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Estimado lector:

Este libro en versión digital no es gratis. El valor es de US$ 22 (ó $ 11.000 pesos chilenos). Justificado por el indispensable retorno económico para continuar estas investigaciones y por el comportamiento ético de respeto a la

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Gestión de procesos

(Valorando la práctica)

Quinta Edición

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4 Juan Bravo C.

 JUAN BRAVO CARRASCO, 2013 Inscripción Nº 226.183 del 25 febrero de 2013 ISBN Nº 978-956-7604-24-1 del 25 de febrero de 2013

Derechos reservados, [email protected]

5ª Edición

EDITORIAL EVOLUCIÓN S.A.

www.evolucion.cl, [email protected] Santiago de Chile

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Gestión de procesos 5

Dedicado a Sonia, mi esposa, a nuestros hijos: Juan Pablo, Daniel y Mauricio, y a las familias

que ellos comienzan a formar, todos le dan sentido al esfuerzo de crear este libro.

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Gestión de procesos 7

Contenido

PRÓLOGO A LA QUINTA EDICIÓN 11

PRÓLOGO 13

AGRADECIMIENTOS 17

INTRODUCCIÓN A LA GESTIÓN DE PROCESOS 21

Todo comienza por la representación del hacer 22 Fases y prácticas de la gestión de procesos 23 El efecto sinérgico de la gestión de procesos 25 Aplicación en espiral 25

Beneficios de la gestión de procesos 25

PRIMERA FASE: INTEGRACIÓN DE LA GESTIÓN DE PROCESOS EN LA ORGANIZACIÓN 27

VISIÓN GENERAL DE LA INTEGRACIÓN DE LA GESTIÓN DE PROCESOS EN LA ORGANIZACIÓN 29

¿La GP se integra en todas las organizaciones? 29 Plan de integración de la GP en la organización 30

PRÁCTICA 1.CONOCER LA GESTIÓN DE PROCESOS 31

1.1. ¿Qué es la gestión de procesos? 31 1.2. ¿Qué es un proceso? 33

1.3. Visión de procesos 34

1.4. Algunos conceptos de la gestión de procesos 37 1.5. Reconocer niveles de madurez 39

1.6. Contribución de la gestión de procesos en la organización 42 1.7. Caso BancoEstado 44

1.8. Algunos precursores de la gestión de procesos 49

PRÁCTICA 2.ALINEAR LA GP CON OTROS CONCEPTOS DE GESTIÓN 56

2.1. Visión sistémica 56 2.2. Responsabilidad social 64 2.3. La participación es la clave 69

2.4. Gestión de procesos alineados con la estrategia 75 2.5. Mayor productividad orientada a los grupos de interés 76 2.6. Orientación al cliente 81

PRÁCTICA 3.INCORPORAR LA GESTIÓN DE PROCESOS EN LA ORGANIZACIÓN 83

3.1. Definiciones estratégicas necesarias 86

3.2. Competencias de las personas para la gestión de procesos 88 3.3. Los métodos de la gestión de procesos 91

3.4. Estructura para la gestión de procesos 92 3.5. Tecnología de apoyo a los procesos 101

SEGUNDA FASE: REPRESENTACIÓN VISUAL DE PROCESOS 107

VISIÓN GENERAL DE LA REPRESENTACIÓN VISUAL DE PROCESOS 109

Características de la representación visual 109

El modelamiento visual se orienta a la totalidad del aprendizaje 111 Mejora marginal de procesos gracias a la modelación 113

Finalidad del modelamiento visual 118 Beneficios del modelamiento visual 120

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Orientaciones para el modelamiento visual 121

PRÁCTICA 4.DISEÑAR EL MAPA DE PROCESOS 125

4.1. Proceso de dirección estratégica 127 4.2. Procesos del negocio 129

4.3. Procesos de apoyo 130 4.4. Mapa de nivel II 133 4.5. Glosario y diccionario 136

4.6. Convenciones de diagramación del mapa de procesos 136 4.7. Procesos de apoyo clave 138

4.8. El mapa de procesos como dimensionamiento 138 4.9. ¿Un mapa de procesos es una cadena de valor? 139 4.10. Alineación de los procesos 140

4.11. Identificar procesos multiproducto 141 4.12. Identificar los dueños de procesos 142

PRÁCTICA 5.MODELAR PROCESOS 143

5.1. ¿Qué es el flujograma de información? 145 5.2. Notación en la elaboración del FI 149 5.3. Lista de tareas de una actividad 152

5.4. Componentes del flujograma de información 157 5.5. Complejidad de las actividades 158

5.6. Una ficha por cada FI 161 5.7. Puntos de control 162

5.8. Criterio curso normal de los eventos 163

5.9. Un flujograma de información no es un diagrama de flujo 165 5.10. Relación del FI con la técnica UML 168

5.11. Relación del FI con la notación BPMN 168

TERCERA FASE: GESTIÓN ESTRATÉGICA DE PROCESOS 169

VISIÓN GENERAL DE LA GESTIÓN ESTRATÉGICA DE PROCESOS 171

Tres condiciones de entrada 172 Alinear intereses 173

Conocimiento internalizado para gestionar procesos 174

PRÁCTICA 6.PRIORIZAR 175

6.1. Identificar factores de decisión 175 6.2. Priorizar los procesos 176

6.3. Seleccionar procesos críticos 178 6.4. Decidir cursos de acción 178

PRÁCTICA 7.EVALUAR PROCESOS 179

7.1. Situación actual del proceso 180 7.2. ¿Cuál es el problema? 181 7.3. Seleccionar la variable crítica 185

7.4. Medir la situación actual de la variable crítica 185 7.5. Plantear la meta de la variable crítica 190

7.6. Cuantificar la brecha 191 7.7. Fuente de datos 193

7.8. Decidir el camino a seguir con los procesos evaluados 193

PRÁCTICA 8.DEFINIR INDICADORES 195

8.1. Identificar y gestionar indicadores 196

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8.3. Indicadores orientados a la finalidad 199 8.4. Indicadores de desempeño del proceso 201

8.5. Cómo medir la productividad en la organización 203 8.6. Cultura de mayor precisión en la organización 204 8.7. Atributos específicos de un indicador 205

PRÁCTICA 9.GESTIONAR RIESGOS 206

9.1. ¿Qué es la gestión del riesgo? 207 9.2. Evaluación del riesgo 210

9.3. Planear cursos de acción con el riesgo evaluado 211 9.4. Normas relacionadas al riesgo operacional 212

9.5. El rol de las personas en la gestión del riesgo operacional 219 9.6. Plan de continuidad operacional del negocio 221

9.7. Un modelo para trabajar en eventos de pérdida 222 9.8. Misión de la auditoría 223

CUARTA FASE: OPTIMIZACIÓN DE PROCESOS 225

VISIÓN GENERAL DE LA OPTIMIZACIÓN DE PROCESOS 227

Asegurarse que la representación está actualizada 227 Cuantificar 228

Diseño de Formularios 233

PRÁCTICA 10.MEJORAR PROCESOS 235

10.1. Quick wins 236

10.2. Talleres de mejora participativa de procesos 237 10.3. Benchmarking 240

10.4. La técnica de los 5 por qué 241 10.5. Técnicas de Ishikawa y Pareto 241

PRÁCTICA 11.REDISEÑAR PROCESOS 245

11.1. Rediseño completo con la GSP 247 11.2. Búsqueda de soluciones de rediseño 250 11.3. Método de Acción Rápida (MAR) 251 11.4. Rediseño programado y continuo 253

PRÁCTICA 12.ELABORAR EL PROCEDIMIENTO 254

12.1. Procedimiento de un proceso simple 255 12.2. Procedimiento de un proceso complejo 256 12.3. Ejemplo de un procedimiento complejo 261

PRÁCTICA 13.IMPLANTAR EL PROCEDIMIENTO 269

13.1. Apoyo de la estrategia 270

13.2. Certificar la competencia en el procedimiento 271 13.3. Acciones para implantar el procedimiento 273 13.4. Estructura para la implantación 274

