• No se han encontrado resultados

Psicología y Educación: Presente y Futuro

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2021

Share "Psicología y Educación: Presente y Futuro"

Copied!
9
0
0

Texto completo

(1)

Coordinador: Juan Luis Castejón Costa

ACIPE- Asociación Científica de Psicología y Educación

Psicología y Educación:

(2)

© CIPE2016. Juan Luís Castejón Costa

Ediciones : ACIPE- Asociación Científica de Psicología y Educación ISBN: 978-84-608-8714-0

Todos los derechos reservados. De conformidad con lo dispuesto en la legislación vigente, podrán ser casti-gados con penas de multa y privación de libertad quienes reproduzcan o plagien, en todo o en parte, una obra literaria, artística o cien

(3)

2590

Inteligencia Emocional en el Trastorno por Déficit de Atención

con Hiperactividad

Laporta Herrero, I., Mamajon Mateos, M. y López Pérez, C.

Hospital Comarcal de Laredo, Cantabria, España

[email protected]

Resumen

Introducción: Una gran variedad de estudios muestran que los pacientes con Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) manifiestan dificultades en la autorregulación emocional. Sin em-bargo, es mínima la literatura científica que examine si las personas diagnosticadas de TDAH presentan una menor Inteligencia Emocional (IE) que otros sujetos sin este tipo de patología.

Objetivos: El objetivo del presente estudio consiste en estudiar la IE según el modelo teórico de Bar-On, que define ésta como un conjunto de capacidades emocionales, personales e interpersonales que influyen en la capacidad total del individuo para hacer frente a sus demandas y a las presiones del medio ambiente, en un grupo de pacientes con TDAH.

Método: La muestra estuvo formada por 72 sujetos (59,7% hombres y 40,3% mujeres) con edades comprendidas entre 7 y 17 años (M=11,85; DT=2,97): 32 pacientes (44,4% de la muestra total) diag-nosticados de TDAH que acudían a la Unidad de Salud Mental infanto-juvenil del Hospital de Laredo (Cantabria), y 40 sujetos (55,6%) que funcionaban como grupo control y presentaban las mismas carac-terísticas sociodemográficas de la muestra de estudio. Todos ellos cumplimentaron el Cuestionario de Inteligencia Emocional de Bar-On y Parker que identifica 5 componentes de la IE: habilidad intraperso-nal e interpersointraperso-nal, adaptabilidad, manejo del estrés y estado emociointraperso-nal.

Resultados: Los resultados indicaron que existen diferencias significativas entre el grupo de estudio y el grupo control (t(59,7)=-3,461; p<.05). Además, los sujetos con TDAH presentaron menores puntuaciones en habilidad interpersonal (t(61,2)=-3,21), adaptabilidad (t(52,4)=-3,43) y estado de ánimo (t(63,2)=-2,16), siendo estas diferencias estadísticamente significativas (p<.05).

Conclusiones: Estos hallazgos revelan que los pacientes con TDAH poseen una menor IE que sujetos sin esta patología. Asimismo, el estudio expone la menor habilidad interpersonal y de adaptación de las personas con TDAH. Estos datos sugieren la necesidad de promover el desarrollo de habilidades de la IE en los pacientes diagnosticados de TDAH, así como realizar intervenciones relativas a la IE desde edades tempranas con carácter preventivo en el ámbito escolar.

(4)

Emotional Intelligence in Attention Deficit Hyperactivity Disorder

Laporta Herrero, I., Mamajon Mateos, M. y López Pérez, C.

Laredo Hospital, Cantabria, Spain

[email protected]

Abstract

Introduction: A wide range of publications studies show that patients with Attention Deficit Hyperacti-vity Disorder (ADHD) report difficulties in emotional self-regulation. However, the scientific literature that evaluate whether diagnosed people with ADHD have lower Emotional Intelligence (EI) is minimal. Objectives: This study aims to research EI according to the Bar-On theoretical model, which is defined as a set of emotional, personal and interpersonal skills that influence the total capacity of individual to face their demands and pressures environment, in a group of ADHD patients.

Method: Seventy two patients are studied (59.7% men and 40.3% women), between the ages of 7 and 17 (M=11.85; SD=2.97): 32 patients (44.4% of the total sample) diagnosed with ADHD attending to the Children and Adolescent Mental Health Unit of the Laredo Hospital (Cantabria), and 40 subjects (55.6%) belong to control group and had the same sociodemographic features that the study sample. They all attached the Bar-On and Parker Emotional Intelligence Inventory Youth Version which identi-fies five components of EI: intrapersonal and interpersonal skills, adaptability, stress management and mood.

