• No se han encontrado resultados

Preparación Espiritual

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2021

Share "Preparación Espiritual"

Copied!
5
0
0

Texto completo

(1)

1 Domingo 30 de mayo de 2021 Solemnidad de la Santísima Trinidad. Ciclo B “La palabra del Señor

es sincera, y todas sus acciones

son leales”. Sal. 32

Espíritu Santo, Amor del Padre y del Hijo: que sepamos descubrirte entre nosotros; que busquemos siempre vincularnos con otros;

que el Evangelio que hoy escuchamos lo convidemos a todos.

Amén

16 Los once discípulos fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había mandado. 17 Al verlo se postraron, incluso los que habían dudado.

18 Jesús se acercó y les dijo: «Dios me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra.

19 Vayan, pues, y hagan discípulos a todos los pueblos: bautícenlos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Sepan que yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de los tiempos».

Preparación Espiritual

Texto Bíblico

(2)

2

Algunas preguntas para una lectura atenta

1. ¿Por qué es importante Galilea en la vida de Jesús y de los discípulos? 2. ¿Por qué vuelven allí los discípulos después de la resurrección? 3. ¿Qué actitud tienen los discípulos cuando ven al Señor Resucitado? 4. ¿Qué les manda Jesús hacer? ¿A quiénes tienen que dirigirse? 5. ¿Y qué va a hacer Jesús, qué les promete?

Mons. Dam ián Nannini: obispo de la diócesis de San Miguel (Argentina); Licenciado en Sagrada Escritura por el Pontificio Instituto Bíblico

Algunas pistas para comprender el texto:

Esta escena, es la conclusión y culminación de todo el evangelio de Mateo. Este final ha sido muy elaborado por Mateo y hay que comprenderlo, ante todo, poniéndolo en relación con el conjunto del evangelio.

Desde el comienzo el evangelista nos presenta a los once discípulos en Galilea (v.16), lugar dónde les había convocado el Señor (cf. Mt 26,32; 28,7.10). Esta región de Tierra Santa tiene un significado importante pues en Galilea había comenzado (cf. Mt 4,12ss) y se había desarrollado el ministerio de Jesús; y allí también tendrán los discípulos que retomar la misión. En el mismo evangelio de Mateo se la llama “Galilea de las naciones o de los paganos” (4,15) por ser la región más llena de presencia extranjera en Israel; por eso, a nivel histórico salvífico, llega a ser un símbolo de la universalidad del mensaje evangélico. Y es justamente aquí, en Galilea, donde los discípulos reciben el mandato de anunciar el evangelio a todas las naciones.

En un monte de Galilea los discípulos se encuentran con el Señor resucitado. Dice el texto que lo adoraron, pero a la vez, titubearon, dudaron (v.17). Es una actitud contradictoria que caracteriza a los discípulos en el evangelio de Mateo a quienes varias veces Jesús los llama “hombres de poca fe” (cf. Mt 6,30; 8,26; 16,8; 17,20). Tienen fe, pero todavía les falta creer más y mejor.

A continuación, Jesús se presenta como el Señor glorioso y exaltado por Dios, que recibe del Padre todo poder en el cielo y en la tierra; por tanto, tiene un señorío sobre toda la creación.

Sigue el mandato misionero. Esta misión se expresa con un verbo principal en imperativo - hagan discípulos y otros dos en participio que lo complementan bautizando...enseñando -Los discípulos tienen que repetir la acción de Jesús: formar discípulos; pero discípulos y seguidores de Jesús, no de ellos. Y tendrán que transmitirles las enseñanzas del mismo Jesús, que es el único maestro (cf. Mt 23,8-10); más aún, tendrán que "sumergirlos" (bautizarlos) en el misterio de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Se trata, por tanto, de llevar a otros al seguimiento de Jesús y hacerlos partícipes de la vida Trinitaria.

El horizonte de la misión es universal, pues la expresión “a todas las naciones” se refiere a todos los pueblos, sin excepción alguna, por tanto, invita a hacer que todos los paganos sean discípulos.

Por último, la Promesa de su Presencia. No promete seguridades ni grandes hazañas, sólo su Presencia, siempre y hasta el fin del mundo.