13.5. Tecnología para la implantación 274

QUINTA FASE: EXCELENCIA OPERACIONAL 275

VISIÓN GENERAL DE LA EXCELENCIA OPERACIONAL 277

¿Qué es la excelencia operacional? 278 Cerrar el ciclo de vida útil 278

PRÁCTICA 14.TRABAJAR PROFESIONALMENTE 279

14.1. Procesos robustos para la continuidad operacional 281 14.2. Reacción competente a las contingencias 284

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14.3. Seguir la corriente y armonía entre medios y fines 288 14.4. Detectar información relevante emergente 290 14.5. Detectar el valor que agregamos 294

14.6. DIRE y DVA, más allá del FODA 296 14.7. Las personas son la clave 297

PRÁCTICA 15.CONTROLAR 299

15.1. El control desde la visión sistémica 300

15.2. El control de procesos desde la gestión de la calidad 303 15.3. Sistemas de información gerenciales 304

15.4. Conclusiones desde la gestión de la calidad y los SIG 305 15.5. Ejemplo de un proceso de control 307

PRÁCTICA 16.REALIZAR MEJORA CONTINUA 309

16.1. Orientación al cliente con las 3 C 310

16.2. Diagnóstico con base en el modelo integral del cambio 313

PRÁCTICA 17.GESTIONAR EL CAMBIO 317

17.1. Modelo integral del cambio 317

17.2. Herramientas facilitadoras del cambio 321

CONCLUSIONES 325 BIBLIOGRAFÍA 327

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Prólogo a la quinta edición

Al igual que en las ediciones anteriores, la idea original era sólo actualizar el libro, sin embargo, como el mundo avanza rápido en esta materia, fue nece-sario incorporar una gran cantidad de nuevo material y reestructurarlo. Lo más importante fue replantear el texto desde las prácticas de la gestión de procesos para facilitar su incorporación en las organizaciones, por eso el subtítulo Valorando la práctica, con varias interpretaciones complementa-rias: dar importancia al hacer real de las personas, profesionalizar su labor y cuantificar las prácticas de la gestión de procesos.

Los subtítulos anteriores: Con responsabilidad social en las dos primeras ediciones, La participación es la clave en la tercera edición y Alineados con

la estrategia en la cuarta, estaban bien en ese momento. ¿Significa que la

responsabilidad social, la participación y la alineación con la estrategia ya no son necesarias? Nada más lejos de la realidad. Son acciones tan vitales que poco a poco se han ido haciendo más conocidas y en las organizaciones se comienza a reconocer su importancia. Por lo tanto, ya no es problema de conocimiento sino de querer aplicar. Se trata de desafíos en marcha para los profesionales del mundo de la gestión. Valorar la práctica es el nuevo de-safío que comienza a aparecer en el horizonte.

Para los lectores que deseen profundizar en temas específicos, fui haciendo referencias a mis libros relacionados con la gestión de procesos:

Planificación sistémica, en temas de estrategia y de medición de productividad.

Ambrosoli, desde Los Alpes a Los Andes, en particular por la forma de hacer gestión de iniciativas y por la cultura que se creó.

Análisis de sistemas, en lo que se refiere a la gran base conceptual de la gestión de procesos: la visión sistémica.

Taylor revisitado, la productividad es la clave, porque es necesario profundizar en sus grandes aportes, también una base de la gestión de procesos.

Gestión de proyectos de procesos y tecnología, porque todo cambio grande en los procesos significa armar un proyecto, lo cual significa trabajar metodológicamente.

Responsabilidad social, tanto en la forma de incorporar la gestión de procesos como en el cambio que será necesario realizar en los proce-sos. La orientación no es solo altruista sino también práctica, porque aumenta la probabilidad de éxito.

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Modelando una solución de software, en todo aspecto de la gestión de procesos relacionada con la tecnología de información.

Liderazgo, porque sin duda es la principal causa de éxito en incorpo-rar la gestión de procesos y en la optimización de los mismos.

En especial cuatro, partes de la totalidad mayor que significa la gestión completa de los procesos de la organización, son libros hermanos1 a éste:

Gestión integral del cambio, vital porque en la gestión de procesos siempre se está trabajando en gestión del cambio, incluso en la mo-delación visual.

Gestión de procesos en Chile 2012, diagnóstico & propuestas, es re-currente requerir justificar la contribución de la gestión de procesos. Se cuantifica desde diferentes puntos de vista. También se incluyen aprendizajes de diferentes fuentes para la gestión de procesos.

Rediseño de procesos, entendiendo por tal el cambio grande que ca-da cierto es necesario realizar en los procesos. Se trata de gestión de proyectos específica para los procesos.

Kaizen, es el complemento del rediseño, el cambio menor, comen-zando por incorporar en la organización alguna forma de mejora con-tinua o de gestión de iniciativas.

Que la lectura le sea provechosa Juan Bravo Carrasco

1 Siendo tan cercanos a la gestión de procesos, también ha sido necesario actualizarlos, a la

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Prólogo

Cuando, cada tarde, se sentaba el gurú para las prácticas del culto, siempre andaba por allí el gato del ashram distrayendo a los fieles. De manera que ordenó el gurú que ataran el gato durante el culto de la tarde. Mucho después de haber muerto el gurú,

seguían atando al gato durante el referido culto. Y cuando el gato murió, llevaron otro gato al ashram para poder atarlo durante el culto vespertino. Siglos más tarde, los discípulos del

gurú escribieron doctos tratados acerca del importante papel que desempeña el gato en la realización de un culto como es debido.

Anthony de Mello en El canto del pájaro (p. 88). En Valparaíso, hacia fines de la década de los setenta, mientras terminaba mi carrera de Ingeniero de Ejecución en Sistemas de Información en la Uni-versidad Técnica Federico Santa María, trabajaba en el departamento de Organización y Métodos de la Empresa Marítima del Estado como Jefe de la

División Análisis de Sistemas, un nombre de cargo ostentoso considerando

que era el único integrante de la división. Mi tarea era describir los procesos del área de abastecimientos, labor que por ese entonces llamábamos

defini-ción de procedimientos administrativos. Utilizaba el flujograma de informa-ción,2 para lograr una “racionalización” que hoy sería considerada mejora,

2

El flujograma de información (FI) se introduce en la práctica 5. La figura incluida aquí es una versión sim-plificada sólo para aportar una idea del tipo de diagra-ma. El FI representa el flujo que sigue la información, al mismo tiempo que se describen actividades, de fondo están los roles de los integrantes de la empresa que participan en el proceso. Sigue la temporalidad, el curso normal de los eventos y no hay rombos ni loops porque está dirigido a seres humanos.

CLIENTE BODEGA FINANZAS

ADMINISTRATIVO DE BODEGA DESPACHADOR

PROCESO COMERCIALIZAR: ETAPA DESPACHAR

GD3’ OE GD4 GD3 GD2 GD1 GD4 OE GD’s GD1’ GD2’

OE: Orden de Entrega, GD: Guía de Despacho, V: Sistema de ventas

PROCESO CUADRAR ETAPA VENDER Entregar Preparar despacho V V

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porque los cambios eran muchos y más bien pequeños, tal como disminuir el número de copias de formularios.

Entonces tenía 20 años de edad y mi única certeza era que no sabía nada de nada —y no he mejorado en mucho esa convicción, porque con cada nuevo curso, texto o título alcanzo a vislumbrar la creciente vastedad de lo que no sé— por lo tanto, me llamaba la atención que mi trabajo tuviera efectividad. Por otra parte, junto con agradecer el privilegio de cooperar en labores tan importantes que llegaban a modificar el trabajo de otros, sentía responsabili-dad por hacerlo bien. Entonces, reconociendo mi ignorancia, renuncié total-mente a la pretensión de hacer juicios y proponer soluciones.

