Toma de datos en la bóveda occidental del presbiterio
La toma de datos ha consistido en la medición de las cotas principales de la bóveda con distanciómetro láser y la realización de 59 fotografías desde diferentes perspectivas, así como la captura fotográfica con teleobjetivo de sus detalles constructivos.
Deformaciones en la bóveda occidental del presbiterio
La bóveda occidental del presbiterio no presenta deformaciones relevantes en planta. La clave se sitúa en su centro geométrico. Los nervios no presentan desviaciones respecto de su plano vertical, con excepción de los ojivos, aunque esta deformación no supera los 15 cm.
Los alzados de los nervios de la bóveda no muestran deformaciones relevantes. Los nervios formeros son simétricos entre sí y tienen el mismo tamaño. Tanto las claves de los nervios perpiaños como las de los formeros alcanzan la misma altura. Las superficies de plementería son simétricas respecto de la clave central y no presentan deformación alguna.
No se han detectado desplomes en los muros de cerramiento ni tampoco diferencias de cota entre la línea de imposta de ambos lados.
Toma de datos en la bóveda oriental del presbiterio
La toma de datos ha consistido en la medición de las cotas principales de la bóveda con distanciómetro láser y la realización de 59 fotografías desde diferentes perspectivas, así como la captura fotográfica con teleobjetivo de sus detalles constructivos.
Deformaciones en la bóveda oriental del presbiterio
La bóveda oriental del presbiterio presenta una forma muy peculiar en planta ya que se construyó sobre la cripta de la antigua catedral normanda, único vestigio que se conservó después del incendio que destruyó el edificio. Los muros de apoyo se estrechan enormemente hacia su extremo oriental, siendo notablemente convergentes. La diferencia entre la luz que cubren los perpiaños de ambos extremos es de aproximadamente 4 metros.
La clave central se encuentra sobre el eje longitudinal de la bóveda, sin embargo está desplazada casi 1,80 metros hacia su extremo Este. La posición del apoyo de los nervios formeros no se encuentra exactamente en el centro del vano, aunque su desviación es pequeña por lo que no se ve reflejado apenas en los nervios formeros. La posición descentrada de la clave responde a la necesidad de formar un ángulo de 90 grados entre el nervio de través y los muros de cierre laterales de la bóveda, ya que de otra manera, el espacio abovedado habría adquirido una forma muy extraña. Las superficies de plementería no presentan deformaciones relevantes.
Los nervios no presentan desviaciones de importancia en su alzado.
La clave de su nervio perpiaño occidental, el que cubre mayor luz, alcanza 62 cm más de altura respecto de la clave del perpiaño oriental. No se perciben desplomes en los muros de cierre, ni diferencias de cota entre las líneas de imposta de apoyo de los nervios.
Toma de datos en el crucero Noreste
La toma de datos ha consistido en la medición de las cotas principales de la bóveda con distanciómetro láser y la realización de 40 fotografías desde diferentes perspectivas, así como la captura fotográfica con teleobjetivo de sus detalles constructivos.
Deformaciones de las bóvedas del crucero Noreste
La bóveda sur del crucero Noreste presenta algunas deformaciones en planta. Su clave se sitúa 30 cm hacia el Este respecto de la posición del centro geométrico de la planta. Además algunos de sus nervios describen deformaciones en planta, alejándose del eje vertical que une sus apoyos. Los nervios con mayor deformación son los perpiaños, cuya clave se desplaza 30 cm hacia el Norte. La mitad oriental del nervio de través también presenta un desplome hacia el norte de 15 cm en el centro del vano.
La mayor parte de sus nervios presentan deformaciones en su alzado como consecuencia de la desviación de la posición de la clave, que genera asimetrías en ambos lados. Los nervios formeros son los que presentan una mayor deformación, alejándose de su geometría original. Los dos formeros situados en el extremo norte de la bóveda se encuentran más bajos, por tanto la cota que alcanza su clave es menor, por lo que estos nervios no son simétricos respecto de los situados en el extremo meridional. Su posición delata la inclinación de la línea de imposta sobre la que apoyan los nervios, que se encuentra desplomada respecto de la horizontal, manteniendo una inclinación descendente hacia el norte, con 30 cm de diferencia entre la cota que alcanza en ambos extremos. Esta inclinación provoca una paulatina diferencia de altura en las claves de los nervios perpiaños, sin embargo la clave del perpiaño del hastial Norte se ha elevado hasta alcanzar la altura de la clave del perpiaño opuesto, al otro lado del brazo crucero, lo que provoca que la superficie de plementería del extremo septentrional presente mayor pendiente que las demás. Nos gustaría destacar que en estas bóvedas las claves centrales siempre alcanzan menor altura que las de los perpiaños y formeros, por lo que sus superficies de plementería presentan pendiente inversa, descendiendo hacia el centro del vano.