(3)

3

Sabemos lo importante que es conocer el nombre propio de las personas para poder llamarlas y crear un vínculo con ellas. Por eso, para empezar a conocernos nos presentamos diciéndonos nuestro nombre. Y este puede ser el comienzo de una hermosa amistad. Ahora bien, ¿cuál es el nombre más propio de Dios para poder invocarlo, empezar a conocerlo y relacionarnos con Él? Esta misma pregunta se la hicieron los cristianos en el siglo II y surgió como respuesta el de “Trinidad”. Este es el nombre más propio del Dios de los crist ianos, pues a través del mismo se puede expresar sintéticamente lo que la fe cristiana tiene de nuevo y original con respecto a Dios. Así, con el nombre de Santísima Trinidad, los cristianos expresamos y confesamos nuestra fe en un Único y sólo Dios que en su intimidad es comunión de Tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Pero apenas empezamos a hablar de la unidad de naturaleza y la distinción de las personas en Dios - Trinidad, este misterio central de nuestra fe se vuelve lejano y casi hasta abstracto, irreal. Sin embargo, Dios en su misterio de vida Trinitaria es al mismo tiempo lo más trascendente como lo más cercano a nosotros. En efecto, la palabra bautizar significa literalmente “sumergir”; por tanto, en nuestro bautismo fuimos “sumergidos” en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Bien podemos decir que “Dios es familia”, y que formamos parte de esta familia, es nuestra “familia divina”. Al respecto decía el Papa Francisco: “Dios es una “familia” de tres Personas que se aman tanto que forman una sola cosa. Esta “familia divina” no está cerrada en sí misma, sino que está abierta, se comunica en la creación y en la historia y ha entrado en el mundo de los hombres para llamar a todos a formar parte. El horizonte trinitario de comunión nos rodea a todos y nos estimula a vivir en el amor y en el compartir fraterna, seguros de que allí donde hay amor, está Dios”.

Todos estamos llamados a experimentar la Trinidad que mora en nosotros. Y también, si dejamos que nuestra fe crezca y madure, nos vincularemos con cada Persona de la Trinidad de modo distinto. En cuanto a nuestra relación con Dios Padre, dice el Papa Francisco en Cristo Vive 113: “Quizás la experiencia de paternidad que has tenido no sea la mejor, tu padre de la tierra quizás fue lejano y ausente o, por el contrario, dominante y absorbente. O sencillamente no fue el padre que necesitabas. No lo sé. Pero lo que puedo decirte con seguridad es que puedes arrojarte seguro en los brazos de tu Padre divino, de ese Dios que te dio la vida y que te la da a cada momento. Él te sostendrá con firmeza, y al mismo tiempo sentirás que Él respeta hasta el fondo tu libertad.” En cuanto a nuestra relación con el Hijo Jesús: “Él vive, entonces puede estar presente en tu vida, en cada momento, para llenarlo de luz. Así no habrá nunca más soledad ni abandono. Aunque todos se vayan Él estará, tal como lo prometió: «Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo» (Mt 28,20). Él lo llena todo con su presencia invisible, y donde vayas te estará esperando. Porque Él no sólo vino, sino que viene y seguirá viniendo cada día para invitarte a caminar hacia un horizonte siempre nuevo.” (CV 125). Al Espíritu Santo, nuestro santificador, no podemos ponerle un rostro, pero “Es Él quien está detrás, es Él quien prepara y abre los corazones para que reciban ese anuncio, es Él quien mantiene viva esa experiencia de salvación, es Él quien te ayudará a crecer en esa alegría si lo dejas actuar. El Espíritu Santo llena el corazón

(4)

4

de Cristo resucitado y desde allí se derrama en tu vida como un manantial. Y cuando lo recibes, el Espíritu Santo te hace entrar cada vez más en el corazón de Cristo para que te llenes siempre más de su amor, de su luz y de su fuerza.” (CV 130).

Por último, creemos que el hombre es imagen de Dios. Sí, somos imagen de Dios Trinidad, de Dios que en su intimidad es COMUNIÓN DE PERSONAS. Y en la Trinidad cada persona se define por relación a las demás, su ser personal está en la donación de sí misma. Es claro entonces que alcanzaremos nuestra mayor realización como personas en la medida que vivamos la comunión y la entrega sincera de nosotros mismos a los demás por amor.

