Concepciones, prácticas y experiencias del
vivir digital
en la era TIC:
el caso de habitantes del municipio de Nemocón (Cundinamarca, Colombia)
en el marco del plan gubernamental “Vive Digital”
LAURA M. JIMÉNEZ ROJAS [email protected]
Monografía de grado del departamento de antropología Código: 201115028
Profesora encargada: MONICA L. ESPINOSA ARANGO
Universidad de Los Andes, Departamento de Antropología Bogotá, Colombia
Contenido
Presentación ... 1
Contexto El plan Vive Digital ... 3
La articulación del plan Vive Digital con los Puntos Vive Digital ... 11
Situación problemática y derrotero teórico ... 13
Metodología ... 15
I Lectura crítica y posicionamiento en torno a la racionalidad neoliberal en relación con el plan de tecnología “Vive Digital” ... 17
Reflexión en torno a lo que sugiere un Vivir… Digital ... 22
El pensamiento moderno y su reflejo en el plan Vive Digital ... 25
II Re-situar al sujeto para poder hablar de su relación con la tecnología ... 31
Mediación 1: Educación, la alfabetización digital ... 34
Mediación 2: Política, nuevas formas de ciudadanía ... 36
Agencia y Proyectos ... 38
III El vivir digital de Nemocón Introducción ... 40
Contexto General ... 42
Proyectos • La familia ... 50
• Adolescentes ... 57
• Mamás y papás jóvenes ... 61
• Trabajadores ... 66
• Tercera edad ... 72
Conclusiones ... 75
Anexos ... 79
Referencias ... 84
Figuras
Figura 1. Fernando Caicedo en la entrada del PVD Nemocón ... 40
Figura 2. Capacitación informática del SENA por César Javier Barriga ... 42
Figura 3. Hija (Gerold Salgado) y mamá (Claudia Forero) haciendo uso de instalaciones del PVD ... 50
Figura 4. Figura de origami hecha por Jorge Luis Rivera ... 57
Figura 5. Mamá (Maira Velásquez) e hijo (Jacob Andrei Moyo) viendo videos infantiles en las instalaciones del PVD ... 61
Figura 6. Sesión de capacitación en Excel en el PVD ... 66
Figura 7. Elizabeth Quiroga en su tercera clase de capacitación informática ... 72
Presentación
“… yo soñaba con que un campesino, de cualquier zona apartada, pudiera acceder a Internet para ver su correo electrónico o para hacer una transacción, o para averiguar cuál es el mejor insumo o el mejor fertilizante para utilizar”.
Fragmento del discurso del presidente Juan Manuel Santos en el marco del Congreso internacional de TIC Andicom, 2015.
En el transcurrir cotidiano de nuestras vidas solemos dar por sentado, es decir, naturalizamos, el mundo material que nos rodea. En la actualidad, la tecnología digital es parte fundamental de cómo nos relacionamos y comunicamos con otros, pero pocas veces nos detenemos a reflexionar sobre esto. Desde la antropología, campo en el que me he formado, buscamos determinar qué características nos hacen humanos, así como los aspectos socioculturales que definen nuestras experiencias en el mundo. Un aspecto que siempre salta a la vista es la cultura material de cada sociedad;; con el tiempo hemos descubierto que ésta representa, media y transforma imaginarios, narrativas, modos de vivir y formas de sociabilidad. La cita que elegí para abrir esta sección habla de un sueño de un presidente del siglo XXI;; si no supiéramos que se trata de un discurso oficial, se podría decir con tranquilidad que hace parte de un libro de ficción, un libro futurista. Digo esto porque imaginar a un campesino con la necesidad de tener y usar un correo electrónico plantea en mi una contradicción entre la imagen romántica – y un tanto esencialista – de lo que un campesino “debería ser” y la imagen naturalizada – y quizá necesaria – de mi relación con el Internet y el correo electrónico. La cultura material que caracteriza al siglo XXI es la tecnología digital;; todos los días se fabrica un nuevo aparato, salen al mercado nuevos accesorios para los aparatos que ya existen o se lanza una nueva aplicación. Se trata de un proceso tan vertiginoso que apenas nos da tiempo para reflexionar y ver algunos de los efectos que estos cambios traen. Sin embargo, se tiene la firme convicción de que es un proceso necesario para estar a la “vanguardia” y ser “modernos”. Quizá desde este horizonte utópico llamado “modernidad”, es desde donde se ha generado el sueño de este presidente, quien a través del proceso de introducción
de nuevas tecnologías concibe un progreso de manera “real” y automática. Pero, desde este mismo horizonte se suscita la serie de interrogantes que busco esclarecer en esta investigación. Las ideas de “modernidad” “progreso” y “vanguardia” requieren de una mirada crítica y situada que desestabilice su carácter normativo y naturalizado. De esta manera, será posible un horizonte tópico en donde crecen y se diferencian concepciones, experiencias y prácticas en torno a la nueva era tecnológica.
En las páginas que siguen a continuación, busco explorar diferentes niveles de la relación entre las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y las concepciones y prácticas que giran en torno a estas. Para ello, he tomado como eje de análisis el plan gubernamental de tecnología colombiano llamado “Vive Digital”, a partir del cual busco generar una lectura crítica de los supuestos que allí se presentan;; después, presento una interpretación de un caso específico de la implementación del plan de tecnología, el del municipio de Nemocón en el Departamento de Cundinamarca (Colombia).