La altura que alcanzan las claves de los nervios formeros es la misma en ambos lados de la bóveda, por lo que las superficies de plementería de las bocinas laterales no presentan deformaciones. Su línea de imposta también alcanza la misma altura en ambos lados.
Toma de datos en el crucero Suroeste
La toma de datos ha consistido en la medición de las cotas principales de la bóveda con distanciómetro láser y la realización de 38 fotografías desde diferentes perspectivas, así como la captura fotográfica con teleobjetivo de sus detalles constructivos.
Deformaciones de las bóvedas del crucero Suroeste
La bóveda central sur del crucero Suroeste tiene su clave en el centro geométrico de su planta. Sus nervios se mantienen en el plano vertical, es decir, no presentan deformaciones en planta, con tres excepciones; el ojivo suroeste en su apoyo, el lado occidental del arco de través y el nervio perpiaños sur. En estos tres casos los nervios se desplazan lateralmente respecto de su eje vertical entre 20 y 25 centímetros.
Los alzados de los nervios de la bóveda presentan deformaciones irrelevantes, excepto los nervios formeros; los del muro oriental muestran deformaciones notables, mientras que en el muro occidental solo está deformado el nervio situado hacia el Norte, es este caso provocado por el desplazamiento de su clave respecto de su eje vertical central.
Las claves de los formeros orientales se encuentran 20 cm por encima de la cota que alcanzan los formeros del muro occidental, por lo que existe una pequeña asimetría en la disposición de sus superficies de plementería transversales. La altura de las claves de los nervios perpiaños va descendiendo paulatinamente de un extremo al otro del crucero, siendo la clave Norte la que se sitúa a mayor altura. La diferencia de cota entre ambos extremos es de aproximadamente 36 cm.
Toma de datos en la Chapter House
La toma de datos ha consistido en la medición de las cotas principales de la bóveda con distanciómetro láser y la realización de 50 fotografías desde diferentes perspectivas, así como la captura fotográfica con teleobjetivo de sus detalles constructivos.
Deformaciones de las bóvedas de la Chapter House
La bóveda medida presenta deformaciones en planta. Aunque su clave se sitúa en el centro geométrico, los apoyos del nervio de través no son simétricos, ya que el que se encuentra en el muro meridional de cierre está desplazado hacia el Este 30 cm, lo que genera la asimetría de sus nervios formeros, siendo el oriental más pequeño que el occidental.
Los alzado s de los nervios no presentan deformaciones relevantes, con excepción de los formeros, que presentan diversas asimetrías y desplazamientos. La altura que alcanzan las claves de los nervios perpiaños es prácticamente la misma por lo que no se existen deformaciones relevantes en las plementerías de mayor tamaño. Sin embargo, las claves de los formeros del muro septentrional se sitúan 30 cm por debajo de la cota que alcanzan sus homólogas del muro meridional, lo que provoca la asimetría de sus superficies de plementería laterales, con una pendiente más inclinada en su lado Norte.
Toma de datos en el Galilee Porch
La toma de datos ha consistido en la medición de las cotas principales de la bóveda con distanciómetro láser y la realización de 26 fotografías desde diferentes perspectivas, así como la captura fotográfica con teleobjetivo de sus detalles constructivos.
Deformaciones de las bóvedas del Galilee Porch
La bóveda medida presenta algunas deformaciones en planta que resultan especialmente visibles al tratarse de abovedamientos de escaso tamaño. La clave no se encuentra en su centro geométrico sino que está desplazada 20 cm hacia el Oeste, lo que genera una ligera asimetría y el desplazamiento de los nervios fuera de los ejes principales de la bóveda.
