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R

(3)

LA CENA DEL REY BALTASAR.

(4)

:

PERSONAS.

El ReyBaltasar.

Idolatría, dama.

Vanidad,dama.

Daniel, viejo.

Pensamiento.

Muerte.

Una

Estatua, ácaballo.

Músicos.

(5)

Jardínmagníficodel palaciode Baltasar,conun cenador yun muroalfondo.

ESCENA PRIMERA.

Sale

EL PENSAMIENTO,

vestido deloco, de muchos colores,yDANIEL, traséL deteniéndole.

Daniel. Espera.

Pensam. ¿Qué hede esperar?

Daniel. Advierte.

Pensam. ¿Qué he deadvertir?

Daniel. Óyeme.

Pensam.

No

quiero oir.

Daniel. Mira.

Pensam.

No

quiero mirar.

Daniel. ¿Quién respondió dése

modo

Nuncaá quienlepreguntó?

Pensam. Yo, quesólotengo yo Desvergüenzaparatodo.

Daniel. ¿Quién eres?

Pensam. Cuandoestoignores, Vengo áseryoelofendido.

¿No telodice elvestido Ajironadoácolores, Que,

como

elcamaleón, Nose conocecuál es

(6)

398 CALDERÓN DE LA BARCA.

La principalcausa? Pues

Oye

midifinicion.

Yo, de solosatributos

Que

miserinmortalpide, Soy unaluzquedivide

A

los

hombres

delosbrutos.

Soyelprimerocrisol

En

quetocarla fortuna, Más mudable quelaluna

Y más

ligeroqueelsol.

No

tengo fijolugar

Donde

morirynacer,

Y

andosiempre, sinsaber

Dónde

tengode parar.

La adversa suerte ó la altiva

Siempreásu lado

me

ve;

No

hay

hombre

enquien yo noesté Ni mujer en quiennoviva.

Soy en elreyeldesvelo

De

su reinoyde su estado;

Soyenelqueessu privado La vigilanciayel celo;

Soy

en elreolajusticia, Laculpa en eldelincuente, Virtud enelpretendiente,

Y

en elpróvidomalicia;

Enla

dama

lahermosura,

En

el galánelfavor,

En

elsoldadoelvalor,

En

eltahúrlaventura,

En

elavaro riqueza,

En

elmísero agonía,

En

el alegrealegría,

Y

enel triste soytristeza;

(7)

LA CENA DEL REY BALTASAR. 399

Y,enfin,inquietoyviolento, Pordondequiera que voy Soytodo y|nada, pues soy El

humano

Pensamiento.

Mira sibien

me

describe Variedadtansingular, Puesquien vive sin pensar

No

puededecirquevive.

Esto essien

común me

fundo;

Mas hoy enparticular Soyeldel reyBaltasar,

Que

nocabe en todoel

mundo.

Andar delocovestido

No

esporqueásolaslosoy, Sinoque en público estoy

A

laprudencia rendido;

Pues ningún loco se hallara

Que más

incurablefuera, Si ejecutara ydijera

Un hombre

cuanto pensara;

Y

así loparecen pocos, Siéndolo cuantos encuentro, Porque, vistoshacia dentro,

Todos

somos

locos, Los unos ylos otros.

Y

en fin,siendoloco yo,

No me

he querido parar

A

hablarteátí,por mirar Que no escompatible, no, Ques estemosjuntos losdos;

Queserá unalid cruel, Porque, sitúeresDaniel (Queesdecir Juicio de Dios), Mal ajustarseprocura

(8)

/ 1

m

CALDERÓN DE LA BARGA.

Hoy

nuestraconversación, Sisomos, en conclusión,

juicio, yyolocura.

Daniel. Bien

podemos

hoy un poco Hablarlosdosconacuerdo,

subiéndoteásercuerdo, Sinbajarmeyoáserloco;

Que

aunquees tantaladistancia

De

accioneslocasy cuerdas,

Tomando

elpuntoádos cuerdas, Hacen unaconsonancia.

Pensam. Responderte átodointento,

Y

esconsecuencia períeta,

Que

loquealcanzaunprofeta Selodiga elPensamiento.

Daniel. Díme,¿de quéeselplacer

Que

ahora vuelas celebrando?

Pensam. Delabodaestoy pensando,

Que

hoy Babiloniaha de ver, Elaplausosuperior.

Daniel. Pues, ¿quién,di, seha decasar?

Pensam. Nuestro reyBaltasar, De Nabucodonosor Hijo, en tododescendiente.

Daniel. ¿Quién eslanoviafeliz?

Pensam. La gallardaemperatriz

De

losreinos del Oriente, Cuna donde naceeldia.

Daniel. ¿Ellaes idólatra?

Pensam. ¡Pues!

Y

tan idólatra es,

Que

esla

misma

Idolatría.

Daniel. ¿Él no estaba yacasado Conla

humana

Vanidad

(9)

LA CENA DEL REYBALTASAR. \ 404

De su imperio y majestad?

Penasam. Suley licencialehaciado

De

dos mujeres, y aunmil;

Y

aunque Vanidad tenía, Vanidadé Idolatría Le hacen soberbioy gentil;

Juiciode Dios, ó Daniel,

Que

todoesuno; queasí

Lo

diceeltexto.

Daniel. ¡Ayde mí!

Pensam. ¿Habiaisdecasarcon él,

Que

tantolosentís vos?

(Ap. Mal endecírselo hice.) Daniel. ¡Aydetí, reinoinfelice.\

¡Ayde tí,pueblodeDios!

Pensam. Sivaádecirlaverdad, Vos estáis ahora pensando

Que

él celebra bodas, cuando Lloráisen cautividad Vosotros;yeseldolor

De

queestaboda no sea Con la Sinagoga hebrea, Por quedarlibres, ypor...

Perolamúsica Suena; (Suenanchirimías.}

Presto á otracosapasé.

Mientras Babiloniave

Qué

recibimientoordena

A

sureina, quelosdos Nosretiremos nosdice.

Daniel. ¡Aydetí,reinoiníelice!

¡Ay detí, pueblo deDios! (Retíranse.)

TOMO IV, °26

(10)

402 calderón de la barga.

ESCENA

II.

DANIEL,

EL PENSAMIENTO,

retraídos.—Tocan chi- rimías, ysalen

BALTASAR

y

LA VANIDAD,

y 'por otra parte

LA

IDOLATRÍA, bizarra, y acompa- ñamiento.

Baltas. Corónesetu frente

De

loshermososrayosdelOriente, Si yala

pompa

suya

No

espocaluzparadiadema tuya, Gentil Idolatría,

Reinaen-mi imperio yen elalmamia.

En horafeliz vengas

A

lagranBabilonia,

donde

tengas

En

mi augustagrandeza

Doseldebido á tu imperialbelleza, Rindiéndose á tusplantas

Cuantasestatuas, cuantas Imágenesy bultos

Danholocaustos, fabricancultos

A

tu aliento bizarro,

En

oro,en plata, enbronce, enpiedra, en

Idolat. Baltasargeneroso, [barro.