Lo que hice fue simplemente dibujar flujos, medir tiempos y escuchar a las personas que hacían el trabajo. Por ejemplo, si se trataba de una orden de compra con ocho copias —producidas con papel calco en ese tiempo— se-guía el flujo de cada una de ellas, como si fueran las ramas de un árbol. En cada caso preguntaba: ¿qué hacían con el documento? o ¿por qué les llega-ba?, ¿qué hacían luego con él? En el caso de las copias 4 a 8, ¿de qué les servían si eran ilegibles porque el papel calco generalmente estaba gastado? Lo normal era que los procedimientos no se hubieran revisado en años y rápidamente quedaban en evidencia las ramas secas que era necesario podar. Por ejemplo, ya no se requería recibir la copia seis que se había enviado por años a la secretaria de gerencia general o los cálculos de un promedio que ya no se usaba. Durante las entrevistas, los mismos funcionarios detectaban ese tipo de mejoras. Aprendí que la participación de quienes realizan el trabajo es vital y que se puede ganar ese tipo de mejoras por el simple hecho de ac-tualizar los procesos, porque el mundo es dinámico.

Como en el cuento del gato de Anthony de Mello, en todos los casos habían tenido buenas razones iniciales para hacer lo que se hacía, el problema es que ahora ya no se requería.

También de manera similar a otro cuento, el traje del emperador,3 sucedían hechos curiosos por el sólo hecho de hacer esas preguntas ingenuas. Por ejemplo, un jefe de departamento se enteraba de alguna actividad innecesa-ria e inmediatamente hacía los cambios para eliminarla del proceso, junto con darme muchas explicaciones que generalmente yo no entendía. En otros casos, los mismos funcionarios solicitaban el cambio inmediato porque no podían creer que por años una parte de su trabajo no sirviera para nada. En fin, este fue mi primer acercamiento a los procesos.

3 Un vestido invisible y de lujo que todos decían ver, hasta que un niño dejó en evidencia

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Luego, como jefe de proyectos en la compañía NCR, como gerente de siste-mas en un holding y desde 1987 como consultor independiente y con la perspectiva de haber cooperado con cientos de empresas, observo que el énfasis de mi actividad ha estado en comprender los procesos de la organi-zación, en el contexto de su estrategia y previo a las muchas formas de in-tervención que se pueden practicar: desarrollar software, externalizar, crear equipos autodirigidos, aplicar integralidad, kanban o justo a tiempo (just in

time o JIT en inglés), entre otras. Aunque la técnica específica a emplear no

ha sido lo importante, lo más vital ha estado en agregar valor al cliente en forma eficiente y con responsabilidad social. Hoy, a esto le llamamos pro-ductividad y rediseño de procesos.

Desde otra perspectiva, me ayudó a trabajar metodológicamente.

Base de la tesis doctoral

Durante este camino, he mantenido el hábito de estudiar acerca de visión sistémica porque me di cuenta de lo importante que es para los procesos y para la vida. Era natural que mi tesis de doctorado se refiriera a la aplicación de la visión sistémica a la gestión de procesos. La hipótesis de trabajo fue al mismo tiempo una conclusión: es factible, productiva y socialmente conve-niente la aplicación de herramientas sistémicas en la gestión de procesos. En la sección acerca de visión sistémica en la segunda práctica, comento los aportes más relevantes.

Esa tesis doctoral poco a poco se fue transformando en este libro y en el de

Gestión integral del cambio. Es un privilegio llegar a esta quinta edición y

haber podido capitalizar tanta experiencia así como la contribución de mu-chas personas.

Acerca del libro

Este libro presenta una visión integral de la gestión de procesos dividida en 17 prácticas. Además:

El objetivo del libro es aportar métodos concretos para identificar, mo-delar, formalizar, diseñar, controlar y mejorar los procesos en la organi-zación, como un medio para lograr la productividad que necesita la em-presa y exige la sociedad.

Se orienta a todo profesional. Entendiendo por tal a quién está compro-metido con el profesionalismo, con trabajar metodológicamente, con éti-ca y con querer hacer las cosas éti-cada vez mejor, posea o no un título o grado académico. También ha sido útil a los ejecutivos de las

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organiza-ciones, así como a los alumnos y docentes de carreras relacionados con la gestión y administración de empresas.

Incluye variados modelos, tales como mapas de procesos y flujogramas de información. En la página de inicio del sitio www.evolucion.cl (en recuadro a la izquierda: “Modelos de la Gestión de Procesos y Método MAR”) se deja a disposición de los lectores estos modelos, para que les puedan servir de base en la construcción de sus propios modelos.

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Agradecimientos

Este texto comenzó siendo mi tesis de doctorado: Visión sistémica aplicada

a la gestión de procesos. Fue aprobada el 19 de febrero de 2004 a las 14:00

horas en la Universidad de Lleida (Cum Laude, por gentileza del Tribunal formado por la doctora María de los Ángeles Gil y los doctores José Luis Gallizo, Joaquin Bautista, Jordi Martí y Eduard Cristobal). La defensa de tesis se realizó en la ciudad de Lleida (Cataluña, España). Agradezco a los miembros del tribunal sus comentarios a mi exposición, son aportes que permitieron enriquecer este libro.

Mi agradecimiento especial al Director de la tesis, Dr. Pere Mir Artigues, sus valiosos aportes han sido determinantes en la culminación de este pro-yecto, y a mi amigo don Rolf Achterberg (Q.E.P.D.) por sus minuciosas revi-siones y sabios consejos.

Especial reconocimiento a los destacados profesionales y amigos que co-mentaron diferentes versiones de la tesis, documentos relacionados (mono-grafías, artículos, conferencias, etc.) o la primera edición de este libro, va-rios de ellos siguen cooperando en las sucesivas ediciones: Gerardo Cerda Neumann, Giancarlo Gandolini, Luis Cid, Jaime Valdés, Jorge Bravo, Ro-berto Cañete, Pedro Cornejo, Luis Hevia, Javier Cañas, Francisco McMa-nus, José Méndez, Patricio Norambuena, Ignacio Orrego, Patricio Vicencio, Ignacio León, Fernando Barraza, Tomás Bize, Samuel Chávez, Marta Esco-bar, Antonio Molero, Orlando Monje, Fernando San Martín, Mariana Silva, Juan Carlos González y Eduardo Testart, entre otros.

Agradezco a la Universidad de Lleida (España) y a la Escuela de Negocios

IEDE Chile, instituciones que se han unido para ofrecer en Chile el programa de doctorado. Cabe mencionar la confianza y comentarios de los profesores: Dr. Rafael Girón Sáez, Dr. Antonio Blanc Altemir, Dr. Manuel Ruiz Gonzá-lez y Dr. Francisco Juárez Rubio.

Mi agradecimiento a las organizaciones donde realizamos consultoría y ca-pacitación en Gestión de Procesos: BancoEstado (destacando Humberto Gómez en la incorporación de la gestión de procesos en el banco), Construc-tora TECSA, IST, Hospital San Borja Arriarán, Gillette Chile, ENAP, Termo-sistema, Integramédica, ROLEC y Banco Santander. Agradezco a sus ejecuti-vos y colaboradores. También a las instituciones que han tenido la confianza de dejar en mis manos la responsabilidad de capacitar a miles de personas en temas relacionados con la visión sistémica y gestión de procesos por más de veinte años: Universidad de Chile (en el DCC, ICP, IAS y otros centros), Price Waterhouse, ACHS, Universidad de Valparaíso, Universidad de Santiago de

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Chile y Escuela de Negocios IEDE Chile, por nombrar algunas. Especial mención requiere el trabajo en la Universidad Técnica Federico Santa María, particularmente en el Diploma en Análisis y Diseño de Sistemas, agradezco a los alumnos de ese programa.

Mucho que seguir agradeciendo

Desde la primera edición del libro he integrado mucho nuevo conocimiento, otras valiosas personas y organizaciones se han sumado durante los últimos años para cooperar en estos avances.

Mi estimado amigo Víctor Silva, Director en nuestra empresa Evolución ha sido uno de ellos, así también destacados profesionales relacionados con nuestra empresa: Juan Cubillos, Hernán Osorio, Mary Torres, Rodrigo Sánchez, Cristian Ávila y Raúl Prado. Su dedicación y pasión por un trabajo metodológico contribuyen a la serie de libros y a las empresas que confían en nosotros.