Los nervios formeros no presentan deformaciones relevantes, siendo todos ellos del mismo tamaño ya que los apoyos del nervio central se sitúan en el centro de los vanos. La mayor parte de los nervios no presentan deformaciones relevantes en su alzado, excepto uno de los nervios ojivos, asimétrico respecto de la clave central por tener uno de sus lados bastante deformado; y el perpiaño occidental, donde la clave ha descendido ligeramente, por lo que el nervio se ha abierto, separándose de su geometría original en la zona de sus riñones. Estas deformaciones no superan en ningún caso los 15 cm.
La altura que alcanzan las claves de perpiaños y formeros es prácticamente la misma, con excepción del perpiaño situado entre los dos tramos de bóvedas sexpartitas de la galería, lo que provoca una cierta asimetría en las plementerías longitudinales. Las superficies de las bocinas transversales no presentan deformaciones relevantes.
Toma de datos en la bóveda del presbiterio
La toma de datos ha consistido en la medición de las cotas principales de la bóveda con distanciómetro láser y la realización de 62 fotografías desde diferentes perspectivas, así como la captura fotográfica con teleobjetivo de sus detalles constructivos.
Deformaciones de las bóvedas del presbiterio
La bóveda medida no presenta deformaciones relevantes en planta; únicamente uno de sus dos ojivos se desplaza ligeramente en la zona de sus apoyos. La clave de la bóveda se encuentra en el centro geométrico de su planta.
Los nervios presentan ciertas irregularidades en sus alzados. La gran mayoría muestra descensos leves de su clave, lo que se traduce en la apertura de los arcos hacia el extradós en la zona de sus riñones. Los nervios formeros no han podido analizarse en su totalidad ya que las condiciones de medición resultaron ser complicadas por la escasa cantidad de luz en la catedral. Solamente se ha tenido en cuenta uno de ellos para realizar el análisis de la bóveda, ya que los otros tres presentaban errores derivados de la toma de datos379.
La altura que alcanzan las claves de los nervios perpiaños y formeros es la misma a ambos lados de la bóveda. Las plementerías longitudinales no presentan deformaciones, sin embargo no se ha podido tener en cuenta la geometría de las superficies de las bocinas laterales ya que al tratarse de zonas muy poco iluminadas no han sido correctamente interpretadas por el programa informático, por lo que se han obviado estos resultados. Sin embargo, la construcción de las bóvedas del presbiterio y del crucero oriental es similar, tal y como hemos podido corroborar en el análisis del resto de sus elementos, por lo que se ha considerado que éstas superficies de plementería son iguales que sus homologas en la bóveda del crucero.
Los muros de apoyo presentan ligeros desplomes a la altura de la imposta, que superan ligeramente los 10 cm.
379 La falta de luz impide al programa enlazar unos puntos con otros en las diferentes fotografías, por lo que las zonas oscuras no se han tenido en cuenta para abordar este estudio.
Toma de datos en la bóveda del crucero noreste
La toma de datos ha consistido en la medición de las cotas principales de la bóveda con distanciómetro láser y la realización de 36 fotografías desde diferentes perspectivas, así como la captura fotográfica con teleobjetivo de sus detalles constructivos.
Deformaciones de las bóvedas del crucero oriental
La bóveda medida presenta importantes deformaciones, que probablemente responden a la necesidad de adaptación del abovedamiento al espacio que cubre. Sus características son similares a las que encontramos en las bóvedas del brazo crucero de la Catedral de Sigüenza, donde los apoyos del nervio central no se encuentran en el centro del vano de manera que los nervios formeros del mismo muro de cierre no son simétricos, siendo uno de los dos notablemente más grande que el otro. En la catedral seguntina esta particularidad respondía a la morfología de la antigua planta de la cabecera, hoy desaparecida, con cinco ábsides escalonados. En la Catedral de Rochester probablemente responde a la adaptación de la bóveda al pasillo de peregrinación que conecta el santuario del crucero nororiental con el crucero noroccidental, que provoca que los apoyos no puedan situarse en el centro del vano del tramo abovedado. Los formeros situados en su mitad norte son 1,10 metros más pequeños que los de la mitad sur, lo que permite darle un mayor espacio al santuario y al pasillo de peregrinación.