Granrey deBabiloniapoderoso,

Cuyo

sagradonombre,

Porquealolvido,porquealtiempo asombre, Elhebreosentido

Letraduce tesoro,que escondido Está; laIdolatría,

Emperatrizdelamansión del dia

Y

reinadel Oriente,

(11)

LA CENA DEL REY BALTASAR

«

403

Dondejoven elsol resplandeciente Más admiradoestuvo,

De quienla admiraciónprincipio tuvo,

Hoy

átuimperio viene

Porelderechoqueá tusaras tiene;

Pues desde que enabismossepultado, Delgran diluvioel

mundo

salió á nado, Fué esle imperioel primero

Que

introdujo, político y severo, Dandoy quitandoleyes,

La

humana

Idolatríadelosreyes,

Y

la divina luego

Delosdioses en lámparas defuego.

Nembroth

hableadorado,

Y

Moloc, enhogueras colocado, Pueslosdosmerecieron este extremo,

Nembroth

porrey,Molocpor Diossupremo,

De

dondese siguieron

Tantosídolos, cuantoshoyseunieron

A

estasbodaspropicios,

Pueslasven, en confusossacrificios, Treintamil diosesbárbarosqueadoro Enbarro,en piedra,enbronce,enplata,en Pensam. (Aparte á Daniel.) [Ol'O.

Aquesta quees vida:

Hayatreinta mildioses, áquien pida

Un

hombre, enfin, lo que sele ofreciere, Porqueésteotorgueloqueaquél nodiere;

Y

no tú,que importuno Tienes harto con uno,

Que

deoillo

me

espanto.

¿Y unsolo Diospuede acudirátanto

Como

tiene que hacer?

Daniel. (ApartealPensamiento.) Cuandolosea

(12)

404 CALDERÓNDELABARCA.

En

más

su

mano

universal se emplea.

Baltas. Habla ála hermosaVanidad, que ha sido Miesposa; ypues lasdos habéis nacido

De

un concepto, álas dosunir procura Mi ambición. ¡Québelleza!¡Quéhermosura!

(Mirandoá las dos,yélen medio.) Idolat.

Dame,

soberbia Vanidad,losbrazos.

Vanidad.Eternos han de ser tandulceslazos.

Idolat. Envidia la beldad tuya

me

diera, Si lo divino queenvidiartuviera.

Vanidad. Celostu luz

me

diera, porloscielos;

Perola Vanidad no tiene celos.

Baltas. (Ap.)

Un

dia

me amanece

en otro dia,

Y

entrela Vanidad é Idolatría, La

más

hermosa, elalma temerosa Duda; porque cualquiera es

más

hermosa,

Cuando

conelaplausolisonjero

Rey me

apellido y Dios

me

considero.

Idolat. ¿De quéte hassuspendido?

Vanidad. ¿Dequéte has divertido?

Baltas.

Tu

gran beldad ¡oh Idolatría!

me

admira;

Tu

voz¡ohVanidad! dulce

me

inspira,

Y

así,porquediviertamitristeza, (Alas dos.)

Movido detu alientoytu belleza,

Hoy

á las dos pretendo

Desvaneceryenamorar, haciendo LaIdolatría alarde de misglorias, Cuandola Vanidad de misvictorias.

De

aquel soberbioNabuco,

A

cuyovalory ácuya Majestad obedecieron Hado, podery fortuna;

De aquelrayodeCaldea,

(13)

LA CENA DEL REY BALTASAR. 405

Que, desdelaesfera suya Flechado, Jerusalen Llora suabrasada injuria;

De

aquelqueácautividad Redujola sangrejusta

De

Israel, transmigración

Que

hoyen Babilonia dura;

De

aquelque robó del templo Vasosy riquezassumas, Despojo sagradoya De mi majestad augusta;

De

aquel, en fin, que álos

campos

Paciólaesmeraldabruta,

Mediohombre, mediofiera,

Monstruo devello y de pluma, Hijo soy, deidadesbellas;

Y

porquele sostituya,

Como

enelreino, enlafama,

Como

en lafama, enlafuria, Losaltos diosesque adoro

De

talcondición

me

ilustran,

Que

no dudoque en mipecho

O

se repita óseinfunda Suespíritu, yque heredada El alma,también seinfunda En micuerpo, siesque dos Pudieron vivirconuna.

No

elser,pues, rey soberano

De

cuantoelTigris circunda,

De

cuantoel Eufratesbaña

Y

de cuantoel solalumbra Portantas provincias,que

A

sólo verlas

madruga

(Porqueno secumplaeldia

(14)

406 CALDERÓN DE LABARCA.

Sinque latarea secumpla), La sed de tantaambicioa O satisface óapura;

Y

sólo

me

desvanece, Sea valoró sea locura, Tenersobre aquestos montes Jurisdicción absoluta, Porque éstos son de Señar Aquella

campaña

ruda

Que

entrelatierray elcielo Viotan estupendalucha,

Cuando

los

hombres

osados,

Con

valory sincordura,

Armaron

contralosdioses Fábricasque al sol encumbran,

Y

para que sepastú,

Vanidad, decuántotriunfas,

Y

cuánto tú,Idolatría, Vienesá mandar, escucha:

Estabael

mundo

gozando En tranquilaedadsegura La

pompa

desu armonía.

La pazde sucompostura, Considerandoentre

Que

de una

masa

confusa (Queha llamadolaPoesía Caos, y nadala Lscritura) Salió áverla fazserena

De

esta azul

campaña

pura Delcielo,desenvolviendo, Conlid rigurosay dura, De laslucesy lassombras La vanidad con que se aunan, Delatierray delasaguas

(15)

LA CENA DEL REY BALTASAR. 407

El nudo con que anudan, Dividiendoyapartando Las cosas, quecadauna Son un

mucho

de porsí,

Y

erannadatodasjuntas.

Consideraba quehalló Latierra, queantesinculta É informe estuvo, cubierta Defloresqueladibujan;

Elvago viento poblado Delas aves quelecruzan;

El aguahermosa habitada

De

lospecesquelasurcan;

Y

elfuegocon estasdos Antorchas, elsoly luna, Lámparasdel dia y lanoche, Ya solar,y ya nocturna;

Que

se halló, enfin, conelhombre,

Que

esde lasbellas criaturas

Que

Dios,por

mayor

milagro, Hizo ásemejanza suya.

Con estahermosuravano,

No

hay ley áquelereduzca:

¡Tan antiguoes enel

mundo

Elser vana lahermosura!

Vano

yhermoso, enefecto, Eternamansión se juzga, Sin parecerlequehaya, Porcastigo desusculpas, Guardado ununiversal Diluvioqueledestruya;

Y

conestaconfianza, En solo vicios seocupan Los hombres, malposeidos

(16)

408 CALDERÓN DE LA BARGA.

De

la soberbiaylagula, De la envidia y laavaricia, Ira, perezaylujuria.

Enojados, pues, losdioses,

A

quiennada hayqueseencubra, Trataronde deshacer

El

mundo, como

ásuhechura.

No

á diluvios,pues, derayos Seviola cólerasuya Fiada,áincendios deagua, Porque lamajestad

suma

Tal vezcon nieve fulmina,

Y

tal vezcon fuego inunda.

Cubrióse elcielode nubes Densas, opacas yturbias;

Que

corno estaba enojado, Por norevocarlajusta Sentencia, noquiso ver

De

su venganza sañuda Su

mismo

rigor; y.así,

Entre tinieblas se oculta, Entrenubesseenmaraña,

Porque aun Dios, conser Dios, busca, Para mostrarsu rigor,

Ocasión,si nodisculpa.