Results: A significant difference between the study group and the control group was seen (t(59,7)=-3,461; p<.05). In addition, patients with ADHD had lower scores on interpersonal skills (t(61,2)=-3,21), adapta-bility (t(52,4)=-3,43) and mood (t(63,2)=-2,16), being these differences statistically significant (p<.05). Conclusions: These findings show that patients with ADHD have lower EI than subjects without this condition. Also, the study shows that these patients with ADHD have diminished interpersonal skills and adaptation in. These data suggest the need to promote EI skills development in patients diagnosed with ADHD, as well as the need to intervene in EI from an early age as a preventive measure in school environment.

Keywords: Emotional Intelligence; ADHD.

1. Introducción

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es uno de los trastornos neurobiológicos con ma-yor prevalencia en la población infanto-juvenil (Catalá-Lopez et al., 2012. La prevalencia global de este trastorno en nuestro país se estima en torno a un 6,8 % siendo mayor en varones que en mujeres (González Collantes, Rodríguez Sacristán, Sánchez García, 2015). Este trastorno tiene además tres variantes: presentación predominante con falta de atención, presentación predominante hiperactiva/impulsiva y presentación combinada, según criterios DSM-5 (Ame-rican Psychiatric Association, 2013). Los pacientes diagnosticados de TDAH, además de presentar los criterios diag-nósticos recogidos en los diferentes manuales (cítese DSM-5 y CIE-10) y que fundamentalmente guardan relación con las funciones ejecutivas y alteraciones motoras (Soutullo, 2008), presentan otras dificultades que ocasionan un

(5)

2592

Según Russell Barkley (2005), es de esperar que los niños con TDAH tengan una gran impulsividad emocional (es decir, presenten sus emociones primarias con mayor rapidez y con gran dificultad para inhibirlas). Esto explica, entre otras cosas, que su expresión emocional sea más intensa e inadaptativa en comparación con el resto de los niños. Con el mismo nivel de desarrollo, los niños con TDAH expresarían emociones más primitivas e inmaduras, siendo igual-mente extensivo para las emociones positivas y negativas (Barkley, 1999), de modo que estas últimas interferirían en mayor grado en la esfera interpersonal y en su capacidad de adaptación al entorno.

Otro de los conceptos relacionados con el reconocimiento, expresión y ajuste de estados emocionales sería la Inteligencia Emocional (IE). Según Daniel Goleman (1995), la IE sería una “forma de interactuar con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos, y engloba habilidades tales como el control de los impulsos, la autoconcien-cia, la motivación, el entusiasmo, la perseveranautoconcien-cia, la empatía o la agilidad mental”. Dicho de otra manera, podría definirse la IE como “la capacidad que tendría un individuo para usar sus propias emociones y las de las personas de su entorno para crear una línea de pensamiento y de comportamiento que le permita conseguir sus objetivos y sus proyectos vitales” según este mismo autor.

Si bien se presupone que los niños con TDAH tienen marcadas dificultades para controlar y expresar sus emo-ciones, lo cierto es que existe poca bibliografía que determine cuál es la relación entre TDAH e IE. A día de hoy se reúnen pocas evidencias científicas que confirmen o descarten que las personas afectas de TDAH posean una IE infe-rior a los niños que tienen la misma edad y el mismo nivel de desarrollo sin presentar esta patología. La confirmación de esta hipótesis pondría de relieve la necesidad de aplicar intervenciones terapéuticas más específicas (Cardoso-Moreno, Tomás-Aragonés y Rodríguez Ledo, 2015) y dirigidas hacia todos aquellos aspectos que conforman la IE y que podrían facilitar, en último término, una mejor adaptación socio-emocional y un mejor pronóstico del trastorno. De esta manera podrían implementarse nuevas estrategias terapéuticas perfectamente compatibles con las ya co-nocidas y que han demostrado eficacia como por ejemplo el tratamiento farmacológico (Connolly, Glessner, Elia y Hakonarson, 2015), la terapia conductual, terapia cognitiva, entrenamiento en habilidades sociales y la adaptación curricular (Orjales, 1998), entre otras.

La especulación de que los niños y niñas afectados de TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) según criterios DSM-5, poseen una capacidad para gestionar sus emociones inferior al resto de niños y niñas con la misma edad y nivel madurativo, nos ha empujado a comprobar si realmente existen estas diferencias. Por ello, el ob-jetivo principal que perseguimos es el de determinar, mediante evaluación psicométrica, la IE en los pacientes diag-nosticados de TDAH, contrastarlas con su grupo control y revelar si la IE es inferior verificándose con ello nuestra hipótesis. Para ello nos apoyamos en el modelo teórico de Bar-On (Bar-On y Parker, 2000) que define a la IE como un conjunto de capacidades emocionales, personales e interpersonales que influyen en la capacidad total del individuo para hacer frente a sus demandas y a las presiones del medio ambiente.