Mi agradecimiento a los encargados de procesos y a sus respectivas organi-zaciones, con quienes hemos compartido, reflexionado y aplicado las defini-ciones que vamos logrando en gestión de procesos:

 Gerardo Yoppi, de SAESA  Luis Wanner, de Banco Security  Orlando Toledo, de Banco Santander  Marcela Soto, de Mutual de Seguridad

 Jorge Verdejo, de Larraín Vial Asesorías Financieras  Enrique López, antes en Alvi y actualmente en Flores  Jorge Mardones, de Delfin, operador logístico internacional  José Ignacio Valenzuela, de Vida Integra del grupo Banmédica  Francisco Loyola y Adrian Maldonado, de Transportes Jorquera  Pedro Vásquez, de Red Salud de la Pontificia Universidad Católica  Marcelo Faúndez y Jorge Román, de Isapre Colmena Golden Cross Hemos reflexionado extensamente con profesionales de BancoEstado acerca de estos temas, doy las gracias al Gerente de Procesos, Arturo Barrios, y al equipo directivo de la gerencia: Milagros Herrera, Alfredo Correa y Carlos Montecino. También agregar a Loreto Farías, Nilda Mardones y Jorge Garcés. A Anibal Sotelo de BancoEstado Microempresas y a Humberto Gómez, actualmente Gerente de Procesos de Sucursales.

También agradecer la confianza de trabajar en Caja Los Andes capacitando a muchas personas, importantes aprendizajes logré de la interacción con

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parte del equipo directivo: Hernán Vergara, Jorge Miranda y Christian Abarzúa.

Reconocer a un grupo de amigos cercanos, quienes aportaron revisiones, reflexiones y mucho ánimo para llegar a este hito del camino: Limbi Ortiz, Mauricio Arancibia, Christian Andrews, Francisco Ramírez, Juan Carlos Castillo, Cecilia Muñoz, Daniel Kanonitsch, Marcos Merino, Ricardo Ga-llego, Guillermo Gómez, Miguel Sáez, Abel Vera, José Orellana, Gloria Arellano, Verónica Quinteros, Alberto Neira, Rodrigo Baldecchi, Arturo Espinosa, Hernán Santander, Fernando Avilés, Carlos Henríquez, Eugenio Díaz, Sergio Chaves, Ruth Cerna, Leyla Valle, Fernanda López, Atilio Mac-chiavello, Mónica Godoy y Carlos Pimentel.

Dar las gracias por la oportunidad de trabajar y aportar en varias organiza-ciones donde participamos en experiencias de asesoría o capacitación en gestión de procesos, algunas de ellas narradas en el texto: Servicio de Salud Concepción, BCI, Universidad de Atacama, ENAMI, HidroAysén, Servicio de Salud Aconcagua, Empresa Periodística El Mercurio, Gobierno Regional de Atacama, Transbank, Hospital del Trabajador de la Asociación Chilena de Seguridad, MINCOM América Latina, Municipalidad de Santiago, Empre-sa Portuaria de Valparaíso, Banco Itaú, CONAF, IBM de Chile, Amisoft, Co-misión Chilena de Energía Nuclear y Banco Santander. Agradezco a sus directores y a todos quienes participaron en los variados programas realiza-dos, siempre fue con una voluntad y un espíritu de superación más allá de las exigencias contractuales.

Agradecer el privilegio de cooperar como profesor con dos reconocidas uni-versidades: la Pontificia Universidad Católica de Chile a través de la UCyC

(Unidad de Capacitación y Competencias Laborales) de DICTUC S.A., dirigi-da por el profesor Alfredo Serpell, y con la Universidirigi-dad de Chile a través del Centro de Desarrollo Gerencial de la Facultad de Economía y Negocios, dirigido por Carlos Méndez, donde además me desempeño como Director de Diplomados en Gestión y Rediseño de Procesos.

Además de otras instituciones relacionadas con la educación: con la Escuela Europea de Negocios EGEU, representante en Chile de ULSET (Université Libre des Sciences de l´Entreprise et des Technologies de Bruxelles), Bélgi-ca, dirigida en Chile por Eduardo Bertoló y en Europa por Rafael Girón. Con Revista Gerencia, dirigida por José Kaffman, en sus tradicionales semi-narios de un día dirigidos a profesionales y ejecutivos de organizaciones. También recordar y agradecer a los alumnos que han participado en nuestros cursos, diplomados y maestrías en gestión de procesos y proyectos de

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han influido en este libro. Debo disculparme porque en la confianza con ellos muchas veces transmití más mis dudas que mis certezas.

Agradezco también a los participantes de nuestra Comunidad de procesos, en la serie de reuniones que venimos realizando desde 2011 con los encar-gados de procesos, o sus representantes, pertenecientes a organizaciones públicas y privadas de Chile: BancoEstado, BCI, Caja Los Andes, CCHEN, Colmena, Comisión Nacional de Riego, Copec, Corfo, Cuprum, Equifax, Evolución, ING, ITAU, Komatsu, Larraín Vial, Mutual de seguridad, Red-SaludUC, SAESA, Salud O'Higgins, Scania, Security, Vida Integra y Flores. Un especial agradecimiento a mi hermana Silvia por el apoyo personal y administrativo que me ofrece con afecto, vital para realizar este proyecto. Reconocer a mi familia. Además del cariño, mis hijos hicieron labores con-cretas: Juan Pablo diseñó la portada (es diseñador gráfico y ha ganado pre-mios internacionales por sus creaciones), Daniel trabajó en el sitio web Evo-lución y Mauricio cooperó en la bibliografía. Mi esposa Sonia actúa por pre-sencia, la productividad aumenta compartiendo las muchas, muchas horas dedicadas a completar este libro (ella en casa y yo en mi oficina, ahí, al fon-do del jardín).

Declarar que cualquier error es de mi exclusiva responsabilidad y ofrecer mis disculpas a quienes debí haber nombrado y omití involuntariamente. Muchas gracias a todos.

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Introducción a la gestión de procesos

En medio de las dificultades actuales, me tranquiliza recordar que la palabra china para decir “crisis” está formada por dos ideogramas. El primero quiere decir peligro, pero el segundo significa oportunidad oculta.

Jan Carlzon en El momento de la verdad (p. 8). Es fácil aceptar la necesidad de cambio en nuestro mundo. Más difícil es cambiar nosotros mismos. O que cambie nuestra organización, o la forma cómo hacemos las cosas, a lo cual podríamos llamar procesos. La gestión de procesos nos insta a detenernos, reflexionar acerca de lo que hacemos y pre-guntarnos: ¿por qué?, ¿para qué?, ¿cómo?

¿Y realmente es necesario cambiar? Parece que sí, comenzando por adaptar-nos a los cambios en el entorno social y económico, Internet, redes sociales, la protección del ambiente, la creciente humanización, la incorporación a la economía mundial y los nuevos imperativos de innovación, calidad, produc-tividad y responsabilidad social.

Además, comenzamos el milenio con los rezagos de la crisis asiática, ter-minamos la primera década con la crisis subprime y en los primeros años de la segunda hemos observado la crisis europea, sin hablar de los terremotos, tsunamis y otros grandes desastres naturales que ahora los conocemos en

línea, dónde sea que se produzcan, es una gran diferencia respecto al pasado.

Tal parece que también debemos adaptarnos a las “crisis”. Sin embargo, ya sabemos que también traen oportunidades.

Existen muchas señales de cambios estructurales que está viviendo nuestra sociedad—y en consecuencia cada uno de nosotros— a los cuales conviene adaptarse cuanto antes. Son nuevos desafíos en interacciones más orientadas a lo humano, mayor educación, calidad, tecnología, innovación, cuidado del ambiente, solidaridad y productividad. Abordar estos desafíos tiene una do-ble perspectiva. Por una parte, individual, la adaptación al cambio, en lugar de destinar el tiempo a la queja o a la espera pasiva de que todo volverá a ser como antes. Por otra parte, social, en cuanto a reconocer, planear y realizar desde el cambio cultural hasta modificar la estructura de las organizaciones, no sólo al interior de un país sino que en todas las naciones. Si aprendemos de las lecciones de la historia, veremos que maximizar los objetivos indivi-duales nos conduce al desastre, como la crisis de 1929. El mensaje es con-certar acciones del más amplio alcance posible.