Además de la desviación en estos apoyos, la clave central se desvía 20 cm hacia el norte respecto de la posición del centro geométrico de la planta de la bóveda. Esta particularidad intenta reducir la deformación del nervio de través, disminuyendo la desviación entre sus apoyos y la clave central. Los nervios de la bóveda no presentan deformaciones relevantes en planta, con excepción del nervio perpiaño Sur, cuyo apoyo occidental se encuentra desviado 35 cm hacia la nave principal, lo que provoca su giro en planta.
Los nervios no presentan importantes deformaciones en su alzado, con excepción de los ojivos, donde sus apoyos se han separado entre 20 y 30 cm a la altura de la línea de imposta, como consecuencia del desplome de los muros, por lo que la clave central ha descendido ligeramente. Actualmente los brazos cruceros de esta catedral presentan importantes problemas estructurales. El desplome del brazo crucero suroriental ha obligado a abordar una restauración con carácter urgente para evitar su ruina. Probablemente su geometría rebajada contribuye enormemente a su escasa estabilidad.
La clave del nervio perpiaño situado en el hastial Norte se encuentra más de 40 cm por debajo de la cota que alcanza su simétrica. Esta particularidad se traduce en la forma asimétrica de las plementerías longitudinales de la bóveda. Además la clave del perpiaño sur se encuentra 20 cm sobre la altura de la clave central, por lo que el espinazo de la bóveda es descendente de un extremo a otro. Esta característica suele ser común en las plementerías de las bóvedas de los cruceros de las catedrales inglesas, aunque normalmente la clave más alta es la del perpiaño del hastial, de manera que se puede introducir una mayor cantidad de luz en este espacio. La altura de las claves de los nervios formeros es prácticamente la misma a ambos lados. Las superficies de plementería no presentan deformaciones relevantes.
Toma de datos en la bóveda del coro
La toma de datos ha consistido en la medición de las cotas principales de la bóveda con distanciómetro láser y la realización de 27 fotografías desde diferentes perspectivas, así como la captura fotográfica con teleobjetivo de sus detalles constructivos. Su realización fue compleja ya que estas bóvedas presentan importantes problemas de estabilidad por lo que actualmente hay redes situadas a la altura de la línea de imposta para evitar la caída de los fragmentos que se van desprendiendo sobre el coro de la catedral.
Deformaciones de las bóvedas del coro
La bóveda medida no presenta deformaciones relevantes en planta. La clave central se encuentra en el centro geométrico de la planta. Los nervios se encuentran situados sobre su plano vertical en planta, con excepción de la mitad septentrional del nervio central, que se encuentra ligeramente desviada, así como la parte superior del nervio perpiaño oriental, que se desplaza ligeramente hacia el Oeste. Estas deformaciones no superan los 10 cm.
Los alzados de los nervios no presentan deformaciones relevantes. Los perpiaños muestran un ligero descenso de sus claves y una apertura en sus apoyos, por lo que se separan ligeramente de la hipótesis geométrica planteada.
La altura que alcanzan las claves de perpiaños y formeros es la misma a ambos lados de la bóveda. Las superficies de plementería no presentan deformaciones. Nuevamente existe una apertura en la cabeza de los muros de apoyo, que oscila entre 15 y 20 cm a la altura de la línea de imposta. Estos desplomes, presentes en todas las bóvedas de la cabecera, probablemente han sido provocados en buena parte por la geometría rebajada de las bóvedas, que llevan asociado un mayor empuje horizontal.
Toma de datos en el crucero Noroccidental
La toma de datos ha consistido en la medición de las cotas principales de la bóveda con distanciómetro láser y la realización de 41 fotografías desde diferentes perspectivas, así como la captura fotográfica con teleobjetivo de sus detalles constructivos.
Deformaciones de las bóvedas del crucero Noroeste
Las dos bóvedas del crucero no presentan deformaciones en planta. Su clave central se encuentra en su centro geométrico y el eje de sus nervios se mantiene dentro de su plano vertical.
Los nervios no presentan deformaciones relevantes en su alzado, con excepción de los perpiaños de los extremos norte y sur, con ligeras asimetrías en ambos lados, y los nervios formeros, que no son simétricos entre sí y que además presentan ligeros desplazamientos de su clave respecto de su eje vertical central.