Al respecto decía el Papa Francisco en el ángelus del 27 de mayo de 2018: “la fiesta de la Santísima Trinidad nos hace contemplar el misterio de Dios que incesantemente crea, redime y santifica, siempre con amor y por amor, y a cada criatura que lo acoge le da la posibilidad de reflejar un rayo de su belleza, bondad y verdad. Él desde siempre ha elegido caminar con la humanidad y formar un pueblo que sea bendición para todas las naciones y para cada persona, ninguna excluida. El cristiano no es una persona aislada, pertenece a un pueblo: este pueblo que forma Dios. No se puede ser cristiano sin tal pertenencia y comunión. Nosotros somos pueblo: el Pueblo de Dios. Que la Virgen María nos ayude a cumplir con alegría la misión de testimoniar al mundo, sediento de amor, que el sentido de la vida es precisamente el amor infinito, el amor concreto del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.”

Continuamos la meditación con las siguientes preguntas:

1. ¿He logrado vincularme con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo de modo personalizado?

2. ¿Contemplo la Santísima Trinidad para conocerme a mí mismo y mi vocación a la comunión?

3. ¿Experimento a la Santísima Trinidad como la “Familia Divina” de la que formo parte?

4. ¿Comprendo que para realizarme en plenitud tengo que donarme en el amor a los demás, a imagen de Dios Trinidad?

Gracias porque a imagen de ustedes, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Puedo sentir el gozo de experimentar lo que es la verdadera familia.

Sumérgenos, Trinidad de Amor, en la fecundidad de la comunión. Haznos ser artesanos de la unidad, valorando las diferencias.

Regálanos el rescatar el don propio para ponerlo al servicio. Que sepamos ver las originalidades para usarlas para el bien común.

Trinidad de Amor, hermánanos aún más y envíanos a la misión. Amén

Oración

¿Cómo hago propias en mi vida

las enseñanzas del texto?

n

¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

¿Cómo hago propias en mi vida

las enseñanzas del texto?

(5)

5

Padre, Hijo y Espíritu Santo sumérjanme en la comunión para desde allí vivir la misión ”

Durante esta semana me comprometo a llamar o visitar a algún integrante de mi familia biológica o espiritual que hace mucho que no veo o visito.

“La Trinidad: aquí está nuestra morada, nuestro hogar, la casa paterna de la que jamás debemos salir...” Santa Isabel de la Trinidad.

Contemplación

Acción

Bitácora de Grandes Lectionautas

¿Cómo hago propias en mi vida las enseñanzas del texto?

¿Cómo hago propias en mi vida

las enseñanzas del texto?

n

¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

¿Cómo hago propias en mi vida

las enseñanzas del texto?

Referencias

Documento similar

Volviendo a la jurisprudencia del Tribunal de Justicia, conviene recor- dar que, con el tiempo, este órgano se vio en la necesidad de determinar si los actos de los Estados

La reacción del grupo organofuncional del silano con el polímero establece enlaces a través del grupo silano que actúa como puente entre polímero y substrato (figura 2.2.-d).

En cuarto lugar, se establecen unos medios para la actuación de re- fuerzo de la Cohesión (conducción y coordinación de las políticas eco- nómicas nacionales, políticas y acciones

En el capítulo de desventajas o posibles inconvenientes que ofrece la forma del Organismo autónomo figura la rigidez de su régimen jurídico, absorbentemente de Derecho público por

D) El equipamiento constitucional para la recepción de las Comisiones Reguladoras: a) La estructura de la administración nacional, b) La su- prema autoridad administrativa

b) El Tribunal Constitucional se encuadra dentro de una organiza- ción jurídico constitucional que asume la supremacía de los dere- chos fundamentales y que reconoce la separación

“Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo Único, para que quien crea en Él no se pierda, sino que tenga vida eterna.. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar

1. LAS GARANTÍAS CONSTITUCIONALES.—2. C) La reforma constitucional de 1994. D) Las tres etapas del amparo argentino. F) Las vías previas al amparo. H) La acción es judicial en