2. Metodología

2.1 Participantes

Para comenzar el estudio, reunimos una muestra total de 72 sujetos (N=72) con edades comprendidas entre los 7 y 17 años (M=11,85; DT=2,97), con mismas características sociodemográficas y que pertenecían al área de salud número 2 de la Comunidad Autónoma de Cantabria. El 59,7 % de la muestra estaba formado por hombres y el 40,3 % por mujeres.

(6)

De la muestra total, 32 pacientes (44,4 % de la muestra total) constituyeron el grupo principal de estudio y sus cri-terios de inclusión fueron los siguientes: 1). Sujetos con una edad comprendida entre los 7 y 17 años, que acudieron tanto a la consulta de Psicología Clínica como de Psiquiatría de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil (USMIJ) del Hospital de Laredo (Cantabria) durante los últimos 6 meses. 2). Sujetos que recibieron el diagnóstico de TDAH en base a los criterios diagnósticos de DSM-5, independientemente de cuál fuera su presentación.

Los 40 sujetos restantes de la muestra total (56,6 % de la muestra) funcionaban como grupo control y sus criterios de inclusión se definen a continuación: 1). Sujetos que asistían a cursos académicos comprendidos entre 4º Primaria y 1º Bachillerato de centros educativos de municipios próximos a la localidad de Laredo (área 2 de Cantabria). La selección de los centros escolares se efectuó de forma aleatoria. 2). Sujetos que no habían recibido ningún diagnós-tico psiquiátrico a lo largo de su vida y que no acudían a ninguna USMIJ ni centro psicológico/psiquiátrico privado.

2.2 Medidas

Como instrumento de evaluación psicométrica utilizamos el Cuestionario de Inteligencia Emocional (Emotional

Quotient Inventory Youth Version, EQ-i: YV, Bar-On y Parker, 2000) destinado a alumnos de 6 a 18 años. El

cues-tionario consta de 60 afirmaciones en una escala politómica de 4 puntos (1=nunca me ha pasa a 4=siempre me pasa) que valora las siguientes dimensiones: intrapersonal (habilidad para comprender las propias emociones y su comu-nicación a los otros); interpersonal (habilidad para entender y apreciar las emociones de los otros); manejo del estrés (capacidad para mantener la tranquilidad y hacer frente a las situaciones estresantes); adaptabilidad (flexibilidad y eficacia para resolver conflictos) y escala de estado de ánimo general (habilidad para tener una actitud positiva ante la vida). La versión española del cuestionario cuenta con una fiabilidad adecuada (alfa=0,895) según la investigación realizada por Prieto, Bai, Ferrándiz y Serna (2007), así como una adecuada estructura interna del instrumento de cinco factores (Ferrándiz, Ferrando, Bermejo y Prieto, 2006).

2.3 Procedimiento

Por un lado, se aplicó el cuestionario EQ-i: YV a los pacientes diagnosticados de TDAH que acudían de forma ambulatoria a la USMIJ y que poseían los criterios de inclusión ya mencionados, habiendo obtenido previamente la firma del consentimiento informado por parte de sus progenitores. Por otro lado, tras la selección de los diferentes centros escolares y la obtención de la autorización de los directivos y de los respectivos orientadores escolares, estos últimos fueron los encargados de conseguir la firma del consentimiento informado por parte de los progenitores para que sus hijos pudieran cumplimentar el cuestionario. Una vez recogidos todos los cuestionarios y consignadas las puntuaciones obtenidas de los dos grupos, se procesaron los datos utilizando el paquete estadístico para Windows SPSS (Stadistical Package for the Social Sciences), versión 19.

3. Resultados

En primer lugar, se realizó un análisis descriptivo obteniendo las medias y las desviaciones típicas de ambos gru-pos para la puntuación global de IE y para cada uno de sus componentes o competencias (habilidad intrapersonal, habilidad interpersonal, adaptabilidad, manejo del estrés y estado emocional), como se observa en la tabla 1.

