Programa para disminuir los factores de riesgo psicosocial evitando la posible repetición del delito sexual en niñas, niños y adolescentes
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(2) PROGRAMA. 2. PROGRAMA PARA DISMINUIR LOS FACTORES DE RIESGO PSICOSOCIAL EVITANDO LA POSIBLE REPETICIÓN DEL DELITO SEXUAL EN NNA. TRABAJO DE GRADO. Ps. ORLANDO JIMENEZ. Allison Michelle López, Cod. 425616 Erika Tatiana Lara Católico, Cod. 425280 Karen Julieth Barbosa Ruiz, Cod. 425472 María Fernanda Ojeda Santamaría, Cod. 425646. UNIVERSIDAD CATÓLICA DE COLOMBIA FACULTAD DE PSICOLOGÍA CURSO DE ESPECIAL INTERÉS EN VICTIMOLOGÍA Y CRIMINOLOGÍA BOGOTA D.C. NOVIEMBRE DE 2018.
(3) PROGRAMA. 3.
(4) PROGRAMA. 4. “Las opiniones expresadas en este trabajo son responsabilidad de los autores; la Facultad de Psicología de la Universidad Católica de Colombia ha verificado el cumplimiento de las condiciones mínimas de rigor científico y de manejo ético.” (Artículo 65 Reglamento Interno).
(5) PROGRAMA. 5. Agradecimientos. Nuestro agradecimiento total a la Universidad por su formación integral, a cada uno de los docentes que nos acompañaron en este proceso de aprendizaje y fueron guía en cada uno de los pasos académicos que logramos y en especial a quienes nos asesoraron en el desarrollo del Trabajo de Grado: Orlando Jiménez, Iván Zúñiga, Liliana Ortiz, Ever López y Raúl Jiménez gracias por su seguimiento y enseñanza..
(6) PROGRAMA. 6. Dedicatoria. A nuestras familias, quienes fueron el pilar de esta meta cumplida, un apoyo moral, emocional y humano durante este largo camino, gracias a cada uno de ellos. A nuestros padres, por ser las personas que nos ayudaron a forjar el camino, con carácter, amor y dedicación. A nuestros hermanos y amigos por que fueron de gran compañía en momentos difíciles y gratos de este arduo camino. A nuestros docentes los cuales desde el primer momento nos inculcaron amor y pasión por esta hermosa carrera, enseñándonos que el camino no es fácil ni corto y que si se practica nuestra profesión con pasión todo es posible y todos los sacrificios y esfuerzos se verán recompensados..
(7) PROGRAMA. 7. Tabla de Contenido Resumen ........................................................................................................................... 12 Justificación...................................................................................................................... 13 Marco Teórico .................................................................................................................. 15 Tipos de abuso sexual................................................................................................... 18 Modelos del abuso sexual ............................................................................................. 19 Prevalencia del abuso sexual en Colombia .................................................................. 21 Detección del abuso sexual .......................................................................................... 22 Consecuencias del abuso sexual ................................................................................... 23 Factores de Riesgo........................................................................................................ 27 Importancia del fenómeno del abuso sexual infantil y de la administración de justicia ...................................................................................................................................... 29 Prevención del abuso sexual......................................................................................... 30 Tipos de prevención ..................................................................................................... 31 Herramientas de prevención ......................................................................................... 32 Tratamiento o reparación.............................................................................................. 33 Marco Legal ..................................................................................................................... 35 Constitución Política de Colombia ............................................................................... 35 Marco Ético ...................................................................................................................... 46 Objetivos .......................................................................................................................... 47 Estudio de Mercadeo ........................................................................................................ 48 Justificación .................................................................................................................. 48 Objetivos de Mercadeo .................................................................................................... 49 Presentación del Producto ................................................................................................ 49 Variables Psicológicas Que Lo Componen ...................................................................... 52 Clientes............................................................................................................................. 53 Descripción De Mercado Meta ........................................................................................ 55 Competencia..................................................................................................................... 55 Competencia directa ..................................................................................................... 55 Competencia sucedánea ............................................................................................... 55 Análisis DOFA ................................................................................................................. 56 Canales De Distribución .................................................................................................. 57.
(8) PROGRAMA. 8. Resultados - Producto visible (Anexo 1) ......................................................................... 58 Conclusiones .................................................................................................................... 59 Referencias ....................................................................................................................... 60.
(9) PROGRAMA. 9. Lista de tablas. Tabla 1. Exámenes medicolegales por presunto delito sexual según grupo de edad y sexo de las víctimas del año 2017 Tabla 2. Análisis DOFA.
(10) PROGRAMA. 10. Lista de figuras. Figura 1. Modelo ecológico, análisis de Violencia, 28 Figura 2. Juega sin miedo a que se repita, 50.
(11) PROGRAMA. 11. Lista de Apéndices. Apéndice 1 Encuesta de factores psicosociales Apéndice 2: Encuesta de Mercadeo.
(12) PROGRAMA. 12. PROGRAMA PARA DISMINUIR LOS FACTORES DE RIESGO PSICOSOCIAL EVITANDO LA POSIBLE REPETICIÓN DEL DELITO SEXUAL EN NNA. Resumen. El objetivo del trabajo fue realizar un programa para disminuir los factores de riesgo psicosocial evitando la posible repetición del abuso sexual en Niños, niñas y adolescentes (NNA) realizando una investigación teórica en la cual se identifican los factores de riesgo asociados, además de identificar la normativa jurídica y ética para el delito sexual. Este producto tiene como fin hacer un acercamiento y orientar a padres, investigadores, entidades públicas y privadas en el qué hacer después de ocurrido el delito y prevenir la no repetición con psicoeducación a través de un cuadernillo entregable el cual tiene actividades lúdicas que pretenden disminuir los factores de riesgo psicosociales asociados al delito sexual, como lo es el factor emocional, sexual y social, además de realizar una encuesta de mercadeo con el fin de identificar las necesidades de cliente y como finalidad obtener un producto completo y competente para el nicho seleccionado.. Palabras Clave: Psicoeducación (010201), Factores de riesgo (120210), Emocional (110107), Sexual (110206), Social (09006) , Delitos Sexuales (090802)..
(13) PROGRAMA. 13 Justificación. La violencia sexual es un fenómeno que ha sido marcado por los parámetros patriarcales en las relaciones de poder, es considerado una problemática de salud pública y además tiene definidas sus potenciales víctimas entre las cuales los NNA son los más vulnerados, afectando diferentes áreas de la salud mental y física generando malestar en la calidad de vida de las víctimas, por tal razón nace la importancia de prevenir esta problemática reconociendo los posibles factores psicosociales asociados al abuso sexual. Montero y Colmenares (2012), realizaron un estudio sobre el conocimiento de los padres en la prevención del abuso sexual, que indica que el 75% de los padres de familia aseguran que los niños no perciben de manera instintiva donde empieza la explotación de su cuerpo, razón por la cual el niño no se encuentra en la disposición de evitar el abuso, puesto que muchas veces no logran sentir que esté mal lo que el victimario le hace, y mucho menos cuando el niño confía en la persona y no realiza ninguna función evitativa porque es posible que sienta que es normal lo que pasa, afirmado que la mayoría de los padres de menores abusados no son capaces de denunciar el acto ante las instituciones por falta de conocimiento de sus derechos, o por estigmas sociales, evitando el tema legal y manejando la situación ellos mismos; es entonces cuando cuestionan el testimonio del menor o lo enfrentan con el victimario realizando un proceso de re victimización, generando un malestar mayor en la víctima y su núcleo familiar. Frente a las principales víctimas, si se analiza por grupos etarios, se encuentra que el 86,83% de los casos se cometieron contra niños, niñas y adolescentes. Y si se analiza desde la distinción sexual, hay un hallazgo en el que el 85.4% de las víctimas fueron mujeres. El 86,65% de los abusos se cometieron presuntamente por personas cercanas a la víctima (familiar, conocido, amigo(a), pareja o expareja). El escenario del hecho con mayor riesgo para que se cometan actos de violencia sexual es la vivienda, donde se perpetró el 76,56% de los casos registrados durante el año 2017. Bogotá, Antioquia, Valle del Cauca, Cundinamarca y Santander son los cinco departamentos donde se reportaron mayor número de eventos de violencia sexual durante el 2017 (INMLCF, 2017)..