El plan de tecnología “Vive Digital” se articula a través de estrategias como la consolidación de “Puntos Vive Digital”. Estos puntos son centros comunitarios que garantizan el acceso a las TIC (como mínimo computadores e internet) para personas de estratos 1, 2 y 3 en diferentes municipios de Colombia. Mi investigación se sitúa en el Punto Vive Digital (PVD) del municipio de Nemocón. Éste PVD se encuentra en la
biblioteca El Futuro, la cual está al noreste del casco urbano del municipio1. A partir de
mis observaciones en este lugar y de las conversaciones que tuve con las personas que allí asisten, me surgió una pregunta que, al parecer, es general pero que abre diferentes líneas de fuga que más adelante profundizo. La pregunta es: ¿qué sugiere un “vivir digital”? Si bien parte del mismo nombre de la política, considero que contiene una
posibilidad de análisis orientada por lo menos a cuatro ámbitos. Primero, con respecto a
las mediaciones sociales, políticas y educativas que emergen de las nuevas formas de relacionamiento con los otros a partir del internet y las múltiples posibilidades que éste ofrece;; segundo, con relación a los conflictos simbólicos que surgen a la hora del relacionamiento con los nuevos espacios y lógicas que presentan las TIC;; tercero, con relación a las nuevas formas de ciudadanía implicadas en la construcción de nuevos sujetos políticos desde la configuración de políticas públicas;; cuarto, con relación a los proyectos de desarrollo basados en ideas deterministas de la tecnología y su contraparte
crítica, que sí tiene en cuenta los procesos transformativos de uso en contexto. En estos cuatro pilares se basa y circula mi indagación investigativa: busco interpretar las relaciones sociales, políticas y educativas que emergen de la incorporación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en un contexto particular de uso – entendido como las prácticas, experiencias y concepciones que se configuran en la vida cotidiana – tomando el caso específico de algunas de las personas que frecuentan el PVD de Nemocón.
Es importante mencionar que este municipio cuenta con un alto número de veredas consideradas rurales y con una zona urbana donde se movilizan personas de todo el
municipio2. Se trata entonces de un contexto mixto, en donde la vida rural y urbana se
encuentran, por esta razón considero que Nemocón es un lugar que permite visualizar los diferentes efectos y transformaciones que puede traer un cambio de orden tecnológico. Al involucrar otras formas de vida que no necesariamente responden a imaginarios de lo “tecnológico”, es posible desarrollar otras miradas situadas.
Este trabajo puede contribuir al emergente campo de la antropología digital. En un contexto de implementación de nuevas tecnologías como Nemocón, es importante analizar las transformaciones que acontecen en la vida de las personas, en sus formas de sociabilidad, en sus maneras de otorgarle sentido a sus prácticas y en los nuevos procesos políticos a los que se ven enfrentadas. A continuación expongo el contexto general del plan de tecnología y su articulación con los PVD;; después, presento la situación problemática y el derrotero teórico que busco seguir;; y finalmente, expongo la metodología que usé en la investigación.
Contexto
El plan Vive Digital
En Colombia, desde el año 2010, se ha impulsado el plan de tecnología llamado “Vive Digital”. Se trata de un plan gubernamental enmarcado en el Plan Nacional de Desarrollo: “Hacia una sola Colombia, camino a la prosperidad democrática” del primer periodo del Gobierno de Juan Manuel Santos (2010 – 2014). Este plan busca ampliar el acceso de la población colombiana a internet y promover lo que se denomina como “el ecosistema
2 Las principales veredas que componen el municipio son: Agua Clara, Astorga, Casa Blanca, Cerro Verde, Checua, La Puerta, Mogua, Oratorio, Patio Bonito, Perico, Susata. Y la Zona Urbana. Para ver su localización, ver Anexo 2, División Política Veredal Nemocón.
digital nacional”3. Para ello, se ha creado un programa de dotación de infraestructura
física, encaminado a proveer computadores, acceso a internet y otros objetos de telecomunicación. Esta política de inclusión con relación al acceso a la tecnología es vista desde las entidades gubernamentales como un gran avance, ya que, siguiendo los informes oficiales, este tipo de iniciativas han demostrado ser un factor clave para la reducción de pobreza y la generación de empleo, razones por las cuáles inciden positivamente en el desarrollo del país. El objetivo principal es presentado por el Ministerio de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (MinTIC) como el reto de:
alcanzar la prosperidad democrática gracias a la apropiación y uso de la tecnología. Vive Digital le apuesta a la masificación de Internet. Está demostrado que hay una correlación directa entre la penetración de Internet, la apropiación de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), la generación de empleo y la reducción de la pobreza. El plan Vive Digital conlleva entonces
importantes beneficios sociales y económicos (MinTIC, 2015)4.
Es importante señalar que el plan Vive Digital articula las cinco locomotoras del Plan de Gobierno (2010-2014) que corresponde al primer período presidencial de Juan Manuel Santos: estrategias de vivienda, minas y energías, infraestructura, agro e innovación. El enfoque que Colombia toma para indicadores de desarrollo y avance de la «Sociedad de
la Información»5 se basa en el “Pacto Social Digital: 2010-2019”, en él se pueden leer los
siguientes puntos:
3 “El Ecosistema Digital es un modelo desarrollado por el Banco Mundial [WB2010b] para visualizar los distintos componentes que permiten la masificación del uso de Internet en una sociedad y sus interacciones (…) El Ecosistema Digital ofrece un modelo de Oferta y Demanda para el mercado digital. La Oferta está compuesta por la Infraestructura y los Servicios que son ofrecidos por los operadores, mientras que la Demanda se genera por parte de los Usuarios que usan las Aplicaciones”. (Documento Vivo del Plan, versión 1.0. Febrero de 2011, p.22)
4 El anuncio del Plan Vive Digital lo hizo el equipo de gobierno en el marco del congreso de ANDICOM 2010 que organiza CINTEL. Al respecto el Ministro TIC, Diego Molano Vega, afirmó: "Nuestro compromiso como Gobierno será Impulsar la masificación del uso de Internet, para dar un salto hacia la prosperidad democrática. Está demostrado que el uso de las herramientas TIC en la vida de cada ciudadano, tiene una gran influencia sobre la competitividad y el desarrollo de un país". (Plan Vive Digital 2010-2014)
5 El término Sociedad de la Información (SI) se atribuye principalmente a Manuel Castells (1997). Sin embargo, siguiendo a Jorge Mauricio Escobar Sarria (2014), la SI abarca diversos enfoques, discursos y contextos. El término tiene como antecedente la perspectiva de “computopía” acuñada por Yoneji Masuda, la cual acoge ideales de libertad sin poderes dominantes, sociedad sin clases y con tendencias de comunidad. Luego surge el término de SI como el tránsito de las sociedades postindustriales y sociedades informatizadas. En los años ochenta y noventa el término SI se incluye en los organismos internacionales: Cumbres Mundiales (CMSI) en compañía de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). De esta forma, dice Escobar Sarria (2014), la SI implica una triple dimensión histórica: procesos investigativos y desarrollo tecnológico en los años 50 y 60;; políticas públicas y sus implicaciones en los años 80 y 90;; y, la diversidad de
• Usuarios de Internet de banda ancha por cada 100 habitantes.