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En parte, el propósito del libro es presentar una forma amplia, eficaz y efi-ciente de cooperar en esos grandes cambios a través de la gestión de

proce-sos, con ética, responsabilidad, cuidando el entorno, la calidad de vida y el

empleo de las personas. Si destacados profesionales realizan cambios nece-sarios que liberan personas de funciones obsoletas, al mismo tiempo deben crear nuevos puestos de trabajo productivos. Lo pueden hacer, porque son capaces. Lo deben hacer, por su condición de humanidad.

La gestión de procesos inspirada en la visión sistémica presenta una visión integral del cambio en la organización, logrando unir los conceptos de “sis-tema”, “gestión” y “procesos”. Sistema es un todo mucho más allá de la su-ma de las partes, donde hay mucha energía. Gestión viene de “gestar” o “dar a luz” y está por sobre administrar u operar, es una labor creativa, reflexiva y cuestionadora que emplea los procesos como medio para cumplir el propósi-to de la organización. Procesos es la forma cómo hacemos las cosas, desde detectar una necesidad hasta elaborar y vender un producto.

La gestión de procesos ve a los procesos como creaciones humanas, con todas las posibilidades de acción sobre ellos: modelar, diseñar, describir, documentar, comparar, eliminar, mejorar, alinear o rediseñar, entre otras. Reconoce que los procesos no pueden estar abandonados a su suerte y esta-blece formas de intervención que tienen por objetivo cumplir la estrategia de la organización y mejorar en múltiples aspectos deseables: eficiencia, aten-ción al cliente, calidad, productividad y muchos otros. Acepta que no tiene finalidad por sí misma, sino que es un medio para lograr grandes metas or-ganizacionales.

La gestión de procesos ayuda a la organización en la forma de enfocar el cambio, sea cual sea. Desde un cambio pequeño que reduce el número de copias de un formulario, hasta el cambio mayor que significa aplicar integra-lidad o tecnología, por ejemplo, para reducir el ciclo de otorgar un servicio desde 35 a 6 días. Algunos proyectos de cambio se orientan más hacia la gestión de la calidad e incorporan alguna forma de mejora continua. Otros, podrían ser llamados de rediseño, porque tienen objetivos más ambiciosos y existe la predisposición para realizar cambios mayores.

Todo comienza por la representación del hacer

Tal vez el principal aporte de la Gestión de procesos sea la representación del hacer mediante modelos que toda persona comprenda. De esta forma el conocimiento de la organización ya no es patrimonio sólo de algunas pocas personas que lo tienen en su cerebro, sino que pasa a ser un activo de la or-ganización: visible, cuantificable y perfectible. Además, cumple con las

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obligaciones de hacer realmente control de gestión, auditoría y análisis de riesgos, entre otros beneficios.

Esta es una condición de profesionalismo, todo hacer de la organización, desde la forma de ofrecer un servicio, comprar productos o contratar a una persona, debe estar representado en forma simple, disponible y actualizada. Además, esa representación debe ser la guía visible y cercana para la acción (no sólo en manuales o en la Intranet, donde la probabilidad de uso es baja). La representación del hacer es condición necesaria pero no suficiente, tam-bién es necesario realizar otras acciones para gestionar los procesos, las re-visaremos todas en la siguiente sección.

Fases y prácticas de la gestión de procesos

La gestión de procesos (GP) es una totalidad representada en el modelo de la figura I1-1 a través de fases y prácticas que siguen una secuencia, la cual cada organización podrá adaptar para su aplicación.

Gestionar riesgos Mejorar procesos Controlar Diseñar el mapa de procesos Modelar procesos

Segunda fase. Representación visual de procesos

Quinta fase. Excelencia operacional

Realizar mejora continua Rediseñar

procesos

Primera fase. Integración de la gestión de procesos en la organización

Alinear con otros conceptos 2 Conocer

la GP 1

Incorporar en la organización 3

Cuarta fase. Optimización de procesos

Definir indicadores Elaborar el procedimiento 4 5 8 9 Implantar el procedimiento 17. Gestionar el cambio 15 13 12 16 Trabajar profesionalmente14 Priorizar Evaluar procesos 6 7

Tercera fase. Gestión estratégica de procesos

10

11

Figura I1-1. Fases y prácticas de la gestión de procesos

Se describe a continuación cada una de las 17 prácticas, agrupadas en las 5 grandes fases que se observan en la figura I1-1.

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PRIMERA FASE: INTEGRACIÓN DE LA GESTIÓN DE PROCESOS EN LA ORGANIZACIÓN

Práctica 1. Conocer la gestión de procesos, en la forma de definiciones y

conocimientos más relevantes.

Práctica 2. Alinear la GP con otros conceptos de gestión: visión

sistémi-ca, orientación al cliente, participación, estrategia y otros.

Práctica 3. Incorporar la gestión de procesos en la organización, para

que sea una función permanente.

SEGUNDA FASE: REPRESENTACIÓN VISUAL DE PROCESOS

Práctica 4. Diseñar el mapa de procesos, para lograr un modelo donde se

pueda identificar a todos los procesos de la organización.

Práctica 5. Modelar procesos, mediante flujogramas de información y

listas de tareas. Son modelos visuales orientados a las personas.

TERCERA FASE: GESTIÓN ESTRATÉGICA DE PROCESOS

Práctica 6. Priorizar, entre todos los procesos de la organización y según

criterios objetivos identificados desde la estrategia de la organización.

Práctica 7. Evaluar procesos, para establecer la brecha entre la situación

actual y la deseada de los procesos priorizados.

Práctica 8. Definir indicadores, para controlar y optimizar procesos.

Surgen del alineamiento con la estrategia de la organización.

Práctica 9. Gestionar riesgos, para aumentar la seguridad de los procesos

en combinación con la definición de indicadores.

CUARTA FASE: OPTIMIZACIÓN DE PROCESOS

Práctica 10. Mejorar procesos, se emplean variadas técnicas para superar

una brecha más bien pequeña en una variable crítica.

Práctica 11. Rediseñar procesos, se aplican métodos de la gestión de

proyectos para superar una gran brecha en una variable crítica.

Práctica 12. Elaborar el procedimiento, con: contingencias, tecnologías,

cumplimiento normativo, indicadores, riesgos y otras definiciones.

Práctica 13. Implantar el procedimiento, para que sea efectivamente lo

que se hace en la organización.

QUINTA FASE: EXCELENCIA OPERACIONAL

Práctica 14. Trabajar profesionalmente, mediante acciones de

responsa-bilidad de la dirección y del trabajador.

Práctica 15. Controlar, asegurándose que el rendimiento del proceso se

mantenga dentro del estándar de cumplimiento.

Práctica 16. Realizar mejora continua, son las acciones de

perfecciona-miento del proceso que se realizan durante su vida útil.

Práctica 17. Gestionar el cambio, para lograr que las cosas sucedan,

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El efecto sinérgico de la gestión de procesos

La gestión de procesos es una totalidad, no “un conjunto de fases”, porque la interacción entre ellas es tan amplia que se produce el efecto sinérgico: el todo es superior a la suma de las partes.

Si la gestión de procesos fuera un cuerpo humano, las fases serían los órga-nos, lográndose un todo con propiedades emergentes propias. Cuando se logra incorporar todas las prácticas ¡surge la magia! La organización co-mienza a disfrutar de una productividad mucho mayor.

En forma recursiva, cada fase es una totalidad por sí misma, por lo tanto, al inicio de cada fase se presenta una visión general de la misma que impregna a cada una de sus prácticas.

Aplicación en espiral

¿En necesario que una práctica esté completamente terminada antes de pasar a la siguiente? No es necesario, es preferible la aplicación en espiral, a través del avance armonioso entre ellas.

En otras palabras, hemos visto que no es indispensable que todas las prácti-cas tengan el mismo nivel de madurez durante el camino para lograr la ges-tión de procesos. Cada organización debe definir su propio camino depen-diendo de su propia cultura, madurez, industria y muchos otros factores. En todo caso, la única recomendación es lograr cuanto antes la totalidad de los modelos de la fase 2, la representación visual de procesos. En toda orga-nización deberían saber qué procesos existen y disponer al menos de los modelos visuales de ese quehacer.