(14) PROGRAMA. 14. Respecto a las variaciones anuales más significativas durante el decenio 20082017, se encuentra que para el año 2010 hubo una disminución del 6,8% de casos de violencia sexual con respecto al año anterior, pero se ve contrastada con el aumento del 12,19% para el 2011. A partir del año 2012, aunque hay disminuciones leves, la tendencia se observa como continua y permanece así hasta el año 2016, cuando se registró 21.399 casos. Es alarmante observar que el año 2017 tuvo un aumento del 11,21% respecto al año anterior, al registrar 23.798 casos, lo que indica que la ocurrencia de hechos de violencia sexual es más frecuente; la tasa por cada 100.000 habitantes se incrementó a 48,28, esto es, la segunda mayor durante todo el decenio (INMLCF, 2017). Por lo anterior el presente trabajo se realiza con el fin evaluar y disminuir el impacto y las consecuencias causadas por los delitos en contra de la libertad, integridad, formación y sexual en los NNA Víctimas del Delito Sexual teniendo en cuenta las áreas de ajuste que se ven más afectadas y vulneradas por este tipo de delito. Es de resaltar que en la actualidad no existe un programa o protocolo que tenga como objetivo la disminución de los riesgos psicosociales derivados de los delitos sexuales, la realización de este busca garantizar el restablecimiento sus derechos como la libertad, el desarrollo psicológico y el desarrollo sexual vulnerado. Para que todo ello sea posible este programa es diseñado específicamente para los cuidadores directos de las víctimas, lo que garantiza que los NNA víctimas reciban de primera mano el cuidado y protección para la no repetición del delito..
(15) PROGRAMA. 15 Marco Teórico. El maltrato o abuso sexual, es la imposición de actos de carácter sexual contra la voluntad de la otra persona, como puede ser la exposición a actividades sexuales no deseadas, o la manipulación a través de la sexualidad. Lo anterior corresponde a un fenómeno que debe ser abordado desde una perspectiva integral, ya que hay muchas variantes que potencian la probabilidad de que sea infligido, que sea un fenómeno persistente en el tiempo y que se presente de manera continua en la sociedad (INMLCF, 2017). Para la Organización Mundial de la Salud la violencia sexual es “Todo acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual, los comentarios o insinuaciones sexuales no deseados, o las acciones para comercializar o utilizar de cualquier otro modo la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de la relación de ésta con la víctima, en cualquier ámbito, incluidos el hogar y el lugar de trabajo”. Precisamente, los actos que comprenden la violencia sexual comprenden aquellos que van desde el acoso hasta la penetración, pasando por la manipulación de las partes íntimas y agresiones físicas, siendo los NNA principalmente las principales víctimas de este (INMLCF, 2017). Violando la integridad y libertad sexual, lo cual implica la posibilidad real de elegir, sin ninguna atadura, el momento, la forma, y el sujeto con el que se ejercitara la sexualidad, implicando acción y pasividad. Acción en la medida que el ser sexuado puede elegir con quien sostener una relación libidinosa, y pasividad, cuando se abstiene conscientemente de ejercerla. Esto implica que el sujeto debe y tiene que ejercer el control sexual de su cuerpo, es decir, posee capacidad de autodeterminación sexual (Vaicuylyte, & Barrera, 2014). Según National Center for Child Abuse and Neglect (1999), dentro de la violencia sexual se considera al abuso como los contactos o interacciones entre un niño y un adulto, cuando el primero se utiliza para estimulación sexual del segundo o de otra persona. También puede cometerse por un menor de 18 años cuando es mayor que la víctima en 5 años o cuando está en una situación de poder o control sobre la víctima siendo este una de las formas más graves de violencia contra la infancia y conlleva secuelas en la vida de los niños y las niñas que lo sufren (Fliter, Elhai & Gold, 2003)..
(16) PROGRAMA. 16. El abuso sexual infantil (ASI) ha sido considerado como uno de los problemas sociales y de salud más graves del mundo, con una prevalencia estimada en años anteriores del 7,9% para los hombres y el 19.2% para mujeres. El abuso sexual infantil se define como los actos cometidos por adultos o personas significativamente mayores cuando un niño es usado para gratificación sexual o estimulación sexual. Las formas de ASI pueden incluir la participación en actividades sexuales con niños, como la violación, el intento de violación, la estimulación genital o la exposición genital (Wearick-Silva et al., 2014) Por otro lado, la Academia Americana de Pediatría define el ASI (Abuso sexual infantil) como la práctica de un contacto físico o visual, cometido por un individuo en el contexto sexual; con violencia, engaño o seducción, ante la incapacidad del niño para consentir, en virtud de su edad y diferencia de poder (Mebarak, Martínez, Sánchez & Lozano 2010).Agregando según el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) la violencia sexual como el término más amplio y el abuso sexual como la manera específica a un tipo penal o delito definido según las características de la víctima y circunstancia de indefensión (Alape, Castaño, Quintero, Enciso, Marín y Ocampo, 2013). Esta conducta punitiva se presenta en diferentes edades, géneros y clases sociales, pero en Colombia las estadísticas hablan por sí solas y una de las poblaciones más vulnerables son los niños, niñas y adolescentes (NNA) siendo esta una de las peores formas de violencia contra la niñez y adolescencia. En la mayor parte de los casos judicializados los abusos son cometidos por conocidos y familiares, que acceden con facilidad al niño y aprovechan la confianza nacida en la convivencia, y suelen reiterarse en el tiempo, durante meses e incluso años, antes de ser descubiertos (UNICEF, 2016). Generalmente, quienes cometen actos de abuso sexual pertenecen al género masculino, aunque también existe una proporción minoritaria de mujeres agresoras, que se diferencian de los varones por su falta de empleo de violencia física. El incesto paterno filial, violación del tabú primordial, es el caso que reviste mayor gravedad debido a las consecuencias devastadoras que provoca sobre todos los aspectos de la vida cotidiana, destruye tanto la subjetividad como la configuración familiar (UNICEF, 2016). Cuando el menor conoce y aprecia al que lo abusa se siente atrapado entre el afecto y la lealtad que siente hacia esa persona y la sensación de que las actividades.