El principio fuéunrocío

De

losqueála aurora enjuga

Con

cendalesde oroelsol;

Luego

unaapaciblelluvia

De

lasque álatierra dan El riegoconquese pula;

Luego fueronlanzasdeagua,

Que

nubesymontesjuntan, Teniendoel cuento enlosmontes,

(17)

LACENA DEL REY BALTASAR 409

Cuando enlasnubeslaspuntas;

Luegofueron desatados Arroyos; creció lafuria;

Luegofueronríos;luego Mares de mares. ¡Oh

suma

Sabiduría, sabes Loscastigos queprocuras!

Bebiendosinsedel orbe, Hechobalsasy lagunas.

Padeciótormento de agua Porbocas y porroturas;

Losbostezosde la tierra,

Que

por entre abiertasgrutas Suspiran, cerrado ya En prisiónciega y oscura Tuvieron alaire; y él,

Que

pordóndesalirbusca,

Brama

encerrado,yalfiero Latidoquedentropulsa, Las montañasse estremecen

Y

lospeñascoscaducan.

Aqueste frenode arena,

Que

paraá rayala furia Deesemarino caballo, Siempreargentado de espuma, Lesoltó todaslas riendas,

Y

él,desbocado, procura, Corriendo alentado siempre,

No

parar cobardenunca.

Lasfieras,desalojadas

De

susestancias incultas,

Ya

enlasregionesdelaire,

No

es

mucho

quesepresuman Aves; lasaves,nadando,

(18)

41 CALDERÓN DE LA BARCA

.

No

es

mucho

queseintroduzcan

A

serpeces; y los peces, Viviendolasespeluncas,

No

es

mucho

quepiensenser Fieras, porque se confundan Lasespecies; de

manera Que

en ladeshechafortuna, Entredos aguas (queasí

Sedicequeestáelqueduda), El pez, elbruto yelave Discurren, sin quediscurran,

Dónde

tiene su mansión Lapiel, la escama yla pluma.

Ya

alúltimo parasismo El

mundo

sedesahucia,

Y

en fragmentosdesatados Separteysedescoyunta;

Y como

aquel queseahoga,

A

brazo partido lucha Conlasondas, yellashacen Que aquí salga,allí se hunda;

Así el

mundo,

agonizando, Entre sus ansiasseayuda.

Aquíun edificiopostra, Allídescubre unapunta, Hastaquerendidoya Entre lástimas y angustias, De cuarentacodos de agua

No

hay parteque nosecubra, Siendoá su inmenso cadáver

Todo

el

mar

pequeña tumba.

Cuarenta aurorasá mal Echó elsol, porque seenlutan Lasnubes yluz,áexequias

(19)

LA CENA DEL REY BALTASAR. 414

Destamáquinadifunta.

Sólo aquella primernave,

A

todo embatesegura, Elevada sobre elagua,

A

todas parles fluctúa,

Tan

vecinaálasestrellas,

Y

á loslucerostan junta,

Que

fuéalguno sufarol,

Y

sulinterna fuéalguna.

En

ésta, pues,las reliquias Del

mundo

salvóla industria De Noé, depositando Todassus especiesjuntas;

Hastaqueel

mar

reducido

A

laobediencia quejura, Sevio otra vez, y otra vez La tierra páliday mustia, Desmelenadalagreña, Llena de grietasy arrugas, Lafazde laluzapenas Tocada, pero no enjuta,

Asomó

entreovas ylamas La disforme catadura,

Y

enretórico silencio, Agradecida, saluda Delarcodepaz laseña, Pajiza, leonada y rubia.

Segundo

Adán

delos hombres, Con generación segunda, El

mundo

volvió ápoblar

De

animales ycriaturas.

Nembroth, hijode Canaan,

Que

las maldiciones suyas Heredó(estirpe, enefecto,

(20)

412 CALDERÓNDELA BARCA.

Aborrecida y injusta), Lasprovinciasde Caldea Consusfamilias ocupa

Y

sushijos, cada uno

De

tandisformeestatura,

Que

eraunmonte organizado

Üe miembros

y demedulas.

Estos, pues, viendo queun arca Al

mundo

salvó, procuran

Con

fábrica

más

heroica Con máquina

más

segura, Hacer contra losenojos Del cielouna fuerza, cuya Majestad en los diluvios Los guarde ylosrestituya.

Ya

parala excelsatorre Montessobremontesjuntan.

Y

lacervizdela tierra,

De

tanpesadacoyunda Oprimida, lahacen que Tanta

pesadumbre

sufra, Bienque conelpeso gima, Bien que conlacargacruja.

Crece lamáquina, ycrece Laadmiración,quelaayuda

A

serdosvecesmayor,

Pues no haygentes que no acudan

A

su edificio,hasta ver

Que

lainmensatorresuba

A

sertámbicopilar,

A

serdóricacolumna,

Embarazo

delos vientos

Y

lisonjade laluna.

Ya

conlaempinadafrente

(21)

LA CENA DELREY BALTASAR. 41 3

La esfera abolla cerúlea,

Y

conelcuerpo enel aire, Tanto estorba

como

abulta;

Pero

en

medio

dtsta

pompa,

Deste aplauso,esta ventura, La cortóelcielolospasos, Porque elmirarledisgusta Escalardesus esferas La sagrada arquitectura;

Y

porque no porasalto Ganarleel

hombre

presuma, Quiere queenlosque lalabran Tal variedadseintroduzca

De

lenguas,que nadieentienda

Aun

lo

mismo

quearticula.

Suenan entodosáun tiempo Destempladasy confusas Voces, queelsentido

humano

Hasta entonces no oyónunca.

Ni este sabeloquedice, Ni aquel sabelo queescucha;

Porquedestasuerteelorden, sepierda, ó se confunda.

Setenta y dos lenguas fueron Lasquelos

hombres

pronuncian En un instante, quetantas Quiereelcieloqueseinfundan.

En

setenta ydos idiomas Repetidosedivulga Eleco, y desesperados

Los

hombres

ya, sin que arguyan La causa, huyen demismos,

Sihay alguien qu3dehuya.

Cesa elasalto,porque

(22)

414 CALDERÓN DE LABARCA.

No

quede

memoria

alguna

De

tan gloriosoedificio, De fábrica tan augusta.

Preñadanubeá estetiempo, Paraque

más

leconfunda, Hace herida, quesu vientre

Humo

exhale y fuego escupa, Siendo desuatrevimiento Ella

misma

sepultura, Haciendode sus ruinas Pira,

monumento

y urna.

Yo,pues,viendoque mi pecho La fama á

Fembroth

le hurta, Creoque quedar entonces Tantas cenizascaducas,

Fué

porque yola acabase, Pues en míá un tiemposejuntan VanidadyIdolatría,

Con queátantos rayos luzca.

Pues si

me

das aliento Con queal imperio suba, Sitú

me

aplacaslos dioses, Sitú,Vanidad,

me

ayudas, Si tú,Idolatría,

me

amparas,

¿Quién duda, decid,quiénduda

Que

atrevido, yno postrado, Tan grande promesa cumpla?

Y

asíquiero quelas dos Reinéis en mi pechojuntas:

Idólatra á tu belleza,

Y

vano con tu hermosura, Sacrificando á tusdioses, Mereciendo tusfortunas, Adorandotus altares,

(23)

LACENA DEL REY BALTASAR. 415

Lograndotusaventuras, Enláminas de oro yplata,

Que

caracteres esculpan, Vivirámi

nombre

eterno

A

las edades futuras.

Idolat.

A

tus piesverás queestoy Siempre firme y siempre amante.

Vanidad.Siemp'*e, Baltasar,constante Luz de tusdiscursossoy.