Las claves de los nervios formeros situados en el muro oriental se encuentran 20 cm más altas que sus opuestas en el muro occidental, lo que provoca una ligera asimetría en las plementerías de las bocinas laterales. Las claves de los nervios perpiaños van descendiendo paulatinamente en altura, desde la clave del nervio perpiaño Sur, el arco toral, que se sitúa en la posición más alta, hasta la clave del perpiaño del hastial norte, que se sitúa 36 cm por debajo de la cota que alcanza la anterior. Este descenso provoca la pendiente descendente desde la nave central hacia el extremo de sus superficies de plementería, tal y como ocurre en el brazo crucero oriental.
En este crucero los muros no presentan desplome en su parte superior, a diferencia del resto de las bóvedas analizadas.
Toma de datos
La toma de datos ha consistido en la medición de las cotas principales de la bóveda con distanciómetro láser y la realización de 63 fotografías desde diferentes perspectivas, así como la captura fotográfica con teleobjetivo de sus detalles constructivos.
Deformaciones de las bóvedas
La bóveda analizada no presenta deformaciones en planta. Su clave central se encuentra en el centro geométrico de la planta y el tamaño de los nervios formeros es el mismo en ambos lados. Sin embargo la altura que alcanzan los nervios formeros de su muro de cierre meridional se sitúa casi 30 cm más baja que sus análogas en el muro opuesto, en todo caso esta diferencia no se ve reflejada en la plementería por la exagerada curvatura de sus superficies. Las claves de los perpiaños alcanzan la misma altura.
No se perciben deformaciones o asimetrías en sus superficies de plementería. Los nervios de la bóveda describen deformaciones en planta, ya que algunos de ellos se alejan del plano vertical que pasa por su eje central en el centro del vano, aunque el valor de su deformación máxima no sobrepasa los 10 cm. Esta deformación se percibe especialmente en uno de sus ojivos y en sus dos perpiaños, estando estos últimos ligeramente inclinados hacia los vanos de las bóvedas contiguas.
Los nervios ojivos presentan una apertura de su geometría hacia el extradós aproximadamente en el centro del vano entre su apoyo y la clave central. El nervio de través presenta una deformación similar en su mitad meridional. La clave de los nervios perpiaños ha descendido ligeramente lo que ha provocado la apertura de su geometría en la zona de los riñones de los nervios. Estas desviaciones oscilan entre 10 y 20 cm.
Los muros presentan una ligera apertura en cabeza, que a la altura de la línea de imposta no supera los 10 cm.
5.2. CATEDRAL DE LIMBURG AN DER LAHN
Toma de datos
La toma de datos ha consistido en la medición de las cotas principales de la bóveda con distanciómetro láser y la realización de 58 fotografías desde diferentes perspectivas, así como la captura fotográfica con teleobjetivo de sus detalles constructivos.
Deformaciones de las bóvedas
La bóveda analizada presenta una escasa deformación en planta; su clave se sitúa aproximadamente a 35 cm hacia el Oeste desde del centro geométrico de la planta, sin embargo este desplazamiento en parte tiene que ver con el diferente tamaño de sus nervios perpiaños, siendo el oriental toral y por tanto de mayor dimensión., lo que hace que la desviación sea prácticamente inapreciable. Como consecuencia, los nervios formeros situados hacia la zona occidental de la bóveda son ligeramente más pequeños que sus simétricos. Los nervios no describen en planta desplazamientos laterales fuera de su plano vertical.
Los nervios presentan deformaciones irrelevantes. Los diagonales se separan de la hipótesis geométrica planteada en el centro del vano, aunque su deformación no supera los 10 cm. Como única excepción es necesario señalar que los nervios formeros de mayor tamaño presentan cierta deformación. Su clave no se sitúa en el eje central del vano lo que genera asimetrías hacia ambos lados.
Las superficies de plementería no presentan deformaciones ni asimetrías. Las claves de formeros y perpiaños alcanzan prácticamente la misma altura en ambos lados, con una diferencia inapreciable, que no supera los 10 cm en ningún caso.
Toma de datos en el refectorio
La toma de datos ha consistido en la medición de las cotas principales de la bóveda con distanciómetro láser y la realización de 68 fotografías desde diferentes perspectivas, así como la captura fotográfica con teleobjetivo de sus detalles constructivos.