• Computadores personales por cada 100 habitantes.
• Porcentaje de personas de cinco años de edad y más que usaron Internet (en
cualquier lugar) en los últimos 12 meses.
• Porcentaje de sedes educativas públicas de educación preescolar, básica que
cumplen con la meta nacional de número de alumnos por computador.
• Porcentaje de procesos judiciales sistematizados.
• Porcentaje de empresas que realizan actividades de comercio electrónico.
• Porcentaje de ciudadanos que realizaron trámites o solicitaron servicios haciendo
uso del Gobierno en Línea.
• Porcentaje de Instituciones Prestadoras de Salud, IPS, con prestación de servicios
de salud bajo la modalidad de telemedicina6.
Teniendo en cuenta estos indicadores, el Consejo Privado Competitividad (CPC) realiza una evaluación del papel de las TIC en el marco de una política de competitividad. El CPC toma como base las mediciones e informes de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), organismos con mayor influencia y participación en las políticas de inversión y orientación en las telecomunicaciones en América Latina. El CPC, siguiendo a la UIT, señala que las TIC:
se han convertido en motor del desarrollo social y económico de los países. Por un lado, permiten incrementar las probabilidades de logro de los principales objetivos
del milenio, como la reducción de la pobreza, el acceso a la educación y a la
salud, la participación ciudadana, entre otros (UIT, 2014). Por otro lado, se estima que un aumento de 10% en la penetración de internet de banda ancha se podría traducir en un incremento de la tasa de crecimiento del PIB de entre 0,25% y 1,38% (UIT, 2012). Por lo anterior, la cobertura, la apropiación y el fomento a las
fenómenos geopolíticos que trazan la llamada “global information dominance”. Estos procesos desencadenan en una multiplicidad de definiciones sobre lo que es la SI, una de las que Escobar Sarria señala es la presentada en el Libro Verde de la Comisión Europea, en donde se lee: “La expresión “Sociedad de la Información” se refiere a un modo de desarrollo social y económico en el que la adquisición, almacenamiento, procesamiento, valorización, transmisión, distribución y diseminación de información que conduce a la creación de conocimiento y a la satisfacción de las necesidades de los ciudadanos y de las empresas, desempeñan un papel central en la actividad económica, en la creación de riqueza, en la definición de la calidad de vida de los ciudadanos y de sus prácticas culturales. La Sociedad de la Información corresponde, por consiguiente, a una sociedad cuyo funcionamiento recurre crecientemente a redes digitales de información” (Escobar Sarria, 2014, p.29).
TIC han venido cobrando mayor relevancia dentro de la agenda de competitividad a nivel mundial (Consejo Privado de Competitividad, 2015, p.163).
Sumado a esto, el CPC, siguiendo el Informe Global de Tecnologías de la Información del WEF (2015) indica que: “Colombia se ubicó en el puesto 64 entre 143 países, nueve puestos adelante con respecto a la primera vez que se elaboró el reporte en el año 2012” (Consejo Privado de Competitividad, 2015, p. 163).
Es importante resaltar la preocupación por la competitividad, pues este factor es central a
la “racionalidad neoliberal” (Laval y Dardot, 2013). En el caso de las TIC, la búsqueda de la competitividad se sujeta a los nuevos órdenes del mercado, pues la información se concibe como un nuevo capital, “una nueva materia prima que se debe contemplar como proceso y como producto a escala de industrias de conocimientos que condiciona formas de producción y de consumo, para convertirse en una ventaja decisiva en el mercado” (Escobar Sarria, 2014, p.27). A partir de esto se puede comprender, de manera más clara, por qué el CPC busca crear mecanismos de producción y medición que se genera a partir de las TIC.
Teniendo en cuenta lo anterior, a continuación expongo el modo en que el CPC analiza las TIC en su relación con la productividad y competitividad a dos niveles: desde la
agenda horizontal y desde la agenda vertical7. Los resultados son presentados en el
Informe Nacional de Competitividad del periodo 2015-2016. La agenda horizontal se divide en un análisis de cuatro factores: (1) cobertura, (2) calidad, (3) demanda y (4) gobierno. Primero, la cobertura es entendida como la penetración y masificación de internet fijo banda ancha, la cual, gracias al plan Vive Digital y a la estrategia de masificación del uso del internet de MinTIC, ha alcanzado 21% (10 millones de suscriptores) frente al 6,3% (3 millones de suscriptores) que había para el año 2010. Sin embargo, el país aún se halla en los últimos puestos con relación a los países de referencia, ya que es superado por Argentina y Uruguay. Segundo, la calidad se refiere a la velocidad del internet. Se ha visto un avance del 2008 con una velocidad promedio de
7 “La agenda horizontal de competitividad se puede entender como el conjunto de políticas, programas o esfuerzos que buscan mejorar los fundamentales microeconómicos que afectan a todos los agentes de una economía o sociedad. La agenda vertical se puede entender como la Política de Desarrollo Productivo (PDP) o la Política Industrial Moderna de un país. Una agenda de este tipo se concentra en el mejoramiento de la productividad a través de mayor diversificación y sofisticación del aparato productivo. Para mayor información, ver Consejo Privado de Competitividad (2014)” (Consejo Privado de Competitividad, 2015, p.180).