(17) PROGRAMA. 17. sexuales son terriblemente malas y el momento en el que trata de revelar el secreto puede ser amenazado o está siendo amenazado por el agresor en diferentes formas como retirarle el afecto o ejerciendo algún tipo de violencia o agresión, ocurriendo con frecuencia dentro del núcleo familiar, lo cual puede agudizar los temores del NNA, quien puede desarrollar preocupación hacia las reacciones de su familia o bien a que su familia se desintegre por causa del abuso, por lo que muchas veces prefiere callar la situación que sucede ante posibles consecuencias (Duarte, 1994 como se citó en Jiménez y Peña, 2010). Para UNICEF los casos de abuso sexual no son justificables ya sea por la etnia, edad, condición sociocultural o género de la víctima y nunca son culturales. Estudios recientes señalan otro dato preocupante: entre el 20 y el 40% de los abusos sexuales son cometidos por niños mayores, adolescentes y personas con menos de 21 años. En América latina, 1 de cada 5 niños son abusados por un familiar cercano; en más del 50% hay evidencias de situaciones incestuosas; el 80% son amigos, vecinos o parientes (Unicef, 2016). Por tanto se reconoce que existe gran desconocimiento y negación a nivel cultural debido a la invisibilidad de los niños, y al tabú creado alrededor de esta forma de violencia, además de otros factores diferenciales como la no denuncia o denuncia tardía u ocultar los hechos de los casos de abuso sexual lo cual es generado por falta de información provocando creencias falsas respecto a la experiencia de abuso sexual infantil, lo que puede llevar a graves consecuencias del menor (Fliter, Elhai y Gold, 2000). Generando así mismo consecuencias psicológicas que se han relacionado con la experiencia de abuso sexual infantil, las cuales pueden perdurar a lo largo del ciclo evolutivo y configurar, en la edad adulta, los llamados efectos a largo plazo del abuso sexual (Echeburúa y Guerricaechevarría, 2000). Los efectos a largo plazo son menos frecuentes que las consecuencias iniciales, sin embargo, el abuso sexual infantil constituye un importante factor de riesgo para el desarrollo de una gran diversidad de trastornos psicopatológicos en la edad adulta (Fliter, Elhai y Gold, 2000). Este trauma psíquico se potencia con el paso del tiempo, cuando la consciencia de lo sucedido es mayor. Si bien la mayoría de las víctimas de abuso sexual e incesto paterno filial son niñas y adolescentes del género femenino, también los varones sufren abusos.
(18) PROGRAMA. 18. que callan por temor a ser cuestionados respecto a su orientación sexual y por miedo a ser vistos como agresores sexuales (Unicef, 2016). Generando diferentes consecuencias como la victimización secundaria, ya que la víctima suele justificar la violencia sexual, donde la víctima se culpa a sí misma por lo ocurrido y esto la lleva a experimentar inseguridad, baja autoestima, y aislamiento familiar y social (Dansky et. al., 1997; Campbell y Raja, 1999 como se citó en Castiglione, Licciardello, Rampullo & Scolla, 2012). Por otra parte, teniendo en cuenta que la agresión sexual es un fenómeno multicausal donde hay que tener en cuenta diversas variables del organismo y del ambiente para poder explicarlo. Entre las variables se encuentran las relacionadas con el ambiente sociofamiliar, abandono, maltrato, y agresión sexual, el contexto socio cultural y las variables asociadas a la persona como posibles: motivaciones, alteraciones de pensamiento, trastornos de comportamiento, entre otras (Valencia, Labrador & Peña, 2010). Así mismo, aunque se desconoce el número real de agresiones sexuales ni los tipos de personalidad de los agresores, hay quienes son emocionalmente estables e inestables, introvertidos y extrovertidos, homosexuales y heterosexuales y de todas las edades (Vásquez, 2005 como se citó en Valencia, Labrador & Peña, 2010). Tipos de abuso sexual Algunos autores definen que el abuso sexual no sólo debe incluir el abuso en sí mismo, sino que debe contemplar todas las categorías de abuso, agresión y explotación sexual. Se considera que la explotación, por ejemplo, incluye todas las formas de abuso con que tienen un fin económico en las que se encuentran la prostitución infantil, la pornografía infantil, el turismo infantil y tráfico de menores con fines sexuales. En la pornografía infantil se considera a todo intercambio, distribución o consumo de material con contenido sexual de NNA. Para diferenciar un acto abusivo de uno que no lo es, se han definido tres parámetros: (a) quién es el agresor, (b) cuáles son los niveles de edad para definir abuso y (c) cómo interpretar los acuerdos de encuentros sexuales entre personas de diferente nivel de desarrollo (Herrera, 2008)..
(19) PROGRAMA. 19. Para considerar a alguien agresor sexual debe existir una diferencia de edad entre éste y la víctima, siendo la diferencia de edad más aceptada la de cinco años ya que con esta diferencia se da por hecho que el agresor posee un mayor conocimiento sobre sexo mientras que la víctima no conoce o su conocimiento es muy ingenuo. De otra parte, el acto tiene como propósito satisfacer sexualmente al agresor, pero no es una conducta exploratoria ni placentera para la víctima. Otra condición para considerar el agresor como tal es que éste ejerce poder a través de manipulación, amenazas y el uso de la fuerza (Dupret & Unda, 2013). Modelos del abuso sexual El modelo traumatogénico de las agresiones sexuales infantiles (Finkelhor & Browne, 1985) exponiendo cuatro fases las cuales están en la base de la dinámica traumatogénica, es decir, del desarrollo de la sintomatología y desestructuración que sufren las víctimas de abuso sexual. Estos autores sostienen que estas dinámicas no son exclusivas de las agresiones sexuales, pero la conjugación de las cuatro dinámicas en el abuso es lo que hace único al trauma de este tipo de agresiones, diferenciándolo de otros traumas como el producido por la separación de los padres. Estas dinámicas alteran la orientación emocional y cognitiva del niño hacia el mundo y crean una distorsión del autoconcepto, visión de mundo y capacidad afectiva. Cada una de las distintas dinámicas traumatogénicas se asocia con un conjunto de síntomas, aunque algunos síntomas pueden deberse a dos o más de estas dinámicas, cada una de las distintas dinámicas traumatogénicas se asocia con un conjunto de síntomas, aunque algunos síntomas pueden deberse a dos o más de estas dinámicas. A continuación, se revisarán las cuatro dinámicas traumatogénicas (Pool, 2006). Sexualización traumática. En este proceso la sexualización del NNA se desarrolla de forma inapropiada y disfuncional, esto ocurre cuando el agresor recompensar a la víctima por la conducta sexual, lo que es inapropiado para su nivel de desarrollo. Las víctimas quedan con conductas sexuales inadecuadas, además de confusión y distorsión en su autoconcepto sexual asociando comportamientos sexuales con emociones poco usuales (Finkelhor & Browne, 1985 como se citó en Pool, 2006)..
(20) PROGRAMA. 20. Traición. Esta dinámica deviene de cuando el niño/a descubre que alguien de quien su vida depende, le ha causado daño. Este/a menor puede llegar a comprender que la persona en quien confiaba lo ha traicionado a través de mentiras. Las víctimas infantiles pueden experimentar la traición no sólo en relación con el agresor, sino también en relación con otros miembros familiares, los cuales no han podido o no han querido protegerlas o no les han creído. El cambio de actitud después de la revelación, donde puede suceder que al niño/a no se le cree, o es culpado o aislado, contribuye también a desarrollar esta dinámica traumatogénica (Finkelhor & Browne, 1985 como se citó en Pool, 2006). Indefensión. Se refiere a los procesos en que la voluntad, los deseos y sentido de eficacia del niño/a son continuamente contravenidos. Un tipo básico de indefensión ocurre cuando en el abuso sexual, el territorio y espacio corporal del NNA son repetidamente invadidos contra la voluntad de éste/a. Esta dinámica se ve exacerbada cuando existe coerción o manipulación. La indefensión es reforzada cuando la víctima ve que sus intentos de detener el abuso son frustrados. El que no se crea en su relato tras la develación crea también un gran monto de indefensión (Finkelhor & Browne, 1985 como se citó en Pool, 2006). Estigmatización. Esta dinámica se refiere a las connotaciones negativas que le son transmitidas al NNA, como maldad, vergüenza y culpa. Estas connotaciones pueden ser transmitidas directamente por el abusador, quien puede culpar a la víctima de la actividad, degradarla o traspasar el sentimiento de culpa por la conducta. La presión por mantener el secreto que impone el agresor a la víctima comunica poderosos mensajes de vergüenza y culpa. La estigmatización es reforzada por las actitudes que infiere u oye de personas de la familia o la comunidad. El guardar el secreto de haber sido víctima de abuso sexual puede incrementar el sentimiento del estigma, mientras que, por el contrario, cuando los niños saben que su experiencia es compartida por otros pares, la estigmatización se ve aliviada. La baja autoestima y la estigmatización son el resultado de la creencia equivocada de que se es el único que ha vivenciado una experiencia abusiva y que los otros rechazan a una persona que ha tenido esta vivencia (Finkelhor & Browne, 1985 como se citó en Pool, 2006)..
