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Modelo de gestión para las transferencias del sector eléctrico

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Academic year: 2021

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Modelo de gestión para las

transferencias del sector eléctrico

Ing. Johan Andrés Vélez Henao

Universidad Nacional de Colombia - sede Medellín Facultad de minas

Escuela de Geociencias Medellín, Colombia

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Modelo de gestión para las

transferencias del sector eléctrico

Ing. Johan Andrés Vélez Henao

Tesis de investigación presentada como requisito parcial para optar al título de:

Magister en Medio Ambiente y Desarrollo

Director:

M.s.C. Luis Diego Vélez Gómez

Universidad Nacional de Colombia – sede Medellín Facultad de minas

Escuela de Geociencias Medellín, Colombia

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Esta tesis está dedicada a mi madre, por todo el esfuerzo, entrega y paciencia, sus ánimos y apoyo incondicional hicieron posible este logro. Un paso más cerca del sueño.

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Agradecimientos

Gracias a mi madre, pues sin ella este proceso de aprendizaje nunca hubiese sucedido, su apoyo incondicional y sus constantes ánimos para perseguir mis sueños, a pesar de las adversidades y dificultades fueron de suma importancia durante todo este tiempo.

Así mismo un agradecimiento especial a mi director de tesis, MsC. Luis Diego Vélez Gómez por su confianza y acompañamiento constante, sus enseñanzas y acotes oportunos a lo largo de este trabajo fueron sumamente enriquecedores. Agradezco también a mis demás docentes que con su experiencia y enseñanzas sembraron en mi nuevo conocimiento, en especial al PhD. Iván Montoya quien desde el pregrado ha sido mentor y amigo, siempre con acertados concejos.

Finalmente agradezco a mis amigos y a todos aquellos que de una u otra forma me ayudaron a lo largo de este aprendizaje con sus concejos, críticas y correcciones. A quienes en todo momento estuvieron presentes brindándome una voz de aliento y me tendieron la mano.

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Resumen y Abstract V

Resumen

El presente trabajo tiene como objetivo proponer un modelo de gestión para las transferencias del sector eléctrico basado en el enfoque de desarrollo local sostenible. Este enfoque ha sido desarrollado y adelantado por diferentes autores como Carrizosa, Lopera y Vélez. Para ello se parte de un examen sobre el estado actual de la generación hidroeléctrica en el mundo, en cuanto a sus impactos ambientales y sociales más significativos; seguidamente se prosigue con la caracterización del estado actual del sector energético en el país y posteriormente se evalúa el efecto fiscal de los asentamientos hidroeléctricos en la subregión del oriente antioqueño.

Finalmente se procede a hacer un análisis profundo de la información sobre las transferencias del sector eléctrico entregadas por EPM e ISAGEN durante los periodos comprendidos entre el año 2000-2012 en la subregión del Oriente Antioqueño y como caso piloto se escoge el examen de las transferencias en el municipio de San Carlos.

A partir de los hallazgos encontrados en el análisis se formula un modelo conceptual de asignación de la renta energética que busca valorar debidamente el capital natural entregado por las regiones a la generación hidroeléctrica del país.

Palabras clave

Transferencias del sector eléctrico, desarrollo local sostenible, capital natural, impuesto predial.

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Abstract

This work has aims to propose a management model for transfers of the electricity sector based on a local sustainable development approach that has been advanced by authors as Carrizosa, Lopera y velez.

To move forward, this is done on the basis of the current state of the hydroelectric generation worldwide, as well as its meaningful environmental and social impacts. Then, the property tax behavior in municipalities which have hydroelectric settlement will be evaluated and it continues, with the characterization of the current state of the energy sector in the country.

Finally, an analysis of the information about transfers of the electricity sector that were provided by EPM e ISAGEN during the periods 2000-2012 in the subregion of the east of Antioquia and San Carlos town

Taking into account the results of the previous analyses, a methodological proposal will be presented. This seeks to value the natural capital delivered by the regions to the hydroelectric generation of the country.

Key words:

Electricity sector transfers, Sustainable Local Development, Natural Capital, and Property tax.

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Contenido

Agradecimientos ... IV Resumen ... V Abstract ... VI 1. Introducción. ... 12 1.1 Metodología de Análisis. ... 12

2. Aspectos conceptuales. Las nociones de sostenibilidad local y territorial. ... 14

2.1 Desarrollo local sostenible. ... 17

3. Generación de energía hidroeléctrica ... 22

3.1 Tipos de proyectos hidroeléctricos. ... 23

3.1.1 Proyectos hidroeléctricos a filo de agua. ... 24

3.1.2 Proyectos hidroeléctricos con embalse. ... 24

3.1.3 Proyectos hidroeléctricos de almacenamiento por bombeo. ... 25

3.1.4 Clasificación por tamaño. ... 25

3.2 Embalses. Impactos ambientales y sociales de las centrales hidroeléctricas. ... 29

3.2.1 Impactos en los ecosistemas y la biodiversidad. ... 30

3.2.2 Emisión de gases de efecto invernadero... 30

3.2.3 Cambio de los regímenes en los caudales. ... 31

3.2.4 Retención de sedimentos y nutrientes en los embalses. ... 32

3.2.5 Migración de organismos acuáticos. ... 32

3.2.6 Generación de empleo. ... 33

3.2.7 Desplazamiento de personas. ... 33

3.2.8 Patrimonio cultural. ... 34

3.2.9 Salud humana. ... 35

4. Sector eléctrico en Colombia ... 36

4.1 Algunos rasgos históricos. ... 36

4.1.1 La configuración del Mercado. ... 38

4.2 Estructura del sector eléctrico. ... 43

4.2.1 Generación. ... 43

4.2.2 Transmisión. ... 44

4.2.3 Distribución. ... 44

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4.2.5 Consumidores finales. ... 45

4.2.6 Zonas No interconectadas – ZNI. ... 47

4.3 Desempeño financiero del sector eléctrico. ... 48

4.3.1 Desempeño financiero de los principales agentes del sector. ... 49

4.3.1.1 EMGESA. ... 51

4.3.1.2 EPM. ... 52

4.3.1.3 ISAGEN. ... 53

4.4 Mercado mayorista. ... 55

4.4.1 Precio de la energía en bolsa. ... 55

4.4.1.1 Formación de precios de energía en bolsa ... 56

4.4.1.2 Agentes Marcadores de precios. ... 57

4.4.2 Contratos entre agentes del mercado. ... 58

4.5 Estructura y dinámica de la Generación eléctrica ... 59

4.6 Sector hidroeléctrico. ... 60

4.6.1 Generación de energía hidroeléctrica en el departamento de Antioquia. ... 61

4.6.1.1 ISAGEN. ... 63

4.6.1.1.1 Centrales de generación de energía ISAGEN. ... 63

4.6.1.1.2 Central calderas. ... 64

4.6.1.1.3 Central San Carlos. ... 65

4.6.1.2 Empresas públicas de Medellín EPM... 68

4.6.1.2.1 Central Playas. ... 68

5. Transferencias del sector eléctrico a los municipios. ... 72

5.1 Transferencias del sector eléctrico ... 72

5.1.1 Las asimetrías entre la renta hidroeléctrica y las transferencias ... 80

5.2 Análisis de las transferencias del sector eléctrico. ... 82

5.2.1 Transferencias de EPM durante los años 2000-2012 a los municipios de Antioquia. ... 83

5.2.1.1 Transferencias entregadas al Municipio de san Carlos por parte de EPM. 86 5.2.2 Transferencias de ISAGEN durante los años 2000-2012 a los municipios de Antioquia. ... 90

5.2.2.1 Transferencias entregadas al Municipio de san Carlos por parte de ISAGEN. 93 5.3 Observaciones generales del ejercicio. ... 96

6. Propuesta de gestión de las transferencias del sector eléctrico- un enfoque de sostenibilidad local. ... 98

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6.1 Porcentaje de las transferencias. ... 100

6.2 Instituciones y órganos administrativos. ... 104

6.3 Hacia una sostenibilidad local y regional. ... 106

6.4 Integración sectorial y regional. ... 107

7. Conclusiones. ... 107

8. Recomendaciones. ... 108

A. Anexo: Mapa hídrico de Antioquia. ... 109

B. Anexo: Transferencias de EPM años 2000-2012... 110

C. Anexo: Transferencias del ISAGEN. Años 2000-2012. ... 116

Bibliografía. ... 118

Lista de figuras.