Deformaciones de las bóvedas del refectorio
La bóveda analizada no presenta deformaciones en planta. Su clave se sitúa en el centro geométrico y sus nervios mantienen sus ejes dentro de su plano vertical. Las parejas de nervios formeros son del mismo tamaño y no están deformados. Los demás nervios tampoco presentan deformaciones relevantes. Únicamente podemos destacar un ligero descenso de la nave central, lo que ha provocado una mínima apertura de los ojivos en el centro de su vano. La altura que alcanzan los nervios perpiaños y formeros es la misma entre los arcos de la bóveda que son simétricos. Tampoco se detectan deformaciones en sus muros de apoyo ni en sus superficies de plementería.
Toma de datos en el claustro
La toma de datos ha consistido en la medición de las cotas principales de la bóveda con distanciómetro láser y la realización de 63 fotografías desde diferentes perspectivas, así como la captura fotográfica con teleobjetivo de sus detalles constructivos.
Deformaciones de las bóvedas del claustro
La bóveda analizada presenta algunas desviaciones en planta. La clave se encuentra en su centro geométrico respecto del eje longitudinal de la bóveda, sin embargo está desplazada 30 cm respecto de su eje transversal, situándose más cerca del muro septentrional del claustro. Esta desviación es muy visible ya que se trata de bóvedas muy pequeñas que cubren una luz escasa.
Los nervios no describen deformaciones en planta. La desviación de la posición de la clave provoca una deformación del nervio de través en su alzado, que es asimétrico. Sin embargo no ocurre lo mismo con los nervios perpiaños, donde sus claves se encuentran en el centro del vano y los nervios no presentan deformaciones relevantes. El resto de los nervios tampoco están deformados.
Las claves de los nervios perpiaños se sitúan a la misma altura en ambos lados. Los formeros del muro norte se encuentran 13 cm más bajos que sus opuestos. En todo caso esta diferencia de altura debería haber sido mayor, teniendo en cuenta que los formeros septentrionales son más pequeños, por lo que alcanzan menor altura, sin embargo su clave se ha elevado duplicando el nervio en su zona superior, lo que ha permitido que las plementerías sean simétricas a ambos lados de la bóveda. Estas superficies no presentan deformaciones. Los muros tampoco presentan desplomes.
Toma de datos
La toma de datos ha consistido en la medición de las cotas principales de la bóveda con distanciómetro láser y la realización de 62 fotografías desde diferentes perspectivas, así como la captura fotográfica con teleobjetivo de sus detalles constructivos.
Deformaciones de las bóvedas
La bóveda analizada no presenta deformaciones relevantes en planta. Su clave se sitúa en su centro geométrico y la dirección de los nervios se mantiene dentro de su plano vertical, no describen deformaciones laterales.
A partir del análisis del alzado de sus nervios podemos concluir que no presentan deformaciones relevantes, con excepción del nervio perpiaño Oeste, que es el nervio toral que une esta bóveda con el crucero occidental de la iglesia. Este nervio presenta una deformación asimétrica con un importante descenso de su clave central, de aproximadamente 25 cm, y la consecuente apertura de la geometría del nervio a cada lado hacia el extradós. A juzgar por las fotografías que se conservan de la destrucción de la Segunda Guerra Mundial, es posible que se trate del único nervio original que queda en la bóveda, ya que su mitad oriental se derrumbó completamente con los bombardeos, aunque parte de su mitad occidental se mantuvo en pie.
Las alturas que alcanzan los nervios formeros y perpiaños son las mismas a ambos lados. Las plementerías no presentan deformaciones.
Los muros de apoyo presentan desplomes de 15 cm a la altura de la línea de imposta, habiéndose separado entre sí, por lo que ha aumentado la distancia entre apoyos. La falta de deformaciones en los nervios, a pesar de la apertura de sus muros, delata su factura reciente.
Toma de datos
La toma de datos ha consistido en la medición de las cotas principales de la bóveda con distanciómetro láser y la realización de 51 fotografías desde diferentes perspectivas, así como la captura fotográfica con teleobjetivo de sus detalles constructivos.
Deformaciones de las bóvedas
Las bóvedas están deformadas en planta notablemente. Su eje longitudinal no es perpendicular al transversal, se encuentra desviado hacia la cabecera de la iglesia en dirección noreste. Esta deformación es tan acusada que los nervios diagonales de la bóveda no son iguales, teniendo uno de ellos 80 cm más de luz que el otro.