0,67 MBPS al primer trimestre del 2015 con una velocidad promedio de 4,53 MBPS, no obstante este nivel es bajo con relación a los países de referencia de la región, como Uruguay, que cuenta con un 49% de mayor velocidad y Chile con un 26%. Tercero, la demanda es un factor que supone la apropiación de la oferta de infraestructura y servicios relacionados con las TIC. De 2010 a 2014 se pasó de 36,5% a 52,6%, superando a países como Perú (40,2%) y México (44,4%), pero por debajo de niveles como los de Chile (72,4%), Argentina (64,7%) y Uruguay (61,5%). En vista de estas cifras, el CPC señala que se debe promover la producción de contenidos para conseguir un verdadero impacto de las TIC sobre la competitividad. Sumado a esto, el CPC cita la encuesta de calidad de vida realizada por el DANE en el 2014, en la cual se señala que el 44% de la población tiene computador pero sólo el 25% lo usa a diario. Cuarto, la relación con el gobierno se mide por el índice de gobierno electrónico (IGE), el cual toma en cuenta tres factores: alcance y calidad de servicios electrónicos, desarrollo de la infraestructura en telecomunicaciones y capital humano. Este índice es comparado entre 193 países. Colombia se posicionó en el puesto 57 en el año 2003 y ascendió al puesto 31 en el año 2010;; sin embargo, en los últimos años ha perdido posiciones, ya que en el 2014 se posicionó en el puesto 50. A pesar de esto, el país se mantiene cercano a los líderes de la
región como Argentina (46), Chile (33) y Uruguay (26)8.
Teniendo en cuenta estos factores de la agenda horizontal, el CPC señala que “en contraste con el énfasis de las políticas de años anteriores en torno a la oferta de infraestructura y servicios de TIC, el PND hace un intento por privilegiar estrategias orientadas a la apropiación de las TIC para el período 2014-2018, en línea con las recomendaciones del informe nacional de competitividad 2014-2015” (Concejo Privado de Competitividad, 2015, p. 168). En este sentido el CPC formula una serie de recomendaciones con relación a la agenda horizontal. Entre ellas vale la pena resaltar la sugerencia de fomentar la apropiación TIC en sectores transversales prioritarios como la educación, la salud y la justicia. El primero se articula a la necesidad de generar una estrategia de “innovación educativa con el uso de las TIC que trascienda la dotación de infraestructuras” (Consejo Privado de Competitividad, 2015, p. 169). En este punto se puede apreciar de nuevo una preocupación por el uso de la información como elemento clave para la futura competencia bajo la premisa de la información como nuevo capital.
Por otro lado, la agenda vertical es presentada desde tres ejes: (1) las TIC como
tecnología habilitante de la Política de Desarrollo Productivo (PDP), (2) el sector de las TIC como apuesta en el marco de la PDP y (3) el valor agregado de las TIC. Así, el primer eje tiene en cuenta la adopción de las TIC por parte de las empresas, lo cuál se refleja en una mejora en la productividad. Sumado a esto, se mide el impacto de las TIC en nuevos bienes y servicios. Estos dos factores han retrocedido, pues para 2012 el estimado para la absorción TIC en empresas era de 4,62 y para el impacto TIC en bienes y servicios de 4,74, mientras que para 2015 los estimados fueron de 4,36 y 4,61 respectivamente. El segundo eje, las TIC como apuesta de la PDP, se mide a partir de las iniciativas de la Red
Cluster Colombia9. En el país se identifican al menos 11 departamentos10 con iniciativas
cluster de carácter local. Adicionalmente, el MinTIC impulsa una política de fomento al sector a través de la Estrategia de Fortalecimiento de la Industria (FITI). Y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo apoya el sector a través del Programa de Transformación Productiva (PTP). Como tercer eje de la agenda vertical, se mide el impacto de las TIC a
partir del factor de valor agregado. En el informe del CPC se señala que, de acuerdo a
MinTIC, las actividades TIC constituyen el segundo sector de servicios que mayor valor agregado genera con una participación del 25%. Las mediciones que se presentan en este eje van en crecimiento constante, así se ve un aumento cerca del 32% para el
periodo 2009-2013 pasando de 10,8 billones de pesos a 15,6 billones de pesos11.
Teniendo en cuenta los parámetros de las agendas horizontal y vertical del CPC ya presentados, se puede afirmar con Escobar Sarria (2014) que “uno de los recurrentes
discursos de la -SI12- y sus metas de economía innovadora y de valor agregado, está
soportado en la articulación de procesos de mejoramiento de la infraestructura y la incorporación estratégica y la comprensión del papel de las TIC como generadoras y motor indispensable de la transformación productiva” (Escobar Sarria, 2014, p.63). Sin embargo, la medición a partir de un factor como el valor agregado ha supuesto nuevos retos de análisis, pues éste es limitado frente a la multiplicidad de aspectos que entrañan
9 “La Red Cluster Colombia es un esquema de Innpulsa y el Mincomercio, ejecutado por el CPC, que busca crear sinergias entre entidades que lideran iniciativas cluster en el país, así como recortar la curva de aprendizaje del país en la materia” (Consejo Privado de Competitividad, 2015, p.180).