Figura 1. Esquema de una central hidroeléctrica ... 23

Figura 2. Porcentaje actual y esperado de participación de diferentes fuentes de energía a nivel global. ... 27

Figura 3. Esquema institucional del sector eléctrico. ... 41

Figura 4. Actividades del esquema eléctrico. ... 43

Figura 5. Estructura del sector eléctrico. ... 47

Figura 6. Complejo hidroeléctrico ISAGEN ... 65

Figura 7. Distribución de las trasferencias. ... 76

Figura 8. Distribución de las trasferencias. Propuesta ... 102

Lista de tablas.

Tabla 1. Clasificación de centrales por tamaño ... 25

Tabla 2. Ingresos operacionales de EMGESA (millones $ de 2012). ... 51

Tabla 3. Principales cuentas de EMGESA. ... 51

Tabla 4. Ingresos operacionales de EPM (millones $ de 2012). ... 52

Tabla 5. Principales cuentas de EPM. ... 52

Tabla 6. Principales cuentas de ISAGEN. ... 53

Tabla 7. Principales cuentas de ISAGEN. ... 54

Tabla 8. ROE de las 3 empresas más grandes del sector 2010-1012. ... 54

Tabla 9. Capacidad instalada y porcentaje de participación del SIN. ... 59

Tabla 10. Participación del mercado de generación en 2012. ... 60

Tabla 11. Embalses y energía almacenada por región. ... 61

Tabla 12. Porcentaje de participación de generación en Antioquia. ... 62

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Tabla 14. Participación de municipios por embalse y cuenca de las centrales de

ISAGEN (hectáreas). ... 67

Tabla 15. Distribución de centrales de generación de energía de EPM. ... 69

Tabla 16. Generación de energía en el departamento de Antioquia. ... 70

Tabla 17. Participación de municipios por embalse y cuenca de las centrales de EPM (hectáreas)... 71

Tabla 18. Valor tarifa en bloque 1996-2012. ... 77

Tabla 19. Uso de las transferencias por parte de los municipios. ... 78

Tabla 20. Transferencias entregadas por la central de Playas a los municipios participantes de su cuenca y embalse. Periodo 2000-2012. ... 85

Tabla 21. Transferencias por kwh generado recibidas por los municipios de San Rafael y el Peñol ($/kwh) ... 86

Tabla 22. Reporte de transferencias de EPM, San Carlos y el autor. Cifras en millones de pesos. ... 87

Tabla 23. Diferencias entre los valores reportados. ... 88

Tabla 24. Reporte de generación anual de EPM y XM. ... 89

Tabla 25. Transferencias entregadas por la central de San Carlos a los municipios periodo 2000-2012. ... 92

Tabla 26. Transferencias por kWh generado recibidas por los municipios de San Carlos, Granada, Alejandría, San Roque y Santo Domingo ($/kWh) durante 2000-2012 ... 93

Tabla 27. Reporte de transferencias de ISAGEN, San Carlos y el autor. Cifras en millones de pesos. ... 95

Tabla 28. Diferencias entre los valores reportados. ... 95

Tabla 29. Capacidad instalada asociada al embalse ... 96

Tabla 30.Transferencias del sector eléctrico a los municipios del oriente de Antioquia durante 2000-2012 ($/kwh generado) ... 97

Tabla 31. Transferencias de la central Playas. Proyecto de Ley 88 ... 101

Tabla 32. Porcentaje de transferencias propuestas para el modelo. ... 102

Lista de Gráficas.

Grafica 1. Porcentaje de trasferencias respecto a las utilidades netas de EPM e ISAGEN ... 20

Gráfica 2.Variación anual del impuesto Predial. ... 21

Gráfica 3.Crecimiento del PIB y la demanda de energía eléctrica 1995-2013. ... 46

Grafica 4. Participación del PIB del sector eléctrico sobre el PIB total. ... 48

Gráfica 5. Rentabilidad promedio del sector eléctrico. ... 49

Grafica 6. Tarifa de electricidad en Latino américa centavos dólar/kWh ... 50

Gráfica 7. Porcentaje de tiempo en que cada agenten fue marcado del precio en bolsa. ... 57

Gráfica 8. Porcentaje de tiempo en que cada planta fue marcadora del precio en bolsa por rangos de precio en $/ kwh. ... 58

Grafica 9. Evolución nacional de la tarifa por estrato ... 80

Gráfica 10. Transferencias del sector eléctrico de EPM a las corporaciones y las regiones de Antioquia. ... 83

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Gráfica 11. Transferencias de ISAGEN en Antioquia. ... 90

Grafica 12.Transferencias de ISAGEN a los municipios del departamento de Antioquia.

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1. Introducción.

El presente documento tiene como objetivo brindar una reflexión sobre las retribuciones que causa la expansión del sector eléctrico colombiano, con especial atención en las trasferencias del sector eléctrico entregadas a los municipios y corporaciones autónomas por parte de las generadoras de energía hidroeléctrica establecidas en la jurisdicción del Oriente Antioqueño. Más allá de este propósito se tratara de ofrecer un modelo alternativo que mejore la asignación y distribucion de la renta hidroeléctrica, desde una perspectiva de desarrollo sostenible local.

Para tal objetivo se plantea la revisión detallada de un caso piloto: las transferencias e impuestos del municipio de San Carlos. La razón de esta escogencia se da porque este Municipio posee en su jurisdicción 3 centrales de generación hidroeléctrica lo cual lo postulan como el municipio que en mayor grado contribuye a la generación de energía hidroeléctrica del país. Esta revisión implica una observación detallada del mecanismo por el cual se entregan las transferencias a efecto de determinar cuáles son las inconsistencias que se presentan a la hora de brindar una retribución territorial adecuada. Igualmente se brinda una revisión del comportamiento de impuesto predial en los municipios con asentamientos hidroeléctricos dado que en algunos casos las centrales ocupan hasta el 25% del territorio de una región. Esta situación provoca una regresividad tributaria, en tanto que las empresas hidroeléctricas disponen de un régimen especial de tributación que no consulta sus altos niveles de productividad. En tal sentido se produce un desequilibrio presupuestal porque los municipios sacrifican su tributo insignia (El predial) por abrirle paso a la ocupación de sus tierras para la actividad generadora.

Se pretende determinar cuáles son las fallas de asignación que, a nivel conceptual, causan una regresividad en los presupuestos municipales. Por lo tanto, en este apartado, se identificaran las principales dificultades que se presentan en las descompensaciones de la retribución a los recursos territoriales que los municipios aportan a los asentamientos Hidroeléctricos.

1.1 Metodología de Análisis.

Para realizar el análisis del impuesto predial y las transferencias del sector eléctrico entregadas a los municipios del oriente de Antioquia y en particular el Municipio de San Carlos en el periodo de 2000- 20012 se revisaron diferentes fuentes de información aportadas por: la corporación autónoma del oriente Antioqueño CORNARE, las empresas que hacen presencia en el municipio, EPM e ISAGEN, ver anexo B y C y los entes de regulación estatal como la CREG, la Contraloría y la Procuraduría General de la Nación CGN y PGN y el Banco de la República. Así como también la información aportada por el municipio de San Carlos.

El análisis de las transferencias cuenta a su vez con el cálculo del monto total de las transferencias, propio del autor, basado en el concepto de la participación por cuenca y por embalse estipulado en el artículo 45 de la ley 99 de 1993. Para este fin, se

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recurrió a la información aportada por la resolución de la Gobernación de Antioquia número 686 de 1994 por medio del cual se “dictaminan unas cuencas y unos embalses y se determinan sus áreas y las de los municipios con terrenos en ellos”. Así mismo, para obtener información de la generación de cada central en el periodo seleccionado se consultó la página web de XM(XM filiar de ISA, 2014) la cual es la encargada de la administración del mercado de energía mayorista en el país.