El nervio de través en su arranque sur presenta una desviación hacia el Oeste. Los demás nervios no presentan desviaciones importantes en planta.
El nervio perpiaño de mayor tamaño presenta ligeras deformaciones en su alzado, en la zona de los riñones del arco, pero de escasa relevancia. El nervio central parece mostrar un ligero descenso de su clave, lo que ha provocado la apertura del arco en la parte baja de sus riñones. En los nervios perpiaños no parece haber deformaciones.
El muro meridional tiene un ligero desplazamiento en cabeza menor de 10 cm.
Los nervios formeros cubren aproximadamente el mismo vano en los cuatro ventanales, ya que los arranques de los nervios centrales surgen desde el centro de cada lateral de la bóveda.
Las superficies de plementería no son perfectamente simétricas entre sí, pero se trata de deformaciones sin importancia. La doble curvatura impide que se produzcan flechas en las superficies. La altura que alcanzan tanto formeros como perpiaños no es la misma en cada lado. Los perpiaños tiene una diferencia de altura algo mayor a 10 cm, siendo más bajo el nervio oriental. Los formeros presentan una diferencia de altura menor, siendo los del muro sur algo más bajos.
Toma de datos
La toma de datos ha consistido en la medición de las cotas principales de la bóveda con distanciómetro láser y la realización de 55 fotografías desde diferentes perspectivas, así como la captura fotográfica con teleobjetivo de sus detalles constructivos.
Deformaciones de las bóvedas
La bóveda medida no presenta grandes deformaciones en su planta. La clave se sitúa en su centro geométrico. Todos los nervios se encuentran dentro de su plano vertical con la única excepción del nervio de través, cuyo apoyo norte se encuentra desplazado hacia el oeste aproximadamente 30 cm. Ninguno de los nervios presenta deformaciones en alzado. La línea de imposta se encuentra a la misma altura en todos los apoyos de la bóveda. Los nervios formeros tiene el mismo tamaño en el muro meridional pero no en el septentrional, donde el vano nororiental es de menor tamaño por el desplazamiento del apoyo del nervio de través.
Los nervios formeros y perpiaños alcanzan la misma altura en ambos vanos. Las superficies de plementería no presentan deformaciones relevantes. La flecha máxima en el centro de la luz máxima en las plementerías de mayor tamaño no llega a los 5 cm.
Toma de datos
La toma de datos ha consistido en la medición de las cotas principales de la bóveda con distanciómetro láser y la realización de 33 fotografías desde diferentes perspectivas, así como la captura fotográfica con teleobjetivo de sus detalles constructivos.
Deformaciones de las bóvedas
La bóveda medida presenta en general escasas deformaciones, especialmente en el alzado de sus nervios.
Hay un deslome en cabeza del muro septentrional de apoyo menor de 10 cm.
Además las líneas de imposta sobre las pilastras de apoyo se encuentran más bajas unas que otras; las del lado oriental están 20 cm más bajas que las occidentales. Sin embargo si se comparan las alturas de las del lado norte y sur se encuentran a la misma cota.
La línea de imposta del nervio central también varía su altura entre el apoyo norte y el sur, aunque en este caso en mayor medida, 66 cm, encontrándose mas alto el meridional.
Los nervios presentan deformaciones en su planta, especialmente el nervio central, que se separa de su plano vertical en la zona de sus apoyos, ya que aunque la clave se encuentra en el centro geométrico de la bóveda, los arranques del nervio central en cada lado están desplazados 20 cm hacia el Este. Uno de los dos nervios perpiaños también se encuentra desplazado en planta desde su eje vertical. Ocurre lo mismo con los dos perpiaños, cuyas claves se separan de su posición correcta aproximadamente 10 cm hacia el Oeste.
Los alzados de los nervios no presentan deformaciones, con excepción de los formeros, que muestran ligeras asimetrías entre sí, aunque no son relevantes.
Mientras que la altura que alcanzan las claves de los dos perpiaños es la misma, la altura de los formeros septentrionales se encuentra casi medio metro más alta que los meridionales. Por este motivo el tamaño de los formeros del muro sur es más pequeño que el de sus opuestos.