Idolat.

Y

siá los dioses teigualas,

Yo

pordioste haré adorar.

Vanidad.Yo, porque puedasvolar Daré átuambiciónmisalas.

Idolat. Sobreladeidad

más suma

Coronaré tu arrebol.

Vanidad.Yo, parasubiral sol,

Teharéunaescala depluma.

Idolat. Estatuas telabraré, Querepitan tu persona.

Vanidad.

Yo

al laurelde tu corona Más hojas añadiré.

Baltas.

Dadme

las

manos

lasdos;

¿Quién de taldulcesabrazos Podrá lasredes y lazos

Romper?

Daniel. ¡La

mano

deDios! (Adelantándose.

)

Baltas. ¿Quiéntan atrevido aquí

A

mis voces respondió?

Pensam. Yo nohesido.

Baltas. Pues¿quién?

Daniel. Yo.

Baltas. Pues, hebreo, ¿cómoasí Osatrevéis vos,que fuisteis EnJerusalen cautivo?

(24)

416 CALDERÓN DE LA BARGA.

¿Vos, que humilde y fugitivo En Babiloniavivisteis...

Vos, mísero ypobre, vos, Así

me

turbáis? ¿Así?

¿Quién yalibraros de mí Podrá? (Vaásacar ladaga.) Daniel. La

mano

de Dios.

Baltas. ¡Tantopuede unavoz, tanto,

Que

deoiría

me

retiro!

De

mipaciencia

me

admiro;

De

mi cólera

me

espanto.

Enigma somos

losdos;

Cuando

tumuerte pretende Mi furor,¿quién te defiende, Daniel?

Daniel. La

mano

deDios.

Pensam. ¡Loque enla

mano

porfía!

Vanidad, (a Baltasar.) Déjale;quesu humildad.

Deslucemivanidad.

ídolat.

Y

su femi idolatría.

Baltas. Vidatienespor las

dos.—

Y

queviva

me

conviene, Porqueveaque notiene Fuerzala

mano

de Dios.

(VaseconlaVanidadyla Idolatría.

)

ESCENA III.

DANIEL, EL PENSAMIENTO.

Pensam.

De

buena os habéislibrado,

Y

yoestimo lalección, Pues en cualquiera ocasión

(25)

LA CENA DELREY BALTASAR. 417

En

que

me

vea apretado, Sé

cómo me

he delibrar,

Puessin quénipara qué,

«La

mano

de Dios»diré,

todos haré temblar;

Y

puesde

mano

los dos Solamentenosganamos,

Mano

á

mano

nos partamos:

id á la

mano

de Dios. (Vase.)

ESCENA

IV.

DANIEL; luego

LA MUERTE.

Daniel. ¿Quién sufrirátusinmensas Injurias,Autordel dia?

Vanidad yIdolatría Solicitan tus ofensas.

¿Quién podrá, quién (de mife

En esta justaesperanza),

Tomar

por vosla venganza Deste agravio?

(Sale laMuerte conespadaydaga, de galán, conun mantollenodemuertes.)

Muerte,

Yo

podré.

Daniel. Fuerte aprensión, ¿qué

me

quieres,

Que

entre fantasmas ysombras,

Me

atemorizas yasombras?

Nunca tehevisto; ¿quiéneres?

Muerte. Yo, divinoprofeta Daniel, «•

De

todolonacido soyel fin;

De! pecado ylaenvidia hijo cruel, Abortadoporáspidde unjardín.

tomo iv. u21

(26)

418 CALDERÓN DE LA RARCA.

La puerta para el

mundo me

dio Abel, Mas quien

me

abrióla puerta fué Cain, Donde mi horror introducido ya, Ministro esde lasirasde Jehová.

Delpecado ylaenvidia, pues,nací, Porque dos furias enmi pechoestén:

Porla envidia caduca muerte di

A cuantos dela vidala luzven;

Porel pecado muerte eternafui Delalma, puesque

muere

ellatambién;

Sidelavida esmuerte elespirar, La muerte, así,del almaes elpecar.

SiJuicio,pues, deDios tu

nombre

fué,

Y

del juiciode Diosrayofatal

Soyyo, que ámi furorpostrarse ve Vegetable,sensible yracional,

¿Porquéteasombras de mí? ¿Porqué La porciónse estremece en mortal?

Cóbrate, pues, y

bagamos

boy losdos.

De

Dios eljuicio, yyo el poder deDios.

Aunque

noes

mucho

que te asombres,no,

Aun

cuando fuerasDios,de

verme

ámí;

Puescuandoél delaflorde Jericó Clavel nacieraen

campos

dealhelí, Al

mismo

Diosleestremeciera yo La parte humana, yal rendirse á mi, Turbaran lasestrellas suarrebol, Su fazlaluna y su semblante el sol.

Titubeara esafábricainfeliz,

Y

temblara esa forma inferior;

Latierra desmayarasu cerviz, Luchandopiedra a piedray florá flor;

A

mediatarde,joven infeliz, Espirara el dia elresplandor,

(27)

LACENA DEL REY BALTASAR. 419

Y

lanochesu lóbregocapuz Vistieraporla muertedelaluz.

Mas hoy sólo

me

tocaobedecer,

A

tí, Sabiduría, prevenir;

Manda

pues; que notieneque temer Matarel que notiene quemorir.

Mió eselbrazo, tuyoesel poder;

MióeloDrar, situyo eseldecir;

Harta de vidas sed tan singular,

Que

no apagólacólera del mar.

El

más

soberbioalcázar,queambición, Si nolisonja,delosvientos es;

El

muro más

feliz, queoposición, Si no defensa, delas

bombas

es, Fáciles triunfosdemis

manos

son, Despojos sonhumildes demis pies.

Sielalcázar y

muro

he dichoya,

¿Quéserá la cabana?¿Qué será?

La hermosura, elingenioy elpoder

A

mi vozno se puedenresistir,

De cuantosempezaroná nacer, Obligación

me

hicieron de morir;

Todasestán aquí, ¿cuál ha de ser

Laquehoy,juiciodeDios,

mandas

cumplir?

Que

el concepto

empezado más

veloz

No

acabaráde articularla voz.

Entre aquellavitalrespiración Que desdeelcorazón allabio hay, Pararé el movimiento ye! acción, Al artificioque un suspirotray;

Cadáverde

mismo

el corazón, Verás, rotos los ejes,

cómo

cay, Sepulcro ya la sillaen que era rey, Justo decretode precisa ley.

(28)

420 CALDERÓN DELABARCA.

Yo

abrasarélos

campos

deNembroth,

Yo

alterarélas gentesde Babel,

Yo

infundirélossueños deBehemot,

Yo

verteré lasplagasdeIsrael,

Yo

teñiréla viñadeNaboé,

Y

humillarélafrente áJezabel,

Yo

mancharélas mesas de Absalon Con lacaliente púrpura de

Amon;

Yo

postrarélamajestadde Acab, Arrastrado en su carro de rubí;

Yo

con lastorpeshijasde

Moab

Profanarélastiendasde Zambrí;

Yo

tiraré los chuzos deJoab;

Y

si

mayor

aplausofias de mí,

Yo

inundarélos

campos

de Señar Con lasangreinfelizdeBaltasar.

Daniel. Severo yjustoministro

De

lascólerasde Dios, Cuyavaradejusticia Esuna guadañaatroz;

Ya queeltribunaldivino Representamoslos dos,

No

quiera, no, queeldecreto Dellibro,que es enrigor

De

acuerdo,aunque yaen los

hombres

Eslibrodeolvidohoy,

Ejecutes, sin queantes Le hagascon piadosa voz Losjustos requirimientos,

Que

pidelaejecución.