En cuanto a al precio de energía en bloque base para la liquidación de las transferencias, se consultó la base de datos de la página web del Banco de la república(Banco de la Republica, 2014a, 2014b, 2014c, 2014d, 2014e, 2014f, 2014g, 2014h, 2014i) quien es la autoridad competente para determinar la meta de inflación prevista para cada año con la cual se fija esta tarifa. Ver tabla 23.

La información suministrada por parte del Municipio de San Carlos en cuanto a las transferencias, contiene las transferencias otorgadas por EPM e ISAGEN durante los años de 1994 hasta el 2011.

Con esta información se realizó inicialmente una comparación entre las diferentes fuentes de información aportada por los entes antes mencionados. Posteriormente se realizaron los cálculos propios del autor con la información disponible para esto y se compararon con las diferentes fuentes aportadas por la corporación autónoma de CORNARE, las empresas de EPM e ISAGEN y el Municipio de San Carlos.

Seguidamente se realizaron los análisis generales sobre los 18 Municipios del oriente de Antioquia que reciben transferencias por la cadena de embalses conformada por las centrales de (San Carlos, Jaguas, Calderas, Playas y Guatapé) y finalmente se hizo un análisis minucioso a las transferencias entregadas por EPM e ISAGEN al Municipio de San Carlos a efecto de determinar su consistencia o inconsistencia y evidenciar si existe un criterio unánime sobre el monto real que debe ser transferido al municipio que más proyectos hidroeléctricos tiene por km2 . A partir de allí se extenderán las conclusiones de este municipio a todo municipio que tenga asentamientos en su territorio.

Dadas estas circunstancias, se evaluara la importancia de los impuestos locales en la financiación fiscal para los municipios, del oriente y el nordeste antioqueño, con presencia de centrales hidroeléctricas; e igualmente se analizara la incidencia de las compensaciones del impuesto predial y de las transferencias del sector eléctrico en la estructura fiscal y productiva de los municipios afectados; finalmente, se realizara una discusión sobre los hallazgos y se plantearan algunas conclusiones y recomendaciones.

De esta manera el presente trabajo cuestiona, a través de evidencias puntuales, los fundamentos que rigen la distribucion de las transferencias del sector eléctrico. En esta dirección aparece que las transferencias han dejado de ser un instrumento idóneo para la conservación del capital natural de las regiones en tanto que su algoritmo de cálculo, su asignación y su distribucion han permitido una “desinversión” que pone en riesgo no solo la sostenibilidad municipal sino tambien las mismas bases técnicas del asentamiento hidroeléctrico y, desde luego, la sostenibilidad ambiental del sector .De tal forma, se tratara de visualizar alternativas que permitan, desde lo regional, hacer

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una contribución a los objetivos nacionales del sector eléctrico sin asumir costos irreversibles sobre las bases naturales y fiscales de la generación hidroeléctrica. En consecuencia, este trabajo se organiza de la siguiente forma. En los primeros apartados se plantea el marco teórico sobre el cual se sustenta el presente trabajo, es decir el desarrollo sostenible local, posteriormente se hace una identificación de los impactos ambientales y sociales producidos por las centrales hidroeléctricas en su ejecución. Seguidamente, en el capítulo 3, se presenta una descripción detallada del sistema eléctrico colombiano desde su composición y estructura tarifaria, así como también en su desempeño financiero a nivel nacional, con énfasis en tres agentes generadores, dos de ellos con presencia en el municipio de San Carlos. En el capítulo 4 se presenta un planteamiento en cuanto al nuevo comportamiento del impuesto predial y su impacto fiscal en los municipios con asentamientos hidroeléctricos, e igualmente se muestra la incapacidad de las transferencias del sector eléctrico para retribuir a las regiones por el uso de su capital natural; posteriormente, en el capítulo 5 ,se realiza el análisis del impuesto predial y las transferencias del sector eléctrico para evidenciar las hipótesis anteriores en los Municipios del Oriente de Antioquia con énfasis especial en el Municipio de San Carlos, es decir se expone el análisis del caso piloto. Más adelante, en el capítulo 6, a partir de los hallazgos se entrega una propuesta metodológica para un modelo de gestión de las transferencias más equitativo y transparente. Finalmente en los capítulos 7 y 8 se exponen las principales conclusiones y las recomendaciones que a abren el camino para una futura línea de investigación.

2. Aspectos conceptuales. Las nociones de sostenibilidad

local y territorial.

Estas nociones ya se introducían sutilmente en la década de los 70s durante la conferencia de Estocolmo, en relación con el aseguramiento de la oferta de peces y árboles, promovida por un movimiento ambientalista que crecía en participación como consecuencia de las crisis ambientales y energéticas de los 60s y 70s. Este movimiento puso en evidencia dos principios: 1. Los recursos naturales son agotables y 2. El medio ambiente tiene un límite en su capacidad de asimilación de desechos; No obstante, no fue sino hasta 1987 que el concepto de sostenibilidad se popularizo y se propago alrededor de todo el mundo. El concepto de sostenibilidad se presentaba asi:

“Sustainable development seeks to meet the needs and aspirations of the present without compromising the ability to meet those of the future. Far from requiring the cessation of economic growth, it recognizes that the problems of poverty and underdevelopment cannot be solved unless we have a new era of growth in which developing countries play a large role and reap large benefits”. (United Nations, 1987)

Más adelante, la comisión de Brundtland fue quien extrapolo la idea de sostenibilidad al tema de desarrollo. Sin embargo de acuerdo con Carrizosa (Carrizosa, 2005)dicho concepto suscita diferentes interpretaciones: para los ecólogos humanistas se trataba de asegurar la existencia de los seres humanos sobre el planeta, y para los biólogos y

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lo ingenieros forestales el problema era la conservación de los bosques y la vida marina, mientras tanto el objetivo de la comisión era asegurar el crecimiento continuo de indicadores como el de “producto nacional bruto” e ingresos per cápita, ligados al concepto economicista del bienestar.

De acuerdo con Lopera (Lopera, 2008) desde la economía neoclásica se ha buscado interpretar el concepto de desarrollo sostenible como crecimiento sostenible, es decir capacidad de consumo sostenible. De esta manera el término desarrollo sostenible tal y como es entendido por la corriente económica neoclásica, que es la que domina los organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, es ante todo crecimiento sostenible del consumo, lo cual va necesariamente en contravía de los problemas que se querían resolver, pues el crecimiento sostenible necesariamente implica que los recursos de la biosfera no limitarán el crecimiento y que el medio ambiente no tiene límites en su capacidad de asimilación.

Esta definición de desarrollo sostenible y algunas 100 más que se han promovido a partir del informe de Brundtland han sido utilizadas para construir modelos operativos para alcanzar un desarrollo sostenible. En tal sentido, siguiendo a Carrizosa (Carrizosa, 2003) para el neoliberalismo, la competencia abierta a nivel global llevara necesariamente a que el crecimiento sea sostenible y esa sostenibilidad llevara automáticamente al bienestar de las generaciones futuras.

No obstante son numerosas las polémicas que se abren desde 1987 hasta hoy en cuanto a la definición de desarrollo sostenible. De acuerdo con Carrizosa (Carrizosa, 2003) un primer grupo de críticos se refieren a la imposibilidad de conocer las preferencias humanas futuras que pueden determinar restricciones actuales, un segundo grupo de acuerdo con el autor recurre al análisis foucaltiano para descubrir los intereses ocultos detrás del uso de la palabra desarrollo. Aquí Carrizosa en connivencia con Arturo Escobar, uno de los autores más importantes en esta tendencia, pone en duda el concepto de desarrollo sostenible y todas las formas de desarrollo. También la publicación del “Diccionario del desarrollo” W. Sachs reúne a Escobar y a otros autores en la tarea de develar como un grupo reducido de intelectuales occidentales, mediante sus relatos político-técnicos modifican la forma de ver la pobreza, el progreso, el bienestar y la economía para hacer ver el desarrollo sostenible como un nuevo ámbito en el que a través de modificaciones del lenguaje técnico se irrumpe y se afectan decisiones en lo político y en lo domestico.