(21) PROGRAMA. 21. Prevalencia del abuso sexual en Colombia Según datos estadísticos del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF), en Colombia el reporte de abuso sexual tuvo un incremento del 25.8% en el año 2004 con relación al año anterior, entendiendo que los dictámenes por delitos sexuales en el 2004 fueron 17,912 de los cuales el 84% perteneció al género femenino y el 16% al género masculino (INMLCF, 2017) Esta alarmante tasa de reportes tiene un flagelo mayor que corresponde a la alta prevalencia de casos reportados sobre abuso sexual en menores de 14 años; lo cual hace pertinente. concentrar los. esfuerzos. de. los. gobiernos. en alternar. medidas. multidisciplinarias preventivas y de intervención con el fin de minimizar la problemática en salud pública que genera el abuso sexual (INMLF, 2017). Es preocupante observar que el año 2017 tuvo un aumento del 11,21% respecto al año anterior, al registrar 23.798 casos, lo que indica que la ocurrencia de hechos de violencia sexual es más frecuente; la tasa por cada 100.000 habitantes se incrementó a 48,28, esto es, la segunda mayor durante todo el decenio, de los 23.798 casos se logró evidenciar hay una concentración en su ocurrencia cuando las víctimas son niñas, niños y adolescentes, que se traduce en el 86,83% del total de casos registrados durante el año y que en términos absolutos son 20.663 de los 23.798 perpetrados (INMLF, 2017). Al identificar la población más vulnerable a partir de la edad, se observa que las mujeres son las mayores víctimas de violencia sexual, ya que para el año 2017 se presentaron 20.419 casos (el 85,8%), mientras que los hombres fueron 3.379 (el 14,2%). El 56,52% de los casos se cometieron contra niños y niñas entre los 5 y 13 años; es decir, solo contra esta población hubo la alarmante cifra de 13.450 casos (INMLF, 2017)..
(22) PROGRAMA. 22. Tabla 1. Exámenes medicolegales por presunto delito sexual según grupo de edad y sexo de las víctimas. Colombia, 2017 (INMLF, 2017). Grupo de edad 0–4 5–9 10 – 13 14 – 17. Ca sos 59 9 1.2 11 85 9 43 7. Hombre Tasa x % 100.00 0 hab. 17,7 26,92 3 35,8 55,44 4 25,4 49,40 2 12,9 24,98 3. Mujer Casos. %. 2.049. 10,0 3 21,3 6 34,3 7 20,2 2. 4.362 7.018 4.128. Total Tasa x 100.000 hab. 96,51. 2.648. 204,04. 5.573. 421,96. 7.877. 246,03. 4.565. Caso s. % 11,1 3 23,4 2 33,1 0 19,1 8. Tasa x 100.000 hab. 60,90 130,49 231,53 133,20. En cuanto al agresor el 86,65 % de los casos se cometieron por personas con cercanía a la víctima; hallando específicamente que el 45,08 % (9.923 casos) se cometió presuntamente por familiares, a su vez el agresor conocido registra el 23,96 % (5.273 casos), amigo (a) el 9,10 % (2.004 casos) y la pareja o ex pareja el 8,50 % (1.872 casos), y respecto a la circunstancia del hecho, se reveló que el 88,26%, correspondiente a 20.458 casos, se cometieron en el marco de abuso sexual; mientras que el asalto sexual registra 5,50%, reflejado en 1.274 casos (INMLF, 2017). Detección del abuso sexual Las conductas emitidas por los agresores hacia sus víctimas tienden a mantenerse en secreto, ahora bien, existen diferentes factores que pueden explicar las motivaciones de dicha ocultación: la víctima lo hace por obtener ciertas ventajas adicionales, como regalos, o por el temor a que no se le crea, adicional al miedo de destrozar la familia o a las amenazas del agresor. El abusador por su parte, lo oculta por evitar la posible ruptura de la pareja, de la familia y el rechazo social acompañado de posibles sanciones legales. Por otra parte, si la madre tiene conocimiento de lo sucedido esto también puede llevar al silencio, en algunos casos, generado por el miedo a la pareja o al descomponer la familia, el estigma social negativo generado por el abuso sexual o el temor de no ser capaz de sacar adelante por sí sola la familia. (Echeburúa & Corral, 2006)..
(23) PROGRAMA. 23. Ahora bien, si el abuso sexual llegase a salir a la luz por accidente, porque la víctima decide revelar lo sucedido, en ocasiones a otros niños o a un profesor, o cuando se descubre una conducta sexual casualmente por un familiar, vecino o amigo, el descubrimiento del abuso suele tener lugar bastante tiempo después (meses o años) de los primeros incidentes. (Echeburúa & Corral, 2006). Consecuencias del abuso sexual El abuso sexual infantil puede tener consecuencias devastadoras posteriormente en la vida adulta del abusado. Según un estudio sobre el Abuso sexual y diagnóstico de por vida de trastornos psiquiátricos publicado en el 2010 realizado por Chet et al en el cual efectuaron un metaanálisis empleando 37 estudios, que comprendía 3’162.318 participantes, en el cual se encontró asociación significativa entre victimas de ASI y posterior diagnóstico de desorden de ansiedad, depresión, trastornos de la conducta alimentaria, desorden de estrés postraumático, desórdenes del sueño, e intentos de suicidio. Las anteriores asociaciones no tuvieron relación con el género de la víctima y la edad en que ocurrió el abuso (Chen, Murad, Paras, Colbenson, Sattler, Goranson & Zirakzadeh, A. 2010). Autores mencionan que aquellos adolescentes que están expuestos a las formas más graves de abuso sexual serían los que presentan sintomatología más intensa, en comparación con aquellos que experimentan abusos menos frecuentes o cometidos por personas que no son importantes en sus vidas (Berliner & Elliot, 2002; Mennen & Meadow, 1995 como se citó en Guerra & Farkas, 2015); señalando así, que a mayor intensidad y cronicidad del abuso el NNA desarrollaría un sentimiento de indefensión y de vulnerabilidad, haciendo más probable la aparición de sintomatología (Guerra y Farkas, 2015). Las consecuencias psicológicas que se han relacionado con la experiencia de abuso sexual infantil pueden perdurar a lo largo del ciclo evolutivo y configurar, en la edad adulta, los llamados efectos a largo plazo del abuso sexual. También es posible que la víctima no desarrolle problemas aparentes durante la infancia y que éstos aparezcan como problemas nuevos en la adultez. Se habla de efectos a largo plazo cuando éstos se encuentran a partir de los dos años siguientes a la experiencia de abuso, presentándose.