Baltasar quiere decir Tesoro escondido, yyo

Séqueen los

hombres

las almas Tesoro escondidoson.

(29)

LACE.XADELREY BALTASAR. 4°21

Ganarlequiero; yasí, Sólo licencia tedoy Para queáBaltasarhagas

Una

notificación.

Recuérdale quees mortal, Quela cólera

mayor

Antes

empuña

la espada

Que

ladesnuda; así yo

Que

la

empuñes

tepermito, Mas queladesnudes, no. (Vase.)

ESCENA V

.

LA MUERTE.

¡Aydemí! ¡Qué graveyugo Sobre mi cervizcayó!

Sobremismanos, ¡qué hielo!

Sobre mispies, ¡quéprisión!

Detuspreceptosatado,

¡OhinmensoJuicio deDios!

La Muerteestá sin aliento, La cólerasinrazón.

Para acordarleno

más Que

esmortal, de mirigor Solauna vislumbrebasta, De mi mal solaunavoz.

ESCENA

VI.

LA MUERTE,

EL

PENSAMIENTO.

Pensam. ¿Quién

me

llama?

Muírte.

Yo

sov

(30)

A'2'2 CALDERÓN DE LA BARCA.

Quientellamo.

Pensam.

Y

yo

Soy quienquisieraen mi vida

No

serllamadodevos.

Muerte. Pues¿quéesloquetienes?

Pensam Miedo.

Muerte. ¿Qué esmiedo?

Pensam. Miedoestemor.

Muerte. ¿Quéestemor?

Pensam. ¿Temor? Espanto.

Muerte. ¿Qué esespanto?

Pensam. ¿Espanto? Horror.

Muerte. Nadadesosélo quees;

Que

jamás lotuve yo.

Pensam. Pues¿loque no tenéis dais?

Muerte. Porno tenerle ledoy.

¿Adondeestá Baltasar?

Pensam.

En

unjardínconlasdos Deidadesqueadora.

Muerte. Pon

me

Conél; llévame veloz

A

su presencia.

Pensam. haré,

Porque no tengovalor Para negarlo.

Muerte ¡Québien,

Justo precepto deDios,

A

hacerlede mí

memoria

Ensu pensamientovoy! (Vanseiosdos.)

(31)

LACE.NA DEL REY BALTASAR. 423

ESCENA

VII.

Salen

BALTASAR, IDOLATRÍA

y VANIDAD.

ídolat. Señor, ¿qué gravetristeza...

Yamda". ¿Quégrave pena, señor...

Ídolat. Tudiscurso desvanece?

Vanidad. Turba tu imaginación?

Baltas.

No

séqué penaes ia mia...

ESCENA

VIII.

Dichos.—

EL PENSAMIENTO

y

LA MUERTE.

PeiNSAM. (AlaMuerta.) Llega; que allí está.

Baltas. Queestoy

Pensando enJasamenazas Deaquella

mano

deDios, Cuálha deserel castigo Que

me

ha prometido.

(Vase retirandoelPensamiento, ydeja \ertras á la Muerte.)

Muerte. Yo.

Baltas. ¿Qué es e¿to que miro, cielos!

Sombra, fantasmaó visión, Quevozy cuerpo

me

finges, Sin que tengascuerpo y voz,

¿Cómo hasentrado hasta aquí?

Muerte. ¿Cómo?Siesla luzelsol,

Yo

soyla sombra, y si él

(32)

424 calderón de la barga.

La vidadel

mundo,

yo Del

mundo

laMuerte. Así, Entro yo

como

élentró, Porque de lucesásombras Estéigual la posesión.

Idolat. (Ap.)¿Quién es este,que elmiralle Leretira deios dos?

Baltas.

¿Cómo

á cada paso tuyo Vuelveatrás mi presunción?

Muerte. Porquedas túatrás lospasos,

Que

yohaciaadelante doy.

Pensam. (Ap.) La culpa tuveentraerle;

Que

soy un traidor traedor.

Baltas. ¿Qué

me

quieres y quién eres, luzó sombra?

Muerte.

Yo

soy

Un

acreedor tuyo, y quiero Pedirte

como

acreedor.

Baltas. ¿Quétedebo? ¿quéte debo?

Muerte. Aquíestálaobligación,

En

un librode memorias.

(Saca unlibrodememorias.) Baltas. Éste es engaño, es traición,

Porqueesta

memoria

es mia;

A

mí, ámí se

me

perdió.

Muerte. Es verdad,

mas

lasmemorias

Que

túpierdes,hallo yo.

Lee.

Baltas.

«Yo

elgran Baltasar, DeNabucodonosor Hijo, confiesoque eldia

Que

elvientre

me

concibió De mi madre,fuéenpecado,

Y

recibí (¡helado estoy!)

(33)

LA CENA DEL REY BALTASAR. 425

Unavida, queá la Muerte He depagar (¡qué rigor!) Cada ycuando quelapida;

Cuya escritura pasó AnteMoisés, lostestigos Siendo Adán, David y

Job.»—

Yo

lo confieso, esverdad;

Mas no

me

ejecutes,no;

Dame más

plazoála vida.

Muerte. Liberal contigosoy,

Porque aun no está declarada

Hoy

lajusticia deDios;

Y

para quesete acuerde Ser, Baltasar, mi deudor, Delagran Sabiduría Estememorial te doy.

(Vase,dándoleunpapel.)

ESCENA

IX.

BALTASAR, LA

IDOLATRÍA,

LA VANIDAD, EL PENSAMIENTO.

Baltas. (Abreelpapelylee. )

«Así hablaen un proverbio Delespíritu lavoz:

Polvofuiste,y polvoeres,

Y

polvo has deser.»

¿Yo, yo Polvo fui, siendo inmortal?

¿Siendo eterno,polvo soy?

¿Polvo he deser,siendo inmenso?

Esengaño,es ilusión.

(AndaelPensamientoalrededor de Baltasar.)

(34)

426 CALDEROS DE LA BARCA.

Peissam. Yo,

como

loco, enefecto, Vueltas y

más

vueltas doy.

Baltas. ¿Noes deidad la Idolatría?

Peinsam. (ala idolatría.) Acá

me

vengo con vos.

Baltas. ¿LaVanidad no es deidad?

Pensam. (alaVanidad.)Ahora con vosestoy.

(Andaalrededor delasdos.) Baltas. ¡Cuálanda mi pensamiento

Vacilando entreías dos!

ídolat. (alavanidad.)¿Qué contendráaquelpapel,

Que

tantoledivirtió

De nosotras? ^QuítalelaVanidadelmemorial.) Vamdad. Desta suerte

Lo

veremos.

Pensam. ¡Nobleacción!

La

memoria

de la Muerte La Vanidadle quitó.

Baltas. ¿Qué eslo quepasa pormil Vanidad. Hojasqueinútilesson,

El vientojuegue con ellas.

(Hacepedazoselpapelyloarroja.) Baltag. ¿Aquí estábadeslasdos?

Ldolat. ¿Quéha sidoesto?

Baltas.

No

losé;

Una sombra, unailusión,

Que

ocupó mi fantasía,

Que

mi discursoocupó;

Peroya sefuélasombra, Desvaneciendosu horror.