10 Las que tienen mayor representatividad son: en la región caribe CaribeTic;; en Antioquia, la Red Empresarial Intersoftware y el Cluster Tecnología, Información y Comunicación;; en Norte de Santander y Santander, el Cluster de Empresas TIC de los Santanderes;; en Caldas, Quindío y Risaralda, el NetworkIT;; en Risaralda, Iniciativa Novitas;; en Valle del Cauca, PacificTIC;; en Cauca, el Cluster CreaTIC;; en Meta, Orinoco Cluster TIC;; y en Bogotá y Cundinamarca, la Asociación Alianza Sinertic y el Cluster de Software y TI.
11 Todos los datos que aquí se presentan se encuentran en: Informe Nacional de Competitividad 2015-2016 (Consejo Privado de Competitividad, 2015).
las TIC, como serían: la infraestructura, los equipos, la producción de servicios (negocios de producción de software, servicios de consultoría en TI, servicios de telecomunicaciones), las industrias de las plataformas digitales (producción de contenido digital, desarrollo de aplicaciones, empaquetamiento de contenidos generados por los usuarios), y el I+D+I (investigación, desarrollo e innovación). Todos estos aspectos son tomados en consideración por el CPC en una nueva propuesta de medición, a partir de una nueva cadena de valor, que expongo a continuación.
El valor agregado es el nombre con el que, desde el 2010, se identificaban los servicios de datos e internet. La cadena de valor TIC se componía de la infraestructura que permitía el acceso a los servicios de telecomunicación y los contenidos y uso de aplicativos de software de la industria TI. No obstante, con el crecimiento del sector, han surgido nuevos términos como “Economía Digital” e “Internet de las Cosas”;; dicho cambio obliga a una transformación tanto del mercado como de las formas de aproximación y análisis. En este sentido, desde el año 2015 se propone una nueva organización de la
cadena de valor para los análisis de crecimiento13.
Para comprender la nueva organización de la cadena de valor hay que partir de la definición que toma el MinTIC de “Economía Digital”: “Raúl Katz en su publicación El ecosistema y la economía digital en América Latina, define la economía digital como “el nuevo contexto industrial, de impacto económico y social que es resultado de la adopción masiva de la TIC”” (MinTIC, 2015b, p.5). Si bien esta definición no es amplia ni exhaustiva, sirve de base para proponer una cadena de valor que integra la industria de las plataformas digitales (industria que emerge de la Economía Digital). De esta manera, la nueva cadena de valor se compone de cinco dimensiones:“(1) la infraestructura que soporta la utilización de los servicios y productos, (2) la fabricación y/o venta de los bienes TIC, (3) la producción de los servicios de telecomunicaciones, donde el servicio de Internet comienza a ser el punto de surgimiento de una nueva industria, (4) la industria de las plataformas digitales. Toda la cadena de valor tiene como componente transversal el conjunto de actividades de (5) investigación, desarrollo e innovación necesarias para la
continua evolución del sector” (MinTIC, 2015b, p.5)14. De estos cinco componentes se
toma como referente la producción de servicios TIC (3) para medir el crecimiento del
13 PanoramaTIC, 2015 (MinTIC, 2015b).
Producto Interno Bruto (PIB) desde la oferta15 como producto agregado. Este cálculo es
realizado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).
El cálculo que se hace del PIB para el sector TIC se desprende de la rama de Transporte, Almacenamiento y Comunicaciones, en la cual se identifica la actividad económica de correo y telecomunicaciones. Estas actividades son el criterio para medir el aporte de la oferta que generan las empresas privadas del sector TIC al PIB. Para el análisis de crecimiento también se tienen en cuenta actividades económicas relacionadas con la ingeniería civil, el comercio y administración pública y defensa;; la seguridad social de
afiliación obligatoria y la educación de no mercado que hace parte del PIB16. Sin embargo,
el MinTIC señala que “de acuerdo con la forma como se está midiendo hoy el sector TIC, desde la actividad [económica de] correo y telecomunicaciones dentro del Producto Interno Bruto (PIB) no se puede analizar el sector TIC en su completitud sino únicamente desde los servicios de telecomunicaciones que generan un ingreso importante al país” (MinTIC, 2015b, p.10). En este sentido, son evidentes las limitaciones que hay en torno a la afirmación del MinTIC según la cuál se ha comprobado una “correlación directa entre la penetración de Internet, la apropiación de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), la generación de empleo y la reducción de la pobreza” (MinTIC, 2015). Como el mismo ministerio lo señala en el informe denominado PanoramaTIC (2015), “el componente de industria de plataformas digitales no se identifica dentro de ninguna actividad económica del PIB” (MinTIC, 2015b, p.11);; esto deja por fuera aspectos como la producción de contenidos digitales, el desarrollo de aplicaciones o el empaquetamiento de contenidos generados por los usuarios.
A pesar de lo anterior, el MinTIC sigue tomado como referentes los estudios de Raúl Katz para América Latina. Un concepto relevante para examinar la relación entre el uso de las TIC y la reducción de pobreza es el de la “digitalización”. Según Katz, “la digitalización describe las transformaciones sociales, económicas y políticas asociadas con la adopción masiva de las tecnologías de información y comunicación (...) y depende del despliegue y ampliación de infraestructura de telecomunicaciones”. (MinTIC, 2015b, p.7). Desde esta caracterización, Katz (2015) afirma que la digitalización contribuyó un 4,30% al PIB
15 “Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el cálculo del Producto Interno Bruto (PIB) se puede realizar de tres formas: (a) Desde la demanda, (b) Desde la oferta, y (c) Desde los ingresos generados” (MinTIC, 2015b, p. 8).