(7)

2594 Tabla 1

Análisis descriptivo de los resultados del Cuestionario de Inteligencia Emocional de BarOn y Parker (2000) en el grupo de USMIJ y en el grupo control. GRUPO TDAH (N=32) GRUPO CONTROL(N=40) Media DT Media DT Habilidad intrapersonal 14,25 4,690 13,83 3,218 Habilidad interpersonal 35,78 4,577 39,05 3,909 Adaptabilidad 25,03 6,508 29,65 4,412

Manejo del estrés 28,50 4,859 30,68 5,446

Estado de ánimo 44,19 6,140 47,20 5,534

Inteligencia Emocional Total 147,75 17,024 160,40 14,000

En segundo lugar, se llevó a cabo un análisis estadístico mediante contraste de hipótesis utilizando la t de Student para dos muestras independientes para la puntuación total de IE y para los diferentes componentes en que se desglosa la IE: habilidad intrapersonal e interpersonal, adaptabilidad, manejo del estrés y estado emocional. Se determinó para el contraste de hipótesis un valor p de p<.05. Los resultados indicaron que existen diferencias significativas entre el grupo de estudio y el grupo control (t(59,7)=-3,461; p<.05). Además, los sujetos con TDAH presentaron menores puntuaciones en habilidad interpersonal (t(61,2)=-3,21), adaptabilidad (t(52,4)=-3,43) y estado de ánimo (t(63,2)=-2,16), siendo estas diferencias estadísticamente significativas (p<.05). Sin embargo, en habilidad intrapersonal y manejo del estrés no se encontraron diferencias estadísticamente significativas. Estos resultados se muestran gráficamente en el gráfico 1. 0 20 40 60 80 100 120 140 160 180 Grupo TDAH Grupo Control

Gráfico 1. Medias de las variables de la IE medido a través del cuestionario de Bar-On y Parker (2000) en el Grupo TDAH y el

Grupo Control.

4. Discusión

La IE podría definirse como un conjunto de aptitudes que facilitan la adaptación del sujeto al entorno. Estas aptitudes personales pueden convertirse en características mesurables mediante la utilización de instrumentos psi-cométricos al igual que otras cualidades en el ámbito de la Psicología Clínica. En nuestro caso, consideramos que el Cuestionario de Inteligencia Emocional de Bar-On y Parker (2000) constituye un instrumento que correlaciona de forma fidedigna las puntuaciones obtenidas con los diferentes aspectos que caracterizan a la IE de niños y ado-lescentes (Ugarriza y Pajares, 2005). La cumplimentación de un cuestionario por parte de un sujeto (máxime si el

(8)

número de ítems es elevado y el tiempo estimado de cumplimentación se aproxima a los 30 minutos como ocurren en nuestro caso) puede estar condicionado por diferentes factores como por ejemplo la desmotivación, la fatiga o falta de comprensión de los enunciados y puede generar por ende interpretaciones erróneas o falseadas. No descartamos que esto mismo haya podido ocurrir en nuestro caso teniendo en cuenta que se ha aplicado a niños con un compo-nente de impulsividad e inatención. No obstante, lejos de salvar estos posibles errores, creemos que forman parte de las características intrínsecas de la evaluación de niños con TDAH. No hay que olvidar que estos hallazgos hacen alusión a aspectos relacionados fundamentalmente con las emociones y que no se evalúan aspectos cognitivos y/o conductuales de forma específica aunque tras la cumplimentación del cuestionario no son pocas las interpretaciones que pueden extraerse en relación a la interacción entre los componentes cognitivo, emocional y conductual y que pueden aportar información relevante a nivel clínico.

5. Conclusiones

Considerando que la cumplimentación del Cuestionario de Bar-On y Parker (2000) constituye una buena estima-ción de la IE y que refleja de forma válida y coherente el conjunto de aptitudes que se ajustan al constructo teórico de la IE, podemos decir que estos hallazgos revelan que los pacientes con TDAH, independientemente de cuál sea su presentación, poseen una menor IE que los sujetos sin esta patología con misma edad y mismo nivel de desarrollo cognitivo.

Asimismo, el estudio demuestra que los sujetos afectados de TDAH poseen una menor habilidad en las relaciones interpersonales, una menor capacidad de adaptación al entorno y un estado de ánimo inferior en comparación con sus pares. Estos datos sugieren la necesidad de promover el desarrollo de determinadas habilidades y competencias de la IE en los pacientes diagnosticados de TDAH (González Gatica e Iriarte, 2013) mediante estrategias terapéuticas específicas perfectamente compatibles con las ya validadas y que han demostrado eficacia terapéutica. Estos hallaz-gos ponen también de relieve la necesidad de implementar intervenciones que vayan encaminadas a la promoción de una adecuada IE desde edades tempranas y en los diferentes contextos en que se desenvuelve el menor, incluido el ámbito escolar (Bar-On, 2003).