¿Qué

mucho

que temerosa La noche huyese,sivio

Que

en vuestrosojosdivinos Madrugaba elclaro sol?

Y

no á losmios, parece

(35)

LA CENA DEL REY BaLTASAR, 427

(lúe solamentesalió Esa luzque

me

ilumina,

Que me

alumbra ese esplendor, Sino á todoeljardín; pues Obscuroelrubio arrebol Delsol estabahasta veros,

Y

viéndoos amaneció Segundavez, porque

como

Dossoles y aurorassois, Élnose atrevió á salir Sin licenciade lasdos.

Vanidad. Sí, solessomos y auroras, Porsu antigua adoración;

Elsol eslaIdolatría,

Yo

laaurora, queinferior Soy á losrayos; yasí,

A

elladebe elresplandor Elvallequegoza, pues

Cuando

entresombras durmió.

No

ladespertóla aurora;

Que

otro solladespertó.

Idolat, Concedo queaurora seas,

Y

concédotequesoy

Yo

elsol,por rendirme átí;

Porqueal

hermoso

candor Delaaurora el sol ledebe

Todo

el primeroarrebol;

Y

así,siendo la primera, Suluz, quele iluminó, Laluz del aurora hasido Másbella queladelsol,

Puessalióprimeroal valle,

Y

antesque élamaneció.

Pensam. La hermosura y el ingenio

(36)

428 CALDERÓN DE LA BARGA.

Se compiten enlasdos,

Y

puesconvida eljardín Con ladulce emulación

De

lasflores ylasfuentes, Sobreellechoque tejió Paralaprimavera Ossentad. Lisonjas son Lospájaros y lasramas, Haciendoblando

rumor

Al aire,que travesea Entrelashojasveloz,

Donde

aromas decristal

Y

pastillas de

ámbar

son Lasfuentecillas risueñas

Y

elpradollenode olor.

(Siéntansetodos, y en medio Baltasar, yla Idolatríale quitaelsombrero yconelpenacholehaceaire.) Idolat.

Yo

conel bello penacho

Delasplumas que tejió

La Vanidad, escogidas Delarueda delpavón, Te haréaire.

Pensam. Pues ¿conmigo

No

fuera

mucho

mejor, Quesoysutil abanillo Delpensamiento?

Aunque

no;

Que más

parezco enla cara Abanillodel Japón.

Vanidad.

Yo

con músicoscantando, Pararéelaire á mi voz.

Baltas. La músicadel aurora

No me

sonará mejor, Cuandosaludandoal dia Entre uno y otroarrebol

(37)

LA CENA DEL BEYBALTASAR. 429

Le dabanla bienvenida, Perla á perla yflor áflor.

Vanidad.(Cantando.)

Ya

Baltasaresdeidad, Pueslerinde enestedia

EstatuaslaIdolatría,

Y

templosla Vanidad.

EáCENA X.

Dichos.—

LA MUERTE.

Muerte. (Ap.)Aquí apaciblevoz suena, Donde con trágico estilo Llora unmortal cocodrilo, Canta una dulcesirena;

¿Tampoco pudo lapena De mi memoria, que hasido

De

laVanidad olvido?

Pues ya mi sombrale asombra.

A

versipuede mi sombra Lo que mivoz no ha podido.

Con el opioy el beleño Delos montes de la luna Entorpezca su fortuna Mi imagen pálida, elsueño.

Sea desu vidadueño (Enque seacuerde de mí)

Un

letargo,un frenesí, Una imagen, unveneno,

Un

horrorde horroreslleno.

(QuédasedormidoBaltasar.

)

Vanidad. ¿Parece que duerme?

Idolat. Sí.

(38)

430 caíderonde labarca.

Vanidad Puesentre sueñosespero, Porque aldespertar se halle Ufano, representalle

Un

aplausolisonjero. (Vase.) Idolat.

Yo

significarlequiero

Dóneleelvueloha de llegar De mi deidadsingular. (Vase.) Pensam. Miafán aquí descansó,

Pues sólodescanso yo

Cuando duerme

Baltasar. (Échaseádormir.)

ESCENA

XI.

BALTASAR

y EL

PENSAMIENTO,

dormidos,

MUERTE.

LA

Muerte. Descansodelsueño hace

El

hombre

¡ayDios! sinqueadvierta Que cuando

duerme

y despierta, Cada dia

mucre

y nace;

Que

vivocadáver yace Cada dia, pues (rendida La vida á un breve homicida)

Que

essu descanso, no advierte

Una

lición que laMuerte Leva estudiando á lavida.

Veneno

esdulce que, lleno

De

lisonjas,desvanece, Aprisiona yentorpece;

¡Yhayquienbeba este veneno!

Olvido es,deluzajeno,

Que

aprisionado ha tenido En uno y otro sentido,

(39)

LA CENA DEL REY HALTASAR. 431

Pues ni oyen, tocanniven, Informes todos; ¡y hayquien

No

seacuerda deste olvido!

Frenesí, pues á

Variasespecies atray,

Qje

gozainciertas;¡yhay Quien

ame

este frenesí!

Letargo es. áquien le di

Demi imperio todoel cargo,

Y

conrepetido

embargo

Delobraryel discurrir, Enseña al

hombre

á morir;

¡Y hayquien busqueeste letargo!

Sombra

es, quesin luzasombra,

Que

essu obscurafantasía Triste oposición del dia;

¡Yhay quien descanse á" esta sombra!

Imagen, alfin, se

nombra

De laMuerte, sin que ultrajen, Sin que ofendan, sin queatajen Los

hombres

su adoración, Pueses sola unailusión;

¡Yhayquien adoreesta imagen!...

Pues ya P>altasardurmió,

Ya

que el venenoha bebido

Y

ha olvidado aquel olvido, Ya queel frenesí pasó, Ya que el letargosintió,

Yade horror yasombro lleno Viola imagen, puessu seno Penetra horror, que se

nombra

Ilusión, letargo ysombra, Frenesí,olvido y veneno;

Y

pues Baltasardurmió,

(40)

432

CALDERÓNDE LABARCA.

Duerma,

ánunca despertar, Sueño eterno Baltasar De cuerpo y alma.

(Sacalaespadayquierematarle.,)

ESCENA

XII.

Dichos.—

DANIEL.

Daimel. Eso no.

(Detieneelbrazo álaMuerte.

Muerte. ¿Quién tiene mi

mano?

Daniel. Yo,

Porqueel plazo nohallegado.

Número

determinado Tieneel pecary elvivir,

Y

el

número

hade cumplir Ese aliento,ese pecado.

Muert¿. Llegarán (¡hado cruel!),

Cumplíanse

(¡pena fiera!), Para quealgúnjustomuera, Tus semanas,Daniel,

Y

no unpecador. ¡Ohfiel Juezdela ejecución mia!

¿Quéespera?

Que

si este dia Logra una temeridad, OyeallílaVanidad, MiraallílaIdolatría

(41)

LA CENA DEL REY RALTASAR

.

433

ESCENA

XIII.

BALTASAR

y

EL PENSAMIENTO,

dormidos.

— LA MUERTE,

DANIEL,

LA VANIDAD, LA IDOLATRÍA.

—UNA ESTATUA.

(Ábreseunaapariencia áunlado,ypareceuna estatuade color de bronce, á caballo, y la Idolatríateniéndole el freno; y al otrolado, sobreuna torre, aparece la Vani- dad, con mucbas plumas, yuninstrumentoenlamano.) Idolat. BaltasardeBabilonia,

Que

á las lisonjas delsueño, Sepulcrotúde mismo, Mueresvivo yvives muerto...