Beneficios de la gestión de procesos

En la medida que logramos la gestión de procesos podemos obtener amplios beneficios, por ejemplo:

 Ubicar al cliente como foco y sentido de lo que hacemos.  Hablar un lenguaje común en la representación del hacer.

 Conocer lo que hacemos y cómo lo hacemos, así también tomamos consciencia del valor que agregamos y podemos aumentarlo.

 Aplicar fórmulas de costeo a los procesos, a nivel de las actividades para saber realmente cuánto cuestan nuestros productos o servicios.

 Mejorar por el solo hecho de describir un proceso. Éste es uno de los beneficios de tomar consciencia.

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 Lograr aseguramiento de la calidad y acercarnos a la certificación en normas ISO 9001 y otras.

 Aplicar métodos de optimización de procesos que nos permitirán aumen-tar la calidad, la eficiencia y la eficacia.

 Comparar nuestros procesos con las mejores prácticas del medio y así aprender y mejorar.

 Rediseñar un proceso para obtener rendimientos muchos mayores.  Fortalecer la gestión del conocimiento, porque cada proceso levantado es

conocimiento formal de la organización.

 Innovar a diferentes niveles de profundidad: proceso, actividad y tarea.  Facilitar el emprendimiento porque todo nuevo negocio debe sustentarse

en procesos del negocio que deben estar bien definidos. Podemos afir-mar que el diseño del nuevo proceso es lo que sustentará operacional-mente el emprendimiento.

 Apoyar el control a través de indicadores en tiempo real.

Al comienzo de la segunda fase (Representación visual de procesos), en las secciones Finalidad del modelamiento visual y Beneficios del modelamiento visual se detallan estos y otros beneficios.

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Primera fase:

Integración de la gestión

de procesos en la

organización

La organización como un todo tiene una especie de “inteligencia”, al igual que los grupos y los equipos que la componen. “Inteligencia”, en uno de los sentidos más básicos, es la capacidad de resolver problemas, enfrentar desafíos o crear productos apreciados. En este sentido, la “inteligencia orgánica” representa esa capacidad tal como emerge de la compleja interacción de personas y relaciones, cultura y papeles dentro de una organización. El conocimiento y la experiencia están distribuidos por toda la organización.

Daniel Goleman en La inteligencia emocional en la empresa (pp. 362-363)

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(29)

Visión general de la integración de la gestión de

procesos en la organización

El objetivo de esta fase es integrar la Gestión de Procesos (GP) en la organi-zación, primero para conocerla, luego para relacionarla con otros importan-tes conceptos de gestión y finalmente para incorporarla en la organización mediante el trabajo en cinco ámbitos: estrategia, personas, procesos, estruc-tura y tecnología.

La fase consta de tres prácticas, tal como se observa en la figura F1-1: Primera fase. Integración de la gestión de procesos en la organización

Alinear con otros

conceptos 2

Conocer

la GP 1

Incorporar en la

organización 3

Figura F1-1. Integración de la gestión de procesos en la organización

Las prácticas son:

1. Conocer la gestión de procesos: para aportar las definiciones y conoci-mientos más relevantes de la gestión de procesos y así facilitar la incor-poración de las demás prácticas.

2. Alinear la gestión de procesos con otros conceptos de gestión: se trata de alinear la gestión de procesos con otros conceptos centrales de la gestión de organizaciones, directamente relacionados: visión sistémica, respon-sabilidad social, participación de las personas, estrategia, productividad y orientación al cliente.

3. Incorporar la gestión de procesos en la organización: para trabajar en forma permanente en la gestión de procesos en la organización, usamos para esto el modelo integral del cambio, el cual consta de cinco elemen-tos: estrategia, personas, procesos, estructura y tecnología que deben desarrollarse en forma paralela y armónica.

A continuación revisaremos algunos contenidos generales de esta fase, los cuales influyen en cada una de sus prácticas.

¿La GP se integra en todas las organizaciones?

Es cierto que en todas las organizaciones existen procesos, sin embargo, también depende de la definición de lo que es una organización. Por ejem-plo, la gran mayoría de la pequeña y microempresa no responde a lo que es una organización, es más bien trabajo personal asistido por colaboradores,

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como en la artesanía o un almacén de barrio. En ese contexto, la gestión de procesos está demás porque se da una gran eficiencia a partir de un dueño que está siempre presente, sabe todo y controla todo. Claro, no puede crecer, pero para muchos tampoco es un problema4.

La gestión de procesos podría aplicar en un porcentaje menor de la pequeña y microempresa, aquella donde los dueños desean desarrollarla y darle auto-nomía para que perdure más allá de su retiro o muerte. De hecho, la profe-sionalización consiste en transitar desde la artesanía hacia una organización formal.

El campo natural de aplicación de la gestión de procesos son las por organi-zaciones medianas y grandes, las cuales ya son autónomas pero requieren profesionalizarse.

¿Necesitamos que la integración de la GP en la organización sea un “proceso continuo”? Sí, porque hoy es una condición de sobrevivencia, por un lado, y de gestación de factores diferenciadores, por otro. La forma es mediante avances sucesivos, como en una espiral.

¿Es posible integrar la GP en una organización comenzando desde un área? No es lo ideal, pero es posible, ese ha sido el caso de Caja Los Andes y de otras organizaciones en Chile. Lo bueno ha sido que en la medida que la gestión de procesos está bien entendida, poco a poco va desplegándose en toda la organización.

Plan de integración de la GP en la organización

El inicio del trabajo de integración de la gestión de procesos en la organiza-ción debería ser elaborar un plan que aborde las prácticas de esta fase, lo veremos al inicio de la tercera práctica.

4 En Gestión de procesos en Chile 2012, diagnóstico & propuestas se profundiza en la

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Práctica 1. Conocer la gestión de procesos

El mercado del conocimiento tiene su propia jerarquía cambiante basada en quién sabe qué cosas y cuán útiles son las ideas. Un mercado sano y no distorsionado se presenta como una meritocracia de ideas. Al hablar sobre Apple Computer durante sus años más creativos, Steve Jobs afirmó: «No tiene sentido contratar a personas inteligentes y decirles qué es lo que deben hacer; contratamos personas inteligentes para que pudieran decirnos a nosotros qué debemos hacer».

T. Davenport y L. Prusak en Conocimiento en acción (p. 59). El objetivo de esta práctica es aportar las definiciones y conocimientos más relevantes de la gestión de procesos. De esta forma estaremos preparados para integrar en la organización las demás prácticas.

Veremos:

1.1. ¿Qué es la gestión de procesos? 1.2. ¿Qué es un proceso?

1.3. Visión de procesos

1.4. Algunos conceptos de la gestión de procesos 1.5. Reconocer niveles de madurez

1.6. Contribución de la gestión de procesos en la organización 1.7. Caso BancoEstado

1.8. Algunos precursores de la gestión de procesos

1.1. ¿Qué es la gestión de procesos?

La gestión de procesos es una disciplina de gestión que ayuda a la direc-ción de la empresa a identificar, representar, diseñar, formalizar, controlar, mejorar y hacer más productivos los procesos de la organización para lo-grar la confianza del cliente. La estrategia de la organización aporta las definiciones necesarias en un contexto de amplia participación de todos sus integrantes, donde los especialistas en procesos son facilitadores.

Sin pretender agotar el tema con esa definición, porque la gestión de proce-sos es todavía una disciplina en formación.

El gran objetivo de la gestión de procesos es aumentar la productividad de las organizaciones. La productividad incluye eficiencia y eficacia. Eficiencia para optimizar el uso de recursos (hacer más con menos). Eficacia para lo-grar objetivos hacia el exterior de la organización: cumplir las necesidades de los clientes para agregarles valor y satisfacer restricciones de los demás

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grupos de interés. Por ejemplo, la empresa no existe para pagar impuestos o remuneraciones, pero debe hacerlo bien porque es necesario para su existen-cia (veremos más al respecto en la práctica 2).