“Al decir „desarrollo‟, sin embargo, la mayor parte de la gente dice actualmente lo contrario de lo que quiere expresar. Todo el mundo se confunde por usar sin sentido crítico esta palabra sobrecargada se está transformando su agonía en una condición crónica. Han empezado a emanar todo género de pestes del cadáver insepulto del desarrollo. Ha llegado el tiempo de revelar su secreto y verlo en toda su desnudez.” (Sachs, 1996, p.52)

Estas críticas hacen eco en el neoliberalismo globalizante, que enfrenta así mismo las críticas con relación a los intereses de las comunidades locales. De acuerdo con Leff citado en Carrizosa (2003) la única salida se encuentra en este argumento:

“diversas manifestaciones de resistencia cultural al discurso de la sustentabilidad y a las políticas de globalización, dentro de estrategias de las

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comunidades autogestoras de su patrimonio histórico de recursos naturales y culturales (…). Este movimiento de resistencia se articula con la construcción de un paradigma alternativo de sustentabilidad, en el cual los recursos ambientales aparecen como potenciales capaces de reconstruir el proceso económico dentro de la nueva racionalidad productiva, planteando un proyecto social fundado en las autonomías culturales, en la democracia y en la productividad de la naturaleza”(Carrizosa, 2003)

Las discusiones teóricas que se ciernen entorno a la validez del concepto de desarrollo sostenible hacen que convenga retornar a las ideas de desarrollo sostenible local y regional. Ideas ya puestas en discusión en la década de 1970 bajo el concepto de ecodesarrollo de Ignacy Sachs.

El concepto de desarrollo sostenible local guarda relación con las ideas de desarrollo comunitario expuesta por Leff, pero diferenciándose en el sentido de que no suponen la existencia de una comunidad en el sentido estricto del concepto ni en su relación con las etnias indígenas o afroamericanas. De acuerdo con Carrizosa (Carrizosa, 2003) la idea es profundizar en la posibilidad de que las realidades locales de los asentamientos humanos de baja densidad de población puedan permitir un aumento sostenible de la calidad de vida de esos pobladores bajo las circunstancias actuales de disgregación social, de globalización económica y de masificación cultural que son comunes en todo el territorio colombiano; para ello Carrizosa propone un concepto posible que habrá de llamarse: “el incremento del patrimonio ecológico del municipio”. La constitución de 1991 había introducido el concepto de “patrimonio ecológico del municipio” y encargado a los concejos y a las autoridades municipales de su defensa y conservación. Sin embargo, según Carrizosa (2003) este concepto fundamental ha sido poco desarrollado en los municipios y puede tener un potencial apreciable para integrar la sociedad municipal y aumentar la equidad inter e intrageneracional en el ámbito local.

Carrizosa sugiere que al aumentar el patrimonio natural en términos generales se puede contradecir el pensamiento ambiental sustentado en la segunda ley de la termodinámica y en consecuencia la existencia de límites físicos planetarios. Sin embargo, afirma que es posible aumentar ciertas formas de capital natural a expensas de otras formas de capital y también es posible aumentar ciertas formas de patrimonio natural de una localidad con límites específicos, si se transfieren capitales de otras localidades como se ha hecho y puede hacerse en sentidos inversos.

Visto desde una perspectiva sistémica se trata de ver entonces a los municipios y localidades como sistemas abiertos y complejos en donde lo que se sostiene es un sistema y un proceso. En este sentido la función-objetivo de un municipio seria la de: aumentar la calidad de vida de la población. Esto debería alcanzarse hasta el punto en que no se exceda diferentes tipos de parámetros establecidos, que bien podrían ser ambientales, sociales, entre otros.

Para ello Carrizosa propone la construcción de conceptos de sostenibilidad de la nación, de la región, del municipio y de la cuidad. Propone también trabajar con definiciones amplias de sostenibilidad manteniendo como concepto principal la necesidad o el deseo de perennidad de un proceso x, por ejemplo poblamiento,

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desarrollo económico o aumento de la calidad de vida. En ese contexto, el aumento continuo de la calidad de vida general en un municipio especifico significaría que ese municipio es sostenible. En el mismo contexto, pero centrado en otro proceso, el aumento continuo de la población de un municipio especifico significaría también que ese municipio es sostenible. La decisión del proceso – objetivo es una decisión política previa producto de la concertación de un objetivo o un interés particular entre los diferentes grupos de interés, las organizaciones gremiales y la comunidad. En el ámbito legal colombiano, la Ley 99 es clara al establecer el desarrollo económico y el aumento de la calidad de vida como procesos objetivos del desarrollo sostenible. Una función general de sostenibilidad según Carrizosa se puede expresar matemáticamente de la siguiente forma:

PO: F (fn, f1, f2… fi) En donde:

PO = proceso objetivo

Fn = factor físico-biótico, no antrópico, de sostenibilidad Fi = factores antrópicos de sostenibilidad

En el modelo definido por la Ley 99 de 1993 el proceso objetivo consta de tres grandes variables: el crecimiento económico de Colombia, el aumento de la calidad de vida y el bienestar social de la población colombiana; acá el factor natural puede alterarse siempre y cuando se haga sin: “agotar la base de recursos naturales renovables en que se sustenta, ni deteriorar el medio ambiente o el derecho de la generaciones futuras a utilizarlo para la satisfacción de sus propias necesidades”(Carrizosa, 2003) La idea fundamental para Carrizosa es que el rescate de lo local no niega lo global, la idea es avanzar hacia una sostenibilidad global con base en sostenibilidades locales. En el desarrollo de estas ideas avanza satisfactoriamente con sus trabajos, especialmente en su libro publicado en 2005 (desequilibrios territoriales y sostenibilidad local, conceptos, metodologías y realidades), allí se preocupa por definir procesos y políticas para dirigir la población hacia los territorios con mayor sostenibilidad potencial y para restaurar los territorios degradados en una Colombia que como afirma “antes de ser rico, es complejo y es bello, sus ecosistemas facilitan la vida humana, pero no son adecuados para la concentración de riqueza ni para la centralización del poder..." (Carrizosa, 2005)

2.1 Desarrollo local sostenible.

Como se mencionó anteriormente, las discusiones sobre el concepto de desarrollo sostenible son pendulares porque van desde las contundentes argumentaciones del informe de Brundtland, donde lo esencial son las metas económicas del consenso de Washington, hasta la necesidad de avanzar en un concepto que sin impedir la explotación de los recursos naturales de una región garantice la sostenibilidad local.

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En el caso de la generacion hidroeléctrica el uso intensivo que se hace del capital natural, representado en ecosistemas con dotación especial de recursos como la tierra y el agua, representaría una fracción grande de los proyectos hidroeléctricos si se tomaran en cuenta sus servicios ecosistémicos regionales. Se quiere decir que un desarrollo hidroeléctrico no es posible con solo capital humano, infraestructura civil, recursos económicos y financieros y bases teconologicas propias de la generación hidráulica; es imprescindible el aporte del capital natural. Sin embargo, esta fracción del capital total que permanece implícita en los proyectos no es suficientemente retribuida como quiera que este factor, que compromete la calidad de vida de generaciones presentes y futuras, no es valorado en la gestión de los embalses. En tal sentido, de acuerdo con Lopera (Lopera, 2008)“la estrategia para avanzar en el concepto de gestión sostenible local para la explotación de un recurso natural, en este caso el agua, tendrá que basarse en 5 elementos: a) garantizar la tasa de recarga; b) proteger el capital natural crítico; c) pagar los impactos ambientales ; d) garantizar que no se distorsionen ni la economía ni las condiciones de vida locales y e) garantizar una rentabilidad económica que se encuentre dentro de los criterios comerciales”.

La parte a) es una condición técnica para ampliar el horizonte de los proyectos hacia el largo plazo dada la restricción que va imponiendo a la vida útil de los proyectos tanto la sedimentación como la colmatación de los embalses; es decir, la paulatina pérdida de la capacidad útil del embalse por estos efectos.