Latinoamericano en el periodo 2005-2013;; de igual forma, afirma que el aumento del 10% en el índice de digitalización generó, por un lado, una reducción del 0,72% de la tasa de desempleo y, por otro, creó aproximadamente 900.000 empleos/año para el periodo 2005- 2013.
Para que la digitalización genere transformaciones sociales, económicas y políticas, es necesario configurar una estrategia para la distribución de infraestructura de telecomunicaciones. En Colombia, este paso se ha dado a partir de la consolidación de los llamados Puntos Vive Digital (PDV), lugares en donde se garantiza acceso a las TIC (principalmente computadores e internet). A continuación expongo de qué forma se han articulado los PVD al plan de tecnología y cuáles son sus principales características.
La articulación del plan Vive Digital con los Puntos Vive Digital
En el Informe de MinTIC de Gestión al Congreso 2015 se lee que el plan Vive Digital “está dirigido de manera prioritaria a beneficiar a los colombianos más pobres y se ha desarrollado en armonía y total articulación con el Plan Nacional de Desarrollo, con visión regional (los 32 departamentos del país y las ciudades capitales ya lo integraron [en] sus planes) y con alianzas público privadas para ampliar los recursos” (MinTIC, 2015c, p. 10). Este plan ha tenido dos fases, la primera 2010-2014, en donde el objetivo principal fue mejorar la infraestructura tecnológica con el fin de masificar el uso del internet, esto a partir de la introducción y expansión de la Red Nacional de Fibra Óptica e Inalámbrica con la participación de los diferentes operadores. La segunda fase 2014-2018 tiene como principales objetivos: (1) Consolidar a Colombia como país líder en el desarrollo de aplicaciones con utilidad social para promover el progreso de los colombianos más pobres. (2) Ser el Gobierno más eficiente y transparente con apoyo en la tecnología. (3)
Promover y fortalecer la formación de talento digital.17
Estos tres objetivos buscan la implementación de aplicaciones y contenidos digitales para las necesidades locales de la población colombiana. Estos esfuerzos ya se están adelantando con programas como Redvolución, Apps.co, TalentoTI, Centro de Relevo, Trámites y servicios en línea, entre otros. Sin embargo, para poder haber llegado a esta segunda fase fue necesaria la de infraestructura, la cual se articuló con los llamados Puntos Vive Digital (PVD). Los PVD son centros comunitarios que garantizan el acceso a
17 MinTIC, 2015c, p.10.
las TIC para población de estratos 1, 2 y 3 “mediante un modelo de servicios sostenible que permite integrar a la comunidad en escenarios de acceso, capacitación, entretenimiento y otras alternativas TIC en un mismo lugar, con el fin de contribuir al desarrollo social y económico de la población y al mejoramiento de la calidad de vida de cada colombiano” (MinTIC, 2016). Los PVD han tenido tres fases de consolidación: en la fase 0 (2010) se instalaron 71 PVD en 67 municipios;; en la fase 1 (2012) se instalaron 480 PVD en 363 municipios de 25 departamentos;; y en la fase Plus (2014) se instalaron 335 PVD en 264 municipios.
El PVD donde se centra mi investigación se encuentra en el municipio de Nemocón, Cundinamarca en la Biblioteca El Futuro. Este PVD hace parte de la fase 1, donde las características son: “el Ministerio TIC aporta la infraestructura tecnológica y equipos, y paga la operación;; el operador suministra la conectividad, el mantenimiento de equipos y contrata al administrador;; y la Alcaldía pone el sitio y su adecuación, provee los servicios públicos y vigilancia” (MinTIC, 2016). El PVD de la Biblioteca El Futuro también está
acompañada por el programa Computadores para Educar del MinEducación, alianza que
se promueve con el objetivo de brindar a las escuelas y otras entidades públicas, como bibliotecas, los servicios de conectividad a internet. Este PVD está en operación desde el 23 de septiembre de 2014. Dentro de sus servicios se destacan: “Promover el buen uso de las herramientas TIC, dentro de la Comunidad de Nemocón, por medio de Alfabetizaciones Digitales y cursos Virtuales que pueden acceder de forma Gratuita, creando pautas de mejoramiento de la calidad de vida de estudiantes, comerciantes, empresarios, amas de casa, etc. en un ambiente productivo y didáctico” (Alcaldía de Nemocón PVD Nemocón, 2016). Sumado a esto, el PVD cuenta con el acompañamiento del SENA en talleres de capacitación y alfabetización digital, convenio que también hace parte de las estrategias del plan Vive Digital, pues el área de educación, investigación, desarrollo e innovación es de suma importancia en la propuesta del plan.
Los PVD han sido una de las estrategias fundamentales del gobierno para fomentar la Sociedad de la Información en Colombia. Dentro de los objetivos de inclusión, apropiación y uso de las TIC se tienen en cuenta los sectores de la educación, la salud y la justicia como sectores transversales prioritarios. Siguiendo esto, es importante conocer los reportes del uso que los colombianos hacen de las TIC. Así, según la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), para 2014,
los usos más frecuentes de Internet, entre los colombianos de 5 y más años de edad que utilizaron esta herramienta, fueron las redes sociales con el 63.2%, seguido muy de cerca por la obtención de información con el 61.7% y el correo y mensajería con el 57.6%. Otros usos importantes pero con una menor participación fueron la educación y el aprendizaje con el 36.7% y las actividades de entretenimiento con el 28.7%. Por otra parte, las actividades que menos se realizaron en Colombia a través de Internet durante el 2014 fueron los trámites con organismos gubernamentales (4.1%), la compra u orden de bienes o servicios (5.6%), la banca electrónica u otros servicios financieros (6.4%), la consulta de medios de comunicación (9.9%), entre otros (1.3%) (…) en la medida que los colombianos han incrementado el uso de las redes sociales han disminuido el uso de correo y mensajería, y las actividades de educación y aprendizaje, entretenimiento y consulta de medios de comunicación presentaron una disminución importante en el 2014 con respecto a los años anteriores (Reporte de Industria del Sector TIC, 2015, p. 32).