(24) PROGRAMA. 24. aproximadamente en un 20% de las víctimas de abuso sexual infantil, entre estas secuelas se destacan problemas emocionales como trastornos depresivos y bipolares; los síntomas y trastornos de ansiedad, destacando por su elevada frecuencia el trastorno por estrés postraumático; el trastorno límite de la personalidad; así como las conductas autodestructivas; las conductas auto lesivas; las ideas suicidas e intentos de suicidio; y la baja autoestima (Rodríguez, 2012). Por lo cual el alcance del impacto psicológico va a depender del grado de culpabilización del niño por parte de los padres, así como de las estrategias de afrontamiento de que disponga la víctima. En general, las niñas tienden a presentar reacciones ansioso-depresivas; los niños, fracaso escolar y dificultades inespecíficas de socialización, así como comportamientos sexuales agresivos. Respecto a la edad, los niños muy pequeños (en la etapa de preescolar), al contar con un repertorio limitado de recursos psicológicos, pueden mostrar estrategias de negación de lo ocurrido. En los niños un poco mayores (en la etapa escolar) son más frecuentes los sentimientos de culpa y de vergüenza ante el suceso. El abuso sexual presenta una especial gravedad en la adolescencia porque el padre puede intentar el coito, existe un riesgo real de embarazo y la adolescente toma conciencia del alcance de la relación incestuosa no son por ello infrecuentes en la víctima (Echeburúa & Corral 2006). La agresión sexual en la infancia o la adolescencia puede ser un evento estresante, del cual es importante para predecir los trastornos del estado de ánimo y la ideación de suicidio en la vida adulta derivados de ello, como también los factores que caracterizan la vulnerabilidad social que están involucrados, lo que justifica los estudios centrados en el impacto de la violencia sexual en los trastornos del estado de ánimo y el riesgo de suicidio teniendo en cuenta los factores sociodemográficos asociados al abuso (López, Gigato & Álvarez, 2012). El alcance del impacto psicológico en el NNA víctima, depende del grado de culpabilización del niño por parte de los padres o familiares, así como de las estrategias de afrontamiento que tenga disponibles. En general, las niñas tienden a presentar reacciones ansioso-depresivas; y los niños por su parte, presentan fracaso escolar y dificultades inespecíficas de socialización, así como comportamientos sexuales agresivos (Cantón & Cortés,1996 como se citó en Villanueva, 2013)..
(25) PROGRAMA. 25. Una investigación realizada por Guerra y Farkas (2015), evidenció que en adolescentes con antecedentes de abuso sexual existen algunos con poca, moderada y con mucha sintomatología, lo que apoya la idea de que el abuso sexual genera consecuencias variables en sus víctimas (Caffaro-Rouget et al., 1989; Echeburúa & Guerricaechevarría, 2005; Gómez et al., 2010). Varias investigaciones indican que la exposición al abuso sexual durante la niñez está posiblemente asociada con varios trastornos neurológicos, conductuales y neuropsicológicos como consecuencia. Por su parte, autores han sugerido una relación causal entre la exposición al abuso sexual y el desarrollo y agravación de diversos factores como depresión, trastornos por estrés postraumático, trastornos por uso de sustancias y trastornos de la alimentación. Además, es importante mencionar que las consecuencias perjudiciales del abuso sexual infantil no solamente afectan a la víctima, sino también en la mayoría de los casos a todos los miembros de la familia de la víctima, señalando que los efectos a largo plazo de la exposición al abuso pueden estar asociada con los padres y familiares de la víctima. Además, las evidencias indican que a menudo la mayoría de los agresores sexuales y/o perpetradores son familiares o amigos de niños víctimas (hasta el 90%) y el abusador podría tener contacto diario con la víctima (Wearick-Silva et al., 2014). La depresión en la vida posterior al abuso sexual representa la principal manifestación psicopatológica asociada con eventos traumáticos en la infancia. En un estudio realizado a personas entre 18 y 24 años, observaron que el abuso sexual en los niños era un factor de riesgo primario para la aparición del trastorno bipolar; por otra parte, de que aquellas personas que sufrieron algún tipo de violencia como el abuso sexual, la violación, la violencia física o el acoso, tienen más probabilidades de sufrir otras formas de violencia a lo largo de sus vidas (Campos et al., 2016). Se menciona además, en un estudio centrado en el abuso sexual infantil y las enfermedades posteriores realizadas en Estados Unidos, donde se evidenció un porcentaje de 39,3% de mujeres con depresión durante la vida, quienes informaron sobre abuso sexual en la infancia, en comparación con una población general con 21,3%, quienes también reportaron significativamente más semanas de episodios mixtos que tienen un.
(26) PROGRAMA. 26. impacto negativo en la calidad de vida (Meade et al., 2009 como se citó en Campos et al., 2016). Los acontecimientos familiares son objeto de una percepción automática y parcial, sin embargo, la mayoría de los abusos sexuales contra NNA se producen en el hogar, el cual es llamado abuso intrafamiliar o incesto (Braun, 2002 como se citó en Villanueva et al., 2011). Seguido a ello, la relación con el mundo exterior y la experiencia del incesto, hacen que la víctima no pueda establecer relaciones profundas y de confianza con los demás, por vergüenza y temor a que los otros se den cuenta de lo que le ocurre en su entorno familiar (Villanueva, 2013). Desde el punto de vista del trauma en sí mismo, lo que predice una peor evolución a largo plazo es la presencia de sucesos traumáticos diversos en la víctima, la frecuencia y la duración de los abusos, la posible existencia de una violación y la vinculación familiar con el agresor, así como las consecuencias negativas derivadas de la revelación del abuso (por ejemplo, romperse la familia, poner en duda el testimonio del menor, etc.) (Echeburúa & Guerricaechevarría, 2000). En cuanto a las relaciones interpersonales se ha encontrado que se afecta en un alto grado las relaciones entre amigos, familiares, etc., destacando la presencia de un mayor aislamiento y ansiedad social, menor cantidad de amigos y de interacciones sociales, así como bajos niveles de participación en actividades comunitarias. Otra de las consecuencias es la normalización de las conductas sexuales inapropiadas, los menores víctimas pueden no ser conscientes del alcance del abuso sexual cuando estas agresiones se manifiestan en una edad temprana, lo que puede explicar la compatibilidad de estas conductas con el cariño mostrado al adulto por el menor, por lo que para Echeburúa & Corral 2006 hay niños que verbalizan el abuso sexual de la siguiente forma: "mi papá hace un pipí blanco", "yo no me enteraba porque estaba dormido", "me dice que no se lo digan a nadie", etc. Por otra parte, las alteraciones en la esfera sexual -disfunciones sexuales, la depresión y el trastorno de estrés postraumático, así como un control inadecuado de la ira (en el caso de los varones, volcada al exterior en forma de violencia; en el de las mujeres, canalizada en forma de conductas autodestructivas), en otros casos, sin embargo, el impacto psicológico a largo plazo del abuso sexual puede ser pequeño (a menos que se.
(27) PROGRAMA. 27. trate de un abuso sexual grave con penetración) si la víctima no cuenta con otras adversidades adicionales, como el abandono emocional, el maltrato físico, el divorcio de los padres, una patología familiar grave, etc (Echeburúa & Guerricaechevarría, 2000). Factores de Riesgo Se denomina “factores de riesgo” a aquellas situaciones o circunstancias que pueden llegar a favorecer la victimización, en este caso, de un menor mediante el abuso sexual. Es decir, no se trata de una relación causa-efecto entre esos factores y la victimización, sino que simplemente significa que el hecho de darse dichos factores aumenta la probabilidad de que el menor sea victimizado (Echeburúa & Subijana,2008). Esta problemática puede apreciarse desde un aspecto ecológico donde se consideran factores psicosociales al nivel individual con la víctima y el victimario, nivel micro social donde interviene la dinámica familiar de la víctima y su entorno cercano y finalmente, nivel macro-social marcado por las políticas públicas del estado y la dinámica de las instituciones que atienden la situación de abuso sexual, donde en ocasiones carecen de estrategias de intervención a nivel terapéutico en procesos demasiado cortos, considerando como factores de riesgo respecto a la víctima (Vaicuylyte, & Barrera, 2014). Respecto al abuso sexual en NNA se consideran como Ser de sexo femenino: atendiendo a los estudios existe una mayor incidencia de abusos sexuales a niñas (2-3 niñas por cada niño), especialmente en el ámbito intrafamiliar. Esto puede deberse a que los agresores son en su mayoría varones heterosexuales, encontrarse en la pubertad (especialmente entre los 6-7 y los 10-12 años) ya que más del doble de los casos de abusos sexuales a menores se dan en la prepubertad ya que en esta etapa los menores empiezan a desarrollarse sexualmente, pero al seguir siendo niños, se les puede dominar con facilidad. Mostrar incapacidad para hablar, minusvalías (físicas o psicológicas) o retrasos en el desarrollo: muestran una menor capacidad para resistirse a los abusos o para darlos a conocer (Vaicuylyte, & Barrera, 2014). Estar sufriendo otro tipo de maltrato (polivictimización), también se considera un factor de riesgo, desde una perspectiva intrafamiliar, el hecho de que el progenitor se haya desinhibido hasta el punto de maltratar al menor, incumpliendo así sus obligaciones.