Vanidad. BaltasardeBabilonia

Que

enel verde

monumento

Delaprimavera, eres Unracionalesqueleto...

Baltas. (Entre sueños.)

¿Quién

me

llama?¿Quién

me

llama?

Mas, siá mis fantasmas creo, Ya, Vanidad, yatemiro;

Ya, Idolatría,te veo.

Idolat. Yo, lasacraIdolatría, Deidadquedel soldesciendo, A consagrarteesta estatua, Delsupremoalcázarvengo, Porque tenga adoración

Hoy

tuimagenenelsuelo.

Vanidad. Yo,la

humana

Vanidad,

Que

en los abismos

me

engendro,

Y

naciendoentreloshombres,

Tengo

poresfera elcielo;

tomoiv, 28

(42)

434 CALDERÓN DELA. BARCA.

Paracolocarlaestatua, Este imaginado templo Te dedico,que depluma Hefabricado enelviento.

Baltas. (Entresueños.) ¡Quétriunfos tansoberanos!

¡Qué aplausostan lisonjeros!

Ofréceme,Idolatría, Altares, aras, inciensos,

Y

adórense misestatuas Porsimulacros excelsos.

Tú, Vanidad, sube, sube

A

coronarteal imperio;

Ilústrese unavolando, Ilústreseotra cayendo.

(Bajalaestatuaysubela torre, ycantan versosVanidad éIdolatría.)

Idolat. (Cantando.)/Bajad,estatua, bajad/

A

seradoradaid.

Vanidad. (Cantando.)¡A sereterno subid,

. Templo de la Vanidad/

Idolat. /Corred, bajad/

Vanidad. ¡Subid, volad/

Lasdos. Pues hoyde los vientosfia...

Idolat. Estatuasla Idolatría...

Vanidad.

Y

templo la Vanidad.

Muerte. Suéltame, Daniel,la

mano;

Verás qué osado ysoberbio Acabo,

como

Sansón, Conel ídolo y eltemplo.

Daniel.

Ya

yo telasoltaré, Velozcometade fuego, Ensiendotiempoalrigor;

Perohastaquesea tiempo, Aquesaestatua elebronce

(43)

LA CENA DEL REY BALTASAR

.

435

Le déotromental acuerdo,

Que

trompeta de metal, Tocadapormi precepto, Serátrompeta dejuicio.

Muerte.

A

losdosestábien eso,

Que

entocando la trompeta,

A

su vozeluniverso

Todo

espirará; yasí,

¡Ohtú, peñasco de acero!

¿Quéespírituaborrecido Vive poralma en tu pecho?

Deidadmentida de bronce,

Desengáñateá

mesmo.

(VaseconDaniel.)

ESCENA XIV.

BALTASAR

y

EL PENSAMIENTO,

dormidos.

— LA VANIDAD, LA

IDOLATRÍA,

LA ESTATUA.

Estatua. ¡Baltasar!

Baltas. ¿Quéeslo quequieres, ilusión ófingimiento,

Que me

matas,que

me

afliges?

Estatua. Oye, y velen ámi aliento

Hoy

los sentidos delalma, Mientras

duermen

losdelcuerpo;

Que

contra la idolatría Áspiddemetal

me

vuelvo, Porque

como

eláspid, yo Mueraá mi

mismo

veneno;

Y

entantoque ellabioduro Delbroncearticula acentos,

Enmudezcan

esas voces,

(44)

436 CALDERÓN DE LA BARGA.

Que

son lisonjasdel viento.

Yo

soyla Estatua que vio Nabuco, hecha de diversos Metales, conpiesdebarro,

A

quienunapiedra luego Deshizo, piedra caída Del

monte

delTestamento.

No

la adoración divina Tiranices á los cielos,

Que

yo por

verme

adorar

De

tresjóveneshebreos, Elhorno de Babilonia Encendí, dondesuesfuerzo Al fuegose acrisoló,

Y

no sedeshizo alfuego.

Sidrac, Misac y

Abdenago

Sonvivostestigos desto.

Los diosesqueadorasson De

humanas

materiashechos;

Bronceadoras en Moloc, Oro en Astarot,

madero

En Baal,barro enDagon, Piedra enBaalin, y hierro

En

Moab;y hallando en mí Eljuicio deDiosinmenso,

A

misvoces demetal Os rendid lasdos, rompiendo Lasplumas ylasestatuas.

{Sube laestatuaybajala torre.) Vanidad. ¡Que

me

abraso!

Idolat. ¡Que

me

hielo!

Vanidad.

Ya

á losrayos deotrosol

He

desvanecidoel vuelo.

Idolat.

Y

yo álaluzde otrafe.

(45)

LA CENA DEL REY BALTASAR. 437

Mis sombrasdesaparezco.

(Cúbreselaapariencia conlaestatua,laVanidadyla

Idolatría.)

ESCENA XV.

BALTASAR, EL PENSAMIENTO.

Baltas. (Despertándose.)

¡Oye,espera, escucha, aguarda!

¡Oh,no

me

niegues tan presto Tal vanidad,tal ventura!

(DespiertaelPensamiento.) Pensam. ¿Dequédasvoces?¿Quées esto?

Baltaí». ¡Ay,Pensamiento!

No

sé;

Puescuando deidad

me

miento, Pues cuando señor

me

aclamo

Y

demiengañorecuerdo, Solas tuslocuras hallo, Solastuslocuras veo.

Pensam. Pues ¿quéeslo quetehapasado?

Raltas, Yovi enel pálido sueño

Donde

estabadescansando

Todo

elaplauso quetengo.

Subiami Vanidad

A

darconsufrente alcielo;

Bajaba miIdolatría Desdesuadorado imperio.

Aquellaun templo

me

daba;

Éstaunaestatua, y al tiempo

Que

ésta yaquélla tenía Hechalaestatua yeltemplo Una voz de bronce, una

(46)

438 CALDERÓN DE LA BARGA.

Trompeta, que aunahora tiemblo,

De

aquellaabrasólasplumas, Desta deshizoelintento,

Quedando

el templo ylaestatua Pordespojosde losvientos..:

¡Ayde mí! la Vanidad Esla breve flor de almendro, LaIdolatríalarosa

Delsol;aquella, alprimero Suspiro, se rindefácil

A

lascólerasdel cierzo;

Ésta ála ausencia del dia

Desmaya

los rizoscrespos;

¡Brevesol y breverosa

De

las injurias deltiempo!

ESCENA XVI.

BALTASAR, EL PENSAMIENTO, LA

IDOLATRÍA,

Ibolat.

No

ha de vencer mis glorias

Una

voz,niun

engaño

mis victorias;

Triunfela

pompa

mia,

En

estanoche delaluz del dia.

Baltasar,soberano

Príncipe,rey divino

más

que

humano,

Mientrasque suspendido

Distealsueño la pazdetu sentido, Treguasdelpensamiento,

Mi amor, á tusaplausossiempreatento, Velaba en tusgrandezas;

Que

no sabendormirse las finezas.

Una

opulenta cena,

(47)

LACENADEL REY BALTASAR

.

439

De

lasdelicias y regalosllena

Que

la gulaha ignorado, Tetiene prevenidamicuidado,

Adonde

lossentidos

Todoshallansus platosprevenidos.

En losaparadores

La platay oro brillanresplandores,

Y

conricos despojos

Hartanlahidropesíade los ojos.