De acuerdo a lo anterior, y si se tiene en cuenta que la CRC es el ente regulador del MinTIC, los datos y afirmaciones que se presentan dan cuenta de una visión específica sobre las TIC. En el sucinto análisis que presentan, después de las cifras, se señala una correlación entre el incremento del uso de las redes sociales y la disminución de las actividades de educación, entretenimiento y consulta de medios de comunicación. Esta visión plantea que el MinTIC deberá concentrar sus esfuerzos en las áreas que allí se muestran como débiles. Sin embargo, es importante interrogar este tipo de aserciones, ya que las variables sobre las que se basan son muy generales y pueden llegar a ser insuficientes o rebatidas en lugares y contextos específicos.
Situación problemática y derrotero teórico
Como se puede ver, el plan de tecnología busca crear mecanismos para que el proceso de introducción, uso y apropiación de tecnología por parte de los ciudadanos sea exitoso. El nivel de efectividad es medido a partir de análisis cuantitativos, los cuales le permiten al país generar comparaciones tanto a nivel interno como externo – primero a nivel regional latinoamericano y después internacional –. Esta búsqueda es necesaria debido a los órdenes de competencia capitalista en los que vivimos, sin embargo es importante ir más allá de esta explicación. Como primera parte de esta investigación propongo una lectura
crítica a la lógica que subyace a este tipo de política pública. Considero que dicha lógica se basa en la “racionalidad neoliberal”, la cual debe ser analizada para poder comprender los objetivos que hay detrás de planes como el de “Vive Digital”. Pero este es apenas el primer paso, pues la introducción de tecnología no sólo responde a un nivel institucional, sino que también tiene repercusiones a escala local y personal. Ésta última es el segundo nivel que propongo en mi investigación. A partir de éste quiero sugerir que el “vivir digital”
se desenvuelve en el ámbito simbólico-práctico de la vida de las personas. De este modo,
busco un punto medio para presentar la tensión que existe entre la “racionalidad neoliberal” y el ámbito simbólico-práctico de la vida cotidiana de las personas.
En el primer nivel de investigación presento la sección: «Lectura crítica y
posicionamiento en torno a la racionalidad neoliberal en relación con el plan de tecnología “Vive Digital”». Allí exploro la lógica político-económica desde donde se entiende y organiza la sociedad. Tecnología, políticas y mercado se unen para la consolidación y expansión de un orden neoliberal. De la mano de David Harvey presento un entendimiento general del neoliberalismo y después construyo una lectura crítica con los planteamientos de Christian Laval y Pierre Dardot (“racionalidad neoliberal”) y Jesús
Martín Barbero (la politización de la tecnología). Después presento la sección «Reflexión
en torno a lo que sugiere un Vivir… Digital» donde los planteamiento de Enrique Dussel, Humberto Maturana y Sherry Turkle, aportan a una comprensión alternativa del “vivir digital” a escala local-personal. Como último punto de este nivel, presento la sección «El pensamiento moderno y su reflejo en el plan Vive Digital» donde expongo que junto a la racionalidad neoliberal se encuentra el pensamiento moderno que concibe a la tecnología de un modo determinista.
El segundo nivel –simbólico-práctico–, parte de la sección «Re-situar al sujeto para
poder hablar de su relación con la tecnología», allí tomo en consideración los planteamientos de Tim Ingold para comprender el desplazamiento que ha tenido el sujeto en el proceso de su relacionamiento con la tecnología. Después, en las secciones «Mediación 1: Educación, la alfabetización digital» y «Mediación 2: Política, nuevas formas de ciudadanía» presento dos tipos de mediación centrales al proceso de “vivir digital”, los cuales transforman la relación de los sujetos con ámbitos como la educación y
la ciudadanía. Finalmente, en la sección «Agencia y Proyectos» presento una lectura de
la agencia desde los planteamientos de la antropóloga Sherry Ortner. A partir de la comprensión dialéctica entre estructura y agencia propongo una interpretación desde la
cual leer los datos obtenidos en campo.
En la última sección «El vivir digital de Nemocón» presento los datos que obtuve en
campo junto con mi interpretación. Y para finalizar, «Conclusiones».
Metodología
El desarrollo de mi investigación se divide en dos momentos. El primero fue la recopilación y análisis de fuentes primarias y secundarias. En este proceso me concentré en algunos de los informes oficiales del Ministerio TIC, como por ejemplo: “Documento Vivo del Plan. Versión 1.0/ Febrero de 2011” y “Plan Vive Digital Colombia 2014 – 2018”. En éstos pude observar los discursos y concepciones que subyacen en la consideración de la tecnología en relación con: despliegue de infraestructura, servicios, educación, trabajo, empresa, entre otros. También analicé informes de carácter cuantitativo relacionados con el sector TIC en Colombia, principalmente documentos del Consejo Privado de Competitividad y de la Comisión de Regulación de Comunicaciones. Estos documentos me permitieron construir una lectura transversal con los informes mencionados, pues su aproximación valorativa agrega elementos que afirman los discursos planteados.