(28) PROGRAMA. 28. parentales, facilita que llegue a ser víctima de violencia sexual (Vaicuylyte, & Barrera, 2014). Carecer de afecto familiar el hecho de ser víctima de abandono o rechazo físico o emocional por parte de sus cuidadores, hace que los menores estén necesitados de atención y afecto y, por tanto, sean vulnerables ante el cariño que los adultos puedan mostrarle a cambio de sexo y de su silencio. Así, tienen una mayor probabilidad de sentirse halagados, en un principio, ante la atención que les brinda su agresor, si bien este placer inicial puede acarrear un posterior sentimiento de culpa (Vaicuylyte, & Barrera, 2014). Entre las características de mayor prevalencia de víctimas de abuso sexual, se encuentran niños de edad promedio entre 8 y 13 años, aunque el acto sexual completo se realiza casi siempre al llegar a la pubertad (Intebi, 2011 como se citó en Villanueva, 2013). Con lo anterior es importante dar claridad de la importancia de la labor del psicólogo al investigar este tipo de problemáticas debido a que la identificación de los factores de riesgo psicosociales asociados al abuso sexual son fundamentales para realizar actividades encaminadas a la reducción de los factores de riesgo que presenta la población considerando que el solo hecho de ser menores de 13 años y ser mujeres, les hace presentar mayor vulnerabilidad hacia una situación de abuso sexual (Londoño, Valencia, García, & Restrepo, 2015).. Figura 1 Modelo ecológico, análisis de Violencia Tomado de: World report on violence and health. Geneva: WHO; 2002..
(29) PROGRAMA. 29. Importancia del fenómeno del abuso sexual infantil y de la administración de justicia Se empieza por señalar que el hecho de que el fenómeno de la violencia sexual se presente en cifras alarmantes en nuestro país, tratándose de niños y adolescentes, pues la vulnerabilidad de estos sectores exige que los adultos a cargo de las instituciones sociales básicas se interroguen acerca del papel que están cumpliendo para proteger los derechos de estos. Aunque las dimensiones del fenómeno son difíciles de calcular, debido a que no todos los casos son denunciados, y no todos los casos denunciados son reales, al menos puede indicarse que solamente, en el año 2007, en Colombia se registraron más de 14.840 denuncias sobre violencia sexual con menores de edad (Uribe, 2011). Por otro lado Marshall y Marshall (2002) añade al conjunto de experiencias relevantes para comprender la etiología de la violencia sexual el haber sufrido abusos sexuales en la infancia (Gidycz, Warkentin y Orchowski, 2007 como se citó en Valencia, Labrador y Peña, 2010) evidenciando que el principal predictor de la aparición de la conducta sexual agresiva en la edad adulta se encuentra relacionada con haber sido víctima de ella en el pasado; de encontrarse fuertemente relacionada esta afirmación se convierte en un factor de riesgo altamente peligroso, aunque influyen también otras variables dentro de la agresión sexual como ya se había mencionado anteriormente. En cuanto a víctima se trata, las únicas víctimas del abuso sexual infantil no son sólo los niños, niñas y adolescentes, en el contexto familiar, los padres, los hermanos y otras personas cercanas también se ven afectadas. Una característica muy distintiva de este proceso es la confusión y la dificultad para actuar adecuadamente garantizando la protección de los infantes, muchas veces ellos no saben cómo actuar ante el abuso sexual ni cómo prevenirlo. Quienes también son víctimas de este proceso son los profesores del lugar educativo donde se encuentra el menor abusado, quienes, en ocasiones, no tienen el conocimiento ni las herramientas teóricas y prácticas necesarias para garantizar la protección del niño (Benavides, 2006). De acuerdo a los resultados obtenidos en una investigación de Morillo, Montero y Colmenares (2012), que el 50% de los padres no dialogan con sus hijos sobre el abuso sexual infantil y las situaciones que son consideradas de riesgo, además el 75% de los padres opinó que los niños y niñas no perciben de manera instintiva dónde empieza la explotación de su cuerpo, a partir de ello se evidencia, que existe un déficit de.
(30) PROGRAMA. 30. comunicación existente entre padres e hijo, y donde los niños y niñas no tienen conocimiento de las situaciones de riesgos de abuso sexual infantil. Prevención del abuso sexual La prevención debe ser un trabajo que comprometa a la familia y comunidad en la que el niño se desenvuelve uniendo esfuerzos para responder a las necesidades particulares de cada lugar, enfatizando el trabajo preventivo primario, con niños preescolares ya que la edad de mayor riesgo se encuentra entre los siete a once años (Del Villar, 2015). Para la prevención, se deben considerar mínimamente los siguientes elementos: • Propiedad del cuerpo. • “Partes privadas” del cuerpo. • Identificación y aceptación de las propias sensaciones sean agradables o desagradables. • Caricias positivas y negativas. • Situaciones de riesgo y conductas “aviso”. • Abuso sexual y posibles abusadores. • Secretos y amenazas. • Fuentes de ayuda. • Estrategias de acción frente a posibles situaciones de abuso: regla de oro. • Salir del lugar. • Buscar ayuda. • Contar hasta que les crean. Enseñando reglas de seguridad a los niños. De acuerdo con la Academia Americana de Pediatría, la prevención del abuso sexual debería iniciarse a los 18 meses de edad, comenzando con la identificación de las partes del cuerpo, para posteriormente delimitar las partes privadas del mismo. A partir de los tres años, los niños deberían poder decir No ante situaciones de abuso y diferenciar las caricias que reciben. Desgraciadamente, la mayoría de los padres no cuentan con la información necesaria para realizar este trabajo preventivo (Villanueva, 2015). Para ello un papel fundamental que contribuye a fomentar las motivaciones psicológicas y la prevención, es la educación, donde se lleve a cabo un trabajo.
(31) PROGRAMA. 31. colaborativo tanto interdisciplinar como lo son profesionales expertos en el tema, como también familiares y amigos cercanos a las víctimas, no solo para potencializar a quienes ya vivieron las situaciones sino también en la prevención de la violencia sexual, teniendo como objetivo principal la elaboración de significados efectivos de experiencias para mejorar la consciencia en sí misma (Castiglione et al.,, 2012). Para complementar el proceso de educación y prevención con respecto a los niños que han sido víctimas de abuso sexual, las instituciones educativas son un recurso que se prestar para brindar espacios de escucha y defensa sobre el malestar que se puede presentar en los menores, logrando así apoyo (Montecchi, 2002 como se citó en Castiglione et al.,, 2012), pero es importante mencionar que el crecimiento mental, cultural y la consciencia durante el proceso de aprendizaje en el área de la sexualidad y el afecto, las cuestiones del conflicto intercultural y la violencia, en respuesta a malestar y maltrato, si no se produce primero en el mismo campo, un crecimiento mental y cultural de los educadores (Foti, & Bosetto, 2000 como se citó en Castiglione et al.,, 2012). Tipos de prevención Prevención primaria. Es toda intervención con población general (padres, niños y niñas, profesionales, etc.) que tiene como fin incrementar sus conocimientos y proporcionarles pautas de relación positivas y de autodefensa. Se trabaja cuando el abuso todavía no ha ocurrido, favoreciendo la detección. Es la labor de prevención más eficaz puesto que -de tener éxito- reduciría la incidencia de los casos de abuso sexual infantil (Quinteros & Conde, 2011). Prevención secundaria. En este campo se trabaja con las llamadas “poblaciones de riesgo”, personas que por sus características o circunstancias están sujetas a un mayor riesgo de sufrir un abuso sexual. Todo niño o niña está en riesgo de sufrir abuso sexual, pero en casos en que los NNA son vulnerables por las condiciones sociales, familiares o escolares el riesgo aumenta notablemente como por ejemplo NNA desescolarizados, con discapacidad física o cognitiva, hijos de madres jóvenes, en situación de pobreza, niños con familias disfuncionales o cuando viven en familias donde ha habido experiencias previas de abuso (Quinteros & Conde, 2011)..