En una organización con los procesos bien gestionados, se pueden observar las siguientes conductas:

 Consideran en primer lugar al cliente y lo demuestran con indicadores.  Tienen en cuenta la finalidad del proceso, el para qué de su existencia y

del esfuerzo de obtener grandes resultados.

 Satisfacen las necesidades de participantes y usuarios internos, tales co-mo la dirección, los participantes del proceso y los usuarios.

 Los participantes de los procesos están sensibilizados, comprometidos, entrenados, motivados y empoderados. Al igual que en la canción de la obra musical El Hombre de la Mancha, su lema es “soñar lo imposible lograr” (u otro similar). Cooperan en la mejora de los procesos en que participan con la ayuda del área de gestión de procesos. Aportan su crea-tividad y no requieren que un ejército de consultores les diga qué hacer.  La responsabilidad social está incorporada en el modelo, así como la

figura del dueño de proceso de nivel gerencial.

 Han decidido dejar de hacer las cosas mal: reprocesos, reclamos, sobre

stocks, papeleo inútil, transacciones en reposo, largas esperas de clientes,

trámites innecesarios y muchos otros “lujos” que no corresponden en es-tos tiempos.

 Han optado por hacer las cosas bien. Más allá de decidir no continuar con fallas y errores, reflexionan sobre la forma y finalidad del proceso teniendo como norte la mayor contribución de valor al cliente.

 Han logrado armonía entre la estructura vertical (por áreas) y la horizon-tal (por procesos), en un modelo más bien matricial. Asimismo, entre el organigrama y el mapa de procesos.

 El rendimiento de los procesos está alineado con los incentivos de la organización, lo que facilita el cambio y la motivación de las personas.  La dirección de la organización está comprometida con la gestión de

procesos y contempla en su presupuesto la inversión necesaria. Por otra parte, sus procesos son:

 Estables, con resultados repetibles y dentro de los estándares esperados de calidad del producto y de rendimiento.

 Eficientes, eficaces y están controlados mediante indicadores a los cua-les se cua-les hace seguimiento.

 Competitivos, comparados en el sentido de lograr niveles de excelencia de clase mundial.

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 Diseñados o rediseñados según las mejores prácticas.  Mejorados en forma continua.

Son desafíos de la organización en tiempos de exigencias crecientes.

¿Cuándo comenzar con la gestión de procesos?

Ahora. Con una gran ventaja: no se exige la perfección inmediata, sino que se avanza hacia ella a través de pasos sucesivos, como las vueltas de una espiral, aumentando en cada vuelta el nivel de madurez.

1.2. ¿Qué es un proceso?

Un proceso es una competencia de la organización que le agrega valor al cliente, a través del trabajo en equipo de personas, en una secuencia orga-nizada de actividades, interacciones, estructura y recursos que transciende a las áreas.

Es una definición que tiene tres partes:

La primera: “Un proceso es una competencia de la organización que le

agrega valor al cliente” se refiere a la orientación al cliente donde

in-cluso cabe la eficiencia y la contribución para la organización porque de lo contrario no sería sustentable. También se refiere al concepto de tota-lidad de la visión sistémica al señalar una competencia de la organiza-ción y no de áreas.

La segunda: “a través del trabajo en equipo de personas, en una

secuen-cia organizada de actividades, interacciones, estructura y recursos” va

más allá del antiguo: “conjunto de actividades”. La nueva definición in-cluye las interacciones alcanzando así las “tierras de nadie”. También re-conoce que el proceso es realizado por equipos de personas organizadas en cierta estructura que manejan diversos recursos: infraestructura, tec-nología de apoyo, productos e información, entre otros.

La tercera: “que transciende a las áreas” se refiere a una secuencia de principio a fin del proceso, completo, independiente de que pase por va-rias áreas funcionales. Desde esta visión, ya no es correcto hablar de “los procesos de un área”, porque en las áreas (lo vertical) no hay procesos sino partes de los mismos que deben estar bien integrados con las demás, por eso los procesos cruzan horizontalmente a la organización.

Hammer aporta una definición parecida (2006, p. 68): “Un proceso es una serie organizada de actividades relacionadas, que conjuntamente crean un resultado de valor para los clientes”. Explica que la mayoría de las empresas no cumple con esta definición porque todavía están organizadas en base a

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compartimentos. Sigue Hammer (2006, p. 71): “Como resultado, los pedi-dos de los clientes son como viajeros que van pasando a través de una serie de reinos rivales cuyos guardias fronterizos les hacen sufrir un mal rato an-tes de sellar el visado para que puedan seguir adelante”.

Entonces, los procesos representan el hacer de la organización. Comerciali-zar, por ejemplo, incluye: proyectar las ventas, comprar, vender, distribuir, cobrar y hacer servicio posventa. Se trata de una cadena de tiendas donde el proceso es realizado por muchas personas en diferentes áreas funcionales. Una actividad es el hacer de una persona en un bloque del tiempo, tal como elaborar una orden de compra o cobrar en una caja. Una interacción es lo que sucede entre las actividades, tal como un documento que se envía por mano entre ellas.

La mirada sistémica también señala: El proceso es un sistema de creación

de riqueza que inicia y termina transacciones con los clientes en un deter-minado período de tiempo. Cada activación del proceso corresponde al

pro-cesamiento de una transacción, en forma irreversible, por eso se emplean los conceptos de temporalidad y de “flecha del tiempo”. El período de tiempo es hoy el punto crítico de trabajo para incrementar la productividad. Vamos mucho más allá de la definición clásica de “ciclo de actividades que trans-forma entradas en salidas”, la cual no incorpora los conceptos de intenciona-lidad, irreversibiintenciona-lidad, criticidad del tiempo, interacciones ni creación de riqueza social a través del énfasis en agregar valor para el cliente.

Los procesos le dan vida a la organización.

1.3. Visión de procesos

La visión de procesos es una forma integradora de acercamiento a la organi-zación que permite comprender la compleja interacción entre acciones y personas distantes en el tiempo y el espacio.

Más allá de tareas dispersas, un proceso nos ayuda a entender la globalidad de la tarea que desempeñamos. De esta manera, nos daremos cuenta que estamos construyendo una casa, en una visión más amplia que pegando

ladrillos. Tal como la sorpresa que tuvimos, cuando niños, de aprender el

significado de las palabras, más allá de juntar letras.

La visión de procesos permite salir de la absurda orientación sólo funcional, donde las personas dicen: “no es mi responsabilidad”5

, cuando creen haber hecho bien su tarea (su “metro cuadrado”), pero el proceso no funcionó.

5 Lo cual puede ser bastante peligroso, como el gran incendio en Valparaíso de febrero de

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chis-Dice Hammer (2006, p. 76): “Una empresa de procesos es la que estimula, posibilita y permite que sus empleados realicen una labor de proceso. La labor de proceso es toda tarea que se centra en el cliente; toda labor que tie-ne en cuenta el contexto más amplio dentro del que se está realizando; toda tarea que va dirigida a alcanzar unos resultados, en lugar de ser un fin en sí misma; toda tarea que se realiza siguiendo un diseño disciplinado y repeti-ble. La labor de proceso es toda tarea que permite obtener los altos niveles de rendimiento que los clientes exigen actualmente”.

El proceso da respuesta a un ciclo completo, desde cuando se produce el contacto con el cliente hasta cuando el producto o servicio es recibido satis-factoriamente. Este ciclo completo debe entenderse como un proceso de transformación irreversible donde el tiempo juega un rol fundamental, como la flecha del tiempo a que alude Ilya Prigogine.6 La aplicación práctica es incorporar el concepto de temporalidad en los modelos de la gestión de pro-cesos, específicamente, no hay líneas de retorno, como los que se emplean en los loops de los diagramas de flujo computacionales.

Los procesos pueden ser realizados en forma interna o ser contratados en el mercado. Por supuesto, conviene revisar cada caso, sobre todo cuando se trata de externalizar, para asegurar que efectivamente lo nuevo es mejor y cuidar la responsabilidad social.