Perfumeslisonjeros

Son aromas deflores,en braseros

De

verdes esmeraldas,

Que

Arabiala felizcriaen susfaldas;

Para solo plato,

Que

el

hambre

satisface delolfato.

La músicaacordada,

Ni biencercadetí, niretirada,

En numeroso

acento suspendido, Brindaálasedcon que nació eloido.

LosCándidos manteles,

Bordados de azucenasyclaveles,

A

dibujostan bellos,

Que

hacenuevovalorla nieveenellos, Son altactosuave

Curiosidadque lisonjearlesabe.

Néctaresy ambrosías,

Fríasbebidas (bastadecirfrias), Destiladasde rosas y azahares, Teservirán á tiempoentremanjares, Porque consalva yaparatojusto Alternenconlascopas hoyal gusto;

Y

porque aquestassean

En

las que

más

tus triunfoshoysevean, Losvasosquealgran Dios deIsraelsagrados

(48)

440 CALDERÓN DE LA BARGA.

TrujoNabucodonosor robados

De

aquella granJerusalen,el áia

Que

alOriente extendió sumonarquía, Manda, señor,traellos;

Hoy

á losdioses brindarásconellos, Profanando eltesoro

De

tu templolos ídolosqueadoro.

Postres serán mis brazos,

Fingiendoredes y inventandolazos, Cifrandotusgrandezas,

Tus pompas, tus trofeos, tusriquezas, Este

maná

de amor, donde hacenplato Olfato, ojosyoidos, gusto ytacto.

Baltas.

En

viéndote,

me

olvido

De

cuantos pensamientos hetenido,

Y

despiertoá tu luz hermosa,creo

Más

quelo queimagino, lo que veo;

Sólotu luzpodia

Divertir la fatalmelancolía

Que

mipecho ocupaba.

Pensam. ¡Eso sí, viveel cielo!que esperaba, Según estásde necio,

Que

de talcenahabíasdehacerdesprecio;

Hayafiesta,hayaholgura;

Dejaelllantoestanoche: milocura

A

borrachezse pasa...

Perotodo se cae dentrodecasa.

Baltas. Losvasosquesirvieron eneltemplo, Eterna maravilla sin ejemplo,

A

sacerdotesde Israel,esclavo, Sírvanmeámítambién.

Pensam.

Tu

gusto alabo.

Baltas.

Vayan

porellos.

(49)

LA CENA DEL REY BALTASAR. 441

ESCENA XVII.

BALTASAR, EL PENSAMIENTO, LA IDOLATRÍA, LA VANIDAD.

Música, acompañamiento.

Vanidad, Excusado hasido;

Que

yalaVanidadlos hatraído.

Idolat. Sacad las mesaspresto

A

aqueste cenador.

Pensam. ¿A mí?¿Quées esto?

Vanidad.Pues¿quién habla contigo?

Pensam. ¿Quien dice cenador no habla conmigo?

Pues siyo he de cenar, señora,es cierto

Que

soy elcenador; yahora advierto

Que

pormíseharía

Aquella antigua copla quedecia:

¡Para

sehicieron cenas

\

Para

mí, quelastengopor buenas!

¡Parami,paramí,

Que

paracenar nací!

Sacanla mesacon vasos deplata,y vansirviendo platos decomidaásutiempo.

)

Baltas. Sentaoslasdos,y luego porloslados Sentaos todosmisdeudos ycriados;

Que

cena dondeestán portales

modos

Vasosdel templo, es cenapara todos;

Y

lasgraciasque demos, celebrando

Hoy

á losdioses, ha desercantando.

Música. Estamesaesestedia Altar delaIdolatría,

De

la Vanidadaltar;

Pues adornansinejemplo

(50)

442 CALDERÓN DE LA BARGA.

Todoslosvasosdeltemplo

La

cenadeBaltasar.

(Pénense á cenar todos.)

ESECTCA XVIII.

Dichos.—

LA MUERTE,

disfrazada.

Muerte. (Ap.)

A

la gran cenadel

Rey

Disfrazado ahora vengo;

Pues enesta cena esto Escondidoy encubierto, Entreloscriadossuyos

Que

podréencubrirmecreo.

Descuidado áBaltasar

De

mis memoriasle veo, Cercado desusmujeres

Y

los grandes desu reino.

Losvasosque Salomón Consagró al Diosverdadero,

Y

dondesus sacerdotes Lossacrificios hicieron, Sus aparadores cubren...

¡Ohjuiciode Dioseterno, Suelta yatu mano,suelta La mia, porqueyaelpeso

De

suspecados cumplió Contan grandesacrilegio.

Baltas.

Dadme

de beber.

(TomaelPensamientolosplatosy come.) PenSam. (AlaMuerte.) ¡Hola,aho,

Camarada! ¿nooís aquello?

Llevadde beberalRey,

(51)

LA CENA DEL REY BALTASAR. 44$

Mientras que yoestoy comiendo.

Muerte. (Ap.Porcriado

me

hantenido;

Servirle lacopa quiero, Pues no podrá

conocerme

Quien estáolvidado y ciego.

Estevasodel altar La vida contiene, es cierto, Cuando álavidalesirve De bebiday dealimento;

Masla muerteencierra,

como

La vida; queesargumento

De

lamuerte yde lavida,

Y

está sulicorcompuesto

De

néctaryde cicuta, Detriacaydeveneno.)—

Aquíestá yalabebida.

(LlegaáciarlabebidaalRey.) Baltas.

Yo

de tu

mano

laacepto.

¡Quéhermoso vaso!

Muerte. (Ap.)

Ay

de tí,

Que

no sabeslo quehaydentro, íbolat. El. Reybebe; levantaos todos.

(Levántansetodos.) Baltas. Glorias de miimperio,

En

estevaso delDios

DeIsraelbrindo á los nuestros.

¡Moloc, dios delos asirios, Viva! (Bebe despacio.) Pensam. Larazón haremos;

Sólohoy

me

parecen pocos Treinta mildioses, y pienso Hacerlarazóná todos.

Idolat. Cantad mientras vabebiendo.

Música. Estamesaes estedia

(52)

444

CALDERÓN DE LA BARCA.

Altar delaIdolatría,

De

la VanidadAltar, Pues lesirven sinejemplo

El

cáliz,vasodel templo,

En

quebebeBaltasar...

(Suenauntrueno

muy

grande.) Baltas. ¡Qué extraño ruido! ¿Qué

asombro

Alborotaconestruendo, Tocando alarma las nubes, La

campaña

delos vientos?

ídolat.

Como

bebiste, será

Salvaquete hacenloscielos Con su horribleartillería.

Vanidad. De sombraydehorrorcubiertos, Nos escondenlasestrellas.

Muerte. jCuántolas sombrasdeseo,

Como

padredelassombras!

Baltas. Caliginosos y espesos Cometaselairevano Cruzan, pájarosde fuego;

Bramidos dadedolor Preñadanube, gimiendo;

Parece queestá departo,

Y

esverdad,pues de su seno

Rompió

ya unrayo, abrasado Embrión quetuvo dentro;

Y

siendo sufrutoelrayo, Hasidoelbramido untrueno.

(Daungrantrueno,ycon un cohete de pasada saleuna mano, que vendráádar ádonde habrá enunpapel es- critas estas letras:Mané,Techél,Farés.)

¿Noveis? ¡aydemí! ¿noveis

Que

rasgado,que rompiendo El airetrémulo, sobre

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