El elemento b) obliga a tomar una definición de capital natural crítico. En efecto, de acuerdo con (Noël y O´Connor 1998, citado por Lopera, 2008) “el capital natural crítico es definido como el conjunto de recursos medio ambientales que a una escala geográfica dada aseguran las funciones medio ambientales importantes para las cuales no existe ningún sustituto en términos de capital manufacturado o humano”. Siendo así, esta definición implica que el cálculo de la tasa por utilización de agua considerado en el Decreto 155 de 2004 contiene los elementos sustanciales para remunerar esta fracción de capital natural; sin embargo, la tasa de uso no se paga por los proyectos hidroeléctricos en tanto que esta es sustituida por el pago por transferencias, que son unos costos delegados para la reposición ambiental del recurso hidrico debida al agotamiento del capital natural ocasionado por la generacion de hidroelectricidad. Estos recursos están tasados hoy por la ley 99 de 1993 en el 6% del valor de la energía generada en bloque.

No obstante, si se asume que las transferencias serían el sustituto de las tasas de uso, estas transferencias únicamente considerarían parcialmente la tasa de agotamiento del capital natural. Esto porque, de acuerdo con Manjarrés (Revollo & Ramírez, 2004) “la depreciación no debe asimilarse al daño, sino más bien a la necesidad o importancia del recurso hídrico y a la disminución de su oferta en términos de calidad, es decir, a la escasez producida como consecuencia de la utilización del recurso en actividades antrópicas”. De esta forma, las transferencias establecidas por la Ley 56 de 1981 y el Artículo 45 de la Ley 99 de 1993 dejan claro que sus montos, mínimo hasta la mitad de las transferencias, van dirigidas a la recuperación del recurso hídrico, máxime cuando la asignación condicional de estas deberá aplicarse a la reforestación en zonas aledañas al embalse.

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En este sentido habrá que entender que las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) son las entidades delegadas por las empresas generadoras para administrar los costos de recuperación que supone el mantenimiento de la disponibilidad del recurso hídrico para el embalse. Esto equivale a decir que las transferencias no tienen el sentido de compensación, sino que más bien son un costo delegado por las empresas generadoras a las corporaciones para la conservación de la oferta hídrica.

En la parte c) en cuanto al reconocimiento de los impactos ambientales, como elemento de sostenibilidad, deberá suponerse que efectivamente habrá una compensación por el daño ambiental (Decreto 3678 de 2010). En este caso, el daño ambiental y social producido por un asentamiento hidroeléctrico cae bajo el rótulo del decreto que establece las penalidades por daño ambiental y social, en tanto que la menor disponibilidad del recurso hídrico por efecto del asentamiento hidroeléctrico genera un costo de oportunidad por sacar tierras y mano de obra de la agricultura, la ganadería, la minería y las actividades pesqueras del sector rural, hacia la actividad de generación de energía. En esta situación, la desviación tanto del capital como de la mano de obra hacia la actividad de generación se produce en virtud de la Ley económica que señala que el capital y la mano de obra migran hacia sectores de mayor productividad, que en este caso sería la generación hidroeléctrica. En tal sentido la productividad del sector eléctrico debería asumir ese costo de oportunidad como una renta del capital natural, renta que no aparece ni en la ley 56 de 1981 ni en el artículo 45 de la ley 99 del 1993 bajo la forma de transferencias.

Ahora bien, si se toma en cuenta que las transferencias son una proporción muy baja (menor del 5%), de la renta energética, entendida esta como la ganancia extraordinaria por encima de la compensación por asumir el riesgo de invertir (ver gráfica 1), se puede observar que esta enorme ganancia extraordinaria se genera porque el capital natural casi que es gratuito, es decir, no está remunerado y menos aún, tampoco se evidencia su remuneración en forma de altos gravámenes prediales.

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Grafica 1. Porcentaje de trasferencias respecto a las utilidades netas de EPM e ISAGEN

FUENTE: EPM, ISGEN, XM. Elaboración propia

Esta última argumentación se puede evidenciar al mostrar que en los municipios con asentamientos hidroeléctricos –ver caso San Carlos–, el impuesto predial cada vez representa una menor proporción de la tributación local, hasta el punto que en el caso analizado del pago predial por la Ley 56, las empresas generadoras pagan menos que un contribuyente individual(Luis Diego; Vélez & Rios, 2012). Esto se evidencia de la siguiente forma. “La evolución del impuesto predial ha estado marcada por la baja participación dentro de los ingresos tributarios. El recaudo de este tributo aunque ha presentado un mayor dinamismo en los últimos seis años por afecto de algunas actualizaciones catastrales, a nivel general su participación no se ha incrementado e inclusive se encuentra por debajo, alrededor de la mitad, de los niveles en que se encontraba en la década de los 90s.”particularmente en los municipios hidroeléctricos. Ver grafica 2 0,00% 2,00% 4,00% 6,00% 8,00% 10,00% 12,00% 14,00% 20 2.020 4.020 6.020 8.020 10.020 12.020 14.020 20 01 20 02 20 03 20 04 20 05 20 06 20 07 20 08 20 09 20 10 20 11 20 12 TOT A L M ile s d e m ill o n e s transferencias utilidades % de transferencias

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Gráfica 2.Variación anual del impuesto Predial.

Fuente: DNP, desarrollo territorial 2013.

En síntesis, esto significa que a medida que sube la renta hidroeléctrica el municipio captura menos porción de ella, lo cual equivale a decir que la tributación en los municipios es regresiva. Esto se explica porque antes de los proyectos el municipio recibía tributos por tierras y edificaciones que cuando se implantan los proyectos quedan exentas de la tributación local y además porque la aparente bonanza de la demanda de mano de obra en el periodo de montaje de la inversión desalienta los esfuerzos tributarios locales, a más de que algunos de los órganos representativos municipales son muchas veces cooptados por el gran inversionista que viene de afuera de la región.

En cuanto a la parte d) es inevitable advertir que no existe una sinergia del aparato productivo local, en tanto que muchos de los componentes del presupuesto de capital de un proyecto hidroeléctrico son ejecutados por inversionistas que están más allá de las regiones, lo que equivale a decir que escasamente se le da participación a la economía local en actividades de bajo peso dentro de los proyectos y en solo ciertos servicios como restaurantes, cantinas, pequeños almacenes, y el abastecimiento de mano de obra no calificada. Esto significa que los proyectos hidroeléctricos se construyen sin enfoque territorial y con una característica de “enclave territorial”. La inevitable Hipótesis de trabajo es que a medida que sube la renta energética las rentas locales bajan, lo que equivale a decir, que los municipios tienen una tributación regresiva por efecto de los asentamientos hidroeléctricos.

Si se pretende entonces avanzar en la propuesta de desarrollo sostenible local, adelantada por Carrizosa y Lopera, en cuanto al uso sostenible de los recursos naturales de las regiones, habrá que emplear para ello la indagación sobre la aptitud de un instrumento financiero, como lo son las transferencias del sector eléctrico, para redefinir en investigaciones futuras la renta del capital natural de las regiones pues este aun no es debidamente valorado y los esfuerzos para avanzar en este tema han sido hasta la fecha escasos.

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De acuerdo a esto es la intención del autor, realizar un análisis detallado del sector eléctrico en Colombia, desde su formación hasta la actualidad, para entender tanto la estructura del sector, como su dinámica productiva, sus rentas y los agentes que operan en él, para efecto de identificar los mecanismos que determinan su rentabilidad. Esto permitirá entender el comportamiento de las transferencias que las generadoras entregan a los municipios.

Para iniciar esta tarea se toma como caso piloto un análisis detallado de las transferencias entregadas al municipio de San Carlos en el departamento de Antioquia; y a partir de allí se podrá avanzar en la propuesta recomendada. Es el objetivo del presente trabajo diseñar un modelo de transferencias para el sector eléctrico desde un enfoque de desarrollo local sostenible que permita avanzar en la construcción conceptual de un nuevo paradigma que ante todo rescate lo local y propenda por la protección de las comunidades, las culturas y el capital natural de los ecosistemas regionales.

Este desarrollo local de acuerdo con los supuestos presentados por Carrizosa llevara inequívocamente a un desarrollo sostenible nacional.