El segundo momento, fue el trabajo etnográfico, que lleve a cabo en el mes de diciembre de 2015 (dos semanas) y de febrero a abril de 2016 (1 a 2 visitas por semana). El desarrollo etnográfico estuvo orientado por observación participante en el PVD de la biblioteca El Futuro en Nemocón. Allí, mi rol como observadora participante involucró diferentes momentos y actividades. Primero, acompañé al administrador del PVD – Fernando Caicedo– en varias de sus tareas, por ejemplo recibiendo a las personas que llegaban para hacer uso de las instalaciones. Esto me permitió entablar una buena relación con Fernando, lo cual nos condujo a varias conversaciones interesantes y fructíferas para la investigación. Acompañar en el recibimiento también me permitió conocer y acercarme a algunas de las personas de la comunidad, que más adelante entrevistaría. Sumado a esto, observé varias sesiones de las capacitaciones digitales que el SENA estuvo ofreciendo en el PVD, especialmente las del profesor César Javier Barriga. Como tercera actividad, acompañé a diferentes personas en sus tareas (laborales o de ocio) en el computador, mientras que sosteníamos diálogos informales o llevábamos a cabo una entrevista.
Además de lo anterior, realicé entrevistas semiestructuradas. Éstas estuvieron guiadas por dos tipos de protocolo base de preguntas, uno dirigido a trabajadores del PVD (administrador y profesores) y otro a las personas de la comunidad que frecuentan y
hacen uso del PVD18. En total realicé 18 entrevistas, la cuales se dividen en los siguientes
rangos de edad: 15-17, 18-25, 30-50, 50-65. Como se puede ver hay 4 grupos, esta división me permitió desarrollar una perspectiva intergeneracional, la cual fue evidente estando en campo. La idea inicial era trabajar con jóvenes, sin embargo, dadas las dinámicas que se desarrollan en el PVD, encontré que lo más apropiado era implementar un acercamiento de este tipo. Personas de todas las edades frecuentan el PVD y comparten espacios de manera simultánea (por ejemplo uno puede observar en una capacitación digital a una persona de 64 años, junto a otra de 16), esto genera dinámicas particulares que requieren ser vistas e interpretadas en conjunto.
Tanto en el proceso de observación participante, como en el de entrevistas, realicé registros con video cámara y cámara fotográfica. Esto fue importante para la recolección de información y su posterior interpretación. El registro audiovisual tiene alcances diferentes al registro en diario de campo, se pueden visualizar de manera repetida las entrevistas y observar detalles que quizá durante el trabajo de campo pasen desapercibidos. El registro audio visual, además de su utilidad para el análisis de información, lo realicé con el objetivo de desarrollar futuros proyectos, como por ejemplo hacer un documental.
Como último punto, es importante mencionar que la colaboración por parte de las personas en Nemocón fue con su consentimiento informado, los acuerdos se realizaron de manera verbal. Las entrevistas, fotos y videos frutos de esta investigación contaron con el apoyo de las personas que allí aparecen. Debido a que el material que se presenta no contiene ninguna información de carácter sensible, decidí usar los nombres reales. Por otro lado, quiero llevar el resultado de esta investigación a la comunidad de Nemocón, a modo de agradecimiento por su entusiasmo y gran colaboración;; por esta razón, también considero importante presentar el material con los nombres reales, ya que así se puede generar un sentimiento de reciprocidad más directo.
Este proceso me permitió recolectar información muy variada, que a modo de mosaico
presento en la sección «El vivir digital de Nemocón». Esta sección inicia con una
contextualización del lugar, seguida de dos entrevistas que dibujan el «Contexto General» en la relación del PVD con las personas que allí asisten. Después, presento la
sección «Proyectos» en donde el mosaico de experiencias, intenciones, deseos y
necesidades de la gente de Nemocón se despliega;; esto a partir de las secciones denominadas: La familia, Adolescentes, Mamás y Papás Jóvenes, Trabajadores y Tercera edad.
I
Lectura crítica y posicionamiento en torno a la racionalidad neoliberal en relación con el plan de tecnología “Vive Digital”
El plan de tecnología19 que presenta el MinTIC para Colombia se inscribe en la afirmación
según la cuál: “Está demostrado que hay una correlación directa entre la penetración de Internet, la apropiación de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), la generación de empleo y la reducción de la pobreza” (MinTIC, 2015). Aserciones como esta requieren de una lectura que cuestione la lógica subyacente que las legitima. Dicha lógica se enmarca en formas político-económicas de entender y organizar la sociedad. La convergencia de tecnología, políticas y mercado se halla en la consolidación y expansión de un orden neoliberal. En esta sección presento una interpretación del plan Vive Digital a partir de un análisis crítico de la racionalidad neoliberal en relación con la tecnología. Para después, integrarlo con una reflexión sobre lo que sugiere un “vivir digital”. Para ello, primero expongo una caracterización del neoliberalismo, tomando como punto de partida los planteamientos de David Harvey. Segundo, exploro una lectura crítica al neoliberalismo desde Christian Laval y Pierre Dardot, quienes amplían el horizonte interpretativo para comprender el papel del Estado. Tercero, presento la mirada de Jesús Martín Barbero que politiza la tecnología, al reconocer que ésta tiene implicaciones que emergen pero no se detienen en el ámbito material. Como cuarto y último punto, abro la
reflexión en torno a la pregunta ¿qué sugiere un vivir… digital? Donde la palabra vivir
deviene protagonista en el pensamiento de Enrique Dussel y Humberto Maturana, para después abrirle paso a Sherry Turkle, quien centra la importancia de la tecnología en las prácticas y usos cotidianos de las personas.
19 Este se inscribe dentro del Plan Nacional de Desarrollo (PND) y dentro de la Política de Desarrollo Productivo (PDP), a partir de la cual se busca, entre otros objetivos, ajustar la arquitectura institucional encargada de la competitividad e innovación. (Consejo Privado de Competitividad, tomado de http://www.compite.com.co/site/politica-de-desarrollo-productivo-para-colombia/).