Veamos el ejemplo de un proceso completo en una empresa constructora en la figura 1-1, donde existen procesos de apoyo internos y externos. Todo comienza y termina con el cliente, en este caso llamado “mandante”. El ci-clo se fortalece con servicios internos o externos.

pas de una cortadora de metal que caían en la hierba reseca al lado de una quebrada. Junto con su confesión cuando fue detenido, el operador de la cortadora se disculpaba diciendo que no era su función limpiar ni humedecer el espacio donde caían las chispas. No es la idea disculpar a la empresa, pero tenemos el deber de preparar trabajadores profesionales que se den cuenta que si una parte importante del proceso no se hace, entonces lo harán ellos mis-mos o lo comunicarán para que se haga, siempre alertas para lograr un proceso completo. Lamentablemente esto también puede ocurrir con personas tituladas, por ejemplo, en un área de informática, un ingeniero se negaba a verificar su propio trabajo de programación y exigía que otra persona lo revisara, porque, decía, esa no era su responsabilidad (se le in-tentó ayudar pero al cabo de un tiempo fue despedido porque con esa actitud se comenzaron a crear “incendios”).

6 En su interesante libro El fin de las certidumbres se refiere a la física de no equilibrio,

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Ciclo de una obra

Contactar cliente Entregar la obra Estudiar propuesta Realizar la obra Programar la obra

Servicios Internos o externos

Adquisiciones, RRHH, Contabilidad, Informática, Prevención, Calidad, Finanzas, Legal, Auditoría, Servicios básicos, Transporte, Contratos, etc.

Mandante

Realizar posventa

Figura 1-1. El ciclo de una obra es un proceso del negocio

Un camino para implementar la visión de procesos es la organización celular que proponen Macazaga y Pascual en su libro Organización basada en

pro-cesos, presentado en la forma de un diálogo entre John, el protagonista, y

otros miembros del equipo directivo de una fábrica (2006, pp. 9-10):

—“Para llevar esto a un concepto práctico, ¿qué significa una organización basada en procesos? –Inquirió Martin–, la verdad, me cuesta imaginármela.

—Una organización basada en los procesos, significa formar mini organizaciones, o mi-ni-empresas —le respondí—. Para que tengas una visión general, es como si los depar-tamentos básicos de la empresa cedieran cada uno de ellos personal (y se disgregaran) para dar lugar a miniempresas, o células, con una característica: cada una de estas célu-las, en lugar de tener gente de una sola especialidad, como antes, tendrá representantes por cada parte del proceso. Cada una de estas células, por ejemplo, atenderá exclusiva-mente a un grupo de clientes.

—Pero, ¿qué pasa con el orden, la linealidad del mando? —preguntó mi amigo.

—No sólo no se pierde, sino que se establece un mejor tipo de control, más simple y más efectivo: es el control de la misma gente de cada célula, sobre el proceso que le toca vivir —le respondí.

—Para visualizar esto un poco más, contestó Martin, hablando sobre el mismo ejemplo que tú mencionaste antes, formar una célula administrativa de ventas, ¿significaría quizás poner en un mismo habitáculo a gente de recepción de pedidos, gente de crédito, gente de facturación, de programación de fábrica, y gente administrativa y de cobros? —Podría ser…”

Transversalidad de procesos

Para satisfacer los requerimientos de clientes se emplean procesos del

nego-cio. Por ejemplo, el proceso de venta integral incluye: tomar el pedido,

en-viar a producción, producir el artículo, despachar y cobrar.

También existen los procesos de apoyo, aquellos que dan servicio a los pro-cesos del negocio y cumplen restricciones de la organización, por ejemplo: pagar las remuneraciones, comprar artículos de escritorio o contratar un nuevo colaborador.

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Analicemos el caso de contratar. En la figura 1-2 se observa que este proce-so es transversal a las áreas usuarias, de planificación, de perproce-sonas y de re-cursos físicos, entre otras. El proceso tiene su inicio en la detección de una necesidad y sólo concluye cuando la persona contratada está efectivamente incorporada, a plena satisfacción del área usuaria y habiendo validado que el cargo agrega valor al cliente.

En este caso, el dueño del proceso diseña y luego controla el proceso me-diante dos indicadores principales: satisfacción del usuario y tiempo del ci-clo. El dueño del proceso no es el gerente de personas sino que un ejecutivo destinado al diseño y control de los procesos de personas.

En esta organización, por suerte, fue superada la creencia errónea: “contratar es problema de la gerencia de personas”. Ahora se busca perfeccionar proce-sos en lugar de áreas.

Áreas usuarias Área de planificación

Evaluar

Necesidad Seleccionar Formalizar Inducir

Gerencia de personas Áreas usuarias Área Recursos Físicos

Incorporar y Evaluar

Figura 1-2. Proceso Contratar personas de principio a fin

Siguiendo con el ejemplo de la figura 1-2, es importante comprender que desde la visión de procesos, no es lo mismo el área de personas que la ges-tión de personas, porque ésta última alcanza a toda la organización.

1.4. Algunos conceptos de la gestión de procesos

Existen conceptos usados en la gestión de procesos que conviene precisar:  Proceso crítico. Es un proceso que se define como vital para el

funcio-namiento del negocio durante un período. Un proceso se puede declarar como clave por aspectos de competitividad o por alguna contingencia, entre otros criterios.

Actividad. Es una acción (cotizar, vender o tomar un pedido) que realiza un rol (una persona o un equipo) en un período de tiempo específico. Tiene entradas y salidas precisas y está formada por una lista de tareas concretas. La actividad sólo tiene sentido al interior del proceso. Las ac-tividades son parte del flujo del proceso y generalmente son realizadas por una persona. Se escribe en modo verbal infinitivo (ver práctica 5).

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Tarea. Es el desarrollo de la actividad en acciones muy específicas (po-ner en funcionamiento un equipo, ingresar cada dato de un documento o realizar una llamada telefónica). Están incluidas en la descripción del proceso. Aquí hizo grandes aportes Frederick W. Taylor, en particular con los estudios de métodos, tiempos y movimientos. Al igual que con las actividades, la clave para intervenir es el tiempo y la relación con otras tareas y actividades. Se escribe en modo verbal infinitivo (ver práctica 5).

Procedimiento. Es la descripción detallada de un proceso. Si el proceso es complejo, tendrá un capítulo por cada etapa. En todo caso debe ser re-conocible desde el mapa de procesos.

Protocolo. Es un acuerdo entre diferentes actores referido a una mejor comunicación, por ejemplo, cómo ubicar a los invitados en una ceremo-nia oficial, la forma de citar las referencias en un trabajo de investiga-ción o los signos para enviar mensajes en Internet. En el contexto de los procesos un protocolo puede ser la forma de relacionarse con grupos de proveedores o los acuerdos de cómo se entregará cierta información.  Instructivo. Es un documento destinado a lograr una finalidad específica,

por ejemplo, cómo armar un mueble, forma de contestar una llamada te-lefónica, “abrir la caja” al comenzar el día, qué hacer cuando “se cae” el sistema computacional o qué hacer en caso de incendio o terremoto. Es una secuencia de instrucciones que debe ser clara y fácil de entender, aplica especialmente el modelamiento visual y el criterio curso normal de los eventos que veremos en las prácticas siguientes.

Norma. Es una estandarización con el medio de más amplio alcance y mayor obligatoriedad que el protocolo. Son normas tales como ISO7 o

CMM.8 A veces son adhesiones voluntarias y otras obligadas, como una norma legal de cuidado del ambiente. En ambos casos, las normas están para cumplirse.

Enfoque de procesos en las normas ISO

Se considera tan importante la gestión de procesos que en cada nueva ver-sión de las normas ISO 9001 se ha ido reforzando el concepto de gestión por

procesos interrelacionados. En éstas, la gestión de calidad tiene un enfoque

7

ISO (Organización Internacional para la Estandarización) tiene su sede en Suiza y es la organización que reúne a las organizaciones nacionales que definen estándares internaciona-les. Las normas ISO 9000 referidas a la calidad son ampliamente conocidas. Otro juego de normas son las ISO 14.000, dirigidas a la gestión medioambiental y las ISO 26.000 a la responsabilidad social (ver libro del mismo título), todas enfatizan el enfoque a procesos.

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Referencias

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