3. Generación de energía hidroeléctrica

La energía hidroeléctrica es la electricidad generada a partir de la energía potencial y cinética del agua en movimiento proveniente de las lluvias o el deshielo de las colinas y montañas en un flujo a través de los arroyos y ríos que finalmente desembocan en el mar. La energía que generan estas corrientes a lo largo del ciclo hidrológico es potencialmente aprovechable para usos energéticos.

La humanidad lleva muchos años explotando la energía hidráulica. La primera evidencia de ingeniería en los ríos son las ruinas de canales de irrigación en Mesopotamia y otras construcciones de represas en Jordania, Egipto y Medio oriente que datan del año 3000 A.D. Los griegos aprovechaban la energía almacenada en los ríos convirtiendo la energía cinética del río en energía mecánica que luego permitiría moler el trigo en los molinos. Sin embargo; la descripción detallada de la rueda hidráulica que se usó en la Edad Media y el Renacimiento, no sólo en la agricultura, sino también en las minas, la industria textil, maderera y el transporte, así como sus aplicaciones se deben al ingeniero y arquitecto romano Marco Vitrubio Polión, quien la describe ampliamente en su libro De “architectura” escrito entre los años 27 y 23 A.D. No obstante fue solo hasta finales del siglo XIX, con el desarrollo del generador eléctrico que la energía hidráulica se convirtió en una fuente para generar electricidad ya que la primera turbina hidráulica había sido construida e instalada por el ingeniero Bénoit Fourneyron en los años de 1835 y 1837.

Una central hidroeléctrica clásica es un sistema que consta de tres partes: una central eléctrica en la que se produce la electricidad; una presa que puede abrirse y cerrarse para controlar el paso del agua; y un depósito en que se puede almacenar agua. El agua de detrás de la presa fluye a través de una entrada y hace presión contra las

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palas de una turbina, lo cual que hace que éstas se muevan para hacer girar un generador que produce la electricidad. Ver figura 1.

Se suele considerar que la primera central hidroeléctrica fue construida en Northumberland (Reino Unido), en 1880. Un año después comenzó a utilizarse la energía procedente de las cataratas del Niágara para alimentar el alumbrado público y otros usos que a finales de la década demandaban más de 200 centrales tan solo en Estados Unidos y Canadá.

A lo largo del último siglo se han construido mega-obras arquitectónicas de la humanidad que se han convertido en pilares del desarrollo económico de las naciones y que han dotado de energía eléctrica a gran parte del mundo. Algunas de estas grandes obras son las presas: de Asuán, la Tucurí, xiluodu, Itaipú y la presa de las Tres Gargantas.

Figura 1. Esquema de una central hidroeléctrica

Fuente: http://hidroimpacto.blogspot.com/

3.1 Tipos de proyectos hidroeléctricos.

Existen varios tipos de clasificación para las hidroeléctricas en donde, de acuerdo con Egré y Milewsky (Egré & Milewski, 2002), las clasificaciones más importantes son: por tipo de proyecto como son los de filo de agua, con embalse y de almacenamiento por bombeo, y los de tamaño como las grandes, medianas, pequeñas, micro y mini centrales. Estos tipos de clasificación son de los más significativos ya que la magnitud de los impactos ambientales y sociales están asociados directamente con las características de : sitio, tipo y el tamaño del proyecto.

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3.1.1 Proyectos hidroeléctricos a filo de agua.

Este tipo de generación utiliza el flujo de agua dentro del área de distribución natural del río. Pueden ser diseñados con cabeza pequeña, por lo general en los grandes ríos con gradientes suaves, y con la cabeza alta, en pequeños ríos con fuertes pendientes. Estos proyectos pueden utilizar todo el caudal de los ríos, o sólo una fracción del caudal. En el primer caso los flujos del río fluctúan durante todo el año y por lo tanto las entradas en la planta también varían, en consecuencia la cantidad de energía producida por este tipo de proyectos varían considerablemente a lo largo del año ya que dependen del caudal de los ríos. Por tal motivo este tipo de proyectos se conciben con el fin de proporcionar la misma potencia durante todo el año para una demanda base, utilizando solo una fracción del flujo del río.

En este tipo de proyectos la ausencia de cualquier tipo de embalse ayuda a limitar considerablemente los impactos sociales y ambientales que se pueden producir, ya que el río no es transformado en un lago y su patrón de flujo se conserva esencialmente sin cambios.

3.1.2 Proyectos hidroeléctricos con embalse.

Los proyectos hidroeléctricos con embalses ofrecen una mayor gama de beneficios potenciales que los proyectos hidroeléctricos ubicados sobre el río, en este sentido el almacenamiento de energía es la característica principal de los proyectos con embalse ya que este activo fundamental de la producción de energía se puede ajustar de acuerdo a las fluctuaciones de la demanda de energía, tanto para la energía base, como para la energía con cargas pico.

Un uso derivado de este tipo de proyectos es el de controlar las inundaciones y la regulación de los ríos, lo cual hace posible el desarrollo de múltiples centrales sobre un mismo río aguas abajo del embalse. Esto ha permitido la reutilización del agua para la producción de energía adicional, y la reducción de los impactos ambientales y sociales en relación con la producción de energía.

En cuanto al tamaño del embalse, los depósitos varían en las zonas por órdenes de magnitud, dependiendo de la altura de la presa, la topografía local y el servicio de energía deseado. Algunos embalses cubren unos pocos Km2, y otros 5.000 km2 o más (Comisión Mundial de Represas, 2000). Estos últimos proporcionan los mayores volúmenes de almacenamiento y por lo tanto una mayor seguridad energética, pero también, son propensos de generar los mayores impactos ambientales y sociales; y sin duda son los tipos de proyectos que mayor polémica suscitan alrededor del mundo.

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3.1.3 Proyectos hidroeléctricos de almacenamiento por

bombeo.

Los proyectos de almacenamiento por bombeo funcionan mediante la implementación de bombas que envían luego el agua empleada por la central nuevamente río arriba, mediante el empleo de los excedentes de energía generados por la central a partir de su carga base. Estos flujos de agua son empleados posteriormente para producir energía durante los periodos pico del día. Así, este tipo de almacenamiento es considerado como una de las tecnologías más eficaces para el almacenamiento de energía.

El concepto de bombeo de agua a la parte superior del depósito durante las horas de menor demanda de energía significa que estas plantas son consumidoras netas de energía, ya que se necesita más energía para bombear el agua hasta el depósito superior que la producida por la planta cuando el agua se precipita hacia el depósito inferior. Sin embargo entre el 65% y el 75 % de la electricidad requerida por el bombeo se recupera durante la fase de generación (Egré & Milewski, 2002).

3.1.4 Clasificación por tamaño.

Los límites de estas clasificaciones son convencionales y relativos a las capacidades hidroeléctricas de cada país o región, por lo tanto, no existen definiciones unánimes que sean aceptadas en todo el mundo. Ver tabla 1. No obstante en comparación con los grandes proyectos, las plantas de pequeña escala se benefician en términos de facilidad de implantación, ya que el plazo para la planificación y la construcción es más corto, la inversión es menor y sólo necesitan ser adquiridas para pequeñas áreas.

Tabla 1. Clasificación de centrales por tamaño

Europa centro América Colombia

Nano Pa <0,001 MW Pico 0,001 MW ≤ pa < 0,01 MW Microcentrales pa<0,1 KW 0,01 MW ≤ pa < 0,05 MW pa<0,1 KW Mini central 0,05 MW ≤ pa < 1 MW pequeñas 0,1 ≤ pa < 1 MW 1 MW ≤ pa < 5 MW 0,1 ≤ pa < 1 MW medianas 1 MW≤ pa < 10 MW 5 MW ≤ pa < 30 MW 1 MW≤ pa < 10 MW grandes pa ≥ 10 MW pa ≥30 MW pa ≥ 10 MW

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De acuerdo a esta clasificación, es aceptado por la comunidad científica que los impactos ambientales están asociados al tamaño de las centrales de generación, en consecuencia, se asume que los impactos ambientales de los proyectos de pequeña, mini o micro hidroeléctricas son limitados, dada la escala de los proyectos, y su limitada intervención y afectación ocasionada por su construcción. También hay beneficios relacionados con los riesgos de seguridad, dado que la reducción a pequeñas presas, genera menor desplazamiento de la población y menos cambios en los usos por la tierra inundada.