(32) PROGRAMA. 32. Prevención terciaria. Se trabaja cuando ya ha tenido lugar el abuso, tanto con la víctima -para que no vuelva a sufrirlo, proporcionándole pautas de autodefensa, además de una posibilidad de tratamiento y rehabilitación eficaz- como con el agresor para evitar su reincidencia. Es difícil establecer el límite entre esta labor y el tratamiento en sí mismo, pero, aunque a menudo coincidan, pueden complementarse porque cumplen objetivos distintos y siguen metodologías diferentes (Quinteros & Conde, 2011). Herramientas de prevención Para Allnock & Hynes (2011), no todos los niños que sufren abuso sexual se ven afectados de la misma forma, solo el 20% y 40% no muestran secuelas o consecuencias de dicho acto de violencia. Entre los factores que pueden construir resiliencia a los impactos de abuso sexual son características personales tales como alta autoestima o confianza en sí mismo, el desarrollo de estrategias de afrontamiento positivas y apoyo informal de adultos conocidos por el niño, a través de la escuela. Por lo anterior las políticas públicas y en particular las de salud, se enfocan más en tratar de detectar el abuso y garantizar tratamiento físico y psicológico a las víctimas, que en hacer campañas de prevención autocuidado. Los cambios mundiales orientados a la promoción de culturas más sanas presionan para que los profesionales de la salud y los educadores se esfuercen por plantear programas de promoción de la salud y de prevención de las enfermedades (Zuluaga, Castrillón, Castaño, Cely, Marín & Ocampo 2013). Los intentos de prevención se han dedicado, sobre todo, a desarrollar programas en la escuela para enseñar a los niños a protegerse, como por ejemplo cuáles son las formas de tocar buenas y malas. Esto ya se puede aprender desde los 4-6 años de edad. Y aunque hay estudios que demuestran efectos positivos en la prevención , aún no está demostrado si estos programas han ayudado a prevenir el abuso sexual; de hecho, algunos autores dicen que no hay un efecto claro de los programas de prevención, otras investigaciones demuestran que los programas educativos mejoran el conocimiento de los niños sobre el ataque sexual, pero no demuestran que se reduzca en número de ataques, pero sí son importantes los programas preventivos en los niños, como, por ejemplo, la detección de niños en riesgo durante el período de posparto, e incluso la detección en la visita prenatal.
(33) PROGRAMA. 33. de posible abuso en la madre adolescente, para evitar el círculo vicioso intergeneracional de violencia (Figuero, & Otero 2005). Autores como Dissesa (2001, citado por Muñoz & Muñoz, 2008) consideran que la introducción de programas de prevención como medios virtuales, con todo lo que ellos implican, pueden ser la base de una nueva alfabetización, donde la entrega de información temprana y oportuna respecto del abuso sexual es vista como la estrategia de prevención por excelencia, pues se convierte en una vía que permite reducir su vulnerabilidad a ser victimizado, y así mismo, contribuyendo a fortalecer los derechos que poseen los niños, niñas y adolescentes al reconocimiento del respeto por su propio cuerpo, formas de abuso y las maneras de actuar frente a este (Bayona & Mancipe, 2009). Tratamiento o reparación Dentro de los factores a trabajar dentro del abuso sexual en NNA se incluye la reparación desde los derechos humanos, donde se trabajan diferentes aspectos que pueden estar relacionados con el abuso, por una parte, las estrategias de afrontamiento se relacionarían con las consecuencias que puede traer la agresión para la vida de la persona (Phanichrat & Townshend, 2010 como se citó en Capella & Gutiérrez, 2014). Se propone que el concepto de afrontamiento es adyacente al de reparación, refiriéndose a cómo se hace frente al abuso sexual y sus consecuencias, donde también se tiene en cuenta la recuperación sintomática. En la mayoría de los casos, la madre es el adulto más cercano en la vida del NNA, quien suele acompañar y debe ayudar a enfrentar las consecuencias del abuso sexual, teniendo en cuenta ello, es necesario considerarla una figura clave para que el proceso judicial siga en pie y además como figura clave de la reparación de las consecuencias del menor (Gaveyetal.,1990;Hopper,1994; Malacrea,2000/1998 como se citó en Sinclair & Martínez, 2006). Por ello el rol de la madre cumple la función de responsabilidad frente a la protección del menor (Sinclair & Martínez, 2006). Por otro lado, en cuanto a la restitución de derechos, SENAME (2012) señala que también es significativamente importante en la reparación, la necesidad del reconocimiento de la vulneración de derechos vivida por parte de personas o instancias.
(34) PROGRAMA. 34. significativas, que implica la incluso un reconocimiento judicial del delito (Capella & Gutiérrez, 2014). La resignificación implica un cambio en torno al significado que la víctima da a la experiencia vivida, incorporando nuevos contenidos que contribuyan a una comprensión de lo sucedido, tratando que sea más adaptativa y favorezca la coherencia interna de la persona, integrando ello dentro de la historia vital (Capella, 2007; Capella, 2011; Capella et al., 2008; Capella & Miranda, 2003; Vergara, 2011 como se citó en Capella & Gutiérrez, 2014). Capella (2011) menciona que: “La resignificación en las agresiones sexuales, implica que la persona que ha sido víctima, desde un rol activo, pueda elaborar la experiencia abusiva, integrándola a su historia vital al darle un nuevo significado a ésta (resignificación) de una manera adaptativa”. Donde la experiencia de abuso en perspectiva dentro de la propia vida implica reconocerlo como un hecho, pero no como toda la vida (Martínez, 2012 como se citó en Capella y Gutiérrez, 2014). Se menciona por otra parte, que el no recordar el evento abusivo o recordarlo demasiado como síntomas postraumáticos de recuerdos intrusivos- no permitirían integrar el episodio a la narrativa personal. En cambio, cuando se recuerda el episodio de abuso, desde una capacidad de recordar el acontecimiento, da control al sujeto sobre la posibilidad de este recuerdo, donde se es posible integrar el pasado con el presente y proyectarlo a futuro, con lo cual se logra una coherencia narrativa de la identidad personal (Capella y Gutiérrez, 2014). En Colombia, la atención que reciben las sobrevivientes de abuso sexual por parte de las entidades de Salud Pública es inexistente; menos aún hay investigaciones que demuestren la efectividad de los programas públicos de atención a las víctimas del abuso sexual, ya que esta es precaria y se dedica solo a la salud física, dejando de lado por completo la parte integral Biopsicosocial de la atención (Vallejo & Córdoba, 2012). Por tanto, solo existe un Programa de Atención Integral a la Violencia Sexual (AVISE), que pertenece a una entidad privada denominada Profamilia, ofrece únicamente de forma gratuita la orientación y asesoría previas a los servicios. Existe un programa de atención a víctimas de la violencia que depende de la Agencia Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional, pero este programa está orientado mayormente a.
