de preparación de la filosofía griega, tiene dos fases:

1. La manifestación teogónica o filosofía mítica, basada en mitos y leyendas, y

2. La manifestación ético-política, denominada filosofía sentenciaría o filosofía gnómica, por su forma de transmitir conocimientos mediante sentencias aforísticas. (Aforismo:

declaración -enunciado- breve que pretende expresar un principio de una manera concisa y coherente. Algunos ejemplos: “Lo que no te mata, te hace más fuerte”. “El tiempo perdido nunca se vuelve a encontrar”. “Afortunado es el hombre que tiene tiempo para esperar”).

Cuatrocientos años después, la inicial reflexión filosófica da un paso más, gracias a las ideas ético- sociales y políticas de Epiménides (siglo VI a.C.), de Ferécides (siglo VI a.C.) y de los Siete Sabios de Grecia: Tales de Mileto, Bías, Pítaco, Cleóbulo, Periandro, Quilón y Solón.

Gracias a todas estas aportaciones, los griegos van desvelando paulatinamente el carácter ordenado y racional del mundo, y en el ser humano comienzan a valorar un instrumento que ha de servir tanto para el conocimiento como para la vida práctica (moral y política): la razón.

Las primeras reflexiones filosóficas aceptan estas consideraciones (aunque de estos antiguos autores apenas disponemos de textos, por lo que el conocimiento de su pensamiento es indirecto y fragmentario).

Los interrogantes que se formularon los primeros filósofos abarcaron prácticamente todos los ámbitos de la existencia humana. Así se preguntaron por la naturaleza (physis), el conocimiento y el ser en general:

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5 a) Pregunta por la naturaleza: ¿Puede haber, por debajo de toda la diversidad existente, algo estable, permanente, que no cambie nunca? La respuesta se tradujo en la búsqueda del arkhé (lo arcaico) o primer principio explicativo de la realidad.

b) Pregunta por el conocimiento: ¿Qué nos merece más confianza en el conocimiento de la realidad, lo que nos muestran los sentidos o lo que comprendemos por a través del pensamiento?

c) Pregunta por el ser: ¿Qué es lo que realmente existe, el cambio que captamos a través de los sentidos, o la esencia permanente que captamos mediante nuestra razón?

La pregunta por la naturaleza fue planteada por los primeros filósofos jonios (Escuela de Mileto).

El problema del cambio y de la pluralidad fue abordado por Heráclito y Parménides, y posteriormente por los filósofos pluralistas. El giro antropológico de la filosofía griega, iniciado por los sofistas y Sócrates, conduce al pensamiento de Platón y Aristóteles, que ofrecen respuestas amplias y globales al problema del conocimiento.

LOS FILÓSOFOS PRESOCRÁTICOS.

A esta etapa pertenecen:

 Escuela de Mileto: Tales, Anaximandro y Anaxímenes.

 Escuela pitagórica: Pitágoras de Samos.

 Heráclito de Éfeso.

 Escuela de Elea: Parménides, Zenón y Meliso, que tienen un precedente en Jenófanes y Empédocles.

 Anaxágoras;

 Atomismo: Leucipo y Demócrito.

Escuela de Mileto.

El primer movimiento filosófico conocido es el representado por los milesios o miembros de la llamada Escuela de Mileto, formada por Thales (ca. 624-548 a.C.), Anaximandro (ca. 610-545 a.C.) y Anaxímenes (ca. 585-528 a.C.).

Estos autores, bajo una fuerte influencia del pensamiento matemático, formularon una de las bases del pensamiento racional del que es heredera la cultura occidental: la reducción de la diversidad y multiplicidad de la realidad, tal como es captada por los sentidos, a un único principio explicativo o arkhé, que es pensado por la razón. Además, prescindieron de la noción mítica de una realidad regulada por la arbitraria voluntad de los dioses, y consideraron que lo existente está regulado por leyes o principios basados en la lógica y la necesidad.