Sin embargo, el debate sobre las grandes y pequeñas centrales hidroeléctricas se sigue desarrollando con importantes expresiones en las políticas energéticas y en el futuro de los proyectos hidroeléctricos. Desde un punto de vista ambiental, la distinción entre pequeñas presas renovables y las grandes represas no renovables es algo arbitrario. Esto significa que no es el tamaño el que define si un proyecto es renovable y sostenible, porque son las características específicas del proyecto y su ubicación las que tienen las mayores consideraciones.

Cuando se comparan las pequeñas centrales hidroeléctricas con las grandes hidroeléctricas sobre la base de la producción de electricidad, la ventaja ambiental de las pequeñas sobre las grandes centrales hidroeléctricas no se ve tan obvia. La pregunta fundamental es ¿Qué es menos perjudicial para el medio ambiente? Una planta grande de energía que fraccione el río, con una capacidad instalada de 2.000 MW, o 400 pequeñas centrales hidroeléctricas de 5MW sobre 100 ríos, ¿Podría el impacto general de un solo proyecto 2.000MW ser menor que el impacto acumulado de 400 pequeños proyectos de energía hidroeléctrica de 5 MW, debido a la cantidad de ríos y afluentes que se verán afectados?

Es claro que una pequeña hidroeléctrica, dentro de un hábitat específico, genera una intervención humana mucho más reducida que una hidroeléctrica de mayor capacidad, sin embargo, el impacto acumulativo de una multitud de pequeños proyectos hidroeléctricos podrían ser mayor que los de un solo proyecto, dada la diversidad de los ecosistemas que puedan verse afectados (Egré & Milewski, 2002; Frey & Linke, 2002).

Aunque la generación de energía a partir de recursos hídricos se considera la más eficiente del mercado dado que el nivel de servicio que entregan es apreciable y fácilmente ajustable a las necesidades requeridas; su efecto ambiental las puede hacer sumamente costosas. No obstante, hay otro tipo fuentes de generación de energía, como la eólica y la fotovoltaica, que aunque solo tienen un limitado impacto ambiental, no se pueden utilizar para producir energía bajo demanda porque solo pueden ser explotadas durante el día o cuando el viento sopla. Por otro lado las fuentes de energía de carbón o la generación nuclear pueden suministrar energía las 24 horas del día, pero; no pueden ser fácilmente encendidas o apagadas durante las noches o cuando los niveles de demanda son bajos. Estas consideraciones hacen que en la quía de expansión se privilegie el mercado (Klimpt, Rivero, Puranen, & Koch, 2002).

En cuanto a la eficiencia, la energía generada a partir de recursos hídricos sigue siendo la fuente más prominente con un 90% de eficiencia a la hora de convertir la

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energía generada en electricidad. Mientras tanto las fuentes fósiles transforman solo el 50 % de esta energía en energía eléctrica (Dursun & Gokcol, 2011).

Dicho esto, la energía hidroeléctrica proporciona casi un tercio de la electricidad de todo el mundo. China, Canadá, Brasil, Estados Unidos y Rusia fueron los cinco mayores productores de este tipo de energía en 2010, por otro lado se espera, de acuerdo con la US Energy Information Administración (2000) que el consumo de energía crezca un 59% entre 1990 y 2020(Klimpt et al., 2002); sin embargo, otros sugieren que el consumo de energía será de 2,4 % por año desde el 2004 hasta el 2030 (Ometto et al., 2013). En la figura 2 se puede apreciar que el porcentaje de participación de las diferentes fuentes de energía en la generación mundial y su proyección hasta el año 2035 muestra que el consumo de energía aumentara más del 50% y que la energía hidraulica continuara con una buena participación.

Figura 2.Porcentaje actual y esperado de participación de diferentes fuentes de energía a nivel global.

fuente:(INTERNATIONAL ENERGY AGENCY, 2011)

Otro aspecto importante a tener en cuenta es que la energía generada a partir de recursos hídricos es la más barata en la actualidad. Esto se debe a que, una vez que la presa se ha construido y se ha instalado el equipamiento técnico, la fuente de energía (agua en movimiento) es gratuita. Esta fuente de energía es más limpia que las fuentes convencionales y se renueva cada año a través del deshielo y las precipitaciones. Además, los depósitos pueden ofrecer otro tipo de oportunidades como el control de inundaciones, sistemas de riego y oportunidades recreativas, tales como zonas de entretenimiento y de paseo.

No obstante; la construcción de presas en los ríos puede destruir o afectar a la flora y fauna terrestre y acuática, así como también otros recursos naturales, generar cambios sustanciales en las dinámicas del suelo, cambiar los ciclos hidrológicos y ciclos de nutrientes, generar emisiones de gases de efecto invernadero, reducir los

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niveles de oxígeno disuelto en el agua y afectar sustancialmente la salud humana, el patrimonio cultural y las dinámicas sociales y económicas de la población asentada en las inmediaciones de las presas.

De esta forma, a lo largo de todo el mundo se han construido centrales hidroeléctricas que han inundado una vasta cantidad de tierras y desplazado a un sin número de personas, despojándolas de su patrimonio cultural y sus condiciones de vida. Tal es el caso de la presa de Aswán en Egipto, la cual fue una de las primeras presas de gran envergadura del mundo con un embalse de 6.000 km2 y una capacidad de albergar un volumen de 162 km3: la construcción de este embalse desplazo a más 100.000 personas para generar hasta 2.100 megavatios (Rashad & Ismail, 2000). Igualmente la presa Tucurui en Brasil que desplazo a toda la población de la pequeña ciudad de Tucurui para la construcción de un embalse de 1.630 km2 y un volumen de 34.084 km3 para generar hasta 4.000 megavatios (Rovere, 2000). Igualmente, la presa de Itaipú ubicada en la frontera de Brasil y Paraguay en donde su embalse de 1.400 km² con un volumen de 29.000 hm³ de agua comprometió la región desde Foz do Iguazú, en el Brasil, y Ciudad del Este, en el Paraguay, más al sur, hasta Guaíra (Brasil) y Salto del Guairá (Paraguay), para generar 14.000 megavatios.

Así mismo se encuentran en China las presas de Xiluododu de 12.600 megavatios de potencia localizada en el valle del Río Jinsha en la frontera entre el condado de Leibo de la Provincia de Sichuan y el Condado Yongshan de la Provincia de Yunnan en el río Jinsha, uno de los mayores afluentes del río Yangtzé, el más largo de Asia, en cuya cuenca vive un tercio de la población china (unos 400 millones de personas). Caso emblemático es la presa de las Tres Gargantas situada en el curso del río Yangtzé, con un embalse de 1,084 km2 que almacena 300 billones de m3 para generar hasta 18.200 megavatios de potencia; su construcción ha inundado 245 km² de tierra cultivada, unos 35 kilometros² de áreas residenciales, 824 km de carreteras y ha desplazado aproximadamente 1,25 millones de personas. (Brown, Magee, & Xu, 2008; Jackson & Sleigh, 2000; Liu, Zuo, Sun, Zillante, & Chen, 2013; Xu, Tan, Yang, Li, & Su, 2011; Zhao, Ma, Liang, Shi, & Meng, 2012)

En síntesis la construcción de 4 presas con la capacidad instalada conjunta de 46.900 megavatios ha inundado 10.114 km² equivalentes a inundar completamente el país de Gambia en África que tiene un área de 10 380 km² o lo que es igual, inundar una sexta parte del departamento de Antioquia, y desplazamiento de cerca de 1,35 millones de personas, equivalentes a la sexta parte de la población total del departamento de Antioquia.

Colombia, y en particular el departamento de Antioquia con los municipios de Guatapé y el Peñol, no es ajeno a esta situación, en sus predios descansa el embalse Guatapé – Peñol el cual es el embalse más grande del país. Este embalse que ocupa un área total de 6365 hectáreas(Gobernación de Antioquia, 1994), produjo el desplazamiento de 7.550 habitantes, 4.350 en la zona urbana y 3.200 en la zona rural; de acuerdo a los archivos del museo histórico del Peñol.