(35) PROGRAMA. 35. personas desplazadas del conflicto armado y solo ofrece ayuda coyuntural (Wearick, Tractenberg, Levandowski, Viola, Pires, y Grassi 2014). Esto último muestra hasta qué punto el sistema de justicia y entidades de salud publicas poseen una errada concepción del psiquismo y comportamiento del niño, y así mismo desconocen que la salud mental y psicosocial son fundamentales para una reparación integra y con garantías de brindar una salud sana y estable mentalmente a la víctima. (Martin, Norely & Obregon 2018).. Marco Legal Constitución Política de Colombia Artículo 44. Son derechos fundamentales de los niños: la vida, la integridad física, la salud y la seguridad social, la alimentación equilibrada, su nombre y nacionalidad, tener una familia y no ser separados de ella, el cuidado y amor, la educación y la cultura, la recreación y la libre expresión de su opinión. Serán protegidos contra toda forma de abandono, violencia física o moral, secuestro, venta, abuso sexual, explotación laboral o económica y trabajos riesgosos. Gozarán también de los demás derechos consagrados en la Constitución, en las leyes y en los tratados internacionales ratificados por Colombia. La familia, la sociedad y el Estado tienen la obligación de asistir y proteger al niño para garantizar su desarrollo armónico e integral y el ejercicio pleno de sus derechos. Cualquier persona puede exigir de la autoridad competente su cumplimiento y la sanción de los infractores. Los derechos de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás. Tratados internacionales relacionados contra el abuso sexual en menores. La Convención sobre los Derechos del Niño fue aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 44/25, el 20 de noviembre de 1989. Actualmente es el tratado internacional en materia de derechos humanos que cuenta con el mayor número de ratificaciones a nivel mundial (Unicef, 2016). La Convención sobre los Derechos del Niño es el primer tratado internacional especializado de carácter obligatorio que reconoce los derechos humanos de todos los niños, niñas y adolescentes del mundo. A lo largo de sus 54 artículos, establece un marco.
(36) PROGRAMA. 36. jurídico inédito de protección integral a favor de las personas menores de 18 años de edad, que obliga a los Estados que la han ratificado a respetar, proteger y garantizar el ejercicio de los derechos civiles y políticos, económicos, sociales y culturales de todas las personas menores de 18 años de edad, independientemente de su lugar de nacimiento, sexo, religión, etnia, clase social, condición familiar, entre otros; entre ellos los siguientes artículos que mencionan la protección contra el abuso sexual (Unicef, 2016). Artículo 19. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo. Esas medidas de protección deberían comprender, según corresponda, procedimientos eficaces para el establecimiento de programas sociales con objeto de proporcionar la asistencia necesaria al niño y a quienes cuidan de él, así como para otras formas de prevención y para la identificación, notificación, remisión a una institución, investigación, tratamiento y observación ulterior de los casos antes descritos de malos tratos al niño y, según corresponda, la intervención judicial. Artículo 34. Los Estados Partes se comprometen a proteger al niño contra todas las formas de explotación y abuso sexuales. Con este fin, los Estados Partes tomarán, en particular, todas las medidas de carácter nacional, bilateral y multilateral que sean necesarias para impedir: a) La incitación o la coacción para que un niño se dedique a cualquier actividad sexual ilegal. b) La explotación del niño en la prostitución u otras prácticas sexuales ilegales. c) La explotación del niño en espectáculos o materiales pornográficos. El consejo de seguridad de Naciones Unidas aprobó varias resoluciones donde se mencionan entre ellas su afirmación de velar por los derechos de los niños y condenas en contra del abuso sexual a menores: Resolución 1261 de 1999. Condena energéticamente la selección de niños como blancos de ataque en conflictos armados, incluida la muerte y mutilación, los actos de abuso sexual, el rapto y de desplazamiento forzado, el reclutamiento y la utilización de.
(37) PROGRAMA. 37. niños en conflictos armados en violación del derecho internacional, y los ataques a objetivo protegidos en virtud del derecho internacional, incluidos los lugares en que suele haber un número considerable de niños, como escuelas y hospitales, y exhorta a todas las partes interesadas a que pongan fin a tales prácticas” Leyes orgánicas relacionadas con el abuso sexual Ley 1146 del 2007. Por medio de la cual se expiden normas para la prevención de la violencia sexual y atención integral de los niños, niñas y adolescentes abusados sexualmente. Artículo 1. Objeto. La presente ley tiene por objeto la prevención de la violencia sexual y la atención integral de los niños, niñas y adolescentes víctimas de abuso sexual. Artículo 2. Definición. Para efectos de la presente ley se entiende por violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes, todo acto o comportamiento de tipo sexual ejercido sobre un niño, niña o adolescente, utilizando la fuerza o cualquier forma de coerción física, psicológica o emocional, aprovechando las condiciones de indefensión, de desigualdad y las relaciones de poder existentes entre víctima y agresor. Artículo 3. De su creación. Créase adscrito al Ministerio de las Protección Social, el Comité Interinstitucional Consultivo para la Prevención de la Violencia Sexual y Atención Integral de los Niños, Niñas y Adolescentes Víctimas del Abuso Sexual, mecanismo consultivo de coordinación interinstitucional y de interacción con la sociedad civil organizada, conformado por: 1. El Ministro de la Protección social, o su delegado, quien lo presidirá. 2. El Ministro de Educación Nacional, o su delegado. 3. El Ministro de Comunicaciones, o su delegado. 4. El Director del Instituto Colombiano del Bienestar Familiar quien ejercerá la Secretaría Técnica. 5. El Fiscal General de la Nación, o su delegado. 6. El Procurador General de la Nación, o su delegado. 7. El Defensor del Pueblo, o su delegado. 8. El Director del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. 9. La Policía Nacional. 10. El Consejo Superior de la Judicatura, o su delegado..
(38) PROGRAMA. 38. 11. Un representante de las Asociaciones Colombianas de Psiquiatría, Psicología, Pediatría, Sexología, quien será elegido entre ellas por cooptación y cuya participación será rotativa de conformidad con lo dispuesto por los Estatutos que regirán el Consejo. 12. Un (1) representante de las organizaciones no gubernamentales que tengan por finalidad la prestación de servicios de protección de los niños, niñas y adolescentes, que será elegido entre ellas por cooptación y cuya participación será rotativa de conformidad con lo dispuesto por los Estatutos que regirán el Consejo. Parágrafo. El Comité Interinstitucional Consultivo para la Prevención de la Violencia Sexual y Atención Integral de los Niños, Niñas y Adolescentes Víctimas del Abuso Sexual, cuyo carácter será permanente, podrá invitar a participar en relación con los temas de su competencia, con voz, pero sin voto, a miembros de la comunidad universitaria y científica y a los observatorios sobre asuntos de género y organismos de cooperación internacional. Artículo 4. De los entes territoriales. En los entes territoriales tanto departamentales, como distritales y municipales, se constituirán bajo la coordinación de las Secretarías de Salud y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar a través de sus Regionales, Comités Interinstitucionales Consultivos para la Prevención de la Violencia Sexual y Atención Integral de los Niños, Niñas y Adolescentes Víctimas del Abuso Sexual, según sea su competencia. Parágrafo 1. En los entes territoriales, el Comité estará integrado además por un representante del Ministerio Público, una (1) Comisaría de Familia, el Juez de Familia del lugar y en su defecto, el Juez Municipal o el Juez Promiscuo Municipal. Parágrafo 2. El Comité rendirá informes semestrales y presentará propuestas de políticas y programas ante el Subcomité de Infancia y Familia del Consejo de Política Social correspondiente. Artículo 5. Funciones del comité interinstitucional consultivo para la prevención de la violencia sexual y atención integral de los NNA víctimas del abuso sexual. El Comité tendrá las siguientes funciones: 1. Actuar como órgano consultor y asesor, encargado de formular políticas y programas de las entidades responsables y relacionadas con la prevención de la violencia sexual y la atención integral del abuso sexual de niños, niñas y adolescentes..
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