Destaca la concepción abstracta del ápeiron (lo indeterminado) de Anaximandro y el intento de Anaxímenes de reducir las diferencias cualitativas (caliente-frío, seco-húmedo...) a diferencias cuantitativas, capaces de ser expresadas matemáticamente.

De esta manera crean las bases de la investigación racional, tanto filosófica como científica, y engendran la posibilidad de concebir lo existente como un cosmos, término que en griego significa

“orden”, es decir, como una totalidad ordenada que puede ser comprendida racionalmente.

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6 Heráclito de Éfeso (ca. 535-475 a.C.) es un autor cuya obra no creó escuela en su época, aunque influyó decisivamente en Platón y en los posteriores filósofos estoicos. Para él, el arkhé explicativo de la physis es el “fuego”, entendido en sentido metafórico, como expresión del continuo cambio regido por el Logos o Razón Universal.

Según Heráclito lo existente, que es concebido como una unidad dentro de la dualidad de aspectos contrarios (frío-calor, noche-día, positivo-negativo...) bajo una auténtica ley, que es la que expresa la noción del “fuego” que, aunque continuamente cambiante, está regido por la ley del Logos. Esto significa que todo está sometido al cambio, pero no de cualquier modo, sino en consonancia con la Razón Universal.

Pitagóricos.

La siguiente escuela filosófica fue la fundada por Pitágoras de Samos (ca. 570-495 a.C.) (Samos: isla griega situada en las costas de Jonia), fundador del pitagorismo, una de las escuelas de pensamiento más influyentes de Grecia.

Sus principales fundamentos doctrinales son: la reivindicación de la razón como instrumento de conocimiento, la superioridad del alma frente al cuerpo, la creación del Universo a partir de mo delos matemáticos, la necesidad de la virtud y del ascetismo como medios para la purificación del alma (el pitagorismo aboga por el ascetismo y los ritos de purificación), la función catártica de la filosofía, la mística de los números, la concepción de los astros como seres animados, la importancia concedida al estudio de las matemáticas y la doctrina de la reencarnación.

Escuela de Elea.

Sus representantes fundamentales, Jenófanes (ca. 580-475 a.C.), Parménides (ca. 540-470 a.C.), Zenón (ca.495-430 a.C.) y Meliso (s. VI-V a.C.), desarrollaron una filosofía, en parte contrapuesta a la de Heráclito y a algunas de las tesis mantenidas por los pitagóricos.

Mientras Jenófanes destaca por su abierta crítica al antropomorfismo de las creencias religiosas, Parménides, cuya tesis central es que sólo existe una única realidad estable, permanente, y que el cambio es tan sólo una ilusión de los sentidos, lleva el pensamiento filosófico al terreno plenamente ontológico. Con ello radicaliza la oposición entre lo fenoménico, captado por los sentidos (múltiple, diverso y cambiante) y lo fundamentado en la razón (eterno, inmutable).

Parménides plantea la existencia de dos formas de conocimiento: una basada en los datos de los sentidos (vía de la opinión) y la otra basada en la razón (vía de la razón). La vía de la opinión, en la medida en que remite a datos sensibles (es decir, los obtenidos a través de los sentidos), procedentes de un mundo aparentemente en devenir, no es una forma válida de conocimiento. Por el contrario, la vía de la razón, al basarse en la captación de la esencia del ser, es la única que permite un conocimiento fiel de la realidad.

Pluralistas.

Para afrontar el reto lanzado por los eleatas, de cuyo pensamiento parecía derivarse la imposibilidad de entender racionalmente la realidad fenoménica y el proceso del cambio, surgieron otros pensadores, como Empédocles (495-430 a.C.) y Anaxágoras (500-428 a.C.), agrupados bajo el nombre de pluralistas.

Otros filósofos pluralistas fueron Leucipo (s. V a.C.) y Demócrito (s. V-IV a.C.), fundadores del atomismo. Se trata de una doctrina materialista según la cual toda la realidad es un compuesto de átomos (del griego “a”: sin y “tomon”: partes).

Referencias

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