En este sentido la agencia internacional de energía atómica ha declarado que: “a pesar de lo esencial que es la energía para el desarrollo, la energía es solo un medio para un fin. El fin es la buena salud, el nivel de vida alto, una economía sostenible y un

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medio ambiente limpio.”(Kentel & Alp, 2013). Por lo tanto los impactos generados por la producción hidroenergética deben ser primordialmente atendidos para mejorar las condiciones de vida de los habitantes de las comunidades directamente afectadas por los embalses y las zonas aledañas a las centrales.

3.2 Embalses. Impactos ambientales y sociales de las

centrales hidroeléctricas.

Los impactos ambientales y sociales que los proyectos hidroeléctricos causan en las regiones donde se ubican han sido ampliamente estudiados por científicos, ONGS y grupos de especialistas como la International Comission on Large Dams (ICOLD), la International Hydropower Associaton (IHA) y la International Energy Agency (IEA)(Comisión Mundial de Represas, 2000). En este sentido, los impactos presentan una gran variabilidad y complejidad, debido a las condiciones geográficas y socio culturales de cada región donde se ubican, lo cual hace que deban ser estudiados independientemente. Sin embargo se han registrado detalladamente en la literatura una serie de impactos que son comunes a todo tipo de proyecto hidroeléctrico, los cuales se abordaran de forma generalizada para brindar una visión del impacto que estos proyectos son susceptibles de generar en las respectivas cuencas hidroeléctricas. Un indicador útil para entender el nivel de intervención humana en este tipo de proyectos muestra que el 60% de los ríos del mundo han sido fragmentados a causa de las represas, por efecto de escasez de flujos se ha tenido que recurrir a las transferencias entre cuencas y se ha debido producir la extracción de agua para obras de irrigación.(Comisión Mundial de Represas, 2000).

El estado actual del conocimiento muestra que los grandes embalses causan impactos de diverso tipo, en su mayoría negativos. Algunos de estos impactos se pueden focalizar así: en los ecosistemas y la biodiversidad terrestre, en la emisión de gases de efecto invernadero, tales como el metano “CH4” y el dióxido de carbono “CO2”; esto

debido al cambio en el ciclo bioquímico de los ecosistemas producido por la interrupción del flujo de carbón orgánico río abajo asociado al apresamiento de agua en el embalse. Otros impactos suceden por los caudales alterados río abajo en los ecosistemas y también en la biodiversidad acuática. Igualmente se registran los impactos por alteración del el ciclo natural de inundación en las llanuras de inundación aguas abajo, los impactos en las pesca río arriba y río abajo, además de los cambios de temperatura del agua y la mejora en los ecosistemas debido a la creación de embalses.(Wang, Du, Su, & Chen, 2012)

Adicionalmente existen otro tipo de impactos sociales como el desplazamiento forzado en las llanuras de inundación por la formación del embalse, y el desplazamiento río arriba y río abajo por los cambios en las condiciones de usos del suelo y la productividad, además del incremento de riesgo de enfermedades por la proliferación de vectores en los embales favorecidos por la configuración de micro climas, y el riesgo de contaminación por mercurio y la pérdida de identidad cultural y cohesión social de la comunidad. (Trussart, Messier, Roquet, & Aki, 2002). No obstante también encontramos afectaciones positivas en donde se puede hablar de la introducción de

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turismo, la reducción de gases efecto invernadero en comparación con otro tipo de fuentes de generación de energía, la mejora de la captación de agua para actividades de riego en épocas de sequía, el tratamiento de aguas y temporalmente, durante la etapa de construcción, la generacion de empleo.

Al igual que impactos ambientales positivos, hay poblaciones o grupos de personas que son beneficiados por estos proyectos, sin embargo estudios de casos realizados por la comisión mundial de represas indican que los grupos pobres, vulnerables y las generaciones futuras es probable que sobrelleven una parte desproporcionada de los costos sociales y ambientales de proyectos de grandes centrales hidroeléctricas sin obtener una parte proporcional de los beneficios económicos de estas. (Comisión Mundial de Represas, 2000).

3.2.1 Impactos en los ecosistemas y la biodiversidad.

La construcción de una represa de almacenamiento y la inundación subsiguiente del área del embalse elimina plantas y bosques terrestres, razón por la cual se reducen los niveles de absorción de CO2. Así mismo se desalojan algunas variedades de fauna

ya que muchas especies prefieren las partes bajas de los valles por sus condiciones climáticas y fertilidad; de este modo los grandes embalses pueden eliminar hábitats únicos de vida silvestre y afectar a poblaciones de especies amenazadas. (Comisión Mundial de Represas, 2000). El desplazamiento de las especies río arriba y río abajo impacta negativamente el área de embalse ya que la migración afecta las dinámicas ecosistemicas.

3.2.2 Emisión de gases de efecto invernadero.

Las emisiones de gases de efecto invernadero se han identificado recientemente como un efecto sobre los ecosistemas debido a la vegetación en putrefacción y a los flujos de carbono originados río arriba. Una primera estimación en el año 2000 sugiere que los embalses pueden representar entre el 1%- 28% del potencial del calentamiento global(St Louis, V.C., Kelly, C., Duchemin, E., Rudd, J.W.M., Rosenberg, D.M citado en Represas, 2000).

El suelo inundado, los sedimentos y la basura captada río arriba rápidamente se convierten en gases de efecto invernadero que llegan a la atmosfera por cuatro vías diferentes: (1) ebullición (principalmente de CH4) de las zonas poco profundas del

depósito; (2) la difusión de CO2 y CH4 de la superficie del depósito; (3) la

desgasificación en las turbinas debajo de la presa, y (4) la desgasificación aguas debajo de los ríos.(Abril, Parize, Pérez, & Filizola, 2013).

Un estudio realizado en Brasil con 8 embalses encontró que las toneladas de CO2

equivalentes por MWh producidos varía desde 0,01 hasta 0,55 y era inversamente proporcional a la edad del embalse. Se encontró que la mayor producción de CO2

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proporcional al tamaño del embalse. Sin embargo estos niveles son significativamente más bajos que los producidos por las fuentes de generación de energía a base de petróleo y de carbón, 1,2 y 1,3 respectivamente.

Los estudios sobre las emisiones de gases de efecto invernadero no señalan claramente qué cantidad es producida, sin embargo sugieren que dichas cantidades dependen directamente del volumen y el tamaño del embalse, y la ubicación geográfica, pero dependen indirectamente de la edad del embalse (Ometto et al., 2013). Igualmente se sabe que las emisiones de gas metano CH4 , las cuales son 23

veces más potente que el CO2, pueden representar hasta el 70% de las emisiones

totales de CO2 de estos embalses (Bambace, Ramos, Lima, & Rosa, 2007).

3.2.3 Cambio de los regímenes en los caudales.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es que los embalses alteran la distribución y la periodicidad natural del caudal de los ríos , razón por la cual se le da una nueva dinámica a los ecosistemas, afectándose tanto positiva como negativamente a algunas especies. En particular la producción de energía en horas pico perturba significativamente el régimen de los caudales al producir fluctuaciones diarias y estacionales que difieren de los caudales naturales del río. Estas descargas de agua provenientes del fondo del embalse provocan un descenso en la temperatura del agua lo cual disminuye la abundancia de peces.

Se sabe que las represas hidroeléctricas de mucha altura causan sobresaturación de gases cuando el agua fluye por encima del aliviadero. Esto causa la muerte de peces debido a una situación parecida a la parálisis que puede afectar a los buceadores que bucean demasiado profundo por demasiado tiempo(Comisión Mundial de Represas, 2000).

Por otro lado los caudales modificados forman un ambiente propicio para especies exóticas de plantas, peces, caracoles, insectos y animales que aprovechan para invadir otras cuencas y competir con las especies nativas por los recursos. Esto genera impactos importantes en la genética de las especies de la zona, algunas de ellas autóctonas, las cuales poseen un valor de conservación.

Los grandes embalses a su vez forman una barrera fronteriza en los ecosistemas al seccionar los valles y los corredores naturales de especies que habitan el lugar. Esto provoca una redistribución y desplazamiento de especies.

Referencias

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