Referencias

American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). Washing-ton, DC: Author.

Barkley, R. (1999) Niños hiperactivos. Cómo comprender y atender sus necesidades especiales. Barcelona: Ed. Pai-dós Ibérica.

Barkley, R. (2005). ADHD and the Nature of Self-Control. Nueva York: The Guilford Press.

Bar-On, R. (2003). How important is it to educate people to be emotionally and socially intelligent, and can it be done? Perspectives in Education, 21, 3-13.

Bar-On, R. (2006). The Bar-On Model of emotional-social intelligence. (ESI). Psicothema, 18, 13-25.

Bar-On, R. y Parker, J.D. (2000). EQ-i:YV. Baron Emotional Quotient Inventory: Youth Version. Technical Manual. Nueva York: MHS.

(9)

2596

Catalá-Lopez, F., Peiró, S., Ridao, M., Sanfélix-Gimeno, G., Génova-Maleras, R., y Catalá, M. (2012). Prevalence of attention deficit hyperactivity disorder among children and adolescents in Spain: a systematic review and meta-analysis of epidemiological studies. BMC Psychiatry, 12(1), 168. http://dx.doi.org/10.1186/1471-244x-12-168

Connolly, J.J., Glessner, J.T., Elia, J. y Hakonarson, H. (2015). ADHD and Pharmacotherapy: Past, Present and Fu-ture: A Review of the Changing Landscape of Drug Therapy for Attention Deficit Hyperactivity Disorde (ADHD). Therapeutic Innovation & Regulatory Science, 49(5), 632-642.

Ferrándiz, C., Ferrando, M., Bermejo, M.R. y Prieto, M.D. (2006). Emotional intelligence and personality. Paper

pre-sented at the Annual Meeting British Educational Research Association (BERA). September (6-9) Warwick University (UK).

Goleman, D. (1995). Inteligencia emocional. Nueva York: Editorial Kairós.

González Collantes, R., Rodríguez Sacristán, A. y Sánchez García, J. (2015). Epidemiología del TDAH. Revista

Española de Pediatría, 71(2), 58-66.

González Gatica, F. e Iriarte, C. (2013). Emotional and Cognitive Profile of Adolescents With ADHD: Effects of Learning Mediated Interaction. Procedia - Social and Behavioral Sciences 84, 1704 – 1711.

Orjales I. (1998). Déficit de Atención con hiperactividad. Manual para padres y educadores. Madrid: Ed. CEPE. Prieto, M.D., Bai, L., Ferrándiz, C. y Serna, B. (2007). Psychometric Characteristics of EQ-I: YV in an English

Sample. Paper presented at the First International Congress o Emotional 1. Málaga (Spain). September

19th – 21th.

Soutullo C. (2008). Convivir con Niños y Adolescentes con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

(TDAH). 2ª ed. Madrid: Ed. Médica Panamericana.

Ugarriza, N. y Pajares, L. (2005). La evaluación de la Inteligencia Emocional a través del Inventario de BarOn: NA, en muestra de niños y adolescentes. Persona 8, 11-58.

Referencias

Documento similar

Resultados: Este estudio en el que participaron 15 niños con edades de 7 a 11 años, se encontró que la aplicación de una intervención con enfoque en educación alimentaria

En un ensayo clínico, que incluía a 92 pacientes pediátricos de edades comprendidas entre los 2 y los 18 años, tratados dos veces al día con 600 mg/m 2 de micofenolato

En un ensayo clínico, que incluía a 92 pacientes pediátricos de edades comprendidas entre los 2 y los 18 años, tratados dos veces al día con 600 mg/m 2 de micofenolato

T ) Or ccmifsion y mandato de los feñores del Confejo de fu A K cezavhe viftocidiícurío que ha hecho Don f rancifco deMiranr da y p3z,Capdlan de fu Mageíbd^en ia Real Capilla de

Así, el programa del Aprendizaje de la Amistad como componente específico de la intervención, se fundamenta en los trabajos de Karcher (2002; 2007), a partir del Pair Counseling,

Finalmente, un tercer enfoque, que puede concebirse como una síntesis o punto intermedio de los dos anteriores, sería el de las teorías implícitas, que sume que las ideas previas

Tiepi del 1,78 vs 1,48 en tres años Proyectos tractores como: Ampliación del plan Eólico, mejoras en las redes de. Transporte y Distribución y la Red Inteligente

La recuperación histórica de la terciaria dominica sor María de Santo Domingo en los últimos años viene dada, principalmente, por causa de su posible influjo sobre personajes